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La Necesidad de renovación didáctica de las lenguas clásicas : una nueva propuesta metodológica

Alcalde-Diosdado Gómez, Alfonso

Abstract

En el momento actual en que vivimos las vigilias nocturnas en espera de un nuevo día, somos bastantes los que hemos subido a la nave de la ilusión y de la renovación. La enseñanza es para la vida y no para la escuela, como ya reclamaba Quintiliano para su época y para la posteridad . Éste es el reto que nos grita nuestra sociedad finisecular, llena de vértigo tecnológico y apocalíptico.

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LA NECESIDAD DE RENOVACIÓN DIDÁCTICA DE LAS LENGUAS CLÁSICAS: UNA NUEVA PROPUESTA METODOLÓGICA En el momen o ac ual en que i imos las igilias noc u nas en espe a de un nue o día, somos bas an es los que hemos subido a la na e de la ilusión y de la eno ación. La enseñanza es pa a la ida y no pa a la escuela, como ya eclamaba Quin iliano pa a su época y pa a la pos e idad (NOTA 1). És e es el e o que nos g i a nues a sociedad inisecula , llena de é igo ecnológico y apocalíp ico. Y aquél puede pensa que es el mundo el que iene que pa a y que los jó enes son el ciego cíclope y noso os el as u o Odiseo. Y o o puede conside a que adap a se es suma se a los e o es que nos imponen. Noso os emos es a si uación ad e sa como el golpe aumá ico, pe o necesa io, que es á p o ocando una e lexión p o unda, ans o mado a y mode nizado a de nues a o ma de enseña nues as lenguas p edilec as. I. PANORAMA HISTÓRICO Pa a alcanza alguna luz en es e ema an complicado y con o e ido, c eemos necesa io acudi a una some a isión diac ónica y sinc ónica de la enseñanza de las lenguas hechas clásicas y de las aho a mode nas. Es amos con encidos de que nues a na e capi ana es la didác ica de las lenguas mode nas y amos a in en a acla a lo. No somos los p ime os que eclamamos es e ace camien o (NOTA 2). Conside amos que nues os conocimien os de lingüís ica aplicada y de la adquisición de la segunda lengua pueden apo a ideas in e esan es. Los g iegos y los omanos gus a on de la imi ación, de los modelos li e a ios y del es udio lingüís ico en compa imien os. Du an e la Edad Media las lenguas e náculas no u ie on una g amá ica p opia con qué se enseñadas; el modelo seguía siendo el la ín, enseñado con una g amá ica especula i a y que, además, había llegado a una g an a i icialidad en la lengua cancille esca. En el Renacimien o apa ecen las p ime as g amá icas de las lenguas nacionales, aunque siguen debiendo mucho a la g amá ica la ina. En España enemos a nues o conocido An onio de Neb ija. En Ingla e a encon amos a William Lily que, jun o con o os, esc ibe A Sho In oduc ion o G amma (NOTA 3). Ti ula la p ime a pa e como B e e in oducción a las pa es del discu so, que esc ibe en inglés. La segunda pa e es á esc i a comple amen e en la ín, cen ada en los ecu sos de ap endizaje epe i i o y la esc i u a de ases suel as. És a es la si uación lingüís ica y didác ica, en líneas muy gene ales, que p edomina du an e siglos, p ác icamen e has a que el la ín pie de su igo cien í ico y académico. No obs an e exis en dis in os in en os y o as o mas de enseñanza de las lenguas clásicas y de la ma e na que son muy ilus a i as pa a noso os. The Schoolmas e (1570) de Roge Ascham apo a ecu sos y una concepción eno ado es. U iliza a pa i de ex os eales la “doble- aducción”, la aducción, la imi a io, la pa aph asis, el epi ome, la me aph asis y la declama io. Pa a él los alumnos deben se igualmen e conscien es de la es uc u a y ecu sos de su p opia lengua. Se busca un e inamien o es ilís ico al modo de los g andes clásicos. El belga Geo gius Haloinus Cominius y el alemán Wol gang Ra ke habían c i icado en el siglo XV el p oblema del uso de las g amá icas 2 pa a el ap endizaje de las lenguas po el abu imien o, la con usión y la al a de p ác ica. Siguiendo a es os úl imos, el inglés Joseph Webbe (1560-1633) educe mucho la g amá ica eó ica, que impide, según él, que “ningún homb e pueda co e ápidamen e hacia la me a del lenguaje” (NOTA 4). De iende que la lengua iene que p ac ica se y que iene que se ehículo de comunicación (NOTA 5). Hace adap aciones de los ex os clásicos y se ocupa de las di e encias de o den en e la ase la ina y la inglesa. El alemán Jan Amos Comenius (1592-1670) g adúa median e ases los hechos es uc u ales del la ín u ilizando unos pocos cien os de palab as y en un segundo ni el selecciona po “ ópicos” ex os g aduados de in e és in ínseco y alo educa i o abajando un ocabula io mucho más nume oso (has a ocho mil palab as). La sin axis y el léxico son los con enidos más impo an es. La lengua ma e na debe ep esen a un papel cen al y las lenguas “ex anje as”, en e las que ya es á el la ín, se ían enseñadas como y cuando se necesi en pa a p opósi os p ác icos (NOTA 6). Con es os ejemplos hemos que ido ellena una laguna de apo aciones que po poco conocidas y p ecu so as pueden se so p enden es. Poco después nos encon amos la G ammai e géné ale e aisonnée de Po Royal (1660), a ance y signo del acionalismo de la época. En ella se de iende el alo o mal del es udio del la ín, c i e io que nos ha ma cado has a nues os días. El siglo XIX nos apo a el es udio compa a i o e his ó ico de las lenguas en el que el la ín y el g iego ep esen an un papel impo an e. En es e siglo, que acabamos, se han ido conside ando poco a poco como unas lenguas mue as, bas an e complicadas de ap ende y con poco ca ác e p ác ico. T as es a isión his ó ica que de mane a igual o pa ecida más de uno hab á concebido an es de lee mis palab as (NOTA 7) no podemos hace o a cosa que da nos cuen a de nues o inmo ilismo secula y de que no iun a on ni se ex endie on los dis in os in en os dinamizado es de la didác ica de las lenguas nacionales y del la ín. Nos queda en es e epaso una isión de los úl imos años y de la ac ualidad. Es amos en una época en que se ha ex endido en Eu opa el ap endizaje de una lengua ex anje a. Ingleses y anceses, conscien es de ello, han e olucionado el campo de la didác ica de sus lenguas como segundo idioma y han omado en aja, con di e encia, sob e la didác ica de las lenguas clásicas. Es más, los cambios que len amen e se an ex endiendo en el campo clásico son dependien es y an a emolque de las inno aciones anglosajonas, que, po o a pa e, se aplican con cele idad en su ma e ia. El pano ama me odológico de la enseñanza de segundas lenguas es casi apabullan e. Si enume amos los mé odos didác icos de enseñanza de segunda lengua (NOTA 8), enemos que menciona el adicional de g amá ica- aducción, el de lec u a, el audiolingüís ico, el audio isual, la eo ía cogni i a, el ap endizaje comuni a io de la lengua, la sugges opedia, la o ma silenciosa, la espues a ísica o al, la ap oximación na u al, el cu iculum nocional- uncional, la enseñanza comunica i a del lenguaje. Además, se plan ean supe aciones del concep o de mé odo (NOTA 9), mé odos ecléc icos y análisis concep ual de ellos (NOTA 10). Muchas de es as p opues as me odológicas han ido de la mano de las inno aciones en los es udios lingüís icos, psicológicos y pedagógicos en gene al. Des acamos en es e sen ido dos ex endidos mé odos: po un lado, el audiolingüís ico, su gido en los años sesen a con el es uc u alismo y el conduc ismo; po o o, el cogni i o de los años se en a, dependien e del gene a i ismo y el cogni i ismo. En la ac ualidad es amos an e el he ede o psicopedagógico: el cons uc i ismo, y el he ede o lingüís ico: la e olución del es uc u alismo y del gene a i ismo. Se pod ía pensa que las di e encias en e el inglés o ancés y el la ín o g iego son g andes y que los log os en la enseñanza de aquellos no son aplicables a és os. Es o no es cie o y podemos adap a a nues as lenguas muchas de las apo aciones de los dis in os mé odos. La di e encia undamen al es á en la educción del lenguaje o al y de la compe encia comunica i a en nues as lenguas an iguas. Los abajos de eno ación en nues o ámbi o desde los años sesen a así lo demues an. También es cie o que el g upo que ha ido expe imen ando, adap ando me odologías y ab iendo el camino de la eno ación gene alizada ha sido mino i a io has a hace poco, cuando el anuncio apocalíp ico de la Re o ma y el eco e de nues as asigna u as en la enseñanza 3 secunda ia han