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El proyecto municipal del Ecomuseo del Río Caicena (Almedinilla-Córdoba): Patrimonio y desarrollo local desde el mundo rural

Muñiz Jaén, Ignacio

Abstract

Almedinilla es una localidad de 2.500 habitantes situada al Sureste de la provincia de Córdoba, en el vértice común que forma ésta con las de Jaén y Granada (entre Priego de Córdoba y Alcalá la Real), formando parte de la Mancomunidad de Municipios de las Sierras Subbéticas Cordobesas. Desde 1994 el Ayuntamiento de la localidad (con el apoyo de varias asociaciones vecinales) viene desarrollando el proyecto denominado El Ecomuseo del Río Caicena, proyecto de desarrollo local y de carácter territorial que parte del patrimonio histórico y natural del municipio, concretándose desde 1997 en diferentes núcleos museísticos, yacimientos arqueológicos visitables, rutas senderistas, y un conjunto de actividades educativas, de catalogación, conservación, investigación, difusión y con proyección turística.

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Patrimonio y Desarrollo. Experiencias El proyecto municipal del Ecomuseo del Río Caicena (Almedinilla-Córdoba): Patrimonio y desarrollo local desde el mundo rural. The municipal project of Río Caicena´s Ecomuseum (Almedinilla-Cordoba): Heritage and local development from rural areas Ignacio Muñiz Jaén Director del Ecomuseo del Río Caicena. Resumen Almedinilla es una localidad de 2.500 habitantes situada al Sureste de la provincia de Córdoba, en el vértice común que forma ésta con las de Jaén y Granada (entre Priego de Córdoba y Alcalá la Real), formando parte de la Mancomunidad de Municipios de las Sierras Subbéticas Cordobesas. Desde 1994 el Ayuntamiento de la localidad (con el apoyo de varias asociaciones vecinales) viene desarrollando el proyecto denominado El Ecomuseo del Río Caicena, proyecto de desarrollo local y de carácter territorial que parte del patrimonio histórico y natural del municipio, concretándose desde 1997 en diferentes núcleos museísticos, yacimientos arqueológicos visitables, rutas senderistas, y un conjunto de actividades educativas, de catalogación, conservación, investigación, difusión y con proyección turística. Palabras clave: Ecomuseos. Museos municipales. Museología. Territorio. Patrimonio Cultural y Natural. Difusión del Patrimonio. Desarrollo local. Turismo. Ecomuseo del Río Caicena. Almedinilla. Córdoba (provincia) Abstract Almedinilla is a 2500 inhabitants locality situated in the southeast of Cordoba province, in the junction formed by the limits of Cordoba, Jaen and Granada territories (between Priego de Córdoba and Alcalá la Real). It belongs to the Mancomunidad de Municipios de las Sierras Subbéticas Cordobesas. From 1994 the local government and many neighbourhood associations are developing the Rio Caicena Ecomuseum, a project of local development and territorial character. The Ecomuseum and their activities have the natural and cultural heritage as its basis and in 1997 started to manage and interpretate it with several cultural places and structures such as museums, visitable archaeological areas, pedestrian routes and other actions of protection and diffusion of heritage, being among them educative programmes, conservation interventions, cataloguing and research of heritage and the tourism projection of the Ecomuseum. Keywords: Ecomuseum. Local museums. Museology. Territory. Cultural and Natural Heritage. Diffusion of Heritage. Local development. Tourism. Ecomuseo del Río Caicena. Almedinilla. Córdoba (province) e-rph diciembre 2007 | revista semestral 2 Ignacio Muñiz Jaén Licenciado en Geografía e Historia (especialidad Prehistoria y Arqueología) 1986-1991. Universidad Complutense de Madrid, con la calificación final de notable alto. Máster en gestión de turismo ambiental: ecoturismo y turismo en espacios naturales.: estudios de postgrado con titulación de la Universidad Politécnica de Madrid y 21 créditos. Montaje del museo histórico de Almedinilla y director del proyecto de ecomuseo. Elabora el inventario de yacimientos arqueológicos de la provincia de córdoba (19961997): en trabajo específico de la consejería de Cultura y Medio Ambiente de la Junta de Andalucía. Dirige la intervención arqueológica en la villa romana de El Ruedo, 2003-2004 y coordina los trabajos de “puesta en valor” de la Consejería de Cultura. Codirector de la excavación arqueológica en el poblado ibérico del cerro de la cruz y coordinador de los trabajos de puesta en valor, 2006-2007. Coordina el curso formativo e impartición de módulos (Museología y Museografía / ecoturismo y turismo cultural) dentro del curso gestor en patrimonio arqueológico: Diputación de Córdoba / Inem (400 horas), 1999-2000. Organizador de las I, II, III jornadas interdisciplinares sobre el sueño y los sueños, en Almedinilla (córdoba), 1999, 2002, 2005. Ponente en cursos y seminarios: I, II, III Jornadas sobre museos locales en la provincia de Córdoba; III jornadas europeas de patrimonio; jornadas de estudio y participación social en la conservación de la sierra de Albayate.; curso sobre vigilancia y protección del patrimonio histórico; patrimonio y política municipal; jornadas de patrimonio y difusión; máster de museología de la Universidad de Granada, máster de gestión cultural de la Universidad de Sevilla, cursos del Centia (centro de turismo de interior de Andalucía). Publicaciones * 2002: “El Ecomuseo del Río Caicena en Almedinilla-Córdoba:un proyecto de desarrollo social, cultural y económico desde el patrimonio histórico y natural”. Actas de las VI Jornadas Andaluzas de Difusión del Patrimonio Histórico.Junta de Andalucía. Sevilla: 295-319. * “De la gammagrafía al álbum de bodas: La escultura romana del dios del sueño, Somnus. Museo Histórico de Almedinilla-Córdoba”. MUSA, 2.Instituciones de Patrimonio Histórico de Andalucía-Junta de Andalucía. Sevilla: 136-141. * “El Ecomuseo del Río Caicena en Almedinilla”. Boletín del Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico. PH, 42. Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico-Junta de Andalucía. Sevilla: 101-103. * 2000: “La necrópolis tardorromana y de época visigoda de El Ruedo (AlmedinillaContacta con el autor: [email protected] e-rph patrimonio y desarrollo | experiencias | Ignacio Muñiz Jaén 3 1. ¿Qué son los ecomuseos?: territorio y patrimonio El Ecomuseo del Río Caicena es una experiencia que se puede enmarcar en la corriente de la llamada Nueva Museología, surgida en los años 70 como alternativa a la museología tradicional (sectorizada y academicista). Los museos tradicionales, con su paradigma en los estáticos museos nacionales y provinciales (al menos hasta las recientes renovaciones de muchos de ellos), se convierten en almacenes de "tesoros", retahíla de objetos catalogados, que reproduce el coleccionismo privado, a los que se acude a venerar piezas que no se comprenden del todo, sin aplicar una museología como ciencia, al menos explícitamente, y propiciando de forma encubierta el elitismo (museos para entendidos), el centralismo (museos nacionales y provinciales), el coleccionismo (coleccionismo de Estado), el furtivismo (lo importante es la pieza, no el contexto de la misma), y la pasividad del espectador (MUÑIZ,1990). Esta visión tradicional está íntimamente ligada al escaso avance epistemológico de las disciplinas relacionadas con el patrimonio. Así, en el caso de los museos históricos y arqueológicos (abrumadora mayoría en el caso cordobés), se aplica una visión científica positivista donde “los conceptos de incidencia social, bienes de dominio público, higiene y seguridad en el trabajo, conservación del sitio excavado etc., no entraban en nuestra categoría de preocupaciones porque ni por formación ni por dedicación conocíamos la existencia del propio Patrimonio Arqueológico” (QUEROL y MARTÍNEZ: 1996: p. 38). La nueva corriente museológica insistió en la visión interrelacionada del patrimonio (ya en la Convención sobre la Protección del Patrimonio Mundial, Cultural y Natural adoptada en 1972 por la UNESCO se eliminó la separación entre patrimonio histórico y natural, conscientes de su íntima influencia); la apertura de los museos a la sociedad (superando la actitud de mero conservacionismo