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La novela bíblica

Varela Moreno, María Encarnación

Abstract

Resumen de la Tesis Doctoral presentada por M.• de la Encarnación Varela Moreno bajo la dirección del Catedrático Dr. Don David Gonzalo Maeso el día 1 de Julio de 1974 en la Universidad de Granada, y juzgada por el Tribunal constituído de la forma siguiente: Presidente: Dr. D. Federico Pérez Castro, catedrático de la Universidad Complutense de Madrid. Vocales: Dr. D. Darío Cabanelas Rodríguez, D. Andrés Soria Ortega, D. David Gonzalo Maeso, catedráticos de la Facultad de Filosofía y Letras de Granada. Secretario: Dr. D. Miguel Gual Camarena, catedrático de la Facultad de F. y Letras de Granada.

Full text

LA NOVELA BIBLICA (*) L A ascendencia de la Biblia, en cualquie aspec o y época en que se la conside e, es innegable. Cie amen e ha eni do sus ases de descenso; pe o, en gene al, podemos a i ma que, de un modo u o o, el a is a, el li e a o, el pensado y el homb e de la calle, se han de enido a e lexiona sob e algún aspec o, pe sonaje, episodio, máxima o exp esión cualquie a del Sag ado Lib o, y esa conside ación, como un ge men ac i o y p o echoso, ha uc i icado en su espí i u y su ac i idad. En nues os días, as una época de lamen able decadencia y apa ía en los siglos XVIII y XIX, se obse a un esu gimien o y la o mación de una nue a ac i ud que se a ex endiendo, aunque len amen e, del biblis a o simple e udi o a la masa popula ; pa sando po dis in os medios de e:x;p ·esión más o menos a o  unados. * Resumen de la Tesis Doc o al p esen ada po M.• de la Enca nación Va e la Mo eno bajo la di ección del Ca ed á ico D . Don Da id Gonzalo Maeso el día 1 de Julio de 1974 en la Uni e sidad de G anada, y juzgada po el T ibunal cons i uído de la o ma siguien e: P esiden e: D . D. Fede ico Pé ez Cas o, ca ed á ico de la Uni e sidad Com plu ense de Mad id. Vocales: D . D. Da ío Cabanelas Rod íguez, D. And és So ia O ega, D. Da id Gonzalo Maeso, ca ed á icos de la Facul ad de Filoso ía y Le as de G anada. Sec e a io: D . D. Miguel Gual Cama ena, ca ed á ico de la Facul ad de F. y Le as de G anada. M.a DE LA ENCARNACIÓN VARELA MORENO [2] Una de es as o mas de exp esión del espí i u bíblico es la no ela, géne o an en boga en nues o iempo, an discu ido y an di ícil de log a con pe ección en lo que al con enido bíbli co se e ie e. Pa a un análisis ace ado y homogéneo se p esen a una g a e di icul ad: la a iedad de es ilos, las dis in as mo i acio nes de los au o es, su in encionalidad, e c; odo ello hace nece sa io un es udio de los au o es en pa icula . Son muy dis in os en sus na aciones un au o como Thomas Mann, po ejemplo, que esc ibe con no o ia mo i ación polí ica y cuyos pe sonajes bíblicos son símbolo de algunas es uc u as, o Rosen eld, ina men e i ónico al p esen a nos a su ey Salomón, o Pa Lage k is , que esconde un p oblema eligioso pe sonal as las páginas de su no ela Bla abás. De esas di e encias se de i an ob ia men e unos es ilos muy dis in os en e sí, di e en es modos de a a los emas y ajus a se a los ex os, y aun en el mismo au o a ían bas an e, a eces, unas ob as de o as, en cuan o al ondo y a la o ma. Es e es el mo i o de habe dedicado una e ce a pa e del abajo al es udio de ob as y au o es en pa  icula , dis inguiendo en e las no elas: las de ema ne amen e bíblico (Capí ulo I), las que sólo con ienen elemen os bíblicos, aunque el ema no lo sea es ic amen e (Capí ulo II) y, po in, las de í ulo omado de la Biblia, aunque ésa sea la única apo  ación a nues o ema (Capí ulo III). En es a e ce a pa e hemos a ado de coo dina dos ac o Tes: c onología y nacionalidad, pa iendo de las no elas del siglo XVIII has a los úl imos í ulos apa ecidos, dado que muchos au o es ac uales se han inspi ado en no elas an e io es . .La Biblia uen e de inspi ación uni e sal Du an e muchos siglos se c eyó que la in luencia del pueblo de Is ael en el á ea cul u al había sido casi nula. Se excep uaba, .sí, odo el caudal de adiciones y ondo li ú gico he edados po la Iglesia C is iana de la Sinagoga, pe o no mucho más. A al desconocimien o ha con ibuido quizá la al a de ape u a del '€lemen o judío, pe o posiblemen e la ac i ud hos il del mundo ,occiden al ha jugado un impo an e papel en el aislacionismo y al a de ape u a del sec o judaico. {3] LA NOVELA BÍBLICA 47 Hoy es á o almen e demos ado que la in luencia heb aica en Eu opa y aun en odos los países ci ilizados no se limi a al campo eligioso; ambién en la Lingüís ica, Filoso ía, Ciencias, Li e a u a, A e e Ins ucciones sociales, el judío de la Diáspo a ha deposi ado su semilla en los países que ha ·eco ido, y, de igual modo, en el mundo islámico, la cul u a, eología, esc i u ís ica, de echo e ins i uciones en gene al, han ecibido inne gable in luencia de es e o o pueblo semi a que du an e an os siglos y en an os países han con i ido con sus he manos de aza y de lengua (1). El campo inmenso y suges i o de las A es plás icas es uno de los que más cla amen e os en an la acción del in lujo bíblico. Las igu as de la Biblia si ie on al a is a pa a e l.ej a una si uación conc e a: pensemos, po ejemplo, en el Moisés de Miguel Angel, más a lé ico qu_e mís ico; su au o no se limi ó a c ea , según su concepción pe sonal, la igu a del caudillo de Is ael. En el as ondo de esa escul u a subyace la alego ía del pon í ice Julio II pa a cuya umba ue esculpido el Moisés. Igualmen e, el ju enil Da id del lo en ino Dona ello es la en ·Ca nac'ión de su pequeña ciudad- epública, que se de iende a le osamen