Homenaje a Francisco Tarrega e Isabel Ferrer
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8 21 HOMENAJE A FRANCISCO ,T ARREGA E ISABEL FERRER CON MOTIVO DE LA IMPOSICIÓN DE SUS NOMBRES·A LAS ESCUELAS DEL MAGISTERIO DE CASTELLÓN CASTE LLÓN DE LA PLA NA M CH LX I
Cum pli endo ór denes de la Super ior i da d, los Cl au s tro s de las E scu elas del Mag ist erio de Castell ón el evaro n a aquélla una pro pu esta para qu e fu er an aut or iza dos los no mbres de Francisco T árr ega y de Is ab el F err er en la den om in ación de las es cu el as ma scu lina y fem e nin a, re sp ecti v am en te. Ace p ta - da la propu esta , la s pá g inas de este foll eto si rve n para ju stifi ca r la d eci sión adopt ad a, rec ogie nd o a g ra n des ra sgo s el p er - fil de aq ue lla s dos p erson alid ad es, di sti ntas en sexo, di stan tes en el ti empo y not abl es ca da un a de ellas por div ersas razones , aunqu e acord es am bas en el ap reci o popul ar y re spo ndiendo por igu al a un a p erm an ent e m an er a de se r de l as tie rras castellon ens es dond e la honr ada ciud ad aní a y el cuidado de l as cos as e leva das del es p ír itu encont ra ron sie mp re selec to y oportuno cob ijo. En la s pág ina s qu e si gu en se ve rá cu áles fu eron los moti vos qu e mo vi eron a est os Cl au s tro s a prop on er di cho s nombr es ; cu áles la s vi rt ude s y e jem pla r ida d de los dos ilu s tr es caste llon enses, asoc ia dos de sd e ah ora en una n obl e e mp res a de forma ción y ed u caci ón. Es ta asocia ció n de dos fig ur as t an de la ent ra ña popul ar da al hec ho un a pro yección ciudadana, de vinc u lació n de estas escue las al m edio pa ra el c ual, en defi ni tiva , laboran , q ue cobra cabal ex pres ión en el pa trocinio del Exc el en tísimo A yuntam iento de la ciud ad a los actos de la adopci ón y hom en aj e a F r an ci sco 'I' ár rega e Is ab el F er rer. Actos , por otr a p art e, qu e se h ac en co inc id ir con el que , a inici ati va de la Ex cel entí sim a Co rporación , se lle va a c abo dando a los r estos del g enial g ui tarris ta un di gno y definitivo lugar de reposo.
FRA N C ISC O TARR EGA
FRANCISCO TARREGA (1852 · 19 0 9 ) l.-SU VIDA Don Franci sco Tárrega y E ix ea, prime ro de los hijos de una numero sa prol e, na ció en Vill arr eal de los Infantes el d ía 21 de novi embr e de 1852. Su s p adr es, a la sazón s ervidor es de las monjas del conv ento de San P a scual, vivían pobrem ente luchando por sa car adelan te a un cr ecido núm ero de hijos. El p equeño Fran cisco , el mayor , hubo , pu es, de con oce r pronto el du ro tr ab ajo par a ay u da r a los suyos. Sólo un c ar áct er reb elde , apasion ado y ten az com o el s uy o, h ub i era sido capaz de venc er los muchos o bstáculos qu e le sep araban de una brillant e c arrer a a r tís ti ca como fu e la s uya. Y también, cl aro está, la actitud toler ant e de un padr e compr ensivo que, dándose cu enta de l as exc epcion al es cond icion es de su hijo, no vaciló en s acrifi ca¡ ' la ayud a qu e su primog énito le hubi era presta do y, haci endo inm ensos sa crifi cio s, p ermitió y muy a ti empo , qu e se d edic ar a al art e y pud i er a sa tis fa ce r las ansias de su voc ac ión. Su disc ípulo predil ecto y bi ógr afo , el emi ne n te musicólogo y guitarrista Emilio Pujol , dice en su r eci ent e y magnífico libro sobre el ma estro lo sigui ent e, qu e tr az a con. ent era claridad los princip al es rasgo s de su car áct er en los añ os de infanci a y juv entud : "T ár rega se compl ací a en la dificultad; gustaba de lo impr evisto , ori gin al o arri esga do. E n su temple de lu chador , cu ando el tr anscurso norm al del ti