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Análisis comparativo de la traducción del lenguaje soez en la novela The Stand

Guntín Meizoso, Daniel Iván

Abstract

En este trabajo realizaremos un análisis de la traducción del lenguaje soez en The Stand, del autor estadounidense Stephen King. Primero, repasaremos la vida de este autor y su relación con la crítica. Describiremos también varios aspectos relevantes de The Stand, como su argumento. También estudiaremos el lenguaje soez como concepto, su definición, lo que comprende, cómo se divide; y su traducción, importancia y estrategias que se aplican típicamente durante este proceso. En definitiva, a través del análisis, donde evaluaremos la calidad de la traducción e identificaremos las estrategias empleadas por los traductores, buscamos demostrar que existen grandes carencias en la traducción del lenguaje soez en esta obra.

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UNIVERSIDAD DE SALAMANCA FACULTAD DE TRADUCCIÓN Y DOCUMENTACIÓN GRADO EN TRADUCCIÓN E INTERPRETACIÓN TRABAJO DE FIN DE GRADO ANÁLISIS COMPARATIVO DE LA TRADUCCIÓN DEL LENGUAJE SOEZ EN LA NOVELA THE STAND Autor: Daniel Iván Guntín Meizoso Tutor: Jorge Juan Sánchez Iglesias Salamanca, 2022 RESUMEN En este trabajo realizaremos un análisis de la traducción del lenguaje soez en The Stand, del autor estadounidense Stephen King. Primero, repasaremos la vida de este autor y su relación con la crítica. Describiremos también varios aspectos relevantes de The Stand, como su argumento. También estudiaremos el lenguaje soez como concepto, su definición, lo que comprende, cómo se divide; y su traducción, importancia y estrategias que se aplican típicamente durante este proceso. En definitiva, a través del análisis, donde evaluaremos la calidad de la traducción e identificaremos las estrategias empleadas por los traductores, buscamos demostrar que existen grandes carencias en la traducción del lenguaje soez en esta obra. Palabras clave: traducción, traducción literaria, lingüística, lenguaje soez, Stephen King. ABSTRACT In this paper we will study the translation of the foul language present in The Stand, by Stephen King. In order to face this task with the knowledge necessary for it, we will describe the author’s life and relationship with the literary critic. Furthermore, other important aspects related to The Stand, such as its plot, will also be explored. As for the foul language as a concept, we will be studying it in depth, namely, its definition, what foul language entails and how can it be classified; naturally, foul language’s relevance towards translation and various different approaches chosen typically by translators will also keep our focus. Respecting the analysis itself, we will assess the translation’s quality regarding foul language and identify the translators’ approaches. Thus, we will strive to prove that there are great shortcomings in The Stand’s Spanish translation in regards to foul language. Key words: translation, literary translation, linguistics, foul language, Stephen King. 1 ÍNDICE 1. INTRODUCCIÓN ............................................................................................................................ 2 2. LA VIDA DE STEPHEN KING ....................................................................................................... 4 2.1. STEPHEN KING Y LA CRÍTICA ................................................................................................. 6 3. LA OBRA, THE STAND: PUBLICACIÓN, ARGUMENTO Y OTROS DATOS RELEVANTES8 4. UN PANORAMA DE LAS TRADUCCIONES DE STEPHEN KING ......................................... 12 4.1. LAS TRADUCCIONES DE THE STAND ................................................................................... 15 5. EL LENGUAJE SOEZ: CONCEPTO Y DEFINICIÓN ............................................................... 15 5.1. EL LENGUAJE SOEZ Y SU TRADUCCIÓN ............................................................................ 17 5.2. CLASIFICACIONES DEL LENGUAJE SOEZ ......................................................................... 19 5.3. UNA TAXONOMÍA PARA NUESTRO ANÁLISIS .................................................................. 25 6. ANÁLISIS COMPARATIVO DE LA TRADUCCIÓN DEL LENGUAJE SOEZ EN THE STAND ................................................................................................................................................ 26 6.1. LA TRADUCCIÓN DEL LENGUAJE SOEZ EN THE STAND ............................................... 27 I. Sexo y obscenidad .......................................................................................................................... 27 II. Escatología y muerte ..................................................................................................................... 33 III. Religión, blasfemias y lo profano ................................................................................................ 36 IV. Alusiones a la familia ................................................................................................................... 39 V. Nominalia ...................................................................................................................................... 41 7. CONCLUSIONES .......................................................................................................................... 46 8. BIBLIOGRAFÍA ............................................................................................................................ 48 2 1. INTRODUCCIÓN El lenguaje soez constituye una parte integral de muchos idiomas y culturas. De igual manera que la traducción, este lenguaje forma parte de nuestro día a día, sea bienvenido o no. Naturalmente, no adopta solamente la forma de insultos e improperios: es un lenguaje muy cargado al que recurrimos, por ejemplo, para expresar emociones fuertes. Esta característica, junto con otras, como el hecho de que esté tan fuertemente ligado a su cultura de origen y también plagado de dobles sentidos y metáforas, lo convierteron en un gran reto de traducción. Aunque tradicionalmente se le ha prestado más bien poca atención, probablemente porque sus estrategias de traducción venían determinadas por la censura y otras circunstancias, en los últimos años se ha convertido en fruto de interés en la disciplina, particularmente en el ámbito de la traducción audiovisual. En este trabajo, motivado en parte por una afición personal al autor, analizaremos la traducción del lenguaje soez en la novela The Stand, de Stephen King. Para ello, clasificaremos ejemplos extraídos de la novela traducida al español, con el título Apocalipsis, de acuerdo con una taxonomía que desarrollaremos más adelante. A partir de esa clasificación, evaluaremos la calidad de la traducción de este lenguaje, a la vez que identificamos las estrategias empleadas por los traductores. En primer lugar, haremos un breve repaso por la vida del autor, Stephen King, en el que recogeremos aquellos sucesos y otros elementos que hayan podido influirle como escritor. También hablaremos de su relación con la crítica y la importancia que creemos que tiene de cara a su percepción por parte del público, los traductores y las editoriales. Partimos de la hipótesis de que su consideración como autor “de segunda” es en parte responsable de las carencias que abundan en las traducciones de las obras de King. Naturalmente también dedicaremos espacio a tratar aspectos relativos a la obra, The Stand, como su argumento y su intricado historial de publicación, sin olvidarnos de prestar atención a los géneros literarios contenidos en ella, así como los cultivados por el autor en otras novelas. Al hilo de esta idea y con la hipótesis de la negativa percepción de King como autor en mente, desarrollaremos un breve panorama de traducciones de sus obras. Nuestro objetivo al hacerlo es establecer un patrón de tiempo a partir de la comparación de las fechas de publicación de la novela original y su traducción. A partir de estos resultados extraeremos algunas conclusiones que refuerzan nuestra hipótesis. También aprovecharemos para 3 explicar algunos aspectos relativos a la publicación y traducción de las versiones existentes de The Stand. Una vez terminada la labor de contextualización sobre todo lo que rodea a la obra y a su autor, buscaremos establecer la base teórica sobre la que fundamentaremos nuestro trabajo, es decir, el análisis de la traducción del lenguaje soez en The Stand. Empezaremos por la cuestión de definir este concepto y la terminología con la que nos referimos a él. A continuación, comentaremos la importancia del lenguaje soez para la traducción, los retos que plantea y las estrategias que se aplican tradicionalmente. Llegados a este punto, tras tratar estos aspectos fundamentales, se hizo patente la necesidad de plantearnos una división del lenguaje soez que nos permitiera profundizar en mayor medida a nivel conceptual y recoger qué formas lingüísticas abarca este lenguaje. Para ello, presentaremos dos clasificaciones desarrolladas por varios investigadores reconocidos en esta línea de investigación. También describiremos la taxonomía que emplearemos para llevar a cabo nuestro análisis. El trabajo terminará con el propio análisis y las conclusiones finales. 