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HISTORIA 396 ISSN 0719-0719 E-ISSN 0719-7969 VOL 11 N°1 - 2021 [75-104] Historia 396, Valparaíso v. 11, n. 1., p. 75-104, ene-jun. 2021 75 75 LAS ESTAMPAS QUE ILUSTRAN EL LIBRO DE BALTASAR DE MEDINA, CHRONICA DE LA SANTA PROVINCIA DE SAN DIEGO DE MÉXICO, EN EL CONTEXTO DEL ARTE GRÁFICO NOVOHISPANO, DEL SIGLO XVII* Juan Isaac Calvo Portela Dr. Historia del Arte, Universidad Complutense de Madrid Facultad de Filosofía y Letras, UNAM, México juaniscpor[email protected] Marcela Corvera Poiré Dra. Historia. Profesora Titular en el Colegio de Historia Facultad de Filosofía y Letras, UNAM, México [email protected] THE ENGRAVINGS THAT ILLUSTRATE THE BOOK OF BALTASAR DE MEDINA, CHRONICA DE LA SANTA PROVINCIA DE SAN DIEGO DE MÉXICO. IN THE CONTEXT OF THE NOVOHISPANIC GRAPHIC ART OF THE 17TH CENTURY. Resumen En el presente artículo abordamos el estudio de las tres estampas que ilustran el libro del fraile dieguino, fray Baltasar de Medina, Chronica de la Santa Provincia de San Diego de México, de Religiosos Descalços de N.S.P.S. Francisco en la Nueva-España. Vidas de ilustres y venerables Varones, que la han edificado con excelentes virtudes, impreso en México, en 1682. Como veremos constituyó una novedad por el número de estampas que lo ilustraban, así como por el hecho de que todas ellas estaban firmadas, dos por Antonio Ysarti y otra por Andrés Antonio. Además, por las firmas que hallamos en el frontispicio y en el mapa de la Provincia de san Diego, podemos considerar que Baltasar de Medina tuvo un papel muy destacado en el programa iconográfico de las mismas. Palabras clave: Baltasar de Medina, talla dulce, entalladura, Nueva España, Ciudad de México, Imprenta * El presente artículo es resultado de una investigación posdoctoral que se realizó gracias al financiamiento de la Dirección General de Asuntos del Personal Académico (DGAPA) de la UNAM
76 /HISTORIA 3 9 6 Historia 396, Valparaíso v. 11, n. 1., p. 75-104, ene-jun. 2021 Abstract In the present article we approach the study of the three images that illustrate the book of the friar dieguino, fray Baltasar de Medina, Chronica de la Santa Provincia de San Diego de México, de Religiosos Descalços de N.S.P.S. Francisco en la NuevaEspaña. Vidas de ilustres y venerables Varones, que la han edificado con excelentes virtudes, printed in Mexico, in 1682. As we will see, it was a novelty due to the number of images that illustrated it, as well as the fact that all of them were signed, two by Antonio Ysarti and another by Andrés Antonio. In addition to the signatures we find in the frontispiece and the map of the Province of San Diego, we can consider that Baltasar de Medina played a very prominent role in the iconographic program of the engravings. Keywords: Baltasar de Medina, engraving, woodcut, New Spain, Mexico City, Press. INTRODUCCIÓN En la Biblioteca Nacional de España se conservan dos ejemplares del libro del franciscano descalzo novohispano Baltasar de Medina, Chronica de la Santa Provincia de San Diego de México, de Religiosos Descalços de N.S.P.S. Francisco en la Nueva-España. Vidas de ilustres y venerables Varones, que la han edificado con excelentes virtudes1, impreso por Juan de Rivera, en 1682. Por desgracia, el estudio de los impresos novohispanos conservados en las bibliotecas españolas aún no se ha llevado a cabo, a pesar de que una búsqueda en el Catálogo Colectivo del Patrimonio Bibliográfico Español demuestra la riqueza de dichos fondos. En este artículo vamos a abordar el estudio de las tres estampas que ilustran este libro, en el contexto del arte gráfico novohispano del siglo XVII, y más 1 Biblioteca Nacional de España, Sala Cervantes, R/6451, R/14032. Citados por Víctor Julián Cid Carmona, Repertorio de impresos mexicanos en la Biblioteca Nacional de España, siglos XVIXVII, Ciudad de México, Colegio de México, 2004, p. 122.
77/ Juan Isaac calvo Portela Marcela corvera PoIré las estaMPas Que Ilustran el lIBro De Baltasar De MeDIna, cHronIca De la santa ProvIncIa De san DIeGo De MéXIco, en el conteXto Del arte GrÁFIco novoHIsPano, Del sIGlo XvII Historia 396, Valparaíso v. 11, n. 1., p. 75-104, ene-jun. 2021 concretamente aquellas realizadas en la capital virreinal. Al plantearnos este tema nos surgieron varias dudas, la primera de ellas fue qué papel tuvo el autor del libro en la definición del programa iconográfico de la portada y en el mapa de la Provincia de san Diego. Por otro lado, nos preguntamos por la conexión que existe entre estas estampas y el contenido del texto, o en el caso del escudo heráldico con la dedicatoria. También nos surgieron dudas en torno a los grabadores que abrieron las matrices a partir de las cuales se obtuvieron las estampas, cuya vida y obra, como sucede con buena parte de los artistas novohispanos dedicados al grabado, sigue siendo un campo de estudio muy poco transitado. A la hora de adentrarnos en el estudio del grabado virreinal hay que tener en cuenta la escasez de trabajos con los que contamos, teniendo que recurrirse a catálogos bibliográficos como el de José Toribio Medina2, y a publicaciones ya clásicas como las de Romero de Terreros3, Pérez de Salazar4, Báez Macías5, Ruiz Gomar6 o de la Torre Villar7. Sin embargo, en los últimos años tenemos que destacar las investigaciones realizadas por Kelly Donahue-Wallace quien en su tesis doctoral sentó las bases para los posteriores estudios sobre los grabadores que trabajaron en Nueva España, principalmente en la capital virreinal8. A ellas hay que sumar las aportaciones de otras investigadoras como Garone Gravier9 y Grañén Porrúa10. 2 Medina, José Toribio, La imprenta en México, 1539-1821, Ámsterdam, N. Israel, 1965. 3 Romero de Terreros, Manuel, Los grabadores en México durante la época colonial, Ciudad de México, Oficina Impresora de la Secretaría de Hacienda, 1918. Romero de Terreros, Manuel, Grabados y grabadores en la Nueva España, Ciudad de México, Ediciones Arte Mexicano, 1947. 4 Pérez Salazar, Francisco, El grabado en la ciudad de Puebla de los Ángeles, Puebla, Secretaría de Cultura, 1990. 5 Báez Macías, Eduardo, “El grabado durante época colonial”, en Historia del Arte Mexicano, Ciudad de México, Secretaría de Educación Pública, Salvat, Vol. 6, 1982, pp. 182-197. 6 Ruiz Gomar, Rogelio, “Grabado y numismática hasta la consumación de la Independencia”, en Historia del Arte Mexicano, Ciudad de México, Secretaría de Educación Pública, Salvat, Vol. 7, 1982, pp. 64-75. 7 Torre Villar, Ernesto de la, “El barroco en los libros mexicanos”, Boletín del Instituto de Investigaciones Bibliográficas, nº 5, Ciudad de México, 1991, pp. 9-30. 8 Donahue-Wallace, Kelly, Prints and printmakers in Viceregal Mexico City. 1600-1800, (tesis doctoral inédita). Universidad de Nuevo México, Albuquerque, 2000. 9 Garone Gravier, Marina, “Aproximaciones al estudio de la cultura visual en el libro impreso novohispano”, en Garone Gravier, Marina, Giovine Yáñez, María Andrea (Eds.), Bibliología e iconotextualidad. Estudios interdisciplinarios sobre las relaciones entre textos e imágenes, México, Instituto de Investigaciones Bibliográficas, UNAM, 2019, pp. 145-177. 10 Grañén Porrúa, María Isabel, “El grabado libresco en la Nueva España, sus emblemas y alegorías”, en Juegos de ingenio y agudeza. La pintura emblemática de la Nueva España, México, MUNAL, 1994, pp. 117-131.
