Claves para la elaboración de un trabajo académico [Recurso Educativo]
Abstract
[ES]El objetivo de esta monografía es ofrecer unas pautas generales para la elaboración de un trabajo académico. Sus destinatarios principales son los estudiantes de grado, por lo que el enfoque que toma esta guía está esencialmente adaptado a las características de un Trabajo Fin de Grado.
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Claves para la elaboración de un trabajo académico Descripción CLAVES PARA LA ELABORACIÓN DE UN TRABAJO ACADÉMICO Olga Ivanova1 y Daniel Escandell Montiel2 1Departamento de Lengua Española, Universidad de Salamanca 2Departamento de Literatura Española e Hispanoamericana, Universidad de Salamanca Salamanca, 2022 Índice Introducción 3 I. El trabajo académico 4 I.a. ¿Qué se escribe cuando se escribe un trabajo académico? 4 I.b. Cosas que preguntarte antes de ponerte a escribir 5 II. La estructura de un trabajo académico 8 II.a. Cada cosa en su lugar 8 II.b. La forma importa 11 II.c. La corrección es clave 12 III. El estilo académico 14 III.a. Una cuestión de estilo 14 III.b. El registro académico 15 IV. Claves fundamentales de citación 17 IV.a. Tipos de citas 17 IV.b. Sistemas de citación 18 ESTILO DE SALAMANCA [email protected] Page 1 Estilo de Salamanca
IV.c. Qué se puede citar y cómo 19 Para saber más 21 Introducción El objetivo de esta monografía es ofrecer unas pautas generales para la elaboración de un trabajo académico. Sus destinatarios principales son los estudiantes de grado, por lo que el enfoque que toma esta guía está esencialmente adaptado a las características de un Trabajo Fin de Grado. Los Trabajos Fin de Grado (TFG) son una condición sine qua non para la obtención del título de graduado. Si bien las diferentes especialidades pueden fomentar una práctica mayor o menor en la elaboración de trabajos académicos a lo largo de la formación universitaria —son, sin duda, más habituales en las carreras humanísticas—, la preparación del TFG es el colofón de toda titulación y, como tal, debe saberse elaborar de forma adecuada. Como cualquier trabajo académico, el TFG obedece a unas determinadas normas que rigen no solo su contenido, sino también sus aspectos formales y estilísticos. Aunque, a priori, puede parecer sencillo plasmar los resultados de un análisis crítico o de una encuesta sobre papel, existe una serie de pautas que no solo convierten un TFG en un trabajo acorde a lo que se espera de un texto académico, sino que también permiten evitar interpretaciones erróneas, lecturas tediosas, e incluso prácticas indeseadas, como el plagio. A pesar de ello, los estudiantes no siempre tienen a su alcance materiales sistematizados (y verificados) sobre cómo tiene que ser un TFG. Saber de antemano cómo debe orientarse y qué estructura debe tener puede, indudablemente, ayudar a los estudiantes a avanzar en la elaboración de sus TFG de forma adecuada. Por ello, esta monografía reúne, de forma resumida, gráfica y accesible, unas pautas generales sobre el contenido, formato y estilo de un trabajo académico de este tipo. Sin pretender ser una fuente de datos exhaustivos, persigue el objetivo de ser un punto de orientación inicial para la elaboración pautada, correcta y oportuna de un TFG en cualquier ámbito de la investigación científica. Los autores esperamos que sirva a todos los usuarios como una guía básica para el apasionante viaje por la investigación académica. 1. El trabajo académico El primer paso hacia la elaboración de un trabajo académico adecuado es conocer en qué consiste, qué características tiene y cómo se plantea. En este primer capítulo de la monografía nos centramos en la definición de un trabajo académico, en la descripción de sus características de contenido y formales, así como en las pautas para su planteamiento inicial. I.a. ¿Qué se escribe cuando se escribe un trabajo académico? Un trabajo académico es un texto de género científico-técnico que se realiza sobre un tema concreto de una rama científica. En la universidad, los trabajos académicos pueden ser ESTILO DE SALAMANCA [email protected] Page 2 Estilo de Salamanca
