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MEAH, SECCIÓN ÁRABE-ISLAM [ISSN 1696-5868, e-ISSN 2341-0906] 71 (2022), 3-33 EL CONJUNTO ARQUITECTÓNICO DE IBN ṢĀLIḤ EN MARRAKECH (SIGLOS XIV-XX) The architectural ensemble of Ibn Ṣāliḥ in Marrakech (fourteenthtwentieth centuries) Iñigo ALMELA y Samir AIT OUMGHAR [email protected]m y samiraitoumg[email protected] Museum für Islamische Kunst (Berlín) y Universidad Cadi Ayyad, Marrakech Recibido: 25/02/2021 Aceptado: 15/07/2021 DOI: https://doi.org/10.30827/meaharabe.v71.18510 Resumen: Dentro de la medina de Marrakech se halla el complejo de Ibn Ṣāliḥ, un conjunto arquitectónico que destaca por englobar varias edificaciones de diversas funciones. No obstante, y a pesar de su singularidad, todas las aproximaciones hasta el momento se han limitado a documentar de manera superficial las estructuras más monumentales, la mezquita y su alminar, obviando su conformación como un complejo socio-religioso que se relaciona intensamente con el tejido urbano. Este trabajo persigue avanzar en el conocimiento del conjunto y contribuir en su consideración dentro de la arquitectura religiosa del Occidente islámico, tanto por las características propias de sus estructuras, como por constituir una transición entre el modelo de mezquita almohade y saadí en Marrakech. Asimismo, el periodo meriní en esta ciudad es todavía una etapa muy nebulosa que se ha estimado como decadente en ocasiones, por lo que una mejor contextualización del oratorio y su alminar podrían arrojar algo de luz sobre este capítulo. Para tal fin, se ha realizado una revisión historiográfica, un levantamiento arquitectónico y un análisis preliminar que permita progresar en la comprensión de su evolución desde el siglo XIV. Abstract: Located in the medina of Marrakech, the architectural complex of Ibn Ṣāliḥ is remarkable for having various buildings with different functions. However, despite its singularity, studies to date have done little more than document its most monumental structures (the mosque and minaret) in a superficial manner and have not explored the ensemble of buildings as a socio-religious complex very closely linked to the urban fabric. This paper seeks to deepen knowledge about the ensemble and contribute to its consideration within the field of religious architecture of the Islamic West, due to the characteristics of the buildings and also because the complex constitutes a transition between the Almohad and Marinid mosque model. In the history of Marrakech the Marinid period remains very nebulous and at times has been deemed a period of decline; a more complete contextualization of the mosque and its minaret may shed light on this chapter of history. To this end, the article includes a historiographical review, architectural survey drawings and a preliminary analysis to facilitate a better understanding of the ensemble’s evolution since the fourteenth century. Palabras clave: Arquitectura islámica. Mezquita. Meriní. Urbanismo islámico. Marruecos. Key words: Islamic architecture. Mosque. Marinid. Islamic urbanism. Morocco.
IÑIGO ALMELA Y SAMIR AIT OUMGHAR MEAH, SECCIÓN ÁRABE-ISLAM [ISSN 1696-5868, e-ISSN 2341-0906] 71 (2022), 3-33 4 1. INTRODUCCIÓN La ciudad de Marrakech fue desde su fundación una de las grandes capitales del Occidente islámico, sin embargo, su capitalidad decayó con el colapso del imperio almohade y no se recuperó hasta el siglo XVI. Dentro de este intervalo de tiempo y más concretamente durante el periodo meriní, son muy pocas las manifestaciones arquitectónicas que se conocen en la ciudad, lo que se ha achacado tradicionalmente a la débil presencia de esta dinastía en el sur del territorio actual marroquí 1 . A pesar de ello, las escuetas noticias de las fuentes escritas y los pocos testimonios materiales que quedan nos permiten conocer un cierto número de obras que fueron emprendidas bajo el gobierno de dos sultanes, Abū Sa῾īd ῾Uṯmān y su hijo Abū l-Ḥasan. El ejemplo más singular y notable de la ciudad es el alminar de Ibn Ṣāliḥ, construcción que se conserva en buenas condiciones y que cuenta con un panel epigráfico fundacional. Sin embargo, este alminar no es una obra exenta, sino que forma parte de un gran conjunto arquitectónico de carácter socioreligioso en el que se integran multiples espacios y edificios. De hecho, el alminar constituye un apéndice de la mezquita aljama y juntos conforman el corazón del complejo, que además representa un elemento estructurador del enclave urbano. En adelante se tratará de revisar toda la información conocida hasta el momento y avanzar en el estudio arquitectónico de este conjunto. Para ello, se expone en primer lugar una planimetría detallada y rigurosa, que ha sido recientemente elaborada dentro del marco de un proyecto de investigación 2 . De manera complementaria, se ofrece una nueva exploración de las fuentes escritas, lamentablemente exiguas, y una aproximación arquitectónica y configuracional de las estructuras con el fin de definir de manera relativa su formación. 2. HISTORIOGRAFÍA Como es costumbre para cualquier monumento de la ciudad de Marrakech, los primeros trabajos dedicados desde una perspectiva arquitectónica y arqueológica sobre este conjunto corresponden al periodo del protectorado francés. Dentro de su obra Sanctuaires et forteresses almohades (1932), Basset y Terrasse dedicaron un importante apartado a dos mezquitas posteriores que reflejaban la continuidad 1 . Samlak. L’art architectural marocain, p. 69. 2 . La planimetría que ofrecemos de la mezquita Ibn Ṣāliḥ ha sido realizada a partir de una campaña de trabajo de campo desarrollada en noviembre de 2018 por Antonio Almagro, Alfonso Jiménez e Íñigo Almela como parte del proyecto de investigación “Arquitectura saadí: la pervivencia de alAndalus en el Magreb” (HAR2014-53006-P), bajo la dirección del Dr. Antonio Almagro Gorbea en la Escuela de Estudios Árabes (CSIC).
