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La subversión del discurso orientalista en "Dijo el camaleón" de María Victoria García

Balghzal, Ahmed

Abstract

El presente artículo tiene como objetivo principal analizar el modo de la representación de la realidad marroquí en la obra Dijo el camaleón de la autora mexicana María Victoria García. Usando una metodología analítica de orden ecléctico, el trabajo busca presentar y estudiar algunas de las estrategias narrativas que la escritora emplea para la subversión de los postulados canónicos del discurso orientalista eurocéntrico y clásico, intentando presentar un nuevo modelo de la narrativa hispanoamericana ambientada en Oriente. Se pretende demostrar, también, cómo elementos claves en la obra, como las variaciones lingüísticas, las alteraciones semánticas y la desestabilización de mitos historiográficos sobre la realidad marroquí permiten a la autora mexicana primero enunciar su discurso desde la hibridez y en segundo lugar, posibilitar una desorientalización de la escritura. El resultado es un paradigma narrativo que celebra el encuentro de la alteridad oriental-marroquí y la mismidad mexicana, y que contribuye a la fundamentación de una representación orientalista de carácter horizontal que busca superar el prejuicioso paradigma vertical y etnocéntrico frecuente en los escritos orientalistas.

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MEAH, SECCIÓN ÁRABE-ISLAM [1696-5868] 69 (2020), 129-147. DOI 10.30827/meaharabe.v69i0.1068 LA SUBVERSIÓN DEL DISCURSO ORIENTALISTA EN DIJO EL CAMALEÓN DE MARÍA VICTORIA GARCÍA The subversion of the Orientalist discourse in Dijo el camaleón of María Victoria García Ahmed BALGHZAL [email protected] Universidad Mohamed V de Rabat Resumen: El presente artículo tiene como objetivo principal analizar el modo de la representación de la realidad marroquí en la obra Dijo el camaleón de la autora mexicana María Victoria García. Usando una metodología analítica de orden ecléctico, el trabajo busca presentar y estudiar algunas de las estrategias narrativas que la escritora emplea para la subversión de los postulados canónicos del discurso orientalista eurocéntrico y clásico, intentando presentar un nuevo modelo de la narrativa hispanoamericana ambientada en Oriente. Se pretende demostrar, también, cómo elementos claves en la obra, como las variaciones lingüísticas, las alteraciones semánticas y la desestabilización de mitos historiográficos sobre la realidad marroquí permiten a la autora mexicana primero enunciar su discurso desde la hibridez y en segundo lugar, posibilitar una desorientalización de la escritura. El resultado es un paradigma narrativo que celebra el encuentro de la alteridad orientalmarroquí y la mismidad mexicana, y que contribuye a la fundamentación de una representación orientalista de carácter horizontal que busca superar el prejuicioso paradigma vertical y etnocéntrico frecuente en los escritos orientalistas. Abstract: This paper examines how Moroccan reality is represented in the work Dijo el camaleón, by Mexican author María Victoria García. Using an eclectic methodology, the paper presents and analyzes some of the narrative strategies the writer uses in her subversion of the usual postulates of highly eurocentric, classical Orientalist discourse, attempting to present a new model of contextualized Spanish American narrative in the East. It also seeks to demonstrate how key elements in the work, such as linguistic variations, semantic alterations and the destabilization of historiographic myths about Moroccan reality, enable the Mexican author, first, to produce a discourse characterized by hybridity and, second, to bring about a deorientalization of the writing. The result is a narrative model that celebrates the encounter between Eastern-Moroccan alterity and Mexican sameness and furthers a more horizontal Orientalist representation that seeks to overcome the prejudiced vertical and ethnocentric paradigm frequently found in Orientalist writings. Palabras clave: Orientalismo. Subversión. Hibridez. Marruecos. Representación. Key words: Orientalism. Subversion. Hybridity. Morroco. Representation. Recibido: 30/05/2019 Aceptado: 28/06/2019 INTRODUCCIÓN En la actualidad, factores como el auge del fundamentalismo islamista, los conflictos en Oriente Medio y las dramáticas consecuencias de la inmigración procedente del mundo oriental han