desarrollados por el profesorado (normalmente, en formato de artículos científicos, reseñas o libros) y, por supuesto, por el estudiantado, que a lo largo de sus estudios puede enfrentarse a la elaboración de pequeños trabajos de investigación, resúmenes o reseñas. De entre estos últimos, el trabajo académico por excelencia es el Trabajo Fin de Grado, más conocido como TFG. Un TFG es un trabajo de investigación elaborado por un/a estudiante de manera individual, bajo la tutela y la orientación de un/a profesor/a, y tanto su temática como su orientación metodológica deben ser coherentes entre sí. Todos los trabajos académicos se definen por una serie de características comunes y obedecen a unas normas establecidas, que guían los tres aspectos principales de un trabajo de esta naturaleza: su contenido, su forma y su estilo. Figura 1. Los tres aspectos de un trabajo académico Respecto a su contenido, un trabajo académico es: (a) un trabajo personal e individual: se elabora por su autor/a de forma autónoma y original, que debe asegurar aportar algo novedoso al ámbito de estudio elegido; y (b) un trabajo basado en la investigación: se elabora a partir de la consulta crítica y reflexiva de los materiales existentes y, si procede, a partir de un estudio empírico propio, que reflejen el desarrollo de un proceso de análisis. Así, un trabajo académico debe demostrar la capacidad de llevar a cabo una investigación y reflexionar sobre el tema estudiado, presentándolo de forma adecuada por escrito. Respecto a sus aspectos formales, un trabajo académico se ajusta a la estructura tipo de este género textual. Quiere decir que su redacción y ordenación deben seguir un esquema determinado, y que la extensión de las diferentes partes obligatorias y opcionales se ajuste a lo esperado en un trabajo de este tipo. Hablamos con más detalle sobre los aspectos formales en el capítulo «II. La estructura de un trabajo académico». Por último, respecto a su estilo, un trabajo académico debe obedecer a los criterios de claridad, no ambigüedad, precisión y, por supuesto, corrección ortográfica y gramatical. Nos adentramos en los principales aspectos del estilo de un TFG más abajo, en el epígrafe «III.a. Una cuestión de estilo». I.b. Cosas que preguntarte antes de ponerte a escribir Todo trabajo académico es el resultado del interés por un tema científico concreto. No obstante, incluso los temas concretos pueden resultar demasiado extensos para un único trabajo académico, más aún si se trata de un TFG. Así, las características de una corriente literaria, las funciones de un tipo de sintagma o los rasgos sociolingüísticos de una comunidad de habla, pueden constituir una temática demasiado extensa, propia de un gran proyecto de investigación y, por lo tanto, de varios trabajos académicos, incluso libros. Estos temas, sin embargo, se convierten en más idóneos para un TFG si se especifican y, por tanto, se acotan. Es perfectamente viable definir como un tema de un ESTILO DE SALAMANCA [email protected] Page 3 Estilo de Salamanca
trabajo académico de estas características las manifestaciones de las características de una corriente literaria en un grupo de autores; el análisis de una función específica de un tipo de sintagma en obras de una época histórica; o el estudio del efecto de una serie de variables sociales en la vitalidad de un fenómeno lingüístico. Hay que ser cautos, no obstante, en la especificación: el tema elegido tampoco debe ser demasiado concreto. Optar por un tema excesivamente específico puede impedir, en primer lugar, encontrar suficiente información para la elaboración del trabajo; en segundo lugar, puede comprometer la posibilidad misma de realizar un trabajo de extensión y profundidad temática suficientes. Es igualmente importante que el tema elegido sea de interés para quien elabore el trabajo y sobre el que se tengan algunos conocimientos previos. Sentir motivación ante la realización de una investigación, y asegurarse de que existan suficientes fuentes bibliográficas para sustentar el desarrollo del trabajo, es fundamental para que todo el proceso de investigación y elaboración sea productivo. Figura 2. Claves para la formulación del tema de un trabajo académico / TFG Junto con la elección