Idea sucinta físico-química sobre la infección y desinfección, acompañada de la fabricación y propiedades generales de los cloritos impropiamente llamados cloruros / por Francisco Montélls y Nadal...
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IDEA SUCINTA JO,'/ r e & c T i^ecciovu; y Gdeóiu^eccioiu, f acompañada déla fabricación y propiedades generales de lus Cloritos, impropiamente llamados Cloruros. POR [ & ra n c & /c o y . £?& a c/cc/? c&tíe&rático í>e titímica d^í'icn&a ¿ fas %rt($ íí ($U 3w»¡j»í«tf, tj Sócio £>í turnas í&cn&ímws. POR LA V IU D A D E M O R E N O É H IJO S. calle de Libreros n.° ¡ y a. /*'a.'». mm/m mmm -i 83 k .
aiDiil i iw t a FÍSICO-QUÍMICA Jo/'>'(¡ /artCom^Sítñrtba Ctf « jx fr a c x c to tw aj/ jjt/optedad&s rjeiteí'íxftM De>> íec'O cíottlod j iutp‘to p la iiteu lí'ív X iu a c)oA c fo tu to ó . <PO$£ D. FRANCISCO MONTELLS Y NADAL,' 'ítf¿co c/c JQ/jmj/icm c?/¿/ccac/ci c¿ /cl*j íí/ií-i (/,: cj/ci y - ocio c/e -vafifíj is'éc<2e/eMU(!<f-
a s í a . 3 i ® i » a & FISICOQUIMICA ¿ o / r e fá ^ t t f í m o t t $ ^ p c s m f í c w i t , rtcom^afitiba t>í U\ * l lx f m c x c u u u , <ij' j 3t?opteDctc>a) cjeuetocC eó d e j foc'CJ cfotilo d j luiptoptixuim te^ (/laiiuxdoó c fo t u t o ó . «?tí} 3 í D. FRANCISCO MONTELLS Y NABAL,’ V/// 6'(7 c/c t^sUM 7HCÍ{ (j ^¿/¿cc¿¿/ci CC / c¿d (l/'/t-'J (/,: fj/a. y . ¿y'jcio e/e itai'ictJ isécac/eiíU(t<fti? Ítí S2ntí>rt í>t¡ Í^oríno < í 3 >.ij<'Sj ®ttííí ®ií»W<)s. 4 83
D ic e Buchan, que la precaución de todas las cosas que facilitan estenderse la infección, será de mucha impor tancia para precaver enfermedades; que casi todas en algún modo son contagiosas. Si bien observamos que unas proposiciones de tanta consideración, sentadas por uno de los mas famosos médicos ingleses, se hayan tenido en tan poca consideración, creo que sera'menester atribuir lo á que aun no se han fijado las ideas sobre lo que es infección ni lo que es contagio , ni se han esplicado sus causas, por ecsigir esto un fondo de conocimientos que hasta ahora no podían reunirse» El hombre, impelido por una inclinación natural, procura desentenderse de todo lo que no puede fácilmente penetrar y corregir, y de esto dimana por qué aun no se conoce lo que es infección. Es claro que no entendiéndose, debe siempre procederse
con desconfianza en buscar medios de destruirla y preca verse de ella; y si algo se ha aventurado, habia de ser fluctuando entre conjeturas tan vagas como inciertas: y si no, díganlo los escritos de Paris, deM oscow y otras par tes; como también los medios desinfectantes que se han usado en Sevilla, Málaga y otros puntos que han sido in vadidos por el cólera-morbo. La transmisión de enfermedades ha sido conjeturada por muchos sabios, diciendo unos que consiste en una atmósfera especial, otros en una electricidad atmosférica, otros en unos insectos invisibles, otros en unos vapores minerales, otros en una cierta constitución de la atmós fera que no definen, otros en meteoros acuosos é ignífe ros, y otros en otras causas á cual mas gratuitas ó insig nificantes, ó indignas de proferirse en nuestros tiempos; pero lo mas cierto es que aquellos sabios mas distingui dos dicen que es de:conocido, y algunos aseguran que nunca podrá saberse. Si una plaga mortífera nos enviste, buscamos un es tremo opuesto, nos atribulamos, y en este estado no acer tamos ni discurrimos: calma la causa que produce tales resultados, y entonces por lo regular descansarnos en su