4 2. LA VIDA DE STEPHEN KING Como hemos mencionado anteriormente, en este trabajo analizaremos la traducción del lenguaje soez en The Stand. Teniendo en cuenta además la naturaleza descriptiva y práctica de este trabajo, hemos estimado oportuno empezar por la contextualización del autor y la obra. Primero, entender sus circunstancias, sus motivaciones, la vida que llevaba; también conocer su educación o su estilo como escritor, por enumerar algunos factores importantes. El grado de profundidad del conocimiento sobre todo lo relativo al autor determinará en gran medida la capacidad de comprensión del texto original. Por lo tanto, antes de adentrarnos en cuestiones más teóricas concernientes al análisis de The Stand, nos referiremos primero al autor de esta obra: Stephen King. En concordancia con lo que hemos descrito en el anterior párrafo, en este apartado no nos limitaremos a realizar un breve resumen biográfico, sino también a reunir aquellos aspectos o circunstancias de su vida que hayan resultado influyentes en su oficio como autor: que le hayan servido de inspiración. Además, exploraremos su trayectoria laboral, su ideología y cómo ha llegado a ser el autor líder en ventas que es hoy en día. Por último, realizaremos un pequeño comentario sobre su relación con la crítica literaria y su consideración como autor de segunda. Stephen Edwing King nació el 21 de septiembre de 1947 en Portland, Maine, Estados Unidos. Cuando tenía tan solo dos años, su padre los abandonó a él, a su madre y a su hermano. Su infancia, marcada por la precariedad económica, no fue fácil; se veían obligados a mudarse con frecuencia y los ingresos dependían completamente de la madre, aparte de algunas ayudas de familiares. Estudió en diferentes colegios y cursó la mayoría de sus años de instituto en Durham, Maine. Allí, como adolescente introvertido y lleno de inseguridades por su físico, experimentó de primera mano la crueldad de sus compañeros. Por aquel entonces comenzó a escribir seriamente. Se graduó del instituto en 1966. Ingresó en la Universidad de Maine gracias a que allí le ofrecían una beca que cubría completamente las tasas de la universidad. Aun así, los graves problemas económicos persistieron durante todos sus años como universitario y le obligaron a aceptar cualquier puesto de trabajo que se le presentara. En su primer año en el Grado de Lengua Inglesa conoció a su futura mujer, Tabitha Spruce, que describía así la pobreza en la que vivía King: 5 Talk about going to college poor—this guy was going to college the way that people did in the twenties and thirties. He had nothing to eat, he had no money, he had no clothes; it was just incredible that anyone was going to school under those circumstances, and even more incredible that he didn’t care. All he cared about was the education (Spruce en E. Winter 1984, 23) 1 . King fue muy activo durante su época universitaria: redactaba semanalmente en el periódico de la universidad y participaba activamente en asuntos políticos. También fue miembro del movimiento contra la guerra en Vietnam y, naturalmente, seguía escribiendo historias y novelas cortas de fantasía y ciencia ficción, pero, pese a sus numerosos intentos, no consiguió que se las publicaran. En cuanto a su formación, siempre había sido un lector ávido y se mantuvo fiel a sus costumbres. Se matriculó en diferentes asignaturas de escritura creativa que le resultaron bastante decepcionantes, por lo que optó por otras de literatura, donde estudió a muchos de los autores clásicos que terminarían por influenciarle: Thomas Hardy, Jack London, William Faulkner, Ernest Hemingway o Edgar Allan Poe, entre otros (Magistrale 2010, 24). Por aquel entonces, King se encontró por primera vez con la visión conservadora y elitista vigente: debía mantenerse una marcada separación entre la cultura y literatura popular y los clásicos. Desde entonces hasta hoy en día, Stephen King ha luchado por que se deseche esa concepción. Cuando todavía era estudiante, pidió que se impartiese una asignatura de literatura popular americana y consiguió que se la asignasen a él, con la ayuda de un catedrático, que figuraba como profesor de la asignatura. Así, King fue el primer profesor de su universidad en impartir clase sin haber completado el propio grado y pudo introducir a autores contemporáneos americanos, como Shirley Jackson, John Farris, Ed McBain o Don Robertson (2010, 24), que realmente le habían influido en mayor medida que otros autores del canon literario. King se graduó en 1970, mismo año en el que nacería su primera hija, Naomi Rachel King. Al año siguiente se casó con Tabitha Spruce y en 1972 tuvieron su segundo hijo, Joe. Después de graduarse continuaron viviendo en la precariedad, con trabajos mal pagados y viviendo en un tráiler, algo que preocupaba seriamente a King, que se veía abocado al fracaso como escritor, ya que no conseguía que le publicaran ninguna historia. Trabajó unos años como profesor de lengua inglesa en un instituto y, finalmente, en 1974, 1 Eso sí que era ir a la universidad sin recursos. Este tío estaba estudiando de la misma forma que se hacía en los años 20 y 30. No tenía comida ni ropa ni dinero; era simplemente increíble que estuviera estudiando una carrera en esas circunstancias, pero el hecho de que no le importara lo era todavía más. A él solo le importaba su educación. (Todas las traducciones aportadas son propias.) 6 Tabitha rescató, literalmente, de la basura el borrador de lo que se convertiría en Carrie, la primera novela publicada de King. Gracias a la insistencia de su mujer, se resolvió a enviarlo a la editorial Doubleday, que ya le había rechazado anteriormente hasta en cuatro ocasiones, y esta vez aceptaron publicárselo. Vendió unas humildes 13.000 copias en su primera edición, pero una editorial de mayor tamaño y prestigio, New American Library, volvió a publicarla y esta vez vendió 2.5 millones de copias. Tan solo dos años después, en 1976, sería adaptada al cine; se convirtió en una película de culto y fue aclamada por la crítica. Este es el comienzo de la carrera de Stephen King como autor y la primera de más de 100 novelas, películas y miniseries basadas en sus obras (stephenking.com 2022). El dinero que ganaron con Carrie les permitió por fin mejorar sus condiciones de vida; ambos pasaron a dedicarse plenamente a la escritura y gracias al éxito de The Shining en 1977 comenzaron a vivir cómodamente. De ahí en adelante, Stephen King se convirtió en el bestseller que conocemos; dominó los años 80 y se ganó el apodo de America’s Storyteller. Cabe mencionar que publicó varias novelas bajo el pseudónimo “Richard Bachman”, todas caracterizadas por emplear un tono más pesimista y distópico. Como otras muchas celebridades y grandes artistas, Stephen King también pagó el precio de la fama y la riqueza repentinas. Desde sus días en la universidad, King arrastraba un problema con el alcohol y la marihuana, pero, ahora que gozaba de mayor poder adquisitivo, terminó consumiendo varias drogas más duras hasta prácticamente un punto de no retorno, momento en que, de nuevo, su mujer le obligó a escoger entre su matrimonio y el estilo de vida que llevaba. Le salvó de una muerte prematura, como él mismo reconoce (Magistrale 2010, 34), y ha estado sobrio desde 1988. Hoy en día sigue publicando prácticamente un libro cada año. 2.1. STEPHEN KING Y LA CRÍTICA Tras este repaso de la vida de Stephen King, consideramos importante detenernos a analizar, aunque sea brevemente, la relación de King con la crítica literaria. Principalmente porque conlleva una serie de implicaciones que afectan seriamente a la percepción del autor y su obra y, por lo tanto, directamente a cómo se traducen sus historias. 