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Adulter taurus/notarius: a propósito del Schol Stat. Ach, 192 y la exégesis palefatea del Minotauro

Ibáñez Chacón, Álvaro

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Flor. Il., 26 (2015), pp. 23-43. Adulter taurus/notarius: a propósito de Schol. Stat. Ach. 192 y la ‘exégesis palefatea’ del Minotauro* Álvaro IBÁÑEZ CHACÓN alvar[email protected] Recibido: 11/05/2015 Aceptado: 29/06/2015 Resumen El anónimo comentario a la Aquileida de Estacio contiene una única “exégesis palefatea” (Schol. Stat. Ach. 192) procedente de Servio (Aen. 6.14); esta racionalización del Minotauro difiere de la tradición exegética griega, incluido Paléfato, pero está basada en el mismo “esquema palefateo”: la incomprensión verbal. Abstract The anonymous commentarium to Statius’ Achilleis has only one “palaephatean exegesis” (Schol. Stat. Ach. 192) come from Servius (Aen. 6.14); this rationalization on Minotaur differs from the Greek exegetical tradition, including Palaephatus, but is based on the same “palaephatean scheme”: a verbal misunderstanding. Palabras clave: escolios, mitografía, Minotauro Key words: scholia, Mythography, Minotaur Com’è difficile spiegare ai normali, ai savi e ai benpensanti, che i veri bizzarri in realtà sono loro.1 * Este trabajo se enmarca en el Proyecto de Investigación Estudios sobre transmisión y recepción de Paléfato y la exégesis racionalista de los mitos (Proyectos Precompetitivos del Plan Propio 2014 de la Universidad de Granada), dirigido por M. Alganza Roldán (Depto. de Filología Griega y Eslava). Quisiera expresar mi más sincero agradecimiento a Charles Delattre por las sugerencias y recomendaciones. 1. BETTINI – CALABRESE 2002, 266. Á. IBÁÑEZ CHACÓN – ADVLTER TAVRVS/NOTARIVS: A PROPÓSITO DE SCHOl... 24 Flor. Il., 26 (2015), pp. 23-43. 1. Planteamiento previo Conservado en tres mss. de los siglos X-XI2 y atribuido con mayor o menor fortuna a Lactancio Plácido3, el Commentum in Statii Achileida es un breve comentario de época carolingia que abarca sólo hasta el v. 857 del libro primero del inconcluso poema estaciano4, una reducida extensión, pues, que facilita su estudio desde el punto de vista mitográfico, esto es, analizando los mitos añadidos in margine, el interés por determinado tipo de exégesis y su puesto en la transmisión/recepción del complejo entramado mitológico5. Como es habitual en este tipo de obras, el afán por comentar todo aquello digno de mención favorece un eclecticismo metodológico en el que tiene cabida cualquier exégesis: etimológica, alegórica, racionalista, evemerista, etc.6 En el anónimo comentario a la Aquileida de Estacio se encuentran documentados todos ellos, si bien los ejemplos son escasos en comparación con otros comentarios (principalmente Servio y los escolios a la Tebaida). Así, en una sola ocasión se documenta una interpretación de tipo racionalista, es decir, la que “pretende descubrir en los mitos […] hechos triviales de la vida corriente, transformados en prodigios o en rarezas por confusión de nombres, o por cualquier otro tipo de alteración o mal entendimiento producido en la transmisión del hecho o del relato originario”7. El anónimo escoliasta aplica la exégesis racionalista al mito del Minotauro siguiendo una tradición remontable a Servio y de forma independiente, quizá paralela, a las versiones griegas que también llevaron a cabo algún tipo de racionalización; no obstante, como intentaremos destacar, el método interpretativo de los comentaristas no es otro que el sistematizado por Paléfato muchos siglos 2. SWEENEY 1969, 85-90; 1997, 662-663. 