Aldeire en un documento árabe. Población y agricultura
Abstract
Grupo Investigación HUM-165: Patrimonio, Cultura y Ciencia Medievales y centro: Manuel Espinar Moreno. Centro Documental del Marquesado del Cenete
Full text
Manuel Espinar Moreno
Aldeire en un Documento Árabe
Población y Agricultura
LIBROS EPCCM
FUENTES, NÚM. 19
2017
Manuel Espinar Moreno
Aldeire en un Documento Árabe
Población y Agricultura
Ayuntamient o de Aldeire
LIBROS EPCCM
FUENTES, NÚM. 19
2017
Manuel Espinar Moreno
Aldeire en un documento árabe. Población y agricultura
© Manuel Espinar Moreno
© HUM-165: P atrimonio, Cultura y Ciencias Mediev ales
www.librosepccm.com
www. epccm.es/net/org
Diseño de cubierta: Manuel Espinar Moreno.
Morivo de cubierta: V ista de Aldeire.
Maquetación: Manuel Espinar Moreno
ISBN. 978-84-931748-2-3
Depósito legal: Gr-1.452/2000
Esta edición del Grupo de Inv estigación HUM-165: P atrimonio, Cultura y Ciencias Me-
diev ales se realiza en colaboración con el Excmo. Ayuntamiento de Aldeire y la Excma.
Diputación de Granada, como ya ocurrió el año 2000, cuando se hizo la primera
edi-ción. ahora se suma el centro Manuel Espinar Moreno. Centro Documental del
Marquesado del Cenete
Cualquier forma de reproducción, distribución, comuicación pública o transformación
de esta obra sólo puede realizarse con la autorización de su titulares, salvo excepción
prevista por la Ley.
Diríjase a CEDRO (Centro Español de Derechos Repográficos. www.cedro.0rg) si nece -
sita fotocopiar o escanear algún fragmento de esta obra.
Presentació n
E l motivo de sub ir a Digibu g esta obra sobr e Aldeire en u n document o
árabe. Poblac ión y ag ricultura , es facilitar su consul ta por los estudi osos
y amantes de la H istoria, está actualmente a gotada en los fo ndos
universi tarios y, por ta nto, en oca siones no se p uede consul tar. Creo
que las edicion es lleva das a ca bo por la Exma Diputa ción Pro vincial
de Granada, y ma s tarde en Li brosEPCCM, en su seri e Fuentes ,
numero 19 no han posi bilitad o que se agote. Por mi parte est oy
encantado de o frecer l a oportu nidad de esta c onsulta pues aquell os
estudios so bre Topo nimia y onomástica f acil itan a los jóv enes
investigador es el acceso a este tipo de anál isis co mplementar io con la
Historia. Ta mpoco cre o que la Ex cma. Diput ación Provi ncial de
Granada y e l Grupo de Investiga ci ó n HUM -1 65: Patrimonio , Cultur a
y Ciencia M edievale s de la Uni versidad de Granada te ngan ni ngún
inconveniente pu es de e ste modo su esfuerzo y gratitud ya tuvieron
su éxito cuando se publicó . Por todo ello tan to los q ue la f inanciar on,
la edita ron y la escribieron h oy ofrecen a quello en benef icio del
común, en especi al de los estudi osos sobre esto s temas que en
muchas ocasiones so n el cu erpo y esqu eleto de nuestra h istoria loca l.
Un cuarto de sigl o después de su primera edi ción nos atrev emos a
editarla de nuevo tal cómo f ue concebida, lo hac emos junto con otras
obras mía s en la colecció n de tr abajos que o frece Digi bud de la
Unive rsidad granad ina. El Departamento de Historia Medieval y
Ciencias y Técnica s Hist o riográficas, al q ue he estado ligado hasta mi
jubilación y en cierta medida contibuo unido como Profesor
Colaborador Extraordinario igu almente quiere q ue obras como esta
esté al alcanc e de todos los inv estigadores y l ectores que se interesan
por el pasado de l as tierras gr anadinas.
Sin otro parti cular espero que se saq ue alguna e nseñanza de esta obra
que al fin y al cabo fue f ruto de una experiencia conso lidada a veces e
incipiente en otras, per o ambas juntas l ograron qu e esta obr a fuera
realidad en su día y hoy permanezca graci as a los modernos sistemas
de e dición.
Granada, febrero 2023 . Manu el Espinar M oreno.
ALDEIRE EN UN DOCUMENTO ÁRABE
POBLACIÓN Y AGRICULTURA
DIPUTACIÓN PROVINCIAL DE GRANADA
Á�EA Dt ASISTENCIA A MUNICIPIOS
UNIDAD PRov1,.,-1A1. Df B"'-Ncs CULTURALE
AYUNTAMIENTO DE ALDEIRE
M ANU EL ES PI NA R MORE NO
ALDEIRE
EN
UN
DOCUMENTO
ÁRABE
POBLACIÓN
Y
AGRICULTURA
.
.,
COLECCIÓN Patrimo11io
Do
c
umental
•
Nº
1
GRANADA
,
2000
e o L E e e 1 ó N P a t r i m o n i o D o e u m e n t a l • Nº 1
Finalidad:
Establecer
una
línea
editorial
complementaria
a
la
edición
de
la
Revi'>ta
de
Patrimonio
Cultural
e lnvcstigac16n Bibataubín
que
contemple
la
t:dición
de
monogrnfía!> y estudios sobre temas
de
importacia relativo'> a la historia
de
Grnnada.
©del
texw:
Manuel Espinar
Moreno
©de
la edición: DIPUTACIÓN PROVINCIAL
Db
GRANADA. Asistencia a Municipios.
Unidad Provincial
de
Bienes Culturales y A
YUNTAM!ENTO
DE ALDEIRE.
©de
las ilustraciones:
José
Miguel Fuentes Martín
Manuel Espinar Moreno
Imprime: La Gráfica, S.C.And. Granada.
l.S.B.N.: 84-931748-2-3
Dep<Í.Hto
legal: Gr-1.452/2000
A
Paqui
,
José
Manuel
y
María
para
que
cono z can Aldeire y no olviden sus orígenes.
A mis padres
por
habem1e enseñado
a
amar
a la Virgen del Rosario,
a
mi
pueblo y a sus gentes.
'
<
¡¡;
:;;i
o
ro
>
r
o
~
;>;:l
[T]
ALDEIRE EN UN
DOCUMENTO
ÁRABE : POBLACIÓN Y AGRICULTURA 9
INTRODUCCIÓN
Una
de
las líneas
de
investigación que he desarrollado
en
estos últimos años es
la edición
de
Fuentes Documentales sobre las que realizar trabajos más
específicos y concretos. La publicación del Libro del Empadronamiento y
Aprecio de los bienes y haciendas de los vecinos de Aldeire es continuación de
otros trabajos ya publicados
hace
tiempo
1 • Las noticias históricas más
importantes sobre esta zona quedaron ya plasmadas en aquellas páginas por lo
que
no
nos vamos a detener
en
reproducirlas ahora. En la Edad Media las
poblaciones del Cenete lograron tener un nivel de vida elevado gracias a las
vegas de las alquerías y
al
ganado. Los documentos árabes nos informan de
muchos aspectos sobre los hombres, los límites entre poblaciones, regadío,
ganados , vías de comunicación, ventas , compras, etc., que nos han permitido
sacar noticias de extraordinario interés para la época medieval.
Las tierras del Cenete constituyeron un señorío con la conquista de los
cristianos.
En
la temprana fecha de finales de marzo de 1490 los Reyes Católicos
cedieron al Cardenal D. Pedro González de Mendoza y a su s sucesores las
villas de Aldeire, La Calahorra, Ferreira y Dólar. Pocos días más tarde, el 1 O de
abril , le ceden las villas y lugares de Jérez , Alcázar , Lanteira y Alquife. La
donación aparte estos lugares de la jurisdicción de Guadix. La toma de posesión
de
e s ta donación se realizó ante notario durante los días 6, 7 y 8 de julio de
1490
por
parte
de
Sancho de Benavides con poder del Cardenal D. Pedro
González
de
Mendoza. A él le ceden los reyes el señorío de Albuñán y Cogollos
muy cercanas a la s otras villas cedidas al eminente prelado. La villa
de
Huéneja
1.
ALBARRACÍN NAVARRO , J. ; ESPINAR MORENO , M.; MARTÍNEZ RUIZ , J. y RUIZ
PÉREZ , R. , El Marqu e sado de l Ce ne
te.
Historia , Toponimia, Onomástica , s egún f
OCum
e n -
to s árab es inéditos. Granada , Univer s idad de Granada , 1986 , 2 tomos. El trabajo s obre
Aldeir e comenc é a elaborarlo hace aproximadamente dos años con el motivo de dedicarlo a
la Cofradía
de
Nuestra Señora del Rosario. Razones de sobra conocidas retrasaron aquell a
publi
ca
ción qu e e speramo s s ub s anar c on
Ja
edición de otro libro sobre nuestro pueblo.
10
Manuel Espinar Moreno
pasó a formar parte del señorío en junio de 1492.
El
5 de junio de 1492 los
monarcas apartan esta localidad de la jurisdicción
de
Guadix.
El
marqués Don
Rodrigo de Mendoza heredó
de
su padre D. Pedro el señorío según
se
especificó
en
el
documento
de
12
de mayo
de
1487 cuando
se
autorizó a fundar un
mayorazgo en favor
de
sus hijos D. Rodrigo, don Diego y don Juan. En
1491
estando en
el
Real de la Vega
de
Granada se encontraba junto a D. Rodrigo el
alfaquí Ali Aben Chapela, vecino de Aldeire, alcalde de las siete villas y
se
le
concede facultad
para
entender
en lo civil y criminal entre la población
musulmana
de
la zona.
La
rebelión de los musulmanes en 1490 llevó a intervenir al rey y a sus
colaboradores. En el caso de las villas del Cenete sabemos que muchos se
alzaron y
se
marcharon a las Alpujarras. El Cardenal Mendoza los perdonó
para
que
volviesen
a
sus
tierras y
haciendas.
Estos
hechos
modifican
sustancialmente la naturaleza
de
los bienes de la población mudéjar de la zona.
El
señor adquirió el dominio directo de los bienes raíces que antes eran de sus
vasallos. Luego les cedió a perpetuidad el dominio útil
de
las propiedades en
atención al arrepentimiento manifestado pero a cambio de un concierto y asiento
entre
ambas
partes. También la rebelión
mudéjar
llevo a
pactar
nuevas
Capitulaciones. En el Cenete el 22 de
junio
de
1501
el marqués coacciona a sus
súbditos y les arranca nuevas obligaciones económicas. Años más tarde en
1515 todos los diezmos y alcabalas son sustituidos por una renta fija que
se
llama el Magrán. El régimen fiscal del Cenete y su evolución fue estudiado
igualmente
por
J. Albarracín, M. Espinar, J. Martínez y R. Ruiz.
La
conversión
de
los mudéjares
en
moriscos se tradujo en una re-
conversión
de
los impuestos. Las nuevas capitulaciones fijaban las obligaciones
económicas
de
los habitantes. Algunos impuestos desaparecieron y otros se
impusieron nuevos. A partir de 1515 los diezmos y alcabalas pagados en especie
se
traducen en un canon fijo
de
10.000 ducados más otras rentas impuestas por
los titulares del señorío. Las penas impuestas a algunos naturales llevaron a
continuos enfrentamientos durante largos períodos
de
tiempo hasta que
se
llegaba a un acuerdo para ser roto de nuevo por alguna de las partes. Los súbditos
expusieron sus quejas
en
más
de
una ocasión incluso a los monarcas. En 1532
se
inician acciones judiciales puesto que el concejo
de
la villa
de
Aldeire autoriza
a Juan García Be\:etín y a Diego el Tenor para querellarse contra el Gobernador
Alonso
de
Malina puesto que se habían quebrantado la carta y provisión real
otorgada por los Reyes Católicos a los vecinos del Cenete.
En
1533 se suman
otras villas del Marquesado.
La
sentencia aunque favorable en muchas cosas a
los moriscos no se puso en vigor pues cuando una parte obtenía la razón la otra
apelaba.
En
1546
se
llego a una escritura
de
transacción y en 1547 se ratifica el
nuevo documento en Valencia y poco después lo hace el rey.
ALDEIRE
EN
UN DOCUMENTO ÁRABE: POBLACIÓN Y AGRICULTURA
11
Por los datos que conocemos
en
la fijación del Magrán la villa
de
Aldeire
era la segunda en cantidad
de
bienes pues aportaba
un
total
de
21.891 pesantes,
7 dineros y 8 cornados y suponían en total
el
17'
51
% del total del Marquesado.
Para conocer lo que pagaba cada hacienda
se
hizo un inventario detallado
de
cada uno de los bienes raíces
de
cada contribuyente y el valor en
que
se
estimaban. De acuerdo a ello se procedió a derramar el impuesto con un sencillo
índice de proporcionalidad que fue el de l pesante por cada ducado.
En
el
Magrán de 1550, cuyo texto es la base
de
esta publicación, nos encontramos
que Aldeire paga 19.635
'25
pesantes y se pone por detrás
de
Jerez y Huéneja.
En
este reparto vemos como Aldeire
se
ve beneficiado pues en otros anteriores
salía perjudicado.
Documentos árabes para el estudio de la Granada nazarí y morisca
Cada día se van conociendo nuevos documentos y datos sobre el reino
nazarí y de la etapa de la Granada morisca. Algunas de estas escrituras árabes
contienen noticias
de
extraordinario interés que es necesario aprovechar para
obtener una visión global y completa sobre aquella civilización. Entre estos
documentos destacan los relacionados con el regadío granadino, escrituras
de
dote, ventas, compras, permutas, relaciones diplomáticas, cuestiones
de
límites,
aprovechamientos pastoriles, etc., una amplia gama que abarca todas las parcelas
de la vida de aquellas poblaciones.
Una
relación completa de documentos no
se ha realizado hasta la actualidad y es necesaria su recopilación para hacernos
una idea del estado
de
la investigación hasta
el
momento. Los traductores o
romanceadores nos han permitido conocer muchos de ellos cuando realizaron
su
trabajo entre aquella población que apenas hablaba castellano. Entre los
documentos destacamos una bibliografía elemental para acercamos a esta
cuestión que estamos investigando 2 •
2. Sobre documentos granadinos publicados pueden consu ltar se entre otros los siguientes es-
tudios AGUIRRE SÁDABA,
F.
Javier,
"Un
documento
de
comprave nta arábigogranadino",
Andalucía Islámi ca. Textos y Estudios, l , ( 1980), pp.
16
3- 172. ALBARRACÍ N NAVARRO,
Joaquina, "Abu 1-'Asi en un documento posesorio arábigo-granadino (1493)", Andalucía
I slámica. Textos y Estudios, II-Ill , (1981-1982), pp. 179-188. ALBARRACÍN NAVARRO,
Joaquina,
"Un
documento granadino sobre los bienes de la mujer
de
Boabdil en Mondújar",
Actas
del
I Congreso de Hist oria de Andalucía. Diciembre de 1976. Andalucía Medieval,
II ,
2•
ed., ( 1982), pp. 339-348. CASTRILLO, Rafael a, "Una carta granadina del monasterio
de Guadalupe",Al-Andalus, XXVI, (
1961
),
pp. 389-396 . DERENBOURG, Hartwig , "Quattre
lettres missives écrites dans le s années 1470-1475,
par
Aboí.i'l-Hasan
'Ali,
avant-demier roi
more de Grenade",
Mela11ges
Orie11taux, ( 1883), pp. 1-28. EGUARAS IBÁÑEZ , Joaquina,
12 Manuel Espinar Moreno
Empadronamiento de los bienes de los vecinos de Aldeire
La validez
de
un documento como el que presentamos en esta obra se
basa
en
que estaba escrito en árabe y fue traducido por el romanceador Juan
Rodríguez. Este personaje hizo numerosas traducciones del árabe al castellano
en la primera mitad del siglo XVI como hemos puesto
de
manifiesto en otros
trabajos. Gracias a la cantidad
de
datos contenidos en este Empadronamiento y
aprecio
de
los bienes nos podemos acercar al conocimiento fiscal de una de la s
poblaciones del Marquesado del Cenete, su estructura familiar, los bienes de
cada uno
de
lo s vecinos, su ubicación en lo s correspondientes Pagos del término
de
la alquería, sus acequias, caminos, extensión de la s parcelas y bancales,
casas, huertas, fuentes, ríos, clases de tierras, árboles, cultivos, etc., todo
un
completo panorama de como vivían lo s hombres
de
una
de
las poblaciones de
esta comarca gra nadina.
"Un
texto árabe granadino", Miscelánea de Estudios Árabes y Hebraicos, Il, (1954), pp.
97-102. GASPAR Y REMIRO, M., "Escrituras árabes del Archivo municipal
de
Granada
[!]",La
Alhambra, VIIl-174, (1905), pp. 243-247. GASPAR Y REMIRO, M., "Escrituras
árabes del Archivo municipal
de
Granada [2]", La Alhambra, Vlll-175, (1905), pp. 266-
269. GASPAR Y REMIRO, M., "Escrituras árabes del Archivo municipal
de
Granada [3]",
LaA/hambra, Vlll-177, (1905), pp. 315-318. GASPAR Y REMIRO, M., "Escrituras árabes
del Archivo municipal
de
Granada [4)'', La Alhambra, Vlll-178, ( 1905 ), pp. 339-34
1.
GASPAR Y REMIRO, M., "Escrituras {trabes del Archivo municipal de Granada [5)", La
Alhambra, VIIl-179, (1905), pp. 365-367. GASPAR Y REMIRO, M., "Escrituras árabes
del Archivo municipal de Granada [6]", La Al/zambra, Vlll-180, (1905), pp. 389-392.
GASPAR Y REMJRO, Mariano, "Documentos árabes
de
l a corte nazarí de Granada
[l]",
Revista de Archivos, Bibliotecas y Museos, XXI, ( 1909), pp. 330-339. GAS PAR Y REMIRO,
Mariano, "Documentos árabes de
la
corte nazarí de Granada [2]", Revista de Archivos,
Bibliotecas y Museos, XXI, (1909), pp. 531-535. GASPAR Y REMIRO, Mariano, "Docu-
mentos árabes de la corte nazarí de Granada [3]", Revista de Archivos, Bibliotecas y Mu-
seos, XXII, ( 1 910), pp. 260-269. GAS PAR Y REMIRO, Mariano, "Documentos árabes de
la corte nazarí
de
Granada [ 4]", Revista de Archivos, Bibliotecas y Museos, XXII, ( 1910),
pp. 421-43 1 . GASPAR Y REMIRO, Mariano, "Documentos árabes de
la
corte nazarí
de
Granada [5]'', Rei•ista de Archivos, Bibliotecas y Museos, XXIII, (1910), pp. 137-148.
GASPAR Y REMIRO, Mariano, "Documentos árabes de
la
corte nazarí
de
Granada [6)",
Revista de Archivos, Bibliotecas y Museos, XXlll, ( 1910), pp. 410-423. SANTIAGO SIMÓN,
Emilio de, "Algunos documentos arábigogranadinos romanceados del Archivo Municipal
de Granada", Revista del Centro de Estudios Históricos de Granada y su Reino,
1,
(1987),
pp. 261-269. SECO
DE
LUCENA PAREDES, Luis, "Documentos árabes granadinos.
l.
Documentos del Colegio
de
Niñas Nobles", Al-Andalus,
Vlll,
( 1943), pp. 415-429.
SECO
DE
LUCENA PAREDES, Luis, "Documentos árabes granadinos.
ll
. Documentos
de
la s
Comendadoras
de
Santiago.
ler
grupo", Al-Andalus, IX , ( 1944 ), pp. 121-140. SECO DE
LUCENA, Luis,
"Un
documento del
su
ltán granadino Yusuf IV ibn al-Mawl", Al-Andalus,
XIII, ( 1948), pp. 497-500.
SECO
DE
LUCENA
PAREDES, Luis, "Actas notariales
ALDI:IRE
EN
UN
DOCUMENTO ÁRABE: POBLACIÓN Y AGRICULTURA
13
El
escribano Juan Rodríguez se trasladó hasta el castillo
de
La Calahorra
a petición de los titulares del señorío. Comenzó su trabajo el jueves 2
de
enero
de
1550.
La confección del documento era para que cada vecino pagase a los
eñores del Marquesado la parte alícuota que le correspondía de los diez mil
ducados anuales que entregarían todos los vecinos del Marquesado en concepto
de diezmos y alcabalas. El Empadronamiento o Libro confeccionado estaba
encuadernado con cubiertas de pergamino y autorizado de Juan Rodríguez.
Se
presentaron ante él y otros testigos los moriscos elegidos para deslindar los
bienes de cada uno de los vecinos del lugar.
El propio Juan Rodríguez nos relata cuando asiste
como
testigo
de
un
pleito lo que hizo durante el período de tiempo que estuvo en el Marquesado
del
Cenete traduciendo los libros árabes de cada una de las poblaciones del
eñorío. Nos
dice
en
su
testimonio
al
responder
a
la
pregunta
IX
del
interrogatorio que las rentas valían 10.000 ducados:
"Dicho luan Rodríguez; que este testigo
fue
traydo de
La
ciudad de
Granada
al
dicho Marquesado, para empadronar
Los
bienes del dicho
Marquesado del Cenete, y les repartió
JO
U ducados
en
cada un año,
que son obligados a pagar
Los
vezinos del a
La
dicha Marquesa
por
sus
diezmos y a/cava/as, y este testigo les repartió los dichos
JO
U ducados,
conforme a una transación y convenencia
fecha
entre
el
Duque de
Ca/abría, y la dicha Marquesa su muger , y sus vassallos, vezinos del
dicho Marquesado, confirmada
por
su Magestad, y que del pareció a
este testigo que los dichos diezmos y a/cava/as valen
muy
bien
Los
dichos
JO
U ducados en cada un año, y que lo demás con tenido en la pregunta
lo
ha
o_vdo
dezir publicamente en el dicho Marquesado, y ha visto algunos
de
los libros de lo susodicho, que están en Arábigo ,
por
lo qua/ tiene
por
cierto que los vezinos del dicho Marquesado pagaron y han pagado lo s
arábigogranadinas", Miscelánea de Estudios Árabes y H ebraicos, II , (1953), pp. 99-107.
SECO DE LUCENA PAREDES, Luis, "Escrituras árabes de la Universidad de Granada",
Al-A11da/11.1,
XXXV, (1970), pp. 315-353.
SECO
DE
LUCENA,
Luis, Docume11tos
arábigogrwzadinos. Edición crítica del texto árabe y traducción
al
español con introduc-
ción. notas, glosarios e índices
por
... Madrid, 1961. THEBUSSEM, El Doctor, "Tres car-
tas", Boletín del Centro Artístico de Granada, ( 1892), pp. 71-75. VALLYÉ BERMEJO,
Joaquín, "Un privilegio granadino del siglo XIII", Al-Andalus, XXIX, ( 1964) , pp. 233-242.
GASPAR Y REMIRO, Mariano , Documentos árabes de la corte nazarí de Granada. Ma -
dnd, Revista de Archivos. Bibliotecas y Museos, 1911. SANTIAGO SIMÓN. Emilio de;
OSORlO PÉREZ . María José, Documentos arábigogranadinos romanceados. Granada,
Centro de Estudios Histórico s
de
Granada y su Reino, 1986. Actualizar la bibliografía so-
bre documentos árabes requiere un trabajo específico sob re el tema que no podemos abor-
dar en este momento.
14
Manuel Espinar Moreno
dichos l O U ducados en cada un año
por
encaber;amiento, y no sabe
otra cosa porque no ha
mas
de dos años que ha que está en el dicho
Marquesado, que vino a él a
Lo
que tiene declarado" 3 •
Juan García Becetín y Diego el Tenor, vecinos de Aldeire, junto con Gil
el
Giliani y Martín Halifa, vecinos
de
Jeres, fueron escogidos para representar
a la Marquesa del Cenete.
Los
nombró
el
gobernador del señorío, Jerónimo
Pérez de Arna!, bayle
de
Teruel, que lo hace
en
nombre de doña Mencía
de
Mendoza,
duquesa
de
Calabria
y
marquesa
del
Cenete.
Los
vecinos del
marquesado por otro lado nombraron para que los representasen a otros vecinos
de los diferentes lugares del señorío. En Aldeire fueron elegidos maestro Lope el
Ahdeb, Juan el Mocarrab y Alonso el Maleh; por Jerez se eligió a Francisco el
Garbal; por Alcázar a
Lope
el Ti9ao; por Lanteira a Gabriel A9am; por Alquife
a Diego López
el
Gonaydar; por La Calahorra a Juan Aben Amir; por Ferreira a
Alonso el Hage; por Dólar a
Lope
el
Pizca, y por Huéneja a Pedro de Burgos el
Dordux.
Cada
uno
de
ellos representaba a sus pueblos y entregaron poderes al
escribano Juan
de
Salazar.
Todos ellos
se
juntaron para asistir al Empadronamiento y aprecio
de
los
bienes
que
debían
de hacer los vecinos
de
Aldeire, especialmente
de
las
heredades y ganados que poseían.
Cada
propietario da cuenta de sus bienes.
Se
especifica
la
cantidad
que
le corresponde pagar para alcanzar
la
cantidad de
10.000 ducados que los vasallos le entregaban a
la
Marquesa del Cenete cada
año. Esta cantidad corresponde a los diezmos y alcabalas especificados en un
documento
o Capitulación realizado entre
la
marquesa
y los vecinos del
Marquesado. Todos
se
comprometen a cumplir lo estipulado por escrito:
"Y
porque
Los
suso dichos están nombrados
por
ambas partes para
aprefiar
y tasar
Los
bienes que les fueren nombrados y se empadronaren
para que más justa y derechamente
se
tenga/fol.
Jv/y
guarde de derecho
y verdad, juraron
por
Dios, y
por
Santa María, y
por
las palabras de los
Santos Evangelios, y
por
una señal de cruz, a tal co mo esta + , en que
pusieron sus manos derechas, que sin amor, ni temor,
ni
corrupfión,
ni
otra cosa, aprefiarán y tasarán
Los
bienes que
por
los vezinos de
La
dicha villa, o
por
otrie
por
ellos,fueren empadronados a su leal saber y
entender, y haziendo dello su posibilidad, y diligenfias conforme a la
capitulafión que
ay
entre ellos, y a los poderes que se les dieron, y
conforme a ellos
se
comenfÓ el empadronamiento, y los vezinos de la
dicha villa y de otras partes que se empadronaron en ella, y los bienes
que cada uno de
Los
que
se
hallaron presentes declararon que tienen,
3. Archivo de la Catedral de Guadix . Pleito entre el obispado y lo s marqueses , fols. 53-54.
ALDEIRE
EN
UN
DOCUMENTO ÁRABE: POBLACIÓN Y AGRICULTURA
15
aviendo jurado
enfonna
devida de derecho, y los que fueron declarados
ser de personas absentes, y los prerios en que fueron apreriados
por
los
dichos apreriadores y tasadores, de suso nombrados, son los que adelante
y serán nombrados y declarados en esta manera".
Comienzan el trabajo ofreciendo el nombre
de
cada uno de los vecinos
propietarios y el tipo de bienes: vivienda, ganados, huertas, árboles, tierras,
viñas, etc., se especifican también los propietarios que poseían tierras en el
término de Aldeire, aunque no residen en la villa.
Se
anota el precio en que
fueron apreciados por los tasadores cada uno
de
los bienes y con ello se nos
ofrece la posibilidad
de
saber los bienes totales y sus respectivos dueño
s.
Juan Rodríguez era un importante intérprete del árabe al castellano y
viceversa. Se le denomina romanceador de las escrituras arábigas. Se trasladó
hasta el Marquesado del Cenete para traducir los libros árabes y escribir los del
Empadronamiento y Aprecio
de
cada uno de los pueblos de este señorío. Muchos
vecinos hablaban solo el árabe y este escribano romanceador traduce lo que le
dicen los tasadores y los distintos propietarios.
El empadronamiento de los vecinos
de
Aldeire y
de
otras personas que
tienen bienes dentro del término se hizo durante los meses de enero y febrero,
excepto algunos días que eran fiesta, se han ido analizando y detallando cada
una de las heredades ante los empadronadores elegidos por cada una de las
villas. Cada uno
de
ellos prestó juramento de hacer bien su cometido. Todos
los trabajos finalizaron el 14 de febrero de 1550 y se recogió el total
de
bienes
y haciendas
de
259 personas. Todo se hizo ante los testigos Francisco Jiménez
de Ledesma, Lope Rodríguez y Diego Rodríguez. El escribano Juan Rodríguez
especifica que todo paso ante él y quedo por escrito en las 286 hojas
de
papel
entero que conforma el Libro del Empadronamiento
de
los vecinos de Aldeire.
En
testimonio de verdad firmó el documento.
En el Empadronamiento de 1550 solo figuran las casas que tenían patio.
Los beneficiados tampoco pagaban Magrán
por
sus viviendas. Un estudio
pormenorizado
de
las casas, tierras, árboles, animales de labranza, ganados,
etc., se está realizando actualmente. La bibliografía es abundante y nos permite
conocer la problemática de la zona del Cenete en la época medieval y su
prolongación
en
el período mudéjar y morisco 4 • No ofrecemos una relación
4. GONZÁLEZ PALENCIA, Ángel, " Documentos árabes del Cenete (siglos XII-XV)", Al-
Andalus,
V,
(1940), pp. 301-328. Ibidem, "Adición a los documentos árabes del Cenete",
Al-Andalus, VI, (
1941
),
pp. 477-480. ASEN
JO
SEDANO, Carlos, Toponimia y Antroponimia
de Wadi As,
s.
XV. Granada, 1983. ARRIBAS PALAU, Antonio,
"Una
necrópolis argárica
en Alquife (Granada)",
IX
Congreso Nacional de Arqueología, (Zaragoza, 1960 ), pp. 135-
140.
LACASA, E., "El marco geográfico
de
la
necrópolis argárica de Alquife", IX Congreso
16 Manuel Espinar Moreno
completa
de
la misma pues cuando estudiemos más detenidamente la villa de
Aldeire recopilaremos todo lo escrito sobre la localidad y la comarca donde se
encuentra inmersa. Esperamos que los datos que damos a conocer ahora sirvan
además a otros investigadores y pronto veamos sus frutos.
GRANADA, MARZO DEL 2000.
Nacional de Arqueología, (Zaragoza, 1960), pp. 141-144. VALLADAR, Francisco
de
Paula,
"El castillo
de
La
Calahorra",
La
Alhambra, ( 1908), pp. 504-507, 526-530 y 556-557. ES-
PINAR MORENO, M.; RUIZ PÉREZ, R. y RUIZ PÉREZ, R., Documentos para el estudio
del Marquesado del Cenete (1462-1542). Granada, Grau, 1985. RUIZ PÉREZ, Ricardo y
RUIZ PÉREZ, Rafael,
La
repoblación de Dólar después de la expulsión de los moriscos
(1571-1580). Dólar, Excmo. Ayuntamiento de Dólar, 1984. JIMÉNEZ MATA, María del
Carmen, "Unas referencias en
tomo
a dos balawíes
de
Labassa (La Peza)", Andalucía Islá-
mica. Textos y Estudios, 11-III, (Granada, 1983), pp. 107-110. ARIAS ABELLÁN, Jesús,
"Los hombres y la tierra
en
los orígenes del señorío del Cenete, 1490-1568",
Foro
de las
Ciencias y las Letras, 3-4, (Granada,
1981
), pp. 35-43. ESPINAR MORENO,
M.
y RUIZ
PÉREZ, R., "Datos para el estudio
de
los judíos y mudéjares del Marquesado del Cenete",
MEAH, XXX, fase. 2°, (Granada, 1983), pp. 113-132. VILLANUEVA RICO,
Mª
del C.,
"Un
curioso pleito sobre los habices del Marquesado del Cenete", Miscelánea de Estudios
dedicados
al
Profesor Antonio Marín Ocete, Tomo II, (Granada, 1974), pp. 1155 y ss.
ESPINAR MORENO, M.,
"Un
nuevo libro para la historia de Andalucía. La repoblación
de
Dólar", Ideal, (8
de
octubre 1984), p. 4. GARZÓN PAREJA, M., "Señoríos del Reino de
Granada", BRAH, Tomo CLXXIV, cuad. Ill, (Madrid, 1977). RUlZ POYEDANO, J. Mª.,
"Consideraciones sobre la implantación
de
señoríos en
el
recién conquistado reino
de
Gra-
nada", Actas del 1 Congreso de Historia de Andalucía. Andalucía Medieval, Tomo
ll,
(Cór-
doba, 1978), pp. 357-373. RUlZ PÉREZ, R., "Aportaciones a la génesis
de
un
planteamien-
to histórico del Marquesado del Cenete", Wadi-As, año
1,
núm. 6, (Guadix, Julio 1982), p.
12. FRANCO SILVA, Alfonso,
"La
herencia patrimonial del gran cardenal
de
España D.
Pedro González
de
Mendoza", Historia, Instituciones y Documentos, 9, (Sevilla, 1982), pp.
453-491. ARIAS ABELLÁN, J., Propiedad y uso de la tierra en el Marquesado del Cenete.
Granada, 1984.
ALDEIRE
EN
UN
DOCUMENTO
ÁRABE: POBLACIÓN Y AGRICULTURA
17
EL NOMBRE DE ALDEIRE
El
nombre
de
Aldeire 1 , hoy poco representativo entre los nombres de lugares
granadinos, fue abundante en épocas pasadas en nuestra Toponimia y quedan
algunos vestigios del mismo en nuestras tierras. Durante la Edad
Media
existieron Aldeires en las tierras
de
Andalucía Oriental como demuestran el
caso de nuestro pueblo, otros dos
en
la provincia
de
Almería, uno en Trevélez,
otro
en
Otura2, etc. El nombre procede del Próximo Oriente según los estudios
realizados por Stefan Wild y Fraenkel. En el Líbano y otras zonas del mundo
árabe como Egipto el nombre
de
Aldeire era usuaP. En cada uno
de
ellos
1.
Muchas de las ideas
de
este capítulo
el>tán
expuestas
en
nuestros trabajos titulados: "Aldeirc.
Villa del Marquesado del Cenete
(I)".
Especial Pueblos
de
nuestra comarca,
Re1
• ista Wadi -
As. (Guadix, 1989), 12 pp. Y en: "Aldeire. Villa del Marquesado del Cenete
(11)"
. Especial
Pueblos
de
nuestra comarca, Revista
Wadi-A~.
(Guadix, 1990),
12
pp.
2.
Cf. ESPINAR
MORENO,
M., "La alquería
de
Otura. Datos para el estudio del Reino
de
Granada",
Anales
de
La
Universidad de Cádiz. I, (Cádiz, 1985), pp. 63-78. lbidem, "Aproxi-
• mación al conocimiento del regadío alpujarreño. Noticias
de
la
taha
de
Jubiles", Encuentro
Hispano-Francés sobre Sierra Nevada y su entamo. Granada Octubre
de
1984, (Granada,
Universidad
de
Granada- Excma. Diputación Provincial
de
Granada, 1988), pp. 121-167.
Recogemos los Aldeires
que
se
han conservado
en
la toponimia
de
estos pueblos.
3. Sobre los Aldeires nos dice Yaqut
en
su
obra
Mu ayam al-bu/dan,
p.
495,
que
los
de
Oriente
eran casas
que
se
consagraban al servicio
de
Dios. En ellas están los monjes y no
se
edifican
en las grandes ciudades sino
en
los desiertos y
en
la
cima
de
los montes. Por el contrario en
las ciudades estaban
la
Kanisa y la
by'a,
centros religiosos
de
cristianos y judíos.
El
al-Dayr cristiano tiene su origen
en
al-Dar
"la
Casa". El abad
es
el
dayrani o señor del
dayr. Los monjes
se
llaman dayyar. Entre las leyendas y relatos nos cuenta
que
en
el
Dayr
Abi Hur
de
Egipto
había
una
tradición
de
que
si alguno
cae
enfermo
en
la peregrinación y
era enfermedad
de
piel traían un
cerdo
que
le lame las heridas, luego sacrifican
el
cerdo y
lo
queman y
con
las cenizas le untaban las heridas y todas curaban. En
Dayr
Atriba
de
Egipto
que se conocía
como
Mart Maryam celebraban
una
fiesta el
21
del décimo mes
copto
des-
cendía
una
paloma
blanca. Otros Aldeires son tumbas
de
santones y
en
otros
se
encontraron
minas
de
azufre, marcasita y otros productos. En otros había vino
con
poco
alcohol, mucha
agua, árboles y jardines.
Dayr
Ba'arba
en
las orillas del río Tigris tiene las paredes muy
18
Manuel Espinar Moreno
encontramos una población a veces importante por sus características religiosas
y el comercio pues estos lugares se encuentran controlando los pasos de unas
regiones a otras y muchas veces están situados
en
regiones montañosas.
El topónimo es de origen arameo, según Fraenkel, y de esta lengua pasó
al árabe. En arameo el nombre
da
i r a dio paso en árabe a la palabra
da
y
r,
que significa "convento cristiano", "monasterio", "comunidad cristiana" , etc.
¿Cómo ha llegado hasta aquí este nombre oriental?
La
respuesta es
bastante complicada y por el momento no podemos responderla adecuadamente,
aunque existen varias hipótesis y trabajos que pueden arrojar luz sobre el tema
y ofrecemos una explicación al menos convincente. Podemos admitir que los
Aldeires
de
Oriente y de Egipto durante
la
dominación visigoda fueran
conocidos por los comerciantes y comunidades religiosas del Norte
de
África.
Por
tanto, las relaciones comerciales y religiosas con las tierras africanas, la
importancia del puerto de Alejandría y las tierras orientales de Siria y Palestina
permitieron una serie
de
contactos culturales, y sobre todo religiosos, que bien
pudieron dar origen a asentamientos religiosos de este tipo dentro de las tierras
del
Sur
peninsular. Fue
por
tanto un préstamo en el nombre y quizás la llegada
de gentes desde aquel extremo del Mediterráneo hasta nuestras tierras. Por
otro lado no hay que olvidar que
la
ocupación bizantina
de
la zona sur del reino
visigodo pudo también intensificar estas relaciones. Por último, otra hipótesis
que
no
hay que desdeñar, es la de la llegada de los musulmanes cuando invaden
el reino visigodo y se producen poco después los primeros asentamientos árabes
o cuando las tropas sirias en el 740 llegan a al-Andalus y tras varios años
de
ruchas logran que se les concedan asentamientos estables
en
el 743, el yund
de
Damasco recibió las tierras granadinas, ellos pudieron ser los causantes de la
difusión y arraigo
de
este topónimo de los que solo conservamos unos pocos
pero que abundaron antiguamente en la Alpujarra, Cenete, Vega
de
Granada,
Sierra Morena, etc.
altas, monjes, campesinos, exce lente tierra de cultivo y una hospedería para recibir a la
gente. En Dayr Ba 'gta en el camino de Damasco tiene cosas maravillosa s, entre ellas puer-
tas con profetas esculpidos. Hay un templo recubierto de mármol que no
se
puede pisar
porque está muy pulido y tiene la imagen de la Virgen María
en
una pared.
El Dayr Bar suma
en
Siria estaba encima de un monte y parecía una fortaleza. Lo s monjes
pagaban un dinero
al
jefe de los cristianos y éste lo entrega a los musulmanes , pagaban en
total 10.000 dinares.
Se
cuenta que un comerciante, al-Afif Maraya al-Wasti, vivió una
historia interesante pues había oído que en aquel monasterio estaba el cadáver de un apóstol
sobre una cama , incorrupto , sólo lo podían ver los monjes. El comerciante pen só que si
vendía toda s u mercancía por una cantidad determinada le entregaría a los monjes una parte
de las gananc
ia
s. Poco despué s vendió todo y volvió a cumplir la promesa. El comerciante
dice que la s uñas y pelos del santo seguían creciendo y se vendían como reliquia s.
ALDEIRE
EN
UN
DOCUMENTO
ÁRABE: POBLACIÓN Y AGRICULTURA
19
En la época medieval 4 , especialmente en los primeros siglos, la población
mozárabe del Sur
se
concentra cerca o en estos Aldeires, en los Monastir5
(Monachil), Hortum Sacrum 6 , Mont Sacer, Kanisa, y otros centros sobre todo
rurales que han dejado su impronta en la Toponimia hispánica. A partir de los
siglos XI y XII muchos mozárabes salieron
de
las tierras granadinas
por
enfrentamientos con los almorávides. Muchos de ellos fueron repobladores
en
las
tierras del Tajo y en la zona
de
Zaragoza
7 • A partir
de
este momento quedaron
despoblados algunos de los Aldeires y sólo
se
conservó su nombre
en
la
Toponimia granadina.
El
toponimo permaneció en la memoria
de
los escasos
grupos de hombres que siguieron viviendo aquí y lo encontraron los nuevos
repobladores árabes llegados desde el Norte
de
África. Todavía en los escritos
de los siglos XV y
XVI
se
registran y mencionan varias docenas
de
Aldeires en
las tierras de Granada y Almería. Los denominados al-Dair recordaban el sentido
4.
Más extensamente puede consultarse ALBARRACÍN NAVARRO, J. ; ESPINAR MORE-
NO, M.; MARTÍNEZ RUIZ, J. y RUIZ PÉREZ, R., El Marquesado
el
Cenete. Historia,
Toponimia. Ob. cit.
5.
ESPINAR MORENO, M. y MARTÍNEZ RUIZ, J.,
"La
alquería de Monachil a mediados
del siglo XVI", Cuadernos de la Biblioteca Española de Tetuán, 23-24, (Granada, 1981),
pp. 191-278.
6.
Cf. ESPINAR MORENO, M. y MARTÍNEZ RUIZ, J., Los Ogíjares. Estructura socio-
econ6mica, toponimia, onomástica según
el
libro
de
Habices
de
(1547-1548). Prólogo del
Dr.