7 Como he mencionado anteriormente, desde un primer momento King estuvo en desacuerdo con la visión elitista y conservadora que establecía una marcada división entre literatura canónica y de “alta calidad” y la literatura popular. A medida que su carrera se fue consolidando, la crítica literaria forjaba su opinión sobre él. Naturalmente, esta comunidad no tiene una única opinión y, aunque existan algunos que aprecian la obra y el estilo de King, para la mayoría predominó la idea de que era un escritor de segunda. Bloom’s Modern Critical Views: Stephen King, Updated Version (Bloom et al. 2007) es probablemente el trabajo que mejor recoge esta visión del autor. Se trata de un conjunto de ensayos por parte de prestigiosos críticos literarios y otros estudiosos de esta área, con una introducción y un epílogo de Harold Bloom. La introducción redactada por este ilustre catedrático estadounidense deja ver desde las primeras líneas la opinión que tiene sobre Stephen King, aunque aquí los límites entre “opinión” y “descalificación” se desdibujan. Por ejemplo, compara a King con la televisión en varias ocasiones: “he has much the same relation to them [many major storytellers in the American tradition] that television and film scripts frequently possess: a waning out of imaginative energies” 2 . También afirma que “Nothing intrinsic in King’s work is nearly so important as the overwhelming fact of his popularity. Like television (…) King has replaced reading” 3 . Entre otros comentarios, destaca “the triumph of the genial King is a large emblem of the failures of American education” 4 . Cuando se dispone a hablar de Carrie y The Shinning, que dice haber releído con “gran esfuerzo”, desprecia y desacredita de nuevo cualquier mérito que pueda tener King diciendo que estas obras son “clearly representative of his achievement, whatever that is” 5 (Bloom 2007, 11). Continúa con críticas todavía más duras: “I cannot locate any aesthetic dignity in King’s writing” 6 y concluye desdeñando su futuro legado: “King will be remembered as a sociological phenomenon, an image of the death of the Literate Reader” 7 (2007, 12). Si bien es cierto que la mayoría de los autores que participan en esta publicación no son tan duros con King, este tono se mantiene durante parte del volumen y a menudo se 2 Su relación con ellos [muchos de los grandes autores de la literatura estadounidense] era como la de los guiones de cine y televisión: el declive de las fuerzas imaginativas 3 No hay nada intrínseco a la obra de King que tenga la importancia de su absurda popularidad. Igual que la televisión (…), King ha sustituido a la lectura. 4 El éxito de alguien como King solo deja en evidencia los fallos de la educación americana. 5 Claras representantes de su mérito, sea cual sea 6 No consigo encontrar dignidad estética alguna en el estilo de King 7 King será recordado como un fenómeno sociológico; la imagen de la muerte del Lector Culto. 14 Novela EN Fecha de publicación Novela ES Publicación de la primera traducción al español Carrie 1974 Carrie 1975 Salem’s Lot 1975 El misterio de Salem’s Lot 1976 The Shinning 1977 El Resplandor 1977 The Stand 1978 1990 La Danza de la Muerte Apocalipsis 1979 1990 Cujo 1981 Cujo 1982 Pet Sematary 1983 Cementerio de animales 1983 Christine 1983 Christine 1983 It 1986 It (Eso) 1987 Misery 1987 Misery 1988 The Dark Half 1989 La mitad oscura 1990 Needful things 1993 La tienda 1994 Dreamcatcher 2001 El cazador de sueños 2001 Duma Key 2008 Duma Key 2009 Revival 2014 Revival 2015 The Institute 2019 El Instituto 2019 Los datos expuestos en la tabla nos permiten concluir que el período de tiempo que transcurre entre la primera edición en inglés y la publicación de la traducción es siempre menor a dos años, en ocasiones hasta menor a un año. Este resultado refuerza, en principio, nuestra teoría de que la prioridad de las editoriales a la hora de traducir a Stephen King es la velocidad y poder publicar sus novelas en español cuanto antes. De ser así, sería un hecho que contribuiría a la percepción ya establecida de que las obras de King son un producto cuya finalidad es lucrativa y, además, se podría apuntar que esta velocidad al traducirlos podría deberse también a que al considerar sus novelas productos también se les atribuye la cualidad de perecederos, algo que nuevamente restaría prestigio a King y su legado literario. Con todo, para nosotros y para este trabajo lo importante es la repercusión de estos detalles que hemos descrito en la calidad de la traducciones. Aunque tengamos en cuenta las diferencias en los estándares de calidad de una traducción 15 de los años ochenta y una actual, podemos afirmar todavía que este conjunto de circunstancias no ha propiciado la obtención de resultados positivos. 4.1. LAS TRADUCCIONES DE THE STAND Tras este repaso por las ediciones y traducciones de varias obras de Stephen King, para poner punto y final a este apartado consideramos que es necesario profundizar en los detalles de publicación y traducción de The Stand más allá de lo ilustrado en la tabla. Con esto nuestro objetivo es proporcionar la mayor claridad posible, ya que, como probablemente se haya dejado ver a lo largo de nuestra contextualización de la obra, la publicación de esta novela presenta unas características un tanto particulares. La primera edición, de 1978, y la de 1980, que ya hemos tratado anteriormente, se titularon The Stand; en España, la traducción del título fue La danza de la muerte y su traductor fue Eduardo Goligorsky. Data de 1979 y la labor editorial la llevó a cabo Plaza y Janés. La edición extendida final, de 1990, se tituló The Stand: Complete and Uncut edition o simplemente The Stand en ediciones posteriores, ya que la anterior edición (1980) se descatalogó. En español se tradujo por Apocalipsis, y contó con 3 traductores: Lorenzo Cortina, Rosalía Vázquez y Gloria Pons, todos ellos traductores profesionales y con experiencia en obras de Stephen King. 5. EL LENGUAJE SOEZ: CONCEPTO Y DEFINICIÓN El lenguaje soez es un elemento particular y a la vez fundamental de la comunicación humana. Predomina en el lenguaje oral y está presente en casi todos los idiomas y culturas del mundo desde la antigüedad, una característica que comparte con la traducción, aparte otras como la dificultad en convenir en una única definición que consiga abarcar la amplitud de estos conceptos tan cambiantes. La Real Academia Española define “soez” como “bajo, grosero, indigno, vil”. Por otro lado, está comúnmente aceptado que el lenguaje es la capacidad del ser humano para comunicarse a través de lenguas, idiomas. En cambio, para el lenguaje soez no parece haber acuerdo sobre cómo debemos referirnos a este concepto, probablemente como 16 consecuencia de su amplitud. Existen multitud de términos para él, como lenguaje ofensivo, lenguaje sucio, lenguaje fuerte, lenguaje malsonante, vulgarismos, slang… Ávila-Cabrera (en Pérez et al. 2020, 92) añade el lenguaje malo, lenguaje grosero, lenguaje tabú, lenguaje con carga emocional, lenguaje ofensivo, etc; Volynets apunta también “lenguaje o vocabulario obsceno, abusivo, tabú, invectivas, jergas, vulgarismos, jergas, tacos, palabrotas, blasfemias” (2021, 96). Con todo, para este trabajo continuaremos empleando lenguaje soez, como hemos hecho hasta ahora, ya que consideramos que es el término más competo. Para justificar nuestra decisión, tomemos como ejemplo el término “lenguaje tabú”, un término más que consolidado y que hemos mencionado anteriormente. Primero, conviene apuntar que no consideramos que este término constituya una categoría aparte, como podría sugerirse. En este caso, y en el de muchos otros términos, entendemos que el lenguaje tabú se incluye dentro del lenguaje soez. La principal razón que, para nosotros, sostiene esta tesis, es que el lenguaje tabú se refiere, por lo general, a aquello que haga referencia a temas religiosos o sexuales. Mientras tanto, el lenguaje soez, si bien existen diferencias de expresión de este tipo de lenguaje entre culturas, los campos semánticos en torno a los cuales se concentra la mayoría de las formas consideradas como lenguaje soez son relativamente similares entre las culturas del mundo (Martínez 2009, 2): predominan los temas religiosos, familiares, escatológicos o sexuales. Por lo tanto, esto lo consolida como el término que reúne el mayor número de elementos, frente al lenguaje tabú y otros términos. En cuanto a una definición, como hemos dicho, es complicado. El lenguaje soez es, en resumidas cuentas, el conjunto de formas lingüísticas consideradas inadecuadas, impropias o tabú por una comunidad lingüística, cultura o sociedad. Dentro del marco de nuestro trabajo, podríamos decir que el lenguaje soez comprende todas aquellas formas lingüísticas y expresiones que se usan, generalmente en contextos informales, con intenciones peyorativas, lascivas o para referirse a temas tabú y expresar sentimientos. Es decir, “todos aquellos elementos ofensivos como pueden ser las exclamaciones malsonantes, términos despectivos, insultos, maldiciones, juramentos, improperios, amenazas; así como los elementos tabú como son los términos relacionados con el sexo, drogas, violencia, crimen; difamaciones éticas, raciales y de género; al igual que las blasfemias, expresiones dirigidas a personas con condiciones psicológicas y físicas, y aquellos relacionados con los desechos corporales” (Sánchez Valiente 2019, 17). 