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Álbum del Liceo : poesías con que contribuyó el Liceo a los adornos de la Plaza de Bib-Rambla en el año 1884

Ruiz, Aureliano

Abstract

Tít. tomado de principio de texto

Full text

Poesías con. que con ibuyó el L iceo Á LOS ADORNOS'DE LA PLAZA DE BlBARRAMBLA EN LA FESTIVIDAD DEL CORPUS ClIlUSTI DEL AÑO 1884. c V $ íui ísimo ^ac aiim ío. ODA. ¡Can emos del mis e io sac osan o, Signo de e, de amo y de pu eza, La insóli a g andeza, La augus a paz y el celes ial encan o! Y de la luz que i adia el In ini o, En la anquila y plácida co ien e, El pecado c eyen e La e su culpa y bo e su deli o. Nunca á los ojos ué del Inc eado El homb e más condigno á su espe anza, Que cuando lib e alcanza La emisión del icio y del pecado. Pa a log a , con la ma e ia en gue a, Y en lucha con el mal y con el mundo T iun o an sin segundo, Dios se hizo homb e, y descendió á la ie a. Y escla a de) alaz ma e ialismo Halló á su noble y p edilec a hechu a, Y de su inmensa al u a La ió oda has a el p o undo abismo. Y alzó po en e de su oz di ina El eco dulce y el sono o acen o, Y de amó en el ien o La san a ib ación de su doc ina. Y no ué asaz; que en el e e no juicio La edención es aba consumada; No al ilo de la espada, Á la humilde bondad del sac i icio. Y an es de ab i de la espe anza el pue o, Quiso la celes ial sabidu ía, Luz o ece y guía Y paz al homb e en su camino incie o. Y el co de o de Dios, inmaculado, Víc ima san a de su amo ehemen e, Le consag ó clemen e Su cue po y sang e, en el es ín Sag ado. Y así quedó sellada la alianza Del cielo con la ie a, y concedida Al alma nue a ida, Y a dien e e y e e na bienandanza. Y así quedó la humanidad e an e A su C eado unida y á su glo ia, Ciñendo la ic o ia Láu o inmo al á la i ud iun an e. Alcemos á Jesús sac amen ado Himnos sin in de amo y de en u a, Y ascienda has a la al u a El eco de los mundos conce ado. Can en su p ez con pode oso acen o El ago del olcán que a de y e ien a, La oz de la o men a, Del ueno al son y el eb ama del ien o. Y el b illo de los al os lumina es, Y del sol los ulgen es esplando es, Y el ámba de las lo es, Y el i mo de las olas y los ma es. Can en en su loo , a es cano as, Y b isas de pe umes sa u adas, Y ápidas cascadas, Y esonan es palmas cimb ado as. Y espumosos y ápidos o en es, Y áu as salub es y de a omas llenas, Y á agas se enas, Y cla as ondas y izadas uen es. Y la oz del humano pensamien o, Y del alma el suspi o de aleg ía, Ele en su a monía A la inmensa egión del i mamen o. Que allí en el nomb e de Jesús, esc i o Lo po eni es á; y allí la au o a Del alma pecado a; Y allí la paz del co azón con i o. Y allí la luz cuya unden e llama Al du o b once su calo imp ime, Y al só que llo a y gime Pu i ica ambién, si espe a y ama. ¡Glo ia al Seño y á su pode ecundo Del alma esencia y de la ida alien o! ¡Y p ez al Sac amen o Que sal a al homb e y que edime al Mundo! Au eliano R uiz. Junio 1884. N.o 4.» 