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Sobre el nuevo contexto de Europa: comentario a la exposición del Sr. Motrico, hecho en la sesión del 16 de mayo de 1967 por el Académico de número Excmo. Sr. D. José Larraz

Larraz, José

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JOSE LARRAZ SUBH I~ EL NUEVO CONTEXTO I)E EUROPA Anales de la Real Academia de Ciencias Morales yPolíticas, n." 44, 1968 Sobre el nuevo contexto de Europa Comentario a la exposición del señor conde de Motrico, hecho en la sesión del 16 de mayo de 1967, por el académico de número Excmo. Sr. D. José Larraz Escuchamos el martes pasado una brillante expOSIClOn del señor conde de Motrico. Brillante a fuer de clara ysencilla, que también se logra la brillantez por caminos no sospechados de los antiguos oradores. Nuestro colega desintegró el nuevo contexto de Europa en once factores, que analizó sucesivamente. ¿Fue expuesta su serie en orden de mayor a menor importancia? ¿O al contrario? ¿O careció la exposición de un orden de significado o causalidad? No se formuló diagnóstico, ni pronóstico, ni se abocetó un tratamiento, cosas que, lo comprendo, pueden ser aventuradas. El señor conde de Motrico me recordó aquellos profesores de los años veinte y treinta, muy maxweberianos, muy dados a la objetividad, a la neutralidad axiológica, a la abstención ante ciertas cuestiones. Pero, siendo nuestro compañero hombre de tan singular valor político, esto me causó extrañeza, porque, indudablemente, permite alguna interpretación inconveniente de sus palabras. Veamos. Si en lugar de exponer los once factores por el orden con que fueron enunciados, seguimos este otro: 3, 6, 7, 4, 5, 2, 11, 1, 8, 10, y 9, nos encontraremos con lo siguiente: A) Abismo tecnológico entre Europa y los Estados Unidos (3); alineación de los "Seis" (6); y Gran Bretaña en la encrucijada (7). ¿ Qué quieren decir estos tres títulos? ¿Qué significado tiene este grupo tripartito? Pues, puede querer decir que Europa, que la idea de la unificación europea, está en marcha, precisamente alentada por ese desnivel tecnológico que media entre ella y los Estados U nidos; que los Seis están alineados y en marcha; y que Gran Bretaña se ha decidido ya, optando por pedir su inclusión en el Mercado Común. He aquí un conjunto optimista, en cierto modo. 23 B) Pasemos a un segundo grupo: Economía de gran consumo en URSS (4); rela j amíento de tensiones en el Este europeo (5); Gobierno de coalición en Alemania occidental (2); nueva perspectiva de los socialismos europeos (ll). Este grupo tetrapartito parece decirnos que los socialismos europeos, incluso el más extremado, el socialismo límite, el marxista, han hecho asiento, se están humanizando. e) y un tercer grupo, con los cuatro factores restantes: fin de la guerra fría (1); crisis de la alianza atlántica (8); guerra del Vietnam y Europa (lO); Y desarme nuclear y no proliferación (9). ¿Qué significado pueden tener estos cuatro factores? Uno surge, obviamente: existe cierto desgaj amiento de Europa respecto de su entendimiento con Estados Unidos, pero, correlativamente, se da una aproximación de Europa a Rusia, aproximación de Europa a Rusia que no comporta ya los graves riesgos quc en cl pasado hubiera implicado. o sea: que vistas las cosas asi, de la expOSlClOn que nos hizo el conde de Motrico pudiera inferirse que la idea de Europa está en marcha; que, al mismo tiempo, los socialismos europeos han hecho asiento y se han humanizado; y que el desga j amiento de Europa respecto a Estados Unidos, no supone los riesgos del pretérito. En conjunto, todos estos factores, toda esta coyuntura, suponen cierto progreso sobre la precedente y debemos mirar las cosas esperanzados, contemplando lo porvenir con mayor aliento y seguridad que antes. No digo yo que esto sea la intimidad del pensamiento del señor conde de Motrico. Ingenuamente declaro que ni siquiera sé, respecto del conjunto de estos once factores, cual es el verdadero pensamiento del expositor, ni me atrevo a suponerlo. Empero, la interpretación optimista y esperanzada de las palabras de nuestro colega es posible. Y, frente aella, voy a pronunciar las palabras que siguen, sin que sea mi pretensión aleccionar a alguien, puesto que, más bien, lo que deseo es impulsar el diálogo. En primer lugar, no