El honor, el fraude y las profesiones sanitarias en la Europa del siglo XIX
Abstract
[PGC2018-093698-B-I00]
Full text
El honor, el fraude y las profesiones sanitarias en la Europa del siglo XIX Darina Martykánová (*) y Víctor M. Núñez-García (**) (*) orcid.org/0000-0002-5852-3096. Universidad Autónoma de Madrid. darina.martyk[email protected] (**) orcid.org/0000-0003-1538-3369. Universidad de Sevilla. vic[email protected] Dynamis Fecha de recepción: 13 de febrero de 2021 [0211-9536] 2021; 41 (2): 303-321 Fecha de aceptación: 2 de julio de 2021 http://dx.doi.org/10.30827/dynamis.v41i2.24533 La esperanza y la confianza siempre han guiado a los pacientes —y a otros actores históricos, como las organizaciones benéficas, los filántropos, los capitanes de navío, los mandos militares, los ayuntamientos o los gobiernos— a la hora de buscar los servicios de los profesionales del arte de curar. Sin embargo, cómo generar esperanza y cómo despertar confianza han sido cuestiones cuyas respuestas han ido variando radicalmente a lo largo de la historia. Hasta el siglo XX, no había una serie de características y credenciales generalmente reconocidas que hicieran a una persona automáticamente digna de confianza como alguien capaz de aliviar o curar los males del cuerpo. La confianza se establecía mediante la práctica y se negociaba movilizando lenguaje, gestos, actitudes y símbolos reconocibles para los grupos sociales de los que provenían los potenciales pacientes. Si bien es cierto que los estudios superiores de medicina existían desde la Edad Media tanto en la Cristiandad occidental (universidades), como en el mundo musulmán (madrasas) 1, el arte 1. Este texto se inscribe en los proyectos de investigación «Cultura del honor, política y esfera pública en la España liberal (1833-1890)» [PGC2018-093698-B-I00], en el que participa Víctor M. Núñez-García, y TRANSCAP: «La construcción transnacional del capitalismo en el siglo XIX largo. Un estudio desde regiones periféricas: el mundo ibérico y el Mediterráneo 1814-1931» [PGC2018-097023-B-I00], que codirige Darina Martykánová. Tanto en la Cristiandad occidental, como en el mundo musulmán, hubo una gran movilidad para estudiar medicina, fomentando un reconocimiento y una cultura compartida a través de las fronteras de las entidades políticas que existían en aquel momento. Para el Mediterráneo occidental, véase por ejemplo Arrizabalaga Valbuena, Jon; Salmón Muñiz, Fernando; García Ballester, Luis. La medicina valenciana y sus relaciones con Italia entre 1470 y 1520: estudiantes valencianos en los estudios generales de Siena, Pisa, Ferrara y Padua. In: Lluís de Santàngel i el seu temps. Valencia: Ayuntamiento de Valencia; 1992, p. 401-417. A veces, los médicos
Darina Martykánová y Víctor M. Núñez-García Dynamis 2021; 41 (2): 303-321 304 de curar fue ejercido por un amplio abanico de actores, hombres y mujeres, que, a pesar de pugnar por la autoridad, competir por las y los clientes y entrar en conflicto con frecuencia 2, reconocían mutuamente —aunque, en algunos casos, a regañadientes— su presencia en el campo de la salud. Este fenómeno se conoce como el pluralismo asistencial 3 . El siglo XIX es el periodo en el que los médicos en Europa, América y algunos países de Asia y África emprendieron una campaña por monopolizar la autoridad suprema en un arte de curar entendido cada vez más como aplicación de la ciencia médica 4. El pluralismo asistencial seguía siendo un hecho, pero la legitimidad de algunos actores a la hora de practicar en el campo y la autonomía de otros se vieron seriamente cuestionadas. El esfuerzo por reorganizar el campo de salud y monopolizar la autoridad máxima consistía, entre otras cosas, en reforzar la identidad profesional de los médicos y fomentar su coherencia como grupo. Como parte de este proceso, los médicos identificaron una serie de otros en el ámbito sanitario y desarrollaron distintas estrategias para gestionar su presencia. En cuanto a los cirujanos, una profesión sanitaria que desde el siglo XVIII estaba en auge en cuanto a su número, estatus social, prestigio y apoyo institucional, fueron cooptados mediante la unificación de la cirugía con la medicina 5. A otras figuras, tradicionales (matronas, cirujanos barberos, sangradores) y de nuevo cuño (enfermeras, practicantes 6, algunos productores industriales de productos sanitarios), había que subordinarlas a la autoridad del médico. El último grupo, en el que aparecen las mujeres curanderas, pero también hombres sin estudios superiores que hasta entonces atendían a los enfermos cruzaban también las fronteras entre la Cristiandad y el mundo musulmán: así, por ejemplo, en la Época moderna, muchos médicos armenios, griegos y judíos que procedían del Imperio Otomano y ejercieron allí, habían estudiado en las universidades italianas. 2. El discurso de los médicos contra los charlatanes no era en absoluto fruto de los siglos XVIII y XIX ni tampoco un fenómeno exclusivo de la Cristiandad occidental. Véase, por ejemplo, Pormann, Peter E. The Physician and the Other. Images of the charlatan in medieval Islam. Bulletin of the History of Medicine. 2005; 79 (2): 189-190. 3. Jütte, Robert, ed. Medical Pluralism. Past-Present-Future. Stuttgart: Franz Steiner Verlag; 2013. Perdiguero, Enrique. El fenómeno del pluralismo asistencial, una realidad por investigar. Gaceta Sanitaria. 2004; 18 (4): 140-145. 4. Ackerknecht, E. H. La médecine hospitalière à Paris (1794-1848). París: Payot; 1967. 5. Sobre cirujanos y su interacción con otros grupos en el campo de la salud, véase, Rabier, Christelle. Fields of Expertise: A Comparative History of Expert Procedures in Paris and London, 1600 to Present. Newcastle: Cambridge Scholars Publishing; 2007. 6. Blázquez Ornat, Isabel. El practicante. El nacimiento de una nueva profesión sanitaria en España. Madrid: Consejo Superior de Investigaciones Científicas; 2017.
