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Club Revolucionario de Granada : boletín martes 6 de octubre de 1868 : libertad para todos, igualdad para todos...

Club Revolucionario de Granada

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o - J e.o. 9 ron [1x1 —— LIBER y . o u . j PARA “ Ó t |¡S . CD- ->1“ E GRAMA UIBLIOT: l¡:„' :7AR'A £ — B R A M A D A = . J Sala _ _ f Estarte /.Numero / ' t i IGUALDAD PARA TODOS. FRATERNIDAD PARA TODOS. La publ cer que 11< siones qiu Grande tenido lug da de oir Si dura ha estado de revolui tural es q rapidez di confines c Granad palpable i cionario. MARTES 6 DE OCTUBRE DE 1868. ; jala : > ■ uní ! rre va ha n se d i i ele a lil 13. F6 ia re Dren. la concurren exconvento ra de los ardi iarga y conti do, fiscalizad s caí lo las pes «bordara y ,«■ ricidad, y la ral España, tondido á es, oion que acu co’ J otro objeto que el de haei 3'acto de cada una de las se- :^HEen las dos sesiones que han sípje» Domingo, ha acudido, áviUe¡ =ibunos de la LIBERTAD. ^ EErie de años el pensamiento - ordazado, hoy, que al grito ~iertas que le contenían, naEliera, difundiéndose con la Etdad de la luz, á los últimos re OO" 2T Por lio llí íl.Ví DÍOOS á sion de ai , | ido en brillantes r¡{ ri( discur rosamenf : a auÉdos chaba. *ISxftrac!i' Abiertc 1 ciiÉ por el i dió cuent el mismo, con el citado til i pasado á ! Granada, i i to >ie que es en qué e¡ fj encontraban nir los cc •>{ y por medio finitivam anta de Gob Según I ¿cae-iones del que en el de tercero procederi I ecc m, que ra torios, oo nana sir y primori Á segu '0 y i ;* yecto de a t TE 6 1 G nes, sien ,. ¡ib; en el • saber hu ¡ n i riccior ceder en j tai abre co¡ Pedid? | «ira xif el ci. discurso q. . triótico patriotas ¡fc necesidad d sus boga ro -tií destr en consi ¡es ¡ sobando nuina d males qu exciland > smo de le trabajos | o; n le hacer Aplau ) 1 úñente, el ciuda so sobre libertad mueeie venían ; o ¡i aserio eos y de ico o; del tru paso el je Isabel la de todos i que han ¡u cia, sin< torcida ínter} las leyes > Era precio el agua smo ó la ’ioíí se queir inií.as cria tur los tirar ■ e sentaban e¡ Term ,sen eso encar. bajos út se ndió de l? beral cc ;e le es< El cii ''TrAi1 ITCO 1! defendh lemoría de i..- rido y b *11*30 probo ir* en una maderamen' la educí r ;ibens p -í mósfera jue respira t nos, y i i puede ser r tuir de i ju bajo Ir ce dos s a illglaíf í corona .•eza 'c Gárl de Whi aró íior el este res Que tíe enl R hijo de !i que -i este muerte dre, ue i ¡ Term sciir-) su la tribi iudadam- * para en los bv sal á qu 3 con entusiasmo, y prueba Es sesiones del Club Revolu- ¿-~EE unHgerísimo extracto de la seJiína no poder dar íntegros los . 3 pronunciaron, y que calu- - é oeral reunión que los escu0 3 = lie 3 lesión . 3 3 Ej : 3 0 Vicepresidente Sierra, se -ü E entc de la comisión, que en 30 E revolucionaria interina de 3 rase de un modo terminante . 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Ee la Inquisición, tocando de >¡ 3, principio, según el orador, g - 3 a l país, «no por su culpa, dei que sus sucesores dieron á O^i eó, en aquel tiempo, ó recibir .£-j3 abusando de este principio, 3>orcionando un espectáculo á ;io.» ro cEi _ da Junta que se ocupe en tra- -Ea entre los aplausos de la li- ! CXJ. ~ ° J del emPezó su perorata Í Jatólica, y después en un 11o- &¡-Ííiencia de constituirse el país 33 rá tica, porque los reyes, por ¿jj, Epra en que viven, por la atB^siEi ni pueden ser más que tiraJiz 3» libre, y no se puede constiimnElemocrática; recordó queha- :Sr? Emda y Escocia recogieron la Si 3 l, que al derribársela delante irfWj-Ejse la ofrecieron á Cromwel, r;i': Eaorona á alguno, debia ser al Ea, probaria, si no vengaba la •Sj-E.o del trono de Inglaterra.» 