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Don Juan Agustin Abarrátegui fué nombrado por S.M. Alcalde del Crímen de la Chancillería de Granada en abril del año pasado de [1]804, desde cuyo tiempo desempeñó los cargos de la Magistratura con la mayor probidad y pureza...

Universidad de Granada

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*» h D o n Juan Agustín de Abarrátegui fuá nom brado porS.M. Alcalde del Crimen de la chancillería de Granada en abril del año pasado de 804, desde cuyo tiempo desempeñó los cargos de la Magistratura con la mayor probidad y pureza. En los primeros preciosos momentos de nuestra gloriosa revolución seíle encargaron por la Junta suprema de gobierno que se for mó en éíeh-a capital, hasta veinte y siete co misiones , entre ellas el delicado secuestro de los bienes de emigrados, las quales desempeño sin perdonar fatiga, llenando las intenciones del gobierno con el zelo mas decidido á la justa causa,, Penetraron los enemigos la Andalucía, y puesto en dispersión el exército español, se reunieron en Granada los restos de las tropas del Rey con algunos generales. En la terrible crisis que produxeron entonces los negocios políticos , no era dado á Abarrátegui, ni co mo Magistrado ni como particular , impedir el torrente de los franceses , ni decidir de la suerte de Granada sobre su defensa ó pacífica aquietacion á la entrada de los enemigos. A los generales pertenecía tan delicado asunto; y ellos, con efecto , resolvieron abandonar la capital, sin que ni por estos militares , ni por el gobierno, se hiciese entender al Real Acuerdo orden 53ÜF.iVSíSÜ?.:!: NADA / alguna para su emigración; A bibuot&ca ! GR'*- Saia-_ *s /■. ÍCu‘^ 'd c 24 SE1L 3 i ,x ^ 3 w w a « * 3 ÜEivsrstei;r XSAD Á / D o n Juan Agustín de Abarrátegui fui nom brado porS.M. Alcalde del Crimen de la chancillería de Granada en abril del año pasado de 804, desde cuyo tiempo desempeñó los cargos de la Magistratura con la maryor probidad y pureza, En los primeros preciosos momentos de nuestra gloriosa revolución sale encargaron por la Junta suprema de gobierno que se for mó en dicha capital, hasta veinte y siete co misiones , entre ellas el delicado secuestro de los bienes de emigrados, las quales desempeñó sin perdonar fatiga, llenando las intenciones del gobierno con el zelo mas decidido á la justa causa,,. Penetraron los enemigos la Andalucía, "J* y puesto en dispersión el exército español, se á • _ w reunieron en Granada los restos de las tropas del Rey con algunos generales. En la terrible crisis que produxeron entonces los negocios políticos , no era dado 1 A W r4a"n’ , ni co mo Magistrado ni como particular , impedir el torrente de los franceses , ni decidir de la suerte de Granada sobre su defensa ó pacífica aquietacion á la entrada de los enemigos. A los generales pertenecía tan delicado asunto; y ellos , con efecto , resolvieron abandonar la capital, sin que ni por estos militares , ni por el gobierno, se hiciese entender al Real » e/ Acuerdo orden alguna para su emi^racioní A * 7 ' / y O ( 2 ) pero Abarráregui la hubiera emprendido , sl la grave enfermedad de que adolecía hijo m ayor, no íe hubiese impedido executarla para librarse del yugo opresor. Aquellas con sideraciones ventiladas en el que celebró dicha corporacion en 24 de enero de 810 , a que asistid Abarrátegui como uno de sus indivi duos ^le obligaron en cumplimiento deisus sa grados deberes á dar las disposiciones mas enér gicas y activas para la tranquilidad publica y seguridad de los