Darío Cabanelas, OFM. Granada, Universidad-Excma. Diputación Provincial de Gra-
nada, 1983 y también de los mismos autores Ugíjar según los Libros
de
Habices. Prólogo
del
Dr.
Andrés Soria. Granada, Universidad-Excma. Diputación Provincial de Granada,
1983.
7. Estos problemas historiográficos pueden verse
en
mis trabajos: "El dominio de la s aguas de
riego y las luchas entre varias alquerías de las tierras de Guadix, siglos XII-XVI", Homena-
je
al
Prof
J.
Torres Fontes. Universidad de Murcia-Academia Alfonso X
el
Sabio, (Murcia,
1987), pp. 419-430; "Noticias y materiales para el estudio del lugar de Alcázar en el
Marquesado del Cenete (De la Edad Media a la expulsión de lo s moriscos)", Homenaje
al
Dr.
D.
Darío Cabanelas Rodríguez. O.
F.
M., Tomo I, (Granada, 1987), pp. 283-296; "El
reparto de las aguas del valle del río Alhama de Guadix en el siglo XII (año 1139)", Estu-
dios sobre Málaga y
el
Reino
de
Granada
en
el
V Centenario de la Conquista. Homenaje
al
Profesor Miguel Gua/ Camarena, (Málaga, Universidad-Excma. Diputación Provincial de
Málaga, 1987), pp. 225-245; "Bizar: una alquería musulmana y el paso
al
dominio cristiano
(siglos XII-XVI)", V Coloquio Internacional
de
Historia Medieval
de
Andalucía: Andalu-
cía entre Oriente y Occidente ( 1236-1492), (Córdoba, 1988), pp. 707-718; "La alquería de
Beas de Guadix. Datos para el estudio de su estructura urbana, tierras de cultivo y sistemas
de regadío (siglos XII-XVI)", Homenaje
al
Dr.
D.
Jacinto Bosch Vilá, Universidad
de
Gra-
nada, (Granada, 1987-1988), pp. 115-129 y "Las aguas de la acequia Alta o de Mecina
(Cogollos de Guadix). Los pleitos desde el siglo XII
al
XVIII. Algunas notas para
su
estu-
dio", Miscelánea
de
Estudios Árabes y Hebrai cos, XLII-XLIII, fase.
1°
, (Granada, 1993-
1994), pp. 81-95, en colaborac i ón con Juan
J.
Quesada.
20
Manuel Espinar Moreno
religioso aunque en aquellos momentos tardíos
de
la época Medieval eran
poblaciones en pleno funcionamiento como otras también de origen religioso
denominados Monachil, La Zubia, Rábita, Rubite,
...
, datos todos ellos que
nos permiten conocer
como
el nombre y el origen
de
estos pueblos está
relacionado
con
la religión y edificios dedicados al culto divino.
Los Aldeires están establecidos y ubicados la mayoría
de
las veces en
terrenos montañosos, situados en los cruces de caminos y en los puertos de
montaña. Ello nos lleva a pensar que tuvieron una función primordial para los
viajeros y peregrinos además de servir de centro de enseñanza para los cristianos
con un dirigente espiritual. En algunos de los Aldeires estudiados en las tierras
del Próximo Oriente se ha comprobado que el culto a los santos, sobre todo a
los Apóstoles, era una de las actividades más importantes
de
estas poblaciones
pero no por eso dejaron de desarrollar una vida económica pujante, albergue
de
personas que desarrollan comercio o realizan la peregrinación, y que además
de
una agricultura propia del terreno donde están asentados estos lugares basan
en
la ganadería buena parte de su sustento.
El pueblo
de
Aldeire del Marquesado del Cenete no fue una excepción.
Desde él se controlaba el Puerto
de
la Ragua que une las tierras alpujarreñas
con las del Cenete, Guadix y el camino
de
Almería. Al otro lado del puerto de
la Ragua encontramos otro Aldeire en la Toponimia de
Ja
montaña lo que nos
demuestra
Ja
importancia de esta vía
de
comunicación. El castillo de Aldeire
denominado
de
la Cava cumplió a lo largo
de
la historia medieval un papel
muy interesante como nos demuestran las noticias que conservamos desde los
siglos VIII y IX hasta el siglo XVI.
Situación del lugar y comunicaciones
Aldeire es el nombre de una villa
de
la provincia de Granada, partido
judicial de Guadix, a 76 kilómetros
de
la capital, con ayuntamiento y servicios
mínimos en enseñanza, sanidad,
...
en lo religioso depende de la diócesis de
Guadix y hasta hace muy pocos años tuvo la categoría
de
arciprestazgo sobre
los otros pueblos del Cenete de acuerdo a
su
importancia religiosa heredada de
época musulmana. El pueblo está situado al pie de Sierra Nevada en su cara
norte y alcanza una altitud de 1.277 metros sobre el nivel del mar
lo
que lo
convierte en uno de los pueblos más altos de la Península.
Hoy el pueblo está ubicado
en
las laderas o faldas de dos colinas que se
derivan de Sierra Nevada. El río Benéjar y el Barranco del Castillo le confieren
una fisonomía especial que nos recuerda tres grandes barrios unidos entre sí.
Las casas
en
su mayor parte quedan en pendiente en la Loma del Castillo de la
ALDF.IRE
EN
UN DOCUMENTO
ÁRABE
: POBLACIÓN Y AGRICULTURA
21
Cava
con el llamado Barrio del Secano y el de Bentarique y las viviendas van
buscando el terreno más llano para dar paso a dos plazas grandes,
Ja
iglesia y el
centro del pueblo. Enfrente
la
Loma
de
Luna
o de las Viñas en su parte más
baja alberga los Barrios
de
la Calle Alta, las Torres, Huertecillo, calle Real y
varias
pequeñas placetas que son pequeños barrios para unirse al núcleo anterior.
Por último, en la Loma del Cercao nos encontramos
Ja
barriada de Triana.
El
término municipal tiene una extensión aproximada de 6.735 hectáreas.
Se
encuentra en su mayoría dentro
de
uno de los valles que van surcando la
cara norte de Sierra Nevada por lo que la mayor parte
es
terreno montañoso e
irregular. Sin embargo, otra parte del término
se
encuentra en las tierras llanas
de
la
penillanura del Marquesado del Cenete.
En
la
sierra los picos y morrones más elevados son
el
cerro de San Juan
(2.784 m.), collado del Lobo o Morrón del Lobo (es denominado así por el
puerto del Lot o
de
la Tabla) , el Morrón del Mediodía (2.600 m.) también
llamado Cuerda de Fuente Fría y
el
Morrón del Hornillo o Collado de Hornillos
(2.368 m.). Todos ellos por su altitud permanecen nevados buena parte del año.
La Loma de Benabre,
con
varios puntos elevados, cierra por una
de
los
lados
el
valle.
La
Loma de
la
Casilla divide el valle en dos más pequeños,
encontrándose el pueblo
junto
a una de las corrientes fluviales que bajan desde
la
nieve y que se denomina río
de
los Molinos o río Benéjar mientras que en el
otro valle corre el río
de
Benabre.
No
es
extraño por tanto que los restos
arqueológicos aparezcan junto a los ríos y barrancos recordándonos un hábitat
disperso y formado por pequeños núcleos
de
población que con el tiempo
se
fueron uniendo y concentrando en los distintos barrios del pueblo.
El pueblo tiene alrededor de
500
viviendas, algunas de ellas desocupadas
y ruinosas, que poco a poco
se
van restaurando y edificando de nuevo. En
conjunto hoy las casas reúnen bastantes facilidades
de
habitabilidad
con
todos
los
servicios necesarios para vivir
de
acuerdo a las comodidades
de
nuestras
ciudades y civilización. En
el
siglo XIX había
300
casas casi todas
de
mala
construcción y con pocas facilidades para desarrollar normalmente la vida.
Existen cuatro calles importantes con derivaciones múltiples que forman los
llamados barrios y callejeros e incluso algunos cobertizos sin salida. Las calles
son
en su mayoría estrechas y tortuosas. Los espacios más amplios son plazuelas
casi cuadradas que
se
sitúan a lo largo de la calle Real, más otras dos plazas de
mayores dimensiones que forman
el
centro de la villa.
La
calle Rastro y la
Carretera van viendo
como
se expande el núcleo de población por las mejores
comunicaciones y las posibilidades de encontrar mayores solares. Pero en el
Secano, las Eras, camino de Luna o de
la
Rosandrá se van viendo aumentar las
construcciones
Jo
que ha hecho variar el número de inmuebles y superar las
500 casas que comentábamos antes.
22
Manuel Espinar Moreno
Se
accede al lugar
por
la carretera que une Guadix con Almería tomando
el desvío hacia
La
Calahorra y el Puerto de la Ragua. También el pueblo tiene
varios caminos
de
herradura que llevan hasta Alquife, Ferreira y el puerto
de
la
Ragua, aunque actualmente el transporte por carretera es lo más importante y
estos caminos apenas se utilizan. Además, otros caminos y carreteras
de
carriles
de
tierra unen la población por la sierra con la carretera del Puerto de la Ragua,
Lanteira y otras poblaciones del Cenete. Las comunicaciones se hacían hasta
hace unos treinta años por carretera
de
tierra o por caminos mediante animales
ya que eran muy escasos los coches. El carro y alguna carreta eran utilizados
para transportar mercancías y personas. En el siglo XIX y primer tercio del XX
el correo llegaba al pueblo transportando la correspondencia desde Guadix los
domingos, martes y viernes por las tardes y la salida la tenían esos mismos días
una vez concluido el reparto.
Hoy las comunicaciones han mejorado notablemente con autobuses y
vehículos particulares. La correspondencia llega diariamente y sale igualmente
cada día pues
un
funcionario sube desde Guadix por las mañanas y recoge lo
que se
ha
depositado en el buzón de correos
de
la plaza del pueblo. Hasta hace
poco había en el pueblo un funcionario de correos.
Límites
El término municipal
de
Aldeire confina con el de varios núcleos de
población alpujarreños, del Marquesado del Cenete y del Valle del Zalabí.
Presenta una figura alargada cortada por las tierras de La Calahorra. Los límites
son: Norte. Limita con los términos de La Calahorra, Alcudia y Charches. El
término de la localidad vecina, La Calahorra, nos corta en dos mitades el nuestro,
por
un lado las tierras de la vega de Aldeire y más tarde volvemos con las
tierras del campo, los Piojares y los Atochares, donde llegamos hasta las tierras
de
Alcudia y Charches. La Rambla de Fiñana va delimitando el término, aunque
en
ocasiones algunas tierras aldeireñas la traspasan.
En
el campo encontramos
la barriada de Buenos Aires , ubicada en el antiguo campo de aviación, muy
cerca de la carretera general
de
Guadix a Almería. Además en el campo se
conservan varios cortijos no habitados hoy sino utilizados a veces como corrales
de ganado y algunas cuevas ya abandonadas.
Por
el Sur. Limita con Sierra Nevada donde encontramos las máximas
alturas del término, así el Cerro de San Juan y Morrón del Lobo partimos término
con Lanteira , Válor y Nechite. En el Morrón del Mediodía o Morrón de la
Cuerda partimos término con Mairena y Laroles
y,
en el Collado del Hornillo,
partimos término con Ferreira y Laroles muy cerca del llamado Puerto
de
La
ALDEIRE
EN
UN DOCUMENTO ÁRABE: POBLACIÓN Y AGRICULTURA
23
Ragua, antiguo camino
de
arrieros igual que el llamado Puerto del Lobo en el
Pico
de San Juan.
Al Este. Confina con Ferreira, la loma que nos separa presenta varios
puntos altos como el Collado del Hornillo, la Rinconada, Loma
de
los Molinos ,
el
Panderón, Loma del Tesoro, Loma del Castillo, etc., y la carretera
de
la
Ragua se ha trazado siguiendo prácticamente la delimitación con Ferreira.
Al
Oeste.
En
este punto encontramos los términos de Lanteira y
de
Alquife. Con el primero nos separa la Loma de Benabre, en la que aparecen
varios
montículos como el Morrón del Lobo que divide a Aldeire, Lanteira y
Válor,
con la importancia que tuvo el Puerto del Lobo o
de
la Tabla, nudo
de
importantes comunicaciones en el pasado. Sigue el Alto del Chaparral que
sirve de delimitación entre Aldeire, Alquife y Lanteira. Otros puntos son Hoya
Cueva, Hoya
de
las Monjas, Loma del Collado del Pino. Por último la llamada
Rambla de Alquife va partiendo término con Aldeire por el Campillejo hasta
juntarse a la Rambla
de
Benéjar
en
los llamados Poyiyos de Muley y forman el
principio de la Rambla de Alcudia o río Verde de Guadix.
Aspectos geológicos
Sierra Nevada en su cara norte presenta abundantes capas de calizas
metamórficas, descansan sobre el núcleo y van dibujando el anticlinal.
Al
norte
del denominado LLano de Guadix encontramos los anticlinorum según los
estudios realizados por J. Sermet 8 •
El relieve es evolucionado, sin embargo, llama la atención el aspecto
pesado
de
la sierra, más pesado
por
el color obscuro de las rocas de pizarra,
que van formando lomas alargadas o redondeadas a través del recorrido de la
cordillera. Es curioso ver como incluso a los 2.000 m., salvo en lo más alto,
apenas aparecen picachos, peñas , cerros o tajos. Más bien se habla de lomas,
prados, labores agrícolas y hasta llanos de pequeñas dimensiones en los que
encontramos los puertos de montaña. Sierra Nevada en conjunto es una montaña
alta pero
de
formas pesadas y poco acusadas.
Los ciclos
de
erosión sucesivos indican que el relieve nevadiense ha
sido poderosamente erosionado 9 . Los levantamientos sucesivos la han elevado
8.
Cf. SERMET, Jean , "S ierra Nevada", Segunda reunión de Estudios Geográficos celebrada
en Granada, septiembre 1942, (Madrid, 1943), pp. 65-87.
9. Cf. GARCÍA SÁINZ, Luis, "El glaciarismo cuaternario de Sierra Nevada", Segunda
re-
unión de Estudios Geográficos celebrada en Granada, septiembre 1942, (Madrid, 1943),
pp. 153-174.
24
Manuel Espinar Moreno
verticalmente, sin destrozar las superficies de erosión que aparecen muy poco
deformadas. Esto es
lo
que explica que una montaña de aspecto viejo, o al
menos maduro,
sea
importante para el desarrollo de la vida humana puesto que
muchas
de
sus tierras son aprovechadas en el cultivo.
El
glaciarismo cuaternario
ha
cambiado ciertos aspectos aunque estos
glaciares
son
débiles.
La
mayor
parte de ellos son de
la
llamada
época
wüirmiense. Los glaciares no tuvieron acción eficaz sobre el relieve y lo hicieron
por
lo
general muy en superficie. Por todo ello encontramos superficies alargadas
donde aparecen rastros de la acción de estos pequeños glaciares. Perdieron en
espesor lo que ganaron en anchura y en largo y no presionaron sobre
la
roca de las
bandas más bajas. Estos glaciares tampoco tuvieron gran alimentación de nieve.
La
montaña aparece cortada y disecada en macizos separados por valles
profundos (unidades fundamentales del mundo de montaña donde se ubican
la
mayor parte de los pueblos), vemos pequeños valles que son llamados barrancos y
están formados por incisiones de las aguas sobre las laderas que van bordeando
Sierra Nevada.
En
Aldeire los barrancos son muy numerosos y se han formado so-
bre la ladera de
la
sierra y otros más pequeños sobre las lomas que bajan de la sierra.
Encontramos también restos de las superficies del pontiense elevadas
sobre los 2.000 m., que forman lomas allanadas.
La
penetración de
la
superficie
de erosión cíclica pliocena en el viejo relieve pontiense se hizo sólo en algunas
secciones y así vemos el antiguo allanamiento póntico formando rasas y lomas
que separan los valles pliocenos. Las vallanadas penetran en el gran anticlinal
hasta el pie
de
la crestería y allí se forman las cabeceras de los valles mediante
pequeños barrancos que recogen
el
agua de fuentes y neveros.
Se encuentran materiales antiguos del paleozoico
como
micasquistas,
calizas, esquistos, pizarras, calizas marmóreas y dolomías. Los materiales
arrastrados
han
permitido
que
en las tierras más bajas aparezcan los con-
glomerados, arenas, arcillas y limos.
El clima
El
enclave montañoso y la cercanía a
la
sierra condicionan
el
clima
de
esta población y su término. En invierno y primavera reina
el
predominio de
los vientos del Oeste y del Norte mientras que en verano y otoño son los del
Este y del Sur. El clima es prácticamente glaciar durante el invierno, cambiando
en
el verano a uno más benigno y cómodo para la vida, aunque durante
el
día
alcanza muchas veces altas temperaturas. Como consecuencia del frío, abundan
las enfermedades catarrales de los aparatos pulmonares, gastrointestinales y
las reumáticas.
ALDEIRE
EN
UN DOCUMENTO
ÁRABE
: POBLACIÓN Y AGRICULTURA
25
Vientos y calmas
se
alternan
al
ser
zona
elevada.
La
nubosidad
abunda
poco y cuando lo hace
en
invierno
las
precipitaciones
son
en
forma
de
nieve
mientras que
en
el
verano y
otoño
son
frecuentes
las
tormentas.
Las
fuertes
heladas se prolongan
hasta
los
meses
de
marzo
y abril,
las
escarchas,
nieblas,
granizo, etc., son desastrosas
para
los
productos
de
las
vegas y
campos.
Las
riadas y crecida de los ríos y
barrancos
era
algo
frecuente
por
las
lluvias
de
primavera y de
otoño
con
efectos
desastrosos
en
ocasiones
sobre
todo
para
las
fincas situadas
junto
a las corrientes
de
agua.
Hace
años
se
ha
repoblado
la
sierra y ello evita
estos
peligros
además
de
que
el
clima
está
cambiando
y
en
ocasiones
se
sufre
una
amplia
y
prolongada
sequía.
Las temperaturas del
invierno
muchos
días
se
sitúan
por
debajo
de
los
Oº,
mientras que
en
verano
alcanzan los 30º, y
en
primavera, el
mes
de
mayo,
y
el otoño, mes de octubre,
rondan
los
18º
6 19º.
Las
precipitaciones normales
apenas suben de los
400
mm.
Por
todas estas características los especialistas
hablan de un
clima
riguroso.
Hidrografía
En
Aldeire
encontramos
dos
ríos
que
corresponden
a los
dos
barrancos
mayores que bajan
de
la
sierra.
El
primero
se
denomina
río
de
los
Molinos
en
su
parte alta y luego
se
le
conoce
como
río Benéjar.
Éste
pasa
por
la
población
y divide el pueblo
de
la
barriada
de
Triana.
Al
segundo,
se
le
denomina
río
Benabre.
Además
el
barranco
de
Luna
y
la
Galería
de
Luna
aportan
al
Benéjar
sus aguas lo mismo
que
el
barranco
del
Castillo.
El río
Benabre
recoge
las
aguas
del
barranco
de
las
Minas
de
don
Diego,
Corrales
de
Taibilla,
los
Morenguillos
y
el
barranco
de
Hoya
Cueva.
En
su
cabecera
el
Benabre
se
une
al
Gallego
en
el
lugar
denominado
el
Horcajo.
Éste, aunque menos
caudaloso
que
el
Benéjar,
riega
buena
parte
de
las
tierras
de la villa y
se
une
más
tarde
al
Benéjar
en
el
principio
de
la
Rambla
de
Aldeire.
La
Loma
de
la
Fuente
y
la
Loma
de
la
Casilla
separan
este
valle del
cauce
por
el
que discurre
el
río
de
los
Molinos.
En
su
curso
encontramos
dos
balsas.
La
primera
llamada
de
Ana
Marín
y otra
más
baja
llamada
de
Benabre,
esta
se
puede
llenar
también
con
agua
del
río de los
Molinos
o Benéjar.
Además
encontramos
gran
cantidad
de
balsones
particulares
que
almacenan
el
agua
para
distribuirla
más
tarde y
lograr
que
el
riego sea
más
rápido
y efectivo. A
lo
largo
de
su
cauce
nacen varias fuentes
de
agua medicinal
que
contiene
hierro
y
azufre
que
el
hombre
ha
utilizado
desde
épocas remotas.
El
río
de
los
Molinos
o
Benéjar
recoge
las
aguas
del
Barranco
de
los
26
Manuel Espinar Moreno
Tejos y del Barranco de los Pasillos y se forma la llamada Rambla de Benéjar.
A éste se unen las aguas del Barranco Hondo al principio de la Loma
de
los
Molinos en el Horcajo. Las aguas del barranco del Pionar, las Chorreras, Prados
del Puerto, Barranco
de
los Pasillos, Barranco del Aprisco, Barranco Hondo,
Zahurdillas, los Collaillos, etc., llevan a la formación del río de Aldeire o Benéjar
con un importante caudal desde el Horcajo. Más tarde se les unen las aguas de
otros barrancos como el de Luna, el Castillo con la Loma del Tesoro, barranquillo
los Burros, etc. Con sus aguas nos dice Madoz que molían seis molinos harineros.
El
alveo del río
es
profundo
en
algunos puntos.
En
su
recorrido
encontramos varios saltos de agua que se aprovechan para producir electricidad
y energía en una pequeña fábrica que hasta hace pocos años abastecía a la
localidad
de
fluido eléctrico. El río Benéjar divide el pueblo en dos partes,
Aldeire y el Barrio de Triana formado por pocas viviendas. La comunicación
entre ambos se realiza
por
un puente construido poco antes de la Guerra Civil
gracias al esfuerzo de los vecinos, a los peones de la villa y al Ayuntamiento
que costeó materiales para su construcción. Hasta entonces la comunicación se
hacía por un puente
de
palos o maderas sobre el que se colocaban tejas o lajas
de
pizarra, tierra y arena. Las crecidas
lo
destruían y por ello
se
acometió la
construcción de un puente. Hoy los vehículos pasan por encima
de
una presa
pequeña que esta situada debajo del puente. Las aguas de la Rambla de Benéjar
se unen más tarde a las de la Rambla de Alquife
en
los denominados Poyiyos
de Muley al lado del término de Alcudia.
A lo largo del cauce encontramos varias presas
de
donde salen las
acequias. La primera
por
la cabecera es la presa
de
los molinos, la presa de
Miguel Ruiz, la del Caz, la de Mocarra, la de la Balsa o Chapela, etc. Esta es de
las más importantes pues se desvía el agua hasta la Balsa y se almacena para
distribuirla más tarde en las tierras
de
Aldeire y
en
las de La Calahorra. El agua
que sale
de
la Balsa se distribuye en un repartidor que la lleva
por
la presa y
cauce del Molinillo hasta La Calahorra. También en este río encontramos varias
fuentes medicinales por los minerales que contienen. Los enfermos sentían
gran alivio especialmente
en
las enfermedades respiratorias, tosferina, etc., por
lo que fueron utilizadas en todos los tiempos.
Se
alude a enfermedades catarrales,
de
los aparatos pulmonares y gastrointestinales. Por el intenso frío proliferan
las enfermedades reumáticas que muchas veces se hacen crónicas.
El abastecimiento
de
agua al pueblo e hace desde el río Benéjar. Además
varias fuentes situadas cerca del pueblo a lo largo del cauce del río también
surtían a la población. Con el paso del tiempo se tomó agua del río y se canalizó
hasta una serie de pilares que proporcionan agua a los barrios. En la actualidad
el sistema de agua potable se toma bastante arriba en el río, prácticamente
debajo de
la
sierra, y se lleva hasta
un
depósito donde se trata y distribuye para
AIDEIRE
EN
UN
DOCUMENTO ÁRABE: POBLACIÓN Y AGRICULTURA 27
abastecer a Aldeire y
La
Calahorra
con
garantías de potabilidad de acuerdo a lo
legislado en esta materia. En el verano el agua
es
más escasa sobre todo en
agosto, y se producen cortes
de
agua
lo
que recuerda que es un bien que debe
destinarse a las necesidades urgentes y no
en
el
riego de huertos y jardines y
otras necesidades derivadas de la vida "moderna". El agua bien aprovechada
pennite satisfacer las necesidades de todos.
Flora
y fauna
La
vegetación
es
pobre
en
las sierras altas.
Aquí
encontramos prados
para los ganados
de
ovejas, cabras, vacas y caballos. Las gramíneas alimentan
al
ganado y a la cabra hispánica que vive en las tierras altas de montaña. Los
aportes glaciares han disminuido,
de
ahí
que la vegetación pratense
se
ha
estabilizado y se
ha
ido reduciendo y hoy sirve para alimentar a un número
reducido de cabezas.
Los llamados borreguiles son manchas localizadas y reducidas, ralas,
claras y sujetas en época veraniega a
una
implacable sequía. En sus alrededores
encontramos
verdaderos
tomillares
que
mantienen
entre
ellos
matas
de
gramíneas rígidas. Es una vegetación mediterránea-nevadense y no
como
podemos pensar típicamente alpina. En contraste aparecen en las tierras más
bajas el encinar y otros árboles
de
montaña.
En el campo encontramos tierras más secas de cultivo y terrenos de
atochar donde el esparto hace su aparición. Son muchas veces suelos secos e
incluso salinos excepto
en
algunas hondonadas donde encontramos condiciones
buenas para el cultivo al aprovechar el agua de algún venero.
Las coníferas son las más abundantes dentro de la flora silvestre, el pinus
nigra, de reciente repoblación, igual que el pino piñonero, laricio y otros, junto
con chaparros, encinas y chopos junto a algunos castaños y nogales que se
plantaron cerca de las corrientes de agua. Otras plantas silvestres son
el
tomillo ,
piorno, matorrales de mirto, rosal silvestre, zarzas, retamas, abulagas, majoletos,
durillos, jaras, hiniestas,juncos, lastones, mancaperros , oreja de burro, helechos,
ortigas, secoyas, cedros, alerces, etc., van formando grandes extensiones de
arbolado o manchas localizadas que alternan con zonas sin vegetación o calveras
que dan un aspecto muy curioso al monte.
La Rinconada, Loma de los Molinos, Panderón, Prado Redondo, Loma de
la Casilla, el Vivero, las Partías, la Rosandrá, el Cercao,
...
son lugares de abundante
vegetación. Las encinas, pinos, castaños, nogales, almendros, álamos, manzanos,
ciruelos, perales, cerezos, albaricoques, nísperos y servales completan este panorama
y se van escalonando desde la sierra hasta las tierras llanas de la vega y del campo.
28
Manuel Espinar Moreno
El almendro ha sido el árbol que ha logrado imponerse últimamente en las tierras
de la vega y en las laderas más cercanas al pueblo donde se encuentran las tierras
de labor. La importancia económica y la adaptabilidad al clima ha hecho del
almendro uno de
Jos
árboles por excelencia de Aldeire.
Todos los terrenos han sido utilizados
por
el hombre para diferentes fines.
Las lomas, sendas, veredas, caminos
de
herradura, caminos forestales y
carreteras unen todos los puntos del término. Los bosques son uno de los mejores
recursos aunque todavía son poco ricos ya se han realizado algunos cortes de
madera. Se habla de
la
importancia de los bosques de castaños y gran número
de
nogales en épocas pasadas. Algunos autores nos dicen que sus maderas
fueron utilizadas en obras
de
los musulmanes como
La
Alhambra y otros
edificios además
de
su utilización en la marina.
La
fauna doméstica y
Ja
salvaje forman un conglomerado de especies.
En
el grupo primero encontramos ovejas, cabras, conejos, pollos, cerdos,
palomas. Más numeroso es el segundo, en el que encontramos aves, mamíferos,
reptiles, insectos, anfibios; entre los primeros conocemos la perdiz, abubilla,
tórtola, codorniz, paloma torcaz, gorrión, golondrina, verderón, jilguero o
colorín, pájaro carpintero, gorrión montés, alondra, chamarín, vencejo, alcudón,
ruiseñor, cacachín, pajarita o pajarica
de
las nieves, buho, mochuelo, lechuza,
lechuza
de
las nieves, y muchos otros. Entre los mamíferos se citan conejos
campestres, liebres, cabra montés o capra hispánica cuyas crías se conocen
como cegajos y que en los meses de abril y mayo van en·las manadas, jabalíes,
tejones, ardillas, comadrejas, gato montés, zorro, ginetas, matulos, etc.
Los reptiles se ciñen a los lagartos, lagartijas, cu l ebras y la víbora. Los
insectos son muy abundantes; entre ellos predomina la mosca, avispa, abeja,
tábano, libélula, saltamontes, cigarras, santateresas, mariquitas. Entre las
mariposas encontramos algunos ejemplares muy buscados por los coleccionistas
y destaca entre ellas la conocida como Apolo de la Sierra que abunda en el
Collado del Hornillo cerca del Puerto de la Ragua. Los caracoles abundan en
los huertos y vegas y destaca un ejemplar de concha blanca y carne roja en las
tierras del castillo. Los anfibios más comunes son la rana y el sapo. En un
reducido espacio conviven bastantes animales y sirven unos a otros
de
alimento
por lo que se mantiene un equilibrio biológico que se altera cuando un eslabón
sufre modificaciones.
La población
La
población
de
Aldeire es uno
de
los temas más interesantes
de
estudiar.
El primer dato que conocemos se remonta a los momentos de
Ja
llegada de los
ALDEIRE
EN
UN
DOCUMENTO ÁRABE: POBLACIÓN Y AGRICULTURA 29
cnst1anos, en 1490 10 , había en esta población 150 vecinos y un poco más
numerosa era años más tarde en 1549-1550 pues
la
relación del Empadro-
namiento
nos
da
la
cifra de 259 propietarios en el pueblo de los que un corto
numero tienen su residencia fuera
de
la
villa. Tras la salida de
la
población
morisca en
157
l , encontramos
la
cifra
de
90
repobladores que adquirieron su
vecindad y recibieron las casas y tierras de los moriscos tras haber asignado un
total de 104 suertes con el cura y el sacristán. El número fue ascendiendo pues
en
1585-1586 en los censos eclesiásticos nos encontramos la cifra de 100
vecinos. Años más tarde, en 1591 y 1594, en un censo real se ofrece
la
cifra
de
127
vecinos.
No
sabemos apenas nada
del
siglo XVII, pero
la
población ante las
epidemias, peste y malas cosechas sufrió un notable estancamiento. Sabemos
que en 1616 una epidemia diezmó
la
población pues murieron
96
personas
entre ellas la mayoría fueron niños. Los vecinos hicieron un pacto con San
Marcos
11
comprometiéndose a celebrar una misa, procesión de la imagen,
guardar ayuno desde el día anterior y
dar
un reparto de caridad en pan lo que
nos
permite conocer el origen del rosco
de
San Marcos. Entre 1665 a 1700
tuvieron lugar 1.250 nacimientos
lo
que representa aproximadamente 43 por
año.
Los matrimonios alcanzaron la cifra
de
327 y una media de
9'
43 por año.
Las
defunciones sumaron 809
con
una media de
23'
11
1 2 • A comienzos del
siglo XVIII, en 1712-1717,
se
habla de 112 vecinos
lo
que supone un total
aproximado de
700
habitantes.
Éste
número subió a 860 habitantes en 1752
cuando se realizó el censo o catastro
de
Floridablanca 13 •
Se
ven épocas de
aumento y de descenso
de
la
población que van repitiendo ciclos de buenas y
malas cosechas, epidemias, catástrofes, nacimientos, defunciones, etc., entre
los
documentos se habla
de
pobres
de
solemnidad lo que supone que una
sociedad rural no puede dar de comer a todos los habitantes o estaban mal
alimentados para hacer frente a las enfermedades. Así, a partir
de
finales del
siglo XVIII comienza una época de recuperación por
lo
que sabemos que había
10.
Cf. ESPINAR MORENO, M. ; RUIZ
PÉREZ
,
R.
y RUIZ PÉREZ , R., Do c umentos para el
estudio del Marquesado del Cenete ( 1462-1542) ,
Vol.
l.
Granada, Grau, 1985. ESPINAR
MORENO , M. y RU!Z PÉREZ,
R.
, " Dato s para el estudio
de
l os judío s y mudéjares del
Marquesado del Cenete", MEAH , XXXII/2 , (Granada, 1983) , pp.
113
- 132.
11
. RIVAS RIVAS , J. C., Hi sto ria de la ermita, fiesta y caridad del glorioso San Marcos que se
venera en la villa de Aldeire (Granada). Monachil , 1982.
12.
FERNÁNDEZ
SEGURA,
Purificación, "Evolución demográfica en l a villa de Aldeire
en
lo
s años 1665 - 1700
",
Actas del 1 Coloquio de Historia , V Centenario de la entrada
en
Guadix de los R eyes Católicos ( 1489-1989) , (Guadix, 1989), pp. 79-89.
13.
ARIAS ABELLÁN, J., Propiedad y uso de la tierra
en
el Marquesado del Cenete. Grana-
da, 1986.
30
Manuel Espinar Moreno
en
1787 un total
de
946
habitantes y continúan creciendo pues
ya
en 1826
alcanzan
la
cifra de 1450 habitantes
lo
que supone un incremento considerable.
De
igual manera sabemos que en 1846 alcanza ya un número de 1547 habitantes,
y en 1860 sumaban ya 1839 habitantes.
Por
estos años Sebastián de Miñano y
Bedoya dice en su Diccionario
14
que la villa tiene, en 1824-1826,
el
pueblo y 3
cortijos, con un total de 1450 habitantes.
En
el
Diccionario de Pascual Madoz
15
en 1846 nos proporciona los siguientes datos, 343 vecinos que suponen unos
1547 habitantes, dedicados a la agricultura, minería y alpargatería.
La
capacidad
productiva
de
esta villa era de 5.006'783 reales con una imposición de 212'899
reales y pagaban una contribución de
34'248
reales y 33 maravedíes.
La
población de la villa continuó evolucionando aunque conocemos
épocas de estancamiento e incluso de retroceso. Algunas cifras que se conservan
en los censos nos proporcionan los siguientes datos, aunque se observa un
incremento paulatino, una paralización o incluso un leve retroceso
de
los
habitantes. Desde 1877 a 1924 tenemos la siguiente evolución de la población:
en 1887 había 1748 personas, en 1887 un total de 1699, en 1897 sólo 1316, en
1900-1905 encontramos 1806, en
191
O alcanza los 1867, en 1915 no lo sabemos,
en 1920 había 1592. En estos años
se
van alternando las etapas donde se pierde
población con otras que gana. Desde 1900 en adelante
se
va
ganado para entrar
en declive
de
la misma desde
191
O a 1920. Después de estos años la pérdida es
muy importante si tenemos en cuenta que la crisis minera llevó a la salida de la
población jornalera con escasos recursos agrícolas e incluso los que no tenían
propiedades en tierras o ganados.
La
parca o mala política demográfica en Aldeire
se
vio ensombrecida
por
las malas cosechas y
por
las enfermedades
como
el
cólera. Sobre
la
mortalidad
de
la comarca se tienen datos desde 1871 a 1886 y
en
el año 1925.
En
las fuentes y documentos se alude a lluvias torrenciales, granizo, desbor-
damiento de los ríos y ramblas, destrucción
de
las sementeras y de muchos
árboles frutales llegando a
una
situación insostenible para muchos labradores.
Se
alude a que no podían pagar las rentas y que apenas tenían para sobrevivir
los
que
sí eran propietarios
de
algunas fincas. En consecuencia de todo esto en
el mes
de
junio
de
1892 estalló un motín en Aldeire donde se negaban los
amotinados
y
sus
familiares a
pagar
los impuestos sobre los consumos.
14.
MIÑANOY
BEDOYA, Sebastián de, Diccionario geográfico-estadístico de España y
Por-
tugal,
por
el doctor ... Madrid, 1824- l 826.
15.
MADOZ, Pascual, Diccionario Geográfico-Histórico de Esparla y sus posesiones de Ul-
tramar, Tomo
T.
Madrid, 1846,
2ª
edición.
ALDEIRE
EN
UN
DOCUMENTO
ÁRABE:
POBLACIÓN Y AGRICULTURA
31
Conocemos por estos años numerosas peleas y enfrentamientos entre la
población por buscar leña
en
los montes comarcanos o
en
las fincas
de
particulares dentro del término. Además la situación
se
complicó pues las
nevadas
y las malas comunicaciones llevaron a que los alimentos fueran muy
escasos.
Entre las enfermedades que afectaron a
la
población de la villa nos
encontramos con las "anemias perniciosas".
La
consecuencia más inmediata
fue
que
los
cereales panificable s se aprovecharon todos para la alimentación
de
las
gentes. El pan de trigo, usual
en
todos los tiempos,
era
casi un lujo en
aquellos
años.
La cebada, el centeno y el maíz, cereales destinados a los animales
ahora
eran
un
lujo y con ellos
se
hacían panes para los habitantes. El pan de
cebada y
de
centeno, de color ennegrecido,
se
acompañaba en las comidas. Las
"gachas"
de
maíz era alimento diario por la s mañanas o en las comidas del
medio
día. En resumidas cuentas desde 1898 a 1920 se produjo otra etapa
difícil en trabajo , dinero, salud y alimentación.
La
situación demográfica
se
hizo
notar en Aldeire hasta el punto que en 1906
se
llegó a rozar o tocar el
denominado umbral crítico de la población pues la mortalidad era más alta que
la
natalidad y la pérdida de la población
era
una realidad aplastante. En 1916 la
mortalidad aumentó considerablemente a causa de la gripe , como consecuencia
de
una
mala alimentación y del desarrollo en el crecimiento
de
los habitantes,
raquitismo y otras enfermedades. Muchos de los enfermos
sa
bemos que estaban
en
esta situación crítica por los recursos que tenían pues en sus actas de defunción
se
alude a los oficios que ejercían o a la condición social que tenían: jornalero,
minero, obrero. También la
mortalidad
infantil fue elevada en aquellas
circunstancia s y muy importante era la mortalidad neonatal, es decir, las muertes
ocurridas antes del nacimiento y numerosos abortos con el consiguiente peligro
de
las madres embarazadas. Mucha s
de
ellas mueren por no tener una asistencia
sanitaria elemental.
Las autoridades llamaban constantemente la atenció n sobre
el
estado
pésimo
de
lo s caminos. Problemas
que
se
hicieron más difíciles
por
las
constantes nevadas que dejaban incomunicados lo s pueblos e incluso los barrios.
Esta situación
se
ve todavía
más
agravada en Aldeire por encontrarse situado
en zona montaño sa donde las nevadas eran más intensas que en otros lugares
del
Cenete.
A partir de los años treinta de este siglo conocemos más datos sobre
la
población. Esta quedó de la siguiente manera: 1930 proporciona 2156 habitante s,
1940 ofrece 2.046 personas, 1950 con 2.047 individuo s, 1960 con 2.201
habitantes , 1966 con 1.886 personas, 1970 con 1.481 habitante s, 1975 con
1.000
habitante
s y
1989
con
920
personas
y
continua
bajando
aunque
lentamente.
32 Manuel Espinar Moreno
A partir de los años treinta la población ha ido decayendo
por
causas
muy variadas. Entre ellas se puede citar la pérdida
de
puestos de trabajo en las
minas, emigración a otras tierras buscando mejorar la vida, etc., que han
desembocado
en
un proceso lento pero visible que se ha ido traduciendo en
una bajada de la población de este pueblo lo mismo que los otros del Marquesado
del Cenete.
La
repoblación forestal logró en los años sesenta paralizar el proceso
y salida de los habitantes pero acabados estos trabajos de nuevo se puso en
marcha la llamada emigración a Cataluña y al extranjero.
En
el Marquesado se
han ido alternando
por
tanto salida de población y recuperación demográfica.
Los especialistas llaman
la
atención sobre la cantidad
de
33
habitantes por
kilómetro cuadrado
en
los años sesenta cuando el proceso estaba relajado.
Otro dato interesante para el estudio
de
la población es que en los años
1972-1973 se cerró una
de
las minas
de
Alquife. De nuevo se produce la salida
de población hacia Barcelona, Suiza, Alemania, Denia, Madrid, Sagunto, Bilbao
y otras tierras en las que encontrar trabajo y vivir.
Las actividades
de
la población siempre han estado relacionadas con la
agricultura, ganadería y minería. En el siglo XIX y principios del XX se mantenía
una industria alpargatera importante donde trabajaban incluso mujeres y niños.
Recuerdo de estas actividades conocemos el barrio de las Ruedas o Rueas donde
se preparaban materiales para el cosido de las alpargatas y otras tareas que
hacían que los productos fueran vendidos
en
el exterior.
Otras industrias más pequeñas que encontramos en el pueblo eran los
molinos harineros de los que sólo funcionan varios pero se conservan las ruinas
de otros. En uno
de
ellos, el del Tío Chico, se elaboraba un excelente pan. En
otros como el
de
Mirueo, Marcos, Tonticos, M. Checa, Moreno, se preparaba
cada familia su harina para después de preparar la masa en
la
casa llevarla
hasta el horno
de
Frasco,
de
Diego o de la Placeta San Roque. Conocemos
varias tiendas (hoy funcionan como los supermercados modernos), varias
tabernas y bares preparados y con servicios adecuados, discotecas, salones para
fiestas
de
bodas y bautizos, industrias pequeñas dedicadas a la construcción,
mecánica del automóvil y maquinaria agrícola, de confección, cerrajería, hierro,
fontanería, etc. , siendo
de
todas ellas la más importante la conocida como El
Marquesado, fábrica
de
gaseosas y vino sin alcohol de José Espinosa Moreno
y la dedicada a la fabricación de queso. Los productos salen hacia las tierras
del Marquesado, Guadix, Almería, Granada y Jaén.
