Un Kylix del Pintor de Penthesilea procedente del poblado de El Puig (Benicarló, Castellón)
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Un Kylix del pintor de Penthesilea, procedente del poblada tllercavon de El Puig (Benicarló, Castellón) ENRIQUE SANMARTI GREGO FRANCISCO GUSI JENER Esta pieza, de singular belleza e importancia arqueoiógica, constituye por el momento el hallazgo mas important~ en su categoría realizado en un poblado ibérico del País Valenciano en los últimos tiempos. Apareció en el recinto Ddel yacimiento de El Puig, constituido por una calle ascendente de 1,70 m. de anchura que atraviesa longitudinalmente el núcleo urbana ibérico excavado en la parte oriental del cerro. Sus fragmentos se hallaban dispersados alo largo de dicha calle, formando parte del nivel inferior que recubría el piso de roca natural de aquélla. DESCRIPCION DE LA PIEZA Kylix con peana, pintado, reconstruido abase de múltiples fragmentos. El pie que ostenta actualmente es postizo. Sus medidas son las siguientes: altura aproximada, 112 mm.; diametro del borde, 370 mm.; envergadura, 470 mm. (Fig. 1). Interior (Lam. I, 1) .-Dos jóvenes afrontados en actitud dialogante. Se hallan ambos vestidos con sus respectivos himatia. El personaje de la izquierda esta visto de tres cuartos. Apesar de hallarse vestido, tiene descubierta la casi totalidad del pecho, observandose que sus rasgos anatómicos fueron pintados con trazo concisa yseguro. Con la mano izquierda se apoya sobre un bastón al tiempo que coloca la derecha sobre la cadera; esta mano tiene los dedos finos yalargados y en la muñeca se observa la presencia de una pulsera, de un ton omas subido que el resto del color de la figura, realizada en relieve por aplicación de arcilla. Asimismo, ala altura del codo yen el brazo presenta sendas perforaciones de lañado. La cabeza se halla vista de perfil yen ella se observa perfectamente la línea de contorno. Los rasgos de la cara son nobles yserenos: la nariz recta, con un trazo que subraya la ventana nasal; el ojo almendrado con la pupila en su extremo derecho lo cuaIle proporciona naturalidad yviveza, los labios algo prominentes yel mentón poderoso. Rodea la cabeza una cinta bajo la que sobresalen unos graciososo rizos. En cuanto al ropaje, el mal estado de la parte inferior de la figura impide precisar sus características. La figura de la derecha se halla peor conservada. Pintada de perfil, se cubre totalmente con el himation, incluso parte de la cabeza. La porción descubierta de la misma presenta línea de contorno yunas características formales semejantes a la del personaje que le hace frente. Contrariamente alo que sucede con este último, en esta figura se -observa mejor el ropaje, que cae en líneas vertical es hasta la parte inferior donde se agiliza presentando una Iínea redondeada en
E. SANMARTI Y F. GUSJ 206 forma de arcos. Entre ambos personajes y a la altura de sus cabezas se hallan pintadas un alabastrón yuna esponja de la que parece penderun strigilium. Estos objetos guardan rel~ción con los ejercicios gimnasticos practicados en la palestra. Finalmente, detras del personaje de la derecha se halla situado un dyphros. Exterior.-A ambos lados del vaso se hallan pintadas sendas escenas con cinco figuras masculinas en cada una de elias, que intentaremos describir seguidamente. A. (Lam. I, 2) .