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La panorámica protohistórica peninsular y el estado actual de su conocimiento en el Levante septentrional (Castellón de la Plana)

Arteaga Matute, Oswaldo

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la pano amica p o o-his ó ica peninsula yel es ado ac ual de su conocimien o en el le an e Sep en iónal (Cas ellón de la Plana) OSVVALDO ARTEAGA En el p esen e abajo que emos esumi algunas de las mas impo an es e iden· cias que la a queología de campo ha lIegado a o ece pa a el mejo conocimien o del pe íodo p o o-his ó ico de la Península Ibé ica. Median e un lige o a amien o de la p oblema ica gene al, sob e odo en lo que se e ie e a la achada medi e anea, pa e de la a lan ica e«hin e land» mas inmedia o, in en am os la con emplación de un ma co cul u al ap oxima i o, pa a luego eseña el posi ble o denamien o de los nue os elemen os ma e iales que ecien emen e se han descubie o en las ie as del Le an e Sep en ional. La p incipal mo i ación de es as Iíneas queda jus i icada po la misma si uación geog a ica de la egión an es dicha, pues o que nos pe mi e una con on ación mas di ec a en e a ios de los aspec os cul u ales que en la Península se pueden consi- de a p o o-his ó icos. 1 EL PROBLEMA DEL BRONCETARDIO COMO EPOCA DE TRANSICION Has a no hace mucho iempo se había enido pensando que el lo ecimien o de lo ibé ico 2se undamen aba en la acción eje cida po los in lujos que los pueblos colon i- zado es hab ían abocado sob e cie os ambien es del mundo indígena peninsula , cuyos es adios cul u ales se con inua ían mani es ando de una mane a ma e ialmen e idén ica a la que conocían du an e el B once Pleno.3 Es e c i e io, an ampiamen e compa ido, esul aba dE: la inexis encia de o os com- plejos ma e iales que en ealidad si ie an pa a signi ica una época in e media. 1. Ag adecemos muy co dialmen e a don F ancisco Gusi Jene , di ec o del Se icio de In es iga- ción A queológicas y P ehis ó icas de la Dipu ación de Cas ellón de la Plana, la opo unidad que nos b inda de pa icipa en es a publicación. 2. Pa a una idea gene al de los es udios' ibé icos, has a p incipios de la dècada de los se en a, puede e se la ecopilaci6n de: R. ENGUIX ALEMANY, Ap oximación auna his o ia de /a in es igación de /a Cul u a Ibé ica, en Papeles del Labo a o io de A queologia de Valencia, n.o 9, Valencia, 1973, pp. 19-28. 3. Adop amos la denominaci6n de B once Pleno, como pudié amos habe u ilizado las de B once Medio o B once 11. Es deci , e i iéndonos aun pe íodo con empo aneo con las ases A y B de la cul u a de El A ga , según la sis ema ización de Bea ice Blance. 174 O. ARTEAGA La mayo ía de los abajos que se dedicaban al p oblema, mien as que no al aban las opmiones con a ias, ba ajaban el paso en e la Edad del B once y la Edad del Hie o de muy di e sas mane as, pe a casi siemp e p olongando la ida de la e apa p ecu - so a has a bien a anzado el siglo V a. C., cuando se suponía que comenzaba el p ime pe íodo de la Cul u a Ibé ica. En· el País Valenciano, que siemp e ha enido asumiendo una posición des acada en la ma cha de los es udios ibé icos,4 el ho izon e cul u al an es dicho quedaba ep e- sen ado po yacimien os del ipo de la Bas ida de Mogen e 5ydel Puig de Alcoy.6 Es deci , que an e la al a de depósi os con una es a i icación mas ap opiada, no que- daba o o emedio que ecu i al manejo de los da os suminis ados po un buen núme o de nec ópolis y poblados ibé ícos, q~e a eces se hallaban supe pues os alos es os ma e iales de la Edad del B once,7 excelen emen e echados po impo aciones de ce a- mica a ica de igu as ojas yde ba niz neg o.8 AI inal, han sidolas mismas e idencias a queológicas las que e mina on po sumi- nis a , median e a ios esul ados es a ig a icos log ados en di e sos luga es de la Pe- nínsula, los mo i os su icien es pa a comp ende la mayo complejidad del esquema p e- ibé ico: que o os au o es p e ie en lIama «p o o-ibé ico». Los cuad os empo ales yma e iales que o ecen los abajos mas ecien es denun- cian acada paso las con adicciones que se end ían que supe a , a la ho a de que e sus en a una hipó esis de ansición, pa iendo del c i e i ode la con inuidad del B once Pleno ysin alo a o os p ocesos cul u ales y humanos que, al pa ece , desemboca ían en la con igu ación de la Cul u a Ibé ica. Lo que en nues os días se pudie a i consíde ando como supe ación de una e apa mas, den o de la ma cha no mal de los es udios ibé icos, se había comenzado a omen- a , cie amen e, desde que se inició la a gumen ación de un pe íodo p o o-his ó ico, en algunas egiones de la Península. Dicho de o a mane a: el ho izon e p e-ibé ico se enía que supone empo almen e p edeceso de la Cul u a Ibé ica; como suceso del úl imo es adio p ehis ó ico en que se hubiese is o inme so el ambi o geog a ico que la ie a lo ece . Sin emba go, po una so p enden e casualidad, los esul ados de la a queología de los Ibe os no lIegaban a coincidi con aquellos que, en odo caso, pudie an lIama se p~o o-his ó icos, pues o que las cues iones ibé icas se desa ollaban, como ya hemos dicho, a eno de los da os apo ados po unas egiones donde los signi ican es de una época in e media, en e la Edad del B ance yel nue o g an momen o cul u al, no aca- baban de apa ece po ninguna pa e. Lo mismo puede deci se en el sen i do con a io pa a o as zonas, donde son los da os ibé icos los que allan, mien as que abundan las e idenciasdel pe íodo de an- sición. Tal ez el ejemplo mas in e esan e sea el de la Baja Andalucía, donde los es u- dios o ien alizan es pe mi en la pos ulación de un cla o momen o p o o-his ó ico, sin que oda ía sepam03 lo que ocu ió en e lo a ésico y lo u de ano, aun exis iendo con ados elemen os pa a comenza lo asupO:1e . 4. Sob e odo po la g an labo desplegada, desde su undación, po el Se icio de I n es igación P ehis ó ica de la Excma. Dipu ación P o incial de Valencia y po el g upo de in es igación del Labo a o io de A queologia de Valencia, e o mado desde la inco po ación del p o eso Miguel Ta adell a aquella Uni e sidad. 5. D. FLETCHER, E. PLA, J. ALCACER, La Bas ida de les Alcuses (Mogen e-Valencia), 2 ols., en T abajos Va ios del SI P, n.o 24 y25, Valencia, 1965 y1969. 6. V. PASCUAL, El poblado ibé ico de El Puig (Alcoy), en A ch. de P eh. Le ., III, Valencia, 1952, pp. 135-146; M. TARRADELL, No icia de las ecien es exca aciones del Labo a o io de A queologia de la Uni e sidad de Valencia, en XI C.N.A., Mè ida, 1969 (Za agoza, 1970), p. 185. 7. Pa a una posi ble in e p e ación de es e p oblema de supe posición e : O. ARTEAGA, M. R. SERNA, Die Ausg abungen on Los Salada es, en Mad ide Mi eilcngen, 15, Mad id, 1974; O. ARTEAGA, M. R. SER- NA, Los Salada es-71 (Memo ia O icial), A queologia III, Mad id (en p ensa). 8. Pa a el conjun o de elemen os de echación puede consul a se: N. LAMBOGLlA, La ce amica p ecampana delia Bas ida, en A ch. de P eh. Le ., V, Valencia, 1954; G. TRIAS DE ARRIBAS, Ce amicas g iegas de la Peninsula Ibé ica, 2 ols., Valencia, 1967 y1968; M. VALLS DE PLA, El poblado ibé ico de Co al a (Albaida-Va/encia), Valencia, 1971. PANORAMICA PROTOHISTORICA PENINSULAR 175 Po odo lo dicho puede comp ende se que la gene alización peninsula del con- cep o p e-ibé ico, que aho a podemos u iliza ,9 no se pudie a habe lIe ado a cabo po ~ que al aban las exca aciones que o ecie an una es a i icación ap opiada, en impo an- , es a eas del mundo ibé ico. Cuando es as es a i icaciones apa ecen, son sus depósi os los que pe mi en com- ple a una idea mas cla a sob e la complejidad çlel mosaico peninsula , que se ía de ma co ecep o a los es ímulos que impulsa on la apa ición del enómeno cul u al ibé ico. Son es os yacimien os los que o ecen, en de ini i a, la posibilidad de ca ac e iza un ho izon e p o o-his ó ico, de una mane a o almen e di e en e a la que se pudie a habe in en ado desa olla , median e el es udio de aquellos complejos que se conocen como p opios de las di e sas a eas cul u ales de la Península Ibé ica en la Edad del B once. Pa a da se cuen a de es a incon o e ible ealidad, sólo hace al a compa a los ma e iales que si en pa a iden i ica alas cul u as de El A ga 10 ydel B once Valen- ciano,l1 con los que se es a i ican, bas an e después, has a empalma con la época de le ce amica hecha a o no,12 en yacimien os como los del Cabezo de San Ped o (Huel- a),13 El Ca ambolo (Camas, Se illa),14 Ca mona (Se illa),15 Se e illa (Lo a del Río, Se- illa),16 Colina de los Quemados (Có doba),17 Monachil (G anada)l8 Ce o del Real (Ga- le a, G anada),19 El 1acalón (Ne pio, Albace e),20 Los Salada es (O ihuela, Alican e),21 Vina agell (Bu iana, Cas ellón) 22 y o os 'llenos conocidos. 