físico de los objetos), ya no es sólo el objeto sino todo lo que le conforma en sus componentes ambientales, ideológicos, económicos, sociales, artísticos, técnicos...; la preocupación por los aspectos didácticos (incidiendo en los principios de interpretación del patrimonio); una búsqueda de rentabilidad social (museos como motores de desarrollo); y una valoración de la museología como ciencia que planifica partiendo de presupuestos teóricos: la ciencia que estudia la relación entre individuo-patrimonio y sociedad, con un enfoque global de los problemas de un museo (científicos, económicos, administrativos y sociales). Desde los conceptos de la Nueva Museología aparecen multitud de experiencias novedosas como los Parques Arqueológicos, Parques de Recreaciones Etnográficas, Arqueodromos, los llamados museos escolares y comunitarios, los de barrio y vecinales (donde la población participa como integrante de un barrio, con sus fiestas, arte popular, debates sobre problemas), o los Ecomodelos como el de Hindelang en Alemania (donde se trabaja conjuntamente entre el Bund Naturschtz, importante asociación alemana de protección naturaleza, municipios y cooperativas agrícolas para la potenciación del patrimonio histórico-natural y la agricultura ecológica). Pero será con las experiencias de los parques de la isla de Ouessant y en la Gran Landa, el museo del hombre y la industria de Le Creusot-Montceau-Les Mines, el proyecto de ecomuseo de Boussaada en Argelia, o el Centro Regional de Interpretación de la altaBeauce en Quebec...., cuando se interrelacione el patrimonio con el territorio de manera más directa, experiencias que irán catalizándose en el I Taller Internacional de e-rph diciembre 2007 | revista semestral 4 Ecomuseos y Nuevas Museologías desarrollado en Quebec en 1984 y, un año después, en la creación del MINOM en Lisboa (Movimiento Internacional para la Nueva Museología). Son así los ecomuseos las propuestas museológicas que mejor han interrelacionado Territorio-Población-Patrimonio histórico, ecomuseos definidos por Riviere como "Un espejo donde la población se contempla para reconocerse, donde busca una explicación del territorio en el que está enraizada y en el que se sucedieron todos los pueblos que la precedieron en la continuidad o discontinuidad de las generaciones. Un espejo que la población ofrece a sus huéspedes para hacerse entender mejor, en el respeto de su trabajo, de sus formas de comportamiento y de su identidad" (RIVIERE, 1985), situándose habitualmente en zonas deprimidas económicamente (principalmente en zonas rurales, aunque también existen experiencias en barrios urbanos, o en relación a actividades artesanales o industriales). La cultura territorial es el patrimonio a la vez más básico y complejo de una sociedad, donde se dan cita las respuestas primarias de cualquier comunidad a los recursos que encuentra en su propio espacio vital, y donde se acumulan experiencias erradas y exitosas que terminan por crear los productos más complejos: los paisajes. De esta manera, en los ecomuseos el término “eco” no hace mención exclusivamente a las cuestiones medioambientales sino que hace referencia a su etimología: OIKOS, es decir hogar, en el sentido de todo aquello que nos conforma (historia, tradiciones, modelos de comportamiento, formas de trabajar y relacionarse...), que han conformado esos paisajes. En los ecomuseos se pueden desarrollar, más o menos, los aspectos comunes que existen entre ellos: - Búsqueda del desarrollo de la comunidad donde se implantan: desarrollo entendido equilibradamente, sostenible, en relación con sus recursos naturales y culturales, centrados en la interpretación del presente y su transformación a partir del pasado, más que a la exaltación de ese pasado. - Su objeto de estudio es la relación existente entre un territorio y la comunidad que lo ocupa, de donde nace el sentido de identidad. Es por ello un museo del espacio y del tiempo donde el Patrimonio se entiende en sentido amplio e interrelacionado. - La planificación y la interdisciplinareidad son otros aspectos básicos de un buen ecomuseo. - El desarrollo