Política interna y armonización regional en las comunidades europeas
Full text
POLÍTICA INTERNA Y ARMONIZACIÓN REGIONAL
EN
LAS COMUNIDADES EUROPEAS (*)
po DÓNALO
J.
PUCHALA
(**)
(T aducido
po
LUCIA GALLAR)
U
N comen a io epe ido cons an emen e
po
unciona ios elacionados
con los
asun-
os
de las
Comunidades Eu opeas,
es que los
cien í icos
de la
polí ica,
en su
celo
po c ea modelos
de
«sis emas
de
in eg ación», es án abajando
a
ni eles
de
abs acción eó ica
muy
alejados
de los
aspec os polí icos dia ios.
El
p oblema consis e
en
que los
eó icos
-de la
in eg ación
nos
mues an,
a
menudo, elabo ados
y
so is i-
cados cuad os
de
enómenos
que,
simplemen e,
no
es án ocu iendo.
Un
Je e
de Ga-
bine e
me
dijo
en
B uselas: «Cuando
leo su
abajo us ed
me
dice
que
es oy abajando
pa a p o oca
un
despegue (spill-o e )
o que
es oy c eando
una
nue a nacionalidad,
sín esis
de las
exis en es,
o que
es oy desa iando
la
sobe anía nacional. Es o
es una
on e ía.
Mis
colegas
y yo
es amos abajando pa a a moniza p ác icas económicas,
sociales
y
legales
en
a ios países,
con el in de que
pueda unciona e ec i amen e
un
me cado común
en
bene icio
de
odos.
Si
us ed quie e es udia ealmen e
las
Comu-
nidades Eu opeas a e
de
ap ende
más
sob e
las
condiciones bajo
las
cuales es a
a monización iun a
o
acasa.»
El p opósi o
de
es e es udio
es da un
pequeño paso adelan e
en el
análisis
de
ales condiciones
(1). Más
ampliamen e concebido, es e es udio
nos
mues a
ios e.
sul ados
de la
in es igación lle ada
a
cabo sob e episodios
de
«no-obse ancia»
de las
no mas comuni a ias
en el
sis ema
de las CE.
Básicamen e,
lo que
discu i é
es
cuándo,
cómo
y
po qué
las
no mas comuni a ias
no son
espe adas
po los
Es ados miemb os
(*)
Esc i o pa a p esen a lo
en la
Reunión Anual
de 1974 dB la
«Ame ican Poli ical Science Associa-
ion»,
en
Chicago, Illinois,
del 27 de
agos o
al 2 de
sep iemb e
de 1974.
(*•)
P o eso
de la
Uni e sidad
de
Columbia.
(1)
La
In es igación p esen ada
en
es e es udio
se ha
ealizado bajo
los
auspicios
de la
Donación
Cá -
negie pa a
la Paz
In e nacional
y po la
Fundación Fo d.
La
p epa ación manusc i a es á pa ocinada
po el
Ins i u o
de
Eu opa Occiden al,
de la
Uni e sidad
de
Columbia.
25
«i*
DONALD J. PUCHALA
de las Comunidades o po subg upos nacionales pe enecien es a ellos. Adicionalmen e,
a a é de de e mina , el g ado o la pene ación de ales compo amien os de «no-ob.
se ancia» y sus implicaciones pa a el uncionamien o del Me cado Común. Quizá, más
ecuen emen e de lo que habíamos podido c ee , los Gobie nos ponen obs áculos a la
ejecución de los p og amas comuni a ios que ellos mismos se habían comp ome ido
a ealiza ; los eu óc a as dudan en obliga a cumpli las di ec ices; las indus ias
e gi e san las egulaciones comuni a ias, o bien sec o es de las poblaciones nacionales
abie a o calladamen e exp esan su discon o midad. Más di ec amen e, es e es un
es udio de las condiciones bajo las cuales a ias clases de «palancas» (monkay w en-
ohes) ienden a in oduci se en el eng anaje comuni a io, y examina ambién los «quié-
nes»,
«a quiénes», «qués» y «co nos» pa icipan en la desa iculación de ales «pa-
lancas».
Pe o más ampliamen e concebido y más ce cano a su oco sus an i o y di ec o, es e
es udio es ealmen e el análisis de un enómeno que llama ía polí ica «pos -decisional»
en las Comunidades Eu opeas. Excep uando una se ie de conside aciones abs ac as
sob e la in eg ación in e nacional en gene al, la mayo pa e de los abajos ac uales
sob e la polí ica de las Comunidades Eu opeas es án en ocados hacia el p oceso de
decisión en B uselas. Los es udiosos del ema han pensado explica el cómo y el
po qué se o mulan las polí icas y los -p og amas comuni a ios o, más simplemen e,
quién in luye a quien a hace qué, cuándo, cómo y po qué espec o a la legislación
comuni a ia. En mi opinión, es os au o es han iun ado plenamen e (2). Pe o oda ía,
a pesa de los no ables log os alcanzados en el campo del p oceso de decisión, se
conoce muy poco sob e el p oceso, y especialmen e sob e las condiciones polí icas que
in luyen en la obse ancia de las disposiciones comuni a ias '(3). En esumen, no sa-
bemos mucho sob e lo que sucede después de que una decisión comuni a ia ha sido
omada y no en endemos muy cla amen e quién in luye a quién, pa a qué, cuándo,
cómo y po qué en elación con la ejecución {o no.ejecución) de los p og amas de las
(2) La li e a u a sob e el p oceso de decisión en las Comunidades Eu opeas es muy amplia. Un in en a-
io de es e abajo inclui ía: E ns HAAS: The Unl ing o Eu ope (S an o d, S an o d Uni e sl y P ess, 1958);
León LINDBERG: The PoH ical Dynamics o Eu opean Economic In eg a ion (S an o d, S an o d Uni e si y P ess,
1963); León LINDBERG y S ua SCHEINGOLD: Eu ope's Would-Be Poli y (Englawoods Cli s, N. J., P en lce-
Hall,
1970); Píe e GERBET y Daniel PEPY (eds.): La Decisión dans les Communau és Eu opéennes (B uselas,
P esses Uní e si al es de B uxelles, 1969); Da is COOMBES: Poli ics and Bu eauc acy in he Eu opean Com-
muni y (London, Geo ge Alien and Unwin, 1970); W. Ha ley CLARK: The Poli ics o he Common Ma ke (Engle-
wood Cli s, N. J., P en lce-Hall, 1967); F ans A. M. ALTING VON GEUSAU: Beyond he Eu opean Communi y
(Bélgica, Heule Publ., 1968); James CAPOROSO: Eu opean In eg a ion (Paci ic Pallsades, Cali ., Goodyea Pub ,
1974); Al ie o SPINELLI: The Eu oc a s (Bal lmo e, Johns Hopklns P ess, 1966); Emile NOEL: Commen onc ion-
nen les ins i u lons des Communau és Eu opéennes (Pa ís, Bu eau d'ln o ma ion des Communau és Eu opéen-
nes.
1968); John NEWHOUSE: Colusión ín B ussels (New Yo k, W. W. No on, 1967); Mi iam CAMPS: B i ain
and he Eu opean Communi y, 1955-63 (P ince on, P ince on Unl e si y P ess, 1964); Mi iam CAMPS: Eu opean
Uni ica ion In he Six ies (New Yo k, McG aw-HIII, 1966); Roy PRICE: The Poli ics o he Eu opean Communi y
(To owa, N. J., Rowman and Ll le leld, 1973); Wal e HALLSTEIN: Eu ope In he Making (New Yo k, W. W. No -
on,
1972); Ge ha d MALLY: The Eu opean Communl y In Pe spec i a (Lexing on, D. C. Hoa h, 1973); Helen
WALLACE: Na ional Go e nmen s and he Eu opean Communí ies (London, Cha ham House/PEP, 1973); Glenda
ROSENTHAL: Decision-Making in he EEC: Th ee Concep ual Models (Discu so no publicado, Columbia Uni s -
si y, 1973).
