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Documento de base para un programa de actuación. Planes de estudio de Farmacia y salidas profesionales

Valverde, José-Luis

Abstract

Los problemas de las Facultades de Farmacia se plantean en el contexto de las realidades del ej ercicio profesional y de las necesidades de la Sociedad, bajo las perspectivas de futuro que se ofrecen de una homologación con los paises del Consejo de Europa. Se analizan criticamente la evolución de los planes de estudio abogando por una adecuación de los mismos a las necesidades actuales. El farmacéutico tiene un trabajo específico que cumplir dentro del amplio campo de la medicina y la sanidad que le es propio y que debe ocuparlo con autoridad y eficacia para un mejor servicio a la sociedad. El cambio fundamental de la orientación de los objetivos de la actividad farmacéutica es la de preocuparse no sólo de las propiedades materiales de los medicamentos (aspectos fisico-químicos-galénicos), sino también de la acción "in vivo" del medicamento. Se trata de un movimiento hada una orientación clínica en la educación farmacéutica. Por último, se insiste en la imperiosa necesidad de adecuar la política educativa con la política del empleo.

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Documento de base para un programa de actuación * PLANES DE ESTUDIO DE FARMACIA Y SALIDAS PROFESIONALES Por Prof. Dr. D. JosE-LuIS VALVERDE Decano de la Facultad de Farmacia Universidad de Granada Ante cualquier situación se hace imprescindible un aná lisis realista de la configuración y el elaborar un cuadro de ac tuación, de acuerdo con las realidades existentes. No es necesa rio insistir, por ser notorio, que las Facultades de Farmacia, vienen arrastrando, en los últimos años, una serie de proble mas, que llegados al umbral de 1978, hemos de calificar de gra ves, por su cronicidad. Las perspectivas de actuación, por esas mismas circunstancias, no pueden seguir siendo meras prome sas e ilusiones, se hace necesario encarar de frente la situación y programar medidas escalonadas, pero con la energía nece saria, para que en un plazo razonable, las Facultades recupe ren la fisonomía que les es propia al mismo tiempo que se adap tan a las exigencias que el alumnado, la profesión, y la socie dad esperan de ellas. Lo que sigue es un esquema de trabajo para definir coor denadas y trazar puntos de referencia para movernos sobre bases seguras, ante las múltiples interpretaciones subjetivas que suelen predominar, con frecuencia, cuando se debaten estas cuestiones. Para una clarificación adecuada del ámbito y finalidad de este documento de trabajo se hace necesario unas puntualiza ciones preliminares: (*) Ponencia presentada en las 1 Jornadas Farmacéuticas, celebradas en Madrid del 19 al 23 de Noviembre de 1977. Ars Pharmaceutica. Tomo XVIII. Núm. 4. 1977. 448 ARS ?HARMACEUTICA 1.- Se ha pretendido, ante todo, trazar un esquema primario para enmarcar y centrar las deliberaciones y debates. 2.- Somos conscientes de que no es completo, tiene lagunas y es perfectible pero, al mismo tiempo, tiene la virtud de qUe proporciona una base de estudio y discusión para evitar di vagaciones y otros eufemismos. Por simple que a algunos pudiera parecerle han de aceptar que es mejor que nada. 3.- Todo cuanto contiene es discutible y caben diversas opcio nes, pero exigimos planteamientos positivos y realistas y expresión escrita para establecer un debate lógico. No se nos escapa que por nuestra especial idiosincrasia somos muy dados a la critica verbal de esquemas, proyectos y rea lizaciones, pero, en pocas ocasiones, se contraponen opcio nes elaboradas escritas que aporten razones positivas. Este documento está totalmente abierto a la crítica, reconoce los riesgos de definir por escrito hechos y situaciones pero, al mismo tiempo, solicita de los posibles discrepantes una contestación razonada y razonable, también por escrito, pa ra poder valorar y sopesar con la frialdad del raciocinio la viabilidad y coherencia de las propuestas. 4.- Se pretende, ante todo, abrir una vía de diálogo y de apor taciones para elaborar, en un futuro próximo, un informe, amplio y preciso, que r.efieje el sentir y el parecer de to dos los estamentos de las Facultades y la profesión, en sus diversas modalidades, a través de los Colegios profesiona les. 5.-Sería muy de desear que cada índividuo y estamento apor tara sus ideas y propuestas con entera libertad y plena mente responsable de sus opiniones, dejando las amarras de los pequeños intereses de grupo, y desligándose del fula nismo tradicional. El futuro hemos de labrarlo y ganarlo entre todos con sinceridad y generosidad. 6.- Por último, considero necesario explicitar que este docu mento de trabajo lo he elaborado a título personal sin que mis opiniones representen, necesariamente, el criterio de mi Facultad ni de su Claustro. Tras estas precisiones preliminares se hace neces.ario una descripción del campo de actuación. Los problemas de las Fa cul.tades de Farmacia, de España, hay que plantearlos en el ARS PHARMACEUTICA 449 contexto de las realidades del ejercicio profesional y de las ne cesidades de nuestra sociedad, bajo las perspectivas de futuro que se ofrecen de una homologación con los países del Consejo de Europa, fundamentalmente. Antecedentes Los estudios farmacéuticos tienen entrada en la Universi dad desde 1845 en que se crean las Facultades de Madrid y Bar celona a las que seguirían, más tarde, Granada (1850) Y Santia go de Compostela (1857). Durante más de un siglo dichas Facultades han proporcio nado al país las generaciones de farmacéuticos que necesitaba, sumándose a dicha Jabor, en 1963, la Facultad de Farmacia de Pamplona, perteneciente a la Universidad de Navarra. La situación sigue inalterable hasta que se inician los años setenta que, inopinadamente y sin que respondiera a auténticas necesidades del país, el Ministerio decide la creación de cuatro nuevas Facultades ubicadas en Salamanca (1971), La Laguna, Sevilla y Valencia (1974). Dichas nuevas Facultades nacen en el Boletin Oficial del Estado, sin disponer, ni tener previsto, edi ficios, instalación de laboratorios, ni profesorado adecuado. Es ta anómala situación, y sin perspectivas inmediatas de solución, es uno de Jos capítulos más lamentables de las decisiones mi nisteriales. Ante estas trágicas improvisaciones, desgraciadamente, ni de los Claustros Universitarios ni de los Colegios profesionales han sido elevadas protestas en forma, que es tanto como acep tar lo inaceptable. Es imperiosa e inaplazable la necesidad de urgir al Minis terio para una dotación adecuada y suficiente de dichas nue vas Facultades tanto en lo que se refiere a instalaciones, Labo ratorios, bibliotecas, como profesorado. Lo contrario supone un fraude para los alumnos y para la sociedad que reciba a esos futuros profesionales. He de hacer una mención especial de la situación plantea da en la Facultad de Farmacia de Granada, en parte comparti da por la de Santiago (*), por ser la que mejor conozco. (*) El primer Departamento interfacultativo que se constituye en la Universidad española fue el Departamento de Microbiología y Parasitolo- 450 ARS PHARMACEUTICA Vaya por delante la afirmación rotunda de que no esto y contra la organización de la Universidad por Departamentos. Es una solución tan válida como cualquier otra y en el mundo existen ejemplos de funcionamiento, de ese sistema, totalmen te satisfactorios. Lo que