Full text
“ Globaliz ación y
organiz aciones
educativas”
ZARA GO ZA
24-26 noviembre 2016
XIV C ONGRESO
INTERUNIVERSIT ARIO DE
ORGANIZ A CIÓN DE
INS TITUCIONE S EDUCA TIV AS
(CIOIE)
LIBRO D E SIM PO SIOS
ISBN 978 - 84 - 617 -7895-9
CIOIE 2016
XIV CONGRE SO INTERUNIVERSIT ARIO DE
OR GANIZACIÓN DE INSTITUCIONE S EDUCA TIV AS ( CIOIE)
“ Globaliz ación y or g aniz aciones educa tiv as ”
Libr o de Simposios
Coor dinador: JOSÉ L UIS BERNAL A GUDO
DEP ART AMENT O CIENCIAS DE LA EDUCA CIÓN
UNIVER SID AD ZARA GO ZA
ISBN 978- 84 - 617 -7895-9
ZARA GO ZA 26 noviembre 2016
CIOIE 2016
Del 24 al 26 de noviembre de 2016 se ha desarrollado en la Facultad de Educación
de la Universidad de Zaragoza el XIV Congreso Interuniversitario de Organizac ión
de Instit uciones Educativas (CIOIE) . El CIOIE cons tituye una actividad académica
que reúne cada dos años al colectivo docente e investigador de las uni versidades
españolas vinculado con la organización escolar , además de pro fesionales de la
dirección, gestión y su pervisión de institu ciones y servicios edu cativos. Parti cipan
profesionales de la educación de los diferentes niveles educativos, tanto de
España como de latin oamérica.
Para este congreso se ha elegido un tema de máxima actualidad hoy día, como
es la globalización y las organizaciones educativas . Se trata de reflexionar ,
debatir y poner en común las últimas investigaciones y anális is en torno a las
políticas educativas, la evaluac ión de las organizaciones, l a planificación, etc.
Se organiza desde el Departamento de Cienci as de la Educac ión de la Universidad
de Zaragoza, conta ndo co n la colaboración de la Facultad de Educación y
diferentes grupos de investi gación (ETNOEDU, EDI).
El congreso se organiza desde tres conferencias ( Dr . Fazal Rizvi. Estudi os
Globales en Educ ación de la Universi dad de Melbourn; Dr . Denn is Beach, del
Departamento de Educ ación de la Universidad de Gothenburg, y el Dr . Gusta vo
Fishman del Mary Lou Ful ton T eacher s College de Arizona State U niversity) ,
diecinueve simposios y más de c uarenta comunicaci ones.
En esta publicación se encuentran las comunicaciones presentadas al congreso,
que han sido evaluadas por pares p or el comité científico.
José Luis Bernal Agudo
Coordinador Congreso
CIOIE 2016
ÍNDICE
SIMPOSIO 1º
FORMA CIÓN DE LÍDERES: IDENTIFICACIÓN DE FUNCIONE S Y COMPETENCIAS EN L OS CENTROS
EDUCA TIV OS Y EN LAS ORGANIZACIONE S COOPERA TIV AS. ................................................................ . 1
SIMPOSIO 2º
FORMACIÓN PARA LA DIRECCIÓN ESCOLAR ...................................................................................... 2 8
SIMPOSIO 3º
INVESTIGANDO SOBRE INCLUSIÓN HOY. ............................................................................................ 63
SIMPOSIO 4º
EL LIDERAZGO EN LA DIRE CCIÓN Y GESTIÓN P ARA INS TITUCIONES EDUCA TIV AS EN ESP AÑA E
IBEROAMÉRICA ................................................................................................................................... 70
SIMPOSIO 5º
LIDERAZGO EFICAZ EN CONTEXTOS DESAFIANTES ........................................................................... 10 4
SIMPOSIO 6º
LIDERAZGO INCLUSIVO Y PARA LA JUSTICIA SOCIAL ........................................................................ 12 7
SIMPOSIO 7º
ASPECT OS ORGANIZA TIV OS P ARA LA INTERVENCIÓN C ON COLECTIV OS
VULNERABLES ................................................................................................................................... 15 4
SIMPOSIO 8º
CONFL U ENCIA ENTRE LA GESTIÓN DE CALID AD Y LA GESTIÓN DEL C ONOCIMIENT O EN EDUCACIÓN
SUPERIOR ......................................................................................................................................... 18 3
SIMPOSIO 9º
ORGANIZACIÓN DE CENTROS EDUCATIVOS EN CONTEXTOS DIFERENCIADOS ................................ 20 9
SIMPOSIO 10º
PROCE SOS DE PRIV A TIZACIÓN EN LAS INSTIT UCIONES EDUCA TIV AS: REC ONTEXTU ALIZACIONES,
ADOPCIONES Y AGENDAS GLOBALES ............................................................................................... 242
SIMPOSIO 11º
EC OSISTEMAS P ARA LA GEST IÓN D EL CONOCIMIENT O EN LAS ORGANIZACIONE S: CONSTRUYENDO
ALIANZAS INTERDISCIPLINARES. ...................................................................................................... 2 76
SIMPOSIO 12º
EL LIDERAZGO EN LA EDUCACIÓN SUPERIOR ................................................................................... 30 3
SIMPOSIO 13º
L OS CONSEJOS TÉCNIC OS ESCOLARE S P ARA LA INCLUSIÓN Y E QUIDAD EDUCA TIV A EN LA EDUCACIÓN
BÁSICA DE TLAXCALA ........................................................................................................................ 3 40
CIOIE 2016
SIMPOSIO 14º
LAS ESCUELAS COMO ORGANIZACIONES SALUDABLES EN RED ....................................................... 37 0
SIMPOSIO 15º
ORGANIZACIÓN DE PRÁCTICAS INNOVADORAS EN CONTEXTOS UNIVERSITARIOS A DISTANCIA .... 40 0
SIMPOSIO 16º
TRA T AMIENTO EDUCA TIVO DE LA DIVER SIDAD: INNO V ACIÓN E INCL USIÓN. .................................. 429
SIMPOSIO 17º
LAS TIC EN CONTEXTOS EDUCATIVOS: NUEVOS DESAFÍOS ORGANIZATIVOS Y PROFESIONALES ..... 46 2
SIMPOSIO 18º
INNOVACIÓN TECNOLÓGICA EN LAS INSTITUCIONES EDUCATIVAS ................................................. 49 8
SIMPOSIO 19º
F ACT ORES ASOCIADOS A LA MEJORA DE LA ESCUELA Y AL DE SARROLL O EDUCA TIVO DE LOS
ESTUDIANTES. .................................................................................................................................. 53 3
1
SIMPOSIO 1 º
FOR MA CIÓN DE LÍDERES: I DENTIFICACIÓN DE FUNCIONES Y
COMPETENCIA S EN L OS CENTROS EDUCATIVOS Y EN LAS
ORGA NIZACIO NES COOPERATIVAS.
Coord ina dor :
Anton i o Med i na Rivill a.
Departamento de Didáctica y Organizaci ón Escolar y Didácti cas Espe cia les
Univer sidad Nacional de Educación a D istancia (UNED, a medina @edu.uned.e s
Autor es:
Rosa M. Gómez D íaz ( UNED, rgomezdiaz@ed u.uned.es)
Mer ced es Quero Gervilla (UNED, mercede [email protected] )
Ern esto Lóp ez Gómez (UNED, [email protected] )
María C. Medin a Domíng uez ( tatinamedi [email protected] )
Eufrasio Pérez Navío (Universidad de J a én, epnavio @ujaen. es)
INTRODUCCIÓN
El liderazgo es u n a funció n que asume n aquellas personas que s e cambi an a sí
mismas para transformar y com pro meter se vital e integralmente con las in stitucio n es,
los seres humanos, las famil i as y las comunidades.
La f orma ción de l íd eres constituye uno de lo s desafíos más i mp ortantes para la
mejora de la s instituciones y el d esarrollo de las organizaciones . S e destac a l a
relevan cia y necesidad d e gen er a r un modelo pertinente qu e p ropicie tanto el do min io
de las competencias pro fesio n ales como un estilo d el líder que a rm o nice el modelo
transformacional y el li d erazgo in struct ivo -pedagógico, coh ere n te con los gran des
retos de la sociedad d e l a informac ió n y el con ocimiento, en sintonía co n la mejora de
la inteligencia emocional y un estilo responsable de toma de dec ision es col abor ativa .
En este sentid o , Da y et . al (2016 ,2 51 ) expresan qu e tanto el liderazgo transf o rmacional
como el liderazgo instruccional so n n ece sarios p ara e l éxito . Por su p arte González y
cols. (2015 , 144) mani fiestan que para los docentes y los lí deres d e las instituci on es
consultadas "la d imen si ón formativa de los l íderes p edagógicos es de vita l imp ortancia
y esencial para lograr el camb io educativo y la mejora de la institución".
La ap ortación esencial de este simposio e s p ropo rcionar algún mo delo, finalidades y
competen cias que propicien un proceso en continuo desarrollo profes io nal del
liderazgo peda g ógico, incorporando a toda la comunidad educativa a una adecuada
formación y mejora d e las funciones y tareas qu e afectan a los equipos directiv os de
2
los centro s, trabajando en la l ínea de una cu ltura y clima de colaboraci ó n q ue afec ta al
modo de ser y de actuar de ca da directivo y, en s u globalidad, no s dem a nda las
siguientes actuacion es:
- Selección y formulació n de lo s pr o blemas más relevantes que docentes
directivos y la comunida d educativa se pl antean e n interrelación.
- Búsqu eda de algún m od e l o, pro gram a o lín ea d e avance pers on al y p rofesional
qu e capacite a los directivos para apr ender y mejorar la compleme n tariedad
entre un liderazgo trans forma cional y el instructivo, referente permanente pa ra
las instituciones ed ucativas , que pretenden la plena forma ci ó n d e los miembros
del Centro y la óptima preparaci ó n d e l os estudian tes y fami lias en la pl e n a
actualización e du cativ a, q ui én es a s u vez incid e en los p rocesos d e mejora
profesional de los equipo s directivos y de todo s lo s do ce n tes, q uienes a sume n
algun a t area d e gestión, c o m o j efes de de p artamento, co ord ina d ores de
programa s, r esp on sa b les de tic, etc.
En esta contrib ución nos cuestiona mos el diseño y la p uesta en práctica d e a lg ú n
programa que facilite a los l íd eres de las in stituciones y organizaciones trabaj ar y
avanz ar en el dominio de al guna de las comp etencias más valio sas , q ue defin en y
hacen posi b le d esempeñar las funciones más relevantes qu e han d e caracterizar a los
líderes de instituciones formativas . En consecuencia, los objetivos son los sigu ien t es:
- Presentar algunas de las tendenci a s int erna cionales q u e en la actual id ad s e
abo r d an para el estu d io del lidera z go educ a tivo.
- Iden tificar las p r in cipales funciones qu e l os líderes han de desempeñar en las
instituciones educativas y en las organizac io nes cooperativas.
- Genera r algú n modelo que oriente fut u r os programa s de forma ción de líderes
escolares.
Para el logro de los an teriores objetivo s, se h a l levado a cabo una re visión de la
literatu r a internacional a l a vez que s e ha con struido una metodología integrada que
incluye métodos cua ntitativos y cualitativos, destacando el estudio de casos tanto p ara
el an álisis de la s i nstituciones ed u cativa s como p ara l a construcción de una nueva
cultura o rganizativ a y cooperativa.
3
PERSPECTIVA S IN TERNACION ALES SOB RE LIDERAZGO EDUCATI VO: UNA REVIS IÓN DE
LA LITERA T URA
Ernesto Lóp e z Gómez
Esta con tribu ción al simposio se centra en u n estudio teórico sob re el li d erazgo
edu cativo a partir de una revisión de la literatura in ternacio n al cen tr ad a en identificar
tend e n cias y tópicos de i n vestigació n en l a actualidad.
Los resultado s que emergen de esta revisión muestran, por un lado, la
hetero geneid ad de descriptors d e lo s artíc u los revisados ( school le adership, effe ctiv e
princi p al leadership, student outcomes , transformational l eadershi p, instructi onal
leadership, leadership p r eparation, lea de rship development, collective le ader ship,
distributed leade r ship, group agency, p owe r, leadership configurations, leade rship
practice s, mer ge rs and acquisiti ons, re lat io nal leadership, le ade rship
model s, leadership theory, l eadershi p as re source, l eadership as agency, education
policy, e n tre otros). Este resul tado pone de manifiesto la d ificultad que tie ne rea l iz ar
revisiones sistemáticas globales, a l a vez qu e los descriptores p resentan tópicos que se
abo r d an en la inves tigación a ctual (liderazgo en l a escuela y d el director, liderazg o y
resultado s de apren d izaje, preparación y d esarrollo d e l li d erazgo, modelos y estilos de
liderazgo, etc.).
Por o tro lado, se aprecia en la revisión el variado número de revistas q ue dan cabida
en sus páginas a investigaciones d e lid eraz go educativo ( Scho ol Effective ne ss and
School Improvem e nt, Educational Admini stration Quarterly , Educat io nal Managem e nt
Administration & Leadership, Schoo l Lea der ship & Manag ement, Inte rnational Jour nal
of Leade rship in Educatio n, Australian Educational Lead er, entre o tr as). Ob viamen te, la
investigación reciente sobre liderazgo tamb ié n se ha sintetizado en recie ntes
handboo k u obra s in ternacio n ales (Chapman et al., 2016 ; Harris y Jon es, 2 015 ;
Hargreaves, Boyle y Harris, 201 4; S torey et al., 201 6; Ra elin, 201 6).
Señ alan Bush y Glover (2014 ) qu e el au mento de la importancia d e l lideraz go
escolar ha esta d o acompañada por el d es arr o llo d e la teo ría, con los nuevos mo delos
emergentes y en foques esta bl ecidos siend o redefinido y desarro llad o aún más. Po r
otro la do, hay numerosa literatura empírica que busca demo strar si l a evidencia de la
investigación es compatible co n l o s conceptos. En pa labras de estos au t ore s,
leadership m ode ls a r e subject to f ashio n but o ften serve to re flect, and to inform,
changes i n school leadersh ip practice (Bu s h y Glover, 2014 )
La literatu r a d iscute algunas deficien cias concep tuales, que tiene n que ver con
dificultades en el liderazgo di stint ivo d e la gestión; tensiones entre el liderazgo, la
influencia y el poder, entre o tr o s. Se ap reci an t amb ién d istintas escuel as de
pen samie n to lideradas p or investigadores relevan tes (Gron n, S pilla n e, Day y cols.,
Leitwoo d y cols., S ugrue, Harris, Halverson, Sammo n s, Hargreaves, entre otros ).
En estas líneas d estacarem os al gunas i nvestigaciones actual es d e interés, q ue han
sido seleccionadas por la diversidad d e mo do s de en focar el lidera z go educativo y,
también, por las diferentes p erspectivas meto dológicas que desarrollan.
4
En pri mer lugar, Tian, R isku y Collin (2015) p resentan un metaan á lisis d e l a
investigación so b re distributed leadership (2002-2013), identificando en su revisión dos
lagun as en l a investigación sob re lid eraz go distrib uido: la falta d e co n ceptualizaci ón y
el h ec ho de no proporc io nar evidencia e mp írica sólida de su a plicación.
Otro trabajo de interés es el llevado a cabo p or dos p rofesores noruegos, que tra tan
de in vestigar el modo en el que lo s d iscursos in ternacionales se tradu cen en políticas
nacionales (Ab r ah amse n y Aa s, 2016 ). En su estudio se ñ alan que los re cientes
documentos de políticas internacionales tien en una visión co n sensuada : distrib uted
leadership role for principals thr ough the ter m ‘facil itating school l e aders’ .
El trab ajo d e Klar et al. (2 016) ilu stra la tendencia para a len tar a lo s directores p ara
“ distribuir el liderazgo ” debido a sus p osibil ida d es para aume n tar la ca p acida d d e
organi zac ió n de las escuelas y el estímulo del aprendizaje de los estudiantes, si b ien
señalan que su b a se emp írica es emergente. S ugieren qu e es importante p res tar
atención a exa minar la f unción del direc to r en el fomento d e las capacidades de
liderazgo de los otros para crear la capacidad de liderazgo d istribui do. Tras su estudio,
centrado en ex ami nar las p rácticas de se is directores d e sec und aria p ara f omen tar la
capacidad d e l iderazg o de otros líderes en sus escuelas, sugieren como pasos clav e los
siguientes: id entificar líderes p oten ci ales, crear op ortunidade s de lid erazgo para ellos,
lo que facilita sus transicio nes d e rol y p roporcionar apoyo co n tinuo (Klar et al., 2016 ).
Es in teresante l a dis cusión entre Chreim (2 01 5) y Gronn (201 5 ) en la revista Hum an
Relati ons acerca de la co n figuración d el liderazgo y d el liderazgo distribuido, trat ando
de definir enfoques no h eroicos p ara el liderazgo y dis cutie ndo sus im p licaciones p ara
la p rác tica.
Fin almente, traemos a colación el estudio de D a y, Gu y Sammons (2016 ), qu ienes
eviden cian a pa rtir de un diseño de método s mixtos que la s mejores escuela s no son
resultado , principalmente, d e l estilo de lid erazgo de l o s directores, sino de su
compren sió n y di agnóstic o de la s neces idad es de la escuela y su solución art icul ad a. Es
interesante también la reflexión metodológic a que aportan estos autores, al señalar
que los método s mixtos permiten o frecer interp retac io nes y matices d etallados que no
pu e d en l ograr l os análisis cuantita ti vos, metaan ális is o enfo q ues puram en te
cualitati vos.
Como reflexio n es fin ales , q ueremos recuperar las tres cuestio n es p lante adas
recientemen t e po r Hargreaves (2016), q ue resul ta n claves para abordar el sentido del
liderazgo e n el a ctu al c o ntexto: Who are we? , What will be come us? y Who d ecides?
Estas tres pre guntas tienen mucho que v er con la ide n tidad, con el comp r o miso y con
la d irección a seguir en funció n del d esti no que se quiere alcanzar. Así e n tendido, el
liderazgo tiene más qu e ver co n la dirección que con el pro greso. El liderazgo tiene qu e
en tenderse desde tres grandes componentes: ético, efectivo y los dos in tegr ad os
(ético-efectivo) (Hargreaves, 2016). N o se trata solo de estimar la velocidad y el g rad o
de pro greso (efectivo); es un a cuestión de propó sito, de destino , de dirección, en un
contexto que requiere de estrategias flexibles de adaptación y de cambio. De hecho, es
recurrente acudir a metáforas como e l li der azg o edificante – up lif ting l e adership –
(Hargreaves, B oyle y Harris, 2014; Harri s, 2015), lid eraz go relacional (Endres y
Weibler), el liderazgo consistente ( consistency ), inspirador ( inspirational ), sustent ab le
11
diversas culturas existentes e n el centro.
3.4
El centro se ve impulsa d o por la direc ción p ara estimu la r
el u so de las nuevas tecnologías .
5,1 8
1,0 6 9
214
3.5
La di recció n fomenta el uso racional y la incorpo r ación d e
TIC en la vi d a del centro
5,0 4
1,3 7 7
214
3.6
La di recció n promueve la i n serción de las más creativas
innovaciones tecnológicas en la mejora de los procesos
de e n señanza -apren d izaje.
4,5 4
1,5 5 5
214
3.7
Las TIC es una p r eo cu p ación prioritaria en su programa
de dirección, por su impacto e n la racionalizació n del
proceso de enseñanza -aprendizaje.
4,6 2
1,3 2 3
214
3.8
La en señ a nza de varias le ngu as en el centro es un
objetivo prioritario del equipo d irectivo.
4,2 2
1,2 4 2
214
3.9
La di recció n impuls a la competencia com u nicativa de los
estudiantes y fomenta el bili n güismo coor d inado.
4,1 3
1,0 7 3
215
3.1 0
Promu eve la dirección e n tre el profesora d o para el uso
del bilingüismo en los procesos de e nseñ anza -
aprendizaje.
3,4 1
1,4 3 1
215
3.1 1
La in tegraci ón de alumnos diferentes, fís ica o
psicológicamente, es apoyada por la direc ción del centro.
4,3 3
1,1 9 2
215
3.1 2
Su pri n cipal preocu p ación como director/a es mejorar las
poten cialid ad es educativ as d e todos los e studi antes
5,4 2
,79 6
212
3.1 3
El centro qu e dirige y su toma de decis io nes apoya como
primera finalidad el pri n cipio de atenció n a la diversidad
de los estudiantes
3,4 9
1,5 8 4
211
3.1 4
El estudio en el centro no se ve influencia do por los
diversos credos que tenga el al u mnado.
5,4 7
,96 6
212
3.1 5
El equipo directivo fomenta la tutorización de alumnos
de cursos su per iores sobre alumnos de cu rsos in feriores
para ayudarse en los estudios.
3,9 8
1,3 2 8
212
Med i a T OTAL
4, 2 1
Gráfico 3: Competencias técnicas (valores medios). Fuente: Elaborac i ón propia.
12
A mo d o de síntesis, u n a nálisis de la s competencias estudiadas se prese nta a
continuación:
- Aunqu e se pued e h acer u n análisis d e resultados más específico, a la luz
de l as tabla s presentadas, cabe d estacar que l a esc a la con mayor valoración
(media más a lta) es la de competencias d e carácter humano.
- Otros resultados d e interés tienen qu e v er con que a l estud iar las tres
competen cias e n re la ción con que los sujetos sean hombres o mu jeres, se
observa que en to d as lo s h ombres las valoran más qu e l as mujeres, au nque la
competen cia de carácter hu mano destaca mu cho más la pun t u ación d e los
homb res qu e a las mujeres a la hora de elegir u n l íder educativo, las otras dos
competen cias quedan en término s simil are s respecto a la variable género, l o s
homb res valoran por e n cima de las mujer es.
- Al re laci o nar las tres comp ete n cias para los d os tipos d e integración que
se estudian (general y motóric a) , se obse rva q ue no hay d iferencias en ninguno
de los casos , las pequeñas difere n cias se p ueden deber al azar simp lemente.
En d efi n itiva, s e p one de ma nifiesto qu e estas competencias son esencial es para
qu e l os directivos diseñen y desarrollen programa s de mejora para la tra nsformación
continua d e las In stituciones Educativas y la creación de una cultura de innovación en
los Centro s d e Ed ucativos . Así, esta in ves tigación, en coherencia con Medina y Gómez
(20 1 4), ha d estacado y consolidado el map a d e compete ncias del líder p edagógico
señalando las competencias de gestión, técnica y h umana, d estacan d o lo s
participantes en la in v estigación la prio r id ad d e las competencias hu manas segu id a s
por las d e gestión y técnica.
0,00
1,00
2,00
3,00
4,00
5,00
6,00
3.1 3.2 3.3 3.4 3.5 3.6 3.7 3.8 3.9 3.10 3.11 3.12 3.13 3.14 3.15
5, 00
3, 86 4,0 7
5, 18 5,0 4 4,54 4, 62 4, 22 4,1 3
3, 41
4, 33
5, 42
3, 49
5, 47
3, 98
Compet encias t écnicas (v a lor es medios)
Media
13
ORGANIZACIÓN Y DES O RGANI ZACIÓ N E N EL CAMPO SOCIOEDUCATIV O : A N ÁLIS I S DE
MODELOS. DISE Ñ ANDO UN MA PA
Mercedes Quero Gervilla
El gran objetivo de la educació n no es el c on ocimiento, sino la acción. - Herbert
Sp e n cer.
Existen tantas defin iciones, o mejor, concep ciones de educación como ciudadanos.
Y si no tan tas , a l menos, casi tan tas como p adres (si n os centramos en educac ió n
obl igat ori a).
El complejo escenario en e l que vivimos pon e d ía a d ía el co n cepto “educación” en
jaque. Asistimos p erplejos a la configuración d e n uevos escenari os, nu ev o s actores,
nu evos perfiles, n uevas d emandas sociales , n uevas con sideraciones de l o qu e debe
guiar el impuls o educativo de jóvenes, n iños y adultos … “los coles está n anticuad os”,
“n ad a ha evolu ci on ado menos q ue las au las”, “ed ucamos a n iños y jóvenes para un
futuro profesional q ue desconocemos comp letamente” y un largo etcétera, son
algun as de las expresiones más frecuentes que acompañan el día a día de los que
hab it a mos la educación (también en el campo u niversitario). Se insiste tan to e n la
volatilidad d e todo, se cuestiona tanto la op ortunida d , la util idad d e todo: de lo que se
aprende, de cómo se ap rende, d e p ara q ué sirve y hasta cuá ndo, resulta todo tan
inestabl e y al mismo ti em p o tan am bi cioso, que no es f á cil trazar parámetros d e
propuestas organizativas de referenci a , estables, solven tes, imitables. El contenedor
cambia tan to como el con tenido, pero n o solo eso, las iniciativas cambian tanto
porque en el fo n do trata n d e asir l a fugacidad, tratan de ser a ctu al es y oport u nas en
un escenario en el que esta o portunidad cadu ca a diario; si n emb arg o , q uizás por esta
fugacidad , p or esta necesidad de p rop on er n uevos es cena rios e d ucativos, q uizás
porque pa rtici p an más actores no del todo conformes con las p r o puestas d e antañ o (y
de hoy), quizás porque la apertura, la capacidad de au t oa pren d izaje y de intercone xión
de intereses (tan característico d e la sociedad conec tad a) ab re paso y dota de espacio
y emp odera a quie n es sienten que tiene n algo que decir en lo que a e du car se refiere,
qu e las iniciativas de e d ucación no formal se multip lic an , se diversifican en espac io s,
conten i d os, ob jetiv os y d iseños o rganizati vo s y de gestión tan vari ados como creativos.
Se convierten, en much as ocasion es, en lugares para hacer rea lida d lo s sueños, lu g ares
de máxi ma u nión y confluencia de inquietudes vitales así como de respues ta y
respaldo a reali d ades sociales adversas, con vocac ió n de mejora c omunitaria o de
respuesta en ámbitos no atendidos por las a d ministracio nes. La So ciedad de la
Información es la sociedad de la Educación No Formal mayor que ha existido.
“Las organizaciones q u e hoy c o nocemo s son la expresión d e nuestra vis ió n d el
mun do y de nu estro estadio de d esarr o llo actuales. Antes hu bo otros mo delos y todo
parece i n dicar que vendrán más” (Laloux, 2 016)
Nuestro estudio busca config u rar u n panorama del estadio de desarrollo actual ,
siguiendo a Laloux (201 6), busca leerno s a través d e nu estras propuestas, conocer un
poco más de l o que queremos al canza r como sociedad a través de la s iniciat ivas
edu cativas, formativas que nos en vuelve n con la vocación y esperanza de proporcionar
14
un a mejora social, comunit a ria y que pretenden una existencia en el tiempo como
respuesta a una realidad qu e han analizado y han en te n dido que demanda su
presencia. Conocer cómo se organizan, cómo se relacionan en su contexto, c ómo
diseñan sus programas y cómo sobreviven es lo qu e nos p ermite sentirnos conectados
con el amplio universo soci o educativo.
“La organizac ió n es una re alidad humana que no s envuelve y, po r lo tan to ,
difícilmen te objetiva b le como cosa exterior (…) hay tantas d efiniciones de organización
como p ers p ectivas teóricas (ex p lícitas o implícitas) se construyen so b re el hecho
organi zac io nal” (Ag u irre, 20 04).
Aú n conscientes de esta dificultad de de finir el hecho organizativo p resentaremo s
propuestas d e interés que han sido posibles en e l “estadio de desarro llo actual” , en
esta So ciedad d e la In formación en la que habitamos, en esta sociedad conectada y
empoderada que lidera propuestas edu c ativas con o bjeto de contribuir a mejo rar su
contexto. Co noceremos a sus l í d eres, sus caracterís ticas, su influen cia en el d esarr o llo
organi zativo, e n la cultura organizativa, su poder d e d ecisió n , su capacidad de
relación ,… ¿no s encontramo s a nte un nuevo model o d e liderazgo? ¿liderazgo
compartido? Las iniciativas en las qu e las d ecisiones son tomadas por votación de los
qu e integran la organizació n no son balad ís…
En definitiva, un a cercamiento d escriptivo a modelos o rganizativ o s socioeducativ os
de n u estro co n texto, a través d e sus protagonistas y co n especial hincapié e n sus
líderes, que nos conduzca a analiza r propuestas de valor de las q u e extraer
conclusiones qu e nos p ermitan trazar un panorama de modelos así como d e iniciat i vas
de i nterés para el campo d e la organización en Educación Social, ho y, y pa ra
entendernos mejor como sociedad que aprende y s e p repara solidariame n te pa ra
mañana.
15
LA FORMACIÓN DE LÍD ERES EN I N TELIGE N CIA EMOCIONAL
María C. Me di na Domínguez
Las circunstancias profesionales actu ales s o n mu y dinámicas y exigentes, requiere n
persona s qu e lid eren en manera eficient e, con el menor n ú mero de recursos posible y
con el mayor alcance posible.
¿Están todos nuestros líd eres preparados ? Cada vez más. Aunque to d os s o m o s
líderes de no sotr os mismos en primer lug ar y d espués de nuestro equipo h umano, no
siempre nos hemo s podido p reparar adec u adamente p ara e llo , y sobre todo pocas
veces vamos actualizándonos a los co n tinuos desafíos.
Forma r y en tre n ar a líderes en In te ligencia Emocional facil ita el ap ren d izaje
continuo e i n fluye en u na actit u d d e flexi bil idad y aceptación a n tes la in certidum bre y
las fuertes exigencias de u n a socieda d cada vez más com p etitiva.
Cada vez más los programas de formación y entrenamiento para presentes y
futuro s líderes incluyen una amplia parte de estudio y d esarrollo d e las com p ete ncias
emocionales claves, así autoconocimi en to, motivac ió n y empatía entre otr as.
El líder puede influir en el estado d e án imo d el grupo gen erando un a mbiente que
invite a la flexibilid ad y a la apert u ra, facil itan do la creativi d ad y la toma de decisiones.
Cuando el líder no es capa z d e h acer una buena gestión en las emo ci o nes del equip o el
clima se vu elve más ten so, se incurre má s en el malestar y la incertidu mb re
dificultando la operativida d y productivid ad del equipo.
La emo ción d el líder y la manera de reacc io nar ante los acon tecimie n tos influ ye n en
el resto de mi embros. Cuando maneja en manera adecuada sus reacciones y no se
desborda, el resto d el equipo le id entifica como un a persona sólida a qu ie n acudir ante
un a situación di fícil y alguien quien será capa z d e toma r una d ecisión madurada a
pesar de l as d ificultades. Esto se recoge en la empatía que el lí der siente y m an ifies ta a
los miembros d e su e q uipo, invitando a que todos contribuy an co n ideas y puntos d e
vista, así como con posibles p re o cupaciones, facilita n do la comunicació n y
aumen tan d o el nivel de involucración y responsabilidad en ellos.
El con tagio emocion a l es común e n los g rup os, por e ll o es im p ortante que el líder
sea consciente del mismo y so b re todo cómo eso pued e influir en la prod u ctividad d e l
equ ipo. El lí d er p uede in fluir en có mo las p ersonas p ueden e n tender y viven ci a r la
tarea, co n seguir que el eq u ipo s e sie nta vincu la do e in teres ad o en la visión, los
objetivos y las diferentes tar eas. Cómo los comun ica y cómo ge stion a lo s mismos s er á
replicado por el equipo.
El líd er tran smite la cult ura d e la realidad p rofesional y es el primero en
ejemplarizarla, l a manera e n la cual vive esa cultu ra y respeta los p rocesos i nfluye en
cómo su equ ipo responde a esos mismos estímul os. En u na m isma realidad pro fesi ona l
pu e d e h aber varios departamentos y v arios líd eres , s ien do p recisamente éstos lo s qu e
marcan la diferen ci a entre u no y otro. En definitiva, por estas razones el poder
desarrollar en el líder ese lado más efectivo y emocional le permite ma rc ar la
diferen cia y obtener mejores y más durad ero s resultados e n las perso n as.
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El concep to líder o l id erazgo no tiene un ori ge n científico, sino que se o bs ervó su
existencia en el mundo real, se p udieron con statar sus beneficios y de ah í se d erivó su
estudio y posterior tratamient o científico. Por ello, muchos son los autores, model os y
posibl es enfoques e n relación al tema. S i bien, su im po rtancia, su influ encia e n la
productivid ad ha hecho qu e el desarrollo de competencias/ características del
liderazgo que conseguir verdaderos mét od os y metodologías que lo facilite n , una de
las mayores demandas en la a ctualidad pr ofesional .
Si pensamos a lo l argo d e la h is to ria m etod ologías como el mentoring fueron las
más usadas para formar y des arro llar a los líd eres de los d iferentes ámb it o s p olít icos,
militares, o económico. Lo s m en tores , pers on as de mayor experiencia y conocimie n to.
Actualmen t e se siguen in cluyendo pro gramas d e mento ring en el desarrol lo d el líder.
Junto a estos, se in cluyen otro s como simuladore s o situaciones de simulación qu e
facilitan en la perso n a que va a ejercer como l íder con text os pa ra practicar
competen cias claves en su p ropio d esarrollo como la Toma d e d ecisio n es , la
motivación , la neg o ciación entre otras .
Más recientemen te se h an incluido otras metod ologías como el coachi ng, con un
proceso de a com p añamiento, ayudando a u na intro sp ección y a una reflexión e n el
líder que le per m ite identificar donde est á en la a ctualida d y dónde quiere l legar en su
rol como l íder. Estas metodo logías facilitan q ue el líder pued a trabajar con su parte
más emocion al, comp r o bar a su ritmo y en c o ntextos cercanos al s u yo pro pio los
futuro s re tos qu e p ueda enfrentar. Actua lmen te, se está usando mucho el storytel lin g,
para que los lí deres a tr avés de su propia h istori a m otiven e inspiren a s u e quipo y a
sus clientes, a través de esas exp eriencia s personales y p r o fesionales el líder conecta
con l a esencia d e s u audienci a.
Cualqui er sector pro fesio na l en el q ue pe n semos en la actualidad prese ntan rasg o s
característic o s como l a fuerte compete n cia, los continuos cambi o s, la tecnolo gía,
nu evas gener a ciones. S in lugar a dudas, alguno de ellos tienen aún mayores ret os p or
circunstancias marcadas, así las coopera tivas an te el riesg o d e n o te n er futuro y no
pod er a d aptarse a esas nuevas circunstanc ias.
En las coop erativas el rol del lí d er juega un pap el d estacado, debe garantizar l a
actualización y p er ma nencia de su produc to por en cima de la competencia nacion al e
internacional, medios limi t ad os, poco margen d e b en efici o y dependencia en aspe ctos
volubles como la cl imato logía. Por ello, su capacidad de automo t ivació n, inno v ación , y
gestión d e la i n certidumbre adquiere un mayor va lor.
El pri mer gran reto es tran smitir a su eq uipo cuál es el p ropósito d e su cooperativ o,
y po r tanto d el producto. La pasión e i n terés po r el trabajo y por el p r o ducto final
marcan la di fere n cia con respecto a la comp eten cia. Valo res sólidos como l a
respon sab il idad, la honestidad, la familia o l a antigüedad s o n clav es en la vi n culac ió n
de los emp lead o s y su con sumo por par te de los con sumi d ores. La diversidad de su
equ ipo es otro de los retos intere sante s q ue g estion a el líder, gente de di fer ente
generación, muy joven o muy may or, diferencia de or igen cult u ral y li n güísti ca, o
diferen te formación y exp eriencia en tre otra s. Las competen cias emocionales
permiten al líder conocerse a s í mismo y p or ta nto abrirse a conoc er a otra s personas,
17
entender los di ferentes pu ntos d e vista y cómo estos en riq uecen el equipo y p or tanto
el resultado final.