3. Distintas posturas en WESSNER 1924; VAN DE WOESTIJNE 1950; CHANCE 1994, 168170; CAMERON 2004, 313-316; SMITH 2013, 165-168. 4. El texto ocupa 15 páginas en la edición de JAHNkE 1898, 487-502, y 26 páginas en la de SWEENEY 1997, 665-691, que es la que seguimos. Las anotaciones abracan, por tanto, los mitos sobre la infancia de Aquiles, tema predilecto en época romana, cf. CAMERON 2013. A pesar de estar inconclusa, la Aquileida de Estacio ha dado origen a un rico corpus de glosas y resúmenes, vid. JEUDY – RIOU 1974. 5. Contrarios a SWEENEY (1969, 90: “whatever may be its interest for historians of ancient lore in the Middle Ages, its value for classicists is almost, if not exactly, nothing”), hemos intentado mostrar en otro lugar la valía y el carácter mitográfico de este anónimo comentario, cfr. IBÁÑEZ CHACÓN, 2015. 6. Sobre estos tipos véase el resumen de HAWES 2014, 23-36; acerca de la relación entre exégesis y corpus Mythographicum, vid. ALGANZA ROLDÁN 2006, 25 ss. 7. RUIZ DE ELVIRA 1975, 16. Á. IBÁÑEZ CHACÓN – ADVLTER TAVRUS/NOTARIVS: A PROPÓSITO DE SCHOl... 25 Flor. Il., 26 (2015), pp. 23-43. antes. Se revaloriza, por tanto, el puesto de la tradición gramatical latina en la transmisión y conservación de la mitografía griega8. 2. La interpretación latina Si en la tradición literaria y artística griega el Minotauro tiene sentido dentro del ciclo mítico de Teseo, no es de extrañar que también su historia haya sido heredada por la cultura romana; ahora bien, mientras que en Grecia el mito de Teseo cobró popularidad por su importancia en la cultura ateniense y el sentido civilizador que en él subyace (cf. infra § 3), en Roma fueron las heroínas del ciclo cretense quienes protagonizaron textos poéticos y sugerentes imágenes9. De las numerosas referencias y alusiones a Pasífae10, destaca sin duda el pasaje ovidiano del Arte de amar (1.289-326) sobre el que después volveremos (cf. infra § 4). Es en el comentario e ilustración de los poetas donde se perpetúa la mitografía escrita en latín y, aunque se haya perdido la mayor parte de esa tradición gramatical, el comentarista de Estacio, a pesar de ser de época tan tardía11, se inserta plenamente en esa tradición escol(i)ástica. Tal es, por tanto, su interpretación del Minotauro: de Minotauro enim fabula est quod taliter fuisset genitus. nam Taurus notarius Minois fuit quem Pasipahe amauit, cum quo in domo Deaedali concubuit. et quia geminos peperit, unum de Minoe, alterum de Tauro, enixa esse dicitur Minotaurum. quod Virgilius ipse dicit <Aen. 6.25>: ‘mixtumque genus p(ro) l(esque) b(i)f(ormis)’.12 Hemos reproducido sólo las últimas líneas del comentario, pues es muy extenso, al igual que el hipotexto serviano (Aen. 6.14), que sobre el Minotauro dice: 8. Cfr. WENDEL 1935, col.1373; FASCE 1987, 1372; en resumen es lo que viene a demostrar CAMERON 2004. 9. Vid. AMSTRONG 2006. 10. AMSTRONG 2006, 169-186. 11. La época en la que se supone que se compuso el commentum se caracteriza por un demostrado interés en la divulgación y conservación de la mitología clásica (HERREN 1998/1999) y Estacio formaba parte de los autores escolares, vid. CURTIUS 1955, 79-87; HEYWORTH 2010. 