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Reflexiones en torno al método científico en Psicología

Barriga, Silverio

Abstract

Barriga, Silverio

Full text

INTRODUCCION . - S. BARRIGA Mi colega y amigo R-Bayés, acaba de remitirme su estudio "Una introducción al método cie:ltífico en Psicoloqla". He de reconocer la ilusión y empeño con que me agrada saborear las producciones ag tóctonas. Intento favorecer en mi el desarraigo de ese estereotipo acientífico e infecundo que a veces se nos clava en el cuerpo con respecto al talante español. a Maxime que: cuando se conocen de cerca las limitaciones socioeconómicas del investigador hispano, se admiran más propiamente sus esfuerzos. Por otra parte, la joven andadura de la Psicología merece, cu,al ninguna otra ciencia, el mirar-sereno e intransigente-del epistem6logo. No para frenar, sino para ahorrar esfuerzos y encauzar. E'b cil ha resultado trasplantar al país las conquistas de una psicolg gía aplicada, ya "experienciada" en otras latitudes, aunque tambien aquí habrá que serenar las aguas y exigir poder ver los guijarros del fondo. En el campo de la Psicologla aplicada las gratificaciones económicas son, muchas veces, el má eficaz refuerzo. No ocurre asl con la Psicologla básica o fundamental, que requiere en el investigador un tesón en la tarea y un distanciamiento frente a la utilidad inmediata de su trabajo. Entonces, ante la aridez de la investigación facilmente se de canta el pseudo-investigador, quien con sus premuras puede dificul tar el desarrollo de la Psicologla. Ahora bien, justo es reconocer que no es hora de lloriqueos, ni de rasgaduras de vestldos ante los "usos y abusos de la Psicologra". Más bien creo conviene impulsar cualquier esfuerzo responsable por consolidar la prdxis psicológica. El trabajo de Bay6s voluntariamente desatendió la vertiente apliaada de la Pslcologla. Mds preocupado, quizá, por aupar la o- ferta de investigaci6n pura del mundo psicológico español, que por resolver los problemas profesionales planteados por el des5 rrollo demogr6fico de los psic6logos. El tlt1.110 del libro lo proclama. Aunque quiz6s el prop6sito expresado en el capitulo VI1 no permitiera eludir el alcance practico de una docencia psicol6gica. En la lectura del libro admiré la precisión y claridad con que el autor desgrana los conceptos. Así como el interés explfcito de rehuir toda ambiguedad en sus opciones cientlficas. Cla ro que no siempre la declaraci6n de no-anibiguedad conlleva automdticamente la desaparicidn de 6sta. En el mundo científico, tg da postura epistemol6gica rezuma necesariamente a priori opcidn y limitación de enfoque. Esta es su ambiguedad radical. Eso sí, 'el ajuste personal en una línea concreta de estudio científico de la Psicología facilita la confrontacion y el consiguiente enriquecimiento. Personalmente considero necesario el empuje de la investiga ci6n pura, es el capPtulo fundamental de 1A Psicología. En ello estoy totalmente de acuerdo con Bayés. Pero no quiero renunciar a expresarle algunas reflexiones complementarias que rhe ha sugerl do la lectura de su estudio. 1.- EL METODO CIENTIFIC0.- La preocupación por deslindar su valor científico ha sido unnime en las distintas disciplinas a lo largo de la historia. Desgajadas de la matriz común, la Filosoffa, la ciencias han sentido necesidad de afirmar su "crisis de originalidad". El objeto formal de estudio y la metodologla empleada para e= tudiarlo han sido los dos campos de discusión. Los epistemólogos han seguido una doble vla para resolver tales querellas. A.- Han afirmado, apriorísticamente, los caracteres de toda ciencia y han intentado cotejar sus patrones con la fisonomia de su protegida Ctal ciencia). Se sirven, pues, de un método deductivo-racional. A mi parecer, Bay6s en la exposición del valor científico de la Psicologfa se ha ajustado a un método deductivo. "desde nuestro punto de vista cualquier disciplina que cumpla con todos los requisitos enunciados será una ciencia y, en caso contrario, no lo será" (Bayés, P.24). B.- Otros en cambio prefieren descender al andlisis concreto del trabajo realizado por los llamados cientificos dentro de una disciplina concreta. Y por inducción extrae los caracteres científicos. Se emplea un método inductivo emplrico. En uno y otro método es evidente que subyacen zonas obscuras. Para 1os"deductivos" : ¿con qué autoridad se elaboran unos y otros criterios como patrones rlgidos de una ciencia? Los criterios de una cienciaihan de imponerse necesariamente a otra ciencia? ¿CudleS son los cr' terios de eficiencia que justifican un método cientíco seguido por una ciencia concreta?. Para los "inductivos": ¿quién dictamina sobre el calificativo de "científico" de una persona dentro de un campo determinado? Es cientlfico quien ha ce ciencia, pero ¿quien define el valor cientlfico de lo que hace?. Fácil es concluir en el valor opcional, necesariamente a~riorístico, de ambas vfas. Nuestro currículum experiencial, sin duda, condiciona nuez tras opciones metodológicas. Pero s610 las ventajas en pro del desarrollo