Thíasoi y Syssítia esenios. La perspectiva helenística de Filón de Alejandría acerca de la organización esenia
Abstract
Quiero agradecerle al Dr. Francisco Jiménez Bédman sus sugerencias. Este estudio se enmarca en el proyecto de investigación financiado por el Ministerio de Educación y Ciencia “Lengua y Literatura del Judaísmo Clásico” (BFF 2003-08590).
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MEAH, sección Hebreo 54 (2005), 27-42 THÍASOI Y SYSSÍTIA ESENIOS. LA PERSPECTIVA HELENÍSTICA DE FILÓN DE ALEJANDRÍA ACERCA DE LA ORGANIZACIÓN ESENIA∗ Essene Thíasoi and Syssítia. Hellenistic Perspective of Philo of Alexandria about the Essene Organization LORENA MIRALLES MACIÁ Universidad de Granada BIBLID [0544-408X (2005) 54; 27-42] Resumen: Cuando Filón de Alejandría describe la forma de organizarse los esenios dentro de las comunidades utiliza los términos griegos thíasoi y syssítia. Resulta llamativo, además, que no se detenga a explicar su significado. Por tanto, podemos suponer, en primer lugar, que Filón encontró la manera de presentarle a un público helenístico el modo de vida esenio y, en segundo, que este público conocía muy bien el sentido de estos vocablos. A su vez, si contrastamos los datos de Filón con los documentos del Mar Muerto, podremos observar que ambos coinciden al referirse a los grupos más pequeños en los que se dividía la población. Abstract: When Philo of Alexandria describes the way how Essenes organize within their communities, he uses the Greek words thíasoi and syssítia. Moreover, it is also surprising that he does not bother to explain its meaning. Therefore, we can suppose that, firstly, Philo found how to present to a Hellenistic audience the way of Essene life and, secondly, that this audience knew very well the meaning of these terms. On the other hand, if we compare Philo’s information with the Dead Sea scrolls, we will be able to see that both agree when they refer to the smallest groups in which the population was divided. Palabras clave: Filón de Alejandría, esenios, thíasos, syssítion. Key words: Philo of Alexandria, Essenes, thíasos, syssítion. Antes de los hallazgos del Mar Muerto, se conocía la existencia de la secta de los esenios a través de las descripciones que principalmente los escritores judeo-helenísticos Filón de Alejandría y Flavio Josefo ∗ Quiero agradecerle al Dr. Francisco Jiménez Bédman sus sugerencias. Este estudio se enmarca en el proyecto de investigación financiado por el Ministerio de Educación y Ciencia “Lengua y Literatura del Judaísmo Clásico” (BFF 2003-08590).
LORENA MILLARES MACIÁ MEAH, sección Hebreo 54 (2005) 27-42 28 ofrecieron en sus obras1. Al generalizarse la hipótesis de que la comunidad de Qumrán era un asentamiento esenio, los investigadores combinaron los distintos datos para obtener una imagen más definida de los seguidores de esta filosofía2. Todavía, sin embargo, no se ha tratado en profundidad la perspectiva desde la que escribe un autor, evidentemente condicionado por el receptor de su obra3. Sin duda, podemos apreciar un punto de vista muy distinto entre una fuente que procede de un miembro de la secta, el cual se limita a su comunidad, o, por el contrario, de un observador externo, que obedece a otro tipo de público. Filón, el autor que aquí nos ocupa, pertenece claramente a este segundo caso. Entre las características de la secta que recoge este filósofo sorprende la forma de presentar su organización comunitaria y, en especial, su distribución por grupos o thíasoi /syssítia. Antes de comenzar el estudio es necesario aclarar ciertas cuestiones que afectan directamente a nuestro análisis. En primer lugar, no pretendemos en absoluto buscar un origen helenístico al movimiento esenio, pues estamos convencidos de que no lo tenía, y mucho menos a la comunidad de Qumrán, de la que somos muy conscientes de su singularidad. No obstante, nos ha llamado la atención cómo Filón se las arregló para hacerles comprender a sus lectores helenísticos ciertos aspectos de la vida