12. Schol. Stat. Ach.1.192.270-276: En verdad, sobre el Minotauro es un mito que hubiera nacido de esta manera: en efecto, Tauro fue un secretario de Minos al que amó Pasífae y con el que se acostó en casa de Dédalo. Y puesto que dio a luz gemelos, uno de Minos y otro de Tauro, se dice que parió gemelos. Sobre esto dice el propio Virgilio: ‘engendro híbrido y prole de doble forma‘. Á. IBÁÑEZ CHACÓN – ADVLTER TAVRVS/NOTARIVS: A PROPÓSITO DE SCHOl... 26 Flor. Il., 26 (2015), pp. 23-43. dicendo autem Vergilius ‘ut fama est’ ostendit requirendam esse ueritatem. nam Taurus notarius Minois fuit, quem Pasiphae amauit, cum quo in domo Daedali concubuit. et quia geminos peperit, unum de Minoe et alium de Tauro, enixa esse Minotaurum dicitur, quod et ipse paulo post ostendit dicens ‘mixtumque genus’.13 Resulta evidente que el anónimo comentarista de Estacio depende directamente de Servio: las diferencias textuales entre ambos son mínimas y se deben a la necesaria adaptación del hipotexto en el hipertexto específico del nuevo commentarium14; este proceso de adaptación y simplificación del texto de partida se da también en los llamados Mythographi Vaticani, tres compendios mitográficos en latín, de época, alcance y naturaleza dispar, editados por primera vez en 1831 por Angelo Mai15. El primero de ellos, conocido como Mitógrafo Vaticano I, se conserva en un único manuscrito del siglo XII (Vat. Reg. Lat. 1401), pero se considera que el compendio pudo realizarse entre los siglos IX-X a partir de escolios y comentarios tardoantiguos, sobre todo de Servio16, lo que se evidencia claramente en el siguiente pasaje: Veritas autem haec est: nam Taurus notarius Minois fuit quem Pasiph<a>e adamauit, cum quo in domo Daedali concubuit; et quia geminos peperit, unum de Minoe et alium de Tauro enixa esse Minotaurum dicitur.17 13. Serv. Aen. 6.14.5-10 (THILO 1883, 8): En cambio, al decir ‘según se cuenta’, Virgilio evidencia que ha de indagarse la verdad. En efecto, Tauro fue un secretario de Minos al que amó Pasífae y con el que se acostó en casa de Dédalo. Y puesto que dio a luz gemelos, uno de Minos y otro de Tauro, se dice que parió gemelos, lo que él mismo demuestra poco después cuando dice: ‘engendro híbrido’. 14. Varios son los tipos de adaptación de un hipotexto, vid. GENETTE 1988, 290 ss. 15. A los pocos años los reeditó BODE 1834 y mucho después kULCSÁR 1987 (sólo Mythogr. I-II) y ZORZETTI – BERLIOZ 20032 (sólo Mythogr. I). 16. Vid. la introducción de ZORZETTI – BERLIOZ 20032, VII-XLIX, que polemiza principalmente con SCHULZ 1905 y su teoría del uso de fuentes perdidas; interesante información se extrae también de: ELLIOTT – ELDER 1947 (aunque lo sitúan entre los siglos VIII-IX, datación ya propuesta por SCHULZ 1905, 74); BÜHLER 1961 y 1968 (que trata de la utilización de los escolios de Horacio como fuente, no tenidos en cuenta por Schulz, y de la presencia del Mitógrafo Vaticano I en la llamada Égloga de Teodulo, cuyo manuscrito más antiguo se fecha en el siglo XI); CHANCE 1994, 158 ss. (que plantea una interpretación de los intereses del mitógrafo anónimo en la universalidad de los relatos míticos similar a la “historia universal” de sus supuestos coetáneos y, además, lo relaciona estrechamente con los Scholia Bernensia); DAIN 1995 (traducción y comentario); poco aportan las traducciones posteriores de PEPIN 2008, 133 ss. y BASILE 2013, 28 ss. (selección). 17. Mythogr. 