olvido. En este estado de cosas pasamos de unos males á otros, mientras que una atmósfera destructora de la hu manidad se pasea por el Orbe, que no podria haber cor rido con mas desenfreno libertad al principio de la ciencia. Bajo este supuesto, el mejor bien que á mi mo do de ver se puede hacer es: juntar con empeño y fran queza las luces de las ciencias hermanas y aucsiliares de la medicina, y procurar aclarar una de sus partes mas esenciales, antes que nuevas catástrofes vengan á turbar la tranquilidad y sociego de que por la divina misericor dia estamos gozando. Por consiguiente, guiado por el deseo de servir á mis semejantes, y fiado mas bien en la' indulgencia , que te miendo la severa crítica de mis cortas fuerzas, daré una idea de lo que es infección, y ¡os medios que me pare cerán mas á propósito para cortarla ó destruirla. In f e c c i ó n . La palabra infección ha estado en diferen tes tiempos sujeta á diferentes significados. Si ha sido mi rada como sinónima de contagio, se ha definido por la transmisión de una enfermedad por contacto ó por mias mas: esta transmisión fué dividida en inmediata ó viva, es decir, que se propaga por contacto, y á la que algunos
graciones de pólvora, así seca como humedecida con ví~ íMgre, alcohol &c. ni la pretendida q u e m a de lo que han llevado ó tocado enfermos, n i l o s zahumerios de vinagre,, azúcar, nebrina, y plantas aromáticas, ni el vinagre de los cuatro ladrones*, ni la cal y demas álcalis, ni los áci dos minerales, ni el cloro y sus. compuestos, son útiles, por sí solos, sino en algún caso* particular, y nunca su ficiente ninguno de ellos para u s a r l e en todos los casos. De aquí se infiere que los. desinfectantes vanarán te gua la infección sea o no contagiosa, y según las cuali dades délas cosas infectadas; y como éstas sean muchas,, muchos deben ser los desinfectantes. Como el hombre ja más llegará á la cumbre del saber, no podrá hacer otra; cosa en los diferentes periodos de su vida, que aprove char con. ánsia y despreocupación todos los conocimien tos. adquiridos hasta, entoncespara aplicarlos atan impor tante ramo , sin dejar de estar siempre dispuesto, á aban donarlo que una. v.ez. ha admitido, y adoptar un medio. mejor.. Espondré en primer lugar trescompuestos desinfec tantes-, propuestospor el célebre profesor de química; el Dr.. D. José Antonio. JBalcells,, cuyos, acreditados conocí-
= T 3 = mientos me inspiran la mayor confianza, y por lo qne la esperiencia lia demostrado, no dudo del buen écsito que íian de producir en las actuales circunstancias. DESINFECCION DE SÓLIDOS NO COMESTIBLES, y que sin inconveniente pueden mojarse .. El modo propuesto por este sabio Profesor para' des infectar estaclase de cuerpos , consiste en preparar un sobre-nitrato de mercurio líquido , disolviendo una. par te de mercurio en dos de ácido nítrico (agua fuerte ) T es tendiéndose esto desde 6o -á 3.00 vecessi*pesodeagua,y con ello se mojará el cuerpo contaminado ,. quedando á dis posición deL Químico variar la proporcion del agua eutie los indicados límites, segúnsean los cuerpos que deben soportar la acción' corrosiva del sobre-nitrato. Despnes.de enjuto el cuerpo, o poco antes de serlo completamente si es muy delicado, se clorurará r ya sea remojándolo con ácido hidroclorico estendido de 60 á 300. vecessu peso de agua según lo hubiere sido ef nitratoácido del primer baño , 0 ya fumigándolo por mas o-me nos tiempo en un cuarto d e a una caja cerrada, si puede serio, con gas hiJroclórico, el cual es mu-y fácil de obtenei echando-sobre sal común molida (cloruro de'sodio)
des tercios de su peso de ácido sulfúrico concentrado; procurando que mas bien esceda que no escasee dicho g a s, para convertir en cloruro todo el mercurio fijado en el cuerpo, y que de consiguiente, por cada onza de sobrenitrato de mercurio líquido invertido en la primera c peracion , se emplee en la fumigación mas de media onza de sal común. Desinfectados ya los cuerpos, si se les quiere limpiar de los desinfectantes, cuyo esceso puede haber quedado en su superficie y perjudicarles, selabarán con agua sola; pero deben haber pasado veinticuatro horas de la última operacion, á fin de que los desinfectantes hayan tenido tiempo de obrar. Los médicos, los enfermeros, &c. que hayan tocado un cuerpo contagioso, podrán labarse en seguida las ma nos : i? con sobrenitrato de mercurio estendido en 6o veces su peso de agua. 2? con ácido hidroelórico igualmen te estendido; y 3? con agua enjugarse inmediatamente. DESINFECCION DEL AIRE Ó DE SÓLIDOS NO comestibles , que por su delicadeza ú otras causas no pue den mojarse. Se les hará recibir el humo desprendido por la com-