También permanecen barbería, peluquería, herrería, fragua,
...
que se
complementan con el horno donde se produce un excelente pan y dulces que se
distribuyen
por
las calles. Nos llegan desde el exterior pescado y frutas todos
los días. A
lo
largo
de
la semana, el sábado, se celebra
un
mercado en la Plaza
y el Puente al que asisten la mayoría de los habitantes. Las pequeñas industrias
ALDEIRE
E~
uN DOCUMENTO ÁRABE : POBLACIÓN Y AGRICULTURA 3 3
dedicadas al queso, bollería, zapatería, cueros, confección de vestidos y
abrigos,
etc., nos hacen ver las actividades diarias
de
la población con etapas
de
más
trabajo y otras de escasez del mismo.
En
el siglo XIX conocemos la existencia
de
una escuela de primera
enseñanza que estaba dotada con 1600 reales. A ella asistían y concurrían la
mayor
parte de los niños del pueblo. Poco a poco
se
han ido mejorando las
escuelas)'
hoy
existe un colegio llamado Nuestra señora del Rosario.
Otros servicios que funcionaron en Aldeire fue
el
Pósito que desapareció
pero
que cumplió un papel importante al prestar cereales y dinero a los
habitantes, era como una caja rural que permitía salir de las épocas de mayor
agobio
a algunas familias. También había
un
antiguo patronato destinado a la
enseñan1a pero ha desaparecido. Alguno de los barrios como las Casas Nuevas
o Pueblo Pizarro
se
edificaron para nuevos matrimonios sobre todo mineros
pero
tras
un
largo abandono
se
ha
recuperado y hoy viven
en
él algunos
extranjeros y aldeireños que vienen a pasar sus vacaciones o estancias cortas
en
las
fiestas.
Agricultura, ganadería y minería.
Desde antiguo la agricultura ha sido la forma
de
vida de la mayor parte
de
la población. Las tierras se han ido aprovechando y poniendo en explotación
gracias al agua de las acequias. A lo largo
de
su recorrido encontramos las
hazas y fincas escalonadas en bancales y paratas. Hay numerosos árboles,
cultivos variados y parcelas pequeñas que a veces
no
se cultivan. A medida que
nos
alejamos del monte los bancales
se
van haciendo más grandes y más llanos.
Los árboles abundan donde hay agua.
En Aldeire muchas tierras actualmente ocupadas por pinares y otros
árboles de repoblación fueron utilizadas para la agricultura, eran tierras antiguas
y
ocupadas
por
vegetación
espontánea
que
permitía
obtener
ingresos
complementarios pues se sembraba centeno con cuyas cañas
se
hacían albardas
y otras cosas para
el
trabajo
de
los animales de labor. Hoy el almendro es
abundante en estas tierras.
En las tierras más altas encontramos algunas casas y molinos. Las tierras
permiten
el
cultivo sobre todo el centeno, maíz, habichuelas,
...
es un hábitat
muchas veces
de
temporada.
La
mayoría de las tierras se cultivan desde el
pueblo.
Se
subía a sembrar, cultivar y recoger la cosecha. Así encontramos
cultivos de cierta altura en la sierra
de
Aldeire y en el Puerto de la Ragua, eran
cultivos poco abundantes
que
no permitían vivir de ellos a sus dueños pero si
representaban una excelente ayuda
en
su economía familiar.
34
Manuel Espinar Moreno
En
los capítulos dedicados a
Ja
historia ofrecemos datos sobre la
agricultura en época
de
los moriscos y la llegada de los repobladores cristianos
después de
1571.
En los años que siguieron no aumentó la agricultura sino que
decae en sus rendimientos hasta el siglo XVIII en que se confecciona el Catastro
del Marqués de la Ensenada. En este documento encontramos datos sobre la
agricultura del pueblo. En total se cultivaban
82'
11
hectáreas de vega,
703'80
de campo y
32'96
de
viñas, todas ellas con agua para regarse.
En
las tierras
de
secano se destinaban al cereal
70'38
hectáreas y 28'
15
de viña. Tenía Aldeire
por tanto
917'28
hectáreas destinadas a labores. De ellas 434 estaban en cultivo
y
351
en barbecho. En estos años del siglo XVIII el lino y el cáñamo fueron
sustituyendo al moral. Los nuevos cultivos estaban destinados a las modernas
industrias que también llegaron hasta aquí.
La
seda dejaba de ser un negocio
rentable y se abandonaron los morales y la cría de gusanos de seda.
Las tierras
de
vega exigían gran cuidado y abonado, mientras que las
tierras del campo por ser de regadío eventual se sembraban un año sí y otro no,
permaneciendo en barbecho para su recuperación. Los cereales predominan en
estas tierras del campo. En las sierras el centeno abundaba. En el siglo XVIII el
monte era
de
encinas y chaparros pues se habían repoblado
de
estos árboles
para evitar los arrastres de los terrenos y poder tener leña para la población
además de los beneficios para los ganados.
En
el siglo XIX la producción aumentó
y,
ante las posibilidades de nuevos
ingresos, las roturaciones y aprovechamiento de las tierras fue una constante.
La población también fue en aumento y para ello se buscaron nuevos recursos.
En Aldeire este aumento apenas es perceptible en la vega y en el secano. Las
noticias que nos ofrece Pascual Madoz nos permiten conocer como fueron los
cultivos
de
hortalizas y plantas forrajeras las que más se sembraban junto a los
cereales: trigo, cebada y centeno, sin faltar el maíz, las habichuelas, garbanzos,
habas y toda clase de legumbres y hortalizas en las tierras de regadío y de
secano, aunque en este el regadío eventual aseguraba la cosecha.
Tierras
de
regadío antes destinadas a los cultivos
de
textiles como el lino
y el cáñamo fueron dedicadas ahora a otros cultivos y plantas como la remolacha
azucarera. Hizo su aparición el tabaco y en ocasiones el cacahuete. Los cultivos
de tomates, pimientos, patatas, maíz tostonero, etc., suplantaron a otros ya
tradicionales y constituyen la base de la alimentación de la población.
En el verano el agua escasea y las ramblas anchas y descamadas formadas
sobre el lecho
de
los torrentes fluviales se convierten
en
vías de comunicación.
En
su recorrido encontramos aluviones
de
grandes elementos arrastrados,
rodados y angulosos, que ofrecen un aspecto fósil. Un cauce muerto e incapaz
de
toda función excepto que puede resucitar de inmediato con las aguas de una
de las tormentas
de
verano y convertirse
en
peligroso camino de hombres,
ALDEIRE
EN
UN
DOCUMENTO
ÁRABE:
POBLACIÓN Y AGRICULTURA
35
lllimale y cultivos. Los bancales situados a lo largo del cauce pueden verse
mondados
e incluso destruidos. Los hombres para hacer frente a este peligro
han
ido
construyendo diques en el cauce y junto a las ramblas idearon un
reforzamiento de las orillas con balates de piedras sujetados por alambres,
cuerdas y plantación de árboles
como
la higuera, moral, etc. Los denominados
ramblazos
es una sabia utilización de los limos arrastrados por las aguas y una
fonna
de
obtener una finca junto a estas ramblas tan peligrosas por las aguas de
las
tonnentas.
La
pequeña propiedad era dominante en el Cenete. Los marqueses tenían
en
Aldeire.
en
1752, un total de 158 fanegas y 3 celemines de tierra y años más
tarde
en
1860
sólo 94 fanegas y 5 celemines. En el siglo XIX la desamortización
de
Mendizábal afectó a 7 fincas con una extensión total de 75 fanegas y 7
celemines entre tierras de regadío y de secano.
La
desamortización de Madoz
alcanzó a
33
fanegas y 9 celemines y
en
tierra pública a otras
94
fanegas y
11
celemines. La iglesia y la ermita
de
San Marcos se vieron afectadas
por
esta
desamortización en
142
fanegas y 8 celemines.
En
1860 los compradores forasteros comienzan a adquirir propiedade s
en
Aldeire especialmente tierras. Éstas alcanzan el
36'
4%
del total
de
la
superficie de cultivo. Entre ellos encontramos al duque
de
Pastrana , a don José
Medina.
José Pavón, Tomás Martín y el vecino del pueblo
don
Domingo
Hidalgo.
Éstos como hacendados grandes no cultivan directamente las tierras
sino
que las arriendan a particulares a cambio de una renta anual normalmente
pagada
en
especie. Hicieron nuevas plantaciones
de
encinar en
el
llamado
Cercado
o Cercao. Algunos edificaron excelentes casas
como
le
ocurrió a don
Domingo
Hidalgo que construyó la magnífica Casa Grande. En esta invirtió
gran
cantidad de dinero como cuentan los más ancianos trayendo materiales
desde
tierras lejanas.
La
Casa
Grande se encuentra en la calle Real junto a
la
placeta de don Domingo muy modificada y hoy constituye la vivienda y
almacenes de varios vecinos del pueblo. Las historias sobre esta casa, personal
que
trabajaba en ella, etc.,
es
digno de un trabajo especial.
Desde 1860 a 1979 se va a producir un aumento considerable de las
tierras
de cultivo, se pasa de 1.414 hectáreas en el primer año a 2.020 hectáreas
en
el
segundo. En un siglo se ganó casi un tercio para cultivos llegando a
aprovechar todo tipo de terrenos. Muchas
de
ellas se destinaron a cultivos
herbáceos, arbolados y otros cultivos
como
viñas. Todas estas tierras además
de
nuevos eriales y superficies de bajo monte nos proporcionan una cantidad
total
de unas 6.735 hectáreas dentro del término
de
Aldeire.
A partir
de
los años sesenta se comienza a mecanizar el campo y Aldeire
no
quedó al margen
de
estas innovaciones. En 1964 se comienza a realizar la
llamada Concentración Parcelaria que sólo afectaba a las tierras de campo y
36 Manuel Espinar Moreno
que pretendía unificar las distintas parcelas de un mismo propietario
en
una o
dos para facilitar los trabajos y obtener mejores rendimientos. A partir
de
este
momento encontramos una buena cantidad de tierras que no fueron declaradas
y quedaron sin entregar a los distintos agricultores. La llamada masa común es
el fruto
de
que los tenentes
de
las parcelas del campo no presentaran los
correspondientes títulos
de
propiedad y no reclamaron las fincas con sus
extensiones correctas. Fruto
de
aquel trabajo
de
concentración fue que la
administración junto una cantidad de tierras y en ellas se hizo una Granja en el
Campo que tras varios años ha pasado a manos de varios particulares ya que la
administración
la
ha vendido. También
por
estos años el monte pasó a manos
del !CONA para repoblarlo. En este proceso muchas tierras dedicadas al cultivo
dejaron
de
utilizarse y sus dueños como no tenían título las perdieron. Los
cultivos como el centeno dejaron
de
sembrarse en la sierra.
El almendro ve en estos años incrementar sus plantaciones por el precio
elevado que alcanzaba en el mercado la almendra. La vega se llenó poco a
poco de plantas hasta el punto que
se
calcula que sobrepasan los 100.000
almendros en las tierras de riego. Los cambios sufridos
por
las tierras de campo
gracias a la mecanización se pueden apreciar analizando las cifras desde 1962
hasta 1979. En el primero de ellos encontramos 180 arados romanos, 115 arados
de vertedera, 3 gradas, 140 trillos de pie, 35 trillos de ruedas, 6 segadoras, 5
aventadoras y otras numerosas herramientas. En 1979 se ofrecen las siguientes
cifras
en
nuestro pueblo: 5 motores, 3 cosechadoras, 7 abonadoras, 5 carros, 12
remolques,
2
motosierras
y 16
tractores.
Como
consecuencia
de
esta
mecanización los arados van dejando de usarse y el número de animales
dedicados a las labores decrece. Igual ocurre con otras herramientas pues muchos
de
los trabajos del campo se realizan gracias a los tractores. La mecanización
ha dado paso al abandono
de
muchos trabajos por parte
de
los agricultores.
Las consecuencias en el cultivo también se ha traducido en el abandono
del trigo frente a un incremento de cebada. El nuevo sistema de arrendamiento
de tierras es curioso al arrendar las tierras a los tractoristas con
lo
que
se
ha
trastocado el sistema tradicional. Gran parte de la población se ha ido marchando
del pueblo al extranjero, ciudades catalanas y levantinas. Las tierras se han ido
vendiendo a labradores del pueblo. Las tierras
de
viñas también han sido
plantadas
de
almendros y se siembran en ocasiones de cereales y lentejas para
el ganado. Muchas
de
las tierras marginales han dejado de cultivarse porque
para acceder a ellas es necesario utilizar animales de labor y los tractores no
llegan hasta ellas o
es
muy complicado. En consecuencia sólo las tierras que se
pueden explotar con maquinaria son las que hoy están en cultivo.
La
vida
pastoril tampoco hoy
es
muy abundante. El
ganado
más
importante son las ovejas y las cabras. Éstas se alimentan en los terrenos
ALDEIRE
EN
UN
DOCUMENTO ÁRABE: POBLACIÓN Y AGRICULTURA
37
comunales del campo y
la
sierra .
Los
pastos no abundan demasiado en la sierra
por
la gran cantidad de pinos. Algunos vecinos tienen varios animales y estos
se
alimentan en sus tierras
de
cultivo.
La
limitación del pastoreo viene como
consecuencia de la sequía y de los escasos pastos. Es una montaña casi desértica
y
por
tanto hay que trasladarse hasta las cumbres para buscar las llamadas
chorreras y borreguile s. Las plantas
como
el
piorno no ofrecen
al
ganado mucho
alimento. En verano cuando suben
la
s ovejas y cabras hasta
la
sierra
se
refugia
durante el día en
Jos
prados que nacen donde antes había manchas de nieve.
Las
nieves permanecen normalmente hasta
junio
aunque no muy abundante.
Además
hay corrales donde duermen los ganados y en lo s que se ordeñan para
bajar
más
tarde
la
lecha hasta el pueblo.
La ganadería
de
Aldeire
ha
ido poco a poco en aumento. En el siglo
XVIII
gracias al Catastro del Marqués de
la
Ensenada sabemos el número de
animales que había
en
la
localidad.
Nos
dicen
los
informadores
que
se
contabilizaban 175 cabezas
de
ganado vacuno, 5 de caballar, 56
de
ganado
mular,
110 ovejas, 657 cabras, 83 asnos y 63 cerdos. Cifras muy significativas
que
nos ayudan a entender el papel que juegan las vacas en las labores de
la
vega
y del campo mientras que los mulos son muy escasos y abundan los asnos
para tareas de acarrear leña, arar pequeñas parcelas, etc., en cuanto al ganado
de cerda es poco abundante si tenemos
en
cuenta que este animal es una de las
bases de alimentación de la población campesina.
Los pastizales han ido perdiéndose
por
las plantaciones de pinares y por
las
roturaciones que se hicieron en
el
monte. Después de la repoblación forestal,
en
1979, se plantaron de pinares alrededor de 1.046 hectáreas, y en
el
mismo
sentido años antes, en 1962, se habían repoblado otras 883 hectáreas.
Los
ganados pese a todo aumentaron en los años
60
y las cifras que conocemos nos
hablan de 175 caballos, 1.104 mulas y asnos, 12 vacas, 2 .205 ovejas, 720 cabras
y 1704 cerdos. Estas cifras
se
pueden comparar
con
las de los años 1974 y
1978.
Así en 1974
había4
caballos, 275 mulos, 26 asnos, 9 vacas, 2.631 ovejas,
134 cabras y
90
cerdos.
El
caballo
baja
expectacularmente
su
número
posiblemente
por
los enormes precios que alcanzan en el mercado. Además
es
un
animal poco utilizado
en
la
agricultura y su cría exige gran cuidado.
En 1978 continúan también los 4 caballos,
74
mulos,
24
asnos , 14 vacas,
2.530 ovejas, 109 cabras y 176 cerdos. En estos años decaen los mulos con
la
llegada de los tractores y
se
mantienen los asnos
por
su utilización en muchas
tareas de la s tierras de vega.
La
mecanización del campo ha influido mucho en
el
descenso del ganado mular, asnal y caballar. Actualmente el número
es
muy
exiguo y apenas se utilizan en los trabajos agrícolas.
En 1978 había en Aldeire bastantes ganaderías.
La
mayoría de ellas apenas
38 Manuel Espinar Moreno
alcanza las 25 cabezas y sólo dos alcanzaban una cifra que oscilaba en torno a
las 300 cabezas y otras dos manadas rondaban las 500 cabezas de ganado
ovejuno.
El
trabajo de los ganaderos exige una gran entrega y sacrificios personales
y familiares. El acarreo
de
la leche ordeñada desde la sierra o desde el campo
hasta la vivienda se realiza con animales y cántaras. La elaboración y preparación
del queso es tarea difícil y exige el trabajo
de
las mujeres. Además hay que
buscar pastos y alimentos complementarios para los ganados, se sufren las
inclemencias del tiempo constantemente, no se puede desarrollar una vida social
ni siquiera asistir a las fiestas o descansar los domingos. Las labores de esquileo
y preparación de la lana para su venta son otros trabajos igual que sacar el
estiércol y transportarlo. Todo
en
general son tareas poco gratas y constituyen
razones
por
las que los pastores plenamente dedicados a su trabajo abundan
poco. Los vecinos que desarrollan este oficio hablan de una vida sacrificada y
a veces no muy provechosa. Las enfermedades y epidemias pueden diezmar el
ganado y dejar a sus dueños en la completa ruina . Sin embargo, la ganadería
complementa a la agricultura. No es extraño encontrar pequeñas manadas que
pertenecen a algunos labradores y compaginan la vida del pastoreo con la de
la
agricultura además de que el ganado consume lo que produce en sus tierras.
Las tierras del Marquesado del Cenete son ricas en menas, especialmente
las referidas a hierro, plomo, cobre , plata, oro y mercurio. El hierro en forma
de
óxido y carbonatos, entre ellos el carbonato de hierro o siderosa , que se
presenta en masas
de
color rojo oscuro o bien amarillento , en ocasiones se
presenta como cristales alojados en huecos y en geodas. Algunas siderosas
más modernas son debidas a sustituciones de calcita.
La abundancia
que
en
Sierra Nevada hay
de
siderosa
en
todas sus
manifestaciones, oligisto, hematites roja, limonita o hematites parda,
es
causa
de
que
se
denomine a esta cordillera y
sobre
todo a
sus
derivaciones o
prolongaciones como montaña del hierro. Pero especialmente encontramos
esto en su vertiente norte y sobre todo en el Cenete, donde aparece acribillada
por numerosos filones que cruzan el gneiss o estrato cristalino donde el hierro
espático aparece encerrado en gangas de cuarzo junto con la galena argentífera,
piritas y antimonita. Los óxidos estudiados contienen aproximadamente del
50
al 53 %
de
hierro , mientras que los carbonatos tienen del
42
al 48 % y además
otros componentes como sílice, fósforo, etc. Por todo ello siempre han abundado
las minas en estas montañas.
En Aldeire se cita el estaño y en Ferreira el cinabrio. Eran minerales
muy buscados por el hombre en todas las épocas. Aparecen filones
de
contacto
y los denominados filones capa. Las menas cupríferas, muy abundantes en
Lanteira , tienen también representación en las tierras
de
Aldeire y en las
de
ALDEIRE
EN
UN DOCUMENTO
ÁRABE:
POBLACIÓN
Y AGRJCULTURA
39
Jerez
del
Marquesado. Muchos
de
estos metales
se
extrajeron y trabajaron
durante
la
época medieval y se llevaban hasta las herrerías de Jerez y de Lugros
para
ser transformadas en herramientas que adquieren los naturales del Cenete
para
los
trabajos. Las herrerías eran
de
los marqueses y
en
ellas obtienen
beneficios.
Entre los cobres grises argentíferos destacan los
de
Aldeire. Abundaban
en
la
denominada
Mina
Luisa.
La
extracción y preparación
de
ellos nos indica
que
tienen un 20% de plomo y se obtenía aproximadamente de una tonelada de
mineral
unos 1.200 gramos
de
plata además de abundar el antimonio.
El
crecimiento
de
la población de Aldeire ha sido lento e incluso en
oca<;iones
ha disminuido. Apenas ha tenido relación con los yacimientos mineros
pues
no
se
han apoyado
ni
alentado su explotación a pesar del interés de los
mismos.
La comarca ha estado siempre poco poblada.
Algunas
de
las minas que
se
explotaron han dejado en
la
toponimia su
recuerdo. Así, el barranco
de
la
Mina
de
don Diego en el río Benabre nos
recuerda las explotaciones del siglo XVIII y especialme nt e las del siglo XIX,
pero
toda esta minería por los enormes costes y pocos beneficios ha dejado
poco
a poco de interesar a los industriales, máxime cuando las minas de Alquife
comenzaron a tener una explotación importante. Las minas de Alquife asumieron
a
los
mineros de Aldeire y de otros pueblos. En Aldeire quedó abandonada la
Fábrica igual que en Lanteira y la minería no se ha explotado de aquí en adelante.
En el Diccionario de Pascual Madoz encontramos alusiones al zinc, plomo
argentífero y al antimonio del Barranco de Benabre y nos dicen los informadores
que
en su explotación se ocupaban muchos brazos. En estos años tenía la
población 1.547 habitantes.
Los profesores Bosque Maure! y Aron Cohen
16
han demostrado en sus
trabajos que la minería
de
la región, especialmente
la
de Alquife y Aldeire,
tuvo
un incremento paulatino que
se
tradujo en
la
progresiva acaparación
de
tierras por parte
de
la compañías mineras. En Aldeire
se
conservan restos
de
minas en las laderas de
la
Loma
de
Benabre, en las del Barranquillo de los
Burros , Barranco
de
Luna, etc.
La
búsqueda de nuevos filones fue una actividad
muy
importante en la segunda mitad
del
siglo XIX como demuestran algunos
contratos realizados por dueños
de
viñas con las compañías mineras. Sabemos
que algunas
de
estas minas proporcionan abundante mineral que era trasladado
en
mulas hasta el lugar donde podía ser fundido. Un ejemp l o de estas fundiciones
16.
COHEN ANSELEN, A., El Marqu esado
del
Cenete, tierra de minas.
Tra11sici
6n
al
capita-
lismo y dinámica demográfica ( 1870-1925). Granada, 1987.
BOSQUE
MAUREL , J
.,
Mi -
nería y agricultura tradicional en el Marquesado
del
Cenete. Granada, 1971 .
40 Manuel Espinar Moreno
nos
lo
encontramos en la Fábrica que todavía permanece en ruinas en el pago
de San Juan, abandonada y aprovechada como corrales de ganado. Este edificio
no sabemos cuando comenzó a funcionar ni si se llegó a acabar completamente.
Sí
que podemos decir que la Fábrica alcanza unas dimensiones considerables
que nos permite ver la importancia que alcanzó la minería en las lomas de
Benabre. Tampoco sabemos nada
de
cómo se exportaba el mineral, ni precios
del mismo.
Desde 1893 comenzaron a comprarse tierras en el municipio
de
Aldeire
por
parte de las compañías mineras instaladas en Alquife. En 1924 habían
adquirido un total de 37 parcelas en el Campillejo y Cabrajiles con una extensión
de
10'8
hectáreas. El estudio
de
las minas nos permite conocer determinados
aspectos de la comarca.
A finales del siglo XIX los filones de cobre y plata-antimonial, además
del zinc, llevan a que califiquemos la situación como un auténtico delirio minero.
Los enormes precios que se alcanzan en el mercado con estos minerales y la
enorme mano
de
obra que se necesitaba para extraer el mineral hace que los
hombres no estén parados y que los jóvenes comiencen a trabajar pronto. Todo
ello
mejoró
la
situación
económica
de
muchas familias y se
buscaban
constantemente nuevos yacimientos y filones. Así nos encontramos que en
Aldeire la llamada Mina de Nuestra Señora de las Angustias estaba en plena
producción en mayo de 1892.
La
población con pocos recursos agrarios era
empleada como mano de obra barata en estas minas y sobre todo
en
las
de
Alquife. Este incremento minero fue en aumento, in crescendo, hasta los años
1919-1920, y sobre todo
en
1921, pero comienzan las crisis y se pierden puestos
de trabajo. Las compañías mineras entraron en declive ante la falta de mercado
de sus productos, bajos precios y problemas políticos y laborales.
En
las minas
deAlquife sólo del municipio deAldeire quedaron en el paro unas 100 personas.
La situación social de
la
comarca y del pueblo en particular llegó a ser conflictiva.
El resultado como siempre fue la emigración masiva a tierras americanas y a
tierras españolas. ésta emigración fue una consecuencia de la falta de trabajo y
de los pocos recursos agrícolas
de
la comarca del Cenete. Los más ancianos
nos recuerdan que cuando hay una población elevada y falta el trabajo hay que
adoptar la solución de emigrar y buscarse la vida en otros lugares. Es una
constante histórica
de
nuestra comarca.
En
Aldeire sólo se confeccionaron las
104 suertes de población y ello permite alimentar a un número determinado de
habitantes pasado este umbral se imponen otras soluciones que tienen que buscar
nuestros políticos.
La
salida del mineral hacia el puerto de Almería llevó a la construcción
de
ferrocarriles. Así, entre 1896 y 1898 se adquirieron por parte de las minas
bastantes tierras
en
el Campillejo y el Campo para que pasaran las vías y trenes
ALDEIRE
EN
UN
DOCUMENTO ÁRABE: POBLACIÓN Y AGRICULTURA
41
cargados
de mineral. Según los documentos las tierras vendidas en esta ocasión
se
encontraban en el Campillejo y en el antiguo camino de Cogollos.
La
situación minera, a partir
de
las crisis
como
Ja
de 1921, llevó a las
compañías a utilizar el trabajo conocido
como
destajo o en cuadrillas de
destajistas, que suponía realizar el trabajo en un determinado tiempo con un
mínimo
de beneficios garantizados por los que
se
responsabilizaban de éste.
La
denominada tarea era una practica abusiva pues llevaba pareja una alta
peligrosidad en el trabajo.
Esto
fue
denunciado
constantemente
por
los
trabajadores pero que tenía como respuesta
la
política de oídos sordos por parte
de
las
compañías. La rentabilidad era para ellas lo más importante y así se
~acrificaban
o se olvidaban los derechos
de
los trabajadores. Cualquier actividad
sindical o reivindicaciones eran politizadas y el planteamiento
se
volvía en
contra de los trabajadores o asalariados
de
los que todos guardamos algunos
hechos
en nuestra memoria.
La
constante amenaza de cierre, despido y expulsión
eran
otras represalias manejadas por los responsables de las minas y pesaban
demasiado en el ambiente minero
de
aquellos años.
Las autoridades
de
la
zona tuvieron
que
llamar la atención ante
la
administración argumentando que los pueblos del Marquesado del Cenete se
estaban quedando desiertos sobre todo
de
jornaleros porque antes de morir de
hambre tenían que salir a otras tierras buscando alimentarse y vivir con sus
mujeres e hijos.
De
nuevo comprobamos como la población vuelve a bajar
ante las crisis mineras y se entra
de
nuevo en una etapa de lento aumento de
población.
Esta situación
se
ha ido repitiendo y en la actualidad el cierre total de la
industria minera
se
cierne
como
una espada de Damocles sobre nuestro pueblo
y toda
la
zona de Guadix. Las consecuencias demográficas apenas van a incidir
puesto
que la escasa población de
la
zona
se
deja notar a medida que van pasando
los
días. La mayoría
de
la
población
es
de
edad avanzada y los escasos jóvenes
tienen que salir en busca
de
unas mejores perspectivas de vida.
De
nuevo nuestro
pueblo vuelve a alcanzar una cifra que ronda los 900 habitantes lo que nos
indica que ha vuelto a las etapas de crisis
de
los siglos pasados. No es un
estancamiento sino un retroceso del que difícilmente puede salir si no cambian
las
circunstancias que lo han ido propiciando.
I \
ALDEIRE
EN
UN
DOCUMENTO ÁRABE: POBLACIÓN Y AGRICULTURA 43
NOTICIAS SOBRE
LA
HISTORIA
DE
ALDEIRE
La
presencia humana en las tierras del Cenete y en Aldeire está suficientemente
probada por los hallazgos arqueológicos que
se
han ido produciendo a lo largo
del
tiempo. Hace unos años se descubrió en el casco urbano, en
el
denominado
Huertecillo , una tumba
con
varias vasijas argáricas que constituían el ajuar
funerario del individuo enterrado. Los restos
de
esta tumba fueron fotografiados
por
nosotros. No sabemos en donde se encuentran actualmente.
De
los tres
artefactos cerámicos que nos proporciona la tumba del Huertecillo, dos de ellos
no
están completos, y de uno sólo conservamos la mitad mientras que el otro
ha
perdido la base. Otras tumbas han aparecido en las cercanías del pueblo
cuando se han plantado pinos, almendros o se han buscado losas para utilizarlas
en
las viviendas
como
ocurrió cerca
de
la
denominada Cueva del Demonio
cercana a la fortaleza medieval. Las labores realizadas en la s viñas de Benabre
han
proporcionado algunas vasijas del período argárico y numerosas tumbas
que
han sido destruidas
por
los labradores puesto que no contenían según ellos
ninguna riqueza.
De
una de estas tumbas tenemos fotografía
con
los restos
cerámicos y un pequeño puñal aparecidos que posiblemente pertenecieran a un
joven o un niño pues el enterramiento
era
muy pequeño. Se ubica en el Pago
del Gorgo en Benabre 1 •
De
las tumbas de Benabre se tienen numerosas alusiones
y aparecen en superficie numerosos restos destruidos puesto que los destruyen
calificándolos
de
cacharros
de
los moros.
1.
Sobre otros restos
de
la llamada Cultura Argárica en esta comarca pueden consultarse
ARRIBAS PALAU, A.,
"Una
necrópolis argárica en Alquife (Granada)",
IX
Congreso
Nacional de Arqueología, (Zaragoza, 1960), pp. 135 -
140.
LACAS A, E., "El marco geográfico
de la necrópolis argárica de Alquife",
lX
Congreso Nacional de Arqueología, (Zaragoza,
1960), pp. 141-144. Además otros restos de una necrópolis aparecida en las tierras de Ferreira
en las denominadas Canteras
de
La Calahorra fueron dadas a conocer por nosotros a un
periódico granadino
ya
desaparecido y a la Delegación de
Cu
ltur
a.
En e l caso deAldeire los
restos aparecidos están por estudiar.
44
Manuel Espinar Moreno
La
riqueza
de
minerales en el subsuelo, especialmente el cobre, hizo que
los hombres
de
la Cultura del Argar llegaran hasta aquí en busca
de
los
yacimientos cuprícos que aparecían a flor
de
tierra en los montículos que bajan
de
Sierra Nevada. Algunos restos arqueológicos
se
han encontrado en las
canteras de
La
Calahorra, término de Ferreira, Alquife y Jerez del Marquesado 2 •
Además de la riqueza minera existían otros factores favorables a
Ja
pronta
ocupación humana de estas tierras. Las condiciones y ventajas de las pequeñas
corrientes de agua que bajan
de
Sierra Nevada, las tierras de las laderas de los
valles y las pequeñas vegas
de
los conos
de
deyección han facilitado la
agricultura de montaña, tierras excelentes para la agricultura y plantío de árboles,
desarrollo
de
una numerosa ganadería que utiliza los pastos
de
verano y
de
invierno, y otras fuentes
de
riqueza basada en la utilización del bosque, caza,
apicultura, etc., además de ser esta tierra un excelente cruce de caminos que
ponen en comunicación la Al pu jarra con Guadix, Almería y Granada.
En
épocas posteriores encontramos referencias a que el Cenete fue
ocupación
de
los fenicios y se englobó en la antigua provincia Bastetana 3 • Una
de
sus poblaciones
era
Arcilacis, según los estudiosos corresponde a
La
Calahorra. En estas tierras el idioma antiguo originó más tarde el nombre
de
Alcala Horra o Castillo
de
las Peñas, Kalat Gurri o Castillo Rojo, etc., por lo que
nos llegan a decir que es del idioma vascuence. Todo esto es más una leyenda que
otra cosa. Los topónimos
de
la zona aluden a la época romana y a la árabe.
Época romana y visigoda
De
la época romana no tenemos por el momento alusión alguna ni en la
historia ni en la arqueología. Sin embargo,
Ja
toponimia recoge nombres
romanos, como más adelante veremos, y nos recuerda la búsqueda de minerales
de hierro, plata, oro, etc., muy practicada por este pueblo. Esta población estaría
en manos de los romanos y desde Guadix controlan las tierras de las poblaciones
cercanas.
La
romanización de la comarca accitana fue de las más importantes.
En Aldeire nos encontramos el Pago de San Gregario, en el antiguo camino
de
Ferreira, que nos recuerda el esplendor del antiguo cristianismo. El sistema de
riego y algunos de los molinos pudieron ser puestos en funcionamiento
por
los
2. Es necesario realizar un trabajo sobre todos estos restos aparecidos y ofrecer una puesta al
día sobre la etapa prehistórica de la comarca.
3. SUÁREZ, Pedro, Historia del Obispado
de
Guadix y Baza. Madrid, 1966, p.
14
y MAGAÑA
VlSBAL, L.,
Ba;:.a
Histórica , Tomo
l.
Baza, Excmo. Ayuntamiento y Obra Cultural de
Baia, 1978,
p.
52 y SS.
ALDEIRE EN
UN
DOCUMENTO ÁRABE: POBLACIÓN Y AGRICULTURA 45
romanos,
máxime en este lugar que controla el Puerto de la Ragua, por donde
salía
mineral hacia Castell
de
Ferro en la costa. Algunos topónimos como la
F u ente
del
Hierro de los documentos moriscos nos hacen pensar en el pasado
de
la
zona.
El
Pago del Cabaylón nos hacen pensar en caput vallis, Muntil de
monte,
Gorgo de gurgus, Valladar
de
valla y vallum, Muralla de murus , etc.
Durante el período visigodo, el Cenete, según Zianza, era un patrimonio
del
conde don Julián; así,
La
Calahorra y los once castillos de la comarca
pertenecían a este personaje 4 • Más tarde Pedro Suárez recoge esta leyenda y la
trasmite. El nombre del castillo
de
Aldeire es significativo dentro
de
estas
leyendas históricas.
Se
denomina esta fortaleza como Castillo
de
la Cava. En
ello
inciden algunos historiadores al decirnos que tomó el nombre de la hija
de
don
Julián, famoso conde por la leyenda como por su posible irrealidad. En el
siglo
XIII se admiten como verídicos estos hechos. El obispo Pedro Pascual
desde
Castilla incide en estas cuestiones y
se
remonta al período romano, dando
por
cierta la hipótesis de las vías romanas o calzadas por las faldas de Sierra
~evada
en las tierras del Cenete (por ellas se comunicaban estos lugares y
luego
se
unían a la calzada principal que iba desde Guadix a Urci).
La
desviación
por
el
puerto de la Ragua hacía necesaria esta unión
de
caminos. San Torcuato
y
sus
compañeros llegaron a las tierras accitanas por el puerto
de
la Ragua. La
población de Aldeire desempeñó un importante papel en el control
de
estos
caminos. Posiblemente nuestro pueblo
en
esta época crucial comenzó a
desempeñar su cometido
de
posada y albergue para los viajeros que bajan
de
la
Alpujarra a Guadix o viceversa. El castillo
se
levanta precisamente en un lugar
privilegiado para ejercer estas funciones
de
control, albergue y defensa.
Los musulmanes
La comarca
de
Guadix tiene una cierta unidad, como hemos visto, desde
tiempo s romanos y cristianos. El Cenete está ligado a la ciudad por tanto con
los
romanos y visigodos.
La
invasión musulmana mantiene esta organización.
4.
Bibliografía más especifica
sob
re mu
chas
de
la s
cues
tione s planteadas
en
este capítulo
puede cons ultar se
en
la s obras de ESPINAR
MORENO,
M.~
RUI Z PÉREZ ,
R.
y RUIZ
PÉREZ, R ., Documentos para el estudio del Marqu esado del Cene/e ( 1462- 1542), Vol. l.
Granada, 1985. ALBARRACÍN NAVARRO, J.; ESPINAR
MORENO
, M. ; MARTÍNEZ
RUIZ, J. y RUIZ PÉREZ , R. ,
El
Marquesado el Cenete. Historia , Toponimia, Onomástica
seglÍn documentos círabes inéditos, 2 Vols. Granada, Universidad-Excma. Diputación
Provincial
de
Granada, 19 86. ESPINAR MORENO, M.,
"La
ciudad
de
Guadix (siglos 1 al
XV)'', Wadi-As, número extraordinario, (Guadix, 1989 ), y ESPINAR MORENO, M., La
Edad Media Granadina en lo s textos (Siglos V-X). Granada, 1995 .
46
Manuel Espinar Moreno
No
sabemos que ocurrió en los primeros momentos
de
la invasión pero sí que
entre los años 731- 751 el wali Ocba estableció agentes y jueces independientes
de
lo
militar. También en estos años la mayoría
de
la población seguía
manteniendo la religión cristiana. Conocemos el nombre de algunos
de
los
obispos accitanos y entre ellos sobresale Frodoario. Los cristianos que viven
bajo el poder musulmán se llaman mozárabes y pueblan estas tierras como
demuestran algunos topónimos de Aldeire igual que sucede en la población
cercana
de
Ferreira y otros núcleos de la comarca 5 •
Las conversiones de cristianos al Islam fueron poco a poco numerosas,
se les denomina a estos nuevos conversos muladíes. En el 734, el gobernador
Ubayd Allah dio órdenes
de
que los nuevos conversos fueran tratados igual que
los otros grupos beréberes llegados desde el Norte
de
África a las tierras de al-
Andalus. Algunos topónimos
de
Aldeire, como los Pagos
de
Chapela y Mocarra,
recuerdan la llegada de africanos desde las sierras de Marruecos. En la tierra o
comarca
de
las tribus de Yebala reclutó Tariq hombres que le ayudaron en la
conquista
de
España. Por tanto los beréberes se establecieron tras la conquista
en
terrenos montañosos mientras que los árabes se instalaron en las tierras mas
llanas y ricas en donde abunda el regadío y las ciudades más importantes. La
opinión de Levi-Provenrral es que en el Cenete se asentaron poblaciones beréberes,
dadas las condiciones que ofrecían estas tierras para el ganado y una exigua
agricultura de montaña a la que estaban acostumbrados en el Norte de África.
Poco más tarde en el 740 se produce la sublevación de los beréberes
en
el norte
de
África y en al-Andalus. Para sofocar esta rebelión fueron enviadas
tropas desde las tierras del próximo Oriente y de Egipto. Entre ellas encontramos
militares sirios quienes tras vencer a los sublevados lograron acceder
al
poder
en Córdoba. Para evitar los enfrentamientos con los árabes asentados el califa
ordena al gobernador llegar a un acuerdo con estos militares y recibieron tierras
en donde asentarse. En la zona de Ilbira y en Guadix encontramos asentamientos
sirios del distrito de Damasco 6 •
De
las tribus árabes conocemos yemenitas en
5. VEGA, fray Ángel Custodio, De
la
Santa Iglesia Apostólica de lliberri (Granada).
Su
fundación apostólica. Lugar de su emplazamiento. Sus obispos y santos y sus escritos
célebn!s. Su famoso concilio y otros hechos memorables hasta el siglo XII, por
el
...
en
España Sagrada, LIII y LIV. Madrid, 1961, pp. 152-153.
SUÁREZ,
Pedro, Historia del
Obispado de Guadix y Baza escrita
por
el Doctor D .... Publicada primeramente
en
Madrid.
Año
de
1696. Madrid, 1948,
p.
124. ASENJO SEDANO, Carlos, Episcopologio de la Iglesia
Accitana, Histórico, sentimental y heráldico. Guadix, Instituto
"Pedro
Suárez", 1990.
6.
SlMONET,
Francisco Javier, Descripción del reino de Granada bajo
la
dominación de los
naseritas, sacada de los autores árabes, y seguida del texto inédito de Mohammed Ebn
Aljatib ,
por
... Madrid, 1860. Reed., Granada, 1982, pp. 22-23. SIMONET,
F.
J., Historia
de los
mo
z árabes de España. Madrid, Ediciones Tumer, 1983, p. 539.
ALDETRE
EN
UN
DOCUMENTO ÁRABE: POBLACIÓN Y AGRICULTURA
47
la
zona de Acci (Guadix), Fiñana, Huéneja y Almería, y otros grupos o
contingentes llegados desde Oriente. Guadix y su tierra comienza pronto a ser
denominada Madina Banu Sami y en el siglo siguiente a estos acontecimientos
dependen del caudillo Sawwar ben Hamdum. El siglo IX es un siglo
de
numerosos enfrentamientos entre los mozárabes y los árabes, éstos y los
muladíes,
etc. A los pocos años
de
la
rebelión de los beréberes y asentamiento
de
los
sirios se produce la llegada a Al-Andalus
de
Abd al-Rahman 1 que fue
proclamado por sus partidarios frente al gobernador árabe de Córdoba. Los
sirios
colaboraron con el nuevo emir. Posiblemente nuestro pueblo pudo ser
denominado al-Dair
por
los sirios pues otros al-Dair abundaban
en
las tierras
de
Oriente y en Egipto.
Todas estas tierras estaban habitadas por mozárabes, muladíes, sirios,
árabes, beréberes, y se constituye en región abierta al conflicto, los intereses
de
unos
grupos chocan con los
de
los otros y todos quieren dominar y controlar
estas tierras. El castillo de Aldeire se cita en los enfrentamientos
de
los siglos
VIII
y IX 7 •
Los mozárabes granadinos a medida que pasaba el tiempo se vieron
afectados por
la
subida de los tributos y cargas fiscales. El estado cordobés les
exige
dinero para hacer frente a los continuos gastos. Además debían de soportar
los
gastos de las tropas árabes cuando iban en campaña pues debían de satisfacer
los
gastos originados y darles albergue, colaborar en la edificación y mante-
nimiento de las construcciones militares, etc.,
lo
que originó que cada día
aumentaban los conversos al Islam para escapar a muchos
de
estos impuestos y
en
consecuencia el estado y el erario público pierde ingresos. Ante ésto los
árabes fijaron sobre las comunidades cristianas unos ingresos fijos que no se
rebajan aunque la comunidad sea más pequeña. A pesar de todo ello la vida era
próspera y en las ciudades y campos, según los cronistas, la vida era barata y el
nivel de vida bueno.