participado en el resurgimiento de la temática AHMED BALGHZAL MEAH, SECCIÓN ÁRABE-ISLAM [1696-5868] 69 (2020), 129-147. DOI 10.30827/meaharabe.v69i0.1068 130 oriental en los medios de comunicación y en los ámbitos académicos mundiales. Con tal resurgimiento, varios debates relacionados con la representación de Oriente y de lo oriental en estos medios y en todas las manifestaciones de la cultura occidental han recobrado una nueva fuerza, insistiendo aún más en las implicaciones hegemónicas en los discursos occidentales sobre Oriente y su cultura. Dentro de estos rejuvenecidos debates, el aporte de autores y críticos del discurso colonial, de teóricos de disciplinas como el poscolonialismo, de trabajos de escritores que insisten en la necesidad de buscar nuevas formas de entendimiento entre Oriente y Occidente, cobran un mayor protagonismo en los ambientes intelectuales en ambos mundos. Dentro de esta dinámica filantrópica que insiste en la prioridad de privilegiar el tratamiento humanístico entre Oriente y Occidente se inscribe el trabajo de la autora mexicana María Victoria García cuya obra Dijo el camaleón constituye el objeto del presente artículo. La novelista es descendiente de una familia de origen español que llegó, en postrimerías de la Guerra Civil, primero a Marruecos y luego a México para afincarse definitivamente. Se considera como una de las nuevas voces representativas del actual discurso orientalista latinoamericano. Es autora de una trilogía de orden autobiográfico–histórico que reproduce episodios de su infancia en tierras marroquíes: Vi(r)aje a la memoria (1997), Historias de otros (2001) y Dijo el camaleón (2016). En esta la escritora reproduce episodios de la vida de una de las figuras históricas que han marcado la historia moderna de Marruecos, y actor clave en la lucha norteña contra la ocupación colonial: Mulay Aḥmad al-Raysūnī. En la obra intercambian el protagonismo narrativo dos figuras; Mulay y su hermana Zhora que recrean capítulos de la vida personal del político marroquí: su encarcelamiento en Esauira, sus agónicos días en el calabozo, pero también sus maniobras para recuperar su posición política y espiritual, basándose en el secuestro de oficiales y diplomáticos extranjeros, para financiar sus pretensiones políticas. Una ambición desmesurada que encamina su carrera profesional y su vida personal a un humillante fin. El relato combina la recreación biográfica con la digresión histórica reproduciendo desde la perspectiva de los colonizados las peripecias de la lucha marroquí contra la dominazación española en la región norteña. LA ORIENTALIZACIÓN DE ORIENTE EN EL DISCURSO EUROCÉNTRICO Oriente fue orientalizado, no solo porque se descubrió que era oriental, según los estereotipos de un europeo medio del siglo XIX, sino también porque se podía conseguir que lo fuera, —es decir, se le podía obligar a serlo—. Said, Edward. Orientalismo LA SUBVERSIÓN DEL DISCURSO ORIENTALISTA EN DIJO EL CAMALEÓN DE Mª VICTORIA GARCÍA MEAH, SECCIÓN ÁRABE-ISLAM [1696-5868] 69 (2020), 129-147. DOI 10.30827/meaharabe.v69i0.1068 131 Oriente y Occidente son dos nociones ambiguas que remiten a realidades geográficas, culturales e históricas difíciles de definir con precisión. Es más complicado aún la caracterización de la relación de estos dos mundos, por tratarse de dos de las entidades culturales más antiguas en la historia de la Humanidad, y sobre todo porque su relación es de continua mutación dependiendo del permanente cambio de la balanza de la hegemonía y el dominio geopolíticos. Y a medida que cambia la naturaleza de su relación, cambian obviamente las formas y modos de su representación mutua. A partir del siglo XV y en paralelo al nacimiento y desarrollo del modelo civilizacional de Occidente —cuyo núcleo geográfico era Europa occidental y su centro ontológico una cosmovisión etnocéntrica— la representación de Oriente tendía hacia una dimensión académica que desembocaría en un fenómeno cultural, político, y científico llamado ―orientalismo‖, cuya expresión madura encontraría en el Romanticismo el ambiente idóneo para su eclosión y en las políticas coloniales de algunas potencias europeas como Francia y Gran Bretaña el sostén ideológico para su mayor difusión en todos los ambientes de la expresión cultural europeo durante el siglo XX. Es precisamente esta ―asociación‖ del orientalismo en tanto que disciplina académica con la vocación