-Observado de izquierda aderecha, este (ad onos ofrece en primer lugar dos personajes, el primero visto de perfil yel segundo de frente, en actitud dialogante. Ambas figuras se hallan I bastante deterioradas, especialmente la primera. De la segunda es interesante su posición frontal, exceptuada la cabeza, que permite ver cómo el pintor ha. resuelto el problema que le planteaba esta perspectiva, sobre· todo en lo que se refiere alas piernas ylos pies. Siguen luego otras dos figuras en movimiento, .colocadas casi simétricamente y vistas de frente con la cabeza de perfil. La de la izquierda, se halla envuelta en el himation yapoya su mano derecha sobre el extremo de un bastón que inclina, debiéndose hacer notar que lleva en la muñeca una pulsera en relieve semejante a la de la figura del medallón interno, por lo que acaso ambas figuras pueden ser puestas en relación y ser identificadas con· el pedotribo o instructor gimnastico; el personaje que le sigue aparece desnudo y por la situ.ación ymanera como coge su ropa da perfectamente la sensación, con un gran sentido real de movimiento, que un instante antes aún iba vestido. Las semejanzas entre las cabezas de ambos son muy acusadas yrecuerdan igualmente la estructura de la del personaje de la izquierda en el tema central del vaso, si bien ambas se hallan provistas de una melena mas abundante. Llama sin embargo la atención la manera como ha sido realizada la ejecución de la anatomía de la figura desnuda, abase de Iíneas trazadas con una seguridad yuna precisión extra<?rdinarias, de manera que es imposible decir mas con tanta sobriedad de recursos. Asimismo, la ejecución naturalista del ropaje del que el personaje se despoja es un vèrdadero hallazgo que podría ser considerado coll)o la suma y compendio de 'Ias experiencias del pintor en la realización de las vestiduras de personajes mas estaticos. La escena finaliza con una figura muy incompleta, estatica yvestida, que se apoya en un bastón nudoso. Sobre la pared del vaso, intercalados entre las figuras, se hallan situados diversos objetos que hacen seguramente referencia alas actividades de los personajes, tales como la esponja, el strigilium, la bolsa con puntos de arcill.a en relieve, la fablilla de escribir con su corres'pondiente estilète y, finalmente, un objeto cruciforme de difícil y discutida interpretación.1' B.-La escena pintada en la otra cara del vaso se halla por desgracia muy dañada e incompleta. La integran otras cinco. figuras de las que apenas hay posibilidad de poder d~cir cuaIes su actitud. Se observa, en primer lugar, la presencia de una figura en actitud dinamica ala que sigue una segunda, estatica, pintada de perfil. Aparecen luego ótras dos que parecen seguirse la una a la otra, dirigidas hacia la derecha, la primera lleva ,en la mano una lira, apenas perceptible. Ambas se envuelven en el himation. Vuelta hacia fa izquierda, se encuentra la última figura ~ue fue pintada de perfil y en actitud estatica. AI igual que lo que ocurre en la escena A, entre las figuras se pintaron los consabidos paraphernalia, de los que solamente se ha conservado una sandalia' vista 'de frente, situada entre la tercera y la cuarta figura. . Las figuras poseen Ilnea de contorno en relieve; doble línea reservada sobre lapaÍ"ed externa por debajo de las escenas ylínea de reserva por debajo del borde externo. El sector de las asas y la' porción de recipiente situada entre los arranques de aquéllas s~ hallan reservados. Quedan trazas de esbozo' preliminar junto al pie derecho del personaje situado ala izquierda, en la escena interior. Bajo las asas se hallan pintadas sendas pa!metas de cuya envoltura exterior nacen brotes que se dirigen hacia ambos lados 'de las mismas. Círculo de grecas seguidas alrededor de la 'esce'na del interior del vaso entre 'las que se íntercalan tres cuadrados' cruciformes c~m p~ntos en los an- /. 1'. Ver su discusi6n en G. M. A. RICHTER, Re.d-tigured athenian vases in the Metropolitan Mu.seum· ot Art, "Yale University Press", pag:. 83, n'ota 1. New Haven, 1936.
