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La exégesis targúmica de Jeremías reflejada en el Nuevo Testamento

Ribera, J.

Abstract

En este artículo se ponen de relieve las similitudes ideológicas y las expresiones coincidentes entre el N.T. y el Targum de Jeremías. Con ello se intenta demostrar una vez más las raíces profundamente judías que alimentan la literatura neotestamentaria.

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MEAH 40/2 (1991) 21-32 LA ExEGESIS TARGUMICA DE JEREMIAS REFLEJADA EN EL NUEVO TEST AMENTO J. RIBERA Universidad de Barceiona RESUMEN: En este artfculo se ponen de relieve las similitudes ideol6gicas y las expresiones coincidentes entre el N.T. y el Targum de Jeremfas. Con ello se intenta demostrar una vez mas las rafces profundamente judfas que alimentan la literatura neotestamentaria. SUMMAR Y: In this paper are emphasized ideologic items and expressions of Targum of Jeremiah which agree with N.T., in order to show once more the Jewish roots found in the literature of the N.T. Si se tiene en cuenta que en el Nuevo Testamento Jesus es considerado como objeto directo del cumplimiento de las profecias del Antiguo Testamento, con respecto, sobre todo, a su condici6n mesianica, es 16gico que los autores neotestamentarios intenten «demostrar» que una serie de profecias se han cumplido en la persona de Cristo. Mas aun si tenemos presente que una de las preocupaciones de los escritores judios de la epoca postbiblica es que tanto sus obras, como los personajes que se describen en ellas, sean replicas de personajes biblicos; un testimonio evidente de esta tendencia se encuentra en la literatura ap6crifa. De los libros profeticos mas citados directa 0 indirectamente en el N.T. cabe mencionar en primer lugar el de Isaias, seguido de los de Jeremias, Ezequiel y Zacarias. No citamos Daniel porque dentro del canon judio ortodoxo no se clasifica como profeta, sino como hagi6grafo. Entre las premisas necesarias para captar mejor el influjo de la persona y la obra de Jeremias en la corriente judeo-cristiana hay que considerar la imagen que el judaismo postbiblico se ha forjado de este profeta, la interpretaci6n que de el mismo nos ofrece el N.T. y las lineas maestras del mensaje targumico de Jeremias. De esta manera se pueden entender mejor los elementos targumicos de Jeremias que se reflejan de forma directa 0 indirecta en el N. T.1 1. Acerca de los elementos targumicos del profeta Isafas en el N.T. cf. J. Ribera: El Targum . 55-60 . oducci6n y Ilotas. Valencia 1988, pp זt ck Isafas; versi6n crftica, in J. RIBERA 22 1. Tradiciones judias sobre Jerenlias Se han desarrollado unas tradiciones hagadicas en torno al profeta Jeremfas. Entre ellas merece citarse la tradici6n segun la cual Jeremfas de Anatot es hijo de Josua y de una proselita llamada Rahab, destacando que ya de nifi.o practicaba la ingrata misi6n de amonestar y reprender empezando por su propia madre. Asimismo se le hace contemporaneo de Sofonfas, quien profetizaba en la sinagoga, y de la profetisa Hulda, que 10 hacfa entre las mujeres, mientras Jeremfas predicaba en las plazas. Segun estas mismas tradiciones Jeremfas fue objeto constante de burla por parte del puebl0 y de sus gobernantes, a pesar de que «su coraz6n estaba limpio de pecado» (2Bar 9,1) y su poder intercesor era tal que mientras el estuvo en Jerusalen, esta no podfa ser destruida y s610 cuando se retir6 