Análisis y oportunidades
Abstract
Cuestiones como el cierre de la escuela rural, el papel de la misma dentro del territorio como servicio educativo o el uso de las TIC son motivo de estudio por parte de equipos de investigación a escala nacional e internacional. El futuro de la escuela rural pasa necesariamente por una reflexión en profundidad sobre el marco actual de desarrollo de las competencias clave y el papel que desempeña su profesorado.
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TEMA DEL MESESCUELAS RURALES SEPTIEMBRE 2015459 CUADERNOS DE PEDAGOGÍA 51 Cuestiones como el cierre de la escuela rural, el papel de la misma dentro del territorio como servicio educativo o el uso de las TIC son motivo de estudio por parte de equipos de investigación a escala nacional e internacional. El futuro de la escuela rural pasa necesariamente por una reflexión en profundidad sobre el marco actual de desarrollo de las competencias clave y el papel que desempeña su profesorado. ANÁLISIS Y OPORTUNIDADES Roser Boix Tomàs Universitat de Barcelona. [email protected] Pilar Abós Olivares Universidad de Zaragoza. [email protected] Antonio Bustos Jiménez Centro del Profesorado de granada. [email protected] L a actual escuela rural está siendo analizada desde diferentes ámbitos. En los espacios abiertos para la investigación, se analizan temas como el cierre de la escuela, su papel dentro del territorio rural como servicio educativo o el uso de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC). Los elementos que van a permitir avanzar en la construcción colectiva de la escuela rural pasan por la necesidad de conocer sus singularidades y profundizar en ellas, en el desarrollo de las competencias clave y el papel del docente en este tipo de centros, lo que implica la adecuación de la formación a sus necesidades reales. La sociedad actual, que está en constante cambio, exige que las instituciones educativas revisen, actualicen y construyan conocimientos sobre las necesidades reales de educación existentes en su entorno. La investigación es una necesidad estratégica en esta sociedad y en los territorios donde se asienta, y el territorio rural acoge una gran diversidad de situaciones que deben ser reinterpretadas y analizadas con el objetivo de poder dar una respuesta adecuada y de calidad a cada una de las necesidades que se generan. En los últimos tiempos, algunas instituciones, organizaciones y grupos de investigación se han puesto en marcha para el diseño y desarrollo de investigaciones científicas que realmente aporten conocimiento a la realidad de la escuela en territorio rural. Se investiga y bastante en educación rural, no solo en Europa sino también en América y Australia, básicamente.
TEMA DEL MESESCUELAS RURALES 52 SEPTIEMBRE 2015459 CUADERNOS DE PEDAGOGÍA LA ESCUELA, VITAL PARA EL TERRITORIO La falta de recursos económicos y la crisis financiera que ha asolado a muchos países ha obligado al cierre de multitud de escuelas, tal y como se muestra en el monográfico sobre escuela rural de la revista The Journal of Educational Research (n.º 48, 2009). Paradójicamente, la revista Educational Management Administration & Leadership (n.º 38, 2010) se hace eco de un artículo que considera la escuela rural como un servicio clave para la comunidad rural. Sin embargo, el servicio educativo que cumple la escuela en los territorios rurales es incuestionable. Y en este sentido, un estudio realizado por Pizarro (2012) nos muestra cómo la escuela junto con el centro médico desempeñan un papel decisivo en la evolución demográfica local y en las decisiones que los habitantes toman para permanecer o no en el núcleo que han elegido o salir de este núcleo en busca de otro más y mejor equipado. Los servicios educativos favorecen la evolución positiva de la población rural en su conjunto, concluye el autor. Otra investigación más reciente realizada en Finlandia muestra la importancia de la escuela desde el punto de vista de los residentes locales y cómo les afecta el cierre de la misma; se trata de un estudio del papel de la escuela como productora y encargada de mantener el capital social local. El uso de la tecnología en las escuelas rurales es otro tema actual en las investigaciones educativas. Por una parte, encontramos que los responsables