17 Una vez más, la abundancia de elementos descritos que pueden considerarse constituyentes del lenguaje soez nos recuerda la amplitud de este concepto. Antes de continuar, consideramos importante afirmar que, tal y como apunta Ávila-Cabrera (2015, 38), este lenguaje nos puede proporcionar información sobre la clase social de la persona que lo emplea, así como su nivel cultural o su estado anímico. Además, conviene destacar que el lenguaje soez surge de “convenciones impuestas por la sociedad en la que vivimos” (Trovato 2021, 243). Además, conviene recordar que es intrínseco a cada cultura, en el sentido de que varía la consideración de qué constituye el lenguaje soez: “cada lengua utiliza diferentes sistemas de referencia para expresar el lenguaje tabú (soez)” (FuentesLuque 2015, 3) y las diferentes asociaciones que se hacen al respecto. Hasta ahora hemos procurado establecer los principales elementos que constituyen el lenguaje soez, así como sus principales características, su definición y las diferentes denominaciones que existen. Partiendo de esta base, podemos concluir con fundamento que el lenguaje soez presenta numerosas divisiones internas y se hace patente la necesidad que contar con una clasificación mejor estructurada. Con todo, antes de proponer una, es necesario detenerse primero en la importancia de este lenguaje a la hora de traducir, ya que presentaremos una serie de conceptos que también deberán tenerse en cuenta para que la división sea pertinente dentro del marco de nuestro trabajo. 5.1. EL LENGUAJE SOEZ Y SU TRADUCCIÓN Entonces, en cuanto a la importancia del lenguaje soez desde el punto de vista de la traducción, su relevancia resulta indiscutible si tenemos en cuenta los diferentes factores que hemos descrito a medida que profundizábamos en este concepto. Todas esas características que conforman este tipo de lenguaje lo convierten en un auténtico reto de traducción. Enfrentarse al lenguaje soez, por lo tanto, plantea una serie de problemas que fuerzan al traductor a desarrollar estrategias para solventarlos. Por ejemplo, tradicionalmente se recurría asiduamente a la atenuación, omisión (Scandura 2004, 125) o directamente la censura (y autocensura) como estrategias de traducción de este tipo de lenguaje. Es importante distinguir entre estas estrategias. En primer lugar, atenuación lo entendemos como “una reducción de la explicitud o intensidad, incluyendo el 18 procedimiento formal de omisión”. Los orígenes de la atenuación también podrían verse explicados en el concepto de “levelling-out” de Baker (1996), que mantiene que: based on the assumption that translations gravitate towards the centre of a continuum and are more homogenous than non-translated texts, the register variability typical of nontranslations may be reduced in favour of a neutral middle register, leading to levellingout. This middle register may be evident in the distribution of specific linguistic features across different registers. (Redelinghuys 2016, 193) Este concepto resulta particularmente interesante para nuestro trabajo, ya que el lenguaje soez formaría parte de esa “distribution of specific linguistic features across different registers”, por lo que, al traducirlo, se vería afectado por esa tendencia a “levelling-out”, que, como estrategia, tomaría el nombre de atenuación. En cuanto a las otras estrategias, la censura, contemplada como aquella ejercida por el traductor, está “embedded in many levels of the decision-making activity that is translation” 11 (Ruano 2018, 263) y toma la forma de “’slippery’ phenomenon of ‘polymorphous nature’” 12 (Billiani 2007, 3 en Ruano 2018, 263). Esta particular manera de concebir la censura viene a reforzar la idea de que incluso ahora los traductores, por su propia ideología, idiolecto, en definitiva, sus propios tabúes, muestran, en cierta medida, la misma tendencia a aplicar estas estrategias “tradicionales”. Cabe destacar cómo algunos investigadores apuntan también a un “miedo a hacer una adaptación demasiado libre del texto original” y a la “falta de imaginación de algunos traductores” (Castro 1997, 442) que han perpetuado el uso de una serie de soluciones poco idiomáticas, pero muy presentes, como se demostrará en el análisis. La convención actual es que no es posible presentar una única estrategia de traducción del lenguaje soez, ya que “cada país, cada comunidad, utiliza distintos patrones lingüísticos y marcos de referencia cultural para construir expresiones tabú” (FuentesLuque 2015, 3). Además, se debe tener en cuenta el peso de los siguientes factores. En primer lugar, “si ya de por sí la lengua es un organismo vivo en constante evolución, el lenguaje soez todavía lo es más y reflejar todos los cambios se convierte en una tarea ardua” (Pérez 2019, 100). A la hora de traducir este tipo de lenguaje, cobra más importancia si cabe el contexto y la intención, ya que su “significado (…) se vacía en el plano semántico y se carga pragmáticamente en el discurso. Será, pues, el contexto el 11 Se encuentra incrustada en muchos de los niveles de la actividad de la traducción, en la que hay que tomar infinidad de decisiones. 12 Un fenómeno escurridizo de naturaleza poliforme. 19 elemento determinante a la hora de marcar el nivel de ofensa o transgresión de un término vulgar” (Zamora 2016, 318). Por lo tanto, subyace el problema de la ambigüedad, “que se ve marcada también por el contexto propio de la persona que utiliza o recibe este tipo de lenguaje. Dependiendo de la edad, los valores o creencias, el contexto social e incluso del nivel educativo, se valorará como lenguaje soez u ofensivo algo que en otro contexto posiblemente no sería considerado de dicho modo” (Buxarrais y Trey 2007 en Pérez et all. 2020, 94). Se hace patente, por lo tanto, la dificultad de abordar la traducción del lenguaje soez de forma que el resultado refleje todos los elementos contenidos en él, entre los que resultan particularmente relevantes el sentido, la intención, el contexto y la naturaleza del término empleando. En consecuencia, esto nos lleva plantearnos una división del lenguaje soez en base a su naturaleza, de forma que podamos clasificarlo en categorías más concretas, lo que facilitará su comprensión, así como el desarrollo de nuestro análisis, y nos proporcionará una perspectiva más completa del concepto. 5.2. CLASIFICACIONES DEL LENGUAJE SOEZ Con el objetivo de obtener una división coherente y comprensible del lenguaje soez a nivel conceptual, analizaremos varios trabajos fundamentales de esta línea de investigación. No obstante, primero debemos diferenciar entre estas clasificaciones que estudiaremos ahora, con las que buscamos facilitar la comprensión del lenguaje soez como concepto, y la que emplearemos para llevar a cabo el análisis. La primera la desarrollaremos a partir de la comparación de dos trabajos, Expletive Deleted: A Good Look at Bad Language (Wajnryb 2005) y Propuesta de modelo de análisis del lenguaje ofensivo y tabú en la subtitulación (Ávila-Cabrera 2015), y la segunda es una de las divisiones más empleadas por otros trabajos que analizan la traducción del lenguaje soez: la taxonomía planteada por Fuentes-Luque en su publicación El lenguaje tabú en la traducción audiovisual: límites lingüísticos, culturales y sociales (2015). No podemos evitar referirnos al hecho de que la mayoría de los trabajos que hemos citado para nuestras clasificaciones del lenguaje soez se han llevado a cabo en investigaciones del ámbito de la traducción audiovisual. Somos conscientes de ello y de las potenciales 20 limitaciones que esto podría conllevar, ya que los modelos de clasificación propuestos han sido desarrollados para la subtitulación y el doblaje respectivamente. Aun así, nos interesa su cualidad de herramientas lingüísticas (Ávila-Cabrera 2015, 17) y, teniendo eso en cuenta, consideramos que son las clasificaciones más adecuadas para nuestro trabajo, aunque nuestro ámbito sea la traducción literaria. Con todo, no dejaremos de tenerlo presente y habrá momentos en los que será necesario incluir alguna aclaración o explicación que nos permita adaptar estas taxonomías a las necesidades de nuestro trabajo. En cualquier caso, empezaremos por la clasificación que establece Wajnryb en su ensayo Expletive Deleted: A Good Look at Bad Language (2005), ya que, como comprobaremos más adelante, ha influenciado en gran medida a los