esenia y cómo supo encontrar los conceptos griegos (como thíasoi y syssítia) que podrían responder a sus manifestaciones. Un 1. En Filón: Prob. 75; 91; Cont.1; Hyp.11,1 (recogido por Eusebio, PE VIII 11,1); en Josefo: AI XIII 171s.298.311; XV 371-373.378; XVII 346; XVIII 11.18; BI I 78; II 113.119.158.160.567; III 11; V 145; Vit. 10. Además contamos con el testimonio de Plinio el Viejo que alude a una comunidad aislada de esenios que viven en el desierto de Judea, sin mujeres ni contactos sexuales, que subsiste gracias a los que a ellos se unen “per saeculorum millia” (HN V 15,73). Evidentemente esta descripción es como afirma Stegemann (1992:85) “the usual kind of tourist information, presenting curiosities about people in exotic countries, far away from Rome…”. Véase Schürer 1985:723ss; Fernández-Galiano 1994:35ss. 2. Véase los resúmenes de las diferentes hipótesis acerca de la identidad de los qumranitas (zelotas, esenios, etc.) en Stegemann 1992:86ss; Vanderkam 1999:487ss; Roitman 2000:46ss. Véase la hipótesis de Schiffmann (1994:83ss.) sobre las raíces saduceas de la comunidad según su análisis de la Carta Haláquica. Una de las tendencias más seguidas es la “Hipótesis de Groningen” de García Martínez, según el cual los qumranitas serían fruto de una escisión dentro del movimiento esenio (1992:40ss.). 3. Existen, sin embargo, estudios acerca de la influencia de las asociaciones grecohelenísticas sobre la forma de organizarse la comunidad esenia; véase por ejemplo Hengel 1974:243ss. y sobre todo la bibliografía que ofrece Hempel 1999:68n.4.
THÍASOI Y SYSSÍTIA ESENIOS MEAH, sección Hebreo 54 (2005) 27-42 29 ejemplo muy pueril, pero que nos ayudaría a entender el ingenio de Filón, sería el siguiente: si quisiéramos explicarle qué es una sinagoga a alguien educado en un contexto cristiano, tal vez le diríamos que es la iglesia donde se reúnen los judíos. Esto precisamente es lo que hace Filón cuando afirma que los esenios se organizan por thíasoi y tienen syssítia. 1. División de la comunidad esenia según la descripción de Filón. Filón afirma que en su época había más de cuatro mil esenios en la zona de Siria-Palestina (Prob. 75)4 que habitaban sobre todo en aldeas (Prob. 76), aunque también menciona su presencia en las ciudades (Hyp. 11,1)5. A su vez, en sus obras Todo hombre bueno es libre e Hypothetica o Defensa de los judíos se refiere a unidades más pequeñas en el seno de las propias comunidades: Pues en primer lugar, ninguno tiene casa propia, que no sea común para todos, ya que además de habitarla en común por thíasoi ( kata\ qia/souj) está también abierta a los que llegan con su mismo fervor de otros lugares. Después hay un solo depósito para todos y los gastos son comunes, así como también son comunes los vestidos y comunes los alimentos, ya que tienen instituidos syssítia (koinaiì me\n e)sqh=tej, koinaiì de\ trofaiì sussi¿tia pepoihme/nwn)6. Nadie podría encontrar otras (gentes) entre las que estuviera más arraigada la práctica de compartir el mismo techo, los mismos vestidos o la misma mesa (to\ ga\r o(mwro/fion hÄ o(modi¿aiton hÄ o(motra/pezon) (Ph., Prob. 85-86). Viven en el mismo (lugar) distribuidos en thíasoi, hetairíai y syssítia (oi¹kou=si d' e)n tau)t%½ kata\ qia/souj e(tairi¿aj kaiì sussi¿tia pepoihme/noi) y pasan la vida ocupados en todo lo relativo al beneficio común (Hyp. 11,5). 4. En Hyp. 11,1 no dice la cantidad, aunque da a entender que un número elevado. Josefo también recoge este dato (BI XVIII 21), que algunos consideran dependiente de la misma fuente (véase Hengel 1974:165n.864; Schürer 1985:723n.1). 5. Josefo comparte esta información e incluso llega a afirmar que había esenios en todas las ciudades (BI II 124); véase Roitman 2000:166ss. Por el contrario, Plinio sólo reconoce a una comunidad situada en el desierto (véase n.1). Sobre la distribución de la población esenia véase Schürer 1985:723ss; Stegemann 1992:83ss; Roitman 1999:111. 6. Syssítia aparece también aludiendo a la comida en común de los esenios en Prob. 91.
