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3 UNIVERSIDAD COMPLUTENSE DE MADRID CANDi : Convergencia Alimenticia, Nuevas tendencias, Digitalización e Identidad. FACULTAD DE BELLAS ARTES Departamento de Escultura y Formación Artística Autor: Daniel Marcos García Tutor: Ana María Gallinal Moreno MADRID, JUNIO 2024 TRABAJO DE FIN DE GRADO
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5 1.INTRODUCCIÓN Estado de la cuestión Hipótesis de la investigación Objetivos Metodología 2.CONSUMO DE ALIMENTOS Dar es Recibir Con la comida no se juega Concien(Z)ia global 3.CONSUMO DE TECNOLOGÍA « todo lo sólido se desvanece en el aire» A - mor Narcotismo hedonista 4.CONSUMO TEXTIL HECHO EN PLANETA TIERRA SUPREME™ DRAMA Ready to wear clone 5.JUGANDO CON LA COMIDA: una visión práctica. A - mor CANDi 6. CONCLUSIONES 7. REFERENCIAS 8. ANEXOS Producción ÍNDICE 1.1 1.2 1.3 1.4 2.1 2.2 2.3 3.1 3.2 3.3 4.1 4.2 4.3 5.1 5.2 8.1 8-11 11-12 12 13 14-15 15-17 17-18 19-21 21-23 23-24 25-27 27-29 29-30 31 32 33 34 35-37 39-49
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7 RESUMEN La globalización es un fenómeno complejo y progresivo que ha afectado transversalmente a la manera en la que el ser humano se relaciona. Con énfasis especial desde el siglo XX hasta la actualidad, apreciamos como los nuevos modos de producción han evolucionado permitiendo el acceso a una fabricación a gran escala. Como germen propicio para su crecimiento, grandes movimientos de capital se produjeron como respuesta a la eliminación de las barreras comerciales; lo que se redujo a la implantación de la sociedad de consumo actual. El texto aborda cuestiones nicho en el ámbito de la moda y de la cultura de internet como el fenómeno “hypebeast”, o “#cuanto cuesta tu outfit”, también tendencias virales como “#fake or cake” más relacionadas con el acto nutricio, así como otros fenómenos de la cultura de internet. Aunque la era digital ya forma involuntariamente parte inseparable de nuestras vidas, este cambio fue percibido de diferentes maneras por los distintos grupos generacionales. Aquellas generaciones que vivieron en sociogénesis digital experimentaron el crecimiento de una manera extremadamente natural y disimulada. Por eso el artista analiza y advierte de algunas de las profundas transformaciones sociológicas que atañen a su grupo generacional, en íntima conexión con el consumo y el uso de la tecnología. Además se plantean cuestiones como el impacto de las redes sociales en el ser humano, sus interacciones y su potencial desarrollo como individuo funcional. PALABRAS CLAVE Consumo, alimentación, tecnología, moda, redes sociales, hipermodernismo. ABSTRACT Globalization is a complex and progressive phenomenon that has transversally affected the way in which human beings relate to each other. With particular emphasis from the 20th century to the present, we can see how new modes of production have evolved, allowing access to large-scale manufacturing. As a germ conducive to its growth, large movements of capital occurred in response to the elimination of trade barriers; which came down to the implementation of today’s consumer society. The text addresses niche issues in the field of fashion and internet culture such as the “hypebeast” phenomenon, or “#how much your outfit costs”, also viral trends such as “#fake or cake” more related to the nutritional act, as well as other phenomena of internet culture. Although the digital era is already an involuntary and inseparable part of our lives, this change was perceived in different ways by different generational groups. Those generations that lived in digital sociogenesis experienced the growth in an extremely natural and disguised way. That is why the artist analyzes and warns of some of the profound sociological transformations that concern his generational group, in intimate connection with the consumption and use of technology. In addition, questions such as the impact of social networks on human beings, their interactions and their potential development as functional individuals are raised. KEYWORDS Consumo, alimentación, tecnología, moda, redes sociales, hipermodernismo.
8 INTRODUCCIÓN 1.1 Estado de la cuestión Abro uno de mis buscadores de preferencia y tecleo una letra, la que sea, realmente da igual cual. Introduzco una ‘c’ por ejemplo, por ser el tema – consumo – el que ocupa mi investigación. Seguidamente una suerte de 25.270.000.000 resultados en tan solo 0,40 segundos aparecen en mi pantalla…Sigo mirando y leo Vitamina C, Hepatitis C, Toyota C-HR…sigo bajando; más Vitamina C, más Colágeno, más calor. Según la primera acepción de la RAE consumo se define como 1. m. Acción y efecto de consumir. y consumir como 1. tr. Destruir, extinguir. U. t. c. prnl. Sinónimos.: [por completo] gastar, agotar, acabar [...] Antónimos: producir. (Asale y Rae, s. f.) Parece redundante pero hablar de consumo en la actualidad no significa lo mismo que hablar de consumo hace 2 mil años. Es curioso analizar la terminología con la que se refiere la Real Academia a esta palabra, porque aunque consumir siempre ha estado ligado a producir, ahora parece estarlo más que nunca. Ya no parece ser un antónimo, porque consumir se ha convertido en un acto que también implica producir sin parar. Con una simple búsqueda en la web, con un sencillo deslizamiento de dedo el consumidor tiene a su disposición la más amplia selección a la medida de sus gustos. 8 Prosumidor: es el resultado de la mezcla de dos palabras, productor y consumidor. Alvin Toffler futurista y escritor fue quien acuñó este concepto en su libro “La tercera ola” (1980) imaginándose un mundo en el que la tecnología permitía al consumidor no ser solamente un receptor de bienes, sino ser partícipe de la producción, por ejemplo mediante la personalización del producto. En el caso de las redes sociales el prosumidor es aquel que se hace partícipe de las tendencias y genera contenido en relación a ellas. 9 Trend: refiriéndonos a las redes sociales es un comportamiento desarrollado de manera transitoria por un grupo poblacional sobre una canción, una prenda, un baile, una acción y en ocasiones se tipifica con un #hashtag por ejemplo #waterbottleflipchallenge. Es un anglicismo, y su traducción más literal sería ‘tendencia’ en español. 10 Target: es un término relacionado con el lenguaje empresarial y de marketing que se utiliza para referirse al sector del mercado en el que se centra una estrategia. Se trata de un anglicismo, y su traducción literal sería ‘objetivo’. Desde la prehistoria hasta la revolución industrial el ser humano ha entendido el progreso y la producción como un acto de agotar y destruir recursos. Estos eran mucho más difíciles de adquirir y más escasos, nada comparado con la accesibilidad y la cantidad de productos de hoy en día. Aunque no podemos decir que la manera de hacerlo fuera más responsable, sí que podemos observar que lo hacía a otra escala muy diferente a la actual. Desde el siglo XXI y con el comienzo de la era digital, las redes sociales han permitido que esta relación entre consumo y producción se estreche, produciéndose una sinergia entre ambas. Con la popularización de plataformas como instagram o facebook entre otras, hemos naturalizado estos dos factores a golpe de click. Además, el individuo deja de formar parte de un grupo aislado y desconocido de la demanda y se da a conocer involucrándose activamente como consumidor, lo que denomina como sujeto prosumidor8. De esta manera se hace partícipe de trends9 focalizados en targets10 específicos que le acercan al producto (Alvin Toffler, 1992). En la época en la que vivimos todas las plataformas de redes sociales difunden contenido de una manera democratizada y cada individuo tiene la oportunidad de crear su propio público; en este sentido la producción se ha diversificado y acelerado significativamente en el último siglo. Ahora no solo hay espacio para las multinacionales que en gran medida controlaban la oferta y la demanda de la producción global, sino que también existe un lugar para la especialización gracias a la nueva creación de contenido dedicado (Gorz,1981; Fisher, 2009). 1.