investigadores de este tema y su propuesta ha servido como base e inspiración para muchas taxonomías posteriores a su publicación, entre ellas la que elabora Ávila-Cabrera y que comentaremos más adelante. No obstante, analizaremos esta propuesta a partir del trabajo realizado por Pérez, Huertas y Gómez (2017 y 2020), que consiste en una adaptación al marco lingüístico del español de la clasificación de Wajnryb, originalmente pensada para el inglés. La hemos escogido, en primer lugar, simplemente porque incluye la propuesta original y que, además, “una traducción literal de la taxonomía de esta autora al español no se ajustaría al sistema cultural meta, en tanto que la lengua inglesa se muestra mucho más precisa al respecto” (Pérez et al. 2017, 73). Por lo tanto, este trabajo nos permite analizar la original y entender en mayor medida su alcance y cómo se aplicaría en español. En resumidas cuentas, Wajnryb (2005, 16) justifica su propuesta en base a la necesidad de establecer un metalenguaje coherente y bien definido que permita estudiar en profundidad lo que ella denomina “foul language”. Para ello, divide este lenguaje en un total de 17 categorías: abusive swearing, blasphemy, curse or cursing, cuss or cussing, dysphemism, epithet, euphemistic swearing, expletive, foul language, insult, invective, oath, obscenity, profanity, swear, taboo words y vulgarity. En la adaptación al español por parte de Pérez, Huertas y Gómez (2017), estas investigadoras deciden agrupar las 17 categorías en 10 divisiones. Para ilustrar estas correspondencias, presentamos la tabla que las propias investigadoras desarrollaron en su artículo de 2020, que incluye la taxonomía original y su adaptación de 2017. A través de esta comparativa de ambas clasificaciones, se puede ver perfectamente ilustrado el resultado de la 21 adaptación. Una vez presentada esta correspondencia entre la taxonomía original y la propuesta, procederemos a explicar cada concepto desde el término en español. En primer lugar, el lenguaje obsceno sería todo aquel que emplee palabras malsonantes en general y que sean consideradas como abusivas o constituyentes de una agresión en un contexto social, aunque luego en el personal sean aceptables. Las blasfemias consistirían en el uso de lenguaje soez contra algo sagrado o también expresiones no necesariamente malsonantes pero con intención lasciva contra un creyente o la institución, por ejemplo. Sobre las maldiciones, se caracterizan por no emplear necesariamente lenguaje soez, sino metafórico y con tintes religiosos, en el sentido de que se invoca a seres superiores para que en un futuro figurado causen mal a esa persona, situación u objeto. Por otro lado, los disfemismos serían aquellas sustituciones de términos neutros por otros ofensivos o despectivos, potencialmente con cierto componente irónico 22 o humorístico. Las palabrotas son “palabras o frases malsonantes generalmente dichas en circunstancias emocionales” (2017, 76), cuyo significado literal es de escasa importancia y pueden estar dirigidas a otra persona, a uno mismo o a una situación; la mayoría comparten la característica de ser expresiones fijas, arraigadas en la lengua. En el caso de los insultos, muy ligados a las palabrotas, el significado literal sí reviste importancia y se atribuyen de forma abusiva y peyorativa a otra persona, objeto o a uno mismo. Los vituperios se diferencian de los insultos en que buscan mantenerse en un registro más elevado, por lo que se caracterizan por ser más sutiles o refinados, además de recurrir a la ironía y a los dobles sentidos de mayor o menor ingenio. Los juramentos, relacionados con las maldiciones en forma y significado, suelen enunciarse en sentido metafórico a causa de algún mal externo: por ejemplo, tras golpearse. Las obscenidades, que no se deben confundir con el lenguaje obsceno, se circunscriben al “uso explícito de palabras indecentes o tabú para referirnos a partes íntimas del cuerpo y sus funciones” (2017, 76), y, por último, las palabras tabú son todas aquellas que una sociedad y cultura han decidido estigmatizar o considerar prohibidas, por las razones que sean. Una vez comentado y explicado este modelo, nos disponemos a hacer lo mismo con la siguiente taxonomía. Se trata de la propuesta de clasificación del lenguaje ofensivo y tabú que plantea el investigador José Javier Ávila-Cabrera en Propuesta de modelo de análisis del lenguaje ofensivo y tabú en la subtitulación (2015). Se basa en otras taxonomías planteadas por diversos investigadores, entre los cuales se encuentra nuevamente Wajnryb, lo que nos recuerda su importancia e influencia en esta área de investigación. El objetivo de este investigador es “presentar una herramienta capaz de analizar este tipo de lenguaje con cualquier combinación lingüística a partir de diversos estudios descriptivos” (2015, 1), lo que constituye una premisa ambiciosa. Los estudios que empleará son Wajnryb (2005), Hughes (2006) y Jay (2009). Para empezar, a diferencia de otros investigadores, Ávila-Cabrera parte de una división del lenguaje en ofensivo y tabú y, basándose en los estudios mencionados, plantea su clasificación, que ilustra a través de la siguiente tabla (Ávila-Cabrera 2015, 18): 23 Como se puede apreciar, es una taxonomía más completa que la adaptación de la clasificación de Wajnryb que hemos comentado antes, pero también se puede inferir un cierto grado de ambigüedad por la abundancia de opciones terminológicas para varios conceptos. Por otro lado, como cabría esperar, varias de las subcategorías que identifica Ávila-Cabrera se solapan con otras que hemos explicado anteriormente, por lo que procuraremos extendernos a la hora de explicar esos conceptos. En cualquier caso, empezaremos por la primera categoría, correspondiente al lenguaje ofensivo, que a su vez se divide en: abusive swearing, que engloba aquellos términos relativos a los juramentos, maldiciones y los insultos; expletive o, en palabras del investigador, exclamaciones soeces, que “se suelen emplear en momentos de enfado, frustración, tensión, etc.” (2015, 19) y, por último, los insultos sutiles (invective). 30 Tabla 1.2. Sexo y obscenidad Nº ejemplo Texto original (TO) The Stand Página TO Texto meta (TM) Apocalipsis Página TM 1. He was a fuck of a long way from California 58 Se hallaba muy lejos de California 67 2. you fucked up your last go 103 Cuando fallabas en la última jugada 117 3. what he does mostly is fucks off 125 Lo que más hace es holgazanear 141 4. The fuck you did. 388 No me advertiste de nada 437 5. And I—he—was always afraid he was going to fuck it up righteously 824 Y yo, bueno, él, siempre temía estropear las cosas. 947 6. or fucked up an audition 554 ni fastidiaba una audición 628 7. or whatever the fuck ya call yaself. 725 o como quiera que te llames, tío. 831 8. because we’re all so fucking inexpendable 864 porque todos somos tan condenadamente irremplazables 994 9. Wouldn’t be if you didn’t drive so fuckin fast 166 Eso es porque aceleras demasiado 185 10. Fuck Jesse James 113 Jodido Jesse James 128 11. We make a pair. The fucking Kid and the fucking Trashcan Man. 723 Menuda pareja formamos. El jodido Boy y el jodido Trashcan. 829 12. Nicholas Andros fuck you 194 Nicholas Andros te jode 217 13. “Fuck you” 396, 531 Jódete 447, 598 14. that was hard fucking times 55 Vida (…) dura y jodida. 63 15. “What the fuck did you people do?” 156 Díganme qué coño hicieron 175 16. and three hundred fuckin credit cards 167 y trescientas putas tarjetas de crédito 186 17. “Fuck! Fuck! Fuck!” 393 ¡Mierda! ¡Mierda! ¡Mierda! 