imperialistas de la Europa decimonónica la que lo atribuyó una de sus ―propiedades‖ que encaminarían una multitud de críticas. El conjunto de estas críticas resaltó las dimensiones ocultas del discurso orientalista y lo colocaron como un potente instrumento discursivo al servicio de la dominación y la hegemonía del eurocentrismo europeo —y estadounidense a partir de la segunda mitad del siglo XX—. Destaca en este sentido las críticas de autores como el egipcio Anouar Abdel-Malek (1924-2012), el tunecino Hichem Djaït (1935-) y sobre todo Edward Said (1935-2003)1. Para el intelectual palestino2 el orientalismo es un sistema discursivo que permite al eurocentrismo occidental ―inventar‖ y ―manipular‖ una realidad cultural, histórica y social llamada ―oriente‖. Este sistema se basa en un complejo trasfondo de valores y de representaciones que parten de la distinción ontológica entre un Occidente ―moderno‖, ―civilizado‖ y ―progresado‖ y un Oriente ―atrasado‖, ―bárbaro‖, ―sensual‖, ―fanático‖, etc. La diferenciación obedece, entre otras finalidades, a la necesidad de justificar la dominación colonial europea y por lo tanto la subordinación de Oriente a la tutela cultural, política y económica occidental. El orientalismo pasa a ser el instrumento académico y literario para la legitimación de la ―misión civilizadora‖ del mundo occidental. 1. Abdel-Malek. ―El orientalismo en crisis‖; Djait. Europa y el islam. 2. Said. Orientalismo. AHMED BALGHZAL MEAH, SECCIÓN ÁRABE-ISLAM [1696-5868] 69 (2020), 129-147. DOI 10.30827/meaharabe.v69i0.1068 132 Para lograr tal objetivo en los escritos sobre Oriente se apreciaba —y se aprecia— una tendencia a la manipulación de una serie de imágenes, tópicos, lugares comunes inventados en Occidente y que en la mayoría de los casos se aplicaban a la realidad oriental. En la interpretación saidiana ―Oriente‖ fue una ―invención‖ de Occidente, en definitiva, fue ―orientalizado‖ mediante una compleja red de representaciones que corresponden más a Occidente que a Oriente3. Las manifestaciones del modelo orientalista clásico y su distorsionado conocimiento de la realidad oriental siguen vigente hasta la actualidad. Los esquemas descritos por el autor palestino para el modelo europeo —básicamente el británico y el francés— han sido prolongados, con leves matizaciones, por EEUU que se sitúa como el gran heredero de este paradigma en el siglo XX. De manera que, a la ―crisis‖ de metodologías y de alcances del modelo clásico europeo, se sumaría, a partir de la segunda mitad del siglo XX, otra de perspectivas con el auge de un discurso norteamericano que no ha sabido —o no ha querido— deshacerse de las trabas del espectro de una matriz tergiversadora. El ―nuevo‖ modelo acentuó aún más el encubierto hegemónico del discurso orientalista que hizo de los territorios orientales y sus culturas un objeto de conquistas imperiales4. En medio de un horizonte gris que pintan los trabajos de los críticos del paradigma etnocéntrico, se percibe en el panorama occidental la emergente mirada de una cultura que aparenta un color y un tono de acercamiento que si no subversivo, es resistente y diferente del modelo clásico. Se habla aquí del orientalismo latinoamericano que, gracias a una serie de circunstancias históricas, sociales y culturales, tiende a desarrollar generalmente una visión diferente de los parámetros señalados más arriba. María Victoria García pertenece a este contexto que desarrolla una visión particular de la realidad oriental. Su obra Dijo el camaleón puede considerarse como un ejemplo de las aspiraciones de la literatura hispanoamericana a deshacerse de las herencias imperialistas del orientalismo canónico. La autora mexicana, como veremos más adelante, emplea una serie de recursos y estrategias para ―alterar‖ el orden establecido de un sistema de representación anclado en la conciencia —y también inconciencia— de la sociedad occidental. Como decía el propio Said, las posibilidades de repensar el orientalismo son precisamente ―la necesidad de cruzar más las fronteras‖ y ―un compromiso metodológico y político claro con el desmantelamiento de los sistemas de dominación que, como se mantienen de forma colectiva deben (…) combatirse colectivamente, mediante el asedio con3. Idem. 4. Mendieta. ―Ni orientalismo ni occidentalismo‖. LA SUBVERSIÓN DEL DISCURSO ORIENTALISTA EN DIJO EL CAMALEÓN DE Mª VICTORIA GARCÍA MEAH, SECCIÓN ÁRABE-ISLAM [1696-5868] 69 (2020), 129-147. DOI 10.30827/meaharabe.v69i0.1068 133 certado, la guerra de maniobras y la guerra de posiciones‖5. Creemos que estas posibilidades se dan en el trabajo de la autora mexicana que se puede considerarse como un paradigma alternativo. LA SUBVERSIÓN DEL DISCURSO ORIENTALISTA EN DIJO EL CAMALEÓN DE MARÍA VICTORIA GARCÍA Para entender el alcance de los recursos subversivos en la obra de la autora mexicana, hay que situar su trabajo dentro del contexto general de su producción: la posmodernidad y el poscolonialismo6. Según el intelectual marxista Ahmed Aijaz el conjunto de la producción literaria mundial actual viene marcada por la epistemología posmoderna y poscolonial: vivimos en el período poscolonial, vale decir en un mundo poscolonial, pero no todos los intelectuales ni todas las teorías de este período son poscoloniales, porque el discurso, para ser poscolonial, debe ser un discurso posmoderno, principalmente de tipo deconstruccionista; por lo tanto, los intelectuales poscoloniales pueden ser solo los posmodernos7. Desde varias posturas, y bajo el influjo del posestructuralismo francés, se apreciaba a partir de la segunda mitad del pasado siglo el afán de la producción filosófica, artística, cultural y sobre todo literaria de criticar, replantear y deconstruir las nociones universalistas y ―subjetivas‖ del modelo occidental inspirado en la Modernidad ilustracionista8. La desestabilización de esta subjetividad surge cuando el sujeto colonizado/dominado empieza a cuestionar su asimilación al colonizador/dominador y su ―homogeneización‖ con su ―amo‖. Tal proceso revisionista implica también, además de la consciencia de la dominación enunciativa del 5. Said. ―Repensar el orientalismo‖, p. 169. 6. Hay otro contexto más inmediato del texto de la obra de la autora mexicana: el de la literatura latinoamericana de temática oriental. Para más detalles de la presencia de lo oriental desde una perspectiva histórica véase Taboada. Un orientalismo periférico. 7. Ahmad Aijaz citado por Mellino. La crítica poscolonial, pp. 21-22. 8. Samaniego. La inflexión posmoderna. Además la canadiense Linda Hutcheon en su trabajo A poetics of postmodernism sintetiza las características de la poética del texto posmoderno en varias premisas entre ellas: de/construcción de la subjetividad, de/construcción de la Historia, y el ―invento‖ de un proyecto de futuro para la transformación social, Carrera Suárez. ―Feminismo y poscolonialismo‖. Unas premisas que comparte la crítica poscolonial, en su intento de deconstrucción de los discursos hegemónicos producidos desde el colonialismo y neocolonialismo eurocéntricos. Uno de los puntos comunes del posmodernismo y el poscolonialismo es la deconstrucción de la enunciación subjetiva del discurso hegemónico occidental. Con ―enunciación subjetiva‖ se refiere aquí al modo con que la cultura occidental refleja tanto al dominador como al dominado y su correspondiente dualidad en la dialéctica poscolonial: colonizador/colonizado. Basándose en una vocación universalista y dominadora, el discurso colonial no solo dominaba militarmente a las demás culturas, sino lo hace también discursivamente convirtiéndose en el enunciador subjetivo de estas culturas. AHMED BALGHZAL MEAH, SECCIÓN ÁRABE-ISLAM [1696-5868] 69 (2020), 129-147. DOI 10.30827/meaharabe.v69i0.1068 134 dominador, el intento de invertir tal orden, de contestar sus verdades universales y la continua transgresión de ―las normas‖ impuestas por este discurso. La ―resistencia‖ se produce, por lo tanto: en el momento en que el sujeto colonizado comienza a ser consciente de aquellas verdades y normas consideradas inmutables y que no son más que productos teóricos de un discurso cultural concreto, muestra su resistencia a definirse en los términos que marca el invasor y trata de crear su propio discurso9. El cambio esperado se puede lograr perturbando los supuestos básicos del modelo clásico de enunciación etnocéntrica occidental desde varios campos y perspectivas. Una de ellas, quizás la más apropiada a tal misión, es la literatura que en ciertas circunstancias es un activo partícipe del cambio ya por su capacidad de incidencia en la construcción de las mentalidades y la modelación del comportamiento y las actitudes de los lectores, ya por su dimensión ficcional y su actitud innata de resistir a las normas y las premisas universales10. Por lo tanto, la literatura se sitúa como el