26 ALBUM D E L I.i 'Ki'V ^ Im m iik O I D .A.. Seño omnipo en e, yo e implo o; P és ame un ayo de u luz sag ada; Deja que can e la ciudad que ado o, Mi dulce pa ia, la gen il G anada. Deja que ele e con place mi acen En es e he moso y memo able día, Y co a en alas del sono o ien o Mi humilde pe o since a poesía. Deja que el pecho de en usiasmo h im ido Sus plácemes epi a y sus loo es, Y en ca ólico a ec o ena decido, Jun e una débil lo á an as lo es. Bendi a Fe, u impulso sobe ano Es sol adíen e de esplendo ecundó. Po í enció la c uz al mahome ano, Po í la España conquis a a un mundo Sag ada enseña, p o ec o a guía, ; Si e á mi pa ia de celes e man o, . Y b o en los lau eles de Pa ía Jun os con los de O und a y de Depa o ¡Reyes in ic os; la nación en e a Nunca puede ol ida ues a memo ia. Que en los pliegues es á de su bandeja ►JJ l-sigió de i udes y de glo ia! Po eso en o no de la insignia san a Se ag upan odos sin sen i ag a ios, Y b o an bendiciones la ga gan a, Y palab as de amo odos los labios. Po eso mi ciudad hoy esplandece Y en jiíbilo p o undo se odea, Que ue za singula la a o ece; El á bol de la c uz, ¡bendi o sea! Vengan los li ios de la Alhamb a m De los hue os las osas á milla es, Y los cla eles que a ebol colo a, Pa a ado na de C is o los al a es. Todo se o ezca po su san o nomb-e, Luces, galas y mágico des elo, Que El dió su ida po sal a al homb e, Y nos pe mi e el aspi a al cielo. Alabemos á Dios Sac amen ado; Fuen e es de odo bien, manja di ine: Y al Co de o en el Gólgo a inmolado Le p es e ado ación el g anadino. Y la excelsa Seño a, Vi gen pu a, ■Que an os bienes sin cesa de ama. Oiga mi oz en la celes e al u a, Y bendiga á es e pueblo que la llama A. J. A án i) : Kaise UJ — C u m e w m o 4N, _ ( C A R O C A S . ) lo Ln ~ Ci ad o n- m. 1.—Dos igu as de caballe os pluma s e, d® plegando un ea elón que dice: Ca ocas. CTi — i Los icios que c i icamos 3 en odas pa es los emos, ~ del na u al los copiamos, _ anquilos nos quedamos, Epues o que á nadie o endemos. C au o-ním. 2.—Una seño a elegan e con es ido de n ed^io psso, y un pu descomunal. _= ¡Qué dama an impo an e! _» Eyá de la moda al compás; ® 3 ual sino ue a bas an e, —3iada lle a po delan e, —1 _3odo lo lle a de ás. i ADRO SÁM. 3-—Una sac is ía: mesa elec o al al i e n 1, 0,-eonj l p esiden e sen ado. Uno de los sec e a- ius d G^iégi’iielca sob e la u na un puche o. 5 En China, pueblo ilus ado, 5¡egún e ie e un iaje o, ~3jl elegi dipu ado ^ —^-juelen olca un puche o: gy así esul a el guisado! 4.—Campo: dos seño i os con aje la- mei :o c uzando las espadas en desa ío. Al lado los pa- d in 93 conTg i a y somb e o de copa. ^ §1 Al e amaña pelea ”Ej|ue hay undamen os colijo; -jiji as an ing a a a ea, _Jés po si mejo o ea F acuelo, que La ga ijo. 0 0 ~ C ; ad o jüSM. 5.—Sala. En el so á una seño a en udei ián_asáji ado. Jun o á ella y de pié un caballe o i-leu- in (£)K-¿|la pue a del en e, un esquele o en uel o o si una sabana, con los b azos ex endidos hácia el g upo. ~z q —E —¡Huye, e puede ma a , 4o ha omi ado el a e no! =—Calma; es u esposo Gaspa , ~5:[ue ha enido de o a : —3 a lo en e a á el Gobie no. NJ _ § Cc'ADlbd n o . 6.— Un paisaje en somb as que ep e sen a la plaza de una ciudad á oscu as. NJ . NJ LO NJ NJ Ln EE Allá po los años mil -EÁues as humanas igu as _§?e alumb aban con candil, 4ioy a de el gas más su il, "Epe o seguimos á oscu as. NJ CT) Na -O ALBUM DEL LICEO. 27 Cuad o num. 7.— Plaza. Un g upo de es muje es con ces as en el b azo, hablando en e sí muy animadas y com emplando á un ciego que, acompaña do de un laza illo, oca la gui a a. La mañana se ha pe dido oyendo al ciego can a , mien as el pob e ma ido po habe se en e enido abaja sin almo za . Cuad o num. 8.—Plaza. Una seño a del b azo de un caballe o elegan e. A su de echa o o con aje descuidado y con el somb e o que no le en a bien en la cabeza. Le llaman mundo elegan e y comple o ma imonio al cuad o que eis delan e; en él halla el más bolonio, muje , ma ido... y aman e. Cuad o num. 9.