LORENA MILLARES MACIÁ MEAH, sección Hebreo 54 (2005) 27-42 30 Según estos testimonios, los esenios comparten mucho más que su economía y sus bienes materiales7, pues dentro de estos grupos más reducidos ponen en común hasta lo básico para su subsistencia: techo, ropa y alimentos. No obstante, la ausencia de propiedad privada no provoca desconcierto o caos, sino todo lo contrario; de hecho, Filón se refiere a estas subdivisiones de la sociedad con una terminología que, a primera vista, ya da a entender un alto grado de organización: thíasoi, hetairíai y syssítia. Asimismo, nos informa de que su máxima expresión gira en torno a la comida comunitaria. Suponemos, entonces, que si no se detiene a explicar estos vocablos, es porque aluden a una manifestación social frecuente en el mundo helenístico, de manera que el análisis de las fuentes griegas será imprescindible para iluminar estos pasajes. Sin embargo, es necesario que antes examinemos las referencias que aparecen al respecto en los manuscritos de Qumrán. 2. División de la comunidad según los documentos del Mar Muerto8. Según la documentación del Mar Muerto, la población de Qumrán, que se percibía a sí misma como “la comunidad” (ha-ya ˙ ad) del verdadero Israel, se organizó a la manera de los campamentos israelitas en época del desierto como si de un ejército se tratara. Primero, se dividían entre sacerdotes/levitas y el pueblo9, después por tribus (doce al igual que Nm 1-2)10 y, en último lugar, por unidades de mil, cien, cincuenta y diez varones (como en Éx 18,21; Nm 31,14.48.52). De éstas últimas nos informan tres textos de diversa índole, la Regla de la Comunidad (1QS II 7. Véase los pasajes completos de la descripción de Filón en Prob.75ss. e Hyp.11,1ss. y la presentación de Josefo de los esenios en BI II 122ss. 8. Las traducciones de estos documentos son de García Martínez 2000. 9. “El consejo de la comunidad (dxyh) será establecido en verdad como una plantación eterna, una casa santa para Israel (= PUEBLO) y el fundamento del santo de los santos para Aarón (= CLERO)… Será residencia santísima para Aarón con conocimiento eterno de la alianza de la justicia, y para ofrecer un olor agradable; y será una casa de perfección y verdad para Israel” (1QS VIII 5-9); véase 1QS IX 6s.11; CD I 7; X 5. 10. “Dispondrán a los jefes de los sacerdotes detrás del Sumo Sacerdote y de su segundo, doce jefes para estar sirviendo perpetuamente ante Dios. Y los veintiséis jefes de las divisiones servirán en sus divisiones, y detrás de ellos los jefes de los levitas, para servir por siempre, doce, uno por tribu (jbv)” (1QM II 1-3). Sobre la organización de la comunidad véase Schürer 1985:740ss; Hempel 1999:75ss; Roitman 2000:102ss.
