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Una lectura crítica comparada del discurso de la educación para el desarrollo económico: los informes del Banco Mundial como caso de estudio

Benítez Arenas, Sayra

Abstract

Documentary analysis of educational policies offers an outlook that is conducive to a comparative deepening of social phenomena to understand new ways of shaping the political power. Critical discourse analysis provides the conceptual and methodological elements that allow us to approach to documentary analyses using the tools necessary to examine the underlying forms of representation and action and discursive strategies. With these methodological tools, five World development reports published in the end of decades are analyzed, as typical texts of globalization, and work as a case study to recognize the discursive characteristics that remain and change in conception of education for development. This discourse analysis of the respective reports allows us to identify the profound adjustments, not only in terms of the conception of development over the last 50 years, but also in terms of function of educative policy in this development. It is concluded that critical discourse analysis is an approach that allows us to focus on discursive practices as social practices and on policy design in a historical perspective. The selection of hyper-institutionalized and highly policy-referenced texts such as the World development reports, allows for a comparative approach to both their current incidence and in historical perspective the phase of policy design at the global level. © 2023 Journal of Degraded and Mining Lands Management

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Revista Española de Educación Comparada | núm. 43 (julio-diciembre 2023), pp. 272-290 ISSN 2174-5382 AND RESEARCHESTUDIOS E INVESTIGACIONES / ANALYSIS Recibido: 31 de agosto de 2022 Aceptado: 6 de febrero de 2023 doi: 10.5944/reec.43.2023.34448 * Sayra Benítez Arenas: Estudiante del doctorado en Ciencias de la Educación de la Universidad de Granada. Magíster en Educación de la Universidad Nacional de Colombia. Investigadora independiente. Datos de contacto: e-mail: [email protected]. 4 Una lectura crítica comparada del discurso de la educación para el desarrollo económico: los informes del Banco Mundial como caso de estudio A critical and comparative reading on discourse of education for economic development: the reports of World Bank as a case study Sayra Benítez Arenas* 305 Sayra Benítez Arenas Revista Española de Educación Comparada. ISSN 2174-5382 núm. 43 (julio - diciembre 2023), pp. 272-290 doi:10.5944/reec.43.2023.34448 Resumen El análisis documental de las políticas educativas ofrece un panorama proclive para analizar comparativamente los fenómenos sociales y para comprender nuevas formas de configurar el poder. El análisis crítico del discurso aporta los elementos conceptuales y metodológicos que permiten acercarse a los análisis documentales con las herramientas necesarias para examinar las formas de representación y acción, y las estrategias discursivas que les subyacen. Estas herramientas metodológicas permiten analizar cinco informes de desarrollo mundial de finales de década que, por su calidad de textos típicos de la globalización, se seleccionaron como caso de estudio para reconocer las características discursivas que se ajustaron y permanecieron en las representaciones sobre la educación en el marco del desarrollo económico. El análisis del discurso de los respectivos informes permitió identificar los ajustes profundos, no solo sobre la concepción del desarrollo en los últimos cincuenta años, sino la función de la política educativa en dicho desarrollo. Se concluye que el análisis crítico del discurso es un enfoque que permite centrar la atención en las prácticas discursivas como prácticas sociales y, de manera particular, del diseño de una política en perspectiva histórica. La selección de textos hiper institucionalizados y de alta referencia política, como el Informe de desarrollo mundial, permitió abordar comparativamente su incidencia actual y en perspectiva histórica la fase del diseño de las políticas en el nivel global. Palabras clave: política educativa; análisis crítico del discurso; Banco Mundial; comparación de políticas; educación y desarrollo. Abstract Documentary analysis of educational policies offers an outlook that is conducive to a comparative deepening of social phenomena to understand new ways of shaping the political power. Critical discourse analysis provides the conceptual and methodological elements that allow us to approach to documentary analyses using the tools necessary to examine the underlying forms of representation and action and discursive strategies. With these methodological tools, five World development reports published in the end of decades are analyzed, as typical texts of globalization, and work as a case study to recognize the discursive characteristics that remain and change in conception of education for development. This discourse analysis of the respective reports allows us to identify the profound adjustments, not only in terms of the conception of development over the last 50 years, but also in terms of function of educative policy in this development. It is concluded that critical discourse analysis is an approach that allows us to focus on discursive practices as social practices and on policy design in a historical perspective. The selection of hyper-institutionalized and highly policy-referenced texts such as the World development reports, allows for a comparative approach to both their current incidence and in historical perspective the phase of policy design at the global level. Keywords: Educative policy; Critical Discourse Analysis; World Bank; Policy comparison; Education and development. 