—Campo. Un bo ico con cincha de colo es nacionales, al que un homb e le i a pa a adelan e, y o o pa a a ás. Su a a paciencia alabo que á cie o país ecue da; ¿qué ha án de él, al in y al cabo, si uno i a de la cue da y o o le i a del abo? Cuad o num. 10.—T es seño i as exage adamen e es idas. Una cubie a oda de g andes lo es, y las es an es de plan as, a bus os y mace as. De la moda el in e és al seduce á las coque as que al de echo y al e és, de la cabeza á los piés, se con ie en en mace as. Cuad o núm. 11.— Calle. Po un balcón se descuel gan dos jó enes, que an á cae en b azos de sus aman es: o a sale con un bul o de opa po la en ana, y o a po la pue a. No ienen quince cabales y la uga es conce ada, que amo pica á los mo ales. ¡Y cuán os casos iguales se epi en en G anada! Cuad o núm. 12.—El me cado de los ce dos. Va ios jó enes con ajes de niñe as limpian á unos, pasean á o os, y cuidan de odos. Del higienis a no le do pa a e i a la quime a, se á á oma el acue do que en el T iun o á cada ce do se le ponga una niñe a. • Cuad o num. 13.—Una o icina. Esc ibien es en las mesas. Homb es en pié ecibiendo papele as. De aquel impues o a al ya la apa ición se agua, no hay emedio pa a el mal; mas puede que an a sal llegue á deshace se en agua. Cuad o num. 14.—Un salón. Un pe sonaje de uni o me lle a en b azos una cuna con un chiquillo den o: o o, ambién en aje de e ique a, hace como que dá el pecho á o o niño. Un e ce o ala ga un pliego lac ado á cada uno. No c eáis es on e ía la de esos es caballe os; es que ienen la manía de así omen a la c ía de dipu ados cune os. Cuad o núm. 15.—Una seño a en ca e ela a mada de a co y lechas, dispa a sob e un g upo de jó enes á caballo. Esa que eis apun ando al a onil escuad ón, su belleza p egonando, hoy se es á pe eccionando en el i o del pichón. Cuad o núm. 16.—Plaza. En un lado, un homb e con na aja en mano ala ga una papele a á o o que la o ma asus ado. En el ex emo opues o, un aldeano es conducido po dos homb es a mados de usiles, que lo cus odian has a en a lo en un edi icio público. Aunque algún mu mu ado diga que el cuad o es un plagio, así lo nomb a su au o : «La ida de un elec o , ó libe ad del su agio.» CuAd o num. 17.—Salón. Una mesa, de ás un caba lle o en pié con una co ona en la mano. Al lado es igu as, ala gando las suyas pa a ob ene la. Op ando al p emio de hono dado al sisa con esme o, á un sas e, y un co ado , y el ibunal c ee mejo que lo gane un panade o. Cuad o núm. 18.—Plaza. El A co de las O ejas en medio con bande ines y cin as y un g an le e o que dice su nomb e. Unos ex anje os lo con emplan ad mi ados. Ya no hay más uel as que da le, después de mucho es udia , mandan po no de iba le que lo hagan encon i a , pa a mejo conse a le. Cuad o núm. 19.—Campo. En el ondo el sol, y en el cen o un le e o que. dice «Fe oca il á Menjíba .>Un homb e en el o o ex emo, llamándole con un pa ñuelo. El e oca il que aduna de espe anza un a ebol, ya iba ce ca de la luna: G anada iene o una, es e año á po el sol. Cuad o núm. 20.—Sala. En un lado, una muje i ando al lo e e. En el opues o o a, ca gando una ca abina. En medio, una con ciga o en la boca é hin cada de odillas, oma la mano á la cua a igu a. No exis e en lo dicho exceso, ni es jus o, lec o , e asomb es; es el siglo del p og eso, y las muje es po eso, les gus a echa la de homb es. J 28 ALBUM DEL LICEO. Cuad o núm. 21.