e con a el a aque de sus gigan escos ad e sa ios. De modo análogo los pe sonajes bíblicos si ie on al a is a pa a e leja un es ado de ánimo conc e o, como puede obse  a se en la di e encia en e la Piedad del Va icano, ob a de ju en ud de Miguel Angel, y la aus e a Piedad de la ca ed al de Flo encia, o la aún más aus e a Piedad Roáanini de una es i lización ex ao dina ia, ob a de madu ez del a is a. Si pensamos en au o es de ob as de a e bíblicas hemos de des aca en e muchos al genial pin o holandés Remb and ; es el a is a indi idual más in e ·esado po los emas de la Bi blia, an o del An iguo como del Nue o Tes amen o, y uno de los que mejo cap an el espí i u bíblico en un ambien e nada ácil pa a su exp esión a ís ica. Al iun a la Re o ma en Ho- 1 RoTH, CÉCIL: La con ibución judía a la ci ilización, Ed. Is ael, Buenos Ai es, 1946. GoNZALO MAESO, D.: El Legado del Judaísmo Español, Edi o a Nacional, Ma· ·d id, 1972. M.a DE LA ENCARNACIÓN VARELA MORENO [41 landa, disminuye no ablemen e la iconog a ía ca ólica que llenaba las iglesias en los años an e io es, no obs an e, a Rem b and se le pe mi e pin a , y como, pó o a pa e, los holan deses emancipados de España acogen libe almen e a los judíos expulsados de la Península, el pin o pudo con a con modelos é nicamen e muy ap opiados. En cuan o a emas y pe sonajes, los hay que se epi en in cansablemen e, como Da id, que a e olucionando según la men alidad de la época: Da id jo en, como el p o o ipo del ca balle o que lucha con a el mal (Pla os del Teso o de Chip e, del s. IV); Da id en su ace a menos ejempla , el episodio de Be sabé (a en u a muy disculpable ·en el s. XIV eudal); Da id iun an e sob e Golia , ípico del Renacimien o; Da id en su aspec o más ealis a, como un jo en llamado a una misión quizá demasiado g ande pa a él, según la concepción ba oca de Remb and , e c. Los mismos con as es apa ecen en o as escenas bíblicas; hay una di e encia abismal en e el Salomón ca olingio de ma il del Lou e, y el ba oco encuen o del ey con la Reina de Saba de la época de Rubens, donde el co ejo de los dos eyes es el e a o del ambien e de los palacios eu opeos del Lou e o de Schonb unn; Salomón _se a adap ando a la modalidad de una sociedad ica y so is icada. El Nue o Tes amen e iene ambién innume ables emas cla es: Cenas, C uci ixiones, Descendimien os, e c., e c. Los es pañoles Ribe a, Velázquez, Mu illo, G ega io He nández, Alonso Cano y o os muchos, cuen an con una abudan e p oducción bí blica en la que no nos es posible de ene nos. En el aspec o musical, dejando a un lado la posible in luen cia del can o sinagoga! en el g ego iano - esis de endida con incen emen e po a ios au o es ( 2)-cabe señala de un modo especial un géne o, el o a o io, una igu a, Hiindel, ¿Un ema? Se ía imposible de e mina uno sin se injus os con los demás. Quizá los Salmos sean las piezas a adas más a menudo, pe o no podemos ol ida las Pasiones u o os innume ables mo i os del An iguo y Nue o Tes amen o. 2 CoRBÍN, SoLANGE: El Can o G ego iano, en La Música, ol. I, pp. 83-90. (5] LA NOVELA BÍBLICA 49 El o a o io iene su ge men en I alia; comenzó siendo una .canción eligiosa b e e y sencilla, pe o con Giacomo Ca issimi adqui ió g an desa ollo, y desde 1660 se usó en Viena en la época cua esmal con o ma escénica o pu amen e musical. La época de mayo pe ección del o a o io co esponde a la de los cinco clásicos: Bach, Handel, Haydn, Moza y Bee ho en. El segundo d:e ellos, Handel, compuso 14 o a o ios bíblicos (3), el más monumen al de odos, Messiah (1742) es quizá una de las más emo i as aducciones musicales del E angelio. El siglo XX ompe los moldes musicales clásicos y omán i cos; el angua dismo de S awinsky, el es ilo dinámico y audaz de su Sin onía de los Salmos ( 1930) y de Babel ( 1955), o de su más ecien e composición bíblica, Ab aham e Isaac ( 1964) ma  ·Ca á la up u a con la adición clásica an e io . Tan o S awinsky como Shonbe g, cada uno desde un polo dis in o, ma can las di ec ices de la música mode na, de la que ampoco es á ausen e el elemen o bíblico. Cabe p egun a se en qué medida in luye la Biblia en es e mo imien o musical; se ía un es udio in e esan e de e mina el en oque ascenden e de los espi i uales neg os que ue on los p ecu so es del Jazz. Cie  amen e los neg os ame icanos can aban sus aleg ías y sus penas, el es ue zo en el abajo, pe o es os wo ksongs espi i ua les ilus ados po Mahalia Jackson no e an sólo la e asión del que se e ugia en la d oga del i mo, sino ambién el gemido del homb e que se acoge a Dios y busca en El su libe ación. En es os úl imos años han apa ecido una se ie de ópe as ack: Jesus Ch is Supe s a , Godspel, e c., que e elan una audaz concepción de la música inspi ada en emas bíblicos. Jesus Ch is Supe s a es quizá la más in e esan ·e po la o i ginalidad que supone en 1970 una ob a de es e géne o. Sus au o es, Tim Rico y A. Lloyd Webbe , se p oponen na a la his o ia de Jesús en su ace a pu amen e humana; ésa es la ca ac e ís ica de es e ipo de ob as. a Joseph (1743), Is ael in Egyp (1736-37), Joshua (1747), Debo ah (1733), Jeph ha (1751), Samsón (1743), Saúl (1738-39), Salomón (1748), A halia (1736), Susanna (1748), Bel hazza (1744), Es he (1720 y 1732), Judas Machabaeus (1746), Messiah (1742). so M.a DE LA ENCARNACIÓN VARELA MORENO [6] En España pod íamos ci a odo el caudal de can os popu la es con alusiones más o menos di ec as a la Sag ada Esc i u a; conc e amen e en un géne o an ípicamen e andaluz como el Can e Jondo que pod ía pa ec-e más ajeno a dicha in luen cia, encon