23 Sin ene que p o undiza en la signi icación cul u al y empo al de o os ma e iales, como los que se es a i ican en el ni el mas p o undo de Ca mona (Se illa),24 en cie as 9. ARTEAGA, SERNA. Die Ausg abungen ... , ci ado; O. ARTEAGA. M. R. SERNA. In lujos enicios en la egi6n del Baja Segu a. en XIII C.N.A .• Huel a. 1973 (Za agoza. 1975), pp. 737-750. 10. E. Y L. SIRET. Las P ime asEdades del Me al en el Sudes e de España, Ba celona. 1890; B. BLANCE. Die An ange de Me al/u gie au de Ibe ischen Halbinsel, Be lín. 1971. 11. Ve en e o os: L. PERICOT. F. PONSELL, El poblada de Mas de Menen e (Alcoy), en A ch. de P eh. Le .. I. Valencia. 1929; J. ALCACER GRAU. Dos es aciones a ga icas en la egi6n le an ina, en A ch. P eh. Le .• III, Valencia, 1945; D. FLETCHER VALLS. E. PLA BALLESTER, El poblado de la Edad del B once de la Mon anye a de Cab e a (Veda de To en e, Valencia), en T abajos Va ios del Sip, n.o 18. Valencia. 1956; E. LLOBREGAT, El poblada de la cul u a del B once Valenciana de la Se a G ossa (Alican e), en Papeles del Labo a o io de A queología de Valencia, 1969. 12. En la mayo ía de es os poblados se documen a una asociación de la ce amica impo ada del mundo enicio con la ce amica indígena del B once Final. que gene almen e pe enece a la úl ima e apa de es e pe íodo yse encuen a hecha amano. En un desa ollo no mal, la ce amica hecha a o no. p o- píamen e ibé ica o peninsula . apa ece en un ho izon e pos e io . La a iedad de es e "esquema" se encuen a comp endída según sea la egión en que se es udie el momen o p e-ibé ico. 13. M. BLAZQUEZ. y o os. Las ce amicas del Cabezo de San Ped o, Huel a A queológica. Mad id. 1970. 14. J. DE M. CARRIAZO. Ta essos y EL Ca ambo/o, Pa ona o Nacional de Museos, Di ección Ge- ne al de Bellas A es, Mad id. 1973. donde se ecoge oda la bibliog a ia an e io . 15. J. DE M. CARRIAZO. K. RADDATZ. E gebnise eine e s en s a ig aphischen Un e suchung in Ca - mona, en Mad ide Mi eilungen, 2. Mad id. 1962. 16. El poblado de es a impo an e nec ópolis ha sido inalmen e localizado, po debajo del Cas illo medie al. que se encuen e a al ondo de la misma mese a de la E mi a de Se e illa, du an e los !lI i mos abajos ealizados po la doc o a Ma ia E. Aube . 17. J. M. LUZON. Las aices de C6 doba, Có doba. 1974. donde se ecoge la bibliog a ia an e io . 18. A. ARRIBAS PALAU Y o os, Exca aciones en el poblada de la Edad del B once "Ce o de la Encina", Monachil (G anada), El co e es a ig a ico núm. 3, en Exc. A q. Esp., 81. Mad id. 1974. 19. M. PELLICER. W. SCHULE. El Ce o del Real (Gale a-G anada), en Exc. A q. Esp .• 12 y52, Mad id. 1962 y1966. 20. M. A. GARCIA GUINEA. J. A. SAN MARTIN RUIZ. Poblado Ibé ico de El Macal6n (Ne pio- Albace e), en Exc. A q. Esp .• 25, Mad id. 1964. 21. ARTEAGA, SERNA. Die Ausg abungen .... ci ado; ARTEAGA. SERNA. Los Salado es-71 .... ci ado; ARTEAGA, SERNA, In lujos enicios ... , ci ado. (En p ensa o os abajos sob e es e mismo yacimien o). 22. N. MESDO OLIVER. Vina agel/ (Bu iana-Cas eI/6n), en T ab. Va ios del SIP. n.o 46. Valencia, 1974 (con la bibliog a ia e e ida a yacimien os de la egión). 23. Des aca en e odos, po su inmínen e exca ación, el poblado ecien emen e descubie o en C e illen e. del que se espe an esul ados en g an pa e simila es a los de Los ~alada es y Vina agell; según in o mación p esen ada po A. GonzAlez P a s al XIV C.N.A. (Vic o ia. 1975). 24. Los ma e iales del es a o Vde Ca mona con as an no ablemen e con los que se supe ponen en la misma secuencia. La ele ación c onológica del lIamado es a o IV pe mi i ia igual :nen e una echa- ción mucho mas an igua pa a dichos ma e iales. Pa a és e p oblema e : O. ARTEAGA, F. MOLINA, Ano a- ciones al p oblema de las ce amicas excisas peninsula es, XIV, C.N.A. Vi o ia, 1975 (en p ensa). 176 O. ARTEAGA ases de Monachil (G anada),25 en el Cabezo Redondo (Villena),26 en la Isle a del Cam- pello (Alican e),27 e c., puede asegu a se que a odo lo la go de la achada medi e a- nea ypa e de la a lan ica,28 como en el mas p óximo «Hin e land», habi aban a ios g upos humanos, di e enciados cul u al y empo almen e de lo que en sus espec i as egiones pudie a habe se e e ido al B once Pleno. Es os g upos humanos, que oda ía esul a p ema u o discu i desde un pun o de is a é nico, se ían los que después de habe pasado po un p oceso de despegamien o cul u al. con espec o a la época p eceden e, a a és de unos enómenos p opios de la e apa que gus osamen e lIama íamos BRONCE TARDIO 1,29 queda ían inalmen e ans- o mados, pa a la época del BRONCE TARDIO li, en un sus a o ep esen a i o que se ía el p ime amen e a ec ado po los nue os es ímulos que desembocan en la o ma- ción de ·10 ibé ico. De es a mane a que emos llega a como ende , pa a la mecanica e minológica de aquellos asun os, que en una g an pa e de la Península los elemen os que lIamamos p e-ibé icos se i ían pa a da le un con enido cul u al al ambi o mas a anzado del campo p o o-his ó ico (B once Ta dío 11). Po lo an o, desde el pun o de is a de las adiciones cul u ales mas inna as, pa e- ce que podem os conc e a el inal de es e apa ado diciendo que habla de gen es del B once Final, pa a signi ica alas poblaciones mas ep esen a i as de la Península Ibé- ica, du an e los iempos p o o-his ó icos, no esul a, en p incipio, inap opiado. EL MUNDO DE LOS CAMPOS DE URNAS COMO FACTOR CONFLUYENTE EN ALGUNOS AMBIENTES DE LA PROTO-HISTORIA PENINSULAR Según lo que acabamos de exp esa en el capí ulo an e io , aho a nos amos a ocupa del pe íodo p o o-his ó ico mas a anzado, cuando se desa ollan c ecien emen e odos los enómenos p opios de la Edad del Hie o, jun o con o os impo an es ade- lan os cul u ales que se in oducen en la Península po u as con inen ales yma í imas. Sin ol ida las di e sas elaciones que el pequeño con inen e man enía du an e es os mismos iempos,30 puede deci se que las lIamadas in asiones cél icas 31 cons i uyen uno de los mas apasionan es capí ulos abo dados po la in es igación. 25. Nos e e imos a los úl imos es a os de la ida del g an bas ión. que p o isionalmen e se conside an como pe enecien es aun A ga Bmuy e olucionado. po no p opone una nue a sigla li e al. En es os es a os se documen an impo aciones " ipo mese a". que se an publicadas en b e e iempo po los exca- ado es. pa a comple a la idea pa cial que se ha o ecido en la Memo ia del Co e 3. donde se encon ó un agmen o deco ado con la écnica del "boquique". Es e agmen o ep esen a ía el úl imo da o sob e la pe i encia de un ho izon e de impo aciones. que en Monachil comenza on desde mucho an es. 26. En el Cabezo Redondo exis en nume osos ma e iales que se pueden coloca al inal del B once Medio. si no a comienzos del B once Ta dio. Una compa ación con los yacimien os de Andalucia O ien al. den o de es e mismo ho izon e empo al. pudie a se muy e elado a. G acias a la gen il amabilidad de don José Ma ia Sole . podemos ene algunas ideas al espec o. De odas mane as esul a undamen al la echación del comienzo de Los Salada es. como posible ope pa a la ma e ialidad ipo Cabezo Redondo. mien as apa ece la publicación de ini i a de es e impo an e yacimien o alican ino. Mien as an o e : J. M. SOLER GARCIA, El eso o de Villena, en Exc. A q. en Esp .• 36. Mad id. 1965. sob e odo pagina 49. 27. F. FIGUERAS PACHECO. Exca aciones en la isla del Campello (Alican e), en Jun a Supe io de Exca aciones. Mem:. n.o132. Mad id. 1934; e ambién comen a ios sob e c onologia ela i a del complejo ce amico del Campello en: ARTEAGA. MOLINA. Ano aciones al p oblema ...• ci ado. no a 24. 28. Nos e e imos sob e odo a la egión comp endía en e la desembocadu a del Tajo yel Es- echo de Gib al a . Pa a algunos aspec os de g an ímpo ancia cul u al e : H. SCHUBART, Die Kul u de B onzezei im Südwes en de Ibe ischen Halbinsel, en Mad ide Fo schungen. 