El honor, el fraude y las profesiones sanitarias en la Europa del siglo XIX Dynamis 2021; 41 (2): 303-321 305 y vendían remedios tradicionales y modernos, englobaba a actores que, según los médicos, deberían ser estigmatizados como practicantes carentes de legitimidad y expulsados de la práctica médica. Además, en paralelo hubo un proceso interno de profesionalización de la medicina, en el que se trataba, entre otros asuntos, de definir las formas correctas de ejercerla, estigmatizando a los médicos cuya práctica fue considerada por sus pares como transgresora, sobre todo en términos de ignorancia científica y de fraude. Al mismo tiempo, los médicos eran conscientes de que les hacía falta proyectar una imagen de clase, movilizando los símbolos de estatus social ampliamente reconocidos y apreciados en su entorno, como la vestimenta, el coche de caballos o el servicio doméstico. Esta necesidad fue comentada en los espacios de expresión e interacción profesional con humor, con ironía o con angustia, pero, en todo caso, los médicos reconocían explícitamente que no podían apoyarse solo en los criterios científicos y profesionales a la hora de apuntalar su autoridad, mucho menos cuando ellos mismos eran plenamente conscientes de los límites de la eficacia terapéutica de la medicina decimonónica 7. Los espacios de configuración del discurso profesional, como las aulas, las academias, la prensa profesional, las asociaciones profesionales, y también las prácticas informales de sociabilidad entre colegas como los banquetes o las fiestas estudiantiles, sirvieron para negociar y definir estas normas y reglas científicas, profesionales y de interacción social. Además, siguiendo el ejemplo de Francia, se fueron creando códigos deontológicos para definir la buena praxis 8. Sirvieron para este propósito también prácticas como el duelo o los tribunales de honor, que la burguesía decimonónica de algunos países como Francia, Alemania o España rescataron de la cultura del Antiguo Régimen 9. 7. Gilarranz, Ainhoa; Martykánová, Darina; Núñez-García, Víctor M. A Priest of the Humankind or a Gentleman? Physicians in the context of neo-imperial Spain (1820s-1880s). Histoire, Médicine et Santé [en prensa]. 8. El discurso profesional de la medicina en Francia se articuló y difundió en diversas esferas, desde las instituciones hasta los espacios culturales, en un intento por enfrentarse a lo que Matthew Ramsey llama la «anarquía médica», instaurada durante la Revolución Francesa. Ramsey, Matthew. Medical power and popular medicine: illegal healers in nineteenth-century France. Journal of Social History. 1977; 4: 560-587, esp. p. 561. Léonard, Jacques. Les études médicales en France entre 1815 et 1848. Revue d’histoire moderne et contemporaine. 1966; 1: 87-94. Crosland, Maurice. The officiers de santé of French Revolution: a case study in the changing language of medicine. Medical History. 2004; 48 (2): 229-244. 9. Nye, Robert A. Honor codes and medical ethics in modern France. Bulletin of the History of Medicine. 1995; 69: 91-111. Nye, Robert A. Medicine and science as masculine «fields of honor».