444 18. You fucking coward 398 Judío cobarde 450 Para comenzar, debemos explicar que en esta tabla no recogeremos algunas formas y acepciones del término que nos ocupa. En concreto, no hemos incluido ejemplos en los que esta palabra constituya un insulto en sí misma, en forma de sustantivo (“stupid fuck”) o interjecciones (“Fuck!”). Tampoco hemos reunido segmentos en los que su función sea intensificar otros insultos o expresiones, situaciones en las que el lema se manifiesta en forma de verbo en gerundio. Cabe destacar también que los ejemplos contenidos en esta tabla responden a un criterio concreto: en la medida de lo posible, hemos procurado reunir 31 la totalidad de las acepciones del término, sin tener en cuenta las excepciones descritas, de ahí la gran cantidad de ejemplos. Empezaremos por el conjunto de ejemplos en los que los traductores han mantenido con mayor o menor éxito el significado del TO, pero han eliminado el término soez o lo han suavizado. En el caso de los ejemplos 1, 2, 3, 4 y 5, esto nos revela que han comprendido el significado de “fuck” en el TO, que como hemos comentado puede variar mucho, pero han decidido no incluirlo. Sin embargo, esta neutralización del elemento soez de la frase provoca un cambio sustancial en estos segmentos, en particular en aquellos en los que el hablante está comunicando un sentimiento fuerte, como desprecio (3) o enfado (4) o cuando busca aportar intensidad al mensaje (5). Por otro lado, priva al lector de información subliminal como la relación entre los personajes, el nivel cultural, la personalidad del hablante… Son matices que se pierden completamente en el TT. Curiosamente, los traductores parecen ser conscientes de que pueden recurrir a otras alternativas para evitar esta pérdida. Si dirigimos nuestra atención a los siguientes ejemplos (6, 7 y 8), nos percataremos de que en estos casos se ha sustituido el término soez del segmento por un sinónimo que potencialmente traslada la intención del hablante, la fuerza que quería presumiblemente transmitir. La estructura escogida en la traducción del segmento recogido en el número 7, “como quiera”, transmite esa indiferencia y desprecio que comunica el hablante a través de “whatever the fuck” en el TO. En el caso de los ejemplos 6 y 8, se emplea “fastidiaba” y “condenadamente” respectivamente; en particular el último expresa con éxito la contundencia intencionada por la frustración que siente el personaje sin necesidad de recurrir a un término soez en español y sin que ello resulte en una pérdida de matiz. Esto sería un ejemplo exitoso de ello; a continuación, en el segmento número 9, podremos encontrar lo contrario: se omite “fuck” completamente y eso conlleva una eliminación absoluta de cualquier matiz de urgencia o enfado, que, si se lee en contexto, es lo que tiene sentido para la queja del hablante en el TO. Mientras tanto, en el TT parece que lo dice con calma. En los siguientes ejemplos que analizaremos nos encontraremos con un caso muy interesante y muy conocido en este ámbito de la traducción. Se trata de la traducción de “fuck” o “fucking” como “jodido” u otras formas del mismo verbo. Surge como resultado de la traducción literal de la acepción original del verbo en inglés, que coincide con el significado de “joder”. Sobre todo durante el siglo pasado, los traductores han tomado esa traducción como correspondencia directa y prácticamente absoluta y eso ha creado una 32 errónea costumbre de recurrir siempre al verbo “joder” para traducir este término soez. Conviene recordar lo que mencionábamos en apartados anteriores sobre como se han perpetuado estas soluciones por “miedo a hacer una adaptación demasiado libre del texto original”, es decir, una grave “falta de imaginación de algunos traductores” (Castro 1997, 442). En nuestra tabla hemos recogido varios ejemplos con este problema. Empezaremos por el 10 y el 11, en los que se pueden apreciar los terribles resultados de esta tendencia: son todo lo contrario a idiomáticos, carecen de sentido en español y, en particular en el número 11, la traducción simplemente no es natural. En esta misma línea encontramos el segmento número 10 y nuestra opinión sobre el resultado en el TT es la misma. Con todo, en estos casos se puede justificar la decisión por la normalización que ha tenido lugar de esta tendencia. Sin embargo, si dirigimos nuestra atención a los ejemplos 12 y 13, la situación cambia. Claramente, los traductores o bien no han comprendido el TO o no han sabido ofrecer una solución correcta, porque los resultados presentados en estos ejemplos son traducciones directamente erróneas. En el número 12, el personaje, sordomudo, está respondiendo a la pregunta de cuál es su nombre y escribe esa frase rápidamente sin puntuación alguna, pero resulta evidente que el significado del segmento no es lo que indicamos en el TT. El caso recogido en el ejemplo 13 es el mismo: “jódete” en español no se corresponde en prácticamente ningún contexto con “fuck you”. Este problema se repite a lo largo de toda la novela; consideramos que es un aspecto muy negativo. A continuación, en el ejemplo número 14 incluimos una instancia en la que se ha gestionado el término soez adecuadamente y es una de las ocasiones en las que sí es correcto traducirlo por una forma del verbo “joder”. De igual manera, en los segmentos 15, 16 y 17 recogemos otros ejemplos de traducciones de “fuck” que consideramos acertadas. En consecuencia, subyace la pregunta de que, si los traductores tenían la capacidad de ofrecer soluciones adecuadas, correctas e idiomáticas, como demuestran estos ejemplos, ¿por qué no lo hicieron en otros casos? Para terminar con el análisis de la traducción de “fuck” en esta novela, nos centraremos en el último ejemplo, el número 18. Está claro que no hay correspondencia alguna entre TO y TT, pero tampoco hemos podido encontrarla de alguna otra manera. No la habría siquiera con mayor información contextual, ya que se trata de una exclamación contra sí mismo del personaje por no atreverse a enfrentarse a una situación difícil. Los orígenes del personaje tampoco nos ayudan, ya que no es judío, sino blanco caucásico y estadounidense y en ningún momento se ha podido inferir que fuera racista o antisemita. 33 En cuanto al propio término “judío”, sabemos que es delicado y que cuenta con mucha profundidad semántica, pero no hemos podido encontrar ninguna acepción o connotación que pudiera corresponderse con el TO. Nuestra teoría es que los traductores hayan escogido “judío” como insulto, por alguna razón que desconocemos, aunque semánticamente carezca de sentido. De ser este el caso, habrían escogido una solución totalmente incongruente con el personaje e innecesariamente complicada con tal de evitar usar lenguaje soez. II. Escatología y muerte En esta categoría nos centraremos en analizar la traducción del lenguaje soez relacionado con la escatología, es decir, los fluidos y sólidos provenientes del cuerpo humano, así como las referencias a la muerte. Antes de presentar la tabla y comenzar el análisis, es necesario mencionar que en esta categoría se encuentra otro de los términos soeces más empleados y que más acepciones concentra, la palabra “shit”. Tal y como hicimos con el anterior término de estas características, no incluiremos ejemplos en los que esta palabra cumpla la función de intensificar otro elemento, soez o no, de la frase. Una vez explicado esto, presentamos la tabla: Tabla 2. Escatología y muerte Nº ejemplo Texto original (TO) The Stand Página TO Texto meta (TM) Apocalipsis Página TM 1. and people were croaking 354 y la gente moría 400 2. and beat the living shit out of them 53 atizarlos 61 3. to get the living shit knocked out of him. 485 algún otro será despachurrado a patadas. 545 4. he’s a big turd in a little bowl 57 es un fanfarrón engreído 65 5. What’s this happy horseshit? 122 pantomima 136 6. You can’t bullshit me, Larry 136 no puedes engañarme, Larry. 152 7. Cut the shit! 166 ¡Para! 185 8. with a buttermouth little pissant doctor who doesn’t know shit from Shinola 109 en compañía de un medicucho que no sabe nada. 124 9. Oh fucking BULLSHIT! 675 Menuda estupidez 771 10. Small shit was the worst he would have done 453 Él nunca habría pasado de ser un mierdecilla 511 34 11. learning how to bullshit each other 666 intentando deslumbrarnos los unos a los otros 762 12. of poison ivy up the kazoo from shitting in the woods. 472 por ortigas al pasar por los bosques. 532 13. ya fuckin dipstick 724 14. You lyin sack of shit! 748 15. You’re in deep shit, Sylvester 248 Estas con la mierda hasta el cuello 283 16. He had lost his mother and she had lost the man who brought her Mercedes around, but somehow her loss was supposed to be the greater. Well, that was bullshit. Just bullshit. 388 Él había perdido a su madre, y Rita había perdido al hombre que la llevaba en Mercedes. Sin embargo, en cierto modo, la pérdida de ella resultaba mayor. Pues él era una mierda. Una puta mierda. 