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Posibilidades didácticas y de investigación sobre mitos en el cine (excepción hecha del género 'peplum' y las adaptaciones literarias)

Tovar Paz, Francisco Javier

Abstract

Una primera aproximación a la presencia de la Mitología Grecolatina en las películas (al margen del género del "péplum" y las versiones de leyendas griegas y romanas) ha de tener en cuenta tres posibilidades de aparición: -en forma de "realia", -en forma de "respuesta arquetípica o modulación literaria", y -en forma de "anécdotas singulares". De cualquier manera, se hacen precisas algunas explicaciones a este respecto. Así, si se entienden los "realia" como lo empíricamente delimitable o "tangible", es obvio que la aparición de dioses y héroes -seres inexistentes- en un arte como el del cine -intangible a su vez, pues se trata de mero reflejo, de una proyección-, y a propósito de un tema de índole legendario y religioso (o, en otras palabras, un "mito") , no sería posible ni aceptable la aproximación desde la perspectiva de los "realia.

Full text

Posibilidades didác icas y de in es igación sob e mi os en el cine (excepción hecha del géne o del “péplum” y las adap aciones li e a ias) FRANCISCO JAVIER TOVAR PAZ UNIVERSIDAD DE EXTREMADURA 1.-In oducción: P esencias del mi o en las películas Una p ime a ap oximación a la p esencia de la Mi ología G ecola ina en las películas (al ma gen del géne o del “péplum” y las e siones de leyendas g iegas y omanas1) ha de ene en cuen a es posibilidades de apa ición: -en o ma de “ ealia”, -en o ma de “ espues a a que ípica o modulación li e a ia”, y -en o ma de “anécdo as singula es”. De cualquie mane a, se hacen p ecisas algunas explicaciones a es e espec o. Así, si se en ienden los “ ealia” como lo empí icamen e delimi able o “ angible”, es ob io que la apa ición de dioses y hé oes –se es inexis en es- en un a e como el del cine –in angible a su ez, pues se a a de me o e lejo, de una p oyección-, y a p opósi o de un ema de índole legenda io y eligioso (o, en o as palab as, un “mi o”)2, no se ía posible ni acep able la ap oximación desde la pe spec i a de los “ ealia”. Po consiguien e, no es al la acepción de “ ealia” ú il pa a el análisis de la Mi ología Clásica en el cine. En nues a p opues a se a a de conside a la ep esen ación humana en el cine como algo pe cep ible (un ac o conc e o, con una edad, un sexo, un aspec o, un es ua io de e minados; aunque lo que apa ezca en pan alla sea solamen e su 1 Abo dadas po el P o . D . Ped o Luis Cano en “La igu a del hé oe clásico en la adición cinema og á ica”, Semina io: Mi os, An igüedad y T adiciones Popula es: Lec u as Abie as pa a el siglo XXI, Badajoz, Diciemb e 2002 (P oyec o “Esquina Su oes e”, Uni e sidad de Ex emadu a; di igido po E. Ma os); en p ensa en Lec ua io 2003. 2 Es más, una de las he amien as más impo an es en el ámbi o de la Filología Clásica es una enciclopedia que lle a en su í ulo el é mino “ ealia”; se a a de Pauly-Wissowa- K oll, Realencyclopädie de classischen Al e umswissenscha , S u ga /München 1894-ss. (conocida habi ualmen e como RE o PW –de Pauly-Wissowa-; se a a de una enciclopedia de la que se han publicado suplemen os, e siones esumidas y o as ac ualizaciones; y, en la ac ualidad, e siones digi ales). En lo que se e ie e a los dioses, la RE conside a como “ ealia”, en e o os mo i os documen ales y e imológicos, lo ela i o al cul o. imagen) y los a ibu os de inido es de hé oes y dioses legados po las desc ipciones ( an o li e a ias como a ís icas) como elemen os delimi ables pa a su iden i icación. Así, en un ilme es posible ec ea un en o no de es ancias del Olimpo o unos in e nales Campos Elíseos pe ec amen e econocibles como paisajes a pa i de los de alles que los singula izan, e inse a allí a pe sonajes