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Don Raymundo de Texada y Doña Rosa Peralta : primera [-segunda] parte

Universidad de Granada

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DON DC <mn* 00 ¿ZU?£b '8l í C ¡ X JLoy el cla ín éso de la olado a ama su que la egión del i y con sus acen os hag no o io en quan as Ci hoy gobie na nues a 1 la m as pe eg ina 'his oi que en los anales se bal ni han esculpido 'en a las Imp en as cas ellan; En la 'Ciudad de Ti uxil ica , populosa y la ga donde el lucien e planel egis a oda su es ancii En es a pues esidía Don Ge ónimo Pe al a, gomando en el ina imon ó Doña Isabel de La a. Tu ie on de aques a uni una hija , cuya g acia Je dió el Cielo an cümp que en belleza a en aja ,03 i— , 5T ' o o )E TEXAD A RALTA. E. ecion y he iosu a, : lole en idia á Palas: : lechizo de quán os os la mi aban. Eamb e Doña Rosa; É o ciencia sob ada E sc e o que dixo, Eá osa enca nada E iñosa , y iene Juego E deshojada: E ue es a Seño a, E á e se ado nada Eince p ima e as. | pad e en su casa E ) he mano , de quien E aCiénda iaba, i lá gobe nase, | i piuma ex emada; E mUn enemigo = :iosa maña, E oso siemp e | pie dan las almas» Núm. 159. ¿Z'W£b&*£¡ '' i**X. - X V '-C^-i S i -'1 k -• •-• * 3 B & - * -...a» / 3 3,i | / j 11» M m DON HAT MUNDO DE TEX ADA, 1 DOÑA ROSA PERALTA. n i c PRIM ERA PARTE. _oy el cla ín esonan e de la olado a ama su que la egión del ien o, y co í sus acen os haga no o io en quan as Ciudades hoy gobie na nues a España, la m as pe eg ina 'his o ia que en los anales se halla, ni han esculpido'en a ge as las Imp en as cas ellanas. En la Ciudad de T uxillo, ica , populosa y la ga, donde el lucien e plane a egis a oda su es ancia. En es a pues esidía Don Ge ónimo Pe al a, gozando en el ma imonió á Doña Isabel de La a. Tu ie on de aques a unío una hija , cuya g acia le dió el Cielo an cumplida, que en belleza a en ajaba la disc eción y he mosu a, causándole en idia á Palas: e a el hechizo de quan os Caballe os la mi aban. Es su nomb e Doña Rosa; mas u o ciencia sob ada aquel disc e o que d:ixo, de que la osa enca nada nace he mosa , y iene luego á allece deshojada: como lo ue es a Seño a, llegando á e se ado nada ya de quince p ima e as. Tenia el pad e en su casa Un p imo he mano , de quien oda su hacienda iaba, pi a que lá gobe nase, po se su piuma ex emada; mas el común enemigo con a i iciosa maña, como deseoso siemp e de que se pie dan las almas, hizo que se enamo ase Don Lui. , que asi se llamaba, del bellísimo po en o de Doña R.osa , y con an a a ición , que no podía apaga su a dien e llama, y con es e pensamien o buscó ocasion , modo y axa pa a decla a su pena á so’as con es a Doma. O eciósele un iage á Don Ge ónim o, y pasa de T uxillo á Cádiz , donde un amigo le espe aba, que babia enido en la Flo a, y le aia unas ca as de un he mano que enia Gobe nado de una plaza. Pasó á e lo y se de u o en Cádiz cinco semanas; y asi que ió Don Luis la ocasión an á sus anchas.