del ecomuseo, y donde se encuentran las mayores diferencias entre ellos, viene del grado de participación de la comunidad (en la concepción, funcionamiento y gestión), y de los visitantes (en el funcionamiento y evaluación). Existen multitud de ecomuseos que se podrían tomar como ejemplo, centrados en localidades rurales y su territorio, actividades agrícolas o industriales, barrios de ciudades..., aunque quizás los ecomuseos que mejor funcionan, y que tenemos más cercanos, sean los portugueses: el de Seixal que engloba la forma de vida y funcionamiento de los astilleros navales y todo lo relacionado con la mar (molinos de agua, barcos tradicionales, pesca , tráfico...); el de Alcochete muestra las actividades e-rph patrimonio y desarrollo | experiencias | Ignacio Muñiz Jaén 5 económicas tradicionales de la región (hornos de pan, de cal, cerámica, molinos de viento...); o el de Monte Redondo, que es paradigmático con su comité de profesionales y población (trabajando conjuntamente en estudios, restauraciones, ofreciendo apoyo logístico a la Universidad y publicando trabajos) a partir de una sede central que aloja exposiciones permanentes y departamentos auxiliares responsables del acopio, restauración, documentación etc. (NABAIS, 1985). En España son muy excepcionales estos tipos de proyectos, aunque existen algunos ejemplos que podrían incluirse en esta línea: el parque etnográfico del Río Arnoia en Allariz (Orense) (SIERRA, 1995); o el Ecomuseo de Les Valls D´Aneu en la comarca pirenaica leridana del Pallars Sobria (ABELLÁ, 1995). En Andalucía también son muy escasos los proyectos de desarrollo territoriales que partan del patrimonio histórico-natural y se constituyan como motores de participación ciudadana. El parque de Miraflores en Sevilla resulta una experiencia vecinal de lo más interesante (CARMONA, 1996), así como (a otro nivel) el Parque Minero de la Comarca de Riotinto en Huelva (MANTECÓN, 1996). 2. Museos de ayer y hoy Los museos españoles (en términos generales) están lejos de imprimir una dimensión social y política en su discurso, y en cuanto al “carácter infraestructural” su situación no difiere mucho del análisis que hiciera hace más de 20 años Arandilla Navajo: los presupuestos son insuficientes, el personal es reducido, los fondos se conservan mal, los edificios no se cuidan, y falta una planificación racional (ARANDILLA, 1977). Bien es verdad que en los últimos años han existido incrementos presupuestarios y se han desarrollado proyectos didácticos, aunque considero que de manera insuficiente, si exceptuamos los grandes museos de ciencia o arte contemporáneo. Aún así, los discursos museológicos de estos grandes museos, con un aparato museográfico deslumbrante, no dejan de mantener el esquema de la museología tradicional, pudiendo hacer nuestra la afirmación que señala que “malgré ces violentes secousses et ces tentatives de restructuration, ce musée nouveau n´est probablement qu´une nouvelle figure de l´ancien. Come le Capitalisme s´est travesti et engagé dans des concessions pour subsister, le musée a multiplié les tentatives d´adaptation” (DELOCHE, 1989: p. 31). Sí ha existido por el contrario una gran evolución en la museología local, uno de los aspectos en los que insistió la Nueva Museología, y para el caso andaluz este avance se ha materializado en un total de 75 museos inscritos en el Registro Andaluz de Museos (en 2003), a los que hay que añadir los que desde esa fecha se vienen incorporando al Registro (o están a la espera de hacerlo) o aquéllos que se encuentran en proyecto o en fase de finalización, acercándose a un número que ronda la centena, y destacando con diferencia la provincia de Córdoba (sólo parangonable con Cataluña o el Levante) con 35 museos (28 municipales y 7 vinculados a fundaciones o a la iniciativa exclusivamente privada). Museos municipales que han surgido en gran medida por el impulso de la sociedad civil y el apoyo decidido de los ayuntamientos respectivos, y que se han ido consolidando gracias al marco legislativo andaluz, al apoyo y flexibilidad de la Consejería de Cultura, e-rph diciembre 2007 | revista