amos abundan e ma e ial pa a nues o ema en los dis in os subgéne os : sae a, illancicos, se illanas bíblicas, ma  ine e, solea es e c. La in luencia de la Biblia en la Li e a u a es aún mayo . La sencilla piedad mede al nos ha legado una se ie de ob as -en las que los emas e angélicos se epi en una y o a ez mezclados ecuen emen e con leyendas mi ológicas y an ás icas, o es mal ados de alusiones a· pe sonajes del An iguo y Nue o Tes a men o. Es ecuen e en es a época la abundancia de anac o nismos; las igu as e angélicas es án adap adas al ca ác e he oico del homb e medie al y no es ex año encon a a los após oles como gue e os o como nobles de su iempo. Muy dis in as de las an e io es son las monumen ales ob as de Mil on, Víc o Hugo y Racine, los poemas in imis as de Vigny, Claudel y Peguy o los d amas bíblicos de Osea Wilde y And é Gide. En la li e a u a ac ual abundan los au o es que, sin deja de inspi a se en la Biblia, lo hacen, sin emba go, desde un án gulo de pe sonal iden i icación con los d amas sociales de su iempo; sus pe sonajes son los ma ginados, los p esos, los en e mos, lus e ugiados, e c. En sus ob as se encuen an ac uali zados los p oblemas del homb e del an iguo Is ael y de odos los iempos. Véase el siguien e cu ioso pa alelo en e los su i mien os del poe a y los que el Salmis a desc ibe, con isión me siánica, en el Salmo 22: "Dios mío, Dios mío ¿Po qué me has abandonado? Soy una ca ica u a de homb e, el desp ecio del pueblo. Se bu lan de mí en odos los pe iódicos. Me odean los anques blindados, es oy apun ado po las ame allado as y ce cado de alamb adas las alamb adas elec izadas. Todo el día me pasan lis a. Me a ua on un núme o. [7] LA NOVELA BÍBLICA Me han o og a iado en e las alamb adas y se pueden con a en una adiog a ía odos mis huesos. Me han qui ado oda iden i icación. Me han lle ado desnudo a la cáma a de gas. Y se epa ie on mis opas y mis zapa os. G i o pidiendo mo ina y nadie me oye, g i o con la camisa de ue za, g i o oda la noche en el asilo de en e mos men ales, en la sala de en e mos incu ables, en el ala de en e mos con agiosos, en el asilo de ancianos; agonizo bañado de sudo en la clínica del siquia a, me ahogo en la cáma a de oxígeno, llo o en la es ación de policía, en el pa io del p esidio, en la cáma a de o u as, en el o elina o, es oy con aminado de adioac i idad y nadie se ace ca pa a no con agia se. Pe o pod é habla de í a mis he manos. Te ensalza é en la eunión de nues o pueblo. Resona án mis himnos en medio de un g an pueblo. Los pob es end án un banque e. Nues o pueblo celeb a á una g an ies a. El puebl'o nue o que a a nace " (4). 5I La apo ación heb eo...,bíblica a la Lengua y Li e a u a Espa ñola ha sido especialmen e aliosa en odas las épocas. Cie as exp esiones ales como: "Es un Sansón"·, "HechJa una Magaale na'·, "E es más pob e que Láza o", e c., así como nume osísimos nomb es de la onomás ica y oponimia española, i·enen sus aíces en el An iguo o Nue o Tes amen o. En la Li e a u a Española apenas si nos a e emos a en a , po que odo lo que dijé amos se queda ía co o. Pensemos, po ejemplo, en el espí i u eligioso que p eside cualquie c eación medie al como el Can a de Mio Cid o los poemas de Be ceo, las exp esiones de aíz bíblica que pueden encon a se incluso en 4 CARDEKAL, ERNESTO: An ología, Ed. San iago; San iago de Chile, 1967, pp. 65-66. C . Sal 22. 52 LA NOVELA BÍBLICA [SI El Laza illo o El Quijo e, en los au os de Calde ón, en los esc i os de nues os mís icos, e c., e c. Finalmen e, como es lógico, encon amos es e ema en el sép imo A e, aunque de un modo no muy a o unado. En ge ne al, las películas bíblicas se educen a g andes supe p oduc ciones no eame icanas, b illan es, apa a osas y a i iciales. De es e juicio an nega i o quizá pod ía sal a se El E angelio según San Ma eo de Pasolini, pe o de odos modos esul a algo seca, du a y nega i a. Como esumen de es a p ime a pa e, podemos conclui con la a i mación de que se an sucediendo, a a és de la his o ia, dis in as concepciones ace ca de Dios y de lo sob ena u al, con cepciones que, ine i ablemen e, a ec an al sec o bíblico. Ap oximadamen e desde el año 550 a 1150, iene luga , en Occiden e sob e odo, un p edominio de lo sob ena u al en odos los ó denes. La inalidad de oda ac i idad humana e a el s·e  icio de Dios, y la exp esión a ís ica de ese se icio da luga a la p o unda eligiosidad del ománico; el Homb e y la Na u a leza es án subo dinados a Dios, cuya e ibilidad se suele e p esen a en escenas apocalíp icas del Juicio Final, luchas de ángeles, e c. En una segunda e apa (1150-1470), encon amos dis in a e lación en e el homb ·e y la di inidad; la igu a del Reden o se ace ca más al sen imien o, inspi a con ianza, pie de la e ibi lidad ománica. En el a e apa ece el gó ico, un nue o es ilo de i ado de la concepción de Dios-Homb e. Los emas p incipa les son: la Pasión, la Piedad, el Descendimien o, e c., es deci , los alusi os a la Redención. El Renacimien o ma ca una nue a e apa que se p olonga á has a el Ba oco, en la que las concepciones e olucionan hacia la idea del homb e-Dios, hacia la idea de }a g andeza humana del homb e, hacia la exal ación de la c ia u a no sólo como ima gen de Dios, sino como a í ice de su ue za c eado a. Los emas p e e idos son: la Resu ección, C is o iun an e sob e la mue e, los pecado es a epen idos que iun an sob e el peca do, como la Magdalena y S. Je ónimo. Todas las mani es acio nes cul u ales de es a época se de i an de una concepción emi nen emen e an opocén ica. [9] LA NOVELA BÍBLICA 53 Una