El huracán "Mitch"
Abstract
Florit, Francisco
Full text
DEPEQUENOS-ANIMALES Revista Oficial de AVEPA E DIT O R I A L Yo no sé si lo que me pasa a mí le ocurre frecuentemente al resto de compañeros que ejercen la clínica de pequeños animales, pero, a menudo, tengo que hacer esfuerzos para poder justificarme a mí mismo, dedicar una gran parte de mi vida, en intentar hacer la vida lo más confortable posible a estas criaturas, en ocasiones adorables, que son los animales de compañía. Si habitualmente ya debes hacer equilibrios de reflexión para intentar poner en orden las prioridades de la vida, cuando, por desgracia, ocurren desastres naturales como el huracán "Mitch", que ha asolado toda Centroamérica, resulta inevitable volverte a plantear una vez más el sentido de muchas cosas y, entre ellas, el de nuestra profesión. ¿Cuánto hay de superfluo en nuestro trabajo diario? Hace unos pocos días en la inauguración del curso académico de la Academia de Ciencias Veterinarias de Cataluña, el confeEL HURACÁN "MITCH" renciante, nuestro querido compañero y antiguo director de esta revista Luis Ferrer hablaba sobre el ejercicio de la clínica de animales de compañía y reflexionaba sobre qué había en ella de "arte", de "ciencia" y de "negocio". En una exposición brillante e inteligente, como siempre, se detuvo unos momentos también, para analizar esta preocupación que me embarga de vez en cuando a mí, sobre la justificación de nuestro trabajo. Sus explicaciones y razonamientos me resultaron de gran ayuda y se lo agradecí, en primer lugar, porque me demostró que estos fantasmas míos, deben ser más generalizados de lo que yo, inicialmente creía, y en segundo lugar porque, con cierta contundencia, defendió la postura desde el punto de vista de la buena profesionalidad por un lado y por la imposibilidad de interferir en un problema mucho más profundo como es el pésimo reparto de la riqueza en el mundo, y que, en definitiva, es el causante de 133 la mayoría de desdichas que nos afectan. Realmente no debieran afectarnos aquellos problemas que no está en nuestras manos el poder resolver, aunque no resulte fácil abstraerse de los mismos. Cuando terminó la conferencia de Luis Ferrer, se suscitó un pequeño debate con respecto a algunas de las reflexiones que él había propuesto y lo cierto es que este tema no se debatió, pero también es cierto que faltaban unos días para que ocurriera el desastre del "Mitch". No sé si todas estas reflexiones pueden ser útiles o simplemente son un ejercicio de higiene personal, pero mañana procuraré esforzarme un poco más en intentar ser mejor profesional e intentar que mis pacientes y mis clientes sean más felices, que es lo que está en mis manos hacer a diario. Francisco Florit Presidente