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Política interna y armonización regional en las comunidades europeas

Puchala, Donald J.

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POLÍTICA INTERNA Y ARMONIZACIÓN REGIONAL EN LAS COMUNIDADES EUROPEAS (*) po DÓNALO J. PUCHALA (**) (T aducido po LUCIA GALLAR) U N comen a io epe ido cons an emen e po unciona ios elacionados con los asun- os de las Comunidades Eu opeas, es que los cien í icos de la polí ica, en su celo po c ea modelos de «sis emas de in eg ación», es án abajando a ni eles de abs acción eó ica muy alejados de los aspec os polí icos dia ios. El p oblema consis e en que los eó icos -de la in eg ación nos mues an, a menudo, elabo ados y so is i- cados cuad os de enómenos que, simplemen e, no es án ocu iendo. Un Je e de Ga- bine e me dijo en B uselas: «Cuando leo su abajo us ed me dice que es oy abajando pa a p o oca un despegue (spill-o e ) o que es oy c eando una nue a nacionalidad, sín esis de las exis en es, o que es oy desa iando la sobe anía nacional. Es o es una on e ía. Mis colegas y yo es amos abajando pa a a moniza p ác icas económicas, sociales y legales en a ios países, con el in de que pueda unciona e ec i amen e un me cado común en bene icio de odos. Si us ed quie e es udia ealmen e las Comu- nidades Eu opeas a e de ap ende más sob e las condiciones bajo las cuales es a a monización iun a o acasa.» El p opósi o de es e es udio es da un pequeño paso adelan e en el análisis de ales condiciones (1). Más ampliamen e concebido, es e es udio nos mues a ios e. sul ados de la in es igación lle ada a cabo sob e episodios de «no-obse ancia» de las no mas comuni a ias en el sis ema de las CE. Básicamen e, lo que discu i é es cuándo, cómo y po qué las no mas comuni a ias no son espe adas po los Es ados miemb os (*) Esc i o pa a p esen a lo en la Reunión Anual de 1974 dB la «Ame ican Poli ical Science Associa- ion», en Chicago, Illinois, del 27 de agos o al 2 de sep iemb e de 1974. (*•) P o eso de la Uni e sidad de Columbia. (1) La In es igación p esen ada en es e es udio se ha ealizado bajo los auspicios de la Donación Cá - negie pa a la Paz In e nacional y po la Fundación Fo d. La p epa ación manusc i a es á pa ocinada po el Ins i u o de Eu opa Occiden al, de la Uni e sidad de Columbia. 25 «i* DONALD J. PUCHALA de las Comunidades o po subg upos nacionales pe enecien es a ellos. Adicionalmen e, a a é de de e mina , el g ado o la pene ación de ales compo amien os de «no-ob. se ancia» y sus implicaciones pa a el uncionamien o del Me cado Común. Quizá, más ecuen emen e de lo que habíamos podido c ee , los Gobie nos ponen obs áculos a la ejecución de los p og amas comuni a ios que ellos mismos se habían comp ome ido a ealiza ; los eu óc a as dudan en obliga a cumpli las di ec ices; las indus ias e gi e san las egulaciones comuni a ias, o bien sec o es de las poblaciones nacionales abie a o calladamen e exp esan su discon o midad. Más di ec amen e, es e es un es udio de las condiciones bajo las cuales a ias clases de «palancas» (monkay w en- ohes) ienden a in oduci se en el eng anaje comuni a io, y examina ambién los «quié- nes», «a quiénes», «qués» y «co nos» pa icipan en la desa iculación de ales «pa- lancas». Pe o más ampliamen e concebido y más ce cano a su oco sus an i o y di ec o, es e es udio es ealmen e el análisis de un enómeno que llama ía polí ica «pos -decisional» en las Comunidades Eu opeas. Excep uando una se ie de conside aciones abs ac as sob e la in eg ación in e nacional en gene al, la mayo pa e de los abajos ac uales sob e la polí ica de las Comunidades Eu opeas es án en ocados hacia el p oceso de decisión en B uselas. Los es udiosos del ema han pensado explica el cómo y el po qué se o mulan las polí icas y los -p og amas comuni a ios o, más simplemen e, quién in luye a quien a hace qué, cuándo, cómo y po qué espec o a la legislación comuni a ia. En mi opinión, es os au o es han iun ado plenamen e (2). Pe o oda ía, a pesa de los no ables log os alcanzados en el campo del p oceso de decisión, se conoce muy poco sob e el p oceso, y especialmen e sob e las condiciones polí icas que in luyen en la obse ancia de las disposiciones comuni a ias '(3). En esumen, no sa- bemos mucho sob e lo que sucede después de que una decisión comuni a ia ha sido omada y no en endemos muy cla amen e quién in luye a quién, pa a qué, cuándo, cómo y po qué en elación con la ejecución {o no.ejecución) de los p og amas de las (2) La li e a u a sob e el p oceso de decisión en las Comunidades Eu opeas es muy amplia. Un in en a- io de es e abajo inclui ía: E ns HAAS: The Unl ing o Eu ope (S an o d, S an o d Uni e sl y P ess, 1958); León LINDBERG: The PoH ical Dynamics o Eu opean Economic In eg a ion (S an o d, S an o d Uni e si y P ess, 1963); León LINDBERG y S ua SCHEINGOLD: Eu ope's Would-Be Poli y (Englawoods Cli s, N. J., P en lce- Hall, 1970); Píe e GERBET y Daniel PEPY (eds.): La Decisión dans les Communau és Eu opéennes (B uselas, P esses Uní e si al es de B uxelles, 1969); Da is COOMBES: Poli ics and Bu eauc acy in he Eu opean Com- muni y (London, Geo ge Alien and Unwin, 1970); W. Ha ley CLARK: The Poli ics o he Common Ma ke (Engle- wood Cli s, N. J., P en lce-Hall, 1967); F ans A. M. ALTING VON GEUSAU: Beyond he Eu opean Communi y (Bélgica, Heule Publ., 1968); James CAPOROSO: Eu opean In eg a ion (Paci ic Pallsades, Cali ., Goodyea Pub , 1974); Al ie o SPINELLI: The Eu oc a s (Bal lmo e, Johns Hopklns P ess, 1966); Emile NOEL: Commen onc ion- nen les ins i u lons des Communau és Eu opéennes (Pa ís, Bu eau d'ln o ma ion des Communau és Eu opéen- nes. 1968); John NEWHOUSE: Colusión ín B ussels (New Yo k, W. W. No on, 1967); Mi iam CAMPS: B i ain and he Eu opean Communi y, 1955-63 (P ince on, P ince on Unl e si y P ess, 1964); Mi iam CAMPS: Eu opean Uni ica ion In he Six ies (New Yo k, McG aw-HIII, 1966); Roy PRICE: The Poli ics o he Eu opean Communi y (To owa, N. J., Rowman and Ll le leld, 1973); Wal e HALLSTEIN: Eu ope In he Making (New Yo k, W. W. No - on, 1972); Ge ha d MALLY: The Eu opean Communl y In Pe spec i a (Lexing on, D. C. Hoa h, 1973); Helen WALLACE: Na ional Go e nmen s and he Eu opean Communí ies (London, Cha ham House/PEP, 1973); Glenda ROSENTHAL: Decision-Making in he EEC: Th ee Concep ual Models (Discu so no publicado, Columbia Uni s - si y, 1973). (3) Pa a una in oducción sob e los aspec os écnicos de la obse ancia del De echo en las Comunida- des Eu opeas, e : Banol AUBENAS, «Quelques conslde a ions su les ¡n ac lons con e les ai es de Pa is e de Rome», Re ue du Ma ché Commun, 127 (oc ub e 1969), págs. 458-464. 