9. Be lin. 1974 (con oda la bibliog a ia an e io ); H. SCHUBART. Ace ca de la Ce amica del B once Ta dio en el Su yOes e peninsula , en T abajos de P ehis o ia. n.o 28. Nue 3 Se ie. Mad id. 1971; ambién puede e se ecien e- men e: M. AMO yde la HERA. Nue as apo aciones pa a el es udio de la Edad del B once en el Su oes e peninsula : Los en e amien os en cis a de la p o incia de Huel a, en XIII. C.N.A .• Huel a. 1973. Za agoza. 1975. pp. 433-454. 29. Ve al espec o: O. ARTEAGA. M. R. SERNA. Las p ime es ases del poblado de Los Salada es (O ihuela-Alican e), Es udio C i ico I(en p ensa). 30. No se nos puede escapa la g an ac i idad que po es os mismos iempos man enía la egión del No oes e peninsula . con o os impo an es oc os cul u ales de la e ien e a lan ica y que an as consecuencias hab ía de desa olla . en p o de la Península. 31. Puede e se. en e muchas mas ob as: P. BOSCH-GIMPERA. E nologia de la Peninsula Ibé ica, PANORAMICA PROTOHISTORICA .PENINSULAR 177 Son elias las qua ienen si iendo, en de ini i a, pa a desa olla una p oblema ica en o no a la posible indoeu opeización de buena pa e de la Península, du an e la época del B once Final. La posible pene ación de gen es anspi ena:cas ysu p opagación po las ie as hispanicas, que has a en onces hab ían enido siendo ocupadas po las gen es peninsu- la es del B once Ta dío y con empo aneas, ha sido una cues ión la gamen e a ada, po pa e de los mas p es igiosos in es igado es de la p ehis o ia peninsula . 32 C eemos, po lo an o, que no esul a necesa ioque nos de engamos en la con emplación del p ocescl his ó ico de ales es udios. Sin emba go, admi iendo la p opagación de cie os elemen os anspi enaicos hacia la Península has a e los con luyendo en el I) oceso p e-ibé ico de una buena pa e de la achada medi e anea,33 a a emos de esumi algunós c i e ios gene ales en elación con su di usión, pa a después p oyec a sus posibles consecuencias hacia el Le an e Sep en ional, que es la egión que p incipalmen e nos in e esa. Como bien se sabe, la expansión de los Campos de U nas hacia el cen o de Eu opa se conoce a pa i del 1300 a. C., ap oximadamen e. 34 En aquella egión sus es ímulos queda ían amalgamados con la ieja adición cul u- al de los úmulos, llas a deja la ma e ialmel1 e sume gida en un no eble apagamien o. 35 Desde aquella misma zona, p incipalme., e ci cunsc i a en o no al no oes e de los Alpes,36 en echas que la mayo ía de los especialis as ap oximan al siglo VIII a. C.,37 la cul u a de los Campos de U nas pasa ía a ocupa as os e i o iòs del ac ual país ancés,38 después de habe se desa ollado un ho izon e de elaciones p eceden es. Se piensa que sus es ímulos ap o echa ían la g an iabilidad del Co edo del Ró- dano 39 pa a ex ende se hacia la P o enza, como ambién po odo el Languedoc,40 pa a inalmen e ala ga se has a el Rosellón ygana los pasos del Pi ineo O ien al, pene ando en la Península Ibé ica. 41 La di usión de ini i a de es os enómenos po los ac uales e i o ios españoles, si se desca a la p imacía de los pasos occiden ales del Pi ineo, se suele iden i ica po la p e- sencia de una g an can idad de poblados y nec ópolis de incine ación, en las coma cas de Ca aluña 42 ydel Bajo A agón. 43 Ba celona. 1932; P. BOSCH GIMPERA. El poblamien o yla o mación de los pueblos de España, México, 1945; J. MARTINEZ SANTA-OLALLA. Esquema pale nológico de la Peninsula Ibé ica, Mad id. 1946; M. AL- MAGRa, La in asión cél ica en España, en His . de Esp. (R. Menéndez Pida:j, Mad id. 1952; J. MALUQUER. La Edad del Hie o en la Cuenca del Eb o y en la Mese a Cen al española, en IV Cong eso In . de Cienc. P eh. y P o oh., Mad id, 1954; A. BELTRAN, P ehis o ia del Bajo A agón, Za agoza, 1956. con buena bi- bliog a ia. 32. Ve ob s. ci s. no a an e io . 33. M. TARRADELL. El pais alenciano del neoli ico ala ibe ización, Las in il aciones indoeu opeas, Valencia, 1962. pp. 184-186, con I·a p oblema ica gene al has a p incipio de la década de los sesen a. 34. Ve po ejemplo: W. KIMMIG. Die U nen elde am Rheim, en Rheinische Vo zei im Wo und Bild, I. 1938; H. KIMMIG. Bei age zu F ühphase de U nen elde Kul u am Obe heim, en Badische Fundb .. 17, 1941; H. BIMMIG, Die U nen elde Kul u in Baden, en R6misch-Ge manische Fo sch., 14, 1940. 35. Ob s. ci . no a an e io . También en: C. UNZ, Die spa b onzezei liche Ke amik in Südwes deu sch-' land, in de Schweiz und in Os ak eich, en P aehis o ische Zei sch i . 48. He 1.. Band 1973. en lo que espec a ala ce amica ca ac e is ica de la Cul u a de los Túmu:os. 36. W. KIMMIG, Ou en Es L'E ude de la Ci ilisa ion des Champs d'U nes en F ance, Dijon, 1951-1953, pp. 113-118. 37. W. KIMMIG, Ou en Es .... ci ado. Tam. en J. J. HATT. De l'age du B onze ala in du le Age du Fe (Li e Jubilai e. 1954); HATT. Vo geschich e, F ank u am Main, 1966. con se:ección bib!iog a ica. 38. W. KIMMIG, Ou en Es l'E ude ... , ci ado. 39. W. DEHN. Le Couloi Rhodanien, en Es udios dedicados al p o . L. Pe ico ., Publ. e en ual n.O 23, Ins i u o de A q. yP eh., Ba celona, 1973, pp. 241-246. 40. M. LOUIS, O. yJ. TAFFANEL. Le p emie Age du Fe Languedocien, 1-11-111. Bo diguhe a-Mon pel- lie . 1955, 1958, 1960. 41. J. MALUQUER DE MOTES, Las cul u as halls a icas de Ca aluña, en Ampu ias, VII-VIII, Ba - celona, 1946. 42. MALUQUER DE MOTES, Las cul u as halls a ícas .... ci ado. Tamb. en: PALOL. La nec ópolis halls a ica de Agullana., en Bibl. P aeh., ol. I. Mad id, 1958. con buena bib~iog a ia; e ídem, ob s. ci ., nola 31. 43. BELTRAN, P ehis o ia del Bajo A agón ... , ci ado. 12 178 O. ARTEAGA Desde es as egiones se piensa que la cul u a de los Campos de U nas emon a- ía el Valle del Eb o has a alcanza la Rioja na a a yala esa, donde ampoco al an los yacimien os ca ac e ís icos. 44 Puede deci se ambién que desde las ie as p oxlmas al Eb o end ían que habe a ancado las posibles in il aciones de aquella cul u a hacia o os pun os de la Penín- sula, u ilizando las u as na u ales, que po con ados si ios eluden o ompen el Sis ema Ibé ico. Según la mayo ía de los especialis as, en la Rioja se da ía una coincidencia de ela- ciones: en e las gen es que emon aban el Eb o ylas que se supone que c uzaban, des- de los e i o i os del Su oes e ancés, po los pasos occiden ales del Sis ema Pi enaico. Sin emba go, po o a pa e, se p esume que los in lujos «cé! icos» apenas si lIega- ían a p esiona sob e cie os e i o ios del Pi ineo donde con inua ían pe i ien do, en- e o os, algunos g upos humanos adiciol"'almen e a caicos, ezagados allí desde épo- cas mas emo as. 45 Vis o el p oblema desde con ados luga es de la e ien e ancesa del mencionado sis ema mon añoso, esul a p ac icamen e igual po lo que al ez no esul e desencami- nado pensa que muchas u as del mismo pudie an habe sido mucho menos ansi a- das, que lo que has a el p esen e se iene conside ando. Po lo p on o se ha ido quedando la en e la posibilidad de que, pa a unos momen os conc e os de la p opagación de los Campos de U nas, la u a del Ga ona pudie a habe uncionado, en e la F ancia Me idional y la F ancia del Su oes e,46 como llegó a unciona el Valle dal Eb o, pa a la expansión de in lujos simila es, en e Ca aluña y la Rioja. Cie amen e ca ecemos de un es udio po meno izado de es os p oblemas que es- cla ezca inde ec iblemen e las e idencias de pene ación a odo lo la go del Sis ema Pi enaico, como se hace pa a sus pasos mas o ien ales. Pa ece necesa io p egun a le a la ca og a ía a queológica del momen o, si cuando los p incipales ocos de la di usión cul u al es aban es ablecidos, en unos luga es con- c e os, como se puede deduci de las es a i icaciones p olongadas que mues an Co - es de Na a a 47 y o os yacimien os conocidos,48 se puede habla de unas elaciones in ensas. Es deci , si exis ía un ue e y man enido con ac o en e las poblaciones, cul u al- men e he manadas, que habi aban en las dos zonas sepa adas po el Pi ineo, a a és de odos los pasos que de él se ien en conside ando ansi ables. Po lo p on o, pa ece que no se puede igno a que el é ice p incipal, pa a la con- inuada p opagación de elemen os cul u a!es hacia las dos e ien es del Pi ineo, se encon a ía si uado en el ex emo mas o ien al de aquel sis ema mon añoso: siemp e mas expues o alas cons an es eno aciones del p oceso p o o-his ó ico, que, a pa i de allí, podem os conside a medi e aneo. Desde las mismas coma cas ca alanas pued~ comp ende se la expansión de los es- ímulos cul u ales de los Campos de U nas, siguiendo po el acil camino del li o al,49 has a llega mucho mas alia de la desembocadu a del Eb o. 5o Nos encon am os así con la opo unidad de suspende momen aneamen e la e i- sión del p oblema di uso de es os enómenos en lo que se e ie e al Le an e Sep en- ional, has a después que hayamos e minada con la eseña de o os impo an es de a- lles de la pano amica p o o-his ó ica en gene al. 44. J. MALUQUER, El pobla do hall a ico de Co es de Na a a (Es udio C i ico), Pamplona, 1958. 