EL CONJUNTO ARQUITECTÓNICO DE IBN ṢĀLIḤ EN MARRAKECH (SIGLOS XIV-XX) MEAH, SECCIÓN ÁRABE-ISLAM [ISSN 1696-5868, e-ISSN 2341-0906] 71 (2022), 3-33 5 del diseño tradicional almohade en sus plantas 3 . De ellas, la primera es la mezquita Ibn Ṣāliḥ de la que ofrecieron observaciones originales y fotografías de gran interés, sin embargo, la planta que adjuntan de la mezquita es muy esquemática y carece de proporciones y detalles. Los primeros años que prosiguieron al fin del protectorado francés fueron muy fructíferos en lo que respecta a publicaciones sobre el patrimonio marroquí y fue entonces cuando vio la luz la obra de referencia de Gaston Deverdun sobre la ciudad de Marrakech. Como no podía ser menos, Deverdun dedicó un pequeño apartado a la mezquita Ibn Ṣāliḥ, aunque su labor se limitó prácticamente a recoger las escuetas referencias textuales presentes en las fuentes árabes locales y adscribir la construcción de la mezquita al periodo meriní 4 . Ahora bien, un aspecto notable fue la publicación, de un plano de autoría desconocida, en el que se representó el conjunto entero conformado por la mezquita, el mausoleo, la madraza, la fuente, la ‘mīḍā’a’ y una batería de tiendas abiertas hacia la plaza 5 . No fue hasta el año 2010 cuando se volvió a prestar atención a esta mezquita por medio de un artículo desarrollado por el profesor egipcio Muḥammad Abū Riḥāb 6 . En líneas generales este trabajo consistió en una descripción formal de la mezquita y una comparación con el resto de mezquitas meriníes, labor esta última que ya había llevado a cabo ῾Uṯmān῾Uṯmān Ismā῾īl dentro de su obra sobre Šālla 7 . Este último investigador comenzó a recopilar información sobre la mezquita Ibn Ṣāliḥ junto a Boris Maslow en torno al año 1947, aunque el trabajo final nunca vio la luz. Recientemente, Alfonso Jiménez ha realizado un trabajo sobre las mezquitas de Marrakech en el que se ha tratado la evolución de su diseño desde la época almohade hasta la saadí 8 . Dado que no se trata de un artículo dedicado expresamente a la mezquita, es de esperar que no entre en un análisis exhaustivo sobre la misma, aunque sí que supone un gran progreso en su conocimiento al reconocer por primera vez una importante transformación histórica, a la que volveremos más adelante. 3 . Basset y Terrasse. Sanctuaires et forteresses, pp. 393-409. 4 . Deverdun. Marrakech des origines, vol. I, pp. 318-320. 5 . Idem, vol. II, planche XXXI. 6 . Abū Riḥāb. “Ŷāmi῾ Ibn Ṣāliḥ”, pp. 1574-1627. 7 . Ismā‘īl. Hafā’ir Šāla al-Islāmiyya, pp. 402-408. 8 . Jiménez Martín. “Mezquitas de Marrakech: de lo almohade a lo saadí”.
IÑIGO ALMELA Y SAMIR AIT OUMGHAR MEAH, SECCIÓN ÁRABE-ISLAM [ISSN 1696-5868, e-ISSN 2341-0906] 71 (2022), 3-33 6 3. LA APORTACIÓN DE LAS FUENTES ESCRITAS Y EL DEBATE MODERNO SOBRE SU DATACIÓN Las referencias a la mezquita o al conjunto en las fuentes escritas son bastante limitadas, tanto en número como por la cantidad de información que ofrecen; aspecto que nos resulta llamativo si consideramos que para otros edificios más tardíos de la ciudad de Marrakech hay un mayor número de alusiones. Tal es así que ni si quiera la mencionan las crónicas posteriores de época saadí y debemos avanzar hasta los siglos XIX y XX para localizar la mayoría de las referencias textuales. Un testimonio material constituye por ahora el elemento más verídico y preciso que permite empezar a datar alguna de las estructuras del complejo. Sobre la puerta del alminar se encuentra un panel epigráfico de 1,10 x 0,48 m realizado con alicatado y carácteres cursivos vocalizados (fig.1). Debido a sus características no parece posible que el panel haya sido reubicado, además de que se refiere directamente a la estructura en la que se encuentra: En el nombre de Dios, el Compasivo, el Misericordioso. Dios bendiga y salve a nuestro señor y dueño Muḥammad, el noble profeta, y a su familia y compañeros. El comienzo de la construccion de este alminar (ṣawma῾a) bendito tuvo lugar a inicios del bendito mes de Raŷab del año 721 (aprox. julio 1321) 9 . Figura 1. Panel epigráfico elaborado con alicatado y dispuesto sobre la puerta del alminar (fotografía de los autores) 9 . La inscripción fue documentada por Deverdun. Inscriptions arabes de Marrakech, 57 (nº66) y por Basset y Terrasse, aunque el trabajo de estos últimos presenta un error al recoger el año 731 (1331) en lugar del año 721 (1321). Basset y Terrasse. Sanctuaires et forteresses, pp. 395 y 404, fig. 161.