Para concluir, un o d e los aspectos má s importantes es con tinuar id e n tificand o
aspectos claves de la i nteligencia emo ci on al qu e p uedan ser d e ayuda al l íder en la
gestión d e su activida d , su conexión e influencias son claras. A sí como s eguir
desarrollando metodologías y h erramientas q ue fac il iten su a prendizaje, mejora e
implementación en su día a día.
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FOR MACIÓN DE DIRECTIVOS EN EL CO NT EXTO MEXICA N O: N UEV O S MODELO S DE
CAPACITACIÓN
Eufrasio Pérez Navío
Duran te m uch os a ños, en el estado mexic an o de Michoacán se había consi d erado
qu e los cen tr o s escolares funcionaban, independientemente de c uáles fue ran sus
directores, per o d esde hace algún tie mp o, l a preocupación po r la mejor a de lo s
servicios ed ucativo s y de la escuela ha ll evado a la clase po lítica, teó ricos educativ o s y
funcionarios d e l a administración en (congresos de edu cació n , foros d e consulta
ciudadana, diplomados y jorn adas educativas), a l a conclusión d e qu e existe la
necesidad de u na forma ción específica de l os directivos esc o lares acorde a la función
qu e van a d esempeñar y/o están desempeñando, con el propó sito de que su accionar
en el d esarrollo d e los pro cesos d e gesti ón, mejoren continuamente la escuela y los
servicios que proporciona.
Ya q ue “la descomposición y d eteri oro del funcionamiento de l a ma yor parte de l os
centros escolares púb lic o s se identifica con el caos y deteri oro de la dirección,
para le la mente a la afirmación d e u n a mp lio conse n so sobre que no es po sible una
bu e n a escuela si n una b uen a dir ección” (Gairín, 2 002). En estas circunstancias, es
necesario implementar y d esarrollar acciones tendien tes a formar, actua liza r y
capacitar d irectivos, ya q ue l o h ec ho hasta aho ra a ese respecto, no ha estado en
relación con las necesidade s p rioritarias ni co n las p erspectivas de un mo delo
edu cativo estatal adoptado; la o rgani za ción escolar requerida y un modelo de
dirección soñado.
La cantidad de las tareas q ue tien e que realizar un excelente director en el centr o
edu cativo s o n:
- Gestiona r recursos huma n os, materiales, fin ancieros y de servic io s.
- Elabo rar, d esarr o llar y eva luar el Plan Est ra tégico de Transformación Educativa
(PETE ).
- Dirigir y control a r las relaci on es externas d el centro.
- Impu lsar y motivar cam bio s e i nn ovac io nes para la mejora de l os s ervicio s
edu cativos, ve la r por la convivencia, etc .,
Estas s o n unas de las múl ti p les a ctuac ion es q ue tie nen que llevar a cab o lo s
directivos en coo r d inació n con los Consejos Técnicos Peda góg icos, aunque no son lo
suficientemente com p lejas; sí requieren d e cierta especializació n para saber h ac er lo
con eficacia y rel evancia.
Para reunir t al es condiciones y características de li derazgo, por parte de los
directores d e los centros escolares, se re qu iere de una formac ió n i n icial q ue les ayud e
a compa ginar la teoría con la p rác tica, a d esarrolla r habilidades y destreza s pa ra
desempeñar bien su función, todo ello, proporcionado por formadores
experi me n tados, profesionales en ej ercicio. A esta forma ció n inicial, debe
acompañarle u na forma ción específica y p ermanente, m ien tras se o stente y ejerza el
cargo con el propósito de mantener la competencia en ejercicio.
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Se p iensa q ue el modelo de organización en el que d ebe centrarse la formación de
directivos mexi ca n os, es un m o delo de centro má s a u tónomo, don de la actua c ión ,
tiend a hacia la dinamización, el cambio, la inno v ación , el trabajo comp artid o, la
colabo r ació n colegiada y el consenso.
El mod elo de dirección n ecesario, es el de un d irector/a que de mane ra coordina da
y colab orativa bu sq u e el d esarr ol lo d e u n pro grama d e actu ació n q ue sea asumido por
el Co n sejo Técnico Pe d agógico Es colar y coherente con l os planteam ien tos de l a
institución . El líder, en este caso, p romue ve una cultura organizacional q ue se b as a en
poten ciar l a colabora ci ón , el com p romis o solid ar io , una com u nicación, permanente,
coopera ci ón recíp roca, ayuda mutua e n p ro d e u na mejora de los s ervicio s educa tivos
del centro. Esta cult u ra de in tegraci ón colegiad a, d ebe ser compartida po r tod o e l
personal de la institución.
Lo explicitado anterio rmente, j unto al desarrol l o de las fun ciones organizativa s
norma les de: p lanificar, actuar, desarrollar, coo r d inar, di stribuir tareas , inn ovar,
evalua r, etc., ha de formar al dire ctivo para q ue sea capaz de responder eficazmen te a
cualquier requerimiento d e su actividad p rofesional. Al mismo tiem p o en este proc eso
formativo hay que tener muy en cuenta las necesidad es e i ntereses de los estudiantes
y sus familias, así como d e sus per cepcio nes y exp ectativa s a corto, med io y largo
plazo. El estilo de form a ción d irectiva po r el q ue se apuesta es f u ndamental para
conseguir un bu en tipo d e d irector/a de centro escolar y una o rganización y ges tió n
acorde con ellos . En p aral e lo , se considera que d eberí a tener las siguie n tes
característic a s:
a) Permitir las relacio n es entre los directi vo s en formació n , q ue puedan dar lugar al
intercambio de experiencias y a p osteriores colaboraciones .
b) Fomen tar pr o gramas de formac ió n per manen te con eficiencia y eficacia.
c) Di ferenciar l a capacitación para una buena gestión y aprovechamient o de l as
organi zac io nes para l a intervención coher en te, oportuna y eficaz.
Esta formación para la función directiva debería ir acompañada de otra ge ner al par a
el p rofesorado, d enominada, fu ncio namiento de los centro s edu cativos, traba jo
colabo r ativo y desarr o llo de capac id ades rel acionales.
Es imp osibl e que se pued an p lanificar innovaciones y cambi o s para la mejora de los
servicios ed u cativos, motivar y d inamiza r a l p r o fesorado, sugerir soluci ones para los
problemas en los centros escolares, si en el di rectivo (director/a) p redomin a la
impro visació n , incerti d umbre, resis ten cia y l a apatía. Pero si el directivo de cualq ui er
organi zac ió n o cen tro escolar implica al desarrol lo de a ctu acio nes q ue d inamicen al
grupo humano, l o an imen e incentiven y sirvan para a glutinar esfuerzos, organizando y
coordinando el tra b ajo colectivo; sí es posible que se puedan operar proces o s de
gestión para lograr los cam b ios y la mej o r a de la esc u ela.
Lo exp lic ad o a n teriormente, resume cla ra mente la situación de crisis por l a que
atraviesan los estilos de li d erazgo y los perfiles de los directivos d e lo s centros
escolares de edu cación primaria general en el Estado de Michoa cá n (México). Pero con
un a actitu d d e superación p ers o nal, p rofes io nal y colectiva, s e p u eden supera r las
deficiencias y enfrentar los retos de manera solidar ia y compartid a, ejerciendo la
20
función de una gestión c rea t iva, eficie nte, eficaz e innovadora p ara d esarrollar los
procesos de gestión y mejorar los servicios ed ucativos en la escuela.
En cuan to al li d erazgo en el aspecto educativo , éste a p arece como u n fac tor
determinan te para mo vilizar los grupos, ya sea d e acad émicos o de ap oyo a la
edu cació n h acia u na dire cción correcta. Así e l fac to r h u mano (el docente) q ue ay u da a
un grupo a id e n tificar hacia donde se dirige y luego lo motiva para al ca nz ar metas, es
un a part e importante para el logro de éstas .
El mod elo de di rección, estilos de liderazgo directivo y los p erfiles de di rector de
centro tienen infl uen cia en l a ges tión y el fun cionamiento d el ce ntro es colar d e
manera p ositiva o negativa, esto es obvio pa ra q uienes se h an ded icado y d edi ca n a l a
edu cació n , pero también para l o s discent es y sus famili as.
En la actualidad se con side ra como un eleme nto m ás d e las organ izacio n es que
contribuirá a promover la excelencia en los centro s educativos a través de u na buena
dirección y aunque sea encarnado, en última in sta ncia, po r una pers o na, la concepción
actual de l id erazgo compartido hace que no se centre exclusivamente en ella. Estos
futuro s lí d eres serán especi al me n te aplic a bles en las orga n izaciones que apren d en.
Al centrarnos en el l id erazgo de los directores, no p u ede olvidarse cóm o las
escuelas po seen una idiosincrasia y vida propia, cuyo desarrollo está eslabonado por
etapa s que se d esplazan en un continuo (nacimiento, crecim ien to, d esarr o llo y
madu rez) de la institució n , aterrizando co n una construcció n cultural, social e histórica.
De este mo do, el lid erazgo q ue e n ellas se exp erim en t a es el que imprime un carác ter
específico a la s dis tin tas fases de desarrollo, cada líder y estilo de liderazgo marcan u na
imagen de la institución y un funcionamie n to muy particular.
Como se apu ntaba, si h ay algo indiscutible es q ue “organización y l iderazgo u tiliza n
las mismas a lforjas p ara este via je”, por lo que el d ilema con ceptual se plante a al
iden tificar qué p rácticas de l iderazgo son las ad ecuadas en un contexto dad o y, en
consecuencia, prees tab lecer u na lis ta de atrib utos y ro les p ropios del ejercicio de éste.
Por tan to, las pro puestas que se h an venido p resentando pa ra con ce ptu alizarlo se han
situado e n tre concebirlo como un gestor eficiente, facilitador eficaz o mediador
responsable. Ya se ha aclarado q ue en la a ctualidad, el liderazgo no pu e d e ser ejercido
sólo por una persona; sino por varias, p orque el liderazgo de b e estar distribu id o,
cuando se trat a de un liderazgo de estilo d emocrático.
El lid erazgo debe en tenderse como una tar ea más demo crática, distrib uida en el
conjun to d e l a o rganiz ación. No podemo s olvidar qu e si alg o caracteriza al
postmod ernismo, y a la s esc u elas que en este están inmersas es l a convivenci a no
siempre pacífica de “varias razones” frente a la “única” del modernismo.
En resumen , los p rincipales a spectos q ue han caracteriz ado la evolució n del
liderazgo pueden englobars e en torno a tres gran des ejes , según (Lorenzo, 200 0).
1. Un a primera vertien te inter p retativa r ecoge aqu ellas tendencias que se centran
en las cualidad es intrínsecas del ind ivid uo p ara expli car el lid era z go. De este
modo , un líder sería la p ersona qu e tie ne características y cuali dad es que l os
demás n o poseen en al guna di mens ión de la actividad humana profes io nal o
27
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SIMPOSIO 2 º
FOR MA CIÓN PARA LA DIRECCIÓ N ESCOLAR
Coord ina dor :
Teixi dó Sabal ls, Joan. Univer sidad de Gir ona
Autor es:
Teixi dó Sabal ls, Joan. Univer sidad de Gir ona
Formac i ó n para la d irecc ió n escolar: el ¿qué? y el ¿cómo? V i sión de los
profesionales
Rodríg uez Puli do, Josefa. Univer sidad de Las Palmas de Gran Canari a
Identidad y apreciacione s de los directiv o s: el pasaje presente
Alvarez Alvare z, C armen. Univer sida d de Cantabria
Retos en la f o rmación de directivos de Ed u cación Secundaria en Canta b ria
Oria Seg ura, Mª Rosa. Universidad de Extre ma dura
Incid enc i a del perfil laboral en el de s empe ñ o de la función directiva. Estudio
de Contex t o s
D. T orr es Martín, César. Universidad de Granada
Liderazgo y coaching directivo
Presentación del Simposio
La formación para el ejerc icio de la dirección de u n ce ntro educativo co n stituye
un objeto de aten ción permanente para la Organización Escolar. Los directivos escolares
parecen los des tin atarios naturales d el con ocimiento genera d o p or una com u nidad
científica que centra s u i nteré s en l a organizac ió n y el f uncionamiento de los cen tro s
edu cativos .
Ello con d ujo a p ostular la necesidad de u na formació n específica, a specto al cu al
se dedicaron d iversos estudios d e ámbito nacional (Gairín y oros, 19 95; Gimeno, 1 995 ;
INCE, 20 0 0) y a uton ómico (Armas, 1995 ; B ujan, 1999 ; Cab allero , 2003 ; Váz quez y Ber nal ,
20 0 8). Más allá de los estudios, se ha av anzado en los planteamientos (se ha p ostulado
la n ecesidad de u na formación p r o fe siona lizadora, o rienta d a a la a dquisici ó n y
desarrollo de competencias di rectivas -T eixi do, 2008 ) y s e ha di señ a do propu esta s de
diversa índole (F erná n dez Serrat, 200 2; Fo rtín y Géli n as, 200 3; Camp o, 2007 ; Rod ríg u ez
y Teixid ó, 20 15).
29
La concreción d e tales plan t ea mientos e n realidades prácticas debería conducir
a una con fl u encia de in teres es entre l as administraciones educativas, l os investigado res,
los formadores y los p r ácticos de la d irecci ón escolar co n ducente a estable cer un modelo
formativo adecuado a las características y n ecesidades de los di rectivos e n formac ió n
con el objetivo de contar con directivos preparados y com p ete n tes.
Ello n o obs tan te, tras algunos inicios p r omete dores e iniciativas d estacables,
deb e reconocerse que la tendencia p redominan te e n los últimos treinta años se ha
caracterizado por la bipolari d ad entre la formación b urocrática gestio n ada y ofre cida
po r las administraciones educativas y l a f ormación a ca d emicista, gestion ada y ofrecida
por las universidades. Exis ten ejemplos d e col abor ación y de planteamientos mi xtos
pero son excepcionales. Tamb ién se ob servan intent o s de colaboración p ero
esporádicos y, a menudo, con carácter si mbó lico.
Pued e aducirse que los ad jetiv os elegidos (“buro crática” y “ac ademicista”) son
capciosos y conducen a valoraci on es sesgadas. Puede que así sea. En cualquier c aso,
responden a un lenguaje y a un se n tir pop ular: se trata de expresiones que oímos y
utilizamos a men u do. Por un la d o, a signamos la etiqueta “buroc rá tica” a la fo rmación
diseñada y ofrecida po r la administraci ón , legalista, centra d a e n la transmis ión de
conten i d os conceptuales d e maner a unidireccion al, con un marcado sesgo ideológ ico,
con ausencia de planteamientos c rí ticos. Por o tr o lado, el “acad emicismo” se identif ica
con formatos estandarizados (mà sters , pos tgrad os…), la te ori zación, el des con ocimiento
de l a reali d ad educativa, la b aja a decua ción a las necesidades y posibilida d es de los
destinatar ios , la real izació n de tra b ajos con escasa o n ul a con ex i ón con el ejer cicio
directivo… Podemos pl antearnos p or qué se ha ge n erado esta situa ción, lo cual n os
condu cir ía a análisis complejos, multi causales q ue, necesariamente deben ser
situacionales.
Sea como fuere, la p rescripción de “haber superado un curso d e fo rm ación sob r e el
desarrollo de la fu n ción d irectiva ” establecida e n el artículo 1 34 d e l a Ley Orgánica pa ra
la Mejora de l a Calidad Educativa (LOMCE, 201 3) y desarrollada en el Real D ecreto
89 4/ 2014, de 17 de octubre, en el que s e d esarrolla n las caracter ísticas del curs o de
formación sobre el desarr o llo de la fu nción directiva , plantea posibilida d es y retos en la
superación d e la disyuntiva tradicional. El avance h acia modelos integrados, orientados
al d esarrollo p rofesional i nicial de los docentes que de sean acceder a la direcció n y,
también, de qu ienes se encuentran en el ejercicio del cargo y desean p erma necer en él,
constituye un r eto y un estímulo.
El Sim p osio supone l a continuidad y el avance d el q u e s e p lan te ó en los ateriores
CIOIEs de Cu enca (Teixidó, Aramendi, Barna l y F erna n dez, 201 0) y Madrid (Teixidó,
Bern al, Manzanares, Alvarez, Rodríguez, 2 014) . En la c iu dad manchega planteámos
diversas hipótesis ante el cambio de mo delo en la d irecció n escolar , en e l que
consideramos “l uces y sombras en un camino tortuoso ” (Teixi d ó, 2011 ) .
Posteriormen te, en Ma d rid, cuando la LOMCE ya er a u na realidad, consideramos l os
prin ci p ales aspectos q ue i ban a deter min ar e l nuevo modelo d irectivo, en tre los c uales
otorgamo s especial relevancia a l a formac ión (Teixi dó, 2014 ). Ah ora se trata de analizar
cómo va a a rticularse p ara lo c ual lo partic ip antes en el simposio no s hemos p lante a do
reflexionar sobre los aspectos siguie n tes:.
30
a) En ti dad . ¿ Cómo deb e ser la formación de d irec tivo s de centr o s educativos? ,
¿Que formación se neces ita? , ¿Qué modalidad formativa es más adecuada? ,
¿Cómo han d e tenerse en cuenta las nec esid ades y po sibili da des de los
destinatar ios ?
b) Diseño formativo . ¿De be existir un diseño formativo básico? ¿Quién debe
fijarlo? ¿Qué riesg o s comp o rta? ¿ Qué p osibili d ades d e flexibil iz ación o
adap tac ió n al contexto debe contemplar?
c) Orientación a l a profesionalización . ¿En q ué grad o la forma ció n puede
contribuir a l a adquisición y desarrollo de competencias pro fesio n ales ?
Posibilidades y límites. ¿Có mo se va a in t egrar la dimen sió n técnica (ex p ert o
en organ izació n ), la dime n sión relacional (d inamización y coh esión del
equ ipo pro fesional y de la com u nidad) y la dimensión p ersonal (desarroll o
profesional y construcción de li d erazgo)?
d) Org aniza ción y desarrollo . ¿ Qu ién debe organizar y desarrollar la form ación
para la d irecció n ? ¿Cuál de b e s er la c on tri b ución de l a Administración
Educativa, de l as Universidades y estu d iosos y d e los profesio n ales e n
ejercicio en l a formación para la direc ción? Es po sible avanza r hacia m odelos
integradores?
Se trata de agl u tinar a personas de di ve rsa p roced e n cia, interesadas p or el tema d e
estudio , en torno a una mesa p ara que e fectúen sus análisis e n t orn o a u na temática
relevan te y de actuali d ad y, tambié n para que debatan entr e ellos y con los asistentes.
El simposio se plantea los sigu ien tes objet ivos:
1. - An alizar y valorar l o s rasgos distintivos de la regulaci ón p ara l a formación esc ol ar en
la normativa vigente
2. - An alizar posibilidades y a lter n ativas en la concreción de la formación para la
dirección escolar . A saber:
2.1 . Entidad
2.2 . Diseño formativo
2.3 . Orien tación a la profesio n alización
2.4 . Organiz ación y desarro l lo
3. - Fo mentar el debate y el intercam b io de planteamient os y valoracio n es entre lo s
participantes y los a sis ten tes.
4. - Recoger y sistematizar las aportaci on es d e los asistentes, posibilit a ndo la
construcción conjunta de conocimie n to
En primer lugar, s e efectuará u na p resentación de la temática, d e l proceso de
prep aración segui d o y de la estructura a p artir d e la c u al se va a desarrolla r. A
continuación, los diversos participantes efectuarán una b reve pre se ntación de sus
trabajos. La p arte final se d estinará a i nterpelaciones entre los participantes y
apo rtaci o nes d e lo s asistentes, para aca bar con un r esumen y conclusión de c uan t o se
haya tr a tado
31
32
FOR MACIÓN PARA LA D IRECCIÓN ES COLAR: EL ¿QUÉ? Y EL ¿CÓ MO? V ISIÓN DE LOS
PROF ESIONALES .
Joan Te ixi dó Saballs
Un iversitat d e Girona
[email protected]
Resumen
La formació n inic ia l y permanente de los di r ectivos esc ol ares constituye un objeto d e
atención p erm an ente de l a Organizació n Esc ol ar q ue en los últimos tiemp os se ha
actualizado a raíz de las d isposiciones leg ales que determinan su obligatorieda d .
La comu nicación pone de manifiesto la importancia d e a vanzar h acia una formación
profesionalizadora, co n textualizada y permeable a las d eman d as y necesidades d e los
directivos e n ejercicio. Para el lo s e aportan resultados de u n a i nd agaci ó n rec iente
relativos a la orientaci ó n de la formación (¿ q ué di recti vo se p retende formar?) y a la
percepción de diversas modalida d es formativa
La historia moderna de la direc ción escol ar en el estad o español se caracteriza
por la tensió n entre la n ecesidad de pro f esiona lizar la función directiva y la dificultad
para en contrar la fórmula a dministrativ a y el estatus p rofesional q ue lo posibiliten y, a
la vez, n o menoscabe n la p articipación y el p rotagonismo del claustro y d e la comunidad
en la construcció n de un proyecto de escuela (Antúnez, 2007 ; Gairín , 20 03; Cantón y
Ar ias, 2008 ;). En este p unto, exi sten divers a s vision es en relación al modelo direc tivo.
En c a mbio, exis te u n acuerdo gen er a lizado ante l a nec esid ad d e contar con una
formación esp ecia li zada. (Fortin, R y G élinas, A., 20 03; Escamilla, 20 06; Vazquez, S . y
Be rnal, J.L., 2008) aspecto que ya habíamos planteado anteriormente (Teixi d ó, 2 011 y
20 1 4)
El artículo 134 d e la Ley Orgánica para la Mejora de l a Calidad Ed u cativa (LOMCE,
20 1 3) establece qu e, entre los requisitos p ara a cceder a la dirección de un ce n tro
pú blico, los can didatos deberán estar en posesión de l a certificación acreditativ a d e
hab er sup e ra do un curso de formación sobre el desarrollo de la función di r ectiva. A n te
esta realidad, p arece lógico p ensar que la form a ción para el ejercicio de la direc ció n
escolar va a ser u no de los temas a los que se va a dedicar un a atención p referen te en
los años venideros (o rga n ización d e cursos, el aboración de materiales, a ctivi dad e n las
redes sociales …); va a acaparar esfue rzo s (forma ci ón de formadores, diseño de
a ctividades, p reparaci ó n d e las sesio n es formativas…) y d edicación de u n col ectivo
amplio y di sperso de personas: univer sitarios, autoridades educativas, in sp ección ,
directores en ejercicio, estudiantes, etc. ( R odríguez y Teixi d ó, 20 15)
En el presente texto vamos a prestar atención a d os a spectos directamente
relacionados con la formación d e directiv os:
a) La id e n tificación de los rasgos dis tin t ivo s del directivo que se pre te n de a
formar
33
b) La con tri b ución de l a s di versas modalidades de formac ió n al d esarr ollo
profesional.
Para el l o aportamos un avance de los resultado s o b tenidos en el workshop
“¿Cómo se llega a ser un/a b uen/a dire c tivo/a escolar?” celebra d o en Les Franqueses
del Vallès, el 30 de ago sto d e 2016 . El diseño del seminario comportó un trabajo previo
de 140 i nformantes cualif icad os, vi n culad o s al ejercicio, el estudio y la formación para
la dirección, durante tres meses a lo l argo de los cuales se dio respuesta a u n
cuestionario e lectrónico, s e efec tua ron aportaciones focalizadas recogidas media n te un
proto colo, se cruzó la informaci ón entre l os pa rtici p antes y, fina lmente, como
culmina ci ón d el trabajo realizado, se llevó a cabo la discusión pre sencial en tre los
participantes.
1. - ¿Qué es un/a directivo/a competen te? Objeto de la formación.
En los ú ltimos tiem po s, en consonancia con la tó ni ca domi n ante e n la educación
básica, media y superi o r, la form ación para el ejercicio de la di r ección escolar se
contemp la desde una p erspectiva competen cial. Se p one én fasis e n la n ecesid ad d e
formar y de selecc ionar di rectivos que se an capa ces d e afron t ar una gran diversidad de
situaciones e n c o ntextos dispares y cambi a ntes . Ello ha co n du ci d o al u so (y al a b uso) de
expresiones como “directivo compete nte”, “ di rectivo profes io nal” o “liderazgo
edu cativo”, “d irectiv o i nn ov ad or”, “d irec tivo eficaz”… que acudiendo a la denominac ió n
tradicional co n mayor arraigo en e l arco latino, se aglu ti n an bajo la id ea de “buen
director” o “buena directora”.
40,4%
16,2%
12,5%
11,8%
10,3%
6, 6%
2, 2%
D ir e ct o r /a
D o ce nt - T u t o r /a
M e m b r e d' e qu ip d ir e ct iu
Ins p e ct o r /a
Càr r e c d e Coo r din ació
S e r ve is E d u catiu s
Alt r e s
Cuad ro 1. Procedencia d e lo s partic ipantes.Workshop “Como se llega a ser un/a buen/a dire ctor/ a”
34
Todo el mundo, tanto ahora como hace cincuen t a años, coi n cide en l a
conveni e n cia q ue l os centros educativo s cuenten con buenos directivos. El reto estriba
en ponernos de acuerdo en qué entend emo s por un “buen di rector” o una “buena
directora”. Par a ello su ele a cudirse a la literatura cie ntífica en un pr o ceso qu e cul min a
con l a elaboración de un retrato robot o , en terminología más a justada, a la
iden tificació n d el perfil competencial. Se tra ta de un en f oq ue per ti n ente, po r el cual
hemo s tr an sita d o en el pas ado (Teixidó, 20 0 8) que presenta notables lim i tacione s, la
mayor de las cua les re si de e n su alejamiento d e la p r áctica. Un planteami en to
altern ativ o y complement ari o co nsiste en p artir de la re alid ad cotidiana. Se tra t a de
solicitar a informa n tes cualifica dos q ue seleccionen una directivo/a a q uien consideren
“competen tes” o “b uen/a profesional” y qu e identifiquen, una palabra o una sent en cia
breve, qué a spectos d e su quehacer pro f esion al les h an co n ducido a elegirlo com o u n
bu e n /a directivo.
Gráfico 1. Rasgos distinti v os de/de la bu en/a directivo/a escolar (Teixidó, 20 16)
Les resultados obtenidos so n pro cesad os por una ap licac ió n informática y se
muestran a tr avés d e una nub e de palabras . La s imp le observación p ermite ad vertir qu e
las palabras c l ave que aglutinan un m a yor número d e respuestas son “empatía” y
“liderazgo”.
La id entificaci ó n del buen/a director/a como una p erso n a empática (“capacida d
de identificarse con alguien y comp artir sus sentimi ento s”) a lude d irectamente a su
capacidad para conectar co n los diversos miembros de la comuni d ad educativa y, en
especial, con el p rofesorado. Esta idea es reforzada por otros adjetivos o car acterísticas
qu e se ubican e n el mismo cam po sem án tico como “dialogante”, “saber escuc har”,
“buscar el co n senso”, “com pre nsiva”, “p róxima”, “rec ep tividad” y se refleja en las
apo rtaci o nes de los participa n tes
35
“Es acces ib le y se mu estra cercano a su gente; sab e dar co n fianza y
generar trabajo en equipo. N o se tr ata, por tanto, d e a lguien distante, alejad o
del día a día. Es ca paz d e crear caminos propios de resol u ción de conflictos
velando p or l a participación y la c omplicidad plen a de t odos lo s in tegrantes del
equ ipo y de la comuni d ad educativa” (3 A)
Resulta más compleja la caracterización del t érmi no lideraz go . Se tr a ta d e un
neo l o gismo qu e, a l no co n tar con una tradición cultural p ropia, se h a convertid o en un
término -paraguas que abriga ideas y concepciones diversas y se aplica a contextos y
situaciones dispares.
De la lectura d el con junto de aport aciones se desprende qu e la concepción
mayoritaria corr esponde a la idea d el conductor, en el sentido de la p erson a que in f luye
en otras co n la in tenció n de c o nducirlas h acia l a meta o destino preestableci d o. Así se
refleja en expresio n es como “pers o na de ideas claras”, “sabe ha cia d ónde va y
persevera”, “con criterio clar o ”, “firmeza” , “segura de si m isma” o en la s a p ortaciones
“El liderazgo se ejerce d es d e la toma de decis io nes in form a das,
reflexivas y mesuradas” (20 A)
lo cual, en ocasiones, puede entrar en colisión con u no de los ras gos q ue se
consideran di stintiv o s d e la d irección como es la flexibilidad o la capacida d de
adap tac ió n a las circunsta ncias
“Ha de ser u na persona flexi b le; no cua d ric u lada ” (15 A)
Pero no se tra t a d e un a id e n tificación n ítida, absoluta. Coexis te c on otra s
concepciones o i dea s q ue, a u n presentando pun t os d e contacto con l a anterior,
plan tean matices dignos d e consideración
a) El lideraz go visionario p lantea l a id ea del direc tivo p rospectiv o , co n una i dea
clara de la meta (el tipo de escuela, el mét o do de trabajo, el cl ima de centro…) que desea
alcanza r (“I have a d ream…”) a unque quizá no te nga tan claro el camino a seguir o no
evalúe su factibilidad
“Un buen director es alguien que tiene un ideario, una i m agen
proyectad a y viva hacia la c onsecución de u na escuela para el cambi o s o cia l” (3
A)
b) El lideraz go ético, es decir, la c oheren ci a entre los valores q ue se p ropugnan y
la a ctuaci ón cotid iana
“El director d e b e velar por la tra n sparenci a, la objetividad y la di sc reción
de la i nformación (que no de be con fundirs e con el secretismo). Son valores
básicos que se resumen en la honesti dad . Debe actuar, d ecidir y hacer
hon estame n te. (14 A)
c) La pres en cia física en el centro. P ara influir en los demás es necesaria la
intera cción, el contacto, el d iálogo… Ello exige, en tre otras cuestiones, l a p r esen cia
físic a , lo cual plantea conflictos con la función de representación y el i n cremento de
reun iones y en cuentros externos.
“El liderazgo se ejerce des d e el contacto y la presencia regular” (20 A)
36
d) El altruismo y la actitud de servici ó a la comunidad como con tra p uestas al
apro vechamie nto del carg o
“Lo p eor que le puede suceder a un d irec tivo es “anclarse” a l cargo. En
el mo m en to e n q ue uno no es ca p az de des p rend ers e de una circ u nstancia y a
no se puede dirigir bie n , dado que l a m otivación principal ya no será el servic io
a la s pers o nas sino el man tenimi en to de la posición. El director debe ser un
ejemplo de trabajo y de servicio a los alumnos y a las fam ilia s” (1 4 A )
En síntesis, si bien se alude al l iderazgo (e nten dido como capacidad de influir e n
los demás p ara el logro d e un objetivo) como un rasgo relevante del “buen direct ivo ”
cuando no adentramos en su caracterizac ió n aparecen mú ltiples zon a s de con trove rsia
qu e deben clarificarse.
Ademá s de l a “empatía” y el “li d erazgo ”, o tros ámbitos o dimen si o nes d e la
acción direc tiva que s e consideran relevantes en la i dentificación, selección y f o rm ació n
de directivos escolares son “la capacidad d e trabajo”, “las relaciones”, “la capac id ad
intelectu al”, “el c o nocimiento de la reali da d e du cativa”, “la ca p acidad de o rganiz ación
y gestión”, “la to ma d e decis i ones”, “la impli caci ón - c omp romiso” y l as “cualida d es
personales” que desarrollaremos en f u turas apo rt acion es
2. - De l a formación al desarrollo profesion al
Los términos formación y des a rrollo a me nudo se usan de manera ind iscrimin a da
aunqu e, en reali d ad, pone n el acento e n aspectos compl ementarios. La form ación, en
su sentid o tradicional, se centr a en la transmis ió n de conocimientos pero n o com p orta
un segu imi e n to o una tut ori zación que permita comprobar s u relevancia o utilid ad. El
desarrollo, en cambio, pone én fasis en l a mejora con ti n ua de los comportamientos,
realizaciones y actitudes de l a pers on a para lo cua l resulta indispensable e l seguimiento
del niv el de avance, el conocimiento d e las dificultades y l as particu larid ad es q ue se
desprenden del paso a la acc i ón. Imp lic a el acompañamiento a carg o de otr a pers on a
qu e puede ser un formad o r, un ases o r o un directivo experto.
Cuando se persigue el crecimie n t o de los d i rectivos en f orma ción en las
competen cias pr o fesionales esta b lecidas ( es decir, se espera qu e ha ga n cos as que hasta
el momento n o hacían o que las hagan d e una manera diferente a com o las venían
haciendo) no ba sta con forma r en cono cimien tos, h a bilidades e, i n cluso, actitudes y
valores. Es necesario, a demás, favorecer el crecimiento co n tinuado de estos aspe ctos
subyacentes para lo cual debe colocarse a lo s directivos en forma ción ante situaciones
similares a las que se en co n trarán en el des emp eñ o del cargo. No tiene mucho sentido
un a formación a ca d émica en torno al “tra b ajo en equipo”, la “r esolu ción d e conflictos”
o el “p e n samie n to crítico” (por tomar tres aspectos hab ituales en los p r o gramas de
formación) qu e se desarrolle al margen del afr on ta mi en to de los retos concreto s d el
trabajo directivo. Son las situaciones l as que d eman d an el d espliegue de determinadas
competen cias y n o al contrario.
43
Director
6
+500
3 (rural)
Director.6.+50 0. 3
Tabla 1. D irectivos en trevis tad os.
Resultados
Aqu í se da cuenta de los resultados obtenidos a las tres preguntas an teriorme nte
formuladas y u na cuarta qu e n o estaba p revista, p er o por su relevancia, es precis o
abo r d ar.
¿Qué formación se requier e?
Todas la s personas entrevis tad as coinciden en qu e es necesaria m ucha más formación
para la dirección de la qu e exi ste en estos momento s y qu e debe ser obligatoria . “ Damos
muchos pa los de ciego. No debe ser sólo una formación general. Es nece sario
profundi zar. La formación para la dirección t iene qu e ser obligato ria ”.
(D irectora.5.+700 . 3). Para muchos de ellos hab er estado e n l a secretarí a o la j efatu ra de
estudio s co n anterioridad ha sido una exp erien cia formativa i n troductoria relevant e.
En estos momentos en Cantabria la formación d e d irec tivos escolares se l imita a l c urso
de acreditación para el desarrollo de la función directiva y lo s directivos critican la
ausencia de un programa de formación continu a . La formación inicial e n estos
momen tos en Cantabria es de 30 h oras (e n el p asado había llegado a ser de 100 hor as y
ha ido sufriendo n umerosos recortes). Este curso, pese a sus limitaciones es b ast an te
bien valorado p or l o s directivos. “ No e r an demasiadas hor as, 30h. El curso abarca a un
nivel b ásico la t e oría y no e s m al a, pero luego t e enc u e ntras con una re ali dad
completamente di ferente. Lo que menos me gusta es que n o ha y ni ngún programa de
formación co nt inu a ” (Direc to r.4.+7 00.1).