45. Ve po e;emplo: L. PERICOT, J. MALUQUER, La humanidad p ehis ó ica, Mad id, 1969. pago 164. 46 .. W. KIMMIG. Les Ci ilisa ions A lan iques de l'Age du Fe , P emie Colloque A lan ique de B es . Rennes. 1963. pp. 105-110; J. P. MOHEN yA. COFFYN. Les néc opoles hal/s a iennes de la egion d'A ca- chon, en Bibl. P aeh. Hisp .• XLI, Mad id, 1970. 47. J. MALUQUER, El poblado hal/s a /co ..., ci ado; J. MALUQUER y o os. Ca a es a ig a ica en el poblado de la Ped e a en Val/logona de Balague , Lé ida (Ba celona), 1960. 48. J. MALUQUER, Ca a es a ig a ica ... , ci ado. 49. M. TARRADELL, El pais alenclano ...• ci ado, pp. 184-186. 50. Has a el p esen e. apa e de los hallazgos de la p o incia de Cas ellón, conocidos desde la época de los abajos del p o eso Bosch-Gimpe a, solamen e podemos hace mención de algunos ag- men os encon ados en Salada es (O ihuela). que a a emos mas adelan e. PANORAMICA PROTOH/STORICA PENINSULAR LAS CUESTIONES MEDITERRANEAS COMO ELEMENTOS ACTIVADORES DEL PROCESO PROTO-HISTORICO PENINSULAR 179 Pa ece bas an e acil admi i que las lIamadas colonizaciones medi e aneas, de la p ime a mi ad del úl imo milenio p ec is iano, cons i uye on, en su conjun o, el ac o mas ele an e del desencadenamien o p o o-his ó ico en la Península Ibé ica. G acias al ca ac e incon undible de los es ímulos ex e nos que elias canalizaban ma í imamen e, e lejando la supe io idad cul u al de los ambien es de los cuales depen- dían, podemos con a con una mas sencilla posibilidad de con on ación, con los ele- men os «con inen ales» sob e los cuales ac uaban. La época de las colonizaciones medi e aneas ep esen a, en de ini i a, una sensible mul iplicación de los hallazgos ma e iales, Gon signi icación empo al, que acili a la asi- milación de los p ocesos cul u ales de la Península al esquema c onológico mundial. T a a emos de esumi algo de lo que se a conc e ando al espec o, de una mane a bas an e amplia y a endiendo únicamen e alo que se pueda echa po encima de me- diados del siglo VI a. C., pues o que a pa i de ese momen o conside amos que la Cul u a Ibé ica se encon aba comple amen e o mada. Vale la pena comenza eco dando que cuando en la Península se habla de gen es colonizado as, du an e la p ime a mi ad del úl imo milenio yun poco después, siemp e se hace e e encia alos enicios y a los g iegos, sin que al en las menciones de los odios, samios, calcidios, e uscos, e c., y sob e odo de las posibles ac i i dades de es os pueblos en el Medi e aneo Occiden al. En elación con los enicios se dice que comenza on sus na egaciones hacia acci- den e en una época bas an e an igua, Que se coloca en o no alos siglos XII-XI a. C., cuando se supone que unda ían una ciudad en Cadiz, mas alia del Es echo de Gib al a . 51 Algunos in es igado es opinan, sin emba go, que las echaciones de la colonización p opiamen e dicha se ienen que ebaja has a el siglo VIII a. C., dejando pa a el nebu- loso pe íodo que se ex iende hacia el cambio de milenios la posibilidad de algunos con- ac os come ciales, que lIama ían mas bien p e-coloniales. 52 Si lo enicio mas an iguo puede conside a se iden i icado con los ma e iales encon- ados en yacimien os « ipo cho e as» puede deci se que las e idencias a queológicas, que siemp e son el úl imo basamen o en que podem os apoya nos, aun econociendo el espí i u de ondo que ienen las uen es esc i as. pa ecen con i ma aque! c i eno; de echas bajas, cuando menos has a lo que hoy se conoce.52 bis De odas mane as, pa a lo que aho a nos in e es.a, p.uede asegu a se que los ha- lIazgos enicios en la Península esul an sum:Jmen e abundan es. La documen ación ma e- ial de los mismos ha quedado bien conseguida en las exca aciones de la nec ópolis de Almuñéca ,53 como en las ac o ías de Toscanos,54 Guadalho ce 55 y en o os impo - an es yacimien os,56 emon andose c onológicamen e, en algunos casos, has a media- dos del siglo VIII a. C., cuando menos. 57 51. A. GARCIA YBELLI DO, Fenicios y Ca agineses en acciden e, Mad id, 1942; P. BOSCH-GIMPERA, P eceden es y e apas de los enicios en acciden e, en Anales de An opologia, X, México, 1973 (en e muchos o os). 52. BOSCH-GIMPERA, P eceden es y e apas ... , ci ado. M. TARRADELL, Los enicios en Occiden e, en H. Ha den, Los Fenicios, Ed. Ayma, Ba celona, 1967, pp. 279-314; M. TARRAOELL, Economia de la co/onizaci6n enicia, en Es udios de Economia An igua de la Península Ibé ica, Ba celona, 1968. 52 bis. M. E. AUBET, Exca aciones en Las cho e ¿s mezqui illa, Ma/aga, en Py enae, 10, Ba celona, 1974. 53. M. PELLICER CATALAN, Exca aciones en la nec 6polis púnica "Lau i a" del Ce o de San C is- 6bal, A/muñeca , G anada, en Exc. A q. en Esp. 17, Mad id, 1962. 54. H. SCHUBART, H. G. NIEMEYER, M. PELLICER, Toscanos, en Exc. A q. en Esp., n.o 66, Mad id, 1969. 55. A. ARRIBAS, O. ARTEAGA (Memo ia Gene al, en p ensa). 56. Pa a una buena ecopilación e : Ac as del VSymp. de P eh. Pen., Je ez de la F on e a, 1968 (Ba celona, 1969). 57. Las úl imas exca aciones e ec uadas po M. E. Aube yel I ns i u o A queológico Aleman de Mad id, en el si io denominado Las Cho e as (Malaga), pa ecen con i ma las c onològias del siglo VIII a.C., 180 O. ARTEAGA Según los da os exis en es pa ece que los enicios o ien aban sus na egaciones hacia el occiden e, a aídos p incipalmen e po los me ales de la Península (o o, es año, hie o, pla a ... ), es ableciéndose en pequeñas ac o ías,58 encla adas en luga es bas an e neu- algicos de la cos a pa a asegu a el man enimien o de un a ico y me cado abase de di e sos p oduc os come ciales. Es deci , pa a man ene la o ganización de unas ac i i- dades económicas ag an escala. De acue do con los esul ados a qCJeológicos, que se han enido ob eniendo paula- inamen e, mas que nada en los conocidos yacimien os de la cos a malagueña,59 pa e- ce que aquellas gen es, p ime amen e olcadas hacia el desa ollo come cial, se ue on abocando poco a poc o en la ins au ación de e dade os núcleos coloniales, cuando sus p imi i as ac o ías ue on e olucionando indus ialmen e in si u, haciéndose cada ez mas independien es de la me ópolis lejana,60 has a queda indi ec amen e a ec adas, como odos los enicios de occiden e, po lo~ acon ecimien os his ó icos del Medi e a- neo O ien al. Es deci , quedando mas p edispues as auna in eg ación peninsula , que co e ía pa alela con la disminución sensible de las ac i i dades medi e aneas de g an alcance. Pa a lo que aquí enimos a ando, sin ol ida la impo ancia de las ac i idades enicias en el ma co del Gol o de Cadiz,61 puede con il ma se que en el educ o de la cos a malagueña, du an e los iempos p o o-his ó icos ydespués, habi aba una e da- de a muchedumb e ' enicia. Es a población, cie amen e colonial, se encuen a documen ada, an o en luga es de habi ación como en amplias nec ópolis,6~ cuando menos en e los siglos VIII y IVa. C.63 En cualquie caso, lo que oda ía queda ía po dilucida se ía lo que pudo habe ocu ido con ella has a la época de los ba quidas, cuando no has a la de la omaníza- ción. Es deci , po lo menos has a los iemoos en que la numisma ica pa ece asegu a - nos la pujanza de algunas de sus ciudades. * * * Po o a pa e, es a ez con espec o alos g iegos, se suele conside a que hacia el año 630 a C.,64 un poco después de la undación de Ibiza po pa e de los púnicos,65 un na egan e de Samos IIamado Kolaios descub ía la u a de Ta essos, poniéndose en con ac o con las abulosas iquezas peninsula es, que has a en onces hab ían explo ado los enicios de una mane a casi exclusi a. 66 que en pa e se suponían pa a los es a os I y II de Toscanos. Es os abajos ecien es se encuen an en p ensa, ag adeciéndole a la doc o a Aube la in o mación al espec o. También puede e se el p oblema de las eêhaciones de obje os en el siglo VIII a.C. cuando menos, en: J. PAORO yPARCERISA, P ecisiones sob e la iden i icaci6n del ca ucho de un ey Sheshonq en Almuñeca , en Ac as del XIII C.N.A., Huel a, 1973 .Za agoza, 1975), con la discusión ac ualizada. 