3dido calurosamente, y ocupó iga<1 Eprroux, tomando la palabra 3 =[ el próximo sufragio univer- : 3 amados, eligiesen con la con go —i oo =i 4 ciencia tranquila sus legítimos representantes, teniendo muy en cuenta que la Junta actual, como tiene el carácter de transitoria, se ocupa, según los hechos, en cosas completamente ajenas á la reunión de los comicios; recordó al Club los horrores de que acaba de ser testigo Béjar, y llamó la atención sobre la necesidad de ex terminar al vándalo Naneti, autor de las tropelías cometidas en aquella indefensa ciudad, nueva Numancia y moderna Zaragoza; recordó al Club que el programa dado por la Junta interina de Gra nada no es todo lo liberal que debiera ser, que mas bien es ver gonzante; que en él no se aclaran los puntos oscuros, y que ¿imi tación de los que se han hecho en otras poblaciones, "debian en cargar á los hombres á quienes dieran sus sufragios, ampliaran el programa, insistiendo siempre en que cuando fuesen á votar, vo taran hombres de historia conocida y limpia en sus principios li berales. Añadió que, como no es de Granada, no conoce á los hom bres que componen la Junta provisional, y que por eso recomen daba á los granadinos que, si estos eran de su confianza, los vota ran, para que seguros ya de que su carácter no era transitorio, pudieran entrar de lleno en el verdadero y liberal ejercicio de su cometido. Bajó de la tribuna entre los aplausos del Club, y se leyó, á peti ción de un concurrente, el programa circulado por la Junta inte rina, y del que ya tiene conocimiento Granada. Ocupada la tribuna por el ciudadano José Rico, en un elocuen te discurso pintó los sufrimientos de los emigrados por la causa de la libertad en las playas extranjeras, y la necesidad de que sean remunerados por los vejámenes que han sufrido. Tocó la cuestión del programa, y dijo que tal vez algún olvido ó perífrasis serian la causa de las faltas que se han encontrado en él; que él creia todo esto de poca entidad, y que al reunirse y constituirse la Junta de finitiva, esta ampliaría el programa hasta ponerse á la altura del más liberal que se haya publicado ; encareció también la necesi dad de que al votar en el sufragio universal ya próximo, tuvieran en cuenta los ciudadanos los antecedentes de las personas que liaWan ite componer ju representación ue Ja provincia, y se retiró de la tribuna entre los calurosos aplausos de los concurrentes; vol vió á ocupar la tribuna el ciudadano Rodríguez Rey, y criticó elo cuentemente algunos de los artículos de que se compone el pro grama circulado, llamando la atención sobre los que en él apare cen incompletos, y sobre los que faltan; como también excitó po derosamente la atención sobre la falta que en él se observa de abo lición de quintas, unidad de libertades de las provincias ultrama rinas, y otros muchos que no se establecen en el programa de Gra nada, y sí en los de todas las otras provincias. Hizo una protestación de sus ideas liberales, declarándose de mócrata de corazón, y bajó de la tribuna entre los calurosos v no interrumpidos aplausos de los concurrentes. El ciudadano Rico ocupó, para rectificar, la tribuna, y en bre ves palabras demostró de nuevo la conveniencia de que se voten en el próximo sufragio personas de antecedentes limpios y claros. Retirado de la tribuna, la ocupó el ciudadano Cristóbal Martin, advirtiendo al empezar que, obrero desde su niñez, no habia re cibido ninguna instrucción, y que solo tenia un corazón liberal; que sus pensamientos todos iban encaminados al triunfo de la de mocracia, y que creia muy justo, que al constituirse el país, se extendiesen por todas partes los círculos patrióticos, para que la luz de la civilización se difundiera hasta las aldeas mas remotas, y España fuera feliz, ocupando en el mundo el rango que merece todo país libre. Entre los aplausos de la reunión bajó de la tribuna, levantán dose la sesión, después de leer la petición siguiente, y que será objeto de la sesión del martes. «Los que suscriben tienen el honor de proponer al Club lo siguiente: «El cargo de individuo de la Junta revolucionaria de Gobierno de la Provincia es incompatible con todo destino público retri buido por el Estado, la Provincia ó el Municipio. « Club revolucionario de Granada 5 de Octubre de 1868. — Mi guel Garrido.— Luis Sansón.— Mariano Lerroux.» La próxima sesión se celebrará en el mismo local el martes 6 del corriente, á las ocho de la noche. ¡ Viva la SOBERANIA NACIONAL ! T ( 2 .0 , 9 v jL LIBERTAD PARA TODOS. 