obligado a la mo ilización. Po des aca algunos p oyec os eno ado es, menciona emos los andaluces Conoce u pasado y Roma en Hispania o el ca alán La ín de la edi o ial Alhamb a (NOTA 11). Y se ha ecu ido incluso a la impo ación de mé odos de odos conocidos, en e los que des acamos el polémico y exi oso Reading La in (NOTA 12). Con odo, insis imos en que no hacía al a una imposición po Dec e o, ni un menosp ecio social de nues a u ilidad pedagógica pa a llega a es e cambio. Nues o a aso y el ago amien o del mé odo adicional ya lo anunciaban y lo pedían. La ac ual si uación nos obliga a se eno memen e p ác icos y a consegui la mayo agilidad posible. II. NUESTRA PROPUESTA METODOLÓGICA Noso os que emos apo a c i e ios me odológicos que sean dinámicos, suge en es y cohe en es. Pe o p ime amen e enemos que acla a que nos amos a cen a en la enseñanza del la ín en el nue o Bachille a o, aunque muchos c i e ios se pueden aplica al g iego, y que pa imos de los nue os condicionan es pedagógicos de la LOGSE y de asumi los obje i os p opues os po el Minis e io de Educación y Ciencia (NOTA 13). Pa imos de nues a expe iencia en el aula. Aplicamos un c i e io in e p e a i o, a la pa que uno c í ico pa a la in es igación educa i a. P e endíamos ap o echa nues as obse aciones pa a pone emedio a los de ec os que encon ábamos. Es ábamos u ilizando el mé odo adicional de g amá ica- aducción y psi acismo. De ec amos p oblemas de abuso de memo ia, mono onía, al a de mo i ación y de signi ica i idad del ap endizaje. Nos ilus amos en una se ie de p incipios eo é icos y en dis in as me odologías pa a la enseñanza de lenguas ex anje as. Elabo amos una se ie de pos ulados, que enían que sal a di icul ades p ác icas. Elabo amos una eo ía que uimos ajus ando po un azonamien o induc i o, en p incipio. Fo mulamos hipó esis pa ciales que uimos e i icando o eliminando. Cons uimos en colabo ación con José San iago Jiménez unos ma e iales didác icos pa a la asigna u a de La ín del nue o Bachille a o. Fo mamos un g upo de abajo desde el C.E.P. de nues a p o incia pa a amplia , pe ecciona y expe imen a los ma e iales. Después de cinco años de abajo, hemos conseguido pone lo a pun o (NOTA 14). Los comen a ios que siguen dicen mucho sob e la cons ucción de es a nue a me odología pa a la enseñanza de las lenguas clásicas. 1. P incipios Teo é icos. El ap endizaje iene que se signi ica i o, lo cual nos hace asumi buena pa e de la eo ía cogni i a y de las eo ías cons uc i is as del ap endizaje (NOTA 15). El ap endizaje signi ica i o, según Ausubel (NOTA 16), es un p oceso de elación y anclaje de un ma e ial nue o a en idades ele an es es ablecidas en la es uc u a cogni i a. El nue o ma e ial in e ac úa con el campo cognosci i o y se incluye ap opiadamen e bajo un sis ema concep ual más inclusi o. La eno me en aja de es a o ma de ap endizaje es á en el g an po encial pa a la e ención de lo ap endido y pa a su aplicación. El ap endizaje epe i i o, en cambio, del que se abusa en la me odología adicional e, incluso, en la ma cada po el es uc u alismo y el conduc ismo, iene un pode de e ención muy limi ado, lleno de posibles in e e encias. Necesi a de mucho más iempo, si hablamos a la go plazo. Todo es o obliga a epasa una y o a ez, un cu so as o o de los mismos concep os básicos que no e minan de asumi se ni de sabe aplica se bien. El ap endizaje signi ica i o ambién puede cae en el ol ido, pe o es e ol ido iene dos g andes en ajas. La p ime a es que se ecupe a ápida y du ade amen e en cuan o se easumen los mecanismos acionales que con o man el concep o. La segunda es que exis e una poda (NOTA 17) que deja un con enido esencial, gene alizable, muy sólido y sis emá ico, no suje o a la opo unidad ni al aza . El ap endizaje de una segunda lengua o una e ce a, en e la que incluimos el la ín y el g iego clásico, es muy complejo, lo cual mul iplica los mo i os de ol ido, en e ellos la débil mo i ación de los alumnos po los es udios y po la asigna u a. 4 La signi ica i idad nos obliga a enseña con p edominio de los plan eamien os induc i os en e a los adicionales deduc i os, nos aconseja la conciencia de los e o es con is as a la au oco ección y nos lle a a la c ea i idad, a la in e p e ación de los ex os de o ma global y pe sonal (además de la exhaus i a y li e al) y a la exp esión esc i a e incluso o al. Los alumnos se deben sen i hacedo es de su ap endizaje, p ac ican es de una lengua que comunica muchas cosas in e esan es y que es ehículo de exp esión de sus ideas y sen imien os. Es os plan eamien os de la eo ía cogni i a son más complejos que lo mos ado po mi exposición. Las apo aciones son aplicables, sob e odo, si les añadimos los a ances hechos po el cons uc i ismo, que es la co ien e psicopedagógica más impo an e en la ac ualidad. Dicha co ien e nos habla, en e o as cosas, del p oceso de cons ucción del ap endizaje. Exis en es ases gene ales pa a su enseñanza (NOTA 18). La p ime a es la del conocimien o p e io del alumno. Ap oxima y p esen a la siguien e ase, que es la de la inco po ación de los nue os con enidos. En ella el nue o con enido se elaciona con o os con enidos y és os se amplían, e isan y eo ganizan. El agen e que pe mi e es e p oceso es la memo ia comp ensi a, que es ap oximadamen e la misma de la que hemos hablado en el cogni i ismo. En la e ce a ase se econs uyen los con enidos, que se han ecupe ado median e la memo ia comp ensi a; y se an inco po ando en un sis ema de elaciones que es el que pe mi e la a ibución del signi icado “p o undo” del con enido. La al e na i a menos p o echosa es la memo ia mecánica, que ep oduce los con enidos sin cambios y que no a o ece la adap ación a nue os con enidos. Su cul i o supone la epe ición y la mono onía de las ac i idades. El ap endizaje de una lengua es el p oceso de cons ucción de un sis ema en el que los alumnos es án p obando conscien emen e hipó esis sob e la nue a lengua desde un núme o de posibles ecu sos de conocimien o: el conocimien o limi ado de la p opia lengua ex anje a, el conocimien o sob e la lengua ma e na, el conocimien o sob e la unción comunica i a del lenguaje, el conocimien o sob e la lengua en gene al e, incluso, el conocimien o sob e la ida, los se es humanos y el uni e so. La elabo ación de es as hipó esis pe sonales sob e la nue a lengua c ea un es ado lingüís ico in e medio que Selinke bau izó en 1972 con el nomb e de “in e lenguage”. Es e es ado in e medio es el p eludio necesa io pa a consegui la adquisición de la lengua que se es á ap endiendo. Es o signi ica que se cons uye sob e acie os y e o es. (NOTA 19). Den o del cons uc i ismo, la cues ión de las ases de ap endizaje nos lle a al p incipio del ajus e de la ayuda y ambién a la impo ancia de la au onomía del ap endizaje y de la c ea i idad. Hay que egula el p oceso de ap endizaje, comp oba si se cumple o no la me a p opues a, e isa lo que hace el alumno y lo que piensa de lo que hace. Después de es o hay que p opone nue as o mas de ealización más ajus adas. En la ase de inco po ación de con enidos y en los momen os p e ios a la a ibución de signi icado es indispensable la ayuda: del p o eso , del lib o, de los compañe os. Exis en es a egias de enseñanza que a o ecen la g aduación y la e olución posi i a del ap endizaje has a los ni eles supe io es de cada alumno. Hablamos, po una pa e, de la e sa ilidad de las ac i idades, po o a, de las zonas de desa ollo pe sonal y, además, del desa ollo de la au onomía del ap endizaje. La p ime a depende de la disponibilidad de los ma e iales didác icos y del conocimien o del p o eso de las necesidades indi iduales de sus alumnos. Exis en muchos momen os en los que con iene di e encia ac i idades po g upos de alumnos o adap a la di icul ad de una ac i idad dada. Es a es a egia aplicada a la in e acción cons i uye en buena medida lo que es la zona de desa ollo p óximo. Podemos de ini és a como el “espacio en que, g acias a la in e acción y la ayuda de o os, una pe sona puede abaja y esol e un p oblema o ealiza una a ea de una mane a y con un ni el que no se ía capaz de ene indi idualmen e” (NOTA 20). Es impo an e la pa icipación de compañe os más compe en es en in e acción con los que lo son menos en un con enido de e minado. La “ZDP” a cambiando con o me las dis in as di icul ades de ap endizaje an su