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Análisis Histórico de las comunidades de la Edad del Bronce de la Depresión Linares-Bailén y de las estribaciones meridionales de Sierra Morena

Contreras Cortés, Francisco,Nocete Calvo, Francisco,Sánchez Ruiz, Marcelino,Lizcano Prestel, Rafael,Pérez Bareas, Cristóbal,Cámara Serrano, Juan Antonio,Moya García, Sebastián

Abstract

Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía

Full text

PROYECTOS 1985-1992 PRO Y E C T O: ANALISIS HISTORICO DE LAS COMUNIDADES DE LA EDAD DEL BRONCE DE LA DEPRESION LINARES-BAILEN y LAS ESTRIBACIONES MERIODIONALES DE SIERRA MORENA Análisis histórico de las comunidades de la Edad del Bronce de alto Guadalquivir Francisco Contreras Cortés, Francisco Nocete Calvo, Marcelino Sánchez Ruíz, Rafael Lizcano Prestel. Cristóbal Pérez Bareas, Juan Antonio Cámara Serrano y Sebastián Moya García. Este Proyecto General de Investigación pretende eomo objetivo global el 1lIláiisis histórico de las comunidades que ocuparon durante la Edad del Bronce la Depresión Linares-Bailén y las estribaciones meridionales de Sierra Morena. énmarcándosc dentro del área geográfica definida globalmente como Alto Guadalquivir , J3l interés de este Proyecto en sus inicios radicab¡, en el estudio de un área reducida y netamente definida a nivel espacial, que po see una gran importancia c$ttatégica (tanto a nivel de comunicaciones -\'ías naturales· como económicas nlicJ eo minero) y donde se localizaban una serie de asentamientos de gran '¡mpprtancia y COn una gran homogeneidad temporal (Edad del Bronce), El análisis de la Edad del Bronce en el Alto Guadalquivir, lejos de haber recibido un tratamiento metodológico apropiado y haberse inscrito en un programa científico capaz dc abordar todas la s posibilidades que del tema se desprenden. quedaba enmarcado en meras actuaciones aisladas de s ondeo s es~atigráfico s. cuando no en simples actuacioncs de urgcncia que aunque eVidenciaban la importancia de esta fase cronológi CO · cultural, también dejaban aflorar una compleja problemática que, al no estar resuelta, hipotecaba la interpretación histórica, siendo sus esquemas simples reproducidos por todos los especi alistas. Para ser conscientes de las deficiencias del tratamiento ~i\mtífico que se ha llevado a cabo sobre este tema consideramos importante \ra~ una breve sinópsis de las actuaciones arqueológicas realizadas durante esté último siglo y la interpretación de la dinámica cultural de esta zona a la que han conducido, 429 Los primeros dalos sobre las comunidades de la Edad del Bronce en el Guadalquivir. exceptuando las noticias recogidas por los visionariosarqucólogos" del siglo X\'II. vendrían de la mano de excavaciones realizadas por J. de M. Carriuzo durante 1925 en el de ''Corral de Quiñoues" (Quesada). lIabría que esperar a 1944 para que , Mergelina lrabajara en "lIaza de Trillo" (Peal de Becerío) para volver a dalos al res pecIo. En los años 50 y 60 la aparicióu de .ma necrópolis en el urhano de Jaén (Marroquíes Allos), volvió a ofrecer Una nueva luz tema, aunque al tratarse de una excavación de urgencia a la que se le aplicado una pobre metodología. existen problemas para re~izar una ,' álid. de los da los oblenidos, máxime cuando según los propios ex,ca,'adlll las sepulturas recuperadas suponen solo una pequeña parte del destruido. . En los años sesenta la excavación de R. García Serrano en el de Peñalosa (Baños de la Encina), asociado al foco minero de Sierra evidenció la importancia del mismo y su conexión con el mundo argárico. posteriormente scnalará H. Schubart y destacara la publicación de maleriales de la colección privada de J, MuñozCobo . A pesar de la lmpolrlall reseñada. los resultados de la excavación de este yacimiento están para siempre, ya que nunca vieron la luz. En los años 70 cncontramos . nucl'OS datos tras la publicación por Maluquer de los materiales de Hornos de Segura, que nuevamente evilde:ncl¡ la gran imporlancia y complejidad del mundo de la Edad del Bronce en el Guadalquivir. En esta misma decada, el Departamento de Prehistoria Universidad de Granada realizó un sondeo de urgencia en el Ubeda la Vieja (Ubeda), mienlras se realizaba la e"cavación yacimienlo del Bronce Final del cerro de Cabezuelos (Ubeda). publicación del avance de los resultados obtenidos F. ~1olina et al. elab<¡l ~ "'1 el primer esquema de la sínlesis cullural de la Edad del Bronce Guadalquiv ir. Al final de la década de los selenla se llevan a cabo las dos yacimienlos de la Edad del Bronce, la Cueva del Canjorro Rincón de Ol, ' era (Ubeda), realizadas por J. Carrasco, de las cuales contamos con una breve resena estratigráfica de la Cueva del Canjorro valoración del yacimiento Rincón de Ol\'cra en concxión con los . lardíos de la Edad del Bronce de la Alla Andalucía. Ya en los años 80, tras el inicio de un amplio programa de prc)Sf1eCC i sislemáticas en el AlIo Guadalquivir, complelado más larde con arqueológico provincial y las excavaciones llevadas a cabo en Porcuna Arteaga y en Caza1iJla por A. Ruiz. junto con las excavaciones de ur~:en,oj g: ; los yacimientos de IznalOraf, Sanla María de Ubeda y Puenle del Río (San lo Tomé) permitieron realizar a A. R.riz el al. una síntesis del po'blaD,it~ duranle la Edad del Cobre y Bronce enfocado hacia la argarizaciÓll tierras giennenses. En esta última síntesis, el foco de la Depresión Bailén y el reborde más meridional de Sierra Morena a tenor de los obtenidos en Peñalosa y en el mismo núcleo minero de Linares. se . 430 el centt9 de atención para n :: soln:r los prohlemas fundamentales de la Edad del Bronce en el Alto Guadalquivir, sino también de una serie de cuestiones ~ histórico-culturales que a.rectan a todo el mediodía penínsular. °Frente a esto, la escasa documentación que poseíamos referida a esla zona se nos' presentaba como un handicap insuperable a fin de realizar una síntesis hi$t6rica capaz de · recoger una problemática tan compleja . Así pues, se evid~nciaba como un hecho urgente superar los primeros Iliveles del proceso . de investigación: la recogida de datos. Aún nsí este hecho debía contemplarse Bajo las bases de un amplio proyecto de investigación cuyos objetivos y metodología fueran la garantía científica capaz de resolver los numerosos interiogantes planteados, y que no se podían cuhrir con una simple excavación de urgencia como se demostró a través de la actuación en el Cerio del salto Be Miralrío,. que presentaha, a juicio de sus excavadores, la probkmática de !la ~onvivencia entre tradición autóctona e innovación en un área cercnna a las ~ODas . de má:<.imo interés minero. n. DELIMITACION GEOGRAFICA DEL AREA DEL PROYECTO El área de actuación de este proyecto se enmarca dentro del Alto Guadalquivir, concretamente en el norte de la provincia de Jaén. La situación de esta región geográfica en el contexto del Sur de la Península Ibérica le ~onfiere un carácter dc nudo de comunicaciones con ulla claras concomitancias a niv.el geográfico e histórico, ya que en ella se ponen en contacto las más importantes vías de comunicaciones que unen el Sudeste y la Alta Andalucía. Así inismo el Alto Guadalquivir une a tra\' és de los pasos mltnrales I~I regi6n tle Levante con Andalucía y proporciollH el paso hacia 1:1 Suhmcseta Sur. 1. Ar~a de actuacidn. Desde los presupuestos metodológicos de la Arqueología Espacial. la .perfecta y concreta delimitación en unidades geográficas de las diferentes zonas de actuación es fundamental, no solo por la nccesidad de concretar ioísicamentc los trahajos de campo, sino porquc ella es la \íllica garantía que p.epnite analizar de forma coherente las relaciones enlre los distintos aselltamientos y cntre los asentamientos y los recursOS que se inscriben en su entornQ. concluyendo todo ello en In delimitación territorial y los patrones de asentamiento de las distintas formaciones sociales. Partiendo de los presupuestos del Proyccto que prcscnt-:ihmnos en 1985 nuestro interés fundamental residía en el análisis hist6rico de las comunidmles enmarcadas en las áreas metahírgicas del Alto Guadalquivir. Geográficamente. ~tas áreas se inscriben en dos n\ícleos fundamentales: el frente meridional externo de Sierra ?