Sin embargo,
en
el siglo IX las calamidades y las malas cosechas hicieron
su
aparición y en consecuencia los impuestos se dispararon. Estos hechos
trajeron numerosos enfrentamientos entre los diferentes grupos de población.
Los árabes, partidarios del estado y de sus privilegios
de
casta, se enfrentan a
los muladíes que protestan porque no son tratados como auténticos árabes sino
como ciudadanos
de
segunda fila a los que no sirve según ellos haberse
convertido al Islam. Los mozárabes soportaban los tributos más numerosos y
eran controlados por el estado y por sus propios dirigentes que ponen sus
7.
BAZZANA
, A.;
CRESSIER
,
P.
y
GUICHARD,
P.
, Les chateau.x ruraux d ' Andalus. Madrid,
1988.
48 Manuel Espinar Moreno
intereses personales por encima del
de
la comunidad. Los mozárabes y muladíes
eran los grupos más numerosos y pagaban a los árabes por lo que pronto
comenzaron los enfrentamientos con los que detentan el poder.
En el conflicto los mozárabes adoptaron el camino del enfrentamiento
armado en algunas zonas y en otras buscaron el martirio voluntario por motivos
religiosos frente al estado omeya. Entre los monjes y mártires mozárabes
encontramos un habitante
de
las tierras de Guadix que se trasladó hasta Córdoba
y participó en las luchas religiosas de aquellos momentos. Este monje accitano
se llamaba Fandila y fue martirizado por los árabes. En Aldeire pervive todavía
en
la toponimia un pago de la vega, que recuerda a aquel monje del siglo IX,
San Fandina o San Fandila. La fama de este santo y los acontecimientos
de
su
vida se recordaron siempre en esta comarca y su fama
de
sa nto dejó una
pervivencia de su nombre entre los mozárabes
de
Aldeire y en otras poblaciones
del Cenete.
Las luchas continuaron en los siglos IX y X entre estos grupos enfrentados
por motivos religiosos, económicos y sociales. Los mozárabes y muladíes se
unieron muchas veces para luchar contra Córdoba. La figura del muladí U mar
ibn Hafsun centró las rebeliones contra el estado omeya y acaparó la atención
de
la
mayoría
de
las poblaciones rurales 8 • Argumenta el rebelde
que
los
mozárabes y muladíes soportaban el yugo del gobierno
de
los árabes, además
de
llamar la atención de que les quitaban bienes y tierras y les exigían sin
justificación fuertes impuestos. No pasa mucho tiempo sin que asistamos a un
enfrentamiento armado, situación de guerras y enfrentamientos que permaneció
hasta la llegada al trono cordobés del califa Abd al-Rahman III en el 912.
Al
año siguiente
de
este hecho, el nuevo emir se trazó un programa de gobierno
esperanzador para los árabes y
lo
puso en funcionamiento. Cada año hace
campañas militares contra las zonas sublevadas y logra ir pacificando las tierras
de
los rebeldes. Entre esas campañas algunas se dirigieron a las tierras de Baza,
Fiñana y Guadix. Entre los castillos que se le someten aparecen los de los
Cenetes, que se entregan a las tropas de Abd al-Rahman IIl a cambio
de
ser
perdonados y comprometerse a pagar los impuestos estipulados además
de
reconocer al estado de Córdoba y sus representantes.
En
los castillos rendidos
dejaron guarniciones militares musulmanas y personas
de
confianza del emir.
Estos controlan las poblaciones sometidas y cobran los tributos que deben de
8.
JIMÉNEZ MATA, Maria del Carmen, La Granada islámica. Contribución a su estudio
geográfico-político-administrativo a través de la toponimia. Granada, Universidad
de
Granada,
1990.
LAFUENTE ALCÁNTARA, Miguel,
Hi
storia de Granada, comprendiendo
las de sus cuatro provincias, Almería, Jaén, Granada y Málaga. Granada, Imprenta
de
Sanz, 1843-1846.
EN
UN
DOCUMENTO
ÁRABE:
POBLACIÓN Y AGRICULTURA
49
dar
estas poblaciones mozárabes y muladíes. En caso contrario les puede
·
lo
mismo que a los de Fiñana. Estos no quisieron rendirse a las tropas
anir y fueron sitiados hasta
que
tuvieron
que
rendirse y los muladíes
na
los
mozárabes partidarios de Ibn Hafsun para que fueran ejecutados.
estos hechos
se
sometieron otros castillos
de
los Cenetes, entre ellos el de
· , puesto que por el Puerto de
la
Ragua pasaron los ejércitos cordobeses
Alpujarra para someter aquella región y sobre todo algunos castillos
tes
como el de Jubiles 9 •
A partir de estos momentos las tierras
de
Guadix y el Cenete se fueron
do
y adaptando plenamente a las estructuras del estado cordobés.
te
el
resto del siglo X y principios del XI participaron estos pueblos de
gran
actividad económica y de la paz del califato de Córdoba.
La
vía califal
une
Guadix y Almería pasaba por el llano del Cenete y permite que nuestras
laciones
vendan sus productos y adquieran otros que les eran necesarios
su
vida
y trabajos. El camino del Puerto de
la
Ragua y el camino de Guadix
·talizaron
el
comercio con el puerto de Almería y
la
costa en general.
Los
ctos
mineros, agrícolas y pastoriles que abundan
en
el Cenete tienen salida
nos
precios. Creemos
que
los castillos
en
estos años tuvieron
la
misión
de
trolar y defender las poblaciones cercanas a ellos.
Cada
pueblo tiene su
· o y a
la
vez
todos dependen de la alcazaba de Guadix.
La
autoridad accitana
bajo
su
mando a los distintos alcaides de los castillos.
Tras
la
caída del califato de Córdoba estas tierras
como
la
mayoría de al-
us
pasaron por vicisitudes políticas complicadas. Las luchas
por
el control
poder
trajeron enfrentamientos hasta estas tierras y Guadix vió enfrentarse
ejércitos árabes contra los ziríes.
La
lucha
de
los ziríes contra los árabes de
(:órdoba, Medina
El
vira y otras poblaciones llevó a
que
el califa les entregara
llgunas tierras donde asentarse. Los ziríes recibieron territorios granadinos y
JICllllenses.
Los beréberes ziríes al establecerse
en
estas tierras se dividieron
las
comarcas
que las componían entre los principales grupos y jefes. Los nuevos
gobernadores y alcaides de los castillos controlaban los territorios de sus
~pectivas
circunscripciones y funcionan
como
una confederación
que
se
ayudan
unos
a otros con un rey como persona a
la
que daban cuenta. El repartirse
d territorio a la manera y costumbres beréberes hizo
que
se concertaran entre
ellos
para
defenderse en caso de ataque de las otras poblaciones enemigas
9.
Una
crónica anónima de '
Abd
al-Rahman
111
al-Nasir. Editada y traducida por
E.
García
Gómez
y
É.
Lévi-Proven\:al. Madrid-Granada, 1950. Crónica del
califaAbd
al-Rahman
111
An-Nasir entre los
años
912 y 942 ( al-Muqtabis V). Traducción, notas e índices por María
Jesús
Viguera y Federico Corriente. Zaragoza, 1981. CASTILLA BRAZALES , Juan, La
Crónica de Arib sobre Al-Andalus. Granada , lmpridisur , 1992.
50 Manuel Espinar Moreno
siempre a ellos y dispuestos a despojarlos de sus nuevos dominios. Guadix y su
tierra
alcanzó
una
importancia
enorme
por
estar
próxima
a las
tierras
almerienses.
El
reino zirí no mantuvo buenas relaciones con su vecino el reino
de
Almería. Los problemas de las fronteras hicieron que la población
de
Fiñana,
otras poblaciones a su lado y sobre todo el Cenete estuvieron siempre en medio
de
aquellos enfrentamientos entre los granadinos y los almerienses
10
•
Así, el rey zirí Badis venció a
la<;
tropas del almeriense Zuhayr y estableció
en los castillos del Cenete tropas adictas a Granada. El castillo
de
Aldeire en
aquellos años del siglo XI alcanza y
se
convierte en una fortaleza importante,
puesto que aparece como tierra fronteriza frente a los dominios almerienses
que controlan hasta el Puerto de la Ragua y el río
que
baja a Cherín.
La
frontera
inestable y la búsqueda de recursos mineros y agrícolas eran las constantes
preocupaciones entre ambos reinos.
En las tierras
de
Guadix destacó con los ziríes la familia judía llamada
de los Nagrela. Las rentas de la ciudad y del territorio fueron administradas por
Abu Ibrahin y su hijo José ibn Nagrela; ministros de los reyes ziríes y auténticos
hombres de estado que juegan unas veces a favor
de
sus monarcas y otras en su
propio provecho. No tuvieron empacho en poner en peligro
el
reino cuando los
intereses políticos les eran desfavorables. Los ataques contra los judíos por
parte de los súbditos musulmanes y las denuncias
de
los judíos se quedaban
con parte
de
las rentas recaudadas, llevó al monarca Badis a quitarles el poder
sobre Guadix. Los problemas acabaron para muchos al perder esta familia judía
el
control
de
estas tierras accitanas, pero en consecuencia traicionó a su rey
haciendo que el almeriense tomara Guadix y el Cenete. Extendió
el
ministro
judío
el rumor de
que
el rey zirí había muerto y las guarniciones abandonaron
los castillos. Estos fueron ocupados por los hombres del rey almeriense logrando
que la ciudad de Guadix y una importante porción del reino pasara al reino de
Almería.
Los ziríes lucharon por estas tierras hasta que al fin lograron de nuevo
recuperarlas para Granada.
En
la conquista de estas tierras contaron con la
ayuda del rey
de
Toledo, que negoció con los almerienses
el
abandono de la
alcazaba de Guadix y
el
perdón
de
las tropas que defendían la ciudad. Pero a
cambio exigió que
se
entregara a Toledo la ciudad de Baza. Los ziríes tuvieron
que luchar contra Almería para volver a tener algunos castillos como el
de
1
O.
ABO ALLAH. El siglo XI en 1° persona. Las "Memorias" de
Abd
Allah
LÍltimo
rey zirí de
Granada destronado
por
los almorávides (1090). Madrid, 1982. Traducción
de
E.
Lévi-
Proven~al
y
E.
García Gómez. GONZALO MAESO, David, "Un dramático episodio
de
la
historia
de
Granada y Almería en el siglo XI ( 1028-1038)", Miscelánea de estudios Árabes
y Hebraicos, IX (1960), pp. 81-98.
E
EN
UN
DOCUMENTO ÁRABE: POBLACIÓN Y AGRICULTURA
51
Fiñan
a.
es
t
as
campañas militares exigieron gastos elevados en hombres y dinero;
llD
embar
go,
l a cuestión no quedó solucionada definitivamente hasta años más
tarde
.
En
el r einado de Abd Allah, de nuevo se producen enfrentamientos entre
los
ziríe
s y l
os
a l merienses
por
estas tierras del Cenete.
El
gobernador
de
Baza
y
el
re
y d e A l mería, Ibn Sumadih, se apoderaron del castillo de Silis o Siles
(posibl
e m e
nt
e C h arches o quizá
el
de Charchela en Ferreira) mientras que
el
zirí
en
co
s t
es
t ación con un ejército se apoderaba del castillo de Sant Aflay y
desde
e st e co n trolaba las tierras del río
de
la
Ragua; cuando llegaron a firmar
la
paz,
s e d
evo
l vieron los castillos.
La
frontera entre Almería y Granada pasaba
por
la
s
ti
er
ras
del Cenete y
el
puerto de
la
Ragua y las cimas
de
Sierra Nevada
se
con
vierten en frontera
11
•
De
nuevo
el
castillo de Aldeire juega un papel
importan
te e n tre las fortalezas de
la
frontera pues desde él y
el
de
Ferreira se
control
a J a entrada y salida a laAlpujarra. El mismo rey granadino era consciente
de
l a
im
portancia de estos castillos y nos cuenta en sus Memorias que formaban
una
lín
ea
defensiva del territorio,
como
si fuesen candados desde donde podían
ata
car
l
as
tierras almerienses,
como
hizo en más de una ocasión.
L a llegada de los almorávides en ayuda de los musulmanes españoles
hi
zo
q
ue
el reino
de
Granada
pasará a
depender
del imperio africano.
El
de
s
tro
namiento del rey zirí
en
el año 1090
por
los almorávides
se
completan
con
J a p osesión de las tierras almerienses.
De
nuevo
la
comarca accitana tiene
un
gobernador nombrado desde Granada.
Los
mozárabes se enfrentaron a los
nu
evos
co n quistadores y las consecuencias son importantes hasta
el
extremo
qu
e mu chos salieron para repoblar tierras aragonesas.
E l enfrentamiento de los mozárabes contra los almorávides llevó a los
prim
eros a llamar
en
su ayuda al rey aragonés Alfonso I el Batallador, quien en
11
25
comenzaba su expedición. Llegó a tierras granadinas de Baza y Guadix,
es
t
ab
l eció su campamento
en
Graena desde donde atacó Guadix y otras tierras;
m
ás
tarde, trasladó
el
campamento a Alcázar (lugar situado junto a Jérez del
M arquesado) y allí estuvo más de un mes.
Se
le unieron muchos mozárabes,
p
ero
fracasaron en su intento de conquistar Granada y tuvo por tanto que
retirarse. Con
él
se
fueron unos 10.000 mozárabes, que se asentaron
como
repob
l adores en las tierras
de
Zaragoza. Entre ellos pudieron irse algunos vecinos
d e Aldeire. Es curioso ver como otros muchos Aldeires de
la
zona alpujarreña
y granadina quedaron despoblados en el siglo
XII
en estas fechas de la expe-
di
ción de 1125-11.
1
J.
ESPINAR
MORENO,
M.,
"La
frontera granadino-almeriense en el siglo XI. Consideraciones
sobre el sector central:
Baza,
Guadix-Fiñana y
el
castillo
de
Sant
Atlay",
Almería en
la
Historia. Homenaje
al
Padre Tapia, (Almería, 1988), pp. 237- 247.
..
52 Manuel Espinar Moreno
Cuando el poder almorávide decae en la zona de Guadix nos encontrarnos
que ejercía
de
gobernador, Abd al-Azis, nombrado
por
el rey, Zafadola. En
estos años se declaró independiente en las tierras accitanas al-Murtada y tomo
el título
de
emir.
La
política económica de este soberano hizo que se obtuvieran
grandes éxitos en la agricultura y ganadería por lo que los ingresos de este
minúsculo estado aumentaron considerablemente. Con este potencial económico
logró apoderarse
de
las tierras de Baza aumentando su poder e influencia. Esta
situación se mantuvo hasta que de nuevo Zafadola con sus tropas se apoderó de
Guadix. Creemos que en este reinado el Cenete se vio favorecido y el incremento
económico de la comarca fue una realidad si tenemos
en
cuenta que estas tierras
se han dedicado siempre a la agricultura, la ganadería y minería.
La llegada de los almohades volvió a unificar los estados
de
la España
musulmana y nuestras tierras quedaron bajo el control del imperio africano. En
estos años el viajero y autor de una Geografía
de
al-Andalus y otros lugares del
mundo musulmán, al-ldrisi, nos ofrece una descripción de las tierras del Cenete.
Al
hablar del camino de Almería a Guadix nos relata como
en
las faldas de
Sierra Nevada se encontraban varios castillos y lugares fortificados entre los
que destaca Dólar
por
sus peras y Ferreira por sus nueces. Indudablemente
Aldeire tendría también excelentes frutos como los descritos por el Nubiense
para las otras dos aldeas cercanas.
En
los documentos árabes posteriores se
alude a gran cantidad
de
castaños, nogales, perales, ciruelos, almendros, servales,
etc., que nos permiten ver como a
lo
largo de los tiempos la arboricultura fue
uno
de
los capítulos más importantes de la agricultura de montañas y de las
pequeñas vegas que rodean estas poblaciones.
Guadix y sus dependencias gozaron de un gran esplendor cultural con
los almohades.
En
1168 los cristianos de estas tierras, es decir, los mozárabes
colaboran con lbn Mardanix y vencieron a los almohades. Las fortalezas del
Cenete se reforzaron, vieron algunas como se construían nuevos elementos
defensivos, se remodelan, etc., como nos lo demuestran los restos arqueológicos
y especialmente las cerámicas
de
estos años. Los documentos árabes
de
estos
años editados
por
González Palencia 1 2 y las alusiones y noticias sobre regadíos
trabajados por mí ponen
de
manifiesto la importancia del Cenete y
de
otras
tierras cercanas en estos años tan conflictivos. El distrito de cada uno e los
castillos abarcaba sólo un pequeño trozo del territorio o término
de
cada aldea.
12. GONZÁLEZ PALENCIA , Ángel, " Documentos árabes del Cenete (siglos XII-XV)" , Al-
Andalus, V , (1940), pp. 301-328. Ibidem,
"A
dición a los documentos árabes del Cenete",
Al-Andalus, VI, (1941) ,
pp.
477-480. ASEN JO SEDAN O , Carlos, Toponimia y Antroponimia
de WadiAs,
s.
XV. Granada, 1983 .
ALDEIRE
EN
UN DOCUMENTO ÁRABE: POBLACIÓN Y AGRICULTURA
53
Las luchas entre ellos fueron constantes por dominar y utilizar las aguas, pastos,
montes, minas y todo tipo de riquezas.
Como
los pleitos y enfrentamientos se
suceden
en
el tiempo tuvieron las autoridades
de
cada
uno
de
los lugares que
llegar a acuerdos
con
sus vecinos y admitir
que
cada uno
de
los castillos debía
controlar el territorio
que
estaba comprendido en lo
que
se denomina divisoria
de las aguas.
Se
reconoce
por
los vecinos del Cenete
que
era una costumbre
antigua y
que
las corrientes de
agua
delimitaban los términos aunque algunas
poblaciones asentadas más
en
el llano no tienen agua propia y participan de un
reparto con los lugares ubicados
por
encima de ellas. Las montañas y montículos
delimitan perfectamente
el
terreno y el término. Se adelantan a la división
que
hoy
día
tienen
unos
términos
municipales
respecto a
otros
vecinos.
Las
poblaciones
de
La
Calahorra y Alquife apenas tienen monte y sus aguas les
llegan a
la
primera desde Aldeire y a la segunda desde Lanteira. Los regadíos
de estas villas responden a un reparto de las aguas muy interesante pues se
remonta
en
el tiempo muchos años sin
que
podamos precisar exactamente
cuando
se
produjo este reparto entre Aldeire-La Calahorra, Alquife-Lanteira,
Jerez-Cogollos y Guadix.
La
caída
del
imperio
almohade
comienza
tras
la
derrota
en
manos
de
los
cristianos
en
la
batalla
de
las Navas
de
Tolosa
en
1212.
Continúan
las
luchas
entre
almohades
y
benimerines
en
los territorios
africanos.
Ello
originó
una
desmembración
en
pequeños
estados
de
taifas
entre
los
que
la
zona
granadina
van
a
formar
parte
de
un
pequeño
estado
que
pronto
cristaliza
en
el
reino
nazarí.
La
formación
del
reino
se
debe
a
Muhammad
1 Ibn
Yusuf
ibn
Nasr
ibn
al-Ahmar
que
poco
a
poco
extiende
su
poder
a
tierras
jiennenses,
granadinas,
malagueñas,
almerienses
y
cordobesas.
Los
ataques
de
los
benimerines
a
los
nazaríes
en
1258 y
poco
después
pactaron
con los
granadinos
frente a las
expediciones
cristianas dirigidas
por
Alfonso
X
el
Sabio.
Tras
la
muerte
del
primer
emir
granadino
le
sucedió
su
hijo
Muhammad
II.
Esta
elección
trajo
una
guerra
civil
en
las
tierras del reino.
Se
enfrentaron
Muhammad
11
con
sus
familiares
los
Banu
Escallola
que
controlaban
las
comarcas
de
Guadix
y
Málaga
con
sus
distritos y castillos.
En 1277 los
Escallola
pactaron
con
los
benimerines y los arraeces
de
Guadix
y
Málaga
acudieron
a
Ronda.
Al año siguiente, 1278, la ciudad de Málaga y sus distritos eran entregados
por
los Escallola a los benimerines. Sabernos
que
poco antes
en
1268 los
benimerines habían pactado con los granadinos y su rey que aquellas posesiones
de
los Banu Escallola les pertenecerían pues le fueron cedidas
por
sus dueños
a cambio de
que
no pasaran a manos del rey granadino. Le fueron cedidas
muchas posesiones excepto Algeciras, Ronda, Tarifa, Guadix y sus depen-
dencias. Todos estos territorios fueron adquiridos por los benimerines y los
54 Manuel Espinar Moreno
Banu Escallola pasaron a asentarse
en
el Norte de África y gozan de rentas
elevadas
13
•
En
1288, Muhammad
ll,
gracias a su diplomacia logra que el sultán
benimerín le ceda algunas tierras que antes pertenecieron a
Jos
Escallola. El
sultán benimerín contrajo matrimonio con una princesa del Norte de África
gracias a Muhammad
ll.
En
acción de gracias por la mediación política cedió
al granadino Guadix, Ronda, Maliana, al-Dair, al-Abtar, Gur y Garub. Algunos
de estos núcleos
de
población están situados cerca de Aldeire,
en
documento
árabe al-Dair, como es
Guro
Gor, Garub o Gorafe. Entre la relación de castillos
cedidos que pertenecieron a los Escallola encontramos la fortaleza
de
Aldeire
que debió tener una categoría administrativa y militar importante si tenemos
en
cuenta que tiene la categoría
de
Gor, Gorafe, Guadix, etc., es decir, castillos
importantes en aquellos momentos. El control del Puerto de la Ragua volvía a
darle un papel militar de gran estrategia para controlar el territorio y el paso a
la Alpujarra.
Los cronistas musulmanes entre otros lugares que citan en sus obras
aluden a Rhenia, Bayana, Aldair, Atalneir
...
; es decir, poblaciones del Cenete
musulmán pues según Simonet el lugar de Rhenia es Guenecha o Huéneja,
Bayana es Purullena, Aldair es Aldeire y Atalneir era Alaryanteira o Lanteira.
Los castillos
-o
mejor aldeas fortificadas en
tomo
a castillos- de aquel tiempo
se llaman Hins y se citan el Hins Ferreira y el Hins Al-Chaiz o el Castillo de las
Nueces, Hins
Dar
o el Castillo
de
la Casa (¿Aldeire?), Dollar hoy Dólar, Aldeir
o el Monasterio hoy Aldeire, Guenecha hoy Huéneja, Alquif hoy Alquife, La
Calahorra o el Baluarte, Aryanteira hoy Lanteira y otras fortalezas
14
. Toda nuestra
comarca fue cedida al rey granadino Muhammad
ll
y en adelante dependió de
la corona nazarí como de un señorío o territorio adscrito a la familia real. Aldeire
aparece en varias ocasiones
en
los textos de aquellos años. Por tanto desde el
siglo XIII el Cenete queda adscrito a los reyes granadinos y la historia de la
comarca esta ligada a Guadix con bastantes alteraciones y enfrentamientos
por
las contiendas y luchas que se originaron cuando muere el sultán granadino o
es destronado
por
alguno de sus enemigos políticos.
Desde estas fechas hasta finales del siglo XV las tierras del Cenete apenas
tienen protagonismo político. Las noticias son escasas si exceptuamos algunas
ventas y compras de fincas que pertenecían al patrimonio real y fueron adquiridas
por algunos de los personajes musulmanes de la zona.
13.
ALBARRACÍN NAVARRO, J.; ESPlNAR MORENO, M.; MARTÍNEZ RUIZ, J. y RUIZ
PÉREZ , R
.,
El
Marquesado el Cene
te.
Historia, Toponimia, ... Ob. cit. En este trabajo se
puede ver más detalladamente desarrollado todo lo expuesto
en
este capítulo.
14.
SIMONET ,
F.
J., Descripción del reino de Granada ... Ob. cit. ,
p.
100.
ALDEIRE EN
UN
DOCUMENTO
ÁRABE: POBLACIÓN Y AGRICULTURA 55
Años más tarde en 1462 de nuevo las tropas cristianas atacan los territorios
del Cenete. Las tropas jiennenses del Condestable don Miguel Lucas de Iranzo
llegaron en una incursión hasta las poblaciones de Aldeire y La Calahora 15 •
Tras atacarlas obtuvieron
un
importante botín en personas, animales y joyas
además de destruir las cosechas y quemar las mieses almacenadas en las eras.
Tras abandonar estos lugares dejaron desolación, muerte, cosechas quemadas
y destruidas, etc., hecho que tuvo una gran repercusión
en
Guadix y las otras
tierras del Cenete pues los musulmanes comprobaron que eran vulnerables
a los ataques de los cristianos. El Cenete hasta estos momentos se creía seguro
pues estaba situado en el corazón del reino y llevaban muchos años sin cono-
cer ataques de los enemigos. Los de Lanteira salieron tras los cristianos y
éstos pasaron frente a las murallas de Guadix pero el caudillo de la ciudad
no
se atrevió a atacarlos por
lo
que el Condestable regresó a Jaén con este
rico botín.
Este hecho hizo que se tomaran medidas para evitar nuevos ataques
inesperados. Un testigo
de
un pleito nos cuenta años más tarde como estaba
la tierra dividida y las medidas defensivas que funcionaban. Nos dice lo
siguiente
16
:
"Dixo que lo que desta pregunta sabe es que este testigo como tiene
dicho es natural del dicho lugar de Ferreyra, tierra del dicho
<;enete,
e
de la dicha hedad de sesenta e dos años, poco
más
o menos, e siendo de
hedad de diez años, poco más o menos, en tienpo de moros antes que la
tierra se tomase de chriptianos, vio que los lugares del dicho
<;enete
todos ellos partían términos con elAl-lfol.1-puxarra aguas vertientes de
las Sierras Nevadas hazia el
<;enete
hera término del dicho
<;enete,
e
aguas vertientes de las dichas sierras hazia el Alpuxarra término del
Alpuxarra, e ansi mismo vio en aquel tienpo que los dichos lugares del
<;enete
partían términos con
Bar;a,
e
Gor,
por
las mismas syerras de
Bar;a
aguas vertientes de las dichas sierras al
<;enete
hera término del
<;enete,
e aguas vertientes de las dichas sierras a
Bar;a
e Gor hera término
de
Bar;a
e
Gor,
por
manera que las dichas sierras heran límites e mojones
de una parte e de otra de los dichos pueblos, e
por
la parte de Guadix
vio este testigo ansi mismo en el dicho tienpo de moros que los dichos
lugares del
<;enete
conor;ían sus términos hasta la rábita de Piyena ,
donde
se
junta
el
camino
de
Aldeyre
y
La
Calahorra
yendo
del
15.
ESPINAR MORENO, M.; RUIZ PÉREZ ,
R.
y RUIZ PÉREZ,
R.
, Documentos para el
estudio
...
Ob. cit.
16.
Archivo de la Real Chancillería de Granada, 3ª-955-6.
56 Manuel Espinar Moreno
marquesado a Guadix, e de
allí
va hasta el
prin~·ipio
de la
a~·equia
que
va
al
lugar del
Abt
hasta en fin del campo de
Xeri-::,,
e del
a~·equia
del Abt
va
a dar a Handarnos, e de Handarnos va a dar al Barachul donde está
la rábita de Mir;ina, e de
allí
van a dar a la Piedra del Xabón
por
su
derer;era, e de la Peña del Xabón va partiendo con Granada a dar a
Corluxan, e
va
por
las cunbres de las Sierras Nevadas hasta dar en la
Syerra
de
Fiñana donde
allí
parte términos el dicho marquesado del
(:enete con el Alpuxarra quedando
por
término del dicho (:enete las
vertientes de las aguas al dicho marquesado, asi de llano como de sierra,
e
Los
demás límites e mojones que la
pregunta/fo/./
dize que no los sabe
más
que vio como aunque en el dicho tienpo de moros en el dicho lugar
del (:enete heran tenidos
por
términos del todo aquello que estava de
los dichos límites adentro, e asi se tenía e platicava entre ellos, e como
tales límites e mojones los que a dicho heran avidos e tenidos, y este
testigo
por
tales los tovo, e asi vio en aquel tienpo que los pueblos del
dicho (:enete señalavan algunas vezes personas que fuesen a guardar
los dichos términos
por
los dichos límites e mojones, e los guardasen e
quando oviese entradas de chriptianos hiziesen sus almenaras porque
cada pueblo tenia su término conor;ido e sus atalayas en los límites para
hazer las dichas almenaras, e
asilos
dichos lugares enviaban personas
que
los guardasen
por
los dichos límites, e lo que
avian
de
aver
repartienlo entre los vezinos de cada lugar, e asi todos pagavan, e vido
este testigo pagar e nonbrar las tales personas que yvan a guardar
por
los dichos límites, e después de ydos algunas vezes de noche veya este
testigo que ansi con sus ahurnadas dando rebatos, e la gente de los lugares
del dicho r;enete se recogían
por
temor de los chriptianos pero aquellas
ahumadas que vio este testigo hazer no se acuerda en que partes de los
lírnites
se
hazían porque de contino
se
hazían y en muchas partes, e sabe
que no
se
podían hazer sino heran en los mismos límites que tiene dicho
porque
por
allí
el dicho marquesado conor;ía su término para en quanto
/fol. I a la guarda de la tierra e como el dicho marquesado e lugares e
vezinos del paga van a las dichas guardas no podían hazer sino guardar
por
los rnismos límites porque
Los
otros lugares de
Bar;a,
e
Gor,
e del
Alpuxarra, e Guadix, guardavan asimesmo su tierra cada pueblo
por
su
término, e
Lo
tenían conor;ido para en quanto aquello, e ansi vio este
testigo hasta que la tierra se tomó de chriptianos que pasarían tres o
quatro años que
Lo
vio dende que hera de la dicha hedad de diez mios,
poco más o menos, puesto que dixo este testigo que en aquel tienpo de
moros cada pueblo de los del dicho (:enete tenían su término conor;ido
para en quanto al comer con sus ganados e al guardar de la tierra porque
ALDE!RE EN UN DOCUMENTO ÁRABE: POBLACIÓN Y AGRICULTURA 57
puesto que vio que todos los pueblos se juntavan al poner guardas
por
los dichos
Límites
que tiene dicho
por
donde el dicho marquesado cmwría
su
término cada pueblo después nonbrava una persona o dos que
guardavan su ténnino e hazían sus atalayas e trayan sus revatos como
los otros que estavan puestos
por
todos los pueblos, e ansi lo vio este
testigo en aquel tienpo de moros , e puesto que avía este dicho
Límite
e
conorimiento de términos entre los dichos pueblos que tiene dicho los
dichos pueblos vio este testigo que se tenían cornunidad en quanto al
comer de la tierra con sus ganados e hermandad que los unos comían
en
los términos de los otros, e los otros en los términos de los otros,
guardando cada pueblo su
Límite
/fol.
/e
teniendo/o cono('ido para en
quanto a lo que tiene dicho , e que después que la tierra se tomó de
chriptianos, e hasta que abra do ze años, poco más o menos, que se vino
a bibir e
nwrar
a la dicha ribdad de Granada sienpre vio este testigo
que los dichos lugares del
<;enete
e
ve::.inos
del tenían
por
Límites e
rnojones que partían los términos entre los dichos lugares de la dicha
ribdad de Guadix e los otros pueblos que asy los que tiene dicho, e vio
este testigo que hasta
allí
los vezinos de los dichos lugares conorían sus
términos puesto que sienpre después acá avía comunidad y hermandad
entre el dicho
<;enete
e la dicha ribdad de Guadix, que los unos e los
otros comían toda la tierra en hermandad e comunidad pero toda vía
conoriendo cada pueblo su témlino
por
los dichos Límites e mojones
que tiene dicho , teniendo/os
por
tales todo lo qua! así lo vido usar e
guardar ansi en tienpo de moros como después siendo la tierra de
c hriptianos segund que lo tiene declarado, e que en el dicho tienpo de
moros sienpre este testigo oyo dezir oyo
de::.ir
a moros viejos del
<;enete
como de tienpo antiguo avían visto que los dichos
Límites
e mojones que
tiene di c ho e sierras heran
Límit
es que partían e dividían los términos
del dicho
<;enete
e ribdad de Guadix , e los otros pueblos que tien e dicho,
e que en sus tienpos ansi lo avían visto pasar e usar lo avían oydo dezir
a otros viejos que en los suyos ansi se avía hecho, e nunca vio
ni
oyo
dezir otra cosa en contrario, e si otra cosa fuera lo viera e supiera, e no
pudiera
ser
menos porque como veya e oya de z ir lo uno /fol.
/oyera
dezir lo otro pues que no vido ni oyo dezir otra cosa en contrario, e que
lo suso dicho es publico e notorio, e publica voz y fama e comund opinión
a todos los del
<;enete
a la dicha sazón, e que esto es lo que sabe desta
pregunta".
Los naturales del Cenete tenían que abastecer las fortalezas. Así lo hacían
con los musulmanes y luego con los cristianos. La leña, paja para los animales,
ropa de
cama
para la s tropas, gallinas y otras vituallas para la comida, camas,
58
Manuel Espinar Moreno
etc., eran subidas hasta los castillos a cambio de la defensa que reciben de los
militares. Así estaba estipulado por el rey de Granada o su representante de
Guadix. Cuando enviaban a sus alguaciles y alcaides estos eran costeados
durante tres días por los naturales de la localidad a la que iba. Más tarde cuando
el
caudillo de Guadix
se
convierte en dueño
de
esta tierra sus alguaciles comían
desaforadamente según nos informan los vecinos de las poblaciones afectadas
por las visitas de estas autoridades.
La
Guerra de Granada llegó hasta nuestras tierras , así en 1489 capitulan
ante los Reyes Católicos los musulmanes
de
las ciudades de Baza, Almería y
Guadix. El
30
de diciembre el caudillo Cidi Yahya Alnayar entregaba a los
monarcas cristianos
La
Calahorra y los otros lugares del Cenete. Poco antes
durante el asedio y cerco de Baza los cristianos volvieron a realizar incursiones
contra el Cenete y algunos soldados, entre ellos Garcilaso, apresaron a algunas
personas y atacaron a los musulmanes. Entre aquellas incursiones nos cuentan
Jos
testigos que en el Puerto del Lobo , conocido como del
Loto
de la Tabla, en
otros caminos y en las vegas fueron cogidos prisioneros algunos naturales del
Cenete y de la Alpujarra. Después de apoderarse de Guadix los reyes nombraron
al marqués
de
Yillena como Capitán General
de
Guadix, villas del Cenete y
tierras incorporadas
17
• En estas fechas los monarcas convierten al Cenete en un
señorío al donar algunas de las villas al cardenal don Pedro González de Mendo za .
En 1490 sabemos que la villa de Aldeire tenía
50
vecinos o cabezas
de
familia, que producía 1.000 fanegas de pan y rentaba 80.000 maravedíe s
18
• A
finales del mes
de
marzo desde Sevilla los reyes expiden
un
documento por el
que donan y entregan al cardenal las localidades
de
Aldeire,
La
Calahorra,
Ferreira y Dólar, le ceden en estas localidades todos los derechos que pertenecían
a la corona.
La
posesión de estos pueblos fue tomada en nombre del cardenal
por uno
de
s us colaboradores llamado Sancho de Benavides. El día 7
de
julio
llegó a Aldeire y llamó a las justicias musulmanas para comunicarles la misión
que traían en nombre del cardenal. El interprete fue
un
vecino de Guadix llamado
Hamet Sillero. Los vecinos de Aldeire y s us representantes expresaron que
aceptaban
como
señor al cardenal don Pedro González de Mendoza y le
prestaron juramento como vasallos a su nuevo señor. Poco después encontramos
como señor del Cenete al hijo del cardenal, don Rodrigo de Vivar y de Mendoza,
17.
ESPINAR MORENO ,
M.
, " La voz de lo s mudéjare s de la aljama de Guadix (1490-1500)".
Ponencia presentada al Coloquio: La voz de los mudéjares y moriscos. Alicante, Marzo
1995. Ibidem , "Arrendamiento de tierras por los mudéjares de Guadix ( 1490-1500)",
Rev.
del Centro de Estudios Hist óricos de Granada v su R eino, 9, (Granada, 1995 ).
18.
ESPINAR MORENO , M. ; RUIZ PÉREZ , R . . y RUIZ PÉREZ ,
R.
, Documentos para el
estudio ... Ob. cit.
ALDEIRE EN UN DOCUMENTO ÁRABE: POBLACIÓN Y AGRICULTURA
59
quien en 1491 estando en el cerco de Granada
ya
tomaba decisiones sobre este
señorío
de
su padre. En 1491 el futuro marqués nombró como hombre de
confianza al vecino de Aldeire el cadí Ali Aben Chapela, alfaquí de Aldeire,
para que atendiera en lo civil y criminal todos los problemas que se originaran
entre los naturales del Cenete
19
•
La
sublevación de los mudéjares en 1490 hizo que perdieran el dominio
efectivo de las tierras en
el
Cenete. En adelante cuando son perdonados por el
Cardenal Mendoza obtienen las viviendas y las tierras en cesión de los auténticos
propietarios. El dominio efectivo era
de
los señores del Cenete pues al sublevarse
y abandonarlas para irse a la Alpujarra y Granada el dominio de todos los
bienes pasó al Cardenal y a su hijo 20 • Tienen que pagar prestaciones y derechos
de acuerdo al concierto que firmaron de perdón en 1490 y luego ratificado años
más tarde,
en
1496, por
el
marqués don Rodrigo tras la muerte del cardenal
don Pedro
de
Mendoza.
De
nuevo en 1499-1500 los mudéjares del Cenete se vuelven a sublevar.
La guerra fue inminente contra ellos y los demás mudéjares del reino de Granada.
Tras ser vencidos fueron obligados a convertirse al cristianismo. El alfaquí
Aben Chapela como uno de los más representativos de la comunidad se convierte
y recibió
en
compensación bienes habices que pertenecían entonces a la corona.
Más tarde
se
originó un pleito entre los marqueses y la Iglesia
de
Guadix y los
testigos nos van informando
de
todo lo ocurrido en aquellos años. En 1501 se
firmó un pacto entre don Rodrigo y los vasallos del Cenete donde se estipulan
los derechos que tienen que pagarle al señor. Sin embargo, poco después los
moriscos
se
quejan de que el marqués no guarda lo pactado entre ambas partes
y dicen que se apodera de los bienes de los que mueren sin sucesión directa. En
1507,
en
Aldeire, varios vecinos se quejan ante la justicia de los reyes porque
el marqués les había quitado la herencia
de
unos familiares fallecidos.
En
la mayoría
de
las capitulaciones se había estipulado que los vencidos
entregaran los mismos impuestos que antes daban a los reyes musulmanes.
Los impuestos señoriales debían
de
mantener aquello pues los monarcas
cristianos habían donado
al
cardenal el Cenete con estos principios. Sin embargo,
poco a poco,
se
fue perfilando un sistema retributivo nuevo.
El
marqués cobraba
un impuesto global llamado por los moriscos del Cenete magrám, que recogía
19.
ALBARRACÍN NAVARRO, J.; ESPINAR MORENO , M.; MARTÍNEZ RUIZ, J. y RUlZ
PÉREZ, R., El Marquesado el Cenete. Historia, Toponimia,
...
Ob. cit. En él citamos
abundante bibliografía.
20. ESPINAR MORENO, M. y RUIZ PÉREZ, R., "Datos para el estudio
de
los judíos y
mudéjares del Marquesado del Cenete", Miscelánea de Estudios Árabes y Hebraicos, XXXIII
2, (Granada, 1983), pp. 113-132.
60
Manuel Espinar Moreno
especialmente los diezmos y alcabalas de los súbditos. En
151
O en documentos
árabes de Aldeire vemos otros impuestos cobrados a varios vecinos sobre la
uva, la hoja de moral, el grano, la ciruela, castaña, algarrobo, nuez, níspora, pera,
higos, caña, almendra, manzana, ganado vacuno, ganado cabrío, albaricoque y
otros productos y bienes.
En 1515 correspondía pagar a los vecinos
de
Aldeire 28.891 pesantes ,
7 dineros y 8 cornados
de
los diezmos y alcabalas, pagados en especie pronto
se
traducen en
un
canon fijo de I0.000 ducados para todo el Cenete, además
de
otras rentas impuestas
por
los titulares del señorío. Las penas impuestas
a algunos naturales llevaron a continuos enfrentamientos durante largos pe-
ríodos
de
tiempo hasta que
se
llegaba a
un
acuerdo para ser roto de nuevo.
Fue una lucha continua por ambas
de
las partes. Los bienes habices
de
Aldeire
rentaban a los marqueses 100 pesantes y más tarde en 1568 se evalúan en
120 ducados, la renta del campo supone en 1536 la cantidad de 285 '
41
fanegas
de
trigo y
11
de cebada, en 1538 alcanza
287'33
de trigo y
16
de
cebada y
en 1540-1541 asciende a 615 fanegas de trigo y
29'
41
de cebada. Este paulatino
incremento
de
la renta del
campo
nos permite ver
como
muchas tierras
marginales y del llano se pusieron en explotación en estos años. Es curioso
comprobar como por este período Guadix reclama agua a los de Jerez y comienza
un
pleito en el que los testigos nos hablan
de
aquella fiebre roturadora
de
las
tierras del llano. Los vecinos
de
Aldeire
por
tanto también rompen tierras
y siembran en los lugares donde el agua para
el
riego sólo era esporádica y
se puede llevar allí en primavera o en épocas en que esta abunda. Cuando escasea
se utilizaba
en
el riego
de
las tierras de vega. Otras rentas señoriales eran de
los baños.