discurso más apropiado para la contestación de los postulados hegemónicos de cualquier discurso de dominación, y sobre todo si es producido en un contexto sumergido en el poscolonialismo: podemos hablar de resistencia como una característica implícita a la narrativa postcolonial que consiste fundamentalmente en una oposición a un conjunto definido de relaciones de poder; como un rasgo discursivo que se produce y reproduce en comunidades de lectores concretas, es decir, no como rasgo implícito al discurso sino incluido intencionalmente; o como in efecto lógico del discurso colonial, ya que al partir de éste determinados posicionamientos epistemológicos incluye, tácitamente, la posibilidad de una oposición a dichos epistemes11. La resistencia desde el texto literario podría llevarse a cabo de una manera consciente, donde la intención del autor de invertir el orden establecido, el estatuto quo de los discursos hegemónicos es intencional y manifestante textualmente. Pero es también un mecanismo automático e inconsciente: ―el autor post-colonial que vive en una situación de dominación cultural incluirá elementos de resistencia tanto consciente como inconscientemente‖12. El discurso literario en general, 9. Caramés Lage; García Martínez; Escobedo de Tapia; Bueno Alonso; Taboada Ferrero y Herminio. Literatura post-colonial en inglés, p. 108, énfasis mío. 10. Celorio. Cánones subversivos. 11. Caramés Lage; García Martínez; Escobedo de Tapia; Bueno Alonso; Taboada Ferrero y Herminio. Literatura post-colonial en inglés, pp. 108-109, énfasis en el original. 12. Idem, p. 109 LA SUBVERSIÓN DEL DISCURSO ORIENTALISTA EN DIJO EL CAMALEÓN DE Mª VICTORIA GARCÍA MEAH, SECCIÓN ÁRABE-ISLAM [1696-5868] 69 (2020), 129-147. DOI 10.30827/meaharabe.v69i0.1068 135 y la narrativa poscolonial en particular, por lo tanto, se convierten en un espacio de subversión que pretende no solo la contestación del discurso colonial sino la redefinición de sus bases. Tal proyecto subversivo en el caso de María Victoria García parte de una serie de estrategias que invierten las formas del discurso literario orientalista, tambaleando sus presupuestos establecidos y sus constructos sobre la alteridad oriental y las formas de su representación tradicionalmente ancladas en parámetros eurocéntricos13. LA HIBRIDEZ COMO LUGAR DE ENUNCIACIÓN La novelista mexicana hace uso de varias estrategias para la inversión del orden del discurso orientalista. Quizás la de mayor vigor sea el empleo de la hibridez como un nuevo lugar de enunciación. Con tal expresión en el campo de los Estudios Poscoloniales se refiere a: la revaluación del supuesto de la identidad colonial mediante la repetición de efectos discriminatorios de identidad. Exhibe la deformación y el desplazamiento necesarios de todos los sitios de discriminación y dominación. Perturba las demandas miméticas o narcisísticas del poder colonial, pero reimplica su identificación en estrategias de subversión que devuelven la mirada del discriminado al ojo del poder. Pues el híbrido colonial es la articulación del espacio ambivalente donde se pone en acción el rito del poder en el sitio del deseo, volviendo a sus objetos a la vez disciplinarios y diseminatorios [sic]; o; en mi metáfora mixta, una transparencia en negativo. Si los efectos discriminatorios permiten a las autoridades mantener la mirada sobre ellos, su diferencia proliferante evade ese ojo, escapa a esa vigilancia. Los discriminados pueden ser reconocidos al instante, pero ellos también obligan a un reconocimiento de la inmediatez y capacidad de articulación de la autoridad; un efecto perturbador que es típico de la repetida vacilación que aflije [sic] al discurso colonialista cuando contempla sus sujetos discriminados: la inescrutabilidad de los chinos, los ritos indecibles de los indios, los hábitos indescriptibles de los hotentotes. No se trata de que la voz de la autoridad se quede sin palabras. Es, más bien, que el discurso colonial ha llegado al punto en que, enfrentado con la hibridez de sus objetos, la presencia del poder se revela como algo distinto de lo que afirman sus reglas de reconocimiento14. 