\.10rena y el Horst Linarcs-Vilchcs-La Carolina. Si sobre estas dos zonas mineras aplicamos el presupuesto teórico comentado al, principio de este apartado, podemos concretar que dos cuencas hidrográficas permiten el análisis de la zona metalúrgica. y que a su vez la subdividen en zonas de menor extensión que poseen asr mismo límites geográficos definidos que permitirán realizar un estudio mucho más coherente a nivel macro espacial del poblamiento. Estas zonas son la cuenca hidrográfica · d~l río Rumblar al oeste y la cuenca del río Gu.diel al este. Ambas quedan 431 r definidas por e! oeste por la divisoria de aguas del río Jándula y del ti Rumblar, al norte por las estribaciones meridionales de Sierra Morena, dond Q comienz...'l la red' hidrográfica del río Rumblar en cotas superiores a los 800 J (Sierra de San Andrés y Sierra del Agua) y que vienen a coincidir así mismo en el límite provincial entre Jaén y Ciudad Real. Al oeste se establecen en já divisoria de aguas entre la cuenca del río Guadie! y las del Guarrizas/Guadalén. Al sur, el cauce del río Guadalquivir la separa de las campiñas occidentales. 2. ATeas de contros/acióll. ., Con el fin de no concebir nueslras árcas de (rabajo como un complejq aislado dentro del panorama cultural del mediodía penínsular y . en aras a explicar el complejo problema de la interacción económica-cultural durante l~ edad del bronce, _ donde a su vez connuye la temática del origen de esta; fonnacioncs socioeconómicas y su conformación en función a su posición estratégica en un nudo de enlace de las vías y rutas tradicionales entre la Alt~ Andalucfa y la Submeseta Sur, nos hemos visto obligados a contemplar tod'l una serie de áreas periféricas a fin de contrastar los resultados y problemática de los niveles de análisis a largo plazo. COIl esta función hemos delimitados tres gralldes áreas: -Cuenca del río Jándula: los niveles de contrastación en este río dependen fundamentalmente de la valoración de los esquemas de patrón de asentamiento que en él se desaríollaron a nn de poder delimitar el carácter e importanci~ de la vía de! Jándula en relación a las comunidades manchegas del río Jabalón y la llanura y la importancia de las zonas metalúrgicas de la otra vertiente ~ Sierra Morena y su posible conexión hacia el valle del Guadalquivir. -Vega del río Guadalqui\'ir-Campiñas: los niveles de contrastaci6n en la Vega del río Guadalquivir y campiñas están planteados hacia la definici6n ~ los contactos económicos (y culturales en general) entre estas poblaciones y las comunidades de la Cuenca del Rumblar. así como la determinación de sus respectivos límites territoriales (a nivel político y económico). -Ruta hacia los pasos de Pozo Alcón: los niveles de contrastaci6n con los pasos de Pozo Alcón se plantean bajo el interés de delimitar y determinar 1'1 entidad cronológica-económica de la ruta y relaciones entre las poblaciones del Rumblar y la dinámica argárica de las altiplanicies granadinas y del Sudeste. 