Lo s impuestos llevaron a numerosos enfrentamientos entre los vasallos
y los señores del Cenete. Durante la primera mitad del siglo XVI hasta que
se
fijaron las cuotas que entregarían cada uno
de
los pueblos las discusione s,
enfrentamientos y quejas fueron continuas. Los vecinos de Aldeire encabezaron
muchos
de
aquellos movimientos contra don Rodrigo y especialmente contra
s u hija doña Mencía
de
Mendoza y su marido don Enrique de Nasao.
Las justicias del Cenete metieron en la cárcel a varios vecinos de Aldeire
entre ellos a Diego el Mal eh y a Juan García Becetín por ser los cabecillas en la
negativa del pago de la s nuevas imposicione s que exigen lo s señores. Aquellos
enfrentamientos originaron la detención de más
de
200 vecinos del Cenete que
pasaron a lo largo del tiempo por las mazmorras del castillo de La Calahorra.
Se
so licitaba constantemente por parte de los vecinos que pusieran en libertad
a lo s pre sos y lo s gobernadores respondían que lo harían si éstos pagaban los
impuestos que debían
al
marqués.
Con todo ello se entabló
un
pleito contra lo s marquese s que juzgaban las
ALDEIRE EN
UN
DOCUMENTO ÁRABE: POBLACIÓN Y AGRICULTURA
61
justicias reales
en
Granada. Los moriscos expusieron
que
se
les insultaba con
palabras injuriosas y
se
les tenía atemorizados para
que
no
protestaran
ni
se
pudieran trasladar hasta Granada
en
demanda
de
justicia. El pleito comenzó
en
1532
cuando inician acciones judiciales los aldeireños. Los vecinos exponen
que el concejo de la villa de Aldeire autorizaba a Juan García
Be~etín
y a
Diego el Tenor para querellarse contra el Gobernador, Alonso
de
Molina,
que
había quebrantado
la
carta y provisión real otorgada
por
los Reyes Católicos a
los vecinos del Cenete. Además acusan a este gobernador de amenazas contra
ellos y de
que
había dicho públicamente
que
mataría a palos a Juan García
Becetin y a Diego
el
Tenor por solicitar una rebaja de los impuestos y defender
el cobro
de
los
que
se estipulaban en las capitulaciones y se admitían
como
impuestos tradicionales.
Se
achaca también al gobernador que las detenciones
de los vecinos habían supuesto grandes gastos a las familias porque fueron
encarcelados durante la época
en
se
estaba criando la seda y la cosecha de
cereales. Estas acciones hicieron
que
se
perdiera buena parte de las cosechas
que llegan a cifrarse
en
unos 1.000 ducados. Además las mujeres y los hijos
tienen
que
visitar a los prisioneros constantemente, llevarles comida, ropa, etc.,
por lo
que
tampoco podían trabajar ellos las tierras y dedicarse al cultivo del
gusano de seda.
En 1533
se
suman otras villas del Marquesado. La sentencia aunque
favorable
en
muchas cosas a los moriscos no se puso en vigor pues cuando una
parte obtenía la razón la otra apelaba.
En
1546 se llego a una escritura de
transacción y en 1547 se ratifica el nuevo documento en Valencia y poco después
lo
hace
el
rey.
Los
enfrentamientos más importantes
se
pueden ver
en
el
Memorial
de
quejas
que
redactan los moriscos y
que
se
trató
en
la
Chancillería
de Granada: Yllustrisimos seííores.
La
peti9ión que los con9ejos dieron para los marqueses del (:eriete con
los capítulos de aquerdos en ella contenidos.
Juan Gar9ía
Abu~·etyn
e Diego
el
Tenor,
vezinos de Aldeyre, e Lope el
Mey9i e Fran9isco
el
Garval e Lope Xotaybe, vezinos de Xeriz e Alcarar.
e Franrisco
A/ayear
e Francisco Belifique, ve::,inos de Lanteyra, e
Francisco Helil e Lope
el
Harof. vezinos de Alquife, e Diego
el
Rabee
Gar9ía Larbi, vezinos de Aldeyre, e Chriptoval de Arroyo e Diego Mundar,
vezinos de
La
Calahorra, e Juan de Almaraz el Najar e Luys Abeniali,
vezinos de Ferreyra, e Lope
el
Muxque e Martyn Alazaraque, vezinos de
Guéneja, e Diego del A/amo e Alonso Aben9ale, vezinos de Dolar, etc.
Por nosotros y en hoz y en nonbre de
Los
vezinos e con9ejos de
Las
dichas
villas del
su
marquesado del (:enete,
por
birtud de los poderes que dellos
tenemos que están, e
se
otorgaron ante/ escrivano público
yuso
escripto,
62
Manuel Espinar Moreno
besamos
Las
yllustrisimas manos de vuestras señorías, e dezimos bien
saben que nosotros e
Los
otros vezinos del dicho marquesado tratamos
riertos pleytos con vuestras señorías que pasan en el abdienria real de
su magestad , que reside en
La
ribdad de Granada, e
por
espirenria a vemos
visto e conosrido que de
Los
dichos pleytos se nos siguen e an seguido
muchos daños, costas e gastos e trabajos dexando
por
ellos dentender
en nuestras faziendas y en otras cosas que nos cunplen. E para nos
quitar de
Los
dichos pleytos avernos platicado con el señor Rodrigo Niño,
camarero de su magestad, con el qual si vuestras se11oríasfueren servidos
tomamos
Los
medios y apuntamientos siguientes:
l.- Primerarnente dezimos vuestra se1ioría bien sabe como los vezinos
del dicho marquesado estavan encaberados con el yllustrisimo señor
marqués don Rodrigo, nuestro señor, quen gloria sea,
por
diez mill
ducados en cada un año como se contyene en
La
escriptura que dello
pasó y entonres se hizo el repartimiento del dicho encaberamiento lo
que cada vezino avía de pagar. E porque después aca en este marquesado
ay
munchos vezinos que entonres heran ricos e agora an venido en
neresidad, e otros que heran pobres e agora están ricos a cuya cabsa el
dicho repartymiento que ansi está fecho
es
en agravio de algunos de
vuestros vasallos, suplicamos a vuestras señoría, que quando Dios,
nuestro señor, fuere servido de traellos a estos reynos, vuestras señorías
manden tornar
afazer
el dicho repartymiento del dicho encaberamiento
porque cada uno pague segund
lafa
zienda que tyene.
!l. - Yten suplicamos a vuestras señorías que porque
Los
vezinos del dicho
su marquesado reriben agravio en
pagar
como pagan de cada bestia
que tienen aunque no sienbren con ellas en las sierras y secanos del
dicho marquesado fanega y media de trigo y esto es muy grande agravio
que refiben
Los
vezinos del dicho marquesado, suplicamos a vuestra
señoría
Lo
manden quitar, e sean servidos que qua/quiera persona que
senbrare en las sierras e secanos del dicho marquesado pague a vuestra
señoría
por
señorío e terra zgo de cada die
zfa
negas de trigo o
11
rebada
que cogiere una fanega y no más.
lll. - Yten que porque el governadordel dicho marquesadofatyga mu c ho
a
Los
vezinos del dicho marquesado en
Les
fazer traer mucha
Leña
para
la fortaleza de
La
Calahorra la qua!
Les
faze traer en tyenpos que se
estorvan de sus labores e fazienda que tyenen en el canpo. Suplicamos a
vuestras señorías sean servidos que de
aquí
adelante cada vezino de
Las
dichas villas del dicho rnarquesado traygan a la dicha fortaleza de
La
Calahorra en cada un año una carga de leña y no mas,
La
qua! traygan
por
el mes de otubre de cada un año porque en aquel tienpo están
Los
ALDEIRE
EN
UN
DOCUMENTO ÁRABE: POBLACIÓN Y AGRICULTURA 63
vezinos del dicho rnarquesado desocupados, e que las biudas no sean
obligadas a traer la dicha leña.
l/11.-
Yten suplicamos a vuestra señoría que
por
quanto los vezinos del
dicho marquesado son fatigados en que les toman muchos árboles,
álamos y castaños, y otros árboles, ansi para la fortaleza como para las
yglesias y ferrería y otras obras que
se
fazen sin se los pagar
ni
tasar lo
que valen, pedimos e suplicamos a vuestra señoría manden que de
aquí
adelante
no
se
corten los dichos árboles sin que primeramente
por
su
governador questuviere
en
el dicho marquesado
se
nonbre una persona
e otra
por
la parte cuyo fuere el tal árbol e un jurado del tal lugar, e que
lo que
por
aquellos fuere tasado
se
les de e pague luego al duerio del tal
árbol antes que /fol. se corte y esto se entyenda para las dichas obras y
no entre vezino e vezino.
V.-
Yten que porque a los vezinos
del
dicho rnarquesado
se
les toman
muchas gallinas cada un año, suplicamos a vuestra seriaría que de
aquí
adelante
manden
que
no
se
las
tomen
mas
de una gallina
por
casa cada año, las
quales
tome
el
jurado
de cada lugar
por
mandado
del
governador
e
no
otra persona ninguna, e las que
ansi
le tomare
se
les
pague
luego a los
prerios
que valen
en
las comarcas
ques
a
medio real, e que quando vuestra señoría estuviere en este marquesado
se
tomen
para
su
plato
e
serviría
de
la manera suso dicha las aves
que
fueren
menester.
VI.
- Yten piden e suplican que porque a los vezinos del dicho marquesado
se les toman muchas camas de ropa para el servirio de la fortaleza e del
governador, las quales les toman hordinariamente, piden e suplican a
vuestra señoría sean servidos de mandar que se conpren para la dicha
fortaleza veynte camas de ropa, e que aquellas se den al governador e
alcalde de la dicha fortaleza para que las tengan e den cuenta dellas
como tyene el el artylleria e armas e munirión de
La
dicha fortaleza, e
que en.fin
de
su governarión dexe las dichas camas nuevas como se las
dieren, e que cada e quando vuestra señoría estuviere en este marquesado
o enbiare a el algúnd cavallero a lo visitar que
en
tal caso se
Les
den
11
las camas que fueren menester
ansía
ellos como a qualquier perlado o
señor o cavallero a quien vuestra señoría o su governador mandare
aposentar e a la gente de guerra que vuestra señoría tuviere en el dicho
marquesado e fortaleza
de
La.
Calahorra.
Vll.- Yten que
por
quanto para herrerías que están en Xeriz algunas
vezes
es
menester árboles e maderas gruesas tales que no se pueden
traer en carros sino a xorro
por
personas y gente y fasta agora munchos
vezinos del dicho marquesado, prinripalmente los vezinos de Xeriz lo
64
Manuel Espinar Moreno
an hecho y fazen sin les
21
aver pagado cosa alguna por su trabajo, a
vuestra señoría suplican manden que de
aquí
adelante quando se
ocuparen en lo semejante les sea pagado y satisfecho el trabajo que allí
pasaren segúnd el tyenpo, días, oras que en ello se ocuparen.
V//1.-Yten que por quanto el escrivano del dicho marquesado se
le
pagan
por
los vezinos del dicho marquesado quinze mill maravedíes en cada
un
año
que
no nos lleve derechos
ningunos
de
las
escripturas,
testamentos, ni contratos, ni pleytos fiviles que ante lajustiria del dicho
marquesado trataremos los unos vezinos con los otros, e algunas vezes
nos los a
Llevado,
suplicamos a vuestra señoría mande que de
aquí
adelante no se
le
den ni paguen derechos ningunos de todo
lo
suso dicho
efevto de los pleytos
11
elimina/es que de aquello lleve sus derechos
conforme al aranzel de su magestad, y efediendo desto sea castigado
conforme a las leyes destos reynos.
Porque suplicamos a vuestras señorías ayan
por
bien de
confeder
los dichos capítulos que confediendolos desde agora nosotros
por
nosotros
y
en
los
dichos
nonbres
los
otorgamos
y avernos
por
otorgados, e prometemos de no
yr
contra ellos agora ni en tienpo
alguno
por
alguna cavsa o razón
que
sea o
ser
pueda de hecho o de
derecho, e de tener e guardar e cunplir los dichos capítulos. E que
venido el consentymiento de vuestras señorías para firmeza de lo
suso
dicho
otorgamos
todas
las
escripturas
que
convengan
e
requieran
al
consejo, e
paresrer
de letrados con todas las fuerzas e
firmezas
que
sean
nef¡esarias, e
nos
fueren
pedidas
e
que
mas
convbengan
para
validarión de lo suso dicho, en testimonio de lo
qual otorgamos esta
petifión
ante/ escrivano público e testigos de
yuso escriptos, en
el
registro de
la
qual porque no sabemos escripvir
la
firmó
por
nosotros de su nonbre en arávigo Rodrigo Abenhixim,
mercader, vezino de la fibdad de Granada,
por
cuya lengua e del
escrivano público de yuso escripto otorgamos la dicha petirión e
suplicaf¡ión. Ques fecha e otorgada en la fortaleza de
La
Calahorra
veynte e
finco
días del mes de Novienbre año del
nasfimiento
de
Nuestro Salvador Jhesuchripto de mili e quinientos
11
e treynta e
siete años. Testigos que fueron presentes a lo que dicho es
el
dicho
Rodrigo Abenhixim, e Diego Abduladin, jurado de la dicha villa de
La
Calahorra, e Juan Díaz, estante en ella, que ansi mesmo firmó
por
los suso dichos. Por testigo Juan Díaz.
21. Tachado: pagar.
ALDEIRE
E'.'<
CN DOCUMENTO ÁRABE: POBLACIÓN Y AGRICULTURA 65
E yo Garría de Castilla, escrivano de sus magestades, a
Lo
que dicho es
presente fay a
La
fazer
escrevir, e fize
rni
este mi signo en testimonio de
verdad. (Signo del escribano) Garría de Castilla, escrivano público.
Derechos XXXVI reales.
En
Granada, diez e siete de Dizienbre de mill e quinientos e treynta e
siete arios,
me
entregó esta escriptura Garría de Castilla , escrivano
público desta dicha ribdad,
por
mandado de
Los
señores oydores de la
Abdienria de sus magestades. Escobedo (rúbrica).
Sentencia:
En
el pleito que es entre
Los
conrejos e vezinos de las villas e Lugares del
marquesado del
<;ene
te e Francisco de Santistevan , su procurador
en
su
nonbre, de la una parte, e Rafael Abenchapela, cobrador, e Francisco el
Caixati e Juan de Argote, alguaziles del dicho marquesado, e Antón
Pérez, su procurador, en su nonbre, de la otra.
Fallamos e thenemos los abtos e méritos del proreso deste dicho pleito e
avido respecto e
consederarión
al
tienpo
que
los
dichos
Rafael
Abenchapela e Francisco el Caixati e Juan de Argote han estado e están
presos
por
nuestro mandado, que
por
la culpa que contra ellos e contra
cada uno dellos resulta deste proreso rerca de lo que son acusados
por
parte de
Los
dichos conrejos e vezinos de las dichas villas e lugares del
marquesado
del
<;enete,
Los
devemos
condenar
e
condenamos
en
privarión de
Los
ofirios que tienen de cobrador e repartidor e alguaziles
en el dicho marquesado del <;enete e
Lugares
del
por
tienpo e espario de
dos aiios cunplidos primeros siguientes, e más quanto fuese
La
voluntad
de su magestad e nuestra en su nonbre , los qua/es mandamos que corran
e se quenten desde
el
día de la data desta nuestra sentenria
en
adelante ,
e que no usen de los dichos ofirios ni de alguno dellos,
ni
los tengan en
el dicho tienpo so pena de cada rinquenta mili maravedíes para
la
cámara
e fisco de sus magestades en
Los
quales les condenamos e avernos
por
condenados lo contrario haziendo. E ansi mismo devemos mandar e
mandamos que
Los
algua z iles e cogedores, cobradores e repartidores
que
al
presente son e
Los
que fueren de
aquí
adelante en el dicho
marquesado del <;enete e villas e lugares del no prendan a las mugeres
ni
a los hijos de los vezinos e moradores del dicho marquesado , ni los
encarre
Len
por
deudas que devan sus maridos e padres de repartimiento
ni
de otra qua/quier manera, so la dicha pena de los dichos rinquenta
mili maravedíes e de destierro perpétuo de
Los
dichos lugares e tierra e
marquesado del
<;enete.
E otrosí condenamos más a los dichos Rafael
Abenchapela
, cobrador, e Juan de
Argote
e Francisco
el
Caixati,
alguaziles, e a cada uno
dellos
en las costas deste pleito
justa
e
66
Manuel Espinar Moreno
derechamente hechas
por
parte de los dichos conrejos e vezinos del
dicho marquesado del
<;enete
la tasarión de las qua/es reservamos en
nos. E
por
esta nuestra sentenria difinitivajuzgando
así
Lo
pronunriamos
e mandamos.
Va
escripto sobrerraido do diz so pena.
EL
Lirenriado Ramirez de A/arcón. Licenciatus Petrus. Doctor Miguel
de Ribera.
Por los datos que conocemos en la fijación del Magrán la villa de Aldeire
era la segunda en cantidad
de
bienes pues aportaba
un
total de 21.891 pesantes,
7 dineros y 8 cornadas y suponían en total el 17'
51
o/o
de l total del Marquesado.
Para conocer
lo
que pagaba cada hacienda se hizo un inventario detallado
de
cada uno
de
los bienes raíces de cada contribuyente y el valor
en
que se
estimaban. De acuerdo a ello se procedió a derramar el impuesto con
un
sencillo
índice de proporcionalidad que fue el de 1 pesante por cada ducado.
En
el
Magrán de 1550, cuyo texto es la base
de
esta publicación que titulan: Libro
del Empadronamiento y Aprecio de
Los
bienes y haciendas de
Los
vecinos de
Aldeire, nos encontramos que Aldeire paga 19.635'25 pesantes y se pone por
detrás de Jerez y Huéneja. En este reparto vemos comoAldeire se ve beneficiado
pues en otros anteriores salía perjudicado.
También
en
Aldeire, como hemos expuesto, tuvieron lugar reuniones
entre los moriscos partidarios
de
pagar al marqués, entre los que destaca Juan
Chapela, y los que se negaban y resistían al pago y trato vejatorio que recibían,
entre ellos destaca el Xanabil. Los contrarios al marqués exigen a través del
Xanabil que en las declaraciones que se estaban efectuando en el pleito asistiera
un interprete escogido por ellos pues no se fiaban de los interpretes puestos por
el marqués o sus partidarios. Poco a poco y tras
un
largo cansancio se fueron
dilucidando muchas cuestiones y por fin en J 549-1550 se fijaron los impuestos
que pagarían a los marqueses y a la vez se hace un reparto de lo que entrega
cada uno
de
los pueblos.
Desde estos momentos hasta la rebelión
de
los moriscos apenas tenemos
quejas a excepción de algunas personas. Algunos vecinos siguen protestando
ante las justicias
de
que se les quitaban los árboles para utilizar la leña en las
herrerías
de
Jérez y de Lugros. Además exponen que se les hacía pagar el
mantenimiento
de
los soldados, que se les tomaban camas y ropas para la
fortaleza, etc. Pero las protestas más generalizadas se concretaban en que los
encabezamientos para el pago de los impuestos se hiciera de forma clara pues
algunos no pagaban por todos sus bienes y otros tenían que entregar más del
doble lo que suponía que unos se empobrecen en beneficio de otros.
Se
quejan
también
de
que se hace pagar por las bestias y piden que los impuestos se
hagan
de
acuerdo a las tierras que roturan o que explotan en el campo al
sembrarlas. Exigen que la leña y el agua que tienen que llevar al castillo
de
La
ALDEIRE
EN
UN
DOCUMENTO
ÁRABE : POBLACIÓN Y
AGRI
CU
LTURA
6 7
Calahorra para abastecimiento
de
la fortaleza sea perfectamente aclarada pues
a
unos
se les exige mayor cantidad que a otros.
Se
acordó que cada vecino
aportara una carga de leña y una de agua. Todo esto nos permite conocer hoy
como funcionaba el señorío del Cenete en época musulmana y más tarde
con
los
marqueses.
Esta situación se
va
a modificar cuando se produce la rebelión de los
moriscos. La corona incauta los bienes de lo s sublevados y poco después llegaron
nuevos pobladores a esta zona para repoblar las tierras. Los marqueses no están
de
acuerdo con los nuevos repobladores pero poco a poco van perdiendo el
control sobre la mayoría de los impuestos máxime cuando los súbditos moriscos
habían desaparecido.
ALDEIRE
EN
UN DOCUMENTO ÁRABE: POBLACIÓN Y AGRICULTURA
69
ESTRUCTURA URBANA Y EDIFICIOS
DE
ALDEIRE
Introducción
En este trabajo sobre Aldeire queremos llamar la atención en primer lugar sobre
la importancia que tienen los estudios del territorio, los hombres y las estructuras
socioeconómicas. El modo
de
vida y los recursos están muy relacionados. Soy
consciente que el trabajo es amplio y por ello me voy a centrar en tres apartados:
el primero, es un modelo teórico de los estudios sobre urbanismo musulmán;
el segundo, sobre las noticias históricas
de
la población y su tierra,
y,
el tercero,
sobre los trabajos arqueológicos que se pueden desarrollar. Con ello partimos
de la realidad concreta y podemos fijar más detalladamente otros objetivos a
conseguir
en
el futuro.
Los modelos teóricos utilizados en los estudios hay que contrastarlos
con la realidad de los yacimientos y poblaciones actuales para determinar el
grado
de
evolución y los restos arqueológicos que perviven en el terreno. Es
necesario compaginar el estudio de gabinete con la realidad arqueológica de
los lugares abandonados por el hombre o los que aún siguen siendo utilizados
pero que guardan todo un legado antiguo
en
sus tierras y viviendas lo que nos
lleva a hablar en una moderna tipología de los yacimientos,
de
la Arqueología
urbana y la Arqueología
de
Campo. Sin embargo, tenemos que decir que en el
urbanismo musulmán no se entiende una sin la otra, son complementarias y
por tanto cometeríamos un grave error si solo nos dedicamos a realizar estudios
individualizados.
Noticias sobre el urbanismo musulmán
Es necesario examinar el marco territorial en toda su complejidad general
y específica, analizar situaciones de distintos alcance, particularismos, grados
de
evolución, modos de organización del territorio, etc., que se plasman en
lo
70
Manuel Espinar Moreno
que los especialistas llaman zonas o áreas llenas, también denominadas fuertes,
y,
zonas vacías, llamadas débiles, es decir, las primeras habitadas y utilizadas
por el hombre, mientras que las segundas grandes extensiones escasamente
pobladas y cultivadas.
La
terminología musulmana de Fahs, región habitada,
sea llano o montaña con tal de que sea de cultivo, otras veces significa tierra
llana y fértil nos introduce en
un
concepto similar de entender el espacio habitado
y las zonas de cultivo efectivo y futuro. En ella están las alquerías, huertas, etc.
Las líneas de investigación actuales se centran en el estudio del paisaje histórico ,
en
como
estaba organizado económicamente y la organización social del
territorio 1 • Interesa el espacio, la administración, sociedad, límites y demar-
caciones, parroquias, términos, tipos de hábitats, evolución del poblamiento,
recursos, comunicaciones, etc.
Vittorio Franchetti alude a las transformaciones urbanas y territoriales
dentro del tiempo , con duraciones largas o cortas, a veces más claras que los
cambios socioeconómicos 2 • Hoy día muchos de los conceptos tradicionales
están siendo analizados; así E. Ennen rechaza la definición de la ciudad como
categoría y en sentido parecido se expresa Le Goff cuando plantea el problema
de la continuidad o discontinuidad de la ciudad antigua y la medieval3. Nos
dice que el hombre medieval tenía claro el uso del territorio y lo dividió en
varias categorías; primero , todo lo habitado, construido o cultivado; segundo,
el espacio sin cultivar que llamó desierto o floresta;
y,
tercero, un espacio de
orden simbólico y económico, el de las roturaciones, de donde se partía hacia
uno o hacia otro.
Las reflexiones de Ennen y
Le
Goff llevan a la conclusión de que la
ciudad medieval no se puede referir a un concepto absoluto sino que era una
proyección de soluciones y de opiniones mentales que la hacen ser
un
producto
cultural.
Por
su parte Lavedan y L. Piccinato defienden que el urbanismo solo
puede ocuparse de casos particulares. Todo ello lleva a Franchetti a plantear el
l.
EPALZA, Mikel de ,
"Un
modelo operativo
de
urbani
smo
musulmán", Sharq Al-Andalus, 2
(Alicante, 1985) , pp. 1 37- 149. ESPINAR MORENO , Manuel, "Del urbanismo musulmán
al
urbanismo cristiano. Il. Andalucía Oriental", Simposium intemacional sobre
La
ciudad
islámica, (Zaragoza,
1991
},
pp. 203-25
l.
BOLOS, Jordi y otros, Paisatge i societat a la
Plana de Lleida a L'Edat Mitjana . Lleida, 1993.
2.
FRANCHETII
PARDO, Vittorio, Historia del urbanismo, siglos XIV -
XV.
Madrid,
19
85.
PICCINATO, L. , Enciclopedia Italiana . Roma, 1935, ad vocem. QUARONI, L., Dizionario
enciclopedico di arr:hitettaura e urbanística. Roma, 1969 , ad vocem.
3. ENNEN, Edith, Storia della citta medievale. Roma-Bari, 1975, especialmente pp. 3-4. LE
GOFF, J., " Histoir e
de
la France urbaine '', (dirig. por
G.
Duby}, tom o 2, La ville médiévale,
(París, 1980) , pp.
17
- 19. LEON,
P.
, Storia economica e sociale del mondo,
Vol.
1,
(Roma -
Bari, 1981 ); cfs. artículo
de
FOURQUIN, G., "Un mundo pieno", pp.
199
-203.
ALDEIRE
EN
UN
DOCUMENTO
ÁRABE: POBLACIÓN Y AGRICULTURA
71
concepto
de
territorio como una unidad o entidad que
no
es solamente física, ni
etnológica, ni política 4 •
La
España musulmana ha sido estudiada por Leopoldo
Torres Balbás, sobre todo desde
el
punto de vista de la ciudad, centrándose en
los factores físicos y en los humanos, en la comarca en la
que
se ubica, el solar
en que se asienta con su características climatológicas, topografía, etc., y llega
a la conclusión
de
que cada civilización modeló una ciudad distinta. Su tesis es
que la civilización musulmana fue esencialmente urbana y que la vida estaba
dirigida
por
la religión en sus más variados aspectos, el Islam dio forma a
un
tipo de ciudad con estructura uniforme, a pesar de su pintoresco y aparente
desorden 5 • En al-Andalus aparecen varios modelos de ciudad.
Actualmente asistimos a
un
nuevo renacer de los estudios de las ciudades
musulmanas porque
son
el modelo
de
lo
cristiano. Hay autores
como
D.
Whitehouse que plantean si es posible tratar
de
ciudades islámicas, mientras
que otros
como
E. Guidoni defienden que
sí
e, incluso, ponen de manifiesto
que existió una verdadera teoría urbanística que sirvió de base en la organización
de éstas.
La
teoría urbanística
se
remonta al siglo X con al-Farabi y al-Biruni,
4. LAVEDAN,
P.,
Histoire de l'Urbanisme á Paris. París, 1975 y Representation des villes
dans l'art du Mayen Age. París, 1954.
FRANCHEITI
PARDO,
V.;
MARIOITI, A., y
ROMBY.
G.
C., Dialettica territoriali tra alto e basso Medioei·o. Florencia, 1974; cfs.
FRANCHEITI,
V.,
"La citta tra
I'
alto e il basso Medioevo", pp. 45-131. AA. VV., Pistoia.
una cittii nello stato mediceo. Pistoia, 1980; cfs. FRANCHEITI,
V.,
"Scelte culturali e
ideología territoriale", pp. 149-153. Sobre el territorio
puede
verse
FERNÁNDEZ
MARTÍNEZ,
V.
M. y RUIZ ZAPATERO. G., "El análisis de territorios arqueológicos: una
introducción crítica", Arqueología Espacial, !, (Teruel, 1984 ), pp. 55-71. Habitats fortifés
et organisation de l'espace en Méditerranée Médiévale. Table Ronde, Lyon, 4-5 mai 1982.
Maison de l'Orient, Lyon.
5. TORRES BALBÁS, L., Ciudades hispanomusulmanas. Madrid, 1971. Es un estado de
la
cuestión hasta aquellos momentos. excelente y magistral trabajo con una introducción de
Henri TERRASSE. También puede cfs. GARCÍA Y BELLIDO, A.; TORRES BALBÁS.
L
.•
y otros, Resumen histórico del urbanismo
en
España. Madrid, 1968 y otros trabajos
centrados
en
temas específicos del profesor TORRES BALBÁS, L.,
"Las
ciudades
hispanomusulmanas y su urbanización", Al-Andalus, lX, (1944
).
pp. 314-342; "Los adarves
de las ciudades hispanomusulmanas", Al-Andalus, XII, ( 1947). pp. 164-193;
"Plaza~.
Locos
y tiendas de las ciudades hispanomusulmanas", Al-Andalus, XII, (1947), pp. 45- 84; "Los
contornos de las ciudades hispanomusulmanas", Al- Andalus,
XV,
( 1950), pp. 293-344;
"Mozarabías y juderías de las ciudades hispanomusulmanas: la medina, los arrabales y los
barrios", Al-Andalus, XVlll, ( 1953), pp. 205-235; "Almería islámica", Al-Andalus, XXII,
( 1957), pp. 217-263; "Antequera islámica", Al-Andalus, XVI, ( 1951), pp. 946;
"La
acrópolis
musulmana de Ronda", Al-Andalus, IX, ( 1944), pp. 360-412, y otras obras del autor. Veáse
también, aunque, para el reino de Granada, especialmente para la ciudad a finales de la
dinastía nazarí SECO DE LUCENA PAREDES, Luis,
La
Granada nazarí del siglo
XV.
Granada, Patronato de la Alhambra, 1975, y en sentido general GRUNEBAUM,
E.
von,
"Die
islamische Stadt", Speculum, VI, (1955), pp. 138-153.
72 Manuel Espinar Moreno
continua en el XII con Ibn Addun y tiene un gran apogeo
en
el XIV con Ibn
Battuta, Ibn al-Jatib e Ibn Jaldun 6 •
Florindo Fusaro defiende los aspectos religiosos y culturales en el
desarrollo urbano 7 • La nueva
fe
se transforma en una verdadera voluntad de
urbanización. La visión del mundo y
de
la vida es representada en la forma de
la ciudad y no sólo en la materialización física sino
en
el pensamiento y en la
cultura. La forma es arte, es afirmación de un modo de comprender el contenido
de la vida, una ciudad no es arte, es vida, y la forma es un conjunto multidi-
mensional del contenido de la vida del individuo y
de
la sociedad. La ciudad
nace
de
la densidad
de
relaciones culturales, sociales, económicas y
de
otros
muchos factores que concurren para formar el nuevo mundo islámico.
El
sistema
de
la ciudad es un microcosmos con límites precisos que se
opone al mundo externo no controlado ª. El hombre organiza el espacio dentro
y fuera, todo buscando la
ordena~ión
racional: mezquita, escuela, zoco, calles,
baños, molinos, puentes, espacios cultivados, agua para beber y regar, etc.
La
ciudad representa el centro del mundo. La salida al exterior mediante puertas
en
las murallas puesto que esta protege y aísla. En el interior de la ciudad el
primer acto
de
transformación por los conquistadores es la reutilización o
construcción
de
la mezquita o el templo, sin esto
ni
la urbe ni los barrios tienen
sentido
y
más
expresamente
en
la
ciudad
musulmana.
La
segunda
transformación es la delimitación del espacio público y profano y el privado y
sacro en cada uno
de
los barrios o conjuntos diversificados. La concepción
islámica del espacio permite en primer lugar la posibilidad de separación y
exclusión y en consecuencia
de
individualización
de
la unidad urbana 9 •
6.
lbn
ABI
ZAR,
"Rawd
al-Qirtas", traducido y anotado por A. Huici Miranda, Textos
Medievales,
13
,
Vol.
1,
(Valencia, 1964), pp.
26
y ss. En la traducción
de
Beaumier, p. 36.
lbn
JALDUN, Prolégomenes historiques. Trad. Slane, l y
11.
París, 1862, pp. 247-276.
FRANCHETTI , V ., Historia
...
ob. cit., p . 312. WHITEHOUSE , D.,
"La
citta islamiche",
Sto ria de la citta, 7, ( 1978) , pp . 3 y ss. GUIDO NI, E. , " Urbanística islámica e citta medievali
europee" , Sto ria de
la
c itta, 7 , ( 1978), pp. 4-10. También MAR<;AlS ,
W.
, L 'Is lam et
la
vie
urbaine. 1928. GARDET, L., La cité musulman e. París, 1954.
7. FUSARO, Florindo ,
La
citta islamica. Roma-Bari, Edilori Laterza , 1984 .
8. FUSARO, F., Ibídem. QUARONI, L .,
La
cittafisica. Roma-Bari, Laterza, 1981. SERENI,
Emilio , Storia del paesaggio agrario italiano. Bari, Laterza, 1972.
9 . TORRES BALBÁS, L., Ciudades hispanomusulmanas, donde estudia las ciudades de nueva
fundación. Mucha s tienen su origen como campo militar, ribat, guarnición a asentamiento
junto
a núcleos anteriore
s,
re s idencia real, mercado , tumba de
un
santón, etc. Cfs. PAUTY ,
Edmond, "Villes spontanées
et
villes crées en Is lam
",
Annales de l'lnstitut d
'É
tudes
Orientales, IX, (Alger, 1951 ); TAMARI , Shmuel, "As petti principali dell ' urbanesimo
musulmano" , Palladio ,
1-IV,
(Roma, 1966).
ALDEIRE EN
UN
DOCUMENTO ÁRABE: POBLACIÓN Y AGRICULTURA 73
La mezquita y el palacio son centros, la primera da idea de sacralidad y
por tanto sustituye a lo caótico y a lo profano, es un centro con valor colectivo,
en
tomo
a ella
se
organiza la vida de la medina y de los barrios
10
• Las escuelas,
baños, madrazas, zocos, comercio e industria
...
quedan ordenados siguiendo
unas reglas higiénicas y de buen funcionamiento donde el agua juega
un
papel
fundamental
11
• Finalmente encontramos en este microcosmos las células o
viviendas, en cuya organización mediante el patio y las habitaciones vemos un
reflejo
de
los aspectos públicos y privados del barrio, la tipología de la casa
varía de acuerdo al área, clima, recursos económicos, etc., por ello en el mundo
islámico la familia no escapa a la ordenación de ese rnicrocosmos
12
•
En
los últimos años
Ja
necesidad
de
conocer estructuras y funcionamiento
ha llevado a un elevado número de investigadores a profundizar en estos puntos
desde
varios campos
de
la ciencia: historiadores, historiadores del arte,
arquitectos, arqueólogos, etc. sus aportaciones han abierto
en
el urbanismo y
en los modelos teóricos nuevas perspectivas y horizontes. Las reuniones sobre
urbanismo musulmán, los modelos operativos o los esquemas introductorios
permiten hoy acercarse a la ciudad islámica con premisas mas amplias que las
manejadas hasta los años ochenta de nuestro siglo.
La historiografía urbanística francesa, italiana e inglesa, y ultimamente
Ja
española,
junto
a autores árabes o islámicos y orientales inciden cons-
tantemente en que las experiencias urbanas deben ser analizadas en lo es-
pacial y cultural siguiendo modelos operativos o esquemas que no olviden
los análisis políticos, la historia, la arqueología, toponimia, agua, espacios
verdes, medio ambiente, calidad de vida, etc, que permitan sintetizar un esquema
general
de
la ciudad musulmana, comprobar en cada caso concreto como
10.
MUMFORD, Lewis,
La
cultura della cittii. Milano, Comunita, 1954. MONNERET
DE
VILLARD, Ugo, lntroduzione alto studio dell'archeologia islamica. Le origine e il periodo
omayyade. Venezia-Roma, Fondatione Giorgio Cini, 1968.
11. MASSIGNON, Louis,
La
"Fwmvwa" ou "pacte d'honneur artisanal" entre les travailleurs
musulmans
au
Móyen Age. Bruxelles,
La
Nouvelle Clio, 1952. BIANCA, Stephano , The
lslamic City: Physical Lay-ow. London, World
oflslam
Festival, 1976. GABRIEL, Albert,
"Le
Mosquée du Vendredi", Ars lslamica, 11, ( 1935), pp. 7-44. AA. VV., Architecture
of
the
lslami c World; cfs. trabajo
de
DICKIE, James, Allah and Etemity: Mosques, Madrasas
and
Tombs. London, Thames and Hudson, 1978.
12. FRANCHETTI, V
.,
Historia del urbanismo
...
, p. 313. Los cambios pueden verse también
en LADERO QUESADA, M. A., "Inversiones urbanas y mutaciones sociales en Andalucía.
Siglos XIII a XV", lnvestimenti e civiltii urbana. Secoli XIII-XVIII, Novena Semana de
Estudios, Prato. Ibidem: Andalucía
en
el
siglo
XV.
Estudio de Historia Política. Madrid ,
J 973. TORRES BALBÁS, L., Algunos aspectos del mudejarismo urbano medieval. Madrid ,
1954 .
74
Manuel Espinar Moreno
se cumplen y desarrollan estas estructuras que
se
nos presentan en los modelos
operativos. Los datos aislados no tienen sentido pues el hombre que habita un
espacio desarrolla en él su vida particular, familiar, religiosa, de trabajo,
intelectual, artística, de placer y vicio, económica,
...
y adapta los elementos
urbanos a estas necesidades.
La
ciudad por tanto es un conglomerado de
realidades personales y públicas que trata de responder al hombre en esta doble
vertiente.
El profesor Mikel de Epalza argumenta en su modelo operativo como el
urbanismo musulmán tiene que ser enfocado desde una amplia perspectiva
para lograr un conocimiento adecuado
de
como era la realidad del momento
que estamos estudiando 1 3 •
Los avances en el conocimiento de las estructuras socioeconómicas de
algunas regiones nos introducen en la vida de las poblaciones , sus recursos,
sistemas de regadío, tipos de tierras, cultivos, edificios religiosos, vías de
comunicación, estructura de
la
propiedad, clases sociales, alimentación,
mentalidades, costumbres, etc., pero aún estamos lejos de conocer a fondo una
gama de problemas históricos que ofrezcan una visión completa y porme-
norizada del hombre y de los recursos con que vivían estas poblaciones
14
• El
regadío y el abastecimiento urbano ha permitido plantear varias cuestiones
relacionadas con el agua y con las tierras de cultivo de las ciudades y de las
alquerías de su entorno. La tierra fue elemento básico de la vida del hombre.
La conquista de un territorio suponía en la mayoría de las ocasiones el cambio
de titularidad y de propiedad de estos bienes.
El hombre como individuo y la comunidad en general van a tener en la
tierra uno de los pilares básicos de
su
sustento: cultivos, árboles, frutos que se
destinan al consumo y a la industria, pasto para los ganados, etc. Se asienta en
lugares que ofrecen condiciones favorables para la agricultura y el pastoreo,
especialmente valles y llanuras. Transforma el espacio
adv~rso
mediante técnicas
con el esfuerzo individual o social. El aspecto del espacio es analizado para
dominarlo de una u otra manera, lo prepara para utilizarlo, las aguas se conducen
13.
EPALZA, Mikel de,
"Un
modelo operativo
...
",
ob. cit. ESPINAR MORENO , Manuel , "Del
urbanismo musulmán
al
urbanismo cristiano.
11
...
",
ob. cit.
14. ESPINAR MORENO , Manuel, " Los mori sc
os
del Reino
de
Granada. Aspectos rurales. La s
tierras después de la expulsión de 1570
",
Congrés lntemacional
380e
Aniversari de l'expulsió
deis Moriscos: "L'expulsió deis Moriscos. Conseqüencies en el Món lslamic i
en
el Món
Cristia ", (Barcelona, Generalitat
de
Catalunya, 1994) , pp. 96-118. ABELLÁN PÉREZ ,
Juan , "Los moriscos del Reino de Granada. Aspectos urbanos
",
Congrés Internacional
380e
Aniversari de l'expulsió deis Moriscos: " L 'exp ulsió deis Moriscos. Conseqüencies en el
Món lslamic i en el Món Cristiii.", (Barcelona, Generalitat
de
Catalunya, 1994) , pp. 118 -
132.
ALDEIRE EN UN DOCUMENTO ÁRABE : POBLACIÓN Y AGRICULTURA 75
hasta las laderas de los montículos más alejados de los cauces de los ríos o de
los nacimientos y fuentes. Logra formar bancales , paratas, huertas , cármenes,
hazas, fadines, algualejas, michares o pequeños cortijos, barchelas, fanegas,
celemines, cuartillos, cuartillas , yugadas, aranzadas , marjales,
...
toda una
compleja terminología que hace referencia a la tierra, a su superficie, a su
aspecto, a su ubicación dentro del espacio, a su posición dentro del conjunto
donde el hombre desarrolla su trabajo directa o indirectamente. El espacio es
dividido en cuanto a su función en unidades que van desde la ciudad al más
mínimo terreno , así en las fuentes musulmanas encontramos alquerías o villas
(qura, qarya-s) , barrios (hara, rabad), castillos , fortalezas, torres (hisn , husun,
bury), cementerios (saria), palacete (qasr), casa de campo, finca de recreo (dar),
arroyos (madanib), riachuelos (anhar), canales (yadawil), almunias (muna ,
munya, mustajlas), finca, heredad ifaddan,fadín) , huerta, jardín (yannat), huerto
(huss), jardín (bustan), balate (balat), prado (mary), alameda (hawr), tierra
blanca (ard al-bayda), barranco (jandaq), fuente (ayn), etc.
La primera división que encontramos en las tierras esta fundamentada
en
la presencia o ausencia
de
agua,
se
habla
de
regadío y
de
secano. En el
primer grupos se encuentran las huertas y vegas. En el segundo se citan las
tierras de cereal, las especies herbáceas para el ganado, colmenas, plantas
aromáticas, esparto, leña, etc., que podía en cualquier momento ser puesto en
regadío.