13. Para una visión general de la representación de Marruecos en la literatura latinoamericana se puede consultar entre otros los trabajos de Sergio Macías. Marruecos en la literatura; el de Hauser y Gil. Contribuciones árabes; Sena. ―Beduinos en la pampa‖; Espinoza. ―El espejo roto de occidente‖; Gihane. ―Latinoamérica‖; Mendieta. ―Ni orientalismo ni occidentalismo‖; Ruy Sánchez. ―Por un orientalismo horizontal‖; etc. 14. Bhabha. El lugar de la cultura, p. 141, énfasis mío. AHMED BALGHZAL MEAH, SECCIÓN ÁRABE-ISLAM [1696-5868] 69 (2020), 129-147. DOI 10.30827/meaharabe.v69i0.1068 136 En este sentido la hibridez se ha convertido en un ―lugar de enunciación‖ del dominado, un espacio por donde este manifiesta su subjetividad metamorfoseada y su identidad alterada. Es una situación que implica un proceso que cambia no solo al dominado/colonizado, sino también afecta al propio dominador/colonizador y a elementos de su discurso y de su sistema de representación del otro marginado. En el caso de Dijo el camaleón los niveles que posibilitan la subversión híbrida son múltiples. Uno de estos niveles es la propia condición fronteriza de su autora que le sitúa en mejor posición para escribir desde el sincretismo y no la hegemonía eurocéntrica. La vida de la escritora mexicana es una cristalización de la condición intercultural característica de los tiempos modernos. La autora vive actualmente en México —país cuya identidad está sellada por el mestizaje—, pero el transcurso de la vida le había llevado antes, desde España al norte de Marruecos, donde había vivido un importante lapso de tiempo de su infancia durante el Protectorado Español, junto con su familia como exiliados. Luego se había trasladado a México, para afincarse allí definitivamente. Su historia personal es toda una encarnación de lo que refería Bhabha con la condición fronteriza del sujeto híbrido al que hemos referido en las páginas anteriores y que denomina in between. Los tres espacios —España, Marruecos y México— han marcado sustancialmente su vida, su cosmovisión y por consecuencia su producción literaria. Esta condición personal le permite reflejar originalmente la realidad marroquí. Dijo el camaleón es el fruto de una experiencia que emana de un conocimiento profundo de nuestra realidad. El legado familiar y las vivencias de la autora en el suelo marroquí durante un importante lapso de tiempo, le otorgan, de cierta manera, los instrumentos para superar el problema de la ―agencia‖ que los Estudios Poscoloniales critican tanto en los escritos de autores venideros del centro metropolitano. Con su doble condición periférica, primero en tanto que persona nacida en una familia exiliada que pasó un período de su vida en Marruecos y sobre todo por su situación actual de autora mexicana, un país ubicado en una zona considerada geográfica y culturalmente marginal para con un centro ocupado por la cultura europea y norteamericana15, la autora crea un mundo novelesco poblado de personajes que hablan desde la espontaneidad, deshaciéndose del peso de los prejuicios, de los tópicos y los lugares comunes que suelen predominar en los escritos orientalistas clásicos. Deshacerse del peso de las herencias orientalistas implica el empleo de una serie de estrategias que posibilitan un discurso literario alternativo que prioriza lo humano y lo común a las dos civilizaciones. 15. Rouquié. América Latina. LA SUBVERSIÓN DEL DISCURSO ORIENTALISTA EN DIJO EL CAMALEÓN DE Mª VICTORIA GARCÍA MEAH, SECCIÓN ÁRABE-ISLAM [1696-5868] 69 (2020), 129-147. DOI 10.30827/meaharabe.v69i0.1068 137 LA SUBVERSIÓN DISCURSIVA COMO ESTRATEGIA DE RESISTENCIA HIBRIDA Varias estrategias discursivas posibilitan la enunciación desde el sincretismo y por ende la subversión del discurso orientalista tergiversador. Con ―estrategias subversivas‖ se refiere al uso peculiar que hace la autora de recursos literarios — lingüísticos, estilísticos, temáticos, etc.— que condicionan su modo de representación de nuestra realidad. La finalidad de estas estrategias bien evidentemente es la remodelación del sistema de valores con que la cultura occidental trata de reflejar al mundo oriental, sacudiendo sus ―mitos‖ y sus importantes registros estereotípicos y esencialistas16. Cabe subrayar que de ningún modo se trata de usos exclusivos al texto de María Victoria García, sino son instrumentos narrativos que se dan en varias producciones literarias. Pero en el texto de la autora mexicana adquieren nuevos relieves sellando su trabajo con un tono poscolonial: alteración del código lingüístico, desestabilización de algunos ―mitos‖ de la historiografía de la ocupación colonial de Marruecos y la desorientalización del modo de representación de algunos