1 J i j N A R IO 1 GRANADA. IGUALDAD PARA TODOS. FRATERNIDAD PARA TODOS. MARTES 6 DE OCTUBRE DE 1868. La publicación de esta hoja no tiene otro objeto que el de ha cer que llegue á noticia de todos el extracto de cada una de las se siones que se celebren. Grande ha sido la concurrencia que en las dos sesiones que han tenido lugar en el exconvento de Santo Domingo, ha acudido, ávi da de oir la palabra de los ardientes tribunos de la LIBERTAD. Si durante una larga y continuada série de años el pensamiento ha estado aherrojado, fiscalizado y amordazado, hoy, que al grito de revolución han caido las pesadas puertas que le contenían, na tural es que se desbordara y se extendiera, difundiéndose con la rapidez de la electricidad, y la intensidad de la luz, á los últimos confines de la liberal España. Granada ha respondido á este grito con entusiasmo, y prueba palpable es la reunión que acude á las sesiones del Club Revolu cionario . Por hoy nos limitaremos á dar un ligerísimo extracto de la se sión de anoche, sintiendo en el alma no poder dar íntegros los brillantes y patrióticos discursos que se pronunciaron, y que calu rosamente fueron aplaudidos por la liberal reunión que ios escu chaba. Extracto de la sesión. Abierta á las ocho por el ciudadano Vicepresidente Sierra, se dio cuenta por el mismo, como Presidente de la comisión, que en el citado dia había pasado á la Junta revolucionaria interina de Granada, con objeto de que esta declarase de un modo terminante en qué estado se encontraban los trabajos preparatorios para reu nir los comicios, y por medio del sufragio universal constituir de finitivamente la Junta de Gobierno. Según las explicaciones del ciudadano Sierra, la Junta contestó, que en el término de tercero dia se llamaría á los comicios y se procedería á la elección, que tenia empezados los trabajos prepa ratorios, v que se ocuparía sin levantar mano de tan importante y primordial objeto. Á seguida el ciudadano Vicepresidente dio cuenta y leyó el pro yecto de reglamento para el orden que han de guardar las sesio nes, siendo discutibles en el recinto del Club todos los ramos del saber humano, sin restricción de ninguna especie, como debe su ceder en un país tan libre como es hoy España. Pedida la palabra por el ciudadano Luis Sansón, pronunció un discurso altamente patriótico, llamando la atención a los buenos patriotas sobre la necesidad de vivir alerta, y no dejar penetrar en sus hogares el elemento destructor de las libertades; se extendió en consideraciones probando que el neocatolicismo es la base genuina de todos los males que han agoviado al país, y concluyó excitando el patriotismo de la Junta interina para que active fos trabajos que la han de hacer constituirse definitivamente. Aplaudido calurosamente, bajó de la tribuna, ocupando su lugar el ciudadano Nicolás Alonso, el cual pronunció un sentido discur so sobre la conveniencia de la pronta instalación en España de la libertad de cultos, enriqueciendo su plática con citas históricas que venian á robustecer su aserto. Trató de la expulsión de los moris cos y de la instalación del tribunal de la Inquisición, tocando de paso el reinado de Isabel la Católica, principio, según el orador, de todos los males que han agoviado al país, «no por su culpa, de cía, sino por la torcida interpretación que sus sucesores dieron á las leyes que dejó. Era preciso, añadió, en aquel tiempo, ó recibir el agua del bautismo ó la hoguera, y abusando de este principio, se quemaron infinitas criaturas, proporcionando un espectáculo á los tiranos que se sentaban en el trono.» Terminó su discurso encargando á la Junta que se ocupe en tra bajos útiles, y descendió de la tribuna entre los aplausos de la li beral concurrencia que le escuchó. El ciudadano Francisco Rodríguez del Rey empezó su perorata defendiendo ia memoria de Isabel la Católica, y después en un llo rido y bello discurso probó la conveniencia de constituirse el país en una forma verdaderamente democrática, porque los reyes, por la educación que reciben, por la esfera en que viven, por la at mósfera viciada que respiran, no son ni pueden ser más que tira nos, y un país no puede ser feliz sino libre, y no se puede consti tuir de otro modo que bajo la forma democrática; recordó que ha ce dos siglos, cuando Inglaterra, Irlanda y Escocia recogieron la corona de la cabeza de Cárlos Stuard, que al derribársela delante de White-Hall, rodó por el suelo, y se la ofrecieron á Cromwel, este respondió: «Que de entregar la corona á alguno, debia ser al hijo de Stuard, y que si este la recibía, probaria, si no vengaba la muerte de su padre, que no era digno del trono de Inglaterra.» Terminó su discurso siendo aplaudido calurosamente, y ocupó la tribuna el ciudadano Mariano Lerroux, tomando la palabra para encarecer á los liberales que en el próximo sufragio univer sal á que muy pronto habían de ser