(3) Pa a una in oducción sob e los aspec os écnicos de la obse ancia del De echo en las Comunida-
des Eu opeas, e : Banol AUBENAS, «Quelques conslde a ions su les ¡n ac lons con e les ai es de Pa is
e de Rome», Re ue du Ma ché Commun, 127 (oc ub e 1969), págs. 458-464.
26
POLÍTICA INTERNA EN LAS COMUNIDADES EUROPEAS
Comunidades Eu opeas. La ansmisión hacia a iba y hacia abajo de las di ec ices co-
muni a ias desde B uselas has a las pe i e ias nacionales, los p oblemas de ampas y
engaños que se p oducen y los impac os que se p o ocan es lo que yo llamo «polí ica
pos -decisional» en las Comunidades Eu opeas. El in eó ico de es e es udio es in en a
acla a e ilumina es e enómeno.
UN ANÁLISIS COMPARATIVO DE ESTUDIO DE CASOS
Sin p o undiza demasiado en conside aciones sob e las o mas y la ejecución de
la in es igación, debe se esal ado que las conclusiones de es e es udio ienen dadas
po obse aciones ealizadas en el con ex o de a ios episodios ocu idos en la ma cha
de los asun os de las Comunidades Eu opeas, cua o de los cuales es án explicados más
de alladamen e en las páginas siguien es. Cada episodio se elaciona con un in en o,
po pa e de la Comisión Eu opea, de obliga a cumpli una polí ica o p og ama decidido
según el modelo ípico de «B ussels decision-making» (4). Se inicia on odos los epi.
sodios con el comp omiso, po pa e de los Gobie nos miemb os de las CE, de ejecu a
(o pe mi i a la eu oc acia que lo ejecu a a} un acue do a ni el egional. Todos los
acue dos a ados aquí es án elacionados con la a monización ansnacional, o, en o as
palab as, con la consecución de la unión económica. Sin emba go, después del comp o-
miso inicial, uno o más de los Gobie nos nacionales ponían obs áculos a su cumplimien-
o,
no malmen e po azones polí icas muy cla as, elacionadas con los asun os in e nos,
y su gían, en cada caso, ascinado as y complejas pau as de negociación a múl iples
ni eles que e minaban, bien en obse ancia de la no ma comuni a ia o, al menos, en
eno adas p omesas de cumplimien o. No es necesa io deci que en muchos de los
casos-es udio de la in es igación, los documen os y las en e is as se e ie en al examen
de los p oblemas que p o ocan la no-obse ancia y a los caminos y signi icados esco-
gidos pa a esol e es os p oblemas.
Con el in de segui un c i e io pa a el análisis de los episodios seleccionados, és os
han sido o denados c onológicamen e en e 1963 y 1973; di e en es casos que ienen
como p incipales ac o es a di e en es países (o como p incipales ansg eso es cuando
se a a de no.obse ancia), En pa icula , Bélgica, F ancia, Alemania occiden al e I alia
igu an cen almen e en a ios episodios. Además, Incluyen una di e sidad de asun os
asceden ales, desde la polí ica egional a la polí ica de In e siones ansnacionales, a la
uni o mización de los p oduc os a macéu icos y la consecución de la a monización
iscal.
Algunos episodios inalizan con la obse ancia de las no mas comuni a ias, o os
con inúan en el p esen e como casos sin esol e . Quizá lo más impo an e es que odos
son casos en los que se ponen de mani ies o oda la a iedad de si uaciones polí icas:
p esiona , p ome e , a a , comp ome e se, «log- oiling», e c. Los p incipios es án
cla amen e expues os, ios pa icipan es son ápidamen e iden i icables, los pe íodos se
cap an ácilmen e y las es a egias y ác icas u ilizadas es án a la is a.
Las en e is as ealizadas en conexión con es e es udio u ie on luga du an e el
o oño de 1971, en B uselas, Bonn, Pa ís y La Haya, e in e mi en emen e du an e los
años 1972 y 1973, en B uselas, Pa ís y Roma. El c i e io de mues a seguía un esquema
(4) C . ROSENTHAL, op. ci ., cap. I y ss.
27
DONALD J. PUCHALA
de «si uación-es uc u a», en el que los indi iduos elacionados especialmen e con
ios di e sos episodios e an p ime amen e iden i icados y más a de se hacían !os
es ue zos opo unos pa a en a en con ac o con cada ac o cla e y en e is a le. No
se en ió ningún cues iona io, pues o que cada pe sona en e is ada ha enido que
con es a a una se ie de cues iones pa icula men e impo an es sob e el papel jugado
po él en un episodio dado. El in que se pe siguió con las en e is as e a ob ene una
in o mación comple a más que un ecuen o es adís ico. Con odo, ue on en e is adas
más de un cen ena de pe sonas, pe enecien es a las Comunidades, a los Gobie nos
nacionales y las o ganizaciones p i adas (5).
Pasemos aho a a anai a de alladamen e algunos casos:
I. AYUDAS AL DESARROLLO REGIONAL EN BÉLGICA
Cuando Jos seis países o igina ios del Me cado Común i ma on el T a ado de
oma, se comp ome ie on ellos mismos en los a ículos 92 y 93 a c ea sis emas
eu opeos de ayuda económica a las egiones más pob es y a las indus ias más dé-
biles (6). La eu opeización enía que se lle ada a cabo a a és de la a monización
de p og amas nacionales pa a la ayuda egional (7). Los c i e ios pa a la iden i icación
y clasi icación de las egiones subdesa olladas enían que se es ablecidos a ni el
comuni a io: las a iedades y el impo e de las sub enciones se ían uni icados pa a
los Seis. De cen al impo ancia en es e esquema e an las p ohibiciones con a los
p og amas nacionales que dis o sionaban ia compe encia en el Me cado Común po
medio de subsidios a indus ias y egiones seleccionadas. Es deci , no se podían con.
cede subsidios con la in ención o el e ec o de p oduci en ajas pa a las indus ias
de un país po encima de las de o o. En e 1958 y 1967, 'la Comisión de las Comunida-
des Eu opeas abajó pa a es ablece un c i e io uni icado pa a los p og amas de
ayudas egionales, y desde 1967 has a aho a, B uselas ha abajado pa a consegui
una a monización ansnacional en ma e ia de ayuda egional.
Has a hoy, el Gobie no belga ha sido incapaz de uni se a los demás miemb os
comuni a ios en el mo imien o hacia la eu opeización de los p og amas de ayuda
egional.
Sucesi as leyes belgas de «expansión económica» es ablecidas en 1959, 1966
y 1970 (8) c ea on p og amas de ayuda egional, que, de una u o a o ma, es aban
en colisión con las p ohibiciones comuni a ias con a la concesión de en ajas a las
indus ias nacionales. Consecuen emen e, en oc ub e de 1970, la Comisión de la CEE
comenzó a ac ua pa a obliga al Gobie no belga a cumpli con las disposiciones de los
a ículos 92 y 93 del T a ado de Roma, al que, po supues o, los belgas se habían
(5) Una lis a pa cial de los en e is ados se encuen a en el Apéndice III de Oonald J. PUCHALA: «A
Repo o he Ca negie Endowmen o In e na ional Peace conce ning Resea ch suppo ed by a a el and
main enance g an ¡n 1971».