438 17. getting our shit together 790 Reunir juntos nuestra mierda 906 Comenzaremos el análisis de la traducción del lenguaje soez correspondiente a esta categoría por el primer ejemplo, uno de los pocos que hemos encontrado sobre referencias a la muerte. En el TO se utiliza el término “croaking”, considerado informal o vulgar, para referirse al hecho de que mucha gente está muriendo. El hablante es uno de los protagonistas, un criminal encarcelado. Los traductores neutralizaron completamente la connotación vulgar e irrespetuosa y escogieron simplemente “moría”, en lugar de otra opción más fiel al TO que, además, mantuviera la coherencia con la imagen del personaje. Si dirigimos nuestra atención al segundo ejemplo, encontraremos similitudes con la comparativa establecida en el número 3. En ambos casos en el TO se utiliza una expresión que contiene el término “shit”. En los TT, los traductores demuestran haber comprendido el significado de la expresión, pero omiten o suavizan el carácter soez de la misma. En el número 2 reducen la totalidad de la expresión a “atizarles”, un término de un registro mucho más alto, y en el ejemplo 3 la solución presentada resulta poco natural, carece de idiomaticidad y llama la atención del lector. Hemos incluido más ejemplos similares en los que también se mantiene el significado pero se evita emplear lenguaje soez. Serían los segmentos recogidos a continuación, del número 4 al 7, ambos incluidos. En el caso del cuarto es comprensible, ya que la expresión empleada en el TO difícilmente podría trasladarse al español. Sin embargo, en el resto de 35 ejemplos se pierden connotaciones importantes, ya que se trata de situaciones en los que los personajes que emplean estas palabras están sorprendidos y desconcertados (5), frustrados con un familiar querido (6) o enfadados en una situación angustiosa (7). Un lector español no percibirá estas emociones de la misma manera. Otro ejemplo de atenuación es el número 8. En este caso, si bien no se podría copiar la estructura del TO o trasladarla de forma más parecida a lo que ya se ha hecho, sí habría sido posible aplicar una estrategia de compensación incluyendo el término soez del alguna otra forma, pero no se ha hecho. El segmento número 9 también está relacionado con este problema, pero se trata de un ejemplo exagerado. En el TO se trata de una exclamación que denota enfado y claro rechazo a lo que acababa de enunciar, pero en el TT parece que simplemente se está descalificando la información anteriormente expuesta. Aparte de esa pérdida importante, cabe destacar que el personaje que grita estas palabras rara vez usa lenguaje de estas características y se encuentra en un momento de evolución en el que rechaza categóricamente las ideas que no se le hayan ocurrido a él y comienza a convertirse en el villano que será más adelante. Naturalmente, con semejante neutralización de la frase en el TT, el lector español percibirá esta transformación como menos gradual, entre otros problemas. A continuación nos gustaría contrastar los resultados de las traducciones de los segmentos ubicados en los ejemplos 10 y 11. En el primero de ellos se mantiene el tono soez de la frase en el TT, pero el significado se altera: con “small shit” buscan decir que este personaje nunca habría hecho más que algún crimen menor, no se refieren a una cualidad del propio personaje, como parecen indicar los traductores en el TT. En el segundo, el ejemplo 11, se elimina el tono soez de la frase, que en sí es un problema, ya que el personaje en cuestión está expresando frustración y tristeza tras la pérdida de un ser querido, pero el significado permanece intacto. Este contraste se repite a lo largo de la novela. No obstante, también podemos encontrar ejemplos en los que se combinan ambos problemas. En el número 12 se elimina el aspecto desagradable del TO, “shitting”, y se sustituye simplemente por “pasar”. Puede parecer una alteración menor, pero nuevamente plantea el problema de que se mejora la percepción de una situación que el propio personaje se ha esforzado por destacar que era desagradable. En esta categoría también podemos encontrar omisiones completas de frases enteras, como podremos apreciar en los ejemplos 13 y 14. En nuestra opinión son decisiones injustificadas que no traen beneficio alguno y ponen en cuestión la fidelidad al TO. 36 Además, no hay criterio aparente, ya que en otras ocasiones en las que también se podría omitir o neutralizar el lenguaje soez, no se hace. Un buen ejemplo de ello sería el número 15. Esta expresión, cuyo significado podría trasladarse fácilmente de varias formas, la emplea un abogado, del que sí se podría esperar un lenguaje más cuidado, pero aquí los traductores decidieron mantenerla. A nuestro parecer, esto demuestra una falta clara de criterio, ya que no parecen tener en cuenta factores contextuales como los que acabamos de describir. Para terminar el análisis de esta categoría estudiaremos los dos últimos ejemplos, en los que las soluciones de los traductores podrían considerarse erróneas. El primero de ellos es el número 16. Como se puede apreciar, en este ejemplo hemos incluido más contexto para que se pueda entender con mayor facilidad el error. En este caso los traductores han mantenido el lenguaje soez al traducirlo, pero no han interpretado correctamente el resto del TO y eso les ha llevado ha una traducción claramente incorrecta que ha resultado en frases inconexas y carentes de sentido. El último ejemplo es un caso similar. Aquí, a nuestro parecer los traductores no han conseguido entender el significado del TO y, en consecuencia, han recurrido a una traducción literal que, nuevamente, resulta confusa y carente de sentido. Nuevamente han mantenido el término soez, pero no han logrado transmitir en absoluto el significado de la expresión original. III. Religión, blasfemias y lo profano Los términos que reuniremos en la tabla correspondiente a esta categoría son, en cierta medida, una excepción en los marcos de este análisis. Con esto nos referimos a que, en la mayoría de estos ejemplos no se emplea un lenguaje tan fuerte como el que hemos estudiado anteriormente, sino que la gravedad de estos términos viene determinada por su peso a nivel cultural y social, ya que hacen referencia a temas religiosos y pueden ser considerados blasfemias y referencias profanas. En este caso nuestro principal objetivo será demostrar la altísima tendencia de los traductores a omitir estos términos o sustituirlos por otros notablemente atenuados. Esta es también la principal razón por la que hemos incluido comparativamente menos ejemplos que en otras categorías. A continuación presentamos la tabla: 37 Tabla 3. Religión, blasfemias y lo profano Nº ejemplo Texto original (TO) The Stand Página TO Texto meta (TM) Apocalipsis Página TM 1. and hump them right the Christ into circulation 33 e inundemos el mercado 38 2. It’s a hell of a lot more than that 35 es mucho más que eso 41 3. You scared the hell out of me 45 Me has dado un susto terrible 52 4. Moses in the bullrushes! 57 ¡Oh! 66 5. Christ’s testicles, no! 433 ¡Pues no! 490 6. Christ on a pony 36 ¡Por los clavos de Cristo! 42 7. Holy Christ on a carousel 531 Por las barbas de Belcebú 601 8. Holy moly 37 Joder 43 9. Holy cow 41 Diablos 48 10. why in the name of Christ 166 ¿por qué, en nombre de Cristo 185 11. What the hell are you doing? 386 ¿Qué diablos está haciendo? 435 12. he was going to show the goddam freak 362 Le iba a mostrar a aquel maldito mudo 409 13. to that baldheaded old fart in Rome. 611 a ese cabeza hueca de Roma. 695 14. I’ve raised a helluva lot more calluses than idears. 631 En mi época me han crecido más callos que ideas. 719 15. There’s a helluva nice CB in that wrecker 643 En ese camión grúa hay una CB formidable 735 16. I intend to kick Him in the balls. 664 Y cuando lo veo pienso atizarle un puntapié en el trasero 761 Empezaremos por analizar las omisiones que hemos recogido en esta tabla. Las principales las encontraremos en los primeros cinco ejemplos. Aunque en la mayoría de los casos que examinaremos a continuación los términos blasfemos o profanos no se han incluido con el objetivo de faltarle al respeto a la religión, los creyentes, la institución o lo sagrado en general y su presencia responde a una necesidad del hablante de sumar contundencia a su intervención o expresar sorpresa, siguen constituyendo una ofensa y, por ello, serán parte de nuestro análisis. Una vez aclarado esto resulta evidente el problema de omitir el término en cuestión sin sustituirlo o compensarlo de alguna forma. Si dirigimos nuestra atención a los ejemplos mencionados, está claro que este sería el problema en el número 1, 4 y 5. En cambio, en el 2 y el 3 podremos encontrar dos casos 38 en los que, pese a la omisión, se han mantenido el sentido, la intención y el significado de los segmentos. Ahora nos gustaría dedicarnos a los segmentos 6 y 7. El TO de estos ejemplos comparte las siguientes características: en ambos casos se ridiculiza en cierta medida la figura sagrada que es Cristo y se pronuncia su nombre en vano. Los TT también tienen puntos en común: se han sustituido los elementos irrespetuosos del TO por referencias bíblicas con un registro más alto. De hecho, en el número 7, el TT resulta completamente anacrónico y causa una reacción indeseada en el lector: se extrañará y achacará probablemente ese sentimiento a la traducción. En los ejemplos 8 y 9 podemos observar dos casos en los que los traductores han ofrecido una solución adecuada para el TO, incluso empleando una palabra expresamente soez en el 9. Sin embargo, nos