es inaceptable son soluciones parcia les e incoherentes con el contexto general; no hemos llegado a comprender por qué se organizaron determinados Departamen tos con carácter interfacultativo y otros no, cuando concurrían iguales circunstancias, e incluso mayores afinidades y hasta to tal identidad en la procedencia y formación de sus titulares. Tal vez la explicación estará en que se iniciaron a título de ensayo y, en este pais, cualquier iniciativa muere tan pronto desapa recen sus promotores del ejecutivo y esta falta de seriedad ad ministrativa conduce a múltiples experiencias inacabadas que producen graves trastornos, tal vez no por la reforma en si, sino por la incoherencia del entorno, pero la Institución que sufre la innovación se resiente gravemente. Si nos detenemos en estas consideraciones es porque la "ex periencia" de Granada, a pesar de haber resultado insatisfac toria, se ha tomado como pauta y guia para el montaje y fun cionamiento de las nuevas Facultades de Salamanca, Valen cia, Sevilla y La Laguna; parece como si hubiese alguien em peñado en hacer desaparecer el carácter, misión y objetivos que las Facultades de Farmacia éstán llamadas a cumplir. El Ministerio de Educación y Ciencia supuso que la forma ción especifica de los farmacéuticos puede montarse a base de las enseñanzas de las Cátedras de las Facultades de Ciencias Quimicas y Biológicas, complementando con el marchamo de las Cátedras de Farmacognosia y Farmacia Galénica, olvidando que los estudios de Farmacia tienen un objetivo claro: el me dicamento en si y la acción sanitaria que lleva implícita la pro fesión farmacéutica. Quienes no están familiarizadas con el congía" de la Universidad de Santiago de Compostela, común a Medicina y Farmacia. (Orden de 24 de novf.embre de 1967 B. O. E. de 13 di.ciembre). Con posterioridad, en 1972 se constituyen Departamentos interfacultativos para las Facultades de Ciencias y Medicina de la Universidad de Ovi€do, de Bioquimica, Morfología microscópica, Fisiología, Anatomia y Antropo logía, Mícrobiología y Genética. En 1975, se creó el Departamento ínter facultativo de Bioquími·ca para las Facultades d€ Ciencias y Farmacía de Salamanca. Ref. J. M. Suñé "Legislación Farmacéutica española" Barce lona, 1976, pág. 101. ARS PHARMACEUTICA 451 tenido de la formación científica y profe.sional que requiere y exige la actividad farmacéutica, en nuestros días, deberán reali zar un esfuerzo especial para orientar las diversas enseñanzas a los objetivos específicos a los que se dirige nuestra profesión. Se alegó en su día, en favor de los Departamentos interfa cultativos, un mejor aprovechamiento del personal e instala ciones, como si se estuviera sobrado de dichos componentes, cuando lo que existía era una penuria total. En 1969 se inició la desmembración de la Facultad. Paula tinamente se fue rompiendo la estructura tradicional de la mis ma y sus Departamentos, que no contaban ni con instalaciones ni profesorado suficiente, para atender las necesidades de los alumnos de Farmacia, tienen que diluirse atendiendo a la for mación de los estudiantes de Biológicas, con el consiguiente de terioro de la enseñanza en la Facultad de Farmacia. Se inició el proceso con la creación del Departamento interfacultativo de Bioquímica (1969) (*), siguiéndole el de Química Orgánica, Botánica, Fisiología Animal, Parasitología y Microbiología. En el curso 1968-69, los 1.229 alumnos que habían eran atendidos por 12 Catedráticos, 3 Agregados, 11 Adjuntos y 54 Ayudantes. Es, precisamente, en el curso 69-70, cuando se inicia la política de los Departamentos interfacultativos, el momento en que se produce un aumento espectacular de alumnos, lle gando en el curso 1974-75 a la cifra de 5.099. Mientras esto ocu rría, en vez de reforzar la estructura de nuestra Facultad, se produce el hecho paradójico que cuando las responsabilidades, respecto a la formación del alumnado, se han cuadruplicado, una buena parte del profesorado numerario, de nuestra Facul tad, se compromete a compartir su labor con los alumnos de Biológicas. Al mismo tiempo, al no haberse establecido un marco de actuación y dilimitación legal adecuado, para el funcionamien to de los Departamentos interfacultativos, se están presentando, constantemente, fricciones entre las Faculades afectadas, así como en el funcionamiento de los Claustros, en lo relativo a asignaciones económicas, adscripción del profesorado, etc., etc. Esto no supone, en absoluto, negarse a una necesaria co laboración entre disciplinas iguales o afines. Somos firmes par- (*) Decreto 2857/1969, de 23 de Octubre (B. O. E. de 17 de noviembre). 452 ARS PHARMACEUTICA tidarios de un trabajo interdisciplinar. Simplemente queremos expresar que, hoy por hoy, dado que la estructura de la Univer_ sidad y de las Facultades, mantiene otros esquemas, el ensayo de los Departamentos interfacultativos ha provocado un autén tico caos de funcIonamiento y ha dividido más que unido y, en el enfoque de las enseñanzas, son muchos los que han mostrado desacuerdo. Posibles raíces de la crisis Es indudable que los problemas académicos y de la profe sión se entrelazan e interrelacionan. Son algo así como el ór gano y la función aunque, tanto dentro de los Claustros como entre miembros de los Colegios profesionales, pretendan ignorar esta interdependencia. No es viable abordar un análisis crítico de una de estas partes haciendo caso omiso de la otra. Para explicarnos el hoy, y hacer una extrapolación para el mañana, tenemos que profundizar en las raíces. Me han de per donar de entrada cierta deformación profesional, en este en foque. Me atrae el pasado y me apasiona el presente y el futuro. Para iluminar algo, tanto uno como otro, es necesario que nos planteemos algunas preguntas: ¿Cuál es la situación real de la Farmacia española? ¿Qué perspectivas de desarrollo se presen tan? Para poder contestar a estas dos grandes cuestiones de bemos retroceder algo más de siglo y medio y situarnos entre 1800 y 1804. Es un gran momento de reestructuración de la Farmacia española. En aquellos días ven la luz dos importantes textos legales. Las Ordenanzas de Farmacia de 1800 y 1804, que prefigura, casi en su totalidad, las nuevas Ordenanzas de 1860 que siguen condicionando, en su esquema orgánico, el ejercicio profesional de la Farmacia española de nuestros días. Sin em bargo la evolución de la sociedad, en este período, difícilmente se pueda asimilar a la del mil ochocientos. Para nuestro análisis vamos a polarizarnos en dos aspectos fundamen tales: a) La formación del farmacéutico, y b) El ej er cicio profesional. ARS PHARMACEUTICA A) LA FORMACION DEL FARMACEUTICO 453 Hemos de recordar, muy sucintamente, que el capítulo III de dichas Ordenanzas se ocupa de los Reales Colegios de Far macia y de las enseñanzas. Se dispone que en cada Colegio de bía haber dos catedráticos, uno para enseñar Historia Natural y el otro Química y Farmacia. La duración de los estudios que se establece es la de tres años, durante los cuales los alumnos debían asistir a las "lecciones teórico-prácticas". En el primer año, cursaban la Historia Natural, cuyo Catedrático debía de dicar "la primavera y el otoño a la Botánica y el resto a la Mi neralogía y Zoología aplicadas. El segundo año, se dedicaba al estudio de la Química y el tercero al de la Farmacia propia mente dicha. Quienes superaban estos tres cursos, tras el co rrespondiente examen, pOdían aspirar al título de Bachiller en Farmacia. Obtenido