Aragonesismos en el judeoespañol de Alcazarquivir (en el año 1951)
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ARAGONESISMOS EN EL JUDEOESPAÑOL DE ALCAZARQUIVIR (en el año 1951) JUAN MARTÍNEZ RUIZ 1. o. Entre los materiales reunidos y recogidos "in situ" en Alcazarquivir durante los años 1948 a 1951, para la realización de mi tesis doctoral ( 1), figuraban algunos que ofrecían referencias muy valiosas sobre posibles rasgos del judeoespañol de Alcazarquivir y su vinculación con determinadas hablas peninsulares. Has ta hoy el judeoespañol ha sido objeto de valiosos estudios y algunos han calado en la procedencia regio nal de los distintos sefardíes, en el momento de la diáspora; por ello y siguiendo dicha línea de investiga ción creo interesante ofrecer ahora dichos materiales inéditos, que aportan algunas noticias sobre la posible procedencia regional de los sefardíes que vivían en Alcazarquivir durante dichas fechas, pues hoy los acon tecimientos históricos de los últimos años han provocado la nueva diáspora sefardí, quedando en la citada población marroquí un número insignificante de judíos sefardíes. 1. 1. Alcazarquivir, paso obligado de Tánger a Ceuta, Arcila, hacia Wazan y Fez, fue en todo momento poso de sedimentación de sefardíes de distintas regiones de España, en sus frecuentes idas y venidas por toda el área marroquí, en busca de lugar seguro donde establecerse. El antiguo Mellah de la población está frente al antiguamente denominado M a l;l f a r al ...:.
120 J.MARTINEZ RUIZ Ij a z a n 'agujero del rabino' . Su capacidad es muy reducida, unas docientas personas, pero en los años mencionados la numerosa colonia sefardí (2) había des bordado el Mellah y se extendía por toda la población, libre de las pasadas violencias de los cabileños, que en determinadas rebeliones entraban a saco en las casas hebreas .. Por dichas fechas el Libro de Registros de Naci mientos de la Comunidad Israelita de Alcazarquivir contenía inscripciones desde el año 1867. La consulta de dicho libro fue algo interesante pues en él pude comprobar que los apellidos más frecuentes en la pobla Clon eran: Castiel, Ponte, Pérez, Pariente, Toledano, Tapiero, Garzón, Cohén, Serfati, Gabay, Aragón, pronun ciado, y a veces escrito, Ragón. Pude comprobar que existían dos grupos sociales: el de los comerciantes adinerados, que regentaban el mercado de cereales, uno de los más importantes del Norte de Marruecos, y dirigían empresas y actividades comerciales de todas clases, y el grupo de modestos artesanos con sus tenderetes o pequeños talleres en la Calle Real, �Agarin, Qaysarya, Al-Diw'án .•. , eran los albarderos, plateros, herreros, estañadores, fabricantes de fuelles, sastres de prendas marroquíes, remendones o t a r r a f. Las mujeres bordaban camisas, y confec cionaban ropas y prendas, tanto masculinas como femeni nas, a la usanza marroquí. Estos sencillos y amables artesanos eran los más apegados a la tradición, de aspecto venerable, de trato atento y cortés, hablaban sin temor al ridículo por su habla judeoespañola aprendida de sus antepasados, ma tizada de arabismos de viejo cuño peninsular, junto a los arabismos más recientes, resultado del árabe dialec tal marroquí, que utilizaban como lengua de relaciones públicas y comerciales. Por aquellos años la comunidad sefardí conmemora ba como santo patrono judío de la población a Yudah Yab'áli, enterrado en la torre octogonal, coronada de almenas, algo reformada por entonces, que formaba uno de los bastiones del antiguo recinto de Alcazarqui vir. Cerca se encuentra el cementerio israelita, con tumbas antropomórficas que he podido fotografiar, de indudable recuerdo fenicio, que fueron utilizadas por los judíos del Norte de Africa antes de la diáspora ( 3). Entonces eran seis las aljamas y sinagogas de la población; sus nombres, a diferencia de las de Constan-