(6) T ea y es ablishing he Eu opean Economic Communi y, Roma, 25 de ma zo de 1957 (London, He
Majes y's S a ione y O ice, 1973), págs. 38-39.
(7) Ibíd., pág. 38.
(8) Paul ROMUS: «L'é olu ion économique egionale en Bélgique depuis la c éa ion du Ma ché
Commun.
(1958-68), Re ue du Ma ché Commún, 119, ene o 1969, págs. 19-40. C ., ambién, Ágence Eu ope,
597,
24 junio 1970, y Agence Eu ope, 849, 14 junio 1971.
28
POLÍTICA INTERNA EN LAS COMUNIDADES EUROPEAS
comp ome ido a! i ma el T a ado en 1957. P olongadas y complejas negociaciones
en e el Gobie no belga y la Comisión, en e la Comisión y o os Gobie nos miemb os
de las CE y en e el Gobie no belga y los g upos cons i uyen es in e nos, se celeb a on
en 1970 y 1972. Es as negociaciones die on como esul ado, muy g adualmen e, la e-
isión de los p og amas belgas de ayuda egional has a que, a ines de 1972, se
encon ó una ó mula que se ap oximaba a los eque imien os comuni a ios (9). Es a
ó mula se hallaba en discusión cuando el Gobie no belga cayó, en diciemb e de 1972.
En el e ano de 1973 (época en que acaba on mis in es igaciones) ningún p og ama
de ayuda egional se había lle ado a la p ác ica.
En sen ido limi ado, se a a simplemen e de un caso de no-obse ancia del T a ado
de Roma, seguido de mo imien os g aduales hacia la obse ancia; pe o en amplio
sen ido, nos encon amos an e un caso de obs ucción y aplazamien o del mo imien o
hacia la in eg ación en Eu opa occiden al. P ác icamen e hablando, 'la in eg ación en
Eu opa occiden al es á espe ando la a monización ansnacional de polí icas y p og a-
mas.
Dicha a monización ha sido no ablemen e e asada po la incapacidad belga
de cumpli con lo es ablecido en el T a ado. El p oblema de la in es igación en es e
caso,
así como en los o os que ci a é, es el «po qué»: ¿Po qué el Gobie no belga se
sin ió incapaz de cumpli con sus obligaciones de a monización egional? ¿Qué clase
de p esiones ac uaban en el in e io ? ¿Cómo consiguió la Comisión ealiza p og esi-
as e isiones en la polí ica egional belga? ¿Qué clase de p esiones aplicó la Co-
misión? ¿Qué papel juga on los eu óc a as? ¿Qué papel juga on los o os Gobie nos?
¿Qué papel juga on las éli es in e nas belgas? ¿Sajo qué condiciones se impidió la
a monización comuni a ia? Las espues as a es as p egun as su gen de las en e-
is as ealizadas y los documen os consul ados en es e caso.
II.
EL MERCADO NO-COMUN EN PRODUCTOS FARMACÉUTICOS
Bajo el T a ado de Roma, los Es ados miemb os de la CEE se comp ome ían a es a-
blece la libe ad de come cio, po medio de la c eación de un Me cado Común. A pesa
de los quince años de exis encia de la CEE, oda ía no ha sido ealizado el me cado
común de p oduc os a macéu icos (10). En eo ía, el me cado en es e á ea es abie o
y común, pe o, en la p ác ica, ac ualmen e apa ece ce ado y agmen ado. Pa a ex-
plica lo con un ejemplo amilia , un alemán que su a un dolo de cabeza en Pa ís
no encon a á aspi inas alemanas en una a macia ancesa. La azón pa a el bloqueo
inicial en es e come cio es cla a: libe a el me cado de p oduc os a macéu icos no
es simplemen e cues ión de elimina las ba e as aduane as nacionales; ins au a un
me cado común signi ica a moniza y uni ica di e sas leyes y p ác icas nacionales
elacionadas con expe imen os médicos, con ola su manu ac u a, au o iza la ape u a
a me cados abie os y concede licencias a los a macéu icos pa a dis ibui los (11).
Í9) .Belglum o Modi y Regional
Alds»,
Eu opean Communi y, (unió 1972, págs. 6-7.
(10) Pie e COLLET: •Ou'es -ce qu¡ en a e le Ma ché Commun des Médicamen s», Communau é Eu o-
péenne,
127, eb e o 1969, págs. 25-27. C ., ambién, -Commisslon u ges Common Ma ke In Pha ma-
ceu icals»,
Eu opean Communi y, mayo 1971, pág. 6.
(11) COLLET. op. c ., págs. 25-27.
29
DÓNALO J. PUCHALA
Con el in de lle a a cabo es a a monización de p ác icas nacionales, la Comisión
Eu opea ha p omulgado una se ie de di ec ices, dando ins ucciones a los Gobie nos
miemb os pa a hace a ias adap aciones. La p ime a di ec iz a macéu ica (65-65)
pedía la acep ación, de común acue do, de la de inición de un «p oduc o a macéu i-
co»;
eque ía la au o ización p e ia del Gobie no pa a la en a en el me cado, e ins.
uía a los Gobie nos pa a que elimina an de sus me cados aquellos p oduc os en los
que se había p obado sus e ec os pe judiciales o los que no se había p obado sus
e ec os e apéu icos. Es a di ec iz ue ap obada po el Consejo de Minis os, en ene o
de 1965 (12). Has a hoy no ha sido lle ada a la p ác ica en la mayo ía de los Es ados
miemb os de la CEE. Además, las ca o ce di ec ices siguien es, que ab ían el camino
a la lib e ci culación de p oduc os a macéu icos, no han sido ap obadas po el Con-
sejo de Minis os. A pesa de los mayo es y más a iados es ue zos de la Comisión,
así como de las ue es p esiones de los ab ican es de es os p oduc os, los Gobie nos
nacionales 'han echazado enazmen e la obse ancia de los comp omisos de! T a ado
y de las di ec ices especí icas de la CEE. En la p ima e a de 1973 se decidió* aban-
dona (al menos, po el momen o) el camino hacia la a monización de las legislaciones
nacionales a macéu icas y ol e a p ocedimien os menos o males pa a ¡og a la
acep ación, po pa e de los Es ados miemb os, de los p oduc os de cada uno de
ellos (13). Pe o en el e ano de 1973, inclusi e es os p ocedimien os seguían siendo
inú iles en cie o sen ido.
El caso de los p oduc os a macéu icos es simila al de la ayuda egional en Bélgica,
en el que la no.obse ancia de los comp omisos y obligaciones con la CEE e asa el
p og eso hacia la comple a in eg ación económica. Pe o desde di e en es pun os de
is a, es e úl imo caso es mucho más complejo: po un ¡lado, aquí no se a aba de un
solo país que no cumplía las no mas comuni a ias. Ningún Es ado miemb o se adhi ió
an siquie a a la p ime a di ec iz. El Gobie no belga lo in en ó du an e algún iempo, pe o
luego abandonó sus es ue zos, o os echaza on incluso da el p ime paso (14). Ade-
más,-
mien as que el caso de la ayuda egional en Bélgica en en aba a un Gobie no
con a las ins i uciones de B uselas, el caso de los p oduc os a macéu icos io a las
ins i uciones de B uselas —>la Comisión y el Consejo— en en a se la una a la o a y
cada Gobie no di idido den o de sí mismo. En capi ales como Bonn, po ejemplo, el
minis o de Finanzas apoyaba la no ma i a comuni a ia mien as que el minis o de Sa-
nidad pe manecía pa ida io de las on e as ce adas.