58. Ve ob s. ci ., no as 51, 52 y53, en e o as. 59. ARRIBAS, ARTEAGA, Ob o ci ., no a 55, e e en e a los esul ados es a ig é icos p elimina es de Guadalho ce (en p ensa). 60. Un hecho cla o queda e lejado en la ab icación de ce amica indus ializadamen e en las p o- pias ac o ía~, como se ha demos ado en las exca aciones de la cos a me idional, po ci a un ejemplo. 61. Son abundan es los hallazgos que se documen an en Huel a yen el Bajo Guadalqui i . Ve , po ejemplo: Ac as del VSymp. de P eh. Pen., Je ez de la F on e a, 1968 (Ba celona, 1969). 62. Sob e odo ale la pena des aca los nomb es de si ios que ya uncionan en la bibliog a ia, como Toscanos, Guadalho ce, Casa de la Viña, Nec ópolis Ja din, Mo o de Mezqui illa, T ayama , F igiliana, Aumuñéca , e c. Buena e e encia en: A. ARRIBAS, Nue os hallazgos enícios en la Cos a Andaluza medi e- anea, en Zephy us, XVIII, Salamanca, 1967, pp. 121-127; H. SCHUBART, Colonias enicias en la egi6n de Ma aga, en A bo , 280, Mad id, 1969, pp. 34-45. 63. ARRIBAS, ARTEAGA, ob o ci ., no a 59; Idem, no a 57. 64. Ve , po ejemplo: A. GARCIA yBELLI DO, Las p ime as na egaciones g iegas en Ibé ica, en A ch. Esp. de A q., Mad id, 1940. 65. Ve , po ejemplo: GARCIA y BELLlOO, Fenicios y Ca agineses en Occiden e ... , ci ado. J. MA- LUQUER, Fenicios en Ca aluña, en V. Symp. In . de P eh. Pen. Je ez de la F on e a, 1968, Ba celona, 1969, p. 246.66. GARCIA yBELLI D0, Las p ime as na egaciones ... , ci ado; A. GARCIA yBELLI D0, La coloniza- ción phokaia en España, en Ampu ias, 11, 1940, pp. 74 ss. PANORAMICA PROTOHISTORICA PENINSULAR 181 Sin emba go, ambién se dice que no lIega on ase los samios, si no o os na egan- es jonios, los que desde un poca mas a de pudie on o ganiza una emp esa de eal en e gadu a, hacia el Medi e aneo Occide!'l al: los g iegos ocenses. 67 No en balde a es os úl imos se les a ibuye, en e muchas o as, la undación de impo an es ciudades como Mainake, en la cos a malagueña,68 Heme oskopeion, en la cos a alican ina,69 Ma sella, ce ca de la desembocadu a del Ródano,70 yde Ampu ias, en el Gol o de Rosas.71 . La con i mación a queológica de la ciudad de Ampu ias, cuando menos, e is e una g an impo ancia, de ca a alos p oblemas de la colonización g iega, en la Península Ibé ica. En cuan o alo que se e ie e a la an igua ciudad de Rhode, que se supone undada po los odios 72 ycuya localización se p esume en el mismo luga que aho a ocupa la ciudad de Rosas,73 no se puede deci casi nada, sob e odo en lo que espec a al pe íodo p o o-his ó ico que aquí nos ocupa. 74 Las exca aciones que has a el p esen e se con inúan lIe ando a cabo en el in e io de la lIamad ciudadela de Rosas, oda ía no han a ojado ningún esul ado c onológico que se emon e po encima del siglo V-IV a. C.75 Como bien se sabe, mas que nada de acue do con los da os suminis ados po las uen es esc i as,76 los odios hab ían comem:ado sus na egaciones hacia el lejano occi- den e an es de que se celeb a a la p ime a Olimpiada. Es deci , cuando menos hacia el siglo IX-VIII a. C.77 Pe o al con a io de lo que eíamos al 1: a a el caso de los enicios, la a queología no acaba de o ece una e idencia decisi a pa a la con i mación de al an igüedad. Cie amen e, esul a muy ex año que en el Gol o de Rosas, donde se supone que una undación odia emp ana podía habe desa ollado una ac i idad equi alen e a la que desplegaban las undaciones enicias de In cos a me idional, hubiese pe du ado con an a ue za el ca ac e cul u al de los Campos de U nas, como pa a conse a se con an- a «mismidad» has a los iempos en que se unda on Ma sella y Ampu ias, las menciona- das ciudades ocenses. 78 67. GARCIA YBELLlDO, La colonización phokaia ... , ci ado; P. BOSCH-GIMPERA, Los Foceos en el lejano Occiden e, México, 1946, pp. 94 SS.; R. CARPENTER, The G eeks in Spain, B yn Maw , 1925; e c. 68. La a queologia, sin emba go, no acaba de comp oba la exis encia de un es ablecimien o g iego en la zona. Ve po aho a: ob o ci . no a 54, donde se hace e e encia al p oblema ac ual. 69. Como ocu e con la an e io ciudad, has a el p esen e no se ienen da os posi i os sob e Heme oskopeion. Puede e se en: G. MARTIN, La supues a colonia g iega de Heme oskopion, en Papeles de Labo a o io de A queolo.Qía de Va:encia, n.o 3, Valencia, 1968, donde se ecopila oda la bibliog a ia p eceden e, sob e in es igaciones en la zona Denia-Ja ea. 70. Ve , po ejemplo: F. VI LLARD, La ce amique g ecque de Ma seille, en Bibl. Ec. F an. d'A hênes e Rome, asc. 195, Pa is, 1960. 71. P. BOSCH-GIMPERA, J. de C. SERRA RAFOLS, Empo ion, Ba celona, 1929; M. ALMAGRO, Am- pu ias. His o ia de la ciudad yGuia de las exca aciones, Ba celona, 1951; M. ALMAGRO, Las nec ópolis de Ampu ias, 2 o:s., Ba celona, 1953 y1955, e c. 72. Pa a L:na pe spec i a ecien e: J. MALUQUER DE MOTES, En o no alas uen es g iegas sob e el o igen de Rhode, en Simposio de Colonizaciones, Ba celona-Ampu ias, 1971, pp. 125-138. 73. Ve , po e;emplo: J. MALUQUER DE MOTES, La colonia g iega de Rhode, localizada, en Ze- phy us XIV, Salamanca, 1963, pp. 99-100; J. MALUQUER DE MOTES, Rhode, la ciu a més an iga de Ca a- lunya, en Homenaje aJ. Vicens-Vi es, Ba celona, 1965, ol. I, 143 ss. 74. Ve al espec o: J. MALUQUER, En o no a las uen es ... , ci ado (c i e io sob e la isión a - queo:ógica del p oblema). 75. Ag adecemos a las seño i as A. MARTIN Y E. PONS, la in o mación que al espec o nos han enido la amabilidad de o ece , du an e la isi a que hicié amos alas exca aciones que elias con inúan ealizando, después de la sen ida desapa ición del doc o Oli a. 76. J. MALUQUER DE MOTES, En o no alas uen es..., ci ado. 77. J. MALUQUER DE MOTES, En o no alas uen es ... , ci ado; J. MALUQUER DE MOT-ES, La colonia g iega ... , ci ado; J. MALUQUER DE MOTES, Rhode ... , ci ado. 78. En la Palaiapolis de Ampu ias abundan las ce amicas hechas amano, ipicas de la Cul u a de los Campos de U nas. Hemos podido obse a los ma e iales g acias a la amabilidad del p o eso E. RIPOLL ydel doc o E. SAN MART! GREGO. También en la zona de ULLASTRET, la ce amica de los Campos de U nas esul a sumamen e e elado a. Puede deci se que en los albo es de la undación de Ampu ias la si uación cul u al del Ampu dan habia a iado muy poco, con espec o a la que se pudie a habe ap eciado du an e el siglo VIII-VII a.C. 188 o. ARTEAGA espe a p uden e an es de pode conclui decisi amen e sob e la signi icación egional que pudie an habe alcanzado, con su p esencia ydesapa ición, es os ipos cenímicos de Vina agell inicial. Mien as an o pa ece que podemos asegu a que lo que conocemos en o as pa es de la Península como p opio del B once Ta dío, lIegaba a a ec a de alguna mane a alas ie as del Le an e Sep en ional. Cie amen e que íamos conside a que Ja ase inicial de Vina agell se i ía pa a jus- i ica , cuando menos, la p esencia de un pequeño lo e de obje os del B once Ta dío en la desembocadu a del Mija es, o almen e di e enciado del B once Valenciano y po ello mismo pa alelizable con o os yacimien os de su misma época, bas an e an es de que se pusie an en ma cha los p ocesos que desemboca en la Cul u a Ibé ica. EL PROBLEMA PROTO-HISTORICO DEL LEVANTE SEPTENTRIONAL, VISTO DES DE LA VERTIENTE MEDITERRANEA Una ez que hemos eseñado la panon :lmica ac ual del Le an e Sep en ional du- an e los iempos p o o-his ól icos, en lo que espec a alos posibles enómenos con i- nen ales (B once Final y Campos de U nas), amos a a a de p oyec a sob e ellos el «componen e medi e {meo» sin p o undiza po aho a en los p oblemas del sus a o esul an e. En p incipio, puede deci se que la egión del Le an e Sep en ional, como odas aquellas que le son ecinas, había quedad:> comp endida como pe enecien e al a ea de los in lujos g iegos, que eó icamen e se c:on aponía auna supues a a ea de in lujos enicios. Como bien se sabe, al idea se había enido e o zando con la c eencia de que los na egan es enicios delimi aban sus elaciones peninsula es den o del é mino