== 15 = bastión del siguiente Fumigatorio arsénico mercurial: Tómese.... Nitrato de potasa ............................... 24 partes. Ácido arsenioso ( arsénico blanco ) .. 8 . Sulfuro de arsénico ( rejalgar) ........ .5. Azufre sublimado.............................. 4. Deuto cloruro de mercurio ( sublima do corrosivo) .............................. 2. despues de pulverizadas separadamente, mézclense bien los cuatro primeros, y al fin añádase el quinto, el cual conviene que no mezcle mucho, particularmente si el fu migatorio no hubiese de emplearse dentro de unos quin ce dias; y repóngase en frascos que han de quedar bien tapados, llenos, y que si son de vidrio han de estar res guardados de la luz. En defecto de rejalgar, que siempre es mejor para quemar, puede tomarse el oropimente (sulfuro arsenioso); pero en este caso se tomarán seis partes y de azufre solo tres. Si se opera en grande y las circunstancias lo permi ten , se pon irá el fumigatorio en un papel sobre un monton de fagina, ó de virutas de madera ó de otro combus tible equivalente, dentro del recinto infectado, y se en cenderá por la parte inferior: luego, ó antes que el fue
go haya llegado á los polvos, se saldrán las personas pa ra . c e r r a r inmediatamente, y cuanto sea posible, todas las aberturas, que no se volverán á abrir hasta pasadas dos horas á lo menos, en que se harán ventilar bien. Una on za del fumigatorio bastará ordinariamente para desinfec tar un espacio d e * 2 5 varas cúbicas, como es^un cubo de 5 varas, aunque esté muy ocupado, pudiéndose en consecuencia disminuir su cantidad á medida que este mas desocupado, hasta el estremo de no emplearse mas que media onza cuando no hubiere sino aire y paredes. Se tomarán todas las precauciones, encaso de haber ro p as ó cosas combustibles en la pieza, porque no llegue aellas el incendio. La fagina, sobre cuyo monton encen dido se hace quemar el fumigatorio, es muy útil para que el calor de ella volatilice en lo posible el arsénico y el m ercurio, que quedarían unidos en gran parte a la po tasa en un residuo fijo del fumigatorio, si éste deflagrase solo. Si por falta de local, ó por r i e s g o de inflamarse loque se ha de desinfectar, ó por algún otro inconveniente no se pudiese emplear fagina ó combustible de llam a, se podrá hacer servir una hornilla honda con unas cuantas ascuas dentro, de modo que no puedan saltar chispas a = \6—
fuera. De un modo ú otro siempre es conveniente que de bajo del fumigatorio haya fuego, porque no deflagraría sino con mucha dificultad por la sola acción de tocarle con un cuerpo encendido, á no ser que se hubiese omitido en su composicion el ácido arsenioso; pues que entónces al contrario, aunque solo, quemaría con una luz vivísi ma parecida á la del fuego índico ; mas sin humo, que es lo que se necesita, seria escaso y poco desinfectante; por que el arsénico del sulfuro, supliendo la falta del ácido arsenioso, se combinaría en estado de ácido arsénico, con la base del nitro, y quedaría inútilmente en el residuo sólido de la combusíion. Para que se consiga el mejor efecto de la fumigación, deberán estar bien estendidas las ropas, desparpajadas las ojas de los libros, cuadernos, &c. y distribuido todo de manera que presente la mayor superficie posible. Si los cuerpos contaminados fuesen cartas ó pliegos obligados del secreto, se picarán y se les harán cortadu ras en varias direcciones; y su fumigación, igualmente que la de cualesquiera otras cosas pequeñas, y de que no haya mucho número para ocupar un cuarto, se podrá ha cer en una caja partida en dos gavetas ó casillas orizon3