elementos de la cultura marroquí. ALTERACIÓN DEL CÓDIGO LINGÜÍSTICO En primer lugar, María Victoria García emplea varios procedimientos que tratan de modificar desde dentro el sistema lingüístico español, en tanto que un código lingüístico inherente a una cultura dominadora. La lengua es de importancia fundamental en la construcción del sistema de representación orientalista, mediante el cual la cultura occidental —española en nuestro caso— buscaba la dominación del mundo oriental creando y recreando la realidad. El castellano viene, entonces, cargado de un complejo sistema referencial impregnado de valores propios a la cultura del dominador/colonizador 17. En el trabajo de la autora mexicana se asiste a un continuo préstamo de palabras de origen marroquí (por ejemplo, djin, Alá, hanan, Beit Allah al haram, harka, mahla, etc.). El resultado es una obra con una, tomando una expresión del Nobel nigeriano Ken Saro Wiwa (194116. Adoptamos para nuestro trabajo la definición que plantea Guerrero Guadarrama que considera las estrategias subversivas como elementos que ―subyacen en el texto y juegan con la persona receptora. Motivan el cuestionamiento al dejar huellas que mueven a la duda sobre lo leído explícitamente, son estrategias del texto, marcadas en el lector implícito que está estructurado en la composición literaria. Irreverentes, sacuden los paradigmas sociales, culturales y artísticos y se les puede descubrir en todos los niveles de la configuración del texto literario: en el elemento temático, estructural, ambiental, temporal o histórico, lingüístico, en el punto de vista de la enunciación, la configuración de los personajes, en el manejo de los géneros literario, etc.‖ Guerrero Guadarrama. Posmodernidad, pp. 102-103. 17. La desestabilización del signo lingüístico es uno de los poderosos instrumentos en manos del escritor poscolonial para la inversión del sistema de representación hegemónico y su adaptación a la realidad de la cultura dominada: ―The crucial function of language as a medium of power demands that postcolonial writing define itself by seizing the language of the centre and re-placing it in a discourse fully adapted to the colonized place‖. Ashcroft; Griffiths y Tiffin. The empire writes back, p. 37. AHMED BALGHZAL MEAH, SECCIÓN ÁRABE-ISLAM [1696-5868] 69 (2020), 129-147. DOI 10.30827/meaharabe.v69i0.1068 144 Nací poeta para la gloria de Dios y también para mi desdicha, mi alma sufre grandemente, destinada como estoy a aceptar el silencio de mi existencia, pero también porque ya me es imposible callarlo. Hoy contravengo mi destino, utilizo estos pergaminos sagrados no para seguir copiando el mandato de Alá, el Grande, el Magnífico. No para reproducir una vez más las leyes contenidas en nuestro bien amado Corán, como empecé a hacerlo a mis trece años, sino para dejar libre la expresión de mi deseo. A partir de hoy permitiré que mi alma hable por mis dedos, escribiendo aquellos que guardo dentro de mí, a partir del tercer año de cautiverio de Mulay. Ni mi maestro ni mi ama vigilan ya mi trabajo. Soy libre. La esclavitud de mi hermano me devolvió la confianza para componer nuevos textos a mi antojo. A mí también me habla Dios y de mi boca emana la poesía, como el perfume exhala de la flor23. Siguiendo su recorrido se asiste al intento de representar la imagen de una mujer marroquí que lucha para imponer su presencia dentro de un contexto paternalista que generalmente le asigna papeles marginales. Por su compromiso para la salvación de Mulay durante el cautiverio, Zhora ejemplifica el papel invisible de la mujer en el curso de la lucha del pueblo marroquí. Su presencia al lado de su hermano fue vital para su recuperación y posteriormente su liberación. Desde la sombra, esta mujer cambia el curso de la vida de su hermano y, simbólicamente, el de todo un país sumergido en la lucha contra el colonialismo español y francés. Lo que se ha hecho para la descripción y presentación de Zhora es válido para los demás personajes de la obra. La autora mexicana privilegia, entonces, una descripción desde la diferenciación, donde cada uno de los personajes posee un mundo particular y una serie de cualidades que le asemejan a cualquier ser humano independientemente de su pertenencia cultural y geográfica. La desmitificación de la realidad marroquí corresponde a la intención de la autora de construir un mundo donde las culturas se destacan por su