306 Revista Española de Educación Comparada. ISSN 2174-5382 núm. 43 (julio - diciembre 2023), pp.272-290 doi:10.5944/reec.43.2023.34448 Una lectura crítica comparada del discurso de la educación para el desarrollo económico: los informes del Banco Mundial como caso de estudio 1. Introducción Una perspectiva que merece especial atención al analizar la educación como escenario global es la expresión documental de sus políticas y el conjunto de acciones recurrentes en torno a la elaboración, publicación y circulación permanente de textos para la toma de decisiones. A nivel global, los informes mundiales de desarrollo, documentos de prospectiva, informes de evaluación externa internacional y rankings comparativos. A nivel local, planes de desarrollo nacionales, propuestas curriculares institucionales y lineamientos u orientaciones pedagógicas o didácticas. En conjunto, estos son, de manera potencial, un corpus objeto de investigación, puesto que, por una parte, develan rutinas interpretativas (posicionamientos discursivos) en las que es posible observar la transformación de las formas de representar la educación para el desarrollo económico. Por otra parte, pueden asumirse como expresiones propias del orden discursivo de la gobernanza global. Un tercer aspecto es el valor que estos documentos institucionales cumplen frente a las prácticas y la toma de decisiones de los países miembro, y que se ha sustentado desde sus primeras publicaciones, aun cuando aquello, por lo que se valora el desarrollo económico de los países, en el caso de los informes mundiales de desarrollo, cambia en cada década. Ahora bien, este tipo de insumos documentales son de especial relevancia en la toma de decisiones, sobre todo cuando estos son producidos por organizaciones internacionales que desempeñan el rol de referente global en sus políticas. Al respecto, Bray (2010) menciona que los funcionarios técnicos de la educación encargados de diseñar políticas públicas «buscan información sobre modelos foráneos, luego pueden imitar esos modelos adaptándolos o no» (p. 41). En el caso de los investigadores, se enfatiza que estos «realizan comparaciones para mejorar la comprensión tanto de las fuerzas que estructuran los sistemas educativos y procesos en diferentes contextos, como del impacto de los sistemas educativos y procesos en el desarrollo social y de otro tipo» (p. 40). En cualquiera de ambos escenarios, los actores recurren a cuatro tipologías: documentos consultivos, documentos comparativos (reformas en otros lugares), informes sobre educación e informes sobre competencias docentes (lineamientos u orientaciones) (2010). Los informes mundiales de desarrollo son la expresión primaria de cómo debe ser la educación en los Estados nación. En los informes se consignan, por ejemplo, los cambios sensibles sobre el tipo de conocimientos y expectativas que fundamentan los sistemas educativos; se puede reconstruir la historia del pensamiento educativo en función del desarrollo económico y los actores, fuerzas y propósitos que imperan o se opacan en esta relación. Jules (2021) menciona que, en el periodo subsiguiente a la Segunda Guerra Mundial, los estudios sobre educación internacional estaban centrados en el desarrollo internacional y en el rol de la educación en las nuevas dinámicas económicas, cuyas fuerzas han orientado la educación desde 1960. Cabe recordar que es a partir de la publicación de los informes de desarrollo, por parte de los organismos supranacionales, desde finales de los años de 1970, que la educación se observa mundialmente a través de los lentes de la economía. Es decir, es a partir de estos informes, cuando se institucionaliza su función instrumental del «retorno». Los informes mundiales de desarrollo, como documentos de política internacional, se constituyeron en una rutina textual con la que se han posicionado expresiones como la educación para el trabajo, la economía del conocimiento o la educación terciaria, con la que se delimita un tipo de deber ser del sector, fundamentado en premisas, en el contexto contemporáneo. 307 Sayra Benítez Arenas Revista Española de Educación Comparada. ISSN 2174-5382 núm. 43 (julio - diciembre 2023), pp. 272-290 doi:10.5944/reec.43.2023.34448 «Una característica importante emerge de que en el ACD se asume que todos los discursos son históricos y, por tanto, pueden ser entendidos solamente en contexto por lo que en el ACD se refieren factores extralingüísticos como la cultural, la sociedad y la ideología. En cualquier caso, la noción de contexto es crucial para el enfoque dado que incluye explícitamente componente sociopsicológicos, políticos, ideológicos y, por tanto, postula un procedimiento interdisciplinario». (Meyer, 2001, p. 15) Por su carácter histórico, dado que, hoy y desde los años setenta del siglo pasado, los informes son una rutina de publicación, es posible también indagar la importancia y el rol de los distintos niveles educativos, incluidos la educación para el trabajo