Darina Martykánová y Víctor M. Núñez-García Dynamis 2021; 41 (2): 303-321 306 Este dosier aspira a explorar la reconfiguración del campo de la salud, poniendo en valor que este proceso tenía claras dimensiones transnacionales, y —al mismo tiempo— ostentaba particularidades locales que nos proporcionan pistas sobre los entramados institucionales, valores e imaginarios sociales en distintas regiones de Europa y pueden ser de interés para los historiadores más allá de la historia de la medicina. Teniendo en cuenta la complejidad y las múltiples vertientes de la profesionalización de la medicina, hemos tenido que elegir algunos aspectos a analizar y comparar en profundidad, para dotar de coherencia argumentativa a un dosier que pretende ofrecer ejemplos de distintos lugares del espacio euro-mediterráneo. Nos centramos, ante todo, en la competencia intra-masculina por la autoridad en el arte de curar y en el papel del Estado como agente legitimador y regulador. Esta decisión nos permite, entre otras cosas, poner en valor la trayectoria de ambos coordinadores en el área de historia contemporánea y establecer un diálogo fructífero con dos tendencias historiográficas que han experimentado un gran desarrollo recientemente: la historia de las masculinidades 10 y la historia de la construcción del Estado 11. En primer lugar, debemos tener en cuenta algunas dinámicas profesionales y sociales que caracterizaron la medicina como profesión en la Europa del siglo XIX, tal y como han sido identificadas por la historia de la medicina y por la sociología de las profesiones. Las tres profesiones en las que se dividía en Europa el arte de curar (medicina, cirugía y farmacia), se encontraban en una fase de transición y de redefinición durante el siglo XIX. Esta transición se caracterizó por la creciente jerarquización y especialización en el campo de la salud, por la exigencia en un título y por el énfasis en una formación reglada de carácter superior. Además, se estaba intensificando la regulación Osiris, 2nd Series. 1997; 12: 60-79. Maehle, Andreas. Doctors, Honour and the Law: medical ethics in Imperial Germany. London: Palgrave; 2009. Sánchez, Raquel; Guillén Berredero, José Antonio, coords. La cultura de la espada. De honor, duelos y otros lances. Madrid: Dykinson; 2019. 10. Véase entre lo publicado recientemente: Andreu-Miralles, Xavier. Nación y masculinidades. Reflexión desde la historia. Cuadernos de Historia Contemporánea. 2021; 43: 121-143.; Aresti, Nerea. La historia de las masculinidades, la otra cara de la historia de género. Ayer. 2020; 117: 333-347. Blanco Rodríguez, Elia. La historia de las masculinidades en la España decimonónica: el surgimiento de un nuevo campo historiográfico. Revista de Historiografía (RevHisto). 2021; 35: 267-290. En el campo de la historia de la profesión médica: Martykánová, Darina; NúñezGarcía, Víctor M. Ciencia, patria y honor: los médicos e ingenieros y la masculinidad romántica en España (1820-1860). Studia Histórica. Historia Contemporánea. 2020; 38: 45-75. 11. Pro, Juan. La construcción del Estado en España: una historia del siglo XIX. Madrid: Alianza Editorial; 2019.
El honor, el fraude y las profesiones sanitarias en la Europa del siglo XIX Dynamis 2021; 41 (2): 303-321 307 profesional apoyada en dos pilares: por una parte, el nuevo marco legal establecido por el Estado y, por otra parte, las instituciones de autogobierno y los espacios de autorregulación profesional, desde los colegios médicos, pasando por las sociedades médicas hasta la prensa profesional. Los médicos y los cirujanos pretendían situarse en la cúspide de la jerarquía en el campo de la salud que se encontraba en pleno proceso de redefinición y de expansión. En paralelo a la unificación de estas dos profesiones médicas, desplegaron desde comienzos del siglo XIX una serie de líneas argumentativas y de prácticas discursivas orientadas a reforzar su legitimidad profesional, a fortalecer su posición frente a los pacientes y a las autoridades. En este esfuerzo intentaron beneficiarse del consenso creciente entre las élites gobernantes tanto en los regímenes absolutistas 12, como en los constitucionales 13 en cuanto a la necesidad de fomentar la salud pública, institucionalizando la atención sanitaria. Este contexto político-administrativo dio lugar a lo que algunos historiadores, sobre todo en Centroeuropa y Francia, denominan la medicalización de la sociedad 14, un ensanchamiento del campo de la salud mediante la intervención gubernamental, un proceso que conllevó la integración de un número creciente de los médicos a las administraciones públicas en cargos facultativos. En una época que además estuvo marcada por varias olas epidémicas (la fiebre amarilla, el cólera) facilitadas por el desarrollo de los nuevos medios de transporte, los médicos 12. Frevert, Ute, Krankheit als politisches Problem 1770-1880. Soziale Unterschieden in Preussen zwischen medizinischer Polizei und staatlicher Sozialversicherung. Gotinga: Vandenhoeck & Rupprecht; 1984. 13. Barrière, Jean-Paul; Leuwers, Hervé. La construction des professions juridiques et médicales. Europe occidentale, XVIIIe-XXe siècle. París: Presses Universitaires du Septentrion; 2020. Martykánová, Darina. La profession, la masculinité et le travail. La représentation sociale des ingénieurs en Espagne pendant la deuxième moitié du XIXe siècle. En Derouet, Antoine; Paye, Simon; Frapier, Christelle, eds. Les ingénieurs. La production d’un groupe social. París: Garnier Classiques; 2018, pp. 79-102. Martykánová, Darina; Núñez-García, Víctor M. Luces de España: Las ciencias útiles en el Trienio Constitucional. Ayer. 2022 [en prensa]. Para el caso de la evolución de la asistencia sanitaria atendiendo a los hospitales véase: VilarRodríguez, Margarita; Pons-Pons, Jerònia, eds. Un siglo de hospitales entre lo público y lo privado. Financiación, gestión y construcción del sistema hospitalario español. Madrid; Marcial Pons: 2018 (esp. p. 29-50). Barceló-Prats, Josep; Comelles, Josep María. Las bases ideológicas del dispositivo hospitalario en España: cambios y resistencias. In: Vilar-Rodríguez, Margarita; PonsPons, Jerònia, eds. Un siglo de hospitales entre lo público y lo privado. Financiación, gestión y construcción del sistema hospitalario español. Madrid; Marcial Pons: 2018. pp. 83-138. 14. Goubert, Jean-Pierre. La médicalisation de la société française, 1770-1830. Waterloo: Historical Reflections Press; 1982.