de las políticas educativas son conscientes de que la tecnología es importante para la instrucción de los alumnos. Y, por otra, los profesionales destacan el papel que esta puede desempeñar para abordar las necesidades reales de los estudiantes rurales. Pero algunos estudios señalan en otros territorios que todavía existen carencias en el acceso y la preparación de los maestros para el uso de una tecnología que está muy operacionalizada por los propios alumnos rurales. En este sentido, un estudio llevado a cabo en Estados Unidos en el 2011 sobre la integración de la tecnología en las escuelas primarias rurales y su impacto en las mismas, en comparación con maestros no rurales, revela que los profesores rurales tienen más actitudes positivas hacia la integración de la tecnología para fomentar la significatividad del aprendizaje de sus alumnos, pero su preparación para el uso de esta tecnología continúa siendo insuficiente para apoyar la participación de los alumnos en las múltiples aplicaciones de tecnología sofisticada, e incluso su acceso a la tecnología educativa sigue siendo limitada. Destacan la necesidad de apoyos reales para esta integración y, especialmente, una formación adecuada para dar respuesta funcional a la diversidad de situaciones de aprendizaje interdisciplinares que se producen en el aula rural. Otra investigación muestra cómo se han utilizado una gran variedad de TIC en la mejora de las oportunidades curriculares para los alumnos de escuelas rurales y remotas del sur de Australia. Se identificaron las estrategias que han implementado los docentes y se examinaron las percepciones de los estudiantes y profesores sobre el éxito de estas estrategias en el apoyo a los estudiantes de una manera sostenible. Algunas de las estrategias que se utilizaron fueron la videoconferencia y las pizarras digitales interactivas para llevar a cabo las clases en tiempo real en una escuela local y remota, el uso de Moodle como un medio de hacer clase con material disponible cuando y donde el estudiante lo necesita, y conectar con sitios remotos para hacer una visita virtual. Además, las escuelas rurales con aulas multigrado tienen la posibilidad de poner las TIC al servicio de sus necesidades concretas, haciendo una complementación y tránsito hacia las TAC. También se puede abordar la opción educativa de interconectar aulas y centros separados geográficamente, con
TEMA DEL MESESCUELAS RURALES SEPTIEMBRE 2015459 CUADERNOS DE PEDAGOGÍA 53 el objetivo principal de aunar esfuerzos y potenciar el trabajo colaborativo entre los diferentes miembros de la comunidad educativa, poniendo al alcance de maestros y alumnado información y recursos. EL ENTORNO ENTRA EN EL AULA El marco internacional sobre las competencias clave está contribuyendo a que se lleven a cabo adecuaciones normativas en multitud de países. Una buena parte de los territorios incorporan al discurso pedagógico, y progresivamente a las prácticas educativas, las singularidades que el desarrollo de las competencias clave conlleva. Las metodologías por las que se apuesta para la incorporación de las competencias se suelen nutrir de construcciones teóricas y prácticas clásicas, dado que la enseñanza activa es conocida desde hace décadas por integrar procesos y productos debido a sus ventajas pedagógicas. Los grandes maestros y maestras nos enseñaron que lo aprendido de una manera activa, a través de la propia implicación, generaba mejores experiencias para el enriquecimiento personal y colectivo. Pero, además, en la actualidad se cuenta con herramientas tecnológicas y contextos de aprendizaje y conocimiento que facilitan diferentes experiencias en red al alumnado, lo que añade potencialidades. En muchas escuelas rurales, los elementos existentes al alcance albergaban opciones educativas para el trabajo escolar. Las vivencias en torno a la utilización didáctica del medio, las aportaciones de los saberes locales, el lenguaje y la cultura de la comunidad a través de la participación de sus miembros, o los capitales naturales, históricos y culturales ofrecen alternativas para el trabajo competencial. El privilegio de muchos de estos contextos por sus riquezas paisajísticas o patrimoniales sigue suponiendo lógicamente un aspecto destacable para utilizar escenarios en los