empo no le ofrecía cualquiera de estos in c entivo s, iba a su encuentro". Ya de sd e niño mo stró una d ecidida cocaclón , así c om o exc epcion ales dot es par a la músic a. La inició en la guitarra un cur-ioso p er son aj e, Ma nuel Gonzál ez, cono cido por el " Ceg o de la M arin a", pue s e ra, en ef ec to , casi cie go , f amoso en toda es ta comarca por su extraordi na ria habilid ad en la guitarra. El pequeño guitarrista d emo str ó en se gui da poseer una des- . treza singular y ya pronto su fama corría p ar eja con la de su mae stro . En 1862, es decir, cuando Tárrega cumplió los diez años, visitó Castellón el entonces famosísimo Julián .. Arcas , cuya d eslumbr ante t écnica y brillan tes int erpretaci ones dejaron atón ito al neófito. Prob abl em ent e esta visita fue la caus a inic ia l de su d ecidida voc aci ón de gui ta rrista. También de un des graci ado viaje a Barc elona donde aquél residía , pues , al par ecer , no le at endió como le h abí a prom etido . - 1
Au n qu e el p equ eño T árr e ga fu e a VlVU' c on un os par ie nte s lej anos q ue se av in ieron a te ner le por un mó dico esti pendio. no se s ab e bi en por qué, quizá po r su i nd ep enden cia de carácter , o porqu e no le trat as en bien , el caso fu e qu e des apareció de su casa y fue r escat ado a lg ún ti empo después por su atribulado padr-e q ue se lo c nco ntró d eambul ando por la ciudad y ganando con su ext ra or di na ria h abilidad en la guit arra lo que bu en am ent e pod ía pa ra s ub sisti r. V enci endo improbas dificultad es, pu es no t eni a din ero p ar a re gr esar , lo fueron haciendo por e ta pas , d et eni én dose por los pu eblos del camino para que el p equ eño gen io pu diese pro veer con su art e a las n ecesidades de a mb os . Ll eguron por fin a Caste llón, dond e ya re sid ia la familia h ací a algún tiem po y, al fin, el int eli g en te padr e, en vez de ca sti gar a su revo lto so hi jo, com pre nd ió qu e en él habí a vocaci ón y ca p ac ld ad y d ecid ió d ar le un a S er ia educación musical. Un p ia nista que re sid ía en es ta ciud ad, por cie rto también ciego. lla mado don E ug cnio Ruiz , se e nca rgó de en se ña r al p equ eñ o Francisco , solfeo y piano , pu es si bi en el padre no se opon ía a que el much ac ho se d edic as e a la música , tenía en camb io, mu ch as reser va s resp ecto al porv enir e importancia de la guita rra, ya (¡':.te enton ces la guita rra r ealmente : 10 o cupaba un pu esto mu y im por ta n te en el mundo mu sical. Ya ten em os, pu es, a Tá rr ega ini ci ando el ca m ino que ta ntos triunfos h ab ría de pr oporc i ona rle, si bi en an te un dil ema qu e tardó uno s a ños en dectdh-: i, el piano o la gui ta r ra ? P asó dos años en V al enci a es tud ia ndo con int ensidad , a pes ar de tener que nt cnder '1 :m su bs is te ncia con su trabajo. No ob st ante es tar ded icado al est udi o del pi ano y la armonía nun ca de jab a su in strum ento fa vorito : la guit a rr a, que le proporcion ó mu cho éxit o, tanto , qu e un pr ócer valenci ano , el conde de P ar cent, deci dió ay udar le. Al gún tiempo después también lo hizo un rico co me rc ian te, d en Antonio Cán esa. P ar ece ser q ue este último, resi de nte en Bur'rtana , le ayudó a trasl ad ar se a M ad rid, donde con ti nu ó3US estudios. Allí se puso en . co ntacto con el br illa n te c ua dro de profe sores que reg ent aban aquel Con se rva torio qu e pronto se dieron cuenta de la va lía de ta n des taca do d isc ipulo. Continu ó unos años simult an ean do los estudios de la gui ta r ra y del piano, hasta qu e un d ia , el direct or del Conserva to rio, qu e era entonces el f amoso d on E m ilio A rr ieta , oyó pon de ra r l as e xcep ciona les éondicio ncs qu e pa ra la ¡: ,'uita rra , pero .. ce da m os la palabra ,,- su ci ta do b iógrafo , don E milio Pu jol : "Cierto día i1 egaron a oid os de d on Emilio Arri eta los el og ios qu e le d edicaban quienes habí an t eni do ocasió n de ap rec ia r su habilidad en la guitarra . T árr ega fu e i nvitad o a da r un a audición en el Conser - va torio , d edi ca da exc l us iva me n te al Claustro de Profesores. Ac ept ó g us toso ya provech ó aq ue lla f eliz oportunidad para pon er de m anifi est o los insosp ech ados r ecur sos de aquel instrum ento en el que lle gó incluso a improvisar sobre tem as solicit ado s del docto auditorio, a la m anera qu e lo venían haci endo ios más gra n de s pi anistas de la época. Arríeta y los d emás p rof e sor es qu ed ar on profundam ente adm irados, tanto de sus e xce len tes dotes de músi co y a rtista como de las posibilid ades orgántcas de la gu ita r ra . F eli citáronl eyse l amen-
/ / taron de qu e, desa t end ien do un instr u ment o. en .el c ua l. le es - p erab an ci ert am en te días .'de gloriosa sign ificació n . p er son al, d edi cas e sus fa cul tad es al pia no, en el q ue tant os .ur ttstas . eminentes d estacabunpor el m und"o'< ,. " '. . Esto , unido .a un . triunfo .i-esonante ' qu e, obtuv.o algún .. tiempo después en. el . te atro Alhambra .en .am con ci erto benéñco muyImportant e en el qu e .to ma ron .pa rte a lgu nos . ar ti sta sernínentes español es ,y ext ra n je ros" ac ab ar on :de .de cidir a Tárrega. 'A p artir . de este mom en to ,. la . farna , y . una vida .en te ram ente con sagr ad a a .Ia guit a rr a . ..C am bió.:v ar ias yec es de r ~ stdencia , Contr ajo m atr imonio , fij ando su '.residencia · en 11 11,- drid .prim ero, d espués en .Valencia y, por 'úí tímo y de m anera d efinitiva , en B arc elon a, dond e res idió ha st a suvmu erte, acaecid a en la ciudad condal. . Por el· año 1881 hizo su primer v ia je a . Fr ancia , vi sitando L yon , al c anzand o re son ant es ' éxitos y pas ando de spu és a P arís , lle v ado por el acto r Coq ue lin; qu e le dio a c onocer en la ca p ita l ' fran'cesa y le in t rod ujo en los . círculos mu sic al es y artís tico s de aquella gran c apita l, en la q ue, como si empr e, ca usó ' se nsación . Alli convi vió una ·tem porada con u n . núcl eo de eminent es artist as es pa ño les: M adr azo (q ue -Ie hiz o un .retrato), Palmaroli , Casado, Fortuny y otro s'. Fu e invit ado a ' tom ar parte en el cent en ario "de Cald erón , or g anizado por . un com ité internacional' bajo la pr esid en cia de Ví ctor Hugo ; en -es te fe stdval fu e, sin d isput a , el a rti s ta ' qu e 'ca usó más a dm i rac ión, t anto , qu e m er eció el h on or de qu e el ilu str e,<lit era to c ita do le diri gi er a una honro s ísim a ca r ta , Fu e el a r tista m ás solicitado 'ym im ado a qu e llo s ..días ;.. fu e r equ erido ' p ar a-- to c ar ' en las re sid en cia s de la r cin a Doñ a Is ab el H , del baró n de Roths - child y o tros pr óc er es yar tis tas ~ m i ne n tes_ . Del ef ecto ca u sa do por -ve ste c x trii o r d in a~io in té r p re te que era Tá rr ega, pu ed e juz ga rse 'por el s ig uiente el og io que le tiíbutó uno de los m ejore s críti cos mu si cal es 'dé la: ca píta lTrá nc csa: " Ha sta a ho ra c reí qu e - sol am ent e Sar as at c, .con 'su 'violin , podía produ cir esas 'a rmonías q ue ; t ra ns porta ndo el a lm a a otras es fe ra s, le hacen se n tir m iste ri osa s im pr e sion es. Hasta ahora i ma gi né ' qu e nadi e com o Rubin st ein t ení a esa fa crlt d ad en la ej ecución, e sa ma es trí a en el art e qu e le hace dominar el pi ano h ast a el punto de hac erlo 'h abl ar , corno oí de cir aúno que a mi lado esta ba. Al esc uc ha r a la ' cé le b re Esm er aida Cervant ee, c re í qu e nadie,.como e lla s abí a . da r un a expresión tal .a . cu alqui er írr st rum ent o,' como el ia . al . ar pa ' qu e . tocaba. Todo e sto había · creído ha st ara yer; . p ero : m e . en ga ñé. Con ' un . instrum ento mucho más difí cil ; 'oí a noc he las armonías mas dulces , l as vo ce s más ce les tta les qu e in strum en to . a l gu no pu eda produ cir . 