9 INTRODUCCIÓN Como la palabra consumo es muy amplia y abarca una gran gama de definiciones según a lo que nos queramos referir, hemos querido ilustrar algunas de las refe--rencias que he tomado organizadas en varias áreas de interés dentro del campo de estu11 Hilary Clinton fue tomada como imagen de poder femenino en las elecciones de los EEUU, presentándose a la precampaña presidencial en 2008 y 2016 respectivamente. 12 Ivanka Trump es la hija del ex presidente nº45 de los EEUU, Donald Trump (Partido Republicano). Fue exasesora del partido conservador durante su mandato centrándose en temas de igualdad de género. dio. A la hora de valorar mi proyecto he tomado como grandes fuentes de inspiración las siguientes obras que se muestran a continuación: “Nutcrackers” de Jennifer Rubel se trata de una instalación interactiva de 18 maniquíes dispuestos en pedestales blancos junto a una pila con una tonelada de nueces (2011). En la galería los espectadores son invitados a interactuar con la pieza colocando una nuez entre las piernas de la muñeca, de manera que se genera una relación entre el significado de esta y el que el espectador aporta. La obra está inspirada en un cascanueces viral en Estados Unidos que utiliza la muñeca de Hilary Clinton11 como instrumento casero para abrir nueces. Rubel por su parte coje la imagen tradicional del maniquí femenino y la extiende a la del resto de mujeres del mundo. Juega con los extremos polares de la representación femenina: el cuerpo femenino idealizado y sexualizado, en contraposición con su versión más poderosa en la que rompe nueces con solo cerrar las piernas. Ella habla sobre el consumo del cuerpo femenino y sobre la cosificación del mismo en la sociedad actual, cuestionando esta visión ornamental preconcebida y dando paso a una imagen más fiera y poderosa de la mujer. En toda la producción de Rubel se hace patente el gran gusto por la crítica desde un punto de vista lúdico y colaborativo, en el que invita al espectador a tomar acción. Esto le permite participar en el significado de la obra con el mismo gesto. En Ivanka Vacuuming podemos ser partícipes de una performance donde una mujer con rasgos y estética similares a los de Ivanka Trump12 pasea en un diminuto espacio aspirando el suelo de un lado a otro. Los espectadores tienen junto a ellos una pila de migas de pan que pueden voluntariamente lanzar por el suelo, interaccionando con la Figura 2: Cascanueces Hilary Clinton (2008) Fuente: https://images.app.goo.gl/wqwGjrm4t4UNZViV8 Figura 1: Rubel, J . (2011) Nutcrackers. Fuente: https:// elsayranzo.com/nutcrackers
16 programa, cada rato de espera en una parada de autobús o una página de nuestra revista favorita. Un estudio de comienzos de siglo confesaba que ya por ese entonces el 90 % de los escolares veían la televisión a diario, constatando el impacto determinante de la publicidad en el consumo infantil de fast food. De ellos el 90% recordaba anuncios de algún tipo de alimento de su preferencia, un 70% declaraba estar interesado en probarlos y finalmente revelando que un 40% de ellos había consumido al día siguiente uno de los productos anunciados. En el estudio se tienen en cuenta los alimentos ultraprocesados de supermercados también considerados comida rápida pero no apreciados en el conglomerado de cadenas de esta índole; sin embargo el estudio resulta igualmente revelador (Olivares y Yánez, 2003; Moliní, 2007). La publicidad hoy en día actúa principal y estratégicamente en las redes sociales donde a diario observamos este tipo de contenidos, estos se cuelan de manera indirecta en nuestras vidas. Las redes son el caldo de cultivo para algunas de las tendencias de fast food que me han servido de referencia e inspiración a la hora de la elaboración de mi propio proyecto: El Mukbang es un formato de vídeo viral originado en Corea del Sur alrededor del 2010 como objeto de retransmisión de un espectáculo de comida. Pero no es el tipo de programa al uso que podríamos imaginar donde la atención se centra en la acción de cocinar. En estos vídeos los espectadores disfrutan viendo comer platos más o menos extravagantes a los presentadores, y normalmente son subidos a plataformas como YouTube o Twitch donde interactúan (BBC, 2015). Según informa un estudio de la Universidad Nacional de Seúl, el interés de los videos residiría principalmente en disfrutar de una experiencia gastronómica, visual y sonora (ASMR)8 mientras que alivias los sentimientos de soledad asociados a comer solo. Sin embargo, advierten de las consecuencias 8 ASMR: Por sus siglas “Respuesta Sensorial Meridiana Autónoma”. Obedece a una sensación de hormigueo y placentera que se experimenta en respuesta a estímulos visuales y sonoros específicos. negativas de este tipo de videos como sustitución a las experiencias sociales reales (Media And Society, 2016). Figura 8: Zach Choi ASMR. (2020). ASMR MUKBANG BLACK BEAN FIRE NOODLES & CHICKEN NUGGETS (No Talking) EATING SOUNDS [Vídeo]. YouTube. Fuente: https://n9.cl/pvij9 Figura 9: Programa Is it a cake? (2022) Fuente: https://netflix.fandom.com/wiki/Is_It_Cake%3F Nota: En el 2022 la compañía de entretenimiento Netflix saca un show de cocina donde se porpone a los participantes hacer la versoión más realista de un paobjeto.