cua a época ma ca la nue a dimensión, el homb e au óc ono. En nues o iempo se ab e un abismo en e Dios y el homb e; és e se c ee au óc ono, e in en a sus i ui a Dios po o os dioses : la Na u aleza, la Razón, la Máquina, e c., y las o  mas cul u ales es án en unción de esos pequeños dioses. Pa a lelamen e a eniendo luga en cie os ambien es ju eniles un edescub imien o de la pe sona de Jesús, y se sub aya en ono con es a a io la ac i idad de C is o en su a o con los pecado es y publicanos, su pob eza y su epulsa hacia cie as leyes im pues as po la au o idades. Todo ello mani ies a, po una pa e un deseo de au en icidad y since idad, y po o a, una pos u a de echazo con a las ins i uciones en gene al. LA NOVELA BIBLICA Las mismas no as que igen las dis in as mani es aciones. cul u ales que señalábamos an e io men e, se dan en odo lo > e e en e a la no ela de ema bíblico. En el campo de la li e a u a na a i a -no se puede llama a odo es ic amen e no ela- ienen luga a ios momen os: Apóc i os, leyendas bíblicas o simples in luencias en emas p o anos. Es e ipo de composiciones si e de semilla a las no elas bíblicas p opiamen e dichas. Hemos analizado, pues, la no ela en el mode no sen ido de la palab a, es deci , el géne o así lla mado que apa ece en el siglo XVIII. A lo la go de la his o ia de la Li e a u a se han dado nume osas de iniciones de la no ela como géne o li e a io, no siem p e muy ace adas, bas an e dispa es e incluso con adic o ias. Menéndez y Pelayo a i ma a es e espec o : "En an en el géne o no ela el cuen o y la leyenda, la pin u a de cos umb ·es y la desc ipción de hechos ma a illosos. Desde el géne o he oico, de gene ación de la epopeya, has a el pas o il, ex ensión de la poesía bucólica ... unas eces es án en p osa, o as en e so, o as en p osa en emezclada con e sos ... son las composiciones más lib es en su o ma y menos educ ibles a moldes de e minados, 6o M.a DE LA ENCARNACIÓN VARELA MORENO [16] Po úl imo, exis e un g upo de no elis as que p esen an una de e minada p oblemá ica, ya la solucionen de una u o a o ma, ya dejen el con lic o sin o ece espues a. Son na acio nes muy in e esan es po su in en o de esol e una si uación di ícil, o po el deseo del au o de de ini se en un sen ido o en o o. De es e es ilo es la ob a de Lanza del Vas o, Judas, que p e sen a el ema de la no iolencia; Ba abás, de Pa Lage k is , ,exp esión d amá ica de la angus ia exis encialis a de su au o : "Cuando sin ió llega la mue e, a la que siemp e ha bía enido an o miedo, dijo en las inieblas, como si e, ellas hablase: -A í encomiendo mi espí i u.', ( 15) En La Ciudad Inicua, Kamil Husayn plan ea el p oblema de la conciencia mo al, y señala los e ibles males que pueden se p o ocados po el homb e, cuando és e no sigue los impe a i os de su conciencia. Finalmen e, Yigal Mossinsohn en su no ela Judas adop a una ac i ud o almen e hos il al C is ianismo. Al con a io que o o heb eo, Sholem Ash, que desp ecia al discí pulo aido , el is aelí ei indica la igu a de Judas, a la ez que insis e undamen almen e en dos ideas : a) la cues ión del mi o de Jesús y de la alsedad his ó ica de los E angelios, b) el C is ianismo como c eación de Pablo de Ta so. En el segundo apa ado, la mo i ación his ó ica, se pueden encuad a una g an pa e de los no elis as es udiados (16), que han a ado de esc ibi no elas basadas en la his o ia bíblica. El hecho de clasi ica los den o del géne o his ó ico no quie e deci que hayan hecho "his o ia" en el sen ido es ic o de la palab a; la Sag ada Esc i u a ha sido una uen e de inspi a ción, pe o no la única, de ahí que la mayo ía se haya deslizado ·en una exhibición de an asía imp opia del espí i u bíblico. En gene al no se ad ie en g andes o iginalidades; F ank Slaugh e es el que mejo se adap a a los hechos al como apa- 15 LAGERKVIST, P.: Ba abás, Emecé Edi o es, Buenos Ai� es, 1952, p. 125. 16 Slaugh e , L. Wallace, Núñez Alonso, L. de Wohl, N. N. Wein eb, Jay Williams, Robe Pi ze , Lloyd Douglas,, R. Bacchelli, Flaube , Dumas, Sienkie wicz y Sholem Ash. [ 17 J LA NOVELA BÍBLICA 6! ecen en la Biblia, pe o solamen e en las úl imas no elas de su se ie, en las p ime as caía en las mismas inexac i udes y libe  ades que los demás. La mo i ación polí ica es á ep esen ada po los au o es he b eos sionis as, de una pa e, y po Thomas Mann, de o a. Los p ime os, median e la e ocación de las an iguas ges as de Is ael, p omo iendo la idea sionis a en los judíos de los ghe os cen oeu opeos y usos; los esplendo es de la an igua mona quía y la desc ipción de las bellezas na u ales del país de sus an e pasados u ie on que cala p o undamen e en aquellas pe sonas que i ían some idas a una b u al op esión. Po o a pa e, Ab aham Mapu se si ió de sus no elas, sob e odo de 'Ahaba Siyyón pa a a aca a los hasidim, compa ándolos con los sa ce do es cha la anes e hipóc i as y con los alsos p o e as de Is ael. El judío alemán, Thomas Mann, sigue en su ob a una idea undamen al, Q'lle es el mó il de a ias de sus no elas: la lucha po la democ a ización de Alemania. El impe ialismo de Gui lle mo es, pa a el no elis a, una ase de decadencia, de cuya ideología él mismo p e ende libe a se. Es a pugna en e la Ale mania impe ialis a, con encida de su p opia ue za, y la De moc acia nacien e, en e las Tinieblas y la Luz, en e la Mue e y la Vida, en e su posición bu guesa y su libe ación, se e e lejada como un lei mo i en las no elas de ema bíblico Las Tablas de la Ley y el ciclo de no elas sob e José: Moisés en su p ime a época, que ac úa po sí mismo, de un modo au osu