EL CONJUNTO ARQUITECTÓNICO DE IBN ṢĀLIḤ EN MARRAKECH (SIGLOS XIV-XX) MEAH, SECCIÓN ÁRABE-ISLAM [ISSN 1696-5868, e-ISSN 2341-0906] 71 (2022), 3-33 7 Un prolongado silencio se produce en las fuentes escritas sobre esta mezquita, de modo que debemos acudir a las crónicas alauíes para poder obtener datos. Muḥammad b. Aḥmad al-Kansūsī (m. 1877), secretario e historiógrafo de los sultanes alauíes ‘Abd al-Raḥmān (1822-1859) y Muḥammad IV (1859-1873), escribió la obra al-Ŷayš al-῾Aramram en la que dedicó también atención a relatar las empresas del anterior sultán Muḥammad III (1757-1790), también conocido como Muḥammad b. ‘Abd Allāh: Con respecto a sus obras de construccion, entre mezquitas, madrazas, puentes y otras cosas, en Marrakech se encuentra el mausoleo del šayj Abū l-῾Abbās al-Sabtī, junto con su mezquita y madraza; el mausoleo del šayj al-Tabbā῾ y su mezquita; el mausoleo del šayj al-Ŷazūlī y su mezquita; el mausoleo del šayj al-Gazwānī y su mezquita; el mausoleo del šayj Ibn Ṣāliḥ y su mezquita; el mausoleo de nuestro señor ῾Alī l-Šarīf y su gran mezquita; el mausoleo de Sīdī Mīmūn al-Ṣaḥrāwī; la gran mezquita de Berrima y su madraza; así como la reforma de la gran mezquita de al-Manṣūr; la gran mezquita de Bāb Dukkāla; la gran mezquita de al-Raḥba y las mezquitas de la Qaṣba 10 . Tanto esta fuente como otras contemporáneas dejan constancia de la importante remodelación que este sultan alauí llevó a cabo en la ciudad de Marrakech y en la que se incluye la reforma de zawiyas y mezquitas más antiguas. La información que ofrece al-Kansūsī, aunque ambigua, es posteriormente reproducida o coincidente con lo escrito por otros eruditos e historiadores de finales del siglo diecinueve como Muḥammad al-Mašrafī (m. 1916) en su obra al-Ḥulal alBahiyya fi mulūk al-Dawla al-῾alawiyya o Aḥmad ibn Jālid al-Nāṣirī (m. 1897) en kitāb al-Istiqṣā li-Ajbār duwal al-Magrib al-Aqṣà 11 . Sin embargo, podríamos considerar que la principal fuente que nos aporta algo más de información al respecto es la obra al-Sa῾āda al-abadiyya fī l-ta῾rīf bimašāhīr al-ḥaḍra al-Marrākušiyya del historiador Ibn al-Muwaqqit (m. 1949). De hecho, si la anterior fuente de al-Kansūsī refleja que Muḥammad III construyó el mausoleo y la mezquita de Ibn Ṣāliḥ, en este caso Ibn al-Muwaqqit nos presenta una situación algo más compleja. Siguiendo sus palabras: El sultán Abū l-Ḥasan, conocido como el sultán negro, la fundó [la mezquita] en el año 718 (1318/1319) y la dotó de copiosas dotaciones. En el año 1080 (1669) la renovó nuestro señor el sultán alauí al-Rašīd y ordenó la fundación de la madraza que está frente a ella, que fue renovada por el sultán Sīdī Muḥammad b. ῾Abd Allāh, así como también la qubba del mencionado šayj 12 . 10 . Al-Kansūsī. Al-Ŷayš al-῾Aramram, p. 263. 11 . Al-Mašrafī. Al-Ḥulal al-Bahiyya, vol. II, p. 30; Al-Nāṣirī,.Kitāb al-Istiqṣā, VII, p. 92 . 12 . Ibn al-Muwaqqit. Al-Sa῾āda al-abadiyya, vol. I, p. 66 .