tales, de las cuales h superior tendrá por fondo un en rejado ó red de alambre, y será destinada para contener los obgetos contaminados, y la inferior tendrá en el fon do algunos agujeros para que el aire llegue á uno <5 mas braserillos que hay dentro llenos de ascuas, sobre las cuales se habrá puesto una cantidad proporcionada de fu migatorio, distribuido en papeliíos de una ó dos dracmaS Cada uno, para que nunca sea tal su cantidad que la lla ma llegue al enrejado de arriba. Será bueno que dichos papelitos esten cerrados y algo humedecidos, para que ios polvos no se enciendan inmediatamente ó antes de cer rarse la caja: ésta se cerrará de modo que el humo de dentro no se disipe notablemente por fuera, sinembargo que ha de quedar algo de la abertura para la circulación del aire ; y no se volverá á abrir hasta pasadas dos horas, como cuando se hace la combustión sobre fagina. Al sa car las cartas, ó lo que haya en la primera gaveta ,se sa" cudirán si tienen encima algo de polvo sublimado, como suele suceder; y lo mismo se observará con los obgetos desinfectados en grande. Desinfección de vivientes y de sólidos comestibles. Se pondrá á evaporar en el mismo establo, almacén,
= i 9 = despensa, cocina, caja ó pieza en que se hallaren los obgetos infestados, la siguiente solucion oleosa alcanforada : Tómese.... De alcanfor......................................... i parte. Aceite volátil de trementina ( aguarás) ........................................... 8. De tomillo .......................................... i. Espireumáíico de enebro ................... i. pulverizado previamente el alcanfor, mediante la irroracion del alcohol, se disolverá inmediatamente en el acei te de trementina, y en fin , se le mezclarán los dos últi mos aceites. Esta solucion se guardará en vasos bien tapados, y cuando haya de servir se revolverá y distribuirá en pla tos , á razón de una onza cada uno, los que si han de ser muchos para una misma operacion, se pondrán tan apar tados y bien repartidos como se pueda; y si no hay ani males se cerrará el cuarto para no volverlo á abrir, si no es preciso, hasta que se considere poder estar ya evapo rada la disolución enteramente, ó á lo menos reducida á un residuo espeso é inodoro de — respecto de su volúmen primitivo todo lo mas, y si no lo está se volverá í cerrar hasta que lo esté; loqueecsige mas ó menos tiem
po, según la esíension y materia de los platos, la tempe ratura, humedad, ventilación y capacidad del lo cal& c.; paia cada 12$ varas cúbicas ha de haber de dos á cua tro platos según las piezas esten, poco ocupadas ó mu cho , 6 según el número y superficie de las cosas que ha ya para desinfectar. Si la desinfección urgiese, se pondrá fuego suave de bajo de los platos, mediando si se quiere un baño de are na, y entonces la solucion está evaporada en pocas ho ras : si no lleva prisa, podrá dejarse evaporar espontánea mente : duraia ocho o mas dias, según las circunstancias ai liba dichas; en este caso también se podrá estender la solucion por el suelo, bien que entonces convendría echar algún poco mas de solucion alcanforada, mayormente si hubiese animales que desinfectar, pues entonces, no pudiendo estar ellos enteramente cerrados, tendria que despreciarse una porcion de vapor por las aberturas que darían circulación al aire. Desinfección por el cloro y los cloritos. El cloro y los cloritos se usan como desinfectantes pa ra gases o solidos cuando la infección no procede de enfeimedad contagiosa, sino de fermentación pútrida en ge-
