scieee Open visual document viewer

Aproximación al conocimiento del territorio a través de los molinos. El caso del Valle de Lecrín

Sorroche Cuerva, Miguel Ángel

Abstract

Uno de los conceptos básicos con los que se trabaja a la hora de profundizar en el conocimiento de la arquitectura tradicional es el del paisaje en el que ésta se inserta y como lo aprovecha, extrayendo del mismo los materiales con los que elabora sus estructuras. En este sentido, siempre hemos propuesto en algunos de nuestros trabajos la necesidad de poner un punto de atención en la importancia que adquiere el medio, como escenario en el que el hombre se imbrica, transforma y modela, de tal suerte que su estudio se convierte en el reflejo de la evolución del grupo social que lo habita. Poder interpretar cada uno de los procesos por los que pasa este entorno y sobre todo, saber analizar los elementos que los integran y como éstos se transforman y evolucionan, constituiría una metodología de trabajo esencial para profundizar en diversos aspectos que en definitiva son los que justifican las características de la arquitectura tradicional y explican la fisonomía de muchas de las poblaciones de nuestras comarcas. Se ha elegido en este texto el espacio concreto del Valle de Lecrín y sus molinos.

Full text

Ap oximación al conocimien o del e i o io a a é s de los molinos. El caso del Valle de Lec ín Miguel Ángel So oche Cue a. P o eso del Depa amen o de His o ia del A e de la Uni e sidad de G anada.  INTRODUCCIÓN Uno de los concep os básicos con los que se abaja a la ho a de p o undiza en el conocimien o de la a qui ec u a adicional es el del paisaje en el que és a se inse a y como lo ap o echa, ex ayendo del mismo los ma e iales con los que elabo a sus es uc u as. En es e sen ido, siemp e hemos p opues o en algunos de nues os abajos la necesidad de pone un pun o de a ención en la impo ancia que adquie e el medio, como escena io en el que el homb e se imb ica, ans o ma y modela, de al sue e que su es udio se con ie e en el e lejo de la e olución del g upo social que lo habi a. Pode in e p e a cada uno de los p ocesos po los que pasa es e en o no y sob e odo, sabe analiza los elemen os que los in eg an y como és os se ans o man y e olucionan, cons i ui ía una me odología de abajo esencial pa a p o undiza en di e sos aspec os que en de ini i a son los que jus i ican las ca ac e ís icas de la a qui ec u a adicional y explican la isonomía de muchas de las poblaciones de nues as coma cas. De es a mane a no end ían lógica aquellos es udios que se cen an en analiza la a qui ec u a como un elemen o exen o, descon ex ualizado del medio u bano en el que se encuen a y que ambién se explica ía po las ca ac e ís icas ísicas del e i o io. 1 Ap oximación al conocimien o del e i o io a a é s de los molinos. El caso del Valle de Lec ín  LA ARQUITECTURA TRADICIONAL COMO FUENTE DE ANÁLISIS DEL TERRITORIO Abo da el es udio de las mani es aciones cul u ales adicionales de una de e minada sociedad desde el pun o de is a de la His o ia del A e supone una ap oximación mul idisciplina a la ealidad elegida, sob e odo cuando nos mo emos en unos ni eles en los que se a más allá de la me a exposición es é ica. Pa imos de la base de que cualquie mani es ación cul u al, sea es a a ís ica o no, es el u o de un p oceso gene ado po un de e minado g upo social y de una se ie de in luencias que a és e le a ec an y que e ie en en el esul ado inal de dicha p oducción. Al igual que podemos habla de una Sociología del A e, acep ando la in luencia que una de e minada sociedad iene sob e su p oducción a ís ica, es en esas mani es aciones ex e nas, en los ámbi os en los que nos mo emos, donde enemos que acep a la de e