de una ciencia las justifican expllcita y racionalmc-2 te. Personalmente soy alérgico a cualquier postura dogmática en terrenos necesariamente evolutivos. Acepto plenamente que la metodologla cientlfica a que se adhiere Bayés es la utilizada en el estudio de los fenómenos flsicos. Y es la que conviene utilizar en situación de laboratorio experimental; pero de ahl a monopolizar el caminar cientlfico de toda la Psicología, creo implica una generalizacion imperialista que muchos psic6logos-investigadores tal vez no xepten. Las palabras de BROWN y GHISELLI (1) -autores ausentes en la bibliografla de Baygsexplicitan bien mi opinión: "El intensivo cultivo de la ciencia en los estrechos campos de la temática física ha dado por resultado el desarrollo de una influencia gravemente retardataria, es decir, ha tel dido a fomentar la idea de que sólo hay un método cientlfico y que este método es el de las ciencias físicas. En re5 lidad la ciencia puede ser interpretada desdo un punto de vista metodoldgico como un s610 método general o como muchos métodos específicos. Es falaz restringir el término a los procedimientos utilizados en el estudio de los fendmenos fl sicos". (pp.'19) 2. - El profesor Jacques GAGEY, de la Sorbona, en una exposicion realizada en el Departamento de Psicología de la Universidad Auto noma, intentó resaltar cómo la HIstoria es una categoría fundame; tal de la ciencia. El simple ~arangón de los distintos enunciados cientlficos antes de descubrir una ley científica, explicita el necesario devenir del conocimiento científico. Por ello oportunamente BAYES reconoce (p.29) que el conocimiento que proporciona la ciencia no es exacto. .No entiendo cómo después resume su punto de vista diciendo que "las leyes que gobiernan los fenómenos naturales son exactas e inmutables; nuestro conocimiento de ellas, non.(p.30) Puesto que las leyes cientfficas se mantienen mientras no se descubra un hecho qqe las contradiga y fuerce a nueva reformulación, ¿cómo se puede afirmar que son exactas e inmutables? En todo caso se tratará de una exactitud puntual, pero nunca de una inmutabilidad. Ya dentro del comportamiento humano ¿qué nos garantiza que las leyes que conducen nuestra conducta actual -en la perspectiva de un movimiento evolucionista de la especieseguirán vigentes e i.nmutables dentro de mil años? ¿Acaso las caracterlsticas del mundo fís' co-inorgánico pueden transponerse al mundo de los organi.smos?. No ponemos en duda, con ello, los postulados de permanencia y determinismo que explicitan la uniformidad de la naturaleza(a prig ri del pensamiento científico y filos6fico). Pero recabamos la necesidad de relativizar la inmutabilidad de las leyes científicas, aunque s61o sea basados en los llmites de exactitud de Los instrumentos de medida empleados. I ,_ Por otra parte, no considero que la inmutabilidad absoluta sea esencial para la ciencia. Bastarla con que la mutabilidad o cambio sea lo suficientemente lenta como para que los datos puedan ser usa dos fructíferamente por el cientlfico. Supongo que al decir qu\e el conocimiento cientlfico ha de ser independiente de la ideologra del investigador Qñayés, p.46).no%se pretende negar el valor encarnado del conocimiento científico. Pues la ciencia no puede renegar de los cruces de varios esti los de pensamiento en que se hallan los cientlficos que la elaboran. Necesariamente el conocimiento científico avanza por los senderos de la realidad más directamente vinculada con la experiencia total del investigador. Esta conexión, lejos de limitar, da realismo y coherencia al trabajo del hombre de ciencia. Ahora bien, sin duda, cual quier subjetivismo que intente trucar los resultados hallados, servi r5 a la proclamación de patrañas pero no a la elaboración de un conocimiento científico. Sabido es que las ciencias físico-naturales han privilegiado el procedimiento analítico-inductivo. Pero "tanto el procedimiento hipotético-deductivo como el ana lítico-inductivo son igualmente legítimos y pueden usarse en la investigacion científica" (Bayés, p.92). YO sería más exigente y diría no sólo que pueda usarse sino que deben usarse. A mi parecer toda investigación científica recorre en doble fase ambos procedimientos: * en la fase analítico-inductiva se recogen los datos mediante una observacidn sistematizada que luego * en la fase hipotético-deductiva habrá que constatar, contrg lar, experimentar o analizar estadísticamente. El método científico exige que el fendmeno estudiado pueda replicarse, repetirse. Para ello ha de poderse realizar la observación o recogida de datos y ha de poderse establecer la evidencia emplrica "que supone, esencialmente, resolver problemas de control" (Bayés, p.20). Dada la importancia del control de variables para el método científico, mdxime aplicado en laboratorio en situación experimental, hubiera sido conveniente explicitar mds: * los procedimientos usados para lograr el control (manipula ción física, seleccidn de datos, procedimientos estadísticos,. ..) * los distintos controles a establecer segGn las variables sean