el grado de bachiller, debía el alumno hacer la "práctica de la Facultad" durante dos años naturales, bien en los Laboratorios de los mismos Colegios o con boticarios aprobados que tuvieran botica pública. Realizadas dichas prác ticas podían ser admitidos al grado de Licenciado. Por otro lado si nos fijamos, por ejemplo, en el primer plan de estudios (1850), a nivel universitario, de la Facultad de Far macia de Granada, es sumamente significativo: a lo largo de cuatro cursos se estudiab8jn las ,siguientes materias. Primer curso: Mineralogía y Zoología de aplicación a la Farmacia y su materia correspondiente. Segundo: Botánica de aplicación a la Farmacia y la materia farmacéutica vegetal. Tercero: Far macia Químico-Inorgánica. Cuarto : Farmacia Químico-Orgá nica. Tras aprobar los cuales se obtenía el Grado de Bachiller en Farmacia. Asimismo, para conseguir el Grado de Licenciado era necesario seguir un curso más de "Práctica de las operacio nes farmacéuticas y principios de análisis química" y dos años de práctica privada. Hasta aquí lo establecido, en síntesis, para la formación del farmacéutico en la primera mitad del ochocientos. Si damos Un gran salto hasta nuestros días y analizamos el plan de es tudios actual (1973), y el inmediatamente anterior (1965), a la primera ojeada en vez de comprobar una evolución y un pro- 454 ARS PHARMACEUTICA greso, en la formación del farmacéutico, lo que nos encontra_ mos es con una auténtica involución. Tendremos que explicarnos. Creo que no se exagera si Se afirma que el plan de estudios actual es, básicamente, el mismo del 1804 pero descafeinado y con múltiples adulteraciones. Siem pre, claro está, bajo la perspectiva de lo que ayer como hoy ha sido, es y deberá ser la misión tradicional y específica del far macéutico en todas las sociedades conocidas. Si analizamos someramente el plan de estudios de 1804 se observa, claramente, que en el árbol de la ciencia del farma céutico se distinguen tres ramas, claramente, la de la Historia Natural, la de la Química y la de la Farmacia propiamente di cha. Al hilo de la evolución científica estas tres ramas han ido subdividiéndose en distintas áreas y los planes de estudios de Farmacia han ido acogiendo en su seno todas y cada una d e dichas asignaturas, tanto en la rama de ciencias naturales como en el área de la Química, mientras que, en la rama eminente mente farmacéutica, paradójicamente, no solamente no se re cogen los nuevos campos que aparecen, sino que queda paula tinamente reducido y hasta en las otras dos ramas, la orienta ción "aplicada" que tenían dichas materias, se encargan de podarlas bien para dejarlas en su más pura esencia inespecífica. Culmina este proceso de amontonamiento de asignaturas con el enciclopédico plan de estudios de 1944 y de seis años de du ración. Parece como si los promotores y mentores de los dis tintos planes de estudio, que se han ido sucediendo, no hubiesen tenido otro objetivo que el ir eliminando de las diversas disci plinas toda referencia específica a la Farmacia, lo farmacéutico y el medicamento. En dicho plan de estudios, de 1944, las distintas disciplinas podíamos distribuirlas en las tres áreas mencionadas, de la si guiente forma: Area de ciencias naturales y básicas -Mat'emátieas -Física Experimental -Geología General -Biología General -Técnica física Area Química -Química experimental -Química inorgánka analítica -Química inorgánica aplicada Area Farmacéutica Sanitaria -Farmacognosia general -Farmacognosia especial -Farmacia Galénica -Geología aplicada (Mineralogía, Petro grafía, Edafología e Hidrología) -Botánica descriptiva 1.° -Botánica descriptiva 2.° -Fisiología Vegetal -Parasitología animal (*) -Microbiología apli cada (*) -Fisiologia animal aplicada ARS PHARMACEUTICA -Químf.ca orgánica aplicada -Físico-quimica apli cada (*) -Química orgánica apUcada (*) -Bioquímica estática -Bioquímica dinámica 455 -Higiene -Bromatología -Técnica Profesional y Legislación -Historia de la Far macia Como puede comprobarse el desequilibrio producido entre las disciplinas de carácter general inespecíficas, frente al elen co propio de conocimientos de las ciencias farmacéuticas, fue brutal, hecho que se agravaría, aun más que sobre el papel, por la oríentación real dada, en los programas de dichas mate rias, donde fue relegándose y olvidándose, paulatinamente, ese carácter de "aplica.do a la Farmacia", que se conservaban en el nombre de algunas materias como indicativo de la obligación de los profesores de "orientar" estas disciplinas hacia los fines y objetivos que tiene que culminar el trabajo del farmacéutico. En vez de estructurar los programas de una forma integrada, para conseguir la formación e información que necesita el far macéutico, para cumplir las misiones específicas que tiene que desarrollar, en las diversas etapas de la vida del medicamento y su papel dentro de los equipos sanitarios, se optó por exponer cada asignatura con un carácter totalmente autónomo y sin tener en cuenta, para nada, no ya los objetivos últimos que per sigue la formación del farmacéutico, sino también la existencia de disciplinas análogas. Las repeticiones de temas se multipli caron y fueron pocos los que tuvieron en cuenta el por qué esas disciplinas estaban incluidas en el "curriculum" farmacéu- (*) Estas disciplinas en la medida que sus profesores le den una auténtica orientación sanitaria ocupan, con pleno derecho, el área far ma.céutico-sanitaria. 462 ARS PHARMACEUTICA vestigación biológica, ensayando sobre animales su actividad (Farmacodinamia), sus efectos nocivos (Toxicología) y sus efectos sobre la descendencia (Teratogenia). 4:. -Investigación Galénica, para darle a la sustancia activa su mejor forma que hará al medicamento (comprimido, gragea, inyectable, etc.) eficaz, estable y bien tolerado. 5.-Investigación clínica, aplican do las formas farmacéuticas a enfermos que acepten esta in vestigación, bajo controles extremadamente rigurosos. Salvadas estas etapas básicas que suponen, por término medio, la criba del ensayo de 5.000 sutancias nuevas para con seguir un solo medicamento, hay que seguir completando el proceso con nuevas fases. 6.-Patente. Marca. 7.-Producción en planta piloto. Autorización por parte de la Administración. Registro. B.-Fabricación industrial. 9.-Información. 10.-Dis tribución. ll.-Dispensación. 12.-Control de aplicación. 13. Evaluación efectos. 14.