* quiso oba el hono , y gojsa de la agancia de la he mosa Dona Rosa, y un Domingo de mañana que acaso. Doña Isabel mad ugó con sus c iadas, «Secándose á Doña liosa en su lecho ecos ada, y po si su espeso iene,, dexó la casaenca gada en e an o á Don Luis; el qual las pue as ce adas, subió alia a iba , y llegóse con amo osas palab as! al lecho de Doña Rosa» que ya is iéndose es aba, y ha dicho: he m ana, sab ás, que mue o en a dien es llamas del incendio de mi amo , y que si me pagas con el uyo , se é siemp e u aman e ; mas si ae ag a ias he de iola de po ue za de u pecho la cons ancia: de g ado puedes hace lo, mi a que mi incendio pssa á iolencia , y es oy solo, y has de obedece o zada* Vil , ing a o , emen ido (le ha espondido al e ada Doña Rosa) cóm o, in ame, quie es u sang e mancha la? que i e Dios , que p ime o, mo i ás en la demanda, ó yo m o i é, illano, an es que eas log ada u p e ensión. Den Luis iéndola an a es ada, le pidió de que callase como an disc e a y sabia, un an loco a e imien o. Y no cayendo ea la i am a, lo dexa al silencio, y él con in ención muy dañada, luego que de su iage Don Ge ónimo llegaba, amó la mayo maldad que cupo en su il enganza, con un also es imonio que á Doña Rosa le an a, poniendo po ins umen o ■un Escla o de la casa. Hallando un dia ocasion, á Don Ge ónimo llama á solas, y le p opuso, que mien as al ó de casa, cogido había al Escla o con Doña Rosa en la sala y en su lecho qua o noches, y no cas igó la in amia, espe ando á que iniese, pa a que él la cas iga a. DON RAIMUNDO DE TEXADA. SEGUNDA PARTE. D e x a m o s á Doña Rosa en la in incada mon aña con el Capi án ilus e Don Raymundo de Texada, el qual se ol ió á la Quin a, y á o o dia de mañana salió con su Compañía, y en la Aldea mas ce cana pa a on, y Don Raymundo hizo que se celeb a an con os en ación sus bodas, y á Gib al a luego ma chan. Seis meses asis ió al si io, y á Z a a, que es pa ia amada de Don Raymundo , pasa on, po dexa ya e o mada su Compañía : i ie on gomando con paz sob ada las delicias de himeneo, como el mismo Dios lo manda. Dexemos á Don Raymundo con g an quie ud en su casa, y ol a hos á T uxülo, po e en qué es ado se hallan los pad es de Doña Rosa, au o es de su desg acia; y digo que el asesino, como engo decla adas, lle ó las señas , y oma los cien pesos sin a danza. Don Ge ónimo y su p imo en e los dos die on aza, que Doña Isabel supie a de si) hija la desg acia, la que con aques a psna i ía desconsolada: adonde la dexa emos, po que de p isa me llama o a segunda aición que se le mi a ce cana á Doña Rosa. Fue pues, que quando mas descuidada» mandó el Rey á Don R aym undo,. que su e cio le an a a, que se ap es aban las opa» con a el Impe io y Olanda, y po se homb e en eudido e a ue za que se halla a en la unción , y po se un'a an la ga jo nada, dispuso que se quedase Doña Rosa , y le dexaba mil pesos, po que con ellos se man u ie a en su casa, has a que die a la uel a, dexandole en su compaña el Neg o , que le asis ie a en odo quan o manda a; pa ióse aunque coo g an pena y mucho mas de la Dama. Pasados algunos dias, que no ue mucha dis ancia, que ido á su amo ausen e el N eg o, quando empezaba á a iza le el enemigo: . se enamo ó de su Ama, y una noche en el silencio, quando odos sosegaban, se a ojó den o del qua o, llegó al lecho, y con dañada in ención diese : Seño a, dexa el sueño; y asus ada despe ó despa o ida, y en e con usa y u bada ha dicho: quién en mi qua ó? Y él dice : sosiega y calla, ecibe dulces* ca icias del pecho que asi e ama; y cogiéndola en sus b azos», con e ibles amenazas quiso oba su deco o, y ella iendose acosada de aquel aido emen ido» de imp o isó se aco daba de un cuchillo que su esposo? de con inuo acos umb aba pone lo á la cabece a cada ea que se accsiaba^ m e ióla mano y hallólo, y como una leona b aba le ha dicho : pe o enemigo., paga u lasci a llama,, que asi mi hono asegu o, el e édiio , la hon a y ama de mi esposo y de mi dueño* pues que quisis e oba la* Es o dixo, y le i ó cinco ue es puñaladas po el es omago> y cae al suelo desde la cama; y eniéndolo po mue o* sa o muy p on a de un a ca un es ido de su esposo, de a ón se dis azaba,, y i (.cogiendo el dine o, o os y joyas p eciadas,, de Za a luego se ausen a. Vamos al Neg o que es aba mal he ido, y uel o en si,, las he idas, ap e adas* pa a un hospi al se ue, pa a que alii la cu a an. En b e e iempo sanó, y á donde su amo es aba se ue, y le ha dicho : Seño , buena anda u hon a y ama; aición en u casa, ha habido, es as, son señales cla as. Un Caballe o (qué pena!) den o-de u misma, casa, me las. dió con osadía- una noche , que á campaña.] le saqué, desa iado,, po que e con a ogancia p o ana de Doña Rosa su candidez y agancia* y dexandome po mue o1 log ó oda- su espe anza* iolen ando ues o lecho;, mas mi o una ue an a* que en un hospi al cu ado*, cob é salud: es o pasa, y solo á a isa e engo*, pa a que omes, enganza- - de u c édi o * que-es jus o. Don Raymundo se desmaya al o i ales sazones,, quedando como- sin habla* Y ha dicho-1 algame el- Cielo! no es posible me pe suada á> c ee que Doña Rosa haya hecho al in amia. Valgame* Dios * si se á aición que es e in áme haga! mas me ha pues o en1 con usion las he idas que decla a se dadas po ’el aido : aqai mi juicio desmaya. Es o es cie o , no lo dudo» po que muge y cons ancia» dixo bien aquel que dixo, con di icul ad se halla. Vi e Dios, que si ha al ado al d-.co o, he de ma a la! Dexemos á Don Raymundo en con usion an es aña, po ol e á Doña Rosa, que andu o algunas jo nadas llegp» 4 Falencia á ocasion, que dexamlose su casa sus pad es habían, enido de T uxillo á hace mo ada; á es a; Ciudad;: cie o dia que. po la calle pasaba, ió á su. pad een una pue a,, quedóse, como, admi ada^ hizo- pesquisas ,, y: supo» l ia en la, misma: casa. á un ba a illo ,, y ocó.' el-, es ido que. lle aba' po o o de paño pa do,, y de pa dillo se andaba, paseando la Ciudad: do miá; ea uaa Posada- ó Mesón , a cuyo iempo- po con eniencia la plazas y el exe cicio de se mozo> de paja y cebada; om a» pa es a , en en e.; de sus pad es-la posada:: con; ell#s se comunica encubie a y dis azada.. V á. Don Hay mundo ol iendo^ que acele ó- su jo nada, huso. ansi a en Palencia, y en. el mismo. Mesón pa a con,! o os es compañe os,, y el Escla o en su compaña. í>a¡io And és (que asi se puso)) pa a me e , en las quad as los. caballos „ y conoce al dueño que an o ama, Disimuló, quan o pudó, iuo al Escla o , y quedaba con usa * iéndolo i o* y en e si dixa: no es mala la ocasioa pa a enga me* es e na a m ado o a ma añas aición es es a sin du.ia, y aquí me he de e engada del Neg o y. de Don Luis, pues es ando sosegada la gen e en el p ime sueño, con mi¡ esposo decla ada, le da é, sa is acción > de odo; lo que m epasa. Fue á p e eni . caballos, y á me e los en las quad as; dixo Don Raymundo en onces: m ozo, cie o que me holga a, que á es e'«aballo que- aigo, le buscá as una. casa, en donde es u ie a solo, que yo e o ezco la- paga. Ñ a al a á ,, dixo en onces; pa ió; olando, á, la:, casa; de sus-pad es-, donde ácil solici ó- la- posada, de su esposo y del caballo.