i cien e, obsesionado po c ea un pueblo ue é y pu o (17), en e al Moisés humilde, conscien e de sus acasos, dispues o a ayuda al pueblo que guía más que a manda le; la ase inma du a del sobe bio José de Egip o, que ha e olucionado has a su pe a el indi idualismo, y iun a en la madu ez del homb e adul o. Na u almen e pa a acomoda el ela o bíblico a una in en ción de e minada es necesa io, a eces, alsea los ca ac e es o al e a el ex o. Es e hecho, unido a una posible in luencia de 17 Es la idea del supe homb e de Nie szche, siemp e la en e en Alemania, que llega á a su pun o máximo en la época nazi. 62 M.a DE LA ENCARNACIÓN VARELA MORENO [ 8] F eud, hace que las no elas de Thomas Mann sean li e a ias e ideológicamen e muy icas, si bien desde el pun o de is a bíbli co no se puede deci lo mismo. Dos au o es enca nan la endencia humo ís ica, el ancés Jean E el y el no eame icano Isaac Rosen eld. Jean E el lanza una no ela o iginal, a base de dibujos, con un ex o c í ico-humo ís ico, sob e los sucesos, p oblemas y de ec os de la sociedad ac ual: La no ela de Adán y E a, aduci da al español po Camilo José de Cela. E el iene una o ma cu iosísima de concebi el Pa aíso, y lo mismo a Dios, Adán, E a y el Demonio que son los cua o p o agonis as. Se a a de una c í ica genial, a eces poco se ia; su isión op imis a y aleg e de Dios puede hace nos pensa en una concepción in an il de los más ascenden ales asun os. Sin emba go, su cla idad, sen cillez y simpa ía la hacen una pequeña ob a de a e. Isaac Rosen eld e leja en su no ela El Rey Salomón, el es ado sicológico del judío si uado en una enc ucijada en e la espe anza mesiánica y la si uación eal en que i e. Rosen eld i ió en Chicago, du an e oda su ida se sin ió judío iden i i cado con el des ino de su pueblo, con su adición, con sus cos umb es, con su eligión, a la ez que se encuen a inme so en un con ex o ex año; su men alidad es á cabalgando en e dos mundos dis in os. Al lee sus ob as se adi ina en ellas, po una pa e, al judío, po o a, al ame icano. Tal si uación se esume en una sín esis humo ís ica, cómica, pe o que no deja de ene mucho de ágica. Mien as el humo de E el es ie no -y sencillo, i ónico, pe o a la ez ingenuo, el de Rosen eld posee un ma iz ama go, se de duce de él la ensión in e na del homb e di idido. No obs an e, ·el au o no se desepe a, no a aca con iolencia, se e ugia en la i onía y espe a, con una espe anza undamen ada en la adi ción de su pueblo. Su p oducción bíblica iene un ma iz i ónico y algo despec i o, pe o, a la ez, esignado y con o mis a. Es ilo y es uc u a li e a ia An es de analiza el aspec o li e a io que gene almen e p e .sen a la no ela bíblica, quizá no es é de más eco da las pala b as de Baque o Goyanes sob e la no ela en gene al : {19) LA NOVELA BÍBLICA "El é mino no ela iene una ampli ud ex ao dina ia; no exis e lími e de ex ensión, de emas, de o  ma; su e eno es el de la licencia. Su na u aleza consis e en ompe odas las leyes y eglas, dejando ac ua lib emen e la imaginación." (18). Los géne os li e a ios y ecu sos es ilís icos den o de la no ela bíblica son innume ables, desde la sá i a y la epopeya has a la imi ación del an iguo géne o apocalíp ico, an cul i a do po los au o es semi as, o al simplemen e na a i o. En cuan o a su o ma ex e na, es muy ípica en es e géne o de no elas la es u'c u a de iaje como sopo e a gumen al, e implica la elabo ación de una na ación en o no a es e sopo e; los pe sonajes an y ienen, en an en con ac o con gen es nue as y si uaciones di e sas. O o esquema muy usual es el de búsqueda, que, en cie o modo, se halla ligado al de iaje. Es el ema del pe sonaje que necesi a encon a se a sí mismo, des cub i su iden idad, su azón de se y de i i , el ideal que le llene o almen e. En es a búsqueda encon a á abajos y di i ·cul ades, que pond án de mani ies o sus i udes y alo es hu manos. Las no elas es uc u adas en o ma de iaje o de bús queda, o de iaje-búsqueda son p incipalmen e las basadas en el Nue o Tes amen o; suele p edomina en ellas el aspec o epi sódico, como elemen o que la no ela ha podido he eda de la epopeya. No malmen e ienen un inal eliz, -Ma co el Roma no, Ca as de Nicodemo, e c.-, aunque, na u almen e, no al an excepciones, como Ba abás de Lage k is , a la que aludíamos an e io men e. Muy ecuen e ambién es la es uc u a dialogada, sin ape nas in e posición del na ado , con el !n de que el lec o conoz ca a los pe sonajes di ec amen e, a a és de lo que piensan y dicen, casi sin la in e ención del no elis a que na a. Hay, asi mismo, alguna ep esen ación del géne o epis ola , en el que el p o agonis a esc ibe una se ie de ca as a un supues o amigo con ándole sus expe iencias, sen imien os, emociones, dudas, e c. 18 BAQUERO GoYANES, M.: Es uc u as de la no ela ac ual, Ed. Plane a, Ba  ·celona, 1970. Ó4 M.a DE LA ENCARNACIÓN VARELA MORENO [zo} Po lo gene al no se consigna la con es ación del supues o co esponsal, po que no es necesa io pa a el in del no elis a. Un ecu so de g an in e és, consag ado po Joyce en Ulysses, es el de monólogo in e io , que da a la na ación una ex ao di na ia ue za exp esi a. En nues o caso es á muy bien ep esen ado po au o es de alla in e nacional, como Cab iés en Jacob y Dob aczynski en odas sus ob as. Finalmen e encon amos una es uc u a de no ela ce cana a la poesía, la no ela-mi o, donde hay un p edominio de los e cu sos -símbolos, alego ías, e c.