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Estudio de los restos humanos del yacimiento de la Cova del Tossal de la Font (Villafamés, Castellón)

Arsuaga Ferreras, Juan Luis; Bermúdez de Castro, José María

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ESTUDIO DE LOS RESTOS HUMANOS DEL YACIMIENTO DE LA COVA DEL TOSSAL DE LA FONT (Villafamés, Castellón) JUAN LUIS ARSUAGA * JOSE M.a BERMUDEZ DE CASTRO * INTRODUCCION Dos fragmentos óseos humanos fueron localizados en el nivel Edel corte estratigratico frontal de la brecha, en la Cova del Tossal de la Font de Villafamés: -CTF 1, mitad inferior de un húmero izquierdo con la epífisis distal completa. -CTF 2, fragmento de coxal derecho (cara externa) conteniendo la región del cuerpo del ilio yun sector del acetabulo. En la fecha en que se estudiaron (Junio de 1983), las dos piezas habían sido parcialmente desprovistas de la matriz arcillosa que las recubría totalmente; sin embargo, algunas areas de interés, tanto cel húmero como, en menor medida, del fragmento de coxal, se hallaban todavía recubiertas por la ganga. Ambos fragmentos óseos se conservan en el Servicio de Investigaciones Arqueológicas y Prehistóricas de la Diputación de Caste,lIón, cuyo director, Sr. D. Francesc Gusi, nos confió su estudio antropológico. MATERIAL DE COMPARACION En lo que re3pecta al fragmento de coxal CTF 2, se han establecido comparaciones con aquellos restos fósiles atribuidos aHomo que conservan regiones homólogas. Estos son: KNM-ER 3228 de Turkana Oriental, el mas antiguo de todos ellos, yOH 28, de Olduvai, considerado Homo erectus; entre los lIamados "anteneandertales" europeos se incluyen el coxal Arago XLIV yel de La Gruta del Príncipe; pueden también compararse con CTF 2los restos neandertales europeos de' los yacimientos de La Chapelle-auxSaints, La Ferrassie, Neandertal yKrapina, así como los de Amud, Tabun y Skhul de Oriente Próximo. La practica totalidad del material citado ha sido estudiado por nosotros sobre original o molde (una mas completa descripción de todos estos fósiles puede encontrarse en ARSUAGA 1985). No se ha considerado oportuno extender el analisis a los restos de coxal atribuidos a Australopithecus por considerar que la morfología del coxal en este taxón reúne características bien diferenciadas de las de Homo (incluso *Departamento de Paleontologia. Facultad de Ciencías Geológicas. Universidad Complutense de Madrid. 20 J. L. ARSUAGA -J. M.a BERMUDEZ DE CASTRO en sus primeros representantes: ARSUAGA 1985). Asimismo se ha utilizado como serie humana moderna de referencia para el coxal la amp,lia colección del Instituto de Antropología de la Universidad de Coimbra, compuesta de esqueletos de filiación conocida, estud¡ada por Arsuaga (1985). El fragmento CTF 1ha sido comparado con dos muestras de húmeros pertenecientes a poblaciones modernas: serie medieval de Sepúlveda (Segovia), yserie núbica del Grupo X de la Necrópolis de Mirmad (350-55 d.C.), Argin Sur, Sudan; ambas colecciones se encuentran depositadas en el Depto. de Paleontología de la Universidad Complutense de Madrid. Por ot ra parte, el húmero de Villafamés se ha comparado con restos de homínidos fósiles que conservan al menos la epífisis distal del húmero. Las comparaciones se realizaron con observaciones ymedidas IIevadas acabo en originales (La Ferrassie I, La Ferrassie 11, La Chape,lle-aux-Saints yla Quina V) omoldes que se conservan en el Museo del Hombre de París, así como con datos tomados de la bibliografía. Las