17 “Con la comida no se juega” han dicho muchos abuelos-as, madres y padres por décadas. Esta frase nos pone en contexto la época de postguerra en la que por desgracia se pasaba hambre, mucho más lejos del momento actual en el que incluso se juega o experimenta con ella. Para mi proyecto plástico me he fijado en otras tendencias llamativas relacionadas con el uso de comida de manera experimental en redes sociales, como son el #fakeorcake o vídeos de reparación de objetos con fideos, también otros de menor relevancia: El fenómeno #fakeorcake surge alrededor del 2011 como un meme para el Día de los Inocentes. En su traducción más literal sería algo como “falso o pastel” y hace referencia a vídeos de YouTube o Tiktok en los que artistas expertos crean vistosos trampantojos visuales con pasteles, de manera que imiten otros objetos o alimentos. La intención final es cortar el pastel y revelar si realmente es o no un bizcocho. Me parece curiosa la manera en la que la comunidad de internet se relaciona con este tipo de vídeos, en los que el creador de contenido nos mantiene enganchados hasta la revelación del resultado final. Es similar al efecto placentero del unboxing antes comentado, y trasladado a la práctica artística por Felipe Lozano en su obra “La soledad en tiempos de Netflix”. No solo es interesante observar la manera en la que experimentamos una especie de placer visual y excitación al ver este tipo de contenido, sino entender la manera en la que una parte de la cultura jóven actual decide dedicar tiempo a vídeos que duran segundos, que no tienen una función específica y que se repiten por horas en diferentes temáticas. Por otro lado en relación a la falsificación de objetos por dulces, recientemente recordé cuando con 15 años iba al kiosko a comprar y mi artículo favorito eran los billetes falsos de oblea. Esto me hacía sentir mayor por unos instantes y generaba inconscientemente en mí un sentimiento de adhesión al sistema; los billetes comestibles de oblea a los que me refiero no bajaban de los 200 y 500€. Aunque comprendo que mi sentimiento parte de una experiencia personal, de alguna manera me hizo reflexionar sobre esta relación de la alimentación con el consumo y la familiarización desde pequeños con los valores del sistema económico actual y con el fast food. Por último también me sirvieron de inspiración aquellos vídeos de reparación con fideos que inició el usuario “Xiubandrng” y que forman parte de este constante flujo de contenido visual del que hablábamos. Su aportación suma valor en mi proyecto en el sentido de cómo muestra “nuevas materialidades” con fast food para reparar muebles o artículos estropeados, utilizando fideos secos que mezcla con pegamento y moldea a su gusto. Lo relaciono con mi proyecto que toma algodón de azúcar para confeccionar una prenda efímera. 2.3 Concien(Z)ia global Está previsto que de cara al 2050 el crecimiento poblacional mundial se vea aumentado en 9. 600 millones, lo que equivale a un suplemento de 3 mil millones de personas más al sistema de consumo global. De seguir consumiendo de la manera en la que lo hacemos se predice que difícilmente lleguemos a un abastecimiento sostenible para el planeta y para nosotros mismos (Greenpeace, 2020). El 64% del mercado mundial está representado por la generación millennial (1981 y 1996) y Z (19972010), lo que implica una influencia significativa en las tendencias del mercado (Green Queen, 2020). Esto nos hace a la idea de la responsabilidad inmediata de este público que aunque ha cambiado en la forma de consumir, por ejemplo en las dietas no centradas en carne, o la discriminación a ciertos productos de consumo rápido, todavía tiene que trabajar en la reducción de deshechos como resultado de conciencia generacional conecuente. Consumir pasa por entender el impacto que tiene este acto en el planeta, así como el intercambio
18 que implica entre productor-consumidor como un gesto bondadoso de dar y recibir. Los desplazamientos poblacionales de la tierra al núcleo nos dan a entender como el establecimiento de un sistema globalizado afecta a la producción y el consumo traspasando fronteras, y nos plantean importantes retos en los que debemos trabajar. La preocupante desconexión del entorno natural en sustitución de uno más digital, suponen el desafío de la reconexión con el mismo; esto supondría volver a tomar contacto con los ritmos naturales, muy alejados del impetuoso trajín que establece el hiperconsumo generalizado. Al hablar de consumo en el escrito tratamos el tema del desequilibrio resultado de lo que producimos, consumimos y desechamos, en íntima conexión con su impacto ambiental y propio bienestar clínico y social. Un estudio reciente de Greenpeace estima que desde comienzos de la década extraemos un 50% más de recursos que los 30 años anteriores (Greenpeace, 2020). Bajo los escenarios antes comentados la FAO propone la implementación de la ecotecnología para la mejora en el suministro de alimentos, también como una forma eficaz para frenar el avance de la crisis climática que afecta determinantemente a la producción de recursos en zonas rurales, urbanas y periurbanas. Un ejemplo de esto son los huertos verticales que podrían implantarse en espacios urbanos e industriales, de esta manera también se pone al consumidor en la situación del productor, adoptando una valoración positiva hacia el trabajo del mismo. Además esto supone un avance respecto a la anteriormente valorada despersonalización de la producción y la implementación de control para una dieta más saludable; así como su consiguiente conexión con lo natural (FAO-ONU, 2023). Consumir con cabeza pasa por consumir mejor, reduciendo la compra de productos ultraprocesados y de alta rotación (FMCG o Fast Moving Consumer 9 Hundertwasser se imagina al ser humano en una espiral donde la primera piel es la epidermis, la segunda la ropa, la tercera el hogar, la cuarta el entorno social, y la quinta es el planeta. En su teoría establece su jerarquía y la necesidad del orden de estas esferas para la conformidad del ser humano. Goods) tales como comestibles fast food. Ser un consumidor consciente es seleccionar lo realmente necesario sin caer en las dinámicas del marketing de compra, lo cual supone todo un reto. Haciendo referencia al pintor y escultor Hundertwasser en su hipótesis sobre las 5 pieles9, nuestra primera piel aquella que corresponde con nuestro órgano sensitivo, aquel que actúa como contenedor y como protección contra el mundo, es decir nuestro cuerpo; es fundamental para el desarrollo de los demás estratos con los que nos acoplamos. Es aquel que actúa como límite entre el mundo exterior y nosotros mismos, y a la vez es un reflejo de nuestro estado anímico. Por otra parte, la alimentación es fundamental para que nuestro cuerpo siga funcionando de la mejor manera posible y nutrir esta primera capa (Hundertwasser,1997). Figura 10: Dibujo de Hundertwasser The five skins. Fuente: https://espairene.com/las-5-pieles-de-hundertwasser/
19 3.1 «Todo lo sólido se desvanece en el aire» En el primer capítulo haciamos una resumida contextualización sobre cómo se llega a ese proceso de industrialización resultado del cambio del trueque a la moneda, que concluye en una globalización del ecosistema terrestre y sus siguientes consecuencias. La modernidad es la primera etapa de este proceso de industrialización que se extiende hasta la actual hipermodernidad. Para los habitantes de la Europa del siglo XVI el giro copernicano desarrollado por Nicolás Copérnico debió de suponer lo que para nosotros fue la transición a la era digital, es decir un completo cambio de paradigma en cuestión a la percepción de la experiencia del espacio. Cuando Pascal afirma estar aterrado por «el silencio eterno de los espacios infinitos»10 no se refiere más que al cambio que supone el paso del pensamiento medieval al pensamiento moderno (1543, Pascal,1669; Sloterdijk y Safranski 2017). La era moderna11 se caracteriza por este paso diferencial de la religión, concebida como una estructura de poder tradicional limitante al pensamiento crítico, a la razón y la naturaleza, tomadas como fuentes de progreso científico y tecnológico como vía para alcanzar la felicidad. Sobre el siglo XVIII la Ilustración trae consigo el pensamiento liberal que hace hincapié en los derechos individuales y la igualdad ante la ley. Esto se consigue en gran parte gracias a la formalización de los Estados-Nación, como una forma centralizada y soberana de poder político y control cultural. También trajo consigo la industrialización y como consecuencia el surgimiento de la clase empresarial. Aunque la producción en masa en combinación con el pen10 En “Pensamientos” de 1669 Blaise Pascal habla sobre la inmensidad del universo y la insignificancia del ser humano con respecto a la magnitud de este. Durante la Edad Media la concepción del universo estaba ligada a una visión teológica que se ve contrastada con la llegada de la ciencia y la nueva concepción del cosmos. 11 Es difícil determinar el comienzo de la modernidad ya que no fue un cambio realizado de manera abrupta, por lo tanto no se toma el siglo XVIII como un inicio absoluto de esta. Solo se valoran algunos de los rasgos emanantes de la época como el pensamiento liberal (René Pedroza Flores y Guadalupe Villalobos, 2006). samiento liberal prometían un sistema armonioso para los trabajadores, la realidad disciernió de la práctica (Pedroza Flores y Villalobos, 2006). Por su lado, todos estos avances tecnológicos introducidos por la ciencia no hicieron más que ampliar este sistema globalizado precursor del actual, consecuencia de todos los procesos sociológicos que vivimos en la época postmoderna. La era moderna presencia los primeros avances en materia del mundo digital, como la creación de la World Wide Web por Tim Berners-Lee, lo que permite ampliar la esfera de la experiencia espacial humana. Hay una forma de experiencia vital –la experiencia del tiempo y el espacio, de uno mismo y de los demás, de las posibilidades y los peligros de la vida– que comparten los hombres y mujeres de todo el mundo de hoy. Llamaré a este conjunto de experiencias la «modernidad». Ser modernos es encontrarnos en un entorno en que nos promete aventuras, poder, alegría, crecimiento, transformación de nosotros y del mundo y que, al mismo tiempo amenaza con destruir todo lo que tenemos, todo lo que sabemos, todo lo que somos. Los entornos y las experiencias modernas atraviesan todas las fronteras de la geografía y la etnia, de la clase y la nacionalidad, de la religión y la ideología: se puede decir que en este sentido la modernidad une a toda la humanidad. Pero es una unidad paradójica, la unidad de la desunión: nos arroja a todos en una vorágine de perpetua desintegración y renovación, de lucha y contradicción, de ambigüedad y angustia. Ser modernos es formar CONSUMODE TECNOLOGÍA 3.