IÑIGO ALMELA Y SAMIR AIT OUMGHAR MEAH, SECCIÓN ÁRABE-ISLAM [ISSN 1696-5868, e-ISSN 2341-0906] 71 (2022), 3-33 8 Pegado [a los restos de Ibn Ṣāliḥ] se encuentra su célebre alminar que fue construido junto con su mezquita a comienzos del mes de Raŷab del año 721; como se muestra en el alicatado (tazlīŷ) visible a sus pies. [Sobre la sepultura de Ibn Ṣāliḥ] se construyó una solemne qubba que fue obra del gran sultán Sīdī Muḥammad b. ῾Abd Allāh 13 . De manera más o menos simultánea ‘Abd Allāh al-Ŷirārī escribió en su riḥla que en el año 1934 había visto la mezquita del šayj Sīdī Muḥammad b. Ṣāliḥ y que su fundador había sido el sultan meriní Abū l-Ḥasan en el año 718 14 . Por su parte, Ḥasan b. al-Ṭayyib b. al-Yamānī l-Maknāsī, secretario de Ḥasan I y ‘Abd al-‘Azīz, redactó en 1906 su obra al-Tanbīh al-Mu‘rib en la que relata su visita a la mezquita y anota el contenido de la inscripción del alminar, proponiendo su posible atribución al sultán meriní de aquel momento, es decir, Abū Sa‘īd ‘Uṯmān 15 . Dado que se trata en todo momento de testimonios tardíos del siglo XX, no podemos conceder una gran fiabilidad a los detalles que consideran sobre la autoría y patronazgo de las obras, ya que se desconocen sus fuentes y en algunos casos se presentan incluso como meras suposiciones. Unos autores optan por Abū lḤasan (1331-1348) mientras que otros se inclinan por su padre Abū Sa‘īd ‘Uṯmān (1310-1331). A excepción de Basset y Terrasse, junto con Deverdun, que optaron por considerar para el alminar el patronazgo de un particular desconocido debido a la ausencia de un nombre en la inscripción; la dinámica de los estudios posteriores seguirá atribuyendo la mezquita y su alminar a alguno de estos dos sultanes meriníes 16 . Sin embargo, la idea más extendida es la atribución a Abū l-Ḥasan, en gran medida influenciados por el texto de Ibn al-Muwaqqit 17 . Asimismo, resulta enigmática la figura del santo o walī en torno a cuya tumba gira todo el conjunto arquitectónico y que da nombre a todo el barrio. Todos los estudiosos hasta el momento señalan la ausencia de información sobre Abū ‘Abd Allāh Sīdī Muḥammad ibn Ṣāliḥ 18 , siendo lo poco que se conoce parte del folklore local. Según la tradición habría sido un carnicero dotado de baraka que resultó involucrado en un incidente de adulterio por el que terminó injustamente sentenciado con la decapitación 19 . 13 . Ibn al-Muwaqqit. Al-Sa‘āda al-abadiyya, vol. I, pp. 186-185 . 14 . Al-Ŷirārī. ‘Ašrat ayām fī Murrākuš, p. 133. 15 . Al-Maknāsī. Al-Tanbīh al-Mu‘rib, p. 146. 16 . Basset y Terrasse. Sanctuaires et forteresses, pp. 395 y 402; Deverdun. Marrakech des origines, p. 318. 17 . Cenival. “Marrākush”, p. 578. Maslow. Marrakech - capitale du sud, p. 13; Mutafakkir. Masāŷid Murrākuš, pp. 78-79. 18 . Ibn al-Muwaqqit. Al-Sa‘āda al-abadiyya, vol. I, pp. 186-185 . 19 . Legey. Essai de folklore, pp. 189-190; Deverdun. Marrakech des origines, p. 318.
EL CONJUNTO ARQUITECTÓNICO DE IBN ṢĀLIḤ EN MARRAKECH (SIGLOS XIV-XX) MEAH, SECCIÓN ÁRABE-ISLAM [ISSN 1696-5868, e-ISSN 2341-0906] 71 (2022), 3-33 9 Si atendemos al contexto histórico meriní (1258-1456), sabemos que la capitalidad se trasladó a Fez provocando que Marrakech experimentase un cierto abandono 20 . Según Aḥmad Hawzālī, Marrakech permaneció estancada durante tres siglos durante los cuales no se conoce ninguna actividad urbanizadora significativa salvo por algunas mezquitas pequeñas entre las cuales, la más importante sería la mezquita Ibn Ṣāliḥ 21 . Algunos autores han querido ver en el sultán Abū l-Ḥasan un halo de aire y esperanza para Marrakech en este periodo floreciente de Marruecos, apoyándose para ello en sus repetidas estancias en ella como príncipe, sultán y destronado 22 . Además, esta perspectiva se intensifica cuando se tiene en cuenta la crónica de Ibn Marzūq dedicada a este mismo sultán y en la que una parte importante se ocupa de resaltar su intensa actividad constructora por todo el país: Su interés por ello no cedió ni durante su gobierno como emir ni durante su reinado. A él se deben en la ciudad de Fez (guardela Dios) hermosos monumentos y numerosos edificios tales como las mezquitas de al-Ṣaffarīn y la llamada al-Ḥalq al-Na῾am, ambas muy grandes y espaciosas, siendo sus respectivos alminares el colmo de la esbeltez y la belleza. Construyó también otras muchas mezquitas y alminares. Otro tanto hizo en al-Madīna al-Bayḍā’; en al-Manṣūra de Ceuta levantó la aljama contigua al alcazar real, con una mezquita y un alminar magníficos. También allí hizo muchas otras mezquitas. En Tánger, Salé y Šālla, provoca admiración lo que construyó, y lo mismo en la alcazaba de Tāza, Miknāsa y Marrakech 23 . Sin embargo, esta fuente no especifica ningún edificio concreto, sino que se limita a enumerar una madraza en la ciudad, que podríamos relacionar con la mencionada también por Ibn Baṭṭūṭa, pero cuya ubicación nunca se ha podido definir 24 . Dentro de su extensa obra sobre Šālla (Rabat), en la que incluye un volumen sobre las excavaciones arqueológicas, ‘Uṯmān Ismā‘īl dedicó un esfuerzo considerable a tratar de sintetizar de manera general los rasgos comunes de la arquitec20 . Deverdun. Marrakech des origines, pp. 305-324. 21 . Al-Hawzālī. “Al-Numuw al-ḥaḍarī”, p. 12. Se trata por el momento de un periodo poco conocido y cuya aproximación solo se ha realizado a partir de los pocos edificios monumentales que se han conservado. Además, la historiografía sobre Marrakech a penas ha diferenciado el periodo de dominio meriní con respecto al siglo siguiente antes de la llegada de los saadíes, incluyendo ambos en un extenso capítulo de decadencia. 22 . Maslow. Marrakech - capitale du sud, p. 13. 23 . Ibn Marzūq. El Musnad: Hechos memorables, pp. 331-332. 24 . Algunos investigadores sugieren relacionarla con la madraza Ibn Yūsuf debido a un comentario del cronista al-Ifrānī (1670-1747) todavía pendiente de demostrar. Al-‘Affāqī y Ayt Ūmgār. Tārīj Madrasat Ibn Yūsuf.