comparaciones, si no exhaustivas., han interesado alas características mas notables que presenta CTF 1. Los fósiles comparados pertenecen, según la asignación realizada por los autores que los describieron, tanto al género Homo como al género Austra/opithecus. FRAGMENTO DE HUMERO CTF 1 Estado de conservación El fragmento de húmero de Villafamés comprende la epífisis distal yalgo menos de la mitad inferior de la dié.fisis (Lamina I, a y b). La longitud del fragmento es de unos 145 mm. La matriz arcillosa recubre por completo la dié.fisis en un tramo de unos 55 mm. en la cara anterior yunos 35 mm. en la cara posterior por debajo de la Iínea de fractura. Esta circunstancia nos impide la observación de puntos de referencia precisos indicadores del nivel de la dié.fisis en el que se situa dicha Iíne-a de fractura, que en ningún caso rebasaría la mitad de la longitud total del hueso. La matriz recubre también, aunque con menor espesor, buena parte de la zona comprendida entre los bordes antèrior yexterno hasta alcanzar el epicóndilo y una pequeña zona, de· unos 30 mm. de longitud, entre el borde externo yla Iínea media de la cara posterior. Desde la cresta supracondílea externa, la matriz se extiende hacia la cara anterior de la epífisis recubriendo la porción superior del cóndilo y la fosa condílea. Por último, una delgada capa de ganga cubre el fondo de la fosa olecraniana yotras zonas de la epífisis. Las medidas que hemos obtenido en CTF 1no estan afectadas por la presencia de la matriz arcillosa. El estado de conservación del fragmento de húmero es excelente. Se observan ligeras pérdidas de sustancias superficiales post-mortem en buena parte del area visible de·1 hueso. En la cara posterior falta una pequeña parte del borde interno de· la tróclea. También en la cara posterior se observa la pérdida de sustancia en una zona muy bien definida, profunda ycon forma de canal, que parte del límite externo de la fosa olecraniana yse extiende por la zona superior del epicóndilo sin alcanzar el borde lateral del hueso. Durante el proceso de ext~acción del hueso del bloque donde estaba incluido se produjo su rotura en tres porciones. Dos Iíneas de fractura, que circundan la dié.fisis de un modo irregular, testimonian este hecho. Estudio biométrico y morfológico La porción de la dié.fisis de CTF 1no recubierta por la matriz tiene, en la cara anterior, una longitud de unos 65 mm. por encima de la fosa coronoidea. La mitad su- RESTOS HUMANOS DEL YACIMIENTO COVA DEL TOSSAL DE LA FONT 21 LAMINA I ayb: vistas posterior yanterior respectivamente del húmero de Villafamés CTF 1(tamaño natural). 22 J. L ARSUAGA -J. M.a BERMUDEZ DE CASTRO perior de esta porción, area de inserción del braquial anterior, presenta bordes anterior, interno yexterno afilados ybien definidos. La cara posterior de la di8tisis es muy plana y a unos 35 mm. por encima de la fosa olecraniana comienza a deprimirse en la zona media. La depresión se hace progresivamente mas notoria yalcanza su maxima expresividad en las proximidades de la fosa olecraniana. Esta particularidad de CTF 1 se puede apreciar en la sección transverssal de la dié.fisis que presentamos en la figura 1,B. El diametro antero-posterior de la dié.fisis del húmero de Villafamés, tornado a 30 mm. por encima del borde superior de la fosa coronoidea, es poco elevado con respe'cto al diametro transversal obtenido en el mismo nivel. La relación entre las dos medidas esta comprendida en el rango de la muestra de húmeros de Sepülveda (58,0101,7), pero entre los valores mas bajos ylejos del promedio (72,6) de dicha muestra. La cresta supracondílea interna, origen del fascículo epitrócleo del pronador redondo, esta particularmente marcada en el húmero de Villafamés. El borde interno de la dié.fisis por encima de la epitróclea del húmero de las poblaciones modernas, si bien puede presentar una cresta mas omenos marcada, tiene generalmente un aspecto redondeado en sección transversal (Fig. 1,C). El borde interno del húmero de Villafamés, por el contrario, constituye una verdadera cresta afilada en el citado nivel de la diafisis, debido al aplanamiento yala depresión de la cara posterior, lo que contribuye a destacar aun mas la cresta supracondílea interna. a. a. a. m. I. m. ABe Fig. 1. A y'B: secciones transversales de la dié.fisis de CTF 1 a 60 mm. y 25 mm., respectivamente, por encima del borde superior de la fosa coronoidea. C: sección transversal de la dié.fisis de un húmero actual a 25 mm. por encima del borde superior de la fosa coronoidea. Como es bien sabido, la dié.fisis del húmero humano presenta una torsión mas o menos acentuada de manera que, v. gr., el plano de la cara posterior experimenta un giro desde la p,arte distal ala proximal de la di8tisis. El comienzo del citada giro, muy variable en las poblaciones humanas actuales, se produce en CTF 1 a considerable distancia de la fosa olecraniana, aproximadamente a 85 mm. del borde superior de' la citada fosa. Una característica notab~e del húmero de Villafamés es la simetría de toda la porción conservada yvisible de la diafisis, incluida la zona inmediatamente por encima de la fosa coronoidea, de modo que las caras interna yexterna tienen una amplitud muy similar a partir del borde anterio,r. Las sucesivas secciones transversales de la di8tisis de CTF 1en un tramo comprendido entre los 25 ylos 65 mm. por encima del borde superior de la fosa coronoidea (mas hacia la parte proximal el hueso esta cubierto por la matriz) presentan una forma de triangulo equilatero casi perfecto (Fig. 1, A). La amplitud de las caras interna yexterna en la parte inferior de la dié.fisis es diferente en el húmero de las poblaciones humanas actuales, siendo mas extensa la cara lateral (Fig. '1 ,C). La cresta supracondílea externa, origen del primer radial externo, esta bien desarrollada en CTF 1. LAMINA II CTF 2de Villafamés: 1: Cara externa. 2: El fragmento en vista superior. 3: En primer término, borde anterior de la escotadura ciatica mayor. La barra blanca equivale a 2 cm. en la realidad. ::o ~ -l O CI) :r: c:: :s: ):. <: O CI) \:) rn r- -< ):. () ~ ñi <: -l O () O <::: ):. O rn r- -; O CI) CI) ):. r- \:) rn r- ):. ." O <: -l I\) w 24 J. L. ARSUAGA - J. M.a BERMUDEZ DE CASTRO El epicóndilo lateral es poco saliente en el húmero de Villafamés y se sitúa anivel de la parte superior del cóndilo. Dicha situación del epicóndilo lateral es característica del húmero de las poblaciones humanas actuales y de todos los representantes fósiles del género Homo, así como en el húmero de Kanapoi.1 El epicóndilo lateral tiende a situarse en una posición mas elevada que la del cóndilo en fósiles atribuidos al género Australopithecus (SENUT 1980), caracter especialmente marcado en AL 288-1 Ysobre todo en KNM-ER 739-. La sección transversal de la epífisis, obtenida a nive·1 de la anchura biepicondílea, pasa por la parte anterior de la superficie articular en CTF 1. El estudio de las secciones transversales de la porción distal del húmero ha sido realizado