La fo rma ción continua exist ente en Cant abria se desarr olla a través de ADIESCA N , q u e
organi za cada año unas jornadas de formac ió n de dos dí as y reúne p eriódic a mente
prácticamente a la totalidad de los d irectores esc ol ares de la red d e centros públic o s d e
la comunidad. “ Yo d e cidí asociarme a ADIE SCAN, do nde e stamos e l 90% de los directores
y esa e s realmente la formación, e se es el f oro donde se aprende a través del intercam bi o
con o tros compañeros. Es tan do con otros dire ct or es con experienci a aprend e s c ómo
haces tú esto, cómo orientas tú e sto… En r euniones, en ese fo ro , llam as po r teléfo no…
así es có mo r ealmente aprendes. Es o es todo ” (Directo r.6.+50 0.3).
FEDADI y ADIESCAN l lev an años reclamando una medida formativa a l a A dministra ción
qu e no h a sido atendida y desde la perspectiva de los directivos, sería la má s relevante
de e n tre e l aba n ico de p osibles actuaciones : tutorizar al directivo en su p rimer año . “ E s
absolutamente imprescindible tener un año de prácticas de la mano de un d irector
experimentado c omo tutor. No se hace, ni hay n ada. N o estam o s pidiendo al go dif ícil, es
completamente razo n ab le, viable, no rmal, lógico. Pues no, haces ese c urso, no ti ene s
ningún tipo de experiencia práctica y te puedes poner a dirigir un c entr o c on má s de
setecientos alumnos de lo que sea con unas dificultades enormes ” (Director.36.+7 0 0.3 ).
44
Otro a specto q ue re salt an es la i mpor tan cia de haber tra bajado en ot ros ca rgos
directivo s (se cretarías, jefatura s de es tud io, jefaturas de de p artamento,..) con
anteri orid ad al desempeño de la direc ción .
¿Qué dimensiones deb e a bord a r?
En las entrevistas realiza d as han ap arec ido numero sos tema s necesarios en l a formac ió n
de los f utu ros directivos de centro s escolares. P ara dar cu enta de el los de manera
organi zada y en u n format o sint ético, se presentan e n una tabla los tem as propues tos
ordenados en torno a ocho dimens i ones. -
Dimensión
Temas
Pedagógica
Inno vaci ó n y lideraz g o ped ag ó gico
Metodologías innovadoras
Técnicas de dinámica de gr u po s
Organizativa
Evaluación del centro
Relación con las familias
Delegar trabajo
Relaciones con el entorno
Ayun tam ien to, C o nsejería, Asociaci on es, Emp resas,
Un iversi da d…
Normativa
Leyes educativas y cambios legis l ativos
Ley de Pr o cedimiento A d ministrativo
Ley de co n tratos del sector público
Convenio colec tivo
Normativa de otras Consejerías/Minist erios que
afectan a los Centros Educativos
El pro yecto d e direc ción
Conviven cial
Conflictos en tr e el alumnado
Mediación de con fl ictos
Habilidades comunicativas
Gestión
Gestión de gr up os
Gestión de tiempos: qu e lo urgente n o s u stituya lo
impo rtante
Gestión del clima esc o lar
Gestión eco n ómica y d e recursos
Proyectos europeo s
45
Evaluación de procesos
Personal
Educación emocional
Gestión de co n flictos
Coachin g y relaciones perso na les
Forma ción d el personal
Otras
Salidas p r ofesion ales en FP
Seguridad y Sa lud Laboral: Preven ción de riesgos
labo r a les
Idioma s
TICs
Tabla 2. D imen siones y temas relevantes en la formación de direc tivos escolares.
¿Qué diseño deb e tener esa formación?
En rel aci ón a la modalidad formativa m ás adecuada todas las p ersonas entrevis tad as
coinciden e n q ue es n ecesaria la pre sencial idad . “ La formación inicial de di rectivos si de
mí de pendiera, sin lugar a dudas, sería exclusivamente presencial. A sí sirve para tener
un “de sahogo psicológico” con com pañe ros qu e e stán en las mism as situaciones que tú
y para q ue los po nentes y no sotros p oda mos intercambiar nu estras expe rien cias
persona l e s ” (Director.4.+700 .1).
En esos momen tos es tamo s a la espera d e qu e se desarro lle el Real Decreto 89 4/2014 y
se d isponga de u n cu rso de formación para d irectivos de 120 h oras en el qu e nues tra
Consejería d e Edu cación está comenzand o a tra bajar. S in embargo, todo p arece ap u ntar
a q ue éste será on- line. “ Par a e l año que v iene saldrá el primer cu r so que tie n e que
desarr ollar el Real Decreto 894 /2014, de f ormación para directores de 120 ho ras y gran
parte serán a distancia, unas do s terceras p ar tes ” (Responsable de la formación de
directivos).
Por otro l a do, t o das las personas entr evistada s coin ciden e n que debe existir u n diseño
básico y que debe ofrecer lo la Administracion , p ero qu e debe gestion a rse a varias
bandas y deb e tenerse en cuenta la opinió n experta de los directivos en ejercicio . “ La
nueva formación debería t ene r tr e s patas que necesar iamente se te nd rían q ue comb inar :
la universidad, la Administración y l as asociaciones de directore s, que tienen mucho que
decir ahora. Ese tr iángulo t rabajando de manera conjunta creo que podría ser el núcleo
fundamental pa ra elaborar una formaci ón bien dise ña da. El e je transve r sal debe ser la
Administración, pero conta ndo con la universidad y ap oyándose en las asociaci one s de
dire cto r es. Dejaría fuer a a los sindicat os porque d efienden intereses distintos, del
trabajador , pero la di rección debe p ensar en e l colectiv o . E n el di seño de la formació n de
dire cto r es es fundamental escuchar a los dir ectores en ejercici o ” (Director.6.+500 .3 ).
Un as p ecto t ambién s eñ alado por t od os los entrevistados es l a r elevancia de contar con
pro fesorad o experimentado en el campo de la dirección escolar en las futuras acciones
46
formativas que s e empre n dan. “ Con di re ctores hab las el m ismo l eng uaje y es o es
importantísimo ” (Direct ora.12.+50 0.2).
¿Se selecciona al c andidato m ejor forma do?
En el momento en que se re alizó este estudio (mayo -junio de 20 16) en Can tabri a se
estaba p roduciendo la selección de directi vos de centr os públicos. Este proces o sele ctivo
se efectúa med iante un con curso de méritos y ti en e dos fases de carácter e liminatorio:
en la pri mera se valor a el Proyecto de D ir ección y en la segunda los méritos académic o s
y profesio n ales. Si se diese relevancia a l a formación de los directivos, pa rece lógico q ue
aqu ellos más formados sean quienes tengan más oportunidades p ara ejercer. Sin
embargo , en nu estra región, l a aplicación de la O r d en ECD/36 /2 015 h a d esatado la
pol ém ica e n tre el colectivo de d irectivos y la Ad ministració n, llegan d o a in terpo n ers e 5
alegacion es relativas, f undamentalment e, a la composición y fun ci o namiento d e la
comisión de selecc ión:
a) Los directivos experim en tados co n sideran que en ningú n caso una perso na que
descon ozca cómo se o rganiza y gestiona un Centro Educati vo pued e ju zgar un
Proy ecto de Di recci ón . “ Un proyecto d e d irección lo tiene que ev aluar gente que
sepa de qué se e stá hablando porque e l proyecto de dirección es v inculante.
Quien evalúa tie ne que sab er qu e lo que tú propones sea viable y tenga se ntido .
No puede hacerlo cualqui er a. No se tra t a de una elección asamblearia, es un
proce so de selección por mé ri tos ” (Direc to ra.12.+500 . 2). Sin embargo, así h a
sucedido . Los directores in sis ten en la importancia d e poder forma r p arte de
estas comisiones.
b) Algunos candidatos han sido evaluados en base a juicios subjetivos sobre la
perso na y no sobre su profesionalidad como directivo . “ Una m ad re evaluó bien
al director alegando que parecía buena persona y le inspi rab a confi anza. Esto no
es serio. Esto hay que valorarlo con arreglo a criterios pro fesion al es ”
(Director.6.+50 0 .3).
c) En la valoració n d e los Proyectos d e Dir ección si los miembros de la com isión
qu ieren perjud ica r a un candidato, bas ta con que le p onga un cer o. “ Hay
dire cto r es que llevan muchos a ño s y que han sido evaluados cada 4 años
positivamente y se han enc ontrado con q ue en es a comisión les han puesto 2 o 3
cero s. Así ya no l evantas aunque e l resto de la comis ió n te pu ntúe con 20 . Es una
auténtica atrocidad ” (Director.3 6.+700.3).
d) L o s pro cedimientos seguidos por ca da comisión han podido ser arbitrarios .
“ Hubo centros en los que e l inspector ha teni do m ás c riterio y ha pedido a cada
miembro razonar el v oto y hu bo c entr os en l os q ue otro i nspector puso allí una
urna y a votar. En cada c entro ca da uno ha hec ho de su capa un sayo ”
(Director.36.+7 0 0.3).
Conclusione s
La formación d e d irectivos en Canta bri a es tá pla gada de retos, ya que se d eman d a u na
formación inicial y con tinua, obligatoria, más a mplia, pres en cial, que re sponda a u n
47
diseño , q ue lo ofrezc a la A d ministracio n , que se geste con la par ticipaci ón de la
Asociación de Directivos, l a Universidad y la Administració n y q u e te nga en cuenta la
opinión experta de los directivos en ejercicio en su d iseño y en su d esarrollo, así c omo
un p rimer año de experimentación bajo la tu t orí a de un d irectivo veterano. Esta
formación debe ate n der a ocho d imensi on es y alrede d or de un a treinten a de te ma s.
Ademá s, es preciso solicitar un cambio de normativa de selección d e di rectivos p ara que
la composición de l as comi siones sea adec u ada, se a clare n los criterios en ba se a los que
evalua r los Proyectos de Dirección, no sea p osi b le evaluar en base a subjetividades y se
exijan puntua ciones mí n imas razonables, lo que haría que p udiesen sal ir elegid os l os
directivos mejor formado s y que el p roc ed imien t o fuera más just o y eficaz p ara ir
avanz ando h acia la profesio n alización d e la d ir ección es cola r.
48
INCIDENC IA DEL PERF IL LABORAL EN EL DESEMPE Ñ O D E LA FUNCIÓN DIRECTIVA.
ESTUDIO DE CONTEXTOS
Mª Rosa O r ia Segura
Un iversi da d de Extremadura
[email protected]
En este texto se analiza el perfil laboral de la direc ción escolar (en cua n to a condiciones
labo r a les, formas de acces o y final izació n del cargo, de ascendencia respecto a sus
posibl es "s ubo rdinados", las n o rmas a las q ue debe someterse el Direc to r -incluyendo
responsabilida d civil y pe n al -, la eva lua ción y sus consecuencias) e n un in t en t o de
ofrecer a cualquier m iemb ro de la com unid ad e d ucativa elem en tos de reflex ión sobre
qu é im p lican un as car acterísticas u otras y cómo se relacionan en tre sí, pues a vec es se
pien sa en una sola característica sin tener en cue n ta que forma parte de un entram ad o
más complejo.
El perfil laboral de la Di rección escolar a men udo se p asa p or a lt o al co n siderar
el ejercicio d e la función d irectiva, com o si el liderazgo fuera indep e n diente de lo s
condi cio n antes h abidos entre d irige n tes y dirigidos. Es u n asunto estrechamente
relacionado c o n elementos c ontextuales del sis tema educativo: autonomía de los
centros en ge n eral; funcio nes de la direcc i ón escolar; existencia de un equipo (escogido
o no directamente p or la direcc ió n); for mación inicial o per manente; reconocimi en to
social que llega a obtener; y form a ción as ociacion es p rofesionales espec íficas.
El perfil l aboral sensu strictu implic a cono cer las condiciones de acce s o al puesto
-requisitos y formas de acceso-, perdura bi lidad en el cargo, dedicación y condici ones
sala ri a les o frecid as, la responsabilidad que se le exige ante actos propios, resulta do s
escolares o la gestión de los recursos – en su doble ve rtien te de responsabi lid ad
administrativa o pe n al -, las relacione s co n el re sto del p ersonal d ocente o n o docen te
(el papel qu e d esempeña re specto a el los, y hasta qué p u nto deb en s u bo r d inarse a l os
dictado s de la Direcció n ), así com o l as formas de evaluación en las q ue se ve involu crad o
y cómo le afectan. Todos estos elemen t o s, junto co n los contextualizadores , se podrían
articular como se ve e n la Figura 1.
49
Figura 1 Elementos que confor ma n el Perfil laboral de la Dirección escolar
Fu e n te: Elaboración Propia
En to das esas condiciones subyace la concepción de si la escuela deba ser un
servicio público o u n b ien d e con sum o : h ablar de “sistema educativo” o “merc ad o
edu cativo” sería n ejemplos, r espectivamente, d e am b as tenden cias. Po r eso al tip ificar
el p erfi l de la Direcció n es i m p ortante saber: en qué sistema se encuadra; las d inám icas
en el interior d e la escuela co n creta y su relación con un contexto social que acepta
ciertas formas de ejercer el p oder, d e rendi r cue n tas ante la sociedad, etc. Aq uí se
comentará la realidad de cuatro países : Reino Unido ( UK), Ital ia, F r a ncia y, Espa ñ a p ara
contrastar re ali dades q ue no d e p enden sólo de que el sis tema se configure d esde un
funcionariado público o no: Italia es m u es tra de cómo comb i nar característic as que dan
pie a reflexionar so b re el caso español.
En el marc o de la autonomía concedida a las escuelas los ámbit o s de autonomía
escolar clásicos son : p edagógico -didáctic o; d e gestión y económi co. En España, F rancia
e Italia aún es muy marca d o el caráct er centraliza d or: aunque se d es centralic en
aspectos d e la educación, en la práctica se debe responder a un Curriculum y formas
organi zativas estab l ecid as po r la Administración red u ciéndose l a s cap acidades de
gestión y económicas. En UK el director goz a tr ad icionalmente d e u na am p lia lib ertad
en los tres ámbitos (llegando a ser p ara digmáticas la s G r ant Maintained S cho o ls o la
creaci ón de Trust educativo s a comienz o s de dos mil). En Italia Dapa y Vi ola (2 01 5 )
señalan q ue s e ha pas a do de entender, e n la Dicta du ra de Muss oli ni, al Director c o mo
superio r jerár q uico del personal docen t e pero subordinado a la Administración a un
contexto democrático que propugna la ge stión social de la escuel a, con la partic ip ación
de todos los estamentos implicados. La c risis de l a cultura de partic ip ación, sen tida e n
toda Europ a, ju nto a la eficiencia y a modelos d e gestión priv ad a en la Ad ministra ción
modi fican, a jui ci o de estos au tores , el modelo directivo de primus inter par e s a u na
figura más tip ificada a ni v el de cualifica ción y reglamentación de sus fun c iones, d e
carácter regional a la hora de contratarl a y evaluarla. La LOMCE 2013 en España lo
Aut onomía escolar
Recon oci-
miento
social
Asociaci o-
nismo
Función dir ectiv a
Formaci ón
Inici al/per -
manente
Equi pos de
apoyo
P erf il labor al
Condi cio
nes de
acceso/
Perdur ab
il idad /
Dedica-
ció n /
Salari os
Respon-
sabili da
d /
Evalua-
ció n
Relaci o-
nes con
el
pro fesora
-do / PAS
50
convierte e n representante de la Admi n istración en el centro, alg o que sucede tambié n
en Francia. Só lo U K queda com o ejemplo d e menor peso de l a Administración, au nque
se man tiene solapa d amente con mecani smos de “garantía de calidad” determinantes
de la fin an ciación es colar.
Un a aproximación a l as distintas condici on es la b orales y formas de acces o a la
función d irec tiva se m u estran en la Tabla 1.
Tabla 1.: Rasgos generales del acceso a l a función Directiva
Reino Unido
Francia
Itali a
España
Tareas
·Gestión
(+económi ca).
·Docencia
(una o d os
clases ).
·Dirección.
·Docencia
(sólo en
Educación
Primaria).
·Económicas
(solo
Secundari a)
·Administrativ
as
·Educativas.
·Coord inació n .
·Docencia (li -
beración par -
cial).
Titula ción
·Licenciatura
o equi va len te.
·Licenciatura o
equ ivalente.
·Licenciatura
·Grado +Maste
r
·Licenciatura,
·Diplo m atu ra
·Grado .
Requisitos
pro fe si onales
exigidos
·Experien cia
docen te.
·Curso d e cua-
lificación
específico.
·Experien cia
en cuadros
medio s d e
mando. (*)
·Ser
funcionario de
carrera.
·Antigü e d ad.
·Forma ció n
inicial.
·Ser
funcionario de
carrera.
·Antigü e d ad
de 5 años
como
docen te.
·Ser
funcionario de
carrera.
·Antigü e d ad
de 5 años.
·Experien cia
docen te en
ese centro.
Debe tener
una edad
mínima
No
Sí
Sí
No
Proced im iento
de Selección
·Baremación
de méritos
alegados.
·Entrevista
con
Autori d ad es
·Opo sición n a -
cional.
·Fase d e
prácticas .
·Opo sición.
·Se forma
parte de una
lista.
·Sistema d e
acreditación
nacional
previo +
Concu rso de
Méritos
51
Educativas
Locales.
·Contra to mi-
nisterial.
·Contra to
regional desde
20 1 5.
·Elecc ió n en el
centro.
·Nomb ramient
o por la
Adminis-
tración cor res -
pondiente.
Responsable
de la selección
· Autoridades
o
·Consejo d e
Adm -
inistración
·Tribunal
ex profeso .
·Tribunal
ex profeso .
·Comisión
mixta:
Administració
n +
representante
s del C o nsejo
Esc o lar.
Proced en cia
de los
candidatos en
cuanto a
pro fe si ón y
territor i o
·Director d e
otra escuela.
·Profesorado
(preferib le no
del ce ntro ).
·Sin relació n
con Educa-
ción.
·Docente.
·Fun cionar io
otros cuerpos.
·Docente uni -
versitario.
(para t o dos,
de todo el
territorio
nacional).
·Docente
·Docente del
mismo o
distinto
centro.
(*)No imprescindible ningu n o de los tres: se pu e d e contratar si pres en ta otras
cualidades “más útiles” para el puesto concreto.
Fue nte: elaboración propia
En las rela cio n es con el resto del personal, la tenden cia es q ue la Dirección
escolar, de algún modo, influya en la c on tratación (en UK a mpliamente, en Ita lia y
España, co n res tricciones) o en l a re di strib u ción de recursos humanos d en tro del ce ntro
en aras d e mejorar la cal id ad (Italia, Franc ia y España). Esto es clave para en tender los
discursos sobre l i d erazgo, pues no ejerce el mismo lidera z go un “s uperi or jerárqui co”
qu e quien tiene que conve n cer a “sus compañ eros”.
Más poder a la dirección escolar lev anta suspicacias e ntre los potencia les
dirigidos, especialmente si no ha y una cul tu ra d e contr o l social de abusos de poder. La
solución no es p rivar a quien d irige d e capacidad d e acción, sino establecer adecu ad os
controles so bre esas atribuci o nes. O sea, si la Dire cció n Esc o lar tiene ma yor pod er (UK)
la persona d e b e llegar a responder c on su cargo de u n a mala ges tión que le s ea
directamen te achacable. En todos lo s sistemas ed ucativos lo s di rectores son
responsables, pero la responsabilidad que se les asign a varía mu cho. Con la LOM CE
20 1 3, se le ha da do a la Dirección en E spañ a funciones reserva d as antes al Consejo
52
Esc ol ar; tamb ién se ha introd u cido el tener q ue re n dir cue n tas según u n prot ocolo
respecto a: d ecisiones adop tadas; med idas d e calidad y resultad o conseguidos . El
problema es que quede en u na mera rendición de cuentas bu r o crática pudiendo llegar
al efecto perverso de trabajar para genera r evid encias en vez d e para mejorar la reali d ad
edu cativa.
En cualquier caso, nun ca se d elega por com p leto en o tr os miembros la
responsabilidad -sea cual s ea -, a no ser qu e renuncie p or completo a ejercer el carg o. El
Director también se en cuentra sujeto a la respon sa b ilidad civil y p enal d e cad a p aís : en
todo s deb e n someterse a las leyes vigen t es y al reglame n to del centro en que ejer cen,
hab ien d o p aíses, como Italia o UK, con m ás tra dición de que pu e d a p rosperar un litigio
jurídico educativo.
En España , la aparente ausencia de responsabilidad última pudier a venir por ser
un cargo eve n tual. Si el cargo fuera estable p odría asumir más responsabili d ad, p ero
también in fl uye cómo p erci b e el profesorado ese m an tenerse en el puesto. La cu l tu ra
de resp o nsabili d ad per so n al idiosincrática de cada sociedad contribuye, t a mbién, a esa
diferen te considerac ió n. Tam po co p uede deslig arse de que h aya u na evaluación con
consecuencias más o menos palp a bles ( mejora salarial, ser p romocio n ado o rem ovid o
del pu esto, etc).
Junto a poder perdurar en el cargo (in cl u so una carrera profesional, como en
Fran cia o Ita lia ), l as re tribuciones so n un a lic ien te para aspir a r a la Direcció n escolar;
pero si se co n vierten en el “único” a cicat e p ueden ser el peor i n centivo. En todo cas o,
un recien te estudio de Euryidce (20 15) so bre el tema ma nifies ta que el salario de la
Dirección siempre es superior al de l p rofes ora do de su m ismo nivel, y suel e haber
diferen cias p or el tamaño de las escuel as y/o la complejidad de la gestión. El salari al es
un o d e los incentivos más evidentes que influyen en prestigio d e u na ocup aci ó n, y está
relacionado co n si se con si der a u n trabajo a tiem p o completo (como sucede en UK, Italia
y Fra ncia) o si es u n complemento de la tarea d ocente parcialmente libera d a, como es
el caso español.
La forma de acces o al cuerpo y qu e el Director pueda ser destinado a cu alqui er
parte o deba p ertenecer a l centro que quiere dirigir m a rcan el ro l de la Direcció n como
auto rida d formal, media d or cultural, líde r, etc.
Sob re las c o ndiciones la b orales es d ifíc il establecer pautas comunes como
movilidad y promoción, pues dependen de factores extraeducativos. La pro m o ció n se
entiende diversamen te: mientras en U K p ro mocionar es camb iar de trabajo, en Francia
e Italia exis te u n sistema d e promoci ón por concurso. Las medida de p romo ción
corresponden a un ascenso en la carrera pro fesio n al, por tant o, como en Espa ñ a la
dirección escolar n o se constituye en pro f esión, no debe extra ñar que no se contem p len
medidas pa r a pro mocionar.
Un a caracterís tica común es que donde s e p rofesionaliza la figura directiva esta
adquiere una superioridad jerárq u ica que no se produce en España. Tambié n h ay
disparidad de criterios en cu a nto a l a pertenencia al ce ntro: mientras q ue e n España, es
Italia se tiende a un puesto de trabajo vitalicio en un mismo centro, e n F rancia se exige
como condición indispensable la r o tación previa de los directores por varios ce n tros .
59
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63
SIMPOSIO 3 º
INVESTIGANDO SO BRE INCLUSIÓN HOY
Coord ina dor :
Vigo Arr a zola, Begoña. Universidad de Zaragoza ( mbvigo @uniza r.es)
Autor es:
Vigo Arr a zola , B ego ña, S oriano Bozalongo, Jua na, Dieste Gracia, Belén y
Carmen Julve More no. Universidad de Zarag oza
Inclusión e investigación etnog ráfica en e spacios educativos.
Forteza F orteza , Dolors . Universidad de l a s Islas Baleares
La investigación sobr e inclusión desde la prop ia práctica: des a rrollo
pro fesional y mejora de la escuela.
Moliner García , O der, Sal es Ciges, Auxiliado ra. Univer sida d Jaume I, Ca stelló n
Escuela incluida: investigación inclusiva desde la investigación -acción
participativa.
Susino s, T eresa, Rojas Susana y Ha ya Ign acio . Univer si dad de Canta bri a
Investig a r la inclusión desde l a fronter a d e las nuev as necesidades.
Presentación
En un co ntexto e n el que la in cl u sión constituye u n re ferente desd e e l p unto de vista
social y ed ucativo es intere sado profundi za r en cómo la investigac ió n p odría co n tr ib uir
a s u desarr o llo. Cuando la inclusión se e ntiende como u na cuestión de der echo, ate nd er
a las conexiones con la d emocracia, la justicia y la equidad (Beach y Dyson, 2016 ;
Esc u dero, 2012 ) constituye un d oble desafío e n nuestro sistema educativo y más
concretamen te en n uestras escuelas. De una parte, se tra ta de contribuir a la
transformació n d e un sistema educativo qu e refuerza l a homogeneización y l a
diferen ciaci ón d e grupos de población y, d e otra parte, se trata de ir má s allá de la
‘moda ’ de prácticas ‘alternativas’ que l ejo s de entrar en verda d eros proces o s d e cambio,
corren el r iesgo de ser c ambios s u perficial es que subrayan y mantie n en la re produ c ción
de las d iferencias frente a la inclusi ón (Do vemark, 2004 ).
El propósito de este sim po sio es subrayar el sentido de la in vestigació n en el desarr ollo
de la in cl u sión com o posible d inami zadora del pro ceso de inclusió n desde el desarrollo
profesional d e los imp lic ad os, pro fesio n ales y políticos, y d esde el cambio en las
instituciones educativas imp lic ad as. Las l íneas temáticas y la s l íneas metodológica s de
investigación que se pre senta n a continuación mues tran cómo es llevada a ca bo la
inclusión.
64
La investigación sobre i nclus i ón hoy se presenta como u n espacio d e estud io y desarrollo
del co no cimi en to pero igu almente co mo u n instrume n to que p odría contrib u ir a
entender a los profes io nales d e la e d ucación en una esc u ela p ara t od os. Se p resenta
desde una perspectiva crítica del cono ci mien to, q ue se basa en la in terac ción y en el
constante feed b ack para qu e los investigadores inter p reten lo que asumen y observan
(Hymes , 1993) y l os investigados tomen conciencia de la realidades en la s que pa rtici p an.
Un enfoque critico, como señalan De nz in a nd Lincol n ( 1985 ), i mplica colaborar con los
participantes en el p r o ceso d e in vestig ación. Desd e es ta p erspectiva crítica lo más
impo rtante es el valor de la in vestigaci ón pa r a la tr an sformació n d e las situ aciones
investigadas (Ba rton, 20 01; Beach, 20 0 5). Eso significa que los investigadores están
impli ca do s en el estudio y q ue se at iende a su p unto de vista desd e una perspectiva q ue
los apoya, s ea a través de p reguntas, recogien do y analiz ando información o estando
impli ca do s en la re d acción de los inform es. Est a i nteracc ió n con los im p licados e n la
investigación proporciona una o p ortunidad d e des a rrollar conocimiento y tratar con las
situaciones investigadas. Esta interacció n se in terpreta como esperanza para el ca mb io
en e d ucación y par a el desarroll o de la i n clusión .
La ten sión que surge en tre las perspectivas d e los participantes y los anál isis de los
investigado r es p odrían ser de especia l interés (Rockwell, 1988 ) p ara un proceso d e
intercambio que promueve el desarrollo de los inves tigad ores y d e los investigados
(Morente, 2014 ). Es una construcción int ersub jetiva que contribuye a la creaci ón de un
escenario colaborativo (Rivas and Leite, 2011). Desde esta pers p ectiva el ‘campo’ y la
‘academia ’ podrían en tr a r e n u n proces o de co o peración h acie n do po sible la
transformación de la situacio n es investigadas (Moren te, 2014 ). En este simp osio se
pr esentan d iferentes trab ajos que ejemplifican l a interacción entre investigadores e
investigado s.
El simposio se plantea los sigu ien tes objet ivos:
1. - Iden tificar las lín ea s temátic as que son o b jeto de interés e n los estudios de inclu sión
en Espa ñ a.
2. - Co n ocer cómo se concretan los estudi os en los esc en arios inves tigad os.
3. - Su bra yar cuál es el senti d o de la interac ción en tr e investigadores e i n vestigados.
4. - Sistematiz ar las aportaciones d e los p articipantes en to rno al sentido de la
investigación p ara el desarr ol lo del co nocimiento y d e las situacio n es in vestigada s en
torno a la inclusión.
65
Inclusión e investigación etno gráfica en diferentes espacios educativos
Begoñ a Vigo A rrazola, Ju ana Soriano Boza lon go, B elén Dieste Graci a y Carmen Julve
Moreno
Uni versi dad d e Zarago z a.
Correo -e: mbvigot@ u nizar.es
En esta prese n tación se atiende al d esarrollo d e la inclusió n desde la investigac ió n
etnográfica llev ad a a cabo en d istintas escuelas de Educación Primaria . En el contexto
global que tiende a exclui r interesa s u brayar el interés de una compresió n en
profund i d ad de las p r ácticas qu e p romue ven la in clusi ón . Co n el propósito de explorar
prácticas de inclu si on en d iferentes escue las objetivos como identificar estra tegias que
promueven la inclusio n y conocer cómo se exper imenta n dichas estrategias h a n gu iad o
diferen tes in vestigaciones . La observación participa n te, e ntrevistas y la pa rticipació n e n
sitios web han p ermitido conocer l as ap o rtaciones d e la in vestigació n etnográfica al
desarrollo de la p ropia i nclus io n . S e toma l a etn ografía como contri bu ción a la educación
y s e ha ce h incapié en el sentido de la inve stigación etno gr áfica par a b eneficio del propio
investigado r y de las situaci o nes investi gadas, a tendie n do a la s im p licaciones de l as
mismas para el cam bio de las realidades educativas. Así, se subraya un enfoque cr itic o
qu e refuerza l a reflexión y la revisió n de l as p rácticas de los imp licados pa ra avanzar
hacia e l desarro l l o de una escuela i n clusiv a .
En esta presentación s e consideran l as i n vestigaciones etnográficas en el m arco de la
escuela y de la forma ci ón inicial del pro fe sorad o. Pro yectos cen tr ad os en ‘ l a mejor a de
la en señanza y el ap r endiz aje en una es cuel a ru ral d esde u na perspectiva incl u siva
c reativa’ , ’ F amilias y escuelas. Discursos y practicas coti d ianas so b re la pa rt icip ación en
la educación obligatoria‘. o Pro yecto s de innovación basados ’ en la formaci ón crític a del
profesorado p ara una esc u ela in cl u siva ’ h an permitid o pro fundizar en el sentido d e la
investigación para el cambio de las práctic as en una escuela inclusiva.
A través d e las in vestigacio n es llevadas a cabo d esde la etn ografía se d estacan, de una
parte, c uestiones no resueltas e n las escu elas y e n la forma ci ón del profes o rado. De otra
parte, se destacan prá cticas y estrategi as q ue contribuyen a la incl u sión.
Igualmen te se subraya l a i mportancia d e vin cular la i nvestigació n en la escuela c on la
in vestigación en la forma ci ón i ni cial y permanen te d el p rofes ora do para a va n zar desde
y hacia el desarrollo profesional.
66
La investigación sobr e inclusión desde la prop ia práctica: des a rrollo pr ofesional y
mejor a de la escuela
Dolo rs F orteza-Forteza
Un iversi da d de la Islas Baleares .
Correo -e: dolors fortez [email protected]
La investigación es una herramienta poten te d e cam b io e i nn ovación cuando el
profesorado asume el pap e l de investigad or; un proceso eminenteme nte formativo por
el hecho de que r eq uiere vincular la reflexión y el análisis e n la propia práctic a. R eflexión
y an álisis que, en el m a rco de la inclusió n ed ucativa, conlleva remover las barreras q ue
limitan el éxito d e todos los alumnos en la esc o lariza ci ón o bligatoria, visi bi lizand o, al
mismo tiem p o, los facilitadores q u e pueden impulsar prácticas más inclusiva s. La
investigación, en este sentido, es una lí n ea d e acc ió n que b rinda la po sibilidad de
desarrollo p rofes io nal pa r a la tra n sforma ción d e la escuela com o organización, a partir
del c u estion amient o i n dividual y colec tivo, pon i endo en tela d e juicio el queh acer
rutin ario, lo que se d ice y lo que se hace, en síntesis: “el ser como do ce n te”. Un tipo d e
investigación desde la práctica educativa, con textualizada, consider ando la realida d
compleja y si n gular para com p renderla y transformarla e n ambie n tes en riq uecedores
del aprendizaje para todos los alum n os, a través del diál ogo .
En esta p onencia se presentan diferentes líneas de investigación que tiene n en común,
como ob jetiv os ineludibles , la b ús queda de alternativas a p r ácticas que exclu yen y d e
compromi sos com pa rti d os con los valores q ue sustenta n la inclusió n .
Los usos del libro de texto y la eval uación del aprendizaje, elementos determinantes de
prácticas homo ge nei zadoras , son dos de las in ve stigaciones que arrojan evide ncias en
torno a dilemas que enfrenta el pro fesora d o en esa tarea siempre inacabada d el cambio
hacia escuelas i n clusivas. Po r otra parte, l as voces d e familias y estudi antes,
investigación en proceso inicial, se conforman como auténticas d enuncias de la
exclusión; ex per iencias que no s alertan del rechazo esc ol ar que sufren niños y jóvenes
con efectos n egat ivos duraderos en su bienestar emocional.
67
Escuela incluida: investigación inclusiva desde la investigación -acción participativa.
Odet Moliner García y A uxiliadora Sales Cig es
Un iversi da d Jau m e I, Castelló n .
Correo -e: molgar@e d u.uji.es
El grupo d e investigación MEICRI hemos desarrollado procesos d e investigació n -ac ción
en la s escuelas que quieren tran sf o rmarse en escuel a s interculturales e in cl u sivas. En lo s
último s años hemos avan zado h acia un enfoque má s p articipativo y sociocomunit ari o
desde la i d ea de esc u ela incluida.
El ob jetiv o de esta con tribuci ó n es revisar cómo estos p roc esos d e in vestiga ción a cción
participativa (IAP) favo rece n que la p rop ia in vestigació n sea má s inclusiva. Prete nd e
señalar t amb ién los di lemas y retos qu e sup one u n proces o de indagación p artic i pativa
qu e tiene en cuen t a la diversi d ad de l a comunidad educativa, la cul tura co laborativa y
el l idera zgo co mparti d o en lo s pro cesos de democratización escolar y vinc u lación al
territorio .
El equi po de i nvestigació n , q ue a su vez, realiza tareas de acompañamiento y de
formación d el pr ofesorad o en diferentes escuelas de la Comunidad Valenciana, pro picia
procesos d e investigac ió n -acción p artic ip ativa a través de ciclos de acció n -refle xión
sobre l as tr a nsformaciones q ue se va n produ cie ndo a lo largo del curso en las esc uelas
con las q ue cola b oramos. Es ta meto dología de forma ción y tr ansformación escolar, es
anal izada p or el propio equipo de invest igación tanto en sus aspectos técnicos como
éticos para establecer la relación ent re la transformació n escolar y el tipo d e
investigación que generamos y desarr ol lamos en la es cuel a.