1.43 (ZORZETTI – BERLIOZ 20032, 29): Sin embargo, la verdad es ésta, pues Tauro fue un secretario de Minos a quien amó Pasífae y con el que se acostó en casa de Dédalo; y puesto que dio a luz gemelos, uno de Minos y otro de Tauro, se dice que parió al Minotauro. Á. IBÁÑEZ CHACÓN – ADVLTER TAVRUS/NOTARIVS: A PROPÓSITO DE SCHOl... 27 Flor. Il., 26 (2015), pp. 23-43. Nótese cómo el mitógrafo anónimo elimina las citas de Virgilio y adapta la introducción del texto para afirmar categóricamente la veracidad de su versión. El mismo proceso realiza el Mitógrafo Vaticano II, conservado en once manuscritos, compuesto en torno al siglo X y atribuido no sin reparos al célebre Remigio de Auxerre18; aunque parece que el Mitógrafo Vaticano II conoció el compendio del Mitógrafo Vaticano I, las similitudes argumentales entre ambos se deberían más al uso de fuentes comunes –sobre todo Servio y los escolios a Estacio– que a la utilización del primero como fuente directa, dado que son notables sus diferencias de tipo narrativo y estructural19. Tal es, por tanto, su versión de la racionalización del Minotauro: Veritas autem sic se habet: Taurus notarius Minois fuit quem Pasiphe amauit et cum illo in domo Dedali concubuit, et quia geminos peperit unum de Minoe et unum de Tauro, enixa esse Minotaurum dicitur.20 En esta línea se inserta también el llamado Mitógrafo Vaticano III, del siglo XII y atribuido a Alberico de Londres, que se ha conservado en más de cuarenta manuscritos de los siglos XII-XV y cuyo texto muestra grandes diferencias con los compendios anteriores, acercándose más desde el punto de vista argumentativo y estructural a los manuales renacentistas21; nótense las diferencias en el caso del Minotauro: Quod uero Pasiphe taurum amasse, et Minotaurum peperisse dicitur, Seruius a re gesta sumptum dicit. asserit enim notarium Taurum Minois fuisse. hunc, inquit, Pasiphe uxor Minois furtim amauit, et cum eo in domo Daedali concubuit: et quia geminos peperit, unum de Minoë alterum de Tauro, enixa esse Minotaurum dicitur. unde Virgilius, ‘mixtum genus’.22 18. Vid. ELLIOTT – ELDER 1947, 202-203; kULCSÁR 1987, VI-XVII. 19. Cf. kESELING 1908; ELLIOTT – ELDER 1947, 200-202; las consideraciones de CHANCE 1994, 300 ss. deben tomarse con cautela. Traducciones: DAIN 2000; PEPIN 2008, 99 ss.; BASILE 2013, 81 ss. (selección). 20. Mythogr. 2.149 (kULCSÁR 1987, 210). 21. Vid. RASCHkE 1912, 1-11; ELLIOTT – ELDER 1947, 203-207; ÁLVAREZ MORÁN 1974; SEZNEC 1983, 143-154; PEPIN 2008, 7-11 (207 ss. traducción); DAIN 2005 (traducción y notas); BASILE 2013, 138-161 (sólo traducción de los dos primeros capítulos). 22. Mythogr. 3.11.7 (MAI 1831, 253): Ciertamente, lo que se dice de que Pasífae amó a un toro y parió al Minotauro, Servio cuenta que se ha supuesto a partir de lo ocurrido. Afirma, en efecto, que Tauro fue un secretario de Minos. A éste, dice, amó a escondidas su esposa Pasífae y con él se acostó en casa de Dédalo; y puesto que dio a luz gemelos, uno de Minos, otro de Tauro, se dice que parió al Minotauro; de donde Virgilio ‘engendro híbrido’. Á. IBÁÑEZ CHACÓN – ADVLTER TAVRVS/NOTARIVS: A PROPÓSITO DE SCHOl... 