comp en- dido en e las ac uales p o incias de Huel a yAlme ía. Sin emba go, no pa ece que la con igu ación de unas a eas de in luencia, como las que en é minos pa ecidos e leja on despuús los amosos a ados en e Roma yCa - ago, se pudie an habe comenzado adema ca , cuando menos de una o ma socio- polí ica, desde una época an an igua, sino mas bien en la misma medida en que se ue on desa ollando los acon ecimien os que a' inal desemboca on en las gue as púnicas. Desde es e pun o de is a, la posibilidad de que exis ie an dos a eas de in luencia, en e los g iegos ylos enícios, no se puede man ene , du an e el siglo VII a. C. ypa e del VI a. C. Has a nues os días, los da os a queológicos que bien se pudie an habe lIegado a con on a , pa a a a de p oba las, pa ecen mas bien consecu i os, que nunca con- empo aneos. Con lo cual, odos los en en amien os eó icos que se hicie an al espec o sólo pod ían habe b indado esul ados inope an es. De odas o mas, pa a gana una mayo cla idad en el es ado ac ual de la cues ión, amos a compa a los dos g andes aspec os del p oblema: a) G iegos Como habíamos is o en las paginas p ~ceden es, has a que no se demues e algo pa ecido po pa e de los odios,125 samios, e c., los únicos g iegos que la in es igación puede conoce , has a aho a, como capaces de habe iniciado una ac i idad de en e ga- du a, de ca a a la Península, son los g iegos ocenses. 125. Como po e;emplo la localización de unas ases mas an iguas que las que has a aho a se han podido exca a en la ciudadela de Rosas. PANORAMICA PROTOHISTORICA PENINSULAR 189 Sin emba go, no pa ece que el peso de las elaciones ocenses en suelo peninsula se pudie an habe hecho sen i , di ec a o indi ec amen e, po encima del siglo VI a. C. Es deci , mucho an es de que se hubie an undado Ma sella y Ampu ias. b) Fenicios Los enicios, po el con a io, habían comenzado sus na egaciones hacia occiden e con una p io idad bas an e sensible. Sus ac i idades medi e meas, desa olladas ag an escala, en e o ien e y la Península, se encon aban en pleno apogeo, po lo menos du- an e los siglos VIII y VII a. (; Cuando se supone que Kolaios de Samos llegó a descub i la u a de Ta essos, los enicios enían cxplo ando su come cio y la isla de Ibiza uncionaba, desde hacía a ios años, como un encla e o ien ado, en e o as cosas, hacia las elaciones con el No oes e de la cos a peninsula . Como puede comp ende se, incluso si se demos ase la p esencia de o os come - cian es o ien ales, los enicios llega an a desplega unas na egaciones capaces de oca en odos los pue os de la achada medi e anea de la Península, aunque sus in e eses undamen ales pudie an encon a se ci ados en los ambien es mas me idionales de la misma, unos 150 años an es de que los g iegos ocenses pudie an ha be les dispu ado un a ea de in luencia. En el es ado ac ual de los conocimien os no pa ece que se le pueda concede una misma impo ancia a la o ganización que e lejan las ac o ías enicias, que se hallan documen adas po la a queología, y a unos iajes mas o menos espo adicos, como los que pudie an habe ealizado Kolaios de Samos y o os na egan es o ien ales si no se demues a que con a ban con el espaldo de una o ganización simila . Po es a mismo, si enemos que con a con el as ondo que pudie an gua da cie - as uen es esc i as, como las que se encuen an pendien es del esul ado inal de las exca- "aciones en Rosas,12G no queda mas emedio que concede le al u u o las úl imas pala- b as, sob e las elaciones que pudie an habe man enido los enicios ylos g iegos en occiden e, du an e los siglos VIII yVII a. C., sin ol ida que las que lIega on adesa o- lla du an e es os mismos siglos, en el es o del Medi e aneo, no se pueden cali ica de i an es. Si con emplamos el p oblema un poco después, pa ece que las undaciones de Ma sella y Ampu ias coincidie on con un momen o bas an e a anzado de las ac i ida- des enicias ag an escala, como ya hemos dicho, pe a ambién con un momen o an- camen e decaden e de las mismas.l 27 Sin emba go, pa ece bas an e p obable que los ba cos enícios, después de habe enido eco iendo con el ma., mínima de alle oda la achada medi e anea peninsula , hubiesen alcanzado a come cia con las ecién undadas ciudades ocenses. Es deci , que con inuasen man eniendo con los g iegos, en suelo peninsula . una polí ica simila a la que habían sabido man ene , du an e los siglos pasados, en los ambien es no eni- cios del Medi e aneo Cen al yO ien al. Po ci a un ejemplo, bas a eco da que las impo aciones g iegas ye uscas, de la misma época, apa ecen en los yacimien os semi as de la cos a me idional,128 como a la in e sa apa ecen impo aciones ípicamen e enicias en Ampu ias. 129 Puede po ello p esumi se que oda ía en la p ime a mi ad del siglo VI a. C., en luga de a eas de in luencias, en e enicios yg iegos, lo que exis ían en ealidad e an amplias zonas de elación yde con ac o anco con na egaciones muy complejas. 126. Las exca aciones han p oseguido, bajo la di ección de A. Ma ín, du an e el pasado e ano àe 1975, sin que se ob engan ele aciones c onológicas po encima de los siglos V-IV a.C., po lo que la expec ación con inúa. 127, ARTEAGA, Db . ci ., nola 59 (en p ensa). 128. ARRIBAS, ARTEAGA, Db . ci ., no a 59 (en p ensa). 129. Pueslas de mani ieslo po J. MALUQUER, Fenicios en Ca aluña, ci ada. 190 O. ARTEAGA ~ ..". ;~~ "" ... :: I ~ -. Las e idencias ma e iales de ese es ado de cosas quedan igualmen e documen adas ~ • ~ .. , o''''''!.'' : ~en los yacimien os indígenas del p óximo hin e land. , •• ,.. :~ •. ~ Una pode osa azón pa a llega a duda de las Iimi aciones geog a icas que se le ). •.. ~ ~. J" .. , ... ' ellían concediendo alas ac i idades enicias, al supone las cen adas en e Huel a y ..... ~ Alme ía, la b indó la exca ación del poblado de Los Salada es (O ihuela, Alican e), en le egión del Bajo Segu a.l 30 Los hallazgos enicios de es e yaclmlen o del Le an e Me idional esul a on suma- men e comple os en su a iedad,131 como nume osos en su can idad, demos ando la po encia que hab ían alcanzado las elaciones que has a allí los lIe a on, has a el pun o de que puedan se conside ados como mo o p incipal de los p ocesos p e-ibé icos de la egión.l 32 En lo que espec a al No es e de la Península, el p o eso J. Maluque de Mo es habia denunciado la exis encia de algunos obje os, que posiblemen e hab ían sido aí- dos po el come cio enicio, an a en Ampu ias 133 como en las nec ópolis ibé icas del Eb o.l 31 Es a posibilidad de los enicios en el No es e peninsula , como ambién había sos- pechado F. Benoi , pa a el Gol o de León,135 pa ece que se conmienza acon i ma , si bien de una mane a indi ec a, en cie os yacimien os del Bajo A agón,136 al iempo en que se ienen es udiando y dando a conoce o os hallazgos, de o igen egipcio,137 que los especialis as conside an lIegados a la Península de la misma mane a. 13S Den o de es a pano amica de cues ionamien os se exca aba el poblado de Vina- agell, en e los años de 1968 a1972, en la desembocadu a de! ío Mija es, ce ca de la cos a que mas se en en a a la isla de Ibiza, donde se supone que exis i ía un es a- blecimien o enicio-púnico, a pa i del año 654 a C. 13 !) Es e ho izon e de impo aciones, según nues a opinión, end ía que coloca se, po lo menos, empo almen e pa alelo con el uncionamien o del es ablecimien o an iguo de los enicio-púnicos en Ibiza, aunque po aho a sólo ue a de una mane a hipo é ica. pues o que es e úl imo no se acaba de documen a . Los ma e ia~es enicios de Vina agell 140 lisnen un3. compa acién p obab~e con los i- pos que apa ecen en los es a os IV b, c, d, de la ac o ía malagueña de Toscanos 141 ycon los que se es a i ican en la p ime a ase de la del Guadalho ce;142 que eciben una echación en o no a la segunda mi ad del siglo VII a. C. y como mucho has a p in- cipios del siglo VI a. C. 130. ARTEAGA. SERNA, Los Salada es-71..., ci ado; ARTEAGA, SERNA. Die Ausg abungen .... ci ado; ARTEAGA. SERNA, Los Salada es-71...• ci ado; ARTEAGA, SERNA. In luios enicios .... ci ado. 131. ARTEAGA. SERNA, Los Salada es-71 .... ci ado; ARTEAGA, SERNA, Die Ausg abungen .... ci ado; ARTEAGA, SERNA, In luios enicios .... ci ado. 132. ARTEAGA. SERNA, Los Salada es-71 .... ci ado; ARTEAGA, SERNA, Die Ausg abungen .... ci ado; ARTEAGA. SERNA. In luios enicios ... , ci ado. 133. J. MALUQUER DE MOTES. Fenicios en Ca aluña, ci ado. 134. J. MALUQUER DE MOTES, Fenicios en ca aluña; ci ado. 135. F. BENOIT, Reche ches su l'hellenisa ion du Midi de la Gaule, Aix-en-P o ence. 1965. 