No
había entre ellos obstáculos, los encontramos juntos, uno al lado
del otro , simplemente la diferencia estriba
en
la posesión o no del agua. Cerca
de ellos se extienden los eriales, montes, atochares, etc., proporcionando otros
recursos. El conjunto es un todo donde unos elementos complementan a los
otros, pero hay que destacar que las tierras
de
regadío siendo la mínima parte
del
todo
soporta
el
peso
del
sistema.
La
ciudad
y
las
alquerías
son
complementadas por el campo y las vegas , en el mundo medieval son elementos
básicos del espacio habitado y puesto en explotación. En esta utilización y
organización no se olvidan las tierras marginales, que suponen la extensión
mayor, aportan productos necesarios al hombre y que no se obtienen en las
vegas ni tierras
de
cereal: caza, hierbas medicinales, etc.
Todo este mundo semiurbano o urbanorural no era uniforme, el hábitat
disperso alterna con el concentrado , cada finca, cada camino , cada acequia ,
cada árbol, cada fuente, cada balsa,
...
cumplía su papel, realiza una función,
así la importancia
de
los respectivos pago s del alfoz, pequeños caseríos, cortijos ,
barrios, edificios dedicados a la industria: molinos , almazaras, construcciones
acuíferas para las viviendas y las tierras, acequias, canales, aljibes , balsas ,
corrales de ganado en las afueras de las poblaciones o formando parte
de
las
viviendas, etc., todos
los
elementos recuerdan el
concepto
bíblico o la
concepción coránica de "poblad la tierra" , el hombre cumple este mandato
76
Manuel Espinar Moreno
divino,
va
adaptando a sus necesidades y a su filosofía el entorno que le rodea.
Es un mundo
de
vivos y de muertos, de clases sociales, de distinto potencial
económico, de propietarios y jornaleros, de gentes que profesan distinta religión,
de mercaderes, comerciantes, labradores, ganaderos, industriales,
...
Se
evidencian contrastes entre las tierras húmedas y secas, entre las
de
montaña,
de
los valles y llanuras, por el clima y caracteres físicos, su producción
no depende de la extensión sino
de
su utilización y posibilidades. La mayoría
de las ciudades y alquerías tienen mas tierra inculta y de secano que de regadío.
Muchos árboles los encontramos plantados en zonas limítrofes
de
unas hazas
con otras, en tierras marginales que no pueden ser cultivadas como ocurre en
los balates de las paratas.
La
agricultura se polariza en pequeñas zonas de
regadío, de escasas dimensiones, que normalmente rodea la población o la
bordea por uno de sus lados donde
se
obtienen la mayoría
de
los recursos, y
por
otro el secano dedicado
al
cereal y al ganado, estas no siempre están en
cultivo por los escasos rendimientos y por estar expuestas a la falta de lluvia.
En
ciertos momentos la agricultura va a conocer un desarrollo y
se
aprovechan
las tierras marginales y los secanos de peor calidad para hacerle frente a las
necesidades de alimentación cuando la población aumenta.
La
población sacó rendimientos aceptables del minifundismo, un sistema
mixto de cultivos que se complementa con una industria artesana basada en las
materias primas obtenidas de la agricultura: morales, moreras, olivos, castaños,
nogales, nísperos, granados, higueras, servales, perales, almendros, azofeifos,
almeces, naranjos, limoneros, cidros, etc., que ocupan las márgenes del terreno
dejando el bancal o haza libre para
el
cultivo del lino, cáñamo, trigo, cebada,
hortalizas, panizo, alcandia,. .. con labores continuas , estercoleo, bina, etc. Cuando
la tierra de vega se cerca y recibe
un
cultivo extensivo se convierte en un huerto,
dentro de ellos tienen un papel destacado los árboles frutales, si está
al
lado de la
casa sirve de expansión de la vida de sus dueños, auténticos vergeles, una parte de
ellas llegó en función de l os efectivos demográficos a una compartimentación hasta
extremos inverosímiles.
La
propiedad se atomizó y se buscaron cultivos que
compensaran con su rentabilidad la estructura de la propiedad. El mundo finaciero
funcionó en este pequeño espacio mediante censos, hipotecas, arrendamientos ,
compra
de
productos antes de la recogida de la cosecha.
La
pérdida de la tierra
coloca a los hombres como jornaleros o criados de los que poseen mayor caudal.
Monumentos
En Aldeire
se
mantienen algunos monumentos y restos del antiguo casco
urbano
de
la población.
Uno
de
ellos es la iglesia dedicada a Santa María de la
ALDEIRE
EN UN DOCUMENTO ÁRABE: POBLACIÓN Y AGRJCULTURA 77
Anunciación y
que
se
instaló sobre
Ja
antigua mezquita musulmana
15
• En 1501
con
Ja
conversión
de
los mudéjares la mezquita se convierte en templo cristiano
lo mismo que las rábitas musulmanas pasaron a ser ermitas. Se dotó
de
personal
eclesiástico a cada uno de estos lugares para servir a los nuevos cristianos.
Como
veremos este personal dedicada a servir al culto y hacer frente a las
necesidades espirituales de los creyentes ha cambiado a lo largo del tiempo.
En
el siglo XIX tenía el párroco y un beneficiado propio. También se utilizaban
para el culto la iglesia y la ermita
de
San Marcos.
Se
citan en los documentos varios cementerios musulmanes y luego
se
entierran los creyentes en el cementerio de la iglesia. En el siglo XIX había
un
cementerio
extramuros
situado
a
poca
distancia
del
pueblo
en
buenas
condiciones y capacidad. Sin embargo, hace unos treinta y ocho años
se
amplió
el cementerio y mantiene
un
buen estado
de
conservación. Hoy
se
ha construido
un
nuevo cementerio encima de la denominada casa de Pirre.
Existen restos
de
murallas del antiguo castillo o fortaleza del pueblo
situado en el barrio
de
Las Torres, era una antigua fortaleza o pequeña alcazaba,
de fábrica antigua por los restos que han permanecido hasta hoy. En esta fortaleza
se albergaba la población en momentos de peligro. Además el castillo
de
Ja
Caba
se
construyó en un cerro que domina la población y el camino del Puerto
de
Ja
Ragua.
Hasta época reciente se han mantenido varias posadas que albergaban a
los arrieros y caminantes.
Se
conservan varias casas que mantienen
Ja
estructura
casi morisca con sus patios. Además encontramos molinos antiguos posi-
blemente construidos sobre algunos de la etapa morisca, presas que toman
agua
de
los ríos para llevarla por las acequias hasta las tierras de labor, en su
recorrido encontramos partidores antiguos. Las viviendas por lo general son de
dos o tres plantas pero han sufrido en su aspecto interno y externo notables
15.
Sobre la utilización
de
los centros religiosos musulmanes por los cristianos Cf. ESPINAR
MORENO, M.; QUESADA GÓMEZ,
J.
y SÁEZ MEDINA, J.,
"La
villa
de
La Peza. De lo
musulmán a lo cristiano.
1:
El
ejemplo de la mezquita convertida en iglesia y otros
materiales", Boletín del Instituto "Pedro Suáre:: ", 5, (Guadix, 1992), pp. 39-50. ESPINAR
MORENO, M., "Estudios sobre las iglesias
de
Guadix y su diócesis con motivo del V
Centenario (1492-1992). Dotación de los Reyes Católicos y de doña Juana", Boletín del
Instituto "Pedro Suárez ", 5, (Guadix, 1992), pp. 27-37. ESPINAR MORENO, M., "Habices
y diezmos del obispado de Guadix. Pleito con los Marqueses del Cenete (1490-1531)",
Revista del Centro de Estudios Históricos de Granada v su Reino, 6, (Granada, 1993), pp.
255-275. ESPINAR MORENO, M. y QUESADA GÓMEZ, J., "Mezquitas convertidas en
iglesia~
en las comarcas
de
Guadix y Baza ( 1490-1501
).
Datos sobre el urbanismo mudéjar",
VI
Simposio Internacional de Mudejarismo. Teme/ (Septiembre, 1993), (Teruel, 1996), pp.
767-785.
78
Manuel Espinar Moreno
transformaciones y cambios. Las paredes de piedra de pizarra y grandes cantos
rodados recuerdan su antigüedad, los suelos son de pizarra
en
su inmensa
mayoría y recuerdan una industria
de
tejeros, terrados
de
launa que son
suplantados
por
habitaciones con tejas y chapas
de
uralita, los zarzos, cañas,
maderas y piedras aplanadas sirven para formar el techo de las habitaciones
además
de
las maderas. Hoy
Ja
mayoría
de
los materiales de construcción
autóctonos han sido suplantados por los ladrillos, tejas árabes y valencianas,
uralita, vigas de cemento, etc., que han mejorado la vida de los pobladores
pero que hacen difícil el estudio de la construcción popular muy necesaria para
entender la evolución
de
los inmuebles a través
de
la historia del pueblo.
También los hallazgos arqueológicos nos recuerdan
Ja
abundancia de
cementerios y lugares de enterramiento dentro y en los alrededores del pueblo.
Así
en
Benabre y el Gorgo las tumbas son numerosas, aunque hoy muy
destruidas
por
las labores del
campo
y
Ja
moderna maquinaria agrícola,
enterramientos han aparecido en las eras
de
San Marcos , en las Casas Nuevas
o Pueblo Pizarro, en el Huertecillo, en el Pago de San Gregorio se constatan
enterramientos realizados en tumbas antropomorfas sobre pizarra, en las eras
del Castillo, etc. Su estudio nos hubiera permitido hoy hablar de
Ja
población,
sexo, edad, enfermedades más comunes, evolución de
Ja
población, ocupación
del espacio, etc. Desgraciadamente no ha sido posible y se han destruido
rápidamente argumentando que eran cosas de moros. También se descubrió
un
antiguo horno de cerámica musulmana en la pista de tenis que se construyó en
el Pueblo Pizarro. Este horno que tuvimos la oportunidad
de
ver fue destruido
rápidamente y no pudimos obtener fotografía del mismo,
sí
que recordamos
parte
de
su cámara y pasillo. Todas las estructuras desaparecieron y no quedó
constancia alguna del hecho.
En la iglesia se mantienen algunas imágenes antiguas, cálices, casullas
y otros ornamentos pero hay que decir que se han destruido y vendido otras
obras. El órgano
de
la iglesia
es
un ejemplar casi único que hay que recuperar
y conservar
por
su antigüedad y porque es un ejemplar raro en estos tiempos.
Un repaso de los monumentos del pueblo nos hace detenemos en algunos
edificios significativos que queremos comentar por el interés arqueológico que
representan.
El castillo
de
la Caba o Cava
El castillo
de
la Caba o Cava domina el pueblo pues se encuentra situado
sobre
un
montículo que sobresale en la margen derecha del Barranco del Castillo.
En
sus laderas hoy quedan restos de pequeños bancales sembrados de almendros
ALDEIRE
EN
UN DOCUMENTO
ÁRABE
: POBLACIÓN Y AGRICULTURA
79
y a una distancia de casi medio kilometro están las casas del barrio del Secano
y las llamadas eras del Castillo. Se accede hasta
Ja
fortaleza por un camino
estrecho, tortuoso y difícil desde este barrio de Aldeire. Hemos rastreado sus
alrededores y no hemos encontrado cerámica a excepción de
Ja
que se ha
desprendido de la fortaleza por la acción de las aguas de lluvia. En el castillo se
ha colocado un Corazón de Jesús que domima con su mirada a los lugareños.
En el camino se levanta el Mojón de San Blás al que acuden los aldeireños a
rezar el día de este santo.
En los siglo VIII y IX este castillo participó en las guerras civiles que
ocurrieron a la llegada de Abd al-Rahman
l.
De la fortaleza sabemos que en
el siglo XIX estaba destruido totalmente. Nos dice Pascual Madoz que apenas
había en Aldeire objetos o restos dignos de mencionarse pues a excepción del
castillo de la Caba, cuya construcción parecía árabe, situado
al
Este de la
población estaba totalmente deshecho. Otro dato interesante nos lo cuenta
Pedro Antonio de Alarcón al relatarnos como en el siglo XVIII y principios del
XIX se habían instalado
en
esta fortaleza distintos corrales de ganado y que
esta fue una de las causas de su destrozo al romper las murallas de piedra
y otras construcciones para levantar las tapias y separaciones de los res-
pectivos corrales.
El castillo es de la época musulmana y así lo demuestran muchos
materiales cerámicos recogidos en una ligera prospección. Nos hacen ver
estos vestigios como desde el siglo XI y sobre todo en el XII estas fortalezas
cumplieron un gran papel en la defensa y guarda del territorio. Por estas
fechas sufrieron una remodelación importante las antiguas construcciones de
los siglos anteriores.
Ya
en los siglo IX y X
Ja
población mozárabe y muladí se
sublevó contra Córdoba y en su camino hacia la Alpujarra el califa Abd al-
Rahman III hizo que se rindieran todos los habitantes de estos pueblos y
fortalezas. En el siglo XI con los ziríes sufren otra remodelación y acondi-
cionamiento para convertirse en una fortaleza puntera en sus luchas contra el
reino de Almería. Desde él se defendían las tierras del Cenete y se controla el
Puerto de la Ragua. Desde el castillo se dominan multitud de caminos de
la
sierra y del campo.
Los restos cerámicos nos permiten conocer como eran las vajillas, platos,
cuencos, tinajas, ánforas, botellas, tazas, candiles, etc., y algunas armas como
eran las flechas para la defensa y ataque del enemigo. Presentamos como eran
algunos de los fragmentos cerámicos y restos de flechas. Materiales utilizados
por los soldados del castillo
en
aquellos momentos de lucha o de paz. La mayor
parte de los objetos recogidos son de época nazarí, aunque mantienen técnicas
anteriores y motivos decorativos, posiblemente de fabricación local pues hemos
hablado de la existencia de un horno de cerámica en los terrenos situados por
80 Manuel Espinar Moreno
debajo de la fortaleza. Hay objetos como
un
pie de candil verde que nos hace
ver como muchos fragmentos se pueden fechar entre los siglos XIII y
XV.
En
Ja
antiplanicie del castillo se encuentran dos aljibes, uno pequeño
junto a la torre de la entrada y otro más amplio , pues consta de varias de-
pendencias, hacia la mitad
de
la pequeña meseta. Además se conservan trozos
de
murallas de piedras
de
pizarra revestidos
de
argamasa. En conjunto el castillo
alcanza unas proporciones considerables y permitía en épocas de peligro albergar
a la población y a los animales. Los aljibes se destinan a almacenar agua
de
lluvia y además sabemos que los pobladores subían una carga de agua para los
que defendían el castillo en época
de
peligro o vigilan las posibles entradas del
enemigo. Los vecinos aportaban en concepto de impuestos una carga
de
agua,
otra
de
leña, paja para los caballos y mulos , ropa, camas, carne
de
cabritos,
palomas, gallinas, etc., todo para consumo
de
los soldados.
Probada la antigüedad de la fortaleza y que corresponde a la época
musulmana queremos llamar la atención a los aldeireños para que respeten y
defiendan estos restos. Últimamente se han caído algunos por efecto de las
lluvias y nieves lo que está dejando prácticamente derruidas los restos de muralla
que aún perviven ante las inclemencias del tiempo. El castillo es patrimonio de
todos. Son recuerdos del pasado que nos entroncan con los hombres que vivieron
aquí y ocuparon nuestras tierras y nuestras casas, nos legaron un testimonio
cultural sobre el que hoy vivimos y nos desenvolvemos nosotros. La arqueología
nos puede aclarar muchas cuestiones que hoy por hoy desconocemos.
El casco urbano
El casco urbano musulmán
de
Aldeire era más pequeño que el actual.
De la antigüedad de nuestro pueblo nos hablan los restos
de
algunas casas y
calles estrechas
de
algunos
de
sus barrios. Entre ellos destacamos el barrio de
las Torres. No sabemos porque se denomina así pues en el no aparecen ninguna
torre hoy. Sin embargo, si existía una casa antigua cuyas paredes medían de
ancho mas
de
un metro, construidas con enormes piedras, solo tenía una
habitación en cada una de sus dos plantas. Indudablemente un análisis de estos
restos ya desaparecidos nos hacen ver como era una torre
de
la muralla
de
este
barrio o más exactamente del núcleo más antiguo
de
nuestra población . Quedan
restos de
la
muralla como se puede ver en algunos corrales de las casas actuales.
La muralla tendría varias puertas que daban salida a la población por el callejón
que va al Huertecillo, la calle que baja a la Rambla desde las Torres, la que
da
a la Placeta
de
las Animas y otras que dan a la calle Real. Era un recinto muy
viejo que sirve a la población para alojarse dentro. Las propias casas van
ALDEIRE
EN
UN
DOCUMENTO
ÁRABE: POBLACIÓN Y AGRICULTURA
81
formando una estructura defensiva. Mas tarde el casco urbano se fue
ampliando sobre todo cerca de la Rambla, Bentarique, la Plaza, Cantaranas,
Triana, San Roque y sus calle anejas, sin olvidar el Secano, situado debajo del
castillo de la Caba. Un estudio en profundidad de las estructuras musulmanas
es
hoy difícil pero las fuentes escritas y arqueológicas nos permitirán abordarlo
a su debido momento.
Los baños mor i scos
El funcionamiento de un baño exige tener agua y leña. Éstas abundaban
en Aldeire la mayor parte del año.
La
primera
es
fundamental y estaba
garantizada por las nieves invernales y de primavera que se van depositando
año tras año en la sierra. En
el
verano es algo más escasa pero su buena
administración garantiza el riego a los cultivos de verano y de otoño. En cuanto
a la madera el bosque
de
sus lomas y otras especies arbóreas de la sierra
garantizaban el funcionamiento de los baños, de los hornos y de cada una de
las viviendas de los habitantes del pueblo.
El
baño de Aldeire era utilizado también por los pobladores de
La
Calahorra que subían hasta este pagando una cuota estipulada en grano, sobre
todo cebada, para poder usarlo. Las cuotas en dinero o
en
especie: trigo y cebada,
suponen para estas poblaciones satisfacer la denominada renta del baño. Con
ella se hace frente a los gastos del edificio y se pagan los salarios de los que
trabajan en el baño. En época musulmana la construcción de edificios como
los baños dependían de la corona y sus representantes, de personajes poderosos
o de los concejos de vecinos. Todos ellos invierten dinero para su edificación y
obtienen con su funcionamiento elevadas rentas y beneficios teniendo en cuenta
que el baño es una necesidad religiosa para los habitantes de los barrios y
núcleos de población 16 • Gracias a las rentas y ganancias se amortizaban las
16. Anónimo,
"De
como
se
construía un baño
en
tiempos
de
los moros", La Alhambra, VIII,
(1905), pp. 49-51. AL-GARNATHI, "Los Baños Árabes",
La
Alhambra,
V,
(1902), pp.
979-980. BERMÚDEZ PAREJA, J., "El baño del Palacio de Comares
en
la Alhambra de
Granada. Disposición Primitiva y Alteraciones", Cuadernos de
la
Alhambra,
1,
(1965), pp.
99-1J6. ESPINAR MORENO, M., "Apuntes de Arqueología y Cultura Material Granadina:
El baño del Albaicín", Cuadernos de Arte de
la
Universidad de Granada, XXI, ( 1990), pp.
71-85. GARCÍA, M., "Baños Árabes de la Provincia de Granada: El baño
de
La Zubia",
Andalucia Islámica, 4-5, (1983), pp. 307-315. GÓMEZ GONZÁLEZ, C. y VÍLCHEZ
VÍLCHEZ, C., "Baños árabes inéditos
de
la época almohade (siglos XII-XIII)
de
la Judería
de Granada", Actas del l Congreso Nacional de Arqueología Medieval Española, Huesca
1985, Tomo III, (Zaragoza, 1986), pp. 545-567. SECO
DE
LUCENA, L., "El baño del
82 Manuel
Espinar
Moreno
inversiones y se podía pagar el jornal de los servidores y trabajadores que hacían
que
el
baño funcionará a diario y se conservara adecuadamente 17 •
Tras la conquista del territorio
por
los cristianos muchos
de
los baños
pasaron a la corona castellana.
En
el caso de los baños del Cenete fueron donados
por los Reyes Católicos a los marqueses del Cenete y así se convirtieron en
dueños de estos establecimientos
de
carácter público. Los marqueses siguieron
conservando los baños pero pronto la conversión
de
los mudéjares hizo que se
fueran abandonando hasta que poco a poco se fueron deteriorando, destruyendo
e incluso abandonando.
Ya
no era una necesidad religiosa el bañarse para asistir
a los actos de culto en las mezquitas. Los moriscos habían sido convertidos a la
fuerza y eran cristianos por
lo
que no se les exigía el baño para acceder a las
nuevas iglesias.
Sin
embargo,
sus
antiguas
costumbres
se
conservan
entre
estas
poblaciones y algunos
de
los baños del
Cenete
volvieron a ponerse en
funcionamiento. Los marqueses consintieron ponerlos en funcionamiento
en
cada una
de
las poblaciones de este señorío por las rentas que representaban
para sus arcas. Así el baño de Aldeire se restauró y comenzó de nuevo a funcionar
en 1530. Este año, el mayordomo del marqués, Lope de Barcena, alguacil
de
Dólar, cobró las rentas de los baños del Cenete y el
de
Aldeire rentaba en total
219 fanegas y 8 celemines
de
cabada;
de
éstas,
183
fanegas y 8 celemines
fueron pagadas por los vecinos de Aldeire y las otras 36 fanegas y 8 celemines
fueron entregados por los vecinos de
La
Calahorra. Sabemos que cada vecino
por utilizar el baño entregaba 6 celemines
de
cabada al año en todas las
poblaciones a excepción
de
los vecinos de La Calahorra y Alquife que solo
entregan 4 celemines. Esta rebaja de las rentas por utilizar el baño se debe a
que tenían que trasladarse unos hasta Aldeire y los otros hasta Lanteira. En el
año 1566 dejaron
de
utilizarse los baños y
de
nuevo entraron en una etapa
de
abandono y destrucción .
Los baños
de
Aldeire han sido estudiados y descritos por José Carlos
Rivas 1 8 • Nos quedan
de
ellos tres naves orientadas de este a oeste. Son los
Sawtar",
Al
- Andalus, XII, ( 1947), pp. 211-213.
TORRES
BALBÁS, L.,
"Los
baños público s
en
los fueros municipales españoles", Al-Andalus, XI, (1946), pp. 443-445. VALLADAR,
F.,
"El
Bañuelo y el
Baño
del Chas",
La
Alhambra, IX, ( 1906), pp. 304-307. Existe abundante
bibliografía sobre el tema.
17. Sobre
la
importancia
de
los baños puede Cf. ESPINAR
MORENO,
M.,
"Rentas
y tributos
de
los
baños
de
las
tierras
de
Guadix:
el
baño
de
la Peza (1494-1514)",
VI
Coloquio
Internacional de Historia Medieval Andaluza: las ciudades andaluzas (siglos XJ//-XVI ) .
Estepona, 23-26 de Febrero de 1989, (Málaga, 1991), pp. 177-187.
18. RIVAS RIVAS,
J.
C., Los baños árabes del Marquesado del Cenete. Granada, 1982.
ALDEIRE
EN
UN
DOCUMENTO
ÁRABE: POBLACIÓN Y AGRJCULTURA 83
baños de planta rectangular. Una de las naves está compartimentada en tres
estancias, dos cuadradas y la otra rectangular. Los muros del baño son
de
mampostería y piedras
de
pizarra, unidas con mortero
de
cal y arena formando
cajones entre hiladas de ladrillos. Las bóvedas son de medio cañón y construidas
con ladrillos. Las lumbreras son cuadradas y gracias a ellas tenían luz las distintas
habitaciones. El baño tenía una habitación destinada a vestuario, una habitación
fría, otra templada y otra caliente. Además contaba con pilas para bañarse y
caldera para calentar el agua. Además del horno y la leñera. El de Aldeire
aunque incompleto en la actualidad recuerda por su distribución otros baños
granadinos del siglo XI.
En
el Libro
de
Apeo y Repartimiento de las suertes de Aldeire encon-
tramos alusión a estos inmuebles, así se nos cita el Bañuelo y los Baños, datos
que nos hacen pensar que pudo existir un baño más antiguo cercano a la mezquita
y más tarde abandonado. El baño morisco del siglo XVI estaba en el Pago
de
los Baños y situado fuera de la población para facilitar a los de La Calahorra su
uso sin entrar en la población. Las aguas se traían desde cerca de la actual
iglesia mediante cañerías de atanores.
En
caso de escasez de agua se puede
utilizar la que corría por el caz que surte además gran cantidad de casas y a la
mezquita o iglesia.
La mezquita y su conversión
en
iglesia
Las poblaciones musulmanas del Cenete igual que las otras del reino de
Granada siguieron
en
su
mayoría siendo
de
población musulmana. Las
capitulaciones les garantizaban la conservación del culto por lo que las mezquitas
siguieron funcionando como lugares sagrados de los pobladores recientemente
vencidos. Poco después cuando se produce la rebelión de los mudéjares estos
son vencidos y se les obliga a convertirse al cristianismo. Desde este momento,
en 1501, ya no tienen objeto las mezquitas y todas ellas se convierten en iglesias
o son
abandonadas
o
utilizadas
en
otros
edificios
necesarios
para
la
administración de los cristianos 19 • La Bula
de
erección del obispado de Guadix
19.
Sobre los edificios religiosos musulmanes y su transformación por los cristianos pueden
Cf. los trabajos siguientes: ESPINAR MORENO, M., Estructura económica de las iglesias
alpujarreñas a través de los Libros de Habices. Resumen de Tesis Doctoral. Granada,
Universidad de Granada, 1981, 54 pp. Ibídem, "Bienes habices deAbla y Abrucena (1447-
1528). Pleito sobre ciertos habices entre las iglesias y Remando de Quesada", Homenaje
al
Dr.
D.
Emilio Saez, (Barcelona, 1987), Anuario de Estudios Medievales,
18,
(1988), pp.
383-394. Ibidem,
"Los
centros de culto de la Granada nazarí: las mezquitas y sus
84 Manuel Espinar Moreno
nos ofrece la siguiente dotación religiosa cristiana para las parroquias del
Marquesado del Cenete:
"In ecclesia parroquiali Sancte Marie, loci de Hueneja, cun sibi annexis
ecclesiis Sancte Anne
et
Sancti Petri eiusden loci, dicte Guadixensis
diocesis, duo simplicia servitoria beneficia et duas sacristias.
In ecclesia parroquiali Sancte Marie, loci de Dolar, cum sibi anexa
ecclesia Sancti Petri eiusdem loci, dicte Guadixensis diocesis, unum
simplex servitorium beneficium et unam sacristiam.
In ecclesia parroquiali Sancte Marie, loci de Ferreyra, dicte Guadixensis
diocesis, unum simplex servitorium beneficium et unam sacristiam.
In ecclesia parroquiali Sancte Marie, loci de Lti Calahorra, dicte
Guadixensis diocesis, unum simplex servitorium beneficium
et
unam
sacristianz.
In ecclesia parroquiali Sancte Marie, loci de Aldeyra, dicte Guadixensis
diocesis, duo simplicia servitoria beneficia et duas sacristías.
In ecclesia parroquiali Sancte Marie, loci de Ltinteyra, cun sibi annexis
Santi Petri et Sancti Ioannis eiusdem loci, dicte Guadixensis diocesis,
tria simplicia servitoria beneficia
et
tres sacristias.
In
eccleisa parroquiali Sancte Marie, loci de Alquife, dicte Guadixensis
diocesis, unum simplex servitorium beneficium et unam sacristiam.
In
ecclesia parroquiali Sancte Marie, loci de Xeriz, cum sibi annexis
ecclesiis Sancti Petri et Sancti Ionannis del
Alcafar
eiusdem loci, dicte
Guadixensis diocesis, quattuor simplicia servitoria beneficia et tres
sac ristias".
La traducción castellana del texto queda de la siguiente forma:
"En
la
iglesia parroquial de Santa María de Huéneja, junto con sus
anejas las iglesias de Santa Ana y San Pedro, pertenecientes a la
mencionada diócesis de Guadix, dos beneficios servideros simples y dos
sacristías.
interconexiones", en La vida de las capas populares en
el
reino de Granada. Curso de la
Universidad "Antonio Machado" de Baeza, 1988. lbidem, "Del urbanismo musulmán al
urbanismo cristiano.
11:
Andalucía Oriental", Simposio Internacional sobre
la
ciudad
Islámica, Zaragoza, 1988, (Zaragoza, 1991), pp. 203-251. ESPINAR MORENO, M.;
GARCÍA ROMERA, Mª.
V.
y PORTÍ DURAN, N.,
"La
iglesia en la repoblación de Guadix,
Siglo
XV.
Dotación de bienes urbanos y rústicos", V Centenario de la entrada en Guadi.x de
los Reyes Católicos ( 1489-1989), (Guadix, 1989), pp. 103-114. ESPINAR MORENO,
M.
y ABELLÁN PÉREZ, J., "Las rábitas en Andalucía. Fuentes y metodología para
su
estudio",
La
Rapita lslamica: História Institucional i a/tres Estudis Regionals. I Congres de Les
Rápites de l'Estat Espanyol (7-10 setembre 1989), (San Caries
de
la Rápita, 1993), pp. 132-
133.
ALDEIRE
EN
UN DOCUMENTO ÁRABE: POBLACIÓN Y AGRICULTURA
85
En la iglesia parroquial de Santa María
de
Dólar,
junto
con
su
aneja la
iglesia de San Pedro, pertenecientes a la mencionada diócesis de Guadix,
un beneficio servidero
simple
y una sacristía.
En la iglesia parroquial de Santa María de Ferreira, perteneciente a la
mencionada diócesis de Guadix, un beneficio servidero simple y una
sacristía.
En la iglesia parroquial de Santa María
de
La
Calahorra, perteneciente
a la mencionada diócesis de Guadix, un beneficio servidero simple y
una
sacristía.
En la iglesia parroquial de Santa María de Aldeire, perteneciente a la
mencioanda diócesis
de
Guadix,
dos
beneficios servideros simples y dos
sacristías.
En
la iglesia parroquial de Santa María de Lanteira,junto con
sus
anejas
San
Pedro y
San
Juan,
pertenecientes
a la
mencionada
diócesis de
Guadix, tres beneficios servideros simples y tres sacristías.
En
la iglesia parroquial
de
Santa María de Alquife, perteneciente a la
mencionada
diócesis de Guadix, un beneficio servidero simple y una
sacristía.
En la iglesia parroquial de Santa María
de
Je res,
junto
con
sus
anejas
las iglesias
de
San
Pedro y San Juan del Alcázar, pertenecientes a la
mencionada
diócesis de Guadix, cuatro beneficios servideros simples y
tres sacristías".
No sabemos exactamente como eran las mezquitas musulmanas de los
distintos lugares del Cenete pero si que se aprovecharon para el culto cristiano
a partir
de
la conversión
de
los mudéjares. A lo largo del primer tercio del siglo
XVI se fueron ampliando algunas de ellas y otras se edificaron
de
nuevo.
Respecto a la iglesia
de
Aldeire nos dicen varios testigos de un pleito que se
había reparado, acrecentado y reedificado una parte de ella quedando muy
decente para celebrar el culto divino conforme a la calidad y grandeza del
pueblo. No era necesario edificarla de nuevo como ocurrió en Jérez, Alquife y
Dólar. Trabajos parecidos a los realizados
en
Aldeire se llevaron a cabo en
Guéneja
20
•
20. Sobre los centros religiosos y los bienes habices musulmanes puede consultarse: ESPINAR
MORENO, M. , "Estudios sobre las iglesias de Guadix y
su
diócesis con motivo del V
Centenario (1492-1992). Dotación de los Reyes Católicos y de doña Juana",
Boletí11
del
Instituto "Pedro S11árez", 5 , (Guadix, 1992), pp. 27-37. Ibidem, "Habices y diezmos del
obispado de Guadix. Pleito con los Marqueses del Cenete ( 1490-1531 )'',Revista del
Ce11tro
de
Estudios Hist óricos
de
Granada y
su
Reino, 6, (Granada, 1993), pp. 255-275.
86
Manuel Espinar Moreno
Sebastián de Quesada nos dice que por el año 1530 estaba ya construida
la nueva iglesia
de
Dolar y antes que aquella lo fue la
de
Aldeire. Siendo
mayordomo Luis Mendez
se
gastó una importante suma de dinero en la iglesia
de Aldeire pero que era estrecha y había que ensancharla. El sacristán
de
Aldeire
por estos años, Juan de Fuentes, nos dice:
" ... que
por
la poca renta que las Iglesias tienen según dicho tiene para
sus fábricas, han tenido y tienen muy gran necessidad, e
por
esta causa
están
por
hazer, y viejas, e para caerse, e apuntaladas algunas dellas, e
pequeñas que no cabe la gente en ellas, e no tienen retablo ninguno, ni
Cruces que puedan parecer, porque las que tienen son de palo, no
ornamentos ningunos que puedan parecer, ni caxa en que se echen, ni
cosa alguna de lo que es menester, sino que en todo ello
ay
falta, y lo
sabe, porque ha residido en algunas de las dichas Iglesias
por
Sacristán
dellas, y al presente
Lo
es de
La
villa de Aldeyre ... "
21
•
Por estos años se hicieron obras
en
el templo de nuestro pueblo y se
transformó la mezquita musulmana
en
templo cristiano. Esta transformación
es muy interesante
de
estudiar pues nos permite conocer como los centros
religiosos musulmanes fueron adaptados o reutilizados para colocar sobre ellos
los edificios religiosos cristianos.
Antonio
de
Camargo nos cuenta que había visto las iglesias de Aldeire y
de
Huéneja, relata que eran buenas y con ellas podían pasar dichas poblaciones
muy honrosamente "porque ambas a dos Yglesias están acrecentadas de
Lo
que eran y solían ser antes, e si ouieran necessidad de se hazer, se hizieran
como
se
acrecentaron, de cuya causa para los dichos pueblos donde están,
están buenas donde en ellas se puede celebrar el culto Diuino, e de
más
de se
aber acrecentado las Iglesias de
Las
dichas villas,
sean
doblado, y reedificado,
de cuya causa en ellas
se
ha celebrado, y celebra el culto Diuino, e según
La
grandera de los dichos lugares, no
ay
necessidad de se hazer iglesias de nueuo,
por
estar y ser de
La
manera que dicho tiene" 22 •
Respecto a ornamentos, cálices, libros y otras cosas necesarias para los
oficios divinos tenemos otros testimonios que nos permiten ver como estaban
bien abastecidas, así nos dice Juan
de
Aguado: "que todas
Las
dichas ocho
Iglesias del dicho Marquesado, sabe que están muy bastecidas de ornamentos,
e Calices, y otras cosas necessarias, según los pueblos, ecepto, que tienen
falta de Cruces de plata, no embargante que
Las
dichas iglesias, algunas dellas
tienen buenas Cruces, aunque
no
son de plata, e otras de plomo, y que de todo
21. Manuscrito conservado en el Archivo de la catedral
de
Guadix, fol. 69.
22. Ibidem, fol. 104.
ALDEIRE EN
UN
DOCUMENTO ÁRABE: POBLACIÓN Y AGRICULTURA
87
lo demas están bien ornamentadas para los pueblos que son para el servicio
del culto Diuino:
por
manera que sabe, que las dichas Iglesias están bien
seruidas, y también ornamentadas, y bastecidas de todo lo que an menester
como todas las otras del Obispado de Guadix , que en algunas Iglesias del
dicho Marquesado
no
están tan bién ornamentadas
como
las del dicho
Marquesado , porque assi lo sabe, y á visto, porque como á dicho á sido Sacristán
en algunas de las dichas Iglesias, y que también están bastecidas muy bien,
as.si
de Libros , Mis.sales, como Manuales y Libros de canto" 2 3 • Pero antes del
concierto entre los marqueses y el obispo
de
Guadix las iglesias no estaban
abastecidas de
lo
necesario y nos dicen los testigos que los cálices eran
de
estaño y no estaban abastecidas de ropas para el culto. Sin embargo, desde el
concierto se han dotado de ornamentos como casullas para los diáconos y
subdiaconos, capas, cálices
de
plata, se han reparado los edificios, se les paga
a los beneficiados y sacristanes, etc., costando todo ello más
de
1.000 ducados
o más a los marqueses.
Respecto al personal dedicado a las iglesias nos dice Antonio de Camargo
que en todo el Marquesado había
15
beneficiados y
11
sacristanes. En Aldeire
había dos beneficiados y un sacristán. Cobraban cada uno
de
los beneficiados
12.000 maravedíes y el sacristán 3.000 al año. Eran beneficios y sacristías muy
codiciadas
porque
tienen suficiente para su sustentación y además eran
codiciados estos por los clérigos del obispado ya que con las ofrendas
de
los
fieles y los derechos de enterramiento y otras cosas pertenecientes
al
beneficio
tienen suficiente dotación "porque allende de todo
Lo
demás
La
tierra es
muy
barata, y los bastimentas valen en el dicho marquesado muy baratos, porque
assi
Lo
sabe y a visto como tiene dicho, y que
de
los dichos veynte arios a esta
parte, todos los dichos beneficiados y sacristanes del dicho Marquesado han
tenido
muy
Largamente de
conzer,
y muy conveniente y honesta sustentación, y
han vivido y viven bien, porque cada uno dellos assi Beneficiados como
sacristanes tienen muy buenas haziendas , y algunos dellos ta z as y jarros y
saleros de plata, e mulas, y andan
muy
bien ataviados, que de que van a Guadix
van mejor que Canónigos; y porque un Beneficiado de la villa de
La
Calahorra
que murió dexo mas de seyscientos ducados de hazienda en dineros y plata,
que
al
tiempo que vino
por
Beneficiado, no traía cosa ninguna, sino unas
corachas muy viejas ... "
24
•
Lorenzo
de
Valencia nos dice que las iglesias de Aldeire, Alquife,
La
Calahorra y Dólar había que hacerlas
de
nuevo. Respecto a las
de
La Calahorra
23 . Ibidem, fol. 107 .
24
. Ibidem, fol. 111.
88 Manuel Espinar Moreno
y Aldeire
"ha
visto que son antiguas, viejas, y peque1zas, que no cabe
La
gente
bien en ellas, y
Le
parece que tiene necessidad de hazerse, e ensancharse, assi
Las
susodichas de Aldeyre, e
La
Calahorra, como
Las
demas de Dolar y Alquife,
que son nuevas, porque también
Le
parece que son chicas y baxas, que
Las
demas del dicho Marquesado ha oydo dezir publicamente, aunque no
Las
ha
visto, que todas tienen necessidad de hazerse, y ensancharse, porque dize que
son pequeñas, y viejas antiguas, y que
Le
parece que todas
Las
dichas Iglesias
tienen necessidad de retablos, y otros ornamentos, porque las dichas quatro
Iglesias que ha dicho que ha visto, ha visto que están pobres de lo suso dicho ... ".
Francisco de Malina, de
70
años, vecino de Guadix, había sido gobernador
del Marquesado y nos cuenta como la marquesa se comprometio a poner
campanas
en
las iglesias y él se encargó de llevarlas a cada uno
de
los lugares.
Antón Pérez dice que en 1526 el obispo no puede pedir nada a los
marqueses
de
los habices porque muchos
de
estos bienes no eran de las
mezquitas de tiempo de moros y los que eran de estos centros religiosos se
dieron juntos a la fabrica mayor
de
la Iglesia
de
Guadix y a las iglesias no se
los dieron porque entonces no se los pudieron dar pues seguían siendo mezquitas
y ellas los administraban. La parte del obispo responde que estos bienes según
la erección de la iglesia pasarían a ser
de
ellas cuando dejasen de ser centros
religiosos musulmanes. El 6
de
marzo
de
1528 el obispo presentó una relación
sacada
de
los libros de arrendamiento de los habices que pertenecían a las
iglesias, mezquitas y rábitas del marquesado así como los
de
los alfaquíes,
almuédanos, maestros, lámparas, aceite, cera, esteras, escobas , mezquinos y
cautivos,
de
las yubias, de los veintisiete de Ramadán, de l os destinados a rezar
por los difuntos, limosnas de la Dahia, etc.,
de
cada uno
de
los lugares del
Cenete.
Rafael Abenchapela, mayordomo de la marquesa, sacó una relación
de
los libros árabes y nos dice que los habices
de
Aldeire los tenía Rodrigo
Abenchapela, el cadí,
por
su vida gracias a una merced del Rey Católico desde
el año
de
1500 porque se había convertido al cristianismo. Otra hacienda tenía
el Potali por merced real y del marqués. Además de los dichos habices hay
otros que se aplicaban a la fortaleza, caminos, albercas, aljibes y acequias que
no se sacó relación
de
ellos.
En 1626 un testigo nos dice que los beneficiados del Cenete eran
12
y
cada uno recibía 22.000 maravedíes al año y salían cada día a 58 maravedíes
"y
con esto han de comer, vestir,
calrar
ellos y
Las
personas que tuvieren en su
servicio, y assi sino tratan, siembran y crían seda, y si este confessante no les
diera
Los
curatos , no se pueden sustentar". Además había ocho sacristanes a
3.000 maravedíes cada uno al año y cobraban 8 maravedíes al día. Con este
salario tenían que comer, vestir, tener casa, tener limpia la iglesia y lavar la
ALDEIRE EN
UN
DOCUMENTO ÁRABE: POBLACIÓN Y AGRICULTURA 89
ropa.
La
visita del obispo a estos lugares duraba varios días porque eran
poblaciones grandes.
Después de pagar todo quedaban 69.000 maravedíes para las iglesias lo
que
al
dividirlos corresponde a cada una de ellas 8.625 maravedíes para vino,
cera para misas, acompañar
al
Santísimo, aceite para lámparas, trigo para las
hostias, incienso para el altar, pilas para bautizar, cruces, campanas, retablos,
ornamentos, trastejar la iglesia, etc. Con estos ingresos no se podía hacer frente
a reparar los templos que estaban en mal estado y algunos caídos como el de
Huéneja.
