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La muerte, que anda todo el día entre los pies. Muerte regia y nobiliaria en la clerecía señorial de don Juan Manuel

Cossío Olavide, Mario

Abstract

[ES]En este capítulo estudio cómo la preocupación por la muerte permea la obra de don Juan Manuel, haciendo que reyes y nobles evalúen cómo deben encauzar sus comportamientos para lograr el bienestar en este mundo y la salvación eterna de sus almas. Estudio cómo en el Libro de los estados, compendio de su pensamiento estamental, el infante protagonista cuestiona su rol social tras ver por primera vez un cadáver. La conciencia de la propia muerte y la de los seres queridos son temas recurrentes en los proverbios de Patronio en el segundo libro de El conde Lucanor. Esta orientación lleva al autor a sostener que su escritura tiene dos fines. El primero es enseñar a los hombres a actuar sesudamente para mantener su estado terrenal, y el segundo, ofrecer consejos para asegurar su salvación divina, cuidando de “entramas las carreras, que son lo de Dios et del mundo”. El Libro infinido es un tratado consiliar cuyo propósito es educar a su hijo Fernando en caso de su temprana muerte, mientras que la defensa de su linaje en el Libro de las tres razones es enmarcada por los eventos de tres muertes regias, la de Fernando III, la de Alfonso X y la de Sancho IV, y una nobiliaria, la de su padre, el infante Manuel.

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MIGRAVIT A SECULO MUERTE Y PODER DE PRÍNCIPES EN lA EUROPA MEDIEVAL . PERSPECTIVAS COMPARADAS María Teresa López de Guereño Sanz Fermín Miranda García Margarita Cabrera Sánchez (eds.) s " ,,, s,,:: Para la edición de esta obra se ha contado con una ayuda de la Agencia Estatal de Investigación del Ministerio de Ciencia e Innovación, concedida al proyecto I+D HAR2016-74846P La muerte del príncipe en Francia y en los reinos hispánicos (S. XI-xv). Modelos en ~omparatión © María Teresa López de Guereño Sanz (ed.), 2021 © Fermín Miranda García (ed.), 2021 © Margarita Cabrera Sánchez (ed.), 2021 @ EL RESTO DE AUTORES, 2021 EDITOR: RAMIRO DoMÍNGUEZ HERNANZ © Imagen de cubierta: Clusone. Oratorio dei Disciplini. @Mattana-Creative Commons 3.0 C/ San Gregorio, 8, 2, 2ª, Madrid España www.silexediciones.com · ISBN: 978-84-18388-68-2 Depósito Legal: M-37455-2021 Colección: Sílex Universidad-Historia Impreso y encuadernado en España Cualquier forma de reproducción, distribución, comunicación pública o transformación de esta obra solo puede ser realizada con la autorización de sus titulares, salvo excepción prevista por la ley. Diríjase a CEDRO (Centro Español de Derechos Reprográficos) si necesita fotocopiar o escanear algún fragmento de esta obra (www.conlicencia.com; 91 702 19 70 / 93 372 04 97) Ul MUERTE, QUE ANDA TODO EL DÍA ENTRE LOS PIES. MUERTE REGIA Y NOBILIARIA EN LA CLERECÍA SEÑORIAL DE DON JUAN MANUEL 1 Mario Cossío Olavide Universidad de Alcalá Según el caballero anciano del Libro del cavallero et del escudero, el mayor placer al que los hombres deben aspirar es vivir sin pecado, pues así pueden evitar un mal final traído por "la muerte, que anda todo el día entre los pies"2• Don Juan Manuel utiliza esta casi dandstica personificación, bastante extendida en las letras castellanas bajomedievales, para describir la omnipresencia del morir en el imaginario medieval y recordar la finitud de la existencia humana 3• Pero además de esta imagen, o de otras visiones recogidas por la literatura del periodo sobre la muerte como un evento socialmente igualador, en la clerecía señorial juanmanuelina el morir es una condición utilizada para reforzar un discurso de identidad y de legitimidad nobiliaria-•. En su último libro, incluso, se convierte en una herramienta para 1 Este artículo es fruto de la colaboración con el proyecto de investigación "HERES. Patrimonio textual ibérico y novohispano. Recuperación y memoria" (CAM, 2018-Tl/HUM-10230). 