28 Flor. Il., 26 (2015), pp. 23-43. La exégesis racionalista aplicada al Minotauro por el anónimo comentarista de Estacio tiene su origen, por tanto, en Servio, quien, al introducir su extensa digresión, utiliza la expresión sane fabula de hoc talis est, indicando con ello el carácter increíble del relato23; sin embargo, no es posible identificar la fuente del comentarista de Virgilio, pues se ha perdido la tradición gramatical precedente y los posibles comentarios en los que se basó Servio para su magna obra24. Además, Servio conoce otra versión aislada, aludida también en los llamados Scholia Bernensia (siglo IX), según la cual el toro era Zeus metamorfoseado25, pero es la interpretación del Minotauro como un notarius de Minos la que trasciende de los textos escolares a los mitógrafos medievales y renacentistas26, que la emplean de forma complementaria a la habitual alegoría física y/o moral imperante tras la cristianización de los mitos paganos27; ahora bien, el eclecticismo y la erudición de Boccaccio, Giraldi o Natale Conti favorecieron la conservación de otras interpretaciones que previamente triunfaron entre los autores griegos. 3. La interpretación griega El mito del Minotauro tiene razón de ser en el ciclo mítico de Teseo, el héroe ateniense por antonomasia y cuyas gestas, a medio camino entre el mito, la leyenda y la historia, fueron esenciales para configurar la identidad de Atenas y del Ática en general28. No es de extrañar, por tanto, que su historia fuese indistintamente tratada por filósofos, mitógrafos e historiadores, especialmente por los llamados “atidógrafos”, los historiadores locales del Ática de los siglos IV-III a.C.; sin embargo, sus Ἀτθίδες sólo se han conservado fragmentarias y, generalmente, por vía indirecta29. Una de las principales fuentes para el conocimiento de la tradición atidográfica sobre Teseo es Plutarco, quien dedicó una de sus Vitae al héroe ateniense, pero intentando en todo momento depurar la veracidad histórica de lo puramente mítico 23. Vid. DEMATS 1973, 27-37; LAZZARINI 1984; DIETZ 1995. 24. No obstante, cfr. CAMERON 2004, 184-216. 25. Serv. Ecl. 6.46; Schol. Verg. Bern. Ecl. 6.46. 26. Bocc. GD 11.26; Nat. Com. Myth. 6.5; Pérez de Moya, Philosofia secreta 4.26, etc. 27. Para su aplicación a las artes plásticas es clásico el estudio SEZNEC 1983. 28. Vid. SOURVINOU-INWOOD 1979; CALAME 1990; WALkER 1995. 29. El estudio básico es el de JACOBY 1949, muy rico en referencias e interpretaciones; complétese con PEARSON 19752 y, más recientemente, HARDING 2008; BEARZOT – LANDUCCI 2010. Á. IBÁÑEZ CHACÓN – ADVLTER TAVRUS/NOTARIVS: A PROPÓSITO DE SCHOl... 29 Flor. Il., 26 (2015), pp. 23-43. con la recopilación y selección de las variantes menos fabulosas30. Así, al tratar sobre el episodio concreto del Minotauro, Plutarco recupera las interpretaciones racionalistas que los atidógrafos llevaron a cabo sobre el monstruo; tal es la versión que Plutarco atribuye a Filócoro, uno de los más influyentes y mejor conservados31: Φιλόχορος δέ φησιν οὐ ταῦτα συγχωρεῖν Κρῆτας, ἀλλὰ λέγειν ὅτι φρουρὰ μὲν ἦν ὁ Λαβύρινθος, οὐδὲν ἔχων κακὸν ἀλλ᾽ ἢ τὸ μὴ διαφυγεῖν τοὺς φυλαττομένους, ἀγῶνα δὲ ὁ Μίνως ἐπ᾽ Ἀνδρόγεῳ γυμνικὸν ἐποίει καὶ τοὺς παῖδας ἆθλα τοῖς νικῶσιν ἐδίδου τέως ἐν τῷ Λαβυρίνθῳ φυλαττομένους· ἐνίκα δὲ τοὺς προτέρους ἀγῶνας ὁ μέγιστον παρ᾽ αὐτῷ δυνάμενος τότε καὶ στρατηγῶν, ὄνομα Ταῦρος, ἀνὴρ οὐκ ἐπιεικὴς καὶ ἥμερος τὸν τρόπον, ἀλλὰ καὶ τοῖς παισὶ τῶν Ἀθηναίων ὑπερηφάνως καὶ χαλεπῶς προσφερόμενος.32 Un poco más adelante vuelve a recordar Plutarco esta versión, añadiendo el detalle imprescindible sobre la relación entre el general Tauro y Pasífae: ὡς δὲ Φιλόχορος ἱστόρηκε, τὸν ἀγῶνα τοῦ Μίνω συντελοῦντος, ἐπίδοξος ὢν ἅπαντας πάλιν νικήσειν, ὁ Ταῦρος ἐφθονεῖτο. καὶ γὰρ ἡ δύναμις αὐτοῦ διὰ τὸν τρόπον ἦν ἐπαχθής, καὶ διαβολὴν εἶχεν ὡς τῇ Πασιφάῃ πλησιάζων. διὸ καὶ τοῦ Θησέως ἀξιοῦντος ἀγωνίσασθαι συνεχώρησεν ὁ Μίνως.33 De acuerdo con Jacoby la racionalización de Filócoro ya circulaba con anterioridad en otros atidógrafos, pues fue utilizada por Demón (FGrHist 327 30. La bibliografía sobre la Vida de Teseo es muy abundante; léanse los trabajos de PéREZ JIMéNEZ 2000 y 2005; PELLING 2002 y la actual interpretación de HAWES 2014, 149 ss.; según COSTA 2011, Plutarco pudo utilizar a los atidógrafos de segunda mano a partir de excerpta como los de Istro o Asinio Polión. 31. Vid. PEARSON 19752, 105-136. La misma racionalización es presentada por Tz. ad Lyc. 1301 y Chil. 1.520-531, aunque a partir de SCHEER (1908, 367) se ha extendido la idea errónea de que Tzetzes depende de Paléfato. 32. Plu. Thes. 16.1 (trad. PéREZ JIMéNEZ 1985, 173): Mas Filócoro asegura que no están de acuerdo con esto los cretenses, sino que, según ellos, una prisión era el laberinto, sin otro mal que la imposibilidad de fugarse los presos, y que Minos celebraba un concurso gimnástico en memoria de Androgeo y entregaba como premio a los vencedores los jóvenes, que hasta ese momento eran guardados en el Laberinto. Vencía siempre en los primeros juegos el que entonces tenía más influencia en su corte y era general del ejército, llamado Tauro: hombre no afable ni de buen carácter, sino que se comportaba con los hijos de los atenienses de forma arrogante y cruel. Cfr. FGrHist 328 F 17a-c. 33. Plu. Thes. 19.4 (trad. PéREZ JIMéNEZ 1985, 177): Según la historia de Filócoro, en cambio, al convocar Minos el certamen, Tauro estaba mal mirado porque, presumiblemente, los vencería de nuevo a todo. Además, su poder era odioso, por su carácter, y tenía sobre sí el infundido de que se acostaba con Pasífae. Á. IBÁÑEZ CHACÓN – ADVLTER TAVRVS/NOTARIVS: A PROPÓSITO DE SCHOl... 30 Flor. Il., 26 (2015), pp. 23-43. F 5)34 y puede que también por Clidemo35, pero Filócoro llevó a cabo una interpretación más metódica y “científica”36. Los atidógrafos, como ya hicieron los prosistas arcaicos, remontaron sus historias a las genealogías heroicas37 y, en palabras de Jacoby, “if genealogy is mainly a renarrating of the epos, which it levels out and subjects to chronological schedule, the history of Attica in the mythical and archaic times (we may briefly say: ‘before Solon’) is mainly a reconstruction, or even a construction, from scattered material, and the work of the local historians had to be much more constructive than critical or polemical”38; ciertamente, las interpretaciones de los atidógrafos difieren considerablemente de las realizadas por los prosistas arcaicos39, especialmente por Hecateo de Mileto40. La ausencia de polémica y de confrontación abierta contra los mitos separa radicalmente la exégesis racionalista de los atidógrafos con la realizada por Paléfato en la misma época41. En efecto, en el capítulo 2º del Περὶ ἀπίστων –según se ha conservado42– Paléfato analiza cómo los poetas (οἱ ποιηταὶ) convirtieron (ἐξέτρεψαν) en mítico el relato 34. Fue algo anterior a Filócoro, pues parece que éste escribió su obra en contestación a los excesos cometidos por aquél en la interpretación de los hechos, aunque no se descartan rivalidades políticas, vid. JACOBY 1949, 78; PEARSON 19752, 89-90. 