del tema, no es menos importante la decisión sobre la metodología que se va a emplear para la elaboración del trabajo académico. En términos generales, por su metodología los trabajos académicos se dividen en teóricos —el enfoque más conocido es el de revisión bibliográfica— y empíricos, que ofrecen todo un abanico de posibilidades: desde estudios cualitativos, críticos y contrastivos hasta la realización de encuestas, análisis de corpus o realización de experimentos. La elección de la metodología debe ser acorde al tema elegido y no cabe duda de que mientras que algunos temas pueden ser afrontados desde perspectivas metodológicas diferentes, otros son más restrictivos en cuanto al enfoque que podemos adoptar. Veamos brevemente qué implican como métodos de investigación los enfoques más comunes de los trabajos académicos: Revisión bibliográfica. El objetivo de este método, también conocido como método ESTILO DE SALAMANCA [email protected] Page 4 Estilo de Salamanca
documental, es recopilar y analizar críticamente la información disponible sobre el tema estudiado. Implica consultar, recopilar, ordenar y comentar todos los datos accesibles sobre el tema central del trabajo, aportando, como resultado final, un actualizado estado de la cuestión sobre el tema estudiado. Como método, es apropiado cuando no tenemos posibilidad de recoger datos propios o cuando, por ejemplo, existe una necesidad de sistematizar los conocimientos sobre nuestro tema. Los trabajos académicos basados en este método son igual de importantes que los demás, porque aportan una visión coherente y actualizada sobre un tema concreto. Investigación empírica. El objetivo de este método es realizar, a partir un objetivo concreto, un estudio práctico que permita confirmar o rechazar una hipótesis científica. El estudio práctico puede tener formato de una encuesta, análisis de corpus o experimento de laboratorio. Su aportación es una conclusión específica y contextualizada sobre el fenómeno estudiado. Como método, es apropiado cuando queremos conocer un aspecto concreto del tema de nuestro interés. La forma de recoger datos sobre dicho fenómeno puede ser de corte cuantitativo, en cuyo caso se establecen correlaciones estadísticas entre el fenómeno y otras variables, o de corte cualitativo, en cuyo caso nos centramos más en los aspectos narrativos, como las opiniones, las experiencias, las actitudes o cualquier otro conjunto de datos (por ejemplo, un corpus de textos). No son pocos los trabajos académicos que aplican una perspectiva mixta, que une los enfoques cuantitativo y cualitativo. Estudio crítico. Más habitual en el ámbito humanístico, este método prevé ofrecer un estudio analítico personal sobre el tema escogido. Contextualizado dentro de las opiniones de otros especialistas sobre el tema, permite plasmar, a partir de una argumentación sólida y fundamentada, la perspectiva propia del autor. Los enfoques de este tipo son propios en el estudio de obras literarias o artísticas, que permiten una aproximación crítica. Figura 3. Enfoques metodológicos en un trabajo académico Revisión bibliográfica · Elegible dentro de cualquier ámbito científico. · Requiere una lectura y un análisis crítico de la literatura existente sobre el tema. · Aporta una visión actualizada, general y específica, sobre el tema estudiado. ESTILO DE SALAMANCA [email protected] Page 5 Estilo de Salamanca
Investigación empírica · Elegible dentro de cualquier ámbito científico que permita una recogida de datos. · Los datos pueden ser de naturaleza cuantitativa (numéricos) o cualitativa(narrativos). · Requiere analizar los datos a la luz del estado actual del tema y de la teoría elegida del ámbito científico. · Aportan una visión nueva, más específica, sobre el tema estudiado. Estudio crítico · Elegible dentro de ámbitos que generan obras o datos que pueden analizarse críticamente. · Requiere estudiar y comentar el fenómeno o la obra estudiada a la luz del estado actual del tema. · Aporta una visión nueva, personal, sobre el fenómeno estudiado. 