THÍASOI Y SYSSÍTIA ESENIOS MEAH, sección Hebreo 54 (2005) 27-42 31 21s.), el Documento de Damasco (CD XII 22b-XIII 2) y la Regla de la Congregación (1QSa I 14s; I 29-II 1); por ejemplo, en 1QS II 21s. se dice: “En tercer lugar entrará todo el pueblo en la Regla, uno detrás de otro, por millares (ohpkg), centenas (,utn), cincuentenas (ohanj) y decenas (,urag), para que todos los hijos de Israel conozcan su propia posición en la comunidad (sjh) de Dios según el plan eterno”. ¿Coinciden estas subdivisiones con la distribución por thíasoi, hetairíai y syssítia que veíamos antes? Lo cierto es que, aunque todavía no tenemos datos suficientes para identificar alguna de las ellas con la descripción filoniana, llama la atención que los grupos de diez hombres también se relacionen con la comida en común: Comerán juntos (ukftuh sjhu), juntos bendecirán, y juntos tomarán consejo. En todo lugar en el que hay diez hombres (ohabt vrag) del consejo de la comunidad (sjh ,mgn), que no falte entre ellos un sacerdote; cada uno, según su rango, se sentará ante él, y así se les pedirá su consejo en todo asunto. Y cuando preparen la mesa para comer (kuftk ijkuav ufurgh), o el mosto para beber (,u,ak aurh,v), el sacerdote extenderá su mano el primero para bendecir las primicias del pan [o el mosto para beber, el sacerdote extenderá su mano el primero para bendecir las primicias del pan] y del mosto. (1QS VI 2-6; véase 1QSa II 21s.) Así pues, parece que al menos estas “decenas” estarían de alguna forma vinculadas a los thíasoi y a los syssítia de los pasajes de Filón. Por tanto, si se demostrase una coincidencia entre los datos de Qumrán y el análisis de estos términos en la tradición clásica, tendríamos una prueba más de que nuestro autor encontró un paralelo lógico con el que explicar a un público helenístico el tipo de organización esenia. 3. Definición de thíasoi y syssítia. Hemos visto que Filón distribuye la comunidad esenia por thíasoi, hetairíai y syssítia, supuestamente a semejanza de las organizaciones greco-helenísticas. En la práctica los tres términos podrían considerarse sinónimos, ya que aluden a manifestaciones sociales de un grupo de individuos que comparten un mismo estatus. Sin embargo, cada uno de ellos implica connotaciones diferentes. Según las fuentes clásicas, la hetairía era una asociación de amigos o de iguales, que en Atenas se
LORENA MILLARES MACIÁ MEAH, sección Hebreo 54 (2005) 27-42 32 desarrolló en el ámbito político11; vendría a subrayar, sobre todo, el sentimiento de “amistad/camaradería” entre sus integrantes12. Los otros términos, por su parte, nos ofrecen datos mucho más valiosos para entender los pasajes de Filón acerca de la comunidad esenia, de manera que nos ocuparemos de ellos más detenidamente. 3.1. Syssítia. Heródoto en sus Historias nos ha transmitido que los syssítia (syssítion en sing.) formaban parte de la organización político-militar de la Esparta pre-clásica (anterior al s.V a.C.): “… Licurgo13 estableció lo relativo a la guerra: las enomotías, triécadas y los syssítia, también los éforos y los gerontes” (Hdt. I 65,5)14. Según nos cuenta Jenofonte (s.V-IV a.C.) en su República de los lacedemonios (V 2-7) y Plutarco (ss.I-II d.C.) en Vidas Paralelas (Lyc. XII 2.4-6.7), estos syssítia eran las comidas públicas de los lacedemonios. A ellas sólo accedían los ciudadanos libres de la misma condición (los “hómoioi” o “iguales”) que podían aportar la cuota establecida (cantidades específicas de carne, grano, vino, etc.)15. Se reunían en grupos castrenses de unas quince personas más o menos, comían lo necesario para su sustento, bebían cuando tenían sed sin llegar nunca a la ebriedad. Los jóvenes participaban de estos encuentros para formarse como ciudadanos, ya que les servía de aprendizaje para integrarse en la vida del estado; sin embargo, en cierto momento, además de cumplir los requisitos sociales, debían pasar una prueba de ingreso que 11. Por ejemplo Heródoto V 71 (como grupo de compañeros); Tucídides III 82 (con dimensión política); para más ejemplos véase Liddell – Scott 1968. 12. Filón utiliza hetairía o hetaireía en otros pasajes fuera del ámbito de los esenios con el sentido de “camaradería” / “amistad” (Det. 15; Migr. 158; Decal. 89; Spec. II 95; Conf. 97; Abr. 126; Prob. 44) o de “hermandad” / “asociación” (Agr.104; Cont. 18; Flac. 4). Sobre la hetairía esenia véase Fernández-Galiano 1994:48. 13. Famoso legislador de los ss.XI-IX a.C., al que se le atribuyen la constitución y las leyes espartanas. 14. Enomotía: grupo de unos veinticinco hombres que formaban la unidad menor del ejército. Triécada: grupo de treinta varones. Éforos: cinco magistrados que se ocupaban de las leyes. Gerontes: formaban la gerousía (el senado), compuesta por veintiocho miembros con edades por encima de los sesenta años, y de dos reyes, cuyas funciones eran legislativas y judiciales. 15. Plutarco utiliza otros términos para hablar de las comidas en común: syske % nia, filítia y sít Ÿ sis, que vienen a ser sinónimos de syssítia. La descripción de este autor coincide y complementa la de Jenofonte.