y los respectivos ajustes, ampliaciones o variaciones estructurales que han operado hasta hoy en cada subnivel educativo. A partir del análisis de los resultados de la evaluación estandarizada, se pueden también revisar las propuestas curriculares que le subyacen y en las que se focalizan las competencias que sustentan la idea de un currículo ideal, entendido como todo aquello que el alumnado de 15 años debe saber y que es susceptible de ser traducido en números y estadísticas, lo que, en palabras de Welch (2021), es propio del neoliberalismo en educación en el que impera un tipo de gobernanza numérica (p. 206). En resumen, el Informe mundial de desarrollo —como caso de estudio— y otros documentos institucionales de carácter global aportan a la investigación de políticas educativas al menos dos puntos de observación (con la comparación): a partir de una mirada, transversal e histórica, las formas de representar la educación —en el marco de fenómenos sociales con base en el posicionamiento de determinados discursos— y en perspectiva histórica —todo aquello que se asume de dichas políticas en el nivel nacional—, es decir el nivel de dependencia en la toma de decisiones sobre la organización y funcionamiento de los sistemas educativos nacionales. Sobre este tipo de institucionalidad global, algunas investigaciones en educación comparada analizan la dependencia en el marco de las relaciones globales. Se parte entonces de la premisa de que las políticas y la práctica educativa están influenciadas por fuerzas internacionales (Griffiths, 2021), expresadas por medio de dispositivos de alcance global, como los objetivos de desarrollo sostenible (ODS), cuyo sustento primario es eminentemente documental. La estrategia esencialmente discursiva de establecer, en este caso, objetivos de desarrollo o indicadores de desarrollo en el caso de los informes, aparece en el discurso por lo que la pregunta central es ¿cómo opera el poder global en el discurso de los documentos de referencia? Otro anclaje analítico es el neoliberalismo en educación (Welch, 2021), que se refiere, en principio, a aquellas representaciones en las que la educación se entiende como un «bien» y un programa de reformas. Welch (2021) identifica que los dos pilares de la propuesta del Fondo Monetario Internacional (FMI) son la apertura de los mercados nacionales y la disminución de la participación del Estado en las esferas sociales de la vida mediante la privatización (p. 202). En educación, por ejemplo, se observa cada vez más el posicionamiento y la proliferación de instituciones de «educación superior», como concepto incluyente de universidad, que pueden ser controladas a partir de evaluaciones estandarizadas internacionales o de sistemas de calidad y mediante un tipo de «gobernanza de la comparación». En esta misma línea, y con base en la hipótesis sobre el estrecho vínculo entre los referentes mundiales, como expresiones de las ideologías dominantes, el enfoque neogramsciano cuestiona las relaciones sociales y de poder propias de las instituciones 308 Revista Española de Educación Comparada. ISSN 2174-5382 núm. 43 (julio - diciembre 2023), pp.272-290 doi:10.5944/reec.43.2023.34448 Una lectura crítica comparada del discurso de la educación para el desarrollo económico: los informes del Banco Mundial como caso de estudio representativas del orden mundial (Jules, Arnold, Balakrishnan y Desimoni, 2021). Dichas formas hegemónicas se expresan a partir de alianzas interinstitucionales que se encargan de mantener el statu quo de la clase dominante —como ejemplo, los discursos coincidentes de organismos internacionales— y de la posesión de los materiales, entendida como una evidente capacidad tecnológica y de recursos en comparación con entidades del orden nacional. Sobre las ideas, se refiere a la consolidación de consensos amplios en la vía de una cultura hegemónica expuesta en normativas internacionales que alcanzan los niveles nacionales en índices, indicadores y, consecuentemente, una reconceptualización de la educación (corporatización, competencia en los mercados, digitalización de los datos y promoción del capital humano) (p. 255). Lo anterior existe, de manera inicial, en los discursos de las tipologías propias de los documentos institucionales internacionales. En ambos casos, los autores se refieren al discurso, a la manera de representar la educación con lo que se puede inferir que los informes, como práctica discursiva, operan en el orden discursivo de gobernanza global, que se apropia de géneros sociales, como la evaluación y la comparación, tipologías principales de la interdiscursividad de dichos informes: «La semiosis como parte de la actividad social constituye géneros; los géneros son las diversas formas de actuar, de producir vida social en perspectiva semiótica. Algunos ejemplos son las conversaciones diarias, las reuniones de los distintos tipos de organización y otras formas de entrevista, así como el análisis de los libros». (Fairclough, 2001, p. 123) De lo anterior se deriva que, de manera metodológica, se apuesta por una comparación histórica que permita ver los ajustes planteados para la educación en el Informe mundial de desarrollo, como un género propio del orden discursivo de la gobernanza global y como apuesta política y discursiva en torno a la relación entre educación y desarrollo. A partir de este criterio de comparación temporal, se analizan cinco informes de desarrollo de final de década, desde 1979, primer decenio de la publicación de dichos informes, y con base en que en cada decenio es posible observar, de manera clara, los reajustes en las apuestas del Banco Mundial sobre la relación causal educación-desarrollo económico. 2. Metodología Desde un enfoque comparado, estudiar textos de política educativa está vinculado principalmente con perspectivas cualitativas en las que es posible, por una parte, analizar los distintos elementos que desempeñan algún tipo de rol en el marco de la definición de políticas y, por otra, una revisión crítica del proceso de construcción histórica de aquello que es significativo para determinadas políticas. El análisis textual y discursivo se vincula, así, a aquellas cualidades holísticas en las que se asume la condición múltiple del hecho educativo, con especial énfasis en los significados construidos o atribuidos por los agentes, por lo que «el objetivo del enfoque es, nuevamente, una comprensión interpretativa, empática con el fin de capturar los significados que los sujetos de investigación atribuyen a sus situaciones particulares» (Bray, 2014, p. 75). Con respecto a los fenómenos sociales, como la globalización, de acuerdo con Bartlett y Varvus (2016), la investigación cualitativa debe considerar los cambios profundos de la economía global y las políticas internacionales que hacen que los niveles de análisis, nacional e internacional, sean tan importantes como los locales (p. 41). 309 Sayra Benítez Arenas Revista Española de Educación Comparada. ISSN 2174-5382 núm. 43 (julio - diciembre 2023), pp. 272-290 doi:10.5944/reec.43.2023.34448 Si bien, desde esta perspectiva, las aportaciones de autores, como las de Ron Scollon, Norman Fairclough (1993, 1999, 2003, 2013), Teun van Dijk (1984, 1999, 2003, 2017), Ruth Wodak (2003) y Sigfried Jäger, cuyas propuestas se sistematizan en la revisión metodológica de Wodak y Meyer (2003), en este caso, solo se analizan algunas de las propuestas teórico-metodológicas más significativas de Fairclough (1992, 1993, 2003) y van Dijk (1984, 1999, 2006, 2019) con el propósito de observar las posibilidades analíticas del análisis de discurso en el marco de la educación comparada. De esta manera, la perspectiva psicosociológica de van Dijk (2006, 2019) es asumida como un marco para sistematizar los fenómenos de la realidad social en función de la triada discurso-cognición-sociedad, desde la que se entiende que las formas de representación de los actores del discurso —conocimiento, actitudes e ideologías— no dejan ver solo sus experiencias individuales, sino que se apoyan en marcos colectivos. El análisis, por tanto, observa aquellas propiedades (marcadores lingüísticos) que pueden variar en función del poder: desde la entonación, las rectificaciones en los actos de habla orales, hasta las estructuras sintácticas y proposiciones en otras formas textuales. Se observan también las macroestructuras semánticas (temas y macroproposiciones), los formatos del discurso y los significados locales, entre otros. Para el caso, se observan las macroproposiciones y las macroestructuras textuales. En cuanto a las aportaciones teórico-metodológicas de Fairclough (citado en Wodak y Meyer, 2003), se trata más bien de un enfoque pragmático orientado a analizar el componente semiótico discursivo de un problema, fenómeno o conflicto social. Así, una vez identificada la expresión discursiva del problema, se observan los elementos dominantes (estilos, discursos y géneros) para, luego, analizar la estructura contextual y, finalmente, examinar la intertextualidad compuesta (interdiscursividad), es decir, las características dominantes y típicas del discurso, en este caso en forma de texto escrito. 2.1. Análisis textual e intertextual en la perspectiva de las relaciones de poder Para Fairclough (1993, 2013), la práctica discursiva es una práctica social y, por tanto, una práctica política con la que se expresa el poder. De este modo, el autor propone, al menos, dos posibles aproximaciones para el análisis crítico del discurso: el análisis textual y el análisis discursivo (intertextual). En ambos casos compete al uso de la lengua, siendo en el análisis textual en el que se observa la forma y el significado de un texto como un todo bajo el principio de que los enfoques críticos del discurso «asumen que los signos son motivados socialmente, es decir que existen razones sociales para combinar ciertos significantes con ciertos significados» (Fairclough, 1993, p. 75). Así, en la dimensión textual, se incluye el vocabulario, la gramática (la fuerza y orientación de las oraciones), la unidad textual (cohesión) y la estructura textual (formas de organización o esquema). Por otra parte, el análisis intertextual permite observar cómo en los textos se hace un uso selectivo de órdenes del discurso (prácticas convencionales o géneros) que están disponibles en los contextos sociales de quienes producen dichos textos (2013, p. 188). Esto deja ver el carácter histórico y social en la perspectiva discursiva porque se trata de reutilizar con nuevos propósitos, formas de relacionamiento, contextos y prácticas discursivas ya existentes. 