minación que cie os aspec os ienen como el medio, la his o ia, la e olución del p opio g upo social, e c. Así, no podemos ob ia concep os c onológicos como los de sinc onía o diac onía a la ho a de habla de las posibles in luencias, que ya escla ece emos si son de e minan es o condicionan es, en el momen o de pun ualiza cuales son las que se conjugan pa a da como esul ado un p oduc o cul u al. Desde nues o pun o de is a, al analiza un ámbi o e i o ial pa imos de la base de que lo en endemos como un espacio, pod íamos deci que un escena io, en el que el homb e se ha desen uel o, humanizándolo en la medida de lo posible. Es a ac i ud de ans o ma pa a hace más habi able el en o no ha sido desigual a lo la go de la His o ia y ha dependido en g an medida de las posibilidades écnicas adqui idas. El esul ado inal es un paisaje, conside ado, po que no, incluso subje i o, donde se incluyen odos los aspec os na u ales y humanos y donde la a qui ec u a adicional y su a iculación en espacios u banos o man una pa e muy impo an e de él. La a qui ec u a popula , den o de la que incluimos los molinos, se con ie e en un documen o que se puede as ea en las innume ables uen es a las que podemos ecu i pa a analiza su isonomía, de al o ma que una lec u a de su esencia se á e lejo del de eni his ó ico den o del cual se desa olló. 2 Ap oximación al conocimien o del e i o io a a é s de los molinos. El caso del Valle de Lec ín En es e sen ido, la p opia a qui ec u a se con ie e en un medio del análisis del en o no en el que se inse a, al habe hecho en cada momen o de sus econs ucciones y desde su apa ición, un dis in o empleo de los ma e iales que se inco po an a su o ganización es uc u al, de la misma mane a que se inse an los dis in os pe sonajes de una no ela en cada uno de los capí ulos que la componen. Tal es el caso, que la posible u ilización de écnicas aplicadas a la a qui ec u a cul a como la es a ig a ía mu a ia, pod ía ene como esul ado la posibilidad de lee la e olución que ha conocido un edi icio de e minado, po el simple análisis de los ma e iales que se han empleado en su es uc u a1.  METODOLOGÍA DE TRABAJO. Plan eada es a hipó esis, la me odología de abajo que seguimos a la ho a de p o undiza en el es udio de la a qui ec u a adicional y del paisaje, busca combina eo ía y p ác ica, con o mando un co pus documen al lo su icien emen e amplio como pa a que ga an ice una comp ensión co ec a. En es e sen ido las uen es his ó icas y documen ales son una pieza undamen al a la ho a de aza el o ganig ama de abajo. Una ez delimi ada la zona de es udio, los documen os con los que con emos a ce ca de ella, se án una de pied as angula es a a és de los cuales se pod á lle a a cabo una ap oximación al obje o. Así, los lib os de apeo de inales del siglo XVI pa a la zona que nos in e esa, lib os de hábices, jun o a las desc ipciones de iaje os que eco ie on el e i o io seleccionado, en ocasiones desde la Edad Media al siglo XIX, se in eg a ían den o de es e p ime paso2. A es as ob as, se añade la posible exis encia de ep oducciones g á icas de es as poblaciones, como las que apa ecen en el Ca as o del Ma qués de la Ensenada, que aunque esquemá icas, supusie on una de las p ime as ep esen aciones de las mismas3. Es as uen es iniciales se complemen an gene almen e con una amplia bibliog a ía sob e la zona en cues ión, en la que juegan un papel undamen al las ob as geog á icas, u banas e his ó icas. 1 El cali ica i o con el que se de ine en cie as ocasiones a la a qui ec u a adicional se pod ía e i a si se aza a una me odología en la que se conside a a la posibilidad de da a a las di e sas es uc u as de una o ma indi ec a. En es e caso el mé odo de la es a ig a ía mu a ia aplicada a edi icios “cul os”, ha solucionado en pa e es e con a iempo. MILETO, C. “Algunas e lexiones sob e el análisis es a ig á ico mu a io”. Loggia. A qui ec u a & Res au ación. Valencia, Uni e sidad, 1996, pp. 80-93. 