THÍASOI Y SYSSÍTIA ESENIOS MEAH, sección Hebreo 54 (2005) 27-42 33 consistía en una votación de los miembros del syssítion (no podía existir ningún voto desfavorable para acceder al grupo). Estas comidas en común servían, en definitiva, para fomentar la solidaridad, la discreción (nadie debía comentar lo sucedido allí) y la moderación de los participantes en todos los aspectos (hablar, beber, comer, etc.)16. Parece además que había ocasiones especiales en las que estos banquetes estaban más elaborados; así, los poemas de Alcman (s.VII a.C.) nos hablan de un mobiliario característico, una gastronomía más refinada y del acompañamiento con música y canto: “Siete lechos17 y otras tantas mesas repletas de pasteles de amapola, de lino y de sésamo, y entre las copas de madera hay confituras de miel #para los jóvenes#” (XIX); “En los festines y en los thíasoi de los andrei % a (sinónimo de syssítia), entre los que banquetean es lícito comenzar el peán” (XCVIII)18. Poco antes de referirse a los syssítia espartanos, Heródoto afirma respecto a las leyes laconias que “… Licurgo se las trajo de Creta…” (I 65,4), de manera que fácilmente podemos suponer que las comidas en común de ambos tienen el mismo origen. De hecho, Aristóteles dice un siglo después: “Unos y otros (cretenses y laconios) no sólo tienen syssítia, sino además en época antigua los laconios no los llamaban fiditia sino andrei % a, igual que los cretenses, por lo que es evidente que han venido de allí” (Pol. 1272a). Este testimonio es confirmado por Plutarco cuando escribe que “a los syssítia los cretenses los llaman andrei % a y los lacedemonios fidítia...” (Lyc. XII 1)19. Pero no sólo Esparta y Creta vivían según esta organización social, sino que Aristóteles nos informa de que también los cartagineses tenían una politei % a (“constitución”) semejante a los laconios, de manera que “los 16. Para un estudio más detallado acerca de los syssítia laconios véase Miralles Maciá 2005:321ss. 17. Estos lechos o klínai indican una gran influencia del mundo oriental, ya que el estar recostado era característico de los banquetes de Oriente Medio; véase Murray 1983:188 y las imágenes de la cerámica laconia del ss.VII-VI a.C. La primera manifestación que se tiene de un personaje recostado en un banquete lo encontramos en un marfil del palacio de Nínive conocido como “la fiesta de Ashurbanipal”. 18. El pean era un canto de tema bélico habitual en este tipo de reuniones. Entre los más famosos destacan los relativos a las hazañas de Tirteo; véase la cita de Filócoro recogida por Ateneo de Naucratis (XIV 29,10; FGrHist 328 F 216). 19. Estrabón completa la cita de Alcman sobre la música en Esparta atribuyendo su origen a Creta (Str. X 4,18).
LORENA MILLARES MACIÁ MEAH, sección Hebreo 54 (2005) 27-42 34 syssítia de las hetairíai (“asociaciones de compañeros”) eran como los fidítia…” (Pol. 1272b)20. Así pues, observamos que para Aristóteles la forma de sociedad de un pueblo semítico se asemeja a la de los griegos muchos siglos antes de que Filón hablara de los esenios21. 3.2. Thíasoi. La definición de thíasos es mucho más complicada que la de syssítia, ya que este nombre se le aplicó a distintas clases de agrupaciones desde época arcaica hasta el Helenismo. En principio, podemos distinguir tres tipos: (1) las entidades más pequeñas en las que se distribuía la población ciudadana (varones adultos de un estatus determinado), como indica el testimonio de Alcman relativo a Esparta: “en los thíasoi de los andrei % a” (XCVIII); (2) los grupos privados dedicados a una divinidad y formados por ciudadanos griegos; (3) las asociaciones de cultos extranjeros establecidas en zonas de influencia helénica22. La dimensión religiosa que fue adquiriendo el término thíasos provocó que en numerosas ocasiones se prefirieran sus sinónimos éranos y koinón23. La diferencia entre los tres se halla en los matices: thíasos tiene una fuerte connotación religiosa motivada por la dedicación del grupo a una divinidad (autóctona o foránea), éranos subraya la idea de comida en común sobre cualquier otro elemento24 y koinón se convirtió en el vocablo 20. Véase el análisis de Miralles Maciá 2005:330ss. 21. Carter (1997:97) entiende que la institución semítica que se esconde tras el syssítion de los cartagineses era el marzea ˙ ; véase n.28. 