2.2. Sobre el análisis del discurso político (ADP) De manera particular, van Dijk y Mendizábal (1999) conciben el análisis del discurso político como el «estudio de las formas de reproducción del poder político, la dominación 310 Revista Española de Educación Comparada. ISSN 2174-5382 núm. 43 (julio - diciembre 2023), pp.272-290 doi:10.5944/reec.43.2023.34448 Una lectura crítica comparada del discurso de la educación para el desarrollo económico: los informes del Banco Mundial como caso de estudio y el abuso de poder mediante el discurso» (p. 10) de quienes ejercen el poder político; se refiere tanto a las condiciones discursivas del texto y del habla como formas explícitas del fenómeno, que tienen implicaciones en este mismo orden, como también a su contexto. Es así que, para su análisis, van Dijk y Mendizábal (1999) proponen identificar algunas categorías que permiten desarrollar el ámbito contextual del discurso político: el campo o dominio societal; los sistemas políticos como marcos para la distribución del poder y la toma de decisiones; los valores políticos; las ideologías políticas; las instituciones políticas; las organizaciones políticas y los grupos políticos; los actores políticos; las relaciones políticas; el proceso político; las acciones, el discurso y el conocimiento político. Una vez analizadas por van Dijk y Mendizábal (1999), las condiciones contextuales del discurso político, «debería buscarse en las estructuras de discurso y las estructuras contextuales políticas» (p. 37), esto es temas, superestructuras (estructura esquemática canónica), macroproposiciones y predicados, entre otros. 2.3. El diseño de investigación desde el análisis crítico del discurso Considerando los elementos teórico-metodológicos mencionados, el diseño de investigación, desde el ACD, se aborda en dos dimensiones: una textual y una intertextual. En conjunto, ambas dimensiones están sustentadas en las características de la producción, la distribución y el consumo de, en este caso, los informes de desarrollo como documento institucional y como rutina discursiva que determina la construcción de sentidos sobre el desarrollo y sus formas de apropiación, emitidas por el Banco Mundial a lo largo de la publicación. En la dimensión textual, se analizan las macroproposiciones implícitas que son esencialmente premisas fundamentales, presuposiciones (Fairclough, 2003, p. 89) que fundamentan la observación que se hace del desarrollo económico, social y educativo en los países estudiados. Esta dimensión del análisis responde a la pregunta de ¿cómo se presenta el desarrollo global desde los informes? y ¿cómo se concibe la educación en dicho desarrollo?, lo cual es, de manera esencial, un ejercicio interpretativo y de lectura crítica. La macroestructura, de acuerdo con van Dijk (2006), está estrechamente relacionada con el modelo mental que se posiciona en un acto de habla, dado que «la información y las inferencias implícitas en el proceso del discurso se representan en los modelos mentales, lo cual explica bien la noción de la presuposición, conocida como una proposición en un modelo que no se expresa en el discurso». (p.10) Del mismo modo ocurre con las presunciones que se plantean en cada informe en relación con el desarrollo. En la dimensión intertextual se indaga la manera en la que en el informe se constituye, de modo genérico, desde el discurso. En el marco del desarrollo, esto es la apropiación de diversos géneros (interdiscursividad o intertextualidad compuesta) que, por ser una rutina discursiva enmarcada en una relación política de base, puede identificarse como un género emergente: el informe. Ambas dimensiones permitirán observar el ejercicio de poder asociado a la gobernanza global en la educación desde el discurso, que equiparable a un rastreo sobre la operación del discurso en el fenómeno de cambio social. En esta dimensión, se intenta responder a dos preguntas: ¿cómo se constituye genéricamente el informe? y ¿de qué géneros y prácticas discursivas recurrentes y validadas 311 Sayra Benítez Arenas Revista Española de Educación Comparada. ISSN 2174-5382 núm. 43 (julio - diciembre 2023), pp. 272-290 doi:10.5944/reec.43.2023.34448 socialmente hace uso para ejercer su institucionalidad? y, en perspectiva de comparación, ¿cómo evolucionan los planteamientos sobre el desarrollo? Se analizan, entonces, los géneros constitutivos del Informe mundial de desarrollo. Según lo dicho, las preguntas se sustentan en que la práctica social y el ejercicio del poder se expresan también en lo discursivo. Ahora bien, dado que el género da cuenta de la relación social de base entre distintos actores sociales, la comprensión, en torno a qué tipos de géneros constituyen una rutina discursiva, aporta elementos característicos de dicha relación. 2.4. La selección del corpus documental Ahora bien, con el propósito de integrar algunos de los recursos analíticos disponibles en los estudios críticos del discurso, desde una visión histórica de los documentos de política, a continuación, se analizarán cinco de los informes de desarrollo (identificados como textos típicos) que ha publicado el Banco Mundial, correspondientes a las últimas cinco décadas: 1979, 1989, 1999, 2009 y 2019. El informe de 1979 es el segundo informe de la serie y desde esta fecha el informe se publica anualmente, es decir que se regulariza e institucionaliza el Informe de desarrollo mundial. Ahora bien, la selección de las versiones de cada diez años tiene que ver con el objetivo de observar los ajustes de la práctica discursiva en cada década, lo que permite entender el funcionamiento no solo de la estructura