neral, ya sea de animales, ya de vegetales. Como la des infección por un cloriío está fundada en la tendencia que tiene el cloro, á pasar al estado gaseoso, y por consi guiente á un desprendimiento continuo y lento del cloro, es claro que si la pieza que ha de desinfectarse es gran de y alta de techo, y mas si puede fumigarse estando in habitada, se podrá usar directamente del gas cloro po niendo en una cazuela de buen barro una mezcla de cua tro partes de sal común y una de perocsidode manganes a , molidos y bien mezclados, y echarles encima dos de ácido sulfúrico á 66? estendido con 2 de agua, y menear el todo con una espátula de vidrio. Una vez empezada la reacción química se saldrán las personas del aposento, se cerrarán las aberturas, y no se volverá á abrir hasta pa sadas 24 horas, en el que solo entrará el individuo á cu yo cargo estará la operacion para ayudar la acción quí mica por medio del calor, poniendo la cazuela sobre un baño de arena, y el todo en una hornilla con algunas as cuas cubiertas de ceniza para que se mantenga sin sufo carse, se complétela descomposición, y pasadas 24 ho ras se abrirá y hará ventilar. Si la desinfección urgiese, se abreviará calentando la mezcla desde el principio;pe-
E l ácido carbónico se encuentra apropiado para des componer los cloritos, cuando ván mezclados de cloru ro , y en esto esta' fundada la operacion del blanqueo por el cloruro de cal del comercio, el desinfectar una atmós fera, y otros varios usos. La esperiencia ha demostrado que la disolución conocida con el nombre de cloruro de cal (mezcla de clorito de cal y cloruro de calcio) es in capaz de alterar los colores vegetales, por mas fugaces que sean, mientras este' privada del contacto del aire; pe ro si la acción química es ayudada por el concurso de este fluido, ó mejor del ácido carbónico que contiene, entonces goza de la propiedad de destruir aquellos que se conocen por mas sólidos , tales como el encarnado de Andrinópolis, el azul de Tina &c. Para concebir la ac ción del ácido carbónico sobre la mezcla de cloruro y clorito de ócsido de calcio, no debe perderse de vista la que ejerce el ácido cloroso sobre los mismos cloruros. En efecto , no bien el ácido cloroso se encuentra en libertad, cuando el metal del cloruro se ampara de su ocsígeno, se desprende el cloro, y la base del clorato pasa al estado de bi-carbonato. Si la mezcla se encuentra en presencia de alguna materia orgánica , la acción se efectúa con mu-
- 2 9 = cha mas energía , porque el cloro en vez de desprender se, pasa al estado de ácido hidro-clórico; e'ste obra so bre el clorito restante, y de aquí resulta una nueva do sis de cloro, que, pasando al estado de ácido hidro-cló rico, descompone otra nueva porcion de clorito, y así sucesivamente hasta conseguir una completa transforma ción del clorito á bi-carbonato. Cuando un clorito se sujeta á la acción de uno de los ácidos sulfúrico, nítrico ó fosfórico, el ácido cloroso se presentará aislado, y en razón de su poca estabilidad se rá descompuesto con prontitud. Un clorito será descompuesto si se espone á la acción de los ácidos sulfuroso, fosforoso & c .: en este caso el ocsígeno del ácido cloroso, como también el del dcsido, se combinarán con el ácido empleado, pasará al estado de ácido sulfúrico, fosfórico & c ., y el clorito quedará transformado en cloruro. Fácil será comprender la acción que ejercerán los ácidos hidro-sulfárico, hidroclórico, hidrobrómico & c ., porque no solo descompondrán el cíorito en razón de su energía, sino que también esperimentarán una verdadera descomposición; el ocsígeno que contiene el clorito, combinándose con el hidrogeno del
hidrácido, formarán agua, el cloriío quedará transfor mado en cloruro, y el azufre, bromo, iodo &c. queda rán aislados. El ácido hidro-clprico, en razón de su comp o s ic io n , dará ocsígeno, agua, y an desprendimiento de cloro. La esperiencia parece demostrar, que para que un clorito tenga acción sobre una materia colorante vegetal, se debe encontrar al estado ácido , porque en este estado el ácido cloroso obrará no solo por su cloro, sino tam bién por su ocsígeno; éste, amparándose á la vez de una parte de su carbono y de su hidrógeno, la cambiará com pletamente de naturaleza. Preparación del cloruro de cal del comercio. Siempre que se pone en contacto el hidrato de cal con el cloro á la temperatura ordinaria, se formará un compuesto de cloruro de cakio y de clorito de cal: la operación no presenta dificultad si el hidrato está desleí do en el agua, pero el producto será intransportable: mas si al contrario, se fabrica al estado sólido, podrá elevar se la temperatura , y originar grandes pérdidas; por con siguiente, será menester dar al aparato cierta disposición que no solamente consérvala materia á una temperatura