iden i icables aunque sólo sea po su aspec o humano, con una edad conc e a, po inmu able o pe manen e que és a sea; y, al iempo, con unos a ibu os icónicos que pe mi en su econocimien o inmedia o (una li a, un ca caj, un casco, un ayo, po pone ejemplos ópicos). Dichos asgos son “ angibles” en el sen ido de indi idualizables an es de se in e p e ados ( eco demos que los “ ealia” se ca ac e izan po no p ecisa de in e p e ación; pues bas a con su exis encia empí ica, y la conse ación ílmica de ac o es y a ibu os poseen, de alguna mane a, una cualidad con as able al ma gen de su comp ensión he menéu ica). Un ejemplo p eciso a es e espec o es el de la “epi anía”3 de los dioses en las películas: su descenso a la Tie a. Hay películas (de odos los géne os, pe o, undamen almen e, comedias y musicales, e cé e a) en los que se hace descende a un dios a la co idianidad humana, y dicho dios es econocible cul u almen e desde la pe spec i a que es amos señalando4. Po “ espues a a que ípica o modulación li e a ia” en endemos no solamen e la e sión ílmica de un ex o an iguo, sino, más allá de los “ ealia” -según las pau as desc i as en líneas p eceden es-, un episodio na a i o, inspi ado és e, po supues o, en el co pus mi ológico clásico. Se a a de lo que, desde el psicoanálisis “junguiano”, se ha ex endido a la eo ía li e a ia y compa ada como el “a que ipo”5, aunque su inspi ación inicial es posible emon a al “eidós” de 3 Dichas “epi anías” ienen un e lejo ea al en las mani es aciones an iguas, median e un ecu so conocido como el “deus ex machina”. De alguna mane a, es como si el “deus ex machina” no sólo se an icipa a al comienzo del ela o, sino que ocupa a el conjun o de de la ama, con di e sas soluciones inales, como puede se el e o no a las es e as celes es o la decisión de humaniza se ( ema és e de ascendencia c is iana; no exis en e en la Mi ología G ecola ina). Sob e la “epi anía”, D. Van de Plas (ed.), E igies Dei: Essays on he His o y o Religion, Leiden 1987; id. H. Cancik & H. Schneide (ed.), sub oce “Epiphanie”, De Neue Pauly. Enzyklopädie de An ike, ol. 3, S u ga 1996-ss. Sob e el ecu so ea al, la bibliog a ía es ambién amplísima, id., solamen e como b e e ejemplo, sub oce “Tea o”, en M. C. Howa son, Dicciona io ab e iado de la li e a u a clásica, Mad id 1999. 4 El núme o de ilmes es bas an e más amplio que lo que una p ime a ap oximación puede hace c ee ; bas en ejemplos como La diosa de la danza (Down o Ea h, 1947), de Alexande Hall; Venus e a muje (One Touch o Venus, 1948), de W. A. Sei e ; e cé e a; o, en el ámbi o del cine español, El duende de Je ez (1954), de Daniel Mag ané. 5 La bibliog a ía en o no al psicoanálisis de Jung, además de las p opias ob as de Jung, es amplísima. Bas e pa a las p esen es e lexiones, en i ud de los ejemplos clásicos que se o ecen en su p oyección a la ac ualidad, la e lexión de J. L. Hende son, “Los mi os an iguos y el homb e mode no”, en C. G. Jung, M.-L. Von F anz, J. L. Hende son, J. Jacobi & A. Ja é, El homb e y sus símbolos, Ba celona/Buenos Pla ón6. Es deci , es la a en u a, el ela o, y no los pe sonajes y sus a ibu os, lo que si e pa a econoce el co ela o g ecola ino, como pa alelo y, p obablemen e, inspi ado . Po pone un único ejemplo, el ca ác e mi ológico de cualquie a de las películas de Indiana Jones pa ece lejanamen e inspi ado en los ela os sob e Jasón y los A gonau as7, y no, ob iamen e, po que el pe sonaje de Indiana sea iden i icable, desde los “ ealia”, con el hé oe an iguo; o o an o sucede ía con bas an es asgos, o males y emá icos, de un pe sonaje como Conan el Bá ba o, aunque se a e de una igu a p oceden e del cómic. Desde luego, en la “na a ología” la in luencia de los ac an es de V. P opp8 es e iden e pa a el econocimien o de los mencionados modelos. La e ce a opción es la más abie