Al pueblo de Granada : aunque enemigo de ocupar la atención pública con asuntos personales que nada ó poco deben interesar á la generalidad ... séame permitido hacer la historia de lo últimamente ocurrido, para justificar mi actitud, y fijados los hechos y conocidos mis descargos, que el público juzgue con verdadero conocimiento de causa... / Eduardo Gómez Ruiz
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R . W - W Q o j - cr.- CD-m 00 1 ü -JCOAunque enemigo de oc pública con asuntos persc poco deben interesar á la me al presente precisado á pósitos de siempre, volvii última vez, sobre uno qu< me atañe, interesa por igm señores que formando pa ción municipal que tuve el desde 1.° de Julio de 188S ciémbre de 1890, me honr fianza y tomaron parte er acuerdos hoy vivamente di rados por algunos. Séame permitido hacer últimamente ocurrido , p actitud, y fijados los hecho descargos, que el público j ’ dero conocimiento de caus «A los que censuran se baga plano, y los llaman incapaces pa que pertenecen al partido de esos ó dirigen las censuras, debe deri mos hombres en su época admir obra más inusitada de cuantas re Ayuntamiento, ruinosa porque gr cerca de odio mil duros anuales reducida á un colegio de segunda notar que, como si tales defectos cien tes, esta obra, que ningún be nada, hubo de realizarse por adm tervenida por un hermano del sei ;Y los que realizaron esta obr; los que no tuvieron una palabra c sión de más de ochenta mil dun que acabo de exponer, son los qu pués de haberlo aprobado con si vios á la mayoría, censurando c nistración un trabajo que no pue po, en el que no se va á manejar la intervención del Ayuntamiento al nombramiento por concurso di do de los trabajos!-» Asi se expresaba El Def, en su número 4.533, con de] mes actual, poniendo ei són Granados las referidos ciadas en el cabildo del du quiera que reflejan con too en la form a en < l fo n d o ¡ ellas habré de atenerme en hacer lacónica contestacii á mí pesar tendré necesid: un poco, valiéndome de los te incompletos que en mi ] de que un diputado á Corte cia pidió al Gobierno en el examen el expediente reí ó Colfgio militar prepara pital. Que la creación del Co su concesión para Granad mulos justificados de la 0[ hay para qué recordarlo; nes de aquel tiempo de E l nada, y en ellas más que diera decir, encontrará el í cado el anhelo de la Corpa los laudables esfuerzos en: tos más ó menos inlervin guirla. Los Colegios prej creados por el malogrado como parte no la menos vasto plan de reformas y (¿ Jasaron estas por azares Je la suerte y de JEilítica general, y aunque aquellos sobre- ■ x Eu-on, fué sin la vida, si¿j el nervio que á !flB>.Enismos se proponía dar su ilustre fund E)r. Si la obra ha resultado por ello ruisi grava en tres mil duros anuales -=:imamente e¡ presupues o municipal, no ¡v—Echo mil como cquivocailamente se afir- • t=si ha resultado inútil, porque quedó re- - da á un colegio de segunda enseñanza, _E cnlpa tiene de ello aqi.it-lia corporación? -Eh a bremos de salvar siquiera sus nobles "ff Etósitos, sus laudables intenciones? Con ; Eles razones pudiéramos llamar inútil al efifeórico Colegio de Santiago, en que con ii Era suya y modesta recompensa por cierc^-E resta sus valiosos servicios el mismo S ESansón, puesto que al fin y al cabo por -^¡E=ctual organización, está" reducido á un ■ Egio de segunda enseñanza, que si no al _q Eicipio, cuesta á la Pro\ ii cia algunos mi30 Ele duros, que en no remotos tiempos se Erlían en pagar los gast »s del Instituto ^ i n c i a I, á que estuvo uni lo durante niuE . años. No se arguya quejvive de sus pror\3_ O É ro '0~3 aprobadas por el Ministerio de la Erra, mandó hacer al arquitecto munici- ^ E;n breve plazo, el presupuesto de las ^ I s en armonía con aquellas modificadoE que.elevahan su importe ¡i 80.000duros, ¿¿-E memoria no me falta, ni ha visto taml : ¡el lumisoso informe del Si-, D. Modesto rg-Eloya de 0 del mismo mes v año, en que Jonsignan las rabones que en su sentir iOUEiaban la construcción de las obras por O r inistración, no por subasta, como com edida en el caso 6.