- "Sol ióse, com a una- bala,, dice amos , Seño mio„ que. he hallado buena- posada pa a< su: me ced ambién;; conque jun ó en dos palab as pad e.,, mad e , esposo y; sueg os con una indus ia muy; a a; ella-acomodó el cabalo, - y luego al mesón se pasa. Llegada que ue' la. noche», y la, cena ad e ezada cena on con egocijo, y á Don Raymundo egalan con la:os en ación debida,* como á pe sona an- al a*. Llegó And és en ocasioa que las mesas se le an an* hizo el pad e se sen ase-, diciendo : pues nada al a, siao que AndFes nos aleg e* supues o que iene g acia. Rogosel» Don Rayinundo, y And és si¡¡ esis i nada, dicei Seño Capi ao, es mi elocuencia algo bas a, y pues o que es amos solos y al pa ece nadie al a, eepan us edes, Seño es, que en una Ciudad de España esidía un Caballe o de sang e cali icada, gozando en es echo lazo, como la iglesia lo manda, en la é de ma imonio una muy pulida Dama: u ie on de aques a unión «na hija muy biza a; que e a he mosa me dixe on, p incipio de su desg acia. Llegando á los quin e ab iles se ido galan eada de un su pa ien e, y po se aido , no pudo goza la, el qual pa a su desqui e un es imonió le an a, diciendo á su pad e, que con un Escla o de casa Manchado había su sang e, y po laba es a mancha, sin mas a e iguación su pad e se la en egaba á un asesino, á. un mal homb e, de es os que la ida pasan, sin ningún emo de Dios haciendo mue es pagadas. Y en coai paña del Escla o la e i ó una mon aña, y es ando pa a ma a los, un Capi an que pasaba po el camino á es e iempo, oyó g i os de la Dama, y en ándose po el mon e, po el alo de su es^aJ* les pudo lib a la ida Escla o y á la Dama, y po sabe que e a noble, coa ella se desposaba. Y po ene una auseaci* el Capi an algo la ga, cosa que le con enia, el il Escla o in en aba hace aición á su amo, mas lle ó en b e e la pagi de la Dama , pues le dió qua o ó cinco puñaladas; y po ene lo po mue o, de a ón se dis azaba, y en busca de su ma ido andu o ie as es añas; y no eniendo no icias de p enda que an o amaba, en un mesón se acomoda, si iendo á los que allí pa an» Con usos su pad e y mad e de la his o ia se quedaban, y ella iéndolos llo osos, ha dicho: e dades algan, yo so y, pad es, Doña Rosa, mad e , ues a peña acaba, aquí es á aí amado esposo, y unos á o os se ab azan. Don Luis y el Neg o con ic os econocie on su in amia, y como buen caballe o Don Raymundo de Texada les pe donó sus deli os, pe o con la ci cuns ancia que saliesen des e ados^ pa a siemp e de la España*. Asi sucedió y aho a pido pe dón de las al as. Con Ucencia : En Có doba , en la Imp en a de D. Ra ael Ga cía Rod íguez Calie de la Lib e ía. Valgame Dios (db o es onces. Docj Ge ónimo) es o pasa? Si Seño (le espondió) es a es e idencia cla a, lo qual po sa is ace me j . le hice una noche- la .gua dia, bas a que lo i sali ... ;- á eso de ompe el al a: con sang e pide el cas igo» pues que se mi a manchada la nobleza de la nues a, y mas si queda es ampada de ese bo on e iópe su p opio se (ó qué abia í) M ue an, sin que a en u emos; el pelig o en la a danza; pues po no se descubie os* puede se de que se ayaa po el emo del cas igo á o a Ciudad e i ada;, y si acaso lo egecu an, ienen de oba la casa* Mas Don. Ge ónimo en onces; sin a e igua mas nada» inducido del aido , buscó con sigilo y maña á un asesino , y lle ólo, con g an sec e o á su casa^. diciendole: amigo aquí eneis cien pesos en pla a, solo po hace dos