- sob e la na ación en sí; es lo que pod íamos llama géne o apocalíp ico, cuyo ep esen an e más ípico es el alemán Poul Ho man con su ilogía sob e Moisés. Los í ulos de las no elas a ían desde los que adop an la o ma clásica: la gos, explica i os, que se mul iplican a a és de sus capí ulos, de in luencia épica ( 1"), has a los suges i os, co os, simbólicos, p opios de la no ela ac ual, que no se suelen añadi a cada capí ulo ( 20), A eces se es uc u an en un solo capí ulo, y has a en una sola ase (21). Son muy ecuen es las que ienen como í ulo el nomb e del p o agonis a (22), y aqué llas que adop an una ase o una ci a ex ual de alg l:n lib o de la Biblia (2"). Las no elas es uc u adas en un solo capí ulo son b e es, y equie en no in e umpi su lec u a; se pa ecen, en cie o modo, al cuen o, que exige se leído de un i ón. En lo e e en e a pe sonas, modos y iempos, la no ela bíbli ca no p esen a di e encias esenciales espec o a la no ela en gene al. En la no ela clásica ep esen aba un especial papel algún pe sonaje, el p o agonis a, el "yo" an del gus o omán ico. Hoy, sin habe desapa ecido es a endencia, se da, sin em ba go, un cambio de men alidad; la no ela ac ual mul iplica los pe sonajes colec i os: clases sociales, naciones, g upos hu manos, e c., como el Pueblo de Is ael en Las Tablas de la Ley de 19 Memo ias de un epó e de los iempos de C is o. 20 El T aido , La Rosa de Je icó, El Gue e o de Dios, e c. 21 Helo aquí que iene sal ando po las mon añas (C . Cn 28). 22 Da id, Jezabel, Ma ía de Magdala, Judas, Ru , Es e , Joseph, e c. 23 Tú e es Ped o (M 1618), Lo o cido se á ende ezado (Is 404), e c. (2 I j LA NOVELA BÍBLICA 65 Mann. A eces lo colec i o si e de con as e pa a demos a la soledad del'homb e. Gene almen e la pe sona que na a lo hace desde ue a, como el espec ado que comen a un hecho, C{TUe maneja a los pe sonajes a su gus o; pe o en o as ocasiones el na ado es una p ime a pe sona, de ese modo consigue una mayo exp e si idad. En cuan o a los iempos, es digna de mención la en dencia de la no ela ac ual a adop a una es uc u a en dis in os planos, en a ios iempos, o mando díp icos y íp icos (24). En la no ela adicional no se da nunca el deso den c ono lógico, po la con usión que o igina. Ac ualmen e el deso den se ha con e ido en uno de los asgos ípicos de la no ela, y se usa, po lo gene al, pa a da sensación de insegu idad, de caos, de desasosiego. Uno de nues os no elis as bíblicos que con más a e usa la dig ·esión es Thomas Mann, consiguiendo esul ados muy posi i os, ya que, po o a pa e, no es di ícil de en ende . El iempo en es as no elas es más sicológico que c onológico, y adop a o ma de si uaciones e ospec i as. NOVELISTAS BIBLICOS Y SUS OBRAS Cons i uyen el núcleo de es e abajo las no elas de ema ne amen e bíblico, aunque es o no quie e deci que odas las ob as consignadas bajo es e í ulo sean ealmen e ieles al ex o bíblico en el que se inspi an; po el con a io, la mayo ía de ellas an asean bas an e, in en an, deducen, eco an, según los ines que los au o es pe seguían al esc ibi las. El país galo es nues o más an iguo ep esen an e, y am bién, sin géne o de dudas, uno de los que más ejempla es ha apo ado a la no elís ica bíblica, an o po el núme o de ob as como po la a iedad de emas, de es ilos y de inalidad. P. J. Bi aubé, miemb o del Ins i u o Nacional de F ancia y de la Academia Real de Be lín es el au o de la no ela Joseph, la más an igua de las seleccionadas. Alej'and o Dumas, céleb e no elis a y d ama u go, cul i ó el 24 ROJAS, CARLOS: Au o de Fe (Díp ico). 66 M.a DE LA ENCARNACIÓN VARELA MORENO [22] géne o his ó ico con acie o; una de las ob as de ese ipo, Ac ea, se in odujo de algún modo en nues o campo, sob e odo a pa i del encuen o de Ac ea con Saulo de Ta so. Gus a o Flaube hace un buen es udio de Juan Bau is a y de los miemb os de la amilia de He odes en su b e e no ela He odías. Jean Cab ü3s desc ibe con un en oque o iginal la ida co idiana en los iempos pa ia cales en Jacob, na ación en la que el au o no ha enido incon enien e en deja se lle a po la imaginación, ya que lo que p e ende no es la exac i ud his ó ica, sino el es udio sicológico de los pe sonajes. Louis de Wohl es au o de o a no ela de ambien e c is iano en los años inmedia os pos e io es a la esu ección de Jesús. Glo ieuse olie se cen a de nue o en las igu as de Ac ea y de Pablo de Ta so. Jean Ra ennes nos p esen a a la Vi gen desde su nacimien o has a la Asunción en Ma ía de Je usalén, na ación esc i a con una inalidad pu amen e apologé ica que no con ence en abso lu o desde el pun o de is a his ó ico ni li e a io. Reynes Monlau cuen a con una his o ia del Rabí Gamaliel comple amen e imagina ia, que si e como p e ex o pa a ana liza la pe sona de Jesús ; ése es el ema de su ob a Yo lo he is o mo i . Jean E el desc ibe con ex ao dina io ingenio el ela o de la C eación y el del o igen del homb e. La no ela de Adán y E a, aducida al español po Camilo José Cela es uno de los mejo es ejempla es de la no ella sa í ica de ema bíblico. En e los no elis as heb eos, p escindiendo de su naciona lidad, se encuen an los siguien es : Abmham Mapu, p ecu so del mo imien o sionis a con sus dos no elas 'Ahaba Siyyón (El amo de Sión) y 'Asma Som on (La culpa de Sama ia). En la misma línea que Mapu se pueden coloca las ob as de Aa ón. Abmham Kaba , Behimo MamUikah, sob e el Cisma de las diez ibus, y Ba-sebil ha-sa (En la senda es echa), sob e la ida de Jesús de Naza e . Yacaqob Rabinowi z no apo a mucho más a la ob a de los an e io es con su ob a Bemo cAmmim (La Caída de los pueblos), más popula en su e sión inglesa The Down all o Peoples. LA NOVELA BÍBLICA Sholem Ash es uno de los más ecundos cul i ado