78 /HISTORIA 3 9 6 Historia 396, Valparaíso v. 11, n. 1., p. 75-104, ene-jun. 2021 ALGUNAS NOTAS BIOGRÁFICAS SOBRE FRAY BALTASAR DE MEDINA Antes de adentrarnos en el estudio de las estampas que ilustran el libro de fray Baltasar de Medina creo que es importante señalar quién fue este fraile novohispano, puesto que como veremos tuvo una notable influencia en los motivos que se representan en dichos grabados. Por Eguiara y Eguren sabemos que nació en la capital virreinal11, y gracias a un documento dado a conocer por Sandoval, que fue bautizado en el Sagrario metropolitano el 28 de mayo de 163412. Siendo niño entró en el convento de franciscanos descalzos de San Diego, en donde recibió una esmerada formación en gramática, filosofía y teología. A los pocos años fue nombrado lector en filosofía y teología13 y desde muy pronto sintió un gran interés por la historia de su Orden y de la provincia de San Diego a la que pertenecía de manera que comenzó a desarrollar su faceta de escritor, que lo llevó a publicar en 1664 el Martirilogium Franciscanum14. Fue designado por el superior de su Orden, visitador de la provincia de San Gregorio de Filipinas, de la que había dependido la de San Diego de México hasta 1599, cargo que ocupó entre 1670 o 1671 y 1673 o 167415. Durante su estancia en Manila estudió la historia de la provincia de San Gregorio, prestando gran atención a la vida del protomártir novohispano, Felipe de las Casas o de Jesús, fraile de dicha Provincia que murió martirizado en Nagasaki, en 1597, y que fue beatificado por Urbano VIII en septiembre de 1627. Dicha noticia llegó a Ciudad de México en agosto de 162816. Unos meses más 11 Eguiara y Eguren, Juan José de, Biblioteca Mexicana, México, Imprenta de la Biblioteca Mexicana (ed. facsimilar. Fernández Valenzuela, B., UNAM, Coordinación de Humanidades, Ciudad de México, 1986), pp. 586-587. 12 Bautismos de españoles, Archivo del Sagrario Metropolitano, Ciudad de México, Libro 12 (1629-1634), fol. 364. Citado por Fernando B. Sandoval, “Baltasar de Medina y la Crónica de los Dieguinos”, Historia Mexicana, Vol. 19, n°3, 1970, p. 320. 13 Beristáin y Souza, José Mariano, Biblioteca hispanoamericana septentrional, (ed. facsimilar, Instituto de Estudios y documentos históricos, A.C., UNAM, Ciudad de México, 1981), Vol. 2, p. 263. Sandoval, “Baltasar de Medina”, pp. 321-322. Méndez, Beatriz, “San Diego de México: Baltasar de Medina”, en Ortega y Medina, Juan, Camelo, Rosa (Coords.), Historiografía mexicana. Vol. II. La creación de una imagen propia. La tradición española, México, Instituto de Investigaciones Históricas, UNAM, 2012, p. 1007. 14 Ibidem. 15 Eguiara y Eguren, Bibliotheca, pp. 586-587. Beristáin y Souza, Biblioteca, Vol. 2, pp. 263-264. 16 Curiel, Gustavo, “San Felipe de Jesús. Figura y culto (1629-1862)”, en Historia, leyendas y mitos de México: su expresión en el arte, XI Coloquio Internacional, México, Instituto de Investigaciones Estéticas, UNAM, 1988, p. 78.