JUDEOESPAÑOL DE ALCAZARQUIVIR 121 tinopla, no ofrecían datos para una identificación regio nal; eran las siguientes: Hermanos Ya ir, en la calle Real, Reubén (en recuerdo -cle'Cclonante del edificio), Melul en Calle Real, en el callejón Bensich, Saddik en el"antiguo Mellah, la Esnoga Grande en el Mellah, Yebhibah en el Mellah. 2. 1. Teniendo en cuenta que los judíos, estando aún en España, usaban un habla diferenciada, y que Alfonso X el Sabio corregía el no buen estilo castellano de los judíos (4), comprenderemos que, aun en el caso de que la población sefardí de Alcazarquivir tuviera una procedencia regional precisa y única: León, Casti lla, Aragón ... , las peculiaridades apuntadas desdibuja rían cualquier cliché dialectal. Por otra parte el judeoespañol de Alcazarquivir ya se presentaba en circunstancias muy desfavorables para su estudio, pues la presencia de España en la administración de dicha Zona de Protectorado hacía que el español moderno fuera ganando, paso a paso, más terreno. P. Béni chou (5), ya señalaba en 1945 las dificultades que presentaba el estudio del judeoespañol de Marruecos; algo parecido ocurre con el judeoespañol de Turquía, ya en franca retirada por la presión de la lengua ofi cial, fomentada por la Türk birligi 'Unidad Turca', según ha señalado M. L. Wagner ( 6). Utilizando el material recogido en dichas fechas y en parte publicado, textos fonéticos {7), cantares de bodas, endechas y romances de tradición oral {8), un cantar bilingüe -árabe marroquí y judeoespañol -de estrofa paralelística ( 9) y algún estudio particular de algún rasgo fonético ( 10), podemos apreciar en el judeoespañol de Alcazarquivir un entrecruzado haz de rasgos dialectales peninsulares, entre los cuales pode mos destacar algunos de posible filiación aragonesa. 2. 2. a) En el habla viva del judeoespañol de Alcazarquivir he notado, en algunos sujetos lingüísticos de mis encuestas ( 11), una acusada tendencia a desha cer el esdrújulo; dicha repugnancia a la acentuacion proparoxltona es un rasgo característico del aragonés, Alvar, ], 56 (12) y Alvar, A, 145 (13): pa�aro, vivora. b) La existencia de formas pronominales en -i : hizierali, dierali, es un rago que se encuentra en el aragones: Kuhn, 119 ( 14); figura en el Fuero de Teruel, 55-56 ( 15) , y sobre el origen de esta forma
122 J.MARTINEZ RUIZ tenemos una detallada descripción en Gunnar Tilander, 1-10 ( 16). Según Al var, A, 212, en la Edad Media, "el dativo de tercera persona 'le' tomaba la terminación en -i, li, como era usual también en Berceo (Fueros de AragOñ). Hoy li se recoge con el valor de 'le' (acus. ) en Benasque, Graus, Benabarre y Peralta (Ribagorza)". Pero el cierre de la -e en -i, es un rasgo q<1e se ofrece también en leonés y en otros dialectos peninsula res: Concepción Casa do, C, 51 ( 17) ; Staaff, § 25 ( 18) ; R. Menéndez Pidal, 0,358 (19); Lamano, eS 43 (20); V .García de Diego, G, 108, li (21); Munth.e, 43 (22); Krüger, SC,43 (23); Leite,P, 13T (24). Fuera de los ejemplos registrados en un número de sujetos lingüísticos muy reducido, no he registrado ningún otro caso de -i final por -e; las vocales finales a, e, o eran muy claras en el judeoespañol de Alcazar quiVlr -por las fechas de mis encuestas; podemos afir mar su impronta castellana, como se ha percibido en el judeoespañol de Brusa, Constantinopla y Asia Menor. En cambio los dialectos de Karaferia y Kastoria ofrecen el cierre de las vocales finales -e en -i y -o en -u, como el grupo de dialectos llamados por Wagner, CG, 21 (25), "región occidental", que comprende Macedonia, Bosnia, Servía y Bulgaria occidental; véase Wagner, KKB (26). e) Epéntesis de -y_mayestro, trayemos, ley al. Como el rasgo anterior se ofrece en un número de sujetos lingüísticos muy reducido, lo que confirma una vez más la plural sedimentación en Alcazarquivir de rasgos dialectales de sefardíes procedentes de las diver sas regiones de España. La presencia de la consonante -ydeshaciendo el hiato, es antigua; ya figura en el Cid, ll, 164-165, ca y e 'cae' , versos 2415 y 2467, edicion R. Menéndez Pidal (27), que señala "Esta epéntesis, si bien es cierto que se halla en Castilla (como lo prueban seyes citado de Guadalajara, y "aldeyas" en el Fuero de la misma Ciudad, Muñoz Colee 508), es más característica de León y sobre todo de Navarra y Aragón, de donde se propagaría a tierra de Medinaceli". Como ejemplos leoneses cita R. Menéndez Pidal los tomados del Fuero de Avilés, del occidente de Asturias según Munthe y de Astorga. Como representantes aragoneses de dicho rasgo señala el Libro de Apolonio, Santa María Egipcíaca, Fuero de Teruel, Fuero de Navarra, Poema de YÚ<;:uf, as1 como en otros textos alj amiados aragoneses.