° del artículo 30 del —=-^E decreto de 4 de E nera.de 1883. Ei debo manifestarlas al público, y aun á —Ejo de hacerme un tanto molesto, no de-8 f de señalarlas. Osl A3 OJ OI 1 Premura de tiempo, que no rermitío perder dos E3 que se necesitaban para cumplir la ley, y trámiE 1C *a misma señala para sacar n subasta una obra -B*~Eita importancia. EE Dificultad de hacer un presupuesto verdad de las de reparación necesarias en el lo-al que ocupaba :_Eeo, y otras corporaciones á saciedades, par no eoEse á jando el estado del mismo, por no poderse :ck>EE los reconocimientos necesarios por hallarse ocu- -Euna gran parte del edificio, aún mucho después de qj Ese comenzado las obras, y sobre todo, que ni aún Eupado era fácil, no pudiendo precisarse los traba- ■-=i reparación hasta hacer los necesarios derribos. Qv). — I,a conveniencia de utilizar losmateriales proce- ^ e s tlel derribo de varias casas expropiadas y no ser , "Ente conceder esta facultad á un contratista, por —Edusos é que se presta, la dificultad de limitarla de términos precisos. E El que al hacer por subasta ! jj obras hubieran (jrjE ) que sujetarse á las plgnqs aprl adosen Madrid, rentas; estas venían á disminuir enton- •! e as obligaciones piovimiales, mientras -v; i actualidad se invierte!) en pagar un ¡.:_E'Sorado especial que yno me.atrevo ro _Emar inútil. i ro — ■ A * z_.ru ttquurü ’iiu iju uWnuct:i'S(J |JOI' OClro Estración! ¿y cómo la lmhera hecho el se- &j~E5ansón? Segura mente no¡se ha tomado el : "Eijo de examinar el expeliente de la rnisj^-E^uandono ha visto la orden de l.u de Mayo \ -É389, señalada con el número 5, en que la ro _e |día, vistas las modificaciones introdu_|s por la Dirección general de ios ti ucción Etar siendo asi que el deseo del Ayuntamiento era el simpli ficar el plan de obras suprimiendo los pabellones é in cluyendo todos los servicios en el edificio de Santo Do-' mingo, lo cual introducía necesariamente alteraciones en las obras de éste, como se ha hecho, consiguiendo tener instalado el colegio sin haber cumplido con lo que al Gobierno se ofreció y consta en los planos; resultan do de aquí que el colegio de '¡ranada haya sido más económico, pues e; de Trujillo ha costado, según se di ce, dos millones, y algo más seguramente el de Zarago za, de nueva planta.» ■ Si todo esto lo ha visto el Sr. Sansón, no han debido seguramente convencerle las ra zones del Sr. Cendoya, cosa que no ocurrió ; á la Corporación municipal que en 16 de Mar zo acordó que la obra se hiciese por admi nistración, qua tampoco ocurrió al Goberna dor de la Provincia que en 20 de Marzo del mismo año, autorizó al Alcalde para que prescindiendo de la subasta se procediese á verificar po r adm inistración las obras á que vengo refiriéndome. Para su intervención extraña el Sr. Sansón que en 18 de Marzo al darse comienzo á las obras, nombrase yo á mi hermano D. Manuel Gómez liuiz, ó al menos señala esta circuns tancia como complemento al parecer de lo ruinoso é inútil de la obra, objeto de nuestro examen. No á mi hermano cuya actividad y honra dez no ha sido lícito á nadie poner un solo m om ento en duda, ñ mi propio nndrp hubie se yo querido nombrar á serme posible, para la realización de una empresa en que cifraba mi orgullo, que creía había de constituir mi' gloria; no indicaba esto desconfianza de to dos los señores concejales que formabanaquella Corporación; cualquiera de ellos se guramente hubiera desempeñado