—Una cabeza g ande de o o que llena el cuad o. Es e es el bello ideal de la española egión, el p og eso ma e ial, y el símbolo y el blasón de la glo ia nacional. Cuad o núm. 22.—Una alcoba. Un caballe o enco  ado. mi ando al lecho con admi ación, y el cabello de pun a. En el lado opues o, cubie as po una co ina, se descub en las cabezas de dos jó enes de dis in o sexo. —No exis e en las dos Cas illas o o enigma de más ama; ue a es oy de mis casillas, no umo, y siemp e la cama engo llena de colillas. Cuad o núm. 23.—La acequia de una casa de baños. Cua o igu as de jó enes escuálidas con los cabellos mojados en pos u a idicula. Una conse a pues o un polizón de jaula: O a con el añadido del pelo en las manos: La e ce a con unas inedias de pan o illa pos liza, y la cua a con un co sé elleno sob e la alda. Un homb e mi ando po una endija con ademán es pan ado. No ios que sin e lexión en egáis el co azón o jando dulces quime as, pa a gua da la ilusión, no mi éis po las es e as. Cuad o núm. 24.—Un salón. Una igu a con dominó y ica as dis in as, una al en e y dos á los cos a dos, o os caballe os mi ándole con ex añeza. T es ca as usa el doncel y con las es nos engaña, siendo el asun o más iel, de la polilla c uel que des oza nues a España. Cuad o xúm. 25.—Calle. El ca uaje que conduce los iaje os al en; delan e de la po ezuela hay un jo en a odillado con una go a en la cabeza. Una seño i a elegan e que ha bajado, en ez de i se con el caballe o, se di ige hacia una ieja que la espe a en el o o lado. Hay ipos que sin ubo se alaban de mil deslices, y esul a á lo mejo que las maes as de amo , los a an como ap endices. POESÍAS LEIDAS EN LA SESIÓN EXTRAORDINARIA QUE CELEBRÓ EL LlCEO en el G an T ea o de Isabel la C a ólica LA NOCHE DEL 21 DE JüNIO DE 1884. | ¡i ¡¡mleiJem ó ía CANTO ÉPICO. — ;Pa ia. deidad agus a, Mi mimen es u amo ! — (D. J. N. Gallego). ¡He oica España! u alo gigan e can a p e endo con mi plec o udo; y an es que el imb e de mi oz le an e y que us glo ias y us iun os can e, sob e el pa és le an a é u escudo. Y ija en u g andeza la mi ada, en ona á mi pecho sus canciones bajo el ampa o de la C uz sag ada, á los e lejos de u in ic a espada y á la somb a inmo al de us pendones. T as los eso os que en su seno encie a, ico en me ales, u ecundo suelo, pa a ensancha á su ambición la ie a sob e us campos desplegó su uelo el sinies o an asma de la gue a. Y us on e as ebasando, sien es en sus alas llega los hu acanes que la conquis a desa ó ugien es, á calcina la sang e de us gen es y el u o á des ui de us a anes. Y aunque pos ada po eb il congoja, pelig o alguno u alo a ed a; que si u pueblo á comba i se a oja, b o a un soldado iel en cada hoja y un hé oe del hono en cada pied a. Y si equie e el o midable ace o ó empuña al i o la nudosa lanza, con le an ado espí i u gue e o siemb a el espan o en el comba e ie o, y. en él la mue e ó la ic o ia alcanza. Cuad o núm. 26.—Los au o es, en ac i ud de d es pedi se del público. N ues o asun o e m inado, enem os necesidad del eposo codiciado, con que adiós, pú blico am ado, salud y a e nidad. Ra a dominación jamás consien e pueblo que lucha con alien o b a o; y el uyo, España, po demás alien e, p e ie e sucumbi independien e á se encido y á i i escla o. Sal ando de los siglos la dis ancia . al lo demues a en singula conjun o de indomable alo y de cons ancia, as el o az incendio de Sagun o, la sang ien a heca ombe de Numancia. ALBUM DEL LICEO. 