136. Exca aciones en el Coll del Mo o. ealizadas po Be ges yFe e . en la nec ópolis umula , encon ando asijas de cla a ascendencia eno-púnica. Ag adecemos aM. Fe e la in o mación sob e es os hallazgos, de p óxima publicación. 137. J. MALUQUER, "Cow oid" de ce amica id iada hallado en el poblado ibé ico del Tossal del Mo o, en Pinye as, Ba ea-Ta agona, Salamanca, 1962, pp. 343 Yss.; D. FLETCHER VALLS, La nec 6polis de la Soli ella (Alcala de Chi e ), en T abajos Va ios del SIP, n.O32. Valencia, 1965. 138. En e o os abajos del mismo au o e : J. PADRO. B eus no es sob e el esca abeus i esca- aboids de la nec 6polis de Can Canyis, en Py enae 3, Ba celona, 1871. pp. 129-139; J. PADRO. A p op6si o del esca abeo de La Soli ella (Alcala de Xi e -Cas eIl6n) yde o as piezas egipcias de la zona del Baio Eb o, en Cuade nos de P eh. yA q. Cas ellonenses, 1. Cas ellón, 1974. pp. 71-78; ag adecemos al doc o Pad ó el habe nos pe mi ido la lec u a de enida del manusc i o de su esis doc o al. donde abunda en p ecisiones. 139. Memo ia de los abajos de 1972, en p ensa po pa e del S.I.P. de la Excma. Dipu ación P o- incial de Valencia. También en: J. MALUQUER DE MOTES, Fenicios en Ca aluña, ci ado. 140. Memo ia sob e Vina agell-72, ci ada en la no a an e io . 141. SCHUBART. NIEMEYER. PELLICER, Toscanos, ci ado. 142. A. ARRIBAS, O. ARTEAGA, Memo ia gene al. en p ensa. PANORAMICA PROTOHISTORICA PENINSULAR 191 ~,.... í /~ Es a c onología se co esponde pe ec amen e con el ambi o empo al que se le ~ , end ía que concede auna é-se an igua de la Ibiza enicio-púnica, pues o que la mism : ~ 81I&.IIRUI .. hab ía de conside a se enma cada en e la mencionada undación, hacia el año 654 a. C., y ~~ ~ ~ el comienzo de la nec ópolis del Puig des Molins.l 43 C' .. "Q 1I.1~""O Es a nec ópolis del Puig des Molins p esen a algunos ma e iales que sólo se pueden S . '" compa a con los que se conocen en Guadalho ce 11,144 que a ancan a pa i de un de e minado momen o de la p ime a mi ad del siglo VI a. C.,145 con lo cual queda ía explicada, en ambos si i os, la o al ausencia de o os ma e iales mas an iguos que se ían aquellos que apa ece'1 en Toscanos IV, en Guadalho ce I, y ambién en el ho izon e de . impo aciones de Vina agell III. En es e poblado de Bu iana se es a i ican los cuencos ípodes, las an o as pi i o - mes de homb o ca enado ylas asijas panzudas de cuello indicado, con asas geminadas que a ancan del ebo de ymue en en el homb o, pin adas abase de bandas anchas de colo ojizo o p opiamen e ojo, que quedan delimi adas po o as mas delgadas de colo neg uzco. Si nues o in en o de p eCISlon c onológlca se pudie a con i ma , co espondiéndose con la ida de un es ablecimien o an iguo en la isla de Ibiza, gana íamos una g an posi- bilidad de echación, an a pa a los es a os con impo aciones enicias de Vina agell, como pa a el es o de los ma e iales que allí se asocian en la segunda mi ad del si- glo VII a. C. y p incipios del siglo VI a. C. En Vina agell al an has a el p esen e o os hallazgos ípicamen e enicios, que has- a el p esen e solamen e se conocen (en !o que a la Península se e ie e) po debajo del Peñón de I ach. Nos so p enden po su ausencia, sob e odo, la ce amica g is y la de «ba niz» ojo. Vis os los es g upos ce amlcos que has a aho a apa ecen en Vina agell III (cuen- cos ípodes, an o as y asijas políc omas) y eco dando la g an a iedad que mos aban los hallazgos del poblado de Los Salada es, en el Le an e Me idional. pa ece que puede ap ecia se que los obje os enicios del yacimlen o de Bu iana, en el Le an e Sep en io- nal. no IIegan a e leja mas que una conc e a ac i idad come cial. Pa a el desen ol imien o de la mecanica p o o-his ó ica de la egión, supond íamos que en la cos a inmedia a aVina agell no había ningún es ablecimien o enicio, pues o que de lo con a io S .J p esencia se hab ía aducido en una mayo a iedad y can idad de las impo aciones y, lo mas impo an e, en un p oceso de cl..il u ación mas ele- an e.14B Es e hecho pudie a se i nos indi ec amen e pa a e o za la posibilidad de Que las ce amicas enicias del Le an e Sep en ional se hubie an ala gado a a és de Ibiza. Po o a pa e esul a in e esan e señala cómo los p opios an eceden es cul u ales de la egión, que ya hemos m en ado e isa en sus pun os mas gene ales, pueden se alidos pa a o ece , jun o con la me a p ssencia de los enicios en sus cos as, una idea mas ap oximada de lo que pudo habe sido el ho izon e p o o-his ó ico en el Le- an e Sep en ional. cuando no en una mayo ex ensión e i o ial del No oes e. 147 El mínima da o de la egión puede se compa ado, po lo p on o, con aquellos que se han enido ob eniendo en o os ambien es cos e os de la Península, pa a a a de 143. Pa a una isi6n ecien e sob e ma e iales de Ibiza puede consul a se: M. TARRADELL, M. FONT, Ei issa Ca aginesa, Ba celona, 1975. 144. Como po ejemplo algunos pla os, pin ados en Ibiza yen Guadalho ce 11 a ados con Ba niz Rojo, aunque conse ando la misma o ma: que se halla o almen e ausen e en Guadalho ce I. Ve ab . ci ., no a 142, de p óxima apa ición. 145. Las echaciones de Guadalho ce 11 se encuen an jus i icadas po las impo aciones jonias y e uscas que abundan en sus es a os. 146. Como emos que ocu e en el Le an e Me idional, g acias a la exca aci6n del poblado de los Salada es. 147. Has a el p esen e, la a ención de la in es igación. p e-ibé ica se man iene con inusi ada espec ación en la desembocadu a del Eb o, po la necesidad de conc e a si allí pudie a habe exis ido un encla e enicio, o po el con a io ocu i6 como en el Bajo Mija es: ganando la posici6n de Ibiza una unci6n de ini i a, como puen e dispe so de los obje os eno-púnicos hacia odo el No oes e. 192 O. ARTEAGA comple a un c i e i omas conco dan e con la complejidad de es os p ocesos pues o que a lo la go de la achada medi e anea y a lan ica no enían po qué habe sidoidén- icos. Así pues, sin que ol idemos que la p esencia de impo aciones enicias se encuen- a demos ada en o os yacimien os de la p o incia de Cas ellón,148 que emos oma buena no a de los p incipales aspec os que los b inda la secuencia de Vina agell, has a que nue os abajos pe mi an a anza un poco mas en la p o undidad del p oblema, como en el escla ecimien o de o as cues iones p o o-his ó icas ciel Le an e Sep en- ional. En p ime luga sal a a la is a la g an impo ancia de un hecho: que podamos con a con una es a i icación que documen e ma e iales enicios, asociados di ec amen e con las e idencias de la p opagación de la cul u a de los Campos de U nas, con i mando y comple ando lo que algunas nec ópolis habían pe mi ido sospecha . 149 Después ale la pena esal a , pa a la p.labo ación c onológica de los p ocesos cul- u ales del e i o i o en cues ión, que las impo aciones enicias comienzan en Vina agell cuando los elemen o,:; ma e iales de la cul u a de los Campos de U nas se habían es- a i icado, po encima de los es os de Vina agell inicial, con su acies del B once Final peninsula . Po úl imo hay que hace no a que la ce amica enicia desapa ece epen inamen e -en los es a os, con inuando después de su ausencia unos ni eles con ce amica hecha amano, como suponiendo la pe i encia ,-le la cul u a local, an es de que apa ezcan las ce amicas ibé icas p opiamen e dichas.1 5o Es deci , que según los da os con que con am os has a el p esen e, no se puede pe cibi en Vina agell un p oceso g adual en e las ce amicas enicias yel o no ibé ico, de una mane a an cla a como la que noso os mismos hemos lIegado a obse a en la secuencia del poblado de Los Salada es (O ihuela, Alican e) .151 Po odo lo an e io men e expues o, aunque no nos ocupem os de enidamen e de los p oblemas consecuen es,152 que de odas mane as ya se pueden supone , queda una cues ión bas an e cla a: la exis encia de un complicado pano ama de asun os p o o- his ó icos, que se in e cala en e la ípica cul u a del B once Pleno yel lo ecimien o de la Cul u a Ibé ica, ambié en las ie as del Le an e Sep en ional. ALGUNAS REFLEXIONES SOBRE EL COMIENZO DEL BRONCE FINAL EN EL LEVANTE SEPTENTRIONAL Tal ez no es é de mas que añadamos unos cuan os pa a os, saliéndonos de lo que p opiamen e pudie a con -ide a se p o o-his ó ico, a in de mani es a nues a p eo- cupación po lo que hubiese sildo el comienzo del B once Final, en ie as del Le an e Sep en ional. Como hemos in en ado señala , los es ímulos de la cul u a de los Campos de U - nas pa ecen habe apagado, de alguna mane a, las mos aciones ma e iales de aquel honzon e, que hemos is o es a i ica se en los ni eles mas an iguos de Vina agell. 