Una exposición más p o unda nos mos a ía una mayo a iedad de maniob as y pos-
u as en e odos los in e eses a ec ados en el caso, pe o, a pesa de la mayo comple-
jidad, el p oblema de in es igación plan eado po es e segundo episodio es pa ecido al
p ime o. ¿Po qué e an incapaces los Gobie nos nacionales de cumpli con los p og a-
mas eu opeos? ¿Qué es lo que es aba haciendo e ocede la in eg ación? ¿Qué condi-
ciones bajo las cuales se p oducía la no-obse ancia e an simila es en es e caso a las
del p ime o? Finalmen e, ¿cuáles ue on las condiciones que impulsa on el a dío in en o
hacia la obse ancia y el cumplimien o en úl ima ins ancia, en es e caso, simila es a
las condiciones que mo ie on al Gobie no belga en el p ime caso? De nue o, en e-
(12) Agence Eu ope, 309, 8 ab il 1969.
(13) Agence Eu ope, 30 ene o 1973.
(14) Agence Eu ope, 309, 8 ab il 1969.
30
POLÍTICA INTERNA EN LAS COMUNIDADES EUROPEAS
is as celeb adas en las capi ales comuni a ias ue on designadas pa a con es a es as
cues iones y las espues as su gie on en el cu so de la in es igación.
111.
RESTRICCIONES A LAS INVERSIONES EXTRANJERAS EN FRANCIA
La lib e ci culación de capi ales en Eu opa es uno de los obje i os cen ales de la
in eg ación económica p e endida en el T a ado de Roma. El a ículo 67 del T a ado
obli-
ga a los Es ados miemb os a la abolición de es icciones al mo imien o de capi ales
en e ellos; los a ículos 52 y 58 o ecen el de echo de es ablecimien o y acili an el
camino pa a las in e siones di ec as y sin es icciones den o de las Comunidades;
el a ículo 221 p e eía el in de las -disc iminaciones en la ci culación de capi ales en
los países comuni a ios pa a 1961. Pe o en diciemb e de 1966, el Gobie no ancés p o-
mulgó la ley 66-1008, que ins au aba con oles o iciales sob e las in e siones ex anje as
en F ancia (15). En pa icula , es a ley asignaba al minis o de Economía y Finanzas
un «de echo de suspensión» espec o a las p opues as de in e siones ex anje as (16).
En e ec o, el minis o enía la acul ad de cancela dichas in e siones. Tal acción, po
supues o, con a enía el T a ado de Roma.
A inales de la p ima e a de 1967, la Comisión eu opea no i icó al Gobie no ancés
la disc epancia exis en e en e sus p ác icas espec o a las in e siones ex anje as y
sus comp omisos con el T a ado de Roma (17). El Gobie no ancés con es ó que no
c eía que se come ie a ninguna in acción al T a ado, pues o que no enía in ención de
aplica el de echo de suspensión con a Jas in e siones p oceden es de países miemb os
de la CEE; indicaba que les conce nía a las in e siones p oceden es de « e ce os países»,
po ejemplo, los Es ados Unidos (18). De ahí su gió un p olongado diálogo en e la
Comisión y el Gobie no ancés sob e cuándo los capi ales ame icanos en los países
de la CEE e an o no e an « i mas eu opeas». Como los in e cambios en e B uselas y
Pa ís se acalo aban, o os Es ados miemb os, en pa icula , los Países Bajos, en a on en
la dispu a e impulsa on a la Comisión a impone medidas con a F ancia (19). En no-
iemb e de 1969, la Comisión había ago ado su pode adminis a i o en elación con
las in acciones, según el a ículo 169 del T a ado de Roma y el caso pasó al T ibunal
de Jus icia de las CE (20). Pe o en el ín e in, la Comisión p esidida po Halls ein dio
paso a la de J. Rey, y De Gaulle ue eemplazado po Pompídou. El caso enía que e se
en el T ibunal a inales de 1970, pe o en sep iemb e de ese mismo año, el Gobie no
ancés pidió un aplazamien o e indicó que iba a es udia de nue o e¡ ex o de la ley
66-1008. A pa i de ese momen o, Pa ís e isó dicha ley y eliminó el con ol sob e las
in e siones; B uselas dio el is o bueno a la e isión y Pa ís p omulgó la ley e isada
(15) JORF, 29 ene o 1966, pág.
11621.
(16) Pe e G. an da SPEK: «Tha Ou look o Fo elgn In es men ¡n he
EEC»,
Columbía Jou nal o
Wo ld Business, ol. VI, 6, no iemb e-diciemb e 1971, págs. 76-78; Ralne HELLMAN: «The Challen le o U. P.
Dominance o he In e na ional Co po a ion» (New Yo k, Qunnelon Publlshlng Co., 1970, pág. 133).
(17) Agence Eu opa,
2890,
31 oc ub e 1967.
(18) Agence Eu opa, 159, 28 agos o 1968.
(19) Sus ancialmen e, du an e las en e is as en B uselas, en diciemb e de 1972.
(20) «Commlsslon akes F anca o
Cou «,
Eu opean Commum y, diciemb e 1969, pág. 26.
31
DONALD J, PUCHALA
y eliminó o malmen e los con oles a la in e sión en eb e o de 1971 (21). En ma zo
de 1971, el T ibunal puso in al caso y la Comisión lo ce ó.
En un p ime análisis gene al, el caso de las in e siones ex anje as en F ancia iene
a ios aspec os no ables. Como en 'los o os casos, el p og eso hacia la «eu opeiza-
ción» de una p ác ica económica ue obs aculizado po la incapacidad de un Es ado
miemb o de cumpli con las obligaciones del T a ado: la in eg ación se e asaba. Pe o,
en con as e con los o os dos episodios, en es e caso se consiguió al inal la obse -
ancia de la no ma comuni a ia o, al menos, así lo pa ece (22). Como en los o os
casos, la cues ión p imo dial de la in es igación se cen aba en las azones pa a la
no-obse ancia. ¿Po qué ue incapaz &! Gobie no ancés de cumpli con las p e isiones
del T a ado de Roma en e 196S y 1971? ¿Qué ue zas o p esiones conduje on a la po-
lí ica nacional ancesa a con a eni la polí ica de la CEE? ¿Po qué el Gobie no
ancés al e ó su p imi i a posición después de a ios años de du a oposición? ¿Qué
ue zas o p esiones le lle a on a la obse ancia de las no mas comuni a ias? Las en e,
is as ealizadas en B uselas y Pa ís y un p o undo es udio de documen os con es a on
a la mayo ía de las p egun as.
IV. LA T.V.A. ITALIANA
La a monización iscal es un componen e básico de la in eg ación económica. Un
me cado sigue siendo menos que un me cado común si las a iedades y las o mas im-
posi i as di ie en de egión a egión, o, en el caso de la CEE, de país a país. La
simple lógica nos mues a qué ó mulas y alo es de imposición di e en es de país a
país supone en ajas económicas pa a algunos de ellos e incon enien es pa a o os en
el ma co de la compe encia in e nacional. Así, como un p ime eslabón hacia la com-
ple a a monización iscal en el Me cado Común Eu opeo, el Consejo de Minis os, ac-
uando según el a ículo 99 del T a ado de Roma, p omulgó una di ec iz en ab il de
1967,
encaminada a que los Es ados miemb os adop a an un p ocedimien o común pa a
uni ica los impues os (23). En e ec o, la di ec iz pedía la adopción comuni a ia de un
impues o sob e el alo añadido (TVA), según el modelo ancés, aplicado en onces.