111. LOS OBJETIVOS DEL PROYECTO El objetivo a largo plazo de este proyecto de investigación, como ya se ha señalado, estriba en el análisis histórico de las comunidades que vivieron t}!). las zonas metalúrgicas del Alto Guadalquivir durante el segundo milenio a.C. Esle macro objetivo lo podemos desglosar en los siguielltes puntos: -Análisis de las relaciones Sociedad-Medio: definición y delimitación de los nichos económicos; reconstrucción del palcoambiente y de las estrategia~ de captación de recursos mediante el análisis de la base subsistencial (materiás primas utilizadas, productos y base tecnológica empleada); delimitación o definición del posible sector dominante en la economía; análisis de la tecnología como elemento transfonnador de la naturaleza en la estrategia d~ captación; en definitiva, relaciones entre los asentamientos y el medio que se 432 éxplota~ análisis de los pntrones de asclltam.icnto sus causas socioeconómicas " conclusiones sobre la ordenación del territorio. " _Análisis de las relaciones Hombre - I-1omhre : definición de los esquemas mbanísticos; relaciones sociales de producción y distribución (a través del anát isis de las diferencias materiales en estructuras de habitación y estructuras f ~ erarias); especialillente sería interesante determinar la incidencia de la métalurgia en las relaciones sociales de producción y distribución; detennilÍl\Í; ión" de los caracteres físico-antropológicos de la población (enfermedades, dietas, etnia). Todo ello nos permiti rá U11 conocimiento de la estructura social interna, Y a través de las áreas de c9ntrastación conocer las relaciones político- ¡;ir;toriales en la época tratada. . ~ -Para estos objetivos sería imprescindible el estudio y definición de la -Gu:l tura Material: tanto a nivel microcspacial (análisis sincrónico y diacrónico ¡l e la cultura material) como macroespacial (definición de complejos y :s~(:- uencias culturales~ aproximación a la identificación de formaciones soei~!es). Un segundo gran objetivo sería establecer la relación entre estas comunidades metalúrgicas del Alto Guadalquivir con los complejos culturales del $ Jtr; de la Península Ibérica, delimitando el grado de aculturacióll o cJ1,l'ulturación, la influencia de la dinámica cultural argárica (la cuestión de la 1> xpanstón metalúrgica), el papel que juega el Calcolítico indígena en el p h1 ~ . eso de formación. determinación de las rutas de interrrelación y la ii .Plp ·Qrtancia del factor metalúrgico en las rutas y relaciones y en la cQ!Ú9rmación y evolución de las mismas. Un tercer objetivo sería establecer lluevas aportaciones a una "Teoría de Jª Historian de las sociedades prehistóricas basándonos en estos tres puntos: . -El factor metalúrgico como apoyo/motor de la jerarquización social y los lí¡jliies cronológicos y espaciales a los que hay que circunscribir su impacto. ':'- La teoría del cambio cultural: la aportación de estas comunidades en torno Ii Hproblema de la argarización del Alto Guadalquivir y sus límites, así como !}' ~!udiar cual es la verdadera identidad de este cambio a nivel social. -El análisis del origen y evolución del estado en las comunidades de la Edad de Bronce. 'La primera fase de este Proyecto de Investigación se ha desarrollado desde 11 %$ a 1992. En estos siete años se han realizado una serie de trabajos de l\Iií!ipo junto con una serie de analíticas de laboratorio que han permitido en ¡:ran parte alcanzar algunos d los objetivos propuestos. W b I SEÑO y DESAROLLO DE LA INVESTIGACION , La planificación del Proyecto de Investigación contemplaba la actuación en ¡ ~ l, área regional ya descrita a tres niveles: ~k m . Sondeo estratigráfico: la secuencia cultural Debido a las limitaciones del registro arqueológico conocido para esta zona planteamos en primer lugar. una vez realizado un reconocimiento de la zona, la realización de un sondeo estratigráfico en un 433 yacimiento que nos proporcIOnara una síntesis cronoestratignífica y cultural para la misma . El yacim.ieillo elegido fue el Cerro de Pla7.as de Armas de Sevilleja (Espeluy, Jaén) . Se trata de un espol6n amesetado. formado por una terraza del