a Anatot fue cuando Dios permiti6 la destrucci6n de la ciudad santa. Llor6 amargamente la destrucci6n de Jerusalen, motivada segun Ben Sira (Si 49, 6-7) por los malos tratos dados al profeta, que acompafi.6 a su puebl0 en el destierro de Babilonia y Egipto y 10 reconfort6 con la promesa de la restauraci6n de Si6n. Una de las misiones que se le atribuye es la de guardar celosamente los objetos mas sagrados del judafsmo, como son el arca de la Alianza, los vasos del templ0 y los libros sagrados. Por otra parte, no se le da un papel significativo en la era mesianica. El 2Mac 15,12-16 describe la visi6n que el sacerdote Onfas tuvo de Jeremfas, quien se le apareci6 glorificado y del que Onfas afirma: «Este es el que ama a los hermanos, que ruega intensamente por el puebl0 y por la ciudad santa, Jeremfas, el profeta de Dios» (v. 14). Segun la tradici6n judfa, Jeremfas sel16 su testimonio profetico con el martirio de la lapidaci6n.2 Del s. IV, y escrita por un judfo de Babilonia, data la carta llamada «Epfstola de Jeremfas». Su tema central es Ul1a polemica vehemente contra la idolatrfa, en la que se ridiculizan al maximo los fdolos y el culto que se les tributa. Es muy significativo que tambien para el Targum de Jeremfas (Tg Je) la idolatrfa, en la que se cifra la causa princial del desastre que sufri6 Juda en el 587, sea uno de los temas mas desarrollados. Se conoce, ademas, un libro llamado Paralipomena de Jeremias 0 «Las cosas omitidas sobre . s, Filadelfia 1954, vol. IV, pp. 294-316. Jeremiah, Enc .''eך o! the J ~ 2. Cf. L. Ginzberg: Legen , Jud. IX (Jerusalem 1971) cols. 1359-1360; Charlesworth: The Old Testament Pseudoepigrapha . 386-388 . Londres 1985, vol. 11, pp LA EXEGESIS TARGUMICA DE JEREMlAS Y EL NT 23 Jeremias», donde se describe de forma hagadica el comportamiento del profeta durante la destrucci6n de Jerusalen y el destierro, asi como su predicaci6n sobre la esperanza del retorno y de la restauraci6n de Juda. La obra, si bien es fundamentalmente judia, contiene afiadiduras y retoques de resabio cristiano, y se considera escrita hacia el 136 de la era cristiana. A causa de sus similitudes con ellibro ap6crifo de Baruc, tambien se le conoce como el 4Baruc.3 La literatura de Qumran, concretamente el Documento de Damasco (8, 14-18), se inspira en el profeta Jeremias (31,31ss) cuando habla de la Nueva Alianza y la relaciona con el perd6n de los pecados (Je 31,34). En las Hodayot (IQH 5,22-24) hay una clara alusi6n a Je 15,10; de hecho Jeremias es en Qumran el prototipo del justo que sufre tal como 10 expresa el Maestro de Justicia. Con todo, no es frecuente la menci6n de este profeta en la literatura qumranica.4 2. Interpretaci6n neotestamentaria deZ Pro!eta Jeremfas Ante todo, es patente que las experiencias dolorosas sufridas por el profeta son un espejo de las vicisitudes por las que, segun los evangelios, pasa Jesus, reconocido a su vez como «profeta». Conviene anotar, de paso, que Mateo es el unico evangelista que cita explicitamente al profeta Jeremias. Cuando, en Cesarea de Filipo, Jesus pregunta sobre 10 que la gente y los discipulos piensan de el, estos, entre otras respuestas, afirman que algunos creen que Jesus es la reencarnaci6n de Jeremias 0 de uno de los profetas (Mt 16,14; Mc Y Lc no citan a Jeremias). No deja de ser sorprendente que Mt cite a Jeremias cuando el discurso tiene un caracter escato16gico, puesto que este profeta, al contrario de Elias y Moises, no tiene en la tradici6n judia una misi6n escato16gica. Sin embargo, como se vera posteriormente, el mensaje de Jeremias se adecua muy bien, no s610 a la situaci6n que vive Juda en torno al drama del afio 70, sino tan1bien a la esperanza de restauraci6n definitiva que se respira en esta epoca, cuyo testimonio mas palpable es la difusi6n de la literatura apocaliptica.5 3. Cf. G. Nickelsburg: Jewish Literature between the Bible and the Mishnah, Londres 1981, pp. 35-38; 313-316. 