El pro ceso d e IAP permite d esarrollar es trategias d emocratiza d oras, espacios y tiempos
para la reflexión sobre l a acción que so n comparti d os po r mi em b ros d e los d istintos
colectivos de l a com un ida d escolar. Se to ma conciencia d e la diversidad y la necesidad
de diálogo i n tercultural an te distinta s visiones s o bre el pro ceso edu cat ivo y l as fu n cio n es
de la esc u ela. Se hac en vis ib les los probl emas de co mu nicac i ón y los retos p ara mej ora r
los canales y las estrategias com u nicativa s de cara a difu n dir el proyecto de la escuela y
favorecer la participació n com u nitaria. La posic ió n del equipo de investigación ante
estos p rocesos de cambio escolar es discutida d esde un enfoque ético y la n ecesidad d e
compromi so social que con ll eva la investi gación inclusiva.
68
Investig a r la inclusión desde l a fronter a d e l a s nuevas necesidades
Teresa Su si no s, Susana R o jas e Ignacio Ha ya
Departa mento d e Educación. U niversida d d e Cantabria.
Correo -e: susinos t@unican .es
Esta aportación preten d e com pa rtir las p rincipales reflexiones, dilemas y ha lla zgos
motivados a l o largo d e un pro yecto de inves tigación i mplementado durante los últimos
cinco años y cuya finalidad ha sido la de promover proces os d e cambio y de mej o ra
escolar en nu eve ce ntros educativos (de E. Infan til, Primaria y Secundaria) de l a
Comu nidad Autónoma d e Cantabria. Precis amen te, dic h os p r o cesos de mejora p ivotan
sobre d os p ilares b ásicos que otorgan al trabajo de in vestigació n u n c a riz inclusiv o . En
primer l u gar, la adopción de u n e n foque meto dológico en la investigación de marcado
carácter cualitativo -colabor ativo (Cochram-Smith , 200 9). En este sentid o, se crean
equ ipos mixt o s de trabajo en los que los objetivos, ámbitos y propuestas de me jora
emergen de las neces id ades y anhelo s p artic u lares que plantean los centro s e d ucativos
y qu ienes los habitan. Las di námicas relacionales se basan en la horizontalida d entre
todo s los imp l i cados – m iemb ros d e la c o mun idad educativa e investigadores – . En
segundo lu g ar, la investigación se re c on oce en los planteamientos teóricos d el
movimien to de Voz d el Alu mna d o (Fieldi ng, 2011). De este mo do , todos lo s in t en tos p or
anima r camb ios en las escuelas comparten la p reocupac ió n de a segurar unas
condi cio n es mínimas de “ac ú stica esc o lar”.
En con secuenci a, las mej ora s en la esc u ela vienen p recedidas de una ind agaci ón sobre
las cond iciones – organizativas y curriculares- adecu adas para escuchar aten tamen te al
alumnado. Con t od o el l o , sus p reocupacio nes, propuestas y necesidades, ta mb ién las de
aqu ellos que tra dicionalment e han sido sile n ciados, se con figuran como u na de las
palancas d e camb io e n la construcción de escuelas democráticas, que in terrogan sobre
los po si bl es obs tácu los qu e d ificultan la participación y el aprendizaje de to d os sus
miembro s.
75
En u n a comunidad p rofesional de a prendizaje, deben b rind a rse las oportunidades para q ue
diferen tespr o fesionales des arro llen su ca p acidad d e li d erazgo en d istintas áreas, de modo
qu e sei n cremente e l profesionalismo del eq u ipo docente y esto les per mita hacer un
mejorseguimien t o de su propia tare a. Murillo, J., (20 06) REICE.
El liderazgo distribuido e s un nuevo marco concep t u al pa ra analizar y enfrentar el lid erazgo ,
supon e mucho más que u na simple re mo delación d e tareas, si gnifica un cambio en la
cultura, u na cultura que i mp lica el comp romiso y la i mp licaci ón d e to dos los mi embros de
la comuni d ad escolar. El lider az go distribuido a p r o vecha l as habil id ades d e los otr os en una
causa común.
LIDERAZGO DISTRIBUIDO EN UN CONTEXTO DE CAM BIO ORGANIZACIONAL
El direc to r, en l ugar de ser un mero gest or burocrático, pasa a ser agente de cambio que
apro vecha las competencias d e los mie mbros de l a comunida d e du cativ a en torno a u n a
misión com ú n. Fullan, e n “Los signific ados d el Cam b io”, dice: “Es un pro ceso complejo,
incierto, lleno d e ri esgos que ge nera in ce rtid umbres, y que se parece más al vuelo de una
marip osa, que a la trayectori a de una bala”.
LIDERAZGO PEDAGÓGICO
Es imp ortan t e que n o solo exista un líder con car acterísticas neta mente admira ti vas y de
gestión escolar, también debe contar co n ciertas carac terí stic a s de líder p edagóg ico que
ub i q ue la i n tención pedagógica e n todo el eje e structural d el proyecto d ire ctivo, una de las
característic a s que debe con t a r este líder ped agógico son las sigui en tes;
Gestiona el cu r riculum y acompaña las pr ácticas ped agógicas: mejor ar apre n dizaje s.
Genera espacios para la innovaci ó n.
Motiva al p rofes o rado y forma equipos.
Se apoya en la planificació n , que compart e.
Crea la s co n diciones adecu a das en el cent ro y las aulas.
Apo ya al profesorado en lo personal, prof esional y emocional.
Propi cia el desarrollo profesional docente .
Acompaña, su p ervisa y eval ú a.
76
LA ES CUELA QUE VISUALIZAMOS
Es este el o bjetivo d e la ges tió n y dirección escolar, el horizonte al cual se i nclina tod a s u
inten cional id ad, en muchos casos podrá considera rse como u n realismo utópico, per o es
esa inten ción la q ue nos p erm itir á segu ir avanzando, descubriendo y repl antea n do l o s
procesos di r ectivos y p eda g ógicos. En est e sentido, a continuación nombramo s algunas d e
las nociones d e la escuela ideal que de alg u na ma n era n o s p er mita visualizar hacia don d e
deb emos reorientar los p roc esos tanto de direcció n y gestión, como p edagógicos ;
Abier ta y comprometida
Integrada con un Pro yecto Edu cativ o propio
Creativa e innovador a
Comp rometida con el cambio
Tecnológicamente avanzada
Participativa y democrática
Autó noma y de calida d
Capa z de garantiza r la igualdad d e oportunidades
Capa z de liderar el sis tema educativo
LA DIRECCIÓN ESCOLAR EN EUROPA
Intentar emos con trastar las d isti n tas opcion es que países d e nuestro entorno como
Fran cia, Alemania y el Reino Unido adopt an con respecto a los p ará m etro s qu e marcan el
eje profesional d e la dirección de cen tros esc o lares y los com p araremos con la situ ación en
España. S i nos referimos al sistema d e selecc ió n de directores , encontram o s di ferentes
altern ativ as: Mientra s q u e en Es p aña , Alemani a y el R ei no Unido esa el ección se produce
siempre d entro del e n torno escolar, en F rancia l a selección se produce en sed e d e la
Inspección de E du cació n (L’academied’ins peccion).
La forma qu e a dopta el sis tema d e selección también es variable: En Es p aña se hac e a t ravés
de una comisión de selección ba jo el formato d e concurso, en el R e in o Unido adopta el
formato d e entrevis ta y es seleccionado y contratado p or la autoridad local de educación.
En Alemania los d ire ctores alemanes son funcionario s que acceden a la dire cción m ed iante
un con curs o público convocado p or el Län der correspondiente, d e quien depende e l
sis tema edu cativ o, y son s el eccionados por un a comisión del Min isterio de Edu ca ción del
Länd er que v al ora sobre todo la exp erien cia docente y la formación espec ífica en
administración y dirección esc ol ar.
77
Respecto a los requisitos d e titulación, en la mayoría de los p aíses son l os mismos q ue los
exigido s al resto de los d ocentes de su nivel e d ucativo, menos en el Reino Unido donde
todo s l os candidatos de b en tener formación su p erior, ta mb ién e n este paí s los dir ectores
tienen mucha m ás a utonomía y respons ab ilidad profesional qu e el d i rector francés , y la
opinión del colectivo de " Principals" es tenida en cuenta e n to d as las d ecisio n es políticas
qu e afecten a la educació n .
Por otra parte, si bien es cierto que en to dos l os casos hay un proceso de selec ción de
directores, no está tan generaliz ad a la e val uación de los directores . En el caso del Reino
Un i d o, s i b ien forma lmente están exentos d e evaluación, los resulta d os aca d émic os y las
evalua cio n es externas co n forman la pro pi a evaluació n d el Di rector, mientras en Es p aña se
da una pseudoevaluación a través de la In spección Ed u cativa me diante la e misión de un
informe que en el 99% de los casos es siempre favora b le, ese i nforme de evaluac ión tie n e
como referencia la ausencia d e conflictos en el centr o, cuando el referente d ebier a ser el
grado de cumplimiento del proyecto pre sentad o en el proceso d e selección. Y todos los
países, excep to el R eino Unido, requieren d e un p roceso de forma ció n inicial de lo s
directores.
En to dos los paí ses , los d irectores impa rten docencia dep endien d o de la comp lejidad y
tamaño d el cen tr o , en España, fijado po r n ormativa , los directores tanto de CEIP como de
IES d e b en impartir las horas lectivas corres p ondien tes dependiendo de la magnitud del
centro.
LA INSPECCIÓN EDUCATIVA Y LA DIREC CIÓN DE LOS CENTROS DOCEN T ES.
0Hay p aíses, como A lemania, don de el cargo de Director es c on si dera do como un p eldaño
en la carrera do cente, de t al manera que muchos directores acaban como Inspec tores o en
cargos d e responsabilidad de l a A dminis tración Edu cativ a. E n Espa ñ a, actualm en te las
Comu nidades A u tónomas pueden r eservar para los Directore s escolares un terci o d e las
plazas qu e se ofrecen en con curso -oposición para el acces o a Inspecció n Ed u cativa, p or lo
qu e también se podría afirmar, con ciert a pruden cia q ue l a d irección escolar for ma p arte
de la carrera do cente en España. Pero centrémono s en cuál es la re lación qu e existe entre
Inspección de Educación y D irección de c entros. Tal y como se recoge en el Título VII, art.
15 1, 152 y 153 de la LOE, la s funcione s de la Inspección Educativa s on las sig ui entes
(selecc io nan do las q u e pueden afecta r directamente a los directores escolares):
Supervisar y controlar, d esde el punto de vista ped ag ó gico y organizativo, el
funcionamiento de los centros educat i vos así como los program a s que en ellos i n ci den .
Supervisar la práctic a docente, la f u nción direc tiva y colaborar en su mejora co n tinua.
Velar por e l c u mplimiento, en los cen tros ed ucativos, de las leyes, reglamentos y d emás
disposiciones vigentes que afecten al sis tema educativo.
Ases ora r, orientar e informar a los distintos s ectores de la com u nidad educativa en e l
ejercicio de sus derec h os y en el cum p limiento de sus obligaciones .
78
Como se puede observar, l a ta re a in sp ectora incide fron talmente en el ejercic io de la
dirección de cen tr os al sup ervisar y c o ntrolar el funcionamiento d e éstos y de sus
pro gramas. Sin embargo, l ejos d e provo car un co n flicto de competencia, en la p ráctica
totalidad de los casos la Inspección es u n poten tísimo elemento de refere ncia para el
abo r d aje de los probl ema s que van surg iendo en lo s ce ntro s esc o lares.
Dado que la Inspección d e E d ucación es la en cargada d e supervisar los documentos
institucionales: Propuesta Curricular, Pla n de atención a la d iversi d ad, Programa lector,
Programación Ge n eral Anual, Mem oria, así como la d ocumentación a cadémica, entre otra s
ded icacio n es, el cont acto entre Direc tores e Inspectores es directo y fluid o, siem pre desde
el statu quo de autoridad que ostenta el I n spector.
Las ses io nes de trabajo co njun t o desde la sup ervisión tanto de la PGA como de la Memoria
Anu al gene ra n u n clima d e cooperació n y colabora ció n que fortalece el trabajo de los
Directores y Di r ectora s y abre nuevas perspectivas de p rof u ndización en l a calida d
edu cativa.
El referente del centro para el Inspector es la dirección y al mis mo tiempo q ue se abordan
aspectos de supervisión y control, p or otra p arte se transitan itinerarios d e
acompañamiento, d inamización y asesoramiento. En gran me d ida se ha p asad o d e un
modelo de supervisión basado en el conv en cer más que en el disuadir.
79
PAÍS
COMPETENCIAS
ESPAÑA
R epresentante del centro
ante la A d ministración
Educativa
Diri gir y coordinar to d as las
actividades del centro
Ejercer la dirección
ped agógica.
Imp ulsar las evaluacio n es
internas y cooperar con las
externas.
• Ga rantizar el cumplimiento
de las l eyes y disposiciones
vigentes. Y promover la
innovación educativa
• Presidi r y co n vocar actos
académicos y las ses i ones del
Consejo Escolar y el Claustro
de Pr o fesores
• Dispo sició n de medi d as
disciplinarias.
• Ejercer la jefatura de
personal adscrito.
• F av o rece r la
conviven cia en el
Centro Y garantizar la
media ció n en la
resolución de los
conflictos.
• Pro poner
nomb ramie nto , cese de
los miembros del
Equipo Direc tivo
• Imp uls ar la
colabo r ació n con las
familias, instituciones y
con o rganismos que
faciliten la relación del
entorno.
• F av o recer la creació n
de un cl ima escolar que
favorezca el estudio y
desarrollo de
actuacion es q ue
propicien la f ormación
integral en valores
• R ealizar las
contrataciones de Obras,
Servicios y Suministros.
• Au t o rizar los gastos del
presupuesto del ce ntro .
• Visar las certificac i ones
oficiales y documentos
del ce ntro para la
Administración
edu cativa.
FRA NCI A
•Reconocimien t o de
iniciativas y éxito. • Canal de
comun icació n con los
representantes del personal
de la esc u ela.
• Organiza lo s p rogramas de
enseñanza • Regula los
métod os de ev al uación de l
alumnado
• Ga rantiza la buena
integración de los alumnos en
los siguientes programas
edu cativos.
• Establece políticas
edu cativas y d e orie n tación
qu e fomenten el éxito d el
alumnado
• Gest iona l a contabilid a d del
centro
• Organizar los
servicios médicos y
sociales.
• Gestión , organizac ió n
y planificación de
recursos humanos.
• Asegurar el buen
funcionamiento del
centro (E. Primaria)
• R e p resentar al
estado.
• Ayuda al nuevo
personal.
• Desarrolla redes de
participación con la
comun i d ad
• Maneja contactos con
la administración local
para man te n er y
moderniza r la esc u ela
• Asegurar el
cumplimiento de reglas y
• F omento de desarroll o
del personal a través de
un plan d e formación
• Canal abiert o de
comun icació n con los
pad res, y o tras escuelas
cultural es o deportivas
• Preside los consejos
escolares
80
regulaciones. (E.
Primaria).
ALEMANIA
• R esponsabl e de la
edu cació n de la escuela
• Cu m p lidor de la Ley de
Educación
• Adop tar, aplicar y evaluar
programa s q ue desarrolle n la
escuela y la hagan crecer.
• Ga rantizar la calidad de la
enseñanza
• Co labor ar con el resto d el
profesorado y el consej o
escolar • Supervisar la labor
de los maestros y del resto
del personal del centro .
• Organización y planificació n
de los recursos humanos.
• Gestión d e l presupuesto.
• Distribución de las
hora s d e docencia. •
Coordina la concesión
de las n otas
• S upervisa el trabajo
realizado en las clases.
• Evalu aci ó n de los
docen tes.
• Aseg ura r el
cumplimiento de la
obl igat ori e d ad escolar. •
Asegurar el
cumplimiento de las
norma s d e la escuela. •
Asegurar el
cumplimiento de los
reglamento s p ara la
salud escolar y
preven ción d e
accidentes.
• R e p resentar la esc u ela
hacia e l exterior,
especialmen te contra las
auto rida d es educativas y
el púb lic o
• Adquirir materiales
edu cativos e n
coopera ci ón con las
juntas escolares.
REINO
UNIDO
• Gestión d e l centro ju n to
con l os Órgan os d e Go b ierno
• Determinar, organizar y
ejecutar un plan de estudios
apropiado para la escuela. •
Tener en cuenta las
necesidades, experiencias,
intereses, aptitudes y nivel
de desarrollo de los alumnos
y los recurso s d isponibles a la
escuela. • Asegurar que el
nivel de co mp ortamie n to de
los alumno s es acep ta b le •
Formular los objetivos
• R e n dición de c u entas al
Consejo de Administración de
la escuela. • Revi sión de la
escuela teniendo en cuenta el
trabajo realizado y la
organi zac ió n de la esc u ela. •
Llevar a cabo la evaluació n de
los estándares de enseñanza
y aprendizaje en el la esc u ela.
• Pro mover las b uenas
relaciones: entre la esc u ela y
los padres aportan do
periódicamente informes
sobre el p r ogreso del alumno
y la i n formación sobre el plan
• F ormulaci ón d e los
objetivos generales y
objetivos de la escuela
y las políticas para s u
pu esta en práctica. •
Asegurar que las
norma s adecua d as de
actuación profesional
se establecen y se
mantienen . •
Determin ar y gar an tizar
la aplicación de una
pol ítica para el cui d ado
pastoral de los
alumnos. • Control y
• Designación y gestión
del personal. •
Su pervisión y
participación en la
evalua ció n o revis ió n del
desempeño de los
docen tes e n la escuela. •
Garan tizar q ue todo el
personal de la escuela
tienen acceso a
asesoramiento ,
formación y
opo rt u nidades de
desarrollo adecuados a
sus necesidades. •
• Establecer contactos
con sindicatos y
asociaciones. • Apoyar al
nu evo pr o fesorado. •
Garan tizar q ue el
progreso de los alumnos
de la esc u ela es
moni toread o y grabado.
• Organización del Jefe
de Estudios para que
haga sus l ab ores s i él no
está. • Co labor a r con el
administrado r para
gestionar mejor los
81
generales de la escuela y las
pol íticas p ara su aplicaci ón
de estu d ios, organizació n y
otros asun t o s que afecta n a
la escuela.
contab ilid ad del
presupuesto de la
escuela. • Control d e
recursos de la escuela.
Docencia e n la medi d a
de sus p osibilidades. •
Respon sa b les de la
organi zac ió n i n terna ,
gestión y control de la
escuela.
recursos y medios
disponib l es
Fuente: La dirección de centros escolares en Europa en perspectiva com p arada ¿De los modelos tradic io nales a un “meta - mo d elo”
supranacional?Javier M. Valle y Cy n thia A. Martínez. Revista Latinoa merica n a de Ed u cación Comparada. Año1, n º 1. 201 0
82
LA SELECCIÓN DE LA DIR ECCIÓN DE CENTROS EDUCATIVOS DE PRIMA R IA Y
SECUNDARIA EN ESPAÑA.
Los procedimientos d e selecc ión y n ombramiento d e los directores de centr os
edu cativos d e In fa n til y Pr ima ria y d e Secundaria actualmente están l egisla d os por la
Ley Orgáni ca p ara la Mejora de la Cali d ad E d ucativa (LOMCE) .
Esta l ey tiene entre sus p rincipios fu n damentales el fomento de la calidad educat iva
basado en dos pilares el ref uerzo d e la au tonomía de los centro s educativ os y la
pote nciación de la figura de la direcció n es cola r con nuevas y más amplias funci o nes .
La LOMCE organ iza la selección y nomb r amiento de los directores escolares a parti r de
la modificac ión de la re da cción de lo s artí cul os 1 27, 132, 1 33 , 134, 1 3 5 y 13 6 que hac ían
referencia a esto e n la a nterior ley de educación la Ley Org án ica d e Educació n (LO E) y
así propone:
- Art. 127 . Comp etencias del consejo esc o lar.
- Art. 132 . Comp etencias del dir ector.
- Arts.1 3 3-136 Procedimien to de selecc ión y nombramiento del director.
- Disposición Adicional 2ª. Valide z de las acreditaciones anteriores a la LOMCE.
- Disposición Transitoria 1ª. Du r a nte l o s cinco p rimeros años n o será requisit o
imprescindible la acreditación de h aber sup erado el curso de forma ció n . Se
valora rá.
Uno de los aspectos má s d estacados, y no exento de críticas, es el referido a la
interven ci ó n d e la administració n , con u n gran peso en el p roceso d e elec ción ,
distanciando al candidato d el cla ustro y el consejo escolar, lo q ue sup one un c amb io e n
el modelo democrático hasta la fecha utili zad a .
El siguiente gráfico pued e i lu strarnos sobre este pro ceso lento per o claro d esde la L ey
Genera l d e Educación (LGE) ha sta ahor a.
19 7 0
LGE
19 8 5
LODE
19 9 6 LOPEGCE
20 0 2 y 2006
LOCE/LOE
20 1 3
LOMCE
Modelo
corpora tiv o
Modelo
social
participativo
Modelo
pre-pro fesio n al
Modelo
administrativo
Modelo
Gerencial
83
Intervien e
el
claustro a
través de
un a tern a
Lo elige el
consejo
escolar
Consejo
escolar acre d itación. Re qu isito
Proyecto Dire cció n
Intervien e la
administración
Intervien e la
administración
y perfil previo
Cuadro 1: Esquema d el proces o de selecci ón de la direcció n en España. Á lvarez (201 3)
De la mismaform a se apuesta p or o tro modelo de dire cción más centrado en la
gestión, lo que no necesariam en te implic a que ha ya una aprox ima ción a l a gerencia
ped agógica del mismo.
A este respecto pod em o s añadir que es te mod elo impues to de d irección esc ol ar
pretende h acer d e él un gestor al estilo francés o it aliano y no un líd er p edagógic o,
algo que no es lo que recomiendan los in f ormes in ternacionales como el Le ad er Ship
Improvement For Studen Achievement – LISA.
Cuando l a s metas y esfuerzo s se diri g en a q ue s e p roduzca u n a mejora e n los
aprendizajes de los alu m n os estamos hablando d e liderazgo educativo. En el ámbito
internacional el informe McKinsey e Cols. (20 0 7) , hace un anális is d e los elementos q ue
impactan en la adquisic ió n d e apre n dizaje s, de stacando qu e las inves tigacion es actu a les
sugieren que “solo la ense ñ anza e n sal a de aula tiene may o r influencia so b re lo s
aprendizajes que el lidera z go educativo” ( p. 32).
Para e ntender este modelo traemos u nas palabras d e Stoll y Temperly (2009 ) , qu ien es
al respecto conjugan resultados con au tonomía, pero al mismo tie m p o co n la
responsabilidad directiva concentra d a en la mejo r a de los aprendizajes y así afirma n
qu e:
“Los líderes escolares sol o pu e den influir en l os resultad os de los e studi an tes s i
cuenta n con la autonomía suficiente par a tomar d e cisiones importantes sobre el
curr ículo y la selección y formación de pr of e sores; además, sus principales áreas d e
responsabi l ida d deben estar c once nt r adas e n l a mejo r a de los aprendizajes por
parte dos al umnos. Los países optan cada v ez más por la toma de decisione s
descentralizada y por e quilib r ar esa con una mayor centralización de los sistem as de
rend imie nto de cuentas, como las pruebas e standarizadas (p. 13)”
En otr o o rden de cosas es ta n ueva ley ex ige de p ar ti d a una fo rma ció n esp ecífica, que
consistec o ncretamen te en una certificaci ón acreditativa d e haber superado un curs o
de form ació n impartido p or el Ministerio de Educac i ón, Cultura y De p ortes.
Mantien e la propuesta de presentació n d e u n proyecto d e dire cció n para la
candidatu r a qu e i n cluya sus objetivos, s u s líneas de actuación y l a evalu a ción del
84
mismo y, preferiblemente, tener cierta experiencia profesional en algún puesto de
dirección.
Esta nueva legislaci ón añade algunas competencias a la figura del director de los
centros ed ucativos , qu e como veremos las re sta de las an teriorme nte fijadas para el
Consejo Escolar.
Sorp ren d entemente la LOMCE hace más hincapié en la educación secundaria con
toda s las consecuencias que ello tiene en materia d e itin e rarios; lo q ue de algu n a
manera trascien d e en la nueva pro puest a de direc ción escolar con la posibilidad d e
crear centro s e d ucativ o s singulares y esp ecializ ados.
PROCEDIMIENTO DE SELE C CIÓN
El Artículo 13 3 de la LOE, modificado por la LOMCE , d escribe qu e el p rocedimi en to d e
selecc i ón se configura a partir de tres principios bá sicos , algo que en p rincipi o se
mantiene, y así los concreta en:
Proceso en el q ue participan la comunidad educativa y la Administración
edu cativa.
Concu rso de méritos.
Principios d e igualda d , publici d ad, mérito y cap acidad.
Para ello se fijan las competencias e n la selección d e d irec to res a tres n iveles
administración, consejo escolar y cla u stro d e profesores:
- De la Ad ministració n: (Artículo 1 33 y siguientes de la LOE, modifica do s por la
LOMCE):
Convocar concurso de méritos.
Es tab lecer los criterios objetivos y el procedimiento de selección.
Es tab lecer los criterios de valoración d e los méri tos a cadémicos y
profesionales del candidato y d el proyect o pre se ntado.
Determinar el número total de vocales de l as comi sio n es y la
proporción entre los representantes d e la Admi n istración y de l os
centros.
Desig n ar a sus representantes en las comi sion es de selecc ió n.
- Del Consejo Escolar. (Artículo 127 de la LOE, modificado por l a LOMCE) :
91
consolidación. En E uropa, en camb io, si bien e n esos años existían pro cesos d e
evalu ación, la acreditación comenzó a d es arro llars e d espués d el 200 0, el mismo p eri od o
en que comenzaron a desarrollarse proces os en Au stralia y varios países del Asia. En el
Medio Oriente esta recié n comenzan do, de la misma manera que alguno s países
africanos.
Así , como l o señala e l i nforme so bre l a edu cació n superior ya citado, « cada p aís
iber oamericano h a i do trazando su p ropio rumbo y e xplorando q ue modalidade s d e
evalua ció n y acre d itación d e instituciones y programas se a comoda m ejor a sus
necesidades y tr adiciones, ordenamiento legal y p racticas acad émic as. El resultado es
qu e existe ahora una en orme var ied ad d e experiencias nacionales, las cuales si rven
como ba se para m úl tiples p rocesos de aprendizaje y d e intercambio» (CINDA, 20 07, p
29 6) .
TENDENCIAS Y DESAFÍOS PARA EL AS EGURAMIE N TO DE LA CALIDA D
Es imp osible analizar los p rocesos de a seguramiento de la calidad educativa d e la
realidad d e la educación su p erior en América Latina, sin a n alizar los procesos de
aseguramien t o de la calidad sin tomar en consideración las característic a s de la
edu cació n s u perior, por cuanto los primer os no tienen senti d o si no s e h acen e n f unción
de las n ecesidades d e desarrollo de la segunda. El a seguramien to de la cali d ad no es un
fin, sino un medio, y p or co nsiguien te, deb e organizarse y definirse de tal manera que
permita a las instituciones o ptimizar los pro cesos d e toma d e decis io nes, efectuar los
cambios que resulten neces ari os y mejora r sus mecan ismos de gestión.
La consecue n cia p rincip al de este en foque es la necesidad d e que las agencias ten gan
claridad a cerca d e los desafíos que e n fre nta la educació n superior, y se hagan carg o d e
ellos al m omen t o de diseña r sus p ropios c riteri os y pro ce di mientos d e evaluación . Si lo s
mecanismos se rigidizan, son demasiado c on servadores, o no con sideran lo s cambios en
el co n texto social y en las demandas que se form ul an a la e d ucación su per ior pue den
hacer que la calidad, e ntendida como un a respuesta pertine n te a los requerimiento s de
la comunida d acad émic a, disciplinaria o p rofesional p or un a p arte, y a la s necesidades
sociales por otra, sea im p osible.
En con secuencia, es preciso revisar brevemente al g un os de los principales desafíos que
enfrenta la educación superi or en la re gi ón , p ar a poder analizar aquellos
correspondien t es a las agencias u organis mos d e aseguramie n to de la calidad.
Entre estos, de a cuerdo a las conclus io nes del Informe sobre Educac ió n Su perior en
Iberoa mé ri ca, publicado por CIND A (Brunner y Ferr ada, 201 1), se destacan los
siguientes:
La región presenta u n cua d ro de b aja c o hesión social, caracterizado por niveles
agudo s d e exclusión, pobreza y d esigual da d y p or un i nsuficiente d esarrollo d e l a
edu cació n fundamental. Sociedades con d esequ ilib rio s básicos de equidad, como
varias en América Latina, t ienden a a centuar el carácter sel ectivo d e l a educació n
superio r, y producen efec tos indeseados sobre la d istribución de cap ital humano. La
edu cació n superior se ve obligada a a bordar el acceso d e los sec tore s, gr upos y
regiones postergado s de la socieda d , y a otorgar una alta prioridad a la preparación
de profesores para el sistema escolar.
92
En segun d o lugar, y a pesar del mejor des emp eñ o reciente de algunas economías
latin oamerica na s, el crecimie n to p rom ed io d e l a región ha si do medi ocre en
compara ció n con el resto d el m u ndo y co n lo s países en desarrollo, y su
competitividad sigu e siendo l imi ta d a. A la edu cació n s u perior co rresponde expand ir
significativamente la capaci d ad para inc orp orar productivamente e l conocimie n t o
disponib l e e innovar, p artic u larmente a tra vés d e la formación d e personal
profesional y téc n ico y d e l a p roducción y transferencia d e conocimientos necesarios
para l a inno vaci ó n y el incremento de la pro ductividad e n to dos los ámbitos de la
sociedad y la economía.
En tercer l u gar, el diagnóstico d e la gober n abilidad re vela d ebilida d es estructurales
y grados var ia bles de i nes tab ilidad e ine fectividad de las p olíticas y regulaciones
necesarias pa ra el bu e n fun ci o namient o d e la sociedad. L a edu caci ó n superior –
responsable de la formación de l os gr u pos dirigentes de la socied a d y la creaci ón de
las b ases de conocimiento par a el d ise ñ o de políticas públicas d eberá ser eval u ad a
no s ólo p o r su co ntribución a la ref lexi vida d c rítica d e la s ocied ad, sino p or s u aporte
a la solución de los problemas d e la gober n anza.
Brunner y Ferrada co n cluyen se ña lando que «en las tres d irecc ion es aquí señaladas
esto es, cohesión e integració n sociales, crecimiento y competitivi d ad, e
institucionalidad para la g obernanza – las instituciones de educación superior están
llamada a jugar un rol fundamenta l» (Bru n ner y Ferrada, 201 1:50).
Los desafíos señalados s ó lo pueden enfre ntar se asum i endo a fondo la necesidad de
diversificar los sistemas de educación s u perior. E n efecto, se pide a l a s instituciones
hacerse cargo de l os estud iantes más calific a dos y brilla n tes de u na generació n , con
el objeto de form ar a l os pro fesio n ales, investigadores y cie n tíficos que la socieda d
necesita. Y si bien esto no es fácil, y es prec i so hacer ajustes a la o rga n ización del
currículo, la pe d agogía o los rec u rsos d e aprendizaje, eso es lo que las u niversidade s
vienen h aciendo d esde hace mu cho tiempo, y saben hacer. Pero al mismo tiempo,
se le pide a coger y form ar a una p ob lació n muc h o ma yor y má s d iversa de
estudiantes, que traen ex p eriencias de vida distintas, nuevas aspiraciones, me no res
calificaciones ac a démicas y neces id ades de desarrollo e n áreas y ha b ilidades que no
forman parte del curríc u lo universitario habitual.
Esto significa q ue las instituciones de educación su p erior tiene n que dar una mir a da
nu eva a los proces o s de diseño curric u lar, para incorporar eleme nto s que, si bien e n un
mun do ideal corresponderían a la e d ucac ión secundaria, h oy tie n en qu e i n cluirs e e n el
curriculu m d e l a educació n superior. Al mismo tiemp o, h ay qu e pensar en comp eten cias
y h abilida d es transversales y transf erib les , en aprender a seguir aprendiendo dur an te
toda la vida, a resolver problemas, a tra ba jar en equipo... y esas habilidades, qu e se
dab an por descontado, y que se suponía s e aprendían sin necesidad de enseñarlas, hoy
tienen que estar incorporadas en los planes d e estudio.
La ciencia y la tecn o logía también generan nuevos desafíos. Por años, las universidades
han sido la s proveedoras de nuevo co n oc imi ento, organizándolo de ac uer do a líneas
disciplinarias. Los nuevo s mo d os de producción de con ocimiento suelen estar asocia d os
a contexto s d eterminados, a la soluci ón d e problemas comp lejos y a en foques
multidisciplinarios, l o cual o b liga a revisar en profundidad la forma e n q ue una
institución se organiza para resp o nder a es tas dema ndas. La o rganización por facultades
93
o departamentos d isciplina rio s puede d ificultar la capacidad d e respu esta; las
necesidades de obtención de rec u rsos pueden res trin gir l a autonomía en las decisiones
y las formas d e eva lu ación de la s activid ades de investigación pueden no ser ya efic aces
para da r cuenta d e su impacto real.
La mayoría de estos cambios y desafíos eventu almente inciden en los mecanism os de
gestión institucional. La neces idad de i den tificar los p ropósitos y priori d ades d e la
institución , d e encontr ar n ueva s fuentes de fina nciamient o y al mis mo tiem po, p roteger
los espacios necesario s de autonomía institucional, la exi ge n cia per manente de d ar
cuenta a cerca d el uso de los recursos y el impacto d e la globalización son element os qu e
plan tean exi ge ncias fuertes a la capacidad de ges tión y a me n udo obligan a revisa r las
prácticas y procedimientos habituales .
Los pro cesos de a segur amiento de la calidad pued e n con trib uir a mejorar l a capac id ad
de las instituciones de educación superior p ara respond er a estos desaf ío s; sin embargo,
como ya s e señaló, tam bi én pu e d en dif i cultarla, y por e ll o es esencial mostrar alg un as
tend e n cias, y tambié n algunos riesgos en l a definició n de criterios y procedimie nto s.
Tenden cia s observadas
Un a mira d a a lo s sistemas de asegurami ento d e la calidad muestra que h ay algu n os
aspectos recu rre n tes, que pudieran considerarse tendencias importantes. Pero ant es de
entrar al análisis de l contexto lat in oameric an o, parece con ve n iente hacer una refle xión
acerca de u na te ndencia i nteresante, r eferid a al cambio observado e n las grandes
regiones d el mundo desarrollado. En efecto, Estados Un idos durante añ os mantuvo un
sis tema prescriptivo de acre ditación y eva luación, centrado en el cumplimiento de
estánda res d e calidad p ara la acreditación institucional. Europa, por su parte, se negaba
a desarroll a r pro cesos d e acreditación, centra ndo toda su experiencia en meca ni smos
de evalu a ción o auditoria, sin q ue n i ng ú n orga n ismo emitie r a un j u ici o acerca del
cumplimiento de criteri os, en muchos cas os implícitos. En la actualidad, Es tad os Unidos
esta modi ficando sus p rocesos de acreditación institucional h a cia una mirada má s
cercana a l a a u ditoria, basando sus pr oc esos de evaluació n y a creditació n e n la
verificación de los propósitos. Europa , por su parte, esta d esarrollando procesos de
acreditación, que permita n a los distintos p aíses dar garantía publica de la calida d de la
formación, en el contexto de movilid ad de nido para la Unión E u ropea.
En ambas re giones ha y u n desarrollo claro hacia meca n ismos que co mb inan el
reconocimiento de q ue la cal id ad es resp on sabilidad de l as instituciones de educa ción
superio r co n la conciencia de q ue n o es posible mejorarla sin u n proceso de verificac ió n
externa que de cuenta pública de los resultados obtenidos.