79/ Juan Isaac calvo Portela Marcela corvera PoIré las estaMPas Que Ilustran el lIBro De Baltasar De MeDIna, cHronIca De la santa ProvIncIa De san DIeGo De MéXIco, en el conteXto Del arte GrÁFIco novoHIsPano, Del sIGlo XvII Historia 396, Valparaíso v. 11, n. 1., p. 75-104, ene-jun. 2021 tarde el mártir fue nombrado patrono de la capital virreinal, estableciéndose una importante festividad en su honor el 5 de febrero. El interés de Medina por la vida del protomártir mexicano se plasmaría en una de sus obras más importantes, Vida, Martyrio, y Beatificación del Invicto ProtoMartyr del Japón San Felipe de Jesus, Patrón de México su Patria, Imperial Corte de Nueva España en el Nuevo Mundo, impresa por Juan de Ribera en México, en 168317. Este libro está ornado con una estampa dedicada al martirio del joven criollo dispuesto sobre las armas mexicanas realizada por el grabador Joan Araus (Fig. 1) 18. Volviendo a la estadía de Baltasar de Medina en Manila, tenemos que poner de relieve su faceta de predicador. En 1672 pronunció un sermón en la catedral manileña que imprimió ese mismo año Gaspar de los Reyes, con el título, Sermón de la Inmaculada Virgen Madre de Dios, pronunciado en la Iglesia Catedral de Manila que es la capital de las Islas Filipinas19. A su regreso a Nueva España habitó nuevamente en el convento de San Diego y fue nombrado cronista general de su Orden. Entre 1676 y 1680 vivió en el convento de descalzos de Antequera, ejerciendo como guardián del mismo20. En la década de 1680 publicó sus dos obras más importantes, la Chronica de la Santa Provincia de San Diego de México…, en 1682, y un año después la biografía de Felipe de Jesús, a la que ya nos hemos referido. Ambas fueron impresas por Juan de Rivera quien se había casado con María Calderón, una de las hijas del conocido impresor Bernardo Calderón y de su esposa Paula Benavides, con lo cual formó parte de la saga de impresores más importantes de toda la historia de la imprenta en Nueva España. Baltasar de Medina escribió también las biografías de algunos de sus correligionarios, como la Vida de fray Bernardo Rodríguez Lupercio, fraile de la misma provincia de san Diego, que vio la luz en 1688, en la imprenta de Francisco Rodríguez Lupercio21, hermano del propio fray Bernardo22, y la Vida de el venerable padre fray Juan Baptista, 17 Medina, José Toribio, La imprenta en México, 1539-1821, t. II, p. 561. 18 Biblioteca Hispánica, Agencia Española de Cooperación Internacional y Desarrollo (a partir de ahora AECID). 3GR-7810. 19 Eguiara y Eguren, Bibliotheca, pp. 586-587. Medina, José Toribio, La imprenta en Manila desde sus orígenes hasta 1810, Santiago de Chile, Impreso y grabado en casa del autor, 62. PalauDulcet, Antonio, Manual del librero Hispanoamericano, Barcelona, Librería Palau, 1954-1955, T. VIII, p. 396. 20 Sandoval, “Baltasar”, p. 323. 21 Universidad de Texas, Benson Latin American Collection, Rare Books, S GZ271.39 B456M. 22 Eguiara y Eguren, Bibliotheca, p. 586-587. Beristáin y Souza, Biblioteca, Vol. 2, p. 263. Medina, La imprenta, T. III, p. 38. Palau-Dulcet, Manual, T. VIII, p. 323.
80 /HISTORIA 3 9 6 Historia 396, Valparaíso v. 11, n. 1., p. 75-104, ene-jun. 2021 que fue publicada de manera póstuma en Ciudad de México, en 171823. En 1687 fue nombrado Calificador del Santo Oficio y como tal figura en el libro de Juan de Ávila y Rosas, Coronado Non plus ultra franciscano. El Santo Cardenal de Albania S. Buenaventura, impreso en 168824. Entre 1690 y 1693 ocupó el cargo de vicario provincial de la Orden25. Falleció en 1697, con aproximadamente sesenta y tres años, tras una larga y fructífera carrera dedicada al estudio de la historia de los dieguinos. LAS ESTAMPAS QUE ILUSTRAN EL LIBRO CHRONICA DE LA SANTA PROVINCIA DE SAN DIEGO DE MÉXICO Como señalábamos al comienzo, el libro de Baltasar de Medina está ornado con tres estampas: una portada arquitectónica, el escudo de José de Retes y Largacha, y el mapa de la Provincia de San Diego. Indudablemente esto supone una excepción en el ámbito tipográfico novohispano, puesto que la mayoría de los libros impresos en el siglo XVII, o no estaban ornados con estampas, o tenían una única lámina como el libro Motivos piadosos para adelantar la devoción tierna de los dolores de la Ss. Virgen, impreso por María Benavides, en el año 170026, cuya estampa representa a los Cinco Señores, es decir, la Sagrada Familia con san Joaquín y santa Ana (Fig. 2). Aunque encontramos algunas notables excepciones como el libro de Isidro Sariñana y Cuenca, Llanto del occidente en el ocaso del más claro sol de las Españas: fúnebres demostraciones que hizo, pyra real que erigio en las exequias del Rey N. Señor D. Felippe IIII el grande, impreso por la Viuda de Bernardo Calderón, en 166627, que además de aquella que se refiere al túmulo funerario que se levantó en honor de Felipe IV, tiene otras tantas láminas con emblemas alusivos al difunto monarca. También resulta excepcional el hecho de que las tres estampas estén firmadas, la portada y el mapa de la provincia de San Diego, por el grabador Antonio Ysarti o Isarti, mientras que el escudo de José de Retes y Largacha, tiene un monograma (ADSR /ANT), que se corresponde con la firma del grabador Andrés 23 Biblioteca Nacional de Chile (a partir de ahora BNCh), Sala de Microformatos, FHA 13. Medina, La imprenta, T.IV, pp. 15-16. Díaz, Bibliografía de la literatura hispánica, Madrid, Instituto Miguel de Cervantes de Literatura, CSIC, 1984, T. XIV, p. 450. 24 Biblioteca Nacional de México (a partir de ahora BNM), Fondo Reservado, RSM 1688 M4AVI. 25 Méndez, “San Diego”, p. 1009. 26 BNM, Fondo Reservado, RSM 1700 M4MOT. 27 BNM, Fondo Reservado, RSM 1666 M4SAR.