pm Senut (1978 a y b, 1981) para comparar póngidos, homínidos plio-pleistocenos y poblaciones humanas actuales en relación con la morfología de dicha mgión del hueso. La primera de: las citadas secciones, que se toma anivel de la anchura biepicondílea, no pasa por la super>- ficie articular ni en póngidos ni en fósiles como KNM-ER 739 Y AL 288-1 (SENUT 1981). Por el contrario, la primera sección p·asa por la superficie· articular en otros homínidos como KNM-KP 271 YGomboré IB 7594 (SENUT 1981), así como en neandertales yen poblaciones humanas recientes, El epicóndilo medial o epitróclea esta bien desarrollado en CTF 1Ypresenta una forma, globosa, En las poblaciones actuales yen otros homínidos fósiles, la cresta supracondílea interna se continua con el borde de la epitrócle·a sin experimentar, generalmente, cambios importantes en la curvatura hasta alcanzar las proximidades del punto mas medial de la citada estructura. La suave concavidad de: la cresta sup-racondílea interna del húmero de Vilafamés se interrumpe bruscamente en el comienzo del epicóndilo medial, cuyo borde superior es convexo. Esta peculiaridad de CTF 1aparece, aunque no tan manifiesta en Gomboré IB 75'94 YNeandertal. En vista inferior, la epitróclea no sigue el eje transversal de la articulación en el húmero de Villafamés, sino que se dobla hacia posterior (Fig. 2) como sucede en Lezetxiki, aunque no hacia abajo como en el citado húmero vasco. El espesor del epicóndilo medial de CTF 1es similar al promedio (13,3 mm.) obtenido en la muestra de 50 húmeros medievales de Sepúlveda, cuyo rango es de 9,9 a18 mm, La anchura de,1 ep'ÍCóndilo medial del húmero de Villafamés, tomada tal ycomo re-fiere Basabe (1966), tiene un valor idéntico' al que obtiene dicho autor en Lezetxiki. Fig. 2. CTF 1: vista inferior de la epífisis distal. La fosa coronoidea presenta dimensiones muy reducidas en CTF 1, particularidad que también e,s notoria en el húmew de Lezetxiki (BASABE 1966). La fosa coronoidea del húmero de Villafamés, por otro lado, es bastante profunda yesta separada de la cavidad olecraniana por una delgada capa de hueso. La fosa olecraniana de CTF 1es alargada y de forma ovoide. La gran amp,litud y profundidad de dicha fosa en el húmero de Villafamés es un caracter destacable. La 1. El húmero KNM-KP 271, localizado en el extremo sur del lago Turkana (Kenya), ha sido atribuido aHomo por Senut (1979). La antigüedad de este fósil se estima en 4 millones de años. RESTOS HUMANOS DEL YACIMIENTO COVA DEL TOSSAL DE LA FONT 25 Fig. 3. Cara posterior de la epífisis distal de CTF 1 mostrando las dimensiones obtenidas (A yB) de los pilares óseos laferal ymedial. anchura de la fosa es comparable alos valores mas altas obtenidos por nosotros en las dos poblaciones modernas empleadas como referencia (tabla 2). El valor absoluta de la anchura de la fosa olecraniana en CTF 1, por ot ro lado, es muy similar al referido en neandertales. Tiene un interés mayor el índice expresado como la relación entre la anchura de la fosa olecraniana yla anchura biepicondíle,a. El valor de este índice en el húmero de Villafamés supera la cifra maxima de la muestra de húmeros de Sepúlveda yse encuentra entre los valores mas altas obtenidos en la muestra de húmews de Mirmad, Lezetxiki ylos neandertales, cuyos valores extremos se' obtienen en La Ferrasie IyLa Ferrasie 11, tienen índices comparables alos de' CTF 1(tabla 2), mientras que australopitecinos como KNM-ER 739, KNM-ER 1504 YTM 15'17 p·resentan una fosa olecraniana