35. El más antiguo de los atidógrafos, datado a mediados del siglo IV, dedicó gran parte de su obra a explicar los orígenes más remotos de las instituciones y costumbres áticas; de Clidemo dice Plutarco (Thes. 19.8) que trató los hechos ἰδίως δέ πως καὶ περιττῶς; vid. PEARSON 19752, 57-69; TUCI 2010. 36. JACOBY 1949, 137-139. 37. Vid. DETIENNE 1985, 83-103; CARRIÈRE 1998; CALAME 2006; FOWLER 2006, DELATTRE 2006. 38. JACOBY 1949, 134-135. 39. Hecateo de Mileto, Acusilao de Argos, Ferecides de Atenas o Helánico de Lesbos figuran por méritos propios entre los primeros racionalistas, vid., entre otros, PELLIZER 1993, 285-289; MERINO MARTÍNEZ 2000; RUIZ PéREZ 2005; PàMIAS 2006 y 2008; DELATTRE 2013b, 110-126. 40. JACOBY 1949, 135 ss.; sobre la naturaleza historiográfica y mitográfica de su obra ALGANZA ROLDÁN 2012. 41. Resulta difícil asegurar si alguno de los atidógrafos pudo consultar la obra de Paléfato, dado que los datos biográficos que manejamos sobre el mitógrafo son dispares y contradictorios en algunos aspectos; véanse distintas identificaciones y dataciones en BURY 1891, 102-103; WIPPRECHT 1892, 53-67; SCHRADER 1894, 20-50; FESTA 1902, XXXIII-XLVI; BLUMENTHAL 1942, col. 2452; JACOBY 1949, 324, n. 37; BUFFIÈRE 19732, 231; ROQUET 1975, 27-31; STERN 1996, 1-3; SANZ MORALES 1999, 405-407; SANTONI 2000, 38-42; FORNARO 2000. 42. La forma actual del Περὶ ἀπίστων es a todas luces el resultado de una abreviación de época bizantina, vid. BURY 1891, 102; WIPPRECHT 1892, 10-20; SCHRADER 1894, 3-19; FESTA 1902, XLVI-LII; BLUMENTHAL 1942, cols. 2454-2455; ROQUET, 1975, 31-34; SANZ MORALES 1999, 407-411; FORNARO 2000, col. 163; ALGANZA ROLDÁN 2006, 29-30. Á. IBÁÑEZ CHACÓN – ADVLTER TAVRUS/NOTARIVS: A PROPÓSITO DE SCHOl... 31 Flor. Il., 26 (2015), pp. 23-43. de los hechos realmente sucedidos sobre la procreación y naturaleza del Minotauro, negando tajantemente la existencia del monstruo híbrido de acuerdo con unos planteamientos cercanos a la zoología aristotélica, aunque aplicados con cierta ingenuidad43. Paléfato considera que lo realmente ocurrido (τὸ δ᾽ ἀληθὲς) sería esto: Μίνωά φασιν ἀλγοῦντα τὰ αἰδοῖα τεθεραπεῦσθαι ὑπὸ Πρόκριδος τῆς Πανδίονος ἐπὶ τῷ κυνιδίῳ καὶ τῷ ἀκοντίῳ *** Κέφαλον. κατὰ δὲ τὸν χρόνον τοῦτον Μίνῳ ἠκολούθει νεανίας κάλλει διαφέρων, ᾧ ὄνομα ἦν Ταῦρος. τούτου Πασιφάη ἔρωτι ἁλοῦσα καὶ πείσασα μίγνυται, καὶ ἐγέννησεν ἐξ αὐτοῦ παῖδα. Μίνως δ ἐπιλογισάμενος τὸν χρόνον τῆς ἀλγηδόνος τῶν αἰδοίων, καὶ ἐπιγνοὺς ὡς οὐκ ἔστιν ἐξ αὐτοῦ ὁ παῖς διὰ τὸ μὴ συγκοιμᾶσθαι, ἐξετάζων τὸ ἀκριβὲς ἐπέγνω ὅτι ἐκ τοῦ Ταύρου ἐστὶ τὸ γεννηθέν. ἀποκτεῖναι μὲν οὖν οὐκ ἔδοξεν αὐτῷ διὰ τὸ δοκεῖν ἀδελφὸν εἶναι τῶν παίδων· ἀποπέμπει δὲ αὐτὸν εἰς τὸ ὄρος ὅπως αὐξηθεὶς ὑπάρχῃ ἐν θεράποντος μοίρᾳ τοῖς ποιμέσιν44 Así pues, el Minotauro sería fruto de la unión de Pasífae con un compañero de Minos llamado Tauro y, aunque en este caso no especifique en dónde se encuentra el error interpretativo45, del texto se deduce que el mito se originó por la homonimia entre el animal y el bello joven con el que se acostó Pasífae, dando origen a la malinterpretación del nombre Μινώταυρος (cfr. infra § 4)46. Tal es, en efecto, el sentido de la “exégesis palefatea”, basada en la búsqueda de la verdad subyacente tras las manipulaciones que llevaron a cabo los poetas de unos hechos que para Paléfato sin duda existieron47. 43. Vid. LI CAUSI 2005; HAWES 2014, 55-59. 