textual de la publicación, sino de las distintas representaciones de la educación en el desarrollo en los últimos cincuenta años. Desde una perspectiva procesual, se trata de una construcción permanente que establece un diálogo interno entre los distintos momentos de las definiciones del desarrollo, es decir una transversalidad textual. Para el análisis, se propone abordar la dimensión textual y la intertextual con el fin de explicar los alcances de cada una de estas. En conjunto, los informes funcionan como caso de estudio de textos típicos de la gobernanza global, entendiendo que el caso de estudio, como enfoque, aporta las cualidades necesarias de una aproximación crítica de investigación en tanto que «las prácticas nunca están aisladas. Los actores sociales adoptan y desarrollan prácticas en relación con otros grupos —a veces para establecer diferencias entre sí o a veces para declararse como miembro de un grupo o aspirar a dicha membresía. Además, las prácticas siempre se desarrollan en relación a ambientes económicos, culturales, sociales y políticos más amplios.» (Barlett y Vavrus, 2016, p. 1)1 Los informes son la expresión de una fase en la construcción de políticas en la que se «autoriza a ciertos actores sociales a definir los problemas y las soluciones» (p. 2) a partir de donde se moldea es discurso público (2016). Es por ello por lo que, más allá del análisis comparado en torno a la varianza, se trata de abordar los informes del Banco Mundial como un momento en el complejo proceso de producción simbólica y construcción de sentido en el marco de los sistemas de poder (Barlett y Vavrus, 2016, p. 10). La selección de este corpus se sustenta, además, en dos presupuestos de base: el primero consiste en que la publicación titulada Informe mundial de desarrollo (World Development Report) es un tipo de práctica discursiva que expresa la gobernanza que ejerce el Banco Mundial, desde mediados del siglo XX, y que, por tanto, muestra una práctica social recurrente, un texto típico (Wodak y Meyer, 2003). El Banco Mundial es una organización internacional de alcance mundial que, en este caso, se aborda como 1 Las traducciones de los textos originales en inglés fueron hechas por la autora. 312 Revista Española de Educación Comparada. ISSN 2174-5382 núm. 43 (julio - diciembre 2023), pp.272-290 doi:10.5944/reec.43.2023.34448 Una lectura crítica comparada del discurso de la educación para el desarrollo económico: los informes del Banco Mundial como caso de estudio caso de estudio, entre otras organizaciones internacionales que publican regularmente textos típicos del género informe y otros géneros emergentes propios de la gobernanza global. Además de la naturaleza de la relación social explícita entre el Banco Mundial y los países que observa y enmarca en los informes, el segundo aspecto para la selección del corpus es que dicha gobernanza es ejercida a partir del establecimiento de una serie de puntos de referencia mundial (empleabilidad o producto interno bruto). Lo anterior permite la toma de decisiones de política por parte los países miembros (Estados nación), que son reconocibles en el discurso sobre el desarrollo económico o sostenible, y cuya expresión institucional es el Informe mundial de desarrollo. El último aspecto es que, dado que la publicación de los informes es una práctica discursiva rastreable anualmente, a partir de los años de 1970, esta publicación es una rutina discursiva por lo que el carácter histórico del discurso que los constituye ofrece un panorama proclive para el análisis comparativo de acuerdo con su temporalidad. 3. Resultados 3.1. El análisis textual: las macroestructuras como macroproposiciones La consolidación de la tipología del informe está asentada en su estructura, que deviene del desarrollo temático. En la presentación del segundo informe (1979), el resumen indicó la fórmula que los países de ingreso medio han diseñado e implementado para el desarrollo. De manera explícita, la urbanización, la industrialización, el fortalecimiento del comercio internacional y, en consecuencia, del flujo de capital. Se trata de la traducción textual de las razones del éxito (acceso a mercados y flujos de asistencia) de los países desarrollados en forma de macroproposiciones, en este año: «El éxito de los países en desarrollo dependerá en gran medida de sus políticas y programas locales. Sin embargo, esta tarea puede ser ampliamente exitosa en la medida en que se mejore el acceso a los mercados de las naciones industrializadas y por flujos de asistencia más generosos, provenientes de estas naciones». (1979, p. iii) En el informe de 1989, se declaró, desde su título, la recomendación para el desarrollo: sistemas financieros y desarrollo, referente a la relación de las economías con el sector privado: «aunque los países difieren en cuanto a la escala de intervención gubernamental y en la medida en que han estabilizado y reestructurado sus economías, muchos han decidido depender del sector privado y de las señales para orientar sus recursos» (1989, p. 1). Para 1999-2000, se declaró que hay que reorientar la idea del desarrollo con base en las lecciones aprendidas por lo que tiene que ver con ampliar el enfoque hacia aspectos socialmente inclusivos. Los capítulos, sin embargo, posicionan la descentralización, la importancia del sistema de mercado, las ciudades como máquinas de crecimiento y, como estrategia, muestra la