que se den tales procesos. En los centros en los que este trabajo se desarrolla en coherencia con la explotación educativa del medio, el profesorado lleva a cabo en la planificación curricular lo que acaba protagonizando su alumnado de una manera activa y participativa. En estos casos se recoge en los documentos un elenco de opciones en torno a la indagación en el medio, los ejemplos de la vida cotidiana, los proyectos de aprendizaje o la experimentación, atendiendo a lo especificado en los nuevos currículos. La oportunidad de utilizar educativamente los recursos del medio o el medio como propio recurso puede ayudar a dar cobertura a las aportaciones curriculares por las que los marcos apuestan en la actualidad. Cada vez más se hace referencia a las tareas integradas en el trabajo de planificación y desarrollo metodológico, reconociéndose como una posibilidad para incorporar varias competencias clave a través de un sumatorio de actividades y ejercicios acordes con diferentes contextos y procesos. Para la escuela rural (como para el resto) existen opciones desde la práctica en este sentido, como puede ser el trabajo relacionado con folletos publicitarios e informativos, secciones de periódicos escolares, murales colectivos, realización y grabación de entrevistas o reportajes, líneas del tiempo, decoraciones de espacios reales y virtuales, agendas de ocio/trabajo, utilización y orientación con planos... De manera contextualizada, las posibilidades se adaptan al espacio rural a través de sus escenarios de aprendizaje. Las variantes pueden ser ilimitadas. En este trabajo por competencias ha ido asumiendo también protagonismo una mayor incorporación de procesos de interacción entre iguales, concretándose en el desarrollo de dinámicas que favorezcan el trabajo cooperativo. Cabe recordar que, en el caso de las escuelas rurales con multigraduación en sus aulas, los intercambios cognitivos, sociales y afectivos se realizan entre alumnado de varias edades. Este hecho aporta un incremento de los factores de heterogeneidad, pudiendo manifestarse en el aula y en el centro que unos aprendan de otros. La incorporación de las competencias en la planificación y en los procesos dejó de ser una novedosa aportación para convertirse en una realidad desde la que se cimientan marcos curriculares y prácticas escolares, con la oportunidad de convertir en funcionales los aprendizajes. Una escuela que “rompe su perímetro arquitectónico” y se confunde educativamente con el entorno puede favorecer que las competencias clave se evidencien en un proceso intencional de enriquecimiento. SER MAESTRO EN LA ESCUELA RURAL Las necesidades formativas del colectivo docente cuando tiene que afrontar la enseñanza en aulas multigrado, generalmente situadas en escuelas rurales, suelen aparecer en sus primeras inserciones profesionales. Así pues, la búsqueda de una base formativa específica estaría en los cimientos de una adecuada formación tanto inicial como permanente, que otorgase mayor protagonismo al profesorado en un proceso educativo dirigido a conseguir una educación de calidad para todos. A ello deberíamos unir la necesidad de una verdadera interacción teoría-práctica, a través de la posibilidad de realizar una parte del prácticum del Grado de Magisterio en centros rurales, que posibilite un aprendizaje socialmente construido a través de una participación contextualizada. No obstante, esta atención exige, no solo de medidas formativas dirigidas al diseño y desarrollo de estrategias didácticas adaptadas a las condiciones de aprendizaje que se dan en un aula multigrado, sino también de aquellas otras medidas que sirvan para que la escuela rural no aparezca en los procesos de