semestral 6 y a una financiación en su montaje que va desde los fondos europeos, pasando por el INEM, Consejería de Turismo, Diputaciones y los propios presupuestos municipales (MUÑIZ, 2006). La valoración que hacemos de los museos municipales es en general positiva, aunque sólo sea por haber propiciado una mayor concienciación de la población en relación a su patrimonio arqueológico; por haberse constituido como referencia local de salvaguarda de ese patrimonio, integrándose en las propuestas didácticas de los centros educativos de cada localidad; por convertirse en receptores de unos bienes muebles que hubieran quedado dispersos o perdidos de no existir estas instituciones; por descongestionar los fondos de los museos provinciales; por acercar el patrimonio local al territorio que lo generó; y por impulsar la mejora del propio museo, una vez creado, y su inclusión en diferentes redes. Aunque es cierto que muchos de estos museos municipales han quedado estancados, anclados en una museología tradicional muy poco didáctica, con presupuestos mínimos, sin personal contratado, sin una dirección profesional, sin actividades de investigación, sin ni siquiera un horario de apertura estable. De hecho, de los 38 museos municipales arqueológicos inscritos en el Registro Andaluz de Museos sólo 12 poseen un personal con cierta estabilidad y dedicado a tiempo completo a desarrollar todas las facetas museológicas. En este sentido la nueva figura de Colecciones Museográficas que incorpora la nueva Ley de Museos puede dar solución a estos casos, propiciando que se impulsen desde los ayuntamientos respectivos para no tener que perder el título de museo. En cuanto a la visión amplia e interrelacionada del patrimonio que deben tener los museos, la interdisciplinariedad en su tratamiento, el carácter territorial del patrimonio, su inclusión en políticas de desarrollo sostenible, o el desarrollo de los aspectos didácticos y pedagógicos, fueron líneas ya marcadas por la Consejería de Cultura, dentro de la visión de la Nueva Museología, en el documento que en 1996 vio la luz: Bases para una Carta sobre Patrimonio y Desarrollo en Andalucía. (VVAA, 1996), y que refuerza la nueva Ley de Museos de Andalucía (ampliando del concepto de museo -art. 3-, incorporando la necesidad de un planteamiento didáctico, y la extensión a todos los bienes muebles e inmuebles, culturales o naturales). También en la nueva Ley de Patrimonio de Andalucía se hace referencia al territorio a través de figuras como Zona Cultural y Parque Cultural, si bien en el último caso (de carácter más comarcal) existe el peligro que desde posicionamientos “centralistas” se pase por encima de los municipios, o se fuercen alianzas virtuales. En este sentido, e independientemente de las necesarias colaboraciones, redes, coordinaciones... no tenemos dudas al afirmar que son los ayuntamientos los que mejor y más eficazmente pueden gestionar su propio patrimonio, al ser conocedores del mismo, estar imbricados en el propio territorio, y hallarse más cercanos como institución a los ciudadanos. Por ejemplo, y como se afirma para los yacimientos arqueológicos “... la vida o muerte de numerosos yacimientos dependen del cuidado que se propicie desde su entorno más inmediato que es claramente el municipal” (FERNÁNDEZ, cit en QUEROL, MARTÍNEZ, 1996: p. 200). Por ese motivo aquellos ayuntamientos que cogen las riendas de sus competencias y responsabilidades necesitan más si cabe de una financiación adecuada que aún hoy no se e-rph patrimonio y desarrollo | experiencias | Ignacio Muñiz Jaén 7 da en España, al contrario de nuestra vecina Portugal donde “todavía hoy los municipios tienen un poder político, de intervención y principalmente económico que no se da en España, donde los municipios se ven eclipsados por el enorme poder, sobre todo económico, de las comunidades autónomas” (TORRES, 1994: p. 15). 