26 POLÍTICA INTERNA EN LAS COMUNIDADES EUROPEAS Comunidades Eu opeas. La ansmisión hacia a iba y hacia abajo de las di ec ices co- muni a ias desde B uselas has a las pe i e ias nacionales, los p oblemas de ampas y engaños que se p oducen y los impac os que se p o ocan es lo que yo llamo «polí ica pos -decisional» en las Comunidades Eu opeas. El in eó ico de es e es udio es in en a acla a e ilumina es e enómeno. UN ANÁLISIS COMPARATIVO DE ESTUDIO DE CASOS Sin p o undiza demasiado en conside aciones sob e las o mas y la ejecución de la in es igación, debe se esal ado que las conclusiones de es e es udio ienen dadas po obse aciones ealizadas en el con ex o de a ios episodios ocu idos en la ma cha de los asun os de las Comunidades Eu opeas, cua o de los cuales es án explicados más de alladamen e en las páginas siguien es. Cada episodio se elaciona con un in en o, po pa e de la Comisión Eu opea, de obliga a cumpli una polí ica o p og ama decidido según el modelo ípico de «B ussels decision-making» (4). Se inicia on odos los epi. sodios con el comp omiso, po pa e de los Gobie nos miemb os de las CE, de ejecu a (o pe mi i a la eu oc acia que lo ejecu a a} un acue do a ni el egional. Todos los acue dos a ados aquí es án elacionados con la a monización ansnacional, o, en o as palab as, con la consecución de la unión económica. Sin emba go, después del comp o- miso inicial, uno o más de los Gobie nos nacionales ponían obs áculos a su cumplimien- o, no malmen e po azones polí icas muy cla as, elacionadas con los asun os in e nos, y su gían, en cada caso, ascinado as y complejas pau as de negociación a múl iples ni eles que e minaban, bien en obse ancia de la no ma comuni a ia o, al menos, en eno adas p omesas de cumplimien o. No es necesa io deci que en muchos de los casos-es udio de la in es igación, los documen os y las en e is as se e ie en al examen de los p oblemas que p o ocan la no-obse ancia y a los caminos y signi icados esco- gidos pa a esol e es os p oblemas. Con el in de segui un c i e io pa a el análisis de los episodios seleccionados, és os han sido o denados c onológicamen e en e 1963 y 1973; di e en es casos que ienen como p incipales ac o es a di e en es países (o como p incipales ansg eso es cuando se a a de no.obse ancia), En pa icula , Bélgica, F ancia, Alemania occiden al e I alia igu an cen almen e en a ios episodios. Además, Incluyen una di e sidad de asun os asceden ales, desde la polí ica egional a la polí ica de In e siones ansnacionales, a la uni o mización de los p oduc os a macéu icos y la consecución de la a monización iscal. Algunos episodios inalizan con la obse ancia de las no mas comuni a ias, o os con inúan en el p esen e como casos sin esol e . Quizá lo más impo an e es que odos son casos en los que se ponen de mani ies o oda la a iedad de si uaciones polí icas: p esiona , p ome e , a a , comp ome e se, «log- oiling», e c. Los p incipios es án cla amen e expues os, ios pa icipan es son ápidamen e iden i icables, los pe íodos se cap an ácilmen e y las es a egias y ác icas u ilizadas es án a la is a. Las en e is as ealizadas en conexión con es e es udio u ie on luga du an e el o oño de 1971, en B uselas, Bonn, Pa ís y La Haya, e in e mi en emen e du an e los años 1972 y 1973, en B uselas, Pa ís y Roma. El c i e io de mues a seguía un esquema (4) C . ROSENTHAL, op. ci ., cap. I y ss. 27 DONALD J. PUCHALA de «si uación-es uc u a», en el que los indi iduos elacionados especialmen e con ios di e sos episodios e an p ime amen e iden i icados y más a de se hacían !os es ue zos opo unos pa a en a en con ac o con cada ac o cla e y en e is a le. No se en ió ningún cues iona io, pues o que cada pe sona en e is ada ha enido que con es a a una se ie de cues iones pa icula men e impo an es sob e el papel jugado po él en un episodio dado. El in que se pe siguió con las en e is as e a ob ene una in o mación comple a más que un ecuen o es adís ico. Con odo, ue on en e is adas más de un cen ena de pe sonas, pe enecien es a las Comunidades, a los Gobie nos nacionales y las o ganizaciones p i adas (5). Pasemos aho a a anai a de alladamen e algunos casos: I. AYUDAS AL DESARROLLO REGIONAL EN BÉLGICA Cuando Jos seis países o igina ios del Me cado Común i ma on el T a ado de oma, se comp ome ie on ellos mismos en los a ículos 92 y 93 a c ea sis emas eu opeos de ayuda económica a las egiones más pob es y a las indus ias más dé- biles (6). La eu opeización enía que se lle ada a cabo a a és de la a monización de p og amas nacionales pa a la ayuda egional (7). Los c i e ios pa a la iden i icación y clasi icación de las egiones subdesa olladas enían que se es ablecidos a ni el comuni a io: las a iedades y el impo e de las sub enciones se ían uni icados pa a los Seis. De cen al impo ancia en es e esquema e an las p ohibiciones con a los p og amas nacionales que dis o sionaban ia compe encia en el Me cado Común po medio de subsidios a indus ias y egiones seleccionadas. Es deci , no se podían con. cede subsidios con la in ención o el e ec o de p oduci en ajas pa a las indus ias de un país po encima de las de o o. En e 1958 y 1967, 'la Comisión de las Comunida- des Eu opeas abajó pa a es ablece un c i e io uni icado pa a los p og amas de ayudas egionales, y desde 1967 has a aho a, B uselas ha abajado pa a consegui una a monización ansnacional en ma e ia de ayuda egional. Has a hoy, el Gobie no belga ha sido incapaz de uni se a los demás miemb os comuni a ios en el mo imien o hacia la eu opeización de los p og amas de ayuda egional. Sucesi as leyes belgas de «expansión económica» es ablecidas en 1959, 1966 y 1970 (8) c ea on p og amas de ayuda egional, que, de una u o a o ma, es aban en colisión con las p ohibiciones comuni a ias con a la concesión de en ajas a las indus ias nacionales. Consecuen emen e, en oc ub e de 1970, la Comisión de la CEE comenzó a ac ua pa a obliga al Gobie no belga a cumpli con las disposiciones de los a ículos 92 y 93 del T a ado de Roma, al que, po supues o, los belgas se habían (5) Una lis a pa cial de los en e is ados se encuen a en el Apéndice III de Oonald J. PUCHALA: «A Repo o he Ca negie Endowmen o In e na ional Peace conce ning Resea ch suppo ed by a a el and main enance g an ¡n 1971». (6) T ea y es ablishing he Eu opean Economic Communi y, Roma, 25 de ma zo de 1957 (London, He Majes y's S a ione y O ice, 1973), págs. 38-39. (7) Ibíd., pág. 38. (8) Paul ROMUS: «L'é olu ion économique egionale en Bélgique depuis la c éa ion du Ma ché Commun. (1958-68), Re ue du Ma ché Commún, 119, ene o 1969, págs. 19-40. C ., ambién, Ágence Eu ope, 597, 24 junio 1970, y Agence Eu ope, 849, 14 junio 1971. 