con la mis ma idoneidad que mi hermano aquel honro so encargo; pero ¿cómo, de qué manera po día yo exigir á ningún compañero la asidui dad, la constancia, el abandono de negocios propios, durante algunos meses? Desconoce por ventura el Sr. Sansón los trabajos, las molestias que el deber impone á quienes es tas intervenciones se confían, y de aquí se guramente nace su estrañeza, que si á olí as personas, no al Sr. Sansón, pueden inspirar malévolas suspicacias, no merecen otra cosa que el más soberano desprecio de mi parte. Mi honra y la de mi hermano están más altas. Pero no concluyen con esto las extrañezos del Sr. Sansón. En el 2.° párrafo de E l Dejensor que dejamos copiado, supone y se admi ra (así lo indica el signo que abre y cierra el mencionado periodo) que en la obra se gas-. taron m ás de 80,000 durosComo contesta ción publico á seguida nota aunque incom pleta, de todos los libramientos expedidos con cargo á los créditos abiertos á la alcal día para las obras de Santo Domingo, asi co mo los nombres de los señores Concejales que los visaron, de cuya honradez no es tam poco licito dudar. 1889. 9 qqo g., ¡ Adquisición efectos Liceo. D. Aureliano ’ - ¡Ruiz 0.505,30 ¡ 11.312,37 25.809,50 [ Obras e’h Marzo, Abril, Mayo, Junio, Ju50.821,U /lio, Agosto y Septiembre. D. Manuel Go'iiez. 3 1.249,84 12.091,29 1 JCs. no' oj '
R. C AL .0 0 O í-i «4) Aunque enemigo de ocupar la atención pública con asuntos personales que nada ó poco deben interesar á la generalidad, véome al presente precisado á faltar á mis pro pósitos de siempre, volviendo, aunque por última vez, sobre uno que si directamente me atañe, interesa por igual á todos aquellos señores que formando parte de la corpora ción municipal que tuve el honor' de presidir desde 1.° de Julio de 1888 hasta 31 de Di ciembre de 1890, me honraron con su con fianza y tomaron parte en la aprobación de acuerdos hoy vivamente discutidos y censu rados por algunos. Séame permitido hacer la historia de lo últimamente ocurrido , para justificar mi actitud, y fijados los hechos y conocidos mis descargos, que el público juzgue con verda dero conocimiento de causa. «A los que censuran se baga por administración el plano, y los llaman incapaces para administrar, á los que pertenecen al partido de esos hombres que inspiran ó dirigen las censuras, debe decirles que por esos mis mos hombres en su época administrativa se realizó !a obra más inusitada de cuantas registran I. s anales del Ayuntamiento, ruinosa porque gravó el presupuesto en cerco de ocho mil duros anuales; inútil porque queda reducida á un colegio de segunda enseñanza, siendo de notar que, como si tales defectos no hubieran sido suficientes, esta obro, que ningún beneficio reporta á Gra nada, hubo de realizarse por administración, siendo in tervenido por un hermano del señor Alcalde. ■Y los que realizaron esta obra por administración, los que no tuvieron una palabra que objetar á la inver sión de más de ochenta mil duros, hecha en la forma que acabo de exponer, son los que hoy se atiesen, des pués de haberlo aprobado con su voto. A inferir agra vios á la mayoría, censurando que se boga por ndrni nislración un trabajo que no pueie hacerse de otro mopo, en el que no se va á manejar una peseta y en el que la intervención del Ayuntamiento ha quedado reducida, al nombramiento por concurso del ingeniero encarga do de los trabajos!» Asi se expresaba El Defensor de G ranada en su número 4.533, correspondiente al 12 del mes actual, ponieado en boca del Sr. San són Granados las referidos palabras pronun ciadas en el cabildo del dia anterior; y como quiera que reflejan con toda fidelidad, si no en la formaen el fo n d o su pensam iento, & ellas habré de atenerme en esta que quisiera hacer lacónica contestación, y