Psicología y Psicosociología: ¿dos disciplinas o dos teorías?
Abstract
Ibáñez Gracia, Tomás
Full text
TOMAS IBhi3EZ. - Pretendo formular algunas reflexiones acerca del status episteínolbgico de la psicologfa social en relación con la psicologfa. Su alcance quedar5 claro puntualizando que estas reflexlones no pertenecen al orden riel saber constituído sino que pretenden situarse en el Smbito del saber co~ctituye~it., playado corno es sabido de planteamientos errórieos. Puede que éste sea uno niUs. En definitiva su alcance es pués el de una mera hip6tesjs.- de trabajo y no el de una aseveración académica; llamaea a la polemica, a la reflexión y no a la digestión. ¿ Qué representaciones de la psicologfa social imperan actualn~ente en los medios informados? El exanien de la literarura me da a pensar que si se re5 lizara una encuesta a psicólogos, psicosoci8logos y sociólogos, preguntan201 ''¿Qu~ es la psicologia social?",los resultados serfan aproximativamente los siguientes: a)- ¿a mayoría de los psicólogos contestarlan: "La psico sociología es una sub-disciplina o una área de la psicología. Su status no difiere esencialmente de 1 de otras subdiscipljnas como la psico-pedagogía o la psicopatologfa por ejemplo. Supuestos unos procesos psicológicos bssicos cuya diluciáación y teorizacibn corresponden a la psicología, la psicosoci~ logía trata por su parte de establecer la medida y la forma en que los factores sociales afectan estos procesos basicos. ES decir que se estudia el modo de realizaci6~ de las entidades y mecanismos psíquicos cuando se dan en situación social. Por supuesto la psicosociología tiene ademds u11 objeto de estudio que le es específico: los pequeños grupos."
b)- Algunos psic6logos, mas abiertos a la importancia que tiene la dimensi6n social del ser humano, reconocerdn que: "Entre la psicología y la sociologla se extiende una amplia zona fronteriza, de contornos mal definidos, en la cual se dan una serie de fenemenos que están demasiado cargados en determinismos s~ ciales para que la psicología pueda abordarlos con su cuerpo propio de métodos y de teorlas, a la vez que son demasiado sensibles al impacto de las variables de orden paic016~ico para que la socio logfa pueda incluPrlos directamente en el marcu de sus investigaciones. La psicosociologla es justamente la disciplna que se pncarga de hacer frente a esos fendmenos marqinales que se dan en la faja fronteriza de las dos disciplinas." c)- Psic6logos fuertemente afectados por el virus social y soci6logos hiper sensibilizados por la dinámica psicológica coincidirdn, aunque por razones difcrentes, en definir 1i ELcosociolog~a como una disciplina encruzadifi a la que compete elaborar una sociologPa para psicblogos, adaptada, traducida y enfocada hacia ellos, y reciprocamente una psicologla adaptacia al uzo de los socidlogos: "La psicología social es el "Melting-put" en el que se armonizan marcos conceptuales, se honiogeneizan terminologías y enfoques de origen socioldgico y psicológico, permitiendo el fraslado de saber de un campo a otro y facilitando la intercomunicacidn entre las dos disciplinas". d)- La mayoría de los soci6logos consideran a la psicosociologla o bien como una expansión de su disciplina en el área algo hermética de la psicología o bien como una cuña que la psicologfa intenta introducix en su propio territorio. En el primero de los casos se considera,claro estd, que los psicosoci610gos son unos "super-psicólogos", los mejores y los mas acertados, puesto que constituyen el nGcleo más afín y más permeable a las influencias de la sociologla. En el segundo de los casos se considera la psicosociologfa como una parodia desacertada del enfoque sociolbqi CO. e)- La mayorla de los psicosoci6logos, con una admirable heterogeneidad ae posturas, se adhieren a una u otra de las anteriores definiciones [a,b,c,) según el campo de influencia to6ri-
