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«El Paraíso perdido» de Milton. El satanismo y la controversia satanista en el siglo XIX

Simancas Salinero, Francisco

Abstract

Conferencia pronunciada en el Colegio Mayor Universitario " Santa Cruz la Real ", organizada por la Jefatura de Estudios del «Seminario de cultura inglesa» de dicho Colegio.

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"EL PARAISO PERDIDO" DE MILTON. EL SATANISMO Y LA CONTROVERSIA SATANISTA EN EL SIGLO XIX * INTRODUCCIÓN QUIERO que mis primeras palabras en este periplo por el . Renacimiento inglés, sean unas que Santo Tomás, nuestro Doctor Angélico, emplea en la "Suma Teológica", muy relacionadas con el tema que vamos a tratar aquí: "Todos los pecados de los hombres son causados por el De.monio... ya que incitó a pecar al primer hombre" ("Suma Teológica", 1, q. 114, a. 3). , En la Inglaterra Isabelina, la impresión de obras literarias era muy costosa, sobre todo, 10 que se imprimía con el titulo de "InfoUo", es decir: obras de un autor en un solo volumen de gran tamaño. Esto, hasta entonces, sólo Ben Johnson lo había intentado. A la muerte de WiUiam Shakespeare, sus compañeros-actores John Heminges y Henri Conden corrieron con el gasto de pUblicar las treinta y seis obras que habían conseguido reunir y, tras muchas dificultades, encontraron a un impresor, Isaac Jaggard, que aceptó la empresa y su riesgo. Se imprimió, pues, el Primer InfoUo de las obras de WiHiam Shakespeare, y el 8 de noviembre de 1623 fue inscrito en el Registro de Publicaciones ("StatIoners "Register"). Johnson escribió una larga loa en verso, ,. Conferencia pronunciada en el Colegio Mayor Universitario ~Santa Cruz la Reah. organizada por la Jefatura de Estudios del «Seminario de cultura inglesa» de dicho Cdegio. 54 FRANCISCO SIMANCAS SALINERO ya un artista comercial llamado Martín Droeshout, se le encargó un dibujo para la portada. Su grabado y el busto que se encuentra en la iglesia de la Santísima Trinidad de Stratford, se consideran los únicos retratos de Shakespeare que poseen ciert-o parecido real con el modelo. Aún vivía Ana, la viuda del poeta, y se cree que ambas obras merecieron su aprobación. John Heminges murió en 1630, dos años antes de publicarsEda segunda edición de las Obras de Shakespeare. Su autoridad como editor era indiscutible, y el Segundo InfoHo contenía las mismas treinta y seis obras del primero. A los diez años de pUblicarse el Segundo InfoUo, la revolución puritana hizo obligatorio el cierre de todos los teatros de Inglaterra. La mayoría de los actores se alistaron en las fuerzas realistas y, tras la ejecución del rey Carlos, hicieron 10 que pudieron para ganarse la vida, ya representando algunas obras secretamente, ya probando fortuna en otra profesión. John Lovin, antiguo miembro de los Actores del Rey, que figura en el Primer InfoUo entre los intérpretes de las obras de Shakespeare, intentó ejercer la de posadero, y cuando murió "era tan pObre como viejo". Los últfmos vínculos con el viejo teatro isabelino se rompieron durante el periodo de la República puritana, y cuando Carlos II ascendió al trono de Inglaterra en 1660, las cosas habían cambiado por completo. El Teatro de la Restauración no tenia nada en común con el isabelino. Precisamente por entonces, apareció el Tercer InioUo de las obras de Shakespeare. Pero volvamos al Segundo InfoHo. Este volumen era exactamente igual al Primero. Contenía, también, las treinta y seis obras shekespearianas. La única diferencia consistía en la adición de tres panegíricos en verso, uno de ellos escrito por un prome .. tedor joven de 23 años, estudiante de Cambridge, llamado John MUton. Este corto poema titulado "On Shakespeare", contiene expresiones tales como "Sweetest Shakespeare" y "Fancy's chUd" , con uso y abuso de adjetiVOS no ya altisonantes y grandilocuentes, sino suaves y mesurados, con un regusto por lo nimio y pequefio, con una predilección por ese mundo poético menudo y delicado que ya nos descubre una s,ensibilidad fuera de lo común. Unos años más tarde, nos hallamos en la Inglaterra de los [3] EL PARAíso PERDIDO DE MILTON 55 Estuardo. Con un Londres ya liberado de sus murallas medievales, que supera con creces los seiscientos mil habitantes, casi