JUDEOESPAÑOL DE ALCAZARQUIVIR 123 Como se ha señalado, la tendencia a deshacer el hiato es un rasgo muy antiguo, que se encuentra en el español antiguo, aragonés, español clásico, gallego, mirandés, leonés, salmantino, asturiano, portugués, ara gonés, español de Nuevo Méjico; así en Apolonio, verso 251, seya, verso 55, retrayer; en Lucas Fernández, 130, reyer; en antiguo leonés, ,sej a 'sea' : Staaff ( 28) ; en gallego s�ja 'sea': V. Garc1a de Diego, G, 144; en portugués, seia: Leite, I, 418 (29) y seja, vejo, veja. En Nuevo Mejico, trayer, seya, creyo: Espinosa, l, § 97 (30). También en el judeoespañol de Monastir se regis tran las formas seye, trayer, veyo 'veo': Luria, 425 ( 31). d) Conservación de la Finicial latina: faremos, fervor, fervida, ferviendo, fierro, ferrozo, figado 'higa do' , filera, fummo, filo 'hilo 1 , firiole, fóín o foyín 'hollín 1, folgar,-Toyo ;IOrmas que encontrar:eñi'os regis tradas en aragone5; Alvar, A, 157-164, Alvar, J, 66 ( 32), , Kuhn, 28-29 ( 33). La presencia de la Fen el judeoespañol de Alcazarquivir muestra una persistencia en palabras que coinciden con las recogidas en el habla del campo de Jaca; la explicación de esta coincidencia es fácil, pues el dialecto no cede en las palabras que designan instrumentos toscos, ocupaciones y formas de vida genuinamente rurales y patrimoniales. La conservación de la Ftambién está acusada en el judeoespañol de Alcazarquí\rir en palabras con prefi jo: safumada, afalagar, del ár. tJ. a 1 a q a, con el cambio de J;la• en i bien conocido. No obstante conviene señalar que en Alcazarquivir se ofrecían los tres grados por que pasó la historia de la Finicial latina� conservación, aspiración y pérdi da, -como he señalado en la revista Tamuda, V, 150-161 (34). Los tres grados de Finicial latina señalados, son los mismos que se han-registrado en el judeoespa ñol de Yugoeslavia y de los Balcanes: Crews, 180, nota 11 ( 35); en el de Salónica: Lamouche, 979 ( 36), Simon 6 6 (37); en el de Monastir: Luria, M, 428 (38). Luria, 428, tomó la palabra hablar como "type word", para comparar la conservacion o pérdida de la Fen el área sefardí. Con arreglo a esto podemos comprobar que la Fse conserva en Rustchuk, Bosnia, Monastir, Salómca, Kastoria, Karaferia, Skoplj e: Su bak, 149 ( 39) , Wagner, RDR, 501 (40), Wagner, KKB, 194.