TEMA DEL MESESCUELAS RURALES 54 SEPTIEMBRE 2015459 CUADERNOS DE PEDAGOGÍA compensación sino en los modelos de inclusión. Medidas que no pueden apoyarse en una consideración de la escuela rural como de segunda categoría y caracterizada por “los problemas que pueden comportar la heterogeneidad de edades del alumnado” (Consejo Escolar del Estado, 2013, p. 232), y que precisan del conocimiento de las necesidades reales que los docentes de escuelas rurales plantean. Conocimiento que puede ayudar a convertir las debilidades en fortalezas y las amenazas en oportunidades. Señalemos algunas. ¿Es más difícil enseñar en un aula rural multigrado? Puede que no, siempre que las potencialidades pedagógicas del aula multigrado sirvan como base para la construcción de conocimiento por parte del alumnado y se conviertan en sus propias fortalezas. Un aprendizaje significativo, funcional y competencial puede ser adquirido en un marco en el que el contexto es un recurso esencial, al permitir el establecimiento de un diálogo intercultural entre los saberes locales y los saberes universales, asumiendo una postura de sinergismo de los saberes humanos y en el que la diversidad de intereses, motivaciones y capacidades sirve como plataforma de lanzamiento de su carácter compartido. ¿Existen menos recursos en la escuela rural multigrado? No necesariamente cuando el medio se convierte en sí mismo en un recurso, aunque para ello sean necesarios otros medios que, en ocasiones, sí son insuficientes. Además, la enseñanza en y para una sociedad del conocimiento nos exige un replanteamiento de los significados tradicionales de ser docente, en el sentido de la necesidad de educar a ciudadanos críticos y comprometidos con un mundo globalizado. En la búsqueda de este objetivo, las TIC desempeñan un papel esencial al servicio de la innovación y la mejora en la enseñanza y el aprendizaje, con una clara repercusión en los métodos docentes y en las estrategias de aprendizaje, así como en la cultura del centro. La escuela rural de carácter multigrado, ¿es capaz de ofrecer una educación de calidad? Seguramente sí, aunque en el pasado pudiese haber sido considerada como una escuela en la que era difícil aspirar a la calidad, como una opción en desventaja pedagógica frente a la escuela graduada. Dificultad que podría convertirse en oportunidad al formar a personas capaces de elegir y decidir, en la que la cultura y los valores locales se introducen como parte de un currículo rico y flexible. UN FACTOR DETERMINANTE PARA EL FUTURO Las dificultades y necesidades han existido, pero la transformación está siendo posible. Una de las claves: los docentes. Maestros y maestras que posean y desarrollen aquellos conocimientos, habilidades y actitudes necesarios para poner en práctica estrategias didácticas dirigidas a lograr aprendizajes divergentes y adecuadas no solo a la diversidad de edades y niveles, sino a la necesidad de conseguir aprendizajes significativos; que sean capaces de trabajar en equipo y en relación con la comunidad y de recuperar los saberes de la propia práctica; que sean organizadores de la interacción entre el alumnado y el objeto de conocimiento; que transmitan conocimientos y susciten interrogantes sobre ellos; que aprovechen la diversidad para potenciar la cooperación; que busquen, seleccionen y creen materiales para el aprendizaje autónomo; que encuentren en sus aulas el modo de integrar las competencias clave y atiendan al marco de las inteligencias múltiples; que sean conscientes de que las reformas que mejoran la educación surgen de aquellas escuelas inteligentes que apuestan por la educación de la mente y no por el adiestramiento de la memoria; que capaciten al alumnado para ser consciente de los valores de su contexto social; que puedan llegar a considerar la escuela rural no solo como un “lugar de paso”, sino como “el lugar” en el que el desarrollo profesional apoyado en la reflexión sobre la acción puede mejorar con el tiempo los éxitos del alumnado. Maestros y maestras que, en definitiva, estén convencidos de que las mejores escuelas son las que cuentan con los mejores profesionales, teniendo como uno de sus objetivos estar entre ellos. Por todo ello, la escuela rural de carácter multigrado supone también una opción pedagógica en la que son imprescindibles la heterogeneidad, la autonomía, la responsabilidad, la adaptabilidad y la cooperación como herramientas de enseñanza y de aprendizaje necesarias para formar ciudadanos activos y críticos. ■ Consejo Escolar del Estado (2013). Informe sobre el estado del sistema educativo. Madrid: Ministerio de Educación, Cultura y Deporte. ■ Pizarro, Jaime E. (2012). “El valor de los servicios educativos y sanitarios en los procesos de atracción y mantenimiento de población en medio rural”, en Ager. Revista Estudios sobre Despoblación y Desarrollo Rural, n.º 13, pp. 11-51. PARA SABER MÁS