mue es^ y él d ice: Seño ,. la aza oe da éis, ambién el si io donde pueda egecu a las». Pues en iéndome sali eon mi amilia de casa (¡Don Ge ónimo esponde) puedes segui mis pisadas. Mandó luego á Doña Rosa se ponga odas sus galas, po que se han de i á holga de alli á una Aldea ce cana po espacio de ocho dias. Ha inocen e desdichada, si el mal designio supie as, nunca e is ie as galas! Dixo al Escla o, ambién end ás en nues a compaña» Y Don Ge ónimo oma un caballo, y á las ancas á Doña Rosa , y salie on de la Ciudad co a es ancia,, y apeandose, cogió al Neg o y lo mania a: y á 1.a cola del caballo lo a ó , y después decla a el suceso al asesino y en seguida le señala lo que ae á que asegu e a las mue es egecu adas. Camina on la go echo has a el pie de a mon aña, y pa ando , le en egó al asesino la Dama» y Don Ge onimo uel e muy igilan e á su casa, y á Doña Isabel le ha dicho, como su hija quedaba holgándose en una Aldea con o as disc e as Damas-, y el Neg o quedó á se i le en lo que ella le manda a, y a si no adqui ió sospecha su Mad e de lo que pasa. Vol amos á Doña Rosa, pa a e en lo que pa a: pues luego que el asesino quedó solo en la mon aña, se me ió po la espesu a de pinos, obles y hayas, en ina incul a maleza, que e a muy acomodada pa a qui a les las idas á los que es aban sin causa: a ó al Neg o á un du o onco-, dándole pa e á la Dama de odo lo e e ido, la qual con ayes poblaba la espesu a de aquél'mon e, mas Dios que no desampa a' á nadie ,, e i es a Ocasión di é de como pasaba po un camino eal, on ecino á la mon ana, que igno aba el asesino, Don Raymundo de Texada» que es Capi án de^cábaUos, y su Compañía pasa al campo de "Gib al a , po que su Rey se lo manda, y po cie o incon enien e habían hecho posada en el Ca men de una Quin a, que bien ce ca de allí-es aba y á los dolo osos ayes que daba4a is e Dama, .a endie on-, y mandó, p e engan odos las a mas; y en ándole po el mon e, llega on al si io y-hallan el lamen able suceso, y á Doña Rosa ama ada ú un oble pa a i a le, y luego el Capi an manda, que aquel homb e se ape ciba, po que decla e la causa de aquel /suceso , y desai en los que ama ados es aban. EgecLi óse el manda o, y el asesino decla a al Capi an Don Raymundo qua i o has a aqui se ela a, sin al a ¡pun ó «i coma; Con licencia : Un Có doba , en y que él solo in e esaba cien pesos, que le ó ecie o* •po las dos mue es en paga. Mandó luego el Capi an á un Capellán que lle aba, qué le hablase % Dona Rosá? y luego po sus palab as supo que es aba 'inocen e de lo que se le impu aba, Decla óle á oces, y él le espondió , ’bás' á , bas a. Di u , qué señas pidie on pa a que e den la paga? El asesino esponde }es as -siguien es palab as: Seño , la lengua de Rosa ae manda on la lle a a, y del Neg o las e güenzas. Dice el Capi án: pues anda, no e de engas un pun o, :que en el pie de aquella halla en e a on un T ompe a, •que mu ió aques a mañana» descub e la sepul u a, y los geni ales saca, y de un ca ne o que lle ó de mi caballo á las ancas le saCa éííios la lengua, ;y ambién puedes lle a la pa a oma el dine o, que yo me lle o es a Dama pa a casa me con ella, pues o que líb e se halla de es e also es imonio, y el Neg o a ^en mi compaña: solo e Enca go el sec e o, po que no se sepa nada. Y en o a segunda pa e di é lo que en es a al a. la Imp en a de Don Ra ael Ga cía Rod íguez, Calle de la Lib e ía.