3. El Ecomuseo del Río Caicena: orígenes y desarrollo El Ecomuseo del Río Caicena es el motor que mueve y enlazará las distintas actuaciones territoriales municipales del ayuntamiento de Almedinilla, siguiendo un esquema de desarrollo local equilibrado y acorde con el patrimonio histórico y natural del municipio (pero en constante debate dialéctico y crítico). [Ilustración 1] Ilustración 1. Panorámica de Almedinilla. Nació en 1994 con un inventario de recursos, diagnóstico de los mismos, y planes parciales de actuación, después de una lucha vecinal (encauzada a través de la Asociación Amigos de Waska) para conservar y proteger los importantes yacimientos arqueológicos (motores del resto del proyecto) abandonados tras su excavación parcial. Tras unos años con actividades de denuncia, concienciación, formación y difusión (que partió de una Exposición Permanente de Arqueología) se fue concretando en diferentes núcleos museísticos y propuestas a partir de 1997 (MUÑIZ, 2002). En este proyecto el hilo conductor del discurso lo establece el río Caicena, que explica al habitante y visitante lo que encontró y encuentra en su transcurrir: el bosque de ribera que forma el propio río y sus paisajes de cascadas y huertas tradicionales, la Sierra de Albayate (Complejo Serrano de Interés Ambiental), las industrias que movió su fuerza (molinos harineros y aceiteros), el urbanismo serrano, los propios yacimientos arqueológicos que se levantan a sus pies (entre ellos el poblado ibérico de El Cerro de la Cruz y la villa romana de El Ruedo), así como las tradiciones, saberes, sabores y valores de un mundo rural frágil, cambiante y en peligro (MUÑIZ, 2000 ). Desde nuestros planteamientos nos gusta hablar de memoria entendida como aquello que rememoramos del pasado, creemos sobre el presente y esperamos del futuro, conectando presente-pasado-futuro (porque en el hecho de recordar estos tiempos también se mezclan). Esa conexión constante es la que nos interesa mostrar en el Ecomuseo desde la visión crítica del Pasado y desde un análisis transformador del e-rph diciembre 2007 | revista semestral 8 presente. En esta línea, desde el Ecomuseo (a través de las actividades de investigación, montajes museográficos, actividades de dinamización, jornadas y encuentros, y la concurrencia de diferentes asociaciones) se pretende abrir un debate continuo y crítico sobre temas que hemos considerado fundamentales: las dependencias del campesinado (pasadas y presentes) en el marco de una globalización económica y cultural; los procesos de colonización (pasados y presentes); la interacción humana con el medioambiente (pasada y presente), con la agricultura ecológica como referencia; y la diversidad como concepto medioambiental, cultural y económico que genera riqueza en un territorio. Una serie de núcleos museísticos se esparcen por el término municipal explicando el territorio y dinamizando a la población: Molino y Sala de los Cereales, Centro de Recepción y de Exposiciones [Ilustración 2] (con una exposición estable sobre la Vía Augusta), Biblioteca y Alojamiento para Investigadores, Taller de Restauración y Almacén, Museo de la Historia de los Movimientos Campesinos, yacimientos arqueológicos de El Cerro de la Cruz (ibérico) y villa romana de El Ruedo (ambos visitables y declarados Bien de Interés Cultural) [Ilustración 3] [Ilustración 4], Rutas Senderistas, y la Sala de Conferencias, Talleres y Exposiciones Temporales (que ha albergado diferentes exposiciones de creación propia sobre la inmigración y la emigración, la medicina en la Antigüedad, la agricultura en época iberorromana, la Guerra Civil en Almedinilla... con itinerancias por otras localidades). Ilustración 2. Centro de recepción. e-rph patrimonio y desarrollo | experiencias | Ignacio Muñiz Jaén 9 Ilustración 3. Poblado ibérico. Ilustración 4. Villa romana. El edificio principal lo constituye el Museo Histórico [Ilustración 5], lugar desde donde se parte a reconocer el territorio, situado en el entorno natural de Fuente Ribera, que resume la relación de los vecinos con el río Caicena (ya que el edificio fue molino de harina y aceite movido por la fuerza del río; de este lugar se nutre el río con diferentes manantiales; parten de aquí las acequias que a ambos márgenes riegan las huertas del Caicena; aquí se situaban los antiguos lavaderos y diferentes minas de agua).