La
marquesa y sus representantes responden que no era así pues los
beneficiados tenían los emolumentos
de
las misas, ofrendas, memorias,
dotaciones, aniversarios, ejercicios de curas, primicias, limosnas y derechos
parroquiales. Además cada beneficio tenía asignada su casa y posesiones
"y
las mejores suertes de tierras de población, que todo viene a valer a cada
Beneficiado del Cenete de trecientos a quatrocientos ducados de renta cada
a11o,
y son los de
Las
dichas ocho Iglesias los rnas rentados y ricos del dicho
Obispado"
25
• En cuanto a los sacristanes la suerte de población que va pareja
con el oficio vale 500 ducados mas la parte de los emolumentos y derechos que
le dan los beneficiados.
Además creo que algunas de las ermitas dedicadas
al
culto cristiano
eran pequeñas rábitas musulmana. Así la ermita de la Plaza de las Animas
en
la
salida de las Torres, la ermita de Santa Ana, San Sebastián, etc. Todas estas
ermitas se encuentran junto a los caminos de entrada o salida de la población.
25 . Ibidem, fol. 148 .
ALDEIRE
EN
UN
DOCUMENTO
ÁRABE: POBLACIÓN Y AGRICULTURA
91
EMPADRONAMIENTO
DE
LOS BIENES MORISCOS
En 1549-1550 se redactó un libro sobre las propiedades
de
las familias que
poblaban Aldeire que tenían posesiones en este término, además encontramos
reseñados otros propietarios de casas, tierras y árboles de otras poblaciones
como Guadix, laAlpujarra y otros lugares. Es conocido como Empadronamiento
y aprecio de los bienes moriscos y
se
redactó en árabe.
Su
finalidad es-
taba clara pues mediante este documento
se
perseguía conocer los bienes de
cada
uno
de
los
propietarios
y
saber
exactamente
los impuestos
que
le
corresponde
pagar
a los marqueses del Cenete. Gracias a estos documentos
árabes y más tarde
traducidos
al
castellano
podemos
hoy acercarnos al
conocimiento de
la
toponimia mayor y menor, nombres
de
los pagos
de
la
vega,
como
se denominan algunas de las hazas, linderos, caminos, etc. El estudio
de los topónimos fue objeto de un trabajo
por
parte del prof. Martínez Ruiz en
la Universidad
de
Granada 1 • Además
el
estudio
de
la
antroponimia completa el
panorama que ofrece una población
como
Aldeire en la primera mitad del siglo
XVI. Entre los nombres que encontramos en dicho manuscrito y en otros
documentos paralelos nos hacen referencias a
como
eran
los terrenos, su
naturaleza
de
cultivo y morfología, otros aluden al agua y
se
denominan
hidrónimos, otros aluden a industrias, oficios , vida agrícola, caminos, murallas,
edificios, cementerios o macáberes , antropónimos o nombre de personas, etc.,
que nos ayuda a entender
como
el hombre a través del tiempo fue denominando
a los lugares y tierras que iba poniendo en explotación, sembrando árboles y
cultivos, es decir , una sucesión en el tiempo que
se
remonta a época romana.
1.
MARTÍNEZ RUfZ , J. , "Toponimia menor de Aldeire en documentos inéditos
",
Homenaje
al
Prof
Emilio Sáez Sánchez. Universidad de Barcelona, (Barcelona, 1988) ,
17
pp. lbidem ,
"Toponimia menor de Alquife en el año 1550 (Lingüística y civilización)", Actas del I
Coloquio de Historia , V Centenario de la entrada en Guadix de los Reyes Católicos ( 1489-
1989) , (Guadix, 1989) , pp . 45-54.
92
Manuel Espinar Moreno
Por eso el estudio de la toponimia y
de
los distintos restos arqueológicos pueden
solventar muchas dudas, lagunas e incógnitas sobre estos pueblos que apenas
tienen historia escrita y nos son mal conocidos. Conocer nuestro pasado nos
ayuda a respetar nuestro patrimonio.
Nos encontramos con un valioso repertorio de toponimia menor que
ayuda a acercamos a la estructura socio-cultural de Aldeire en época mozárabe
y árabe. Los topónimos como nos recuerda Martínez Ruiz son auténticos fósiles
lingüísticos que conservan en sus niveles fonéticos y semánticos todo
un
legado
de
Historia.
La
valoración
de
la toponimia como instrumento
de
prospección
arqueológica y la equivalencia
de
la misma como "lenguaje del suelo" está
dentro
de
las líneas más avanzadas en los modernos estudios interdisciplinares
1 i ngüístico-históricos.
Entre los topónimos relacionados con los accidentes y naturaleza del
terreno se pueden citar el Pago del Cabaylón, que significa "lomo de tierra
entre surco y surco" o bien "cabeza de un valle"; el Pago de Cotayayt que se
interpreta como "cima
de
montaña"; el
de
Handac o Handaque Gazi o "barranco
del Gazi"; el Pago del Muntil o del "monte"; el del Rimil o "la arena"; el de
Torab Alabiad o del "polvo o tierra blanca"; el de Anduja o "tierra amplia o
espaciosa"; el
de
Talea o "atalaya", Xamiz o la Solana
...
entre otros como más
adelante veremos. De los relacionados con el agua se pueden citar el Pago de la
Alberca, Fadin al Guid, Gorgo o "olla o remolino
de
agua", Guid Abrahin, Río
de
Benibrahen o Benabre, Aloayna o
"la
fuentecilla".
Entre los pagos relacionados con los oficios y la industria encontramos
los hornos
de
pan situados en el barrio del Maleh, el horno del Honsario o del
cementerio y el horno
de
la plaza. Entre los molinos se cita el Pago
de
Riha al-
Maquec;:em
o "molino del partidor o del distribuidor del agua", Molino
de
Burayque, Molino de las Casas, Molino del Paxaxo, Molino del Zorni y otros.
La industria molinera fue abundante en Aldeire gracias
al
agua del río y
de
las
acequias como el caz. El agua fue perfectamente canalizada para ser apro-
vechada por los molinos y por los regadores. Los molinos por tanto eran rentables
y constituyen la base de las industrias artesanas familiares. No es extraño que
un solo molino pertenezca a varios propietarios y se dividen los días del mes
para trabajar en ellos
de
acuerdo a la cuota de propiedad de cada uno de los
dueños.
En cuanto a la vida agrícola se refleja en los Pagos de Almunia o
"la
huerta", Carmen Albaelam o
"de
las viñas". Otros están relacionados con las
vías de comunicación o caminos como sucede con el de Tarique Alcarme o
"camino
de
las viñas", Tarique Alguazti o "camino de en medio", el del camino
Ancho
...
, el del Valladar, el de la Muralla, el de la puerta del Baño, el de Maraquil
o "el camino", el
de
la Alberca o Alverca,
...
ALDElRE
EN
UN DOCUMENTO ÁRABE: POBLACIÓN Y AGRICULTURA
93
Por
último entre los pagos que tienen nombre de personas o familias nos
encontramos
el
de Abenguizlen, Benibrahen,
Beniho~ey,
Benigayz o Aben Gayz,
Abulho~ey,
Abutamin o Abutamyn, etc. En cada una
de
estas palabras se guarda
todo un legado histórico y lingüístico
que
se
va completando con los hallazgos
arqueológicos. La toponimia como hemos dicho es el lenguaje del suelo y nos
invita a profundizar detalladamente en cada uno de los nombres siguiendo los
trabajos
de
Steiger, García de Toro, Eremeia, Martínez Ruiz, etc.
Así entre los pagos que aluden a accidente y naturaleza del terreno nos
encontramos descripciones curiosas que
el
que conoce el terreno puede llegar a
decimos el terreno exacto a
que
alude el topónimo. El primero
de
ellos es el
Pago del Cabaylón o Cabayllón que puede ser
de
origen latino o del árabe.
El
de Cotayayt o Cotayeyt que alude a una pequeña cima o cerro. El de Handaque
Gazi o Jandaq al-Gas "Barranco del Gazi'', Handaque Mihrini o Barranco del
Merini, nos hacen recordar los diferentes barrancos que existen en Aldeire. En
el
momento del Empadronamiento aluden a personas procedentes de Africa
como eran los musulmanes dedicados a la lucha denominados gacis, o los
meriníes. Los gacis
se
establecieron en las montañas del sur y emparentaron
con los naturales. Este apellido era frecuente entre los moriscos. El pago del
Muntil recuerda formas mozárabes y diminutivos como Montiel o Montil, el mon-
tecillo. Como apellido o sobrenombre
se
remonta al siglo XI como nos informa
Ibn Pasqwal sobre
un
literato de Toledo que murió en 1004.
El
del Rimil o
Ramal alude a la arena o arenal y se documenta en varios lugares del Cenete.
El
de Torab Alabiad
se
documenta también el Dólar, de l árabe turab, polvo,
tierra, y alabiad del árabe al-bayad, blanco,
se
traduce como el Polvo Blanco o
Tierra Blanca. El de Anduja o tierra amplia y espaciosa que nos hace pensar en
varias zonas de la vega mas llanas y abiertas. El
de
~ihla
o al-Sihla por ser
tierra arenosa, plana, zona arenosa
al
lado del río. Los de Handaque Aloayna y el
de Handaque Baxar aluden de nuevo a otros barrancos, el primero de estos es el
Barranco de la Puentecilla y el otro alude a una tierra con agua de hierro que nos
recuerda el barranco de Benéjar pues nuestro río todavía guarda aquel nombre.
En este grupo podemos citar también
el
Pago
de
Manxaa citado en
documentos árabes
de
15
l O como Mansa, quizás pastizal, nos recuerda
el
pago
de Salamanca. El
de
Quina Alguazil alude al monte pequeño del alguazil. El de
Talea o Atalea del árabe taliya, atalaya. El
de
Tarfe al
Te!
o del Puntal o límite,
de tal, colina, loma, montículo, traduciéndose este nombre como el Puntal de
la Loma. El
de
Tahte al Tel, de taht,
lo
que esta debajo, parte inferior, debajo
de, se traduciría como
el
Pago debajo
de
la Colina. El de Xamiz o
La
Solana
muy abundante
en
la toponimia del Cenete, del árabe samis, campo expuesto al
sol. El
deAdi~a
o del montículo de arena y el del Harof, del árabe hiraf, margen,
extremo, pico de una montaña.
94
Manuel Espinar Moreno
Algunos
de
los pagos como he dicho se relacionan con el agua. El primero
de
ellos era
el
de
la Alberca, del árabe, al-birka, el estanque. Nos hace pensar
en la Balsa
de
Aldeire y
de
La
Calahorra. En ella
se
almacena el agua para ser
repartida en las distintas acequias de la vega baja.
El
pago del Baño, en árabe
al-hammam, "baño caliente" está situado debajo de la calle Rastro cerca del
río. Otro topónimo es el
de
Fadín al Guid o Campo, Haza, Tierra del Río. El
Pago del Gorgo con castaños.
Se
documenta en latín tardío del siglo VI gurgus,
más tarde gorgo, olla o remolino
de
agua, recodo del río o meandro, de todos
los aldeireños suficientemente conocido y que todavía conserva su nombre.
El
Pago de Guid Abrahin,
el
del Río Abrahen, Benabre, hace alusión al río y al
actual Benabre. Era frecuente y responde al nombre
de
Ibrahim que hoy conserva
el
nombre en el río y
en
las tierras. El de Handaque Aloayna o de la Fuentecilla,
todavía algunos lugares de nuestra vega y nuestro río se conocen por
el
nombre
de
un pequeño nacimiento o fuente en
el
que se aplaca la sed en los momentos
de
calor.
El
del río Deyre alude al río principal o de Benéjar, del árabe dayr,
monasterio, convento cristiano, es un préstamo del arameo daira.
El
pago
de
la
Presa nos hace pensar
en
varias de ellas situadas a lo largo del río pero la más
famosa puede ser la
de
Chapela.
Los topónimos relacionados con la industria y los oficios nos han dejado
algunos pagos en nuestro pueblo. Así el Horno del Barrio del Maleh nos hace
pensar en
que
tomo
el
nombre de un comerciante
de
sal, del árabe mallah. El
Horno del Honsario estaba situado cerca del cementerio o macaber mientras
que
se
cita otro horno en la Plaza. Los aldeireños pueden recordar perfectamente
donde había hornos hasta hace muy pocos años. Respecto a los molinos nos
encontramos el Pago
de
Riha al Maque9em , Reha al Maque9am o Molino del
partidor, distribuidor, repartidor, del árabe raba al-maqsam. El Molino del
Burayque o del pequeño estanque o alberquilla, el Molino de las Casas o raha
al-Dur, Molino del Paxaxo , Molino del Zazar y Molino del Zorni. Todos ellos
nos hacen pensar
en
la cantidad
de
molinos que se sitúan encima del pueblo a
lo largo
de
la ladera derecha del río desde varios kilómetros de la población.
Estos molinos eran utilizados por vecinos de
La
Calahorra y deAlquife pagando
los trabajos a los respectivos molineros.
En
cuanto a la vida agrícola nos encontramos el Pago
de
Almunia o del
Huerto, del árabe munya, huerto. Hoy esta el Huertecillo y otras tierras junto a
las casas. El Pago de Carme Albaelam o de las Viñas.
El
de
Ro bey a nos recuerda
el
mozarabismo rubio! quizás por cultivarse en él la rubia, el altramuz, el acerolo
común, espinos, encinas,
...
El Pago del Azeytuno alude a olivos.
En
cuanto a caminos conocemos
el
Pago
de
Tarique Alcarme o del
Camino
de
las Viñas, el de Tarique Alguazti que encontramos también en Ferreira
es el del camino del centro. El Pago del Camino Ancho o Tariq al-Wa'sa. El de
ALDEIRE EN UN DOCUMENTO ÁRABE: POBLACIÓN Y AGRICULTURA 95
Tarique Alguize que significa lo mismo que el anterior. El barrio
de
Bentarique
alude a uno
de
los caminos del pueblo. El pago del Valladar quizás del latín
valla, vallum, empalizada, muralla de tierra o piedra, que se documenta en el
siglo X en documentos del 942 según Corominas. Se alude
al
Pago de la Muralla
o tierras situadas fuera
de
los muros que defendían a esta población. El Pago de
Maraquil significa camino, puede ser el camino de Alquife o el de La Calahorra.
Además se documentan otros topónimos como el de Cabraxahid hoy
Cabrajiles, el
de
Dar
Idris, Yajtatir, Pago de la Polaca, Pago del Balate, Pago
Carlit, etc. que nos permiten conocer aspectos muy concretos del territorio
urbano y rural de Aldeire
en
época musulmana y luego morisca.
En
cuanto a la antroponimia o nombre de las personas tenemos el total
de vecinos que vivían en el pueblo en estos momentos más el de otros que
tienen aquí propiedades. Sabemos los pormenores de como se fue formando el
libro de las posesiones moriscas. El escribano Juan Rodríguez se trasladó hasta
el castillo de La Calahorra a petición
de
los titulares del señorío. Comenzó su
trabajo el jueves 2 de enero
de
1550. La confección del documento era para
que cada vecino pagase a los señores del Marquesado la parte alícuota que le
correspondía
de
los diez mil ducados anuales que entregarían todos los vecinos
del Marquesado en concepto de diezmos y alcabalas. El Empadronamiento o
Libro confeccionado estaba encuadernado con cubiertas
de
pergamino y
autorizado de Juan Rodriguez.
Se
presentaron ante él y otros testigos los mo-
riscos elegidos para deslindar los bienes de cada uno
de
los vecinos del lugar.
Juan García Becetín y Diego el Tenor, vecinos de Aldeire, junto con Gil
el Giliani y Martín Halifa, vecinos
de
Jeres, fueron escogidos para representar
a la Marquesa del Cenete. Los nombró el gobernador del señorío, Jerónimo
Pérez de Arnal, bayle
de
Teruel, que lo hace en mombre de doña Mencía de
Mendoza, duquesa
de
Calabria y marquesa del Cenete.
Los
vecinos
del
marquesado por otro lado nombraron para que los representasen a otros vecinos
de los diferentes lugares del señorío.
En
Aldeire fueron elegidos maestro Lope
el
Ahdeb, Juan el Mocarrab y Alonso el Maleh; por Jerez se eligió a Francisco
el
Garbal; por Alcázar a Lope el
Ti~ao;
por Lanteira a
GabrielA~am;
por Alquife
a Diego López el Gonaydar; por La Calahorra a Juan Aben Amir; por Ferreira
a Alonso el Hage; por Dólar a Lope el Pizca, y por Huéneja a Pedro de Burgos
el Dordux. Cada uno
de
ellos representaba a sus pueblos y entregaron poderes
al escribano Juan
de
Salazar.
Todos ellos se juntaron para asistir al Empadronamiento y aprecio de los
bienes que debían
de
hacer
los vecinos
de
Aldeire, especialmente de las
heredades y ganados que poseían. Cada propietario
da
cuenta
de
sus bienes. Se
especifica la cantidad que le corresponde pagar para alcanzar la cantidad de
l 0.000 ducados que los vasallos le entregaban a la Marquesa del Cenete cada
96
Manuel Espinar Moreno
año. Esta cantidad corresponde a los diezmos y alcabalas especificados en un
documento o Capitulación realizado entre la marquesa y los vecinos del
Marquesado. Todos se comprometen a cumplir lo estipulado
por
escrito:
"Y
porque los suso dichos están nombrados
por
ambas partes para
apreriar y tasar los bienes que les fueren nombrados y se empadronaren
para que
más
justa y derechamente se tenga /fol. 1
vi
y guarde de derecho
y verdad, juraron
por
Dios, y
por
Santa María, y
por
las palabras de los
Santos Evangelios, y
por
una señal de cruz, a tal como esta
+,
en que
pusieron sus manos derechas, que sin amor, ni temor, ni corruprión, ni
otra cosa, apreriarán y tasarán los bienes que
por
los vezinos de la
dicha villa, o
por
o trie
por
ellos, fueren empadronados a su leal saber y
entender, y haziendo dello su posibilidad, y diligenrias conforme a la
capitular:ión que
ay
entre ellos, y a los poderes que
se
les dieron, y
conforme a ellos se comenró el empadronamiento, y los vezinos de la
dicha villa y de otras partes que se empadronaron en ella, y los bienes
que cada uno de los que se hallaron presentes declararon que tienen,
a viendo jurado en forma devida de derecho, y los que fueron declarados
ser
de personas absentes, y los prerios en que fueron apreriados
por
los
dichos apreriadores y tasadores, de suso nombrados, son los que adelante
y serán nombrados y declarados en esta manera".
Comienzan el trabajo ofreciendo el nombre de cada uno de los vecinos
propietarios y el tipo de bienes: vivienda, ganados, huertas, árboles, tierras,
viñas, etc., se especifican también los propietarios que poseían tierras en el
término de Aldeire, aunque no residen
en
la villa.
Se
anota el precio en que
fueron apreciados
por
los tasadores cada uno de los bienes y con ello se nos
ofrece la posibilidad
de
saber los bienes totales y sus respectivos dueños.
Juan Rodríguez era un importante intérprete del árabe al castellano y
viceversa.
Se
le denomina romanceador de las escrituras arábigas. Se trasladó
hasta el Marquesado del Cenete para traducir los libros árabes y escribir los del
Empadronamiento y Aprecio de cada uno de los pueblos de este señorío. Muchos
vecinos hablaban solo el árabe y este escribano romanceador traduce lo que le
dicen los tasadores y los distintos propietarios. El primer día tuvo como resultado
la tasación de los bienes de Hernando Zorni, Lepe Coromba, Francisco Ayed y
Bartolomé Homeydar. El viernes, 3 de enero, se anotan los bienes de Bartolomé
Zayen, Andrés el <;anadi, García Zorni Hamril, Juan Ayid, Fernando Zeyde y
la mujer del Rambla , llamada Isabel. El sábado, 4 de enero, se escribieron los
bienes
de
Juan Zomi, García Porpoz, Luis Xoba, Juan el Yahyah, Miguel el
Alucar, Melchior Nac;eh, Juan el Racam, Lope Hamza y Miguel Abiz y su
hermano. No trabajan el domingo 5 de enero
ni
el lunes día 6. Entre los bienes
destacan las viviendas que nos ofrecen los linderos y la situación dentro del
ALDEIRE
EN
UN
DOCUMENTO ÁRABE: POBLACIÓN Y AGRICULTURA
97
lugar pero cada una de las hazas es descrita con linderos, superficie,
ubicación dentro del Pago y cantidad que debía de pagar de acuerdo con la
tasación alcanzada
ajuicio
de los empadronadores. Entre los bienes alcanza un
elevado precio los molinos que estaban la mayoría de las veces igual que los
hornos en manos de varios propietarios. Uno de estos hornos
se
encontraba
en
el Barrio del Maleh.
Se volvió de nuevo al trabajo
el
martes 7 de enero tras
un
breve descanso
del fin de semana. Parece que los moriscos celebraron la fiesta de los Reyes
Magos. Asistieron
los
mismos apeadores
que
en
días anteriores excepto
Francisco el Garbal, vecino de Jerez del Marquesado. Empadronaron los vecinos
deAldeire que recogemos a continuación: Juan el Putrul, Martín
el
Honayguan,
vecino de Darro, Juan el Honayguan y Bartolomé del Honayguan, su hermano,
Rafael el Ruxey, Ginés Zeyde, Isabel Abic;a y Martín Bec;etín. Al día siguiente
se empadronaron los bienes
de
María Motarrifa y sus hijos, Diego
Yc;a
el
Zugeyal, los herederos de García Ornar <;andal, Diego Baday y Pedro el Bobir.
El
jueves 9 de
enero
se
dejó constancia por escrito de las posesiones de
Bartolomé Abdulguahab, Bartolomé Abuguazir el Anjor, los herederos de
Bartolomé el Ac;iri, Luis el Coc;ayar.
El
viernes 10 quedaron reflejados los
bienes de los vecinos siguientes: Bartolomé
el
Burayaq, Diego el Burayaq,
Bartolomé el Ac;iri, García Chova y Bartolomé Faydah. El día
11
lo hicieron
Andrés de Molina Rabee y Andrés Zeyde.
El
primero posee una parte del horno
denominado del Honsario.
Se
concedió un descanso aprovechando el domingo.
De nuevo continúan tomando relación de los bienes de los vecinos
el
día
13
de enero, lunes. El escribano nos recuerda que asistieron al empadronamiento
Juan García Becetín, Diego el Tenor, Juan el Mocarrab, Alonso el Maleh y
maestre Lope
el
Ahdeb por parte de los vecinos de Aldeire. En representación
de los de Jerez estuvieron Gil
el
Giliani, Francisco el Garbal y Martín Halifa.
Luis el Undoroni por Alcázar, Femando de Córdoba Abencac;am por Alquife,
Francisco el B iari
por
La
Calahorra , Gonzalo de Baec;a Abuyuc;af
por
Ferreira,
Alonso el Carfi por Dolar y Pedro
de
Burgos el Durdux por Huéneja. No asistió
nadie en representación de Lanteira. Los vecinos empadronados fueron Alonso
Zeyde, Francisco
de
Carmona Mumin, Diego Homeydax y Juan Homeydax.
El martes 14 empadronaron sus bienes Francisco el Xergali, Alonso el Xergali,
Femando el Panizo, Andrés el Panizo, García el Panizo, Andrés Moaydada,
Alonso el Totovi el Axcar, Pedro
el
Paracul, Andrés el Totovi, Isabel Tirrica,
Juan Abul Rigel, Diego Abencoa, Martín el Puxarri y Femando el Dubda.
El
miércoles
15
de
enero asistió en representación de Lanteira Gabriel
Ac;in
y se
empadronan los bienes de Diego
el
Axcar Rabe, Rodrigo Fadil, Juan <;andal,
Isabel, mujer de <;anda!, Rodrigo <;andal, Diego el Munxali y Femando
el
Munxali. El jueves
16
lo hicieron Juan el Punte, Bartolomé Rabe, Juan Rabe,
98 Manuel Espinar Moreno
Alonso
el
Hayq,
el
Viejo y Alonso el Hayq,
el
Menor. Al día siguiente
encontramos la relación
de
bienes de Lorenzo Aboambre, Rodrigo Obeyde,
Alonso
el
Naxar, Juan el Milidi, Francisco el Zaebi, Juan el Tapón y Andrés el
Tapón. El sábado l 8
se
empadronan Alonso
el
Valle, Juan el Mocarrab, el Menor,
Juan Ozmin el Gazi y Francisco Homeydax.
El 20
de
enero, lunes, se reunieron los empadronadores que representan
a Aldeire: Juan García Becetín. Diego el Tenor, Alonso el Maleh, maestre Lope
el Ahdeb y Juan el Mocarrab, con los de las otras alquerías del Cenete.
Por
parte
de
Jerez estuvieron Gil el Giliani y Martín Halifa, por Alcázar Lope el
Tir;a,
por
Lanteira
Gabriel Ar;am, por Alquife
Fernando
Xoaybe, por
La
Calahorra Juan Abenamir, por Ferreira Alonso el Hage, por Dolar Diego del
Alamo Mumin y por Huéneja Rafael
el
Muxque. Ante ellos
se
empadronaron
García Homeydax, Isabel, mujer del Xayroni, Andrés el Catalán, Bartolomé el
Axcar, Luisa, hija del Panizo, Rodrigo el Mizuaq, Pedro Jumed, Miguel Abdul
Rafe y Andrés Abuguazir. El martes
21
lo hicieron ante los mismos empa-
dronadores García
el
Arbi, Alonso Galib, Andrés Rabe el de la Puente y Rafael
el Xoayah. Continúan empadronandose el miércoles 22
de
enero
Gaspar
Abuguazir, Francisco Mobariq, Andrés Abuguazir el Autara, Miguel de Mendoza
Aben Hixim, Luis Dobog y Rodrigo
el
Ahdeb.
El jueves nos encontramos que dan relación de sus bienes Bartolomé
Motarrif, Femando el Bahax, Andrés Muqbel, Juan
el
Abaziri, Lucas el Abaziri,
Diego el Abaziri, Ysabel Ybzara y Juan el Barara. El 24 viernes se empadronan
los herederos de Andrés Todo, Juan
el
Rozín, Martín Abuguazir, Alonso
Mondujar, María Mondujara, Juan Obeyde y Alonso de Mendoza. Al día
siguiente, sábado, lo hicieron Y sabe! Moharcaza, Y sabel Abul Rigela, Matín el
Zorobi, Luis el Zorobi, Diego el Bergi y Diego el Calaubo y sus hermanos. El
domingo descansaron y los que asistieron
de
las otras alquerías
se
marchan a
sus casas.
Vuelven al trabajo
el
lunes 27
de
enero y actúan
de
empadronadores
por
parte
de
Aldeire los mismos que actúan en las semanas anteriores Juan García
Becetín, Diego
el
Tenor, maestre Lope el Ahdeb, Juan el Mocarrab y Alonso el
Maleh.
Por
Jerez encontramos a Gil
el
Giliani, Martín Halifa y Francisco el
Garbal, a Luis
el
Unduroni por Alcázar, a Gabriel Ar;am por Lanteira, a Diego
López el Goneydar por Alquife, a Francisco el Biari por
La
Calahorra, a Lope
el Pizca por Dolar, a Bernaldino el Bulududi por Ferreira y a Rafael López el
Magrafi por Huéneja.
La
lista
de
los empadronados es la siguiente: Rodrigo el
Gomeri y sus hermanos. Diego el Toba, García Hamgen, Andrés Horr;oz, Antón
el Hage el Valle, Juan el Mantahuli y Diego Mondujar el Fahr;i.
El martes 28
se
empadronan Martín el Mocarrab, Andrés el Hindini,
Jerónima, mujer de Narváez, Andrés
el
Dayr;or, García Borr;oz, Luis el Ar;iri,
ALDEIRE
EN
UN
DOCUMENTO ÁRABE : POBLACIÓN Y AGRICULTURA
99
Luis el Matrax, Femando Farax, Rodrigo el Calaubo y Andrés el <;abir. El
miércoles se empadronan Martín el Bilifiqui, Pedro el Zatla, Lorenryo el Tirriau,
Andrés
el
Tirriau, Andrés Coraybab, Andrés Mundar , Diego el Barday Cuxen ,
Femando Zoqzoq, García Coraybab , Benito Dondon, Sebastián Coraybab,
Diego Jumed , Diego el Maleh y Femando Abduladim.
El
30
de enero, jueves,
ante los mismos empadronadores comparecieron haciendo relación de los bienes
los
siguientes vecinos Andrés el Xey, Rodrigo el Bergi, Andrés el Ajami, Diego
Abulnaym, Juan Dondon, Fernando el Hage , vecino del <;aguini o Cigueni,
Juan Ozmin el Filahi, Diego el Bidida y Bartolomé el Hubir. El último
día
del
mes
se empadronan Martín el
Aryeri,
Francisco el Cadah, Martín el Pocón, Gil
el
Mintixi, Andrés Aben Aquil y Juan el Gozi.
El
sábado primero de febrero
de
1550 se empadronan Juan el Mocarrab Abenguiaz, los herederos de Diego
Zarcón, García el Mocarrab, Gonzalo el Filahi y los herederos de Juan Mofada!.
El
lunes 3 de febrero asisten los mismos empadronadores por parte
de
Aldeire. En el caso de los de Jerez quedan reducidos a dos que ya habían estado
en los días anteriores Gil el Giliani y Martín Halifa.
Por
Alcázar lo hace Lope
el
Tirya,
Gabriel
Aryam
por Lanteira, Fernando
de
Córdoba Aben
Caryam
por
Alquife, Juan Abenamir por
La
Calahorra, Gonzalo
de
Baeza Abayuryaf por
Ferreira, Alonso el Carfi por Dolar y Pedro
de
Burgos
el
Dordux por Huéneja.
Se empadronan Lope el Punte el Y
njaryi,
Martín el Mocarrab, Luis Aben Hayn,
Bemaldino el Panizo y Juan Zacaría. El martes 4
de
febrero
se
toma relación
de los bienes de García Hamza, Martín el Calaubo, Andrés Zacaría, Diego el
Xatah, Ysabel Xataha, Andrés Mofada!, los herederos
de
Juan <;anda!, Juan el
Catalán el
Caryua,
Francisco Aben Hayn y los herederos de Juan Aben Hayn.
El miércoles día 5
de
febrero ante los mismos empadronadores realizan
la labor de dictar sus bienes para ponerlos el escribano en
el
libro Manuel el
Fauchil, Diego el Haxmi, Diego
el
Xunar, los herederos de Juan
<;uryin
y Antón
el
Moaguar
el
Puxarri. El jueves encontramos a Gonzalo el <;anda! , Ysabel,
mujer de Fadil, Alvaro Fadil y
Femando
el Fauchil. El viernes se empadronan
las haciendas de Diego Zoqzoq, Andrés
el
Zoqzoq , Gaspar el Zoqzoq, María
Zoqzoca y los herederos de Hemando Rabe. Para finalizar la semana
el
sábado
nos encontramos
que
se
confeccionó
la
relación de bienes
de
Francisco
Abdulrrafe, Andrés el Calaubo, Diego el Andaraxi, Francisco Abul Arab, Juan
Femen, María, hija de Aben <;aid, los herederos
de
Gil el Ogeiguaz y
de
su
mujer, Martín el Baebur , vecino de Orgiva y Juan Hautza.
El lunes 1
O de febrero asisten por parte
de
Aldeire los mismos empa-
dronadores que las semanas anteriores. Los vecinos de Jerez enviaron a Gil el
Giliani, Martín Halifa y a Francisco el Garbal. Luis el Unduroni lo hizo en
representación de Alcázar. Gabriel
Aryam
por Lanteira, Femando Xoaybe por
Alquife, Juan Abenamir por
La
Calahorra, Alonso el Hage
por
Ferreira, Diego
1
()()
Manuel Espinar Moreno
del Alamo Mumin por Dólar y Rafael el Muxque por Huéneja. Este día
se
empadronan los herederos de Rafael Abenchapela, Andrés Bec;etín , Alonso el
Maleh, los herederos
de
Rafael de Mendoza Abenchapela y de su mujer, los
herederos de Francisco Mobariq Tiqtiq, Diego el Nahla y Andrés Abenchapela
Muley. El martes ante los anteriores empadronadores encontramos la relación
de
bienes
de
Rodrigo el Dayc;ori,
Lope
Abenchapela, Juan García Becetín,
Luis el Bayri, los herederos de Rodrigo el <;ogayar, vecinos de Guadix, Francisco
Abenchapela, Juan Abularab, Diego el Zamori, Diego Sánchez, vecino
de
Y
nic;a
o Iñiza , Ysabel, mujer del Moaguar , Juan el Conqui, vezino de Ychirin o Cherín,
Francisco el Chuli, vecino de Laroles, Fernando Abulnaym, vecino de Laroles,
Pedro
el
Olo, vecino de Y chirin, Juan Baraquit, los herederos de Diego el <;abir,
Pedro
el
Tunuc;i, los herederos de Juanes Clérigo y Bartolomé
de
Llaneras,
vecino de Mi9ina.
El miércoles 12 de febrero
se
empadronaron Lorenzo Abenchapela,
Bartolomé Abenchapela
el
Duqueyaq, los herederos
de
Gil Abenchapela y de
su mujer, Francisco Abenchapela Negro, Francisco
el
Horayaf, García <;aleh,
Juan
de
Fuentes, maestre Lope el Ahdeb y los herederos de <;alo. El viernes
14
nos encontramos
que
se tomaron relaciones
de
los bienes y hacienda
de
Leonor
de Mendoza, mujer del alguacil Rafael Aben Chapela, Diego el Tenor, Bias
Hernández Hafiz , Luis de Ubeda, beneficiado
de
Aldeire, los herederos de la
mujer del Ybedi, Ysabel Abulayxa, Juan Abenchapela, Miguel Fonono, vecino
de Mayrena o Mairena de la Alpujarra, Francisco Turel, beneficiado de la villa.
Cada
uno
de
los asistentes al Empadronamiento tuvieron que
ir
viendo
los bienes moriscos en tierras , casas, animales, colmenas, etc., para distribuir
equitativamente a cada vecino y pueblos lo que tenían que aportar para el pago
de
los 10.000 ducados
de
renta entregados al marqués.
Era
un
concierto con los
señores bastante justo pues cada uno pagaba de acuerdo a las posesiones que
poseía y además evitaba que alguien dejara de pagar perjudicando a su vecino
o forastero más próximo.
La
razón que nos
da
el escribano Juan Rodríguez en
el libro que estaban redactando
de
posesiones es la siguiente:
" ... presentes al enpadronamiento que an de hacer los vefinos de
la
dicha villa del Deyre de las heredades y ganados que al presente tienen
y poseen y an de manifestar y enpadronar para que cada uno dellos
pague
lo
que deviere y le cupiere de los diez mili ducados que todo el
dicho marquesado, villas y vezinos del son obligados a pagar en cada
un año a la dicha excelentísima señora duquesa y marquesa del dicho
Cenete".
Así pues las casas en el Empadronamiento de los bienes nos aparecen
con sus linderos pero no sabemos nada de su disposición interior
ni
de los
materiales
de
construcción. Si que sabemos que pagaban solo las que tenían
ALDEIRE EN UN DOCUMENTO ÁRABE: POBLACIÓN Y AGRICULTURA
101
patio y las que carecen
de
este no entregan nada. Cada una
de
las que tiene
patio paga l
00
pesan tes y se aumenta esta cantidad a 111'5 pesan tes si tiene
palomar pues el estiércol
de
estos animales y su carne fueron apreciados por
los
musulmanes.
La
utilización de una pequeña habitación o torreta sobre el
terrado de la casa se interpreta por los vecinos del Cenete como
un
bien añadido
a las casas y se les puso 11'5 pesan tes a cada palomar. Las cabras, ovejas y las
colmenas pagaban 2 pesantes cada unidad. Las cabras y ovejas pastaban en las
tierras comunales y
en
las tierras de los vecinos. El ganado fue importante para
la
vida de los naturales del Cenete. Los pastores conocen perfectamente los
límites del marquesado y donde pueden ir con sus ganados para no incurrir en
penas y multas. Los términos del Cenete eran respetados desde tiempos antiguos
y así lo vemos en varios documentos entre los que escogemos el siguiente
testimonio de uno de los testigos de
un
pleito:
"Dixo que lo
que
desta pregunta sabe
es
que sabe este testigo
que
las
villas e lugares
del
dicho marquesado
del
(:enete parten e dividen
sus
términos con la f·ibdad de Guadix, e de Rara, e
Gor,
e con las Alpuxarras,
por
las vertientes e cunbres e sierra hasta Yzqueyra,
que
comienra
de
la
rávita de Piyena,
donde
se
junta
el camino
de
Aldeyre e la Calahorra
yendo del marquesado a Guadix, e de
allí
va hasta el prinripio del arequia
que
di-::_enA
del
Abt
hasta
en
fin
del
canpo
de
Xeriz, e del
arequia
delAbt
va a
dar
a
Handamos,
e
dende
Handarnos hasta el Barachuel, donde
está la rávita de Mirina, e de
allí
va
a
dar
a Ofra Escopon, e de Ofra
Escopón va a
dar
a (:ohora Labrax, e
de
ay
va a Yzquerra, e de Yzqueyra
a la Piedra del Xabón, e
de
la Piedra
del
Xabón hasta Corlu.xan, e
de
Corluxan va
por
las cunbres a bertientes de la Sierra Nevada hasta
dar
en la Sierra de Fiñana, donde parte términos el marquesado con las
Alpuxarras,
quedando
por
término
del
dicho (:enete las vertientes de
las aguas
al
dicho marquesado
así
de
llano como
de
sierra, e que sabe
Los
dichos límites e mojones porque este testigo
es
de
hedad
de noventa
e
rinco
años,
poco
más
o menos, e
natural
del
dicho Lugar de
La
Calahorra, e siendo
de
hedad
de
die-::.
mios,
poco
más
o menos,
comenro
a
andar
por
los dichos términos con
/fol./
ganados aconpañado de otras
personas comiendo/os e pastando/os, e ansi andovo
por
ellos hasta que
abra los dichos diez
años
que dexo de
andar
en
la tierra porque se vino
a bibir e
morar
al
dicho
lugar
de
Alfacar, e luego
que
comenro
a
andar
por
los dichos términos con los dichos ganados siendo de la dicha
hedad
de los dichos diez años,
muchos
moros ganaderos
de
tierra
de
Guadix
e
del
dicho (:ettete
que
andavan
pariendo
con
sus
ganados
le
mostraron a
este
testigo
los
dichos
límites
e
mojones
y
partes
que
tiene
dicho
diziendole
que
los mirase porque lzeran límites e mojones
que
partían e
102 Manuel Espinar Moreno
dividían los dichos términos del dicho
<;enete
con los pueblos que tiene
dicho, e que
no
pasase dellos porque lo prenderían pasando la dicha
mojonera e le quitarían el capote , y este testigo
por
lo que le dixeron en
el
dicho tienpo de moros, e hasta que abra los dichos diez años que salió
de la dicha tierra tovo
por
tales límites e mojones los que tiene dicho
que partían los dichos términos unos de otros, e
ansí
este testigo con sus
ganados guardó la dicha mojonera, que no osava pasar della en el dicho
tienpo de moros, e que después que la tierra se tomó de chriptianos los
del <;enete comían en los términos de Guadix e los de Guadix en los del
<;enete , que no guardavan la dicha mojonera
por
aquella parte pero
por
las partes confinando con los otros pueblos sienpre vido tener e guardar
la dicha mojonera ansi
en
tienpo de moros
!fol./
como después que la
tierra
se
tomó de chriptianos. E que lo que toca rerca del pregunta del
memorial que le pregunta dize
si
la dicha mojonera la oyo dezir a otros
viejos e antiguos, dixo que no lo oyo dezir
ni
en tienpo de moros ovo
mojonera ninguna porque después que la tierra
se
tomó de chriptianos
los Reyes Católicos de gloriosa memoria partieron la tierra, y este
repartimiento de tierras lo oyo que en lo preguntado que después dize
que sabe la mojonera que tiene dicho del <;enete con los otros lugares, e
que andovo
por
ella en tienpo de moros que como torna a de z ir que no
ovo mojonera ninguna entre el <;enete e los otros lugares, dixo que este
testigo no conosrió límites algunos entre el
<;enete
e los otros pueblos
ni
los oyó dezir
que
los oviese hasta que después que la tierra se tomó de
chriptianos que se avían echado los dichos límites,
ni
este testigo conosrió
límite alguno
ni
avía otras ... ".
Las colmenas como sabemos aportan miel excelente para los dulces y
otras comidas. Las flores del bajo monte y de los huertos era un lugar ideal
para instalar allí estos colmenares. Varios vecinos de Aldeire tienen colmenas
para su propio provecho y para vender miel a sus convecinos. Las vacas para
arar las tierras y otras labores pagaban 25 pesantes y nos hacen pensar en la
utilización de pequeños carros arrastrados por bueyes y vacas.
La
visión que se obtiene de las descripción de las fincas que nos ofrece
el libro del Empadronamiento tanto en regadío como en viñedos y secano es
que las tierras de la vega estaban perfectamente cultivadas y aprovechadas.
Los abundantes árboles frutales, castaños, nogueras y morales es típica de la
agricultura musulmana y morisca de los pueblos serranos y especialmente de
los del Cenete situados junto a Sierra Nevada con clima frío y agua abundante
la mayor parte del año. Los árboles están plantados en las fincas pero sobre
todo en los límites y balates para aprovechar perfectamente las tierras cultivadas
y evitar perder otras cosechas de hortaliza, cereales y leguminosas.
ALDEIRE EN UN DOCUMENTO ÁRABE: POBLACIÓN Y AGRICULTURA
103
La extensión
de
las fincas y hazas es muy desigual si tenemos en cuenta
la fisononúa del pueblo y sus alrededores.