giendo, a ándose y supe ándose. Las "ZDP" no son absolu as e in empo ales. Es o se a o ece con ma e iales que 5 o ezcan a iedad de ac i idades y ipos de ac i idades. La au onomía del ap endizaje a o ece la madu ación del alumno y po encia el ni el de ap endizaje g acias al iempo y a ención especí ica de que goza. Exis en, en es e campo, es a egias de di ección egulación y con ol del p opio p oceso. La c ea i idad pe mi e desa olla el ap endizaje au ónomo. Habla emos más delan e de és a. El e o educa i o, según el cons uc i ismo, es da sen ido a la a ea de ap endizaje. La inco po ación de nue os con enidos p o oca un desequilib io psicológico, que puede llega a p oduci un echazo oli i o en el ap endizaje. Como se dice coloquialmen e, a és e alumno no le in e esa “calen a se la cabeza”. Según Coll, de acue do con En wis le (NOTA 21), supe a el echazo depende de los en oques en la mane a de abo da la a ea. Hace al a consegui po nues a pa e y po la del alumno el llamado “en oque p o undo”, es deci , la in ención de conoce el signi icado de lo que se es udia. F en e a es o exis e el en oque supe icial, que hemos is o en bas an es alumnos. Sólo se iene la in ención de cumpli con los equisi os de la a ea. El en oque p o undo lo conseguimos con el a iso al alumno del obje i o de la a ea, con la plani icación de su abajo, con su esponsabilidad y con la alo ación de sus capacidades y es ue zo en los c i e ios de e aluación. El en oque p o undo nos lle a a la mo i ación in ínseca, la cual dispone ue emen e hacia el ap endizaje signi ica i o. La mo i ación no es esponsabilidad únicamen e de nues os alumnos. Pa a lo bueno y pa a lo malo depende ambién de sus p o eso es y de nues os plan eamien os me odológicos. Pa a supe a la al a de mo i ación se nos exige desde la é ica p o esional, cuando menos, un es ue zo de c ea i idad, de hace a ac i o el ap endizaje. Los alumnos que en an en el p oceso del en oque p o undo ob ienen buenos esul ados, saben más y dis u an. La o a ca a de la moneda es la del p oceso que pa e del en oque supe icial, la mo i ación ex ínseca, el ap endizaje condicionado y débil, la pé dida de sen ido del ap endizaje y los malos esul ados. Desde es e c i e io, el de da sen ido a la a ea de ap endizaje, es desde donde debe íamos analiza los buenos y malos esul ados, el éxi o o el acaso de nues a labo educa i a. Dado que la lengua ma e na de nues os alumnos p ocede, en el caso del la ín, de la lengua que an a ap ende , dado que la mayo ía conoce una o dos lenguas más, asumimos como impo an es los pos ulados menos es ic os de la hipó esis con as i a, idea o iginal de Lado (NOTA 22). Es a hipó esis ambién nos pa ece álida pa a el g iego clásico, aunque en es e caso se ía in e esan e apoya se en el g iego mode no. En gene al, el conocimien o de la p ime a lengua in luye en la mane a en que el alumno se ap oxima y a ap endiendo una lengua “ex aña”. Exis en a ios ipos de ans e encias de una lengua a o a. Podemos llega a p e eni es as ans e encias basándonos en la o ma en que el “ap endiz de lenguas” p ocesa las p opiedades es uc u ales, compa ando las lenguas que ya conoce. Se han es udiado las ans e encias en a ios ni eles lingüís icos, p incipalmen e en onología, en léxico y en sin axis. También podemos inclui el ni el concep ual. La isión del mundo que enemos en la ac ualidad no coincide siemp e con la que enían en el mundo an iguo. Cuando los conocimien os de la lengua ma e na ayudan, podemos habla de ans e encia posi i a y cuando no, de nega i a. Las posibilidades de ans e encia posi i a aumen an con o me el conocimien o de la nue a lengua aumen a y ambién, és a es la ealidad ac ual, con o me lo hace el conocimien o y la e lexión de la lengua ma e na. Po o o lado, ene en cuen a la o ma y el o den de adquisición de la lengua ma e na, según la hipó esis de iden idad, nos puede ayuda a c ea pa alelos álidos pa a el ap endizaje de una nue a lengua en la adolescencia de o ma conscien e y guiada. En es e sen ido nos pa ece especialmen e in e esan e la conside ación de las p ime as ases en el ap endizaje in an il del lenguaje (NOTA 23): una p ime a ase de una “palab a”, una segunda de dos, en la que exis e una "pi o ización", y una e ce a de es palab as o ase. Según las eo ías del ap endizaje, o o p incipio eó ico a ene en cuen a es el ca ác e guiado o espon áneo del mismo. Es o a ec a p incipalmen e a la p esen ación del ma e ial y a la aplicación del epe o io a la ho a de su p ác ica comunica i a. Al habe pe dido las lenguas clásicas la 6 posibilidad eal de comunicación o al, sal o en si uaciones excepcionales, el ap endizaje espon áneo es muy di ícil, aunque se ía el más ce cano a la adquisición na u al del mismo. Nos queda la opción del ap endizaje guiado que nos obliga a una selección y o den de p esen ación de los ma e iales. En es e ap endizaje caben dis in as mane as que an desde la o ien ación p edominan emen e me alingüís ica has a la óp ima imi ación del ap endizaje espon áneo. Den o de las limi aciones del lenguaje esc i o, exis en o mas de p esen a el ma e ial que a o ecen el ace camien o al ap endizaje na u al. La g amá ica se con ie e, en onces, en un simple ac o eleológico pa a la comunicación: comp ensión y exp esión de una lengua. Las dis in as ac i idades deben o ece se en un con ex o lo más signi ica i o posible. Hay que in en a en iquece los con enidos de las ac i idades y elaciona és as en e sí y con el mundo de los alumnos. Conside amos al mencionado Joseph Webbe como el p ecu so de es as ideas. En el plano de la lingüís ica c eemos p e e ible el eclec icismo y, en cuan o a e minología, se casi neu os (más desc ip i os que nominalis as) eniendo en cuen a las di e encias de escuelas y e minologías exis en es. Sin emba go, nos gus a ía que uc i ica an in en os ac ualizado es como el e ec uado po los au o es de un lib o de La ín de 2º de B.U.P. (NOTA 24). Asumimos los concep os gene a i is as que son cohe en es con nues os c i e ios psicologis as: la uni e salidad de la lengua, la compe encia y su adquisición y la es uc u a p o unda. Sus consecuencias son p ocedimien os como la compa ación de lenguas conocidas po los alumnos o la aplicación de conocimien os de la lengua ma e na al la ín y ice e sa o la in e p e ación de ex os. Rei indicamos, po o a pa e, el log o es uc u alis a que une la mo ología a la sin axis y plan ea conexiones con la semán ica. Es o ae consigo un a amien o in eg al de la lengua y es un impo an e ac o pa a la g aduación de los ma e iales. 2. Obje i os didác icos Desde la pe spec i a de la enseñanza y de los lib os de ex o, p e endemos los siguien es obje i os: 1. Fa o ece la agilidad en la comunicación esc i a, especialmen e en el ámbi o de la lec u a. Pa a ello la p ác ica en la comunicación o al nos pa ece ambién p o echosa. Nos pa ece un c imen pa a la asigna u a la len i ud con que muchos alumnos abajan oda ía nues as lenguas. El mé odo de lec u a, que desa ollan a su mane a amosas publicaciones de o igen ex anje o, incide especialmen e en es e obje i o nues o. Un concep o cla e es la dis inción en e lec u a in ensi a y lec u a ex ensi a (NOTA 25). La p ime a se ap oxima al p ocedimien o de la aducción y la segunda es la búsqueda ápida de una in o mación conc e a. 2. Cons ui una compe encia lingüís ica sólida an o en la lengua clásica como en la ma e na. Un mé odo acional, como es el nues o, lo puede consegui en co o espacio de iempo. La iqueza y pa alelismo en e nues as lenguas omances y el la ín y ambién, en pa e, el g iego, aumen an la e lexión y el conocimien o de nues a lengua ma e na. 3. In eg a las pa es lingüís icas y con o ma una noción cla a de sis ema. La lengua es un odo donde no podemos ob ia ningún elemen o, ya que odos es án elacionados en e sí. Podemos cen a nos en alguno, pe o sin ol ida las conexiones. La combinación de elemen os e ue za la enseñanza de la lengua. Si se maneja bien, aumen a la cla idad y la segu idad en el alumno. Las ac i idades deben diseña se pa a pode hace e ec i a es a in eg ación. 