20 parte de un universo en el que, como dijo Marx, «todo lo sólido se desvanece en el aire» (Berman, 1982, p. 6) La era postmoderna12 por su parte propone la superación crítica de los ideales modernos, rompiendo con la idea de la verdad universal asociada a la ciencia (razón) por creerse ligada a valores sociales, culturales e históricos. Se pierde confianza en la idea del progreso lineal, en el sentido de que este no siempre implica avances sino también retrocesos; por ejemplo el avance en la tecnología atómica tuvo sus pros y sus contras. Es una época de pluralidad fragmentada13, de relativismos, de comunalismo frente a individualismo competitivo; tomando conciencia de los grandes desafíos globales, como la crisis climática, la asimetría social o la pandemia del COVID-19 más recientemente (López Coronado, 2009). Por otra parte, el entendimiento del funcionamiento del planeta nos hizo ser más conscientes de que el ser humano no habita solo, sino en simbiosis con el resto de animales y plantas; que en definitiva afectan a la forma en la que la atmósfera evoluciona. La hipótesis de Gaia pone sobre la mesa la idea de que el planeta se comporta como un superorganismo autorregulado, dependiente de un proceso homeostático (Lovelock,1987). Si bien el postmodernismo supone un cambio de moral, no determina el fin de los problemas a nivel global; sino que en combinación con otras razones culturales introduce nuevas narrativas reproducidas sistemáticamente, principalmente relacionadas con el paso a la era digital y el capitalismo invasivo. La tecnología se convierte en ese sentido 12 No se puede hablar en términos absolutos de la fecha exacta de su comienzo, pero algunos autores sugieren la idea de los años sesenta del siglo XX . Si bien esta fecha no se refiere a su comienzo absoluto, sino diseminado y en aumento. (Cardona,1990, pp. 161-162). 13 Se refiere a la idea de una sociedad multicultural y diversa pero dividida en grupos nicho intransferibles. 14 Se refiere al conjunto de objetos tecnológicos resultado de la transformación del espacio de la biosfera. El término incluye al ser humano y otros animales que también son modificados y agrupados dentro de esta esfera. Fue introducido por el ingeniero y geólogo Peter Haff (Peter Haff, 2013) un arma de doble filo porque se vuelve contradictiva, pudiendo actuar como un bastión del progreso o de la barbarie (Espinoza, 2018; Wilcox, 2016). Esta esfera de las tecnologías denominada tecnosfera14 afecta determinantemente al ecosistema en el que habitamos, que se ha visto degradado con el paso de los años. De igual manera también ha tenido y tiene un efecto sociológico interesante como resultado de sus interacciones con el ser humano (idem, 2018). Es lo que yo he querido denominar como sociogénesis digital, es decir la evolución del ser humano en este contexto específico y con foco en sus efectos estructurales en la sociedad, afectando a las relaciones interpersonales y prácticas culturales. También generando cambios en patrones de comportamiento y comunicación que afectan especialmente a las comunidades desarrolladas en línea. La era de la hipermodernidad en la que nos encontramos es la del hiperconsumo, en donde todo lo malo se aplana y se positiviza para convertirse en objeto de consumo (Lipovetsky,1983). La importancia se la lleva el hedonismo del sujeto, que prioriza su placer individual siguiendo únicamente intereses personales. Es también la época del cansancio para aquellos que sufren de sobreinformación y sobreestimulación sensorial por la hiperconectividad tecnológica (Han, 2010). Es el resultado de enfrentarnos a los efectos de la tecnología, que parecen distribuidos de manera epidémica especialmente en grupos generacionales que crecen en sociogénesis con la misma. Destacando por ejemplo síntomas depresivos,
21 narcisistas, mezclados con sentimientos de culpa, ansiedad y demás patologías psicosociales (Han, 2014) (Rodríguez Cardozo, 2016). Además según Pilar del Puerto, en la actualidad se produce una recopilación controlada de datos con la intención de estudiar de manera individualizada el comportamiento del ser humano en la web, lo que ella ha nombrado como ciber-etología15; que permite descifrar sus acciones antes de que los usuarios lo hagan (Hernández González, 2019). Este control contínuo también permite la especialización de la demanda, que se reproduce en el sentido postfordista16, de manera horizontal y a medida del usuario (Gorz,1980). ¿Pero el Gran Hermano existe?- preguntó Winston Smith. -Por supuesto que existe.[...] -¿Existe como tú y como yo? -Tú no existes (Orwell, 1949, p.210). Es algo que no sólo se extiende al consumo de contenido en redes, generando el fenómeno de lo trendy, sino que abarca también las relaciones afectivas interpersonales. Lo trendy se refiere a aquello que está en tendencia y que por consiguiente todo el mundo quiere tener o imitar; el resultado es un producto. 3.2 A - mor En La agonía del Eros se afirma que el amor parece haber muerto en nuestra época como un síntoma social “No se puede amar al otro despojado de su alteridad, sólo se puede consumir. En ese sentido, el otro ya no es una persona, pues 15 La etología es la parte de la biología que converge con la psicología estudiando el comportamiento de los animales en su entorno natural. 16 El postfordismo se trata del sistema sucesor al fordismo, de Henry Ford. Mientras que el fordismo abogaba por la producción de la gran empresa, en masa, general, y jerárquica en respuesta a la demanda; el postfordismo aboga por un sistema horizontal de empresas, que responde a una demanda específica y una producción flexible. 17 La trilogía de Peter Sloterdijk se divide en: Burbujas, donde se explora la idea de microesferas, Globos donde se estudian las macroesferas y Espumas, como una combinación de ambas. 