4. Cf. G.R. Driver: The Judean Scrolls, Oxford 1965, pp. 8-9, 34, 481; O. Garnet: Salvation and Atonement in the Qumran Scrolls, Tubinga 1977, pp. 91, nota 1; 94-95, nota 1. 5. Acerca del uso de la Biblia por parte de Mateo cf. K. Stendahl: The School of Matthew and its Use of the Old Testamellt, Upsala, 2a ed. 1968. J. RIBERA 24 Conexo con esta identificaci6n de personajes se pueden destacar algunos : rasgos comunes entre Jeremfas y Jesus La santificaci6n desde el vientre materno (Je 1,5; Si 49,7); el celibato en funci6n de la misi6n profetica (Je 16,1-3); la misi6n profetica, motivo de persecuci6n por parte de los suyos; es un hecho que Jeremfas -al igual que Jesuses el unico de los grandes profetas que fue amenazado a muerte, y que sufri6 persecuci6n y sufrimientos ffsicos y morales debido a su misi6n .) 7,52 profetica (Cf. Je 7-11; Mt 23,34-35; He , Entre los temas comunes del mensaje profetico de Jeremfas y el de Jesus cabe mencionar: la severa advertencia sobre los falsos profetas y la amenaza de la destrucci6n del templo hechas por ambos (Je 7,26; Mt 7,15; 24,11), asf como, tambien, la proclamaci6n del amor misericordioso de Dios hacia su puebl0 (<<con amor eterno te he amado», Je 31,3), y de la nueva Alianza (Je 31,31-34; Lc 22,20; Heb 8,8-12; 2Cor 3,3), que implican el perd6n de los . pecados (Je 50,20) y una nueva Ley radicada en el coraz6n , e Mateo, al aplicar las profecfas de Jeremfas a Jesus ונ Conviene recordar q se vale de la hermeneutica judfa 11amada deras.6 Aparte de la genealogfa y el calificativo de «hijo de David» de que se vale el evangelista para justificar » la descendencia real de Jesus (Mt 1,1-17), Y que corresponde al «retofio justo que nacera de David segun Jeremfas (23,5-6; 33,15), debe citarse el drama de los santos inocentes (Mt 2,17) como eco del 11anto de Raquel (Je 31,25), la expulsi6n de los vendedores que da pie a la cita de Je 7,11: «Mi casa sera ; 17,8 llamada casa de oraci6n», la expresi6n idiomatica «producir frutos» (Je Mt 7,17-19) Y algunos detalles relacionados con la pasi6n de Jesus: la compra del campo de sangre, imagen del campo del alfarero adquirido por Jeremfas : en Anatot (Je 32,7-9; za 11,12-13; Mt 27,9-10), la exclamaci6n del Sanhedrfn iReo es de muerte!» (Mt 26,66), que no es sino una replica de la « exclamaci6n que sacerdotes y profetas lanzaran contra Jeremfas (Je 26,11), asf como la pronunciada por Judas al arrepentirse de su traici6n: «He pecado entregando traidoramente la sangre de un inocente» (Mt 27,4), que evoca la 7 .) 26,15 afirmaci6n de Jeremfas «Hareis caer sangre inocente» (Je l Za Escritura, Madrid ןe 6. Cf. D. Muiioz: Dera.s; Zos caminos y sentidos de Za paZabra divina . 1987 ;. 733-739 . ias, «Grande Lessico del Nuovo Testamento», IV (Brescia 1968) cols eןn 7. Cf. Ier Muiioz: Dera.s ... pp. 315, 354-355, 390, 398, 400, 432, 528; M. Black: An Ar(imaic Approach to the . 