148. Ve , po ejemplo: MESADO OLIVER, Vina agell ... , ci ado, lo e e en e a los hallazgos del poblado de El Polsegue (Rosell), que hoy se conse an en el Museo Municipal de Bu iana ( e pago 150). 149. Sob e odo las nec ópolis de la desembocadu a del Eb o, la nec ópolis de úmulos que exca an 3e gés y Fe e ce ca de Gandesa, la umba 184 de Agullana, las impo aciones p esen es en las nec ó- polis de Ampu ias, e c. 150. Es e p oblema, elacionado con la cues ión de la ibe ización del Le an e Sep en ional, se a a de enidamen e en un es udio c í ico, de p óxima publicación po pa e del SIP de la Excma. Dipu- ación de Valencia, siendo un hecho al o de co obo ación de ini i a 151. ARTEAGA, SERNA, Los Salada es-71 , ci ado; ARTEAGA, SERNA, De Ausg abungen ... , ci ado; ARTEAGA, SERNA, Los in lujos enicios ... , ci ado; y o as en' p ensa. 152. Ve lo dicho en no a 150. PANORAMICA PROTOHISTORICA. PENINSULAR 193 Sin emba go, uese como uese el desenlace de es e p oblema, siemp e queda ía esuel o el asun o inal de la cues ión, man eniéndose la en e lo que se elaciona con sus o ígenes. La p oblema ica, que po aho a no podemos a a de desa olla , puede deja se' plan eada de la mane a siguien e: a) ¿Podemos llega apensa que los hallazgos de Vina agell inicial ep esen an solamen e una in il ación ma e ial, o ui a en la egión? Si así uese end íamos que p egun a nos cuaIse ía la mos ación cul u al p opia de la zona en el iempo en que ocu ió la hipo é ica in il ación man eniéndose i a la incógni a sob e cómo pudo habe inalizado su desa ollo el B once Pleno del Le an e Sep en ional. b) ¿Podemos supone mas bien que exis ía un ho izon e cul u al, algo p eceden e, en el mencionado e" i o io, desde el cual se hubie an de i ado los ma e iales de Vina- agell inicial? En es e caso es a ía sol en ada la insegu idad sob e el o igen di ec o de Vina agell inicial, pe o queda ía pendien e el escla ecimien o del ho izon e cul u al p eceden e. Es deci , la p egun a de si el B once Ta dío de Vina agell e lejaba una con inuidad del B once Pleno, empo almen e conside ado, osi sucedía aun p oceso mas e olucionado como el que conocemos en o as egiones con el nomb e de B once Ta dío I. Desde luego, los p oblemas de un o denamien o me ódico en el Le an e Sep en io-' nal se encuen an con el asun o adicional :Je los Campos de U nas. que en la pe iodi- zación cul u al de o as zonas esul a muy secunda io, cuando no inexis en e. De odas mane as, no se nos que ía escapa la posibilidad de que exis an o as e idencias a queológicas en la egión que no se puedan ba aja den o del ho izon e que aquí enimos lIamando p o o-his ó ico; como ampoco den o de lo que adicional· men e se suele conside a como p opio del B once Pleno en el luga . Con ello únicamen e podemos ex ende una p egun a de comp omiso hacia la posi- bilidad de que ambién en es as ie as se pudie a habe conocido un a n bi o p oblema- ico, algo despegado del B once Pleno, pe o ambién p edeceso de las mani es aciones cul u ales que se obse an en el poblado :nicial de Vina agell. AI espec o, aunque só!::> sea muy de pasada, podemos mani es a nues o g an in e és po la p esencia de un complejo ce amico, que ha publicado el D . F. Es e e Gal ez, p oceden e del Tossal del Cas elle , si o en el é mino de Bo iol. 153 Los nume osos agmen os aque nos e e imos, si excep uam os los o os que apa- ecen en el mismo yacimien o, pe enecieh es a la cul u a de los Campos de U nas,154 p esen an una deco ación idén ica a la que se obse a en los ba os mese eños de las Cogo as An iguas,155 con cuya cul u a se ienen que elaciona sin ningún géne o de dudas. 156 Es e g upo ce amico del « ipo mese a», siendo in usi o en la p o incia de Cas e- lIón, como lo se ía en o as egiones no mese eñas de la Península, donde ambién se halla in il ado,157 no es aba p esen e en los es a os de Vina agell, como ampoco se conoce en los poblados ~picos del B once Pleno le an ino. ¿Pod ía deci se, po es e simple hecho, que su in il ación es aba e e ida aun ho izon e in e calado en e aquellos dos g andes momen os? 153. F. ESTEVE GAlVEZ, Un poblado de la p ime a Edad del Hie o en la Plana de Cas e/l6n, en Ampu ias IV, Ba celona, 1944. 154. Sob e la p esencia de ce amica de los Campos de U nas y sob e la necesidad de dilucida es a ig é icamen e si en el Cas elle de Bo iol se daban asociadas osupues as, a los demas ma e iales que allí se conocen, e lo dicho en: ARTEAGA, MOLINA, Ano aciones al p oblema ... , ci ado. 155. J. CABRE AGUllO, Exca aciones en Las Cogo as, I, El Cas o, en Mem. 110, de la Jun a Sup. de Exc. y An igüedades, Mad id. 1930. 156. ARTEAGA, MOLINA, Ano aciones al p oblema ... , ci ado, con mas p ecisiones sob e es a iden- i icación. 157. ARTEAGA, MOLINA, Ano aciones al p oblema ..... ci ado, con impo an es ejemplos. 13 194 O. ARTEAGA He aquí el p oblema que hab ía que conc e a , con andose po aho a con los da os que documen an o as egiones: como medianamen e posible. 158 Po o a pa e, ampoco que emos ol ida la exis encia de cie as asijas, que e- cien emen e han sido publicadas po don F ancisco Gusi, p oceden es de su exca ación en el poblado de To elló (Onda) .159 La Iínea ipológica de es as asijas del To elló se ap oxima bas an e a la que p e- sen an las uen es ca enadas. que hemos señalado como ípicas de Vina agell inicial. Los ipos del To elló se encuen an echados median e el mé odo del Ca bono 14, en los úl imos siglos del Segundo Milenio; esul ando po lo an o un poco an e io es al ho izon e en que se di undie on po es os e i o ios los es ímulos ma e iales de los Campos de U nas. 160 Po lo p on o, pa ece lógico que es os úl imos no queda an e lejados de ninguna mane a en la secuencia del To elló, mien as que en la es a i icación del poblado de Vina agell comienzan aapa ece dominando sob e la ase mas an igua del mismo, que e a la que enía asijas en o ma de uen es ca enadas. ¿No pudie an habc sido las asijas del To elló como un p eceden e egional de de las que después e emos es a i ica se en los ni eles del p ime poblamien o de Vina agell? Es a posibilidad, después de lo que hemos is o, end ía que comenza se a discu i como bas an e e osímil. Mien as an o, los de alles mas p o undos de la p oblema ica que acabamos de expo- ne , sin apenas in en a una solución ap oxima i a, se quedan la en es, como una impe- iosa deside a a de la in es igación, si que emos conside a enma cado el ho izon e que aquí inimos a ando como es ic amen e p o o-his ó ico. Cie amen e, los p oblemas del B once Ta dío en el Le an e Sep en ional no se pueden esol e , ni mucho menos, con los da os que se lIegan a p oyec a , de acue do con las e idencias ma e iales de Vina agell inicial. Pe o, en odo caso, al ez en es a limi ación se encuen e ce ado el p óximo obje- i o, que la in es igación u u a enga que desa olla , pa a que den o de un b e e iempo las insegu idades p esen es se ean cabalmen e supe adas. Oc ub e, 1975. 158. ARTEAGA, MOLINA, Ano aciones al p oblema ... , ci ado, con deducciones c onológicas pa a co- menza a pensa en una posible i adiación de gen es de la Mese a Cen al, hacia di e sos pun os de la Península, en o no a inales del segundo milenio o p incipios del milenio siguien e. 159. F. GUSI JENER, Exca aciones del ecin o o i ica do del To elló de Onda, Cas ell6n, en Cua- de nos de P ehis o ia y A queología Cas ellonense, 1, Cas ellón, 1974, pp. 19-62, ig. 1(3-4), pago 32 (dibujo ·supe io ). 160. F. GUSI JENER, Exca aciones del ecin o ... , ci ado, pago 44 (cuad o c onológico, en el que se puede ap ecia la echación del ca bono 14 pa a la ase 3del yacimien o en un 1315 a.C.; quedando pa a la ase 4-5, a la cual pe enece la asija ca enada de la pagina 32, una c onología ela i a den o de los siglos XII-XI a.C.).