18 Aldea global es un concepto introducido por primera vez por Marshall McLuhan en 1964. Se refiere a la manera en la que los avances tecnológicos y medios de comunicación transformarían el concepto de comunidad, extendiéndose sin limitaciones ni restricciones por todo el planeta y generando una sensación de proximidad. ha sido fragmentada en objetos sexuales parciales. No hay una personalidad sexual” (Han, 2014, p. 13). El amor parece asistir a una clase de mercantilización por la que se toma como un objeto de consumo desechable y cosificado, como respuesta a la satisfacción de nuestras necesidades individuales (idem, 2014). En este contexto el cuerpo actúa como un “receptor de los dispositivos de regulación y control social”, es decir, adopta “normas, valores, ideologías y prácticas sociales” que en adelante afectan a la forma en la que convivimos, entendemos y percibimos nuestros cuerpos. Por lo que más allá de entenderlo sólo como un organismo biológico, podemos decir que está modelado y condicionado por las estructuras sociales con las que convive (González,1998). Cuando Sloterdijk habla de Burbujas (1998), Globos (1998) y Espumas (2004)17 se refiere entre otras a las diferentes esferas que actúan dentro de la vida humana, y que tienen su lugar de encuentro en la tecnosfera. La era digital se traduce como una conexión global que actúa de ámbitos focalizados a espacios genéricos y que da lugar a la aldea global18 que habitamos. En ella la información fluctúa rápidamente sin entender fronteras geográficas o barreras culturales y donde las ideas se esparcen en un libre albedrío. En cuanto escenario, nuestro espacio vital está decorado por un collage de imágenes-espejo mutantes y efímeras, diseñadas para deslumbrar a los espectadores-actores a la vez que les hace partícipes de la idea de que, si lo desean,
22 tienen múltiples opciones, cada cual mejor, todas ellas al alcance de la mano. Es éste un espacio en el que no hay tiempo para las reflexiones profundas, donde los valores son muy volátiles y heterogéneos y donde, definitivamente, una imágen vale mucho más que cientos de palabras. La cultura de consumo emerge en el contexto de las sociedades postindustriales-postmodernas, caracterizadas, parece ser, por el fin del empleo, el ocio creciente del tercio de la población satisfecha con su estilo de vida, el fin de las ideologías y de la historia, el inevitable deterioro del estado del bienestar y el advenimiento de un nuevo orden mundial cuyos efectos se transfieren a la vida cotidiana con una inmediatez sin precedentes (idem, 1998, p. 12-13) Por eso la urgencia con la que consumimos y desarrollamos las relaciones afectivas en las aplicaciones de citas y redes sociales, atienden a un orden más propio de una robotización industrial (en la repetición de patrones). La desproporción de imágenes ofrecidas en las mismas deja poco o ningún lugar a una interacción racional, o a la correcta comunicación con sus explicaciones y reflexiones propias de un contexto “normal”. Por ende cuando estas se producen atienden al titular más que a una profundización en el individuo. Se produce una confusión entre significante-significado, entre lo que las imágenes verdaderamente representan y lo que significan para quien las observa; lo que lleva en muchas ocasiones a una visualización incorrecta de la personalidad real, dando lugar a una dilución de las fronteras entre lo “verdadero-falso”, lo “real-virtual”. Precisamente porque en este terreno las imágenes pueden 19 El panóptico fue ideado por el filósofo y jurista Jeremy Bentham a finales del siglo XVIII. Se trata de una estructura carcelaria que actúa economizando y simplificando la vigilancia. Consiste en un punto central de vigilancia unidireccional que permitía acceder a una vista rápida de todas las celdas. Esto generaba una sensación intimidante y de constante vigilancia al no saber si estaban siendo observados o no. ser manipuladas y reinterpretadas para adaptarse a diferentes propósitos comerciales o sociales (idem,1998). Como resolución final de esta sociedad podemos decir que “Todo lo sólido se desvanece en el aire”. Todo aquello que consideramos inmutable, permanente e inalterable cambia. Las estructuras sociales y relaciones interpersonales se encuentran en contínuo movimiento y son fugaces y transitorias; su significado se ve cuestionado (Marx y Engels, 1848). Paralelamente observamos cómo, tanto las redes sociales como las apps de citas están involucradas en la creación de este “teatro global”, es decir, en la idea de que tomamos lugar en esta especie de espectáculo en el que todos estamos conectados y del que somos partícipes. Y es que actuamos como prosumidores: produciendo y consumiendo contenido. La consecuencia es la dualidad de la interconectividad, que por un lado nos permite estar conectados pero que también nos delata y nos convierte en seres hipervigilados. Todas las redes constituyen una forma real de vigilancia y extracción de datos. Es la forma ideal para perpetuar el poder panóptico19 que proponía Bentham y que actúa eficazmente sobre nosotros (González,1998) (Bentham,1972). Figura 11: Imagen Panóptico Presidio Moldelo, Cuba. (1926-1931). Fuente: https://n9.cl/1s0j
23 Por otro lado observamos que el acto de la comunicación en el ámbito digital aporta más importancia al mensaje que al contenido, por eso hablamos de grandes líneas o titulares. Destaca en este sentido lo lúdico y hedonista de la misma, donde el emisor y receptor actúan a menudo como la misma persona. Desde un punto de vista actual, al publicar una foto en redes esperas una respuesta con comentarios e interacciones positivas de otros usuarios. Lo que sugiere esta dinámica es que se produce una “autoabsorción” en la que el usuario que publica se comunica consigo mismo (aunque parezca contradictorio). Lo que responde a una búsqueda de validación, atención externa, o puro entretenimiento, es el “autoplacebo” el que actúa en estos casos (Lipovetsky,1983). De manera metafórica si nos enfocamos en estas pequeñas celdas del dispositivo carcelario, nos podríamos imaginar de la misma manera a nuestra sociedad. Actuamos bajo el yugo cultural y social de la individualidad, de manera egocéntrica y segmentada bajo las “necesidades, deseos y aspiraciones personales, en detrimento de las preocupaciones colectivas o comunitarias”. Observamos el efecto del individualismo en la manera en la que nos desconectamos del entorno, bajo una supuesta libertad personal que responde en