en que muy á mi pesar tendré necesidad de extenderme un poco, valiéndome de los datos ciertamen te incompletos que en mi poder existen des de que un diputado á Cortes de esta provin cia pidió al Gobierno en el Congreso para su examen el expediente relativo <1 la Escuela ó Colegio militar preparatorio de esta Ca pital. Que la creación del Colegio militar, que su concesión para Granada se hizo por estí mulos justificados de la opinión pública, no hay para qué recordarlo; abra las coleccio nes de aquel tiempo de E l Defensor de Gra nada, y en ellas más que en cuanto yo pu diera decir, encontrará el Sr. Sansón justifi cado el anhelo de la Corporación municipal, los laudables esfuerzos empleados por cuan tos más ó menos intervinieron para conse guirla. Los Colegios preparatorios fueron creados por el malogrado general Cassola, como parte no la menos importante de su vasto plan de reformas y de organización: fracasaron estas por azares de la suerte y de la política general, y aunque aquellos sobre vivieron, fué sin la vida, sii.* el nervio que á los mismos se proponía dar su ilustre fun dador. Si la obra ha resultado por ello ru i nosa, si grava en tres mií duros anuales próximamente e¡ presupues o municipal, no en ocho mil como rquivocarlamente se afir ma, si ha resultado in útil, porque quedó re ducida á un colegio de segunda, enseñanza, ¿qué cnlpa tiene de ello aquella corporación? ¿No habremos de salvar siquiera sus nobles propósitos, sus laudables inlenciones? Con iguales razones pudiéramos llamar inú til al histórico Colegio de Santiago, en que con honra suya y modesta recompensa por cier to, presta sus valiosos servicios el mismo Sr. Sansón, puesto que al tin y al cabo por su actual organización, está" reducido á un colegio de segunda enseñai.za, que si no al municipio, cuesta á la Pro\ ii cia algunos mi les de duros, que en no remotos tiempos se invertían en pagar los gast >s del Instituto provincial, á que estuvo un i lo durante mu chos años. No se arguya quejvive de sus pro pias rentas; estas venfan á disminuir enton ces las obligaciones provinciales, mientras en la actualidad se invierte) en pagar un profesorado especial que yno me.atrevo á llamar inútil. i jp i..r u ciq ú ttrln u 'u r ü i i por i\L \ - ministración! ¿y cómo la ludiera hecho el se ñor Sansón? Seguramenteno»se ha lomado el trabajo de examinar el expediente de la mis ma, cuando no ha visto la orden del.u de Mayo de 1889, señalada con el número 5, en que la Alcaldía, vistas las modificaciones introdu cidas por la Dirección general de insti ucción militar, aprobadas por el Ministerio de la Guerra, mandó hacer al arquitecto munici pal en breve plazo, el presupuesto de las obras en armonía con aquellas modificacio nes, que.elevaban su importe á 80.000duros, si la memoria no me falta, ni ha visto tam poco el lunusoso informe del S.r, D. Modesto Ce n doy a de 0 del mismo mes y año, en que se consignan las razones que en su sentir abonaban la consil ucción de las obras por administración, no por subasta, como com prendida en el caso 6.° del artículo 30 del Real decreto de 4 de Enero.de 1883. Yo debo manifestarlas al público, y aun á i'iesgo de hacerme un tanto molesto, no de jaré de señalarlas. «1.a Premura de tiempo, que no rermitía perder dos meses que se necesitaban para cumplir la ley, y trámi tes que la misma señala pora sacar á subasta una obra de tanta importancia. 2.‘ Dificultad de hacer un presupuesto verdad de las obras <le reparación necesarias en el lo -al que ocupaba el Liceo, y otras corporaciones á saciedades, por no co nocerse á fondo el estado del mismo, por no poderse hacer las reconocimientos necesarios por hallarse ocu pada una gran parte del edificio, aún mucho después de haberse comenzado las obras, y sobre lodo, que ni aún desocupado era fácil, no pudiendo precisarse los traba jos de reparación hasta hacer los necesarios derribos. 