haberes reales | evitando los desórdenes análogos á la anarquía .fergjz que empezó á presentar su descarada frente/ N o asistióAbawátcgui á-ningu-n o -je los dornas acuerdos que se celebraron para sacar partido -#■ del exéreito imperial , y cumplimentar al in truso Rey , á quien no jnrparticularmente ni hiz^el menor servicio. Sin embargo el antiguo conocimiento per sonal que tenia de A&afrntogm el titulado Mi nistro Azanza, y las contestaciones que me diaron entre los dos sobre la venta que habia hecho el primero de los bienes del ultimo, per suadieron á este la entereza y justificado carác ter de aquel Magistrado, cuya adquisición creyó ventajosa al gobierno intruso ; y para empeñarlo en su causa , le cometió la extinción de la Inquisición, negocio de la mas alta con fianza. Aceptó Abarrátegui este encargo, con el laudable objeto de librar los preciosos depó sitos de aquel tribunal de las manos impuras que deseaban hallar en ellos los pretextos mas justificados para sus sarcasmos y sátiras ridicu las. En efecto, recogi4 todos los papeles, selló - los archivos ; y redoblando el sigilo del tribu nal , detuvo la fogosidad del general Sebastiani , que habiendo pasado á las casas de la misma Inquisición , con objeto, sin duda", de ocupar su curiosidad peligrosa ; respetó la cir cunspección y orden con que se habían asegu rado por el comisionado los monumentos del zelo religioso en nuestra pureza de costumbres, los que aun se conservan Íntegros. Queriendo Abarrátegui separarse" de un gobierno tirano que miraba con horror ¿ f cu^ yas desenfrenadas tropas habían hecho perecer á siete individuos de su familia , saqueado sus f 5 casas varias vcces en Bilbao , Durango y M arquina , é inferídole toda clase de vexaciones y perjuicios^ instó al referido Azanza en ocho distintas ocasiones, ponderándolersus acciden tes, y valiéndo|f de quantos medios le dicta ba &i prudencia para conseguir la admisión de la renuncia que hizo de/su destino; pero jamas pudo lograr sias intenciones, como lo testifica el administrador de dicho Azanza, refiriendo los pasages que hubo sobre ello por haberlos presenciado á causa del aprecio que merecía á su amo , quien le admitía á las mas privadas conferencias. (p&fefcÁusentpsjs de Granada la corte del intru so, y establecidas por el mismo las Juntas criA 2 C3) mínales , fuá nombrado Abarrateguí segundo juez de la de dicha ciudad, que principió en 11 de mayo de 1810 , y renunció repetidas ve ces ; é Ínterin se decidia/su separación ,pse. de dicó á salvar á los verdaderos patriotas, hasta que comprometida1 su virtud en 9 de agosto del mismo año en la ruidosa causa de D. V i cente Moreno teniente coronel de los Reales exércitos, y expuesta?sii vida por la impertér rita serenidad con que resistió las amenazas del general Sebastiani , empeñado en la des trucción de aquel patriota , y los insultos del figurado comisario regio D. Marcelino Pereyra , á quien , á presencia de los demas Minis tros, manifestó no querer servir á un gobierno que tiranizaba la sagrada libertad del Magis trado en. sus fallos ; y puesto vo to negativo por separado, determinó abandonar á toda costa su odioso destino , pretextando acha ques ; y así lo executg á los tres meses incom pletos de haber principiado , y en época en que no se esperaban generalmente ventajas en mucho tiempo en favor de nuestras armas que hasta mas de dos años despues no ocuparon aquella capital; obtuvo, licencia para ausen tarse de Granada por tres meses, sin haberse restituido á ella en trece , al fin de