28 POLÍTICA INTERNA EN LAS COMUNIDADES EUROPEAS comp ome ido a! i ma el T a ado en 1957. P olongadas y complejas negociaciones en e el Gobie no belga y la Comisión, en e la Comisión y o os Gobie nos miemb os de las CE y en e el Gobie no belga y los g upos cons i uyen es in e nos, se celeb a on en 1970 y 1972. Es as negociaciones die on como esul ado, muy g adualmen e, la e- isión de los p og amas belgas de ayuda egional has a que, a ines de 1972, se encon ó una ó mula que se ap oximaba a los eque imien os comuni a ios (9). Es a ó mula se hallaba en discusión cuando el Gobie no belga cayó, en diciemb e de 1972. En el e ano de 1973 (época en que acaba on mis in es igaciones) ningún p og ama de ayuda egional se había lle ado a la p ác ica. En sen ido limi ado, se a a simplemen e de un caso de no-obse ancia del T a ado de Roma, seguido de mo imien os g aduales hacia la obse ancia; pe o en amplio sen ido, nos encon amos an e un caso de obs ucción y aplazamien o del mo imien o hacia la in eg ación en Eu opa occiden al. P ác icamen e hablando, 'la in eg ación en Eu opa occiden al es á espe ando la a monización ansnacional de polí icas y p og a- mas. Dicha a monización ha sido no ablemen e e asada po la incapacidad belga de cumpli con lo es ablecido en el T a ado. El p oblema de la in es igación en es e caso, así como en los o os que ci a é, es el «po qué»: ¿Po qué el Gobie no belga se sin ió incapaz de cumpli con sus obligaciones de a monización egional? ¿Qué clase de p esiones ac uaban en el in e io ? ¿Cómo consiguió la Comisión ealiza p og esi- as e isiones en la polí ica egional belga? ¿Qué clase de p esiones aplicó la Co- misión? ¿Qué papel juga on los eu óc a as? ¿Qué papel juga on los o os Gobie nos? ¿Qué papel juga on las éli es in e nas belgas? ¿Sajo qué condiciones se impidió la a monización comuni a ia? Las espues as a es as p egun as su gen de las en e- is as ealizadas y los documen os consul ados en es e caso. II. EL MERCADO NO-COMUN EN PRODUCTOS FARMACÉUTICOS Bajo el T a ado de Roma, los Es ados miemb os de la CEE se comp ome ían a es a- blece la libe ad de come cio, po medio de la c eación de un Me cado Común. A pesa de los quince años de exis encia de la CEE, oda ía no ha sido ealizado el me cado común de p oduc os a macéu icos (10). En eo ía, el me cado en es e á ea es abie o y común, pe o, en la p ác ica, ac ualmen e apa ece ce ado y agmen ado. Pa a ex- plica lo con un ejemplo amilia , un alemán que su a un dolo de cabeza en Pa ís no encon a á aspi inas alemanas en una a macia ancesa. La azón pa a el bloqueo inicial en es e come cio es cla a: libe a el me cado de p oduc os a macéu icos no es simplemen e cues ión de elimina las ba e as aduane as nacionales; ins au a un me cado común signi ica a moniza y uni ica di e sas leyes y p ác icas nacionales elacionadas con expe imen os médicos, con ola su manu ac u a, au o iza la ape u a a me cados abie os y concede licencias a los a macéu icos pa a dis ibui los (11). Í9) .Belglum o Modi y Regional Alds», Eu opean Communi y, (unió 1972, págs. 6-7. (10) Pie e COLLET: •Ou'es -ce qu¡ en a e le Ma ché Commun des Médicamen s», Communau é Eu o- péenne, 127, eb e o 1969, págs. 25-27. C ., ambién, -Commisslon u ges Common Ma ke In Pha ma- ceu icals», Eu opean Communi y, mayo 1971, pág. 6. (11) COLLET. op. c ., págs. 25-27. 29 DÓNALO J. PUCHALA Con el in de lle a a cabo es a a monización de p ác icas nacionales, la Comisión Eu opea ha p omulgado una se ie de di ec ices, dando ins ucciones a los Gobie nos miemb os pa a hace a ias adap aciones. La p ime a di ec iz a macéu ica (65-65) pedía la acep ación, de común acue do, de la de inición de un «p oduc o a macéu i- co»; eque ía la au o ización p e ia del Gobie no pa a la en a en el me cado, e ins. uía a los Gobie nos pa a que elimina an de sus me cados aquellos p oduc os en los que se había p obado sus e ec os pe judiciales o los que no se había p obado sus e ec os e apéu icos. Es a di ec iz ue ap obada po el Consejo de Minis os, en ene o de 1965 (12). Has a hoy no ha sido lle ada a la p ác ica en la mayo ía de los Es ados miemb os de la CEE. Además, las ca o ce di ec ices siguien es, que ab ían el camino a la lib e ci culación de p oduc os a macéu icos, no han sido ap obadas po el Con- sejo de Minis os. A pesa de los mayo es y más a iados es ue zos de la Comisión, así como de las ue es p esiones de los ab ican es de es os p oduc os, los Gobie nos nacionales 'han echazado enazmen e la obse ancia de los comp omisos de! T a ado y de las di ec ices especí icas de la CEE. En la p ima e a de 1973 se decidió* aban- dona (al menos, po el momen o) el camino hacia la a monización de las legislaciones nacionales a macéu icas y ol e a p ocedimien os menos o males pa a ¡og a la acep ación, po pa e de los Es ados miemb os, de los p oduc os de cada uno de ellos (13). Pe o en el e ano de 1973, inclusi e es os p ocedimien os seguían siendo inú iles en cie o sen ido. El caso de los p oduc os a macéu icos es simila al de la ayuda egional en Bélgica, en el que la no.obse ancia de los comp omisos y obligaciones con la CEE e asa el p og eso hacia la comple a in eg ación económica. Pe o desde di e en es pun os de is a, es e úl imo caso es mucho más complejo: po un ¡lado, aquí no se a aba de un solo país que no cumplía las no mas comuni a ias. Ningún Es ado miemb o se adhi ió an siquie a a la p ime a di ec iz. El Gobie no belga lo in en ó du an e algún iempo, pe o luego abandonó sus es ue zos, o os echaza on incluso da el p ime paso (14). Ade- más,- mien as que el caso de la ayuda egional en Bélgica en en aba a un Gobie no con a las ins i uciones de B uselas, el caso de los p oduc os a macéu icos io a las ins i uciones de B uselas —>la Comisión y el Consejo— en en a se la una a la o a y cada Gobie no di idido den o de sí mismo. En capi ales como Bonn, po ejemplo, el minis o de Finanzas apoyaba la no ma i a comuni a ia mien as que el minis o de Sa- nidad pe manecía pa ida io de las on e as ce adas. Una exposición más p o unda nos mos a ía una mayo a iedad de maniob as y pos- u as en e odos los in e eses a ec ados en el caso, pe o, a pesa de la mayo comple- jidad, el p oblema de in es igación plan eado po es e segundo episodio es pa ecido al p ime o. ¿Po qué e an incapaces los Gobie nos nacionales de cumpli con los p og a- mas eu opeos? ¿Qué es lo que es aba haciendo e ocede la in eg ación? ¿Qué condi- ciones bajo las cuales se p oducía la no-obse ancia e an simila es en es e caso a las del p ime o? Finalmen e, ¿cuáles ue on las condiciones que impulsa on el a dío in en o hacia la obse ancia y el cumplimien o en úl ima ins ancia, en es e caso, simila es a las condiciones que mo ie on al Gobie no belga en el p ime caso? De nue o, en e- (12) Agence Eu ope, 309, 8 ab il 1969. (13) Agence Eu ope, 30 ene o 1973. (14) Agence Eu ope, 309, 8 ab il 1969. 