experiencia de países de referencia. En el resumen, se concluye así a partir de macroproposiciones: «Cincuenta años de experiencia del desarrollo han dejado cuatro lecciones críticas. La primera es que la estabilidad macroeconómica es un requisito esencial para alcanzar el crecimiento y el desarrollo esperados. La segunda es que el crecimiento no llega por el impacto de otros países. La tercera es que ninguna política conllevará al desarrollo pues se necesita un enfoque 319 Sayra Benítez Arenas Revista Española de Educación Comparada. ISSN 2174-5382 núm. 43 (julio - diciembre 2023), pp. 272-290 doi:10.5944/reec.43.2023.34448 distintos tipos de documentos (sobre todo informes), el posicionamiento, la variación y la apropiación de los discursos contenidos en estos son equiparables a prácticas sociales de las organizaciones internacionales de alcance global, es decir de la gobernanza global. Los informes contienen las formas de representación de los distintos frentes de la política global, entre estos, la educación; su análisis tiene como contexto el fenómeno de la globalización a lo largo de varias décadas, es decir que incluye su condición histórica. Los textos son prácticas sociales que se ubican en unas temporalidades asociadas a distintos fenómenos, en este caso, globales. La propuesta discursiva de los informes del Banco Mundial tiene como sustento los datos y la información que se procesa antes de la publicación y es de esta fuente de donde se construyen las premisas sobre el futuro y la importancia del desarrollo. Este anclaje esencial en los datos deja ver una relación instrumental: el razonamiento sobre el progreso y desarrollo económico de los países se observa en dichos datos y, a partir de allí, se desarrollan todas las tesis. En este mismo sentido, con la incursión de los datos y su procesamiento como insumos para la toma de decisiones, probablemente no solo en políticas globales, se posiciona también una forma de ver el mundo por medio de la gestión de la información, lo que se conoce regularmente como la decisión informada. De ahí que el análisis crítico no solo se refiera a identificar las presuposiciones o tesis o los argumentos centrales sino a la manera en la cual se jerarquiza una forma de razonar con base en datos y países de referencia. Por otra parte, y sobre este mismo asunto, la dimensión discursiva de las políticas es susceptible de ser puesta en diálogo con la investigación sobre los fenómenos sociales asociados, en este caso, la globalización, el neoliberalismo, el capitalismo, y con los enfoques para el análisis de las políticas globales, como la ideologización, la comparación, los enfoques críticos o de conflicto. En todo caso, no hay que perder de vista que el análisis crítico del discurso aporta una visión descriptivo-analítica que observa tres aspectos: el ejercicio de poder, dado que las publicaciones ocurren en el marco de determinadas prácticas sociales que necesariamente incluyen preguntas en torno a quién publica, cuál es el objetivo de la publicación, a quién se dirige y lo fundamental para el discurso, cómo se representan los campos de acción. La hegemonía, en tanto que la relación social de base (de dependencia en la decisión) entre el Banco Mundial y los países miembros le dan la categoría de referente a las publicaciones institucionalizadas, lo que en la práctica puede entenderse como una apropiación discursiva, por parte de los países que están en proceso de alcanzar el desarrollo. Y la ideología que en el caso de los informes de desarrollo hace referencia a una política global que puede ser hallada en el nivel local: se trata de los informes de desarrollo nacionales (planes de desarrollo) o bien los documentos regulatorios o de política nacional, desde donde se observaría el discurso en la perspectiva del prestamista lo cual puede ser abordado como una dimensión del impacto en lo ideológico y político del discurso global. Lo anterior correspondería con el caso de estudio desde los enfoques propuestos por Barlett y Varvus (2016) en relación con reconocer la transversalidad en el discurso de dichas políticas. Un paso siguiente en el análisis de los discursos de política global es la intertextualidad compuesta, entendida como la apropiación con fines específicos de los distintos discursos sociales por parte de las organizaciones internacionales. Lo anterior puede ampliar la investigación en torno a campos de saber específicos, como la salud o el medioambiente y para los cuales han emergido organizaciones internacionales especializadas. Este aspecto 320 Revista Española de Educación Comparada. ISSN 2174-5382 núm. 43 (julio - diciembre 2023), pp.272-290 doi:10.5944/reec.43.2023.34448 Una lectura crítica comparada del discurso de la educación para el desarrollo económico: los informes del Banco Mundial como caso de estudio se nutre también de las prácticas discursivas presentes en los informes que cada vez más se acercan al conocimiento científico en el que los datos son la fuente de la interpretación y la toma de decisiones, y se hallan hipótesis, tesis y argumentos, por lo que cada vez más los informes se asemejan a publicaciones arbitradas, tipología muy bien posicionada por las políticas de ciencia, tecnología e innovación en todo el mundo. El análisis de los informes en cada década es una muestra que funciona como provocación: se trata de estar atentos a los ajustes discursivos de los