81/ Juan Isaac calvo Portela Marcela corvera PoIré las estaMPas Que Ilustran el lIBro De Baltasar De MeDIna, cHronIca De la santa ProvIncIa De san DIeGo De MéXIco, en el conteXto Del arte GrÁFIco novoHIsPano, Del sIGlo XvII Historia 396, Valparaíso v. 11, n. 1., p. 75-104, ene-jun. 2021 Antonio28. Por otro lado, las láminas de Ysarti fueron realizadas sobre plancha de cobre por medio de la talla dulce, mientras que el escudo se hizo sobre un taco de madera empleando la entalladura. De esto inferimos una de las características particulares del arte gráfico en el Virreinato, a lo largo de esta centuria, la convivencia entre el grabado sobre madera y el grabado calcográfico. La introducción del grabado sobre plancha de cobre por medio de la talla dulce en Nueva España, se debe al grabador amberino Samuel Stradanus y resulta casi paralela a su introducción en la Península de la mano de su coterráneo, Pedro Perret. Stradanus arribó al Virreinato con el Marqués de Montesclaros, el nuevo Virrey, en 1603, donde trabajó no sólo como abridor de planchas, sino también realizando monedas y armaduras29. Entre sus estampas hay que destacar las portadas de varios libros impresos en la capital virreinal, como el de Antonio de Morga, Sucesos de las Islas Filipinas, de 160930, el de Diego Cisneros, Sitio, naturaleza y propiedades de la ciudad de México, de 161831, o el Sanctum provinciale concilium Mexici32 de 1622. Hay que señalar que durante su período en la Península ya había realizado el frontispicio del libro de Pedro de Cabrera, Fratris Petri de Cabrera cordubensis Sacrae Theologiae Magistri, ex ordine divi Hieronymi in tertiam partem Sancti Thomae Commentarium et Disputationum, impreso en Córdoba, en 160233. A pesar de la labor de este grabador flamenco, en los libros novohispanos del siglo XVII y de la siguiente centuria siguieron predominando los grabados realizados a partir de tacos de madera por medio de la entalladura. No obstante, a fines del siglo XVII una nueva generación de grabadores empleó el grabado calcográfico por medio de la talla dulce, entre los que cabría destacar al propio Antonio Isarti y a Antonio de Castro, quien dejó muestras de su ingenio tanto en madera como en cobre34, y a quien debemos la portada alegórica del libro, Via lactea, seu, Vita candidissima S. Philippi Nerii presbyteri, cunctis olim coelestem pandens viam, del año 1698 (Fig. 8)35. En el otro gran foco tipográfico novohispano, Puebla de los Ángeles, también encontramos a fines del siglo 28 Romero de Terreros, Grabados, p. 433. 29 Toda esta información sobre este artista flamenco me la ha proporcionado la Dra. Bargellini Cioni que ha estudiado la figura de Stradanus y que está preparando una publicación sobre el mismo. 30 BNE, Sala Cervantes, R/3524. 31 BNCh, Sala Microformatos, SM 503. 32 BNCh, Sala Medina, E.G. 1-8 (23). Donahue-Wallace, Prints, p. 38. 33 BNE, Salón General, 3/33149. 34 Pérez, El grabado, p. 4. Donahue-Wallace, Prints, p. 44. 35 BNM, Fondo Antiguo, RSM 1698 M4RAM.
82 /HISTORIA 3 9 6 Historia 396, Valparaíso v. 11, n. 1., p. 75-104, ene-jun. 2021 XVII, al primer grabador a la talla dulce, Miguel Amat que firma el escudo del Doctor Manuel Fernández de la Santa Cruz, en el libro de sus exequias escrito por José Gómez de la Parra36. En la propia Península se daba una situación parecida, puesto que el grabado sobre tacos de madera seguía siendo muy usual, sobre todo en obras de pequeño formato y escasa entidad, debido en parte al elevado coste que suponían las estampas calcográficas, la falta de grabadores especializados en los talleres peninsulares, principalmente en los centros tipográficos secundarios, y porque la entalladura permitía tirar al mismo tiempo imagen y texto, puesto que ambos eran grabados en relieve37. A ello se sumaba que el lenguaje del grabado en madera era plenamente asumido por el público, como ha indicado Moreno Garrido38. El principio que Antonio Ysarti o Isarti hizo para este libro se enmarca en la tipología de las portadas arquitectónicas (Fig. 3), tan frecuentes en los libros impresos a ambos lados del Atlántico a lo largo de todo el siglo XVII, como muestran las abiertas por Samuel Stradanus o la que ilustra la Chronica de la Orden de N. Seraphico P. S. Francisco, Provincia de S. Pedro y S. Pablo de Mechoacan en la Nueva España, impresa en 1643 por la viuda de Bernardo Calderón (Fig. 4)39. Ya el primer impresor asentado en Nueva España, el italiano Juan Pablos, ilustró algunos de sus libros con portadas arquitectónicas que se podrían enmarcar en el gusto manierista. Durante bastante tiempo se ha pensado que reutilizó matrices procedentes de Europa40; sin embargo, el Dr. Ojeda ha demostrado, que en algunos casos como en la Portada Hermética, del año 1554, la plancha fue abierta por un grabador novohispano basándose en las claras diferencias en los trazos con la portada del libro de Edward Whitechurche, Book of Common Prayer, que fue la que sirvió de modelo41. Estas portadas que tienen su origen a mediados del siglo XVI, cumplían varias 36 Romero de Terreros, Grabados, p. 469. Pérez, El grabado, p. 18. 37 Moreno, Antonio, La iconografía de la Inmaculada en el grabado granadino del siglo XVII, Madrid, Fundación Universitaria Española, 1986, p. 3. 38 Moreno, Antonio, “El grabado en Granada durante el siglo XVII: la Xilografía”, Cuadernos de Arte de la Universidad de Granada, Vol. XV, 1978-1980, p. 33. 39 Biblioteca John Carter Brown, [R] BA643.R281c. BNM, Fondo Reservado, RSM 1643 M4REA (Falta la portada). 40 Grañén Porrúa, María Isabel, Los grabados en la obra de Juan Pablos, primer impresor de la Nueva España, 1539-1560, México, Apoyo al desarrollo de archivos y bibliotecas de México, A.C., Fondo de Cultura Económica, 2010, pp. 70-71, 74-75, 90-91 y 112. 41 Ojeda de Ninno, Almerindo, “Los mecanismos de la inventiva del arte colonial: Una aproximación al corpus novohispano”, en El Antiguo Testamento et el arte Novohispano, Ciudad de México, Museo Nacional de San Carlos, 2018, p. 46.