recién concluida la Lonja Real, el más importante de los edificios nuevos de la ciudad, y extendiéndose por la orilla izquierda del Támesis. Con el populoso barrio de Shoreditch remozado y limpio de hampones y mUjerzuelas; y, sin embargo, no menos pintoresco y bullicioso. Sus calles pavimentadas. Tabernas y hospederías se multiplican por doquier. El café y el té, que acaba de introducirse en Inglaterra, sirven de pretexto para abrir "coffee-houses",en las que se bebe más brandy que café. Es en estas "coffe-houses" y en sus rivales, las "ale-houses" donde corren los planes sediciosos y las anécdotas escandalosas sobre "my Lady Castlemaine" (Bárbara Villiers). Los espectáculos brutales, como riñas de ganos, toros contra perros, etcétera. no bastan a satisfacer a espectadores que aún recuerdan las ejeCUCiones de los regicIdas. El teatro refleja el cinismo de la época. Pepys se complace todavía en "La Tempestad" de Shakespeare, pero "El sueño de una noche de verano" le parece la obra más ridícula que haya visto en su vida. Los autores de moda son: en el drama, Beaumont y Fletcher; en la comedia, Congr,eve y Wycherley, que toman los asuntos de Moliere ("El misántropo", "Tartufo"), pero de manera más cruda y brutal. La gran influencia extranjera es Francia. Cualquier inglés de la Restauración mezcla frases francesas en todos sus discursos. Parece que esto es una manera de reaccionar contra los puritanos. Se introducen en la lengua inglesa palabras que de .. signan todos los matices de la ironía: "to burlesque", "to droll" , "to ridicule" ... , los substantivos "travesty", "badinage", etc. Surgen, asimismo, en esta época, los dos rivales ideológicos, los dos partidos políticos nacidos de las pasiones de la guerra civil. Unos eran, como lo,s caballeros de otros ti'empos, amigos del Rey; sus adversarios, los llamados "tories", o bandidos irlandeses, para insinuar que no eran sino papistas disfrazados: ellos realzaron con orgullo tal nombre y, desde entonces, se denominaron así. Los mismos "tories" denom¡i.naron "whigs" a los enemigos del Rey; "Whigs" era abreviatura de <4whigamores", grupo campesino de puritanos del Oeste de Escocia. Los "whigs" (según algunos, .iniciales de "we hope in Ood") eran re= 56 FRANCISCO SIMANCAS SALINERO beldes; el diablo había sido el primer "whig"; Shaftesbury, el segundo, pero esta rebelión era aristocrática. Los "tories" estaban aliados a la propiedad territorial y a la Iglesia anglicana; los "whigs", a los disidentes y a los comerciantes de Londres. Algunas sectas religiosas fueron, en esta época y en la anterior, la de Cromwell, más allá que sus propios dirigentes. El partido llamado de la Quinta Monarquía creía que Cristo iba a volver y que el fin del mundo estaba próximo. Los anabaptistas rebautizaban a hombres y mujeres en los arroyos, a la hora del crepúsculo. George Fox fundaba en esa época la Sociedad de los Amigos, que pronto recibieron el nombre de "Cuáqueros" (tembladores), porque en ciertas reuniones., su fe se manifestaba por un temblor físico. Al revés que los puritanos, los "Amigos" creían que todos y cada uno de los hombres pueden en su vida lograr una victoria completa sobre el pecado. ' Como en toda Restauración, en la Inglaterra de Carlos lI, los amigos de los tiempos malos se juzgaron maltratados. La ley de amnistía les decepcionó. "Indemnidad para los enemigos del Rey, olvido para sus amigos", se dijeron con armagura. Esta política moderada, que indignó a algunos cabelleros extremistas unió pronto a la Monarquía los "squires" del partido de Cromwell. Una restauración podía entonces conceder algunas cabezas a la venganza, con tal de que se respetase la fortuna adquirida. Clarendon tuvo el tacto de pagar hasta el último penique los sueldos debidos a las tropas de la República. Esto le permitió licenciar sin conflicto a este temible ejército. Cincuenta mil veteranos de Cromwell fueron súbitamente sueltos sobre Inglaterra. Hay que hacer constar en su honor, que no se vio a uno solo pedir limosna ni causar daño. El Puritanismo tenía, pues. sus aspectos buenos. Las costumbres de la Restauración fueron el reverso de la sociedad puritana. El dique opuesto a las pasiones por los puritanos debía ser seguido por un alud. Se comprende que los caballeros