3.* La conveniencia de utilizar los'materiales proce dentes del derribo de varias casas expropiadas y no ser ¡ prudente conceder esta facultad á un contratista, por los abusos á que se presta, la dificultad de limitarla I dentro de términos precisos. 4.* El que al hacer por subasta l|i abras hubieran 1 tenido que sujetarse á las planQS aprl-ados en Madrid, | siendo así que el deseo del Ayuntamiento era el simpli ficar el plan de obras suprimiendo los pabellones é in cluyendo todos los servicios en el edificio de Santo Do mingo, lo cual introducía necesariamente alteraciones en ¡as obras de éste, como se ha hecho, consiguiendo tener instalado el colegio sin haber cumplido con lo queal Gobierno se ofreció y consta en los planos; resultan do de aquí que el colegio de (¡ranada haya sido más económico, pues el de Trujíllo ha costado, según se di ce, dos millones, y algo más seguramente el de Zarago za, de nueva planta.» ■ Si todo esto lo ha visto el Sr. Sansón, no han debido seguramente convencerle las ra zones del Sr. Cendoya, cosa que no ocurrióá la Corporación municipal que en 16 de Mar zo acordó que la obra se hiciese por admi nistración, qua tampoco ocurrió al Goberna dor de la Provincia que en 20 de Marzo del mismo año, autorizó al Alcalde para que prescindiendo de la subasta se procediese á verificarlo/’ adm inistra ción las obras á que vengo refiriéndome. Para su intervención extraña el Sr. Sansón que en 18 de Marzo al darse comienzo á las obras, nombrase yo á mi hermano D. Manuel Gómez Ruiz, ó al menos señala esta circuns tancia como complemento al parecer de lo ruinoso é inútil de la obra, objeto de nuestro examen. No á mi hermano cuya actividad y honra dez no ha sido lícito á nadie poner un solo momento en rinda, á rni propio podro hubie se yo querido nombrará serme posible, para la realización de una empresa en que cifraba’ mi orgullo, que creía había de constituir mi’ gloria; no indicaba esto desconfianza de to dos los señores concejales que formaban, aquella Corporación; cualquiera de ellos se guramente hubiera desempeñado con la mis ma idoneidad que mi hermano aquel honro so encargo; pero ¿cómo, de qué manera po día yo exigir á ningún compañero la asidui dad, la constancia, el abandono de negocios propios, durante algunos meses? Desconoce por ventura el Sr. Sansón los trabajos, las molestias que el deber impone á quienes es tas intervenciones se confían, y de aquí se guramente nace su estrañeza, que si á otras personas, no al Sr. Sansón, pueden inspirar malévolas suspicacias, no merecen otra cosa que el más soberano desprecio de mi parte. Mi honra y la de mi hermano están más altas. Pero no concluyen con esto las extrañrzas del Sr. Sansón. En el 2.° párrafo de FJ Dejensor que dejamos copiado, supone y se admi ra (así lo indica el signo que abre y cierra el mencionado periodo) que en la obra se gas taron m ás de 80,000 duros. Como contesta ción publico á seguida nota aunque incom pleta, de todos los libramientos expedidos, con cargo á los créditos abiertos á la alcal día para las obras de Santo Domingo, asi co mo los nombres de los señores Concejales que los visaron, de cuya honradez no es tam poco lícito dudar. 1889. o oqs ) Adquisición efectos Liceo. D. Aureliano , R u j z 0.505,30 i 11.312,37 i 25.809,SO [ Obras en Marzo, Abril, Mayo, Junio, Ju50.821,'U (lio, Agosto y Septiembre. D. Manuel Go'iiez. 31.2-19,84 12.091,29 I