136-138 . Gospels and Acts, Oxford 1967, pp 25 LA EXEGESIS TARGUMICA DE JEREMIAS Y EL NT Tambien Pablo en sus cartas cita directa 0 indirectamente al profeta Jeremias: En 1 Te 2,4 nos habla de «Dios que examina nuestros corazones», alusi6n indirecta y libre a Je 11,20: «Tu que escudrifias el interior del hombre». En 1Cor 1,30-31 y 2Cor 10,17 se dice: «Quien se gloria que se glorie en el Sefior», citando directa y libremente Je 9,22s. En 2Cor 3,3 hallamos: «No en tablas de piedra sino en tablas de carne de los corazones», que es una referencia indirecta a Je 31,31-33. Como se ha anotado antes, Pabl0 en este pasaje alude a la Nueva Alianza proclamada por Jeremias. La frase de 1Cor 4,10-13, « ... el rechazo de todos hasta ahora», evoca a Je 20,7-8. La terminologia del justo que sufre, empleada por Pabl0 es la comun al A.T. y que, por tanto, se halla tambien en Jeremias. Parece que el drama que Pabl0 vive a causa de su misi6n (cf. 2Cor 1,8s, etc; Je 16,7) podria l1evarl0 a referirse mas al profeta, sin embargo, no es asi.8 mico de Jerem{as gו1 3. Caracteristicas deZ mensaje tar Conviene tener en cuenta que la exegesis targumica se debe extraer de las glosas mas 0 menos extensas que el traductor-interprete del texto hebreo introduce en la versi6n aramea. Los pasajes mas parafrasticos del Tg Je se hallan en los caps. 2 Y 31, mientras los mas literales, de indole hist6rica, se encuentran en los caps. 36-45. Ahora bien, hay una serie de versiculos, dentro ; 4,15 . de los caps. del Tg Je, que contienen glosas de extensi6n desigual (ej 6,29; 8,18.22; 10,11; 11,16; 17,4; 49,19; 51,7.39) aparte de una amplia gama de 9 . vocablos afiadidos 0 cambiados que modifican el sentido del texto original Al mismo tiempo hay que reconocer que la exegeis del Tg Je sigue las mismas pautas ideo16gicas de todo el Tg de los Profetas -y se podria afiadir de los Tgs oficiales en general: Targum Onqelos del Pentateuco y Targum Jonatan de los Profetas anteriores y posterioresy que las diferencias consisten en acentuar algunos aspectos mas que otros, basandose en las tendencias que muestra el mismo texto original hebreo. Asi, por ejempl0, el : Tg de Isaias (Tg Is) facilita un conjunto de detalles sobre la era escatol6gica la Resurrecci6n, el Mesias, la retribuci6n final de justos y malvados, que 0 no 10 . se mencionan en el Tg Je 0 apenas se insinuan 215-216 142144211 . Leidende Gerech[ertige, Tubinga 1984, pp Deז : 8. Cf. K.T. KJeinknecht . 244 uticos empleados por los targumistas cf. Ribera: Targum ~ 9. Respecto a los recursos hermen . de /safas ... , pp. 27ss . 10. Cf. Ribera: Targum de /safas ... pp. 50ss 26 J. RIBERA Sintetizando la doctrina del Tg de Jeremias referente al concepto de Dios, encontramos el uso del atributo divino de Sekinah como Presencia divina circunscrita a Jerusalen (Tg Je 2,7; 3,17 ... ) Y que no acompafia al puebl0 en la diaspora, tal como 10 expresan posteriormente los rabinos. Tal vez el fen6meno mas sorprendente es el empleo a veces, no siempre, de expresiones claramente antropom6rficas (<<la mano de Dios», «con mano fuerte y brazo extendido», Tg Je 21,5; 32,21; 22,24), que se oponen a la tendencia tan evidente en el Tg de evitar los antropomorfismos. Una de las explicaciones que se podria dar a tal fen6meno es la inclusi6n de alguna corriente que no sigue las lineas del Tg pero que, en nombre de una fidelidad 0 respeto al texto a partir de una determinada epoca, se conserva sin retoque alguno. 