sistemáticas (de efecto constante) o no sistemdticas Sobre todo al hablar de la metodologla científica empleada en Psicología. Pues sabido es como el psicólogo "se halla enfrentado con una tarea muy difícl cuando trata de lograr el control del complejo de variables que condicionan aún las expresiones más simples de la conducta" (2). El control es el caballo de batalla de toda psicología experimental. Un estudio científico completo considero ha de recorrer estas 3 fases fundamentales: - fase de simbolizacibn: mediante expresiones lingulsticas y numéricas damos cuenta de unos hechos. - fase de descripción: en ella se da respuesta a estas prg . guntas clave sobre el fenómeno estudiado Les asl? ¿en qué medida es así?. - fase de explicación y teorización: ¿por que es así el feng meno? ¿cuáles san las condiciones que producen ese fen6mg no?. No creo que el privilegio exclusivo de la fase descriptiva o emplrica -propuganda por Bayés, en orientación positivistasatisfaga las posibilidades y exigencias de la ciencia y de la labor del ciep ti£ ico. Sin duda la fase de explicación y teotización no dejará de ser transitoria y provisional. Pero,permitirá el engarce de nuevas investigaciones y, sobre todo, facilitará con menor riesgo de error, un acercamiento del conocimiento científico a las urgencias de la vida diaria. Este esfuerzo de teorización y acercamiento lejos de conside rarlo fíitil o perjudicial, creo totaliza la labor del investigador y espolea su propia coherencia científica ajustándose a las exige: ciascde unos principios lógicos que no por racionales estuvieron lejos del punto de arranque de su trabajo cientlfico íconfiabilidad de la percepcibn, del recuerdo, del razonamiento, de la simbg lizaciín, etc.). Además, la vinculación dialéctica entre los hechos y la teoría no puede soslayarse. Si el hecho es una realidad emplricwente observable, la teoría se referir5 a las relaciones entre los he chos. Unos y otros son necesarios para el hombre de ciencia. La teoría : 1.- "define la orientación principal de una ciencia, en cuan to define las clases de datos que ha de abstraer; 2.- presenta un esquema de conceptos por medio del cual se sistematizan, clasifican y relacionan entre sí los elementos o fenómenos pertinentes; 3.- resume los hechos en una generalización empírica y sistemas de generalización; 4. - predice hechos y 5.- señala los claros que hay en nuestro conocimiento"(3) Por otra parte los hechos: 1.- ayudan a iniciar teorfas; 2.- llevan a la reformulación de la teorIa existente; 3.- son causa de rechazo de teorías que no casan con los hechos; 4.- cambian el foco de orientación de la teorla, y 5.- aclaran y redefinen la teoría. Se hable deteoría0 de modelo (Bayés, p.69) lo importante es no relegar su importancia en el conocimiento científico. Privilegiar exclusivamente la fase descriptivo-emplrica, a mi entender, es desconectar uno de los polos de cuya conexi6n surje la luz del conocimiento'científico en la investigaci6n científica. Y supone la adhesi6n inconsiderada a un positivismo propio de antaño, pero inconsistente hoy en día cuando se coteja el desarrollo actual de la ciencia en sus diversos campos. 11.- ESTUDIO CIENTIFICO.DE LA PSICOL0GIA.- Anteriormente, bien que centrado en reflexiones sobre el método científico, no pude dejar de aludir a la investigación _ psicológica. Intentaré ahora centrarme más directamente en algunos puntos que plantean las bases epistemológicas del estudio científico de 1> PsicclogSa. Consecuente con su procedimiento hipotético-deductivo (se guido en el desarrollo del texto, pero negado en la elaboración del conocimiento científico): "si ... entonces ..." Bayés nos dice: "Si la Psicología tiene qce ser una ciencia, si el conocim&en to adquirido a través de la investigación psicoldgica tiene que poseer las mismas características y cualidades que el cg nocimiento que proporcionan' las llamadas ciencias ffsicas, la investigación en Psicología deberá someterse a todas y cada una de las condiciones mencionadas en los capltulos anteriores, sin excepción algunaW.(p.l27). De estos dos condicionales dificilmente aceptarían el segundo cuan tos psicólogos-investigadores trabajan en terrenos ajenos al laboratorio. El modelo físico-natural siendo básico para la investiga ción fundamental en determinadas áreas de las~Psicología no satisface las exigencias epistemológicas de los estudios de campo. Y. como ya señal6 anteriormente, por honrado que esté un méto; .do (máxime por los eficientes adelantos técnicos conse~uidos) no 'existe discriminativa que invalide el alcance científico (¿quien calculará su grado de cientificidad?) de otros modelos metodológicos. Definir el objeto de la Psicología ha sido considerado por los autores psicol6gicos, como tarea ardua e imprudente. BAYES rompe lanza, también, contra tal ambiguedad y consecuente con sus anteriores presupuestos nos ofrece una nueva definicidn de la Psi cologla: "Ciencia cuyo objeto es estudiar los fenómenos conductales . de los organismos y determinar las condiciones materiales' de su aparicien." (p. 130) .