15.040,5» )• Otras ejecutadas en Octubre y Noviem17.33*,07 jbre. D. José Sedeño. l!993’40 I Traslación He las Academias de Bellas 1.521^03 'Artes á San Felipe. D. Tomás Guiral. 1.469,05 1 . . , ' Santo Domingo Noviembre y Diciembre. ÍD. Manuel Cantos48,75 8,84 1 6*8>5K , „ , . ' . 264,85 I Derechos de expropiaciones al Notario, a 34,60 ¡ la Hacienda, al Registro, etc. 2.187.82 21,50 l 4,04 76,30 ) 120 /' Al Defensor de Granada por Reglamentos ¡Colegio. 3,750 ■ i 4.000 ■ Expropiaciones. 21.250 ) 208.33 416,66 208.33 . 208,33 / Arrendamiento Constado. , 208,33 l 208.33 \ ' 208,33 / -i r,n,\ r u ■ t ' ■ b t ( Noviembre 18v(J. No 2.000 Libramiento nura. 6- ; ), s¡do pos¡b]e coiúpro8-wO * ” (bar la intervención. 3.000 ■» » 82: 1.500 861 ( Diciembre: 1889. 230.992,48. Hacen á una suma todas las cantidades consignadas en el anterior estado 230.992 pe setas 48 .céntimos , lo cual acredita en el Sr. Sansón una equivocación que no puedo suponer voluntaria é hija solo de la ligereza con que en los discursos suelen darse estos datos, pero que es sensible hayan dado mar gen á insinuaciones atrevidas de gente sin honra, que tratan la ajena como su propia conciencia le dice que la suya debe ser tra tada. Por lo demás, ¿en dónde ha aprendido el Sr. Sansón que ni yo, n i los que con su voto aprobaron las obras del Colegio militar, los que no tuvieron que objetar una palabra a la inversión de esos soñados 80.000 duros, en la forma que acaba de exponerse, infieren agra vios á la mayoría de este ayuntamiento, ni censuran que se haga por administración el plano de Granada, ni otra reforma cualquie ra? Y aunque así fuese, ¿qué comparación existe entre uno y otro trabajo, entre uno y otro expediente? No habré yode entraren comparaciones sobre esto , remitiendo al Sr. Sansón y á sus amigos al luminoso es crito dias atrás publicado en un periódico lo cal, con la autorizada firma de su correligio nario el Sr. D. Ramón Maurell, dignísimo industrial de esta capital é ilustradísimo in geniero.* Otro cargo puede formularse á las obras del Colegio militar, relativo á los fondos con que las mismas se llevaron á cabo y que se relaciona con las transferencias que fué pre ciso haCer dentro del presupuesto de 88 á 89, objeto también de las censuras de algu nos. Hechas las obras sin acudir á impuestos extraordinarios, claro es que no pudieron pagarse sino con transferencias de cr’édito que fueron autorizadas en 6 de Julio de 1889, yen cuantas ocasiones, que no puedo pre cisaren este momento., se hizo necesario obtenerlas. También se emplearon en las mismas al gunas donaciones particulares de no escasa importancia, hechas á este fin por antiguos acreedores del municipio, que la Corporación aceptó gustosa y que no sé si también mere cerán las censuras de alguien. Las cuentas, por último , estuvieron de manifiesto en la Secretaría y á disposición del público, en cumplimiento de la ley, sin que á mi noticia haya llegado una sola re clamación sobre ellas. Aquí debiera dar fin á la justificación de mi conducta, pero teniendo presentes los res petos que á la opinión pública se deben y de seoso de vindicar mi honra, si por alguien habían sido torcidamente interpretadas las 'declaraciones del Sr. Sansón dirigí á éste ‘en 16 del mismo ¡la siguiente carta: ’ Muy señor mió: foh o Ud. tendrá las pruebas de las i graves acusaciones c|ie sobre mi lanzó el miércoles 11 \ del corriente en plenp Ayuntamiento, espero se ,sirv® concretar sus cargos;en la primera próxima sesión del mismo, á fin de que .el público los conozca., la opinión \ los juzgue, y yo pueda poner los medios que á mi alcan ce tenga para justificar mi conducía y mi administraI ción como Alcalde que tuve el honor de ser en esta Ca pital. Asuntos de esta naturaleza no deben en ningún caso quedar en sombras, y hacer sobre_ ellos toda la luz po sible, es el único decidido empeño que hoy tiene su atento servidor. A esta carta el Sr. Sansón sirvióse contes tarme el mismo día. Sr. D. Ed u a r d o