124 J .MARTINEZ RUI7. En cambio la Fse pierde en el judeoespañol de Sofía, Rodas, Quíos, - Adrinópolis, Constantinopla, Darda nelos, Gallípolis, Tenedos, Esmirna, Cairo, Alejandría, Palestina: Subak, 149, Wagner, RDR, 501, Wagner, BA 25 y§ 26 (41). - Para la pérdida de la Fen el aragonés del siglo XVI véase Alvar, AFA, 11, 155-162 (42). e) Conservación del grupo inicial latino Fl flama 'llama' . Como en aragonés: Al var, A, 169, Al var, y;--6B, Kuhn, 33 (43) y en catalán flama: Moll, 122 (44), Badía, 1, 77 (45). --- f) Epéntesis de n: ansí 'así', monsuelo 'mozuelo'. Este tipo de epéntesis se da en aragonés: Kuhn, 103-104; en Navarra: Alvar, RDTP, 111, 446 (46): en leonés: Lamano, 226 (47); en gallego: García de Diego, G, 147; en español de Nuevo Méjico: Espinosa, § 1, 34; en bable: Rato, 12 (48). Dicha epéntesis, frecuente en textos españoles me dievales: Fernán Gonzalez, 122, Sem Tob, 82, José, 55, 62, 67, 78, 124, es hoy un vulgarismo común-a-todas las hablas hispánicas. g) Equivalencias acústicas: l. B G : buarda 'guarda', buasa 'guasa', como en aragon�: Kuhn, 89-98. 2. L R arsó 'alzo' , arsados 'alzados' , barcón, borsa, arquiló. En aragones: Kuhn, 105-106; aunque en Alcazarquivir deben ser andalucismos de penetración relativamente reciente en las fechas en que se hizo la encuesta. 3. � = !!_ : almóndigas 'albondigas' , se registra también en aragonés: Kuhn, 98-99, aunque dicho cambio hay que considerarlo más bien como vulgarismo común y general. h) Nombres abstractos terminados en -or, se usan casi siempre como femeninos: la color, la-sabor, la dulsor 'el dulzor' . Dichos femeninos son Umphrey, 29 ( 49), Al var ,J, ñol de Monastir, la calor, la valor: Luria, 457. frecuentes en el aragonés: 30: también en el judeoespa la dulor, la savor, la unor, j) Sufijos -ico, -ica : tetica, lsterica, ternica El sufijo -i e Cü, de origen no muy claro, como señala Alvar, A, 270, "Se considera como el sufijo característico que el aragonés emplea para formar d i m i n u t i v o s (geográficamente se usa en toda la Península y en judea-español y con especial abundancia
JUDEOESPAÑOL DE ALCAZARQUIVIR 125 en la Andalucía Oriental y en Murciano)". El mismo Alvar ,§ ], 90, precisa "su extensión fuera del aragonés, bien conocida: navarro, murciano, judeo-español, arago nés de Valencia (Segorbe, Anna, Enguera)". En granadi no es muy usado el diminutivo afectivo en -ico. Otros ejemplos de -ico en aragonés encontramos en Kuhn, 187, Alvar, O, 20-�(50), Rohlfsi44 (51). k) Sufijo -eta: siyeta o siéta 'silleta'. La forma originaria - i"TT u ha dado origen a una serie de formas características del diminutivo en buena parte del dominio aragonés: Al var, A, 27 4-275. También es el sufijo característico en catalán y proven zal. La forma -eta figura en el nombre zoqueta 'guante de madera usado por los segadores', muy extendido, llega a Oroz-Betelu: Alvar, RDTP, lll, 463 (52); tam bién charreta 'jarra' en Panticosa. Por otra parte "Es sufijo característico del Alto Aragón y con un uso mucho más divulgado que -ico": Alvar, ], 89. Más ejemplos de -eta en aragone5: Alvar ,0,20-21; Kuhn, 177; Rohlfs, .f 3g-:-- 1) En judeoespañol de Alcazarquivir también se registraban otros sufijos, documentados en aragonés, pero que son comunes a otras hablas peninsulares. En este grupo hay que situar: l. -tor con valor de agente: te�edor, apropiador. En aragonés Alvar, A,280; Kuhn, 221. . 2. -ano cuartano. En aragonés: Alvar, A,260; Kuhn, 204. 3. -in o gorrino, rab bino. Enn aragonés: Alvar, A,274; ---x-uhn, 205. 4. -ura : tristura, �untura 'juntura'. En arago nés: Alvar,---x-;-283; Kuhn, 222. 5. -on : cobertón, hondón, En aragonés: Al var, A, 277-278 y---kuhn, 208-212. 6. -elo, -welo : o�uelos 'ojuelos', 'masa frita', pañuelos. En aragO'ñ'és, Alvar, A, 277; Kuhn, 193-194. m) Diptongación de vocales ante yod, se ha registrado en algunas palabras y en el habla de algunos sefardíes de Alcazarquivir: güe�os, junto a ozos 'ojos' , forma esta más frecuente; tiengo, tienís, aposiento, vienga. Se registra en aragoñéS:-Alvar,A, 151, y en los dialectos hispánicos marginales, aislando el castellano de las otras lenguas romances, que coinci den en la diptongación ante pala tal: R. Menéndez Pidal, O, 139-143 y 158-159.