11 En el c. 31,2 hay una breve sintesis de la historia de la salvaci6n: liberaci6n de Egipto, estancia en el desierto y l1egada a la tierra prometida como prueba del amor de Yahweh para con su puebl0. El texto hebreo dice: «Asi habla Yahweh: Ha116 gracia en el desierto el puebl0 liberado de la espada, mientras Israel buscaba un descanso», y el Tg interpreta: «Asi habla el Sefior que ha derramado su amor sobre el puebl0 que sac6 de Egipto, cuyas necesidades satisjizo en el desierto; cuando hufan de los que mataban a espada, los condujo con su Palabra (memra) a jin de establecerlos en Israel como lugar de reposo».12 El Tg menciona a menudo a Israel con una f6rmula casi estereotipada: «congregaci6n de Israel» (kenista' de-Yisra'el) 0 «congregaci6n de mi pueblo» (Tg Je 5,7; 8,20; 6,14.26 ... ) a fin de resaltar el aspecto espiritual yetico del puebl0 en contraposici6n al nacional y politico. Tambien habla de las «buenas y malas obras» del puebl0 y de sus gobernantes (Tg Je 2,9.12; 6,29 ... ), expresi6n rabinica que desconoce la Biblia. El Tg insiste especialmente en el pecado por excelencia, es decir, el de idolatria, que implica el abandono del culto a Yahweh (Tg Je 1,16; 2,11 ... ), como causa de todos los desastres que le suceden a Israel, concretamente la destrucci6n del templ0 y del pais (Tg Je 2,12), y que en la mente del targumista tanto pueden referirse a la del 586 a.C. como a la del a. 70 d.C. A la vez, el Tg conjura al puebl0 para que se 11. E. Levine en su reciente obra The Aramaic Version 0/ the Bible; Contents and Context. Nueva York 1988, pp. 48ss., indica varios ejemplos de antropomorfismos en el Tg, 10 que no impide que estos se consideren como infiltraciones posiblemente de una epoca mas tardfa. Sobre los sustitutos del nombre divino cf. tambien la misma obra, pp. 57-61. 12. Para el sentido de la Sekina' y su lugar en el templo cf. B. Chilton: The Glory 0/ Jsrael, Sheffield 1982, p. 71. 27 LA EXEGESIS TARGUMICA DE JEREMIAS Y EL NT convierta a la Ley, que incluye el culto y el temor exclusivo a Yahweh (Tg Je 13 .) 29,13 ; 24,7 Al referirse a los que ensefian la Ley, entre los que se mencionan «los rin) y «los profetas» (nebi'in), merece ק maestros» (malljin), «los escribas» (sa indicarse que el Tg Je cambia la palabra original «profeta» por «escriba» (Tg ,» Je 8,8.10 ... ) en muchas ocasiones en que el termino original de «profeta relacionado en estos casos con el de «sacerdote», es objeto de reprobaci6n por su mala conducta. Tampoco falta un comentario sobre la actitud negativa de Israel con respecto al cumplimiento de la Tora: <<lie aqu( que como el fuelle de los que soplan se vuelve incandescente en medio del fuego, as( se estremece la voz de los pro!etas que les pro!etizan: »iConvert(os a la Ley/» Sin ( embargo no se han convertido y como plomo que se derrite dentro del homo, as se han vuelto vanas a sus ojos las palabras de los pro!etas que les vaticinan, y sin provecho les adoctrinan sus maestros ya que no han abandonado sus obras malas.» (Tg Je 6,29; en hebreo: «Sopla el fuelle furiosamente; 10 que en el fondo dejan es plomo; en vano refin6 el refinador, pues los malos no se 14 .) » separaron El Tg quiere destacar el drama que vive Jeremias a causa de su ingrata misi6n, llena de amenazas: «En verdad cada vez q ue yo pro!etizo he de levantar . tando, pues pro!etizo contra los depredadores y rapinadores gזi mi voz llorando y Asf la