4. Equilib a la eo ía y la p ác ica, dando p io idad a los p ocedimien os. P e e imos aleja nos de un exceso g ama icalizado en el ap endizaje de la lengua. Las di e encias mo ológicas y de o den en la ase obligan a la e lexión eó ica, pe o lejos de las eglas aisladas, las excepciones y las minucias pa a alumnos de Bachille a o. P e endemos ace ca nos al 7 ap endizaje espon áneo odo lo que nos pe mi a la e lexión y p ác ica de la comunicación esc i a en el co o espacio de iempo de que disponemos 5. In eg a lengua y cul u a, ya que en la ealidad coexis en. La cul u a se exp esa y se concibe con una lengua de una nación y és a e leja la concepción cul u al de esa nación. T adicionalmen e los lib os de ex o no se han es o zado, en su mayo ía, po ajus a se a es a cla a ealidad. La sepa ación llegaba a se absolu a y, a eces, la cul u a e a o almen e secunda ia, has a el pun o de ob ia se. 6. O ece una imagen eal y i a del mundo clásico y su legado. El lib o de ex o y el p o eso ado no pueden man ene una ía dis ancia con los alumnos. Hay que con a es a los ecelos e, incluso, los abie os echazos que su en nues os es udios en la sociedad y en los mismos alumnos que nos eligen. 7. Consegui los obje i os didác icos de ap endizaje de una o ma gene alizada. An e las ca encias de conocimien os y de mo i ación con que llegan al Bachille a o nues os alumnos, cada ez es más complicado consegui que la g an mayo ía ap enda lo su icien e sin ebaja los obje i os. Hace al a que nues a enseñanza o ezca ga an ías pa a que es o sea así. No obs an e, las ci cuns ancias pe sonales de los alumnos y del g upo pueden deja insu icien es es os medios. 3. Pos ulados Plan eamos cinco pos ulados básicos sob e los que se asien a nues a me odología: el ca ác e in eg al, el ca ác e g adual, la mo i ación in ínseca, la e aluación o ma i a y el a amien o de los e o es y, po úl imo, la impo ancia de los p ocedimien os. 3.1. Ca ác e in eg al No podemos en ende la asigna u a como compa imen os es ancos. El Minis e io plan ea los con enidos concep uales del nue o cu iculum de La ín en cua o bloques, que son la lengua la ina, la in e p e ación de los ex os, el léxico la ino y su e olución y, po úl imo, Roma y su legado. Tenemos que de ende la necesidad de una elación impo an e en e lengua y cul u a, en e odas las pa es. Y si plani icamos los con enidos de un lib o de ex o po unidades didác icas y bloques emá icos, iene que se con es e c i e io, de mane a que el alumno no e gene almen e esa in e elación. A e ec os p ác icos las ac i idades ienen que cen a se en alguno de los dis in os campos y se cen an en desa olla lo. P e e imos cen aliza y selecciona los con enidos, sin pe de de is a la globalidad, a o ece ma e iales con con enido di e so y sin c i e ios de selección cla os o cohe en es. Conside amos y a amos la lengua como un odo en sus dimensiones cien í ica, empí ica y es é ica. Enseña la ín no se educe a explica mo ología en el p ime ni el y sin axis compleja en el segundo. Son con enidos impo an es, es cie o, pe o no se pueden ap ende aislados de las demás pa es cien í icas ni de las o as dimensiones. La mo ología no se puede en ende sin sus epe cusiones sin ác icas, las es uc u as sin ác icas sin el es udio de la ase, la ase sin el léxico y la semán ica y ambién sin la oné ica peculia del la ín y del g iego. Todo es e con enido iene su ca ga e olu i a, la e imología, y una ca ga cul u al llena de alo es y con a alo es, de his o ia y adición, de isión del mundo, de logos. Que emos insis i , además, en la eno me impo ancia del ap endizaje del ocabula io, (NOTA 26) que iene que hace p escindi del dicciona io en el p ime ni el. Mé odos y écnicas sob e ello son abundan es y exis e ya una nume osa bibliog a ía al espec o (NOTA 27). Es un aspec o que no se puede descuida y en el que hay que u iliza múl iples écnicas, como noso os es amos haciendo. Tenemos que con esa las di icul ades que ponen los alumnos pa a es e es ue zo, a gumen ando, en e o as cosas la 8 u ilidad del dicciona io y el ca ác e poco “p ác ico” del la ín; pe o, si les ganamos el pulso (y es o depende de noso os), la solidez y agilidad en el uso del lenguaje son la ecompensa. No podemos ap ende ningún o o idioma abusando del dicciona io, con lo que se a da en busca cada palab a, sin ene un epe o io p opio. Las necesidades comunica i as y el iempo lo impiden. Si enemos un p oblema de iempo en el cu ículum nue o y no que emos que los alumnos desci en los ex os a una elocidad len ísima, como si se a a a de un je oglí ico egipcio o una ablilla micénica, el uso del ocabula io es imp escindible. No demos las mule as del dicciona io a alumnos sanos. Todo eso iene su dimensión p ác ica, se in e p e a, se lee; sob e odo, es o; pe o ambién ayuda mucho esc ibi , oí , incluso habla . Las ci cuns ancias ac uales nos impiden se ambiciosos en es o úl imo. La comp ensión esc i a es, po an o, la des eza y obje i o p incipal de nues a enseñanza; pe o no enunciamos a que nues os alumnos de la ín sien an y se ean ayudados po la exp esión esc i a y las des ezas o ales. Asumimos c i e ios básicos del eading me hod (NOTA 28) como son la g adación y selección de ex os, el con ol ocabula io ecuen e y la dis inción en e lec u a in ensi a (po meno izada) y ex ensi a ( ápida y pa a una comp ensión gene al); pe o noso os p e e imos un eclec icismo en los mé odos y añadi apo aciones de o os mé odos que son ú iles, cohe en es y adap ables al la ín. Pa a noso os la a ec i idad es un elemen o impo an e. Po o a pa e, la compe encia lingüís ica se ob iene de o ma na u al median e la combinación de la comp ensión y la exp esión, desde el habla y la esc i u a. Asegu amos que la pues a en p ác ica de es os aspec os, aunque sea secunda iamen e, ha ayudado bas an e a nues os alumnos. Ellos han esc i o sus ideas, sus ca as, han sen ido la ue za de la declamación, han p egun ado y espondido en la ín. Lo han sen ido i o. La dimensión es é ica, es deci , la li e a u a, ampoco se puede ob ia , aunque es obje o especial de es udio en el segundo cu so. Nos encon amos aquí con un p oblema de bagaje cul u al, de gus o es é ico y de dominio lingüís ico y es ilís ico que es di ícil de supe a en un año, a no se que en el p ime cu so y en las demás asigna u as elacionadas con el ema se adquie a una base sólida. La solución es á en man ene el ca ác e in eg al y en o ece las cla es de los géne os li e a ios sin en a en de alles es ilís icos de la mayo ía de los au o es. Op amos po da p io idad a las ca ac e ís icas de cada géne o (NOTA 29), o ece una isión global de la e olución del mismo y ejempli ica las ca ac e ís icas en un au o y en ex os signi ica i os. 3.2. -Ca ác e g adual Todos los con enidos se seleccionan y se g adúan según unos c i e ios especí icos y azonados. La selección aba ca nues o concep o de in eg ación. Es una cues ión de pu a cohe encia y sabemos que aquí adica uno de nues os e os y, una ez supe ado en g an pa e, de nues os log os. Comenius ya p opuso en el siglo XVII la g aduación de las es uc u as del la ín median e ases en el p ime cu so y de ex os seleccionados po ópicos en el segundo ni el. Ga cía Diego p oponía en 1951 (NOTA 30) el empleo de ases al inicio del ap endizaje po la acilidad en g adua las di icul ades y la necesidad de una selección y p esen ación de ex os, en la que plan eaba las al e na i as y u iliza un au o , a ios o una an ología. Po o a pa e, Valen í Fiol de endía po las mismas echas (NOTA 31) el uso de ex os desde el p incipio, aunque los p ime os ue an ic icios y los siguien es eales con no as acla a o ias pa a supli la g adación de los ex os. En 1988 San os M. P o omá i en la magní ica ponencia que p esen ó en Za agoza en los Encuen os sob e aspec os didác icos en las Enseñanzas Medias comen a la necesidad, consensuada hoy día, de abaja con ex os au én icos y o iginales, “incluso en el cu so de iniciación”; aunque espec o a consegui unos ex os de di icul ad c ecien e que es én elacionados con los con enidos g ama icales, nos dice: “La expe iencia nos dice que en la p ác ica es muy di ícil, independien emen e del escaso in e és que despie an en los alumnos” (NOTA 32). An e el plan eamien o de es a g an di icul ad, exis en es al e na i as, las dos p ime as conocidas y la úl ima supues a: 9 a) u iliza ex os ic icios o adap ados en los comienzos has a alcanza un núme o su icien e de con enidos lingüís icos que pe mi an usa ex os o iginales; (NOTA 33) b) emplea ex os o iginales desde el p incipio basados en una o pocas ob as (d amá icas po lo gene al) apoyados en un léxico acili ado y abundan