Po encima de lo que suponía como comienzo de una a monización iscal en la Comu-
nidad,
la TVA iba a se una uen e de au o inanciación pa a los p og amas de la CEE
y la Comisión la eía, en consecuencia, como un peldaño impo an e hacia la sup ana-
cionalidad.
La TVA enía que en a en igo el 1 de ene o de 1970.
En oc ub e de 1968, el Gobie no i aliano decla ó que encon aba di icul ades espec o
a la implan ación de la TVA, y que po « azones écnicas y económicas» el plazo del
1 de ene o de 1970 e a muy di ícil de cumpli (24). I alia p esen ó a la Comisión, en
agos o de 1969, una solici ud o mal de aplazamien o po dos años en la implan ación
de la TVA. Al complicado lujo de co espondencia en e B uselas y Roma se sumó el
(21) Agence Eu ope, 753, 24 eb e o 1971.
(22) C . Van de SPEK, op. ci ., pág. 77.
(23) Eu opean Communi ies: •The Value-Added Tax in he Eu opean Communl y», Communi y Topics, 36,
London,
Eu opean Communi ies In o ma ion Se ice, 1970.
(24) Gianni PASQUAREU-I: .Pe ché
L'IGE
sa a sos i ul a
dall'l.
V. A.>, Comuni a Eu opea, agos o-
sep iemb e 1967, págs. 13-16. C ., ambién, Agence Eu ope, 194, 16 oc ub e 196a.
32
POLÍTICA INTERNA EN LAS COMUNIDADES EUROPEAS
hecho de que I alia e a incapaz de da el p ime paso hacia la a monización iscal del
sis ema de la CEE.
De sep iemb e a diciemb e de 1969 se p esenció una iple negociación ex emada-
men e compleja en e I alia, la Comisión de la CEE y o os Es ados miemb os de la Co-
munidad (25). I alia p e endía ob ene un aplazamien o sin condiciones de dos años de
du ación;
la Comisión no podía pe mi i que se e asa a la a monización iscal más de
un año y pidió a I alia que, cuando impusie a la TVA, lo hicie a en un es adio más
a anzado que el inicial es ablecido; los es an es Es ados miemb os pedían sanciones
con a I alia pa a que su Indus ia no esul a a bene iciada po la ausencia de la TVA.
Especí icamen e, los miemb os de la CEE pedían que se obliga a a I alia a elimina la
ayuda a la expo ación y las disc iminaciones con a las impo aciones, es ablecidas en
el égimen iscal i aliano exis en e en 1969. El deba e en e las es pa es in e esadas
con inuó de o ma acalo ada du an e los meses de oc ub e, no iemb e y diciemb e de
1969:
— A la pe ición i aliana de aplazamien o, el miemb o de la Comisión de la CEE,
seño Van de G oeben, exp esó su ansiedad sob e una «polí ica de acilidad que end ía
como esul ado el len o e oluciona de la Comunidad hacia una especie de OCDE, en
la que an sólo se o mulan las ecomendaciones que in e esan a los Es ados miem-
b os» (26).
— A la lis a de las condiciones de la Comisión pa a pe mi i el aplazamien o, el
dia io milanés «Co ie e del a Se a», e lejando las opiniones del Gobie no, decía en
un edi o ial que «el igo o malis a con que se es aban a ando ales cues iones en
B uselas es ealmen e so p enden e y puede incluso jus i ica algunas sospechas. Pa ece
que quie en opone se a la expansión de las expo aciones i alianas, no sólo en la Co-
munidad,
sino ambién y, sob e odo, hacia e ce os países. Es e pod ía se un camino
bas an e o iginal pa a asegu a , como la CEE debe hace , la libe ad de compe encia
en e los p oduc o es del Me cado Común» (27).
— Re lejando las p esiones po pa e de los es an es Es ados miemb os de la
Comunidad pa a sanciona a I alia en con apa ida po el aplazamien o, Agence Eu ope
in o ma que «en is a de las epe idas opiniones exp esadas en a ios Es ados miemb os
ace ca de la dinámica de las indus ias i alianas en a ios sec o es, es de espe a que
la mayo ía de las delegaciones insis i án en que el abandono, po pa e de I alia, de
odas las p ác icas iscales conside adas es digno de pone se en cues ión» (2B).
El 1 de oc ub e de 1969, la Comisión en ió al Consejo una p opues a de di ec iz,
concediendo a I alia un aplazamien o en la implan ación de la TVA, pe o sólo bajo ¡.
gu osas condiciones: iempo lími e de un año, implan ación en o ma a anzada y
pe i-
ción o mal de eajus e del sis ema imposi i o i aliano exis en e. Sucesi as euniones
del Consejo de minis os en e el 17 de oc ub e y el 9 de diciemb e se in e cala on con
en e is as a al o ni el en e Roma y B uselas, llegando a una di ec iz de comp omiso
(25) Agence Eu ope, 409, 16 sep iemb e 1969; 414, 25 sep iemb e 1369; 416. 29 sep iemb e 1969; 413.
1 oc ub e 1969; 430. 17-18 oc ub e 1969; 442. 4 no iemb e 1969.
(26) Agence Eu ope, 409, 18 sep iemb e 1969, pág. 3.
(27) Co ie e della Se a: «Tensione pe l'l. V. A. a íl MEC e l'l alia», 14 oc ub e 1969, pág. 6.
(28) Agence Eu ope, 326, S mayo 1969.
33
DONALD J. PUCHALÁ
es á elacionado con la debilidad de los p ocedimien os o males de obse ancia es a.
Mecidos en el T a ado de Roma. Inclusi e si no se die a el caso de que los Gobie nos
nacionales pudie an desa ia a la CEE cuando se plan ean dilemas como los que hemos
obse ado an e io men e, no exis e nada en el haz de p ocedimien os de la Comisión
que pe mi a a las au o idades sup anacionales encamina se ápida y e ec i amen e hacia
la obse ancia o zosa (inciden almen e, es o no cons i uye una so p esa, dado los in-
e eses po la sobe anía nacional que in luye on en la edacción del T a ado de Roma).
Los p ocedimien os o males de obse ancia se encuen an en el a ículo 169 del T a-
ado,
en el que se es ablece que, cuando la Comisión c ea que un Gobie no come e una
in acción,
iene pode es pa a obliga a ese Gobie no a la obse ancia, p ime o po
ía adminis a i a, después po medio de una llamada o mal, y, inalmen e, iniciando un
p oceso judicial con a el Gobie no in ac o an e el T ibunal de Jus icia Eu opeo. Todo
es o pa ece muy imp esionan e po que es á esc i o, pe o en la p ác ica, el a ículo 169
a o ece al Gobie no nacional po que ue za a la Comisión a pone en ma cha p ocedi-
mien os que implican in e minables aplazamien os: es usual que un p ocedimien o o mal
de acción de obse ancia du e cinco o seis años y lle e consigo docenas de comuni.
caciones, consul as y euniones con meses de in e alo en e ellas; po ejemplo, según
podemos es ima po uen es es ingidas, el episodio de las in e siones ex anje as
en F ancia p o ocó más de 35 in e cambios en e la Comisión y el Gobie no ancés
después de que los p ocedimien os es ablecidos en el a ículo 169 se inicia an —y es e
caso no llegó nunca más allá del T ibunal—. Además, es os in e cambios du a on más
de cinco años. Al in en a una e aluación sob ia y ealis a, enemos que deci que, en
sen ido polí ico, ac ualmen e no hay una au o idad dependien e de la Comisión que
obligue a la obse ancia de las eglamen aciones comuni a ias. La obse ancia debe
es a po encima de los buenos deseos .de los Es ados miemb os y la no-obse ancia
deja a la Comisión únicamen e con una pequeña pe suasión mo al.