2 Un ejemplo cla o pa a la zona que analizamos en es e abajo es el lib o de apeo de la localidad del Padul, publicado po el Ayun amien o y que se con ie e en un ins umen o impo an e pa a analiza el paisaje y la si uación de la población en el paso en e el medie o y la Edad Mode na. En el mismo se ci a, po ejemplo, el molino de acei e de He ede os, que ya en los años se en a del siglo XVI, apa ecía caído y desba a ado. FERRER, M. Lib o del Apeo y demás ins umen os de la población del luga del pa ido del Valle de Lec ín. Padul, Ayun amien o, 1994. 3 Una e isión a las ep esen aciones que o ece el Ca as o del Ma qués de la Ensenada, pone de mani ies o la i egula p esen ación de los molinos en las dis in as localidades del Valle que se pueden encon a . Así, son ecuen es es ipos. Las que ma can en conc e o el edi icio en sí; la que lo dibujan simplemen e y lo si úan jun o a un ío o una acequia y le colocan las dos pied as de mole , ípicas con las que los ep esen aban y po úl imo apa ece un solo molino de acei e, el cual se indica con una simple leyenda pa a di e encia lo. 3 Ap oximación al conocimien o del e i o io a a é s de los molinos. El caso del Valle de Lec ín Una ez con o mada la cimen ación his o iog á ica del ema, pasa íamos a una segunda ase en la que la consul a de la planime ía que sob e la zona exis a se con ie e casi en undamen al. Así, las is as aé eas o og á icas o los mapas del Ins i u o Geog á ico Nacional, en sus dis in as escalas, ienen a e enda lo expues o en la bibliog a ía y la heme og a ía, aunque a eces no exis a una cla a coincidencia con la ealidad. Cie a es a ase me odológica el abajo de campo que de una mane a cla a si e pa a e enda el análisis de un ámbi o, que gene almen e denominamos pa imonial y que se encuen a expues o a una se ie de debilidades en e las que sob esale su uina, p o ocada po un na u al abandono po pa e de sus p opie a ios, la exposición a de e minadas ensiones como el desa ollo u banís ico de es as poblaciones o la ans o mación equi ocada a la que se en expues as muchas de ellas4.  URBANISMO TRADICIONAL. Desde nues o pun o de is a, uno de los elemen os que apa ece menos a ado a la ho a de analiza el ámbi o u al de nues as poblaciones y en el que la a qui ec u a juega un papel p imo dial, es el del u banismo. Unas es uc u as ia ias, cuya lec u a es p imo dial pa a en ende la disposición, o ganización y empleo de de e minados ma e iales que son undamen ales inco po a a es e es udio. Siendo así el caso, un p ime análisis de la ealidad ac ual nos habla de la exis encia de un conjun o de localidades que se epa en po oda la geog a ía del Valle de Lec ín, dando luga , como bien señala el p o eso Villegas Molina, a un hábi a concen ado en núcleos pequeños o medianos, en e los que se in e calan algunas i iendas aisladas o pequeñas co ijadas, con una cla a endencia a la concen ación en los núcleos mayo es5. Dicha inco po ación es ascenden al cuando pa e de la ubicación de es as localidades, donde el p opio emplazamien o de algunos elemen os de la a qui ec u a adicional como los molinos, dependen de unas in aes uc u as hid áulicas que, azadas en esencia du an e el medie o, se con ie en en elemen os ígidos que di ícilmen e se pueden al e a una ez azados y a los que en cie a medida se les puede segui el as o en lo e e ido a su e olución his ó ica6. 