Fig. 1. -Perfil del kylix del pintor de Penthesilea, sin el desarrollo de la decoración, feçhable en el segundo cuarto del siglo Va.C. (El Puig de Benicarló.) Escala 111. c: ~ :;:J:¡; -< r- >< t:l ." r- ." ~ -l O ':;o O rn ." rn ~ .....¡ :J: ." CI) ¡:::: ~ I\) o "'l
208 E. SANMARTI Y F. GUSI ,gulos. El vaso se halla reconstruïdo abase de numerosos fragmentos, .algunos de los cuales se encue~tran limpiamente perforados con el objeto de lañarlo, operación esta última que no fue finalmen.te llevada acabo ya que falta cualqui~r rastro de plomo. Se observa también que tras la rotura del vaso a.lgunos fragmentos fueron objeto de una cremación secundaria, lo que motivó que algúnas' figuras estén ennegrecidas, tal. como sucede con la figura situada ala izquierda en la escena interna, que tiene el sector del abdomen yel brazo izquierdo mucho mas oscuros que las partes restantes. Las .escenas figuradas en este kylix caen dentro de la tematica de los Juegos de palestra desarollados por los adolescentes yjóvenes atenienses como un aspecto muy importante de su educación humanística. Que la tematica del vasoesta relacionada con la educación lo corrobora la presencia, entre los paraphernalia" de objetos o motivos relacionados con la educación física -alabastrón, strigilia, esponjas-, aunque, no ~bs tante, el artista no se ha o!vidado de representar otros que se relaciona_n con el ot ro aspecto, el intelectual, de la educació,n ofrecida al joven ateniense: la tablilla de escribir y la lira, de forma tal que el espectador no QJvide que junto con la formación física, la educación del joven ateniense reposab~ también en la retórica y en la música. YlIegamos al punto delicado que consiste en atribuir esta obra aun estilo y a un pintor determinados. En lo referente al estilo, no nos cabe la menor duda de que esta obra puede y de be ser atribuida oconsiderada como perteneciente al, Primer Estilo Libre (Early Free Style), denominado también Primer Estilo Clasico (Early Classical Style), que tuvo su desarroHo entre los años 475 y450 a. C.,2 después de las grandes victorias contra los persas yque tuvo sus grandes inspir9dores en los pintores Polygnotos y Mikon. Es ahora cuando desaparecen .Ias convenciones arcaicas del Estilo Severo y el arte pictórico evoluciona hacia una concepción mas elevada que hace que los motivos se humanicen al evolucionar los temas desarrollados en los vasos mas hacia el cuadro, que casi. podríamos lIamar de costum bres, que no hacia la decoración mas fría ycasi sin alma de los períodos precedentes. Eso es lo que precisamente óêurre con los temas representados en el kylix que nos ocupa, yes que las escenas en él figuradas no pueden rebosar mas humanidad. Por otra parte, ciertos detalles como la preponderancia del ojo visto de perfil, el naturalismo alcanzado en I~ representación de los ropajes, la existencia de figuras vistas de frente ode tres cuartbs y la expresión mas natural de los personajes, son argumentos de peso a la hora de atribuir esta. obra aun determinado estilo .. ' Dentro de este estilo opinamos Que el vaso que estudiamos debe ser atribuido al Pintor de Penthesiiea, pues pensamos que ~xisten sobradas razones para realizar tal asimilación. En primer lugar hemos de tener muy en cuenta la forma del vaso que nos ocupa. Efectiv'amente, se trata de un kylix, que como es bien sabido fue un tipo. de vaso que en ~I Primer Estilo Libra cayó casi en desuso en los centros pictóricos vasculares ate- 'n¡enses, después de haber conocido un granpredicamento en los p~ríodos anteriores, sin .embargo, y a pesar de ello, siguió siendo muy cultivado precisamente por el Pintor de Penthesilea ysus seguidòres, quienes pintaron la inmensa mayoría de sus obras sobre esta forma vascular.3 El mejor ymas aleccion~dor ejemplo de este fenómeno lo encontramos en el hecho de que, si tomamos el cómputo de sir John Beazley relativo alas obras del Pintor de Penthesilea, podemos apreciar que pintq nada menos que 149 kylikes, frente a 3 copas-skyphos, 14 skyphoi, 4kantharoí!. 1hydria, 2píxides, 1askos «pinza de langosta» y2bobinas, lo que representa el 71;4 det tot~1 ~e la producción catalogada por aquel autor en el momento de la publicación de su obra.4 2, J. D. BEAZLEY. Attic Red-figured vases in Amerícan Museums, "Harvad University Press", pagi· nas 141-142. Cambridge. 1916; RITCHER, Red-fígureC!...• citado; R. M. COOK. Greek paínted' pottery, "Methuen's Hanabook of Archaeology"; pags. 174-180. Londres. 1966. . 3. RITCHER. Red-figured .... citado. pago 91; G. M. A. RICHTER. Attíc Red-figured vases, "Yale University Press", pags. 93-94. New Haven. 1946; J. D. BEAZLEY. Attíc red-figure vase-paínters, "Oxford Claredon Press", 2, vol.. 2. aed., pago 87.7,. Oxford. 1963. 4. BEAZLEY,' Attíc fed-figure ... , citado. pags .. 879-890.