oprimidos durante veinte años tuviesen un natural horror contra ideas y costumbres que tanto les había hecho su·- frir, y que, en su reacción, pasaran toda mesura y equilibrio. En la corte de Carlos n, el odio a la hipocresía llegó hasta el desprecio de la decencia. Puesto que se había acabado con aquellos rostros sombríos y aquellas cabezas rapadas ("rouna [5] EL PARAíso PERDIDO DE MILTON 57 heads") que reinaran en Westminster, Whitehall quería saborear su desquite. En aquel palaCiO abierto a todos, cualquiera podía ser testigo de la disipación regia. Así, todas las noches lús soldados de la guardia veían al Rey atravesar los jardines del parque, para ir a pasar las veladas en casa de la todopoderosa Lady Castlemaine. Los súbditos imitaban a su señor. Costumbres licenciosas, modales soeces y cínicos, amplio desenfado eran, en fin, lús rasgos más acusados, .habidos por costumbre en estas épocas de disipación y libertinaje que acontecen, casi siempre, a los grandes cambios sociales. PRIMERA PARTE Y, sin embargo, en esta sociedad frívola y despreocupada, en este ampiente libre y cínico, nos encontramos con una figura venerable, de nobles rasgos, purificada por el dolor; absorta y ensimismada en una luz interior que alumbra su numen poético. Acaba de pUblicarse su última obra literaria: un poema de enorme extensión, "El Paraíso PerdidO'''. El poeta se llama John MUton. Ya, en la poesía de MUton, en sus obras anteriores; encontramO's una amplitud de visión sobrehumana. EstO' tal vez se deba al hecho de que, exceptuandO' a WO'rdswO'rth, MUton es el úni·~ CO' escritor inglés que se propuso solemnemente y con magnifica resolución, de una manera deliberada, llegar a ser poeta. La poesía fue para él una ObligaCión, un culto y una dedicación, y el tiempo que pasó en Horton, cuandO' joven, fue tanto un retiro preparatorio para el ingreso solemne en una Orden -la Orden Sagrada de la Poesiacomo cualquier empresa para un devoto religioso. Si bien Wordsworth se propuso ser, comO' pO'eta, "o un Maestro o nada", tuvo flaquezas, fragilidades humanas. a las que Milton parece haber sido inmune. "El Paraíso Perdido" es un pO'ema épico, bíblico-religioso, en diez librO's (posteriormente, en doce). Una poderosa vena poética discurre por la continua y grave música del versO' de este gran poema, en el que se manifiestan las ideas religiosas, políticas y sociales del MUton puritano, heterodoxo y materialista cristianO', y en el que se trasluce el deseo de cantar los 58 EL PARAÍSO PEl1DlDO DE MltTON [6} ideales supremos y esenciales, junto con el deseo de justificar ante los hombres los caminos del Señor. Las influencias italianas son constantes en el poema, no sólo en el estilo y en el len., guaje, que se resiente del léxico y de la sintaxis italiana del siglo XVI, sino especialmente en una exaltación del hombre, que aparece como protagonista ideal de la gran tragedia humana. En este aspecto enaltecedor es preciso ver, si no la influencia sobre Milton del "Adán" de Andrieni, sí aquella secreta e inadvertida influencia del espíritu heroico de la Contrarreforma. Ahora bien, este heroísmo barroco empeñado con espíritu polémico en colocar la criatura humana como centro del universo, es nevado por Milton inconscientemente a sus extremas posibiHdades, hasta el punto de hacer vivir por sí mismo, y encontrar más en Satanás que en Adán su simbólico representante. Si el drama del primer hombre aparece tratado por primera vez eon verdadera penetración sicológica, aquello que hay en él de grandiosamente rebelde, viene representado y glorificado en la figura del Angel caído. A la exaltación de la capaCidad humana de culpa y redención, característica del siglo XVII, se le añade así, la exaltación de la rebeldía humana que anuncia el Romanticismo; Milton, claro está, no pudo llegar a este punto l pero 10 intuyó, y quiso fijar todos estos motivos dentro de la grandiosidad de una tragedia cósmica, en la que su angustiado espíritu religioso supo encontrar profundos ternas poéticos más que suficientes para el plan ·que se propuso. El texto sagrado sobre el que Milton desarrolló el Poema fue el de la Biblia Inglesa, conocida corno la Versión Autorizada (o Biblia del Rey Jacobo, ya que tal versión se hizo a instancias de este monarca). Fue