29 Y aun cuando el sol que en el O ien e asoma an sólo alumb a des ucción y es ago, jamás u he oica esis encia doma, ni la sobe bia uni e sal de Roma, ni la ambición la en e de Ca ago. Log ando apenas decidi u sue e y de u b azo desa ma obus o el du o hie o y el escudo ue e, de Vi ia o la aido a mue e, y el don sup emo de la paz de Augus o. Que á a és de dos épocas lejanas, an e el o o bas ión de us emp esas, des oza on sus ga as sobe anas, las in ase as águilas omanas y las campan es águilas ancesas. Y en an o, en ocho siglos se epa e u sang e po el llano y po el mon e, y alumb a sob e el ecio balua e, cada sol que ilumina u ho izon e o o nue o lo ón en u es anda e. Ocho siglos de lucha po iada que a i ma el iun o aunque la lid p olonga, y que sin égua la ajan e espada que desnuda Pela o en Co adonga, la ulmina Isabel an e G anada. Y en que adian e y pode osa b illa, emplada con alo y con denuedo en el c isol unden e de Cas illa, po D. Al onso en la impe ial Toledo; po San Fe nando en la gen il Se illa. Siglos ecundos en sang ien as lides que edoblan u a do y us a anes, y en que enaz u po eni decides con el a dien e a ojo de los Cides; con el ie o esón de los Guzmanes. Rica epopeya que u ce o de o o le an a en b azos de la audaz o una, y hace u nomb e esona sono o; y en que la C uz, sob e el u ban e mo o, el b illo eclipsa de la media luna. Y en que u nomb e po la Fe exal ado deja en pos una es ela esplendo osa; cual o en e de hu acán lle ado, esuena encedo en el Salado y e umba en las Na as de Tolosa. Y has a el con in de la asomb ada ie a se di unde el umo de us campañas; y el ien o aso da y al in iel a e a, señal de us pe íncli as hazañas, el onco g i o de «San iago y cie a.» G i o sono o que el espacio es echo halló sus ecos al lanza iun ales; que el alma enciende, que le an a el pecho, y que a oja al Muzlin, o o y deshecho, de la Libia en los anchos a enales. ¿Quién us ic o ias y us iun os cuen a? ¿quién mide de us ue zas y us b íos el udo empuje que en el choque aumen a, si son como las ondas de los ios que uedan al ugi de la o men a! Mas de ex aña ambición la sed a dien e se ac ecien a en el iempo y la dis ancia, y o o nue o in aso a mipo en e, el azul de u cielo aspa en e anubla con las águilas de F ancia. Y o ja de u yugo la cadena, c eyendo u alo mue o ó do mido; mas despie a el león, sal a á la a ena, y de abia y dolo lanza un ugido que del mundo los ámbi os a uena. Y el pode en u daño amon onado, edobla de u indómi o co aje el c ecien e igo nunca domado, y á la aición esponde y al ul aje u pendón en los ien os desplegado. Y el sol de glo ia que u cielo a gen a ayos de uego ab asado de ama: y el g i o san o que u pecho alien a es del ueno la oz cuando eb ama; es la oz del olcan cuando e ien a. Y esplende u blasón y u co ona como el as o que alumb a us pensiles; y iel la ama u alo abona en Za agoza, en Lé ida, en Ge ona, y en Cádiz y én Bailón y en A apiles. Y aunque sus da dos e lanzó c ueles el des ino con a io á us g andezas, no acie a á ela a us hechos ieles, que en la his o ia no caben us p oezas ni caben en el mundo us lau eles. Que el pa io a do que de u seno es alla súbi o, inmenso, ac isolado y pu o, no lo apaga el incendio y la me alla, ni el bá ba o u o de la ba alla en campo abie o, ni en ce ado mu o. ¡Hé oes, decidlo; y que de gen e en gen e du e en siglos de siglos su memo ia! ¡Noble Cas años, Pala ox alien e, Cas o sin pa ! ¡gigan es de la His o ia y o gullo de la pa ia independien e! Que ues o nomb e en má mol esculpido, al de la cuna que os meció en su seno con lazo es echo pa a siemp e