creo que el curso de la construcción europeísta pueda alentar optimismo. Los más liberales en materia económica no admiten hoy el laissez faire; admiten la competencia y el mercado, pero exigen un faire del Estado, ora para defender la competencia económica, ora para comple24 mentar sus efectos sin contrariarla. Pues bien, esta pOSlClOn de mínimo intervencionismo requiere una política antimonopolista, una política de tributación, una política de gasto público, una política monetaria y una política social, técnicas todas ellas que exigen órganos ypoderes adecuados. Sin embargo, con levísimas excepciones, el Tratado de Roma es solamente un tratado de unión aduanera yno de unidad económica. yla unión aduanera no basta; a la larga no podrá coexistir con la pluralidad de políticas económicas extraaduaneras, sólo concertables por la difícil unanimidad. Si se han federalizado las aduanas yla política comercial exterior, habrá que federalizar también toda la política económica. Más todavía. Aun federalizada la política económica no se habría conseguido con ello el término final, por que, ¿cómo podría vivir, a la larga, una unidad económica continente en su seno de pluralidad de diplomacias yde fuerzas armadas independientes, sólo concertables por la difícil unanimidad? La unión aduanera compele a la unión económica plena, y la unión económica a una unión política mínima que asuma diplomacia ydefensa. Según la Historia, las uniones políticas previas han reportado con el tiempo la unidad económica; mas, las uniones económicas previas que no han alcanzado pronto la unión política, acabaron por disolverse .. De ahí que mi europeísmo me haya hecho ver siempre como más importante el proceso de intensificación y trabazón interna de los Seis que la precipitada expansión incluyendo, antes de haber conseguido los Seis la unidad política, otros países, fueren éstos España o el Reino Unido u otros. Luego de la plena federación de los Seis debería venir la integración gradual de la periferia. Ahora bien, el curso de la construcción europea es, justamente, lo contrario de esto. Se prefiere la extensión a la federación de la pequeña Europa de los Seis. Francia derribó en 1954 la proyectada Comunidad de Defensa, yDe Gaulle ha impedido después que se avanzara en política más allá de la línea simplemente confederal -unanimidad-o Pero el Mercado Común se asocia con Grecia y con Turquía. Y ahora recibe la petición de Gran Bretaña y de Dinamarca ... Si Gran Bretaña ingresara, el problema dificultoso de su balanza de pagos vendría a perturbar muy gravemente la economía del Mercado Común. No faltan gentes que suelen beber en buenas fuentes informativas, augures de que la entrada de Gran Bretaña sería la ocasión para una reforma del Tratado de Roma donde pereciese cuanto en él hay de supranacional. En tal situación siento graves temores sobre lo que pudiera acaecer 25 en caso de que, antes de haber surgido los Estados Unidos de Europa, se atravesara por medio una depresión económica importante o una crisis de política internacional que dividiera hondamente a los países europeos. Temo el regreso a las bases de partida. Es difícil reprimir una grande desconfianza cuando se piensa que el general De Gaulle, prácticamente, ha renunciado a la gloria histórica - j legítima gloria! -- de ser el primer presidente de los Estados U nidos de Europa. Así las cosas, ¿qué avances sustanciales se pueden esperar, por ahora, en este campo? Por lo que toca a la humanización o moderación de los socialismos europeos, voy a referirme al caso límite y más voluminoso, que es el ruso, ya que el tiempo de que dispongo no permite más, Marx opinó que la ley de la historia conducirá, tras un período de dictadura transitoria del proletariado (Lenin diría del partido comunista), a una sociedad sin clases y sin Estado, a una asociación de productores en la cual el libre desenvolvimiento de cada uno será condición para el libre desenvolvimiento de los demás. Así se lee en el Manifiesto. Esta ha sido la música del marxismo, entre vaporosa yutópica, nuncio del nuevo paraíso terrenal. Palabras, palabras y palabras ... Ningún hombre en uso correcto de su capacidad critica puede sinceramente asentir aellas. El devenir del socialismo no tiene tal dirección. Se moverá y evolucionará -lo está haciendo ya-- como todas las cosas humanas, pero en otra dirección. En 1945, en una conferencia, sostuve que la revolución liberal y la revolución rusa, por la lógica de la historia, iban consignadas a un destino común: a una meta donde no se despreciará la técnica, pero tampoco la religión; donde no se dará una total centralización de la economía en el Estado, pero tampoco una constitución atomística de aquélla, ni un funcionamiento regido por el laissez faire; donde no imperará la dictadura de un partido único, ni tampoco la exclusiva democracia igualitaria. Pasados más de veinte años sigo pensando lo mismo. Quiero decir con todo esto que yo tengo por cierta la evolución del socialismo ruso, y, justamente, la evolución hacia términos admisibles. Ahora bien, esta es una visión sub specie Historiae, que no implica, necesariamente, su inmediata consumación. Mi opinión es que la total arrancada de las bases actuales, no ya la entera transformación del régimen presente, tardará aun mucho tiempo. Reconozco que no es esta la opinión de todos, y ahí está para 26 demostrarlo el libro de Michel Carder, conferenciante de la Escuela Superior de Guerra de París, publicado en 1965, el cual prevé para los años inmediatos a 1970 la "revolución inevitable" de la que surgirá la Rusia del mañana (L'agonie du régime en Russie souiétique}, Hay que tener en cuenta la dureza del régimen ruso, el fuerte grado de autoritarismo que lo domina, que imponen a todo cálculo un coeficiente de retraso. Le Bon, en una de sus impresionantes páginas, aseveró que el pétreo autoritarismo ayuda a conservar las instituciones: la revolución francesa no derribó al duro Luis XIV, sino al feneloniano Luis XVI. Hoy por hoy, todavía la religiosidad de un hombre en Rusia es obstáculo para el acceso a las carreras universitarias, o a la política. Ser religioso equivale a pertenecer a la casta -no a la clasede los parias. En fin, respecto del desplazamiento europeo hacia Rusia, correlativo de un cierto alejamiento de Estados Unidos, debo recordar que en tanto éstos retiran fuerzas militares de la Alemania Occidental, la U.R.s.S. sigue manteniendo veintiséis divisiones en la Alemania Oriental. De consiguiente, yo no comparto el optimismo que acompaña a lo que he llamado la interpretación inconveniente de las palabras del señor eonde de Motrico. yhe aquí que no he señalado todavía lo que pudiera ser más grave. China ha despertado ya de una soñolienta estabilidad milenaria y está en fermentación. Es imposible contemplar el actual contexto europeo sin aludir a este factor, sin tenerlo muy presente. Al surgir el imperio romano el imperio de China era ya, como ha dicho Wells, el más grande, mejor organizado y más civilizado sistema político del mundo. Ambos imperios, prácticamente, se ignoraron. En el siglo IX después de Cristo, cuando sólo quedaba del imperio occidental de Roma mero recuerdo, China seguía siendo el más seguro ycivilizado país del mundo. El emperador chino sonreía despectivamente ante las muestras de la industria británica que le aportó, a fines del siglo XVIII, el embajador de Jorge IIJ. En 1875 se denegó aunos empresarios de Shanghai la concesión para unir por vía férrea dicha ciudad con Pekín. Posteriormente se les autorizó a construir, como espécimen, un sector de veinte kilómetros. Los constructores pensaron que las autoridades chinas, tras contemplar los provechosos resultados, no opondrían ya más resistencia. Empero, el Gobierno chino levantó los raíles, hizo desapa27 recer las locomotoras yreembolsó a los promotores el capital invertido. La estabilidad parecía ser ley secular del Imperio celeste; una estabilidad que, por desafiar a los siglos, atrajo la atención de los sansimonianos, de Gobineau, y de Le Play y de tantos otros. Mas, al cabo, la técnica fáustica del Occidente, como diría Spengler, penetró en China. Esta técnica, tan difícil de crear, es de fácil asimilación, Ya lo había demostrado el Japón en la segunda mital del XIX. Hoy, los chinos poseen una técnica capaz de fabricar la bomba de hidrógeno; una técnica que se desarrolla en el país más populoso del mundo, situado en el mapa de Huntington -como Andalucíaen la zona de energía media (Japón lo está en zona de alta energía e India en zona de baja). El "peligro amarillo" de que