2 Juan Manuel, Libro del cavallero et del escudero, en Reinaldo Ayerbe-Chaux (ed.), Cinco tratados. Libro del cavallero et del escudero. Libro de las tres razones. Libro enfonido. Tractado de la asunfión de la Virgen. Libro de /,a cafa, Hispanic Seminary of Medieval Studies, Madison, 1989, pp. 7-88 (p. 18). 3 Por los mismos afios el Arcipreste de Hita se queja del fin de la Trotaconventos, maldiciendo a la muene y llamándola "mal andante" Ouan Ruiz, Libro de buen amor, Gerald Burney Gybbon-Monypenny (ed.), Castalia, Madrid, 1988, c. 1520a). Décadas más tarde, el Canciller Ayala describe el tránsito de la muene por la cone en el Rimadu de PaiacúJ. Estas y otras visiones convergen a principios del siglo xv en la representación de la Danfa general de la muerte. Sobre ellas, véanse Luciana di Stefano, La sociedad estammtal de la Baja Edad Media a la luz de la literatura de /,a época, Universidad Central de Venezuela, Caracas, 1966, pp. 46-52; Susana Royer de Cardinal, Morir en España. Gas- . tilla, Baja Edad Media, Pontificia Universidad Católica Argentina, Buenos Aires, 1992, PP· 285-316 y Víctor Infantes, Las danzas de la muerte. Génesis y desarrollo de un género medieval (siglos XIII-XVII), Universidad de Salamanca, Salamanca, 1997, pp. 198-205. 4 Femando Gómez Redondo describe la existencia de dos modelos culturales y de legitimación política durante los reinados de Alfonso X y de Sancho IV: la clerecía 107 * MARIO COSSÍO OLAVIDE sostener una historiografía disidente que pone en duda la legitimidad de los descendientes de Alfonso X, especialmente la de Alfonso XI. En las·obras del escritor la muerte es una preocupación constante que hace que sus personajes -reyes y nobles-, evalúen cómo deben encauzar sus comportamientos para lograr el bienestar en este mundo y la salvación eterna de sus almas. En el Libro de los estados, compendio de su pensamiento estamental, el infante protagonista cuestiona su rol social tras ver por primera vez un cadáver. La conciencia de la propia muerte y la de los seres queridos son temas recurrentes en los proverbios de Patronio en el segundo libro de El conde Lucanor. Esta situación lleva al autor a sostener que su escritura tiene dos propósitos. El primero es enseñar a los hombres a actuar sesudamente para mantener sus estados terrenales y el segundo es ofrecerles consejos para asegurar la salvación eterna de sus almas, cuidando de "entramas las carreras, que son lo de Dios et del mundo'\ El Libro infinido es un tratado consiliar cuyo propósito es servir a la educación de su hijo Fernando en caso de su temprana muerte, mientras que la defensa de su linaje en el Libro de /,as tres razones ocurre en el marco de tres muertes regias, la de Fernando III, la de Alfonso X y la de Sancho IV, y una nobiliaria, la de su padre, el infante Manuel. Afortunadamente, en el Libro del cavallero et del escudero el magnate ofrece una tipología sobre la muerte que permite clasificar y comprender el sentido de los casos más importantes de muertes regias y nobiliarias en sus obras. Un caballero anciano, que educa a un escudero que desea tomar la orden de caballería, le dice a su discípulo: cortesana y la clerecía aristocrática ("El molinismo. Un sistema de pensamiento letrado (1284-1350)", en Antonia Martínez Pérez y Ana Luisa Baquero Escudero (eds.), Estudios de literatura medieval. 