4.
Unido a odo lo an e io es á el hecho de que la Comisión se mues a ecuen e-
men e eacia a llama al o den a los Gobie nos in ac o es. Después de ealiza en e-
is as en muchas de las Di ecciones Gene ales de la Comisión, una de las cosas que
queda on más cla amen e pe iladas es que los unciona ios de la Comisión son muy
cau os y ex emadamen e sensibles a las p esiones polí icas que se desa ollan en los
Es ados miemb os; ambién es e iden e que exis e una polí ica no esc i a en la Co-
misión,
que dice: «No p esiones demasiado ue emen e a los Gobie nos que ienen p o-
blemas in e nos.» Una y o a ez se explicó que las medidas de ue za con a los Go-
bie nos in ac o es e an au odes uc o as (1) ya que no conseguían la obse ancia (2) y
p o ocaban hos ilidades en e los unciona ios nacionales que se man enían en sus po.
siciones, y los que abogaban po el cumplimien o de la no ma comuni a ia. Po consi-
guien e, a pesa de las du as y ecuen es decla aciones en sen ido con a ío, la Co-
misión habla más de lo que ac úa en es os emas. Así se mues a en el caso de la
ayuda egional belga en el que la Comisión se mos ó solíci a con la polí ica lingüís ica
de Bélgica, ya que que ía e i a la p o ocación de una c isis en al país (40). También
se e cla amen e cuando, sis emá icamen e, pasa po al o du an e un g an núme o de
(40) Po medio de una llamada ele ónica di ec a del p ime minis o belga al Sec e a iado de la Co-
misión.
40
POLÍTICA INTERNA EN US COMUNIDADES EUROPEAS
años,
más a de p esiona sua emen e y, inalmen e, comienza los p ocedimien os pa a
obliga a un cie o Es ado miemb o a la obse ancia de una de e minada no ma comu-
ni a ia.
Así ocu ió en el caso de la TVA en I alia, aunque en es e caso la Comisión se
encon ó ella misma en un dilema, pues o que o os Es ados miemb os p esionaban pa a
sanciona a I alia. Consecuen emen e, en es e caso, encon amos que la Comisión, más
que ac ua como iscal público, in en ó llega a un acue do amis oso con I alia a a és
de euniones p i adas.
En o o plano, el caso de las in e siones en F ancia ue un episodio ex ao dina io
que mos ó la ealidad del compo amien o supe sua e de la Comisión en e a sus
du as palab as; de hecho, el a den del día du an e es e pe íodo áe] Gobie no de De
Gaulle e a in imida a B uselas; en e 1966 y 1969, el «no p esionen demasiado ue e»
se adujo po «no p esionen a F ancia en absolu o». Debe en ende se que la p ecaución
con que la Comisión a a a los Gobie nos nacionales que come en in acciones no es
una indicación de lasi ud adminis a i a, sino una polí ica de buen sen ido; como se ha
explicado, cuando un Gobie no elige con a eni las egulaciones comuni a ias iene
no malmen e buenas azones polí icas pa a ello y ninguna p esión p oceden e de B u-
selas,
lle a á a la obse ancia de las no mas comuni a ias has a que se hayan supe ado
las di icul ades polí icas nacionales. Además, la Comisión p ese a su capi al polí ico
abs eniéndose de c ea inciden es po su pa e.
5. Ahondando un poco más en la in es igación del «po qué» las ue zas obs uc o-
as son capaces de daña la eu opeización, se e ela que la Comisión ecibe ela-
i amen e poca ayuda, po pa e de los Es ados miemb os cuando uno de ellos come e
una in acción. A es e espec o, el caso de la TVA ue p obablemen e & excepción que
con i ma la egla. En es e caso, como ya se ha señalado, los Es ados miemb os p e-
siona on a la Comisión pa a que obliga a a I alia a cumpli con las no mas es ablecidas.
Pe o,
gene almen e, los Gobie nos miemb os ienden a ce a los ojos an e los Es ados
in ac o es de las no mas comuni a ias; la azón pa a ello es que odos los Gobie nos
son in ac o es en un momen o o en o o, y ninguno quie e c ea más di icul ades pa a él
mismo en el «Tiempo 2», c i icando a un Es ado que es á en di icul ades en «Tiempo 1».
Exis e,
pues, una desgana gene al, po pa e de los Es ados miemb os, a juzga las
des iaciones de los demás de los p og amas de las Comunidades Eu opeas. Como ex-
p esó un holandés con e e encia a las in acciones belgas, en el caso de la ayuda
egional:
«Po qué íbamos a c i ica lo. ¡Quién sabe cuándo end emos noso os que hace
en e al mismo ipo de p oblemas!»
OBSERVANCIA: FUERZAS POLÍTICAS, NEGOCIACIONES Y FACTOR TIEMPO
En la acepción más simple, las condiciones que conducen a la obse ancia en las
Comunidades Eu opeas son el e e so de las que conducen al obs uccionismo discu ido
an e io men e; es deci , sólo se llega al cumplimien o de las egulaciones comuni a ias
cuando ales egulaciones solucionan p oblemas in e nos a los Gobie nos nacionales, en
ez de plan eá selos. Casos de es a índole cons i uyen, inciden almen e, la mayo ía de
los episodios de obse ancia o zosa en el sis ema de las Comunidades Eu opeas.
41
DONALD J. PUCHALA
Ejemplos ob ios inclui ían la Polí ica Ag ícola Común y las soluciones que o eció a
F ancia y a o os Es ados miemb os en sus p oblemas con los p ecios ag ícolas, la supe -
p oducción; y el égimen de mig ación labo al con la solución que o eció a I alia pa a
los p oblemas de exceso de población y de desempleo. Pe o p o undiza excesi amen e
en la conside ación del Me cado Común como emp esa de solución de p oblemas na-
cionales se ía ma e ia de o o es udio; se á su icien e, pues, deci que uno de los ines
—con ecuen e éxi o— del p oceso de decisión de las Comunidades Eu opeas es el
c ea p og amas a ni el egional, que ayuden a los Gobie nos nacionales a soluciona sus
di icul ades in e nas, polí icas y económicas. Es innecesa io deci que, cuando los p o-
g amas comuni a ios a o ecen a las éli es in e nas, no ac úan las ue zas obs uc o as
y se consigue ácilmen e la obse ancia de las no mas comuni a ias.
Debe señala se que la obse ancia ambién se cumple en casos en que ios Gobie -
nos nacionales pe ciben más bene icios de los p og amas comuni a ios que lo que ¡es
puede cos a pone los en p ác ica. Las impe ecciones en el p oceso de decisión co-
muni a io y los lími es de la imaginación minis e ial con espec o a an icipa las con-
secuencias que pueda p o oca la obse ancia, c ea, a menudo, p oblemas in e nos a los
Gobie nos nacionales, incluso cuando los p og amas comuni a ios son, en su conjun o,
compa ibles con los in e eses y las necesidades nacionales. En ales ocasiones, los Go-
bie nos abajan pa a con ene las ue zas de esis encia o eciendo o os bene icios
a los disiden es o bien imponiéndose con a ogancia po encima de ellos {especialmen e
cuando es os disiden es ocupan pues os ma ginales en la polí ica nacional y ienen poco
p es igio polí ico). Así, los casos ípicos de no-obse ancia su gen an sólo cuando el
cumplimien o de las no mas ag a a hendidu as impo an es en el plano polí ico in e no
y p o oca mayo es p oblemas nacionales.