Darina Martykánová y Víctor M. Núñez-García Dynamis 2021; 41 (2): 303-321 308 presentaron la medicina como una ciencia útil cuyo valor para el país le hacía merecedora del apoyo por parte de las instituciones gubernamentales y de la opinión pública 15. Recientemente se ha puesto en manifiesto cómo, sobre todo a partir de la segunda mitad del XIX, las guerras crearon un espacio para el despliegue y la institucionalización del humanitarismo, fomentando la acción conjunta de la sociedad civil y de las autoridades en el campo de la salud y dando lugar a figuras, puestos y prácticas que pervivieron en los tiempos de paz 16. En este contexto, los médicos se construyeron a sí mismos como amantes desinteresados de la Humanidad, dispuestos a sacrificarse en la batalla contra la enfermedad, y, al mismo tiempo, reclamaron no solamente el derecho a moldear las políticas públicas debido a su conocimiento experto, sino también una remuneración que les permitiera vivir «dignamente» como caballeros 17. Esta autorrepresentación como hombres de honor era fundamental para justificar las reivindicaciones remunerativas de los médicos frente a las instituciones públicas y frente a los clientes. La retribución no se establece solo mediante una simple dinámica de oferta y demanda en el mercado de salud, sino que depende de las expectativas de los médicos, de los pacientes y de las instituciones, del valor que los actores atribuyen al servicio ofertado y de la imagen del que lo presta. Los médicos no estaban dispuestos a dejar que la lógica de oferta y demanda fijara sus honorarios y moldeara su trato con los pacientes. Robert Nye ha demostrado, reforzando el argumento general sobre las profesiones «de élite» planteado por Maria Malatesta, que los médicos movilizaron algunos marcadores de estatus heredados del 15. Proyectos de higienización de las ciudades y la elaboración de topografías sanitarias fueron actividades en las que se implicaron los médicos desde finales del siglo XVIII y durante la primera mitad del siglo XIX con el objeto de demostrar la utilidad social de su profesión ante el avance de las epidemias. Urteaga, Luis. Miseria, miasmas y microbios. Las topografías médicas en el estudio del medio ambiente en el siglo XIX. Geocrítica. Cuadernos críticos de Geografía Humana. 1980; 29:1-34; Gilbert, Pamela K. Mapping the Victorian Social Body. Nueva York: State University of New York; 2004. Koch, Tom. Mapping the Miasma: air, health, and place in early medical mapping. Cartographic Perspectives. 2005; 51: 4-27. 16. Arrizabalaga, Jon; García Reyes, Juan Carlos. Estrategia sanitaria militar y humanitarismo en la España del siglo XIX: El caso de Nicadio Landa (1830-1891). En: El nacimiento de la libertad en la Península Ibérica y Latinoamérica: Actas del XVI Congreso Internacional de AHILA. San Fernando (Cádiz, España): AHILA y Ayuntamiento de San Fernando; 2014. p. 489-494. Arrizabalaga, Jon; Sánchez Martínez, Guillermo. El socorro humanitario en tiempo de paz: divergencias iniciales en el movimiento internacional de la Cruz Roja, 1867-1884. Asclepio. 2014; 66 (1): p030. 17. Martykánová; Núñez-García, n. 10, p. 45-75.