a. Consis e en conside a cualquie mención a la mi ología en un con ex o ajeno al de los “ ealia” eligiosos y li e a ios del mundo an iguo y al de sus na aciones. Tal mención esul a si cabe más signi ica i a que en el géne o del “péplum”9, po cuan o no es a p io i necesa ia, de o ma que si se p oduce en de e minado con ex o ílmico, és e se do a de una in o mación adicional, con impo an es epe cusiones c ea i as y he menéu icas10. En o as palab as, si se admi e como du ación media habi ual en un ilme unos 90 minu os, cualquie de ención en un apun e al ma gen, como puede se una alusión mi ológica, cons i uye un eno al decu so del ilme, como ecu so conocido en la e ó ica clásica con el nomb e de “di isio”, o, en nomencla u a de la c í ica li e a ia con empo ánea “pasaje p og amá ico”11. Es obje o de las p esen es páginas conside a dicha “di isio” jun o a o o concep o impo an e, el de “anécdo a”12 (que hunde sus aíces en el ecu so e ó ico del Ai es/México 1995 (1ª edic. inglesa de 1964); pp. 104-136. Vid. ambién K. Ba naby & P. D´Acie no (ed.), C. G. Jung and he Humani ies: Towa d a He meneu ic o Cul u e, P ince on 1990. 6 Vid. a es e espec o, po ejemplo, N. F ye, El camino c í ico, Mad id 1986 ( eed.). 7 Vid. J. Balló & X. Pé ez, La semilla inmo al. Los a gumen os uni e sales en el cine, Ba celona 1997 [passim.]. 8 En su conocida Mo ología del cuen o, Mad id 1977 (1ª edic. o iginal de 1928). 9 C. Aziza (ed.), Le Péplum: L´An iqui é au Cinéma. CinémAc ion 89, 1998. 10 Si bien es cie o que ambién se puebla de menciones ópicas, como cualquie e e encia que se haga a Cupido como me á o a de lechazo amo oso. 11 Las ó mulas de la “di isio” no es án ce adas. Así, se oscila desde la p esen ación de una ob a has a la exp esión de la es uc u a de la ob a. Es más, llega a in o ma sob e el sen ido de una ob a, siendo es a ó mula del ecu so apo ación de la cul u a c is iana; id. a es e espec o y a pesa de no gua da elación di ec a con el ema obje o del a ículo, F. J. To a Paz, “La in e sión del o den en el T ac a us in Sac am Sc ip u am nº 16 de G ego io de El i a”, Eme i a 65, 1997; pp. 91-102. 12 Vid. las de iniciones, sub oce, en dicciona ios como los siguien es en español: F. Láza o Ca e e , Dicciona io de Té minos Filológicos, Mad id 19903; A. Ma chese & J. Fo adellas, Dicciona io de Re ó ica, C í ica y Te minología Li e a ia, Ba celona 1991; D. Es ébanez “exemplum”). Y ello, en dos en es, uno emá ico (o, si se quie e, de acue do con el í ulo de nues o es udio, “de posibilidades didác icas”), y o o eó ico, a pa i de los sopo es de los mencionados “di isio” y “exemplum”. 2.-En oques didác icos La dis inción que en el ámbi o de la “li e a u a compa ada” es posible hace en e - “T adición Clásica”, -“Géne os Li e a ios”, -“In e ex ualidad” y -“Li e a u a Compa ada” p opiamen e dicha, a pa i de la igencia o uncionamien o de c i e ios como el c onológico, el lingüís ico y el es é ico13, es asladable a las menciones mi ológicas en los ilmes14. Se a a de de ini y dis ingui cada campo en i ud de la exis encia de una sucesión empo al en e las ob as obje o de compa ación; de que en és as se u ilice o no la misma lengua (de ahí la impo ancia de la aducción en la “ eo ía compa ada”); o, en in, de que espondan a un mismo con ex o an opológico, a pesa de la dis ancia que exis a, en el espacio y en el iempo, en e las ob as obje o de con as e. -Así, cabe hace un ap oximación es adís ica a la mención que se hace de au o es an iguos (caso de Home o u O idio), de sus ob as, o de pe sonajes (cualquie dios o hé oe) sin ene en conside ación más que la p opia mención. Se a a de p opone un me o ca álogo desde la pe spec i a de la “T adición Clásica”, pe o que in o ma de mane a ele an e sob e el conocimien o que, desde el cine, se aslada al ecep o o espec ado al espec o de los