realidad a la alienación digital. Actualizando lo que argumenta Lipovetsky en relación con las sociedades modernas, la sociedad hipermoderna exuda egoísmo y no busca compromisos sino el placer individual en detrimento del colectivo. Enfatiza en la realización personal y el desarrollo del bienestar individual que en ocasiones puede llegar a la indiferencia hacia el resto. Cada vez con más asiduidad observamos el culto al cuerpo en celebrities que aparecen en reality shows o influencers fitness, con una tendencia hacia la esteticidad canónica del cuerpo que en definitiva actúa como el escaparate…y como un objeto más del consumo (idem,1983) (González,1998). El capitalismo y la tecnología se imponen como un sueño interminable. El “buen sueño” no es igual de satisfactorio para el que cierra los ojos tras un día lleno de actividades emocionantes que el que los cierra sin más: El buen sueño es una conclusión. En cambio, el sujeto agotado del rendimiento duerme tal y como se duerme una pierna. Eso no es ninguna forma de conclusión. También el insomnio viene de la incapacidad de concluir. Para dormir, hay que concluir el día. Hoy cerramos los ojos, si es que los cerramos, por cansancio y agotamiento. Sería más acertada la formulación: simplemente los ojos se cierran, lo cual no es ninguna conclusión (Han, 2016, pp. 10-11) 3.3 Narcotismo hedonista En resumen, las sociedades post e hipermodernas en occidente se establecen como el Olimpo del narcisismo y el hedonismo en su estado puro. Son el lugar para el desarrollo del individualismo sin vergüenza y justificado con aquel – si él lo hace ¿porqué no yo también? –. Este efecto manada que podemos observar en un sector de la población induce a la convicción de los ideales consumistas y de un comportamiento social acorde. Se observa un cambio en las tendencias impuestas desde los siglos XVII y XVIII. La tecnología permite la extensión de un consumo global sin precedentes, con nuevas maneras de socializar que individualizan al sujeto (redes sociales, apps de citas) y lo convierten en un instrumento maleable. Nuestras necesidades son estimuladas al extremo y son objeto de alcance de un marketing que va directo a la psique; nos hacemos amigos del propio sistema que nos vigila. El consumo digital se constituye por lo tanto como una forma de control de masas bajo esta falsa identidad de estatus que nos focaliza en el – yo –. En las relaciones afectivas, el “amor” se sustituye por “sexo”, que se aleja de los compromisos, afectos y afecciones externas, por eso las relaciones hipermodernas
24 se rijen bajo la ley del placer. El arte se ve afectado de la misma manera por los cambios de la hipermodernidad y se constituye según Lipovetsky como el exponente del consumo, cada vez más cercano a la masa. Es por lo tanto controlado por los flujos de la mercadotecnia viral y se desprovee al mismo de su capacidad reveladora, convirtiéndose en un objeto de fast food. Se banaliza y juega con el mismo concepto de arte por la utilización en campañas no relacionadas con el mismo, utilizando a artistas para rediseñar productos industriales comunes, que forman parte de los templos del consumo (véase Wharhol). Además todos los sectores se reinventan estéticamente con una finalidad seductora y de maximizar su rentabilidad económica; los manicuristas ahora son “artistas de uñas”, los peluqueros son “estilistas” o ciertos empresarios son ahora “artistas visionarios”, por ejemplo Steve Jobs. En este sentido las fronteras entre mercado y arte se desdibujan como nunca antes. Adentramos en la era del capitalismo artístico, de la “transestética”20 producto de la globalización. Es resultado de la mezcla de diferentes ámbitos o conceptos como “diseño-star system21 , creación-entretenimientos, cultura-show business22, arte-comunicación, vanguardia-moda23.” que están enfocados a las masas. La omnipotente vigilancia del sistema capitalista actúa sobre nosotros en la manera en la que consumimos arte, ya sea a través de plataformas o físicamente, nos ofrece la justa dosis de emocionalidad que necesitamos para sentirnos identificados y de esta forma estimular el consumo (Lipovetsky y Serroy, 2013 ; ABC, 2015). 20 La transestética describe una época en la que las fronteras entre las diferentes formas de expresión estética se vuelven difusas, donde se desafían categorías convencionales relacionadas con la concepción del “arte” y la “cultura”. Es un concepto acuñado por Gilles Lipovetsky y Jean Serroy. 21 En este contexto star system se refiere a el uso de celebridades para el diseño de mercancías con una finalidad económica. 22 Se enumeran elementos antes completamente divididos, ahora enlazados. La cultura se liga al Show business en su sentido más comercial, para consumo de masa. 23 Los elementos del arte de vanguardia son referenciados en el mundo de la moda en las nuevas prendas con un objetivo comercial. La obra de Banksy que se autodestruyó tras ser subastada se revende por 21 millones de euros. ‘Niña con globo’, renombrada por el artista británico como ‘El amor está en la papelera’, fue triturada en directo por un mecanismo oculto tras ser adjudicada en 2018 por 1,2 millones de euros (El País, 2021) Aunque hemos convertido el planeta para bien o mal en un hábitat óptimo para el intercambio no hemos sabido prever sus efectos sobre este, ni su sociogénesis con los habitantes del mismo. La comunicación ha afectado a nuestra experiencia del espacio ampliándose y convirtiéndo nuestro hábitat en un “espectáculo” contínuo del que somos partícipes. Sin embargo todo lo que percibimos como real está afectado por nuestra propia experiencia subjetiva y sesgada por los mismos medios que son contradictorios y mutables. Esto nos lleva a cuestionarnos por ejemplo la autenticidad de las interacciones y del contenido que consumimos, y plantearnos de una manera más profunda el efecto de la democratización de la comunicación. La tecnología es metafóricamente nuestro hogar. Crecemos y nos desarrollamos con ella, también es el medio que permite comunicarnos libremente, es una extensión de nosotros mismos, por lo tanto se constituye como nuestra tercera piel (Hundertwasser,1997).