Gómez. Muy señor mió: Contestando su atenta de hoy debo manifestarle que no estimo necesario concretar en la próxima sesión del Ayuntamiento, ninguno de los ex tremos de que me ocupé en la anterior, toda vez que la versión que da el periódico El Defensor, es la que res ponde, aunque no exactamente en la forma, en el fondo á todo mi pensamiento. El hecho de publicar El Defensor cuanto expuse y no haber solicitado yo la rectificación de concepto alguno de muestra evidentemente que estoy de acuerdo con los mismos y que en dicho periódico se ha concretado todo cuanto yo dije en la sesión y lo que quise exponer á la consideración pública para que juzgara. Es cuanto á su atenta carta de hoy tiene de qontesiar su almo. s. s. q. b. s. M. Luis Sansón. Granada 16 de Noviembre. Privado pues de los medios de defenderme acudí al Excmo. Ayuntamiento con la solici tud que íntegra transcribo y sobre la cual hu bo de deliberar el Ayuntamiento en la sesión del 21. Excmo. Ayuntamiento de esta capital. D. Eduardo Gómez Ruiz á V. E. como mejor proceda dice: Que habiéndose vertido en la última sesión palabras y conceptos referentes á la gestión administrativa del Ayuntamiento que tuvo el honor de presidir en anos anteriores, de las cuales parece desprenderse que hubo en la referida gestión negligencias ú omisiones de las que han podido resultar perjui'cio á los intereses ó ser vicios que estuvieron bajo su custodia, ya ejecutando obras por administíación que debieron hacerse por su basta, ya nombrando interventor de las mismas obras, que la suspicacia menos escrupulosa puede suponer poco adecuado, y eslando resuelto á responder no solo de sus actos como Alcalde, sino de todos los acuerdos de las diferentes Corporaciones de que ha tenido el ho nor de formar partaún que haya intervenido, al tenor de lo dispuesta 181 de la ley municipal, supo niendo que tales astreraciones genericas no han podihacerse, ni tolerarse por la Excma. Corporación sin pruebas palmarias,;á V. E. Suplica que concretados los cargos y vista la respon sabilidad en qua el Recurrente ó la corporación presidi da por él, haya podido contraer se sirva mandar á los tribunales los comprobantes á fin de que depurada la verdad se. !e haga'por aquellos la justicia á que tiene ineludible derecho. Gracia etc.» En la misma sesión, aceptando el relato de E l Defensor núm. 4549 como el menos sos pechoso hubieron de hacerse las siguientes: « A c l a r a c io n e s .—El Sr. Sansón dice que como autor del discurso pronunciado en la sesión pasada, y que ha motivado el anterior incidente y la solicitud de don Eduardo Gómez, se cree en el uso de significar pres cindiendo de lo que el Ayuntamiento estime que mejor proceda, que no hubo en su discurso acriminación ni censura, ni especie en que se mezcle el nombre del indi cado señor, tratando solo de comparar administracio nes y hechos con hechos y así lo hizo no explicándose que hoy se pida concrete cargos cuando lo dicho di cho está y consta sucinta y claramente en el acta leída, y más por extenso en la parte que hubo de publicar El Defensor, que contiene casi integra la forma y exac to el fondo «y si después se me han atribuido concep tos que yo no expresó y que por consiguiente no apa recen en mi discurso los rechazo.» No bastaban estas aclaraciones aunque honrosas para mí, para satisfacción del pú blico, yo necesitaba ante él mismo justificar de tal manera mi conducta que á nadie sea lícito dudar de la pureza de mis intenciones, de la honradez de mi gestión administrativa y á este propósito se dirigió mi carta prime ro, mi solicitud después. Mas el Sr. Sansón, arrepentido sin duda de sus aclaraciones, al pedirla palabra otro Concejal de su propia comunión política, se ve en la precisión de añadir antes de