distintos órdenes sociales en tanto que el lenguaje, como se expuso al inicio, configura el pensamiento colectivo. A partir de allí emergen las posibilidades de analizar la hegemonía, el abuso de poder, la reconfiguración (cargas de nuevos significados conceptos posicionados) o la recontextualización (apropiar conceptos de otros órdenes de acción, como es el caso de la relación entre la empleabilidad y la formación en la primera infancia), lo que abre varias líneas posibles para la investigación. De acuerdo con las lógicas de publicación del informe de desarrollo, desde la práctica discursiva se convocan todas las acciones posibles del ejercicio de poder, delimita los alcances del desarrollo, configura sus estadios desde la enunciación y los proyecta hacia perspectivas diferenciadas en cada década. Es decir, se definen todas las rutas posibles del desarrollo. En un escenario de decisión política se trata de una configuración de recomendaciones sobre las decisiones que deben tomar los gobiernos, que no son consistentes en el tiempo, pues los ajustes determinan novedosas acciones por parte de los países «prestatarios». En cuanto a los actores que participan de la práctica social asociada a los informes están, por un lado, el Banco Mundial y, por el otro, sus países miembros (los Estados); y un tercer actor que se menciona, de manera recurrente, en las tesis, como clave, es el mercado o los sistemas financieros, o las instituciones de educación superior y cualquier otro prestador de servicios que no sea público. Este tercer actor es un administrador de los recursos o de los bienes de los países. Los actores privados toman cada vez más fuerza en los informes, hasta llegar a ser posicionados como los soportes más importantes del desarrollo económico. Sobre el ejercicio de poder, a partir del discurso, que opera en los informes de desarrollo, las características son primeramente extralingüísticas, dado que el banco es prestamista de los países «en riesgo» o «en desarrollo» o «de economías débiles»2. Pero también son estructurales de los textos: se trata de rutinas discursivas (referenciaciones y comparaciones permanentes) y de prácticas genéricas como la argumentación, instaladas en la relación de base entre el prestamista y el prestatario, cuyo poder se ejerce a partir de saber sobre cómo alcanzar el desarrollo. Este poder explícito pasa por tipos de experticia en economía o en política o en Estados nacionales, pero sobre todo por la existencia de una institución de alcance global como el Banco Mundial. Es así como sus años de existencia fundamentan una de las acciones discursivas centrales de los informes: la prospección. La función de enlazar el pasado, el presente y de predecir el futuro tiene de base presuposiciones, pues el ajuste de las tesis da cuenta de que algo ha fallado en dichas prospecciones. De esto se da fe en los informes posteriores al año 2000, en los que ya el desarrollo no es una vía unilateral, sino que «depende», tiene que ver con la localización, con el bienestar, con la calidad de vida, etc. Hay, en síntesis, una conciencia discursiva desde la producción del informe en tanto que, en las dos últimas décadas, este ha apropiado el lenguaje y las formas de producción y reproducción propias de la divulgación científica, lo que ubica la teoría del desarrollo del 2 El énfasis marcado por las comillas es de la autora. 321 Sayra Benítez Arenas Revista Española de Educación Comparada. ISSN 2174-5382 núm. 43 (julio - diciembre 2023), pp. 272-290 doi:10.5944/reec.43.2023.34448 Banco Mundial como una teoría entre otras existentes; sin embargo, la posición social del Banco Mundial no es equiparable a otra organización en términos de configuración de sentidos sobre la economía y el desarrollo. La función predominantemente argumentativa de los informes, como se describe en los resultados, está anclada, así, a la institucionalidad y a la relación prestamista-prestatario; las demás acciones, como evaluar o comparar, cumplen una función instrumental. Este es el caso de la educación, en tanto que en cuatro de los cinco informes analizados se ubica como referente básico o descriptivo; solo en dos de ellos este tipo de indicadores se cruzan con la información económica y esto ocurre a partir del cambio anunciado de la visión del desarrollo que, además, impacta en el tono de los informes desde el año 2000. Sin embargo, en el 2019, año en el que se enfocó como clave para el desarrollo el capital humano, la educación se torna protagonista, lo que la moviliza de su acostumbrado rol de indicador básico a ser un factor determinante para la formación de un nuevo trabajador, que debe formarse desde la primera infancia. Como concepto, la primera infancia es hoy parte de las políticas de varios Estados en Latinoamérica, así como el aprendizaje a lo largo de la vida, muy asociado al desarrollo de las populares competencias blandas y duras. En torno a la educación superior, que también forma parte de las apuestas por la formación de un nuevo trabajador, cuya formación diversificada impacta en una oferta educativa también diversificada. Atrás quedan entonces los valores de la educación para, por ejemplo, la formación en ciudadanía o incluso como derecho fundamental. 5. Referencias Bartlett, L. y Vavrus, F. (2016). Rethinking case study research: A comparative approach. Routledge Bray, M. y Kai, J. 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