llama la atención que no hayan recurrido a expresiones tan comunes en español como “Dios mío” o “por Dios”. De hecho, se han empleado en ocasiones muy contadas a lo largo de la novela y, en consecuencia, consideramos que este aspecto refuerza nuestra hipótesis. Otro ejemplo que refuerza nuestra teoría es el siguiente, el número 10. Aquí, los traductores no han tenido problema en recurrir a una traducción literal en la que no se omite ni sustituye el nombre de Cristo, pero creemos que no han aplicado ninguna de estas estrategias porque en esta ocasión no se emplea el nombre en vano y, por lo tanto, no resulta irrespetuoso. El ejemplo número 11 lo hemos incluido para representar una de las opciones a las que más han recurrido los traductores a la hora de enfrentarse al término “hell” y que consideramos muy acertada. El número 12 también lo hemos añadido con un objetivo similar en mente: “goddamn” es uno de los términos de esta categoría que se puede encontrar con más frecuencia en la novela y el inglés en general y, también en términos generales, si bien se ha omitido a menudo, los traductores lo han gestionado correctamente. En cuanto al ejemplo número 13, en el que se insulta al Papa, los traductores recurren a una estrategia de atenuación por razones desconocidas y al aplicarla no tienen en cuenta la connotación del insulto “old fart”. Se trata de un aspecto muy relevante en este caso, ya que el hablante es protestante y “old fart” contiene la idea de que la persona a la que se le dirige la palabra es anticuada o tiene ideas conservadoras. Los ejemplos 14 y 15 comparten el mismo problema. Los traductores han omitido la palabra “helluva”, 39 posiblemente por la dificultad que representa encontrar una solución adecuada. Sin embargo, al eliminarla también se pierde el matiz que proporciona al lector información muy importante acerca del nivel cultural del personaje, así como su alegada inteligencia. Por si esto no fuera suficiente, a la omisión del término en cuestión hay que sumarle una selección léxica que eleva todavía más el registro, por lo que podría decirse que incluso se cambia el sentido de la frase. Por último, la atenuación que se puede identificar en el ejemplo número 16, sobre el que ya habíamos hablado anteriormente, responde, en nuestra opinión, a una necesidad de evitar incluir una expresión tan blasfema como alegar que se va a proyectar violencia de cualquier clase contra Dios. IV. Alusiones a la familia Esta categoría concentra el menor número de ejemplos de nuestro análisis. En parte esto se debe a que no hemos incluido todas aquellas formas de el término soez “motherfucker” que cumplieran una función intensificadora o diferente al significado literal, que es el que nos interesa en esta parte del análisis. En cualquier caso, la tabla con la que trabajaremos será la siguiente: Tabla 4. Alusiones a la familia Nº ejemplo Texto original (TO) The Stand Página TO Texto meta (TM) Apocalipsis Página TM 1. YOU CHEAP BAAASTARD! 131 chulo de mierda! 147 2. chickshit bastard, ain’t he? 190 asqueroso hijo de puta. 213 3. Cheap mouthy bastards 245 Bastardos 276 4. I’m an insensitive bastard. 388 Soy un bastardo insensible. 437 5. You dummy freak bastard! 528 ¡Bastardo mudo de mierda! 598 6. Norris planned to tell that sour son of a bitch Steve Carella 112 Norris planeaba decirle a aquel hijo de perra de Carella 127 7. You shit son of a bitch 157 Maldito hijoputa 177 8. That must hurt like a sonofabitch 197 Eso debe causar un dolor de mil demonios 221 9. had he bought eight of the motherfuckers? 166 había comprado esa basura? 185 46 así que no entendemos qué razón encontraron los traductores para omitir estos segmentos, ya que como hemos defendido en multitud de ocasiones, estos elementos eliminados tenían valor informativo. En cualquier caso, los insultos a la que nos referíamos son aquellos que buscan ofender aludiendo a una discapacidad mental. En esta novela son particularmente abundantes, ya que uno de los personajes principales es sordomudo y eso ha provocado que una cantidad de insultos hacia él se hayan hecho con esa discapacidad en mente. Los segmentos contenidos en los números 24, 25 y 26 son algunos de los ejemplos que hemos escogido para analizar su traducción. En los dos primeros los traductores han mantenido el carácter fuerte y soez del lenguaje empleado por el hablante en el TO, aunque en el 25 no han transmitido la connotación que aporta “dimwit”, que hace hincapié en la discapacidad mental del protagonista de manera ofensiva. De forma similar, en el ejemplo 27 se elimina completamente este aspecto del insulto, dirigido en este caso a una persona desconocida que parece estar en shock o padecer alguna discapacidad mental. Por último, nuevamente sobre los insultos dirigidos al protagonista sordomudo de nuestra novela, en el segmento número 26 los traductores han considerado adecuado canalizar el enfado y fuerza del contundente insulto del TO a través de una única palabra en el TT, “bastardo”, sobre la que ya hemos hablado en otras ocasiones y que, además, naturalmente no transmite prácticamente nada del mensaje original. Se trata de otro ejemplo de atenuación en el que se puede apreciar fácilmente la pérdida de información que puede llegar a causar. 7. CONCLUSIONES Este trabajo nos ha brindado la oportunidad de explorar la traducción de un tipo de lenguaje muy concreto e interesante en The Stand, una fascinante novela escrita por el autor estadounidense Stephen King. En definitiva, hemos podido comprobar los efectos negativos de dos factores: los destacables problemas que genera la omisión o neutralización del lenguaje soez al traducir y la nefasta percepción que tienen parte de la crítica, sociedad, editoriales y traductores sobre Stephen King. Gracias al desarrollo de nuestro análisis hemos podido comprobar que, en efecto, la clara tendencia por parte de los traductores de The Stand sigue siendo la omisión o atenuación 47 del lenguaje soez: como hemos visto, los ejemplos abundan. La taxonomía que hemos empleado para llevar a cabo nuestro análisis nos ha permitido descubrir que los traductores muestran un cierto grado de pudor al traducir lenguaje soez en ciertas ocasiones, en particular alusiones peyorativas dirigidas a la familia, a los discapacitados, a las minorías y a las comunidades religiosas. Por otro lado, en cuanto a los problemas generados por estas estrategias de traducción, nos vemos en posición de realizar una afirmación así únicamente después de haber analizado los efectos que tienen al ser aplicadas a la traducción del lenguaje soez. Se pierden matices y en ocasiones se altera completamente el significado; la caracterización de los personajes se ve perjudicada por la pérdida de información que conllevan estas estrategias y, por último, se podría plantear la cuestión de la fidelidad al texto original, ya que las omisiones y atenuaciones tienen como resultado un texto meta que no es fiel al estilo del autor. Tras la realización del análisis, nos atreveríamos a afirmar que otro de los elementos fundamentales que ha contribuido a la precaria condición de la traducción del lenguaje soez en la novela The Stand ha sido la urgencia de su traducción, motivada por razones económicas y evidenciada por los siguientes hechos: la novela se publicó en español el mismo año que se publicó en inglés, es decir, que el proceso completo de traducción y publicación requirió menos de un año; se llevó a cabo por un equipo de tres traductores y, además, faltó comunicación entre ellos, como hemos comprobado en varios ejemplos del análisis en los que segmentos similares se traducían adecuadamente en ocasiones y en otras incorrectamente, probablemente por el escaso tiempo que tuvieron para completar el trabajo. En definitiva, pese a que tan solo hemos analizado un solo aspecto de la traducción de The Stand, podemos concluir que un lector del texto de traducido al español habrá tenido una experiencia completamente diferente que la de un lector de la obra en su idioma original. 48 8. BIBLIOGRAFÍA Ávila-Cabrera, José Javier. 2015. “Propuesta de modelo de análisis del lenguaje ofensivo y tabú en la subtitulación”. Verbeia 0: 8-27. Ávila-Cabrera, José Javier. 2015. “An Account of the Subtitling of Offensive and Taboo Language in Tarantino’s Screenplays”. Sendebar 26: 37-56. Bloom, Harold. 2012. “Introduction”. En Bloom’s Modern Critical Views: Stephen King, Updated Version. Nueva York: Chelsea House. 1-5. Castro Roig, Xosé. 1997. “Breve nota sobre el papel del traductor de material televisivo en España”. En El papel del traductor coord. Juan P. Arias Torres & Esther Morillas. Salamanca: Colegio de España. 419-422. 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