25 años de la Asociación Hispdnica de Literatura Medieval, Universidad de Murcia, Murcia, 2012, pp. 43-73, p. 71). En base a esta propuesta, considero que el proyecto literario de Juan Manuel es representativo de un tercer modelo de legitimidad política y cultural en Castilla en el siglo XN, la clerecía señorial, discursividad nobiliaria que se consolida tras la mayoridad de Alfonso XI y que revisa los contenidos de la clerecía cortesana y la clerecía aristocrática, reivindicando que la alta aristocracia debe tener un rol activo en la configuración del espacio cortesano. Cf Mario Cossío Olavide, "Non ha tan buena escuela cuerno casa de señores. El consejero caballeresco en el Libro del cavallero et del escudero de don Juan Manuel", Lexis. Revista de lingüística y literatura, 43.2 (2019), pp. 517-559. 5 Juan Manuel, El conde Lucanor, Guillermo Serés (ed.), Círculo de Lectores, Barcelona, [1994) 2006, p. 205. @ 108 L4 MUERTE} QUE ANDA TODO EL DÍA ENTRE LOS PIES ... Segund el mi entendimiento todas las muertes que los omnes mueren son en tres maneras. La una es muerte natural, quando el omne bive tanto fasta que se acaba toda la humidat et la calentura naturai. Enton<;e porque el spíritu vidal non ha en qué se mantener, ha por fuer<;a a falle<;er. La otra es muerte de galardón, quando el omne toma martirio por la fe, la qual Dios quiera que ayan aquellos que la desean o quando Dios le quiere dar galardón de los servicios quel ha fecho. La otra es muerte de justi<;ia, quando el omne por su mala ventura faze tales obras por que meres<;e justi<;ia en el cuerpo et en el alma. [E] porque o por aventura las sus maldades non son sabidas, o porque es tal omne que los que an de fazer la justi<;ia en·la tierra non pueden o non la quieren complir; enton<;e en él cúnplela Dios, que ha poder de la fazer et a qui non se esconde ninguna cosa6• Ninguna de las formas contempladas por esta clasificación es una innovación atribuible al autor, sino que reflejan las concepciones y el pensamiento científico de su época. La primera, que también es la más habitual, la muerte natural o de dolencia, es el producto del envejecimiento causado por la pérdida de la humiditas y el calor vital1. De este fenómeno escribe Brunetto Latini en el Libro del tesoro algunas décadas antes que Juan Manuel: Et corrup<;ión es la cosa de natura por que todas las cosas son corronpidas en manera que por ellas vienen a desfazimiento, ca la muerte del onbre et de todas las otras cosas non viene si non por 6 Juan Manuel, Libro del cavallero ... , pp. 62-63. Sobre este pasaje, véase Guillermo Serés, "Los fundamentos de la caballería según don Juan Manuel", en Julián Acebrón et alii (eds.), La construcció d'identitats imaginades. Literatura medieval i ideologi,a, Pages, Lérida, 2015, pp. 167-185 (pp. 179-180). 7 Cf Luis García Ballester, "Universidad y nueva profesión médica en la Europa latina medieval. Siglos xm y xIV", en Santiago Aguadé Nieto (coord.), Universidad, cultura Y sociedad en la Edad Media, Universidad de Alcalá, Alcalá de Henares, 1994, pp. 107-129 y Agostino Paravicini Bagliani, "Áges de la vie", en Jacques Le Goff y JeanOaude Schmitt (eds.), Dictionnaire raisonné de l'Occident médiéval, Fayard,.Ligugé, 1999, pp. 7-19. 109@ MARIO COSSÍO OLAVIDE los humores por que bive, que son corronpidos en manera que non han poder ninguno; enton~e conviene que fenezca el cuerpo8• Aunque Juan Manuel no entra en detalle en el Libro del cavallero et del escudero, la muerte natural no implica un castigo, sino es un aspecto habitual de la existencia humana que debe ser aceptado, pues, como sostiene Juan García de Castrojeriz en su Glosa al Regí.miento de príncipes de Egidio Romano, "es la natura del omne e no es pena, ca con esta condición entró el omne en el mundo por que saliese de él. .. que no ha omne de temer ... ca con esta condición son todas las cosas engendradas por que sean corrompidas"9• De todas las muertes naturales en la obra juanmanuelina, la más significativa es la de Fernando III, descrita en su primer libro, la Crónica abreviada, y vuelta