Fig. 2. -1) pie del kylix del Pintor de Penthesilea, ivIünchen 2688, que sirve de término de comparación para el pie del kylix procedente del poblado de El Puig (Benicarló) (según H. Bloesch, Formen athisches Schalen von Exekias bis zum Ende strengen Stils, lamina 31, 1b); 2) pie del kylix de figuras rojas objeto de este estudio. 14
5. H. DI EPOLDER. Der Penthesilea Maler, en "Bildes Griechischen Vasen". 10. lams. 16 y18. Leipzig. 1936; BEAZLEY. Attic red-figure .... citado.· pago 879. n.o 2. Una extraordinaria reproducción de la escena interior se halla en Attische Wasenbilder der Antikensammlungen in München nach zeichnungen Von Kare Reichhold, Band 11, Bilder auf Schalen, Ed. C. H. Becí<. (arns. 31 y32. Munich. 1976. E. SANMARTI Y F. GUSI 210 Es ésta, pues, una razón a tener en cuenta en el momento de la atribución de este vaso aun pintor determinado. De ot ro lado, el analisis estilístico del vasa nos permite establecer acusadas concomitancias cuandb lo comparamos con otras obras del Pintor de Penthesilea. Tomemos, por ejemplo, ypara no alargar demasiado las comparaciones, sólo dos de los kylikes mejor estudiados de este autor, tales como el München 2.689 yel Louvre G. 448, que han sido objeto de cuidadosos analisis por parte de los mejores especialistas en ceramica atica de figuras rojas. Veamoslos muy brevemente uno por uno al tiempo que ponemos en evidencia las concomitancias que puedan ofrecer con respecto al vaso que nos ocupa. El primera de ellos (München, 2.689), procede de Vulci.5 I. Apolo matando al gigante Tityos. A) Seis jóv~nes en actitud es diferentes: 1.°, de pie, pintado de perfil a la derecha, envuelto en el himation; 2.°, de pie, pintado de frente a la izquierda, cabeza de perfil, apoya la mano derecha sobre un bastón, envuelto en el himation; 3.°, de pie, pintado de perfil a la derecha, sostiene con la mano derecha una lira que ofrece al personaje siguiente; semienvuelto en el himation; 4~0, sentado, pintado de perfil a la izquierda totalmente envuelto en el himation que le cubr~ la cabeza; 5.°, dE! pie, pintado de perfil ala derecha, envuelto en elhimation que le cubre la cabeza, se dirige en actitud elocuente al siguiente personaje; y6.°, de pie, pintado de perfil a la izquierda, apoyado en un bastón, pierna derecha algo flexionada, envuelto en el himation. Entre ellos, sucesivamente: caja de escribir, sandalias vistas de frente yde perfil, strigilium, objeto cruciforme y, finalmente, esponja de la que pende un strigilium situada debajo de un probable alabastron. B) Seis jóvenes en actitudes diversas: 1.f, de pie, algo inclinado, pintado de perfil a la derecha, envuelto en el himation que dejq al descubierto el hombro yel brazo derecho, se apoya en un bastón; 2.°, de pi e, pintado de frente, excepto la cabezade perfit ala izquierda, cubierto completamente con el himation, pie izquierdo algo levantado; 3.°, sentado, pintado de perfil a la derecha, cubierto totalmente con el himation, parte de la cabeza inclinada, la figura se halla representada detras del personaje número 2, pues la pierna izquierda de éste pasa por delante de la pata trasera del asiento; 4.<>, de pie, pintado de frente excepto la cabeza,· de perfil ydirigida a la derecha, envuelto en el himation' que deja al descubierto el hombro y el brazo derecho, himation ribeteado; 5.° de pie, dañada, pintada de frente excepto la cabeza de perfil y a la derecha, probablemente desnudo, actitud elocuente hacia el sextó personaje; yel 6.