= 31 = baja, sino que también se puede renovar la superficie del hidrato calizo, sin que se establezca presión alguna. E l aparato que M. Tennat emplea para este efecto, •consiste en una caldera destinada para la preparación del cloro», y una caja de ladrillos, cuya figura es la de un pafalelo-pipedo, en la que debe efectuarse la combinación. La caldera hecha de plomo, cuya figura representa la de un esferoide, tiene en su parte superior cuatro agujeros; uno de ellos, colocado en el centro, tiene dos barillas de hierro en forma de cruz, y está destinado á facilitar por la agitación el contacto de las sustancias: otro estí destinado para introducir la mezcla que por su reacción debe dar el gas cloro: otro en forma de S sirve para ver ter el ácido sulfúrico debilitado; y por fin en el otro se adapta un tubo conductor que conduce el gas en la caja. E l Químico, á cuyo cargo estará la operacion, tendrá gran cuidado que el gas no tenga otra salida que la del tubo; lo que conseguirá tapando las aberturas interceptadas entre el tapón y la tubulura con un betún forma do con clara de huevo y cal. Concluida la operacion, se sacará el residuo por un tubo colocado á la parte inferior de la caldera. Si en vez de calentar el todo con el calor
directo, se trata de emplear el vapor acuoso, se coloca ra' la caldera hasta la mitad dentro de otra de mayor diá metro, recibiendoel vapor por medio de un tubo. E l cloro es conducido á la caja por el tubo de plo mo destinado al intento: esta caja, construida de ladri llos, estará repartida en cuatro divisiones, para que en caso necesario pueda recibir el cloro que se desprende de cuatro calderas diferentes. En el fondo hay una capa de cal hidratada de unas cuatro á seis pulgadas, la que se agita de cuando en cuando por medio de unos palos, puestos á unos agujeros practicados como al tercio de su altura; concluida la operacion se saca el producto por una puertecilia hecha á cada una de las divisiones. Las dimensiones del aparato permiten en diferentes ocasiones introducir hasta la cantidad de doscientas libras de perócsido de manganeso, con su correspondiente áci do sulfúrico y demás materias, como á su tiempo se verá, en una sola caldera de plomo. En algunas fábricas usan de un aparato que solo se diferencia en unos vasos de barro de figura cónica, co mo las fuentes económicas, en los que se coloca la cal. Concluida la operacion , se toma el cono y se pone al re-
ves; el cloruro que se ha trabado en masa se separa con facilidad de un esceso de cal que aun ha quedado pul verulenta. Parece que el verdadero procedimiento de la fabricación del cloruro de cal del comercio, que se sigue en Dienze, es aun desconocido. Se pretende que los fa bricantes mezclan á la cal un 15 por 100 de cloruro de sodio para darle mas poder absorvente; á mí me parece que no solamente harán esta 2dicion , sino que también estudiarán la naturaleza de la c a l, y preferirán aquella que no contenga magnesia. En efecto, presenta la natu raleza con grande abundancia la dolomina ó carbonato de caí y de magnesia, compuesto de Acido carbónico................ 47. C al ........................................ 31. Magnesia............ . ............... 32. 100. de cuya composicion deriva la siguiente formula. Ca C 2 -¡~ M C 2 y cuya gravedad específica es de 2,8 á 2 ,10 . Este mineral se encuentra en los terrenos antiguos, formando poderosas capas intercaladas con rocús serpentinosas, y algunas veces en montanas aisladas; entonces pertenece á las variedades qué los mineralogistas conocen con el nombre de saccaroi.le granujiento, de una débil 5 Carbonato de cal ............. 54. Caibonal» de magnesia.. 46. 100.