publicada en Londres, en 1611, tornando como modelo las normas de traducción, el estilo y el método de WiHiam Tyndale. Esta versión, no obstante, no fue específica"; mente autorizada para ser leída en las iglesias, corno lo fue la versión de Coverdale de 1539, conocida como la Gran Biblia. Pero desde su publicación, hasta nuestros días, no obstante profundos puntos de vista doctrinales, la Versión Autorizada ha sido aceptada corno la Biblia Inglesa por una aplastante ma·· yoría de los protestantes de la Commonwealth británica, y su influencia en la Literatura Inglesa ha sido continua. "El Paraíso Perdido" apareció por primera vez en 1667 en [7] EL PARAÍSO PERDIDO DE MILTON 59 diez libros, y en 1674, en doce, por la división de los libros VII y X cada uno en dos. Sin escrúplo ni temor, MUtan, en un lenguaje pulido y con una perfección de forma sin igual, vertió en el canto sobre la caída del linaje humano todo lo que agitaba su corazón, para aniquilamiento de los monárquicos y obispos, en apariencia triunfantes, y para consuelo y edificación de los oprimidos puritanos. Se comprenderá que los rasgos dogmáti·· cos y tendenciosos de este poema tuvieran un atractivo especial para la Inglaterra esencialmente puritana de la época; pero tenemos, también, el factor humano, muy interesante, la tragedia de su propia vida, la profundidad de análisis psicológico del pecado de Adán y Eva, la magnífica creación de la figura de Satanás, la solución genial de la dificultad de hacer plásticas las ideas abstractas de Cielo e Infierno, espacio y tiempo; todo ello continúa siendo admirable. En su introducción sobre el metro había atacado a Dryden, poeta de la Corte, pero al modo de tantos personajes ingleses y extranjeros que visitaban al anciano ciego en su hogar, visitó le también Dryden,pidiéndole autorización para utilizar el Poema para una ópera. A este tiempo de infortunio, en el que Muton, sin embargo, desde el trono de su inflexible grandeza, descollaba por encima del 'Cortesano tumulto, pertenece una serie de profundos poemas líricos; asi, anterior prObablemente a 1660, pero escrito después de haber cegado por completo en 1553, es el soneto a su ceguera: "Cuando pienso cómo está agotada mí luz: Antes de haber agotado la mitad de mis días, En este mundo obscuro e inm:enso ... " No obstante, la enorme erudición y la reflexión de Milton, empefiaron al poeta en un poema cuyo asunto no era precisamente de su siglo ya que en su "Paraíso", habiendo suprimido la ilusión Urica, deja abierta la puerta al examen crítico. Queremos que Adán y Eva obren y sientan conforme a su naturaleza primitiva, que Dios Hacedor y Satanás obren y sientan conformes a su naturaleza sobrehumana. Milton, lógico y razonador, sucumbe a la empr,esa. Hace discursos, correctos y solemnes, pero esto no basta. Vemos a Adán y Eva, soberbias figuras vigorosas, desnudos en plena luz, inmóviles u ocupados ante el 60 EL PARAÍSO PERDIDO DE MILTON [8J paisaje inmenso, idílico, exuberante, con la mirada viva y reludente. Diríase pintados por un renacentista italiano. Les esoCuchamos y nos parecerá oir a un matrimonio inglés que dialogan razonablem.ente, en el más puro estilo puritano. Disertaciones que acaban en agasajos mutuos, sermones recíprocos que ,concluyen en reverencias; cumplidos filosóficos y consejos morales. Es decir, una pareja mesurada y circunspecta que ha pasado por Inglaterra, antes de entrar en el Paraíso. Las figuras celestiales tampoco se libran de esta docta postura, de este "clímax" académico, que oprü:ne a los moradores del Edén. El Arcángel Rafael va a visitarlos por mandato divino. Eva se marcha en busca de provisiones, prepara la mesa para el banquete, y así vemos cómo durante la comida y a los postres, el poema épico en su comienzo, se transforma en bucólico y acaba por convertirse en un panfleto político con un ardiente y feroz diatriba contra el poder opresor. Siguen, tras la marcha del Angel, los discursos didácticos y fríos. Las arengas del Parlamento purgado por Oliver Crom:well no son más pesadas. Sin embargo, lle aquí que lo que Milton no ha conseguidO ,con un Edén rosado y tierno, "cursi", en una palabra, lo alcanza de un modo muy diferente. He aquí que este tapiz de verdes suaves y tintes delicados se