llamados, eligiesen con la con ciencia tranquila sus legítimos representantes, teniendo muy en cuenta que la Junta actual, como tiene el carácter de transitoria, se ocupa, según los hechos, en cosas completamente ajenas á la reunión de los comicios; recordó al Club los horrores de que acaba de ser testigo Béjar, y llamó la atención sobre la necesidad de ex terminar al vándalo Naneti, autor de las tropelías cometidas en aquella indefensa ciudad, nueva Numancia y moderna Zaragoza; recordó al Club que el programa dado por la Junta interina de Gra nada no es todo lo liberal que debiera ser, que mas bien es ver gonzante; que en él no se aclaran los puntos oscuros, y que á imi tación de los que se han hecho en otras poblaciones, debían en cargar á los hombres á quienes dieran sus sufragios, ampliaran el programa, insistiendo siempre en que cuando fuesen á votar, vo taran hombres de historia conocida y limpia en sus principios li berales. Añadió que, como no es de Granada, no conoce á los hom bres que componen la Junta provisional, y que por eso recomen daba á los granadinos que, si estos eran de su confianza, los vota ran, para que seguros ya de que su carácter no era transitorio, pudieran entrar de lleno en el verdadero y liberal ejercicio de su cometido. Bajó de la tribuna entre los aplausos del Club, y se leyó, á peti ción de un concurrente, el programa circulado por la Junta inte rina, y del que ya tiene conocimiento Granada. Ocupada la tribuna por el ciudadano José Rico, en un elocuen te discurso pintó los sufrimientos de los emigrados por la causa de la libertad en las playas extranjeras, y la necesidad de que sean remunerados por los vejámenes que han sufrido. Tocó la cuestión del programa, y dijo que tal vez algún olvido ó perífrasis serian la causa de las fallas que se han encontrado en él; que él creia todo esto de poca entidad, y que al reunirse y constituirse la Junta de finitiva, esta ampliaría el programa hasta ponerse á la altura del más liberal que se haya publicado; encareció también la necesi dad de que al votar en el sufragio universal ya próximo, tuvieran en cuenta los ciudadanos los antecedentes de las personas que liahian de componer ja representación ae Ja Provincia, y se retiró de la tribuna entre los calurosos aplausos de los concurrentes; vol vió á ocupar la tribuna el ciudadano Rodríguez Rey, y criticó elo cuentemente algunos de los artículos de que se compone el pro grama circulado, llamando la atención sobre los que en él apare cen incompletos, y sobre los que faltan; como también excitó po derosamente la atención sobre la falta que en él se observa de abo lición de quintas, unidad de libertades de las provincias ultrama rinas, y otros muchos que no se establecen en el programa de Gra nada, y sí en los de todas las otras provincias. Hizo una protestación de sus ideas liberales, declarándose de mócrata de corazón, y bajó de la tribuna entre los calurosos v no interrumpidos aplausos de los concurrentes. El ciudadano Rico ocupó, para rectificar, la tribuna, y en bre ves palabras demostró de nuevo la conveniencia de que se voten en el próximo sufragio personas de antecedentes limpios y claros. Retirado de la tribuna, la ocupó el ciudadano Cristóbal Martin, advirtiendo al empezar que, obrero desde su niñez, no había re cibido ninguna instrucción, y que solo tenia un corazón liberal; que sus pensamientos todos iban encaminados al triunfo de la de mocracia, y que creia muy justo, que al constituirse el país, se extendiesen por todas partes los círculos patrióticos, para que la luz de la civilización se difundiera hasta las aldeas mas remotas, y España fuera feliz, ocupando en el mundo el rango que merece todo país libre. Entre los aplausos de la reunión bajó de la tribuna, levantán dose la sesión, después de leer la petición siguiente, y que será objeto de la sesión del martes. «Los que suscriben tienen el honor de proponer al Club lo siguiente: «El cargo de individuo de la Junta revolucionaria de Gobierno de la Provincia es incompatible con todo destino público retri buido por el Estado, la Provincia ó el Municipio. « Club revolucionario de Granada 5 de Octubre de 1868. — Mi guel Garrido.— Luis Sansón.— Mariano Lerroux.» La próxima sesión se celebrará en el mismo local el martes 6 del comente, á las ocho de la noche. ; Viva la S O B E R M Í l H A C IO l'A L ! • t e j a r é U —