83/ Juan Isaac calvo Portela Marcela corvera PoIré las estaMPas Que Ilustran el lIBro De Baltasar De MeDIna, cHronIca De la santa ProvIncIa De san DIeGo De MéXIco, en el conteXto Del arte GrÁFIco novoHIsPano, Del sIGlo XvII Historia 396, Valparaíso v. 11, n. 1., p. 75-104, ene-jun. 2021 funciones complementarias, en primer lugar, en ellas se recogían los datos fundamentales del libro: autor, impresor, lugar y fecha de impresión, datos sobre el dedicatario y sobre el editor o editores que bien podría ser una persona física o una institución, siguiendo lo establecido por la pragmática del 7 de septiembre de 155842. También tenían una función simbólica de puerta de acceso al propio libro, mostrando al lector la esencia del contenido del mismo por medio de la combinación de imágenes y textos43. Además, en ellas quedaban plasmados asuntos de orden social, político y religioso44, en este caso concreto trata de poner de relieve la historia de la Provincia de San Diego y la importancia de los mártires de la Orden en Japón. Antonio Ysarti emplea una estructura arquitectónica a modo de retablo de cuerpos superpuestos que sirven de elemento sustentante a las figuras y a los elementos decorativos, estructura que rematan unos medallones con escenas de la vida del patrono de la provincia novohispana de franciscanos descalzos, san Diego de Alcalá. Para muchos especialistas este tipo de principios derivan de los que ilustraban los libros impresos por la imprenta amberina de Plantin-Moretus, desde la segunda mitad del siglo XVI45. Las formas y los elementos arquitectónicos de estas portadas se encuadran dentro del lenguaje del tardo-manierismo definido por los tratadistas italianos Serlio, Vignola y Palladio, cuyas obras circularon con gran profusión tanto por la Península como por el Nuevo Mundo46. El sistema de hornacinas superpuestas en los pilares que flanquean el vano central deriva de la portada del famoso libro del jesuita Je42 Carrete, Juan, “El grabado y la estampa barroca”, en El grabado en España. Siglos XV al XVIII, Summa Artis, Vol. XXXI, Madrid, Espasa Calpe, 1996, p. 248. 43 Ibid., p. 248. Matilla, José Manuel, La estampa en el libro barroco. Juan de Courbes, VitoriaGasteiz, Calcografía Nacional, 1991, pp. 44-45. Matilla, José Manuel, “El valor iconográfico de la portada del libro en el siglo XVII y su explicación en el prólogo”, Cuadernos de Arte e Iconografía, T. IV, nº 8,1991, p. 27. Cacheda, Rosa Margarita, La portada del libro en la España de los Austrias Menores. Un estudio iconográfico, (Tesis doctoral) Facultad de Geografía e Historia, Universidad de Santiago de Compostela, 2006, p. 46. Civil, Pierre, “El frontispicio y su declaración en algunos libros del Siglo de Oro español”, Paratextos en la literatura española. Siglos XV-XVIII, Casa Velázquez, Madrid, 2009, p. 521. Blas, Javier, et Al., Grabadores extranjeros en la Corte española del Barroco, Madrid, Biblioteca Nacional de España, Centro de Estudios Europa Hispánica. 2011, p. 49. 44 Matilla, “El valor iconográfico...”, p. 26. 45 Carrete, “El grabado”, p. 50. Matilla, La estampa en el libro, p. 17. Blas et al., Grabadores extranjeros, p. 50. 46 Roteta de la Maza, Ana María, La ilustración del libro en la España de la Contrarreforma. Grabados de Pedro Ángel y Diego de Astor, (Tesis doctoral), Facultad de Geografía e Historia, Universidad Complutense de Madrid,1981, p. 121. Cacheda, Rosa Margarita, “La portada como soporte iconográfico a través del libro. Portadas Arquitectónicas”, Cuadernos de Arte e iconografía, T. XVII, nº 34, 2008, p. 277. Blas et al., Grabadores extranjeros, p. 50.
90 /HISTORIA 3 9 6 Historia 396, Valparaíso v. 11, n. 1., p. 75-104, ene-jun. 2021 dos– en los que se recogen dos episodios de la vida de san Diego. En el de la izquierda se capta la escena en la que san Diego está adorando una cruz en medio del jardín de su convento del que se distingue al fondo una cancela. La cruz se levanta sobre un pedestal de piedra delante de la cual está el santo arrodillado, con la cabeza rodeada por un halo luminoso, apoyando una mano sobre su pecho. La inscripción, tomada de la carta de san Pablo a los Filipenses, dice: “REFORMABIT CORPUS HUMILITATIS NOSTRAE CONFIGURATUM CORPORI CLARITATIS SVAE. Ad Phil. 3”74. En el de la derecha se representa a san Diego en el interior de un templo, arrodillado ante un altar, teniendo una visión gloriosa de la Eucaristía, con una custodia en medio de unas bandas de nubes. A su alrededor hay una inscripción tomada de uno de los himnos de Pascua: “IAM PASCHA NOSTRVM CHRISTUS EST PASCHALIS IDEM VICTIMA. Hym Sab inal”75. Desde el punto de vista técnico, Ysarti muestra ciertas limitaciones en el uso de la talla dulce, sobre todo en el empleo del claroscuro, con unos contornos un tanto esquemáticos que contrastan con la riqueza de los detalles decorativos de la portada y el ingenioso vocabulario lineal. Para Donahue-Wallace esto se debe a que nos hallamos ante un artista que no está completamente familiarizado con el lenguaje de la talla dulce76. Antes de estudiar el escudo de José de Retes y Largacha, es necesario dar algunas notas sobre la biografía de este personaje. Nació en Arciniega, Álava (España), en 162377. Muy joven pasó a Nueva España como comerciante. En 1655 fue nombrado por el rey Apartador del Oro y Plata como se indica en el encabezamiento de la dedicatoria del libro78, lo que le reportó enormes beneficios económicos. En 1681 fue investido con el hábito de la Orden de Santiago como leemos nuevamente en la dedicatoria79. Además, fue Síndico General de la provincia de los franciscanos descalzos de la Provincia de San Diego de México. En relación con este cargo financió la edición de este libro como ya hemos visto que se indica en su portada. De las palabras con las que comienza la dedicatoria, se infiere que Retes y Largacha y Baltasar de Medina se cono74 “Transformará nuestro cuerpo humilde en su cuerpo glorioso”, Fil. 3, 21. 75 “Cristo nuestra pascua, es nuestra víctima pascual”. 76 Donahue-Wallace, Prints, p. 49. 77 Curiel, Gustavo, “El efímero caudal de una joven noble. Inventario y aprecio de los bienes de la marquesa Doña Teresa Francisca María de Guadalupe Retes Paz Vera (Ciudad de México, 1695)”, Anales del Museo de América, nº 8, 2000, p. 68. 78 Medina, Chronica, “Dedicatoria a José de Retes Largacha”, s.p. 79 Ibid.