IÑIGO ALMELA Y SAMIR AIT OUMGHAR MEAH, SECCIÓN ÁRABE-ISLAM [ISSN 1696-5868, e-ISSN 2341-0906] 71 (2022), 3-33 10 tura meriní considerando para ello la mezquita Ibn Ṣāliḥ. Al respecto, remarcó la ausencia de datos históricos para todos los edificios que componen el conjunto, aunque a partir de un análisis formal aseguró que la mezquita se trataba de un edificio de época meriní 25 . En contra de la opinión de Basset y Terrasse, aseguraba que ni el alminar ni la mezquita tenían por qué ser obra de un particular debido a la ausencia de un nombre en el panel epigráfico y, además, insistía en atribuir el alminar al sultán Abū Sa῾īd ῾Uṯmān o a su hijo Abū l-Ḥasan, este último durante su etapa como príncipe heredero. Ismā‘īl incluso propuso una secuencia cronológica para el conjunto basándose en los avatares históricos que transcurrieron en Marrakech durante aquellos años. De tal modo, la sepultura del santo sería lo más antiguo, pudiendo remontarse a finales del siglo séptimo o comienzos del octavo de la hégira. Posteriormente, se encontraría la construccion de la mezquita, que defiende como anterior al alminar, aunque inicialmente ambos podrían haber estado planificados en conjunto 26 . En cuanto a la datación de la mezquita, defiende el año 715 apoyándose en las visitas del sultán Abū Sa‘īd ‘Uṯmān y su hijo Abū l-Ḥasan a Marrakech según recogen la crónica meriní Rawḍ al-Qirṭāṣ y la obra de época alauí Kitāb al-Istiqṣā de al-Nāṣirī (m. 1897). En total realizó una relación de hasta cuatro visitas o estancias en los años 713, 715, 720 y 722, de las cuales las tres primeras son anteriores a la construcción del alminar (721) 27 . En cuanto a la visita del año 715, se desprende de alNāṣirī que el príncipe Abū l-Ḥasan fue autorizado por su padre para consolidar un virreinato en torno a Marrakech, lo que pudo servir para sugerir que ese mismo año pudieran emprender la construccion de la mezquita 28 . Sin embargo, propone que los trabajos se pudieron detener en el año 720 cuando el Rawḍ al-Qirṭāṣ relata el conflicto con Abū ‘Alī, un hijo rebelde del sultán. Tras sofocar la revuelta en el sur del actual Marruecos, bien Abū Sa῾īd ῾Uṯmān o su hijo Abū l-Ḥasan pudieron ordenar la construccion del alminar que igualmente pudo verse interrumpida en 722 cuando Abū ‘Alī volvió a asaltar Marrakech y mató al gobernador Ŷandūn b. ῾Uṯmān o Kandūz b. ‘Uṯmān. Tras la captura definitiva del hijo díscolo, se nombró como nuevo gobernador de la ciudad a Musà b. ‘Alī l-Hintātī, siendo entonces cuando la obra pudo concluirse sin más altercados 29 . Aunque a día de hoy se puede considerar la propuesta de Ismā‘īl como demasiado aventurada, su trabajo es hasta cierto punto muy útil ya que nos permite si25 . Ismā‘īl. Hafā’ir Šāla al-Islāmiyya, p. 404. 26 . Idem, p. 408. Ismā‘īl. Tārīj al-‘imāra al-Islāmiyya, p. 148. 27 . Ismā‘īl. Hafā’ir Šāla al-Islāmiyya, p. 405. 28 . Al-Nāṣirī. Kitāb al-Istiqṣā, vol. IV, p. 105. 29 . Ismā‘īl. Hafā’ir Šāla al-Islāmiyya, pp. 402, 403, 406-407.