a contar en el último, el Libro de /,as tres razones. En el primero, abreviación de una redacción nobiliaria de la Estoria de España de Alfonso X, que debe el episodio de la muerte de Fernando III a una crónica postalfonsí -la Crónica particu/,ar de San Fernando-, el rey enferma en Sevilla y presintiendo la muerte, prepara su alma para el tránsito final. Tras llamar a sus hijos y a su esposa, le encomienda al infante Alfonso la educación y la protección de sus hermanos y de la reina Juana, y el cuidado del reino y de la nobleza. Terminada la parte testamentaria y la transferencia del poder, el rey demanda que lo desnuden y le den el hábito de un fraile que entraba para darle el viático. Vestido con las ropas monásticas, el rey se arrodilla y se echa una soga al cuello, demostrando su humildad ante Dios. Llorando, Fernando III toma la cruz procesional y dice en voz alta todos sus pecados, arrepintiéndose de ellos y haciendo una declaración de fe. Finalmente, recibe la comunión y muere mientras los clérigos que lo rodean recitan una letanía. "Desta guisa", concluye el autor, "le salió el alma del cuerpo" 10• 8 Brunetto Latini, Libro del tesoro. Vmión caste/Lma de Li Livres dou Tresor, Spurgeon Baldwin (ed.), Hispanic Seminary of Medieval Studies, Madison, 1989, p. 58. 9 Juan García de Castrojeriz, Glosa castellana al "Regimiento de príncipes" de Egidio Romano, Juan Beneyto Pérez (ed.), Centro de Estudios Políticos y Constitucionales, Madrid, [1947) 2005, p. 126. 10 Juan Manuel, Crónica abreviada, en Carlos Alvar y Sarah Finci (eds.), Obras completas, Fundación José Antonio de Castro, Madrid, 2007, pp. 7-297 (p. 297). · @ 110 LA Ml!ERH:, QUE ANDA TODO EL DÍA ENTRE LOS PIES ... Aunque muchos son los sentidos de esta teatral ceremonia mortuoria, enmarcada por la liturgia fúnebre y que sirve como acto testamentario y de confirmación de la sucesión dinástica de Fernando III, el mayor énfasis de este relato de Juan Manuel es el momento del morir, que coincide con la salida del espíritu vital del rey de su cuerpo corrompido y el inicio de su tránsito hacia su creador11 . El segundo tipo de muerte contemplada por el noble es la muerte de galardón, dignidad lograda por individuos que sufren martirios por la fe católica. En el pensamiento estamental de Juan Manuel, esta condición es lograda por aquellos defensores penitentes que mueren en cruzada contra el Islam, aunque hayan vivido vidas poco ejemplares12. En el ejemplo 3 de El conde Lucanor, un ermitaño aprende por una revelación divina que al morir compartirá la gloria del paraíso con el rey Ricardo I de Inglaterra. El ermitaño, que conocía al rey, no considera esta decisión justa pues "sabía que era omne muy guerrero et que avía muertos et robados et deseredados muchas gentes, et sienpre le viera fazer vida muy contralla de la suya et aun que pares~ía muy alongado de la carrera de salvación"13• Dios envía al ermitaño un ángel que le explica que el mérito del rey y su entrada al paraíso es el resultado de su coraje durante el desembarco de los cristianos en las costas levantinas en la Tercera Cruzada, acción que superó con creces la vida santa del religioso: "más servicio fiziera a Dios et más meresciera el rey Richalte en un salto que saltara que el hermitaño en cuantas buenas obras fiziera en su vida''14• 11 Sobre las muertes regias en la Castilla bajomedieval, véanse Ariel Guiance, Los discursos sobre la muerte en la Castilla medieval (siglos VII-XV), Junta de Castilla y León, Valladolid, 1998, pp. 289-308; S. Royer, Morir ... , pp. 101-108; Emilio Mitre, "Muerte y memoria del rey en la Castilla bajomedieval", en VV. AA., La idea y el sentimiento tk la muerte en la historia y en el arte de la Edad Media (JI). Ciclo de conferencias celebrado del r5 al r9 de abril de r99r, Universidade de Santiago de Compostela, Santiago de Compostela, 1992, pp. 17-26 (p. 20) e ídem, Morir en la Edad Media, Cátedra, Madrid, 2019, pp. 122-127. 