25 4.1 HECHO EN PLANETA TIERRA Atendiendo a la organización jerárquica creada por Hundertwasser, la vestimenta encajaría dentro de lo que él llama “la segunda piel” representada como una extensión de la primera, el cuerpo. Es aquella parte de nosotros que define la manera en que el mundo nos percibe y es muestra de nuestra expresión personal, diversidad y creatividad intrínsecas (Hundertwasser,1997). Poniéndonos en contexto no es hasta el siglo XVI cuando surge el concepto de moda como tal, si bien es cierto la necesidad de vestir siempre ha estado presente desde el hombre primitivo. Aunque al principio atendía más a una razón funcional, es decir para la protección contra la meteorología adversa, poco a poco se fue convirtiendo en un medio de diferenciación cultural, estatus social y de género (Peláez, 2015) (Rivière, 2013). Es con la llegada del Renacimiento y el Humanismo en Europa que se pone el foco en este énfasis por la individualidad, donde se reavivan los valores relacionados con la estética y la belleza, así como la vuelta al mundo clásico (Crespo y Sastre, 2022). Hacia el siglo XIX la moda evoluciona gracias a la introducción de la máquina de coser, lo que interviene en la mecanización de los procesos productivos y su difusión con éxito a nivel poblacional. Además existe una evidente diferenciación entre moda de Alta costura y otra correspondiente a la de confección industrial. Gilles Lipovetsky la define como un “Sistema bipolar basado en una creación de lujo y a medida que se opone a una producción de masas en serie y barata que imita, poco o mucho, los modelos prestigiosos o firmados de la alta costura.” (1996, pp.77) Si bien es cierto aunque se produce un aumento en la producción textil a nivel global, la rotación estacional más característica de 24 Igual que pasó con la pintura, la idea de diseñador como imagen de marca no empezó a desarrollarse hasta la Belle Époque (1890-1914). Ya que antes toda la factura textil de Alta costura era anónima. 25 Cambios a nivel organizativo como la cadena de montaje de Ford, también los introducidos por la primera globalización, lo que repercute en los hábitos a nivel social. la época actual no llega hasta finales del siglo. En Francia la Belle Époque (1890-1914) da los primeros pasos en el sentido de la ciclicidad textil y fascinación por las tendencias, al menos en el ámbito femenino. La aparición de figuras tan importantes como la de Charles Frederick Worth considerado como el padre de la Alta costura, definen el comienzo del negocio de la moda en lo que se refiere a la identidad de marca24, con una factura personal frente a la producción anónima y a medida de los siglos pasados (Lipovetsky y Roux, 2004) (Crespo y Sastre, 2022). El siglo XX fue determinante en términos de producción en lo que se refiere al abarato de los costes, generando una mayor accesibilidad al mercado textil y en definitiva democratizando la moda (Lipovetsky,1996). Es el momento del prêt-à-porter en Europa o ready to wear en Estados Unidos, que esencialmente significan lo mismo, “listo para usar”; y se refieren a la fabricación en masa de ropa. Sumado a esto se producen importantes cambios25 a nivel organizativo, cultural y social que en consecuencia también se filtran a este sector, dinamizando el proceso antes comentado y extendiéndose de manera imperativa hasta el siglo actual (García, 2020). En la actualidad la moda nos reporta unas cifras de consumo ambiciosas. Se estima que este mercado supuso $1.7 billones en 2023, estableciéndose como mayores economías los Estados Unidos con un participación del 24,67% junto a China, con un 17,39% a nivel global en el 2022 (BoF y McKinsey & Company, 2023; World Bank, 2020). La UN Fashion Alliance (iniciativa de la ONU) destaca que esta industria fue la causante del 2-8% de los gases de efecto invernadero que están ligados a un impacto contaminante degenerativo para la biodiversidad, así como para la extracción de agua dulce (215 mil millones de L anuales), y relacionaCONSUMO-- TEXTIL 4.
32 5.1 “A - mor” Se trata de una serie de esculturas de diferentes partes del cuerpo de la modelo que son reconvertidas en piruletas. Forman un total de 6 piezas de caramelo rojo que se ofrecen al público en un acto performático de consumo literal; podemos encontrar unos labios, una vagina, unos dedos del pie, dedos de la mano, un pecho y una oreja. En este contexto se utiliza el juego lingüístico “A-mor” para definir un concepto opuesto a este o desvinculado del amor mismo, en este efecto de disociación de la concepción romántica que a menudo se categoriza como sexual a efectos del consumo del cuerpo capitalista. La modelo que es tomada en la representación artística como un ideal, como un inalcanzable, como la representación de cánones, pero también como un objeto de deseo para algunos; se acerca al espectador en otro formato más accesible, más liviano y se convierte en un objeto de fetiche y morbo con el que jugar. Las piruletas no solo se convierten en una mercancía de consumo sino de intercambio con el espectador en un acto de dar y recibir, en este sentido el significado que aporta su acción a la obra se convierte en fundamental para su entendimiento. Precisamente la elección del dulce como motivo base para la reinterpretación retórica no es casualidad, se juega con esta característica comercial de la piruleta en su calidad como significante. Por otro lado, lo dulce juega un papel muy importante en representación de lo sexual, del deseo, al menos en el mundo occidental destacamos su orientación hacia ese sentido; por ejemplo en el día de los enamorados se entregan bombones o fresas. Entonces se habla de consumir el cuerpo, como lo hacemos en las redes sociales como se viene haciendo en las apps de citas, desprovisto de todo sentimiento y visto como un objeto sin esencia, juzgando únicamente por lo aparente. En el marco expositivo se incluye una videoperformance realizada con la misma modelo en la que ella misma lame y se come estos segmentos de su cuerpo en un acto de autofagia y autodestrucción. Ya no es el público quien la devora sino ella misma quien se desgasta y agota. Figura 15: Escultura comestible, modelado del natural. A - mor (2024). Azúcar y colorante.
33 5.2 “MAKING CANDi” Videoperformance que consiste en la confección de una prenda de ropa a través de parches de algodón de azúcar. Estos fueron extraídos de una máquina durante un proceso de 3h, cortados y situados sobre la piel desnuda del performer. En la cumbre de la acción el agua que derrama por su cuerpo derrite el algodón de azúcar y lo convierte en un líquido rojizo. La acción explora la idea del cuerpo como imagen de consumo a disposición del público, y profundiza en su degradación y su condición efímera. Hemos hablado de este deterioro en otros apartados en varios sentidos: como se introducen elementos dañinos en la comida, los efectos de las redes sociales en la sociogénesis digital con el individuo, o la manera en la que se introducen químicos en la ropa. El título “MAKING CANDi” (HACIENDO DULCE) hace referencia a la identidad y al sistema capitalista. Aunque la ortografía correcta sería candy se ha decidido resignificar la palabra para otorgarle un carácter personal incluyendo la “i”, que en inglés hace referencia al “yo”. También como guiño lingüístico hacia la empresa de tecnología de Apple por su enfoque en los productos dirigidos al usuario (iphone). El algodón que por un lado tiene un gusto dulce y sedoso en la boca se convierte en abrumador a medida que se acumula, lo placentero se convierte en desagradable y quema en la boca. Lo elegante, lo bonito y abullonado del algodón se desvanece por instantes y se convierte en un líquido que nos evoca a la sangre. Efectivamente como hemos resuelto antes lo dulce se asocia a lo comercial y a la parte más sensual o sexual del consumo. Está además científicamente probado que lo azucarado afecta a la parte más primitiva del cerebro, el sistema límbico se estimula, el accumbens y el sistema de recompensa cerebral se activan, resultando en la liberación de dopamina asociada a las sensaciones de placer. Esta reflexión sobre lo “tóxico” que consumimos de manera literal, pero también a través de redes sociales, apps de citas, se hace patente en la relación del ser con con las diferentes esferas o pieles; estas se ven atravesadas por comportamientos sociales e individuales a fuerza de un mundo globalizado. El cuerpo que habitamos es nuestra primera piel, la misma que refleja nuestro estado de salud y nutricional; a través de la acción se enfatiza en la necesidad de purga del cuerpo y eliminación de los mismos tóxicos. No es menos importante el valor que se le otorga en la performance al uso del tiempo para la fabricación del producto y su consumición. Se metaforiza la relación entre el productor-consumidor que responde al intercambio de dar y recibir, destacando el sentido de un proceso manual no instantáneo que se aleja de la concepción fordista del uso del tiempo. Es la contraposición de la labor meticulosa versus lo fugaz del consumo instantáneo. Figura 16: MAKING CANDi (2024). Algodón de azúcar. Acceso en : https://drive.google.com/drive/folders/1qKC35VHTWf3JvZ1NjMNVxVQwC1CxHtew?usp=drive_link