legado humano, y sobre todo por aquellos aspectos que comparten los seres. Como para romper el círculo vicioso de las escrituras que machacan hasta límites irracionales las diferencias entre el oriental y el occidental, la autora mexicana trabaja para poner de relieve aquellos elementos comunes que unen las civilizaciones y los dos mundos: Oriente y Occidente tienen puntos de contacto y elementos comunes que los acercan más que obstáculos y fronteras que los separan. En el trasfondo de la obra asistimos a la multiplicación de motivos y temas que simbolizan el abrazo de los dos mundos. Temas como el culto a la libertad y al libre albedrio de los pueblos, 23. Idem, p. 31. LA SUBVERSIÓN DEL DISCURSO ORIENTALISTA EN DIJO EL CAMALEÓN DE Mª VICTORIA GARCÍA MEAH, SECCIÓN ÁRABE-ISLAM [1696-5868] 69 (2020), 129-147. DOI 10.30827/meaharabe.v69i0.1068 145 el amor al prójimo, la interculturalidad y el mestizaje cultural son aspectos recurrentes en el trabajo. Uno de estos motivos que merece ser citado aquí, es el tema del mestizaje cultural y el encuentro de culturas diferentes. Muchas veces esta realidad de sincretismo se plasma en historias individuales de personas cuyo destino personal simboliza el encuentro de mundos. En el caso de la novela esta situación se cristaliza ejemplarmente en la historia de una pareja, cuyo discreto idilio ha podido resistir a los impedimentos de la tradición y la legitimidad confesional. Un amor que simboliza el encuentro entre la ciencia, la modernidad y el espíritu actual de la civilización española occidental y la poeticidad, el humanismo, y la antigüedad del mundo oriental. El primero lo encarna el médico español Ramón, quien entre los múltiples hombres que rodean a Zhora es el único que puede adentrarse en las profundidades del alma de la mujer marroquí para percatarse de la naturaleza de sus deseos y de sus aspiraciones reales: Creo [dice Zohra], estoy cierta de ello, que el único en este largo caminar que me ha entendido ha sido Ramón y aunque de su boca nunca haya salido palabra que lo confirme, mi corazón lo sabe y con eso me basta24. Ni la lengua, ni el peso de las tradiciones y de la religión islámica han impedido que entre Ramón y Zhora se establezca una relación y un entendimiento. Su amor ha podido superar todas estas fronteras, y a su modo subvierte otras formas de esencialismo y de establecimiento de obstáculos entre los seres humanos. CONCLUSIÓN Del mismo modo que el médico Ramón llega a entender las entrañas y sentimientos profundos de Zhora, María Victoria García ha podido adentrarse en la realidad marroquí, presentando un trabajo literario que celebra el encuentro de las culturas. Mediante Dijo el camaleón, y en medio de un discurso orientalista frecuentemente discriminador, esencialista, y fuertemente eurocéntrico, la autora mexicana pudo desvincularse de las trabas de este sistema espectral que es el orientalismo, para presentar un discurso literario original que privilegia aquellos aspectos humanos y los elementos comunes a las dos culturas. La subversión del discurso orientalista en esta obra es un intento de quebrantar un sistema de sofisticada complejidad, de explorar lo común, y dejar al lado aquello que los separa. Si para algo sirve la subversión en el discurso poscolonial, por lo tanto, es para el desmantelamiento de las manifestaciones de la marginalización y de la exclusión 24. Idem, p. 109. AHMED BALGHZAL MEAH, SECCIÓN ÁRABE-ISLAM [1696-5868] 69 (2020), 129-147. DOI 10.30827/meaharabe.v69i0.1068 146 epistémica, fundamentando un conocimiento horizontal entre seres humanos indiferentemente de su condición cultural. BIBLIOGRAFÍA ABDEL-MALEK, A. ―El orientalismo en crisis‖. Diógenes, 44 (1963), pp. 87118. ASHCROFT, B.; GRIFFITHS, G. y TIFFIN, H. The empire writes back: Theory and practice in post-colonial literatures. Londres-Nueva York: Psychology Press, 2002. BHABHA, H. K. El lugar de la cultura. Ttrad. C. Aira. Buenos Aires: Manantial, 2002. CARAMÉS Lage, J. L.; GARCÍA MARTÍNEZ, I.; ESCOBEDO DE TAPIA, C.; BUENO ALONSO, J. L.; TABOADA FERRERO, C. y HERMINIO, J. G.-R. Literatura post-colonial en inglés: India, África y Caribe : teoría y práctica. Oviedo: España: Publicaciones de la Universidad de Oviedo, 1997. CARRERA SUÁREZ, I. ―Feminismo y poscolonialismo: estrategias de subversión‖. En B. SUÁREZ BRIONES, M. L. BELÉN, & M. J. FARIÑA BUSTO (eds.). 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