-Farmacovigilancia. Como puede comprobarse, es tremendamente compleja la vida de un medicamento que requiere que se coordinen comple jos equipos, de muy variada formación, pero que exigen ser di rigidos por quienes conocen en su globalidad el porqué, cómo y para qué sirve el medicamento. Hecho el diagnóstico, el remedio es claro. Hay que acabar con esta distorsión y darle .al farmacéutico la formación que exige su trabajo específico y conseguir, de esta forma, que vuel va a ser el profesional apto para que el farmacéutico de hoy sea, como el de ayer y el de siempre: el profesional del medi camento. Las alternativas basadas en la nueva situación Hasta aquí nos hemos ocupado de establecer una panorá mica y análisis crítico de la Farmacia española en su doble ver tiente relativa a la formación y al ejercicio profesional. Ahora debemos abordar los istmos de la nueva situación que condicio nan la necesidad de un cambio profundo de cara a una ade cuación a las necesidades de la sociedad actual. Cualquier estudio y reestructuración que pretenda ser rea lista ha de tener muy presente que, en el momento actual, se tiende hacia una homologación y acercamiento en los diversos ARS PHARMACEUTICA 463 estatutos profesionales, a nivel internacional; repárese en las diversas iniciativas de la Federación Internacional Farmacéu tica (F.I.P.) (*), situación que se ve tremendamente reforzada en el caso de los países europeos que, a través de dos impor tantísimas superestructuras, distintas en sí pero complementa rias en sus .objetivos finales, vienen trabajando con intensidad para una total homologación para conseguir la libre circula ción y establecimiento de profesionales en l.os diversos países europeos. Me estoy refiriendo, evidentemente, a la Comunidad Económica Europea y al Consejo de Europa (**). Mientras que se impone este gran m.ovimiento de armonización general de estructuras nuestras lumbreras políticas parecen haberse pro puesto como objetivo el hacer imposible la libre circulación de mercancías y personas de una región a otra de nuestro país. Sin embargo, com.o acabo de mencionar, los aires de la his toria van por otros derroteros y nos encaminamos inevitable mente a una homologación de estructuras que no quiere decir una uniformidad total. Perder esta perspectiva es correr en contra del sentido de la historia con todas sus consecuencias. Teniendo en cuenta este proceso inevitable y deseable de unificación europea hemos de montar nuestra reestructuración de cara al presente y al futuro. Veamos cuales s.on los factores nuevos con los cuales tenemos que contar: 1.-Los elementos actuales de la profesión farmacéutica En capítulos anteriores nos hemos .ocupado del cambio fun damental que se ha operado en el seno de las actividades far macéuticas. (*) Una VlSlOn global de estos proyectos, así como una panorámica crítica de los diversos planes de estudio en Europa fue dada a conocer a los lectores españoles por R. SAN MARTIN CASAMADA: "La Educación farma céutica. Presente y futuro". Circular FarmacéuUca, 243: 261-289 (1974). Aconsejamos su lectura y a él nos remitimos. (**) En lo que se refiere a nuestro campo s,e tiende a dos objetivos fundamentales: el primero, negar a la equivalencia de la formación de los estudiantes de farmacia y el segundo, al reconocimiento mutuo general de los diplomas obtenidos en todos los países mi,embros del Consejo de Euro pa. Ref. J. P. de Cravencour: "Derecho de establecimiento de los farma céuticos en las Comunidades europeas". Unifarma, 10.2: 76-79 (1977). 464 ARS PHARMACEUTICA La investigación y la fabricación de medicamentos al nivel industrial pone en el mercado un gran número de sustancias y formas farmacéuticas nuevas. El progreso de los métodos analíticos y bioquímicos ha conducido a una profundización extraordinaria de los conocimientos sobre la estabilidad, la ab sorción, la biotransformación, la acumulación, la excreción y acción reciproca de los medicamentos. A esto se añade el im portante desarrollo de la técnica y de la documentación, así como la gran evolución de las estadísticas en el campo del diag nóstico y de la terapéutica; esta evolución ha permitido en numerosos casos el delimitar y evaluar cuantitativamente los efectos deseados y secundarios de los medicamentos. Por otro lado, ha crecido bastante el número de principios activos y de sus combinaciones medicamentosas, así como la problemática para conocer mejor las acciones y reacciones de los medicamentos tanto "in vitro" como "in vivo". Esto obliga, por consecuencia, al que se especializa en el campo de los medicamentos, en nuestro caso el farmacéutico, a asumir una nueva función, a saber la de centro de informa ción sobre medicamentos. Lo que exige del farmacéutico una nueva orientación que consistirá en relaciones más profundas con los problemas fisiológicos, bioquímicos, farmacológicos y farmacoterapéuticos. A fin de cumplir su nueva tarea deberá ocuparse más del enfermo, lo que implica que deberá estar listo para asumir una responsabilidad nueva y suplementari.a: la de proporcionar a los médicos y a los pacientes orientaciones y consejos sobre los medicamentos y su modo de aplicación. La diferenciación del trabajo del farmacéutico siguiendo las múltiples fases de la génesis de un medicamento hace que ya no se pueda seguir hablando de un solo tipo de farmacéutico. La fabricación de medicamentos, por solo citar un ejemplo, plantea exigencias distintas según que esté destinado a las ne cesidades de un Hospital o al mercado mundial. Como la pro fesión médica, la profesión farmacéutica debe ramificarse y crear un gran número de especialistas, a fin de realizar todo lo que, en el interés de todos y en los diferentes sectores de la salud pública, se está en el derecho de esperar del farmacéutico, de la persona que se ha especializado en el campo de los me dicamentos. ARS PHARMACEUTICA 465 Pero, atención, que consideremos que el farmacéutico debe especializarse en los distintos sectores de la vida del medica mento no puede interpretarse, como se viene haciendo, de que el farmacéutico se extienda a actividades que nada o muy poco tienen que ver con el medicamento y los problemas sanitarios que conlleva. El farmacéutico, como el médico, ha de especia lizarse, pero, como es lógico, sin dejar de ser farmacéutico y sin abandonar su campo específico. La especíalización del farmacéutico no es ya hoy materia de discusión, salvo en nuestro país, es un hecho admitido in ternacionalmen te. Sin pretender ser exhaustivos se pueden indicar como to talmente establecidas las siguientes e.specializaciones: -farmacéutico de Oficina � farmacéutico de la Administración farmacéutico de la industria -farmacéutico de hospital. Esto no impide que existan otros sectores de activdad, que tienen sus características propias, como pueden ser los farma céuticos militares, los farmacéuticos especializados en análisis clínicos, los farmacéuticos dedicados a la enseñanza e investi gación farmacéuticas, los farmacéuticos clínicos, etc. Resumiendo todo lo anteriormente indicado hemos de re tener que el cambio fundamental de la orientación de los ob jetivos de la actividad farmacéutica es la de preocuparse no sólo y exclusivamente de las propiedades materiales de los me dicamentos (aspectos físico-químico-galénicos) sino que se aproxima y liga, cada vez más, a la necesidad de reconocer las exigencias del paciente, con su conjunto de problemas, fisioló gicos, siquicos, materiales y sociológiCOS, además, claro está, de la acción "in vivo" del medicamento. En definitiva, se trata de un movimiento hacia una orien tación clínica en la educación farmacéutica que como definió la American Association of Colleges of Pharmacy (AACP), tien de a "formar farmacéuticos que puedan hacer frente a los com plejos probl.emas de la prestación de asistencia sanitaria global; que posean tanto el conocimiento como la habilidad que les permita funcionar como especialistas en el uso clínico de los 466 ARS PHARMACEUTICA medicamentos y que puedan aplicar las ciencias biomédicas y farmacéuticas a los problemas prácticos de la terapia por me dicamentos; que estén motivados para participar en la pres tación interdisciplinar de la asistencia sanitaria, y que puedan actuar como educadores e informadores sanitarios" (*). otros puntos decisivos para una programación eficaz l.-La finalidad de los estudios consiste en enseñar el co nocimiento de las leyes fundamentales (ya sea en biología, bio química, química, física, etc.) y de la técnica que permita apli carlos a los problemas dados y de interpretar y evaluar los resultados obtenidos. El amontonamiento de hechos aislados debe, frente a los conocimientos de base, desaparecer a un úl timo plano. 