es de la no ela bíblica en el campo de la li e a u a yiddish, si bien bas an es de sus ob as ue on esc i as o iginalmen e en inglés. Las que nos in e esan pa a nues o abajo son The Naza ene, que ab e su ciclo de no elas c is ológicas basadas en el Nue o Tes amen o ; The P ophe , aducida al heb eo con el í ulo Ha 'nabz en 1955-56, The Apos le y Ma y. Una de sus mejo es no e las bíblicas, Moisés, es á, sin emba go, inspi ada en el' An iguo Tes amen o. Na haniel No sen Wein eb es au o de una no ela, Es e , basada en la igu a del mismo nomb e. Se basa pa a la na a ción en la Biblia y en ela os apóc i os y mid áSicos. Yigal Mossinsohn! abo dó el ema en a ias de sus composi ciones, como el d ama Tama , esposa de E y la no ela Judas. En és a úl ima, an e io men e ci ada, adop a una ac i ud im pl:acablemen e hos il hacia el C is ianismo. Edmon Fleg cuen a, en su amplísima p oducción bíblica, con es no elas basadas en las leyendas apóc i as y mid áSicas sob e dis in os emas: MOise acon é pa les sages, Saloman a oon é pa les Peuples y J ésus acon é pa le Jui E an . El p o pósi o de Fleg no es o o que o ece nos a sus pe sonajes en su ace a pu amen e legenda ia. No ah Lo s na a en Caminos de Belén una bella y an ás ica his o ia en o no a los es pe sonajes que ado a on a Jesús en Belén : Melcho , un as ólogo co eano, Gaspa , un sá apa y Bal asa , un eunuco escla o. Isaac Rosen eld esc ibe una no eli a co a llena de i onía sob e uno de los homb es más discu idos de la his o ia bíblica, El Rey Salomón. ThOmas Mann mani ies a, a a és de sus no elas. su e o lución pe sonal en el e eno ideológico. Las Tablas de la Ley y el ciclo de las no elas de José (Las his o ias de Jacob, El jo en José, José en Egip o y José el P o eedo ) ep esen an la p eo cupación del au o po el cambio de égimen polí ico en la Ale mania p e-nazi. En los países de lengua inglesa abundan los au o es, los es ilos, las mo i aciones, e c. La no elís ica bíblica se p esen a como un amplio mosaico cuyas eselas adop an las más a iadas o mas y colo es. 68 M.a DE LA ENCARNACIÓN VARELA MORENO Lewis Wallace es el au o de la popula ísima ob a Ben-Hu , a ale o he Ch is , publicada en 1880, aducida a a ios idio mas y lle ada pos e io men e a la pan alla. Lloyd Douglas se inspi ó en el apóc i o Mue e de Pila o pa a la composición de o o bes. selle , La Túnica Sag ada, del mismo géne o q_'lle la an e io . Robe Pi ze se cen a en el ambien e his ó ico de Is ael bajo el' einado de Sedecías, su úl imo ey, pa a o ece nos una na ación ic icia, La hija de Je usalén, cen ada en los amo es de Ba us, me cena io del Fa aón, y una escla a cuya pa e ni dad se dispu an un me cena io g iego y un p o e a judío. Jay Williams se inspi a en el ex o IR 101-13 pa a desc ibi en Salomón y la Reina de Saba, los supues os amo es de ambos mona cas. F ank G. Slaugh e ha ba ido el eco d en cuan o a la ex ensión de su p oducción bíblica, con diez no elas inspi adas en la Sag ada Esc i u a. La p ime a de odas ue Camina de Bi i nia, que había comenzado a esc ibi en 1948, y es á basada en dis in os pasajes de los Hechos de los Após oles. La Rosa de Je Ticó na a la his o ia con enida en D 2 y 3 y J s 1-1 O ; El elo de la VeTónica, si uada c onológicamen e en el s. I du an e el im pe io de Tibe io, según el apóc i o Mue e de Pila o, que el no elis a ha seguido pun o po pun o. MaTía de Magdala, en o no a la pecado a que apa ece en el E ange]io ; po quien el au o sien e especial simpa ía. La canción de Ru ; en es a ob a, los pe sonajes son los mismos que los que apa ecen en el ex o es c i u a ía, pe o su ca ác e y su ac uación es án des igu ados. Jezabel, cuya acción gi a en o no al einado del ey Acab de Is ael ; Slaugh e hace ace adas e e encias his ó icas ace ca de la si uación de los einos de Judá y de Is ael has a la mue e de Acab y de su esposa. Da id, ella o inspi ado ín eg amen e en los lib os I y II de Samuel ; es una de las no elas de es e au o más ieles al ex o bíblico. Tú e es Ped o man iene la a ención cons an emen e hacia la magní ica pe sonalidad del P íncipe de los após oles, sin des ia se hacia o os episodios, del �ismo modo que en El Gue e o de Dios odo e] escena io es á enma cado en la gigan esca igu a de S. Pablo ; se a a de dos biog a ías apasionadas que el au o ealiza con odo de alle. Fi- LA NOVELA BÍBLICA 6g nalmen e, en Los pecados de He odes el p o agonis a es un pe  sonaje imagina io, P óco o, que si e de sopo e a oda la ama a gumen al� la cual gi a al ededo die la C uci ixión y de los p ime os años de la expansión c is iana. En e los au o es pol1acos consignamos a dos : En1 ique Sien kiewicz y Jan Dob aczynski. El p ime o es el au o de una no ela mundialmen e conocida, Quo Vadis, aducida a ein a idiomas y lle ada a la pan alla en a ias ocasiones, donde, si bien el a gumen o pod ía deci se que es no es ic amen e bíbli co, sí lo son sus pe sonajes, Ped o y Pablo, así como e modo de ida de las p imi i as comunidades c is ianas desc i as en los Hechos. Jan Dob aczynski al e na su ac i idad li e a ia con el pe io dismo ; su apo ación a la no elís ica bíblica se educe a es no elas muy bien documen adas : LQs elegidos de las es ellas, cen ada en el p o e a Je emías, donde pone de elie e la acción de Dios sob e él desde el momen o del llamamien o has a el inal de su ida, pasando po odas sus luchas, ·ebeldías y su imien os. En La San a Espada el ema se epi e, es a ez en la pe sona de S. Pablo, y, inalmen e, en Ca as de Nicodemo ocu e igual en el caso de es e a iseo de buena olun ad, aun que el e dade o p o