°, de pie, pintado de frente excepto la cabeza de perfil a la izquierda, cubierto con el himation excepto -el -nombro yel brazo derecho, sostiene una lira. Entre ellos, sucesivamente: caja de escribir, sandalias de perfil y' de frente, bolsa, .objeto cruciforme ybolsa. Entre el kylix de Benicarló y el que acabamos de describir rapidamente existen unas concomitancias asombrosas que permiten imaginar que ambos fueron pintaaos por una misma mano. En primer lugar yen líneas generales, sin pormenorizar, se observa que -las figuras de uno y otro vasa poseen las mismas narices respingonas subrayadas mediante un fino trazo lateral, los mismos la bios finos y prominentes que dan al conjunto de la cara un aspecto mohíno, las mismas manos de finos ylargos dedos, las mismas cabezas con ondulados rizos y los mismos plegados de los ropajes. Idéntica es también la composición¡ la puesta en escena y, asimismo, hay que señalar que uno y otro poseen idénticos paraphernalia. Yya puesto a observar las figuras con detalle se ve que la posición de la segunda figura del lado A) del kylix de Munich es idéntica a la de la figura número 2de la cara A) de nuestro kylix, vistas ambas de frente con la cabeza a la izquierda, el peso
del cuerpo apoyado sobre el pie derecho y el izquierdo algo levantado, ambos vistos frontalmente. Asimismo ambas figuras se hallan ocupando el mismo lugar en la escena de la que forman parte, ylas dos se dirigen al mismo personaje, el número 1, sensiblemente igual en ambas piezas, pues en una y ot ra estan de perfil hacia la derecha, apoyando el peso del cuerpo en el pie derecho al tiempo que levantan el izquierdo, algo mas retrasado. La misma composición lahallamos de nuevo al observar la cara B) del vasa de Munich. En otro orden de cosas, si comparamos la cabeza de la sexta figura de la cara B) del vasa muniqués observaremos que, sin paliativos, es idéntica a la de la figura número 4de la cara A) de nuestro kylix: ambas poseen idéntica melena frondosa yrizada, la misma nariz, los mismos ojos y el mismo fuerte y poderosa mentón. Finalmente, ypara no eternizarnos en las comparaciones, diremos que la esponja yel strigilium situados en el extremo derecho de la cara A) del vasa de Munich son punto por punto idénticos alos de la escena interior del kylix de Benicarló. En nuestra opinión son tantos los rasgos -de semejanza entre los dos ejemplares que no hay duda de que uno y otro fueron pintados por la misma mano. El segundo ejemplar, denominado Louvre G. 448, se conserva en París, en el museo del mismo nombre.6 Es de procedencia desconocida ypresenta las escenassiguientes: I. Satiro yMénade. A) Cuatro jóven"es yun caballo. 1.°, de pie, pintado de frente, cabeza de perfil a la derecha, cubierto con el himation a excepción del pecho y hombro derecho, apoya el brazo derecho -en un bastón, mano izquierda abierta vista frontalmente; 2.°, personaje femenino, pintado de perfil a Ja derecha, se cubre la cabeza con el sakkos, viste chiton ytúnica, extiende los brazos frontalmente ycon la mano derecha acaricia los hocicos de un caballo; 3.°, caballo de pie a la izquierda, detras, en segundo plano, una columna sosteniendo arquitrabe yfriso; 4.°, joven de pie pintado de tres cuartos, cabeza de perfil a la derecha, vestido con el hímation que deja al descubierto parte del pecho yel brazo derecho, se apoya en un bastón; y5.°, joven de pie, pintado de perfil a la izquierda, semicubierto con el himation, extiende el brazo derecho con la mano abierta hacia arriba, sostiene con la izquierda un bastón. Sobre la pared una caja de escribir. B) Cinco personajes masculinos; 1.°, de pie, pintado de frente con la cabeza de perfil a la derecha, hombro derecho ybrazo descubiertos, apoya la mano derecha en la cadera con los dedos separados entre sí, con la mano izquierda 'sostiene un bastón; 2.