palabra del Sefior se ha convertido para mi en oprobio y burla todo el dia» (Tg Je 20,8); ruega al Sefior para que proteja al pueblo de los falsos profetas (Tg Je 4,10), pues desea que su intercesi6n por el pueblo sea como la de Elias: <<lia dicho el pro!eta Jerem(as: i,Tal vez no tengo obras buenas para (poder) suplicar por la casa de Israel? i.Por ventura no anhelaba las ensenanzas de El{as, el pro!eta, que era de Galaad, cuyas paZabras eran medicina? Por cuanto no se han convertido, por eso no se ha cicatrizado la lZaga de Za congregaci6n de mi pueblo» (Tg Je 8,22). Hay que notar tambien ,' que el Tg Je siempre matiza con el calificativo de «falsos» (nlbiyya' dl-siqra Tg Je 13,13; 23,25 ... ) a los profetas contemporaneos suyos que no son dignos 13. Cf. J. Ribera: La imatge d'/srael en eZ Targum dels Profetes, en «La Paraula al servei dels homes» (Barcelona 1989) pp. 57-64. Respecto a la idolatna en el Tg cf. L. Smolar-M. Aberbach: Studies in Targum Jonathan to the Prophets, Nueva York 1983, pp. 150-156. Parecido es el enfasis del Tg de Oseas con respecto al culto idol:itrico, cf. J. Ferrer: El Targum d'Osees en tradici6 iemenita, Barcelona 1989 (tesis doctoral) p. 73. 14. R. Hayward: «Some Notes on Scribes and Priests in the Targum of the Prophets» JJS (1986) pp. 210-224., opina que el cambio de «profeta» por «escriba» no implica ningun sentido peyorativo; sobre esta interpretaci6n cf. Ribera: Targum de Isafas ... pp. 49-50 nota 99. J. RIBERA 28 de cr&iito, por cuanto, segun Jeremias, no hablan en nombre de la divinidad aunque 10 pretendan. 15 Ya se ha indicado anteriormente que ei Tg Je, de acuerdo con el texto original, es bastante mas parco en detalles escato16gicos que el de Isaias. Se refiere a la resurrecci6n s610 en una ocasi6n (Tg Je 51,39; vease tambien 51,57). EI Mesias se manifiesta ('itgale) como descendiente de David y con una misi6n etica -no guerrerade promotor de la justicia (Tg Je 23,5; 30,9.21). Tal como es tfpico de los Tgs, espera el retorno de los desterrados (Tg Je 23,3 ... ), la victoria final de Israel sobre las naciones (Tg Je 2,3), la reconstrucci6n del templo (Tg Je 31,12), el cumplimiento fervoroso de la Ley (Tg Je 31,22: <<El pueblo de la casa de /srael anhelara la Ley»; en hebreo: «La mujer rodeara a su marido»). Asimismo, habla de la nueva Alianza situada dentro de un plano escatol6gico (Tg Je 31,31-34). EI Tg Je distingue -no exclusivamenteentre la expresi6n «pueblo de Israel» y la de «justos y malvados»; esta ultima se suele reservar para cuando se habla del tiempo presente y del futuro escato16gico, mientras la primera abarca tanto el pasado como el futuro. Los juslos seran recompensados con una vida plet6rica de bienes (Tg Je 31,6), mientras los malvados seran castigados con la gehena 0 muerte segunda (Tg Je 17,13). Por otro lado, se insiste en que el castigo futuro sera personal: «En aquellos dias no se dira ya: Los padres pecan y los hijos son castigados, sino que cada cual morira por su propia culpa, cualquiera que pecare morira» (Tg Je 31, 29-30).16 La doctrina del Tg Je, expuesta aqui de forma resumida, forma una unidad coherente con la de los demas Tgs de los profetas y demuestra una vez mas que la exegesis judia de la Biblia, llamada exegesis targumica, aunque tenga un cariz divulgador y popular, constituye un genero Jiterario propio, en modo alguno improvisado, sino muy bien estrllcturado.17 ,» 15. Cf. J. Ribera: «EI profetismo seglln el Targum Jonatan y el Targum Palestinense . 