ela os mí icos an iguos y los pe sonajes implicados en és os. Desde es a pe spec i a no se exige ninguna co espondencia c onológica, lingüís ica o es é ica, como si se dije a que odo ale en la mención. El ecu so es an an iguo en el cine como p esen e ya en Méliès cuando con ie e ida a los plane as en, po ejemplo, El sueño de un as ónomo (Le Rê e d´un As onome, 1898). -En segundo luga , es posible hace un es udio desde una pe spec i a gené ica o de “géne os li e a ios y cinema og á icos”, a pa i de las coincidencias es é icas, más que p opiamen e “a que ípicas” (según las de iníamos en líneas p eceden es), en e un ex o y un ilme. A es e espec o, esul a ácilmen e Calde ón, Dicciona io de Té minos Li e a ios, Mad id 1996; A. M. Pla a Tasende, Dicciona io de é minos li e a ios, Mad id 2000. En lo que se e ie e a los é minos la inos, el manual clásico a es e espec o es el de H. Lausbe g, Manual de Re ó ica Li e a ia (3 ols.), Mad id 1966-1968. 13 Vid., en e o os y po su ca ác e ecléc ico y se publicación muy ecien e, el pano ama que, a es e espec o, o ece A. Gnisci, In oducción a la Li e a u a Compa ada, Ba celona 2002. 14 Po lo demás, den o del P oyec o “Esquina Su oes e”, del P o . Eloy Ma os, ue p opues a la exposición “No mi es”, donde se hacían lec u as mi ológicas de ilmes como Blade Runne (Blade Runne , 1982), de Ridley Sco , a pa i de la leyenda de Pen esilea. pe cep ible cómo son los géne os de la “épica” y la “ agedia” los que an a p edomina en el con as e en e la adición li e a ia y la his o ia del cine. De cualquie o ma, hacen al a algunas p ecisiones: uno de los equisi os pa a habla de “géne o” es la con inuidad c onológica y lingüís ica, además de la es é ica dada po el p opio géne o. No se a a de es ablece pa alelismos en e pasajes de Eu ípides o Séneca y un ilme con empo áneo15, si no es a a és de un ex o con empo áneo, como puede se , como ejemplo y po ejemplo, las ob as del d ama u go no eame icano Tennesse Williams lle adas al cine16. -La e ce a opción es la p opiamen e “in e ex ual”, donde, sin a a se de un “péplum”, ni de la adap ación de un ex o conc e o, no es posible concebi ni comp ende una película sin su e e en e mi ológico clásico. Un ilme como La Leyenda de Vando / La Go gona (The Go gon, 1964), de Te ence Fishe , cons i uye un ejemplo p eciso a es e espec o. Y es que la Go gona apa ece como “in e ex o” an iguo in e calado en una his o ia pos e io , decimonónica más conc e amen e. Así, el géne o del ilme es indi e en e, pues, en ealidad, en el caso de Fishe y de la p oduc o a Hamme 17, se a a de un e o que bebe en el oman icismo y que eacciona, desde la pe spec i a de la his o ia del cine, en e al géne o no eame icano de la década p eceden e, haciendo hincapié en con enidos más e ó icos, más i ónicos y, en apa iencia, supe icialmen e escenog á icos. Pues bien, el mi o de Pe seo, en a de pleno ideológicamen e, como con enido sob e la pe i encia del e o an iguo en un mundo donde quie e iun a el cien i ismo y la azón. No se a a pues de “a que ipo”, ni de “géne o li e a io” común, sino de una i upción li e al del mi o an iguo en el e o cinema og á ico. -En cua o y úl imo luga , cabe una e e encia me amen e con ex ual, de coincidencia emá ica, obje o de la “Li e a u a Compa ada”, o del “Compa a ismo” p opiamen e dicho. Nos explicamos: en an o en la noción de “a que ipo” subyace un esquema cul u al p eexis en e, en la alusión con ex ual es no sólo la coincidencia, sino la capacidad de lec u a y de análisis del c í ico o espec ado el que sugie e la elación, y amplía de es a mane a las posibilidades de lec u a del ilme y del mi o en el ilme; y ya no sólo del mi o g ecola ino, sino de o as adiciones, que, de es a mane a, quedan sumadas. En e dichas adiciones es á la de la p opia his o ia del cine. Desde una pe spec i a didác ica, cabe habla del “ e o no”, pe o 15 Vid. F. J. To a Paz, “La Mi ología Clásica como Pue a a la Lec u a de Ma ín (H) (1997), ilme de Adol o A is a áin”, Pue as a la Lec u a 17, 2002 (en p ensa). 