4 En es e sen ido, un eco ido po el escena io en el que se es á desa ollando el análisis, pone ambién de mani ies o la exis encia de o as es uc u as que in eg adas de la misma mane a que los elemen os adicionales en el medio, complemen an esa isión que ace ca del e i o io nos podemos lle a , ayudando incluso a es ablece una c onología básica en unción de su es uc u as, es os a queológicos, e c. 5 VILLEGAS MOLINA, F. El Valle de Lec ín. Es udio Geog á ico. G anada, Ins i u o de Geog a ía Aplicada del Pa ona o “Alonso He e a”-Consejo Supe io de In es igaciones Cien í icas, 1972, p. 185. 6 CRESSIER, P. “Hid áulica u al adicional de o igen medie al en Andalucía y Ma uecos. Elemen os de análisis p ác ico”. En El Agua. Mi os, i os y ealidades. G anada, Dipu ación-Edi o ial An opos, 1995, pp. 255-286. 4 Ap oximación al conocimien o del e i o io a a é s de los molinos. El caso del Valle de Lec ín  El VALLE DE LECRÍN La jus i icación de la elección del Valle de Lec ín como á ea de abajo den o de la p o incia de G anada iene explicada po a ios mo i os. El p ime o end ía dado po el hecho de que cuando elabo amos nues a Tesis Doc o al ace ca del u banismo y la a qui ec u a popula en las al iplanicies de G anada, abajamos sob e una ex ensión lo su icien emen e amplia de la p o incia, como pa a hace nos una idea de la ealidad y de los p oblemas que a ec aban a ambos7. El hecho de e nos obligados a delimi a nues o campo de abajo hizo, que u ié amos que elimina o as zonas que conside ábamos igualmen e in e esan es como es el caso que nos a añe, y deja las pa a pos e io es p oyec os como el que aquí exponemos. Po o o lado, jun o al Ma quesado del Zene e y la p opia Alpuja a con la que linda y an es echamen e se encuen a elacionada desde el pun o de is a his ó ico, con o ma una de las es coma cas que man ienen más i a la p esencia del componen e musulmán en su idiosinc asia, ya sea és e en la p opia a iculación de las amas u banas de sus poblaciones, la p opia dis ibución de las mismas po el e i o io, la esencia de su a qui ec u a, su oponimia y an as o as cues iones que nos hablan de un pasado ico y di e so. Po úl imo su p opia isonomía pe mi ía delimi a un á ea de expe imen ación cla a, con un conjun o de poblaciones que han conocido un simila de eni his ó ico que pe mi i ían una ex acción de da os homogénea, de al mane a que acili a a la elabo ación de una se ie de conclusiones p agmá icas cla i icado as. La zona comp ende 17 localidades de en idad a iable que son: Padul, Dú cal, Concha , Coz ija , Albuñuelas, Chi e, Tala á, Acequias, Nigüelas, Sale es, Mu chas, Res ábal, Izbo , Mondúja , Melegís, Bézna y Pinos del Valle. Se dis ibuyen en un alle de o igen ec ónico de una cie a complejidad es uc u al, que se asien a en la alda oes e de Sie a Ne ada y es la ía de comunicación de la Vega con la Cos a. Su cen o lo ocupaba una g an laguna que ue desecada en el siglo XVIII y de la que quedan en la ac ualidad es os en las u be as que se explo an en la localidad de Padul, pe o que condicionó el emplazamien o de las dis in as poblaciones8. 7 SORROCHE CUERVA, M.A. U banismo y a qui ec u a popula en las al iplanicies de G anada. G anada, Uni e sidad, 1998. Ed. Mic o ilmada. 8 Desde el pun o de is a his ó ico, conoce la p esencia humana desde e apas p ehis ó icas, consolidando su hábi a du an e la e apa musulmana, aunque su papel en el alzamien o de los mo iscos de la Alpuja a, le con i ió un p o agonismo impo an e den o de las e uel as del siglo XVI. 5 Ap oximación al conocimien o del e i o io a a é s de los molinos. El caso del Valle de Lec ín En la ac ualidad, y pese a su p oximidad a la capi al de la p o incia ha sabido man ene algunos de sus aspec os más adicionales que son los que se quie en y pone sob e la mesa con el in de que no se pie dan en el ol ido y po la desidia de la comunidad cien í ica. Es a dep esión de o ma