'I' árr e ga , con su .jg uí ta rra, hace olvt da r : a ~ S a r a s a t e , borra de la ima gina ción el re cu er do de Rubins t ein y' dis ip a las armonías del a rpa de .. .E sm erald a ". La modesti a de ' su cará cte r ~ ~ su t~t~ c ar encia dc vanidad le impidieron a p r o':e c h at sed~ 'estos' trtunto si y explotar la admir ación de (' lI S cont emporáneo s. Su es ta nc ia en el "extranjero duró poco. Tras úna :rápid á ví difu ' o: : L6ndres volvió a su querida España , de la qu e ap ena s voiviÓ'' a' - s · a ii ~ . ..3
Por el año 1885 le vemos instalado definitivamente en Bar - celona en la que llegó a ser una institución. En la intensa vida musical y literaria de Barcelona, Tárrega era elemento de primer orden. Salió nuevamente a Francia. Visitó también Italia dos veces en 1908 y 1905, causando como siempre la más viva admiración ; también hízo un rápido viaje a Argel. Pero en realidad la mayor .parte de su vida transcurrió a partir de 1885 en Barcelona, con largas temporadas de estancias en Valencia , más en Caatell ón,' al que amaba profundamente y en Novelda , patria de su esposa . Slu arte extraordinario, la bondad de su carácter, su caridad y ternura infinitas , crearon a su alrededor fuertes núcleos de afectos, tanto f am iliares como de amigos y dlscipulos. Su desinterés y paciencia con los discípulos eran proverbiales. En sus últimos años hizo una fecundísima labor, no sólo formando una pléyade de discípulos eminentes, sino perfeccionando la técnica del instrumento que con él entra en la más brillante etapa de su historia; por eso se ha hablado tanto · de una escuela de Tárrega cuyas características expondremos más adelante . De su tenacidad , paciencia y amor a su Instrumento predilecto da id ea lo siguiente : Cuando ya era f am oso, considerado indiscutibl emente como el primer guitarrista del mundo, cambió por completo su técnica y su pulsación, buscando la mayor perfecc ión, d epuración del sonido y las :n ejores y más lógic as fórmulas de mecanismo . Este gigantesco esfuerzo que exigió largas y fatigosas horas de . estudio yuaerlficlo se vio malogrado cuando acababa de alcanzar su plenitud por un trágico ataque de hem jpleg'ia que le paralizÓ el J ado derecho yle dejó por completo Imposibilitado para tocar . Largos meses de convalecencia siguieron a tan trágico acontec imiento , meses de horrible sufrimiento para el eximio art1s·ta .que veía perdido todo su trabajo yal que faltaba con uu guitarra lo más esencial de su vida. Y aquí se vuelve a manírestar la férrea voluntad y la capac ídad de sacrificio de · este homb re Insigne : sometido a un severo régimen de v ida y de privaciones, em.pezó a recuperarse lentamente "J tan pronto empezó a sentirse mejor, j.. uvo el heroico gesto de ' em - pezar de nuevo el trabajo de sus dedos. El cielo premió su Inmenso sacrificio permitiéndole recuperar su espléndida técnica ; la memoria de su r epertorio y, con todo ello , ¡la alegría de vivir . Desgractadament « no fue por mucho tiempo, ya que , en el mes de diciembre de 1909, en su día 15, se repitió el ::' ata l ataque , esta vez con trágico desenlace, ya que el gran maestro murió a las pocas horas de sentirse Indispuesto. De la profunda huella que dejó, tanto en lo artístico como en el afecto ·y admiración de las gentes , se hablará en la segunda parte de este ' trabajo . En 1910, Vlllarreal dedicó un homenaje a su memoria, Inaugurando una lápida en su casa natalicia y dando su nombre a una de sus mejores avenidas. Al año siguiente, Caste - llón le dedicó un monumento en el paseo de Ribalta y, en 1916, por suscripción popular , fueron trasladados sus restos desde el cement erio de Barcelona al de Castellón. 4 -