es no as; (NOTA 34) c) supe a la di icul ad de selección de ex os o iginales desde el p incipio, de o ma que se ajus en a una g adación mo osin ác ica y engan un con enido in e esan e y elacionado con los aspec os cul u ales a enseña en su unidad didác ica. La opción c) ha sido la nues a, conseguida en buena medida, as una cos osa labo de expu gación de ex os la inos de nume osos au o es. Hemos ap o echado odas las épocas, aunque p edominan, lógicamen e, los clásicos y posclásicos. O ecemos pa a el p ime ni el au o es poco ap o echados en él como Ma cial, Ca ulo, Lucilio o Séneca, además de insc ipciones. La a iedad en el segundo cu so se mul iplica. Los ex os inician odas las unidades didác icas y en el p ime cu so es án g aduados con o me a las es uc u as sin ác icas de la o ación simple y, al inal, una ap oximación a la sin axis compleja. Los casos nominales apa ecen de o ma "ho izon al", dando con enido mo ológico a las es uc u as sin ác icas. Explicamos la mo ología nominal la ina, y no somos los p ime os (NOTA 35), como un sis ema que, aunque no es exac o, se puede ap ende desde un pun o de is a global y acionalizando la combinación de ema y desinencia, acla ando sin mucha p o undidad las excepciones. Es el mé odo más signi ica i o que conocemos y el pode de e ención es muy llama i o. Hemos op ado po cambia el o den de p esen ación de los casos y de los iempos e bales. Pa a la selección y g aduación de los mismos, hemos enido en cuen a, p incipalmen e, la es adís ica de ecuencia y la combinación de o ma y unción. A es o hemos añadido la conside ación del enunciado léxico y de la o ma de adquisición de la lengua ma e na. Los c i e ios a ene en cuen a han sido combina la mo ología con la sin axis y con el léxico, la ecuencia en los ex os de los casos y los iempos y la o ma de adquisición de la p ime a lengua (NOTA 36). En es e sen ido en endemos que la adición iene una ue za muy g ande, asegu ada po la esis encia al cambio en la educación. Pe o las nue as condiciones didác icas nos obligan a p oba nue os caminos que acionalicen y acele en el p oceso de enseñanza-ap endizaje. Hoy con amos con es udios es adís icos, con una conside ación global e in eg al de la lengua, con es udios de psicolingüís ica. Es o es nue o y con iene ap o echa lo. El amoso Labo a oi e d'analyse s a is ique des Langues Anciennes de la Uni e sidad de Lieja publicó en 1981 un es udio es adís ico exhaus i o sacado de ein isie e ob as la inas de diecisie e au o es dis in os, lo que sumaba un o al de se ecien as no en a y cua o mil seiscien as sesen a y dos palab as. Del es udio que emos des aca el peso léxico de sus an i os y e bos, que suman la mi ad de las palab as. También nos in e esa la conside ación de que el caso más ecuen e es el acusa i o, de ás a el nomina i o, aunque el abla i o es un poco más ecuen e en poesía y el úl imo caso es el da i o. En los e bos, los e bos "anómalos" son bas an e ecuen es, y po iempos los dos más ecuen es son el p esen e y el p e é i o pe ec o de indica i o y los menos ecuen es son los u u os y la mayo pa e del subjun i o (NOTA 37). Los alumnos no encuen an nada ex año en el sis ema de g aduación. Ob iamen e, los p o eso es que lo p ac icamos sí. Se aleja de la o ma de p esen ación que nos enseña on y cambia es a o ma cues a abajo. Sal ando las dis ancias, los ápidos y nume osos a ances cien í icos y ecnológicos de nues os iempos ambién nos obligan a cambia y adap a nos. Y al inal la mayo ía se amolda y has a los p e ie e. Sólo p e endemos que se nos acep en es as inno aciones como una posibilidad más den o del campo didác ico de las lenguas clásicas. Insis imos en es e pun o po que es llama i o y, posiblemen e, el más polémico de nues a me odología. 16 enseña hoy día a pa i de ases suel as, abajando con alumnos de dieciséis o más años. Nos si en pa a ocaliza un con enido lingüís ico y conoce lo mejo ; pe o pa a desa olla lo es án el abajo con los ex os y o os p ocedimien os. Po o o lado, el abajo con ases sí es en iquecedo pa a la enseñanza en alo es y pa a e o za los con enidos ac i udinales. Los g upos de ases pe mi en desa olla , además, ac i idades de elación emá ica, pe mi en c ea nue os ex os de la in ención de los alumnos, pe mi en con inua una his o ia y muchas cosas más. Hay que ap o echa las didác icamen e. Los ex os no deben apa ece di ec amen e, sin un í ulo y una in oducción. Necesi an un con ex o, especialmen e cuando e lejan o as épocas his ó icas. Cada época iene sus cla es de in e p e ación (NOTA 45) y no coinciden en bas an es ocasiones con el uni e so in e p e a i o de nues os alumnos. Es undamen al in eg a cul u a y lengua. Hay que da a nues os alumnos las cla es in e p e a i as del mundo g iego y omano. Si ellos no las conocen, no podemos exigi les una buena in e p e ación. No es su icien e el dominio de la mo osin axis. Tienen que abo da la in e p e ación de los ex os desde un mínimo de cu iosidad po su con enido (NOTA 46). La cla e pa a susci a el in e és es á en ace ca los con enidos del ex o a la ida de los alumnos y a sus cen os de in e és. Muchos ex os clásicos pueden a o ece es a idea; pe o con imaginación po nues a pa e cualquie ex o puede in e esa a los alumnos. Es a ase p e ia se puede imp o isa ; pe o, según lo comen ado, con iene ene la p epa ada. Cla amen e es o sólo lo ha emos cuando es emos con encidos de la u ilidad didác ica de es as ac i idades p e ias a la in e p e ación del ex o. O o aspec o elacionado con el abajo de los ex os es el ap o echamien o de su dimensión o al, y de un iempo a es a pa e la hemos no ado minus alo ada. Los ecos de nues os idiomas con ibuyen a c ea el ambien e p opicio y hace no a a nues os alumnos su sono idad especial. Hay que es o za se po la lec u a co ec a y con buena en onación. La ac i idad de la declamación posee unos elemen os lúdic os y de in e és que, bien lle ada, nues os jó enes ap ecian sob emane a. Nues o mé odo cuen a con nume osas e impo an es ayudas pa a el ap endizaje y consigue en la g an mayo ía de los alumnos una mo i ación in ínseca. Es o acili a eno memen e la capacidad de in e p e a un ex o de una o ma más o menos p o unda. Es amos hablando del p ocedimien o más complejo que enemos el e o de enseña . Los comen a ios sob e cómo hace una buena aducción han sido abundan es (NOTA 47). Noso os sólo que emos de ende unas pocas ideas que nos pa ecen cla es. La aducción es un p ocedimien o y, como al, el alumnado iene que conoce esquemá icamen e las dis in as ases de ac uación. El conocimien o léxico-semán ico iene que combina se con el mo osin ác ico. T as la ase de iden i icación de los ejes sin ác icos y semán icos del ex o y de las ases, cons an emen e hay que cues iona se en las dis in as unidades sin ác icas an e qué idea semán ica y an e qué es uc u a sin ác ica se es á. Las mejo es condiciones pa a consegui una buena aducción es án en ace ca se al ex o as una ac i idad p e ia, ene un conocimien o su icien e y pode iden i ica las dis in as es uc u as al ni el de la o ación simple, y, en ni eles supe io es, de la o ación compleja. Hay que conoce e iden i ica los sis emas de elación sin ác icos y conoce un co pus léxico que suponga un an o po cien o ele ado de las palab as que hay en ese ex o. A pesa de es o oda ía hay que supe a las di icul ades especiales c eadas po algún con enido nue o o desconocido y po las ambigüedades mo osin ác icas, léxicas y semán icas. Es os escollos se sol en an combinando po nues a pa e exigencia y ayuda adecuada, lo cual debe hace se con mucho cuidado pa a no anula la capacidad de supe ación de los alumnos. La ayuda más p oduc i a es la que se haga desde el c i e io del ca ác e g adual que de endemos. Y, desde luego, hay que alo a los e o es en la jus a medida del momen o del p oceso de ap endizaje en que es én, an o en el ámbi o de g upo como a escala indi idual. Insis imos que hay que in e p e a los e o es como diagnós ico del g ado de ap endizaje y no como algo nega i o que suponga una c í ica des uc i a al endimien o de cada alumno. El con ol de la e aluación o ma i a es una de las mejo es ayudas que podemos da a nues os alumnos, de o ma gene al y más aún en el ap endizaje de la aducción. 