En ese contexto , por ta nto, es posible mir ar a l a regi ó n latinoamerica na y las te nd e n cias
observad as:
La primera de ellas es el desarrollo d e sistemas integr ad os d e a seg ura miento d e l a
calidad, en un proces o p rogresivo. En ef ecto, la may o ría de lo s sistemas inicio su
oper aci ón co n la evaluación y/o acreditac ión d e pro gram a s o carreras . Sin em bargo,
en el pr o ceso se ob serva la n ecesidad de amp liar las fu nciones desarrolla das, y se
van agregando mecan ismos d e contr o l d e calidad, li cenciamient o o au torizaci ón
inicial d e fu n cionamiento, o de verific ación de exis ten cia de c ondiciones mí nimas de
oper aci ón . Ju nto con eso, se inicia n proces o s d e apoyo al mejoramiento continuo ,
94
so bre t od o para acoger y fortalecer el tra bajo de las instit u ciones más consolidada s
en el país .
Estos sistemas pu eden encome n darse a una misma a ge ncia o a varias, como se
señaló más arriba. En general, se enc u entran separados, con un involucramie n t o
más d ire cto del Estado en el caso del licenciamiento, y de organismos au t ón omos en
el caso de la acreditació n o la auditoría.
Un a segunda tendencia es la que se percibe hacia el desarr o llo pr io ritario de sis temas
de a creditación institucional. Hace p ocos añ os, sólo había p r o cesos de acreditac ió n
institucional en los Es tad os U nidos, con exc ep ción de algunas i niciativas d e eva l u ac ió n
para el mejora miento en los p aíses escandinavos. Hoy, el grueso d e lo s países esta
instalando p rocesos d e acre ditación o ev alu ación i n stitucional, por varias razones: En
primer lugar, hay u n argumento de costo. Lleva r a cabo procesos de a creditació n de
carreras, a l menos en el sistema tra d icional de p roces os uno a u no, co n auto ev al ua ción,
y evalu ación externa d e comités d e pares d e d os a cuatr o p erso n as, durante dos o tres
días, resulta extremad amen te costoso. Hacer lo m ismo a nivel in stitucio n al reduce
significativamente el cos to aún sin a ltera r los pro ce dimi e n tos, simp lemente p orq u e e l
nú mer o de i nstituciones es mucho me nor que el d e pro gramas o carreras. Un a segu nda
razón tiene re lación con el hecho, in nega b le p or cierto, d e q ue muchos de los factores
qu e in ci d en en la cali dad de un a carrera o programa s on , en verdad, d e carácter
institucional: la s políticas de ges tión de los recurs os humanos, l a o rga n ización
presupuestaria, las p o líticas de s el ecció n y admisió n de alumnos , los c riterios d e
inversión en in fraes tru ctura y equ ipamie n to; p or ta n to, mu chos d e lo s elementos de la
evalua ció n pueden a pre ciarse mejor a n ivel i n stitucio n al, a u nque su impa cto sobr e los
programa s sea d iferente. P o r último, por qu e desde el punto de vista de la definici ón de
pol íticas a nivel de sistema d e educación superio r, co ntar con informaci ó n acerca de l a
acreditación o no d e una institución facili ta la toma de decisiones en diversos campos
relativos al fin anciamie n to, la regulaci ó n u otros aspectos. Sin embargo, aun c uando ha y
argumen t o s p oderosos a favor de este c amb io (d esde la acreditación de pro gr amas o
carreras hacia la acre ditación institucional) n o p u e d e ign orars e que es en el nivel de la
evalua ció n d e carreras d onde s e p rod u cen efectos importantes, q ue podrí an p erderse
si se abandona e n funci ó n de la a credit ación ins titu cional. En efecto, e l desarroll o de
procesos d e evaluaci ó n y acre di tación d e progr a mas o carrer as pon e la p reocupac ió n
por la cali dad en la b ase del sistema de educación superior y asegura el i nvolucramiento
de los actores prin ci p ales ( do centes, es tud iantes, a d ministrativos), facilitando as í la
generación de una en un nivel en que la ac ción de mejoramiento es má s d irecta,
concreta y visible. Po r otra par - te, lo que mu chos de lo s u suarios necesitan es
informa ció n sob re la cali d ad de los p rogramas: estudiantes, p adres de familia,
empl eadores, quieren conocer qu e p r o gramas son contables, y cuáles n o, y la
informa ció n a nivel institucional no agrega mu cho al conocimiento intuitivo disponible
a ese nivel. Para las in stancias que promu even la m o vilida d de estud iantes, de
académicos, d e pr o fesionales, la info rma ción m á s significativa nuevament e se
encuen tra a nivel d e programas o carrera s, más qu e de instituciones.
Lo anterior conduce a una tarea, todaví a incipiente, relativa al análisis d e la factib il i d ad
de desarrollar procesos de ev al uación y ac red itación de carreras o p rogramas que sean
meno s c ostosos en térmi n os de personal, de tiem po o d e recursos fi na ncieros. Al
respecto, es in teres an te explora r la experiencia d e la acreditación de carr era s de grado
95
de CONEAU (Comisión Na ci on al de E valu ación y A creditac ió n Universitaria), en
Argentina, que al evaluar d e manera transversal todos los pro gram a s de un área
determinada p uede ob tener ahorros si gnificativos en el número de evaluadores ,
mejorando de paso la consistencia de l as decisiones med iante re un iones ‘ad h oc’ d e los
qu e participaron en los pr o cesos evaluativos. Estas y otras exp eriencias d ebiera n
sis tema tizarse y analizarse p recisamente desde el pun to de vista d e la n ecesidad de
mejorar l a sustentabilida d de los proces os d e evaluación de carreras.
Un requerimient o persistente a los p roces os de evaluaci ón y acreditación es su
contribución al reco n ocimiento mu tuo de estudios y de tít u los. E n efecto, h ay una
demanda c recien te por facilitar la movilidad de estudiantes, de académicos y de
profesionales, lo c u al o bliga a veri car la calida d y co mpa ti b ilidad de l os pro c esos
evalua tiv os. Uno d e los aspectos en qu e es to se exp resa es el desarr ollo de mecanis mo s
de arm oniza ció n d e criterios y pro cedimi ento s, que p ermiten mej o rar p or una p arte la
legibilidad d e l os títulos ob te n idos en di stintos p aíses, y p or otra, avanzar h acia u na
mayor c o m p arabilidad de los mismos. La exp er iencia d el MERCOSUR y su am p liación a
través d e los es fuerzos de RI ACE (Red I beroamericana p ara la A creditac ió n d e l a Cali da d
de la E d ucación Superior) mu estran que existe una necesidad r eal de armonizació n, q ue
los países y lo s sistemas d e educación super ior están dispuestos a trabajar para logr arlo.
En este medio en qu e lo s pr o cesos comienzan a generalizars e, y que las decisio nes de
acreditación adquieren una importancia crec ien te, comi e n za también a observarse u na
tend e n cia innegable hacia la d efinición y veri ficació n d e criterios de cal id ad para las
agencias de aseguramiento de l a calidad. En la actuali da d, existen criterios, estándares,
prin ci p ios u ori en taciones de buenas p rácticas definidas por ENQA (E u ropean
Assoc i ation for Qua lity Ass u rance), el ór gano d e la Un ión Europea p ara asegurar la
calidad d e l as agencias que operan en la región , p or ECA (European Consorti um for
Acreditation), que busca operacionalizar y concretar en plazos más re du ci d os l os
criterios defi ni dos po r INQAAHE (Internat io nal Net work for Qu ali ty As surance Agen cies
in Higher Education) cuyo objetivo es a poyar el d esarr o llo de las agencias de
acreditación, y tambié n porque preten de tr asladar es tas exp eriencias a l co ntexto
iberoamericano. Vari as agencias europeas han s ido ya ev aluada s p or ENQA; en A mérica
Latina, S I- NAES en Costa Rica, CONEAU (Comisión Nacional de Eva lu ación y Acredita ción
Un iversitar ia) e n Argen tina y CNA (Consej o Nacional de acreditación) de Colom bi a han
desarro llado procesos d e au t o evaluacio n , externamente veri f icad os por alguna de las
instancias mencionadas.
Por último, ante la necesida d d e avanzar en el desarrollo d e procedimientos ágiles y
eficaces p ara el reconocimiento de títulos ob tenidos e n el extranjero, varios país es es tán
explo r a ndo la posibilidad de u tilizar los resultad os d e la acred it ación como u na “vía
rápida” q ue evite la necesid ad de pasar por e n gorrosos procesos d e anál isis de regi stros
académicos, transcripció n d e programas cursados y comp aración de planes de estudio,
qu e rigidi za n la formación y en muchos casos , sólo ap ortan una cierta tra n quili da d
formal, sin un verda d ero compromiso c o n la calidad. En la actualid a d, hay a cuerdos
bila ter al es vige n tes sobre el particular que involucran a A rgentina, Chile, Colombia y
México.
Desde esta perspectiva , resulta esencia l qu e l os organ ismos d e aseguram ien to de la
calidad desarro l len una buena c apacidad de reflexió n y apr endiz aje, con el f in de revis a r
96
sus criterio s y pro ce d imientos p ara a justa rlos a las necesidades de la e ducación sup erior
en los respectivos países.
Entre lo s principales aspectos que es prec iso tener en consideració n se d estaca n lo s
siguientes:
La importan ci a de r ecord ar siemp r e qu e el a segura mi ento de la calidad es un me dio, y
no un fin. Esto permite p oner en p rime r lu gar l as n ecesid ad es d e d esarrollo de l as
instituciones de educació n sup erior y de sus programas , en fu n ción de lo s
requ erimie ntos de la vida en socied a d. Lo an ter io r pasa por una constante revisió n del
concepto de cal id ad y su o peracionalizacio n en un sist em a determinado; por el
reconocimiento d e qu e pu ede haber distintas formas de definirla, si n ser por el l o m en os
riguroso; por la apertura a nuevos arre glos i nstitucionales o curri culares , insistiend o en
los aspectos sustantivos asociados con la calid ad; por una mirada tra nsversal a l sistema
de educació n superior, para tomar en consideración sus d istintos element o s y
necesidades.
Lo an terior implica que suele ser nec esario d efinir y ap lic ar estándares diferent es a
distinto s p rogramas o instituciones. La aplicación d e l os m ismos indi ca d ores puede dar
un a enga ñ osa s en sación de objetivid ad , p er o claramente no es p osi b le aplicar la mi sma
medida a pro gramas cuyo s objetivos y condiciones de operación son d ifere n tes . La
defin ición de criterios p rescriptivos también puede facilitar el trabajo y l a verificac ió n
del cumplimient o, p ero limi t a la capacidad de una i n stitución para definir y descubrir
sus prop ios a rreglos, y por tan to, reduce su comp romiso co n la calidad. En t iempos d e
cambio, lo q ue hacen las institucione s tra dicionales pu e d e ser en ter amen te i n -
adecuado pa r a las nuevas, que atienden otro tipo de necesidades y d emandas.
Un a tentación recurrente es la de defin ir in dicadores formales o cuantitativo s, qu e
pare cen más objetivos y verificab les. Aquí el riesg o es de h acer imp ortante l o
medible, en lugar d e b uscar la forma d e medir aqu e ll os a spectos q ue so n
impo rtantes – y que a veces, simpl em en te, n o se pueden medir, aunque si evaluar.
Los indicadores formales pueden satisfac erse mediante respuestas formales, sin un
compromi so real con los aspectos sustant ivo s que subyacen a la n o rma formal.
Los criterios d emasiado p rescriptivos gen eran un a cu ltu ra de la obediencia, q ue
hab it u almente ge n era ajustes sup erficia les, sin afectar la sustancia d e la labor
institucional. Nunca ha y q ue con fundir obed iencia con cali dad, y una de las tarea s
esenciales es precisamente d ejar espacio s para veri car qu e exi ste un compromiso
real de la institución co n la calidad ace p tando q ue éste s e va a ir desarrollando e n el
tiempo , si los procesos d e eva luación y asegura - miento dejan espacios p ara el lo .
Fin almente, lo s o rga n ismos de aseguramiento d e la calidad tienen que desarr o llar
un a buen a cap aci d ad de aprendizaje, junto co n la cap aci d ad de ‘des - a p render’
aqu ello que ha sta ayer er a eficaz, pero que h oy d ejo de serlo. Esto e xige mantener
siempre los oj o s y oídos abiertos, atender a las o piniones de la s in stituciones, de los
evaluadore s, de los empleadores, a las definicio nes de p olítica y a la s condicione s
del medio social. Significa aceptar que es p o sible cometer errore s, p e d ir disculpas y
volver a empezar.
Como puede ap reciars e de lo se ñalado má s arriba, parece i n dis p ensable q ue las
agencias y organismos d e aseguramiento d e la calidad desarrollen un en foque di fer en te
para el análisis y la evaluació n de ésta. E n efecto, el as egu ramiento suele operar,
97
explí cita o implícitamente, en una lógica en la que identifica calidad con la forma de
oper ar de las instituciones más consolida d as, más prestigiosas y, habitualmente, por lo
mismo, más tradici o nales. Po r consigui ente, el foco ha estado en la nec esidad de
mejorar la forma en que se hacen l a s m ismas cosas: más lib ros y suscripciones en la
bib lioteca, mayor p orcen taje de académicos con grados de do ctor, pro ce dimi e n tos más
estrictos de selección d e a lumnos , laboratorios más a ctualiz ad os y mejo r equipa d os,
mejores estrategias de enseñanza y evalu ació n.
Ha llegado el momento de identificar elementos diferentes, y d esarr o llarlos de otra
manera : nuevas mo dalidades de enseñanza, nu ev o s tip os de p r o gramas, a rr eglo s que
se h agan cargo d e una realidad en que docentes y estudiantes tiene n u n a dedicac ió n
parcial a las actividades académicas, búsq u eda de alianzas con socios externos, nu evos
arreglos in stitucional es, q ue desarrollan otra s funciones o las combinan d e mane ras
nu evas ... es p reciso i n novar, lo qu e suele ser extre m ad amente difícil, tan to para las
instituciones de educación superior como para l as agencias d e aseguramiento de la
calidad.
El desafío puede sintetizars e en el gráfico s iguien te.
Innov ación en l a educación Su perior
La colu m n a de la izquierda es la forma habitual en que las a gencias y organismos d e
aseguramien t o de la calidad organ iza n su quehacer, sus criterios d e eva luació n y l a
forma en q ue promueven la calidad. El problema es que esto tiende a homo ge n izar los
criterios de eva luació n y a re ducir la capacidad d e las instituciones p ara enfr en tar
desafíos diferentes a los h abituales.
Entend er y acep tar la inferior result a d ifí cil, p recisamente p orque su referente son las
instituciones má s tradicionales, y l o s evaluadores p refer id os suelen también provenir de
ellas. Los criterios de calidad tienden a privilegiar la form a tradicional d e enfrentar las
funcion es d e docencia, de investigac ió n y de exte n sión o servicios a l a com unidad, con
escas o s espa cios abiertos a respuesta s d iferentes a d eman d as no tradici onales.
Adicionalmente, p asar de l a celd a inferior iz q uierda a la i nferio r derecha i mplica
inevitablemente un p eriodo de ‘incompetencia (idealmente) transitoria’, que es el
resultado de h acer cosas n uevas, o la s mismas de ma nera diferente, y para lo cua l es
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preciso pre pararse. Lo s procesos actu ales tienden a d esconfiar d e lo s cambios , y a
requ erir que las i nstituciones mues tren resultados positivos p ara pode r ser b ien
evaluadas – lo que en muchos casos re duce su d isposición a hacer cambios q ue son
claramente n ecesarios, p er o que pod rí an re du ndar en u n jui ci o n egativo sobre l a
calidad.
El desafío re al – y com plejo – es, pre cisam ente, el paso d e la celda i nferio r izquierda a l a
celda sup erior derecha, que probablemen te sólo pu e d e ha cerse por el camino más largo
y más lento indica do p or l as flechas de pu n tos. Es éste el cami no que los organis mos d e
aseguramien t o de la calidad de b en p romover, apoyan d o de este m od o proc esos
responsables de innovación. Para el lo e s p reciso definir criterio s esp ecíficos, que se
hagan carg o d e los elementos d e diagnó s tico q ue justific a n el cambio, d e p lanificac ión,
qu e p ermiten desarrollarlo de ma nera organ izada, d e cap acit ación y ajuste, q ue
permiten ge n erar las capacidades para im plementarlo d e manera eficaz, y de
evalua ció n , para verificar su eficacia tan to durante el proces o como al térmi n o de éste.
En otras palabras, la acred itaci ó n debe ser cap az d e acom pa ñar el p eriod o de cambio, y
no sólo evaluar su resultado fi n al, m ientr as no logremos ha cerlo, estaremo s e n deuda
con la educación sup erior, y lo que es aún má s grave, con los jóvenes y a dultos qu e
confían en que el sello de calida d efectivamente tiene sentido en el mundo d e hoy.
LA SELECCIÓN DE LA DIR ECCIÓN DE CENTROS EDUCATIVOS DE PRIMA R IA Y
SECUNDARIA EN COLOMB I A.
En Co lombia, los mecanismos por medio d e l os cuales se d an lo s procesos de selec ción
y nomb ramient o de los dire ctores d e los c entro s educat ivos escolares ta nto para bás ica
primera como para secundaria, están reg ul ados y legislados por la Ley 115 de 19 9 4 del
Ministerio de N a cional de Educación – MEN. El o bjeto de esta ley está basado en l a
co n cepción de la educación com o un proceso de formación permane n te, p ers on al,
cultural y social qu e se fundamenta en una con cepci ón integral de la persona hu man a,
de su dignidad, de sus derech o s y de sus d eberes.
Esta Ley señala l as normas ge ner ales para re gular el Servic io Público d e la Educac ió n que
cumple un a función socia l acorde con las necesidades e in teres es d e las personas, de la
familia y d e la socieda d . Se fundame n ta en los princi p ios de l a Constitución Política s o bre
el d erecho a la e d ucación que tie n e toda p ersona, en las libertades d e en señanza,
aprendizaje, investigación y cátedra y en s u carácter d e servicio público.
La Ley 11 5 de 19 9 4 de l MEN, establece l a selección y no mbramie n to d e los direct ores
escolares a partir de los artíc ul os 12 6, 1 27 , 128,1 29 , 130, 131 y 13 2 con tenid os en e l
capítulo 5 – Directivos d ocentes.
ARTICULO 1 26 . Carácter d e directivo docente. L o s educad ores que ejerzan f u ncione s de
dirección, de coo rdinaci ó n, d e s u pervisión e in spección, d e programación y de asesoría ,
son directivos docentes.
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ARTICULO 127 . Autoridad nominadora de l os directivos docentes. Los rectore s o
directores, vicerrec to res, coordinad o res, supervis o res, directores d e núcleo y de más
directivos docentes de las instituciones e d ucativas estatales a q ue se r efiere el Estatuto
Docente, serán n ombrados p or los gob ernadores, lo s alcaldes de dis trito s o muni ci pi os
qu e hayan asumido dicha compete n cia, previo concurso co n vocado por el
dep artament o distrito.
ARTICULO 1 28 . Requisitos d e los c a rgos d e dirección del sector educativo. L os carg o s d e
dirección del sector educativo en las entid ades territoriales, serán ejercidos po r
licenciados o profesionales de rec o nocida trayectoria en materia educativa.
El nominador q ue co ntra ve n ga esta disposic ió n será sancionado d is ciplinari a mente d e
acuerdo con las disposiciones legal es vigentes.
ARTICULO 129 . Cargos directivos d ocentes . Las entidades territoriales que asuman la
prestación directa de los servicios educa tivos estatales p o drán crear cargos d irec tivo s
docen tes, siem pr e y cuando las institucio nes educativas lo requiera n , con las s igu ientes
den ominaci o nes:
1. Rector o di r ector de establecimie nto educativo.
2. Vicerrector.
3. Coord ina d or.
4. Director d e Núcleo de Des arro llo Educa tivo.
5. Sup erv isor de Educación.
PARAGRA F O . En las instituciones educati vas d el Es tado, lo s cargos directivos d oce n tes
deb e n ser provistos con d ocentes escalonados y d e reconoci d a trayectoria en ma teria
edu cativa. Mientra s ejerzan el cargo tendrán derecho a u na re m u neració n adicio n al y
cu mplirán funciones, según la reglamenta ción que expida el Gobierno Nacional.
ARTICULO 130 . Facul tades sancionatorias. Los rectores o d irectores de las in stituci on es
edu cativas del Estad o tienen l a facultad de san cionar disciplinariamente a los docentes
de su institución d e con formidad co n e l EstatutoDocente y la p resente Ley y a lo s
funcionarios a d ministrativos d e acuerdo c on lo estab leci d o e n l a carrera administra tiva .
PARAGRA F O . Los gobernadores y los al caldes que asuman el nombramient o de los
edu cadores, tienen l a facultad de sanc io narlos cuando a ello hubiere lu gar, de
conformidad con el Estatuto Docente y la p resente Ley.
100
ARTICULO 131 . Encargo de funciones. En caso d e a usencias temporales o definitivas d e
directivos docentes o d e educadores en un establecimiento educativo estatal, el r ec to r
o director e n cargará de sus fun ci on es a o t ra pe rsona calificad a vi n culada a la instituc ió n,
mientra s l a autorida d competente suple la ause n cia o provee el cargo.
El re ctor o direc to r i nforma r á i nmediatame n te por escrito a la au torida d com petente
para que dicte el acto admin istrativ o n ece sario e n un plazo no ma y or d e quince (15) d ías
háb iles , momento a partir del cual se p roducen los efectos labor a les correspon d ientes.
El f u ncionario que debe dictar el a cto a dministrativo arriba señalado, incurrirá en c ausal
de mala co n ducta si no lo hace o portuna men te.
ARTICULO 132 . F acultades del rector para sancionar y oto rgar distinciones. El re ctor o
director del establecimiento educativo p odrá oto rgar d istinciones o imponer sanciones
a los estudiantes según el reglament o o manual de con viv en cia de éste, en co ncordancia
con l o que al r especto disponga el Ministerio de Educació n Nacional.
PROCEDIMIENTO S DE SELECCIÓN
La Con stitució n P o lítica d e Colom b ia en su a rtículo 12 5 determina q u e los emp leo s en
los órganos y entidades del Es tad o son de carrera, es decir, “El ingreso a los carg os d e
carrera y el ascenso en l os mismos, se h arán previo cumplimiento de los requ isit os y
condi cio n es que fij e la ley para determinar l os méritos y cali d ades d e los aspirantes ". L a
Ley 115 de 19 94 dispo ne que " ú nicamen te podrán ser n ombrados com o educador es o
funcionarios a dministrativos de la educac ió n estatal, quienes p revio concurso, hay an
sido seleccionados y acrediten los requis ito s legales."
El Decreto Ley 1 278 de 20 02 "Estatut o d e Profesionalización Docente" define el
concurso p ara i ngreso al servic io educa tivo estatal, y establ ece las etapas para su
desarrollo.
Median te los Decretos 3982 d e 2006 el G ob ierno Nacional estab lece el pro cedimie n to
de selecció n mediante c oncurso pa r a i ngreso a l a Carrera Docente para p ob lación
mayoritaria y a través de los Decr eto s 33 2 3 de 20 05 y 140 de 2006, reglamentó el
proceso de selección media n te co ncurso.
ETAPAS DEL CONC URSO
Convo catoria
107
cultural m edio-ba jo l o que c o nlleva a la in estab ilidad lab ora l y a la d esestructuraci ón de
algun as d e ellas. Aun ten i endo tales carac terísticas, el centro en la actualidad está en la
“ Edad de Oro ” com o justamente señ a lan t an to el director del ce ntro como el
profesorado. E n tre la s razones se encuent ra el propio aniversari o del centro, que cu mp le
50 año s d esde su inaugurac i ón y también la elevada r eputación s o cial qu e tiene, p uesto
qu e cue n ta con largas listas de esper a de estudiantes interesados e n ma tricular se en el
mismo.
Tal situación es provocada por el trab ajo del equipo directivo, éste tiene como obj eti vo
prin ci p al o frecer una educación d e ca lidad atend iend o a la d iv ersidad del alum nado
mediante el proyecto e d ucativo. El director considera qu e el centro está e n una buena
situación d onde h a visto al ca nz ado s u ob j etivo, como i n dica: “ He visto hecho realidad el
modelo de escuela que desea ba ”. Con sid era que el proces o ha s ido lento per o a lo l argo
de los años ha conseguido el re su ltado que esperaba, de m o do que el objetivo para lo s
próxi m o s años es lograr peq u eñas metas como:
El salón de actos, el laboratorio de Bi ologí a y Geología que se pon ga en el siglo XXI, ese
Departa mento de Bio l o gía tam b ién, ese taller d e cocina para q u e a p rendan unidades
did ácticas a tra vés de…sobre todos los gitanillos, el Ciclo F ormativo de Gr ado S uperior
de Activi d ades Físicas y De p ortivas ¡Y ya e stá!.
El direc to r apun ta q ue una de las mayor es fortalezas d el centro c uando él ll egó f u e el
equ ipo directivo que había, puesto que traba jaban muy bien, no o bsta n te el observaba
qu e faltaba u n modelo qu e unificara. De mo do, que po r d emanda d e los profesore s para
pon er solució n a la s itua ción que vivía apos taro n po r Antonio María como director y po r
el proyec to de centro q u e y a co no cía de su experie n cia en otro centr o de car acterísticas
similares. Ello llev ó a qu e to d os trabajaran y colaborara n p ara i n tegrar este modelo de
escuela y es lo q ue m arca que la mayoría de los alumno s, i n diferenteme n te d e la
diversidad y del ni vel educativo en el qu e se encuentren, obten ga n el Grad u ado en
Educación Secundaria y muchos d e ellos continúen sus estudios e n la en se ñanz a
postob lig ato ria.
Esta situación es la gran fortaleza del centro, el que todos a p oyen e l proyecto educa tivo ,
trabajo que fome n ta el equipo d irectiv o , puesto que ap rovecha las virtudes de l os
profesores, i mp licá n dolos y promoviend o s u li d erazgo para el desarrollo d e la mej o ra
del la esc u ela. Además cuenta n con un a mbiente d e confianza en tre los pro fesores,
pad res, alum n os y la dirección, aspe cto que valora n sobre todo el profesora d o.
En este centro, el objetivo p r in cipal es q ue la mayoría de l os alumnos ob te nga el
Graduado de la ESO y, si es posibl e , que continúen su formación po sts ecundaria.
Concretamente el po rce n taje de alumnos d e Edu cación Bás ica que aprueba es
prácticamente del 90%; entre lo s a lumnos de Bac h illerato y de los Ciclos Formativ os de
108
Grado Medio son a p roximadamente u n 80%, por lo qu e se consi d era que tiene n un
elevado éxito escolar a pesar de las características contextu ales en las qu e se encue n tra.
El tema del absentismo es un a p roble má t ica que están en proceso de resolve r, aunque
desde que está la nueva dirección se ha visto reducido jun to con el p orcentaje de
abandono escolar tem p rano, sobre todo con los alu mnos de etnia gitana que su el en
abandonar a los 14 y 15 años, pri n cipalm en te las niñas.
La calidad educativa de este centro no se b asa en q ue los a lumnos obten gan la s mejores
notas de su promoción, si no e n ofrecer u na ed u cación q ue atie nd a a las neces idades d e
cada alumno, a la d iversi d ad, esa es la exc elen cia educa tiva que persiguen, por lo q ue
su forma de e n tender el concepto de éxito escolar es d iferente, no se basa ún icam en te
en los resultados aca d émicos.
En consecuen cia se ha comprobado que lo s a lumnos están muy satisf echo s con la
formación que o frece el centro y con la atención a l a diversidad que les proporciona.
Hay u n buen ambien te entre pa res d e diferentes n iveles, s e ayudan y apoyan u nos a
otros in tegra n do a los estud iantes que l legan nuevos. La relació n pro fesor -alumno
también es grata p ara ambos, h ay prof esores muy preocupados p or l a formación d e los
alumnos pero tam b ién se implican en los aspectos más personales d e sus estudia n tes
para cono cerl o s más allá y pod er actuar e n consecuencia.
En cuan t o al grado d e satisfac ción d el trabajo re al izado y tipo de li derazgo , el d irec tor
se en cuen tr a m u y s atisfecho co n el model o de escuela que está llevand o a cabo, pues to
qu e ha visto h echo re alidad en un co ntexto ta n comp lic a do c omo el d e Atarfe, el tip o d e
escuela po r el que él apuesta. Consider a que es u n model o inc lusiv o -compens a dor
donde se atiende desde la equi d ad a l a d ivers id ad. A p licar este ti p o d e modelo sup o ne
qu e sea un p roceso largo y lento , pero sin embargo p rogresivamente han ido
percibi e n do l os res u ltados esperados. S o n con scientes d e que el 10 0% del a l u m nado no
va a con seguir el objetivo m íni m o qu e ellos se proponen , que es que obtengan Graduado
en Educac ió n Secundaria Obligatori a , per o han conseguido que lo h a gan el 90%.
Ademá s cuentan con l a a poyo d e l os profes o res y d e los padres quienes con fía n e n e l
centro y en la formación qu e se les propo rci on a a sus hijos. No ob stante siguen
trabajando pa r a cons egu ir más mejoras e scolares y d e convive n cia.
Tras ser co n scientes de l a realidad del centro y de los logr o s obtenidos, con si der an que
se deb e a l d esarrollo de un tipo d e lidera zgo pa rtici p ativo, co la borativo y demo crá tico,
como el mismo director expresa: “ e l direc tor, o directora tien e (…) que estar siemp re al
servicio de la co munidad educativa a la que r epresenta ”. Ad mite que el director tien e
qu e saber dirigir el pro yecto hacia la fina lid ad qu e se pretende conseguir, pero nunca
ser a utoritario, dogmático, n i burócrata. E s un director q ue deja en u n s egu ndo plan o la
bu rocracia para centrars e en lo que lo fundamental para él : los alumn os, los pad res y lo s
profesores. Pien sa q ue ellos son l a verdadera comunidad, apoyándose después en la
109
Administración Educativa y en las In stituc ion es, etc. e in tentando mantener una b uena
relación : “ Porque par a mí lo más i mport an te que ti ene que tener un líder es un buen
clima de relación hu mana, las relaciones humanas tienen que e star por encima de todo.
(…) porque es la base de la mejor a… del trabajo ”.
Entre sus roles co mo d irec tor, uno de los más importantes es h acer que el pro fesor ad o
de sienta útil sacando lo mejor de cada u no, pero t a mbién del alumnado y de los padres:
“ Si eso se c onsigue , pues r ealm ente se hace un centro diferent e a lo s demás. Y realmente
mi empeño ha sido siempre eso ”. Lo consi gue llevan d o a cab o múlti pl es p lanes, a tr avés
de las a sociaciones y del AMP A y con los alu mnos que más lo necesita n .
Entre sus fun ci on es pri ncipales dia r ia s se encuen tr a la relación con la s fami li as, puesto
qu e p ara él so n u n pilar fu n damental. Tienen establecido un sistema de contacto familiar
qu e consiste e n q ue éstas hagan det erminados compromisos educativo s, curriculares y
de convivencia, y mensualmente se re ú nen para ver la evolución del hijo en el tema
concreto a tratar: “ Aqu í vi e nen del o r den de 80 familias al mes de niños con dificultades
y con problemas para hacer un segu i mi ento mensual de la ev olución de sus niños, a
travé s d e compromis os e ducativos cu r riculares y de convivencia .”
Ademá s de las reu n iones trimestrales c on l os delegado s de p adres de ca da cu rso,
también se preo cupa de atender a la diver sidad del profesorado me diante las reu n iones,
con l os coor d inadores de todos los planes y pro gramas que llevan en el centro ,
reun iones de á re a s d e competencias, d e eq uipos edu cativ o s, la s reuniones semanales
del equ ip o directivo y reuniones de tutorí as semana les co n el equipo d e orientación.
Luego desarroll a tareas de atención al alumnado, como ori e n tador del centr o realiza
tareas de o rientación académica, profes ional y de d iagnóstico, además de im partir clase
en D iversificación curricular. Tales tar eas las compagi na con la ori e ntadora sustituta,
pu esto qu e sus prin ci p ales fu n ciones están relacionadas con la d irección. Las p rioridades
como líder es la mejo ra del fu n cionami en to del centro, puesto qu e como el mis mo
ind ica: “ un centro educativo es al go vivo. Y lo importante es que s e optimice el ti empo,
la organización de l centro tiene que es tar prevista ”. S e preo cupa de que to da la
organi zac ió n del centro esté planificada a nivel trimestral pa ra q ue tanto el equipo
directivo como el profesorado, los a l umno s y los padres sean co n scie ntes en c ad a
momen to d e qué se va hacer. Apunta que esa es una tarea m uy importante, la bu en a
planificación porque d e lo co ntrari o l leva a que surjan probl emá ticas y d esacuer d os . De
manera que sus prioridades como él mis mo señala son: “la s personas, no son las cosas,
no son los papeles, son las personas ”.
3.2 . El caso del IES Montes Orientales: Co mpromiso y Justi cia Social. Informa: M arina
García Gra n ica .
110
El instituto se enc uen tra ub ica d o en Gran ad a, en la comarca de los Montes O rient ales,
concretamen te e n Iznall o z. Se tr a ta de u na zona desfavorecida a nivel s ocial, econ ómico
y cultural.Es tos aspectos inciden d e manera negativa en el centro,
acrecentandop r o b lemas como el absenti smo, l a ause n cia de interés por el desarrollo
escolar, y la falta de expec tativas persona les y de mejora.
El nivel curricular d e b uena p arte d el alumnado d el cen tro está condicionado por estas
circunstancias, prese n tando tasas elevad as de d esfas e curri cular, q ue al canza n en
ocasiones situaciones de a nalfabetismo insalvables. La asis ten cia intermitente pla ntea ,
también, problemas en la convivencia y la integración a la vida escolar, a grava d os por
las difere ncias e ntre etni as. A esto ha y que s u mar la pr ecaria situación de much as de las
familias, qu e se reflej a e n el centro en aspec to s como la puntualidad, la h igiene personal,
el cuidado d el material, la actitud ante la edu cació n y el tra b ajo, y el r espeto ha cia la
comun i d ad.
Ademá s d e este sector, más desfavorecido a n ivel socio -económico, en el instituto están
escolarizados alumnos que pro viene n d e famili as normaliza d as y altam e n te imp licadas
en la educación, que obtie n en b uenos resultad os académicos y continúan una
edu cació n superior o d e grad o medio.
El Mon tes Orienta les es un ce n tro gran de, que ofrece además de la E du ca ción
Secundari a Obligatoria, enseñanzas no obligatorias que incluyen: el Bachiller ato , tres
Ciclos de Grado Medio, un Ci cl o de Grado Superior y dos Pro gra ma s de Cualific a ción
Profesional Inicial.
El in stituto, por tanto, tie n e que hacer f ren te a una realidad compleja y d iversa, que
requ iere u n a respuesta educativa ad apta d a a la s disti ntas necesida des que plantea el
alumnado.
En relació n a l clima, hay q ue destac ar q ue, aun que existen problemas de ig u aldad entre
payos y gitanos y sobre todo d e género, el ambiente d el cen tro se ha mej o rado e n el
último tiempo con el d esarrollo d e p royectos específicos. La relación entr e el
profesorado es buena y su implicación e n el centro e s elevada, a pesar de que el clau stro
no es estable.Se inten t a qu e el instituto esté abierto a la comarca y que las familias
particip e n al máximo en las activida d es que se llevan a cabo.