EL CONJUNTO ARQUITECTÓNICO DE IBN ṢĀLIḤ EN MARRAKECH (SIGLOS XIV-XX) MEAH, SECCIÓN ÁRABE-ISLAM [ISSN 1696-5868, e-ISSN 2341-0906] 71 (2022), 3-33 11 tuar la construccion del alminar, la única obra cuya datación es conocida, en el contexto político e histórico de la ciudad de Marrakech durante el periodo meriní y comprender su situación inestable. Sin embargo, nos parece que la ausencia de más datos y detalles impide poder afirmar o incluso proponer una relación directa entre el proceso constructivo del conjunto y los diversos acontecimientos históricos. La ciudad volvió a experimentar un gran esplendor y desarrollo durante el gobierno de los saadíes (1521-1659), aunque posteriormente volvió a caer en una nueva etapa de abandono tras la toma de los alauíes en 1669, cuando quedó relegada como capital regional. A pesar de ello, su devenir cambiaría cuando en 1746 Muḥammad b. ‘Abd Allāh fue nombrado jalifa de la ciudad. Tanto durante su virreinato como su reinado, como futuro Muḥammad III (1757-1790), se instaló en Marrakech y emprendió un proyecto integral de reforma urbana en la que se incluyó tanto la restauración como construcción de edificios. Entre las labores que acometió se encuentran la reconstrucción de la Qasba, la reforma de las murallas, la creación de un nuevo mexuar y la transformación de la finca del Agdal 30 . A este sultán se podría atribuir la redecoración del mausoleo de Ibn Ṣāliḥ que presenta similitudes con otros mausoleos reformados por él 31 . Posteriormente, son varias las intervenciones que se han llevado a cabo en el conjunto, una tuvo lugar en torno a 1950 y otra más reciente en 2016. 4. EL CONJUNTO SOCIO-RELIGIOSO: APROXIMACIÓN ARQUITECTÓNICA Y CONFIGURACIONAL En lo que respecta directamente a los elementos construidos, su consideración como conjunto arquitectónico se debe a la presencia de varios edificios que de manera agrupada constituyen un complejo socio-religioso 32 . Con esta denominación no se quiere indicar que se trate asimismo de un grupo unitario planificado bajo un mismo proyecto arquitectónico, sino que se admite el hecho de ser resultado de una formación progresiva hasta día de hoy. Es así, que, en torno a un germen, que puede ser la sepultura o la mezquita, se fueron desarrollando en distintos momentos de la historia otros edificios complementarios, bien de uso religioso, sanitario, educativo o comercial. La identificación de este conjunto es posible en primera instancia por su agrupación física y por la diferenciación de sus componentes con respecto al entorno. 30 . Deverdun. Marrakech des origines, pp. 475-511; Navarro, Garrido y Almela. “The Agdal of Marrakesh”, pp. 34-37. 31 . Bel‘arabī. “Murrākuš fī ‘ahd Sīdī Muḥammad”, p. 158. 32 . Almela. “El conjunto religioso de Bāb Dukkāla”, y “Religious architecture”.
IÑIGO ALMELA Y SAMIR AIT OUMGHAR MEAH, SECCIÓN ÁRABE-ISLAM [ISSN 1696-5868, e-ISSN 2341-0906] 71 (2022), 3-33 18 Figura 7. Conjunto arquitectónico de Ibn Ṣāliḥ. Mezquita. Vista del paramento que cierra el mausoleo por el sur (fotografía de los autores). El espacio más noble de la mezquita es el compuesto por el nicho del mihrab y la qubba que lo antecede. Esta se conforma a partir de la intersección de la nave central con la nave transversal, dando lugar a un espacio que se eleva en altura por encima del resto de cubiertas. Sus lados quedan así formados por la fachada del mihrab en el muro de la quibla y tres grandes arcos túmidos de trazado limpio y sencillo. En el caso de los dos arcos laterales sus apoyos en el muro de quibla recaen a su vez sobre dos estrechos vanos arqueados, quedando así sus arranques
EL CONJUNTO ARQUITECTÓNICO DE IBN ṢĀLIḤ EN MARRAKECH (SIGLOS XIV-XX) MEAH, SECCIÓN ÁRABE-ISLAM [ISSN 1696-5868, e-ISSN 2341-0906] 71 (2022), 3-33 19 cortados y sin impostas simétricas (figs. 5A y 8). La parte superior se cubre con un techo de madera de par y nudillo con cuadrales que está ubicado por encima de un friso de yesería ornamental y dos niveles de aliceres de madera policromados. La portada del mihrab y el nicho reciben la mayor intensidad ornamental, aunque lamentablemente las restauraciones del último siglo han rehecho la decoración perdiendo su autenticidad. No obstante, si tomamos como referencia la fotografía publicada por Basset y Terrasse, parece que esta refacción ha reproducido la composición y motivos originales, lo que nos sirve para reconocer un programa decorativo que recuerda bastante al empleado en los mihrabs saadíes del siglo XVI. En cualquier caso, estos estudiosos ya reconocieron refacciones en la decoración del mihrab 36 . La portada del mihrab consiste en una composición compleja en torno a un arco de herradura. En primer lugar, este arco está trasdosado por un arco lobulado y enmarcado con un alfiz simple. En segundo lugar, otro alfiz en forma de U y con mayor anchura enmarca de nuevo la composición por medio de una decoración epigráfica con caligrafía cúfica y cuadros geométricos en los extremos y esquinas 37 . Sobre la parte horizontal de este alfiz se ubica una banda de tres arcos ciegos totalmente recubiertos de ornamentación vegetal, e incluso el central incluye un caligrama arquitectónico. A continuación, se enmarca de nuevo toda esta composición con un tercer alfiz de decoración mixta en la que se superponen mallas vegetales y geométricas. Por último, una banda epigráfica completa el ancho de la portada con las fórmulas “al-‘āfiya al-bāqiya” y “al-‘izz li-Llāh”. En cuanto al nicho, consiste como de costumbre en un espacio cuadrangular con sus dos esquinas del fondo achatadas y cubierto con una cúpula ochavada 38 . Sus paramentos cuentan con arcos angrelados de yesería y ataurique. Todo este sector (mihrab y qubba) fue objeto de redecoración tanto en época alauí como en las últimas restauraciones, por lo que quizás el techo de madera superior también pueda ser posterior o como mínimo su policromía. 36 . Una importante restauración se realizó poco antes de que estudiasen el edificio, que según recogen afectó bastante a la nave transversal. Basset y Terrasse. Sanctuaires et forteresses, pp. 396 y 400 (fig. 159); Almela. “El conjunto religioso de Bāb Dukkāla”, pp. 348-353. 37 . Como ocurre en los mihrabs saadíes, se trata de la basmala, la taṣlīya y las aleyas 36 y 37 de la azora de la luz (24). 38 . En el interior del mihrab se halla una banda epigráfica con la aleya 77 de la azora 22, un tema empleado también en los mihrabs saadíes. Almela. “El conjunto religioso de Bāb Dukkāla”, p. 350.