Pe o incluso el mayo episodio de no-obse ancia gene almen e e oluciona hacia so-
luciones «eu opeas», es deci , la no-obse ancia es un enómeno empo al (aunque
empo al puede signi ica cinco o seis años y algunas eces más). De hecho, los
Gobie nos nacionales, a la go plazo, abajan en a o de la in eg ación: quie en coope-
a egionalmen e cuando es posible pa a ellos hace lo así. Además, emos que las
polí icas de no.obse ancia oman la o ma gene al de un juego de negociaciones enca-
minado, en g an medida, a gana iempo; po su pa e, los Gobie nos nacionales in ac o,
es no echazan ca egó icamen e los p og amas de la CEE, ni ampoco eluden sus
obligaciones con el Me cado Común; en ealidad, lo que p e enden son ampliaciones
de los plazos pa a el cumplimien o, o eguas in e mi en es pa a que puedan se educi-
das las p esiones in e nas plan eadas. Se llega al cumplimien o en la mayo ía de los
casos, an p on o como los Gobie nos nacionales pueden soluciona sus p oblemas in-
e nos, aunque algunas eces es o lle a a ios años, especialmen e cuando la esis en-
cia p e ende que p e alezcan las condiciones económicas in e io es y ex e io es que
exis en en un momen o dado.
Los ejemplos que se han ob enido de los casos analizados son múl iples: la obse -
ancia i aliana en el caso de la TVA se consiguió después de que la mayo ía de las
uen es de esis encia in e na se paci ica an, de que las a i as de la TVA se ajus a an
a las demandas de la izquie da, las ayudas a la expo ación es ablecidas en el iejo sis-
ema imposi i o ue an es ablecidas ambién en el sis ema de la TVA pa a sa is ace
a las al as inanzas y después de que se o ecie an ga an ías a los pequeños come cian.
42
POLÍTICA INTERNA EN LAS COMUNIDADES EUROPEAS
es de que la implan ación de la TVA no iba a supone un g an aumen o de los im-
pues os en gene al; después de que las municipalidades se asegu a an de que la TVA
no iba a sup imi sus uen es de ing esos, de que el Minis e io de Finanzas se con en-
cie a de que los ing esos p oceden es de la TVA se ían po lo menos an al os como
los del an iguo sis ema y después de que la opinión pública se calma a, acep ando que
la implan ación de la TVA no signi icaba o zosamen e un inc emen o de p ecios; pe o
odo es o necesi a iempo. De igual o ma, en el caso de las in e siones en F ancia, la
obse ancia se consiguió después de que la campaña de la izquie da con a «el impe-
ialismo ex anje o» siguió su cu so, después de que la indus ia ancesa comp oba a
que la compe encia de la indus ia ex anje a no pe judicaba su p opio desa ollo, des-
pués de que las es adís icas mos a an que los sec o es económicos no cae ían bajo
con ol ex anje o y que la au onomía nacional no se e ía limi ada; después de que el
ema del «De i Ame icain» había pe dido pa e de su ac ualidad, de que los dis u bios
de 1968 se so oca an y después de que De Gaulle acep a a su de o a. De nue o, odo
es o lle a iempo. Pa a con as a es e pun o pod íamos deci que el caso de la ayuda
egional en Bélgica y el de los p oduc os a macéu icos oda ía no han sido esuel os,
ya que las condiciones que, inicialmen e, plan ea on los obs áculos nacionales no han
cambiado y la negociación po el ac o iempo con inúa. Cie amen e, la si uación ia.
menco- alona no ha anado y la al a de acionalización económica de las ayudas e-
gionales en es e país con inua á mien as que se man enga es a si uación. De o ma
simila , pe o mucho más compleja, la ausencia de adecuación en e los in e eses con a-
dic o ios de la indus ia química, la sanidad nacional, los a macéu icos, más los in e-
eses bu oc á icos alemanes y los in e eses p o eccionis as han bloqueado el me cado
común de p oduc os a macéu icos du an e la gos años y oda ía no se ha llegado a la
obse ancia. Sin emba go, es de espe a que es e dique de con ención cede á a su
debido iempo.
Las ác icas en es e juego de negociaciones son múl iples y a iadas; sin emba go,
la mayo pa e caen bajo la úb ica del «smokesc eening» o pan allas de humo. Los Go-
bie nos nacionales a amen e se ace can di ec amen e a la Comisión pa a solici a un
aplazamien o, pa ece se algo humillan e pa a ellos, o quizá piensan que llega «somb e o
en mano» pudie a simboliza una de e encia hacia la Comisión que los Gobie nos na-
cionales no ienen ningún in e és en demos a ; en su luga , los Gobie nos plan ean e.
buscadas cues iones sob e el signi icado e in e p e ación de las egulaciones de las que
se des ían {41), po ejemplo, discusiones sob e las condiciones que la Comisión puede
pone a cambio de pe mi i los aplazamien os (42). Algunas eces eluden su esponsa-
bilidad,
exp esando, sin emba go, su buena olun ad de cumpli siemp e y cuando odos
los demás ambién lo hagan. F ecuen emen e ol idan esponde a las ca as de la Co-
misión,
llamando la a ención sob e las in acciones come idas o equi iendo la obse -
ancia de al o cual no ma. Un g an núme o de depa amen os de la Comisión in o ma,
on que «I alia nunca con es a a la p ime a ca a y, a menudo, ampoco a la segunda».
El aspec o más ascinado de es e juego de negociaciones po el ac o iempo con-
(41) Como hicie on los anceses, po ejemplo, en su In en o po cambia las cues iones de ¡n acciin
en un deba e sob e la de inición de una •Compañía Eu opea». C . Agance Eu opa, 159, 28 agos o 1968.
(42) Como hizo I alia, po ejemplo, espec o a las condiciones que Imponía la Comisión pa a o o ga
un aplazamien o de la TVA. C . Agence Eu ope, 416, 29 sep iemb e 1969.
43
DÓNALO J. PUCHALA
sís e en el hecho de que odos los jugado es, los Gobie nos y la Comisión a m iempo
econocen su na u aleza y odos con inúan el juego con pe ec o conocimien o de los
p oblemas que es án causando el e aso; pe o nadie plan ea los e dade os p oblemas.
La Comisión sabe que el Gobie no nacional in ac o es á poniendo obs áculos de iempo
a causa de p oblemas in e nos; los Gobie nos nacionales saben que la Comisión «sabe»
que es á pidiendo iempo. Las «pan allas de humo» c eadas po los Gobie nos naciona-
nales pa a cub i sus pe iciones de aplazamien os son econocidas como ales po la
Comisión;
es más, los Gobie nos conocen que la Comisión sabe que las ges iones de
aplazamien o son no malmen e p oyec adas con an e io idad, pe o aun en es e es adio
ninguna de las pa es saca a la luz que odo lo que se es á ealizando es un juego pa a
ob ene más aplazamien os. Desde luego, la azón pa a la e asión del in e cambio señalado
as que no se soluciona nada mien as que el Gobie no in ac o no pueda cumpli y la
Comisión sabe que, ealmen e, no puede hace lo. La con on ación c ea ía ensiones y
hos ilidades, no con ibui ía en absolu o al a ance de la a monización a ni el egional
y odo el mundo elacionado con el p oblema lo sabe. Po an o, se obse a una su il
dinámica de acomodación mu ua en la que la Comisión, de hecho, pe mi e los aplaza,
mien os, pe o pa ece que no lo hace, y el Gobie no in ac o acaba cumpliendo con la
egulación comuni a ia, pe o ambién pa ece que no lo hace. Así, odos acaban la pan o-
mima con na u alidad y éxi o y la in eg ación eu opea es p obablemen e la bene icia ía.