17 O os p ocedimien os des acables son los elacionados con la compa ación in e lingüís ica. El abajo de ex os bilingües y de g upos de palab as de a ias lenguas ayuda mucho a conoce las igualdades y las di e encias en e las lenguas clásicas y las mode nas (neola inas o de o a p ocedencia). Las igualdades es echan los lazos his ó icos y cul u ales en e el mundo an iguo y el ac ual. Son un elemen o de nues o ca ác e in eg ado . Las di e encias disc iminan y cla i ican las ca ac e ís icas p opias de cada idioma. Su e lexión po encia la supe ación de los posibles e o es in e lingüís icos, de los que hemos hablado a iba. De endemos el uso de los p ocedimien os elacionados con la c ea i idad (NOTA 48). La ca ga mo i ado a de és os es segu a. No hace al a exigi cosas di íciles; sólo que dejen ola su imaginación y su capacidad comunica i a den o del con ex o del ap endizaje g adual. El manejo de léxico da mucho pie a es o y ambién la edacción de ex os en la lengua clásica. Los esul ados de es as ac i idades suelen so p ende a los p o eso es. Muchos alumnos consiguen esul ados po encima de lo que p e iamen e el p o eso puede espe a de cada uno. A eces las ac i idades c ea i as y ambién las lúdicas son el modo de e mina de consegui la mo i ación in ínseca que no se había podido alcanza oda ía. Como ejemplos de ac i idades de es e ipo, podemos ci a el diseño de palab as que cues a memo iza ; esc ibi sob e un ema monog á ico, como la amilia, un iaje, e c. (NOTA 49); aduci una de us canciones o poemas a o i os; esc ibi una ca a a un amigo o amiga; cualquie ac i idad con la écnica del “ ole-playing” (NOTA 50); e a a supe a cualquie a de los juegos que exis en con palab as: c ucig amas, “el sal o del caballo”, “la no ia”, e c.; la adap ación de muchos de los juegos adicionales como “la oca”. Las ac i idades lúdic as son bas an e mo i ado as, pe o hay que ene la p e ención de sabe dosi ica las y ambién aplica las en un con ex o didác ico con unos obje i os conc e os. De lo con a io co emos el pelig o de que se nos exijan po pa e de nues os adolescen es, de que sean una e asión de las di icul ades, de que ca ezcan de obje i os didác icos conc e os y sólo si an pa a “pe de el iempo”. La adquisición de los con enidos ac i udinales iene mucho que e con el g ado de mo i ación in ínseca que consigamos con nues os pupilos. La can idad de con enidos de es e ipo puede y debe se amplia. En es e asun o como en los demás hay que abandona una ac i ud simplis a po pa e del p o eso ado. Es os con enidos son los más len os y di íciles de consegui ; pe o ambién los más du ade os, po encima de los concep os e, incluso, de los p ocedimien os. El inculca los depende de nues o en usiasmo y nues o sabe hace . La educación en alo es, que es á elacionada con las ac i udes, nos pa ece de una impo ancia i al en nues a sociedad. Las lenguas clásicas apo an muchos alo es desde el pensamien o y ejemplo posi i o y ambién desde el polémico con a alo , como en el caso de la desigualdad social y de sexo. La selección de ex os y de ases, además de los comen a ios cul u ales, es á hecha en buena pa e desde es a pe spec i a. III. CONCLUSIONES El que conoce lo que es ealmen e la in es igación didác ica, como me dijo un día uno de mis maes os, sabe que es un labo imp obus. El emb ión de es a me odología e minó de o ma se hace unos seis años. Desde en onces hemos ido in es igando, expe imen ando, e lexionando y ajus ando los múl iples elemen os que con o man un mé odo nue o en la enseñanza de nues as lenguas. Con iamos habe podido ansmi i en es e a ículo que nues as palab as son u o de es a expe iencia i al y cien í ica. Los da os de los esul ados didác icos en las aulas en que mis compañe os y yo hemos ac uado con i man la ealidad y la alidez de la me odología que hemos p esen ado y que de endemos de o ma en usias a. Al inaliza el cu so 1998-1999 desapa ece el La ín de 2º de B.U.P. en oda España y, con ello, se nos o ece la ocasión ineludible de adap a nos a las nue as di ec ices didác icas. No obs an e, en es e momen o de ansición oda ía conocemos la e icencia de muchos compañe os docen es 18 espec o a la adopción de nue as me odologías. Es cie o que la adición me odológica iene un peso eno me en el eje cicio de nues a p o esión. Nues as asigna u as se han hecho amosas po su adicionalismo y po su alejamien o de los in e eses de las nue as gene aciones de adolescen es. Es o es una ealidad que nos obliga a la e lexión po encima de las imposiciones ex e nas. Ya lle amos unos años discu iendo sob e el ema, pe o se nos es á acabando el iempo. Algunos han op ado po maquilla el mé odo adicional, añadiendo algunos p ocedimien os nue os; pe o es o nos pa ece una adap ación po obligación y sin con encimien o. Es cie o que adop a es e sis ema puede se i pa a comenza la nue a andadu a; pe o es un ímido camina . Mé odos como el nues o aen consigo un cambio muy g ande espec o a la co ien e mayo i a ia de la enseñanza de nues as lenguas, la cual acabó implan ándose como la adicional. Ya hemos descubie o al p incipio de nues o a ículo que no odo e a así. Noso os nos sen imos he ede os de esas o as co ien es didác icas his ó icas y que me ece la pena ecupe a las y adap a las a las ci cuns ancias y exigencias ac uales. Hemos in en ado mos a el pano ama de es e camino ico en posibilidades. Hay que ene espe anza en odos los in en os eno ado es. Cuan o más p opues as me odológicas haya y sean su icien emen e cohe en es, mayo posibilidad end emos de elegi , adap a y ele a la calidad de ap endizaje. Tenemos que alimen a la sa ia de nues os es udios. De lo con a io, acaba emos secándonos o es a emos a me ced de la diosa Fo una y de sus cap ichos polí icos. Nues as p opues as e ideas necesi aban ma e ializa se en un lib o y así lo han hecho. Es un inicio, pe o en absolu o hemos acabado. Los dos hacedo es p incipales nos hemos demos ado que nues as ideas e an posibles y ambién que su ealización ha cos ado muchísimo más de lo p e is o y que oda ía se puede segui a anzando. Que emos des aca aquí la impo ancia de la a ec i idad y ce canía pa en e en cualquie ma e ial didác ico que u ilicen los alumnos. De es a mane a, el lib o iene que di igi se al alumno di ec amen e, en segunda pe sona. El lib o debe pe mi i se en algún momen o el ono coloquial, que es el que casi siemp e u ilizan los adolescen es ue a del aula. Es bueno o ece de ez en cuando un ono humo ís ico, la pequeña b oma que dis ienda y que ambién llame la a ención de aquél que es á en la luna y o os sa éli es. Un lib o de ex o de lenguas clásicas debe ecupe a el ca ác e dialéc ico y o ma i o de la enseñanza g ecola ina. Debe ecupe a el ono li e a io. Debe conec a el pasado con el p esen e. El lib o debe se e sá il. Debe pe mi i la au onomía de acción de los p o eso es y de los alumnos. No hay que segui lo al pie de la le a. Hay que ap o echa lo. Acabamos animando a los colegas y u u os colegas que nos lean pa a que alo en más aún, si cabe, la impo ancia de la didác ica en nues os es udios y pa a que apoyen p oyec os españoles como el nues o, que buscan hace dinámico, en iquece y, en de ini i a, mejo a el pano ama didác ico. Au o : Al onso Alcalde-Diosdado Gómez En Re is a de Es udios Clásicos, nº 118 19 ABSTRACT OF PAPERS Tí ulo: LA NECESIDAD DE RENOVACIÓN DIDÁCTICA DE LAS LENGUAS CLÁSICAS: UNA NUEVA PROPUESTA METODOLÓGICA Au o : Al onso Alcalde-Diosdado Gómez La his o ia de la didác ica de las lenguas ex anje as, incluidas el la ín y el g iego clásico, ilus a la iqueza me odológica de iempos an e io es y ac uales. Es o nos anima, en la si uación p esen e en España, a la eno ación didác ica en nues os es udios. Exponemos la me odología que ha dado luga a la c eación de unos ma e iales didác icos y que ab e el camino pa a o os. Hacemos una a gumen ación concienzuda, cien í ica y cohe en e. Los p incipios eo é icos asumen de o ma ecléc ica las eo ías del ap endizaje mode nas que ap o echan los nue os conocimien os lingüís icos y psicológicos, especialmen e. P oponemos unos obje i os docen es ambiciosos. Basamos la me odología en cua o pos ulados: el ca ác e in eg al, el ca ác e g adual, la mo i ación e in e acción en el aula y, inalmen e, la écnica e alua i a. Suponen una apues a adical que nos pa ece única en su o alidad. Aspec os es a égicos y p ocedimen ales más conc e os co onan el abajo. Demos amos que nues os esul ados en el aula son posi i os. The his o y o eaching o a ge languages, including La in and G eek, explains he me hodologic weal h ha has been disposed wi h a long ime be o e and oday. This ac encou ages us, nowdays in Spain, o he didac ic eno a ion in ou s udies. We expound a me hodology ha has made ou didac ic ma e ials and ha opens he way o o he s. We do a conscien ious, scien i ic and cohe en a gumen a ion. Ou heo e ical p inciples assume, in an eclec ic way, mode n lea ning heo ies ha ake ad an age o he new linguis ic and psycoligis knowledges, specially. We p opose some eaching objec i es ha a e ambi ious. Ou me hodology is based on ou pos ula es: in eg al cha ac e , g adual cha ac e , mo i a ion and in e ac ion in class oom and, inally, echniques o e alua ion. They suppose a adical be ha seems o us as unique all in all. Mo e speci ic s a egic and p ocedimen al aspec s c own his wo k. We p o e ha ou esul s in class oom a e posi i e. NOTAS DEL ARTÍCULO SOBRE LA NECESIDAD DE RENOVACIÓN DIDÁCTICA DE LAS LENGUAS CLÁSICAS 1. Quin ., Ins . I. 8. 