30 POLÍTICA INTERNA EN LAS COMUNIDADES EUROPEAS is as celeb adas en las capi ales comuni a ias ue on designadas pa a con es a es as cues iones y las espues as su gie on en el cu so de la in es igación. 111. RESTRICCIONES A LAS INVERSIONES EXTRANJERAS EN FRANCIA La lib e ci culación de capi ales en Eu opa es uno de los obje i os cen ales de la in eg ación económica p e endida en el T a ado de Roma. El a ículo 67 del T a ado obli- ga a los Es ados miemb os a la abolición de es icciones al mo imien o de capi ales en e ellos; los a ículos 52 y 58 o ecen el de echo de es ablecimien o y acili an el camino pa a las in e siones di ec as y sin es icciones den o de las Comunidades; el a ículo 221 p e eía el in de las -disc iminaciones en la ci culación de capi ales en los países comuni a ios pa a 1961. Pe o en diciemb e de 1966, el Gobie no ancés p o- mulgó la ley 66-1008, que ins au aba con oles o iciales sob e las in e siones ex anje as en F ancia (15). En pa icula , es a ley asignaba al minis o de Economía y Finanzas un «de echo de suspensión» espec o a las p opues as de in e siones ex anje as (16). En e ec o, el minis o enía la acul ad de cancela dichas in e siones. Tal acción, po supues o, con a enía el T a ado de Roma. A inales de la p ima e a de 1967, la Comisión eu opea no i icó al Gobie no ancés la disc epancia exis en e en e sus p ác icas espec o a las in e siones ex anje as y sus comp omisos con el T a ado de Roma (17). El Gobie no ancés con es ó que no c eía que se come ie a ninguna in acción al T a ado, pues o que no enía in ención de aplica el de echo de suspensión con a Jas in e siones p oceden es de países miemb os de la CEE; indicaba que les conce nía a las in e siones p oceden es de « e ce os países», po ejemplo, los Es ados Unidos (18). De ahí su gió un p olongado diálogo en e la Comisión y el Gobie no ancés sob e cuándo los capi ales ame icanos en los países de la CEE e an o no e an « i mas eu opeas». Como los in e cambios en e B uselas y Pa ís se acalo aban, o os Es ados miemb os, en pa icula , los Países Bajos, en a on en la dispu a e impulsa on a la Comisión a impone medidas con a F ancia (19). En no- iemb e de 1969, la Comisión había ago ado su pode adminis a i o en elación con las in acciones, según el a ículo 169 del T a ado de Roma y el caso pasó al T ibunal de Jus icia de las CE (20). Pe o en el ín e in, la Comisión p esidida po Halls ein dio paso a la de J. Rey, y De Gaulle ue eemplazado po Pompídou. El caso enía que e se en el T ibunal a inales de 1970, pe o en sep iemb e de ese mismo año, el Gobie no ancés pidió un aplazamien o e indicó que iba a es udia de nue o e¡ ex o de la ley 66-1008. A pa i de ese momen o, Pa ís e isó dicha ley y eliminó el con ol sob e las in e siones; B uselas dio el is o bueno a la e isión y Pa ís p omulgó la ley e isada (15) JORF, 29 ene o 1966, pág. 11621. (16) Pe e G. an da SPEK: «Tha Ou look o Fo elgn In es men ¡n he EEC», Columbía Jou nal o Wo ld Business, ol. VI, 6, no iemb e-diciemb e 1971, págs. 76-78; Ralne HELLMAN: «The Challen le o U. P. Dominance o he In e na ional Co po a ion» (New Yo k, Qunnelon Publlshlng Co., 1970, pág. 133). (17) Agence Eu opa, 2890, 31 oc ub e 1967. (18) Agence Eu opa, 159, 28 agos o 1968. (19) Sus ancialmen e, du an e las en e is as en B uselas, en diciemb e de 1972. (20) «Commlsslon akes F anca o Cou «, Eu opean Commum y, diciemb e 1969, pág. 26. 31 DONALD J, PUCHALA y eliminó o malmen e los con oles a la in e sión en eb e o de 1971 (21). En ma zo de 1971, el T ibunal puso in al caso y la Comisión lo ce ó. En un p ime análisis gene al, el caso de las in e siones ex anje as en F ancia iene a ios aspec os no ables. Como en 'los o os casos, el p og eso hacia la «eu opeiza- ción» de una p ác ica económica ue obs aculizado po la incapacidad de un Es ado miemb o de cumpli con las obligaciones del T a ado: la in eg ación se e asaba. Pe o, en con as e con los o os dos episodios, en es e caso se consiguió al inal la obse - ancia de la no ma comuni a ia o, al menos, así lo pa ece (22). Como en los o os casos, la cues ión p imo dial de la in es igación se cen aba en las azones pa a la no-obse ancia. ¿Po qué ue incapaz &! Gobie no ancés de cumpli con las p e isiones del T a ado de Roma en e 196S y 1971? ¿Qué ue zas o p esiones conduje on a la po- lí ica nacional ancesa a con a eni la polí ica de la CEE? ¿Po qué el Gobie no ancés al e ó su p imi i a posición después de a ios años de du a oposición? ¿Qué ue zas o p esiones le lle a on a la obse ancia de las no mas comuni a ias? Las en e, is as ealizadas en B uselas y Pa ís y un p o undo es udio de documen os con es a on a la mayo ía de las p egun as. IV. LA T.V.A. ITALIANA La a monización iscal es un componen e básico de la in eg ación económica. Un me cado sigue siendo menos que un me cado común si las a iedades y las o mas im- posi i as di ie en de egión a egión, o, en el caso de la CEE, de país a país. La simple lógica nos mues a qué ó mulas y alo es de imposición di e en es de país a país supone en ajas económicas pa a algunos de ellos e incon enien es pa a o os en el ma co de la compe encia in e nacional. Así, como un p ime eslabón hacia la com- ple a a monización iscal en el Me cado Común Eu opeo, el Consejo de Minis os, ac- uando según el a ículo 99 del T a ado de Roma, p omulgó una di ec iz en ab il de 1967, encaminada a que los Es ados miemb os adop a an un p ocedimien o común pa a uni ica los impues os (23). En e ec o, la di ec iz pedía la adopción comuni a ia de un impues o sob e el alo añadido (TVA), según el modelo ancés, aplicado en onces. Po encima de lo que suponía como comienzo de una a monización iscal en la Comu- nidad, la TVA iba a se una uen e de au o inanciación pa a los p og amas de la CEE y la Comisión la eía, en consecuencia, como un peldaño impo an e hacia la sup ana- cionalidad. La TVA enía que en a en igo el 1 de ene o de 1970. En oc ub e de 1968, el Gobie no i aliano decla ó que encon aba di icul ades espec o a la implan ación de la TVA, y que po « azones écnicas y económicas» el plazo del 1 de ene o de 1970 e a muy di ícil de cumpli (24). I alia p esen ó a la Comisión, en agos o de 1969, una solici ud o mal de aplazamien o po dos años en la implan ación de la TVA. Al complicado lujo de co espondencia en e B uselas y Roma se sumó el (21) Agence Eu ope, 753, 24 eb e o 1971. (22) C . Van de SPEK, op. ci ., pág. 77. (23) Eu opean Communi ies: •The Value-Added Tax in he Eu opean Communl y», Communi y Topics, 36, London, Eu opean Communi ies In o ma ion Se ice, 1970. (24) Gianni PASQUAREU-I: .Pe ché L'IGE sa a sos i ul a dall'l. V. A.