- 3 4 = consistencia, y acompañado algunas veces de sustancias diseminadas como el mica, la turmalina, el carbonato de cal ordinario, los sulfuros de antimonio, de arsénico, de zinc &c. como se puede observar en el que se encuentra alrededor de Saint Gothard en los Alpes. Ecsisteen ma sas considerables en los terrenos secundarios. Estas sales magnesianas, que pertenecen á una segunda formación, están compuestas de una multitud de pequeños cristales muy brillantes, que dan á la masa una estructura muy fina y un esplendor particular. E l cloruro al estado seco siempre contiene un esceso de cal muy considerable; de modo que para conseguir una disolución suficientemente concentrada, se tiene que tratar diferentes cantidades de cloruro poruña misma can tidad de agua, y á pesar de esto las disoluciones que se obtienen son mucho mas débiles que el cloruro prepara do por la via húmeda. Si se trata de obtenerlo en pequeño, se operará por via húmeda, y el aparato consistirá en una hornilla, un baño de arena, una redoma en la qne se introducirá la mezcla apropiada para la obtencion del cloro, un tubo conductor bi-curvado , y un recipiente, en el que habrá
= 3 S = la leche de cal. Se colocará la redoma sobre el baño de arena, y el todo sobre la hornilla; se pondrá en comu nicación la redoma con el recipiente por medio del tubo conductor; se cuidará escrupulosamente que la tubulura de la botella esté bien tapada, lo que se conseguirá ha ciendo pasar el tubo por un tapón de corcho,, y envol viéndolo con un lienzo empapado con clara de huevo y cal; la parte del tubo que esté en comunicación con la botella, debe ser la mas corta, y solo ha de estar sumer gida una pulgada , mientras que se hará de modo que la otra sumerja hasta cosa de la mitad del líquido que con tenga el recipiente. Dispuesto todo del modo que acabo de indicar, se elevará por grados Ja temperatura, hasta que la mezcla introducida en la redoma hierva con mucha lentitud, y se continuará el desprendimiento hasta que el cloruro ob tenido señale 6 ó 7° del areómetro de Beaummé, ó bien hasta que un volumen de este cuerpo tenga la propiedad de destruir 50 ó 60 volúmenes de sulfato de índigo. El} el caso de cesar el desprendimiento de cloro, y el cloru ro no señalase los grados indicados, se sacará el residuo y se reemplazará por una nueva porcion de mezcla, que
= 3 6 = por su reacción química produzca el cloro; y si al con trario, el cloruro que se busca representase los grados ar riba espresados, y aun continuase el desprendimiento de cloro, se sacará el cloruro y se reemplazará por otra can tidad de leche de cal. FABRICACION D EL CLORITO DE SOSA Y DE Potasa , ó licor de La barraque y agita de jabela. El aparato que deberá emplearse para la fabricación de estos cloritos será el de W oolp ( * ) , que consiste en lo siguiente: una retorta o matrás de cristal, en el que se habrá introducido la mezcla apropiada para la obten ción del cloro; éste, colocado sobre un baño de arena, y el todo sobre una hornilla ordinaria , un tubo conduc tor (que recomiendo á los particulares quesea de W elter) que pondrá en comunicación la retorta ó matrás con la primera tubulura de un frasco tritubulado; en la segun da tubulura habrá un tubo recto, llamado de seguridad, y en la tercera ó última otro tubo que pondrá en comu- ( * ) Debo arlvcrlir, que no encontrándose frascos apropiados para pod er montar el indicado aparato con todo el orden que ecsig e , me lie valido de jarras, á cuya tapadera lie abierto tres aguje ros : uno para recibir el tubo conductor ; otro para el tubo de se guridad , y el último p.onia en comunicación la primera con la
nicacion este primer frasco con otro segundo, y así su cesivamente se podrá montar un aparato de tres ó mas frascos. La parte del tubo que sumerge al primer frasco por la primera tubulura debe estar introducida en el lí quido hasta cosa de la mitad; los tubos que conducen el gas desde el primer frasco al segundo, y desde éste al tercero &c. estarán dispuestos de tal manera que la bran ca que comunica con la tercera tubulura del frasco, es té introducida solo media pulgada, y la parte del tubo que se introduce en el segundo esté sumergida en el lí quido , y los tubos de seguridad solo sumergirán unas tres <5 cuatro líneas: debe cuidar con esmero el operario á cuyo cargo esté la operacion, que todas lastubuluras esten bien tapadas, y que el gas no tenga otra salida que la que se le ha dejado por los tubos conductores ; lo que conse guirá envolviendo los tapones con un lienzo empapado con clara de huevo y cal. Será muy conveniente que los frascos estén sumergidos en barreños medio llenos de agua á fin de que se mantengan á una temperatura baja. La disolución del carbonato de sosa ( * ) debe colo- ( * ) Podrá «tablearse , presentando mayores resultados , la legia de Jaboneros , por ser el ócsido de sodio , mas ó menos pu ro , d isuclto en -el a¿ua. = 3 7 -