44. Palaeph. II (FESTA 1902, 6-7; trad. de TORRES GUERRA 2009, 25): Dicen que Minos, que padecía de sus partes, fue curado por Prócride, la nieta de Pandión, a cambio del cachorro de perro y la jabalina <con los que obsequió a> Céfalo. Por esta época hacía compañía a Minos un joven de gran belleza llamado Toro. Pasífae se enamoró de éste, lo convención para que acostaran juntos y engendró de él un hijo. Minos echó cuentas sobre el momento de la afección de sus partes, comprendió que no era posible que el niño fuera suyo porque no se habían acostado juntos e, indagando con precisión, cayó en la cuenta de que la criatura era de Toro. Así pues, al niño no le pareció oportuno matarlo porque pasaba por ser hermano de sus hijos; en su lugar lo envió a la montaña para que, cuando creciera, fuese su suerte ser criado de los pastores. 45. Diferentes clasificaciones de los “argumentos de error” empleados por Paléfato en ROQUET 1975, 35-39; STERN 1996, 18-21; SANZ MORALES 1999, 411-415; SANTONI 2000, 28-34; RAMELLI – LUCCHETTA 2004, 209-213; TRACHSEL 2005; DELATTRE 2013b, 129-131; HAWES 2014, 59-68; para la racionalización de los mitos de metamorfosis ALGANZA ROLDÁN 2012b. 46. Cf. DELATTRE 2013, 44-47. 47. Todo queda expuesto en la praefatio, construida sobre una serie de lugares comunes del discurso historiográfico, vid. SANTONI 1998-1999; ALGANZA ROLDÁN 2012b, 34-36; HAWES 2014, 39-48. Á. IBÁÑEZ CHACÓN – ADVLTER TAVRVS/NOTARIVS: A PROPÓSITO DE SCHOl... 38 Flor. Il., 26 (2015), pp. 23-43. zorro de Teumeso (Palaeph. 5), el toro de Europa (Palaeph. 15), las Hespérides y la serpiente guardiana (Palaeph. 18), las Harpías y los Boréadas (Palaeph. 22), el carnero de oro (Palaeph. 30), el epónimo de la raza de los fresnos (Palaeph. 35) o el cetáceo troyano (Palaeph. 36), que en realidad son todos hombres y mujeres homónimos; en otras ocasiones la interpretación errónea de lo que se contó produjo el mito a partir de hechos triviales, así ocurre con los Centauros, que en realidad son “lanceros de toros” (τοὺς ταύρους κατεκεντάννυσαν, Palaeph. 1), los Hecatonquiros, que proceden de una ciudad llamada Ἑκατογχειρία (Palaeph. 19), lo mismo que Gerión (Palaeph. 24) o Cerbero (Palaeph. 39) eran oriundos de “Tres-cabezas” (Τρικαρηνία), la Quimera era en realidad una sima homónima (Palaeph. 28), la Hidra era una plaza fuerte del rey Lerno defendida por cincuenta arqueros (Palaeph. 38) y Escila (Palaeph. 20) o los caballos de Pélope (Palaeph. 29) eran el nombre de sendas embarcaciones. En definitiva, creemos que el método palefateo se inserta plenamente en la doble vertiente que el mito admite en la historiográfica de su época: por un lado se humanizan los personajes heroicos y a la vez se “heroizan” los personajes históricos80, si bien la banalización de lo mítico conlleva, como hemos visto, la domesticación paulatina del monstro hasta convertirlo en un ser cotidiano. Cada texto reinterpreta el mito de acuerdo con los parámetros verosímiles de su contexto histórico, de modo que la sustitución de la materia mítica/increíble no produzca disonancias o interpretaciones más inverosímiles que las que se pretenden evitar, aunque esto no siempre ocurre. Referencias bibliográficas M. ALGANZA ROLDÁN, “La mitografía como género de la prosa helenística: cuestiones previas”, FlorIlib 17 (2006), 9-37. M. ALGANZA ROLDÁN, “Hecateo de Mileto: historiador y mitógrafo”, FlorIlib 23 (2012), 23-44. M. ALGANZA ROLDÁN, “En torno a las metamorfosis ‘increíbles’ de Paléfato”, en Mª.C. 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