1. La estructura de un trabajo académico Aunque diferentes instituciones y editoriales pueden requerir una estructura específica del trabajo que se pretenda publicar, y las universidades suelen facilitar unas normas generales para la elaboración de los TFG, los trabajos académicos suelen tener una estructura más o menos fija, que gira en torno a tres partes: (a) la introducción; (b) los capítulos de desarrollo, y (c) las conclusiones. Además, todos los trabajos académicos van obligatoriamente precedidos de un resumen y seguidos de una lista de bibliografía empleada y citada. En un TFG, como trabajo académico extenso, se espera, asimismo, la inclusión del índice de contenido. II.a. Cada cosa en su lugar Cada uno de los componentes de un trabajo académico debe obedecer a unos criterios de contenido, organización y extensión: Índice de contenido. Recoge, en formato de una tabla de contenidos, todos los epígrafes (capítulos, secciones y subsecciones) del trabajo, ordenados según su aparición e identificados con el número de página en la que empiezan. La mayoría de los editores de texto en los que se redactan los trabajos académicos permiten incluir un índice automatizado, que se actualiza en función de los cambios en el documento. En un TFG, el ESTILO DE SALAMANCA [email protected] Page 6 Estilo de Salamanca
«Índice» de contenido es obligatorio y aparece justo después de la portada. Resumen. El resumen es, con frecuencia, el último apartado del trabajo académico que se escribe. Esto es así porque el resumen debe reflejar, de forma muy breve, los principales aspectos teóricos, metodológicos y novedosos de la investigación y de los que no se tiene visión completa hasta terminar el trabajo. En los trabajos académicos, los resúmenes no suelen superar las 300 palabras; en un TFG pueden ser algo menos, de entre 125 y 200 palabras (pero siempre de acuerdo con las normas que indique la normativa específica). Introducción. Se trata de una sección fundamental en la que se presentan el objetivo del trabajo, el ámbito de estudio en el que se sitúa, la pregunta de investigación, los métodos empleados para responderla, el posible alcance o impacto de la investigación y, si es posible, la anticipación de las conclusiones. En un TFG, puede ocupar aproximadamente entre el 5 % y el 10 % de la extensión total; por ejemplo, entre 1 y 2 páginas para un trabajo de 25 páginas de extensión. Capítulos de desarrollo. Los diferentes capítulos de desarrollo del trabajo académico tienen como objetivo: Contextualizar la investigación. La gran mayoría de los trabajos incluyen un capítulo comúnmente rotulado como «Marco teórico» o con un enunciado que refleje el tema global del trabajo. Especificar y detallar la metodología empleada para llevar a cabo la investigación. Dependiendo de la tipología del trabajo, puede elaborarse un capítulo separado, rotulado «Metodología», o bien los datos relativos a los métodos empleados pueden integrarse en otros capítulos cuando la información que se pretende ofrecer no es suficiente para formar un capítulo independiente. Presentar los resultados pormenorizados del estudio. Si bien es habitual encontrar un capítulo titulado «Resultados», también es frecuente —más aún, en los trabajos del ámbito de las humanidades— que el capítulo dedicado a la síntesis de los resultados objetivos se titule con un enunciado que refleje la pregunta de investigación del trabajo. Es habitual que el capítulo de los resultados se divida en subsecciones, dedicadas cada una de ellas a un aspecto concreto de la pregunta de investigación. Los capítulos de desarrollo ocupan la mayor parte del trabajo académico y si bien es difícil que ESTILO DE SALAMANCA [email protected] Page 7 Estilo de Salamanca