2. Jiménez Delgado de iende en su a ículo "El La ín y su Didác ica", publicado en no iemb e de 1959 en EClás 28, que hacen al a mé odos ac i os, que es impo an e el la ín hablado y que hay que u iliza una me odología simila a la que se emplea en el es udio de las lenguas mode nas. Famosos mé odos como los de la Uni e sidad de Camb idge o el de Oebe g se basan en el eading me hod a pa i de ex os ic icios. 3. Es e lib o se hizo amoso en Ingla e a y ue conocido como "Lily's G amma " y ambién como "Royal G amma ", ya que En ique VIII omen ó el es ablecimien o de un mé odo gene alizado pa a la enseñanza de la lengua en las escuelas. Es el modelo inglés del mé odo adicional. 4. Joseph Webbe publicó un lib o de ex o i ulado Pue iles Con abula iunculae (1627). C . A. P. R Howa , A His o y o English Language Teaching, Ox o d Uni e si y P ess, 1984, p. 34. 20 5. Esc ibe Webbe al espec o en su ob a An Appeal o T u h (1622): "By exe cise o eading, w i ing, and speaking a e ancien cus om, we shall concei e h ee hings wich a e o g ea es momen in any languages: i s , he ue and ce ain declining and conjuga ing o wo ds, and all hings belonging o G amma , will wi hou labou , and we he we will o no, h us hemsel es upon us." 6. La igu a del alemán Comenius nos pa ece cla e en la his o ia de la enseñanza de las lenguas y ha sido uno de nues os p incipales inspi ado es a la ho a de con o ma nues o mé odo. Sus p ime os lib os se conocen como Ves ibulum y Janua Lingua um y a ellos co esponden p incipalmen e los comen a ios que hemos esc i o en es e a ículo. Su ob a cumb e es el O bis Sensualium Pic us, publicado en Nu embe g en 1658. C . A. Howa , op. ci .. 7. Que emos hace aquí especial e e encia a la ponencia a ca go del p o eso Joan Ca bonell i Manils i ulada Algunas e lexiones sob e el a amien o de la lengua la ina en el nue o bachille a o y p onunciada en Anduja el 21 de eb e o de 1996 en las P ime as Jo nadas P o inciales de Es udios Clásicos. En es a ponencia el p o eso Ca bonell concluye que "la supe i encia del la ín y del g iego en la enseñanza secunda ia pasa necesa iamen e po una cuidada selección de los con enidos y po la eno ación didác ica de la enseñanza de la lengua." 8. Es as me odologías se pueden e en dis in os lib os de didác ica del inglés. Noso os damos la e e encia de uno de los p incipales: M.M. S e n, Concep s o Language Teaching, Ox o d Uni e si y P ess, 1983. En su capí ulo 20, que se i ula Language Teaching Theo ies as Theo ies o Teaching Me hod, se puede consul a una sis emá ica isión de los dis in os mé odos de enseñanza de segundas lenguas apa ecidos en los úl imos iempos. 9. Es a up u a con el concep o adicional de mé odo apa ecen explicadas en The b eak wi h he me hod concep , en S e n, op. ci ., cap. 21. 10. Algunos han in en ado hace un análisis sis emá ico de los mé odos. Des acamos a Bosco y Di Pie o, que en 1970 es ablecie on once c i e ios de análisis plan eados de o ma dico ómica. La me odología que de endemos p esen a la mayo ía de los asgos posi i os, si bien hay que ene en cuen a que la complejidad mo osin ác ica de las lenguas clásicas nos obligan a que p edomine la no uncionalidad y que se en iendan las es uc u as lingüís icas; pe o sin que le aya a la zaga la a ención a los aspec os de comunicación lingüís ica, especialmen e del lenguaje esc i o. K ashen y Selige p opusie on o o sis ema de análisis en 1975. Desa olla on ocho c i e ios: disc ecionalidad, deducción, explici ación, secuenciación, canal de ejecución, eje cicios del ipo " ocus on e sus ocus away", ex ensión del con ol y e oalimne ación. Cumplimos ambién la mayo ía de es os c i e ios. Como la e minología empleada es abs ac a, se puede acla a y amplia in o mación en la e e encia que hace S e n, op. ci ., pp. 486-489. 11. C . J.L. He nández Rojo e alii, Conoce u pasado, G anada, Se icio de Publicaciones de la Uni e sidad, 1988. Semina io Pe manen e de La ín "Ili u gi", Hispania Romana, Mad id, Ediciones Clásicas, 1992. J. Albe ich, J. Ca bonell, B. Ma as, La ín, Mad id, Alhamb a, 1989. Son muchos más los p oyec os desa ollados desde la década de los ochen a en España y ue a de España. Como la lis a es amplia e e imos, pa a los abajos an e io es de los ochen a, a los comen a ios y bibliog a ía del a ículo de San os Manuel P o omá i Vaque o i ulado "El la ín y la e o ma de las enseñanzas medias: su didác ica y adap ación cu icula ", en Educación Abie a 76, I.C.E. de Za agoza, 1988 y ambién a la comunicación: Manuel José Aguila Ama , M. J.: "La didác ica del la ín. Con ibución bibliog á ica", en Ac as del VII Cong eso Español de Es udios Clásicos, Mad id, 1989. No conocemos ecopilaciones bibliog á icas pa a los lib os de ex o de la ín y g iego en es a 21 década. La mayo ía de las edi o iales ha publicado o a a publica p óximamen e lib os de es as asigna u as pa a el nue o Bachille a o de Humanidades y Ciencias Sociales. 12. Valo amos la edición española del Cu so de La ín de Camb idge en lo que iene de p ác ica y di usión de una me odología que ompe con la adicional. Ha enido un éxi o indudable. Los au o es han aplicado una me odología basada en mé odos del siglo XVII y que se han eno ado en es e siglo. Especialmen e hablamos del mencionado eading me hod. Nos pa ece que los p incipales incon enien es de es e mé odo son el desajus e en e sis emas educa i os de países dis in os y el exceso de adap ación de los ex os empleados, que di icul a el abajo con ex os au én icos, a lo cual nos obliga la p ueba de acceso a la Uni e sidad. 13. El Cu ículo O icial, según el Real Dec e o 1179/1992 de 2 de oc ub e (B.O.E. de 21 de oc ub e de 1992), o ece ocho obje i os gene ales pa a la asigna u a de La ín. 14. Hemos publicado ya con José San iago Jiménez los dos lib os del alumno y los dos lib os del p o eso en una edi o ial de ámbi o nacional y ha salido ya una aducción de nues o p ime lib o al ca alán. Los I.S.B.N. de las cua o ob as en español son: La ín I: 84-263-3656-6 La ín I LP.: 84-263-3657-4; La ín II: 84-263-3951-4; La ín II LP.: 84-263-3952-2. 15. La bibliog a ía al espec o es muy amplia. Que emos des aca es lib os signi ica i os: D.P. Ausubel, J. D. No ak, H. Hanesian, Psicología educa i a: un pun o de is a cognosci i o. Méjico, T illas, 1983. C. Coll, E. Ma ín, T. Mau i, M. Mi as, J. On ubia, I. Solé, A. Zabala, El cons uc i ismo en el aula, Ba celona, G ao, 1993. C. Coll, J. Palacios, A. Ma chesi (eds.), Desa ollo psicológico y educación, II. Psicología de la Educació,. Mad id, Alianza Edi o ial, 1990. 16. id. Ausubel, No ak y Hanesian, op. ci .. 17. id. H. D. B own, P inciples o Language Lea ning and Teaching, H. R. P en ice (ed.), 1987. 18. Pa a es e ema y o os elacionados con el cons uc i ismo ecomendamos el lib o: El cons uc i ismo en el aula, op. ci .. 19. O os in es igado es siguen la línea de Selinke y ponen el én asis en dis in os aspec os elacionados con el ema. Así, Nemse acuñó el é mino sis ema ap oxima i o, pensando en la ap oximación sucesi a a la nue a lengua, y Co de in en ó su dialec o idiosinc á ico e i iéndose a que la lengua de un ap endiz única y que las eglas de la lengua del ap endiz son ambién peculia es y pe sonales. 