agonis a de es a ob a es Jésús. En la li e a u a española exis en igualmen e p ·es igiosos au o es que han cul! i ado es e ipo de no elas. Remon ándonos al siglo XIX encon amos a Gab iel Mi ó con su conocida ob a Figu as de la Pasión del Seño , de una belleza y musicalidad ex ao dina ias. Emilia Pa do Bazán deja en ocasiones su en dencia na u alis a pa a o ece nos pequeñas na aciones llenas de encan o o de ina i onía, ales como Da isión de los Reyes Magos, Sueños egios, La sed de C is o, Cuen o p mi i o, y al guna que o a de ema ajeno a la Biblia pe o con í ulb inspi ado en ella. De es ilo comple amen e dis in o de los an e io es es la ob a de E. Pé ez Esc ich, El má i del Gólgo a, donde, con in ención apologé ica se na a oda la ida de Jesús, desde Belén has a el Cal a io. León Villuendas Polo co]abo a al pano ama de la no elís ica bíblica con El T aido , alusi a al após ol Judas. 76 M.a DE LA ENCARNACIÓN VARELA MORENO en Pa ís, Jacob es. á en Pa ís, e c. En Ob as Comple as, Ed Aguil'a ol. I, Mad id, 1960, pp. 741-857. BENOIT, Pie e: Be sabé, en Obms Comple as ol. III, Ed. Pla ne a. El Pozo de Jacob, en Ob. Ci ., ol. I, Ba celona, 1958. BLASCO IBAÑEZ : Los cua o jine es del Apocalipsis, en Ob as Comple as, ol. II, pp. 799-996. 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Es una c í ica demoledo a de las i a nías polí icas en cie os países sudame icanos, ep e sen adas en la igu a de Ca illo, un nue o Acab bíblico, que, como aquél, e mina ágicamen e. LAWRENCE, D. E. : La e ge d'Aa on, Ed. Gallima d, Pa ís 1953. LUGT, A. : Dios agi ó las aguas. MALAPARTE, Cu zio: Sodoma y Goma a, Ed. Plane a. MAXIMOV, Vladimi : Los sie e días de la C eación, Ed. Nogue , Ba celona, 1972. MOTLEY, Willa d : Pescamos oda la noche, Ed. Plane a. Ob a de ono pesimis a po el e e no acaso de ilusiones e idealismos que son ]as gué as. NUÑEZ ALONSO, A.: Pecado o igin,al, Ed. Plane a. El d ama del Pa aíso enca nado en el homb e de hoy, en un español de clase media q_'lle ama, su e y se ebela. PALACIO VALDES, A.: Ma a y Ma í,a, Ed. Plane a. PARDO BAZAN, E. : Sa a y Aga , en Ob as Comple as, ol. I, Ed. Aguila , Mad id, 1957, pp. 1.179-1.181. La Leyenda de C is o, en Ob. Ci , ol. II, pp. 617-621. La Cena de C is o, Id. pp. 1.436-1.438. Adán y E 1a, Id. pp. 351-443. Se a a de un ciclo de no elas de cos umb e sin nin gún elemen o bíblico excep o el í ulo. PLAIDY, Jean: Queen Jezabel, Pan Books L d. London, 1956. QUINN, An hony : El! Pecado O iginal ; no ela-ensayo sob e el p oblema chicana en U.S.A. ¡8 M.a DE LA ENCARNACIÓN VARELA MORENO [34] RIAL, J. A. : Jezabel, Ed. Losada, Buenos Ai es, 1965 . .SANCHEZ ESPESO, G.: P.en alogía con í ulos omados de los lib os del Pen a euco: Expe imen o en Génesis, Seix Ba al, Ba celona. 1967. Sín omas del Exodo. Seix Ba al, 1969. Labe in o Le í ico, Ed. Ba a!, 1972. De en e los. Núme os, apa ece á en Sudamé ica. Deu e onomio de salón, en p epa ación. SIENKIEWICZ, E.: El Dilu io, Ed. Ibe oame icanas, Mad id, 1967. Nadie es p o e a en su ·pa ia. TORRENTE, J. V.: El Bece o de O o, Ed. Des ino, Ba celona, 1956. UNDSET, Sig id: P emio Nobel de Li e a u a en 1928. La no e J:is a no uega, p o undamen e eligiosa, no a a, sin emba go, el ema bíblico de un modo di ec o. Su ob a La Za za a dien e sólo iene bíblico el í ulo. VERGARA, J. M.: Daniel y los leones do ados, Ed. Pomai e, Ba celona, s. a. Es á di idida, en cua o pa es: Anunciación, Enca nación, Pasión y Mue e, y, como epílogo, Resu ección. Sin emba go la acción no es bíblica, ni siquie a en su simbolismo. WENDT, He be : An es del Dilu io, Ed. Nogue núm. 4. WEST, Mo is : La sandalia del Pescado . Como apéndice de es e abajo hemos ecogido unas b e es no as e e en es a uno de los aspec os más a ados po los edu cado es : el de las lec u as in an iles y ju eniles. Con inua men e se es án c eando nue os mé odos pa a pode p opo cio na al niño y al adolescen e medios o ma i os y ec ea i os de un modo ácil y a ayen e. De ahí el inc emen o que en los úl i mos años ha omado la li e a u a a es os ni eles, sec o es és os no ajenos a nues o es udio, ya que exis e un conside able nú me o de lib os, cuen os e his o ias bíblicas más o menos an ás icas, adap adas o ya exp esamen e concebidas pa a el público jo en. La inalidad de es as no ·eli as puede se didác ica o simplemen e ec ea i a; en el p ime caso enemos a ob a de {3 5] LA NOVELA BÍBLICA 79 Hamish Swans on, Da id y Salomón, con ilus aciones muy su ges i as de Emile D. P obs (25). En el segundo caso encon a mos, en e o as muchas El A ca de Noé de L. Ga cía Co ella, que aba ca la his o ia bíblica desde Noé has a José. La au o a nos demues a una espléndida imaginación que a en de i men o de la exac i ud y idelidad al ex o, po que su p opósi o es dis ae , no enseña (26). Sob e episodios del An iguo Tes amen o se publican en an cés ob as in an iles de au o es heb eos, muy bien documen adas, y, a la ez, en un lenguaje sencillo y poé ico, muy a p opósi o pa a niños. Son muy conocidas Can es e Légendes. d'Is ael, de A. Weil y Épisodes e Réci s Bibliques, de Gisele Valle ey. 25 La se ie se compone de a ias na aciones : La C eación, Los Pa ia cas, Moisés y los Diez Mandamien os, Da id y Salo• món, Los P o e as, El Nacimien o de Jesús, La doc ina de Jesús, Los milag os de jesús, Pasión y Resu ección, P ime os iempos de la Iglesia. Publicados en Ed. A gos, Ba celona, 1968. De es e es ilo se pueden encon a o as muchas co lecciones. 26 De la misma colección : A a és- del Desie o, Los Diez Mandamien os, Sansón y Da!ila, Vida de los Após oles, e c.