Guadalquivir recortada por dos harrallcos al estc )' al oe ste y que se encuentra ubicado justo en el único vado natural que franquea el Guadalquivir entre Mengíbar y Andlijar. La parte superior del cerro estaha completamente aplana_ da. pudiendo ohservarse ligeras ondulaciones en sus bordes dehido a la presen_ cia de construcciones defensivas. ¡\ partir de este reborde se desarrollan unas laderas de fuerte pendiente, que en algunas zonas se ve alterada por pequeños aplanamientos como con s ecuencia de la e:..islencia de un patrón urbanístico en terrazas. Se eligió este yacimiento para rcali7.ar en él un sondeo estratigráfico por tratarse de un asentamiento que, por los matcriales recogidos en superficie y las estructuras visihles en la misma. presentaba un fuerte desarrollo ocupacional durante la Edad del Bronce. Además ostentaha una indudable posición estratégica, sitlk1do en el límite más meridional de la cuenca del RwnbJar, cerca de su confluencia con el Guada.lqui,· ir . Otro de los objetivos de este sondeo era la posibilidad de reconstruir el palcoambiente . A tal efecto se recogieron tres columnas polínicas. numerosos restos macrovegelales .y anlraeológicos y los restos faunísticos. Un primer análisis del registro arqueológico nos permitió avanzar algunos de los resultados más significativo s que se desprenden del sondeo estratigráfico : incluyendo una fase antigua (Neolítico FinalCobre Antiguo) y fases má s modernas (ibérica y medieval). -Los restos más antiguos del habital en el yacimiento corresponden a un momento del Neolítico Final. L .. 1 documentación de esta fase es bastante puntual. Tan s6lo apareció un silo de forma circular con abundante material arqueológico en su interior. Se trata de uno de los numerosos asentamientos que en los albores del 111 milenio jalonan el río Guadalquivir y sus afluentes como han evidenciado numerosos trabajos de prospección y sobre todo las recientes e:..cavaciones en Martas por R. Lizcano. - L'1 mayor parte del trabajo arqueológico se centró en documentar el poblado de la Edad del Bronce con un modelo de asentamiento muy generalizado en el Bronce Pleno, bien en la zona nuclear de la cultura argári~ o bien en las zonas de expansión o de influencia. Se trata de un pobladQ fonnado por aterrazamientos artificiales en una unidad geomorfologica de gran defendibilidad. Tanto los ecofactos (cereal. y restos de bovidos) como de cultura material (dientes de hoz, molinos, azuelas, vasijas de almacenamiento,etc .) no s hablan de la importancia que juega el sector agroganadero dentro de la estrategia económica del poblado con un papel predominante dé la agricultura favorecida por la ubicación del asentamiento en plena vega del Guadalquivir. -Tras un fuerte hiatus en el habitat de! yacimiento se documenta una ocupación iberorromana y una posterior fase medieval. 434 z. El ~sludio del ase Jl tami el1lo : la eX Cl/\'aC;Ó Il sis(emafira de Pe ii alosa -Peñalosa ha sido elegido como yacimiento cla\'e IMra la in\'c!'itigaci {) n en ~sta primera fase, ya que ha sido la hase de toda la historiografía, así como uno d~ los pilares sohre los que se han sustentado las interpretaciones so bre la arg~zaci 6 n .del Alto GuadnlquiYir, fundamentad as, por un lado en l os lfi ateriales obtenido s a través de una meto dología inadecuada o el exp o lio inezonttolado y. por otro, en una cxcavaci{)n nunca publicada. Tra s un recono - cimiento previo de In zonn sc cvidenciaba la necc s idad de la actunci6n arqueqi6gica deb i do .1 su importancia por su localización centrada en uno de tos centros mineros, por las buenas posihilida~cs de documentación esp a cial en base a las estructur as que eran visihles cn supcrficie y por el peligro de destrucción que corría deb i do a la acción ero siva del Pantano del Rumhlar . En este yacimiento se han realizado cuatro campañ as de exc.lVacióll en las qne t,ras una primera fase planimétrica y topográfica se ha abordado el estudio la última fase de ocupación del poblado, entre 1500 y 1400 a .c. , a nivel jn¡!cro ~ spaclal , cxc,anllldo lo s conj unto s es tructumlc s detect a dos tra s la J.