20. id. L.S. Vigo sky, El desa ollo de los p ocesos psicológicos supe io es, Ba celona, Edi o ial C í ica, 1979. Las ideas de es e psicólogo han sido ecupe adas en los úl imos años jun o con el conjun o de su ob a y son obje o de in e és y p o undización en el ámbi o psicológico y educa i o. 21. id. C. Coll, "Signi icado y sen ido en el ap endizaje escola ", In ancia y Ap endizaje 41, 1988, pp. 131-142 y ambién N. En wis le, La comp ensión del ap endizaje en el aula, Mad id, Paidós/MEC, 1988. 22. Véase, pa a la concepción o iginal de la hipó esis con as i a, R. Lado, Linguis ics Ac oss Cul u es, Uni e si y o Michigan, 1957 y, pa a las hipó esis sob e la adquisición del lenguaje, W. Klein, Second Language Acquisi ion, Camb idge Uni e si y P ess, 1986, cap. 1. 22 23. Sob e las p ime as ases en la adquisición de la lengua ma e na se ha esc i o bas an e. Mencionamos dos ob as que nos pa ecen in e esan es: M. M. Lewis, In an Speech : A S udy o he Beginnings o Language, Aye Co. 1975 y J. L. Locke, Child's Pa h o Spoken Language, Ha a d Uni e si y P ess, 1993. 24. C . A. Viñas, A. To es y J. A. Calabuig, La ín 2º B.U.P, Valencia, Ed. Eci , 1992. En el se plan ea una sin axis eno ada y mode nizada, en la que podemos des aca el a amien o di e si icado de los obje os y de los complemen os o acionales. Al espec o, enemos la imp esión de que en la enseñanza secunda ia cues a pone al día los adelan os cien í icos que nos a a anzando la Uni e sidad. 25. Desde que en la segunda decena del siglo XX se desa olló el mé odo de lec u a, que, como hemos comen ado, ya es aba concebido en el siglo XVII, se han desa ollado dis in as écnicas sob e la lec u a ex ensi a. Pa a amplia in o mación se pueden lee dis in os lib os de didác ica del inglés y del ancés más o menos ecien es. Po menciona uno de ellos, que nos pa ece bas an es in e esan e, se puede consul a : A. Ma hews, M. Sp a , & L. Da gen ield, A he Chalk ace, London, A nold Ed., 1985. 26. Pa a el eading me hod siemp e ha sido impo an e el es udio del ocabula io y su selección po índice de ecuencia. El amoso abajo de la Uni e sidad de Lieja ha ma cado en la Filología La ina una nue a e apa en es e campo cien í ico de aplicación didác ica. Des acamos, además, la ob a: G. Caukil y J. Guillaumin, Vocabulai e de base du la in. Alphabe ique, equen iel, e ymologique. A.R.E.L.A.B., 1984. Hoy en día, la asomb osa in o má ica es á ayudando mucho a la c eación y es udio de co po a léxicos.En España, ya en 1951, Ga cía Diego, en el núme o es de es a e is a, eclamaba la impo ancia del es udio del ocabula io, lo cual exigía un es ue zo didác ico. 27. O ecemos una b e e, pe o su icien e bibliog a ía sob e enseñanza del ocabula io: J. Bes a d y C. Pé ez, La didác ica de la lengua inglesa. Mad id, Edi-6, 1982, cap. 11: "El ocabula io". J. A. B igh , & G. P. McG ego , Teaching English as a Second Language. London, Longman, 1970, chap e 2: "Vocabula y". A. Do , Teaching English: a T aining Cou se o Teache s. Ox o d Uni e si y P ess, 1988, uni 1: "P esen ing Vocabula y". V. F ench Allen, Techniques in Teaching Vocabula y, Ox o d Uni e si y P ess, 1982. J. Ha me , The P ac ice o English Language Teaching: London, Longman, 1991, chap e 9: "Teaching Vocabula y". I.S.P. Na ion, & D. Na ion, Teaching and Lea ning Vocabula y. Heinle & Heinle, 1990. En España nos llama la a ención el a ículo: C. Mo cillo Sánchez, "Ap endizaje del ocabula io la ino median e elajación psico ísica", Pa io Abie o 16, p. 22 y ss. 28. C . bibliog a ía de la no a 8 y la no a 25. 29. Los lib os de ex o de Bachille a o no se han ocupado has a aho a en España de sis ema iza las ca ac e ís icas de odos los géne os li e a ios la inos. Además, aquí sólo exis en algunos es udios sob e es e ema a ni el cien í ico. Des acamos en e ellos: AA.VV., Los géne os li e a ios. Ac as del 7º Simposio de Es udios Clásicos. Ba celona, Publicaciones de la Uni e sidad Au ónoma, 1985. C. Codoñe (ed.), Géne os li e a ios la inos, Salamanca, Se icio de Publicaciones de la Uni e sidad, 1987. D. Es e anía, D. y A. Pociña, Géne os li e a ios omanos, Mad id, Ediciones Clásicas, 1996. 30. id. Ga cia Diego: "Obse aciones sob e la me odología del La ín en el Bachille a o", EClás 3, 1951. 31. id. Valen í Fiol: "La aducción en la me odología del la ín," EClás 1. 23 32. id. S. M. P o oma i Vaque o, a . ci ., p. 27. Al inal de su a ículo se o ece una amplia bibliog a ía sob e la didác ica de las lenguas clásicas que ocupa nue e páginas. 33. Es el caso de bas an es lib os de ex o, conocidos po odos. 34. Es el caso de lib os de ex o como el ealizado po el Semina io Pe manen e de La ín "Ili u gi", op. ci .. 35. id. Rod íguez Ba ueco, J.: "Obje i os y me odología del la ín del segundo cu so de B.U.P.", Ac as del I Cong eso Andaluz de Es udios Clásicos, Jaén, Ins i u o de Es udios Giennenses, 1982, p. 380. 36. Los p ime os que cambian la p esen ación y el o den adicional de la mo ología nominal y e bal en un lib o de ex o en España, que sepamos, son los au o es del lib o La ín, Albe ich, Ca bonell y Ma as, op. ci .. 37. C . Ga cía Sanz, O.: Es án locos es os omanos, Mad id, Ins i u o de Filología, 1993, pp. 106-109. 38. Conocidos son los lib os ya ci ados del mé odo Camb idge, el mé odo Oe be g y el de la edi o ial Alhamb a. 39. C . no a 23. 40. Ya hemos hablado sob e el es udio de la Uni e sidad de Lieja. En e los abajos ingleses des aca el inicial de Tho ndike, Teache 's Wo d Book, 1921, en el que es ablece las cinco mil palab as más ecuen es sacadas de cua o millones y medio de palab as. En 1944 llegó es e au o jun o con Lo ge a un co pus de ein a mil palab as. En adelan e el es udio es adís ico se hizo más complejo que la simple ecuencia de una can idad g ande de palab as. El ema, el uso, la es uc u a, la capacidad de enseñanza, las necesidades y los gus os son c i e ios enidos en cuen a en la didác ica ac ual. 41. id. A. Tapia e I. Mon e o, "Mo i ación y ap endizaje escola ", en Coll, C, Palacios, J. y Ma chesi, A. (comps). op. ci ., p. 187. 42. Aunque nues a ipología de e o es es pe sonal, nos ha se ido de ayuda las conside aciones de H. D. B own, op. ci ., pp. 171-179. 43. Pa a es e ema, apa e de conside aciones p opias, nos hemos apoyado en el capí ulo de An oni Zabala, "Los en oques didác icos", en C. Coll, E. Ma ín, T. Mau i, M. Mi as, J. On ubia, I. Solé, A. Zabala, op. ci ., pp. 125-161. 44. id. sup a, p. ?? 45. Es e c i e io ob io ya lo comen aba He nández Vis a en "Es udio cons as ado de las lenguas clásicas en la Enseñanza Media", Ac as I Cong eso de Es udios Clásicos, p. 205. 46. Nos pa ece poco pedagógico y didác ico cae en la u ina de aduci po aduci y no e mina de comp ende el con enido de los ex os y sus epe cusiones cul u ales. 47. Como mues a signi ica i a, en esacamos la siguien e bibliog a ía: J. Calonge, "Sob e la aducción de ob as cien í icas y ob as li e a ias", Nue a e is a de EE. MM., Mad id, 1986. V. Ga cía Yeb a, Teo ía y p ác ica de la aducción, Mad id, G edos, 1982. J. Jiménez Delgado, "El la ín y su didác ica. Me odología de la aducción la ina", D. G. EE. MM. 24 Mad id, 1958. J. Ma ouzeau, La aduc ion du La in, Pa is 1943. M. A. San Ma ín, "La aducción y los ex os bilingües en la enseñanza del la ín." Rb. 23, julio-sep iemb e 1982, pp. 134-136. F. Sanz F anco, "T aducción en e lenguas, pe o no de cul u a y sí de es ilo", Rb. 18, ab il-junio 1981, pp. 64-68. 48. Desde la década de los ochen a, la mayo ía de los in en os de eno ación didác ica en los lib os de ex o de nues as asigna u as ha enido en cuen a la c ea i idad como p incipio didác ico. Que emos hace e e encia, como bo ón de mues a, a es lib os que a an en abundancia es e ema: M. Acos a, C ea i idad, mo i ación y endimien o académico. Málaga, Aljibe, 1998. E. Ca illo, e alii: Dinamiza ex os, Mad id, Alhamb a, 1987. G. Roda i, G amá ica de la an asía, Ba celona, Ed. Alio na, 1991. 49. Pa a esc ibi sob e un ema con iene abaja ambién sob e amilia de palab as elacionadas. 50. Es una écnica con en ajas en odos los sen idos. Puede u iliza se en nume osas si uaciones, en e ellas, en la d ama ización de ex os no ea ales. En inglés la bibliog a ía al espec o es amplia. Los lib os que hemos mencionado en la no a 27 y que no son especí icos de la enseñanza de ocabula io hablan de es e ema. En español encon amos un lib o especí ico, aducido del ancés: A. Schue zenbe g-Ancellin, In oducción al ole-playing, Mad id, Ed. Ma o a, 1979.