o alada, como la desc ibe F ancisco Villegas Molina, o ma pa e de la cuenca hid og á ica del su , den o del á ea i igada po el Guadal eo. Al NE queda limi ada po Sie a Ne ada, de la que apa ece cla amen e sepa ada po una línea de alla; al SO po unas ele aciones que lle an a la mese a de Albuñuelas. Po el SE se alza po los ma e iales de sedimen ación del ío Dú cal. Toda la zona se encuen a i igada po los íos Dú cal, To en e y Albuñuelas, que unidos o man el ío Izbo . Tan o los ma e iales que ellenan las osas ec ónicas de Lec ín y Albuñuelas, como las unidades que las limi an, Sie a Ne ada, los Guája es y la Mese a de las Albuñuelas, apa ecen e osionadas de o ma iolen a po una se ie de ba ancos que se han encajado p o undamen e en ellas. Po lo que se e ie e al clima, en el Valle de Lec ín, su si uación in e media en e G anada y la Cos a ha es ablecido una se ie de semejanzas en e és a y aquellas egiones, pe o con una se ie de ma ices de i ados de la o ien ación y de la mayo p oximidad o lejanía espec o al ma 9. En la dep esión no se conse a ningún elemen o ege al espon áneo al se el luga de asen amien o p edilec o del homb e. La ege ación queda limi ada a los bo des mon añosos, donde se conse an algunos ejempla es a bo escen es aislados o pequeñas masas o es ales10. El piso que debe ían ocupa es as especies ha sido poblado po o as de ca ác e subse ial, leñosas y a omá icas como la e ama, las gamboyas, el omillo, el espa o, el ome o, muy elacionadas con una indus ia adicional que p ác icamen e se ha pe dido. Del es o de g upos de ege ación nos in e esan las que se dan en el ondo de los alles y las ibe as de los íos como álamos, alisios, abedules, esnos, acebo, chopos, sauces, olmos que o man g upos de muy poca ex ensión y que nos los encon a emos o mando pa e de g an can idad de es uc u as a qui ec ónicas11. 9 El Valle de Lec ín es á incluido den o del ámbi o bioclimá ico de Sie a Ne ada con una cla a in luencia medi e ánea que explica su ege ación pob e. La sequedad de és e con una la ga es ación de al as empe a u as y nulas p ecipi aciones y la acción des o es ado a ealizada po el homb e po amplia la supe icie cul i ada, empleo de made a y necesidades ganade as, han des uido los bosques que pobla on es as ie as. 10 Den o de la ege ación espon ánea la encina es el á bol p edominan e, especie que debió cub i odas las supe icies calcá eas has a los 1800-2000 me os. Jun o con ella el pino de alepo es la o a especie ca ac e ís ica. Algunas clases de cas años se pueden inclui den o de es e g upo al pe enece algunos ejemplos al menos a época omana. Un á bol es e que ha sido p o egido po el homb e que ha endido siemp e a plan a lo jun o a las acequias de iego. 11 Pe o uno de los aspec os que más nos in e esa es el con o mado po la ege ación an opógena. Po un lado la epoblación de pa e del e i o io po o den de 1929 as un 6 Ap oximación al conocimien o del e i o io a a é s de los molinos. El caso del Valle de Lec ín  LOS MOLINOS Y LA INFRAESTRUCTURA PRODUCTIVA. ALGUNOS EJEMPLOS CONCRETOS Hacíamos hincapié en el apa ado an e io , en la impo ancia de en ende el es udio de es os edi icios den o de la más gené ica a iculación p oduc i a de la zona en la que se inse an. Así pues, es de i al impo ancia pa a es udia la disposición de es as cons ucciones, la de comp ende la ed hid og á ica de es a ca a es e de Sie a Ne ada y la ed hid áulica que la sang a pa a gene a un espacio emendamen e humanizado, donde el e lejo más e iden e ue la desecación de la Laguna del Padul en el siglo XVIII, den o de la polí ica ilan ópica de la Ilus ación de amplia el núme o de ie as cul i ables, como ya hemos comen ado. P opues a así la cues ión, echa un is azo al azado de acequias