°, de pie, pintado de perfil a la izquierda, todo el cuerpo cubierto con el himation excepto el brazo derecho que extiende ante sí con el dedo índice extendido e"inclinado; 3.°, homb~e maduro barbudo, de perfil, sentado a la derecha, tronco desnudo, pone la mano izquierda sobre la cabeza y la derecha la apoya en un bastón; 4.°, joven de pie, pintado de perfil, envuelto en el himation, sostiene un bastón con la mano derecha; y5.°, joven de pie,· pintado de frente, cabeza de perfil a la derecha, hombro ybrazo derecho desnudos, toca el hombro del personaje anterior con la mano derecha. Entre ambos kylikes existen también unas' concomitancias innegables que inducen apensar que ambos son obra del mismo autor; aparte del aire general que es sensiblemente igual, hay que destacar la similitud de las caras de los personajes, incluso el femenino, del lado A) del kylik del Louvre con la del personaje central, el número 3, de la cara A) del de Benicarló. De otra parte, hay que pon er en relación los gestos de colocar la mano derecha en la cadera con 10.5 dedos abiertos del personaje número 1 de la cara B) del kylix del Louvre y el de la izquierda de la escena interior del kylix objeto de este estudio. En ambos el gesto es idéntico, incluso en el hecho de arquear ambos el dedo índice. Por último h,ay que señalar la semejanza que existe entre las palmetas de uno y otro kylix. Después de estas dos comparaciones, séanos permitido, y con esc terminamos, a aportar otra prueba que permite que la atribución que proponemos sea aún mas verosímil. Se trata de la concomitancia que existe entre el hecho de que en nuestro kylix 211UN KYLlX DEL PINTOR DE PENTHESILEA 6. DI EPOLDER, Der Penthesilea Maler ... ,citado, larns. 20 y21; BEAZLEY, Attic red-figure...,citado, pago 880, n.o 5.
7. RICHTER, Red-figured ... ,citad.o, pags. 103-105. 8. RICHTEFa, Red-figured.... citado, pago 105. El kylix München 2.689 ha sido fechado entre el 460 yel 450 8. C., ver Attische Vasenbilder ... , citado, pags. 68-69. 9. P. BOSC GIMPERA, La colonitzaci6 grega. La colonia d'Empuries: La' ceramica greg{J., en Annuari de L'lnstitu d'Estudis Catalans, VI, 1915-20, pago 708 ss. Barcelona, 1932; Id., Etnologia de la Peninsula Ibérica; A. GARCIA BELLlDO, Hispania Graeca, 2vols., Barcelona, 1948; Id., La colonizaci6n griega, en Historia de España dirigida pó'r R. Menéndez Pidal, t. I, vol. 11, pags. '493-680, Madrid, 1952; M. ALMAGRO BASCH. L'inf{uence grecque sur le monde iberique, en Actas del VIII Congrès' International d'Archéologie Classique, 1963, Paris, 1975, pag .. 87 ss.; J. MALUQUER, El impacto colonial griego y el comienzo de la vida urbana en Cataluña, C.S.I.C .. Delegación de Barcelona, 1966; Id., Rhode, la ciutat gregamés antiga de Catalunya, en Homenaje a J. Vicens Vives, Universidad de Barcelona, 1965, vol. I,' pago 143 ss.; M. TARRADELL, Els grecs aCatalunya, Episodis de la Història. Dalmau Editor, Barcelona, 1961; Id., .EI problema dels grecs, Història del Pais Valencia, vol. I. Prehistoria iA.ntiguitat. Barcelona, 1965, pago 65 ss.; M. G. TRIAS, Ceramicàs griegas de la Peninsula Ibérica, 2vols. Valencia, 1967; Id., El impacto comercial y cultural griego en Cataluña, .en 1I Symposium de Prehistoria Peninsular, Barèelona, 1963, pags. 145-159; Id., Economia de la co/otíizaci6n griega, en Estudios de Economia Antigua de la Peninsula Ibérica, Barcelona, 1968, pags. 99-115; E. CUADRADO, Penetración de las. inffuencias co/onizadoras greco-fenicias en el interior peninsular, en Simposio de Colonizaciones, Barcelona-Ampurias, 1971, Barcelona, 1974, pags. 93104; J. M. BLAZQUEZ, La colonizaci6n griega en España en el cuadro, de la colonizaci6n griega en occidente, en Simposio de èolonizaciones, Barcelona-Ampurias, 1971, Barcelona, 1974, pf(gs. 65-77. F. VI LLARD, La ceramique grecque de Marseiffe. Essai d'Histoire Economique. Editions de Boccard, París,. 