cuenten con extensión similar, el del Marco Teórico y el de los Resultados suelen ser los más amplios, llegando a ocupar, entre los dos, la mitad de todo el texto. Conclusión. Se trata de una sección indispensable del trabajo académico, en la que se analizan y comentan los resultados obtenidos a la luz de sus avances para la investigación del tema estudiado. En función del tipo de trabajo, esta parte puede distribuirse en dos capítulos independientes —el de «Discusión» y el de «Conclusiones»—, o sistematizarse en «Conclusiones». En «Discusión» el foco se pone sobre la comparación de los resultados obtenidos con lo que ya se conocía sobre el tema del trabajo; en «Conclusiones», por su parte, el acento recae sobre las principales aportaciones del trabajo. En el caso de optar por Discusión, más propia de los ámbitos de ciencias puras o ciencias de la salud, la extensión del capítulo puede equipararse a la del Marco Teórico o Resultados. Las Conclusiones, a su vez, suelen ser más breves, ocupando un espacio parecido al de la Introducción. Bibliografía. La lista de la bibliografía usada y citada es un elemento indispensable de cualquier trabajo académico. Por norma general, solo recoge aquellas fuentes, en orden alfabético, que hayan sido expresamente citadas en el texto. La clave para hacer una buena lista bibliográfica es emplear un estilo de citación normalizado: todas las fuentes deben citarse en el mismo formato, bien elegido por el autor del trabajo bien el establecido por la universidad o la editorial (los estilos más comunes son los conocidos como APA, MLA y Chicago, y suelen actualizarse cada pocos años). Dependiendo de la tipología del trabajo, la lista bibliográfica puede subdividirse en fuentes primarias y fuentes de consulta: es una división habitual en trabajos que consultan obras originales, o primarias (gramáticas o diccionarios, textos literarios originales, documentos legislativos, artículos periodísticos, etc.), y las analizan a partir de la consulta de otras obras científicas de consulta (artículos o libros científicos). Anexos. Los anexos no son un apartado obligatorio de todo trabajo académico, pero sí son útiles cuando la investigación se ha basado en los materiales que pueden ayudar a entender la metodología y los resultados al ofrecer la información sobre cómo o sobre qué se ha realizado el estudio de forma detallada. Los anexos, por lo tanto, están reservados para los corpus manejados (de textos, muestras, listas, etc.), las tablas estadísticas completas, los modelos de encuesta, etc. Figura 4. Una estructura tipo de un TFG Índice de contenido · Aparece justo después de la portada y ocupa un folio aparte. · Incluye todos los epígrafes (capítulos, secciones, subsecciones) que componen el trabajo, con la indicación de la página en la que empiezan. ESTILO DE SALAMANCA [email protected] Page 8 Estilo de Salamanca
Resumen · Recoge, en un máximo de palabras preestablecido, las principales bases teóricas y metodológicas del trabajo, y enuncia, de forma muy resumida, las conclusiones alcanzadas. Introducción · Es una sección relativamente breve que precede todo el trabajo y que sirve para justificar por qué se realiza la investigación. · Basándose en una breve anticipación del marco científico y los métodos seleccionados, argumenta el interés, la novedad o la necesidad de estudio del tema tratado. · En los TFG, puede avanzar brevemente los objetivos y las conclusiones obtenidas. Capítulos de desarrollo · Capítulo del «Marco teórico». Presenta una revisión crítica de la literatura que sirve como punto de partida para la investigación. · Capítulo de «Metodología». Más habitual en trabajos basados en investigación empírica (los trabajos de revisión bibliográfica y estudio crítico suelen integrar la información sobre los métodos en otros capítulos), debe incluir la información sobre todos los procedimientos que han permitido realizar la investigación: método y técnica de recogida de datos, muestra manejada y procedimientos de análisis. · Capítulo de «Resultados». Presenta de forma detallada, y frecuentemente dividido en subsecciones, los resultados obtenidos tras la investigación. Conclusiones · Sistematiza, de forma resumida, las principales conclusiones alcanzadas tras el estudio. · Las conclusiones obtenidas pueden compararse y comentarse a la luz de otros estudios existentes. Si la extensión de esta parte se incrementa, puede ser interesante subdividir este capítulo en «Discusión» y las «Conclusiones» propiamente dichas. ESTILO DE SALAMANCA [email protected] Page 9 Estilo de Salamanca