91/ Juan Isaac calvo Portela Marcela corvera PoIré las estaMPas Que Ilustran el lIBro De Baltasar De MeDIna, cHronIca De la santa ProvIncIa De san DIeGo De MéXIco, en el conteXto Del arte GrÁFIco novoHIsPano, Del sIGlo XvII Historia 396, Valparaíso v. 11, n. 1., p. 75-104, ene-jun. 2021 cían y debían tratar con cierta asiduidad. Como otros comerciantes acaudalados del Virreinato costeó la construcción de templos, en su caso concreto la iglesia de san Bernardo, a cambio de lo cual se le concedió a él, su esposa y su hija el patronato del convento de san Bernardo80, donde como se indica en la Pompa fúnebre de la traslación de los huesos del capitán Don José de Retes Largache, fue enterrado en noviembre de 169081. En cualquier caso, la edición de este libro también se enmarca en esa faceta de patronazgo de José de Retes y Largacha. Como ya hemos indicado el escudo fue realizado por el grabador Andrés Antonio (Fig. 10), del que sabemos que estuvo activo en la capital virreinal, entre la década de 1680 y la de 1720, realizando entalladuras con motivos devocionales y heráldicos que ilustraron los libros salidos del taller tipográfico de Juan de Rivera82. También trabajó para los Rodríguez Lupercio como demuestra su grabado más famoso dedicado a la Virgen de los Dolores del Convento del Risco que ilustra el libro, Debido recuerdo de agradecimiento leal a los beneficios hechos en México por su dignísimo y amadísimo prelado… Fr. Payo Enríquez Asan de Ribera, impreso en 168483. La presencia de escudos en los libros impresos en Nueva España, muy habitual desde el siglo XVI, perduró hasta fines del Virreinato. Como ha indicado Marina Garone, siempre se ubican en el mismo espacio bibliográfico, la dedicatoria al mecenas, y cumplen la función de enaltecimiento y adulación al mismo84. En ellos se pueden apreciar perfectamente los cambios que se operaron en el gusto a lo largo de estas centurias, desde el lenguaje renacentista, al barroco y ro80 Huerta, María. T., “Los Retes: prototipo de mercader de plata novohispano en la segunda mitad del siglo XVII”, en Garritz, A. (Coord.), Los vascos en las regiones de México. Siglos XVI-XX, Ciudad de México, UNAM, Instituto Vasco-mexicano, Vol., 3, 1997, p. 81. 81 Anónimo, Pompa fúnebre de la traslación de los huesos del capitán Don José de Retes Largache, en Sagrado padron y panegyricos sermones a la memoria debida al svmptvoso magnifico templo, y curiosa Basilica del Convento de religiosas del glorioso Abad San Bernardo, que edificò en su mayor parte el capitan D. Ioseph de Retes Largache, difuto Cavallero del Orden de Santiago, y consumaron en su cabal perfeccion su sobrino Don Domingo de Retes, y Doña Teresa de Retes y Paz, su hija, en esta dos vezes Imperial, y siempre leal Ciudad de Mexico, con la Pompa funebre de la translacion de sus huessos qve erige en descripcion historica panegyrica, Don Alonso Ramírez de Vargas, Natural de esta Ciudad: dedicado a el muy Illustre Sr. D. Gabriel Melendez de Auiles Cavallero del Orden de Alcántara, Ciudad de México, Imprenta de Francisco Rodríguez Lupercio, 1691, p. 115. 82 Donahue-Wallace, Prints, p. 40. 83 BNM, Fondo Reservado, RSM 1684 M4LOP. Romero de Terreros, Grabados, p. 432. DonahueWallace, 2000, pp. 41-42. 84 Garone, Marina, “Aproximaciones”, p. 161.
92 /HISTORIA 3 9 6 Historia 396, Valparaíso v. 11, n. 1., p. 75-104, ene-jun. 2021 cocó, y finalmente al neoclasicismo imperante en los ambientes académicos. El escudo de José de Retes y Largacha encabeza la dedicatoria al mismo, tiene un formato rectangular y a los lados presenta una decoración de orlas. El campo del escudo está dividido en cuatro cuarteles en cruz. En el cuartel superior izquierdo tiene un cuadro central con cinco panelas, rodeado de una bordura con siete coronas de oro. El cuartel de la derecha está jaquelado de doce piezas, con un marco en el que se alternan cuatro leones y cuatro torres en los ángulos. En el inferior de la izquierda hay un árbol de copa redondeada en cuyo tronco se apoyan dos lobos rampantes negros sobre fondo blanco, y en el de la derecha hay cinco aves, sobre un fondo oscuro. Entre los dos cuarteles inferiores hay una cresta con una estrella de ocho puntas, rodeada de dos marcos, uno con ocho leones y el otro con trece billetes85. El escudo tiene una ancha bordura con trece estrellas blancas de ocho puntas que resaltan sobre un fondo oscuro. Se dispone sobre la cruz de la Orden de Santiago, pues como ya hemos visto, Retes y Largacha fue nombrado caballero de la misma en 1681. Tiene por timbre una celada con tres plumas, de la que manan unos motivos vegetales que caen a ambos lados. El mapa de la Provincia de San Diego se incluye en la “Breve geographica y panegyrica Descripcion de las Ciudades, Villas y Pueblos en que están fundados los Conventos de esta Provincia”, que se dispone tras el último de los libros de la Crónica (Fig. 11). Esta parte del libro está conformada por un prefacio y una descripción general de la provincia de los Descalzos y concluye con una pormenorizada relación de los doce conventos que formaban parte de la Provincia de San Diego. El mapa se encuentra concretamente entre los folios 229 y 230. En el margen inferior hallamos una inscripción similar a la que veíamos en el frontispicio, que dice “Auctor inuenit / Antonius Ysartii Excud. Mexici A. 1682”, que aparentemente indica que fue el propio Baltasar de Medina, quien dio las pautas a la hora de realizar el mapa, lo cual parece confirmar una referencia al mismo que figura en la descripción general de la Provincia: “(…) tratando de la erección de Provincia, cuya información darà a los ojos el siguiente Mapa, para cuya inteligencia es necesario por lo menos saber los rumbos, la diferencia de leguas y grados, y mover el compás con algún 85 Ortega, Ricardo, Historia genealógica de las familias más antiguas de México, México, Imprenta de Carranza y Comp., Primera parte, T. I, pp. 274, 277-278.