494-495 . Salvaci6n en la Palabra, Homenaje al Prof. A Dfez Macho (Madrid 1986) pp 16. Cf. J. Ribera: «La Escatologfa en el Targum Jonatan y su relaci6n con el Targum Palestinense», Segundo Simposio Bfblico Espaiiol (Valencia 1987) pp. 487 -499; Idem: «La exegesis . 295-301 . judeo-targllmica sobre la Resurrecci6n», Est Bibl 46 (1988) pp pp. 97-110, que el aplica al Tg de Isafas, pero , ... yו 17. Confirma la tesis de B. Chilton: The Glo que hay que extender a todos los Tgs, al menos los oficiales. Para un visi6n reciente de la doctrina targllmica, aunque algunas interpretaciones no son del todo aceptables, cf. Levine: The Aramaic ... Version 29 LA EXEGESIS TARGUMICA DE JEREMIAS Y EL NT . 4. Elenlentos del Targum de Jeremias rejlejados en el Nuevo Testamento Ante todo conviene recordar algunos principios generales aplicables al Tg y al N.T. El mensaje de Jesus va dirigido principalmente al puebl0 llano, que habla una forma dialectal del arameo, lengua en que precisamente estan escritos los Tgs. Este mensaje, por el hecho de estar dirigido al puebl0 y no , a los expertos en las interpretaciones de la Ley, es sencil10, inteligible adaptado a circunstancias determinadas,' y estas son precisamente las connotaciones mas sobresalientes de la interpretaci6n targumica: hacer asequible y adecuado a la ideologia del tiempo el mensaje de la Ley y de los Profetas. Para el judaismo postbiblico, en cuya linea se halla plenamente la corriente judeo-cristiana primitiva, la Biblia como Palabra de Dios contiene en su dinamismo interno una plenitud tal de sentidos -setenta carasque no pueden ni reducirse ni agotarse con una determinada interpretaci6n. Esto justifica plenamente el pluriformismo interpretativo de la Tora. Asimismo, el metodo hermeneutico empleado por los judios, del que participa plenamente el N.T., es el llamado derasico, con todos los recursos literarios que este 18 . metodo implica , Referente a la doctrina targumica sobre el concepto de Dios, el Tg Je siguiendo la trayectoria de los Tgs en general, presenta la Palabra de Yahweh memra' de-Yahweh) como sujeto de las relaciones divinas con Israel y a la ( vez como objeto de la conducta de este hacia Dios. Ya se sabe que el 10 binomio Logos-Memra' ha sido consagrado por el evangelista Juan, quien ha usado para identificarlo con Jesus como Palabra de Dios creadora y 19 . salvadora ,» La expresi6n, tan frecuente en el Tg Je, de «congregaci6n de Israel congregaci6n de mi pueblo» (kenista' de-'ami), se refleja en el N.T. con la « aia; precisamente en siriaco y en arameo ןד palabra griega EK'KA aia y de ןד palestinense keniSta' es la traducci6n literal de EK'KA 20 .יl auvayu>y Ademas coviene mencionar ciertas variantes 0 afiadiduras del Tg que : recuerdan el entorno ideol6gico del N.T. He aqui algunos ejemplos 18, Cf, B, Chilton: A Galilean Rabbi and his Biblei Jesus' Use 0/ the Jnterpreted Scripture 0/ his Time, Wilmington 1984, pp. 35ss. EI autor se limita al estudio comparativo del Tg de Isaias y el , N.T . 40-41 . 19. Cf. Ribera: Targum de Jsafas ... pp 20. Por esta raz6n no parece acertada la afirmaci6n de E. Urbach: The Sages, theirs concepts . en 1979, pp, 646-647, que niega toda relaci6n entre '<:kklesfa y /d!niJta'; cf ן and belie/s, Jerusa . 1554-1558 . tambien Ribera: La imatge d'Jsrael ... p. 57, nota 1; «Grande Lessico".», IV (1968) cols