Cita literal: Tal y como afirman Loureda y Schrott, el hablar es «una actividad en la que se actualizan todos los conocimientos, lingüísticos o no, de los hablantes para formar una representación comunicable acerca de cualquier realidad» (2021, p. 18) Cita indirecta: Tal y como afirman Loureda y Schrott (2021), el hablar es un tipo de actividad en la que los hablantes recurren a sus conocimientos lingüísticos y extralingüísticos para comunicar una realidad. IV.b. Sistemas de citación Como decíamos, hay diferentes sistemas de citación y desde hace muchos años los parentéticos son los que más emplean las diferentes editoriales y revistas académicas de prestigio. En tu TFG puedes seguir la recomendación del departamento o de tu tutor/a, pero conviene siempre emplear como referencia las versiones actuales de organizaciones como MLA (Modern Language Association) o APA (American Psychological Association), que son las más extendidas en Ciencias Humanas y Sociales. Escojas el sistema que escojas, recuerda que es muy importante hacer un trabajo sistemático: sigue el mismo sistema de citación en todo tu trabajo y asegúrate de incluir en la bibliografía todas las referencias que hayas empleado a lo largo de tu trabajo. Y esto es muy importante: si no lo has citado en tu texto, no puede estar en tu bibliografía; y si está en tu bibliografía, tienes que haberlo citado en tu texto. IV.c. Qué se puede citar y cómo Como avanzábamos en el capítulo II, las fuentes de consulta para la elaboración de un trabajo académico pueden ser muy diversas. Las más comunes, por su adecuación, solidez y rigor, son otros trabajos académicos: libros, manuales, artículos científicos o reseñas. No obstante, dependiendo del enfoque de la investigación, puede ser necesario consultar otras fuentes, sobre todo fuentes originales, que normalmente se usan como el corpus o el objeto de estudio de un trabajo académico. Si solo recurrimos a otros trabajos académicos como fuente de consulta, basta con que los recojamos en la lista de «Bibliografía». Si, además de estos trabajos, consultamos fuentes originales, la lista bibliográfica debe desdoblarse en fuentes primarias (obras originales) y fuentes de consulta (trabajos académicos consultados y citados). La gran mayoría de los trabajos académicos aparecen recogidos e indexados en diferentes bases de datos científicas y suelen ser accesibles a través de catálogos de biblioteca. Sin embargo, cada vez son más frecuentes los recursos fiables que no aparecen publicados en el formato convencional de libro o artículo científico. Nos referimos, ante todo, a artículos y textos en línea, así como a recursos web como, por ejemplo, un blog. Para responder a la pregunta de si se pueden usar estas nuevas fuentes para la elaboración de un trabajo académico, cabe preguntarse primero si la información que ofrecen es de calidad ESTILO DE SALAMANCA [email protected] Page 16 Estilo de Salamanca
científica. La calidad científica se mide, ante todo, por el hecho de que la información proporcionada sea contrastada: en primer lugar, debe tener autor y este autor debe citar las fuentes que a su vez haya consultado. Aunque artículos de enciclopedias colectivas, como la Wikipedia, están bien documentados, muchos otros no siempre proporcionan información contrastada al carecer de un autor explícito y al no ofrecer las fuentes de la información recogida. A finales del siglo xx era habitual diferenciar entre fuentes impresas y digitales, incluyendo una sección de «Webgrafía». Esto hace mucho tiempo que no se hace: puesto que el modo en que se recoge una entrada bibliográfica nos dice si es un libro, un capítulo, un artículo de una revista o de un periódico, una película (en formato físico o de un servicio de streaming), una canción, una página web, un mensaje de Twitter, y un largo etcétera, no es preciso hacer esa diferenciación entre secciones y, de hecho, debes evitarlo por completo. Simplemente, usa bien la hoja de estilo que hayas escogido asegurándote de que el modo en que introduces esa referencia en la bibliografía se corresponde con el tipo de documento que es. Figura 7. Modelos de citación de fuentes de diferente naturaleza Algunas referencias bibliográficas de ejemplo siguiendo, en este caso, APA7 (libro académico) Miguel Martínez, E. de (1996). La Celestina de Rojas. Gredos. (capítulo de un libro académico) Escandell Montiel, D. (2012). El