los quales fug comparecido por el conde de Montarco en la causa que se le formó por la Junta cri minal, con motivo de haber entendido el go bierno intruso ios señalados servicios que ha- (4) bia hecho á la patria, y esforzado desvelo coft que hacia inútiles los de aquel para afianzar sus usurpaciones. El modo vilipendioso con _ que fuá tratado Abarrátegai en esta causa, la, escandalosa ocupacion que se hizo de sus pa peles , interceptación de#u correspondencia pública, y otros pasages humillantes que re sultan plenamente justificados en la causa for mada de oficio sobre dicho particular, y ers el expediente formado para averiguar & con ducta política de este Magistrado, convencen que jamas perdió de vista la justa causa á quien se consagraba sin reserva. Con efecto , en el exercicio de la Magisíratura en la Junta criminal hizoJos sacrificios mas señalados para arrancar del patíbulo á los buenos hijos de la patria ; y han contes_ tad9de los ^ que fueron -objeto de sus beneficios.^ Hubiera continuado en ellos sirsu resistencia á evitar la muerte del teniente coronel Moreno no le hu- ^ biera hecho el objeto de la indignación france sa , y producido desconfianzas que hubieran inutilizado sus conatos. Aunque en el poco tiempo que medió des de la entrada de los enemigos en Granada hasta el en que fue nombrado Abarratfgui juez segundo de la Junta criminal yjwe separó de m encargo, no perdonó medio para conservar el fuego sagrado de la insurrección y entusias mo patriótico, se entrega mas exciusivamcue B (5) C+x f*' tos de Granada y Goxar, con el gefe político de la provincia preguntados por el gobierno, lo fundan en la sostenida opinion que go zado Abarrátegui, cuya particular y cómoda fortuna se ha consumido en las aras de la pa tria , auxiliando á sus hijos unas veces para que aumentasen el número de los valientes, y allanando otras con el oro las prisiones en que por el tirano se confinaba el heroismo. Así lo han expuesto también muchos testigos que lo fueron de tan virtuosa y sostenida lealtad, pre sentando cada uno en su dicho un modelo de patriotismo en la conducta política de Abarrí-, teg-aj. Mandaron reponer á este en su destino de ministro de la audiencia de Granada en 12 de febrero de este año con la antigüedad de que gozaba, cuya resolución se mandó guar dar, cumplir y executar por la Audiencia, aunque representó equivocadamente sobre la substanciación del expediente. Pero el gobier no despreció su exposición, y decretó se lleva se á efecto su determinación en 5 de mayo. Todoi1 resulta con mas extensión en el di cho expediente de purificación formado de ofi cio , archivado en la secrltaría de Cortes. t)é f , v il. ^ L ¿ * *>- eK,jp/e / , /f r 7 c r ^ ' 7 — J [ U a ( ‘ ¿ t - 4 <>*- ' AA* y ° 4. 93* " y — — v / . l . / U . 4 — ^ ¿ : P e / A * ' y í, c U c M / ¿ ./ y?. .. 7 a / / s * (12) Ifi^Gsúí) ¿^«2, .:'■' Í-* ';; ísls&Ío ^ 'C -'í - - -¿¿C4 , r -^: jp ^:L i^ 'y s ,-.. :^- ^ ,.-^c.; - yd ^ p / Á c^ . ... o CAAKn~~ 2 * ' y^**~ / ^ ^ - /¿¿ ( / ^ « i ^ > u o / i * - C ^ * v J z * ¿ c jT é l , ^ » i i ^ ! c r c f 'Cí/r°'~ *~ ; //■ e/ X o .- v y^w- <*-/£ y» c ^ / ü v ^ -^^«O 6«^ ^rC«¿ /«. ■ilíL — £n»W ít C¿^, * - ^ ^r*y£c^ e, 7>i ^ 'Cw.„./¿^»>é> ^ as r^ ft*-t*- ¿ t<'*> ■ A *- ,- / * - ( 0 & * y ‘ O:-- , ^ ?*C¿»o . r •■- - V i * ' Cf <f ' ■ />* ^ - /:. e /íir'fí;¿ w .. / ' •■» 2^ «f Í^H,a. ~ •-, vxr*^vs-^vs^o £t & W i 3 « r ^ / " V " ^ v r / ,■ * - * fr> a/ ^ ¿ t /*™¿¿b+ r~»v^t>e_ 7* ^ ?b ¿e / o ^> C ev ^ o . 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