hablaban a fines del XIX el [ournal des Débats, la Revue de Deux Mondes y el Journal des Economistes ya no es una figuración imaginatíva ... Abramos, ahora, una dicotomía. Si en término de un año o año y medio no termina la guerra del Víetnam con una paz honorable o con una victoria americana, y China yEstados Unidos entraran en conflicto ... (Perdonad que conjeture. El comentario a la conferencia del conde de Motrico lo exige así). Pues, creo yo que, en tal caso, la Europa Occidental no iría a la guerra; creo que iría Rusia del lado de China; creo que Rusia no se emplearía con soldados, mas con ayuda material, graduada de manera que se produjese el mayor quebranto posible de los otros dos principales combatientes; creo que Estados Unidos aplastaría a China, pero que se dañarían mucho material y moralmente; ycreo que si Rusia no ocuparía militarmente en el entretanto al Occidente europeo, sí utilizaría, con mayor libertad que nunca, los partidos comunistas de Alemania, Francia eItalia, y procuraría movimientos revolucionarios y toma de posiciones a lo largo ya lo ancho de la cornisa mediterránea, con vista a la ulterior influencia sobre África. Si las cosas evolucionaran así - iYla Providencia no lo ampare! -el Occidente europeo cosecharía las más tristes consecuencias de su negligencia, durante los pasados veinte años últimos, en la construcción de la unidad política. Desde lo presente ya no habría margen de tiempo para ganar el perdido y neutralizar la trágica coyuntura que ahora nos sirve de hipótesis. De contrario, si el conflicto vietnamita concluye sin haberse disuelto en otro mayor, bastará dejar las relaciones ruso-chinas entregadas a su natural desarrollo para que no muy tarde surja en torno de China una política de equilibrio de potencias. 28 Los estudios sobre el desarrollo de la población permiten estimar, para el periodo comprendido entre los años 1960-2000, que un encerclement chino, por Rusia al Oeste y por Japón y Estados Unidos al Este, neutralizaría al 80 por 100 la potencia demográfica china; porcentaje elevable con la cooperación de algunos satélites europeos de Rusia. Esta estructura implica -a lo menos en una primera fasela traslación del eje político del mundo al Pacífico. Rusia procuraría mantener lo menos fuerte posible a la Europa de sus espaldas. Estados Unidos se desinteresaría políticamente de Europa en cuanto el influjo ruso en ella no resultare decisivo. Y tanto Rusia como Estados Unidos convergerían sobre las posibilidades africanas. Sin embargo, esta última hipótesis contiene virtualidades europeas mucho más grandes que las de la anterior. Muy grandes. En definitiva, cualquiera que sea el sesgo de los acontecimientos del Oriente, la única actitud europea prudente y digna de la hora histórica que vivimos es mantener enhiesta la bandera de una federación sesuda y gradualmente construida desde el centro -los Seisa la periferia. De momento, ciertamente, existen factores impeditivos de la obra efectiva, mas nada obsta para que las élites mantengan vivo el ideal y la doctrina y la propagación de ambos entre las generaciones jóvenes. No quisiera concluir sin dedicar dos palabras a un tema que guarda algún nexo con la disertación, unas semanas ha, de nuestro compañero don Antonio Perpiñá. La religión ha sido siempre el ánima de las culturas. En este campo religioso de la vieja Europa, pienso yo que importa mucho la unión entre los cristianos, sabiendo atender unos y otros más a lo esencial de su religión, que a las adherencias históricas, pasadas ya, que todos comportamos; que importa mucho más esto que los diálogos con el materialismo marxista, el cual saca frutos de ellos, electorales en unos países, sediciosos en otros, psicológicos en los propios, sin otorgar contrapartida alguna. Y que importa mucho pensar que la función principal de la religión es suprainstitucional; terreno éste de las instituciones donde el ánimo constructivo tiene que operar con valores comunes a cristianos y a no cristianos, y donde nunca se llegará a la perfección, por lo que a la postre será siempre necesario el complemento de la misericordia, que de ningún corazón fluye mejor que del religioso. De esta suerte, la estricta religión más que en el propio medio institucional opera, cardinalmente, ex ante yex post. 29