escenario virtual de la blogoficción. Construcción avatárica en la narración digital. En J. Ortega (ed.), Nuevos hispanismos: para una crítica del lenguaje dominante (pp. 107-126). Iberoamericana-Vervuert. (edición de una obra literaria) Cervantes Saavedra, M. de (2006). La Galatea (F. López y Mª. T. López, eds.). Cátedra. (Publicación original 1585). (artículo científico) Moreno Fernández, F. (2021). Notas epistemológicas sobre variación para una lingüística de corpus. Revista Signos, 54(107), 919-941. (artículo científico en línea) Ivanova, O., Fernández del Viso, M., y García Meilán, J. J. (2021). Humor y demencia: una aproximación al estudio del humor en el deterioro cognitivo. Estudios de Lingüística del Español, 43, 183-213. https://infoling.org/elies/43/elies43.pdf. (artículo periodístico en línea) Gómez Urzaiz, B. (2021, 5 diciembre). El misterio del donante anónimo que devolvió el manuscrito desaparecido de Celia en la revolución. El País. https://elpais.com/cultura/2021-12ESTILO DE SALAMANCA [email protected] Page 17 Estilo de Salamanca
05/el-misterio-del-donante-anonimo-que-devolvio-el-manuscrito-desaparecido-de-celia-en-larevolucion.html. ESTILO DE SALAMANCA [email protected] Page 18 Estilo de Salamanca
Algunas referencias bibliográficas de ejemplo siguiendo, en este caso, APA7 (libro académico) Miguel Martínez, E. de (1996). La Celestina de Rojas. Gredos. (capítulo de un libro académico) Escandell Montiel, D. (2012). El escenario virtual de la blogoficción. Construcción avatárica en la narración digital. En J. Ortega (ed.), Nuevos hispanismos: para una crítica del lenguaje dominante (pp. 107-126). Iberoamericana-Vervuert. (edición de una obra literaria) Cervantes Saavedra, M. de (2006). La Galatea (F. López y Mª. T. López, eds.). Cátedra. (Publicación original 1585). (artículo científico) Moreno Fernández, F. (2021). Notas epistemológicas sobre variación para una lingüística de corpus. Revista Signos, 54(107), 919-941. (artículo científico en línea) Ivanova, O., Fernández del Viso, M., y García Meilán, J. J. (2021). Humor y demencia: una aproximación al estudio del humor en el deterioro cognitivo. Estudios de Lingüística del Español, 43, 183-213. https://infoling.org/elies/43/elies43.pdf. (artículo periodístico en línea) Gómez Urzaiz, B. (2021, 5 diciembre). El misterio del donante anónimo que devolvió el manuscrito desaparecido de Celia en la revolución. El País. https://elpais.com/cultura/2021-1205/el-misterio-del-donante-anonimo-que-devolvio-el-manuscrito-desaparecido-de-celia-en-larevolucion.html. ESTILO DE SALAMANCA [email protected] Page 19 Estilo de Salamanca
Por último, no es menos importante incluir las referencias a cualquier material visual —imágenes, tablas o gráficas— que tomemos de otras fuentes. En este caso, tras citarlos en el texto, incluimos los datos de la fuente que nos los ha proporcionado en la lista bibliográfica. Para saber más Corrección y norma Instituto Cervantes (2012). El libro del español correcto. Madrid: Espasa. Real Academia Española / Asociación de Academias de la Lengua Española (2019). Gramática y ortografía básicas de la lengua española. Madrid: Espasa. Guías para la elaboración de trabajos académicos Durán Martínez, D., A. Gómez Gonçalves y M.E. Sánchez Sánchez (coords.) (2017). Guía didáctica para la elaboración de un trabajo académico. Salamanca: Iberoprinter. Disponible en: https://gredos.usal.es/handle/10366/132754 Hojas de estilo para la citación American Psychological Association (s. f.) «APA Style». APA. Recuperado de https://apastyle.apa.org/ (consultado el 28 de agosto de 2022). Modern Language Association (s. f.). «MLA Style». MLA. Recuperado de https://www.mla.org/MLA-Style (consultado el 28 de agosto de 2022). University of Chicago (s. f.). The Chicago Manual Style Online. Recuperado de https://www.chicagomanualofstyle.org/home.html (consultado el 28 de agosto de 2022). Otros recursos de apoyo para la citación Purdue University (s. f.). «Research and citation». The Purdue Online Writing Lab. Recuperado de https://owl.purdue.edu/owl/purdue_owl.html (consultado el 28 de agosto de 2022). ESTILO DE SALAMANCA [email protected] Page 20 Estilo de Salamanca