Por o tra parte, e l director del centro es u n a persona con experiencia y form ación en el
ámbito d e la d irec ción . Su trabajo está mo tivado p or el compromiso por mejorar la
edu cació n pública, por ofrec er un a e nseñanza de calidad a los a lu mnos d el centro y por
hacer del ce ntro un refere nte cultural en l a zona.
Sin embargo, en e ste centro no existe u n li d erazgo personal, y no s e habla d e direc to r
sino de dirección; pues pri ma una visión de eq uipo y se trabaja de forma coordinada , sin
división d e tareas. Se trata, a d emás, d e un equipo co ntinui sta, qu e mantiene una l ín ea
111
de trabajo en el tiempo. Es, tamb ién, una d irecció n muy comprometida con la m ejora
del cen tro e implicada co n t o da l a comunidad educativa, que cree en el trabajo que hace
y desea co n tinuarlo.
El equi p o es quien ma rca, en líneas genera les, la direcc ió n del institut o , y tiene una vi sión
muy clara de qué objetiv os quiere alc anz ar. Esta visión c o nsiste e n ofrecer un a
enseñanza d e cal idad a d aptada a las necesidades y caracterís ticas del a lu m nado ,
integrar todas l as realidades prese n tes e n la escuela, tr an smitir actit ud es y valores ante
la vid a, luchar contra el absentismo escolar, abrir la escuel a a la comunidad, ser el pun to
de refere n cia cultural de la zona y concienciar a las familias de la i m p ortancia que tien e
la educación para conseguir una mejora s ocial.
Sin em b argo , la dirección es consciente d e l a relevancia q ue tienen involucrar al
profesorado y hacerlo partícipe de esta visión ; para ell o h a estructur ado el centro de
modo que la informació n llegu e a todo el mu ndo, y h a establecido un pro ceso de t o ma
de d ecision es con se nsua do. El ob jetivo final es q ue todos estén implicados y conozc an
lo q ue s e hace en el i nstituto; y en este sen tido, el equipo d ir ectivo s e ocu pa d e
establecer reuniones, dirigirlas , llenarlas de co n tenido y hacerlas participat ivas.
La d irecció n es, sin d uda, el motor de mejora del instituto, en cabezando muchas de las
propuestas y apoyando e impuls an do la s d e lo s com p añeros. También, influye en la
motivación y el c ompromiso del profesorado, y favorece su d esarr ol lo p rofes ion al,
entendiendo que éste rep ercute positiva mente e n el cambio y la mejora d el centro. Al
tiempo que cuida el clima de l a i nstitución con estrategias como fomentar el entusia smo
del profesorado, escuchar sus necesidades , a poyar sus i niciativas y reconocer su labor
en la esc u ela.
En definitiva, es una d irección qu e rel ega a un segundo pl ano la s labores administrati vas,
para cen tr arse en los pro cesos d e enseñanza -apr en dizaje: orientar y apoyar a lo s
docen tes en su labor, tratar con los a lu mnos y sus familia s, establecer la direcció n de l
centro y man te n er l a cul tura de tr ab ajo i n staurada en el m ismo. Tiene, p or ta n to, muy
claras sus prioridades: atender a la divers id ad del alumnado con el diseño d e un curr ículo
qu e dé respuestas e d ucativas adecuadas a sus necesid ad es.
3.3 . El caso del IES Fernando de los Ríos. Lide razgo en contextos desafia ntes desde u n
pro ye cto educativo inclusivo. I nforma n: Lina Higueras -Rodríguez y Ana Martín-
Romera
El Instituto de Edu cació n Secundaria F ernando de los Ríos se ubica en la periferi a de
Fu e n te Vaqueros, localidad que cu e n t a con 440 0 ha bitantes situa da en la Vega
granadina . En tre su p oblación existe u n importante númer o d e fami lias des favorecidas
y en ries go de exclusi ó n social.
112
Un importante n ú cleo d e la po blació n es de etnia gita na , cuya personali d ad y v ida fueron
fuente de inspiración para el artis ta Fede rico García Lorca, u na de l a s grandes señas de
iden tida d de la loc a lidad. Junto a este alumnado, otra buena parte provie n en de fa mi lias
qu e comp arten características como ba jo s niveles de ren ta, deses tructuración fam il iar
o p ocas exp ectativas que l e genera el sis tema edu cativo como agen te de p romo ción
social ante las necesidades m á s inmed iata s y básicas que deben satisfacer (al imen tación,
....). Es po r el lo, q ue existe un nú me ro d e a l u mnado denominad o “tem po rero” que, en
las temporadas campesinas, dejan de asistir al centro para ayudar económicamen te a
sus familias.
Catalo ga d o desde la Delegació n Territ o rial d e Educación como centro de “difícil
desempeño”, en los últimos años, evid en cia una mejora en e l logro de los estudiantes,
disminu ye n do a la mita d el n úmero de al u mnado con fracaso esc o lar.
El centro i mparte e n señanzas perteneci en tes a la Educación Secu ndaria Obligatoria
(ESO), y desde los úl tim o s años está trabajando p ara imp lantar enseñanzas d e
Fo rmación P ro fesional Básic a, com o una med ida para rete n er a estudia n tes con un a lto
riesgo de abandono es colar. E l centr o cuenta con 24 pro fesores, dos p erso n as de
administración y servicios, y 180 alumnos y a lumnas. Las señas de identidad d el ce ntro
son la h eterogenei d ad (a ni v el d e c o m p etencia c u rricular del alumnado, famili as y
profesorado) y el proyecto d e atención a la di versidad vigente desde la creación del
centro.
Este centro p artici p a en proyectos educat ivo s ofertado por la Junta de Andalucía, e ntr e
ellos Vega Educa, Ecoescuelas, Es cuel a C u ltura de P a z. Además cuenta con plane s de
mejora en forma de proyectos qu e p retenden dar pro yecc i ón a la localidad y a las
circunstancias del centro. Proyectos educativos como El Hu erto Ecológic o , La Cas ita,
revista La C hopera, u n grupo d e teatro y un coro, forman p art e de un elenco de
proyectos e d ucativos d irigidos a fomen t ar el d esarrollo de valo r es (tra b ajo en e q uipo,
igualdad,...) a través de la c oedu caci ón , e l respeto al medio am biente y la c ultivación de
la sen sibilida d artística. Estos p royectos se articulan favorecien d o el aprendizaj e de
conten i d os de las materias i n strumentale s (Matemáticas, Lengua y Literatu ra, etc. ) de
forma transvers al. Las actividades complementarias atienden a los i n teres es y
motivacio nes del alumnado del centro y t ienen un carácter inclus ivo .
Con respecto al nivel d e com petencia cu rricu lar del alumnado, s e pued e decir q ue es
hetero géneo y diverso, ya que para h acer frente a esta diversidad se establecen d iv ersas
medidas como la estru cturas en gru po ord ina rio, gru po flexi b le y apoyo a grupo flexi ble,
y se desarrollan proyectos dirigid o s a la formación artística y en v a lores.
Dicho centro comienza su andadura en el año 2000 , a ño en el que comi en za a ejerc er
como pro fesor en actual dire ctor. Tras dos d irectivas an teriores, compre n didas desde e l
año 20 00 hasta el 2011 , éste toma p osesi ón del c argo hasta la actua lida d . Desde la toma
113
de posesión en e l cargo, y duran te los úl timo s tres cursos académi cos, se introduc en
pequeños cambios al pro yecto, como son el aula de derivación, crecimiento d e
proyectos educativos que eran muy incip ien tes cuando él o cupa el cargo de direct or y
determinación de los p rocedimientos disc ip linarios. U n o de los aspectos en el que s e
percibe un mayor cam b io es el cla ustro. Consider a do como un a d e las gran des fortalezas
del centro, está compuesto por p e rson as muy implicadas, trabajadoras y concie n ci ad as
con el p r oyecto del centro. Otras de las fortalezas d estacadas por los entrevis tad os
fueron la a te n ción a la diversid ad, las r ela ciones con la comunidad (ayuntamie n to,
AMPA, col egio , cooperativa) consideradas excelentes, y la apu esta por las enseñanzas
artísticas.
El liderazgo en e l centro es perci b ido como d emocrático e i nclusivo. La to m a de
decisiones a nivel de profe sorado, se produce de forma conse n suada. Utilizan com o vía
para la coo r d inación y la in formaci ó n del p rofesorado la estructur a de los Eq uipo s
Técnicos de Coordinación Pedagógica. Mediante la figura d e los coordinadores d e área
se transmiten las decisiones a los d epartamentos de coordi n ación didáctica, en los q ue
se discuten, consensan y surge n nueva s propuestas para llevar a la práctica. Todo el lo
llega al E quipo Directivo mediante el p r o ceso inverso. D esde la d irección se favorec en el
desarrollo de pr o puestas de arriba a a bajo, por la im plicación que su p onen en e l
profesorado.
Entre lo s logros expresados por los entre vistado s se encuentra el aumen t o del éxito en
el programa d e aten ción a l a diversi d ad. E n tre el a l u mnado q ue necesita alg u na medida
de ate nció n a la d iversidad – entre 56 y 6 5% del alum n ado en los últim o s cursos
académicos – e l 60 -70% obtienen éxito. Además, se evidencia mejora con respecto a la
conviven cia escola r, la reducción del a bs en tismo, imp lic ación d el p rofesorado y las
familias, y su comp romiso co n el proyecto d e centro, entre otras.
Las con clusiones a la s q ue con los avan ces de este es tudio, a pesar de que el ce ntro está
catalogado como “difícil desempeño” l as estrategias y med idas de l id erazgo para la
atención a la realidad e d ucativa de l centro han co n tri b uido a la mejo ra de los logro s de
los estudiantes, forma r a mejore s p erso nas y atenderlos de forma i n tegral. Co ncib en el
éxito como la capacida d de atender a t od o el alumnado, es d ecir, la atención a la
diversidad.
3.4 . El caso del IES Cerro de los Infan tes. Liderazgo para la construcció n de un a
comunidad edu ca tiva inclusiva. Informa : Amelia Morales -Ocaña
A lo largo de este do c umen to se exponen lo s avances de un estudio de caso, que s e h a
llevado a cabo en d os fases en el IES Cerro de l os Infantes. Es te centro se encuentr a en
la localidad de Pinos Puente, un pueblo perteneciente al Áre a Metropolitana d e
Granada. S e tra t a de un o de los institut os má s grandes de la zona, con 746 alu mn os
114
matriculados y un equipo d e 72 p rofesor es/as. El centro ofrece Educación S ecundaria
Obli gatoria, Bachillerato, Cicl os Formativos de Fo rmaci ó n Profesio n al y En señ a nza
Secundari a d e Adultos.
Es el único i n stituto púb lic o de la lo cal id ad por lo que acoge a un a población mu y di v ers a ,
agrup and o ta n to a alumnado de clas e media de Pinos Pue n te y de otr os pue bl os
cercanos, como a un número important e de ch icos/as con unas circunstancias socio -
cultural es desfavoreci d as, que proviene n p rin ci p almente de d o s a senta mi en to s de
población cercanos al centro e d ucativo. D ad as las caracterís ticas del instituto, éste es tá
doblemen te c a talogad o po r l a Delegaci ón Territorial d e E ducación como cen tr o de
Educación Com p ensatoria y centro d e Difíc il Desempeño (sie nd o uno d e los tr es, que
hay en to ta l en la p rovincia de Gran a da).
Desde su inicio, en 198 4, ha sta 200 5, el centro se dividía en do s e d ificios localizados en
zon as d ifere n tes del pueblo. Uno acog ía a primer ciclo de Educación S ecundaria
Obli gatoria y o tr o , el espacio actual, a segundo ciclo de la ESO , Ciclos Fo rmativos y
Bachillerato. La unificació n d el i nstituto favoreció u na mayor coordinación en tre los
profesionales.
La h istoria recien t e del centro está ligada a la del actual di r ector, puesto qu e él asumió
dicho cargo en el mismo periodo en el qu e se unificó el i nstituto. El pre sente curso
escolar corresponde al duodécimo año de su manda to. Su historia de liderazgo ha vivido
un a evolución muy significativa en lo que se refiere a un increment o paulatino de la
motivación h acia su cargo, ya qu e en un inicio éste le vi n o impuesto desd e la
administración e d ucativa a la vez que é l carecía d e experiencia en el ámbito de la
edu cació n compensatoria. No obstante, tr a nscurridos d iez años, durante la p rimera fase
de e n trevistas, el dire ctor se declaraba m u y incentivado por su cargo.
Un a de los aspectos clave re salta d os por el director en ese p roces o ha cia una m ayor
satisf acción por su labor, ha sido s a bers e rodear de un b uen equipo directivo, el cual
defin e en claves d e cooperación y de res p onsabilidad compartida; y desataca el apoyo
qu e siempre re cibe d e él . El buen h acer d el equi p o directivo ha sido un rasgo también
señalado por el profesorado, situándolo e ntre las fortalezas del centr o.
Desde qu e el d irector comenzó su tarea , el centro ha d ad o u n giro im portante hacia una
cultura in cl usiva. Así, la educación en términos d e inclusión es una máxima compartida
por el p rofes ora do y el e qu ipo directivo, con stituyendo l a seña de identi d ad del insti tu to.
Los cambios promovi d os po r el direct o r desde su llegada se han encaminado a
proporcionar l as estrategias n ecesari as pa ra lo grar que todos l o s y l as estu d iantes,
ind e p endienteme n te d e sus circunstanci a s, sientan que tienen cabida en el centro y
logren sus metas educativas (ya sea la formación para u n determinado o ficio o el acc eso
a la U niversida d ). Se destaca la d istribución d el alumnado en grupos heterogéneos y la
incorporación d e doble profesorado en la s au las. De este modo, además del pro fes or/a
115
qu e lidera la clase, s e encuentra otro / a cuya tarea es d edicar es p eci a l aten ci ón a
aqu ellos/as a lumnos /as q ue más desf ase curri cular presenten.
Otro d e los logros con seguidos a lo largo de la trayectoria profesional d el directo r ha
sido el abrir el cen tr o al entorno: re tomar las re l a ciones con e l Ay u n tamiento, S ervi cios
Sociales, el centr o de salud y asociaciones. Ha mejor a do la p erce p ción socia l hacia el
centro y di sminuido significativamente la estigmatización q ue co n an teriori d ad recibía,
dado su contexto.
No obstante aparece n dos aspectos imp orta ntes que aún no se han conseguido l im ar en
el instituto. El p rimero es la falta persis tente de im plicación p o r parte de las familias, en
este sentido es ll amativo el h echo de que n o existe A MPA e n el centro. En segu n do l u gar,
existe un sector d e l pro fesor ado qu e no se identifica con el estilo e d ucativo que el
equ ipo directivo p romueve, se trata de un gru p o d e profesores/as al que no le agrada
trabajar con el alumnado d e compensatori a y q ue ma n tiene una alta desmotivación ante
su tarea. El d irector muestra su preocupación ante estas d os p ro blemáticas y dec la ra
qu e aún hay muchas p ersonas a las que n o consiguen llegar.
Por otra parte, el re nd imiento a cadémico del al umna d o es m u y diverso, si en do
considerablemente mejor en los estud ios d e carácter no ob lig ato ri o (Ciclos Fo r ma t ivos
y Bachi llerato), mientras que se man tiene bajo en l a Educación Secundaria O bligat oria,
sobre todo en el primer ciclo.
En la segu nd a fase d e en trev i stas l levada a cabo se constata que el sistema d e v alores
del e q uipo directivo y sus p r ioridades para con la esc u ela permanec en intactos. Sin
embargo , con respecto al año anterior, se ap recia un a d esmotivación generaliz ada .
Todos l os pro fesio n ales entrevistados se ña lan como factor determinante la situac ió n
pol ítica actual en lo que a educaci ón se re fiere. El cen tr o se h a visto directamente
afectado por los recortes: de cuatro gru p os en pri mero d e la ESO la administrac ió n
edu cativa h a elimi na do uno, con el con s ecuen te increment o de la r a tio, a la ve z se ha
aumen tado el horario de p erman en cia d el profesorado e n el centro. Además, agentes
externo s como Secretaria d o Gitano, que hacían u na labor muy im p ortante e n la
redu cció n del abse ntismo, este año han m in imiza d o su implicac i ón e n el c entro
detectándose un r ep unte del abse n tismo.
El direc to r está próximo a d ejar su mandat o, lo hará para el curso 2017-2018 y, haciendo
balance, concluye q ue deja aspectos sin s olven tar y se d eclara “frustrado y atado” por
no ver “s o luciones d esde arriba”.
A mo do de conclusión, la trayec to ria q ue ha vivido el IES Cer ro d e los Infantes desde la
llegada d el a ctu al director h a m u y positiva h abiéndose logrado im p ortantes mejoras
para toda la comu n idad educativa. Sin embargo, en el pres en te, el centro se encuentra
en mo me n to más crítico co n respecto a a ños a nterio r es: po r un lad o se ha visto afect ad o
por lo s recortes en educación, l o q ue ha repercutido en la d esmotivaci ó n de los y las
116
profesionales del ins titu to y po r otro s e apr oxi ma un p eriod o de tra nsición por el
inminente cambio de director. No obstante, dado que la cul tura inclu siva se ha arr a ig ad o
de modo tan fu erte e n el fun ci on amient o d e l ce n tro, a priori podríamos inferir que ella
seguirá liderando el futuro del instituto a p esar de las circunstancias.
3.5 . Liderazgo en c ontextos desafiantes de sde l a perspectiva de la mejora educa tiva.
Informan: Jesú s Domi n go, Lina Higueras, Amelia Morales y Marta Olmo
En fun ci ó n de estos resultados, se pu e de afirmar que todos l os centros, en may or o
meno r medida, caminan h acia el d esar ro llo d e cultu r a s, p olíticas in stituci on al es y
prácticas p rofesionales inclus i vas, o rienta d as h acia el b uen apre n dizaje de todos y e n tre
todo s, m o strando rasgos de liderazgo in cl u sivo, distribuido y p edagógico .
Anal iza do s los temas centr al e s q ue o rientan el discurso d e las en trevis tas y
verbalizaciones que d escriben el centr o y el liderazgo del mismo, d estacan las ideas
colectivas y el s entido de cen tr o (i nstitución c o m o c ultura , entidad e i den ti d ad c ol e ctiva
con un p ropósito común más al lá de un es pacio despersonalizado ) y pro yecto (proyec to
edu cativo a sumido y trabajado entre tod os ), pa ra atender a todo el a lumnado (desde
un a idea de i nclus i ón para atender a la di versida d y las necesidades educativas) y entre
todo s (par a ate n ción, formar p arte y ser) . En ello , es clave el profesorado y su tr abajo
con el alumna d o, así como el com pro mis o , en trega y v isión d e las personas que han
liderado o dirigen estos centros educativos .
Resulta especialmente in teresa n te q ue en los textos y d iscursos d e e stos centr o s se
hab le con p rofusión d e mejora educativa y de mejores result a dos, aunque sie mp re
insistiendo en f u nción de la especial es y particulares car acterísticas de cada estudia nte.
Por lo q u e so n focos temáticos, n o tanto l as medidas específicas de a p o yo ni los
consabidos retos de un contexto especia lmen te d esafiant e y p oblaciones vulnerables ,
sino el necesari o cambio metodológico y de evaluaci ó n pa ra po der a tender a la
diversidad de m anera coti d iana y en lo s contextos comunes. En este se ntido son centros
sensibles a l as nuevas pers p ectivas de la i n clusión educativa que rechaza n todo aquello
(deno mina d o como vio lencia estructural) qu e pueda suponer alg ú n riesgo de exclusión
(Aincow, 2001 ; Echeita, 2008; Parril la, 2007 ). En este sentido, r eseñan que son
especiales focos de atención el aumento d e la s expectativas de alumnado, profesorado
y familias, c o n mejoras visibles en resu ltad os concretos y úti les (en el sentido d e
desarrollo d e competencias b ásicas y aprendiz ajes i mprescindibles). Que se sie n tan
par te activa y empiecen a con si der ar algunas posibilida d es d e éxito y de se n tido de to do
el trabajo que desarrollan.
Ello implica mejoras en los p rocesos d e e valu ación (formativa) y d e seguim ien to de los
procesos, así como de l a articulación d e un conjunto d e tareas, proyectos y me d idas q ue
den cobert u ra a las necesidades que se van detectando. Y con todo ello con un claro
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127
SIMPOSIO 6 º
LIDERAZ G O INCLUSIVO Y PA R A LA JUSTICIA SOCIAL
Coord ina dor as :
Inmaculada González-Falcón. Univer si dad de Huelva inmaculada.go nzal [email protected] hu.es
Mª Pilar Ga rcía-Rodrígu ez . Universidad de Huelva m pgarcia@dedu .uhu.es
Autor es:
Inmaculada Gómez-Hurtado. Unive rsidad de Huelva
Una di recci ó n escolar pa ra gestionar l a di versid a d: H acia un liderazgo inclus ivo
comprometido con la justicia social ”
María José León; María del C armen López; Asunción Romero; Emilio Crisol; Eva
María Hinojosa; y Rubén Mor eno. Univer sidad de Granada
Liderando la Educación I n clusiva en centr o s d e E duc ació n Primaria y Secundaria
María José Ca rrasco Mací as y Maris a Fern á ndez Serrat . Universidad de Huelva
La mujer en la dirección de centros educa ti vos: Por un liderazgo inclusivo.
Rosario Cerrillo; M. Araceli Calvo Pa scu a l; y Natalia R uiz-López . Univer sid a d
Autón oma de Madrid
Liderazgo para la j us ticia s ocia l: estudi o de un ca so de Ed ucación Secundaria en u n
con texto so cio-econó mi ca mente desaf i ante de la Comu ni dad de Madrid.
INTRODUCCIÓN
El simposio que se p resenta ce n tra su aná lisis en el liderazgo i n clusivo y pa ra la jus ticia social.
Concretamente, se prende reflexionar y d ebatir so bre las p r á cticas di rectivas y de liderazg o
qu e promueven l a incl u sión y la justicia soc ial en el co n texto esc ol ar , así como de ter min ar los
estilos, mo delos y rasg o s q ue defin en a l os directivos exi tosos en este ámb ito. Para el lo se
parte de las contribuciones d e distintos investigadores /as y colaboradores/as de la Red de
Investigación sob re li derazgo y mejora educativa (RILME ). Esta R ed s e inscribe en l a línea de
investigación de liderazgo para la mejora ed ucat iva, una de las más robu stas en e l ámbito
edu cativo intern aci o nal. Integra a seis grupos d e investigación españ o les
1
que han estado
1
Grupo de Investigación Cambio Educa tiv o para la Jus ticia Social (GICE), de la Universidad Aut ónoma de M adrid,
coordinado por Francisco J avier Murillo; Grup o de inv estigación “Canella” , de la Univers idad de Ov iedo,
coordinado por J osé Luis San Fabián; Grupo de Investigac ión Edu cat iva DOCE, de la U niv ersidad de Huelva,
coordinado por José M anuel Coronel Llam a s ; Gru po de in vestigac ión “Equidad e Inclusión en Educación ”, de la
Universidad de Murcia, coordinado por Juan Manuel Escudero M uñoz; Grupo de I n v estigación Innova c ión,
128
trabajando en una p erspectiva con verg en te con las re feridas líneas internacionales. Los
grupo s q ue forman pa rte d e RILME son sensib l es a la necesidad y urgen ci a actua l de
incremen ta r l a calidad y mejora de l os centros escolar es, contrib u yendo – d esde lo s aportes
de l a investigación- a la promoción tan t o de mayores cotas d e éxito aca d émico como d e
mayores n iveles de inclusió n , igualdad de oportunidades y equidad. En esa ú ltima línea se
inscribe este simposio. Se parte a sí, del tr ab ajo anterior que RILME aglutina en torno a varios
temas de investigación: dirección y liderazgo para la m ejora educativa, liderazgo inclusivo , y
liderazgo para la ju stic ia social , aunándose estos dos ú ltimos desde la perspectiva del cam b io
y la mejo ra y el rol d e los directivos e n esta p r opuesta .
Justifica ción y antecedentes del tema de estudio
El interés d e esta temática queda p len am en te j u stific a d o p or la s itu ación act u al d e la escuela,
más necesitada si cabe de prácticas i n clusivas y que p romu eva n la equidad y j u sticia social. El
aumen to de l os grup os heterogéneos propiciado , en tre otros mo tivos, por el i n cre men to d e
alumnado inmigrante y minorías étnicas desde la década d e l os 90, ha repercut id o en un
aumen to de l a diversidad p resente en el c on texto educativo y, por ende, en un m a y or esfuerzo
del pro fesora d o p or atender a las distin tas característic as y necesidad es del alumnado. El
problema, como señalan Murillo, Kric hesky, Castro y Hernández (2010 ) es qu e, en general , l a
escuela no está prepara d a pa ra trabajar con grupos heterogén eo s de estudiantes. De modo
qu e los alumnos que p erten ece n a alguna minoría cu ltu ral o li n güística, que presen t an alg u na
discapacidad o q u e provie n en d e co ntextos socio -económi cos desfavorecidos, suelen te n er
mayores d ificu ltad es tanto acad émic as como sociales. Además, la crisis económic a está
produciendo en Es p aña un fuerte incremento en l a brecha entre los qu e m á s y menos tiene n ,
generando bo lsas de pobreza y exclusión descono cidas d esde ha ce décad as que af ecta má s
negativamente a los grupos más vulnerables (OCDE, 201 4). Esta situación está llegando a lo s
centros educativos, haciendo que e n p o co tiem po hayamos p asa d o de u n o de lo s sistemas
más equitativos del mundo a tener graves problemas de equidad educativa .
El aumen to de esa diversidad social, cu ltural, lingüística, religi o sa y personal hace que
liderazgo y divers id ad sean dos aspectos que están inv ariabl eme nte conectados, s ien do
imprescindible plant earnos el impacto qu e el lid erazgo tiene en la diversidad y en la gestión
de las escuelas (Le ón , 201 2). Como señala esta m isma a u tora: “ una d irec ción que valore el
rend imient o académico frente al desarrollo i n tegral d e la p er sona, dinamizará accion es y
pol íticas de exclusió n y competitividad, s in embargo una dirección q ue valor e la di v ersidad , la
equ ida d y la justicia social, desempeñará n funciones y tarea s en la lí nea de alcanzar que su
centro sea más inclusivo ” (León, 2012 , p.137). La escuela actual se encuentra, po r tan to, con
el objetivo ineludible d e “promover u na edu cació n demo crát ica e inclusiva que gara ntice el
derecho de t odo s l o s n iños y j ó venes a rec ib ir u na educació n de c alidad b asada e n los
prin ci p ios de ig u aldad , equidad y justicia soc ia l ” (Ferná n dez y Hernández, 201 3, p. 84).
A tenor d e lo anterior, en u n cont exto d e ma yor autonomía , refuerzo de la di recci ón
escolar y exigencia d e re sponsabilida d por conseguir ma yores n iveles de éxi to e du cativo,
parece oportu n o reflexionar so bre el p ap el y funci o nes d e lo s di r ectivos. La litera t u ra a ctual
Desarrollo, Evaluación y Asesoramien t o en Educ a ción (IDEA!), de la Universidad de Sevilla, coordinado por Julián
López -Yáñez ; y Grupo de Investigación Forma ción del Prof esorado Centrada en la Es cuela (FOR CE) , de la
Universidad de Granada coordinado por María José León.
129
ha des tacado el papel que d esem peñ a el l iderazgo en o rga n izar buenas prácticas e d ucativas
en los centros y en contribuir al increm en to de los resultad o s del apren d izaje, i n clusió n y
participación de los distin tos miembros de la comunidad e d ucativa. Tras l a p ráctic a docente
en el aula, el liderazgo escolar es , po r ejemp lo, el segundo factor más influyente en los
resultado s de los alumnos (CEPPE, 20 10). Por tanto, la capacidad de u n centro escolar pa ra
mejorar d epende, en modos significati vos, de líderes q ue con tribuy an activamente a
din amizar, apoyar y animar a qu e su escuela aprenda a d esarrollarse, haciendo l as cosas
progresivamente mejor. En este proceso el pap e l de la direcc ió n debe con sistir e n facilitar los
cauces de p articipació n , promover la confianza d e los miembros de la comunida d y optar po r
procesos de trabajo colaborativo que con trib uyan al conocimiento y enriquecimiento mutuo.
Éste es el tipo de liderazgo que p romuev e la cap aci d ad de la escuela p ara dar resp u esta a las
diferen tes necesidades de las a lu m n as y alumnos , s ien do conve n iente el a ná l i sis sus p rácticas
y de los condicionantes que lo l imi tan o fa vorecen.
Dicho liderazgo es común tanto al enfoque de la justic ia social como al de la inclusi ón .
A fin d e cuentas el propósito de la educ ación in cl u siva y, en p articular, de un a ed ucación
inclusiva para la justicia social, debe ser el de eliminar todo indicio de exclus ió n, ya s ea po r la
perten encia a determinada clase social, etnia, religi ó n, género, o b ien por la orien tación
sexual, la lengua materna, la cultura de origen , los aspectos físic o s o l a manifes tación d e
ciertas h abi lida d es (Kugelmass, 20 0 3). A mbos tienen, p o r tanto, má s p untos en c omú n q ue
diferen cias, siendo la fin alid ad d e este simposio generar u n marco d e reflexión en el qu e p oder
compara rlos , c o ntrastarlos y p onerl o s en d iscusió n a fin de determinar los fac tores qu e
permiten prevenir y elimi n ar cualquier fo rma de exclusi ó n social y educat iva.
Principales objetivo s
Se pers igu e:
- Reflexionar sobre las p rácticas directivas y de liderazg o que promueven la i n clusión
y la justicia social en el contexto escolar .
- Analizar los estilos , modelos y rasg o s que definen a los directivos que prom u even
prácticas exitosas en el ám b ito de la jus ticia social y liderazgo inclusivo.
- Debatir sobre el en foque inclusivo de la p ropia labor de dirección, a na lizando el
pap el de la m u jer en la gestión y promoción del liderazgo i n clusivo .
Contribucion es específicas y aportaciones globales
Para tra tar d e alcanzar l o s distintos objeti vo s, s e discutirán cuatro i n vestigaciones e n torno a
las que giran los contenidos concretos de este simposio. A saber:
- “Una dirección escolar para gestio na r l a d iversidad: Hacia un liderazgo in clus ivo
comprometido con la justicia social”. A utora : In maculada Gómez-Hurtado. Institución:
Un iversi da d de Huelva .
- “Liderando la educación inclusiva e n centros de educación primaria y secundaria”
Auto res: Mar ía José León; María d el Carmen López; Asunción R omero; Emilio Crisol; Eva María
Hinojosa; y Rubén Moreno. In stituci ón : U n iversidad de Granada .
- “La mujer e n la direcció n de centros educ ativo s: Por un liderazgo inclus i vo”.
130
Auto ras: María José Carrasc o Macías y Marisa Fernández Serrat . Institución: Unive rsidad de
Huelva.
- “ Lideraz go para la jus ticia social: est udio d e un cas o d e Educación Secundaria en u n
contexto socio-econó mic amen te desafiante de la Comunidad de Ma dri d ” . Autoras : Rosario
Cerrillo ; M. Araceli Ca lvo Pasc u al ; y Natali a Ruiz -López. I n stitución: Universidad Autónoma de
Madrid .
Estas cuatro contribuciones ofrec ecen diferentes persp ectivas s obre la misma
temática. Las do s p rimeras indagan s o bre cómo se lleva a cabo el liderazgo incl u sivo y para la
justific i a social e n d istintas esc uel as, a nali z ando sus condicionantes, fort al ezas y d e b ilidades.
Las d os ú ltimas exp lora n , aunque en d istinto sentido, los requisitos y características que deben
cumplir los l íderes exito sos en ese á m b ito. Entre todas se p roponen in vestigacio nes realizadas
en distintos punto s de la geofrafía española ( Gra nada, Madrid y Huelva), i n cluyéndos e además
en la primera varios estud i o s de caso de Faro (Po rt u gal) y Lim a (Perú). En el co n junto, se
estudia l a situ a ción actual de l os centros educativos en sus diferentes etapas, ofr ecién dose
mirad as comp lementarias en centros d e edu cación infantil, p r ima ria y sec u ndaria. Destaca la
metod ología de investigación cuali tativa, y más con cretam en te el estudio de caso, aunque
algunos estudios también ut ili zan mét o dos cua ntitativos, con cretamente el c uestion ario. En
cuanto a lo s resu ltados, se coi n cide en se ña lar l a importancia d e l a dirección esc olar para l a
mejora eduactiva y la p romo ció n de l a just icia social e inclusió n , la simul ta n eidad del lid erazgo
inclusivo con o tras prá cticas de l i d erazgo asociadas al liderazgo p edagóg ico, distribu ido y
colabo r ativo y abierto a la com unid ad, entre otro s, y la importancia d e d eterminados rasgos
y características en los líderes exitosos : visión y en tusiasmo que contagian a la comunidad
edu cativa, cooperativos, p romotores d e pro cesos de i nnovación, facilitadores del cambio y
participación ac tiva de estu d iantes y fami lias, facilitadores d e un sent imien t o de comunidad e
iden tida d ...
Con este s i mposio se espera contribuir a l deb ate y d iscusión sobre e l liderazgo inclusi vo
y para la justic ia social. En análisis d e distintas in vestigacio nes puede suscitar nu ev a s
reflexiones que con tribuyan a enriquecer los marcos teóricos y metodológico s en los qu e
fund amenta n las in vestigacio n es r elacionadas co n la temática. Asimismo, l os resultados q ue
conjun tamente se expondrán p od rán ayudar a reflexi o nar , en n uestro con texto, s obre m o dos
de o rganizar el trabajo y d irección esco lar, fomentando un a cultura académica y escola r
favorabl e a lo q ue se quiere. Es to es, la promoción d e l a j u sticia social y la inclusi ón edu cativa.
131
Una dirección escolar para atend er a la d i ver si dad: hacia un liderazgo inclusivo
Inmaculada Gómez -Hurtado
Un iversi da d de Huel va
inmacu l a [email protected] u .es
Resumen
La pre sente aportación desc rib e una investigac ió n cualitativa reali za da e n centro s ed ucativos
considerados promotores d e bu enas pr ácticas in clusivas para gest iona r la divers id ad en
contextos tales como Andalucía, Ma nchester, F aro y Lima. Para ello, hemos real iz ado
diferen tes estudios de caso util i z ando como instrumentos las entrevis tas, observac io nes y
anál isis de documen tos teniendo como objetivo an aliz ar , describ ir , contr a s t ar e int erpret ar la
ges tión de la d iv ersid ad y las bue n as pr á cticas d irec tivas inclusiv as d e líd er es educ ativ os en
centr os de E ducación Inf antil, Primaria y Secundaria. Los principales res u lt ados des tacan la
impo rt ancia de est os en los centr os educ ativ os y d e sus proy ect os educa tivos b asado s en la
colabor a ci ón e impulsad o p o r la ilusión de con s truir una escuela q ue ati enda a las di fer encias.
Así, hemos conclu id o que el lider azg o in cl u siv o conllev a la apuest a por un l ider azg o d is trib uido
y cola b ora tivo abiert o a la comunida d e ducativ a, un a cultura c o labora tiv a, una org aniz ació n
de centr o y de au la a bierta al ent orno y una s erie de c aract erís ticas neces ari as en las pers on as
qu e tr abajan en el centr o educa tivo.