El honor, el fraude y las profesiones sanitarias en la Europa del siglo XIX Dynamis 2021; 41 (2): 303-321 309 Antiguo Régimen para proyectar una imagen de hombres discretos, desinteresados y honorables, al servicio de una causa mayor, más allá de una noción puramente capitalista de personas capaces de prestar servicios útiles a los clientes. A la vez que ser ensalzada en el discurso liberal como la base de la prosperidad de las «sociedades modernas», la búsqueda del interés particular tenía que ser cautelosamente negociada para evitar las acusaciones del egoísmo, y, por ende, el deshonor 18. El trabajo suponía un reto aun mayor, si cabe: reivindicado desde la Ilustración como imprescindible para «el progreso de la civilización» y clave en el «fomento de las riquezas del país» 19, siguió siendo una práctica altamente problemática en términos del estatus social hasta bien entrado el siglo XX. En un contexto liberal-capitalista en el que los propietarios independientes, activos y responsables terminaron por sustituir a la nobleza como el modelo de masculinidad hegemónica 20, muchos entendían el trabajo como una desgraciada necesidad que podía generar dependencia indeseable, que ponía en peligro la autonomía que se esperaba del hombre-ciudadano 21. En este sentido, los profesionales del arte de curar, igual que otras profesiones con aspiraciones elitistas, tuvieron que negociar su estatus social, apropiándose del concepto de honor que combinó los elementos aristocráticos del Antiguo Régimen con los nuevos valores del liberalismo y de la ciencia moderna 22. Nosotros mantenemos que, con matices y particularidades locales, este fue el caso también en España y en muchos lugares de la Europa continental. No debemos olvidar que, en gran parte de Europa, la medicina estaba considerada desde hacía siglos una de las artes liberales que no implicaban la pérdida de hidalguía para los que la ejercían, a diferencia de otras actividades remuneradas con componente manual, que se entendían como artes u oficios (ser)viles 23. Eso dotaba a los médicos de un prestigio y estatus que les exigía aparentar cierto bienestar, pero al mismo tiempo les permitía negociar las 18. Nye, n. 9, p. 91-111 y 60-79. Malatesta, Maria. Professionisti e gentiluomini: storia delle professioni nell´Europa contemporánea. Turín: Ed. Einaudi; 2006 19. Felipe, Jesús de. Trabajadores: Lenguaje y experiencia en la formación del movimiento obrero español. Oviedo: Genueve Ediciones; 2012. 20. El debate sobre los distintos usos de la categoría analítica de masculinidad hegemónica y su utilidad en Connell, R.W.; Messerschmidt, James W. Hegemonic Masculinity: rethinking the concept. Gender & Society. 2005; 19 (6): 829-859. 21. Martykánová, n. 14, p. 79-102. 22. Malatesta, n. 18. 23. LeGoff, Jacques. Pour un autre Moyen Age. Temps, travail et culture en Occident: 18 essais, París: Gallimard; 1977.
Darina Martykánová y Víctor M. Núñez-García Dynamis 2021; 41 (2): 303-321 310 estrecheces económicas y codearse con los miembros de las élites sociales. Como señaló con desaprobación uno de los médicos prominentes sobre los que trata en su artículo Vladan Hanulík, algunos médicos jóvenes aspiraban a fortalecer su situación económica buscando complacer a sus pacientes burguesas o pertenecientes a la nobleza no solo con sus prácticas terapéuticas, sino también mediante sus habilidades sociales e incluso sexuales. No obstante, más allá de conformarse con la protección y patrocinio por parte de estas damas, podían llegar a casarse con ellas, lo que confirma el reconocimiento de los médicos como miembros de las élites sociales ampliamente definidas. El ensanchamiento de la comunidad de hombres honorables afectó, aunque con matices, tanto a los regímenes liberales que eliminaron o redujeron al mínimo los privilegios de la nobleza, como a países en los que la nobleza conservó no solo parte de sus privilegios, sino también el poder gubernamental y administrativo. Así, por ejemplo, varios médicos figuraron entre los que fueron ennoblecidos en la Francia y España decimonónicas 24. De hecho, la burguesía europea en general se apropió de la noción de honor y la redefinió para legitimar su posición y sus aspiraciones sociales más allá de lo que podríamos llamar la «legitimidad por riqueza», derivada del discurso liberal. No es casualidad que, en el discurso de los médicos franceses y españoles, las comparaciones con dos figuras que se escapan a las lógicas del capitalismo, el sacerdote y el oficial, eran constantes hasta al menos los años 1860 25. Se trataba de subrayar el sacrificio desinteresado y el «amor a la Verdad» para apuntalar la autonomía y la autoridad del médico frente a los pacientes y a los poderes públicos, en un ambiente en el que los profesionales de la medicina dependían, en cuanto a sus ingresos, de unos pocos cargos públicos y, ante todo, de los pacientes, asertivos —como muestra en su artículo Barbora Rambousková— a la hora de dirigir el pro24. Pierre, Arnaud. La concession de nouveaux titres de Castille en Espagne dans la première moitié du XIXe siècle (1808-1854). Révolution et renouvellement des élites [Tesis]. Clermont-Ferrand: Université Clermont-Auvergne; 2021. 25. Nye, n. 9, p. 91-111 y 60-79. Martykánová; Núñez-García, n. 10, p. 45-75. Núñez-García, Víctor M. A Physician and a Gentleman: individual dimension of the collective pursuit of social standing. En: Sánchez, Raquel, Martínez-Vilchez, David, eds. Respectable Professionals. The origins of the liberal professions in nineteenth-century Spain. Londres, Peter Lang, 2021, p. 133-158. Gilarranz, Ainhoa. Disease, Deformity, and Health Terrors in 19th-Century Cartoons: a cultural history of science. Theatrum Historiae. 2020; 27: 31-58. Brown, Michael. «Like a Devoted Army»: medicine, heroic masculinity, and the military paradigm in Victoria Britain. Journal of British Studies. 2010; 49: 592-622; Guillemain, Hervé. Devenir médecin au XIXe siècle. Vocation et sacerdoce au sein d’une profession laïque. Annales de Bretagne et des Pays de l’Ouest. 2009; 116: s. p.