>, Comuni a Eu opea, agos o- sep iemb e 1967, págs. 13-16. C ., ambién, Agence Eu ope, 194, 16 oc ub e 196a. 32 POLÍTICA INTERNA EN LAS COMUNIDADES EUROPEAS hecho de que I alia e a incapaz de da el p ime paso hacia la a monización iscal del sis ema de la CEE. De sep iemb e a diciemb e de 1969 se p esenció una iple negociación ex emada- men e compleja en e I alia, la Comisión de la CEE y o os Es ados miemb os de la Co- munidad (25). I alia p e endía ob ene un aplazamien o sin condiciones de dos años de du ación; la Comisión no podía pe mi i que se e asa a la a monización iscal más de un año y pidió a I alia que, cuando impusie a la TVA, lo hicie a en un es adio más a anzado que el inicial es ablecido; los es an es Es ados miemb os pedían sanciones con a I alia pa a que su Indus ia no esul a a bene iciada po la ausencia de la TVA. Especí icamen e, los miemb os de la CEE pedían que se obliga a a I alia a elimina la ayuda a la expo ación y las disc iminaciones con a las impo aciones, es ablecidas en el égimen iscal i aliano exis en e en 1969. El deba e en e las es pa es in e esadas con inuó de o ma acalo ada du an e los meses de oc ub e, no iemb e y diciemb e de 1969: — A la pe ición i aliana de aplazamien o, el miemb o de la Comisión de la CEE, seño Van de G oeben, exp esó su ansiedad sob e una «polí ica de acilidad que end ía como esul ado el len o e oluciona de la Comunidad hacia una especie de OCDE, en la que an sólo se o mulan las ecomendaciones que in e esan a los Es ados miem- b os» (26). — A la lis a de las condiciones de la Comisión pa a pe mi i el aplazamien o, el dia io milanés «Co ie e del a Se a», e lejando las opiniones del Gobie no, decía en un edi o ial que «el igo o malis a con que se es aban a ando ales cues iones en B uselas es ealmen e so p enden e y puede incluso jus i ica algunas sospechas. Pa ece que quie en opone se a la expansión de las expo aciones i alianas, no sólo en la Co- munidad, sino ambién y, sob e odo, hacia e ce os países. Es e pod ía se un camino bas an e o iginal pa a asegu a , como la CEE debe hace , la libe ad de compe encia en e los p oduc o es del Me cado Común» (27). — Re lejando las p esiones po pa e de los es an es Es ados miemb os de la Comunidad pa a sanciona a I alia en con apa ida po el aplazamien o, Agence Eu ope in o ma que «en is a de las epe idas opiniones exp esadas en a ios Es ados miemb os ace ca de la dinámica de las indus ias i alianas en a ios sec o es, es de espe a que la mayo ía de las delegaciones insis i án en que el abandono, po pa e de I alia, de odas las p ác icas iscales conside adas es digno de pone se en cues ión» (2B). El 1 de oc ub e de 1969, la Comisión en ió al Consejo una p opues a de di ec iz, concediendo a I alia un aplazamien o en la implan ación de la TVA, pe o sólo bajo ¡. gu osas condiciones: iempo lími e de un año, implan ación en o ma a anzada y pe i- ción o mal de eajus e del sis ema imposi i o i aliano exis en e. Sucesi as euniones del Consejo de minis os en e el 17 de oc ub e y el 9 de diciemb e se in e cala on con en e is as a al o ni el en e Roma y B uselas, llegando a una di ec iz de comp omiso (25) Agence Eu ope, 409, 16 sep iemb e 1969; 414, 25 sep iemb e 1369; 416. 29 sep iemb e 1969; 413. 1 oc ub e 1969; 430. 17-18 oc ub e 1969; 442. 4 no iemb e 1969. (26) Agence Eu ope, 409, 18 sep iemb e 1969, pág. 3. (27) Co ie e della Se a: «Tensione pe l'l. V. A. a íl MEC e l'l alia», 14 oc ub e 1969, pág. 6. (28) Agence Eu ope, 326, S mayo 1969. 33 DONALD J. PUCHALÁ es á elacionado con la debilidad de los p ocedimien os o males de obse ancia es a. Mecidos en el T a ado de Roma. Inclusi e si no se die a el caso de que los Gobie nos nacionales pudie an desa ia a la CEE cuando se plan ean dilemas como los que hemos obse ado an e io men e, no exis e nada en el haz de p ocedimien os de la Comisión que pe mi a a las au o idades sup anacionales encamina se ápida y e ec i amen e hacia la obse ancia o zosa (inciden almen e, es o no cons i uye una so p esa, dado los in- e eses po la sobe anía nacional que in luye on en la edacción del T a ado de Roma). Los p ocedimien os o males de obse ancia se encuen an en el a ículo 169 del T a- ado, en el que se es ablece que, cuando la Comisión c ea que un Gobie no come e una in acción, iene pode es pa a obliga a ese Gobie no a la obse ancia, p ime o po ía adminis a i a, después po medio de una llamada o mal, y, inalmen e, iniciando un p oceso judicial con a el Gobie no in ac o an e el T ibunal de Jus icia Eu opeo. Todo es o pa ece muy imp esionan e po que es á esc i o, pe o en la p ác ica, el a ículo 169 a o ece al Gobie no nacional po que ue za a la Comisión a pone en ma cha p ocedi- mien os que implican in e minables aplazamien os: es usual que un p ocedimien o o mal de acción de obse ancia du e cinco o seis años y lle e consigo docenas de comuni. caciones, consul as y euniones con meses de in e alo en e ellas; po ejemplo, según podemos es ima po uen es es ingidas, el episodio de las in e siones ex anje as en F ancia p o ocó más de 35 in e cambios en e la Comisión y el Gobie no ancés después de que los p ocedimien os es ablecidos en el a ículo 169 se inicia an —y es e caso no llegó nunca más allá del T ibunal—. Además, es os in e cambios du a on más de cinco años. Al in en a una e aluación sob ia y ealis a, enemos que deci que, en sen ido polí ico, ac ualmen e no hay una au o idad dependien e de la Comisión que obligue a la obse ancia de las eglamen aciones comuni a ias. La obse ancia debe es a po encima de los buenos deseos .de los Es ados miemb os y la no-obse ancia deja a la Comisión únicamen e con una pequeña pe suasión mo al. 4. Unido a odo lo an e io es á el hecho de que la Comisión se mues a ecuen e- men e eacia a llama al o den a los Gobie nos in ac o es. Después de ealiza en e- is as en muchas de las Di ecciones Gene ales de la Comisión, una de las cosas que queda on más cla amen e pe iladas es que los unciona ios de la Comisión son muy cau os y ex emadamen e sensibles a las p esiones polí icas que se desa ollan en los Es ados miemb os; ambién es e iden e que exis e una polí ica no esc i a en la Co- misión, que dice: «No p esiones demasiado ue emen e a los Gobie nos que ienen p o- blemas in e nos.» Una y o a ez se explicó que las medidas de ue za con a los Go- bie nos in ac o es e an au odes uc o as (1) ya que no conseguían la obse ancia (2) y p o ocaban hos ilidades en e los unciona ios nacionales que se man enían en sus po. siciones, y los que abogaban po el cumplimien o de la no ma comuni a ia. Po consi- guien e, a pesa de las du as y ecuen es decla aciones en sen ido con a ío, la Co- misión habla más de lo que ac úa en es os emas. Así se mues a en el caso de la ayuda egional belga en el que la Comisión se mos ó solíci a con la polí ica lingüís ica de Bélgica, ya que que ía e i a la p o ocación de una c isis en al país (40). También se e cla amen e cuando, sis emá icamen e, pasa po al o du an e un g an núme o de (40) Po medio de una llamada ele ónica di ec a del p ime minis o belga al Sec e a iado de la Co- misión. 