12 Véanse Ernest Kantorowicz, "Pro Patria Morí in Medieval Political Thought", The American Historical Review, 56.3 (1951), pp. 472-492 (pp. 482-484); A. Guiance, Los discursos ... , pp. 329-337 y E. Mitre, "Muerte martirial y guerra en la Edad Media. A la búsqueda de analogías", en lñaki Bazán Díaz et alii (eds.), Estudios en homenaje al profesor César González Minguez, Universidad del País Vasco, Bilbao, 2015, pp. 171-186 (pp. 177-181). 13 Juan Manuel, Conde Lucanor, p. 30-31. 14 Ídem, p. 31. 111@ MARIO COSSÍO OLAVIDE El caballero anciano del Libro del cavallero et del escudero también comparte esta muerte pacífica, pues "Dios [le] quiso dar galardón al alma ... por los servicios que él le avía fechas, et onra al cuerpo por quanto bien en este mundo fiziera''15• Si bien Fernando 111 tiene una muerte natural, Juan Manuel dice en el Libro de los estados que, aunque no murió por armas, sus conquistas contra la Granada nazarí le hicieron merecedor de este fin: "tanto afán et tanta lazería tomó en servi~io de Dios, et tantos buenos fechas acabó, que bien le deven tener por mártir et por sancto"16• En ese mismo pasaje, el autor advierte que no todos los reyes y nobles que mueren en guerra santa obtienen una muerte de galardón. Aquellos que mueren en territorios musulmanes robando dinero, forzando mujeres o c~metiendo pecados, aunque lo hacen en guerra, no lo hacen por "entención derecha et defendimiento de la ley et de la tierra de los christianos. Estos, aunque mueren, Dios, que sabe las cosas escondidas, sabe lo que ha de ser destos tales ... et pierden las almas"17• La consideración sobre la necesidad penitencial de la muerte martirial de los defensores resalta una de las particularidades de la clerecía señorial juanmanuelina, una que coincide con la moral caballeresca de su época: las acciones de los defensores deben orientarse por la justicia, valor supremo del sistema de pensamiento caballeresco, cuya validez no .se suspende durante la guerra y que permite al individuo obtener renombre en la tierra y la gloria eterna18• 15 Juan Manuel, Libro del cavallero ... , p. 69. Aunque no se sabe mucho de la juventud de este personaje por la pérdida de los capítulos introductorios del libro, algunos pasajes indican que antes de retirarse a la vida contemplativa participó en varias guerras (ibídem, pp. 32 y 57). Para reconstruir esta laguna y comprender el motivo del galardón recibido por el caballero al final de sus días, quizá no sea ocioso establecer paralelos con el caballero anciano del ejemplo SO de El conde Lucanor, pues ambos son figuras didácticas que representan los vestigios de una nobleza educada en un periodo de ignorancia y crisis social. El caballero del ejemplo es un viejo cruzado que tuvo la oportunidad de vivir "muy grand tiempo" en la corte de Saladín Ouan Manuel, Conde Lucanor, p. 211). Si se describía un pasado militar similar en los capítulos perdidos del Libro del cavallero et del escudero, esto explicaría la buena muerte del caballero, ganada tanto por sus acciones militares como por las espirituales. 16 Juan Manuel, Libro de los estados, lan Roben Macpherson y Robert Brian Tate (eds.), Castalia, Madrid, 1991, p. 226. 17 Ídem, pp. 225-226. 