34 Es evidente que el nuevo siglo ha venido cargado de beneficios que se han extendido a lo largo del globo terráqueo; cabe diferenciar que con más virtud para unos que para otros. Sin embargo también nos trae una serie de retos bastante severos que deberíamos de afrontar en los años venideros en relación al uso de tecnología, consumo textil y alimenticio. La tecnología que ha traído muchos de los avances del mundo contemporáneo también ha atraído muchos de los males que se extienden de manera endémica a lo largo de la sociedad. En el discurso hemos tratado algunos de los retos a los que se enfrenta el individuo hoy en día: Hablamos de una sociedad atomizada que aunque está paradójicamente más conectada que nunca, también parece desligarse por completo de su entorno cercano y global. También de la manera en que se consume hoy en día, vorazmente y desligados de toda moral. Hablamos de esta ambición desmedida por el status social que es desencadenante de muchas de las patologías psicológicas que sufre el ciudadano moderno en su sociogénesis digital. Cabe destacar la importancia de la presente investigación en el sentido en el que las tres casuísticas anteriormente nombradas se juntan, aportando una visión diversa y actualizada. En conclusión se destaca el papel de la globalización que crea esta interconexión que nos permite percibir una semi realidad, donde se actúa por instinto y por tendencia. Esto nos permite cuestionar hábitos adquiridos que fuerzan el camino a un sobrecalentamiento global de la economía, y que nos desplazan a un contexto de individualismo contemporáneo, búsqueda de estatus, y efemeridad material. El motivo principal por el que se pone el foco de atención en estos temas parte del contexto histórico y vital en el que el artista vive, por lo tanto relacionado con una visión personal de su entorno. De cara a una exploración práctica más profunda del material y para la consecución de unos objetivos artísticos propios de un contexto expositivo, se plantea la mejora del emplazamiento y utensilios utilizados. Se pone en cuestión la falta de mobiliario adecuado como condicionante del proyecto. Entre las limitaciones instrumentales encontradas figura la carencia de una máquina de algodón de azúcar profesional, cuestión por la que, en este caso, el presupuesto ha afectado de manera directamente proporcional al resultado en cuestión de arte final y tiempo de ejecución. Por otro lado, una mayor financiación podría también afectar positivamente a la performatividad del proyecto en vivo y a la producción. Esto no quita que a pesar de los retos afrontados y la experimentalidad del proyecto me sienta satisfecho con la producción. Desde una perspectiva académica podemos encontrar interesante el estudio de estas 3 temáticas combinadas ya que resumen gran parte del panorama mundial en cuestión de producción, consumo y gestión de deshechos. Para futuras investigaciones sería agradable encontrar una visión de artistas que reimaginen utilizando materiales inusuales, cotidianos y especialmente de desperdicio para la creación de arte. Sobretodo enfatizando en el proceso manual de los artistas, el desgaste de tiempo utilizado para producir y cómo esto se refleja en el acto de consumir, que en definitiva se reduce a una simple interacción, dar y recibir. Por último agradecer a los que han hecho más llevadero este proyecto: gracias a Pilar del Puerto Hernández González en su asesoramiento, Iñigo Quinga Loachamin como cámara estática y técnico de luces, Miguel Fernández que se prestó como performer durante 3h, Teresa Díez Izco con sus accesorios y cámara móvil. CONCLUSIONES 6.
35 Bentham, J. (1972). El panóptico. Editorial Tecnos. Besser, L. (2021, 21 octubre). Dead white man’s clothes: How fast fashion is turning parts of Ghana into toxic landfill. ABC News. Recuperado de https://www. abc.net.au/news/2021-08-12/fast-fashion-turning-parts-ghana-into-toxic-landfill/100358702 Carpio-Pinedo, J. (2014). Localización y evolución del comercio y servicios a pie de calle en los entornos urbanos. Factores locales frente a la multi-accesibilidad. El caso de la ciudad de Madrid. Territorios en formación, 0(6), 63-84. Recuperado de https://oa.upm.es/41480/1/INVE_ MEM_2014_231836.pdf Crespo Alegre, C. (2022). Tendencias en el consumo de la moda textil [Trabajo de Fin de Grado, Administración y Dirección de Empresas]. Universidad de Valladolid. Recuperado de https://uvadoc. uva.es/bitstream/handle/10324/52923/ TFG-E-1361.pdf?sequence=1 Ciertas partes del escrito fueron tratadas con inteligencia artificial Chat GTP. Los prompts utilizados son de la orden de – mejor sinónimo para.., qué significa..., ofrece una versión alternativa a esta introducción et al… o relaciona estos términos… – Los resultados fueron tomados en cuenta para la mejor redacción, sin embargo la autoría y desarrollo de ideas es propio. (08/05/2024) Recuperado de https://chat.openai.com/ Emergence of Internet Mukbang (Foodcasting) and Its Hegemonic Process in Media Culture. (2016). Media And Society, 24(1), 105-150. Recuperado de https://www.dbpia.co.kr/journal/articleDetail?nodeId=- NODE06616212&language=ko_KR&hasTopBanner=true Espinoza, M. (2018). State terrorism: orientalism and the drone programme. Critical Studies on Terrorism, 11(2), 376–393. https://doi.org/10.1080/17539153.2018.1 456725 Featherstone, M. (1991). Cultura de consumo y posmodernismo. Amorrortu Editores. Flores Guzmán, R. A. (2011). Los balleneros Anglo-estadunidenses y la cuestión de la ‘extranjerización’ del comercio peruano a fines de la época colonial, 1790-1820. América Latina en la historia económica, (36), 37-64. Recuperado de https://www. scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1405-22532011000200003&lng=es&tlng=es Future of Consumption: Unlocking Gen Z Behaviour (s. f.). Euromonitor. Recuperado de https://www.euromonitor.com/future-of-consumption-unlocking-gen-z-behaviour-for-crafting-powerful-strategies/ report Greenpeace México. (2020). Consumismo: el fenómeno que pone en jaque al planeta. Greenpeace México. Recuperado de https://www.greenpeace.org/mexico/ blog/9316/consumismo-el-fenomeno-que-pone-en-jaque-al-planeta/ Hernández González, P. del P. (2019). El Control del Paisaje. Las Dinámicas del Agua en la Práctica Artística Contemporánea [Trabajo Final de Grado, Universidad Complutense de Madrid, Archivos]. Recuperado de https://docta.ucm.es/entities/ publication/531a041a-7483-40e3-9667c9f3e75cd018 Herrero, J. (2023, 12 marzo). Un nuevo estudio revela que el consumo de comida rápida produce cirrosis. Diario ABC. ReREFERENCIAS 7.
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39 8.1 PRODUCCIÓN ANEXO 8. La materia prima: azúcar y colorante alimenticio en pigmento Accede a la performance completa en : https://drive.google.com/drive/folders/1qKC35VHTWf3JvZ1NjMNVxVQwC1CxHtew?usp=drive_link
40 Máquina de azúcar, esponja y spray con agua (para adeherencia)
41 Calzón días después de la perfromance (azúcares fermentados)
48 Accesorios artesanos cortesía de Teresa Díez Izco Nota: Teresa Díez Izco trabaja una la mezcla de elementos naturales y sintéticos, en sus accesorios explora la idea de la belleza en lo raro, la conservación y persistencia en el tiempo de objetos efímeros. Díez, T. (2024) Pieza conjunto collar-pendientes para performance. Resina, estaño, cabello humano.
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