concedérsela algunas otras frases, que como todo el proceso de esta cuestión abandono al juicio público. El Sr. Sansón: Ante todo, «repifo que me atengo á lo dicho, ni más ni menos, y que no retiro una sola pala bra de mi discurso.» ¡Que no retira una sola palabra de su dis curso! ¿quién gii cuándo se lo ha pedido por ventura? Yo n<| he temido, yo no temo, yo he Aquerido siempre y procuro hacer ahora, en la medida de mis fuerzas, tanta luz sobre el expediente á que vengo refiriéndome, que solo he pedido al Sr. Sansón, al actual Ayun tamiento, su ayuda para exclarecerlo, para hacer públicos mis actos, para que todos puedan con verdadero conocimiento de cau sa, apreciarlos debidamente. Conviéneme recordar además que mis ad versarios políticos los conservadores antes, los republicanos en este ni o mentó, vienen esgrimiendo contra mí este asunto de las obras del Colegio m ilita r, como arma pode rosa para mortificar mi amor propio, ya que no para lastimar mi honra. Unas veces se pide por un concejal que se publiquen las cuentas, más tarde un diputado á Cortes pi de su remisión al Congreso; un periódico, cuyo color político no recuerdo y Cuyas ins piraciones desconozco todavía, las hace ob jeto de su M iscelánea, y competentemente autorizado comienza su publicación, que su falta del estadio de la prensa no le permite continuar; y como todo esto parece revelar un completo sistema de ataque, no he queri do permanecer indiferente una hora más, ni entregar la vindicación de mi conducta á los estímulos de la pasión, malos consejeros siempre en esta clase de cuestiones, y así lo hice constar en un remitido que dirigí á E l Defensor, en cuyas columnas apareció opor tunamente publicado. Conste, pues: 1.° Que la opinión pública, reflejada en toda la prensa local, me impuso, mejor di cho, impuso al Ayuntamiento de mi presi dencia la construcción del Colegio militar preparatorio. 2.° Que presupuestadas las obras en 80.000 duros, por cuya cantidad debieron sa lir á pública subasta, se realizaron por ad ministración en poco más de la mitad de di cha suma, de la cual habría que descontar también las cantidades invertidas en expro piaciones que constituyen mejoras de la vía pública, bien distintas por cierto de aquella construcción, la sde San Felipe y otras. 3.°. Que para llevarlas á cabo no se omitió trámite legal alguno y que los resultados ob tenidos debiéronse en primer término á la honradez, á la buena voluntad, á la exquisita vigilancia con que no solo mi hermano, sino cuantos señores Concejales en aquellas in tervinieron, y de que oportunamente hice mención, hubieron de conducirse en las di ferentes gestiones que el Ayuntamiento les encomendara. 4 o Que sin desatender un solo servicio se llevaron á cabo con los recursos ordinarios del presupuesto municipal, al mismo tiempo que se concluía la calle de Mesones y se ex propiaban, otras fincas para mejoras de or nato. o.° Que no solo no he temido al juicio pú blico en cuanto á este asunto se refiere, sino que por todos los medios á mi alcance, y en todo tiempo, he procurado esclarecer mi con ducta y poner tan de relieve los hechos rea lizados, que á nadie quepa la más ligera du da sobre ellos. No concluiré á pesar de todo sin dar aquí público testimonio de mi gratitud á los seño res que constituyeron aquel Ayuntamiento, y sin manifestar que á su patriotismo se de bieron exclusivamente las ventajas que dejo enumeradas. De ellos sea la gloria y solo mía la responsabilidad que' acepto gustoso, esperando el fallo del público á quieri por primera y última vez he pensado dirigirme llamando su atención sobre los estemporáneos ataques dirigidos á mi administración pasada. Granada 23 de Noviembre de 1891. Eduardo Gómez R uiz , GRANADA. — Im p. de La L e a l t a d .