2.-Si, hasta ahora, el conocimiento del medicamento, en tanto como sustancia, era suficiente al farmacéutico, hoy la en señanza del comportamiento del medicamento sobre el indivi duo y su acción son de una gran importancia y por tanto obje tivo a alcanzar indefectiblemente. 3.-Solo cuando se conoce el ejercicio de la profesión se puede comprender los fines de la formación farmacéutica (*,�), Esta acción recíproca del ejercicio de la profesión sobre los fines de los estudios y del éxitoáe la formación sobre la práctica muestran claramente que la formación y la actividad profesio nal no deben ser consideradas como distintas, sino más bien como resultantes de su influencia dinámica recíproca. La fina lidad de los estudios debe ser coordinada a las exigencias pro fesionales. (*) Joseph V. S. WINTOSKY: "Pharmaceuti.cal ,education in the United States of America -professional and graduate". American Journal of Phar macy 146, 3: 75-85 (1974). (**) Este es un tema muy delicado y su mera mención puede herir múltiples susceptibilidades, pero tampoco puede dejar de mencionarse, puesto que es uno de los grupos de prOblemas que preocupan a nivel na cional e internacional. Se plantea la cuestión del número y clase de pro fesores especializados en el dominio de las ciencias farmacéuticas, 'tenien do en ,cuenta que existen varios países que sólo admiten para impartir en señanzas en las Facultades de Farmacia, a titulados farmacéuticos. ARS PHARMACEUTICA 467 No creemos necesario extendernos más en estos puntos y nos remitimos al trabajo ya mencionado del Prof. SAN MARTIN Y más directamente al informe global del Prof. Dr. K. Steiger Trippi relativo a la encuesta sobre los estudios en Farmacia elaborada por el Consejo de Europa (**). Estudio que considera mos básico y trascendental que todos los farmacéuticos espa ñoles, Facultades, Colegios y Administración deberían tener siempre muy presente. Llegados a este punto no nos queda más que dar a conocer el balance final y conclusiones a que llegó la reunión de exper tos sobre la "reforma de los estudios de farmacia convocada por el Consejo de Europa, tras el análisis de datos y opiniones con tenidos en la mencionada encuesta. Esta reunión de expertos tenía como finalidad recomendar los principios para la reforma de los estudios de farmacia que puedan servir como líneas directrices a las autoridades nacio nales (*). Las conclusiones a las que llegaron fueron las siguientes: l.-El papel del farmacéutico El rol del farmacéutico es actuar con eficacia, como espe cialista, en todos los campos del medicamento, contribuir y pro mover la educación sanitaria de la población y salvaguardar la salud pública. El farmacéutico deberá poder ser consultado por el médico y el público. 2.-Ramas a las que los estudios de Farmacia dan acceso Las ramas a las que los estudios de Farmacia dan acceso son: -Oficina -Industria (**) Conseil de L'Europe, Comite de L'enseignement Superieur ·et de la re.cherche. "Enquete sur les Etudes en Pharmacie actuelles et futures dans les Etats membres du Conseil de Cooperation culturelle du Conseil de L'Europe. Strasbaurg, 1-e 15 juin 19·73 (ccc/ESR (73) 43 Rapporteur. Prof. Dr. K. Steiger-Trippi. (*) Canseil de L'Europe. Camite de L'enseignement Superieur et de la recherche. Reunión d'experts sur "la réforme des études de pharmacie". Conelusicns. Strasbourg, 14/5 octubre 1973 (cee) ESR (73) 69. 468 ARS PHARMACEUTICA -Hospital -Administración (por ejemplo, servicios gubernamenta_ les) -Universidad -Biología (análisis clínicos y microbiológicos). 3.-¿Formación general o especialización? Es indispensable que la educación del estudiante en Far macia comprenda materias fundamentales comunes a todos los estudiantes, así como una orientación más especializada de cara a las diferentes actividades del farmacéutico. 4.-Duración de los estudios Los estudios deberán tener una duración suficiente para cubrir las enseñanzas previstas en el apartado 5. 5.-Contenido de los programas El contenido de los programas deberá ser continuamente adaptado a las necesidades futuras de la farmacia. A.-Las materias de base de1Jerán ser: -Matemáticas y estadística -Física -Química (comprendiendo: Química general e Inorgánica, orgánica, Física, Analítica y Bioquímica). -Biología (comprendiendo netamente elementos de Fisio logía, Fisiopatología, Anatomía y Biología celular). B.-Estudios farmacéuticos propiamente dichos Las materias citadas en lo que sigue son las que dan un conocimiento y una formación específicamente farmacéuticas. El farmacéutico debe poseer conocimientos exactos sobre la composición, las formas y presentaciones farmacéuticas, los efectos principales y secundarios, las interacciones y las in compatibilidades. ARS PHARMACEUTICA 469 Con esta finalidad, el estudiante debe seguir cursos de: -Química farmacéutica -Formas farmacéuticas y tecnología (Galénica) -Biofarmacia y farmacocinética -Farmacología -Toxicología -Farmacognosia -Microbiología Por el estudio de estas materias el estudiante adquiere au tomáticamente conocimientos sobre: -La terminología médica -Las farmacopeas -La evaluación de resultados de experiencias. Por el hecho de que el diploma de farmacia debe ser igual mente válido para el trabajo de análisis en las farmacias hos pitalarias, en la industria, y en los Laboratorios gubernamen tales, conocimientos teóricos y prácticos fundamentales de las diferentes ramas del análisis farmacéutico, deben ser enseñadas: -métodos analíticos de las farmacopeas (químicos, físicos, microscópicos, biológicos, microbiológicos) -conocimiento y aplicación de los instrumentos y aparatos analíticos -análisis de mezclas de sutancias farmacéuticas -control de estabilidad (comprendida cinética de las reacciones) -análisis clínicos. El proporcionar informaciones se ha convertído en un he cho básico y una utilización objetiva de estas comunicaciones representa un problema real. La transmisión de los conocimien tos adquiridos plantea, ígualmente, en la Oficína, grandes exi gencias a la conciencia moral y sicológica del farmacéutico. Por tanto los programas de estudios deben comprender también las ma terias siguientes: 470 ARS PHARMACEUTICA - Documentación (elaboración y utilización de sistemas de información). -Farmacologia clínica -Primeros auxilios en caso de accidentes, envenenamien_ tos y de catástrofes. -Legislación farmacéutica y Deontología profesional (comprendiendo la delimitación de competencias en re lación a otras profesiones y su evolución histórica). -Nociones de sicología y de Sociología en relación con las necesidades de la farmacia. Sin una organizac'ión apropiada, el efecto utilitario de to do conocimiento es limitado. Por estas razones, es deseable in troducir en los programas de estudios nociones de materias que se agrupan bajo el concepto de "organización". Este grupo de materias comprende: -Economía de empresa, planificación y dirección de em presas. -Dirección de personal (comprendido formación y per feccionamiento de colaboradores a todos los niveles). -Gestión de Stocks (teniendo en cuenta los reglamentos relativos a la conservación, fechas de caducidad etc.). -Materias comerciales (Contabilidad, inventarios, publi cidad, etc.). El farmacéutico debe estar preparado a tareas públicas. En consecuencia, una enseñanza en los campos siguientes es desea ble: -Obligaciones en política sanitaria -Higiene (por ejemplo, desinfección, purificación de aguas) -Dietética -Cuidados a enfermos y niños -Gerontologia -Medicina preventiva -Prevención de accidentes -Planig familiar -Prevención y control de abusos ARS PHARMACEUTICA 471 6.