El honor, el fraude y las profesiones sanitarias en la Europa del siglo XIX Dynamis 2021; 41 (2): 303-321 311 ceso del diagnóstico y de la terapia y escépticos en cuanto a la capacidad del médico a curarles. Las reivindicaciones de autoridad, honor y reconocimiento social estuvieron estrechamente vinculadas al esfuerzo de los profesionales de la medicina por excluir del ejercicio del arte de curar a hombres de estatus social bajo y a otros rivales. Lo hicieron articulando un discurso sobre el fraude y la charlatanería, es decir, apelando a una lógica profesional (ejercicio ilegítimo) y científica (prácticas curativas ineficaces y dañinas, falta de conocimientos, perversión de la ciencia para maximizar los beneficios materiales). Según su argumento, a los intrusos y a los charlatanes les faltaba la voluntad y la capacidad de ejercer el arte de curar correctamente. La representación discursiva del fraude profesional y la lucha contra la charlatanería resultaron esenciales a la hora de redefinir la imagen pública de los médicos frente a las autoridades y a los pacientes, al ser presentadas por los profesionales médicos en el debate público como juicios valorativos dentro de la esfera moral. Jens Ivo Engels categoriza el análisis histórico de la corrupción y de un concepto tan directamente relacionado como el fraude —en el caso que nos ocupa fraude profesional—, como evaluación, un juicio valorativo en el debate público, y como una serie de prácticas 26. Nuestro dosier no trata tanto de analizar las prácticas fraudulentas denunciadas, sino que se centra en el papel que ese discurso sobre el fraude tuvo en las estrategias profesionales de los médicos. Estas cuestiones han sido analizadas en la historiografía internacional por Roy Porter, Alexander Kohn, Nicole Edelman, Vladan Hanulík o David Gentilcore, entre otros, que han puesto el foco en las particularidades de cada contexto histórico y cultural 27. Asimismo, han mostrado que esta pugna por definir las buenas prácticas y estigmatizar a otras tenía una larguísima tradición que no estaba reñida con la aceptación de un pluralismo asistencial que fue realidad en el campo de la salud hasta bien entrado el siglo XX. En sus interpretaciones, 26. Engels, Jens Ivo. La «modernidad» de la corrupción. En: Peña, María Antonia; Bonaudo, Marta, dirs. Historia cultural de la corrupción política. Prácticas, escenarios y representaciones contemporáneas. Rosario: Prohistoria; 2019. p. 19-33 (esp. p. 20). 27. Porter, Roy. Quacks: Fakers and Charlatans in English Medicine. London: Tempus; 2001; Kohn, Alexander. False prophets. Fraud and error in science and medicine. Oxford: Basil Blackwell; 1986; Edelman, Nicole; Médecins et charlatans au XIXe siècle en France. Tribune de la santé. 2017; 55 (2): 21-27. Gentilcore, David. Medical Charlatanism in Early Modern Italy. Oxford: Oxford University Press; 2006. Hanulík, Vladan. Apoštol i šarlatán. Zakladatel hydropatie Vincenz Priessnitz. Dějiny a současnost. 2007; 8: 37-39.