unido, de la mue e jamás se hunda en el cieno, ni se pie da en la noche del ol ido. Y á ues o ejemplo si alcanza desea lau el e e no el español soldado, ayo eloz en la mo al pelea, cuando esg ima el ace o ensang en ado que sólo en hon a de la pa ia sea. __ _ __ 30 ALBUM DEL LICEO. Y lo se á; que si el comba e lib a el gue e o español, jamás aba e de su ace ado co azón la ib a, que i o al nomb e de la pa ia la e y aun ye o al nomb e de la pa ia ib a. Y si con a ia sue e le condena á que en se il escla i ud sucumba, su hono p ecla o p e e i le o dena, al peso y al umo de una cadena, el pol o y el silencio de una umba. ¡He oica España: si mi can o pudo enal ece los imb es de u his o ia, hoy pa a engalana mi plec o udo, no anhelo más lau el que el de u glo ia, ni quie o más blasón que el de u escudo. Y al aspi a u alien o en la exis encia cuyo igo asomb a á las edades, ju emos de u al a á la p esencia, ¡ i i pa a a ianza us libe ades; mo i po de ende u independencia! Au euano R uiz. e (TRADICIÓN GRANADINA.) I. Co o en bienes de o una, pe o con imb es de hidalgo, i e en la he mosa G anada el capi án Ped o Dá alos. En la cues a del Chapiz, subiendo á de echa mano, se descub e un casa on an iguo y des a alado. Pe o si g ie as y escomb os, acusan sus muchos años, ejas iene e o zadas, y eno me ce ojo al anco. Tal ez inmenso eso o gua da el capi án biza o en la enemiga Alpuja a habido en du o eba o; ó ecompensa á la he ida á su bande a sal ando; que iene D. Juan de Aus ia, la gas la bolsa y las manos, pa a cas iga Mon ies y p emia á los soldados, ó al ez, y es lo posible, el bien que ese a an o consis a en una doncella de alle ai oso y galla do, que á El Sal ado , lle a á misa, sólo en Domingo, y emp ano. Ello es que el buen capi án sale poco, cela ha o, y es su mansión o aleza de muy di ícil asal o. II. Rubia, como el sol nacien e, bella cual osa de Mayo, dulce como el áu a sua e, pu a como el li io blanco, hechizo de quien la mi a, desespe ación de an os, pue o que buscan ansiosos co azones ab asados; es la Niña, es Isabel, imán de su iejo he mano, quien á monja la des ina su gus o sin consul a lo. Pe o ella, que al in es ella, (y ya decimos sob ado), ocas mongiles desai a, y quie e po ezos, can os. Que a igilancias sup emas, hay a dides eme a ios, y pa a las pue as, lla es, y limas pa a candados. III. Galan en e los mancebos es Félix el es udian e; an o de lib os en iende como de esg ima y de náipes. Y pun ea una ihuela con an a g acia y donai e, que á sus aco des sonidos las hemb as se an de calle. Es mozo de ein e Ab iles, mo eno con ajos g andes, y la sal de Andalucía espa cida en el semblan e. Quiso la sue e asis ie a, (¡qué cosas la sue e hace!) á la Iglesia, en que Isabel amaneciendo la aen, y e la y queda cau i o, emp esa ué de un ins an e, o mando con sus mi adas, nudo que no se deshace. Po eso cuando la onda pasa .silenciosa y g a e, y las inimas esuenan y la oscu idad se espa ce, de la ecina calleja un bul o embozado sale, y de la casa ya dicha un en anillo se ab e. En oz baja se mu mu an de amo ca iñosas ases, y muchas eces la au o a les obliga á e i a se. ALBUM BEL LICEO. 