40 POLÍTICA INTERNA EN US COMUNIDADES EUROPEAS años, más a de p esiona sua emen e y, inalmen e, comienza los p ocedimien os pa a obliga a un cie o Es ado miemb o a la obse ancia de una de e minada no ma comu- ni a ia. Así ocu ió en el caso de la TVA en I alia, aunque en es e caso la Comisión se encon ó ella misma en un dilema, pues o que o os Es ados miemb os p esionaban pa a sanciona a I alia. Consecuen emen e, en es e caso, encon amos que la Comisión, más que ac ua como iscal público, in en ó llega a un acue do amis oso con I alia a a és de euniones p i adas. En o o plano, el caso de las in e siones en F ancia ue un episodio ex ao dina io que mos ó la ealidad del compo amien o supe sua e de la Comisión en e a sus du as palab as; de hecho, el a den del día du an e es e pe íodo áe] Gobie no de De Gaulle e a in imida a B uselas; en e 1966 y 1969, el «no p esionen demasiado ue e» se adujo po «no p esionen a F ancia en absolu o». Debe en ende se que la p ecaución con que la Comisión a a a los Gobie nos nacionales que come en in acciones no es una indicación de lasi ud adminis a i a, sino una polí ica de buen sen ido; como se ha explicado, cuando un Gobie no elige con a eni las egulaciones comuni a ias iene no malmen e buenas azones polí icas pa a ello y ninguna p esión p oceden e de B u- selas, lle a á a la obse ancia de las no mas comuni a ias has a que se hayan supe ado las di icul ades polí icas nacionales. Además, la Comisión p ese a su capi al polí ico abs eniéndose de c ea inciden es po su pa e. 5. Ahondando un poco más en la in es igación del «po qué» las ue zas obs uc o- as son capaces de daña la eu opeización, se e ela que la Comisión ecibe ela- i amen e poca ayuda, po pa e de los Es ados miemb os cuando uno de ellos come e una in acción. A es e espec o, el caso de la TVA ue p obablemen e & excepción que con i ma la egla. En es e caso, como ya se ha señalado, los Es ados miemb os p e- siona on a la Comisión pa a que obliga a a I alia a cumpli con las no mas es ablecidas. Pe o, gene almen e, los Gobie nos miemb os ienden a ce a los ojos an e los Es ados in ac o es de las no mas comuni a ias; la azón pa a ello es que odos los Gobie nos son in ac o es en un momen o o en o o, y ninguno quie e c ea más di icul ades pa a él mismo en el «Tiempo 2», c i icando a un Es ado que es á en di icul ades en «Tiempo 1». Exis e, pues, una desgana gene al, po pa e de los Es ados miemb os, a juzga las des iaciones de los demás de los p og amas de las Comunidades Eu opeas. Como ex- p esó un holandés con e e encia a las in acciones belgas, en el caso de la ayuda egional: «Po qué íbamos a c i ica lo. ¡Quién sabe cuándo end emos noso os que hace en e al mismo ipo de p oblemas!» OBSERVANCIA: FUERZAS POLÍTICAS, NEGOCIACIONES Y FACTOR TIEMPO En la acepción más simple, las condiciones que conducen a la obse ancia en las Comunidades Eu opeas son el e e so de las que conducen al obs uccionismo discu ido an e io men e; es deci , sólo se llega al cumplimien o de las egulaciones comuni a ias cuando ales egulaciones solucionan p oblemas in e nos a los Gobie nos nacionales, en ez de plan eá selos. Casos de es a índole cons i uyen, inciden almen e, la mayo ía de los episodios de obse ancia o zosa en el sis ema de las Comunidades Eu opeas. 41 DONALD J. PUCHALA Ejemplos ob ios inclui ían la Polí ica Ag ícola Común y las soluciones que o eció a F ancia y a o os Es ados miemb os en sus p oblemas con los p ecios ag ícolas, la supe - p oducción; y el égimen de mig ación labo al con la solución que o eció a I alia pa a los p oblemas de exceso de población y de desempleo. Pe o p o undiza excesi amen e en la conside ación del Me cado Común como emp esa de solución de p oblemas na- cionales se ía ma e ia de o o es udio; se á su icien e, pues, deci que uno de los ines —con ecuen e éxi o— del p oceso de decisión de las Comunidades Eu opeas es el c ea p og amas a ni el egional, que ayuden a los Gobie nos nacionales a soluciona sus di icul ades in e nas, polí icas y económicas. Es innecesa io deci que, cuando los p o- g amas comuni a ios a o ecen a las éli es in e nas, no ac úan las ue zas obs uc o as y se consigue ácilmen e la obse ancia de las no mas comuni a ias. Debe señala se que la obse ancia ambién se cumple en casos en que ios Gobie - nos nacionales pe ciben más bene icios de los p og amas comuni a ios que lo que ¡es puede cos a pone los en p ác ica. Las impe ecciones en el p oceso de decisión co- muni a io y los lími es de la imaginación minis e ial con espec o a an icipa las con- secuencias que pueda p o oca la obse ancia, c ea, a menudo, p oblemas in e nos a los Gobie nos nacionales, incluso cuando los p og amas comuni a ios son, en su conjun o, compa ibles con los in e eses y las necesidades nacionales. En ales ocasiones, los Go- bie nos abajan pa a con ene las ue zas de esis encia o eciendo o os bene icios a los disiden es o bien imponiéndose con a ogancia po encima de ellos {especialmen e cuando es os disiden es ocupan pues os ma ginales en la polí ica nacional y ienen poco p es igio polí ico). Así, los casos ípicos de no-obse ancia su gen an sólo cuando el cumplimien o de las no mas ag a a hendidu as impo an es en el plano polí ico in e no y p o oca mayo es p oblemas nacionales. Pe o incluso el mayo episodio de no-obse ancia gene almen e e oluciona hacia so- luciones «eu opeas», es deci , la no-obse ancia es un enómeno empo al (aunque empo al puede signi ica cinco o seis años y algunas eces más). De hecho, los Gobie nos nacionales, a la go plazo, abajan en a o de la in eg ación: quie en coope- a egionalmen e cuando es posible pa a ellos hace lo así. Además, emos que las polí icas de no.obse ancia oman