126 J .MARTINEZ RUIZ 2.3. Entre los rasgos sintácticos se acusa el uso del artículo con el adjetivo posesivo. De los textos fonéticos y cantares de tradición oral de Alcazarquivir entresaco los siguientes ejemplos: los mis amores, en los sus buenos dineros, en la mi siyeta, poneidle la mi corona, el mi padre, por la su madre, la su mano, lagrimas de los sus o'ios, por la su Sillta, l':' �\,;tara la su lengua, buscara por el mi hifo, de los sus nidos, la mi nuera,por la su sala, en a su mano, las sus-úraciones, por la-5u fas. Dicho uso era frecuente en la Edad Media: Cid, Egipc(aca, Fuero de Teruel, Fueros de Aragón, y se oye en el habla viva de Arag6n: Alvar, A, 285-286. Más ejemplos en aragonés nos ofrece Umphrey, 31; Kuhn, 123, señalando dicho uso en Hecho, como en el antiguo aragonés: en este sentido Hecho nos ofrece el último reducto de lo que en otros tiempos fue un rasgo sintáctico bastante extendido; así el catalán y el gascón conocen dicho uso (54). En catalán: Moll, 320. En leonés: Lamano, 59; R. Menéndez Pidal, L, 310. 2. 4. El léxico del judeoespañol alcazarquiveño ofrecía también rasgos acusados del aragonés: l. caldereta. La misma palabra se registra en el habla de las Cuevas de Cañart (Teruel): Alvar, AFA, lll, 192 (55); la forma calderet en Fablo: Alvar, A, 275. 2. figado, como en aragonés: Alvar, J, 66; Kuhn, 228. 3. filera. En aragonés: Alvar, J, 66; Kuhn,g 29. 4. filo:-En aragonés: Kuhn, 29. 5. foin o foyín 'hollín'. En aragonés: Kuhn, 29, 113. 6. fierro y ferro. En aragones: Kuhn, 28-29. 3. El judeoespañol de Alcazarquivir manifestaba en los años 1948 a 1951' fecha de mis encuestas' una serie de rasgos fonéticos y sintácticos típicamente arago neses, que afectan también a la morfología y al léxico. Los rasgos leoneses también eran frecuentes, y del· mismo modo se extendían y se percibían en la morfolo gía y en el léxico, pero en general la impronta castellana era fuerte y dominante, percibiéndose ya la fuerte penetración del español mod�rno, en los sefardíes de más elevado rango social.
JUDEOESPAÑOL DE ALCAZARQUIVIR 127 De todas formas no se puede hablar en tal caso de una moderna penetración de rasgos aragoneses y leoneses, pues están fuertemente arraigados en el len guaje tradicional de conse�as y cantares; otro dato muy significativo· es el apellido Ragón (Aragón), muy frecuente y muy antiguo en la comunidad sefardí. El aragonesismo tradicional se hace a veces difu so por la existencia de rasgos leoneses homólogos : -i final, -yepentética, epéntesis de n ... ; pero la conser vación de Fl-, ciertas equivalencias acústicas, los nombres abstractos en -or femeninos, sufijos -ico, -ica, -eta, la diptongación de vocales ante yod, e luso del artlculo con el adjetivo posesivo, y la presencia de un cierto número de palabras de clara filiación aragonesa, son testimonios bien claros de una apreciable impronta aragonesa en el judeoespañol de la citada población. En cuanto a los judíos de Alcazarquivir, en el año 1905, E. Michaux-Bellaire y G. Salman, AM, ll, 35 (56), señalaban un número aproximado de 2. 000, pare ciéndoles reciente la llegada de los mismos a dicha población, basándose . en el hecho de que el antiguo Mellah sólo tenía cabida para la décima parte de isra elitas por aquellas fechas allí residentes. Piensan que dicha población procedía de diferentes regiones, la mayoría originarios de Tetuán, donde se habían refugia do después de la expulsión de España. Pero les parece que en una época, que no pueden determinar, hubo una inmigración y asentamiento en Alcazarquivir de judíos procedentes de Marrakech. Fundamentan esta hipótesis en la noticia de que el gran rabino de Alcazarquivir. dependía del de Marrakech, en fechas próximas al año 1905, y también en las leyendas relativas al morabito judío de STdy Bel cAbbas. No se distinguen en estas dos colonias de judíos, sefardíes y de procedencia marroquí, rasgos específicos diferenciadores. En cuanto a su lengua, además del árabe, es el español, pero un español saturado de arcaísmos, donde se identifica fácilmente el español de la época de la diáspora judía. En cuanto a los mencio nados arcaísmos precisan en página 35, nota 2: "Notam ment de tournures portugaises, sans compter beaucoup de mots de cette langue importés dans leur dialecte espagnol". En cuanto a los giros portugueses y pala bras de dicha lengua importadas en su dialecto espa ñol, dichos notables africanistas, ante los fonemas del español medieval: �. prepalatal fricativa sorda, :Z pre-