Darina Martykánová y Víctor M. Núñez-García Dynamis 2021; 41 (2): 303-321 318 investigación en el marco de varios proyectos I+D+i, y se caracteriza por el equilibro en términos de género. La contribución de Vladan Hanulík parte del concepto ya clásico de Ackerknecht de una «revolución francesa de la medicina» para explicar las transformaciones producidas en el siglo XVIII y en el siglo XIX, especialmente en cuanto al cambio de mentalidad en la profesión, la introducción de la medicina clínica y hospitalaria y los cambios de paradigma en la relación entre médicos y pacientes. Centrado en este último aspecto, Hanulík discute esta visión clásica a partir del protagonismo de la clínica parisina y la visión anatomoclínica. Para ello nos sitúa en la Monarquía de los Habsburgo a finales del siglo XVIII y principios del siglo XIX, mostrando la precariedad de la autoridad del médico frente a los pacientes y también de su situación económica. Es cierto que las iniciativas de las autoridades y de algunos agentes privados como la Iglesia católica y los filántropos individuales en el campo de la salud crearon una mayor seguridad laboral para los médicos y reforzaron su imagen social. Sin embargo, el alcance de estos avances fue muy limitado. El artículo de Ainhoa Gilarranz se centra en la contraposición de la figura del buen médico a la del charlatán en Francia. Situando en un contexto cronológico mucho más amplio la redefinición de la profesión médica que tuvo lugar en la primera mitad del siglo XIX, analiza el imaginario público sobre médicos y cirujanos que se había ido configurando, sus continuidades y sus rupturas. Observa cómo estos profesionales negociaron su estatus dialogando con las representaciones que circularon en la sociedad, asumiendo algunas, resistiéndose a otras e intentando proyectar las que más les favorecían. Esta estrategia presentaba como objetivos principales apuntalar una imagen de hombres de honor que reforzara su prestigio y legitimara su estatus social ascendente. Los médicos coincidieron con los otros artífices del imaginario social sobre la salud pública (caricaturistas, literatura, prensa general…) en denunciar las malas prácticas, donde nuevamente aparece el recurso al discurso contra la charlatanería y los charlatanes. Desde el punto de vista metodológico, el artículo explora las posibilidades interpretativas que ofrecen las fuentes iconográficas, especialmente a partir de la visualización cultural de la ciencia 38. Deja a un lado la representación icónica de los «hombres de 38. Tucker, Jennifer. The Historian, the Picture and the Archive. Isis. 2006; 97 (1): 111-120.
El honor, el fraude y las profesiones sanitarias en la Europa del siglo XIX Dynamis 2021; 41 (2): 303-321 319 ciencia», habitualmente realizada desde el análisis de los retratos oficiales 39, para aproximarse al estudio del imaginario visual que rodeó a la profesión médica francesa, poniendo en relieve dinámicas como la potenciación de la figura de experto, su definición en términos de género y clase, o la diferenciación iconográfica entre el buen doctor y otras figuras del campo sanitario. El artículo de Víctor M. Núñez-García y de Darina Martykánová complementa el artículo anterior poniendo foco en el caso español. En concreto, analiza el discurso sobre los charlatanes en la prensa profesional médica entre 1820 y 1860. Además, plantea el concepto de charlatán como contra-modelo operativo desde el que se definió el modelo de médico virtuoso, que se estaba perfilando en la época. Este modelo se basaba en la pretensión altruista, articulada en términos del amor a la Humanidad, en un estilo emocional sensible y en el servicio a la nación a partir del reconocimiento por parte de las instituciones gubernamentales de los médicos como expertos y autoridades en el campo de la salud. El artículo permite abordar aquellas cuestiones que entran en diálogo con el resto del dosier, entre ellas: procesos de profesionalización, monopolio y autoridad; la operatividad de la categoría analítica de masculinidad hegemónica para interpretar la construcción identitaria de un grupo profesional concreto; la evolución de los estilos emocionales en la relación jerárquica y sentimental entre el médico y el paciente; y el uso del argumento del fraude para alcanzar la autoridad y el monopolio en la práctica médica. La contribución de Violeta Ruiz introduce al lector en la hidroterapia española durante el siglo XIX, abordando cuestiones centrales del dosier a partir de la pugna entre los médicos-directores de baños y los médicos que ejercían libremente. En este conflicto estaban en juego no solamente importantes recursos económicos, sino también la autoridad en un campo de especialización ascendente y la definición y representación del bien común. Se aprecia cómo ambas partes apelaron al Estado y cómo el Estado intervenía o dejaba de intervenir para regular y de arbitrar en este conflicto a la vez económico, científico y profesional. Ruiz explora los mecanismos por los que los médicos-directores de baños buscaron legitimar el poder que ostentaban como empleados públicos, que incluían el monopolio sobre 39. Weisberg, Richard. E; Hansen, Bert. Collaboration of Art and Science in Albert Edelfelt’s Portrait of Louis Pasteur: the making of an enduring medical icon. Bulletin of the History of Medicine. 2015; 89 (1): 59-91; Jordanova, Ludmilla. Defining Features: Scientific and medical portraits, 1660-2000. Londres: Reaktion Book y National Portrait Gallery; 2000.