í:J:fipieza sup e rficial. El excelente es tado dc con s ervación del registr o ar - íl ueoIógico nos ha pcrmitido la uoculllcnfnción dc la fase de a handono dcl .p9bladQ a nivel de cstmcturas, artefactos y ecofactos. El ani Hi sis de cstos datos arqueológicos ha s cguid o las siguientc s proccsos: - -Informatización del registro arqueológico, Es/e proceso lle va implí cito niveles de actuación: a) Informatización del Rcgistro Maestro de Peñalosa. En él se recoge In Wformaci6n referencial. Jocacional. contextual, analítica e interpretativa de lo s antefactos y ecofactos del yacimicnto. b) Informatización del Registro de Estructuras, Unidades Scdimcnt'lr i< l!'i y Funcraria s. e) Informatización gráfic'l de plantas, s eccione s, planos, cte . . -Apálisis morfométrico de los datos arqueológico s. Se lU) realizado desde perspecti va mul ti variahle . -Análisis microc s p3cial, definiendo lo s proce sos dcpo s icionales y la s po s tdeposicionalcs. La metodologra desarrollada !le puede resuen los siguientes puntos: 4) Análisis de la distribución de artcfactos/ccofactos por unidéldcs s cdimcnas . b) Análisis descriptivo/interpretativo de las estructuras y unidades sedimcn - as .· Elabora ción dc mapas de densidad de divcr sos producto s con el fin de il pm :.irnarn" s a posible s árcas dc es pecialización en la produ cción de eada estructural . d) Orden a ción y s eriación de la s es tructura s y unidade s s edimentaria s la con struc ci ón de la Matriz Harris para cada complejo es tructural. ~) Recons trucción ideal de lo s espacio s conductuales de cada complejo 435 El estudio del asel11amiel1lO de {)elialosa nos lleva a planTearnos algunas cuestiones .c1aves para el desar{ollo del Proyecto: a) La estructuración social del espacio A través de la comparación cntre distinto s espacios se ha conseguido superar e] nivel de ]0 que hablamos denominado complejo estructural, definido a ,' eces por varias áreas de actividad, pa ra llegar a la caracterización del espacio social bás ico, la cas.1 o unidad habitacional. Se ha distinguido un nlimero ",{,,;mo de di ez. unidades /whitacionules que se distribuyen como sigue: - Terraza Inferior : Unidades habitacionales I a IV. - Terraza Media : U.II. V )' VI. , Terraza Superior: tUl. VII a IX. -Fortificación: tUl. X. De ellas se han estudiado a nivel microe spacial en su totalidad las n° I.Il,III, IV Y \'1. Lo s dala s obtenidos nos sugieren una cierta homogeneidad en las acti\'idades desarroHadas en cada una de ellas. Sin embargo. esta homogeneidad no impli ca igualdad como se puede apreci ar no solo en el registro funerario sino también a través de algunas aCli,·idadcs muy especializadas que se realiz.,1n en unidades hahitacionales COllcretóls (almacenamiento y trabajo de la galena). b) Relaciones entre unidades habitncionales y estructuras fun e rarias Las sepulturas so n Ult buen indicador para poder delimitar los distintos conjuntos es paciales , ya que normalmente cada unidad hahitacional cuenta eon una o dos sepulturas. Se puede observar cierta diferenciación en lilla serie de aspectos: -D iferencia en los ajuare s: una sepultura presenta un pendiente de oro~ otra abundante material de plata y la mayor parle una o do s piezas de cobre y varios \'a sos cerámicos. - Diferencia en los sistemas de enterramiento. lIasta ahora se han documenta do tres tipos eJe cnterramiento : pithoi, cistas )' estructuras de ma mpo stería. -Diferencia en la lo calización espacial de las sepulturas : excavada s en el sucio de las unidades hahitacionalc s. en estructuras especiales