An t ec edent es
Un o d e los aspectos fundamentales para conseguir una escuela i n clusiva que a tien da a todo
el alumnado se cen tra en que existan líd eres inclu sivos comprometid os co n la jus ticia social
qu e ap u esten por l a promo ci ó n de valores in cl usivos q ue se manifiesten en prácticas
edu cativas q ue atiendan a l a s deman d as de todo el alum n ado (Ainscow, 20 13a).
Ryan (20 06) p one d e manifiesto qu e liderazgo e inclusió n no son con c eptos qu e van
un i d os d e forma natu ral. Los lazos entre el liderazgo y l a justicia social o inclusión d ependen
de la forma q ue sea co n cebido el liderazgo, es decir, en la form a qu e se dan las rela ciones
entre los miemb r o s de las instituciones, las funcion es que se l e dan a los indi vi d uo s o grup os,
y cuáles son la práctic as d irectivas o de li derazgo qu e se llevan a ca b o.
Las teorías s obre el li derazgo, según es te au t o r, no han si do coherentes c on los
prin ci p ios inclusivos o de justicia social, y a que s e han m an te n ido d u rante a ño s posturas muy
ind iv id ualistas sobre el liderazgo, relacio n ando éste directamente con u n sol o individuo o
grupo d e individuos dentro de un grupo mayor que constituía l a organización.
Dicho autor considera qu e pa ra desarro ll ar un lider a zgo inclusivo debemos tener en
cuenta alg u nas p rácticas prop ia s para ll evar a ca bo este tip o d e l idera zgo . Entre el las se
destacan ( Ryan , 2006 , p. 9): defender la i nclus i ón escolar, el liderazgo es educat ivo (Ryan,
20 0 3), ed ucar a la comu n idad e d ucativa d esarrollan d o una conciencia crítica, p r o mover el
diálogo, d ar v oz a todos, d ar im p ortan cia al a prendizaje y la práctica en el au la, adoptar
132
pol íticas inclusivas (Stevenson, 2007 ), y l a incorporación d e los mismos enfoques en toda la
escuela.
El liderazgo inclusivo p ara la justicia soci al conllev a la selecc ió n de lo s d irectores, la
apu esta po r una escuela en la q ue todo el alumnado tenga cabida y la aportación de n ueva s
teorías y prácticas las cuales faciliten qu e los directivos puedan apostar por la inclu si ón escolar
(Theoh ar is, 2007 ).
Las in vestigaciones avalan la im p ortancia de un liderazgo inclusivo p ara la puesta en
práctica d e la in cl u sión escolar en l as esc uelas (Ainscow, 2 013b; León , 2 012; Ga rrison -W ad e,
Sob el y Fu lme, 2007 ; Ain scow, 20 05; Kun gelma ss y Ain sc o w, 200 4; Ainscow y kaplan, 20 04;
Ainscow, 2001 ; León, 2001 ). S in em b argo, las políticas nacionales educativas no contribuyen
al desarro llo d e la incl usión s in o rema rca n la discrimi n ación, margi na l iz ación y la construcción
de guetos (Ryan, 201 0; Taysum y Gu nter, 2008).
Es n ecesario, por tanto, que lo s directivos establez ca n estrechas relacio n es y
promuevan las mismas d entro y fuera de la escuela , d e forma que se puedan atend er la s
necesidades de todos y cada uno de los alumnos y alumnas que están e n la escuela (Navarro
Montaño, 2008 ), n o sól o de estos, si no de todos los que participa n en la misma, bus cand o no
sólo el desarrollo d e nuestros alumnos y alumna s sino también e l d e sus famil iares ,
maestros/as y todas las personas im p licadas (Ai n sc o w y W est, 2008 ).
Murillo et al (20 10) realiza n un anális is del liderazgo inclusivo p ara l a justicia so cial,
considerando qu e “ el p ape l que adoptan los y las líderes es clave para eli mina r la s barreras
que gen e ran exclusión, y po r ello se c onsidera qu e tienen un ro l fundamental par a conseg uir
escuelas en donde im pere la j usticia so cial. Los d ir ectivos s on qui e nes tie n e n, en úl t ima
instancia, el pot encial de impedir o favore cer medidas que tr ab ajen a favor de la inclusió n.
Por ello, el buen lide r azg o requiere de saber po t enc iar una cul tu r a de la inclusión pa ra
la justicia social partiendo de supuesto s, pr incipios, creencias y valores que se vi nculen con
la acci ón p eda gógica del c e ntro. ” (Muri llo et al., 20 10, p. 174).
Diferentes estud ios, (Harris y Ch apman, 2002; Kugelma ss , 2003; Mui js et al., 20 07;
Murillo et al., 2010 ), llevados a cabo p ara describir l as características propias d e l í deres pa r a
la inclu si ón y la justic ia social l legan a la con clusión d e que no hay prá cticas especiales q ue
caractericen a estos líderes, ni un ti p o par ticul ar de li derazgo que sea la clave p ara la i nclusión
y la justicia social si no que, por el contrari o , es necesario estar di sp u esto a camb iar de un estilo
de liderazgo a otro y a tomar las estrate gias q ue m ejor f u ncionen de cada uno para h acer
frente a los problemas que se pres en tan.
Sin em b argo, Gonzá l ez , 2008 ; Gron n, 2 002, 2008; Harris, 2008; Holla nder, 2008;
Murillo y Hern ández, 2011 ; etc. consideran q ue es imp ortante favorecer el liderazg o
distribuido d entro de l as escuelas ya que éste pro pone la p art icip ación de toda la c omu nidad
en u n liderazgo entendido com o comp eten cia y no rel acionado exclus ivam ente con una
estructura formal. Más co n cretamente, los d os primeros autores, si n co n tradecir la postura
anteri or, re alizan algu n as aportaciones interes an tes que ay ud an a dar al gunas pau tas sobre
algunos modelos o p rác ticas d e liderazg o interesantes que parecen estar en la base d e l a
concepción d e liderazgo i n clusivo.
Así, Murillo y Hernández (2011 ) y Muri llo e t al (2010 ) pi ensa que tra s p as ar
plan teamie nto clásicos b asado en el liderazgo pedagógico y transformacional s u rgido del
estudio de líderes exitos o s, nos d irig imo s h acia interesantes propuestas, como he mo s vistos
139
y resto d e p ers on al del ce ntro ” y 31 “Promueve que los d istintos miembros d e la c o munidad
edu cativa participe n en la evaluaci ó n de l as la bores de direc ción ” (X= 2,9 9 en amb o s casos ).
En la tercera dimensió n, “Co m u nidad profes io nal de aprendizaje”, las me di as más altas
corresponden a los ítems 41 “Compa rt e la respo nsabili d ad s ob re el a prendizaj e d el alu m n ado
con el profesorado”, 43 “Sensibi l iza a l p rofesorado so b re la necesidad de com u nicar la s
situaciones de d iscrimina ció n o exclusión qu e p u eda darse en el ce n tro” y 39 “Se interesa por
conocer la postura del profesorado en re l a ción a la di versi dad del alumnado”; con valores d e
3,4 8, 3, 47 y 3,3 8 respectivamen te.
En el extremo opuesto, con l as medias má s b ajas, se encuentran los ítems 45 “Propone
actividades y d iseña es trategias (seminarios, c u rsos, con fere n cias, etc .) para a b ordar l as
percepciones, estere otipos,... d el p rofeso ra do a fi n d e garantizar el respet o a la div ersidad del
alumnado y la igu alda d de oportunidades” , con un valor de 3,0 4, el ítem 47 “Organiza acciones
para que el profesorado refle xione so bre su prá ctica y va l ore l a p osi b le i nci d encia de su
docen cia en el fracas o escolar”, con u na med ia d e 3,08, y el í t em 42 “Promueve e spacios d e
reflexión entre lo s miembros del cla u stro sobre las condiciones d e igualdad que ofrece el
centro” (X=3,10).
En la última di me n sión, “Gestionar proces os de en se ñanza - ap re n dizaje”, los valores
más elevados de las medias se enc u entran en los ítem 56 “Fomenta q ue se va lo re a l as
persona s e n función de sí mismas y no por s u s c ara cterística f ísicas, étnicas, reli giosas,
cultural es…” (X=3,6 9), 55 “Pro mueve qu e s e respete, en igualdad de condiciones, las distintas
creencias del alumnado” (X= 3,65 ), y 65 “Potencia l a participación d el alumna d o en actividades
sociales y académicas del centro” con un valor medi o de 3,62 .
Por el contrario, lo s íte ms con las medias más bajas corresp o nden a los ítems 6 7
“Favorece la participación d el alumnado en los procesos de evaluación”, con una med ia de
2,7 8, el ítem 68 “Pro pon e actividades qu e fav ore cen e l intercambio de c o municación y
experi e n cias entr e todo el alumnado” (X=3,12), y el 60 “Promu eve la evaluaci ón de las
prácticas docentes p ara determinar en qué gr ad o favo r ecen la inclusión d el a l u mnado”, co n
un v a lor de 3,1 3.
Conclusione s
1. Incrementar la relación de la esc u ela con e l entorno para favorecer l a inclusión
continua siendo, e n opinión del p rofes orado , una cuestión poco imp u lsada d esde l a direcc ió n
de los centros educativ o s.
2. Entre las acc iones más cultiva d as p or la d i rección escolar para favorecer la a p ert u ra
a la comunidad se en cuentran: esc u char y ser sensible a las demandas y necesidades d e las
familias e in formar de la propuesta c urri cular d el cen tr o . S in embargo, p ro mover la
colabo r ació n con o tr o s centros educativos o el mundo laboral y o rga n izar debates ab iertos a
la comunidad so b re situ acio nes de exclusión, xenofobia, racismo, … s o n las que menos
atención reciben por parte de la d irección.
3. Las iniciativas l levadas a ca b o p or la d irec ción para favorecer la i nclu sió n s e centran,
especialmen te, en la gestión de los proce sos de enseñanza -a p rendizaje y, en menor med ida,
en promover una visión del cen tro como comunida d in clusiva o favorecer l a cr eación de
comun i d ades profesionales de apren d izaje.
140
4. En lo relativo a la gestión d e los procesos d e en señan -a prendizaje, las acciones
emprendidas po r l a d irec ción van d irigidas a fav orecer la participación del alu mn ado en
actividades sociales y académicas y fome n tar un a evaluación e n b ase a méritos y potencial d e
los estudiantes y no en fu n ción d e sus característic as físicas, étn icas, culturales, etc. Sin
embargo , la a tención deparada por l a d irec ción d e los centr o s educativos a des vela r el grado
en q u e l a p ráctica docente favore ce la inclusión, promover la partic ip ación d el alumnado en
la eva luació n o proponer a ctividades que mejoren el in tercam b io d e experiencias e n tre ellos
es deficitaria.
5. Las a ctuaciones d irigidas a impulsar la visión del ce ntro como comunidad in clusi va
tiend en a concentrarse en ofrecer i n formac ió n transparente sobre los pro cesos de admisión,
crear un clima in stit ucion al en el que todo el alumnado se sienta val orado y apreciado,
favorecer el acc eso a l as i nstalaciones y servicios, y garantizar que éstos respeten las
diferen tes n ecesidades de l alumnado. En cambi o, la direcció n de los centros no suel e d isponer
de p roce d imientos estableci d os para recab ar información sobre las necesidades del
profesorado, a lumnado, o res to d e p ers on al d el centro , ni tam po co para pro mo ver una
evalua ció n de la d irec ción en la que participen los distintos miembros de la c o munidad
edu cativa.
6. En lo relativo a l pro fesora d o, la direcc ió n suele emprender acciones d irigidas a
mostrar su corresponsabilidad con el aprendizaje d e l al umn ado, se nsibi lizar al profe sorado de
la necesidad de com u nicar las sit ua ciones de discriminació n o excl u sión que pudier a n darse y
conocer s u posició n respecto a l a divers id ad del alu m n ado; pero muestra menos interés por
impu lsar acciones dirigidas a luchar contra los posibles prejuicios o estere o tipos del
profesorado, promover la reflexión sobre la p ráctica d ocente, o analizar las condiciones y
actuacion es empre nd idas p or el centro p ara garantizar la iguald ad d e o p ortunidades.
141
La mujer en la dirección de centro s educativos: Por un l i derazgo inclusivo
María José Carrasco Macías
María Lu isa F erná n dez Serrat
Un iversi da d de Huelva
[email protected]
Resumen
La aportación q ue presentamos hace re fe ren cia a u n estudio en el cual se analiza el p apel d e
las mujeres en la d irecc ión escolar desarrollando políticas de educativas de lider a zgo y de
gestión para la mejora escolar. El objetiv o principal de la inves tigaci ón trataba de analizar,
contrastar e interpretar los estilos de dirección que desarrollan las mu jeres en centros d e
Educación C o mpensatoria d e Edu cación Infan til y Pri maria, así com o l as dificultades que
encuen tran p ara ejercer esta fun ci ó n est ud iando sus fun ci on es, los estilos de tr abajo y los
pu ntos fuertes y débiles q ue ellas atribuy en a s u forma de gestió n .
Sab íamos que la función directiva en la es cuel a es desarrolla d a mayori ta ri amente por varones
(tanto en España como en el resto de lo s pa íses), ya que a éstos se les asignan u na serie de
rasgos qu e pa rece n s er lo s adecuados p ara real iz ar las tar eas de gesti ón. R asgos tales como la
du reza, l a objetividad, el carácter fuerte, el don de mando, la fuerza físic a, el dista nciamien to
anal ít ico, l a r acionalidad y frialdad... “so n cosas de hombre” y además son l as característic a s
qu e defin e n a un bu en ges to r (Cor on el, M oren o y Padilla, 2 002). Sin em ba rgo, a la mujer se le
asignan una serie de rasgos qu e parecen no tener consonancia con lo q ue es el ejerc i cio de la
gestión o po der; poder n o s ó lo e n la escuela, poder en t o dos lo s ámbi t os de la vi d a p ública.
Son pocas la s mujeres que encontramos o cupando p uestos de dirección en las emp resas,
tanto públicas como priva d as; a la mujer se le relega a p uestos de menos responsabi l idad y de
carácter más asis ten cial, deb ido a las concepciones que culturalmente se han ido
transmitiendo a lo largo de la historia.
Los trabajos q ue e xi sten sobre el estilo de gestión q ue desarrollan las mujeres apuntan a que
éstas d esarrollan un estilo d e lideraz g o d if eren te al masc u lino, más cola borativ o y pedagógico,
orien tado ha cia las p erso n as y l o s proces o s, más creativo, comunicativo y abierto... donde el
pod er es “p o der con” los o tros y otras.
Perfil de las director a s de centros de compen sa toria estudiadas
Aunqu e consideramos q ue es c ier t o que l a mujer po see uno s rasg o s d eterminados, q ue están
implí citos en lo que es su gestión y q ue l es ma rca u n perfil, diferimos en muchos d e los rasgos
asignado s normalmente a las mujeres -p as ivid ad , depende ncia, sum isión , etc. El perf il de las
directoras estudiadas en centros d e compensatoria está ma rca d o po r su capacidad d e trabajo,
por demo strar compete n cias para ejercer la d irección, p or actuar honestame n te en el carg o ,
por mostrar entusiasmo e n el desarrollo d e su tr ab ajo, por tener un alto comprom i so con su
tarea , una fuerte resp o nsabilidad, a esto s e le unen u n a serie d e ras gos más personales como
son el ten er u n fuerte sentido de l a j usticia social, ser una per sona cercana y demostrar
confianza en sí misma, según el pro fesora d o. Sin embargo, ellas se valo ran m u y p oco en t o dos
aqu ellos ras gos que son pr o piamente de g estión, p ensamos debido a qu e no tie nen confian za
en sí misma, -posiblemente p or la pésima a utoimagen que solemos tener interiorizada (es
llamativo e n esta cuestión como el profes ora do manifies ta en casi un 70% que su directora
142
demu estra confianza en sí mi sma, mientr as q ue las di rectoras sólo e n u n 11% d ice n tenerla).
Esto h ace que se (auto)excluyan (S antos Guerra, 2000 ) d e los puestos d e responsabilidad . Ellas
se a socian más con los rasgos d e sent id o d e la justicia social, de te n er en cuenta p ri ncipios
morales y éti cos, de comportarse de form a hon esta y si ncera, d e ser u na persona cercana, etc.
lo q ue se asocia a la ima gen tradicional femenina cuyas car acterísticas son la ternura, la
sensibilidad y la responsabili d ad. Creen en la demo craci a com o ú nica forma de ges tio nar la
escuela, lo que les ll eva a pensar que par a gestion ar u n centro es necesaria la capacidad de
escucha, de acercamiento entre postur as y de ser negociador/a .
Estilos directivos que de sa rrollan
El es tilo dir ectivo que las caracteri za viene exp resa d o por e l g usto por generar la c olabo raci ó n
y el tra b ajo en equipo, mediante el establ ecimien to de una buena comunicación entre to dos
los miembros que c omponen l a comunidad educativa. Son personas qu e apoyan las iniciativas
de los pro fesores y p rofesoras facilitándoles el desarr ol lo d e sus tarea s y ay u dándol es cuando
surgen confl ictos. Para ello evita n t oma r una actitud de superiorida d y son ca p aces d e a dmi tir
qu e no saben de todo y que n o son capac es de solucionar t od o.
Es to les lleva a ser muy valora da s p o r el profesorado o torgándoles alt as capacida d es
de planificación y organizac ió n, so b re todo p orque tiene n en cuenta la realid ad social y el
contexto do nde desarrolla n su gestión. E stas características detectadas en nuestro estudio
reafirman las tesis expuestas por au toras como Gilliga n (198 2), Go ldring y Chen (199 2), Chen
y Addi (1992 ), Hall (19 94 y 1 99 6 ), Hall y Soutworth (199 7), Jacobs (1999), etc.
Un dato que constatam os en n uestro estudio es que ex isten d iferen cias significati vas
entre los años que se lleve ejerciendo el c argo y el estilo que se desarrolla:
* Son las directoras que llevan entre cinc o y diez a ñ os las má s valoradas y sobre l as
qu e recaen mayoritariam en te los rasgos a n teriormente descritos
* Y s o n a las más noveles a las q ue se le asigna menos, quizás porque e n un p rimer
momen to exis te un “miedo” a no saber des arro llar bien la función, a que alg o se quede
sin hacer y, es tanta la responsabili d ad que asumen con el cargo, qu e intentan acaparar
todo y hacer to do p ara que el centro marche. Esto pro voca que en estos pri meros
momen tos den me no s particip a ción al pr o fesorado, pero el mi ed o va desaparecie nd o
con el p aso del tiempo en el cargo.
Como vem o s aquí se vuelve a poner d e manifiesto la falta de confia nz a en sí misma o
de autoestima en estos p rimeros añ os, po rque cuando éstos se han superad o nuestras
directoras p onen de manifiesto que su tr ab ajo es u n trabajo co n los otro s, -porque d irigir no
es traba jar “sob re el grupo”, n i “para el grupo ”, sino trabajar “co n el grupo” -, es más d elegar
y compa rt ir, emp e za ndo por el resto de los mi embros d el e q uipo directivo. Ha b lamos, por
tanto , del “ p oder con” (Coronel y o tras, 2002 ) y “a través” de lo s o tros no “ p oder sobre ”. Las
directoras manifiestan abiert amen te la importancia d el r esto de los miembros del equipo
directivo para poder desarrollar su tra bajo como direc to ra.
Para nuestras d ir ectora s, por tanto, el po d er que les oto rga el cargo es un poder que
comienz a p or compartir con t od os los miembros del equipo directivo y contin u a con el res to
de los compañeros y compañeras. En el centro las decisiones se toman por cons en so, son
compartidas, d ialoga da s, y los con flictos n o sue len aparecer, justo por la búsque d a de esa
participación de to d os los miembros. E sta forma de v er el poder nos con firm a la necesidad de
143
apo star p or nuevos modelos organizativo s, tal y com o se está plantea n do actualme n te.
Coincidamos con las teorías que emp iezan a perfi la r estos nuevos modelo s de li d eraz go
meno s jerar qu izados, donde éste d eja de asociarse al do minio, mand o, lucha y jerarquía
(norma lm en te carac terí stic a s de los var on es) y hablemos de un l idera z go basado en el
establecimien t o de relac io nes entre las p ersonas, entre éstas y sus i deas; d onde apoyar,
compartir -no competir-, y apoyarse sean sus máxima s; dond e la participación y el diálogo
sean los pro cesos a seguir, y ésto se des a rrolla a través d e la articulaci ó n de pro cesos
demo cráticos, creando un sentido de c omu nidad en la organ izació n , creando u na nueva
cultura escolar, cultura b asada en la colab oración y trabajo en equipo, como se h a puesto de
manifiesto e n nuestros estudios.
Pensamos qu e las directoras estudiadas cumplen las cualid ad es que h oy en día s e le
pid e al nuevo lí d er escolar, al ser menos jerárq ui co, más colegiad o y más col ab ora tivo su
trabajo. Aunque resulta ll am a tivo qu e algunos y algunas de los encuestados n o manifiestan l a
existencia d e un lider az go en su directo ra, porque cree n que esta forma d e l id erar no es
realmen te un liderazgo, ya que se sigue con l a id e a tradici on al d el líder como la a utoridad
personal y el mandar, sobr e t o do. Esta fal sa imagen del liderazgo ya fue puesta de manifiesto
por Al-Khalifa (1989 ) cuand o d ecía que el li d erazgo escolar mu y a menu do se rela cion a co n
condu ctas y estereotipos q ue definen co mpo rtamientos masculinos como en er gí a, firmeza,
etc.
En la pu esta en práctica del liderazgo de estas d irectoras sobresale f u ndamentalme n te
la capacid a d de cooperación y flexibili dad que a po rt a n, donde la participa ci ón , el trab ajo en
equ ipo va g anando terreno sob r e los modelos d e comportamientos autori tarios tan val orados
en épocas a nteriores. Este tipo de lider a zgo con sideramos que es u n liderazgo inclusivo e
impli ca do e n la p romoción de la justicia s o cial ya que asume que todos lo s miembros de la
escuela son esenciales y fav orece la creaci ón de u n clima de t rabajo q ue nace del i n t ercamb io,
el diálo g o y la co n fianza básica p ara pode r desarrollar una enseñ an za lo más j usta posible, tal
y como ex p onen Hernández-Castilla y o tr o s (20 1 3).
Pensamos q u e p o co a poco se va a briendo c a mino es a otra forma femeni n a de ej ercer
el poder. Es el u so m ora l d el pod er que favorece l a creación de e n tornos democráticos, p orque
el pode r n o reside en l a p ersona en co ncreto sino e n la comunidad; el poder ya no es sólo
mandar, s ino solucionar p rob lema s, ayudar a otros a l lev ar a cabo sus propios fi nes y metas.
Es esa imagen m enos heroica del liderazg o (Co ronel y otra s, 2002 ) la que o bservamos en es tas
directoras, puesto qu e para e ll as el dirig ir estos ce ntro s es poners e al s ervicio de una
comun i d ad qu e n ecesita unos servicios de ellas en un momento determina d o. No con ciben,
por tanto, la dire cción como una carrera p rofesional, idea que apunta en estos momentos la
Administración, y con la que está n , mayor itaria me n te, en disconformida d .
Creemos q ue para cambiar esta concepción sobre gest ión y lidera z go tenemos que
partir de un a con cepción d e género (role s ma sc u lino s y femeninos) menos estere o tipada de
la sociedad en general, do nde deb eríam os comenza r por redefinir el conce p to de poder. El
nu evo concepto de poder se d ebería a su mir como una fuerza transformadora hacia modelos
de gestión cooperativ o s y no como un mero recurso para m a ntener y controla r el o rden
establecido . Este nuevo concepto de pod er es el que o bservamos que ponen en prác tica la s
mujeres.
Es te estilo d e gestión y lider a zgo s e p lasm a en un clima de s atisfacción po r parte de lo s
miembro s de la comunidad e d ucativa, donde las relaciones so n básicas y así s o n p u estas de
144
manifiesto en el estudio. No h em o s encontrado ningún maestro o m aestra q ue nos indique
un mal cl ima de trabajo, a pesar de que mu chos y muchas confiesan que tra b ajar en estos
contextos es un ret o pa ra el lo s y el l a s, sin embargo , este r eto se salva por el clima y l a cultura
de trabajo que se resp ira en el lo s. Aqu í las relaciones son cerca n as, din ámic a s, co rdia les, d e
apo yo mut u o, colaboración, a yuda coope ra ción, entendimient os, a ceptación...
La cultura que se vive e n el centro es u na cultura colaborativa, l a cua l rompe en
aislamien t o de los maestros y maestras mediante la creación de un clima d e tra b ajo que
facilita el trabajo compartido y que está fu ndamentada e n un a cuerdo res p ecto a los val ores
y principios que ha de perseguir la escuela. En esta cultura tie ne ca bi da el conflicto y la
discrepan cia, como h emos ob serva d o, per o existen mecan ismos de com u nicación y
entendimiento que permiten la reflexi ó n y el contraste de i d eas de manera construc tiva.
En esta cultura col abor ativa o p articipati va los miembros d e la comunidad educativa
se sienten parte integrante y actores de la realidad escolar, y lo más imp o rtante pa ra avanzar
en el la es la d emocratizació n o delegaci ón d e p oder, q ue hace l a d irectora, im p licando y
estimulando a t od os los participantes d es de lo qu e es la dirección. De a hí la im p ortancia qu e
vemos tiene el estilo de dire cción femenina p ara fomentar y d e sarrollar dicha cult u ra.
Creemos que e l liderazgo feme n ino pued e contribuir especialmente en el estableci mien to de
un ambiente má s humanizado y creativo, d entro de la vida de las escuelas.
145
Lider a zgo para la justici a social: estudio de un caso de Educació n S ecundaria en un contexto
socio-e con ómicamente desafia nte de la C omunidad de Madr id
Rosario Cerrillo, M. Araceli Calvo Pascual y Natal ia Ru iz -López
Un iversi da d Autónoma de Madri d
[email protected]
Resumen
Un a escuela socialmente justa evita cu alquier forma d e exclusión y favor ece la plena
participación y el aprendizaje d e todos y todas, i ndependientemente de la ca p ac id ad, del
género y de la clase social, en tre otros fac to res. Esto no puede lograrse sin el d es arro llo de
un a cultura escolar q ue fomen te y esti mu le pr ocesos i nclusivos. El líder juega un papel
esencial en la con strucción d e esa cultura. En esta contribución se p res en tan resultado s
parciales d e u na investigació n
2
qu e p ret en de profundizar e n la di rección d e es cuela s en
contextos d esafiantes y en los comporta mien tos de líderes que trabajan por des a rrollar la
justicia social, así como comp ren d er có mo estos líderes inciden en la dinámica d el centro
edu cativo.
Introd ucción
Se presenta el cas o de un Instituto p úblico de Educac ió n Secundaria d e l a zona sur de la
Comu nidad de Madrid situa do en un e ntorn o socio -económicamen te desfavorecido . Tiene
un os 30 años y ofrece e nseñanzas de Edu cació n Secundaria Obligatoria y Bac h illerato.
Promu eve la innovación y el cam b io e d uc a tivo, ha recibido pre m io s que reconocen la calidad
de sus prácticas docentes y realiza actividades que estimu lan la participación. Estas prácticas
favorecen un clima d e convivencia en el s en o d e la comunidad educativa. Un gra n objetivo del
centro es da r u na respuesta educativ a a grupos heterogéneos y d et ectar dificultades
académicas y s o ciales del alumnado. S e p ersigue, a d emás, ofrecer e du cación a ca d émica de
calidad al tiempo que se transmite n va lo res como el respeto , la conv iven cia y el ocio
responsable. El centro cuenta con más d e 50 pro fesores y 525 estud iantes. La directora lleva
más de cat o rce años en el cargo y ha sido repetidame n te reelegida, siem p re con unánime
apo yo.
Antece dentes
La relación entre justicia social y liderazgo ha recibido n otable ate n ción (Marsh all y Oliva,
20 0 6; Sho ho, Merchang y Lu gg, 2 005). El a umento d e la divers id ad e n las au las hace qu e se
incremen te la brecha e ntre estudiantes más o menos favorecidos. Una escu ela socialmen te
justa favorece la reducción de toda form a de exclusió n . Trabajar hacia esta met a r equ iere e l
2
Escuelas en contex tos socio - económ i cam e n te de safiantes: Una aproxim aci ón desd e la Educaci ón
para la Justicia S o cial (Ref.EDU2014 -56118-P). Convocator i a 2014 de Proyectos I+D del Program a
estatal de fo m ento de l a i nvest i gación c i entífi ca y técnica de excel encia, su bprogram a estatal de
gener ac i ón del conoc i m i ento ( 2015 -2017).
146
desarrollo d e un a cultura escolar que fomen te y estimule p rocesos de cambi o p ara la
inclusión. La dirección juega u n papel protagonista en este des afío.
Un a d e las l íneas d e investigación más fr uctíferas sobre escuelas en contextos socio -
económi came n te desafiantes se centra e n su dirección ( Bol ív ar, López -Yáñe z y Murillo, 2013 ;
Harris y Chap m a n, 2002 ; Herná nd e z -Castilla, Euán e Hidalgo, 20 13; Murillo y Hernández -
Castilla, 2014 ; Muril lo, Krichesk y, Castro y Hernández -Castilla, 20 10) .
Diferentes estudios llevados a c abo par a i den tificar l as cara cterístic as de los lí d eres que
favorecen l a justic ia social coinciden e n que n o hay unas prá cticas determin a d as que
caractericen a estos líderes, sino qu e, más bien , lo q ue car acteriza a estas personas es su
disposición al cam b io (Harris y Chapman, 2002; Ku gelmass, 2003 ; Muijs et al., 2007 ). En todo
caso, se reconoce a la person a que asume este tipo de liderazgo porque:
a) Ide n tifica y comunica una vis ión de la e scuela qu e entusiasma a la comunidad e ducativa
(Kugelmass y Ainscow, 2004 ; R yan, 200 6a ).
b) F avorece el d esarrollo de los mi embro s d e la comunida d escolar, esp ecial me n te d e los
docen tes (Mc Co ll -Ken n edy y Anderson, 2 002 ; Harris y Cha pman, 2002 ).
c) Forta lece una cultura escolar i n clusiva donde prevalecen n ormas, actitudes y valores
compartidos que evitan cualq u ier exclusión (Kugelmass, 20 03; Ku gelmass y Ain scow, 20 04;
Ryan , 200 6b; Muijs et al. , 20 07).
d) Se centra en la mejor a de los procesos de enseñanza y aprendizaje en el aula (Leit hwo od
y Riehl, 2005 ).
e) Fomenta l a creació n de comunidades profesio n ales d e aprendizaje (Kugel mass y
Ainscow, 2004 ; Ryan, 200 6a).
f) Promueve la co labora ció n entre la escuela y la familia (Harris y Chapm an , 2002 ).
La in vestigación que se presenta busc a realizar una primera aproximac ió n exploratoria en
el con text o español acerca d e la relació n entre liderazgo y justicia social.
Métod o
Se pretende d eterminar el modelo de liderazgo y lo s comportam ien tos de los líderes que
trabajan p or d esarrollar y potenciar la jus ticia social en l os c en tros educativo s en Es pa ña, así
como comprender cómo in ci d en en la dinámica d el centr o . Se r ea liza un estu d io de un cas o .
En la metodología cu alitativa etnográfica se utiliza la observación para recoger in f orma ción.
Los p articipantes de este estudio han sido equipo d irectivo, jefes d e Departamento,
profesores y profes o ras, padres y madre s del IES y estudiantes. Para el lo se ha n utilizado
diferen tes técn icas e ins tru mentos de rec ogida de datos:
1. Ob servación no p articipante de los/las i n v estigadore s/as.
2. Entrevistas semiestructurad as focales a la d irectora, jefe de estudios, d ocentes, jefes
de dep artament o y res p onsables del AMPA.
3. Entrevista b iográfico-narrativa a la directora.
4. Gru pos de discusió n con las fam il ias y con lo s estu d iantes.
5. An álisis d e docu mentos clave.
147
Se abor d aron estas categorías de análisis de las entrevistas:
a) Característic a s personales de la direc to ra.
b) Práctic as d e la directora en térmi n os de:
- Iden tificació n y articulaci ó n de la visión de la esc u ela.
- Desarrollo de las personas .
- Fo rtalecim ien to de una cultura i n clusiva.
- Atención a los procesos de ense ñ anza -apr en dizaje.
- Fomen to d e la creaci ó n de co mu nidades p rofesionales de aprendiz a je.
- Promoción de la colaboración entr e la fa mil ia y la escuela.
c) La cultu ra del ce ntro .
d) Ac titu des de los do ce ntes y las familias hac ia la directora.
Resultados
Los informa ntes afirman que el centro ha experimentado cam bio s positivos en los último s
año s. Destaca la mención a los proyec tos, altamen te valorados por toda la comu nidad
edu cativa y también por la Administració n . Los disti n tos premios reci bidos dan cuenta d e la
calidad de estas in iciativas y d e su contribución a la mejora de los pro cesos de enseñanza -
aprendizaje. Los miembros de la com u nidad muestran orgullo:
“Dicen que e s el mejor de l a localidad y yo creo que sí” (Es tud iante)
“Por tantos proyectos, p or có mo t e comunican las cosas, porque se ven las ener gí as
unidas ha ci a una mism a dirección” (Madr e )
“Tiene muchas actividades que otros institutos no tienen. Por ejemplo, o rganizan juegos
en el recreo” (Estudiante)
Destaca el h orario d e apertura del centro como caracterís tica sin gular. El ce n tro o f rece
actividades toda s las tardes, todos lo s día s de la semana, gracias al esfuerzo de gran parte de
los pro fesores. Es to aume n ta el sentimien to de pertenencia al centr o :
“Me va a dar p ena que lo dejen, que de je n el i nstituto (… ), ves a los profesor es y dices: si
es como una familia (…) se lo pas an en gr ande ” (Madre)
“Los chav ales pasan muchos días aquí h asta las cinco o las seis de la tarde porque se
sienten cómod os” (Jefe de Departamento)
“El alumnado está muy cont ento aquí, hay un cierto sentim ie nto de que es su centr o, de
perte nencia, y de r espeto al centro y a los pr ofesores” (Jefe de estudios)
La dedicación de los profesores es u na gr an fortaleza, destaca n las madres:
“La sensación de q ue a un niño con dific ultades n o lo de jan de lad o (…) hay un e quipo
que está ah í para apoyar” (Mad r e)
“Los profesore s se p r eocupan por nosotro s” (Estudiante)
Los informantes reconocen el liderazgo del equipo directivo:
148
“La junta directiva es la que está tirando de todo (…) y tambié n los profesores, la ma yor ía
se implica. El personal no docente también se implica mucho” ( re sponsable AMPA)
“Hay mucha coordinación entre los miembros de la comunidad educativa” (Madre)
La Asociación de Ma d res y Padres colabor a activamente. Los pro fesores se mu estran
satisf echo s con el apoyo q ue reciben:
“ Los pa dres son muy majos , vie nen a las r euniones por l os P roy ectos y son muy
agrad ecidos (…) Ellos contribuyen al buen ambie nt e , ayud an e n l as obr as de teatro co n
los trajes, el maquillaje … “(Docente)
A través de l “Proyecto de Mediació n ” se ofrece a l o s estud iantes un ámb ito para tra tar sus
conflictos aprendiendo a autogestio n arlo s. Este proyecto es valorado m u y positiva men te:
“ Los chav ales d isfrutan porqu e s o n actividades que son d iferentes, le inv itan a ten er una
responsabi l ida d con algo ” (Jefe de estudios)
“ Si su entorno es positivo y l es están ens eña ndo a mediar, les e stán enseñando a ser
buenas personas e intentar m o dificar conductas negativas ” (Madre)
El centro funciona como una Comunidad Profesional de Aprendizaje. Existe un amb iente
estimulan te; tiene l ugar el ap rendizaje i nd ivid ual y tamb ién el colectivo; el afán por compartir
la práctica profesional pre side el m od o d e actuar de los d ocentes; br il la el respet o a cua lq uier
iniciativa innovadora; hay evidencias d e c ompro mis o co n los alumnos , co n sus fam ili as y co n
todo el ba rrio. El desarrollo de esta Comun idad Pr o fesional d e Aprendizaje se ancla en un
liderazgo d istribuido, no jerárquico, por el que se comp arten respons a bili d ades y decis io nes.