La
ubicación en un barranco junto al
río Benéjar nos hace ver
como
prácticamente hasta
el
núcleo habitado la
agricultura es de montaña, con laderas puestas en cultivo gracias a
un
gran
esfuerzo de los hombres
que
han ido construyendo pequeño s balates y muros
de
contención de tierra, después
se
ha
allanado una pequeña superficie y
se
ha
convertido en una finca de minúsculas proporciones que tienen que ser cultivadas
a mano porque
no
entran los animales con el arado. Mas abajo comienza a
abrirse el valle y las tierras son propicias a confeccionar fincas de mayor
extensión. Sin embargo, una extensión intermedia en todos los pago s no s
proporciona una superficie entre 2 y 5 marjales. Las parcelas pequeñas alcanzan
unos 100 metros cuadrados.
En
la vega en el Pago de la Polaca las hazas so n
más grandes y alcanzan 7 y 8 marjales, en el llamado Camino Ancho son
de
10
marjales y similares proporciones tienen las de los Pagos de <;ihla, Balate,
Carlit, etc. Las fincas más grandes siempre eran objeto
de
partición por herencia,
compra, intercambio , etc., lo que nos indica como a lo largo del tiempo las
tierras se dividían o se agrupaban dependiendo del poder económico
de
sus
dueños.
La
superficie total es la que era difícil de modificar y el agua era el
principal elemento en aquella agricultura de montaña. Las fincas sin agua apenas
tienen valor y en ellas encontramos árboles, viñas y cultivo de secano siempre
dependiendo del agua
de
lluvia o
de
algún riego esporádico. Por el contrario
las fincas con agua para regarse son las más codiciadas y sobre ellas
se
impone
el
Magram o impuesto a pagar sin tener en cuenta si estaban o no sembradas.
En
Aldeire la mayoría
de
las tierras eran de regadío e incluso
el
viñedo
tenía asegurado uno o varios riegos. Los árboles más representativos de la
agricultura morisca eran el moral, castaño, nogal, peral, serval, cerezo, ciruelo,
etc. Algunos de estos sobre todo los morales, castaños y nogueras tienen
producciones importantes e influyen mucho en la econonúa
de
sus dueño s. El
moral es el árbol por excelencia porque de sus hojas
se
criaban los gusanos de
seda base de una industria sedera que dio fama al reino
de
Granada. A veces un
solo árbol era más importante que una finca pues de el
se
obtienen mejores
rendimientos.
La
concentración de determinadas especies en un mismo lugar
dio nombre a algunos lugares e incluso pagos
de
la vega,
así
el Moraleja, la
Moraleda, del Peralejo,
el
Castañar, el Nogueral,
...
de
los que algunos perviven
en la actualidad. Tras la salida de los moriscos los repobladores cristianos recién
llegados van adecuando la toponimia musulmana y en otras ocasiones le cambian
el nombre
al
pago de
la
vega. Algunos pagos aluden a la antroponimia y
se
denominan Miguel Ruiz , Salamanca, Luna , Rosandrá
...
Se alude en los documentos a una cantidad importante de balsas
de
agua
pequeñas dedicadas al lino y a otras balsas para recoger y distribuir
el
agua
104 Manuel Espinar Moreno
entre las tierras de los propietarios. En el río Benabre muchos de los bancales
tenían minúsculas balsillas o balsones donde se almacena el agua en primavera
y verano para poder regar las tierras pues el agua que viene
por
el río es poca y
no tiene fuerza para que esta ande fructificando las tierras.
En cuanto al casco urbano apenas nos encontramos noticias en el
Empadronamiento de los bienes moriscos.
Se
describen las viviendas con sus
linderos, propietarios y cantidades totales que pagaban en el Magram.
Se
alude
a un barrio musulmán que se denominaba el Barrio del Maleh. Se alude a tres
hornos de cocer pan
de
los que sabemos que pertenecían cada uno a varios
vecinos de Aldeire y cocían cada uno los días que le corresponden de acuerdo
a la cuota de propiedad sobre estos inmuebles durante
un
mes completo o una
semana lo mismo que los molinos. Estos eran más numerosos y pertenecen
también a varios propietarios. Se sitúan a lo largo de las acequias, especialmente
el caz y el comienzo
de
la acequia alta. La proximidad
de
los molinos al río
principal del pueblo originó que se denominara a esta corriente fluvial que
divide el pueblo como río
de
los Molinos o río Benéjar. Las eras no se citan
pero
indudablemente existían pues la incursión de los cristianos
con
el
Condestable don Miguel Lucas
de
Iranzo en 1462 destruyó cosechas que se
encontraban en las eras del pueblo.
Se
citan varios macáberes o cementerios,
corrales para el ganado.
Aldeire se comunicaba con las poblaciones del Cenete y con la Al pu jarra
y sobre todo con Guadix. Los caminos parten de la villa o alquería hacia las
tierras de labor
de
su vega, los montes, la sierra y otros lugares.
Se
cita el
Camino Ancho, camino
de
las Viñas, camino
de
Benibrahen, camino de La
Calahorra,
de
Alquife,
de
Albuñán,
de
Ferreira, etc.
Con todos estos datos podemos ver como el hombre medieval, poco a
poco , fue poniendo en explotación las laderas
de
los montículos que rodean al
pueblo y que nos encontramos en Pagos como el del Muntil para ir cultivando
más tarde las tierras mas llanas y próximas
al
pueblo en el Pago de Almunia,
Muralla,.
..
para ir ampliando los cultivos a Chapela, Mocarra, Salamanca,
Peralejo, Benéjar, Molinillo, etc., tierras más abiertas y llanas de la vega. Hay
que recordar que el valle del río Benéjar es el que más cantidad de tierras tiene
pero en el río Benabre ofrece una agricultura que recuerda todo
un
proceso
histórico y aquí se han hallado vestigios antiguos del Neolítico como también
en el Huertecillo o en la solana del castillo. El barranco
de
Luna y el barranco
del castillo presentan
un
paisaje netamente medieval con pequeños bancales
con balates.
El riego en Aldeire es curioso por tener varios ríos y barrancos. Así el
agua del río Benéjar es compartida con
La
Calahorra siguiendo
un
reparto
de
invierno y de verano. En este reparto corresponden más días a Aldeire que a La
ALDEIRE
EN
UN
DOCUMENTO ÁRABE: POBLACIÓN Y AGRICULTURA
105
Calahorra pero responde a la cantidad de tierras que hay que regar. La tanda de
verano es
un
poco más corta pero el reparto sigue guardando la proporción entre
ambas entidades de población. En el río Benabre toda el agua es de Aldeire igual
que en
el
barranco de Luna. En estos últimos casos encontramos una forma de
riego muy característica y no tiene derechos a estas aguas La Calahorra. Son
aprovechamientos netamente medievales y aún anteriores. Se riega cuando abunda
el
agua guardando un turno riguroso de cada uno de los propietarios y cuando
escasea
unen
las horas de agua varios propietarios y forman las denominadas casillas.
Tras llenar las balsas de agua dividen el agua de acuerdo al total de horas que
tienen
el
agua del río o de las fuentes que han ido aprovechando, en el caso de
Luna todos los aldeireños conocen la famosa galería y su funcionamiento.
El
aspecto
de
las fincas
ha
dado origen a una terminología específica
como bancal, parata, picón, ramblazo, paratilla, etc., que indican toda una técnica
de aprovechamiento de las tierras y los distintos trabajos que a lo largo de los
años se han tenido que hacer hasta conseguir una finca en pleno rendimiento.
El
trazado
de
las acequias y la conexión entre ellas nos hacen ver
como
se
aplicaron técnicas que podemos calificar de ingeniería pues permiten no solo
llevar
el
agua a
la
mayoría de las tierras sino utilizarlas para mover las piedras
de molino, dar abastecimiento a las casas, baño, mezquita y otras necesidades
de la población.
El
hombre como individuo y la comunidad en general durante el período
que estudiamos va a tener en las tierras uno de los pilares básicos de su sustento.
La tierra es uno de los elementos más importantes de las poblaciones, en ella se
siembran cultivos, se plantan árboles, se obtienen frutos que se destinan a la
industria, en ella pastan los ganados, por
lo
que podemos decir que gran parte
de la economía del período está basada en la tierra y lo que ella se deriva.
El
hombre se asienta en lugares que ofrecen condiciones favorables a la
agricultura y al pastoreo, especialmente valles y llanuras, pero también
es
capaz
de transformar
el
espacio aunque este sea adverso mediante las técnicas a su
alcance y con el esfuerzo individual o social. Depende del aspecto del espacio
para que el hombre lo trate
de
dominar de una u otra manera, lo prepara para
utilizarlo, así
se
aprovechan las aguas y
se
conducen hasta las laderas de los
montículos más alejados
de
los cauces de los ríos o de los nacimientos y fuentes.
Logra formar bancales y paratas en los terrenos de ladera; huertas, carmenes y
hazas en los más llanos y con abundancia de agua; fadines, algualejas, michares
o pequeños cortijos, barchelas, fanegas,
celemines,
cuartillos, cuartillas,
yugadas, aranzadas, marjales,
...
toda una compleja terminología que hace
referencia a
la
tierra, a su superficie, a su aspecto, a su ubicación dentro del
espacio, a su posición dentro del conjunto donde el hombre desarrolla su trabajo
directa o indirectamente relacionado
con
ellas.
106 Manuel Espinar Moreno
La
tierra está ligada al agua, de su utilización y cantidad depende el
resultado obtenido en las cosechas, su valor económico. La primera división
que encontramos en las propiedades esta fundamentada en la presencia o
ausencia
de
agua, se habla
de
regadío y de secano. En el primer grupo se
encuentran las huertas y vegas con unos derivados que dependen del tiempo y
del espacio para denominarlos.
En
el segundo se citan las tierras
de
cereal y de
especies herbáceas para el ganado pero también había colmenas, plantas
aromáticas, esparto,
...
era
un
espacio que podía en cualquier momento ser
puesto en regadío. No había entre ellos obstáculos y los encontramos juntos,
uno al lado del otro, simplemente la diferencia estriba
en
la posesión o no del
agua. Cerca de ellos se extienden los eriales, montes, atochares, etc., que también
cumplen su papel
en
el espacio y en proporcionar recursos a los hombres. El
conjunto es un todo donde unos complementan a los otros, pero hay que admitir
que las tierras
de
regadío aunque concentradas y siendo
Ja
mínima parte del
todo soportaban el peso del sistema.
La
ciudad y la alquería son complementadas por el campo y las vegas,
en el mundo medieval son elementos básicos del espacio habitado y puesto en
explotación. En
esta
utilización y organización no se olvidan las tierras
marginales, que suponen la extensión mayor, aportan productos necesarios al
hombre y que no se obtienen en las vegas
ni
tierras
de
cereal: caza, hierbas
medicinales, etc. Todo este mundo semiurbano o urbanorural no era uniforme,
el hábitat disperso alterna con el concentrado, cada finca, cada camino, cada
acequia, cada árbol, cada fuente, cada balsa,
...
cumplía su papel, realiza una
función, así
Ja
importancia de los respectivos pagos del alfoz, pequeños caseríos,
cortijos, barrios, edificios dedicados a la industria como molinos y almazaras
que sirven para preparar y transformar los productos agrícolas destinados al
consumo
de los propietarios o
para
los mercados locales o comarcales,
construcciones acuíferas para las viviendas y las tierras, acequias principales y
secundarias, canales, aljibes, balsas, corrales
de
ganado en las afueras
de
las
poblaciones o formando parte
de
las viviendas en e l mundo rural, etc., todos
los elementos recuerdan el concepto bíblico o la concepción coránica de "poblad
la tierra", el hombre cumple este mandato divino y poco a poco va adaptando a
sus necesidades y a su filosofía el entorno que le rodea. Es un mundo
de
vivos
y de muertos, de clases sociales, de distinto potencial económico, de propietarios
y
jornaleros,
de
gentes
que
profesan
distinta
religión,
de
mercaderes,
comerciantes, labradores, ganaderos, industriales,
...
El panorama de la agricultura morisca nos ofrece diferentes clases y
cantidades de tierras y
de
cultivos, se evidencian contrastes entre las tierras
húmedas y las secas, entre las tierras de montaña y las de los valles y llanuras,
por
el clima y los caracteres físicos de ellas, su producción
no
depende de la
ALDEIRE EN UN DOCUMENTO ÁRABE: POBLACIÓN Y AGRICULTURA
lITT
extensión sino de
su
utilización y posibilidades. La mayoría
de
las ciudades y
alquerías tienen mas tierra inculta y de secano que de regadío. Pero en esta
última se encuentran grandes cantidades
de
árboles que encontramos plantados
en zonas limítrofes de unas hazas con otras o en las tierras marginales que no
pueden ser cultivadas como ocurre en los balates
de
las paratas o en las lindes
de los bancales. La agricultura morisca se polariza en pequeñas zonas de regadío,
de escasas dimensiones, que normalmente rodea la población o la bordea
por
uno
de sus lados donde se obtienen la mayoría de los recursos, y por otro el
secano dedicado al cereal y al ganado, estas no siempre están en cultivo
por
los
escasos rendimientos y
por
estar expuestas a la falta de lluvia.
En
ciertos
momentos la agricultura va a conocer
un
desarrollo y se aprovechan las tierras
marginales y los secanos de peor calidad para hacerle frente a las necesidades
de alimentación cuando la población aumenta, esto ocurrió en el reino nazarí y
más
tarde en la etapa morisca pero ahora por los precios que alcanzan los
cereales.
La población morisca sacó rendimientos aceptables del minifundismo,
supo lograr como herederos
de
una sabia cultura un sistema mixto de cultivos
que se complementa con una industria artesana que tiene su razón de ser en las
materias primas obtenidas
de
la agricultura. Las fincas donde el agua puede
llegar y tienen una calidad mínima se plantaron de morales, moreras, olivos,
castaños, nogales, nísperos, granados, higueras, servales, perales, almendros,
azofeifos, almeces, naranjos, limoneros, cidros, etc., que ocupan las márgenes
del terreno dejando el bancal o haza libre para el cultivo del lino, cáñamo,
trigo, cebada , hortalizas, panizo, alcandía,
...
con una producción importante
gracias a las labores continuas y al estercoleo que el labrador realiza en las
tierras. Cuando la tierra
de
vega se cerca y recibe un cultivo extensivo se
convierte en un huerto, dentro de ellos tienen un papel destacado los árboles
frutales, si está al lado de
la
casa sirve de expansión de la vida
de
sus dueños.
Las tierras con agua se convierten en auténticos vergeles con consecuen -
cias importantes puesto que una parte de ellas llegó en función de los efectivos
demográficos a una compartimentación hasta extremos inverosímiles.
La
propiedad se atomizó y por eso se buscaron cultivos que compensaran con su
rentabilidad
la
estructura
de
la propiedad. El mundo financiero funcionó en
este pequeño espacio mediante censos, hipotecas, arrendamientos, compra de
productos antes de la recogida de
la
cosecha.
La
pérdida de la tierra coloca a
los hombres como jornaleros o criados
de
los que poseen mayor caudal.
Este espacio cultivado se va distribuyendo de acuerdo a la repoblación,
no responde a lo anterior, se persigue que cada repoblador tenga tierras de
todas las calidades y un número mínimo
de
árboles de cada clase. Los lotes y
suertes buscan la igualdad y equidad
de
los hombres que controlan el espacio.
108 Manuel Espinar Moreno
Las plantas son fundamentales
para
el hombre y los animales, les
proporcionan frutos, madera, alimento y productos básicos para la casa y la
industria. Algunas especies por su rentabilidad, producción y adaptabilidad
ocupan un lugar importante en el paisaje agrario. El hombre se esmera
en
su
cultivo cuando consigue rendimientos elevados y precios aceptables, necesitan
poca mano
de
obra, etc., así ocurre con el moral y la morena, el olivo, castaño ,
nogal,
...
representantes
de
la agricultura musulmana que pasó a los repo-
bladores. El policultivo permite compaginar cereales, viñedos, hortalizas,
frutales y otras especies con el moral, la morera y el olivo. La flexibilidad de
las plantas y su mejor adaptación a determinadas tierras las sitúan en la intimidad
de
los paisajes rurales y en los pagos de las vegas, se relacionan con plantas
silvestres adaptadas
por
el hombre o cercanas
de
los bosques , son más
importantes que los granos y las semillas para las familias que viven de las
tierras. El moral y el olivo se fueron imponiendo por el mercado
de
la seda y la
importancia del aceite, productos que influyen
en
el vestido , adorno , ali-
mentación y conservas.
El moral es el árbol representativo de la economía morisca junto a la
morera ,
es
el morus nigra y el morus alba, que florecen uno en mayo o junio
mientras que la morera
lo
hace en marzo y abril,
en
cualquier alquería de tamaño
mediano se contabilizan
de
6.000 a 7 .000 plantas que permiten la cría
de
300
onzas de simiente. La morera produce seda
de
mejor calidad.
El
olivo tampoco
exige cuidados especiales además del laboreo, riego, estercolado,
...
y produce
excelentes aceitunas
de
mesa y abundante aceite, producto esencial en el mundo
mediterráneo para la cocina. Los encontramos agrupados o dispersos y perviven
junto a los almendros, higueras y las otras plantas ya citadas.
El viñedo puede ser de regadío o de secano ,
jugó
también
un
papel im-
portante en la agricultura del momento, creció su cultivo con la llegada
de
los
castellanos.
En
general los cultivos y las tierras eran la base de la tributación.
No profundizamos en los cultivos por estar perfectamente tratados y enumerados
en los tratados de Geopónica dedicados al mundo medieval musulmán.
La
titularidad y propiedad sobre las tierras es otra cuestión importante ,
coloca al hombre en un lugar determinado de la escala social. El control de la
tierra
es
fundamental para
entender
la
época
de
convivencia cristiano-
musulmana y las luchas entre ambas comunidades. Los trabajos realizados
hasta el momento nos permiten decir que en Granada y su vega los moriscos
controlaban las zonas marginales, en el Temple solo era de regadío el
0'22%
frente al secano con el 99 ' 78 % para algunas alquerías, en la vega se calcula
que el regadío representaba el 37 % , situación que se repite en las tierras
de
Guadix, valle del Almanzora y otras comarcas.
Tampoco queremos olvidar llamar la atención que las tierras moriscas
ALDEIRE EN UN
DOCUMENTO
ÁRABE: POBLACIÓN Y AGRICULTURA
100
que van a
ser
repartidas a los repobladores
sólo
eran una parte
de
aquel
complicado panorama rural , de importancia desigual si tenemos en cuenta el
asentamiento de la población cristiana y musulmana, en los Libros de Apeo y
Repartimiento se citan habices del rey y de las iglesias, tierras de iglesias,
monasterios, cristianos viejos, hospitales,
...
que es necesario estudiar de manera
global si queremos entender
como
eran las propiedades moriscas y lo que
representan en los espacios agrarios. Los cristianos viejos controlan las mejores
tierras mientras los moriscos las más pobres y marginales pero esto es una
impresión general que
es
necesario analizar a fondo 2 •
En definitiva sabemos que a los moriscos de Aldeire les corresponde
pagar a los marqueses un total
de
245.440' 10 pesantes (cada pesante
de
a 30
maravedíes) y representa
el
15'7
del total del Marquesado. Esta cifra nos indica
que era uno de los pueblos más grandes e importantes situado detrás de Jérez
del Marquesado y de Huéneja que tienen mayor extensión de tierras y mayor
número de vecinos.
La tierra de Guadix podemos situarla en medio
de
dos parámetros, entre
las tierras de
la
vega de Granada famosa por su riqueza y las tierras semiáridas
almerienses o
de
la anti planicie
de
Gor-Baul,
es
por tanto una zona intermedia
que nos permite sacar conclusiones bastante interesantes para el conjunto del
reino. Además en el Cenete se nos ofrece
la
posibilidad de darnos cuenta de la
importancia de las vegas y tierras
de
regadío frente a los secanos y tierras
destinadas a la vida ganadera. Todo ello
se
ve notablemente enriquecido con
otros textos y documentos de la época que analizamos y
se
centran en los años
de 1549-1550 y en 1554.
Desde la llegada de los repobladores y la organización de la vida eclesiástica
reciben las iglesias una serie de bienes además de las primicias para el sustento del
clero. Algunas cuestiones fueron tratadas en
el
Sínodo de Guadix en 1554 y se
especifica que pagarían de todas las mieses y semillas de pan:
" ... trigo, cebada , centeno, avena, panizo, escandia, en especial, de las
que en la
mayor
parte de nuestro obispado se ha tenido la costumbre de
pagar ... ; y en las demas semillas se guarde la costumbre , y la misma de
cada partido en lo que toca a la cuota de las dichas primicias".
Las primicias se pagaban sobre el total de los frutos y se especifican los
porcentajes si las tierras eran arrendadas, si había una sola casa aunque vivieran
dos familias sin dividir la hacienda o si era el hijo el que mantiene al padre , etc. ,
cuestiones que permiten ver casos específicos que llevan a la entrega de estas pri-
2.
Muchas
de
la s idea s e x
pue
s
ta
s
en
e st e c apítulo fueron ya expue s ta s
en
nuestro trabaj o ,
Cf
.
ESPINAR MORENO, M .,
"Lo
s morisco s del Reino
de
Gr<lI!ada
.
11
. Aspectos rurale s
",
ob. cit.
1
JO
Manuel Espinar Moreno
micias a los párrocos o curas por parte del que obtiene los beneficios de las tierras
y animales. También se tuvo en cuenta cuando se sembraba en los montes o tierras
malas, es decir,
en
nuevas roturaciones de las que también estamos informados.
El pago
de
estas primicias se hace en las eras si estas
no
se encontraban
al
menos a una distancia
de
un
cuarto de legua y en este caso se pagarían
en
las
casas. Los moriscos se quejan en muchas ocasiones del pago
de
las primicias
porque eran motivo
de
engaño argumentando que ya habían llevado las cosechas
a sus viviendas, pero no es menos cierto que ellos también cometían fraudes al
esconder parte
de
ellas antes de trasladarlas a sus graneros. Por todo ello, se
fueron estableciendo conciertos y leyes donde se dice que la medida de la cose-
cha
se
haría
en
las eras sobre los montones y con la presencia del beneficiado ,
si éste no acudía el dueño lo realizaría ante
un
testigo.
Además de las primicias sobre los productos de las tierras se entregaban
también del queso y
de
los pollos. Las quejas
de
los moriscos
de
que ellos solo
tenían un exiguo número
de
vacas, cabras y ovejas para su consumo familiar y
que
por
esta razón no confeccionaban queso, llevó a que se les eximiera del
pago de estas primicias pero los beneficiados les pedían pequeñas cantidades
de leche que ellos argumentan que utilizan para el consumo diario, esta cuestión
va a ser condenada por el Sínodo accitano. En definitiva se especifica que quién
elabore queso pagaría una cuota que queda fijada de la siguiente manera , de
cada 3 vacas entregarían 1 libra de queso y la misma cantidad
por
1 O cabras y
20
ovejas.
De
los pollos entregan alguno por las fiestas de Santa María
de
agosto o en septiembre siempre que fueran al menos una docena
de
animales y
cuando estos estuvieran criados y alejados
de
sus madres.
Otro de los tributos moriscos eran los diezmos
de
los que estamos
informados para el obispado
de
Guadix tanto
en
la ciudad como en sus tierras.
En un documento
de
1537 dado en La Alhambra
de
Granada el 6
de
septiembre
se dice como pagarían los diezmos y las cantidades correspondientes.
El
documento fue un acuerdo entre el deán de la iglesia Sebastián Gómez y el
maestreescuela Francisco Guillén, con poderes del cabildo catedralicio, y los
moriscos del obispado representados por Hernando de Gálvez. Las razones
por las que llegaban al concierto según ambas partes era para evitar pleitos y
otros inconvenientes con los arrendadores por las rentas decimales, el acuerdo
se
realizó ante el marqués de Mondéjar. Los vecinos
de
Guadix, Abla, Fiñana ,
Abrucena, La Peza, Beas, Alcudia, Purullena, Cortes, Alares o Lares y Paulenca
fueron los que hicieron el concierto que quedó
de
esta manera:
fol. 157v.
-
"En
lo
que
toca
al
de z
mar
del pan que se guarde la ley y prematycas
del Reyno y conforme a ella se diezme, y que
sy
el arrendador no quisiere
hallarse presente syendo Llamado que[ vezino mida su
pan
delante del
ALDEIRE EN UN DOCUMENTO ÁRABE: POBLACIÓN Y AGRICULTURA
111
benefifiado o de dos vezinos que no sean sus criados
ni
parientes, y
por
lo que aquellos dixeren pase el arrendador.
- En lo que toca
al
lino que se diezme en
La
hafa
antes que se alberque
con
su
symiente lfol. l
58r/
y que
sy
el arrendador no se hallare presente
despues de averselo hecho saber que aparte lo que cabe
al
arrendador
delante el benefifiado o dos vezinos que no sean sus criados
ni
parientes,
y
por
Lo
que ellos dixeren pase el arrendador.
- En quanto
al
diezmo de las viñas que se pague
por
cada marjal un
real, y
sy
el dueño de
La
viña fuere contento desto
por
ser
la viña vieja o
por
ser
majuelo
que
pague
al
respecto
de
como pagaren los otros
christianos viejos que tovieren viñas en aquel pago que sean de aquel
tiempo y de aquella calidad, pagando en uva
al
tiempo que paga el
christiano viejo o en dineros
sy
con el arrendador se conr;ertare.
- En lo que toca a los alcafyres que guardando la costunbre se pague el
diezrno de lo que se vendiere y
no
de
Lo
que comieren sus bestias.
- En lo que toca
al
diezmo de la ortaliza y fruta de arboles que cada uno
pague lo que se conr;ertare con el arrendador, y
sy
no
se
pudiere ygualar
que pague en frutas o en ortaliza dando/a cogida, o que pague en casa
del tendero de diez uno de
Lo
que vendiere sacando primeramente lo que
se diere
al
tendero porque lo vende.
- En quanto
al
diezmo de los capullos de seda que antes que se desenboje
se haga cadaaxon del numero de los capullos que
poco
mas
o menos
puede tener cada camara y que su
tasafion
se haga
por
una o dos
personas nonbradas
por
el confejo, y que
sy
algo se les oviere de
dar
por
su salario
se
lo pague el arrendador.
fol. 158v.
- En quanto
al
diezmo del queso que pague
por
diez cabras quatro
Libras
y media
de
queso y
por
diez ovejas tres
Libras
y media de queso y no
mas, y
al
respecto desto
sy
oviere
mas
o menos.
- En quanto
al
diezmo de ovejas y cabras que no oviere hato de treynta
caber;as arriba, e que en aravigo llaman alanzayra, que en la
r;
ibdad y
sus arrabales paguen de cada
cabefa
de cabra o oveja parida de leche,
cabrito, cordero y lana diez maravedís, y que en los
Lugares
del obispado
se
pegue
de
cada
cabe~·a
parida de leche y lana cinco maravedís y de
La
cría de cada cabrito cinco maravedis.
En quanto
al
ganado de vacas que pague de cada vaca parida y de cada
bezerro segund que pagan los christianos viejos.
- Y en quanto
al
diezmo de los potros y borricos que paguen como los
christianos viejos.
112
Manuel Espinar Moreno
-
En
quanto al diezmo de las colmenas que paguen de cada colmena
biba quatro maravedis.
- En quanto al die z
mo
de los pollos y otras aves que paguen el die z
mo
de
lo que Dios diere despues que las madres las dexaren.
Y que
por
quanto al arrendamiento de los diezmos algunas vezes se
hazen a diversas personas
en
un mismo partydo , y uno arrienda la parte
del perlado y yglesyas y otro
La
parte del dean y cabildo y otro de los
novenos y los vezinos del tal partydo no saben lo que cada uno de
los/
fol.159rl dichos arrendadores a de
aver,
y sy pagan todo el diezmo a uno
los otros
dizque
se
Lo
toman
a demandar lo qua/ es mucho ynconviniente
y
conf
usyon de los vezinos. Por tanto se asienta que los arrendadores
nonbren uno dellos mismos o otra persona de conformidad de todos y
queste
rer;iba
el diezmo enteramente, y que pagandose este no sean a
mas obligados, y que sy el arrendador
por
no confiarse del conpañero o
de la persona que fuere nonbrada quisiere andar juntamente con el que
lo pueda hazer con tanto que sea uno el que en nonbre de todos lo oviere
de
aver
y que
en
fin del mes de otubre de cada un año los arrendadores
sean obligados de dar cartas de pago del diezmo que ovieren rer;ibido a
todas las personas que se la demandaren syn que les lleven
por
ella
cosa ninguna. Y de
Lo
que tovieren
por
cobrar de aquel año que
sy
el
dezmero no
Lo
pudiere o no pusiere demanda dello dentro del año de
su
arrendamiento y hasta en fin del mes de marr;o del año syguiente que de
ay
adelante
no
lo pueda pedir,
ni
ellos sean obligados a lo pagar, lo qua!
se
entiende con los vezinos de la r;ibdad de Guadix y su tierra, porque
con los forasteros el arrendador
se
lo puede pedir conforme a derecho".
Los diezmos fueron analizados por
el
Sínodo de Guadix y
se
clasificaron
en personales, prediales y mixtos. Los primeros procedían del trabajo e industria
de la persona. Los segundos sobre los frutos del pan, vino, frutas, legumbres y
otras cosas que
se
crian
en
la tierra. Los mixtos sobre ovejas, cabras, vacas y
otros animales
ya
que se alimentan de hierbas, hojas de árboles y frutos de la
tierra y porque necesitan la industria y el trabajo del hombre. En el Sínodo
se
enumeran los productos que entregaban diezmo y los cita así: trigo, cebada,
centeno, panizo, mijo, escandia, avena, garbanzos, lentejas, legumbres, semillas,
habas, uvas, frutas de árboles, alcaceles, hortaliza, melones, pepinos, cohombros,
cabras, ovejas, potros , borricos, lechones, colmenas, seda, queso, lino , cáñamo,
pollos y otras aves, y se especifica detenidamente como se realizaba la entrega.
Sobre la fiscalidad en el Cenete nos encontramos descrito el proceso en
una obra colectiva
de
la que fui coautor.
La
mayoría de los tributos
de
mudéjares
y moriscos estaban basados en las tierras y cosechas, esta minoría tenía en sus
manos buena parte de la producción del reino pero apenas se beneficiaron de
ALDEIRE EN UN DOCUMENTO ÁRABE : POBLACIÓN Y AGRICULTURA
113
ella.
Es
necesario realizar estudios que nos permitan conocer el comercio,
compañías de prestamos, ventas, relaciones entre las industrias y los campesinos,
etc, toda una problemática compleja que hasta el momento permanece inex-
plorada ya que los estudios han sido realizados desde otras perspectivas.
En
el Cenete la etapa morisca nos lleva a ver
un
corte con lo medieval
desde el punto
de
vista tributario, las capitulaciones
de
1501 fijaban entre otras
cosas las obligaciones fiscales y el aporte económico de los moriscos con los
señores, se ponen
en
marcha una serie de cambios y reconversiones tributarias
que llegan sin apenas modificaciones a los años de 1549-1550. Pocos años más
tarde en 1515 los diezmos y alcabalas que se entregaban en especie a los
marqueses del Cenete van a comenzar a ser pagados en dinero, se pusieron
canones fijos para todo el señorío que los moriscos denominaron en su lengua
almagran. Un año más tarde se les añade
Ja
denominada renta del campo y
Ja
renta de la seda que no tenían precedentes en estas tierras o al menos no como
lo
estipularon los señores
de
la comarca. Los contribuyentes protestaron contra
los señores y sus gobernadores y trataron de defenderse de las presiones
utilizando diferentes vías: bandolerismo, huidas masivas, boicot de planes,
aunque no tuvieron incidencia en la conciencia colectiva de los pueblos. Poco
a poco los concejos y las comunidades moriscas van a llevar a los tribunales
algunas de estas cuestiones como en el Cenete ocurre
en
1516 y 1532 que
permitió llevar ante la Chancillería de Granada el asunto de l almagran o Magram.
Los representantes reales hicieron en muchas ocasiones oídos sordos a tales
protestas.
A partir
de
1532 la villa
de
Aldeire facultó a Juan García Becetín y a
Diego el Tenor para querellarse contra el gobernador Francisco
de
Molina
acusándolo
de
quebrantar documentos dados por los Reyes Católicos en los
que se decía que los vecinos no debían de:
" ...
ser
apremiados
por
los arrendadores a cuyo cargo estuviere la
cobranza de las alcabalas y tercias y otras cosas a no pagar mas cantidad
de maravedís, conforme a las leyes de los reinos y el cuaderno de
alcabalas( ... ) y sin les llevar más derechos y maravedís
ni
otras demandas
de las que
se
acostunbraban a pagar en tienpos de moros".
Le acusan estos representantes
de
Aldeire de realizar torturas, meter
algunos vecinos en la cárcel, quedarse con herencias, y otras muchas cuestiones.
A los pocos meses, en 1533, se
Je
unen los otros lugares del Marquesado y
encargan el caso al procurador Francisco de Santisteban que elaboró una lista
reivindicativa para presentarla ante las justicias reales. Los marqueses se
buscaron al procurador Antonio Pérez que argumentó derechos inmemoriales
en unos casos y en otros razones
de
señorío.
En 1540 la Chancillería falló el pleito en favor de los vasallos pero la
114
Manuel Espinar Moreno
sentencia no se ponía en vigor porque ambas partes apelaban cuando la otra
lograba imponer su punto de vista. Los moriscos si querían pagar los diezmos
y alcabalas pero no el tributo denominado magram, que se abolieran los
monopolios señoriales y otras rentas ordinarias. Tras un largo pleito se llegó a
la firma de un convenio o escritura
de
transacción en 1546 entre el gobernador
Jerónimo Pérez deAznar y los moriscos aldeireños Juan García Becetín y Diego
el Tenor. Este será ratificado en 1547 por los marqueses y en 1548 por la corona.
Los moriscos lograban dar carta de naturaleza al régimen tributario del
señorío aunque quedaban sin resolver otros asuntos como la elección de los
oficios concejiles, el pago de los 10.000 ducados, etc.
Todas estas cuestiones nos permiten ver el nivel de rentas de los señoríos,
condiciones sociales, capacidad económica, poder político, la corona va dejando
por
su alejamiento y permisividad a los moriscos desamparados y por ello
sufrieron el dominio y la explotación de los cristianos viejos. Los señoríos
fueron en unos casos mejores y
en
otros peores que las tierras
de
realengo. La
opinión de Dorrúnguez Ortiz es que en el territorio andaluz tuvieron
un
régimen
menos duro que en Castilla y que por ello existieron menos revueltas sociales.
En el Cenete nos encontramos que tras la donación del señorío se produce
la revuelta mudéjar
de
1490 y ello permitió anular las Capitulaciones de forma
poco clara, las tierras de cultivo intensivo que eran de propiedad de los mudéjares
pasaron al cardenal y así perdieron los naturales sus haciendas. Cuando volvieron
los mudéjares reciben las heredades a perpetuidad pero se les prohíbe la
enajenación aunque en el sistema rentista
se
sigue el régimen y la tradición
musulmana. Sin embargo vemos como otros grupos que no salieron si eran
auténticos dueños por herencia de sus padres. En general los Mendoza fueron
acaparando gran cantidad
de
tierras
de
los habices , sublevados , usurpaciones
de
los fallecidos, los que no podían pagar las rentas, etc., en definitiva la cuestión
estaba poco clara en tierras de baldíos y montes y encontramo s abundantes
enfrentamientos. En lo jurisdiccional-administrativo y en lo judicial los señores
pasaron por dos etapas distintas que dividen las capitulaciones
de
1501
donde
desaparecen las singularidades jurídicas de los musulmanes y son equiparados
a los otros súbditos cristianos.
La
justicia busca argumentos para realizar sus
acciones y tanto los marqueses como sus representantes la llevaron a cabo
siempre luchando por sus intereses propios.
El gobernador vive en el castillo ayudado por un oficial de escribanía,
alguacil mayor, mayordomos, ayudantes y recaudadores. Algunas familias
moriscas ocuparon cargos que se transmiten de padres a hijos. Todos estos
cargos cobraban en especie sus respectivos sueldos.
Para analizar las rentas y los impuestos del Cenete tenemos que tener
presente lo que se denominan rentas del patrimonio señorial: tierras
de
vega o
ALDEIRE
EN
UN
DOCUMENTO ÁRABE: POBLACIÓN Y AGRICULTURA
llS
riego intensivo, habices, derechos sobre bienes abandonados, partidas de árboles
no
adscritos al suelo que los sustenta, hornos
de
habices, minas
de
Alquife,
fundiciones de hierro en Jerez y Lugros, edificios de servicio público, baños,
aguas de riego como las de Cogollos, montes y baldíos, etc.
Los habices fueron donados al señor aunque los siguieron teniendo
algunos personajes musulmanes,
en
1515 ya
detentan
Jos
Mendoza
su
explotación y
en
1547 la corona da autorización
por
escrito para que los
arrienden, rentabilizan 1.800 ducados lo que representa la décima parte del
total de rentas pagadas por los vasallos en el señorío, la extensión
de
tierras de
habices supone el
8'64%
de
las de la comarca con una superficie de 19.600
marjales de vega y 6.900
de
viñas. Hay que añadir a esto 104 ' 5 onzas de cria
de
seda de habices sobre los que se pagaba la décima de habices si se traspasan
de
unas manos a otras, esto se conoce también como el laudemio, cuyo porcentaje
varia de unos años a otros. Tras la expulsión de los moriscos y la repoblación la
titularidad sobre estos bienes se presenta confusa, pues la normativa lleva a
dejar los habices sin repartir pero también se dice que las fincas arrendadas
bajo el régimen
de
censo perpetuo eran confiscadas por la corona aunque el
canón lo perciba el propietario directo. La Hacienda sabemos que eludió el
pago de todo esto y en el Cenete se va a producir
un
pleito el 9 de abril
de
1582
para que la corona entregue las cantidades debidas desde 1568, en 1630 los
propietarios del señorío argumentan que se les deben más
de
70.000 ducados a
razón de 400.000 maravedíes anuales.
En los montes vemos utilización conjunta entre el señor y los lugareños.
En
los baldíos se hicieron eventuales roturaciones pero solo se puede sembrar
la misma tierra 2 años seguidos para evitar derechos sobre estas heredades.
Los señores pusieron la denominada renta del campo sobre los animales de
labor siendo corriente la entrega
de
2'5
fanegas por las bestias mayores y de
1'5 fanegas por las menores. Esta renta sustituye al diezmo del terrazgo
por
estas labores nuevas.
Otras rentas que impone el señor son penas
de
cámara y otras
por
amancebamiento, juego, robo
de
armas, violación de derechos, insultos,
...
Las rentas ordinarias entregadas por
Jos
moriscos van a quedar incluidas
dentro del denominado magram, esta nueva renta que vemos perfectamente
consolidada en 1515 va a desaparecer en 1568 con la expulsión de la comunidad
morisca de estas tierras del Cenete. Es
un
censo sobre los bienes raíces y se le
conoce también como la renta
de
los 10.000 ducados, sustituye a los diezmos y
alcabalas, y tiene la particularidad de hacerse por encabezamiento mediante la
iguala de todos los súbditos. El magran sustituye varias rentas que suponían el
pago de 125.000 pesantes o 10.000 ducados: diezmos
de
semillas, pan, trigo,
cebada , panizo , alcandia, habas y otras semillas. Diezmos del ganado, borricos ,
116 Manuel Espinar Moreno
potros, muletos, pollos y palominos. Diezmo
de
Ja
uva, nueces, castañas y
otros frutos. Diezmo de la seda, lino , hortalizas, linaza, miel, cera y alcaceres.
Y por último todas las alcabalas.
Los diezmos pasan a los señores y estos pagarán
al
clero de la comarca.
En otros lugares son de la corona para paliar los enormes gastos realizados en
la conquista del reino granadino. El magram se entregaba por tercias en abril,
agosto y diciembre. Las demoras se castigaban con el doble
de
la cantidad y no
quedaban excluidos de su pago aunque existieran calamidades o casos fortuitos
igual que los señores tampoco podían hacer descuentos sobre tales rentas.
Para hacer el encabezamiento de estas rentas se nombraron tasadores
que catastraron los bienes y heredades cuyo trabajo quedó plasmado por escrito
en los denominados Empadronamientos moriscos de 1549-1550. Los cobradores
reciben 1 maravedí más por cada pesante para pagar los trabajos. Si alguno
abandonaba los bienes estos se denominan haciendas caídas y el señor puede
entregarlas a otro de los vecinos, también conocemos casos de huérfanos que
no podían cultivar las tierras y las perdían, pero todo ello a partir de 1535
quedó fijado entre ambas partes. En el Magram de 1549-1550 se especifica
detalladamente que:
1.
Se realizaría un inventario de los bienes especificando
el valor y la renta que debía de cotizar y 2. Derrama del impuesto de acuerdo a
un índice de proporcionalidad que era 1 pesante por cada ducado.
Traducidos los impuestos moriscos del Cenete a la realidad les suponía
a los vasallos la entrega del
7'99%
del valor de la hacienda lo que hace que
cada 12 años entregaban lo que valía el bien sobre el que tributaban.
Estos impuestos van a desaparecer con la salida de los moriscos aunque
la casa señorial intentó mantenerlos con los repobladores pero las leyes,
pragmáticas e instrucciones dadas por la corona modificó los planes de los
señores.
o
LIBRO
DEL
EMPADRONJ\MIENTO
DE
BIENES
MORistos
DEL
AÑO
1550
Las diversas filigranas caligráficas
y dibujos que acompañan al texto han sido tomadas
del manuscrito original o elaboradas
por
el diseñador gráfico
José Miguel Fuentes Martín,
al cual queremos agradecer su colaboración.
[Document text truncated for crawler view.]