22. Ferguson (1944:67s.) se refiere exclusivamente al caso del Ática y también distingue entre los thiaso % tai (“los miembros de un thíasos”) que menciona la ley de Solón (es decir, las asociaciones privadas), las subdivisiones de las fratrías de tiempos de Clístenes (s.VI a.C.) y los thiaso % tai de cultos extranjeros a partir del s.IV a.C. 23. Además también existieron asociaciones que recibieron los nombres del dios patrón o del fundador, así como también otros títulos que aluden a asociaciones privadas; véase Tod 1974:75s; Smith 2003:90. Entre las más frecuentes en la zona del Ática destacan los orgeo % nes o “asociados que sacrifican” (Ferguson 1993:131; Smith 2003:90), que se caracterizan por su dedicación a un dios; véase Miralles Maciá 2005:339. 24. La prueba de que se consideraron sinónimos reside en las palabras de Ateneo de Naucratis: “Ésta es llamada tanto éranos como thíasos y los que se reúnen eranistaí y thiaso % tai” (Ath.Naucr. VIII 362e); véase también Arist., EN 1160a. El término éranos aparece ya en la obra de Homero (Od. I 227 y XI 415); véase Smith 2003:89; Miralles Maciá 2005:347.
THÍASOI Y SYSSÍTIA ESENIOS MEAH, sección Hebreo 54 (2005) 27-42 35 más neutro de los tres, por lo que las asociaciones de extranjeros se identificaron muchas veces con este título25. Por otro lado, debemos distinguir también entre los datos de las inscripciones acerca de los thíasoi y la imagen que presenta la literatura griega, en especial la tragedia. Mientras que los primeros documentos recogen los estatutos o los sucesos destacables (honrar a un personaje, dedicar una libación a un dios, erigir un edificio, etc.) de un grupo concreto con una existencia determinada, el drama describe los acontecimientos de un tiempo mitológico, en el que los dioses intervenían físicamente en la vida de los hombres. Es posible, entonces, distinguir entre un thíasos que responde a una realidad, como por ejemplo el de la inscripción de los Ióbakchoi de Atenas (anterior al s.II d.C.), y un thíasos mítico o literario, como el de las Bacantes de Eurípides (s.V a.C.). Si bien en ambos casos el dios patrón es Dioniso, hay una diferencia muy notable entre los textos. El thíasos real alude a un tipo de institución muy regulada, en la que se fomenta la moderación, el autocontrol y la solidaridad. Sus características más relevantes son las que precisamente se observan en la inscripción de los Ióbakchoi: eran un grupo de varones presidido por un líder, con cargos elegidos por votación (tesorero, encargado del orden, etc.), tenían una divinidad patrona (Dioniso), pagaban una cuota, pasaban una prueba de ingreso, si infringían las normas se les penalizaba (con un dinero o con la expulsión por un tiempo, etc.), tenían recursos económicos importantes y propiedades, se reunían en los días establecidos y su máxima manifestación era la comida en común26. En el thíasos mítico, en cambio, se desatan las pasiones de los miembros del “cortejo” del dios, que por lo general eran mujeres (ménades) entregadas a sus cultos: danzas desenfrenadas acompañadas por cantos, ingesta desmedida de alcohol, despedazamiento de un animal 25. Uno de los casos más llamativos es el de la inscripción bilingüe de El Pireo (KAI 60; en fenicio y griego), perteneciente a la comunidad de los sidonios instalados en el puerto de Atenas. En ella se identifica koinón con el término semítico marzea ˙ ; véase por ejemplo Bryan 1973:163ss; McLaughlin 2001:42ss. o Miralles Maciá 2005:286ss. 26. Sobre la inscripción de los Ióbakchoi (SIG 1109) véase Tod 1974:86ss; Freyburger-Galland – Freyburger – Tautil 1986:65ss; Smith 2003:129ss; Miralles Maciá 2005:358ss.
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