31 IV. Es Ñuño de Balles e os, mozo de sang e y de b ios; con B. Ped o hizo la gue a, siendo después muy amigos. Es á ené ico, loco, de Isabel po los hechizos, pe o sus cálculos son machaca en hie o ió. El he mano quie e o os, y en la jo en ya no hay si io pa a o o amo que el de Félix, que la ocupa los sen idos. Po eso Ñuño echaza ju eniles a a íos y en su boca dan los celos, maldiciones ó gemidos. V. E a un má es de No iemb e, la noche is e y oscu a; no suenan oces humanas, sólo el cae de la llu ia. En la casa de B. Ped o ni el meno uido se escucha, mas hay quien igila a en o ocul o en e la penumb a. T as la go a o de espe a, se é una somb a con usa, que po el balcón a oja un obje o que elumb a. Es una lla e pequeña y un pliego que se le jun a, que lo ecoge el que agua da, y lo besa con e nu a. Sigue la calle adelan e, quie e lee lo sin duda, y po eso no descub e que hay quien camina en su busca. Pues un embozado ma ca, sus pisadas una á una, con el somb e o en los ojos, y con la espada desnuda. VI. En ando en el Albaicín, del Men ide o á la uel a, á espaldas de la del Pino, exis e una callejuela. Pa a unos huei os se ía an es y después de senda, y en la esquina se mos aba de C is o la san a enseña. Un nicho en e la pa ed el débil lienzo ese a, y un pequeñuelo a ol una de oción os en a. Allí el biza o es udian e, henchido de gozo llega, desdobla el bille e, y lee las anheladas p omesas. «Amo que apu ando es á «me obliga á al a an g a e, «que mi hon a cosida á «al ex emo de la lla e. «Mas si me ezco ep oche «po una pasión an ñel, «no e lexiono; es a noche «se á u esposa, Isabel.» —La lla e ó e ma o al pun o,— dice una oz que amed en a; la espada Félix empuña, an es su pecho a a iesan. —Asesino,—g i a el jo en,— no espi e, Seño , sin e la, y sus pasos acilan es de sang e la calle iega. Ñuño se quedó a e ado, al C is o su is a ele a y—pe dón—exclama ansioso; pe o las c ónicas cuen an que un acen o sob ehumano que sólo el oi lo a e a, le esponde: No hay pe dón pa a quien aido asecha. x VII. Cua o meses ascu idos de an ho o osa escena, en la pa oquia ce cana, una boda se celeb a. En el os o del galán aun la palidéz se mues a, en cambio iñe el ubo , las mejillas de la bella. El capi án los conduce más gus oso que con pena, pues él ecogió al he ido en el umb al de su pue a, y sabedo de la his o ia ob a como hono le o dena. También en o o luga suceden cosas di e sas. Á la mi ad de la noche cuando no hay luna ni es ellas, an e la imágen del C is o med oso bul o se ace ca. La énue luz del a ol apaga, y aquel descuelga, 32 ALBUM DEL LICEO. y asomb ados los ecinos, no saben si ju a ó eza. Luego se pie de en la somb a, y oscu a la calle queda, dando ocasión á que el ulgo que la adición conse a, llame á la imagen del C is o el C is o de las Tinieblas. (1) A. J. A án de R ibe a. (1) En la ac ualidad puede e se en la callejuela llamada del Pino, á espaldas de la calle de San Buena en u a, un lien zo an iquísimo, o o, y ijado en un nicho en la pa ed, donde, conse ando su mane a de es a esc i o, se lee lo siguien e: Á de o ción de Ped o Balles e os. La imagen ha desapa ecido en lo o o de la pin u a. OiR.ÓIÑFTO-A.. Hé aquí la o ma en que dá cuen a un colega local de la b illan e sesión con que ha con ibuido el Liceo a ís ico y li e a io á las ies as del Co pus en el p e sen e año. sesión ^celeb ada po el Liceo de es a capi al la noche del sábado, ha sido el acon ecimien o de las ies as que hoy e minan. Has a hoy no hemos podido deci nada de es a b illan e sesión, de la que solo elo gios se pueden o mula . A úl ima ho a se decidió que se e i ica a en el as o coliseo de Lsabel la Ca ólica, de e minación po odos concep os plausible, y que hizo la elada más no a ble y espléndida. El ea o hallábase deslumb ado , henchido de he  mosu a y de una concu encia