formando parte de la unidad habita c ional, en la fortificación, ele. lIabrá que analizar la causa de esta diferenci ació n (edad, sc:to, jerarquía. cte .) a través del estudio dc los restos humanos locóllizados y el análisis global de cada una de la s U nidade s lIahitaci ona lcs del poblado (po s ición en el pobl a do , presencia/ ausencia de actividades e spec iales. características generales de la cultura matcrial, cte .). c) Caracterización espacial de los procesos metalúrgicos El registro arqueológico ha brindado una importante aportación a la caracterización del proce so metalúrgico cn la Edad del Bronce . Ex. is ten indicios arqueol óg ic os (martillos de minero. mineral de cobre y plata) que no s hablan del proce so de extrac ción. L1S minas deben estar cercanas al poblado, estando pendienle para los próximos años una prospección arqueomctahírgica del área. 436 siguientes fases, la reducción del mineral y la fundición están muy hien en distintas áreas del poblado, así como la fase de la manufac ", con el vertido en moldes y la fahricación de la pieza o del lingote. La actividad mctalurgica en el poblado de Peñalosa aparece de fon1l3 \ en todo el asentamiento. Esto nos lleva a pensar que tenemos que J. ~iii Jjtar más que' de talleres de unidades de habitación más amplias con estancias árc;as dedicadas a actividades económicas diversas (metalurgia. textiL . ). sí podemos hablar de la existencia de una cierta especialización, como 'Pooemos observar en el complejo estructural 22 dedicado al almacenamicnto r trabajo de la galena para ohlener 1'1 ala. iIJ) lteconstrucei6n del paleoambiente y de los recursos utilizados H~sta ahora en el caso de Peñalosa se ha procedido a estudiar los restos antracológicos y carpológicos con un doble objetivo: por un lado, el ambiente ecológico que rodeaba el asentamiento y los condi- .ciónantes que presentaba para la ocupación )' ex.plotación humanas del área; otro, ver qué recursos explotaba esta comunidad dentro de la gama que le bt re.'(á el entorno. y en qué medida se produjeron alteraciones en el medio (ganadería. agricultura. transformaciones derivadas de la actividad Íiú "era, etc.). Para la resolucÍón de estos interrogantes será necesario también el análisis ya quc en la medida de que gran parte del polen no procede de ~l l'PI'enllos introducidos en el asentamiento intencionalmente por el hombre se puede ofrecer un cuadro más correcto del entorno ecológico de Peñ¿llosa a ín~diados del 11 milenio. Por otro lado, será necesaria una prospección que en la línea del dcnomiDado Site Catchment Analysis nos permita reconocer, a través de los res los í&tUales. aquellos recursos que habiendo sufrido pocas alteraciones hasta llegar a m. Qsotros pudieron ser utilizados en su día por los habitantes de Peñalosa; contrastándolos después con el registro arqueológico que nos ofrece este En este campo nos hallamos atín en la fase de reconocimiento ¡w; tográfico y bibliográfico . del territorio: la ica LOs trabajos de prospección arqueológica se han desarrollado en las dos antes descritas en las que se enmarca el proyecto: por un iado. el árca actuación (la cuenca del Rumblar) y por olro lado, las áreas de contraslación Linares-Bailén y cuenca del río Jándula). El patrón de asentamiento definido para la cuenca del Rumblar El modelo de asentamiento para la cuenca del río Rumblar implica una Q.rgrmizaciólJ jerárquica del lerrilorio eOIl varios ¡¡pos de asentamientos: :Y'acimientos de Tipo A, como La Verónica, Peñatosa y Cerro dc las Obras . poblados superiores a I Ha., ubicados en espolones sobre el valle del río ", i np:,\>lal con hábitat en terrazas y potentes sistemas de fortificación. -Yacimientos de tipo B. con tamaño inferior a 1 Ha., COIl carácter estratégico, sistemas de fortificación y alta visibilidad. Se distribuyen longitu437