93/ Juan Isaac calvo Portela Marcela corvera PoIré las estaMPas Que Ilustran el lIBro De Baltasar De MeDIna, cHronIca De la santa ProvIncIa De san DIeGo De MéXIco, en el conteXto Del arte GrÁFIco novoHIsPano, Del sIGlo XvII Historia 396, Valparaíso v. 11, n. 1., p. 75-104, ene-jun. 2021 conocimiento (…)”86. La segunda parte de la inscripción nos indica que Antonio Ysarti fue nuevamente el encargado de abrir la plancha de cobre, a partir de la cual se imprimió la estampa. Hay que tener en cuenta que los mapas no dejan de ser complejas construcciones sociales que se sitúan en un contexto muy preciso87, en este caso el de la Nueva España de finales del siglo XVII. Este mapa se hizo para un público muy concreto, a saber, los miembros de la rama descalza de los franciscanos y tenemos que enmarcarlo en el enorme desarrollo que tuvo la cartografía como disciplina científico-técnica a lo largo de todo el período virreinal88. Cuando los españoles llegaron a Mesoamérica hallaron culturas que tenían una cartografía muy desarrollada, pero que les resultaba incomprensible y por tanto poco útil89. A ello se sumó que una inmensa mayoría de los códices prehispánicos fueron destruidos90. Ante la creciente necesidad de cartas o mapas de los nuevos territorios, las autoridades civiles y religiosas recurrieron a las manos de artistas indígenas. Quizás el ejemplo más interesante es el de las Relaciones Geográficas de 1577, que se complementaron con “pinturas”, es decir, mapas hechos por encargo de corregidores o alcaldes mayores, a pintores de las repúblicas de indios que estaban muy apegados a las tradiciones prehispánicas, obras sumamente interesantes en las que se combina la tradición cartográfica europea con la prehispánica91. El mapa de la provincia de San Diego puede considerarse uno de los primeros mapas que se hicieron en Nueva España a partir de una plancha de cobre abierta por medio de la talla dulce, pues como acabamos de señalar, tras la conquista se habían hecho mapas pintados que aún tenían una clara vinculación con la tradición prehispánica. 86 Medina, Chronica, fol. 229v. 87 García Rojas, Irma Beatriz, “El estudio histórico de la cartografía”, Takwá, núm. 13, primavera 2008, p. 11. 88 Moncada, José “Construyendo el territorio. El desarrollo de la cartografía en Nueva España”, en Mendoza Vargas, H., Lois, C. (Coords.), Historias de la Cartografía de Iberoamérica. Nuevos caminos, viejos problemas, Ciudad de México, Instituto de Geografía, UNAM, 2009, p. 167. 89 García Rojas, Irma Beatriz, “Senderos de la marginalia e iconografía cartográfica (Nueva España siglos XVI-XVIII)”, Biblio3W. Revista Bibliográfica de Geografía y Ciencias Sociales, Vol. XXII, n| 1.119, 2017, p. 3. 90 Moncada, José, Escamilla, Irma, “Cartografía indiana e hispánica”, n°29, 1993, p. 29. García Rojas, “Senderos”, p. 3. 91 Moncada, Escamilla, “Cartografía”, pp. 29-30. García Rojas, “Senderos”, pp. 4-5.
94 /HISTORIA 3 9 6 Historia 396, Valparaíso v. 11, n. 1., p. 75-104, ene-jun. 2021 En el margen superior hay una leyenda que hace las veces de título: “NOVA DELINEATIO STRICTISSIMAE S. DIDACI PROVINCIAE IN NOVA HISPANIA”. A los lados, se marcan los paralelos en los que se encuentra la provincia de San Diego de Nueva España que va del paralelo 16 al 23. También aparecen señalados los puntos cardinales, sobre los márgenes superior e inferior leemos: “Septentriō” y “Meridies”, respectivamente. A los lados, entre los paralelos 19 y 20, leemos: “Occidẽs”, a la izquierda, y “Oriens”, a la derecha. En el ángulo inferior izquierdo del mapa se incorpora una rosa de los vientos y la escala del mapa en leguas. En la parte superior hay una cartela de cueros recortados con una larga descripción de la provincia: “PROVINCIA DE S. DIEGO DE MEXICO EN la nueba España tiene 12 Cōventos y desde el d Oaxaca que esta en 17 gras del lesueste Hasta el de Aguas caliētes que esta en 22 al Norueste, ay de distancia 160 leguas. Por el oriente cōfina con el Obispado de la Puebla y Oaxaca, por el poniente cō el Obispado de Michoacán y Guadalaxara. Por Norte y Sur con el Arçobispado de Mexico”92. Tras este medallón vemos el Mar del Norte surcado por dos navíos, uno a cada lado del medallón. Siguiendo lo indicado por Baltasar de Medina, la Nueva España estaba limitada al sur “… Austro o medio día confina con el Mar del Sur, o pacífico”93. En el centro del Mar del Sur podemos leer: “Puerto de Acapulco”, de donde partía y a donde arribaba la nao de Manila. También en este mar podemos ver dos naves. Junto a la rosa de los vientos y la escala del mapa se representa una ciudad, que a diferencia de lo que sucede con las otras que figuran en este mapa, no está acompañada con una leyenda que nos permita identificarla. Este mapa presenta un sinfín de detalles, desde campos de cultivo, montañas, árboles y ríos como el Río Blanco a oriente. Prácticamente en el centro se encuentra la capital virreinal porque como indica Medina: “Haziendo centro el convento de México, como Cabeza que es de la Provincia, y tirando cuatro líneas, o viages al Leste, Oeste, Sur y Norte, se comprehendera más fácil la demarcación y demoras de sus conventos”94. En este mapa se incluyen algunas de las ciudades más importantes del Virreinato, mismas que contaban con conventos de descalzos como la propia capital virreinal, Puebla, Oaxaca o Aguascalientes; también figuran pequeñas pobla92 Medina, Chronica, fol. 229-230. 93 Ibid., fol. 227v. 94 Ibid., fol. 228r.