18 La concepción de caballería de Ramon Llull, que influencia fuertemente a Juan Manuel, establece ya este vínculo: "On, si cavaylaria e justicia se covenen tant foitment * 112 LA MUERTE, QUE ANDA TODO EL DÍA ENTRE LOS PIES ... La última forma de morir es la muerte de justicia, enviada por Dios para castigar las malas acciones y los pecados de quienes, por su posición social o por circunstancias específicas, no han recibido justicia en la tierra. Este trance no termina con la primera muerte, de carácter corporal, sino que implica, en algunos casos, la más temida mors secunda 19• En la obra de Juan Manuel existen dos tipos de muerte de justicia: las muertes rápidas y las muertes lemas. Las primeras tienen implicaciones moralizantes y son utilizadas para describir los vicios de miembros de la monarquía y de la nobleza que actúan contra el orden estamental. Este comportamiento conlleva un fulminante castigo divino, ejecutado directamente por Dios o, más habitualmente, por la mano de defensores convertidos en ejecutores de la justicia divina. Abundan ejemplos de este tipo de muerte en las historias de los emperadores romanos y reyes visigodos de la Crónica abreviada. En la abreviación del material historiográfico de la Estoria de España, el magnate cambia sustancialmente algunos episodios que para los equipos alfonsíes describían la inestabilidad política originada por las interferencias de los levantiscos defensores. La Crónica sostiene lo contrario que su modelo: la nobleza cumple el rol de apoyar gobernantes justos, pero cuando estos comienzan a dedicarse "al vicio et a folgar et a usar todas malas costunbres", debe castigarlos2º. En la Estoria de España, el emperador Probo es descrito como un hombre "muy derechurero et muy noble en todos sos fechos", quien pacificó las provincias rápidamente tras asumir el trono romano. Eso sí, no fue capaz de soportar "las lo~anías et los desdenes de los cavalleros", a quienes, sin la premura de la guerra, había encomendado que cavaylaria no pot ésser sens justícia, aqueyl cavayler qui fa si mateix enjuriós e és enamic de justicia desfa si mateix e ren[e]gue e menyscreu l'orde de cavaylaria". Ramon Llull, L/ibre de /'orde de cava/leria, Alben Soler i Llopart (ed.), Barcino, Barc.elona, 1988, pp. 209-210. Sobre el pasaje del Libro de los estados, véase A. Guiance, Los discursos ... , pp. 338-339. 1' Ap 21: 8: " ... et incredulis et execratis et homicidis et fornicatoribus et veneficis et idolatris et omnibus mendacibus pars illorum erit in stagno ardenti igne et sulphure quod est mors secunda" (cito por la Vulgata en Andrés Enrique-Arias (dir.), Biblia Medieval, http://www.bibliamedieval.es [13 de enero de 2020)). Véase E. Mitre, Morir ... , pp. 83-85. 20 Juan Manuel, Crónica ... , p. 119. 113@ MARIO COSSÍO OLAVIDE «Fijo, vós sodes el postremer fijo que yo ove ... pero non vos puedo dar heredad ninguna, mas do vos la mi espada Lobera que es cosa de muy grant virtud et con que me diw Dios a mí mucho [bien]; et do vos estas armas que son señales de alas et de leones». . . Et demás desto, diol la su bendis:ión, diciendo que pedía mers:ed a Dios quel diese et le otorgase la bendis:ión que él le clava; ca él le dava todas bendis:iones quel podíe dar; et que tenía que en estas rnsas quel avía" dado, quel heredaba mejor que a ninguno de sus fijos36• El rey Sancho confirma que esta bendición llega, sin interrupciones, hasta Juan Manuel: "Et así, vuestro padre heredó conplidamente la bendición del rey don Ferrando ... et só muy bien s:ierto que la él dio a vós quando niorié muy de buen talante" 37• Antes de morir y sabiéndose maldito, pero rey, Sancho emplea su privilegio real para extender una tercera bendición sobre Juan Manuel: Et pues la avedes [la bendis:ión] como dicho es, et yo non he bendis:ión mas he maldis;ión como dicho es, non vos puedo dar otra bendis:ión, nin vos faze mengua. Mas por[que] los reys son fechura de Dios et por esto han avantaja de los otros omnes, porque son fechura apartada de Dios; et si por esto yo vos puedo dar alguna bendis:ión, pido por mers;ed a Dios que vos dé la su bendición et vos dé la mía, quanta vos yo puedo dar. Agora, don Johan, señor, llegad vos a mí. Et dar vos he [mi bendis;ión] por despedirme de vós38• Las palabras que Juan Manuel atribuye al muriente rey describen versiones alternativas de dos muertes regias, la de Fernando III y la de Sancho IV, que ponen en tela de juicio la legitimidad dinástica de los descendientes de Alfonso X por una maldición irremontable. Creo que el autor propone que este cuestionamiento sobre la legitimidad se extiende hasta el actual rey de Castilla, Alfonso XI, 36 Juan Manuel. Libro de las tres rllZ()nes, pp. 105-106. 