16 Vid. F. J. To a Paz, “En e los dioses y los homb es. A p opósi o de dos películas de J. L. Mankiewicz: De epen e, el úl imo e ano y Muje es en Venecia”, A s e Sapien ia 10, Cáce es 2003; pp. 195-208. 17 Vid. Pe e Hu chings, Hamme and Beyond. The B i ish Ho o Films, Manches e 1993. no odo “ e o no” ha de se odiseico, o de “nos ós” clásico (caso de O es es, Teseo, e cé e a, incluyendo e o nos desde los in ie nos, conocidos como “ca ábasis”); sin emba go, dicha idea si se compa a con, po ejemplo, el eg eso del pueblo judío desde Egip o, según se p esen a en la Biblia, y con e o nos de la his o ia del cine ( ica a es e espec o sob e odo as con iendas bélicas; así, en lo e e ido al cine es adounidense, los e o nos desde la I Gue a Mundial, la II Gue a Mundial o la Gue a de Vie nam llegan a cons i ui casi subgéne os del cine bélico). Aho a bien, con p opues as como la p esen e es amos dando, en ealidad, en ada al capí ulo de las posibilidades de in es igación, obje o del p óximo epíg a e. O o campo de abajo con epe cusiones didác icas adica en el es udio del léxico, no ya en las películas sino sob e las películas. Puede se de eno me in e és el análisis de, po ejemplo, los adje i os que, e e idos al mundo clásico y de la mi ología g ecola ina, son u ilizados en las e is as de cine. Así esul a cu ioso y eno memen e ins uc i o sabe , en el con ex o y as un examen es adís ico, qué se en iende po “wes e n so ócleo”, “somb a pla ónica”, “ges a homé ica”, e cé e a, en e is as de cine como Nos e a u, Di igido, Banda Apa e, Nickel Odeon, e cé e a, al iempo que se in oduce al lec o (al alumno) no sólo en la comp ensión signi ica i a de la “T adición Clásica”, sino en un a amien o de la e lexión ílmica dis an e de la supe icialidad que p edomina en o os medios de di usión. 3.-En oques eó icos y líneas de in es igación La in es igación sob e la “T adición Clásica” en el cine es á ab iéndose paula inamen e hacia los ilmes que escapan a la conside ación del géne o his ó ico, de péplum o de e siones de leyendas g ecola inas. La publicación a p incipio de la década de los años no en a del lib o edi ado po M. M. Winkle , Classics and Cinema (Lewisbu g 1991; eedi ado más ecien emen e con el í ulo de Classical My h and Cul u e in he Cinema, New Yo k / Ox o d 2001) es ableció la necesidad de una mi ada conjun a, si bien en absolu o uni a ia, sob e el ema de la “ adición clásica” en el cine. En ealidad, exis ían es udios p e ios -al ma gen del géne o del “péplum”, insis imos en ello-, que esul a ía p olijo y ue a de luga menciona aho a18. En el ámbi o eu opeo ha sido la e is a Kleos, 18 Algunos de g an calado, como la monog a ía de M. McDonald, Eu ipides in Cinema: The Hea Made Visible, Philadelphia 1983 ( eed. Bos on 1991). edi ada en Ba i po el P o eso F ancesco de Ma ino19, la que, de o ma en e dad dispe sa, se ha hecho eco de es udios de índole como la conside ada. Aho a bien, en consonancia con los iempos ac uales, las p opues as pe cep ibles, po ejemplo, en la monog a ía de Winkle , son eminen emen e ecléc icas, y an desde el econocimien o de ópicos li e a ios (sin hace se hincapié en que el medio cinema og á ico es di e en e) has a la cons a ación de pa alelismos cul u ales o an opológicos que jus i ica ían de o ma ma ginal la impo ancia del ilme. Es en es e con ex o donde nos a e emos a p opone soluciones eó icas, haciendo de la necesidad i ud, es deci , de la mención “anecdó ica” -casual en apa iencia o ci cuns ancial en el decu so de un ela o cinema og á ico- p oyec o me odológico. De un lado, la mención al mi o ha de posee , en el con ex o de un ilme alejado