Darina Martykánová y Víctor M. Núñez-García Dynamis 2021; 41 (2): 303-321 320 ciertas tareas, mostrando que al final ni los reglamentos ni los mecanismos de acceso meritocráticos eran suficientes para justificar y garantizar la autoridad institucional de los médicos-directores ni su monopolio. Asimismo, igual que el texto de Núñez-García y Martykánová, el artículo de Ruiz ilustra cómo el discurso de la corrupción iba más allá de la figura del charlatán y podía tener lugar entre pares; este tipo de conflictos entre pares estaba cargado de trampas de las que los contrincantes eran, a menudo, conscientes. Cuando un médico entraba en la disputa científica con sus colegas acusándoles de charlatanería, corría el peligro de poner en jaque su propia autoridad al socavar la buena imagen y la autoridad de la medicina, o de una de sus ramas o subdisciplinas. Además de poner un gran énfasis en el papel de los pacientes a la hora de moldear la práctica médica —igual que lo hace el texto de Hanulík—, la contribución de Barbora Rambousková presenta la particularidad destacable de introducir la categoría analítica de generación. La autora identifica una pugna de carácter intergeneracional entre los propios médicos titulados, pugna que se enmarcó en un debate científico-profesional articulado en términos de tradición y modernidad. Enfocado en los Países Checos de la segunda mitad del siglo XIX, el análisis de Rambousková se acerca a este conflicto intergeneracional desde la reflexión que hacían los médicos mismos sobre su relación con los pacientes. La compleja negociación de la autoridad entre el médico (fuese un veterano experimentado o un joven innovador desde el punto de vista terapéutico y científico) y el paciente es estudiada a partir de dinámicas interesantes desde el punto de vista terapéutico, como por ejemplo la práctica de la sangría. Rambousková muestra cómo los pacientes ostentaron el poder de moldear las relaciones entre los médicos en tiempos en los que la cohesión de este grupo profesional era todavía débil. En todo su análisis subyace la cuestión del mercado, un aspecto clave en los seis textos del dosier 40. La construcción discursiva de los médicos titulados en oposición a los charlatanes, curanderos e intrusos, y el afán por distinguir al buen médico de aquellos médicos que practicaban la medicina de manera transgresora o amoral, es otro de los ejes fundamentales de todos los artículos. El texto de Ceren Gülser İlikan Rasimoğlu ahonda en el diálogo transnacional que este 40. Digby, Anne. Making a Medical Living. Doctors and patients in the English market for medicine, 1720-1911. Cambridge: Cambridge University Press; 1994.
El honor, el fraude y las profesiones sanitarias en la Europa del siglo XIX Dynamis 2021; 41 (2): 303-321 321 dosier aspira a establecer. Analiza las iniciativas estatales en el campo de la salud y en la regulación profesional en el Imperio Otomano, prestando una atención particular a cómo los médicos titulados participaron en la definición e implementación de estas políticas. En el ámbito otomano, al igual que en otros lugares, marcar las fronteras entre los médicos titulados y los sanadores sin estudios superiores era el punto nodal desde el que la profesión médica debía pivotar hacia la modernización de la profesión y de la asistencia. Sin embargo, de una forma muy evidente, en el Imperio Otomano este proceso se insertó en la pugna más amplia por reformar y modernizar el país, garantizando su supervivencia y su lugar entre las potencias mundiales. En el artículo se discuten cuestiones clave del dosier como las estrategias discursivas empleadas por los médicos con una formación entendida como moderna, la potenciación de la formación médica reglada y superior por parte de las autoridades, y las resistencias por parte de los pacientes y de las otras figuras del campo de la salud. Además, se pone énfasis en las dinámicas nacionales y etnorreligiosas que moldearon, como muestra Rasimoğlu, no solo la acción del Estado a la hora de regular la política sanitaria, sino también la competencia entre los médicos por definir al buen profesional. En definitiva, con este ramillete de contribuciones internacionales, y con un marcado afán interdisciplinar, pretendemos aportar una visión renovada de aspectos centrales en los estudios sobre profesionalización de la sanidad. Consideramos que este abordaje nos permite identificar las dinámicas transnacionales, a la vez que apreciar los rasgos propios de cada caso particular. Habiendo aportado casos de Estados-Estados nación en construcción y de imperios multiétnicos queda por explorar la dimensión colonial, que se vislumbra muy relevante para los casos de España y Francia 41, y que contribuiría a integrar el factor de la raza en el estudio de las jerarquías profesionales y de las dinámicas de exclusión y de inclusión en el campo de la salud. œ 41. Pierre Nobi. Officiers de santé et soignantes créoles face à la fièvre jaune. Co-construction de savoirs médicaux dans le cadre de l’expédition de Saint-Domingue (1802-1803). Histoire, médecine et santé. 2016; 10: 45-61. Wickberg, Edgar. The Chinese in Phillipine Life, 1850-1898. Manila: Ateneo de Manila University Press; 2001. Respeto a las tensiones que conciernen a la farmacia: Jiménez Mínguez, Sandro. ¿Condenar o profesionalizar? La regulación de la práctica farmacéutica china en Filipinas, 1886-1890. En: Elizalde, María Dolores, ed. Nacionalismo versus colonialismo: problemas en la construcción nacional de Filipinas, India y Vietnam. Barcelona; Bellaterra D. L.: 2013, p. 111-147. Para los espacios poscoloniales: Palma, Patricia. Sanadores inesperados: medicina china en la era de migración global (Lima y California, 1850-1930). História, Ciências, Saúde – Manguinhos. 2018; 25 (1): 13-31.