va oscureciendo lenta y sinuosamente, con tonos sombríos y maléficos. Cual mole ingente de una montafia, una sombra siniestra y perversa lo va envolviendo todo. Un velo negro y sutil lo ha cubierto todo. Es Satanás, 'que cual el "Pensador" de Rodin, observa ensünismado su campo de batalla, para aduefiarse de él. Aquí, todo cambia, menos la pareja protagonista que, embebida en su charla, no advierte ninguna alteración Pero el Jardín, la tierra entera se estremece, y un hálito de horror parece envolverlo todo. Ya no es el suave céfiro que anuncia la presencia divina (el "rü a 1), Elohim" 'bíblico), sino un vaho letal y emponzofiado que hace que las flores cierren sus pétalos y los pájaros enmudezcan angustiados. Y aquí es donde, a partir de entonces, el Angel rebelde, el Gran Adversario, recobra toda su pujanza, su enorme fuerza dramática, su poder demoníaco, y el poema épico adquiere belleza inigualable, ganando en riqueza y profundidad. Como escrihió Shelley en su "Defensa de la Poesía" (1821): EL PARAÍSO PERDIDO DE MILTON 61 "El diablo de Milton, como figura representativa, está mucho mejor conseguida que la figura de Dios, puesto, que persevera en el propósito que él mismo se ~ trazado, y a pesar de la adversidad y de las desventajas en que: se encuentra, es un ser que con la fria seguridad de un triunfo indudable, inflige a su enemigo la más horrible venganza, no por el error equivocado de llevarle al arrepentimiento, sino con el claro designio de exasperarle para ocasionarle nuevas tormentos". ("Prose Works", R. H. Shephers, 1906). Ya Blake, en 1790, dijo que "La razón de que MUton escribiera con cierta dificultad sobre Dios y los Angeles, y acerca del Infierno y el Demonio, libre de toda traba, es porque Mil ... ton, siendo un verdadero poeta, estaba, aun sin saberlo él mismo, de parte del Diablo" (Blake, "The marriage of Heaven and Hell" , Facsímile .Edition, London, 1927). Esta afirmación, probablemente, hubiera causado un gran revuelo de haber sido hecha en otra época, pero el clima intelectual de 1790 era tal, que otros escritores se adhirieron a ella, ensalzando la figura de Satanás. Satanás se enlazaba aSi, con los principios que abrazaban los jóvenes románticos, ya que ellos consideraban su rebeldía contra la autoridad, como justa y suficientemente pr.ov.ocada. Consideraban al Dios del "ParaiS.o Perdido" como un símbolo de la tiranía, y opinaban que debía haber sido destr.onado. Incluso pensaban que Satanás, aun~ sin tener éxito en su rebelión contra Dios, era heroico, porque había luchado valientemente contra desigualdades ciertamente insuperables. El Poema va adquiriendo altas calidades dramáticas y emotivas, conforme se aproxima a su final. Y comprobamos, una vez más, cómo el dolor y el sufrimiento actúan a modo de cTisoI para la purificación del alma; algo semejante a la acción catártica de la Tragedia griega. Así, en los últimos versos finales" contemplamos entristecidos la desolada escena de una noche sombría y tempestuosa, despojados los frondosos árboles de su exuberante follaje, tronchados los tallos de las flores por el 'furioso vendaval, el mar agitado por embravecidas olas; ocultando la luna su melancólica faz para no alumbrar a los cUlpables; 68 FRANOSCO SIMANCAS SALINERO [16] gla. Debe haber otros seres racionales más perfectos, en los que no haya apuntado nunca la rebeldía contra su Creador. Por otra parte, piensa que así como en la obra de Dios (animales, plantas, flores) hay una escala de perfecciones, ¿no ocurrirá otro tanto con el hombre? ¿No puede haber distintos grados de perfección e inteligencia entre el hombre y el ángel? Conocida es la pregunta que llegó a hacerse Daniel Rops: " ¿ y si los marcianos fuesen ángeles?". Ahi quedan los in terrogantes, relacionados, incluso, con el misterio de la Redención. Bástenos reconocer lo poquito que somos y acatar humildemente los altos designios del Señor, exclamando con Isaias: "¡Santo, Santo, Santo, Yahvé de los ejérCitos! ¡Llena (está) toda la tierra de Su gloria" (ls 63) 1 ¡Amén, amén! He dicho. Francisco Simáncas Salinero. 1 Sobre la conocida expresión .milicia de los cielos)}, Seba' ha,samay,m, cfr. la obra de J. V. Chiaparelli. «La Astronomía en el A11tiguo Testamento». EspañiJ.-Calpe, Buenos Aires, 1945. '