37 Ídem, p. 106. 38 Ibídem. @ 120 L4 MUERTii, QUE ANDA TODO EL DÍA ENTRE LOS PIES ... y su heredero, el infante Pedro. Esta es la historia disidente de la clerecía señorial juanmanuelina, donde se combinan narraciones de la cronística postalfonsí con creaciones propias del autor, disputando el discurso legitimador del poder regio producido en el entorno cortesano por la historiografía de Alfonso Xl39• El discurso resultante sirve como una herramienta propagandística para que los descendientes del magnate puedan sostener sus redamos al trono castellano y aspiren a llamarse reyes. Para Juan Manuel el óbito, además de un evento fundamental de la existencia humana, sirve como una herramienta ideológica al servicio de un discurso de legitimidad nobiliaria y linajística. Su finalidad moralizante se observa en los buenos finales del caballero anciano en el Libro del cavallero et del escudero, de Fernando III en la Crónica abreviada y de Ricardo I de Inglaterra en El conde Lucanor. En estas muertes regias y nobiliarias, la justicia que orientó las vidas de los murientes les permitió obtener la gloria eterna. Su fin político se observa en las narraciones de las malas muertes, históricas o hábilmente manipuladas, de quienes actuaron contra los derechos nobiliarios, como sucede en la Crónica abreviada y en El conde Lucanor, o dinásticos, como en el Libro de las tres razones. En este último libro, el autor despliega también un motivo común en las narrativas tradicionales: el poder profético de un hombre que muere40• Las palabras finales de Fernando III, Alfonso X, el infante Manuel y Sancho IV sientan las bases de su contradiscurso de legitimidad política. Establecen la existencia de dos linajes regios, el maldito de Alfonso XI y el bendito de Juan Manuel41 • Profecía 39 Utilizo el término historia disidente propuesto por Leonardo Funes y María Elena Qués, "La historia disidente. El lugar del Libro de las armas en el discurso historiográfico del siglo XIV castellano", Atalaya. Revue franrais d'études médiévales hispaniques, 6 (1995), pp. 71-78 (pp. 76-78). Juan Manuel refuta así también la visión construida por Sancho IV sobre la legitimidad de su linaje ( Cf Castigos del rey don Sancho Jv, Hugo Óscar Bizzarri (ed.), Iberoamericana, Madrid, 2001, p. 166). -40 En el lndex de Thompson, el motivo D 1812.2.4 (Poder profético de un hombre moribundo). Véase también M310.l.l (Profecía: preeminencia de la descendencia) Y M301.17 (Rey como profeta). Cf Stith Thompson, Motiflndex of Folk-Literature, Indiana University Press, Bloomington, (1955-1958] 1989, 6 vols. 41 Véanse Peter Norman Dunn, "The Structures of Didacticism. Private Myths and Public Fictions", en Ian Macpherson (ed.), juan Manuel Studies, Tamesis, Londres, 19n, pp. 53-67 y A Deyermond, "Cuentística y política en Juan Manuel. El conde 121@ MARIO COSSÍO OLAVIDE implícita-pero irresuelta durante la vida del escritor-, que se cumplió al desaparecer la rama legítima de Alfonso XI con otra mala muerte regia, la d~ Pedro I en Montiel en 1369, y la accesión al trono de Enrique de Trastárnara y su bendita esposa, la reina Juana Manuel, hija del noble. Lucanor", en Leonardo Funes y José Luis Moure (eds.), Studia in honorem Germdn Orduna, Universidad de Alcalá, Alcalá de Henares, 2001, pp. 225-239 (pp. 234-235). @122