-M edios y métodos La enseñanza integrada, a pesar de las dificultades que su organización puede presentar, debería poder ser impartida por lo menos a los estudiantes del último curso. Los medios audiovisuales tales como películas, diapositivas, deberán ser utilizadas en la medida en que pueden representar un complemento útil a los programas. Los trabajos prácticos en grupo presentan una utilidad in dudable a condición de que los estudiantes participen activa mente. 7.-¿Título final único para todos los especialistas o títulos di ferentes? No hay mas que un sólo titulo de farmacéutico que, en prin cipio, permite al que lo posee el ejercer todas las actividades re servadas al farmacéutico, pero que, prácticamente, exige una es pecialidad. (El delegado de Italia expresó reserva en relación con este principio expuesto). B.-Equivalencia de diplomas Las autoridades o las organizaciones nacionales competentes deberían considerar como equivalente todo titulo que cumpla las condiciones citadas hasta aquí. Con vistas a facilitar estas tareas, el Consejo de Europa de berá promover la creación de un Consejo Académico Consulti vo. Este organismo tendrá por misión el aconsejar a las autori dades o a las organizaciones nacionales competentes y determi nar si las condiciones anteriores citadas de la equivalencia aca démica de los títulos son cubiertas. 9.-¿Cursos de perfeccionamiento o formación permanente? La validez europea del titulo deberá estar condicionada por la exigencia del titular de mantenerse al corriente de la evolu ción de las ciencias farmacéuticas, por ejemplo siguiendo cursos de "Recyclage" o cursos por correspondencia, etc. 478 ARS PHARMACEUTICA refiere a la venta y traspasos libres, la herencia y los derechos de herederos y huérfanos. Sin someter bajo un control adecua do estos elementos que, en realidad, distorsionan y contradicen el principio, difícilmente podrá seguir siendo defendido. La Farmacia como Servicio Público Hoy por hoy, por respetables que sean las tradiciones, tanto la Medicina como la Farmacia, así como otros servicios primor diales, para la sociedad, han de organizarse para cumplir las exigencias de todo servicio público, aunque sea de una forma atípica. En el caso de las Oficinas de Farmacia, la profesión a cam bio del Monopolio que le concede el Estado debería organizar la prestación dentro de los objetivos de un auténtico servicio público y para ello la primera premisa a que debería responder es cubrir todo el territorio nacional, en igualdad de condiciones, tanto donde es rentable como donde no lo es. De no ser así estamos ante un caso típico de abandono de funciones con to das sus consecuencias. Creando de paso ciudadanos de primera y de segunda. Situación inaceptable para la sociedad y el Es tado. Hemos de recordar que "en las zonas rurales el 37% de la población, aunque parezca paradójico, carece de Oficinas de Far macia (lo que representa el �O% del total de la población)" (*). Mientras que hay una concentración masiva de las Oficinas de Farmacia en las zonas urbanas y entre estas principalmente en las más grandes. Esta situación, en números, se traduce en que el 58% de las Oficinas de Farmacia está en poblaciones de más de 100.000 habitantes. Pudiendo llegarse a la conclusión de que si bien parece ser que el número total de oficinas es sufi ciente sin embargo su distribución es desigual, estando en in ferioridad los pueblos más pequeños (**). Por otro lado, la extensión de la Seguridad Social ha hecho que varíe notablemente el reparto de los puntos de la asisten cia médica. La creación de Ambulatorios de la Seguirad Social (*) Nazario Diaz López: "El futuro de la Farmacia". Acofar XVI, 135: 30-31 (977). (**) F. Mayor Domingo y colab.: "Investigación sobre la asistencia farmacéutica en España" Madrid, 1977, pág. 521. ARS PHARMACEUTICA 479 ha creado una grave distorsión, produciendo un desplazamiento casi total de la población hacia las farmacias instaladas en las proximidades de los mismos, que antes se repartía normalmente entre todas las farmacias de la localidad, dando lugar a un enriquecimiento astronómico de unos pocos "privilegiados" mientras que, el resto de Oficinas, languidece en la mayor pe nuria. Como fácilmente se deduce, la persistencia de la regla mentación actual trae como consecuencia una injusta distri bución de los beneficios profesionales. Propuesta de Organización Cualquier reestructuración del sistema de establecimiento de Oficinas de Farmacia creemos que como mínimo debería tener en cuenta los siguientes principios: 1.- La organización de la distribución de las Oficinas de Far macia ha de intentar cubrir todo el territorio nacional, tanto donde sea rentable como donde no lo sea. Las far macias en zonas rurales de poca población deberán estar subvencionadas económicamente por parte de las tasas que se deberán establecer a cargo de las demás farmacias, se gún su cifra de negocios y sus beneficios. 2.- Hay que establecer la Carta farmacéutica de España, pe riódicamente revisada, que defina los sectores de implan tación de las Oficinas de Farmacia, de acuerdo con las ne cesidades sanitarias. Las Farmacias habrán de establecerse allí donde hagan falta y no donde se le ocurra al farma céutico. Debiendo actuar conjuntamente las autoridades sanitarias y los representantes de la profesión y los usuarios. 3.- El acceso al ejercicio profesional deberá ser por riguroso concurso de méritos con total independencia de la capaci dad económica del solicitante. No se exigirá ningún precio por acceder a una Oficina de Farmacia, solo se hará cargo de las instalaciones y stock, y para hacer frente a estas obligaciones la organización profesional establecerá los con siguientes préstamos. 4.- Cuando una Oficina de Farmacia, ya instalada, quede vacante por defunción o jubilación del titular, el farmacéu- 480 ARS PHARMACEUTICA tico que obtenga la titularidad estará obligado a pagar a su predecesor solo la instalación y el stock. 5.-El régimen de protecciones ya sea por caso de jubilación, defunción y todo lo relativo al derecho de viudas y huér fanos, ha de quedar totalmente desligado del funcionamien to en si de las Oficinas, pasando a cargo de la organización farmacéutica a través del sistema de previsión que se es tablezca, o bien un sistema mixto que enl.azará el régimen general de la Seguridad Social, complementado con el mu tual de la profesión. En un caso u otro dichas pensiones deberán ser dignas y suficientes. Se impone la jubilación forzosa a la edad reglamenta ria y la desaparición total del sistema de privilegios que gravan el funcionamiento de la Farmacia en relación a los derechos de herederos, viudas y huérfanos. Reglamentación que está en contra del principio general de que la propiedad y Gerencia de la Oficina de Farmacia es indisoluble. 6.- La presencia permanente del Farmacéutico en su Oficina es un deber del titular y un derecho del paciente, irrenun ciable. 7.-Se impone una reducción del número de Oficinas por con centración de las actualefl en las ciudades y un reforza miento de farmacéuticos para atender mejor a las pObla ciones rurales más pequeñas. 8.