la o ma gene al de un juego de negociaciones enca- minado, en g an medida, a gana iempo; po su pa e, los Gobie nos nacionales in ac o, es no echazan ca egó icamen e los p og amas de la CEE, ni ampoco eluden sus obligaciones con el Me cado Común; en ealidad, lo que p e enden son ampliaciones de los plazos pa a el cumplimien o, o eguas in e mi en es pa a que puedan se educi- das las p esiones in e nas plan eadas. Se llega al cumplimien o en la mayo ía de los casos, an p on o como los Gobie nos nacionales pueden soluciona sus p oblemas in- e nos, aunque algunas eces es o lle a a ios años, especialmen e cuando la esis en- cia p e ende que p e alezcan las condiciones económicas in e io es y ex e io es que exis en en un momen o dado. Los ejemplos que se han ob enido de los casos analizados son múl iples: la obse - ancia i aliana en el caso de la TVA se consiguió después de que la mayo ía de las uen es de esis encia in e na se paci ica an, de que las a i as de la TVA se ajus a an a las demandas de la izquie da, las ayudas a la expo ación es ablecidas en el iejo sis- ema imposi i o ue an es ablecidas ambién en el sis ema de la TVA pa a sa is ace a las al as inanzas y después de que se o ecie an ga an ías a los pequeños come cian. 42 POLÍTICA INTERNA EN LAS COMUNIDADES EUROPEAS es de que la implan ación de la TVA no iba a supone un g an aumen o de los im- pues os en gene al; después de que las municipalidades se asegu a an de que la TVA no iba a sup imi sus uen es de ing esos, de que el Minis e io de Finanzas se con en- cie a de que los ing esos p oceden es de la TVA se ían po lo menos an al os como los del an iguo sis ema y después de que la opinión pública se calma a, acep ando que la implan ación de la TVA no signi icaba o zosamen e un inc emen o de p ecios; pe o odo es o necesi a iempo. De igual o ma, en el caso de las in e siones en F ancia, la obse ancia se consiguió después de que la campaña de la izquie da con a «el impe- ialismo ex anje o» siguió su cu so, después de que la indus ia ancesa comp oba a que la compe encia de la indus ia ex anje a no pe judicaba su p opio desa ollo, des- pués de que las es adís icas mos a an que los sec o es económicos no cae ían bajo con ol ex anje o y que la au onomía nacional no se e ía limi ada; después de que el ema del «De i Ame icain» había pe dido pa e de su ac ualidad, de que los dis u bios de 1968 se so oca an y después de que De Gaulle acep a a su de o a. De nue o, odo es o lle a iempo. Pa a con as a es e pun o pod íamos deci que el caso de la ayuda egional en Bélgica y el de los p oduc os a macéu icos oda ía no han sido esuel os, ya que las condiciones que, inicialmen e, plan ea on los obs áculos nacionales no han cambiado y la negociación po el ac o iempo con inúa. Cie amen e, la si uación ia. menco- alona no ha anado y la al a de acionalización económica de las ayudas e- gionales en es e país con inua á mien as que se man enga es a si uación. De o ma simila , pe o mucho más compleja, la ausencia de adecuación en e los in e eses con a- dic o ios de la indus ia química, la sanidad nacional, los a macéu icos, más los in e- eses bu oc á icos alemanes y los in e eses p o eccionis as han bloqueado el me cado común de p oduc os a macéu icos du an e la gos años y oda ía no se ha llegado a la obse ancia. Sin emba go, es de espe a que es e dique de con ención cede á a su debido iempo. Las ác icas en es e juego de negociaciones son múl iples y a iadas; sin emba go, la mayo pa e caen bajo la úb ica del «smokesc eening» o pan allas de humo. Los Go- bie nos nacionales a amen e se ace can di ec amen e a la Comisión pa a solici a un aplazamien o, pa ece se algo humillan e pa a ellos, o quizá piensan que llega «somb e o en mano» pudie a simboliza una de e encia hacia la Comisión que los Gobie nos na- cionales no ienen ningún in e és en demos a ; en su luga , los Gobie nos plan ean e. buscadas cues iones sob e el signi icado e in e p e ación de las egulaciones de las que se des ían {41), po ejemplo, discusiones sob e las condiciones que la Comisión puede pone a cambio de pe mi i los aplazamien os (42). Algunas eces eluden su esponsa- bilidad, exp esando, sin emba go, su buena olun ad de cumpli siemp e y cuando odos los demás ambién lo hagan. F ecuen emen e ol idan esponde a las ca as de la Co- misión, llamando la a ención sob e las in acciones come idas o equi iendo la obse - ancia de al o cual no ma. Un g an núme o de depa amen os de la Comisión in o ma, on que «I alia nunca con es a a la p ime a ca a y, a menudo, ampoco a la segunda». El aspec o más ascinado de es e juego de negociaciones po el ac o iempo con- (41) Como hicie on los anceses, po ejemplo, en su In en o po cambia las cues iones de ¡n acciin en un deba e sob e la de inición de una •Compañía Eu opea». C . Agance Eu opa, 159, 28 agos o 1968. (42) Como hizo I alia, po ejemplo, espec o a las condiciones que Imponía la Comisión pa a o o ga un aplazamien o de la TVA. C . Agence Eu ope, 416, 29 sep iemb e 1969. 43 DÓNALO J. PUCHALA sís e en el hecho de que odos los jugado es, los Gobie nos y la Comisión a m iempo econocen su na u aleza y odos con inúan el juego con pe ec o conocimien o de los p oblemas que es án causando el e aso; pe o nadie plan ea los e dade os p oblemas. La Comisión sabe que el Gobie no nacional in ac o es á poniendo obs áculos de iempo a causa de p oblemas in e nos; los Gobie nos nacionales saben que la Comisión «sabe» que es á pidiendo iempo. Las «pan allas de humo» c eadas po los Gobie nos naciona- nales pa a cub i sus pe iciones de aplazamien os son econocidas como ales po la Comisión; es más, los Gobie nos conocen que la Comisión sabe que las ges iones de aplazamien o son no malmen e p oyec adas con an e io idad, pe o aun en es e es adio ninguna de las pa es saca a la luz que odo lo que se es á ealizando es un juego pa a ob ene más aplazamien os. Desde luego, la azón pa a la e asión del in e cambio señalado as que no se soluciona nada mien as que el Gobie no in ac o no pueda cumpli y la Comisión sabe que, ealmen e, no puede hace lo. La con on ación c ea ía ensiones y hos ilidades, no con ibui ía en absolu o al a ance de la a monización a ni el egional y odo el mundo elacionado con el p oblema lo sabe. Po an o, se obse a una su il dinámica de acomodación mu ua en la que la Comisión, de hecho, pe mi e los aplaza, mien os, pe o pa ece que no lo hace, y el Gobie no in ac o acaba cumpliendo con la egulación comuni a ia, pe o ambién pa ece que no lo hace. Así, odos acaban la pan o- mima con na u alidad y éxi o y la in eg ación eu opea es p obablemen