95/ Juan Isaac calvo Portela Marcela corvera PoIré las estaMPas Que Ilustran el lIBro De Baltasar De MeDIna, cHronIca De la santa ProvIncIa De san DIeGo De MéXIco, en el conteXto Del arte GrÁFIco novoHIsPano, Del sIGlo XvII Historia 396, Valparaíso v. 11, n. 1., p. 75-104, ene-jun. 2021 ciones que o bien contaban con un cenobio dieguino o se encontraban en las rutas que unían los conventos de la provincia. La forma de representarlos varía, pues en el caso de México o Puebla aparecen grandes iglesias, mientras que en el caso de poblaciones menores figuran pequeños edificios, aunque siempre acompañados de letreros con sus nombres. Nuevamente encontramos una clara conexión entre el texto y la imagen, pues al leer la descripción de Medina, podemos perfectamente seguir los itinerarios que nos marca el autor, siempre partiendo de la capital virreinal, hacia los cuatro puntos cardinales95. Habría que destacar la inclusión en el mapa, al norte de Ciudad de México, de un pequeño edificio que representa la villa de Guadalupe, que como señala Medina se encuentra en la ruta que llevaba al convento de Pachuca, aunque quizás lo más llamativo es que al referirse a la imagen custodiada en ese santuario hace alusión a su carácter milagroso96. CONCLUSIONES. En este artículo hemos abordado el estudio de las estampas que ilustran la Chronica de la Santa Provincia de San Diego de México, de Religiosos Descalços de N.S.P.S. Francisco en la Nueva-España. Vidas de ilustres y venerables Varones, que la han edificado con excelentes virtudes, de fray Baltasar de Medina, que vio la luz en la capital virreinal en 1682. Por desgracia los estudios en torno al grabado en Nueva España, a lo largo del período virreinal, son relativamente escasos. En el caso concreto de Antonio Ysarti y Andrés Antonio que fueron los grabadores que abrieron estas estampas, realmente aún se desconoce todo acerca de su vida y formación, y sus láminas apenas han sido estudiadas de manera superficial. En definitiva, este trabajo sólo pretende ser un punto de partida para adentrarse en la vida y obra de estos dos grabadores. Una de las preguntas que nos hacíamos al comienzo era qué papel desempeñó el autor del libro, fray Baltasar de Medina, en la elección de los motivos que figuran en las estampas. En las abiertas por Antonio Ysarti, como hemos visto, actuó como inventor, es decir fue el creador del programa iconográfico, como se deduce de la firma “Auctor Invent”. Este papel de Medina hasta ahora ha pasado desapercibido para la historiografía, pero consideramos que es fundamental, puesto que no solo escribió el libro, sino que jugó un rol importante en 95 Ibid., fol. 228r-229v. 96 Ibid., fol. 229r.
96 /HISTORIA 3 9 6 Historia 396, Valparaíso v. 11, n. 1., p. 75-104, ene-jun. 2021 el proceso de edición del libro. Aunque las portadas arquitectónicas no fueron extrañas en los libros impresos en Nueva España, como demuestran las realizadas por el grabador amberino asentado en México, Samuel Stradanus, a inicios de esta centuria, el libro de Medina sigue un modelo poco usual en el Virreinato, con un vano central flanqueado por dos cuerpos laterales en los que se disponen hornacinas superpuestas. Esta tipología de sobra es sabido tiene su origen en la portada del libro del jesuita Jerónimo Nadal, Adnotationes et meditationes in Euangelia quae in sacrosancto missae sacrificio toto anno leguntur, impreso en Amberes, en 1595, que tuvo una enorme trascendencia en las portadas de los libros impresos en la Península, en el siglo XVII. El interés por la cartografía en el Virreinato hunde sus raíces en los primeros momentos de la conquista y tuvo un enorme desarrollo a lo largo de todo el período virreinal, que bebió por un lado del interés de los europeos por dicha disciplina, y por otro, en la tradición cartográfica de los pueblos prehispánicos. El mapa de la Provincia de San Diego debe de considerarse uno de los primeros que se hizo en Nueva España, por medio del grabado calcográfico.
97/ Juan Isaac calvo Portela Marcela corvera PoIré las estaMPas Que Ilustran el lIBro De Baltasar De MeDIna, cHronIca De la santa ProvIncIa De san DIeGo De MéXIco, en el conteXto Del arte GrÁFIco novoHIsPano, Del sIGlo XvII Historia 396, Valparaíso v. 11, n. 1., p. 75-104, ene-jun. 2021 Figura 1: Baltasar de Medina, Vida, Martyrio, y Beatificación del Invicto ProtoMartyr del Japón San Felipe de Jesus, Patrón de México su Patria, Imperial Corte de Nueva España en el Nuevo Mundo. Grabador: Joan Araus. Biblioteca Hispánica, AECID. 3GR-7810. Figura 2: Anónimo, Motivos piadosos para adelantar la devoción tierna de los dolores de la SS. Virgen. Grabador anónimo. Biblioteca Nacional de México, Fondo Reservado, RSM 1700 M4MOT Figura 3: Baltasar de Medina, Chronica de la Santa Provincia de San Diego de México. Grabador: Antonio Ysarti Biblioteca Nacional de España, Sala Cervantes, R/6451. Figura 4: Alonso de la Rea, Chronica de la Orden de N. Seraphico P. S. Francisco, Provincia de S. Pedro y S. Pablo de Mechoacan en la Nueva España. Grabador anónimo. Biblioteca John Carter Brown, [R] BA643. R281c.
98 /HISTORIA 3 9 6 Historia 396, Valparaíso v. 11, n. 1., p. 75-104, ene-jun. 2021 Figura 5: Jerónimo Nadal, Adnotationes et meditationes in Euangelia quae in sacrosancto missae sacrificio toto anno leguntur. Grabador: Jerónimo Wierix. Biblioteca Nacional de España, Sala Cervantes, R/7965(1). Figura 6: Diego Cisneros, Sitio, naturaleza y propiedades de la Ciudad de México. Grabador: Samuel Stradanus Biblioteca Histórica Universidad Complutense de Madrid, BH FG 3252. Figura 7: Sanctum provinciale concilium Mexici. Grabador: Samuel Stradanus. Biblioteca Histórica Universidad Complutense de Madrid, BH FG 2401. Fig. 8: José Ramírez Valent, Via lactea, seu, Vita candidissima S. Philippi Nerii presbyteri, cunctis olim coelestem pandens viam. Grabador: Antonio de Castro. Biblioteca Nacional de México, Fondo Reservado, RSM 1698 M4RAM
99/ Juan Isaac calvo Portela Marcela corvera PoIré las estaMPas Que Ilustran el lIBro De Baltasar De MeDIna, cHronIca De la santa ProvIncIa De san DIeGo De MéXIco, en el conteXto Del arte GrÁFIco novoHIsPano, Del sIGlo XvII Historia 396, Valparaíso v. 11, n. 1., p. 75-104, ene-jun. 2021 Figura 9: Fructus de la oliva seraphica en la traslación de la Franciscana Rosa, Oración panegírica. Grabador: Anónimo. Biblioteca Franciscana del Convento de san Gabriel de Cholula, UDLAP, COCY2175. Figura 10: Escudo de José de Retes y Largacha. Grabador: Andrés Antonio. Biblioteca Nacional de España, Sala Cervantes, R/6451. Figura 11: Mapa de la Provincia de San Diego. Grabador: Antonio Ysarti. Biblioteca Nacional de España, Sala Cervantes, R/6451.