que su en odo el e i o io, pe mi i á explica la disposición de es os edi icios en el mismo. La ed hid áulica p incipal de la coma ca es á o ganizada en base a las co ien es de los íos Dú cal, To en e y Bézna , que son los caudales más es ables. Desde ellas pa en acequias que eco en la p ác ica o alidad de las aldas de Sie a Ne ada pa a lle a agua a las poblaciones en las que se pe ciben las en adas de agua po las zonas supe io es de sus case íos pa a acaba mu iendo en las egas o en las p opias co ien es. El hecho de conoce el momen o de la desecación de la laguna, ma ca un segundo momen o de azado de canales desde el siglo XVIII, pa a do a a la zona ecien emen e pues a en explo ación de las mismas condiciones con las que con aban las zonas más an iguas desde el siglo XVI. Es a cues ión pond ía de mani ies o una cla a elación en e los molinos que se encuen an elacionados con las acequias azadas en el medie o, cn aquellos o os que lo pudie on es a a pa i de la Edad Con empo ánea. Den o del conjun o de localidades que se pueden isi a en el Valle, nos cen a emos en el es udio de algunos ejemplos de poblaciones como Acequias, Albuñuelas, Padul, Dú cal, siendo conscien es que no se pueden a a odos los edi icios exis en es en la coma ca, pe o que cons i uyen los ejemplos su icien es como pa a pode ex ae una se ie de conclusiones gené icas. análisis de la si uación a la que había llegado el e i o io debido a la des o es ación que había p o ocado el homb e y que p o ocaba co imien os de ie a. La especie más empleada es el pino, jun o con el ced o. Después de la Gue a Ci il se ol ió a ecupe a es á p eocupación po la epoblación del Valle, desa ollándose un plan que enía po obje i o ecupe a oda la o la que odea al alle. 7 Ap oximación al conocimien o del e i o io a a é s de los molinos. El caso del Valle de Lec ín El p ime ejemplo, el de Acequias, p esen a la ubicación de sus molinos en la zona al a de la localidad, aunque cuen a con o os ejemplos, en conc e o almaza as en el in e io del casco u bano, que ambién emplean el agua en su uncionamien o. Muy de uidos, algunos de ellos han sido es au ados y en la ac ualidad son hospedajes u ales, que se con o man como una de las pocas soluciones pa a ecupe a a los mismos12. El caso de Albuñuelas, es pa adigmá ico en cuan o a que ep esen a una de las mejo es plasmaciones del u banismo islámico en ba ios, elacionado con la es uc u ación ag opecua ia de su sociedad. El molino de los Úbedas, localizado en la zona in e io del ce o del Cas illo, oma agua del ío Sale es a a és de una acequia que la lle a has a el si ón. Su es uc u a, muy ans o mada, deja e aún la salida del agua, aunque lo que es el edi icio en sí, se encuen a en pa e es au ado13. El caso de Dú cal concen a sus ejempla es en la zona del ío Dú cal, la de mayo decli e del e eno y abundancia de agua pa a así ga an iza que la ci culación de la p o enien e del ío, cap ada a a és de acequias, adqui iese la ue za su icien e como pa a pode mo e las pied as. Jun o a ello la exis encia de uen es en la zona baja de la localidad complemen aba el abas ecimien o de has a seis molinos que ya mencionaba Madoz14. Su emplazamien o apenas si se ha al e ado y ha cambiado desde el siglo XIX al menos. Po úl imo, el Padul, o ece ambién una concen ación mayo i a ia de molinos en la limí o e con lo que ue la an igua o illa de la laguna y que ejempli ica una ubicación lógica de es os edi icios que en es e caso se su en de las innume ables uen es que a lo an en la zona15. La elación de es os edi icios con las acequias, hace pensa que pudie an es a elacionados con las mismas, po lo que las zonas más an iguas de sus es uc u as, cimen aciones y acueduc os en g an medida, pudie an da a se en el siglo XVII e incluso en el an e io en los casos más an iguos, como es imonios de una cons an e eu ilización y adap ación a las necesidades que cada época imponía. 