de dicha emá ica, un “ca ác e p og amá ico”. Es deci , de acue do con el ecu so a la “di isio”, un ex o pa ece de ene su decu so pa a e e i se a sí mismo, pa a, según se suele u iliza la exp esión en ancés, “se me e en abîme”. Cie amen e, una ez cons a ado el uncionamien o de la e e encia mi ológica a es e espec o, se hace p eciso conside a su p ocedencia. La idea básica que sus en a nues a p opues a es la de conside a que el cine ci a el cine, con lo que el elemen o an opológico e incluso el ilológico pasa a un segundo plano20 y la e e encia mí ica queda esal ada en lo exclusi amen e ílmico. Po ejemplo, F ancisco Jiménez Calde ón21 ha descubie o un momen o p opio de “di isio” en una película del denominado géne o neg o como es La no ia es ía de neg o, del di ec o ancés F ançois T u au ; en és a la mención a Diana Cazado a no sólo pa ece de ene la película en la mos ación de una imagen que pod íamos conside a como “au ocon empla i a” -dos eces con empla i a en el con ex o-, sino que acla a la polisemia de dicha imagen. Po descon ado que la diosa Diana apa ece al ma gen de oda uen e clásica, como icono mi ológico. Po su pa e, Es he Rosado Rod íguez22 conside a la apa ición de dos es a uas en el ilme Línea Mo al como pau a pa a desglosa las dos ealidades eligiosas p esen es en la ama. És as se p esen an no de o ma sinc é ica, sino 19 Kleos, Es empo aneo di S udi e Tes i Sulla Fo una dell´An ico, Ba i 1994 - ss. (h p: // www.le an eba i.com/kle00.h m). 20 Vid. nues a Conclusión in a. 21 F. Jiménez Calde ón, “Diosas mi ológicas en neg o: El mo i o de Diana Cazado a en La Ma iée é ai en Noi (La no ia es ía de neg o, 1967), de F ançois T u au ”, Ac as del IV Cong eso de la Sociedad de Es udios La inos, Medina del Campo (Valladolid), 22-24 de mayo de 2003 (en p ensa). 22 E. Rosado Rod íguez, “Religión judeoc is iana y di inidades paganas en la película Línea Mo al (Fla line s, 1990), de Joel Schumache ”, Pue as a la Lec u a 17, 2002 (en p ensa). supe pues as, una a la o a, la judeoc is iana y la clásica. El esul ado de i a en una lec u a o almen e con empo ánea, sob e la é ica c is iana y su ep esen ación pagana; y ello a pa i de mo i os de “di isiones”, como la mencionada es a ua de ai e clásico o un cuad o de Remb and . Pe o ¿qué ocu e cuando no exis e al “di isio”? ¿Cuando la p opues a mí ica a ec a al conjun o del ilme o se descub e que exis en dis in os planos de in e p e ación, uno de los cuales esconde un co ela o mi ológico? En onces el pe sonaje o el ela o mi ológico apa ecen como “ es imonio al ma gen”, como “a gumen o de au o idad”, o, en in, como “exemplum”. No pa ece és e el luga indicado pa a hace conside aciones eó icas exhaus i as en elación con el ecu so del “exemplum” y su doc ina. Bas e con ci a las de iniciones que as ea, en una de las ob as eó icas más ele an es del pasado siglo XX, E ns Robe Cu ius23, quien dice que en A is ó eles el é mino g iego ap oximadamen e equi alen e, es deci , “pa adigma”, signi ica “his o ia que se inse a a mane a de es imonio”. Y, en lo que se e ie e a igu as, el “exemplum” se mani ies a como “imago”, o sea, enca nación de una cualidad, y, en de ini i a, como sín esis de lo que se p opone de ondo. En o o o den de cosas, an es hemos u ilizado un é mino como el de “anécdo a”; és e, e imológicamen e, signi ica “lo no edi ado”, o sea, lo que escapa a lo delimi able po ema, acción o pe sonajes den o de un ilme. Cabe ambién elaciona el é mino con el concep o e ó ico del “exemplum”, según las pau as que se acaban de desc ibi . Nues os es udios ci ados en pa ág a os p e ios an en esa di ección. Un es imonio p ecioso a es e espec o lo o ece ambién Angélica Ga cía Manso, en un a ículo que agua da a e la luz en la e is a Kleos24, sob e la película El Río (The Ri e , 1951), de Jean Renoi . En és a, el mi o de “la manzana de Pa is” no es que sea conside ado den o del ilme como un momen o que de ina su sen ido –en calidad de “di isio”-, sino que ocupa, incluso a ándose de un con ex o exó ico como el de la India, oda la ama, como acompañándola, aunque sea en calidad de “exemplum” ex e no. Es más, sin ene en cuen a la “anécdo a” sob e la “elección del amo ”, no se en iende el inal del ilme, sob e una noción al e na i a, la de “se elegido” pa a la ida. 23 E. R. Cu ius, Li e a u a Eu opea y Edad Media La ina (2 ols.), Mad id 1995 ( eed.; 1ª edic. o iginal de 1948) [pp. 92 y 94.]. 24 A. Ga cía Manso, “Del mundo hindú al g ecola ino: El ío (The Ri e , 1950), de Jean Renoi ” Kleos (en p ensa). 4.-Conclusión: Hacia una de inición “cinema og á ica” del mi o A pesa de que a lo la go de nues as e lexiones p e ias no hemos p opues o una de inición de “mi o”, al de inición subyace en los ejemplos y las líneas didác icas y de in es igación conside ados en es as páginas. De acue do con ello, pod íamos deci que el “mi o g ecola ino” es un ecu so cinema og á ico. Puede pa ece una “bou ade”. No lo es en el con ex o p opues o, a pa i de la in e acción en e la apa ición en un ilme y las posibilidades de mani es ación desde la pe spec i a de la “T adición Clásica”. A es e espec o, esul a ob io que no se a a de ini “mi o” desde una o ien ación cinema og á ica, pues el cine es, en sí mismo y po de inición, una pode osa máquina de c eación de mi os. Es igualmen e ob io que la in e p e ación que se haga del mi o g ecola ino en el cine no desemboca á en conocimien o de la an igüedad g ecola ina y sus pau as de c eación y exp esión. No. Se a a de o a cosa. De un lado, el mi o cons i uye un medio de exp esión ealmen e económico po su capacidad de sín esis. La pe du abilidad del mi o g ecola ino es, a es e espec o, ambién ga an ía de la pe du ación de la lec u a que se quie e o ece de un ilme a pa i del ecu so a un mi o clásico. Aho a bien, no se a a de mi os li e ales, sino some idos a ue es a iaciones, según hemos apun ado en líneas an e io es y cons a ado en o os es udios. De o o lado, el mi o es una pau a de elación en e películas. Ello es singula men e impo an e, po cuan o, a a és del ecu so mí ico no sólo es posible suge i una hipo é ica adición “me acinema og á ica” al espec o de la ci a (en unción de que haya apa ecido o no en películas p e ias), sino que impone una lec u a ex e na del p opio ilme, o sea, que sale de su p opia ama. Los ecu sos clásicos de la “di isio” y el “exemplum” cons i uyen, en nues a opinión, un e e en e ya consag ado me odológicamen e. Tal se ía el ca ác e he menéu ico de la T adición Clásica en el cine que p opugnamos desde nues a línea de in es igación, dis an e, po consiguien e, de conside aciones exclusi amen e an opológicas, exclusi amen e ilológicas sob e el mi o, o, ni siquie a de eclec icismo en e la an opología y la ilología25. Y es 25 Si bien esul a ía p olijo expone odo el sopo e bibliog á ico con empo áneo sob e la pe cepción de la Mi ología G ecola ina en el p esen e, se hace p ecisa su mención, aunque sea pun ual; y es que, al cabo, se mues a así el sopo e me odológico que sus en a las ap oximaciones al concep o de “mi o” y su sen ido cul u al. De acue do con ello, esul a ineludible la mención a la ob a de E. R. Dodds, Los g iegos y lo i acional, Mad id 1980 ( eed.; 1ª edic. o iginal de 1951), además de la del conocido dicciona io de G imal: P. G imal, Dicciona io de Mi ología G iega y Romana, Ba celona 2001 ( eed.). En e los es udiosos con empo áneos: J.-P. Ve nan , Mi o y pensamien o en la G ecia An igua, Mad id 1993 ( eed.); M. De ienne, La in ención de la mi ología, Mad id 1985; K. Dowden, The Uses o G eek My hology, London 1992; P. B unel (ed.), Companion o Li e a y My hs, He oes and A che ypes, London 1996; Y. Bonne oy (ed.),