'E n la memoria de todos ' están los brillantes actos que se le dedicaron con motivo del c ent enario de su n acimiento y, , por úttímo , nos encontramos ante un nu evo a ct o para nos- 'o tr os particularmente importante , ya que nos s entimos par_ ticipes y autores en parte , al haber tenido el honor de proponer y la alegría de ' ver aceptado por el Minísterio de Edu- 'cación Nacional que el nombre de tan preclaro hijo de Castellón, además ' de ilustre artista, hombre ejemplar, figure como distintivo de la Escuela del Magisterio Masculino de . Castellón. IL-S .U ARTE Muchos de los , que me l ean le conocieron, le quisieron y le admiraron. Sería vanamente pueril que intentásemos decir sobre él nada que no esté ya en el ánimo de mis lectores : uu preclaro talen lo, sus t enaces y profundos estudios , su abn egación . para el trabajo, aquel noble ahinco con qu e se atorm entaba a sí mismo buscando siempre más perf ección mec ánica , más depurado sonido, más sinc era y profunda emoción .en sus ¡nterpretaciones. Aquella total despreocupaci ón de los bienes materiales, de los que nunca hizo aprecio, dedicado con fervo'r ,ca si místico a¡;.:.t abrumadora labor; aquella bondad ínt egral sin ningún desfallecimiento '; aquella su alma clara , diáfaná, nunca empañada por un r encor ni 'por un pensamiento hostil, ni por un adarme de envidia, siempre v ertida hacia afuera, hacia los luminosos mundos del ' am or a los 'suyos, de las sinceras convicciones artísticas hondamente sentidas, de la amistad desinteresada, dándolo todo, prodigando los tesoros de su ternura a sus amigos ,' de su arte a los públicos, de su saber a los discípulos. " Todo en fin, es de ' sobra conocido y , justament e alabado siempre . Y forma como una inmortal aureola que agiganta y realza su personalidad artística. Guardemos estos recuerdos con fervor y que su heroica vida de grandes -renunciaciones en pro de un ideal, de enérgica y dura autocrítica de su . labor --que nunca le parecía lograda si endo en realidad marav ítlosa-enos sirva de ejemplo a todos sin distinción: artistas , hombres de ciencia, trabaj adores, pues a todos puede edificar. y guiar aquel insaciable e insaciado afán de superación que Tárrega sintió como ningún otro artista ha sentido en el mundo. Ocurr -Ida su muerte muy poco después de empezar el que esto escribe sus estudios guitarristicos , sin una relación dírecta con el gran maestro desaparecido , fue, sin embargo. absorbido desde el primer momento por el círculo mágico que en torno a él se había formado y que siguió actuando con la misma fuerza después de su des aparición; me refiero a su obra y a sus discípulos y amigos. Su sombra flotaba ~n el ambiente gultarrístico y gravitaba su recuerdo e influencia con una ' fuerza avasalladora a través de los que habían recibido su directa influencia. Mli visión de la personalidad de Tárrega no es, .pues, directa, sino Ci ,ue ha v enido a formarse por la observación de sus amigos y por el estudio de su obra . No obstante, es muy clara y' me atrevo a afirmar , bastante exacta. )
PUBLICACION ES DE LAS ESCUELAS DEL MAG iS TER IO DE CASTE Depósito le gal es 7 ~lq b l