12 Madoz señala espec o a los molinos de la población que con aba con dos molinos de acei e con una pied a cada uno mo idas po agua, y una iga a ábiga el uno, y el o o de p ensa; dos ha ine os, cada uno con dos pied as impulsadas ambién po agua. MADOZ, P. Dicciona io geog á ico-es adís ico-his ó ico de España y sus posesiones de ul ama . Ed. Fac.Valladolid, Ediciones Ámbi o, 1987., p. 7. 13 El p opio Madoz, ci a pa a mediados del siglo XIX, de en e los molinos con los que con aba la localidad con uno de sang e que en la ac ualidad aún queda en pie y que se con e i ía en el único ejempla de es as ca ac e ís icas de la coma ca. Ibídem, p. 15. 14 Ibidem, p. 79. 15 Ibidem, p. 284. 8 Ap oximación al conocimien o del e i o io a a é s de los molinos. El caso del Valle de Lec ín No obs an e no podemos deja de lado algunas cues iones que, po a a se de apo aciones indi ec as de da os no son menos impo an es. La p esencia de los molinos se cons a a como uno de los elemen os undamen ales pa a pode lle a a cabo una econs ucción ace ada de un paisaje his ó ico, ya que desde la An igüedad ue on edi icios undamen ales den o de la economía, no ya solo de pueblos sino de ciudades. La necesidad de con a con la ue za mo iz como es el agua, los incula de un modo di ec o bien con uen es o caudales lu iales, o con la ed de acequias que a icula un e i o io que desde el siglo VIII, al menos pod ía con a con es as úl imas. Jun o a ello, no podemos ol ida la p opia e olución que la p oducción de de e minados cul i os ha enido en el Valle de Lec ín, y que se inse a ía den o de la gené ica de la p o incia de G anada. El caso más cla o es la plaga de iloxe a que a ec o a la id en los años se en a del siglo XIX y que supuso una al e ación en la p oducción, a ancándose la mayo ía de las plan aciones. Po es a misma cues ión hemos de pensa , po ejemplo, que no siemp e se hab á p oducido acei e en la zona, po lo que el núme o de almaza as en la misma hab á disminuido o aumen ado según las necesidades, sob esaliendo en es e sen ido uno de los mejo es ejemplos de almaza as de p ensa del siglo XIV que queda en Andalucía o ien al que es la almaza a de Nigüelas, edi icio que e leja muy bien las ca ac e ís icas de es as cons ucciones y que se i ía como elemen o compa a i o pa a analiza la e olución es uc u al que han conocido has a mediados del siglo XX. Po an o, la in e p e ación que del paisaje de una de e minada zona podamos ealiza , en base al es udio de la p esencia de un edi icio an undamen al en la economía de las poblaciones u ales como lo ue el molino, pa icipa de un conjun o de condicionan es y de e minan es, an a iado, que sólo un exhaus i o es udio mul idisciplina , ayuda a compone esa imagen, que ya en muchas zonas se ha pe dido i e e siblemen e. Los ejemplos que aquí se han esbozado son algunos de los muchos que se pueden encon a en la coma ca. En es e caso no hemos que ido cae en la me a desc ipción ipológica de unas cons ucciones que ienen a esponde en cuan o a su ubicación y a su es uc u a in e na a unas cons an es de emplazamien o y edi ica o ias que se puede e en o as zonas de España. Pe o si nos pa ecía in e esan e lle a a cabo una e lexión a ce ca del papel que ienen a la ho a de lle a a cabo una ap oximación e in e p e ación del luga en el que se emplazan, sin ol ida ampoco el ema ca el ol ido en el que se encuen a el análisis de las es uc u as u banas de es as localidades y en cuya con o mación juegan un papel undamen al es os edi icios jun o a las in aes uc u as hid áulicas que los acompañan. 9