e la bene icia ía. CONCLUSIONES Podemos d&duci algunas no ables conclusiones de es a b e e incu sión en la po- lí ica de obse ancia y cumplimien o del de echo en las Comunidades Eu opeas: 1. De o ma sus ancial, exis e una i a polí ica de obse ancia del de echo en las Comunidades Eu opeas. Como se exponía an e io men e, no ha habido has a aho a, i ualmen e, ningún es udio sob e los aspec os pos decisionales de las Comunidades Eu opeas, es más, casi odo lo que aquí se ha descubie o espec o a la no-obse ancia y la obse ancia sugie en que, en é minos de en endimien o de la in eg ación eu opea, debemos p es a an a a ención, po lo menos, a la polí ica pos decisional como la que hemos p es ado al p oceso de decisión. La cues ión de quién cumple con las decisiones comuni a ias, o acasa en su cumplimien o-, cuándo, dónde, cómo y po qué es una cues ión muy impo an e po que sus espues as iluminan aspec os c uciales de la diná- mica polí ica de la in eg ación eu opea. La in es igación emp endida en es e in o me sólo esboza la supe icie en es e á ea. Es necesa io p o undiza mucho nás. 2. El impac o de la polí ica pos decisional sob e la in eg ación eu opea es esen- cialmen e un impac o di e ido. Expues o de o ma sencilla la polí ica de obse ancia y no-obse ancia, e asa los pasos que deben cumpli se en la a monización asnacional y en la uni o mización; no es di ícil es a segu o de ello, especialmen e a la !uz de las discusiones incluidas en es e in o me. De nue o, es e aspec o no ha sido nunca enido en cuen a en es udios sob e la CEE, de ahí que las p edicciones sob e ápidos p og e. sos en cie as á eas comuni a ias han sido hechas de o ma inadecuada como conse- cuencia de los aplazamien os causados po la polí ica pos decisional. De la misma o - 44 POLÍTICA INTERNA EN LAS COMUNIDADES EUROPEAS ma, se han us ado muchas expec a i as de los especialis as en asun os comuni a ios como esul ado de la al a de a ención a los acon ecimien os de la polí ica pos de- cisional. 3. Analizando la polí ica de obse ancia en la CEE, se plan ean cues iones c uciales sob e las eo ías y mi os de sup anacionalidad como un elemen o de la in eg ación eu opea. La polí ica de obse ancia iende a si ua a los Gobie nos nacionales en papeles cen ales den o del esquema comuni a io. Cla amen e, el pode y la au o idad úl ima con inúa en manos de esos Gobie nos po que con inúan decidiendo cuándo y has a qué g ado se debe ealiza la a monización y uni o mización egional. El Me cado Común es sólo común en la medida en que los Es ados miemb os lo pe mi en. Además, lejos de da alidez a la imagen de las Comunidades Eu opeas como una bola de nie e o- dando hacia la ede ación egional, o de las ins i uciones comuni a ias como mo o es di igiéndose hacia una mayo unidad, la in es igación nos mues a el sis ema y ¡as ins i uciones esencialmen e como ins umen os u ilizados po los Gobie nos nacionales pa a soluciona sus p oblemas in e nos. Los Gobie nos nacionales ienden a acudi a las Comunidades cuando c een que ello les esol e á sus p oblemas polí icos o económicos in e nos, pe o les desa ían cuando las obligaciones egionales causan p oblemas nacio- nales. SI es a imagen de las Comunidades Eu opeas, como un ins umen o, es incluso pa cialmen e iel, en onces las nociones sob e la in eg ación eu opea que conducen más allá del Es ado-nación son, po lo menos, dignas de pone se en cues ión. 4. Obse ando la in eg ación eu opea esencialmen e como un p oceso de a moni. zación ansnacional, como se ha hecho en es e es udio, pa ece se eó icamen e más sa is ac o io que obse ándola como un ede alismo, uncionalismo, nacionalismo o como cualquie o o enómeno que los eó icos de la in eg ación han omado como es anda e desde hace algunos años. Como se suge ía en la in oducción, el p oblema que exis e con las eo ías en el campo de la in eg ación es que concep os y ca ego ías son desa- ollados a ni eles de abs acción demasiado alejados de la ac ual pano ámica de aquellos que pa icipan en la a en u a de la in eg ación en Eu opa. Una eo ía p oduc- i a de la in eg ación eu opea debe se o ien ada en un ocabula io concep ual que desc iba, po lo menos, qué es lo que ac ualmen e se es á haciendo en las Comuni- dades, lo que es án haciendo de hecho es abaja pa a a moniza y uni o miza p o- g amas, polí icas, no mas y leyes a a és de las on e as nacionales. La eo ía de la in eg ación debe, pues, ene en cuen a, pa a el éxi o o el acaso de ales ines, dicha a monización y uni o mización y odas las deducciones de es a eo ía debe ían indica cómo y po qué di e sas acciones y acon ecimien os les pueden a ec a . Cali- b a la in eg ación eu opea es señala el ango y la in ensidad de los p og amas e- gionales ac ualmen e en ma cha; explica la In eg ación eu opea es de e mina los o ígenes de es os p og amas y da cuen a de su ejecución (o no ejecución). 5. Po encima de odo lo demás, es e es udio plan ea la necesidad de ene en cuen a la polí ica in e na nacional en cualquie discusión sob e la dinámica de la in- eg ación eu opea. Las Comunidades Eu opeas cons i uyen un sis ema de múl iples ni. eles alineados en capas polí icas desde la local a la sup anacional. Complejas o ga- 45 DONALD J. PUCHALA nizaciones y edes en e di e en es éli es unen a las pe i e ias nacionales con el cen o de B uselas y as ansmisiones, po encima y po debajo, den o y ue a, a a és de esas o ganizaciones y edes, con di e en es ipos de negociación polí ica, a base de in e cambios apun alan el p oceso de decisión y de obse ancia en las Comunidades (43). Mien as que la mayo pa e del análisis ealizado has a la echa sob e es e ema se ha en ocado hacia -los ni eles más al os (policy-making) o en ni eles pa icula es inmedia amen e po debajo de ellos (como el ni el bu oc á ico nacional), poco abajo se ha ealizado a ni el de la polí ica in e na local y casi nada es conocido sob e los lazos en e ambos ni eles. De hecho, ¿qué pun o de unión enlaza a los asun os in e nos de los Es ados miemb os con los asun os egionales de B use- las y cómo es án elacionados los éxi os egionales con los asun os nacionales? Un en oque cla e pa a explica las ope aciones en las Comunidades Eu opeas se ía una mayo comp ensión de es os lazos in a-sis emá icos. Es de espe a que los es udios sob e la in eg ación eu opea se mue an en es a di ección du an e los p óximos años. (43) Pa a la elabo ación de es e modelo de las Comunidades Eu opeas como un sis ema de múl iples ni eles, e Pe e BUSCH y Donald J. PUCHALA: •In e es s, In luence and In eg a ion: Poli ioal S uc u e ¡n he Eu opean Communi ies» (se publica á). 46 NOTAS