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EL CONJUNTO ARQUITECTÓNICO DE IBN ṢĀLIḤ EN MARRAKECH (SIGLOS XIV-XX) MEAH, SECCIÓN ÁRABE-ISLAM [ISSN 1696-5868, e-ISSN 2341-0906] 71 (2022), 3-33 21 firmar, aunque al-Muwaqqit la atribuyó al sultán meriní Abū l-Ḥasan 39 . No obstante, hay un detalle que la diferencia de las principales mezquitas meriníes pues el patio fue resuelto con una planta oblonga en lugar de ser cuadrado. Este detalle podría denotar una posible influencia de las mezquitas almohades de Marrakech, aunque no se puede descartar que en el momento de la construcción hubiese una limitación de espacio que obligase a resolver la planta con proporciones más achatadas. Si bien, no todo en esta mezquita responde a un modelo único, siendo preciso considerar que la morfología y configuración del edificio hayan evolucionado. Tal es así que se puede reconocer una ampliación de su sala de oración por medio de la adición de las naves más extremas a este y oeste (figs. 3 y 5C) 40 . A falta de una exploración arqueológica que pueda demostrarlo, por el momento esta condición se podría justificar apoyándonos en tres observaciones. En primer lugar, como ya se ha indicado anteriormente, las naves de la sala de oración cuentan con una anchura homogénea que solo se diferencia en las naves central y transversal para enfatizar su jerarquía. Sin embargo, estas dos naves situadas en los laterales de la mezquita fueron construidas con una anchura que difiere considerablemente del resto de naves. De hecho, la nave oriental es incluso más estrecha, probablemente para respetar una anchura mínima de la calle contigua. En segundo lugar, si tenemos en cuenta las tipologías de mezquitas marroquíes conocidas desde época almohade, momento en el que se definió de manera más evidente la nave transversal, no se reconoce el uso de naves laterales que abrazan parcialmente el edificio y que entestan directamente el muro de la quibla. En tercer lugar, resulta interesante la relación entre la sala de oración y la posición del alminar. Salvo por excepciones, esta estructura suele por lo general construirse junto al muro perimetral de la mezquita y proyectada hacia el exterior, o bien, integrada en el pórtico del patio. Es por este motivo que se podría plantear la erección del alminar originalmente junto al muro que cerraba la mezquita por el oeste y que la ampliación de la sala de oración lo abrazase por el sur. Por supuesto, de haber existido tal ampliación, las puertas laterales tendrían que ser parte de esta intervención, aunque hubiesen sido dispuestas en el mismo eje que las anteriores. Ahora bien, una ampliación de estas características debería dejar huellas reconocibles, puesto que para su ejecución habría sido necesario perforar o derribar el muro perimetral original con la consecuente construccion de una nueva arquería y techos. Dado el espesor de las arquerías (0,70-0,75 m) frente al espesor de los 39 . Ibn al-Muwaqqit. Al-Sa‘āda al-abadiyya, vol. I, p. 66. Sobre la zawiya de Sīdī l-Ŷazūlī en Marrakech, véase: Almela. “Las zawiyas sa‘díes de Marrakech”. 40 . Esta ampliación ya fue sugerida por Alfonso Jiménez en “Mezquitas de Marrakech: de lo almohade a lo saadí”.