de escasa amplitud latero-medial en relación con la anchura biepicondílea. La altura de la fosa olecraniana en CTF 1, estimada en unos 19 mm., es similar ala obtenida en Lezetxiki (BASABE 1966) Yalga menor que la consignada por Martin (1923) en La Quina 5. La fosa olecraniana del húmero de Villafamés, por otra parte, se extiende con amplitud hacia ambos lados ylos tabiques opilares óseos entre la fosa ylas crestas supracondíleas intema yexterna estan notablemente adelgazados. El pilar medial de CTF 1 es mas estrecho que el lateral como sucede en las poblaciones actuales yen todos los representantes fósiles del género Homo. En australopitecinos, según Senut (1979), los dos pilares son casi equivalentes. Este caracter es manifiesto en KNM-ER 1504, KNM-ER 3735 Yen AL 288-1, pera no en KNM-ER 739 oAL 137-48 A. Hemos obtenido la anchura maxima de los dos tabiques óseos según las siguientes definiciones: A. Anchura del tabique medial: distancia mínima entre el borde de la fosa olecraniana yla cresta supracondílea interna (Fig. 3). B. Anchura del tabique lateral: distancia mínima entre el borde de la fosa olecraniana y la cresta supracondílea externa (Fig. 3). 26 J. LA.RSUAGA -J. _M.a BERMUDEZ DE CASTRO Anchura biepicondílea (A) . Anchura fosa olecraniana (B) .. Altura fosa olecraniana . Anchura _supe,rficie articular .. Diametro sagital tróclea m?><:imo .. mlnlmo . Espesor del epicóndilo medial .. Anchura del epicóndilo medial . Diametro sagital diafisis *(C) . Dia~etro tr~~~v~r~al diafisis *(D) .. Pe'rlmetro dlaflsls .. Indice BlA ..0 ••• 0 ••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••• Indice DIC . Villafamés Lezetxiki 61,4 61,0 29,0 29,0 19,0 19,0 45,2 45',0 23,6 27,0 12,5 13,2 15,0 14,0 14,0 15,3 24,3 67,0 47,2 47,5 62,9 TABLA 1. Medidas e· índices de los húmeras de Villafamés y de Lezetxiki. Los datos de este último son de Basabe (1966) *: tomados a30 mm. por encima del borde superior de la fosa caronoidea. La tabla 3refleja el valor de las dimensiones A y B abtenido en CTF 1 Y en otros homínidos fósiles, así como los parametros estadísticos de dichas dimensiones calculados en las muestras de Sepúlveda yde Mirmad. Los valores absolutos de A y de B en el húmero de VHlafamés se encuentran entre los mínimos hallados en las citadas muestras de húmeros actuales, yson inferiores alos de los neandertales. La Ferrasie I yLa Ferrasie 11, sin embargo, 'lienen una anchura mínima del tabique medial muy Gimilar a la dei CTF 1, mientras que la anchura mínima del tabique lateral de La Ferrasie II es sólo un poco mayor que la del húmero de Castellón. El grosar relativo de· los pilare,s óseas puede ser objetivado por medio de los índices que se expre,san como la relación entre las dimensiones A y B Yla anchura biepicondílea (tabla 3). Los dos índices de·1 húmero de Villafamés no sólo estan muy lejos de los pmmedios obtenidos en Sepülveda y Mirmad sino que, oson similares o quedan por debajo de los valores mínimos hallados en las citadàs muestras de húmeros actuales. El índice del pilar medial de CTF 1, por otra parte, es practicamente idéntico al de La Ferrasie I y algo inferior al de La Ferrasie 11 yal de La Chapelle-aux-Saints, pero bastante menor que el de La Quina 5. El índice del pilar lateral de CTF 1, sin embargo, es mas bajo que el de los citados neandertalenses. Los índices calculados en el resto de los homínidos citados en la tabla 3son bastante mas elevados que los de,1 húmero de Villafamés. En vista anterior, el labio lateral de la tróclea