an nume osa como dis inguida, y luciendo los ado nos más elegan es y a iados. Comenzó la sesión con la sin onía de Suppé, Poe e e Paisaus, ejecu ada con acie o po la o ques a que di igía el >S . Lujan. Después, los a icionados seño es Sancliis, Cepillo M., Cepillo F., Diaz Paloma es y se ño a Rod íguez, in e p e a on con g an pe ección el d ama de Zapa a, La Capilla de Lanuza. El S . Cepillo M. y un co o de homb es, compues o de los jó enes seño es Gómez F. y J., Diaz Paloma es, Viala , Rod íguez Aguile a, Ga igues F. y A., Mo ales, Ca illo Caña e al, Cepillo F., Zamo a T i i- ño, can a on con g an a inación la Scena ed a ia co eada Pe ché dnl au e in sen de la ópe a de Donize i To cua a Tasso. Luego, el S . D. Au eliano Ruiz, P esiden e del Li ceo, leyó un inspi ado can o épico, que ué aplaudido con en usiasmo. Concluida la lec u a, le ué en egada una magni ica co ona de pla a y o o sob e bandeja del mismo me al, con un a je ón que decia: «La Comisión p o incial de G anada, al Liceo a  ís ico y li e a io.—21 de Junio de 1884.> El poe a, i amen e imp esionado, adelan óse al p oscenio y dijo con oz conmo ida: «Doy las g acias, en nomb e del Liceo, á la Comisión p o incial po es a pública demos ación de ap ecio, que an o enal ece al que la hace como al que la eci be.» (G andes aplausos). Seguidamen e, la S a. D.a Ca men Al a o can ó con el co o gene al, que ló componían, á más de los seño es ya nomb ados, las S as. T inidad Gu ié ez, An gus ias Ruiz Palomo, Na i idad Mejías, Ma ía Luisa O iz, Clo ilde Pé ez, Paulina y Ma ga i a Gue e o, F ancisca P ie o, Dionisia Pá amo, Elisa y Angus ias Fuensalida y Manuela Manzane a, can ó, decíamos, el a ia de Rossini, In iama us, me eciendo an o la p ime a como las es an es, los epe idos aplausos que los asis en es les p odiga on. Concluido que ué, el 'S . A án de Ribe a leyó un omance de mucho mé i o, i ulado El C is o de las Tinieblas, y alusi o á sucesos adicionales: el dis in guido poe a g anadino ué ambién aplaudido con en usiasmo y llamado al palco escénico dos eces. La comedia El Maes o de baile, muy bien desem peñada po los S es. Sanchis y Cepillo, la S a. Rod í guez y la S a. Angela Con e as, e minó la elada a ís ico-li e a ia, cuyo ecue do no se bo a á en mu cho iempo de la memo ia de los que asis ie on á an no able sesión, y cuya ealización ha sido un nue o láu o que end á que ag ega el Liceo á los inma cesi bles de su his o ia.» O o ap eciable colega, al hace la e is a de la mis ma sesión, la p ecede con el siguien e pá a o: «Deci que el Liceo, cada ez que dá una p ueba de ida, ag ega un nue o y memo able imb e á su g an diosa co ona, es pe ec amen e inú il. Esa sociedad, cuya his o ia es la his o ia de las a es, las le as y las ciencias g anadinas, en cuya ida apa ecen los ine quí ocos é indiscu ibles asgos del mo imien o in elec ual de G anada, desde 1830 has a que las eleidades de la o una hicie on decae poco á poco las le as y las a es de G anada, muy celeb adas en los pasados siglos y que de b illan e es au ación su gie on en la p ime a mi ad del que co e, dando nu ido y b illan e con in gen e de ingenios y homb es de sabe pa a eng osa  las ilas del ejé ci o de a is as, li e a os y poe as de que Mad id se eno gullece; esa sociedad, epe imos, siemp e que apa ece an e sus consocios ó dá mues as de ida, pa a p opios y ex años, Lácelo de modo al, que deja he mosos ecue dos y llena nue as páginas su hon osa his o ia.» GRANADA.—Imp. y Lib. de P. V. Saba ki...