- El objetivo único y primordial que debe perseguir cualquier organización del sector es prestar un servicio público que garantice una dispensación permanente y generalizada, ga rantizado por las Oficinas de Farmacia que prestan un ser vicio ordinario y diario y un servicio de urgencia con perio dicidad variable. La eficacia de estos servicios dependerá, de una parte, de la existencia de un número adecuado de Oficinas, bien distribuidas y equipadas convenientemente y, por otra parte, de una ordenación adecuada del servicio de urgencia. Este servicio deberá cubrir con la misma efi cacia todo el territorio nacional y por tanto como todas y cada una de las Oficinas están cumpliendo la misma labor sanitaria, no es lógico que unos titulares obtengan unos be neficios astronómicos mientras que otros no pueden ni sub- ARS PHARMACEUTICA 481 sistir. Por lo cual el establecimiento de drásticas tasas de compensación interna serán imprescindibles y allí donde sea necesario grandes Oficinas de Farmacia concentrarán cuantos farmacéuticos sean precisos. 9.- Por su parte la Administración y la sociedad, una vez por todas, deberían saber y reconocer que un servicio de distri bución de medicamentos eficaz y de garantía es totalmente necesario en un país y no un lujo y por tanto deberá velar para que se monte de la forma más idónea y no a base de golpes de fuerza y demagogias decimonónicas. El servicio que pueden prestar las Oficinas de Farmacia no es sólo en lo relativo al control de la dispensación, ya de por si im portante, sino que puede y debe ser potenciado en diversas facetas como es el de la información sobre medicamentos, la educación sanitaria, la farmacovigilancia, etc., etc. En definitiva lo que la sociedad debe tener muy claro es que el farmacéutico puede ser un miembro relevante de la organización sanitaria y que puede prestar grandes ser vicios necesarios al país y que actualmente se desaprovecha su capacidad en un tanto por ciento muy elevado. Por lo expuesto puede verse de que realmente no nos repug naría una socialización total del servicio siempre y cuando co rrieran igual suerte otros servicios primordiales de la sociedad. Pues, como hemos repetido en múltiples ocasiones, no creemos que exista ni una buena organización sanitaria liberal o socia lizada, sino que la única posible es aquella que es coherente con el sistema político-económico general que adopte el país. Y, hoy por hOy, dudamos de que fuera una solución y por eso nos inclinamos por una fórmula intermedia que supone, en parte, cierta socialización interna en el seno de la propia organización profesional que puede mantener ciertos incentivos y ventajas de algunos de los principios que han definido y dado vida a las profesiones liberales. Si nos hemos ocupado, con más detenimiento, de la proble mática báslca de la Oficina de Farmacia es porque es la moda lidad de ejercicio mayoritario, y lo seguirá siendo y, por tanto, precisa una reestructuración urgente. En lo que se refiere a otros sectores como pueden ser los 'servicios farmacéuticos de Hospital, Farmacéuticos titula.res, 482 ARS PHARMACEUTICA Farmacéuticos en la Industria, etc., son temas que van a ser ampliamente estudiados en otras ponencias. A mí aquí solo me resta indicar el convencimiento personal, ya reiteradamente expuesto, de que la potenciación de la Farmacia no está en in ventarse nuevas salidas, a los más dispares campos, sino en potenciar la formación y dedicación de los farmacéuticos en aquellos sectores sanitarios en los que es ineludible la presen cia, por sus conocimientos y preparación, de un especialista en el campo de las ciencias farmacéuticas. Política educativa y política de empleo Dentro de este contexto, tampoco puede olvidarse la gran distorsión que se está produciendo en el país, en el seno de múltiples profesiones, por una falta total de planificación y previsiones en la política educativa. Cuando se comprueban cifras del número de farmacéuticos que existen en diversos países europeos con los que hay en Es paña, no hay más remedio que asombrarse y, sobre todo, de cara al futuro. Cuando, por ejemplo, la República Federal Alemana en el curso 1972/73 solo disponía de 716 plazas, en las diversas Facultades, frente a los 10.477 candidatos para iniciar los es tudios de farmacia, nosotros stábamos metidos en la aventura de duplicar el número de Facultades, sobre el papel, para ad mitir indiscriminadamente a cuantos estudiantes lo solicitasen, sin tener en cuenta ni las instalaciones, ni la falta de profeso rado y medios económicos. El ya tantas veces citado informe del Consejo de Europa, sobre los estudios en Farmacia, aconsejaba explícitamente sobre la necesidad de adecuar el número de farmacéuticos formados en los Centros Universitarios con las necesidades del país. "Con el fin de compaginar la afluencia de estudiantes en farmacia a una relación conveniente con las necesidades de farmacéuticos, sería deseable que de una parte las organizaciones profesiona les hagan conocer las previsiones sobre las necesidades a largo plazo, y que, por otra, las Facultades de Farmacia, comuniquen el número de plazas disponibles para nuevas admisiones y el número de Licenciados que se espera que salgan, y que, conjun tamente, se publiquen estos resultados acompañados de comen tarios explícitos. Estas previsiones podrían ser útiles tanto para ARS PHARMACEUTICA 483 la orientación profesional de los estudiantes como para los Or ganos Universitarios". Este es uno de los problemas más urgentes a afrontar y en el cual la Administración es ineludible que se defina. Mañana será tarde. Nosotros lo hemos repetido en múltiples ocasiones, en ponencias, conferencias, y artículos. La única salida es ade cuar la política educativa a la política de empleo, con realismo y sin demagogias. Aquí me remito a 10 expresado en otro lugar : "No debe olvidarse que la Universidad financiada por el pueblo a través del Estado, debe estar al servicio del pueblo. Y la sociedad entera -a través de sus representantes elegidos y sus expertos contratadosdebe decidir cómo quiere que la Uni versidad le sirva, cuanto quiere que la Universidad le cueste y qué problemas espera que la Universidad le solucione. Formar un buen profesional universitario es algo costoso. La sociedad está interesada en contar con los profesionales com petentes que realmente se necesitan, aunque su formación sea cara. Pero, actualmente, la Universidad, despreciando los inte reses del pueblo, está formando demasiados "profesionales" de una increible incompetencia, muchos de ellos condenados de antemano, al paro y la frustración, mientras que no cumple con su obligación de suministrar a la sociedad el número mínimo de profesionales competentes que ésta necesita. Jesús Mosterin, en la Tribuna de "La Vanguardia" hace meses, definía en sus justos términos el problema : l.-Por mucho que la sociedad necesite profesionales, una institución (Facultad, Escuela Técnica, etc.), en un momento dado, no puede formar más profesionales que los que puede formar, es decir, que los que sus instalaciones, medios, profe sorado competente, etc., permitan formar. Esto marca un techo al número de aspirantes que pueden ser admitidos por la ins titución sin tomarles el pelo a ellos y a la sociedad. 2.