1960, pags. 114-119; F. BENOIT, Relations de' Marseifle grecque avec le monde occidental, en Rivista di Studi Liguri XXII, 1956, pags. 5-32; rd., Les courants de civifisation en Méditerranée occidentale à f'époque prèromaine, en Rivista ·di Studi Liguri XXX, 1964, pags. 3-7; Id., La competit/on commerciale des Phèniciens et des Héflènes. 'Ambiance ionienne au royaume de Tartessos, en Rivista dí Studi Liguri XXX. 1964, pags. 115-132; R. CARPENTER, The Greeks in Spain, 1925; J. P. MOREL, Les Phocéens en Occident: certitudes et hypothèses, en La Parola del Passato, CVIII-CX, 1968, pags. 378-420; M. PY, Les fouilles de Vaunage et les influences grecques en Gaule Méridioanle, en Omaggio a Fernand Benoit, vol. li, Bordighera, 1972, pags. 57-105.- 10. G. TRIAS DE ARRI BAS, Ceramicas griegas. de la Península Ibérica, The ,Willian L. Bryan Foundation, t. I, pags. 106-132. Valencia, 1967. En un reciente analisis acerca de las importa'cíones -aticas en' la Neapolis de Emporion durante los, siglos VI, V y IV, J. J. Jully llega a la cifra de 128 ejemplares de figuras rojas para la primera mitad del siglo Ven este yacimiento, véase J. J. JULLY, Les importa tions E. SANMARTI Y F. GUSI 212 algunos fi~uras presenten adornÇ>s en relieve yque esta ocurra también en un disco, obra del Pintor de Penthesilea, conservado en el Metropolitan Museum of Art de Nueva York, con representación de Zephyros yHyakintos, el cual precisamente ha sido puesto en relación por su ejecución con la copa' de Munich (München 2.~89) que hemos descrito pre·cedentemente.7 AI término de esres comparaciones que preceden, somos de la opinión de que no existe dificultad alguna en asignar este kylix al Prime~ Estilo Libre ni en atribuirlo al Pintor de Penthesilea. Resta ahora únicamente otorgarle una cronología, que en líneas' generales debe situarse en el segundo cuarto de siglo V ·a. C. Por las concori1itancias entre el kylix de Munich, el cual, como ya hemos visto, ha sidopuesto en relación directa con el disco representando aZephyros yHiakyntos de Nueva York, fechado hacia el 460-450 a. C. y el nuestro, yteniendo en cuenta la utilización de arcilla aplicada en relieve para la realización de ciertos objetos de a.dorno, tanto en el citado disco c.omo en el vasa que estudiamos, pensamos que este último debe ser. situado cronológicamente hacia este momento, es decir, entre el 460 yel 450 a. C., al igual que los dos ejemplares ya mencionados.s. El hallazgo de esta notable piéza ceramfca del segundo cuarto del siglo V a. C. en un pobla do ibérico del area costera de Castellón, obliga areplantearse de nuevo el problema de las relaciones comerciales entre las poblaciones indígenas del Este de la Península y la esfera del mundo griego en el Mediterraneo' occidental durante el período comprendido entre fines del siglo VI ymediados del siglo V, un problema del que han tratado desde distintos puntos de vista diversos autores, tanta españoles como extranjeros, entre los que cabría citar a P. Bosch Gimpera, A. García yBellido, M. Almagro, J. Maluquer 'de Motes, M. Tarradell, G. Trías de Arribas, E. Cuadrado, J. M.a Blazque, F. Villard, F. Benoit, R. Carpenter, J. P. Morel y M. Py.9 Si dividimos los hallazgos de ceramicas aticas por cuartos de siglos, observaremos que para el primer cuarto del siglo Vhan sido localizados materiales aticos en Emporion,lO Ilduro (Cabrera de Mar, Barcelona),l1 Sant Miquel de L1iria (Valencia),12 El
Lamina I 1) Decoración interior con dos figuras de pie dialogando. 2), Decoración externa con diez figuras masculinas.