Los in formantes han señalado que la direc to ra es pieza clave en el p roceso de cambi o q ue está
viviendo e l centro:
“La que ha impulsad o todo, la directora ( …), es muy val iente” (R esponsable AM PA ).
“La Di rectora lleva todo… ella es muy clav e. La gente la cree (…) Tiene una gran
capacidad de c omunicación y li derazgo . Nadie se op one a lo qu e ella p roponga”
(Docente).
La di rector a com p arte su proyecto d e direc ción . El equipo directivo apoya cualquie r in iciativa
de los miembros de la comunidad educativa. Se ha estableci d o una cultura de cola boración :
“En este centro se contagia el entusias mo (…) el equipo directivo incentiva todos l os
proy ectos que se diseñan en e l centro” (D ocente)
“Llevamos ya muchos año s con este equ ipo directivo y e s funda menta l, tie ne ganas y
juventud” (Res po nsable AMPA)
“La directora, no creo qu e haya otra i gual , q ue se a comprensiva y habl e co ntigo”
(Es tud iante)
“Los que están ahora en la dirección son muy bue n o s, han cambia do todo” (Jefa de
Depar tamento)
“L a implicaci ón de todos en l as activi d ad es, del al umnado, de l profesorado, de las
familias es impresionante” (Directora)
Conclusione s
251
“conllevan prácticas de desregulación , privatización, liberaliz ación , comercia liz aci ó n y
nu eva ges tió n en los servicios p úblicos” (Saura, 20 16, p. 25 1).
Otro aspecto para comprender la m o vilización de l as políticas referencia las
confecciones y diseñ os a tr avés de comun id ades epistémicas conc retas comp u estas p or
actores polí ticos que son ap oyados por exp ertos, policy -makers, técnicos y a ctores
simbólicos, p ara ver ificar l a puesta en marc h a d e la s políticas (Peck y Theodore, 20 10).
En la actuali d ad, las formas de gobier n o contemporáneas t ien en q ue ver co n l a
“gobern anza heter ár q uica” (Ball y O lm ed o, 2011 ; Jessop, 20 08) o capacidad de
auto rga n ización de “actore s independie ntes invol ucrados en relaciones complejas de
interd epe nd ecias recíprocas ” (Jess op , 20 08, p . 60). Es una gob erna n za fundamentad a
en el diálogo continuo e n el que se co mparten recursos y se desarrollan pr o yectos co n
ben eficios recíp r o cos entre l o s actores involucrados (Jess o p, 2008 ). Pa ra analizar e stos
aspectos hay que atender a la “espac ia liz ación de las relaciones sociales ” (Bal l, 2012 , p .
5) exti endo lo s l ímites d e n uestra “ima gi n ac ió n geográfic a” (B all, 20 16, p. 1). Las p olít icas
no se tra nsfiere n media n te u na em u lació n simple y lineal a través de la replicación de
los sitios en lo s que se formu lan, sino bajo p rocesos d e re p rod ucció n n o lineales por lo
qu e mutan y se transforma n en sus viaj es (Peck y Theo dore, 2010 ).
Los viajes de las políticas en formas frag menta das
En la actu alidad las políticas ra r a vez v iajan en “paquetes completos” sino que se
mueven de forma fragmenta d a mediante discursos s el ectivos, ideas in ci p ie n tes y
modelos sintetizados (Peck y Theodore, 2010). Las políticas se mu even en forma
fragmentad a y por lo tanto, como afirma n McCann y Ward (201 2), son re -en sam bladas
en lugares, vías y con propósitos concretos. L as ló gicas neoliberales no son apar a tos
un iversales estan darizados, si no una “for ma global” (Co llier y O ng, 2005 ) ma terializada
mediante tecnologías de gob ier no q ue “mig ra n” y son s eleccionadas p ar a res itu arla s en
diversos contexto s p olíticos (Ong, 20 07).
Si bien TFA se conformó por m a rcos polí ti cos q ue ya existían en TfA desde 199 0 y en el
contexto británico desde 20 02, para situarla en otros espac io s necesitan mo dificar los
marcos legas de actuac ió n. Para q ue ExE pu diera entrar a formar pa rte de l os espa cios
en los que actúa en España (Madri d ; Catal uñ a y Paí s Va sc o ), se han tenido que form alizar
cuatro nu ev os ma rcos de jurisd icción
1
.
En el contexto esta d ounidense de T F A se han analizado cóm o los dis cursos
instrumen t al es ge n eran líderes - reformistas medi ante “subjetividades globales ”
(Ahmann, 2015 : 17) o lo que Friedrich (2 014 ) señala como subjetivida d es neoli b erales
discursivas acompañ a das de “micropré stamos globales”. El programa TF ha sido
anal izad o como la promo ci ón de subjeti vid ades n eoli ber ales (Olme d o, B ai ley y Ba ll,
20 1 3), o medi an te la exten sió n de un a ra cion alidad d e mercado que se promueve con
discursos “neoliberales cosmopolit as” a través de l a normalización, la vigil a ncia y l a
rend ici ó n de cue n tas (Camicia y F ranklin, 2011 ) bajo la n oción d e resilie n cia (Bailey,
20 1 5). R especto a ExE, la lógica discursiva p romueve nuevas subjetividades neoliber ales
1
htt p: // w ww .mecd.gob.es/dctm/sede/catalogo-tramites/becas -ayudas-subvenciones/centrosdocentes/universit arios/campu s -
excelen-ciaint ernacion al/2011/convenioempiezaporeducar11.pdf? documentId=09 01e7 2b80 9 5a8f4 ;
http:/ /gestion a.madrid.org/ w leg/servlet/Servidor?opcion=Ver Html&nmnorma =71 47&cdestado=P ;
http:/ /ww w.hezkuntza.ejgv.euskadi.eus/r43-
573 /es/con tenidos/inf orm acion/dig_publicaciones_innovacion /es_diversid/adjuntos/1 7_an iztasuna_120/120015c_Pub_EJ _h amai
ka_esku_laburpen_c.pdf
252
conformando d ocentes práctico s mediante la eficacia, l a cultura d e l a p erformatividad
y prá cticas de estan d arización.
Conclusione s
Las polí ticas se mo v il izan b ajo p rácticas n eoliberales que está n p r o duciendo n uevas
alianzas públi co -pr ivad as en los tres es cenario s ( B all y Junemann, 2 012 ; Camicia y
Fran klin 201 1; Olmed o, Bailey y Ba ll, 2013 ; Sau ra, 2016 ). S e con stituyen re d es polític as
filantrópicas entre múltiples actores pol íticos -multinacionales bancarias, com p añías
prestigiosas, in stituci o nes públicas y privadas y actores simbólic os -, que están
reformando los sistemas edu cativos públicos. Es tas relaciones conforman u na nueva
gobernanza heterá r q uica mediante interdependencias recíprocas (Jessop, 2002 ) y
capital red (Urry, 2007 ). No existe una transf eren cia d e la s p olíticas med iante
emula cio n es simples o line al es, sino q ue hay una mutación y transf o rmaciones en sus
viajes (Peck y Thodore, 20 10), que son ens amb ladas con propósitos concretos (Mc Ca nn
y Ward, 20 12). Por ú ltimo he seña lado que en estas movilidades y ad opcio n es polít icas
ex isten discursos selectivos , id eas incipientes, mo delos s i ntetizados (Peck y Th eodore,
20 1 0) en los q ue destacan la pro m o ción de subjetividades n eoli b erales, p ráctica s d e
rend ici ó n de cuentas y términos “exitosos” como son: r esilien ci a, eficacia, efectivi da d y
liderazgo para responsabiliz ar a los sujetos do ce ntes como a gentes pa ra elimin ar las
desigualdades educativas en l u gar de actuar sobre las causas estructurales o
socioeconómi cas de las d esigu al dades.
253
LA N UEV A GESTIÓN PÚBLICA COMO “LA SALVACIÓN ” DEL FALLIDO MERCADO
ESCOLA R EN C HILE
Lluís Parcerisa (Lluis.Parceris a@ uab.cat)
(GEPS - Universid ad Au tónoma de Barc el ona)
Alejandra Falabella (afalabe l @uahurtado. cl)
(CIDE - Un iversi d ad Alberto Hurtado)
Introd ucción
En Chile la s políticas de merca do en e d uc a ción empezar on hace m ás de tr ein ta a ños y
fueron impulsadas por la dictadura neoliberal (1973 -19 90 ), que llevó a cabo un amplio
proceso d e p rivat iz ación. Las p iedras a ngulares d e este sistema son un sistema de
vouch er, la l ibertad d e el ección d e centro y u n sistema nacional de eval ua ció n de
aprendizaje (SIMCE) que son d ifundidos en los medios de com u nicación con resultados
comparables por establecimientos
Los defen sores de este modelo co n fiaba n en q ue la competenci a entre pro veed ores
mejoraría la calidad e d ucativa. Sin emb arg o , su aplicación práctica h a derivado en la
generación d e mú ltiples al ter acio nes y f alla s, com o la falta de re gulac i ón del se ctor
privado y el uso d e l o s recursos estatales, la significativa seg regación socio -e du cati va y
la inequidad en la calidad de la oferta es colar ( Bel lei, 20 15; Verger, Bonal, & Za ncajo
20 1 6). Duran te l a d écada de los 200 0 se ad optaron políticas de Nueva Gestión Pú b lica
(NGP), y concretamente de re nd ición de cue n tas, con el o bjetivo de cor regir las
múltiples fallas d el mercado esc ol ar. En l a pre sente investigación se analiza el p roc eso
de adopción y re-contextualización de las po lít icas d e rendi ci ón d e cu e n tas en Chile ,
centrándose espec ia lmente en la p roduc ción de l as reforma s desarrolladas durante e l
período 200 6-2011 en que se diseñaron leyes fundamentales p ara crear una nu eva
matriz institucional de rendició n de cuentas .
Marco teór ico: La adopción y reco ntextua liza c ión de la NGP en C hile
Las pol íticas basadas en la NGP han penetrado e n una amp lia gama de países en las
última s décadas. Dentro de la agenda de la NGP, la autonomía escolar y la rendició n d e
cuentas son dos p iezas centrales de estas t ran sformaciones. Organismos i n ternacionales
como la OCDE y el Banco Mundial han juga d o un papel central e n la promoci ón y
disemina ci ón d e estas políticas a es cala in tern acional.
En el d iscurso político e n educación, la NGP a menudo se emplea como un “c o nc ep to
para guas ” (Gunter, et a l. 201 6). La N GP amp ara una amplia variedad d e políti cas de
ingen ie rí a o rganizativa y cu ltural, d estina das a cambiar tanto l as estructuras , como los
valores y comportamientos de los tra bajadores de l sector p úb lico (Ball y Youdell, 2 008).
Según Verger y N orma nd (20 15), la am pl i a d isemin aci ó n y aceptación d e l a NGP s e d ebe
a que esta ac tú a como un “significa nte flotante”, de m odo que su ambigüedad l a
convierte e n una solución política d eseable que p uede a daptarse muy fácilme n te a los
discursos de tradicio n es ideológicas diferen tes, com o el conservadurismo, el
neo libera li smo, el social -liberalismo o la socialdemocracia. Esto también es
especialmen te cierto en el caso d e l a rendición de cuen tas, ya que se tra ta d e u na
pol ítica que permite múltiple op ciones d e diseño y pu ede der ivar en tipolo gías distintas
254
(véase Darli ng-Hammond, 2004 ; Lei thwood y Earl, 2000 ; Maro y y Voisin, 201 3; Ra nson,
20 0 3; West, et al. 2011 ).
Las pol íticas educativas que circulan a nivel glo bal pueden tener a lgu nos rasgos y/o
característic a s comunes. Sin embargo, los procesos de diseminación, a do pción y re-
contextua lizació n de las políticas e d ucativas globales n o son pr o cesos lineales, sino que
más bien se tr ata de p rocesos dinámicos y comp lejos sujetos a m ú ltiples mediaci on es
de carácter ma terial e i d eacional que co ntribuyen a modificar y a re -significar estas ideas
global es (Verger, et al. 201 2). Como señalan P eck & T h eodore (201 0), durante s u s vi ajes
las idea s no se mantienen en una forma prístina, sin o que más b ien experimenta n
procesos de mu taci ón . La re -contextualización de las po líticas ed u cativas global es es
muy sensible a las características h istórica s, c u ltura les, ec onómicas e i nstitucionales de l
contexto doméstico en el que se adoptan o la correlación d e fuerzas entre l os ac to res
pol íticos y sociales q ue participan en la negociación d e su ad opción (de manera dir ecta
o indi recta).
La p erspectiva de la Eco no mía Política C u ltural (EPC) resulta de gran utilidad p ara e l
estudio de la adop ció n y recon text u aliz ación de las ideas globales, ya qu e p ermite
integrar factores semióticos y extra -s em ióticos (o materiales) en el an álisis de e stos
procesos. Este e n foque ha sid o desarroll ado p rinci pal me n te por in vestigad o res c omo
Fairclough et al., (20 04), Jessop (2 004), Jessop & Oosterly n ck (20 08) y Sum (1 995). La
EPC es un en foque que su b raya l a impo rt an cia d e l os factores semióticos en e l aná lisis
de la articulación d e l as relaci o nes qu e se estab lecen en tre la esfera p o lítica, econó mi ca
y social (Jessop, 2010). Segú n Jess op (2 010 ) exi sten tres mecan ismos evolu cion ario s
clave que permiten estudiar los procesos d e adopción de l as i deas globales: l a varia ción,
la selección y la re tención. La var iac ió n e s el pun t o d e partida, u n m omen t o donde los
discursos y p olíticas sed imen tadas en tran en crisis , abrié n do se una grieta pa ra s u r e -
pol iti z ación y cambio. En esta fase se generan múltiples interpretaciones sobre las
causas y las po si bles soluci on es a la cris is q ue entran en competició n . La selección,
impli ca la id e n tificación, por parte de los p olicy -makers , de una na rrat iva particular
sobre las causas y las soluciones más idó neas para resolver la cris is. La fase de retenc ió n,
se refiera a l pr o ceso de sedimentació n e institucionalizació n de los discurso s en
programa s políticos concret o s, y toman especial relevancia l a s contingencias loc al es
(Campb ell, 20 04), sobre todo de carácter extra-semiótico.
Objetivos y Me todolo gía
El presen te estudio pretende anal iz ar lo s discursos oficiales y el p roces o de producc ión
de las políticas de a ccountability en educación en Chile, a sí como examinar los act ore s
involucrado s y lo s factores (políticos, insti tucion ales , cult u rales y económicos) que han
mediado en la adopción d e estas reformas. A n ivel metodoló gico, el estudio combina 27
entrevistas semi-estructurada s con actores clave qu e participaron en el pro ces o d e
reforma e d ucacional (policy-makers, think tanks, académicos, sindicatos, m ovimi ento
estudiantil, etc.), con el análisis documental. Las e n trevistas tu v ieron u na durac ió n
apro ximada de 60 minutos y f u eron grabadas con audio y transcritas. En el aná lisis
documental se inclu ye n leyes (ley de Su b vención Esc ol ar Preferencial, Ley Gen e ral de
Educación , Ley de Sistema Nacional de A seguramiento de la Cali d ad de la Educació n) y
actas parlamentarias, i n formes gubernamentales (Informe final d el Consejo As esor
Presidencial para l a Calidad de la Educaci ón ), i n formes de organismos i nternacion ales
255
(OCDE i Ban co Mundial) y li ter atu ra gr is. El a nálisis d e contenido combinó e l uso de
códigos p re-establecid o s y códigos emergentes.
Resultados:
Desde principios de lo s 20 00 se emp ezó a gestar la crisis del sistema educacio n al chi leno.
Sin embargo, la crisis tiene una doble na t u raleza. Por un lado, se d ebe a l a perce pción
de estancamiento en los re su ltados en p ruebas esta n darizadas nacionales (S IM CE) e
internacionales (PISA, TIMM S ), después d e un a d écada de in v ersion es y reformas en el
sector educativo. Orga ni smos internaci o nales como la O CDE y el Ba n co Mundial
reforzaron esta p ercepción d e crisis, que fue cuajando entre l os círcu los académic os y
pol íticos. Entre estos sec to res estaban muy pr esentes ideas y d iscursos q ue circulan a
nivel gl o bal, com o la rendición de cuentas . Por otro lado, el movimiento de estudia ntes
secundarios de 200 6 socializó y gen eraliz ó la perce p ción de crisis de la edu cació n entre
la sociedad civil, situán d ola en el ce ntro del debate político, mediático y social. Los
marcos discursivos d el mo vimient o estudiantil in cor p oraban demand as de mayor
justicia social en educación y c u estionaban la merc an tilización del sistema escolar
iniciada en la década de l o s 80. La i d ea sub y acente e ra que el “libre mer ca d o” imagin ad o
por Milton Friedma n co n u na “ma n o i nvisible” que auto rr egu la la calidad d e la
edu cació n no funcionó en la práctica.
El movimiento d e estudiantes secundarios lo gró ab rir u na ve n tana de o po rt u nidad
pol ítica pa ra e l cambio. En consecuencia, el gob ierno lider ó la creación de un Cons ejo
Asesor Presiden ci al, qu e permitiría i n stitu cion alizar el conflicto social y abrir un espacio
inédito d e participación y deliberación c o lectiva, qu e fue conformado p or una amplia
gama de a ctores. En el consejo se identifi caron distintas causas que explicaban l a crisis
del sis tema e d ucacional, y mú ltiples po te nciales soluci o nes a esta. Sin em b argo, d espués
de un primer proyecto de reforma recha zad o por la oposición, se creó una comisión
técnico-pol ítica donde participaban re p res en tantes p olíticos, intelectuales y técn icos
del gobiern o d e l a Concertación y d e la oposición (Al ianza por C hi le). En este contexto
los mecanismos d e rendición d e cuentas (o “accountability”) , enmarcados bajo una
lógica d e Nueva Gestión Pública (NGP), emergen como sol u ció n en tre los po líticos y
legisladore s. Inten sificar la evaluación estanda r iz ada, crear un sistema d e i n specció n
escolar y crear consecuencias según el nivel d e desempeño es colar era una fórmula que
circulaba entre los organismos inter n acionales como una “buena práctica” de p olítica
edu cativa (Banco Mundial, 200 7; O ECD, 2011) y en el caso Chileno venía tejiéndose
pau latin amen te d esde años anteriores. Es to d otaba las políticas de ren d ición de cuentas
de credibilida d em p írica. Po r otro la do, consolidar un m o delo de NGP f ue un s itio de
consenso en tre la derecha y la cen tro -izquierda C h ilena, ya que permitía alinear sus
preferen cias ideológicas. Por una parte, p ermitía ma ntener la arquitectura del merc ad o
escolar, y a la vez corregir sus “fallas”. La p érd ida d e confianza en “la ma no invis ib le” del
mercado tuvo como consecuencia ser re e mp lazada por una “ma no visibl e” del Es tado,
qu e adopta u n r o l regulador, evalu ad or y san cio n ador. La n ueva rac i onalidad pol í tica
dominan te concibe de este mo do a l Estado como un vigilante y “ar bi tro” d el me rc ad o
escolar, que debe pro teger “el d erec h o de los co nsumidore s” (Falabella, 2015 ). Como
resultado , lejos de revertir la lógica de m ercad o, l as re formas d e rendi ci ón de cue n tas,
256
materializadas en e l “Sistema d e A segura mien to de la C a lidad” (2011 ), con tribu yer o n a
sofis ticar su fun cio n amiento.
257
LAS POLÍTICAS D E DESREGULA CIÓ N DE LA EDUCACIÓN PRIVADA EN LA ARGENTI N A:
SU HISTORIA RECIENTE PARA LA COMPRE N SIÓN DEL PRESE N TE
Auto r: Guillermo Ramón Ruiz
Institución: Universidad de Buenos A ire s – CONICET
E-M ai l: gru [email protected]
En la educación argen ti n a es posible i dentificar una política ejecutada por el Estad o
nacional desde fi n es de l a d écada de 194 0 qu e p romo v ió la desregulación paulatin a de
la educación p rivada. El lo h a p ermitido qu e todas las medid as p ropuestas p or la
moderna derecha en los ciclos con temporáneo s de reformas para l a educación pública
hayan coincid id o con las polí ticas que Argentina h a ejecutado pre viamente. La mo derna
derecha ha ce un uso activ o de los fondos públicos para sostener la educaci ó n privada y
ello ha form ad o p arte de l as continuidad es en las po lític a s e du cativas. En cada una de
las cris is económicas q ue se d io desde mitad d el siglo XX, en las que se planteó como
salida la reducción del presupuesto n aci o nal para disminuir el déficit fiscal, los d os
sectores más afec tados h an sid o sal u d y e d ucación c on medid as similares: transfere ncia
masiva y compulsiva de los servici os nacionales a l as jurisdicc io nes provinci ales,
2
aran celam ien to d e los servicios p úblicos, estancamiento d e la expan sión de los serv icios
nacionales. Asimismo, aumentó la canalización de los recursos púb licos h acia el
finan ciam ien to de las pre stacio nes privad a s y se redujo ca da ve z m ás el p apel regulador
y coord ina d or del Es tad o nacional.
Desde mitad d e s iglo XX se eviden cia una d esregulación de la educación p rivada. S us
antecedentes se en cuentran en la ley N° 13.047 de 19 47. Esa ley d ispu so -p or p ri mera
vez- contribuciones es tata les para subv encionar la educaci ón p rivada de mo do de
garantizar el salario mínimo d e lo s docentes del sec tor. El otorgamiento de fondo s
pú blicos a la educación p rivad a se i n crementó luego de 19 58, cuando se aprobó la ley
N° 14 .4 73 q ue es tab leció la equipar ació n salarial con los docen tes d e las es cuel as
pú blicas . Pa r a cump l ir con esta exi gencia, lo s propietari os de establecimi en tos priva do s
podían acceder a fondos públ icos. E n el mismo período se i niciaba el pro ces o de
transferencia de los servicios nacionales de educación a los gobiernos provi n ciales. Con
lo cual mi entras el Estado se desen tendía finan ciera y pedagógicamente d e sus servicios
edu cativos, o torg ab a cada vez más recursos financieros a l sec to r privado. O tr a me d ida
qu e pro movió la privatizaci ó n educativa se di o en 195 8 cuan do se creó d entro d el
Ministerio de Educación la Sup erinte n den cia Na cional de Edu caci ó n Privada ( S NEP). És ta
oper ó com o una a gencia de presión de los grupos d el sector p rivado (sobre todo e l
católico) para consolidar su posición en el sis tema educativo y ob tener prebendas y
ventajas significativas por sobre la educación p ública. De esta forma, en tre lo s años 19 58
y 196 2 a conteció un pro ceso de desregula ció n del sec to r p rivado d e educación, que
2
Argentina posee un régimen feder a l de go bierno q ue c omprende a 24 ju risdicciones aut ónomas : 23
pro v incias y 1 ciudad au tó noma (que es la sede de l gob ie rno nacional).
258
elimi nó d isposiciones de fis calización exis ten tes desde el perío d o fundacio n al del
sis tema educativo nacional y fav o reció la desregulación de a ca d émica d el sector privado
en e d ucación.
Así, en 196 0 se creó el régimen de gesti ón pr opia q ue sustituyó al de adscripción a l a
edu cació n p ública. S e comenzó a consid era r a los centros pri vados com o " u nidades
administrativas técnico – docente de gesti ó n propia ", con capaci d ad para poder definir
sus re gímenes de estud ios , matriculación y n ormas generales de fun cionami en t o
institucional. En e l año 196 4 se permi tió que estos centros d esarr o llaran p lane s de
estudio distintos a los oficiales (es decir, a los vigentes en la s escuelas púb li cas) pero
aprobados por la autoridad o ficial competente, es d ecir, la SNEP. Es ta modif icación le
permitió al sector p rivado de e d ucación el desarrollo de alternativas pedagógicas en
cuanto a regímenes d e estudio y pro gram as d e enseñanza que luego era n co n sider a dos
oficiales; po sibilid a d de la q ue no gozaban la s instit u ciones educativas públ icas. Una
consecuencia d irecta fue la multiplicaci ón de l os planes de estudio vige n tes en lo s
niveles secundario y terciario de to do el p aís. Con ello se av an zó a la p rimera
conformación d e u n c uasi -mercado educativo al fort alecer la o ferta del sector p riv ado,
ya que éste acc ed ía a fondos públicos a tra vés d e s u bsidios y además gozaba de u na
liberalización d e la regulación acad é mica, q ue le p ermitía p res en tar u na of erta
académica más a tractiva y diversa p ara la cl ientela . Ello frente a un sec to r público q ue
era objeto de d esfinanciamient o a la vez q ue se prom o vía s u transferencia al á mb ito d e
los gobierno s p rovinciales.
3
La Argen ti n a llevó adelante una reforma estructura l de su sistema educativo duran te l a
década de 199 0 que permite vislumbrar la p rofundiz ación de l as tendencias h istóric as a
la p rivatizació n d e la educación. Se ap rob a ron leyes que re o rganizaron al sistema en su
conjun to, de las que se d estaca la Ley Federal de Educación de 19 93. El cambio más
destacable es la introdu cció n de la termi no logía p ropia de los sectores privatistas en
materia e d ucativa. Se distingue a la edu cación en fun ci ó n de su gestión , por lo qu e
pu e d e ser privada o estatal. Bravo ha notado la importancia d e d iferenciar e ntre
servicios públicos e i n stitucio n es públicas. Entre l os primeros se e n contrarían las
escuelas p rivadas ya que b rindan u n servicio p úblico “imp r o pio” al satis fac er
necesidades col ectivas, reglad as por el Estado . Sin embargo, el ejercicio d e los
particulares de “una actividad que intere sa al Estado, no signifi ca la presencia d e una
institución pública, integrante de su o rganización admi n istrativa” (Bravo, 19 83: 26).
El gobi er n o q ue asumió el poder en 20 03, ini ció un nuevo ciclo de ref o rmas educativas
con la a probación de diferen tes leyes nacionales. Entr e ella s se d estaca la L ey d e
3
A pa rtir del añ o 1962, la Argentina ejec utó un erráti co p roceso de descentra lización de lo s serv icios
naci ona les de educación p ri mar ia (que s e ejec utó en t res períodos: 1961 -1962, 1968 -1970, 1 978) y que
conc l uyó t reinta años des pués cuando en 1 992 s e apro bó u na ley q ue di spuso la transferencia de las
escuelas secundar ias y los institutos terciarios (no universitarios) a las j uri s d icc i ones provinciales, en
simil ares condiciones a l a transferencia de las escuelas pr ima ri as : a t ravés de con v enios específicos entre
el Estado nac ional y cada provincia (e ran co nvenios que no preveían d iagnóstico s sobre las capac idades
de las provincias para afrontar la g estión de los servicio s transferidos), sin recursos f inancieros ni
admin istrativos suf icientes ni garantías s ob re la igualdad de oportunidad educativas pa ra e l c onjunto de
la po blación en lo q ue atañe a definiciones curricular es o pedagógicas. Véase al respecto: Paviglianiti
(19 9 1), Rui z y Mauceri (2010).
259
Educación Nacional de 200 6 qu e ma ntiene la misma connotación que la Ley Fed e ral de
Educación ya qu e se d istingue l a educac i ón en f u nción de su ge stió n , que p uede ser
privada o estatal (artículo 62). Por otra p arte, l a ley d efine nuev os age ntes con capaci d ad
de brin d ar e d ucaci ó n privada d en tr o del sistema edu cativ o nacional (artículo 63). La
misma continuidad ap arec e respecto d e la s remu neraciones mín imas de los doce n tes
de ins titu ciones educativas pr i vadas (artículo 64 ).
En suma: la d esregulac ión de la educación p rivada en la Argentina se encuadra, po r un
lado , en el contexto histórico de r ecomp os ición del Estado en ma teria educativa ac orde
con l a moderna d er ech a a partir de la década de 199 0 y, p or otro lado, con las políticas
qu e el Estado a rge n tino ha instrumentado desde l a década de 195 0 q ue favor ecieron a
la e d ucación p rivada. Ciertamente, algunas de las po lític as instrumenta d as e ntre 19 58 y
19 6 4 per mite n sostener la p resencia de proces o s de pr ivatización e n y de l a educación
en el país (Ball & Y o udell, 200 7). Entre ellas pu eden mencionarse: (1) la concesión activa
y creciente d e fondos públicos al sector p rivad o p ar a el pago d e l o s sal ario s d e sus
docen tes; (2) la desregul a ción d e l as definiciones curri culares para el s ector pri v ado; (3)
la subcontratació n divers os aspectos de gestión de l as esc u elas p úblicas (servicios de
limpi e za , acción de las a sociaciones cooperadoras); (4) l a creación de universidades
privadas y su equiparación académica con las un iversi d ades púb lic as; y sobr e todo ( 5) la
errática política de descentraliz ación educativa.
Los diferen tes gobiernos (civiles y mil i tar es) que se sucedieron en el poder han
aumen tado la can alizaci ón de los recurs o s públ icos ha cia el financiamiento de la s
prestaciones privadas e n edu cació n y han reducid o cada vez más el papel regul ador del
Estado nacional. E ste proceso de desregul ación d e la e d ucación pr ivada argentina e s u n
ejemplo d e cómo la l ó gica n eoli b eral no solamente supone cambios es tru cturales. La
incorporación de nuevas raci onalidades en la organización i n stitucional del sistema
escolar e i nclu so de desregula ci ón que sustenta n la autogestión (académica y
curricular), d emuestra la penetración de la l ógica promovida po r el n eoliberali smo
desde e l pla no norm a tivo hasta el ins tit u cional.
260
GENE AL OGÍA HI S T ÓR ICA DEL DISCUR SO N E O LIBERAL EN EL SIS TEMA EDUCA TIV O
E SP AÑOL
Juan Lorenzo Lacruz
jlorenzo@uni zar .es
Depar t ament o de Ciencias de la E ducación
Univ ersidad de Zaragoz a
Es t a contribución se centr a en un análisis his tórico del con te xt o en el q ue se
enmarca el surg imi ent o de las políticas neoliber ales en educaci ó n y su ex pansión des d e
el mundo anglosaj ó n hast a el cont ext o español a partir del úl tim o ter cio d el siglo X X. El
propósit o principal se centr a en c onocer d e maner a sucint a p er o clar a el o rige n y el
desarroll o del lenguaje n eoliber al y sus principales ma nif es tac io nes en el terr eno s o cial
y ed ucativ o en el cont ext o específico de la educación en España. Pa ra ello , desde un
pu nt o de vist a e p is temológico socio -crític o, es ta sínt esis se apo y a en los aportes de la
biopolí ti ca de l poder fou caultiana y su t eoría g enealógica de la dis cipl inariz ac ión
ins titu cional a t ra vés d e los sis temas modernos de ins trucción naci o nal. P or o tr o l a do,
es t a apo rt ación se fundamenta de manera combinada en l o s análisis de d iv ersos autor es
de l a E scuela de Fra nkfurt, p rincipalmen te Adorno, Hork hei mer y M a r cuse, en el
es tructuralismo de Althusser y la sociología crítica de Gi dde n s, T ourai ne y Melucci as í
como en los aportes de lo s t eó ric os d e l a r eproducción social c omo Bourdie u , Pas seron
y Es t ab let.
Desde u n punt o de vist a socio -polític o s e pres ent a un cambio en las bases y
es tructuras ori ginarias de l os sis temas ed ucativ os nacion ales decimonónic os. De sde un a
elitizaci ón social c on ciertos atis b os de pr ogres iva ap ert u r a, és tos acab an rec o giendo la
un iv ers a liz ación de la educació n p er o en f a v or d e la lógic a r acional t écnica en d etr iment o
de s u s po si bles modali d ades i lus tradas . S e despren d e d e est a lectur a una mixtificación
en la educac ió n c ont emp or ánea, que e n cuentr a su sitio en la mode rn idad posindus tria l
en el f o rmat o neoliber al angl osajón. S e part e de u n a nálisis his tórico de la deriv a s u f rida
por el lib er alis mo s o cial y demo cris tiano p os terior a l a II Guerr a Mundial desd e el
deceni o de los seten ta en un cont ext o dominado por l a cris is d el petr óleo y u n
despres tigio del mo d elo del welf are s t ate vigent e. A p art ir de las idea s de Fri e d m a n y
Schu ltz, entre otr o s pr omotor es d e la nuev a mo dali d ad del l ib er al ismo finisec u lar , es ta
ideo logía v a t o m ando fo rma t eórica y prác tica, cuando sus t esis para la relaci ón d el
es t a do con r especto a la pres tación d e los ser vicios sociales bá sicos sea llev ada a l a
práctic a p or los gobier n os neoliber ales de R eagan e n EE UU y d e T at cher en Rei n o Unido,
ademá s de o tr os ejem plo s y experie ncias r eseñab les a n ivel i nt ernacional. El
neo liber ali smo , qu e partía com o una po sibil idad económica, y a la po s tre polític a, se
aprov echó de un c ont ext o pr o picio par a las pro p uest a e du ca tivas es b oz adas. El es fuer zo
ind iv id ual, la e ficacia y la comp eti tivi d ad se toman c o mo d ogmas d e u na nuev a ideología
y de una nuev a cultur a que se a compaña en el mund o educa tivo de un l e n guaje sui
gene ris de t ip o tecnocr ático y u tilit aris ta importado del mundo de l a emp res a y el
merc ad o.
267
qu e basan en el profesionalis mo d ocente, el eje clave d e l a mejora escolar (Bolí var,
20 1 0c).
“Lo que hace n es que te dan un seguimien to de cómo tiene que se r tu forma de
trabajar ” DoCP
4. CO NCLUSIONES
La gestión p or resulta d os des arro lla un a lógica empresarial en lo s s istemas educati vo s
en tanto que la a d ministración fija uno s i n dicadores que los centros han d e esf o rzarse
para alcanzar. La autonomía y el profesionalis mo do ce n te qued an n inguneados . No
obstan te, l o s/as do centes, ante la as imilac ión pro gresiva de las prácticas n eoliberale s se
ven sumi d as en un p roceso de recontextualización de su activi d ad. A sí, pese al rechazo
del “Plan de Ca li dad”; en la actu al idad a penas manifiestan u na débil oposición a la
reiteración de evaluac io nes estandarizad a s. Los/as d ocentes se sumen en una cultura
performa tiva qu e prioriza la instrucción sobre la ética y que llega a p r oducir en estados
de inestabi li dad profesio n al.
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