IÑIGO ALMELA Y SAMIR AIT OUMGHAR MEAH, SECCIÓN ÁRABE-ISLAM [ISSN 1696-5868, e-ISSN 2341-0906] 71 (2022), 3-33 22 muros (1-1,17 m), parece tratarse más bien de la segunda opción. Para confirmar esta hipótesis sería útil identificar ciertas diferencias de las dos nuevas naves con respecto a las demás, así como la existencia de arcos distintos en su arquería o la presencia de techos con alguna variación. Lamentablemente, las restauraciones tardías y contemporáneas han tendido a homogeneizar el aspecto del edificio rehaciendo el perfil de los arcos y sustituyendo las cubiertas, lo que dificulta esta operación. Para Basset y Terrasse, la peculiar forma de esta mezquita se debía a la ubicación del alminar, que interrumpía el completo desarrollo de la nave occidental; en tanto que la nave oriental trataba de buscar simetría. Según ellos, otra mezquita contemporánea presenta una particularidad análoga, la mezquita de Šālla, aunque para nosotros no guardan nada en común salvo que su forma anómala en ambos casos es resultado de una transformación 41 . Por su parte ‘Uṯmān Ismā‘īl reconoció una clara independencia formal de estas dos naves, aunque consideró que no había datos para justificarlo y volvió a reflexionar sobre el parecido con la mezquita de Šālla 42 . 4.3. El alminar Adosado al pórtico occidental del patio y próximo al mausoleo se halla la torre del alminar, la obra maestra de la mezquita por su calidad constructiva y monumentalidad. Se trata de una torre de planta cuadrada de 5,60 m de lado con machón central macizo en torno al cual asciende una secuencia de rampas y mesetas en sentido anti-horario. Los muros están construidos hasta los seis metros de altura con mampostería y rafas de ladrillo en las esquinas, pero por encima de esta cota continúa como una obra de fábrica de ladrillo. Los tramos de rampa interiores se cubren con bóvedas de cañón inclinadas, mientras que para las mesetas se emplearon bóvedas de arista. El cuerpo principal de la torre se eleva 22 m de altura aproximadamente y está coronado por una terraza con pretil y merlones (figs. 4 y 5). Sus cuatro fachadas fueron diseñadas con una composición similar a partir de una portada inferior con un gran arco decorativo y un cuadro superior rehundido con parejas de ventanitas, arcos lobulados y grandes paños de sebka. No obstante, se pueden identificar dos diseños distintos de fachada que se alternan y que se diferencian entre sí por un entrelazado distinto de la portada inferior, así como el trazado de la malla de sebka (fig. 9). 41 . Basset y Terrasse. Sanctuaires et forteresses, pp. 398-399. Con respecto a la mezquita de Šālla en Rabat se ha desarrollado recientemente un estudio históriográfico y arqueológico que ha definido su evolución desde el siglo IX hasta el XIV. Nagy. Šālla: Marīnid patronage. 42 . Ismā‘īl. Tārīj al-‘imāra al-Islāmiyya, p. 151, y Hafā’ir Šāla al-Islāmiyya, p. 410.
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IÑIGO ALMELA Y SAMIR AIT OUMGHAR MEAH, SECCIÓN ÁRABE-ISLAM [ISSN 1696-5868, e-ISSN 2341-0906] 71 (2022), 3-33 24 Ibn al-Muwaqqit esta mezquita corresponde a la iniciativa de un visir wattasí 45 . Basset y Terrasse compararon detalladamente ambos alminares y sus elementos decorativos (arcos, capiteles, entrelazados, alicatados) con los alminares almohades y meriníes, reconociendo que eran menos lujosos que los meriníes de Fez y Tremecén, pero mantenían una fuerte influencia de los alminares almohades de Marrakech en cuanto a su buena factura y elegancia 46 . Sobre la terraza del cuerpo principal emerge el cuerpo superior que alberga el desembarco de la escalera en el lado sur, mientras que en el lado norte una escalera centrada permite acceder a una cámara superior abierta por sus cuatro lados con estrechas ventanas. El exterior de este cuerpo está decorado con alicatado fruto de las restauraciones recientes, aunque reponiendo uno anterior. El interior de la cámara superior cuenta con un friso de yesería con estrellas de ocho y una cúpula ochavada decorada con lacería sobre cuatro trompas angulares. 4.4. El mausoleo Como ya se ha adelantado anteriormente, el mausoleo consiste en una pequeña qubba parcialmente autónoma y situada en la esquina noroeste de la mezquita, concretamente en la intersección de dos pórticos del patio. Su volumen sobresale ligeramente de los límites de la mezquita con una planta de 6,20 x 5,80 m y alcanza una altura de cornisa de 7,60 m. Su apertura hacia el exterior se produce a partir de dos accesos y una ventana. Un primer vano, anteriormente descrito, se ubica descentrado para comunicar con el pórtico del patio de la mezquita y refleja cómo el arco de herradura de la crujía ha sido cegado para ubicar la puerta, así como otro arco superior en el lado de la mezquita parece responder a una reforma del mausoleo que obligó a remodelar la estructura de apoyo de las cubiertas (fig. 7). Un arco similar fue realizado junto al muro oriental del mausoleo. El segundo acceso a la qubba se sitúa en el lado occidental y también descentrado, aspecto que quizás se deba a la intención de generar simetría con respecto al patio exterior que antecede al mausoleo. Un pórtico precede al mausoleo en el patio, aunque su estructura con dos columnas o pilares reflejada en el plano de Deverdun, ha sido sustituida por una gran viga. Este patio es un elemento necesario en cualquier zawiya, ya que permite acoger una mayor concentración de fieles en las actividades y celebraciones. Asimismo, sirve de articulador para acceder a un oratorio femenino situado al oeste del alminar. Por último, la mencionada ventana se sitúa en el frente norte y permite observar el catafalco del santo desde la calle. 45 . Ibn al-Muwaqqit. Al-Sa‘āda al-abadiyya, vol. I, p. 69. 46 . Basset y Terrasse. Sanctuaires et forteresses, pp. 402-410.
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