CONCLUSIONES
Podemos d&duci algunas no ables conclusiones de es a b e e incu sión en la po-
lí ica de obse ancia y cumplimien o del de echo en las Comunidades Eu opeas:
1.
De o ma sus ancial, exis e una i a polí ica de obse ancia del de echo en las
Comunidades Eu opeas. Como se exponía an e io men e, no ha habido has a aho a,
i ualmen e, ningún es udio sob e los aspec os pos decisionales de las Comunidades
Eu opeas, es más, casi odo lo que aquí se ha descubie o espec o a la no-obse ancia
y la obse ancia sugie en que, en é minos de en endimien o de la in eg ación eu opea,
debemos p es a an a a ención, po lo menos, a la polí ica pos decisional como la que
hemos p es ado al p oceso de decisión. La cues ión de quién cumple con las decisiones
comuni a ias, o acasa en su cumplimien o-, cuándo, dónde, cómo y po qué es una
cues ión muy impo an e po que sus espues as iluminan aspec os c uciales de la diná-
mica polí ica de la in eg ación eu opea. La in es igación emp endida en es e in o me sólo
esboza la supe icie en es e á ea. Es necesa io p o undiza mucho nás.
2.
El impac o de la polí ica pos decisional sob e la in eg ación eu opea es esen-
cialmen e un impac o di e ido. Expues o de o ma sencilla la polí ica de obse ancia y
no-obse ancia, e asa los pasos que deben cumpli se en la a monización asnacional
y en la uni o mización; no es di ícil es a segu o de ello, especialmen e a la !uz de las
discusiones incluidas en es e in o me. De nue o, es e aspec o no ha sido nunca enido
en cuen a en es udios sob e la CEE, de ahí que las p edicciones sob e ápidos p og e.
sos en cie as á eas comuni a ias han sido hechas de o ma inadecuada como conse-
cuencia de los aplazamien os causados po la polí ica pos decisional. De la misma o -
44
POLÍTICA INTERNA EN LAS COMUNIDADES EUROPEAS
ma,
se han us ado muchas expec a i as de los especialis as en asun os comuni a ios
como esul ado de la al a de a ención a los acon ecimien os de la polí ica pos de-
cisional.
3. Analizando la polí ica de obse ancia en la CEE, se plan ean cues iones c uciales
sob e las eo ías y mi os de sup anacionalidad como un elemen o de la in eg ación
eu opea. La polí ica de obse ancia iende a si ua a los Gobie nos nacionales en papeles
cen ales den o del esquema comuni a io. Cla amen e, el pode y la au o idad úl ima
con inúa en manos de esos Gobie nos po que con inúan decidiendo cuándo y has a qué
g ado se debe ealiza la a monización y uni o mización egional. El Me cado Común
es sólo común en la medida en que los Es ados miemb os lo pe mi en. Además, lejos
de da alidez a la imagen de las Comunidades Eu opeas como una bola de nie e o-
dando hacia la ede ación egional, o de las ins i uciones comuni a ias como mo o es
di igiéndose hacia una mayo unidad, la in es igación nos mues a el sis ema y ¡as
ins i uciones esencialmen e como ins umen os u ilizados po los Gobie nos nacionales
pa a soluciona sus p oblemas in e nos. Los Gobie nos nacionales ienden a acudi a las
Comunidades cuando c een que ello les esol e á sus p oblemas polí icos o económicos
in e nos, pe o les desa ían cuando las obligaciones egionales causan p oblemas nacio-
nales.
SI es a imagen de las Comunidades Eu opeas, como un ins umen o, es incluso
pa cialmen e
iel,
en onces las nociones sob e la in eg ación eu opea que conducen más
allá del Es ado-nación son, po lo menos, dignas de pone se en cues ión.
4.
Obse ando la in eg ación eu opea esencialmen e como un p oceso de a moni.
zación ansnacional, como se ha hecho en es e es udio, pa ece se eó icamen e más
sa is ac o io que obse ándola como un ede alismo, uncionalismo, nacionalismo o como
cualquie o o enómeno que los eó icos de la in eg ación han omado como es anda e
desde hace algunos años. Como se suge ía en la in oducción, el p oblema que exis e
con las eo ías en el campo de la in eg ación es que concep os y ca ego ías son desa-
ollados a ni eles de abs acción demasiado alejados de la ac ual pano ámica de
aquellos que pa icipan en la a en u a de la in eg ación en Eu opa. Una eo ía p oduc-
i a de la in eg ación eu opea debe se o ien ada en un ocabula io concep ual que
desc iba, po lo menos, qué es lo que ac ualmen e se es á haciendo en las Comuni-
dades, lo que es án haciendo de hecho es abaja pa a a moniza y uni o miza p o-
g amas, polí icas, no mas y leyes a a és de las on e as nacionales. La eo ía de la
in eg ación debe, pues, ene en cuen a, pa a el éxi o o el acaso de ales ines,
dicha a monización y uni o mización y odas las deducciones de es a eo ía debe ían
indica cómo y po qué di e sas acciones y acon ecimien os les pueden a ec a .
Cali-
b a la in eg ación eu opea es señala el ango y la in ensidad de los p og amas e-
gionales ac ualmen e en ma cha; explica la In eg ación eu opea es de e mina los
o ígenes de es os p og amas y da cuen a de su ejecución (o no ejecución).
5. Po encima de odo lo demás, es e es udio plan ea la necesidad de ene en
cuen a la polí ica in e na nacional en cualquie discusión sob e la dinámica de la in-
eg ación eu opea. Las Comunidades Eu opeas cons i uyen un sis ema de múl iples ni.
eles alineados en capas polí icas desde la local a la sup anacional. Complejas o ga-
45
DONALD J. PUCHALA
nizaciones y edes en e di e en es éli es unen a las pe i e ias nacionales con
el cen o de B uselas y as ansmisiones, po encima y po debajo, den o y
ue a,
a a és de esas o ganizaciones y edes, con di e en es ipos de negociación
polí ica, a base de in e cambios apun alan el p oceso de decisión y de obse ancia
en las Comunidades (43). Mien as que la mayo pa e del análisis ealizado has a la
echa sob e es e ema se ha en ocado hacia -los ni eles más al os (policy-making) o en
ni eles pa icula es inmedia amen e po debajo de ellos (como el ni el bu oc á ico
nacional), poco abajo se ha ealizado a ni el de la polí ica in e na local y casi nada
es conocido sob e los lazos en e ambos ni eles. De hecho, ¿qué pun o de unión enlaza
a los asun os in e nos de los Es ados miemb os con los asun os egionales de B use-
las y cómo es án elacionados los éxi os egionales con los asun os nacionales? Un
en oque cla e pa a explica las ope aciones en las Comunidades Eu opeas se ía una
mayo comp ensión de es os lazos in a-sis emá icos. Es de espe a que los es udios
sob e la in eg ación eu opea se mue an en es a di ección du an e los p óximos años.
(43) Pa a la elabo ación de es e modelo de las Comunidades Eu opeas como un sis ema de múl iples
ni eles, e Pe e BUSCH y Donald J. PUCHALA: •In e es s, In luence and In eg a ion: Poli ioal S uc u e ¡n he
Eu opean Communi ies» (se publica á).
46
NOTAS