-Por muchos profesionales que las instituciones puedan estar en condiciones de formar, sólo está justificado que el Es tado pague la formación del número de profesionales que la sociedad necesite. Una política universitaria democrática y racional, que no deje desatendido al pueblo, ni le tome el pelo, ni despilfarre su 484 ARS PHARMACEUTICA dinero no puede dejar que el azar o la moda del momento de termine el número de los estudiantes que cada año inician una determinada carrera. Hay que fijar un cupo en función de las necesidades previsibles de la sociedad. Si ese cupo es superado por los aspirantes, habrá que establecer un "numerus claussus" y pruebas de selectividad intelectual. Si no es alcanzado, habrá que crear estímulos que atraigan aspirantes. Por supuesto que damos por sentado que los fines de la Universidad no son meramente profesionales, sino que su ac tuación es mucho más amplia, tema del que nos ocuparemos otro día, así como que la Universidad debe estar abierta a todos los que posean las cualidades pertinentes, esforzándose para que la "igualdad de oportunidades" llegue a ser una auténtica realidad. Pero, frente a estos planteamientos de una auténtica polí tica universitaria democrática, coherente y racional, se elevan aquí y allá propuestas que, aunque bien intencionadas, son de difícil acercamiento a una realidad objetiva" (*). Pero para hacer viable cualquier reestructuración de una profesión ha de haber voluntad decidida, dentro de la misma, para afrontar, con valentia, una auto crítica sincera, por duro que sea, pero, al mismo tiempo, la sociedad y la Administración deben asumir con responsabilidad y firmeza la situación, para actuar solidariamente con quienes no persiguen otro objetivo que seguir cumpliendo, con eficacia, la alta misión sanitaria que, durante siglos, generaciones y generaciones de farmacéu ticos han venido dispensando al país. (*) José-Luis Valverd·e: "Políti.ca educativa y política de empleo". Diario IDEAL. Granada, viernes 15 julio 1977. ARS PHARMACEUTICA Primeras Jornadas Farmacéuticas PLANES DE ESTUDIO Y CAMPOS DE SALIDAS PROFESIONALES DEL FARMACEUTICO CONCLUSIONES 485 1.- La misión y funciones de las Facultades de Farmacia son el enseñar las ciencias farmacéuticas y habilitar para el ejercicio profesional. Por tanto, los problemas académicos y de la profesión se entrelazan e interrelacionan. 2.- El rol del farmacéutico es actuar con eficacia, como espe cialista, en todos los campos del medicamento, contribuir y promover la educación sanitaria de la población y sal vaguardar la salud pública. El farmacéutico deberá poder ser consultado por el médico y el público. 3.- Ramas a la que los estudios de farmacia dan acceso Las ramas a la que los estudios de farmacia dan acceso son: Oficina ; Industria ; Hospital ; Administración (por ejemplo, Farmacéuticos titulares) ; Universidad ; Análisis Clínicos. 4.- :Es indispensable que la educación del estudiante en far macia comprenda materias fundamentales comunes a to dos los estu,diantes, así como una orientación más especia lizada de cara a las diferentes actividades del farmacéutico. 5.- Contenido de los programas: El contenido de los programas deberá ser continuamente adaptado a las necesidades futuras de la farmacia. Las materias de base deberán ser : Matemáticas y estadística ; Física ; Química (comprendiendo Química general e Inorgánica, Orgánica, Física, Analítica, Bioquímica y Biología (comprendiendo netamente Elementos de Fisiología, Fisio patología, Anatomía y Biología celular). 6.- Estudios farmacéuticos propiamente dichos: Las materias citadas en 10 que sigue son las que dan un conocimiento y una formación específicamente farmacéu ticas. 486 ARS PHARMACEUTICA El farmacéutico debe poseer conocimientos exactos sobre la composición, las formas y presentaciones farma céuticas, los efectos principales y secundarios, las inter acciones y las incompatibilidades. Con esta finalidad, el estudiante debe seguir cursos de: Química farmacéutica; Formas farmacéuticas y tec nología (Galénica); Biofarmacia y farmacodinámica; Far macología ; Toxicología; Farmacognosia; Microbiología sanitaria. Por el estudio de estas materias el estudiante adquie re automáticamente conocimientos sobre: la terminología médica; las farmacopeas; la evaluación de resultados de experiencias. 7.- Por el hecho de que el diploma de farmacia debe ser igual mente válido para el trabajo de análisis en las Oficinas, en la industria, y en los Laboratorios gubernamentales, conocimientos teóricos y prácticos fundamentales de l.as diferentes ramas del análisis farmacéutico deben ser en señadas. 8.- El proporcionar informaciones se ha convertido en un he cho básico y una utilización objetiva de estas comunica ciones representa un problema real. La transmisión de los conocimientos adquiridos plantea, igualmente, en la Ofi cina, grandes exigencias a la conciencia moral y sicológica del farmacéutico. Por tanto, los programas de estudios de ben comprender también las materias siguientes: Docu mentación; Farmacología clínica; Primeros auxilios en caso de accidentes; Legislación farmacéutica y Deontolo gía profesional e Historia; Nociones de Sicología y de So ciología en relación con las necesidades de la farmacia. 9.- Sin una organización apropiada, el ·efecto utilitario de todo conocimiento es limitado. Por estas razones, es desea ble introducir en los programas de estudios nociones de materias que se agrupan bajo el concepto de "Organiza ción" y Administración farmacéutica. 10.- El farmacéutico debe estar preparado a tareas públicas. En consecuencia, una enseñanza en los campos siguientes es deseable : Obligaciones en política sanitaria; Higiene; ARS PHARMACEUTICA 487 Dietética ; Medicina preventiva; Planning familiar ; Pre vención y control de abusos. 1l.-Estas orientaciones deberán seguirse necesariamente si queremos homologar nuestros estudios con los países del Consejo de Europa, lo que nos permitirá en su día, el que nuestro título sea considerado equivalente con el de los mencionados países. 12.- Si hasta ahora el conocimiento del medicamento se cen traba fundamentalmente en sus propiedades materiales aspectos físico-químico-galénicos), hoy la enseñanza del comportamiento del medicamento sobre el individuo y su acción son de gran importancia. 13.- Existe la necesidad de un movimiento hacia una orienta ción clínica en la educación farmacéutica que tiende a formar farmacéuticos que puedan hacer frente a los com plejos problemas de la prestación interdisciplinar de la asistencia sanitaria, así como los conocimientos que les permita funcionar como especialistas en el uso clínico de los medicamentos y que puedan aplicar las ciencias bio médicas y farmacéuticas a los problemas prácticos de la terapia por medicamentos. 14.- Por tanto, quienes desconocen el contenido de la forma ción científica y profesional que requiere y exige la acti vidad farmacéutica, en nuestros días, difícilmente puedan orientar las diversas enseñanzas a los objetivos específicos a los que se dirige nuestra profesión. 15.- Los planes de estudio de Farmacia se han de montar para satisfacer las necesidades de los auténticos farmacéuticos que necesita la sociedad y no adaptar dichos planes a las múltiples actividades parafarmacéuticas y extrafarmacéu ticas a las que están dedicados algunos farmacéuticos. El país necesita farmacéuticos y es deber de las Facultades formarlos. 16.- No obtante, si después de terminar la licenciatura, algu nos titulados, por oportunidad u otra circunstancia, desean prepararse para otra actividad parafarmacéutica, son muy libres de hacerlo y las Facultades, dentro de sus posibili dades, podrían crear cursos, dentro del tercer ciclo, para