esta muy debilmente, marcado en e,1 húmero de Villafamés, yse reduce auna pequeña elevación de, la superficie articular en esta zona. No existe, en consecuencia, una neta diferenciación entre la parte mas externa de la tróclea yel cóndilo. El desarrollo del labio lateral de la tróclea es muy variable tanto en las poblaciones modernas como en homínidos fósiles. Entre estos últimos, La Chapelle yLa Quina Vse asemejan aVmafamés por el escaso de1sarrollo de,l labio lateral de la tróclea, mientras que en Neandertal, Lezetxiki, La Ferrasie I, La Ferrasie 11, KNM-KP 271 o Gamboré IB 7594 dicho labio esta bien individualizado. El labio lateral de la tróclea esta muy marcado en australopitecinos como· TM 1517 oKNM-ER 739 en el que existe una autèntica cresta que divide claramente la tróclea del cóndilo (LEAKEY ET AL. 1973). Pero el ma/or de-sarrollo del labio lateral de la tróclea se observa en A. afarensis, rasgo que aproxima especímenes como AL 137-48 A o AL 288-1 alos póngidos. La altura del labio lateral de la tróclea, por otra parte, no es muy elevada en CTF 1, ¡y el eje troclear que une el borde inferior de dicho labio con el borde inferior de·1 labio medial de la tróclea forma un angulo bastante menor de 90° con el eoje diafisario. ViHafamés se asemeja aLa Quina V y a la Ferrasie Ien esta característica, yse diferencia Villafamés La Ferrasie I L. D. La Ferrasie 11 L. D. La Chapelle-aux-Saints Lezetxiki Neandertal Spy Tabun La Quina V Shanidar I Gombaré IB 7594 KNM-KP 271 KNM-ER 739 KNM-ER 1504 TM 1517 A. L. 288-1 A. L. 137-48 A A. L. 322-1 Sepúlveda Mirmad Anch. Anch. biepicondílea (1) Olecraniana (2) Indice 2/1 Autor 61,4 29,0 47,2 Arsuaga yBermúdez de Ca~tn> 66,3 34,0 5'1,3 " " 57,0 28,5 50,0 67,0 30,5 45,5 61,0 29,0 47,5 Basabe (1966) 65,0 29,0 44,6 64,0 28,0 43,7 55,0 27,0 49,1 63,0 29,0 46,0 Martin (1923) 64,5 28,0 43,4 Stewart (1977) 69,1 29,0 l41,9 Chavaillon et al. (1977) 60,2 28,9 48,0 Senut (1979) 71,3 28,5 39,9 " 60,2 22,6 37,5 5"3,8 16,3 230,3 McHenry (1976) 41,1 19,0 246,2 Johanson et al. (1982) 49,5 20,6 41,6 Lovejoy et al. (1982) 45,7 18,2 39,8 " " mín. (X, D. T.) max. mín. (X, D. T.) max. mín. (X, D. T.) max. NN N 48,0 (59,7, 5,3) 70,0 17,7 (23,5, 2,3) 28,7 30,1 (39,5, 3,6) 45,6 Arsuaga yBermúdez de Castro 50 50 50 52,3 (56,3, 3,1) 65,7 18,5 (23,6, 2,2) 28,8 34,9 (41,9, 3,8) 51,1 37 37 37 :o tr¡ (f,) ......¡ O CI> :r: c:: s: :b, ~ ~ O tr¡ r- ~ () ~ hi ~ ......¡ O () O ~ O tr¡ r- ~ ~ CI> :bo rO tr¡ TABLA 2. Algunas medidas de la epífisis distal del húmero en homínidos fósiles y en dos poblaciones recientes. 1: de Senut (1979); 2: autores. r- :bo .,., O <: ......¡ I\) "l 34 J. L. ARSUAGA -J. M.a BERMUDEZ DE CASTRO BIBLIOGRAFIA ARSUAGA, J. L. 1985: Antropología del hueso coxal: evolucíón, dímortísmo sexual y varíabílídad. Tesis Doctoral. Universidad Complutense de Madrid. BASABE, J. M. 1966: El húmero premusteriense de Lezetxiki (GuipÚzcoa). Munibe, 1-4: 13-32. BOULE, M. 1911-12-13: L'homme fossile de La Chapelle-.aux-Saints. Annales de Paléontologie, VI-Vil-VIII: 1-278. CHAVAILLON, J., CHAVAILLON, N., COPPENS, Y., SENUT, B. 1977: Présence d'hominidé dans le site Oldowayen de Gamboré IàMelko Kunturé, Ethiopie. C.R. Acad. Sc. París, 285, Série O: 961-963. DAY, M. 1982: The Homo erectus pelvis: punctuation or gradualism? ler. Congrés Intematíonal de Paléontologie Humaine, Nice, 16-21 Octobre 1982. Prétirage: 411-421. ENDO, B., KIMURA, K. 1970: Postcranial skeleton of the Amud Man. 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