teóricas en el cuál gravitan. f)- Algunos psicosoci6logos, cada vez más niunerosos, rechazan el reduccionismo psicológico o sociológico, afinando que: "la psicosociología tiene un objeto epistemico propio, tan distinto del de la psicologfa como del de la sociología. En efecto los individuos se encuentran constantemente en una situación de interacción, ya sea al nivel de las relaciones efectivas y explícitas, ya sea al nivel de las relaciones simb6licas e implfcitas. Todas las conductas del iridivirfuo estan mediatizadas por la presencia real o iniplfcita de 1os"demds" y su relación con ellos constituye una fuente permanente de determinaciones que se ejercen dobre el individuo. La psicologfa social tiene por o2 jeto investigar la génesis, la naturaleza y los efectos de ese la zo social, tan constitutivo de la realidad humana como pueden ser lo las cardcterísticas fisiológicas o psicológicas". ¿Cuál de estas distintas posiciones se acerca con mayor precisión a la realidad de la psicología social?. Todas ellas reflejan ciertameate "algo" de lo que es la psicologfa social per.0 ninguna recoge lo que constituye su dimen_ sibn fundarnental. Eiitiendo que la razón está en que todas ellas parten de un planteaniiento errbneo. En efecto, la reflexión acerca del alcance epistemolbgico de la psicologfa social. se desarrolla generalmente dentro de un marco determinado trazado por los hábitos academic_osque pesan sobre las ciencias humanas. Estos habitos académicos se han forjado sobre la base de las' primeras andaduras de las ciencias humanas. Han reflejado, y sin duda han potenciado, el proceso constituyente de estas ciencias como tales ciencias. Pero esto no constituye ninguna garantxa a priori de validez científica. Un ciencia puede reconsiderar y reenfocar en otras direcc.ionc~ los planteamiento~ que le caracterizaron en su fase de gestacibn, pero los hábitos académicos suelen modificarse con un tiempo de retraso notable sobre la investigación. Y el peligro est6 en que estos hábitos acadgmicos mmascaren el carácter puramente hipótetico de determinadas premisas, situándolas fuera del marco de lo "cuestionable" y dándoles un status de "evi-
dencia" . En este caso concreto la reflexión arranca a partir de unas premisas que se dan Por firmemente establecidas y qiie trazan de anteniano los líniites en que puede moverse la reflexión, cuandn en realidad esta debería arrancar desde un punto anterior e incluir en su campo el problema mismo de la validez de est,s premisas, - Estas premisas son basicamente que la psicologfa y la psicosociología constituyen dos disciplinas distintas,con un grado de intereonnesción que puede ser más o menos liiltimo coino se ha visto anteriormente. Entiendo que si una'discipllna se define por la pzculiaridad .de su objeto epi.st6mico (su naturaleza o el riivel de an5l.icis que se le 'aplica)., entonces no se puéde trazar una frontera cuii1.iiiativa entre psi.colcqla y psicosociologfa. En efecto las "dr..; disc i-plj. nas" abordan a un mismo nivel de análisis un mismo objeto: el sf::r humano en-su conducta, sus producciones y su actividad mental. (Doy por supuesto que ningún psic6logo o psicoso=iólogo se interesa a1 comportamiento animal nper-seui si no simpyemente como una vla de acceso. al conocimiento del humano.) Si la psicologfa y la psicosociologfa no constituyen dos disciplinas fundamentaln~ente distintas, entonces ¿por qué esta dualidad? Formulo la hipótesis de que se trata sjmplcmente de dos enfoques teóricos distintos y conflictivos-c'e una misnia r-alldad. Cuando en el seno de una misma ciencia, un mismo problema da lugar a dos teorlas radicalmente distintas o bien una de ellas termina por imponerse o bien se desemboca sobre una teorización más potente que realiza de alguna forma una superación de las teorlas en presencia. No veo razdn para que esto no se produzca tambien en las ciencias humanas. ¿Pero cuáles son estas dos supuestas corrientes tcór:cas? I~le pdrece que la mejor forma de caracterizarlas consiste en dacir qiie se trata de un enfoque dualista por un parte y mo~lista :~or btra, de la realidad huniana. En líneas generales (1) el primero corrcsponder5a a la psicología y el segundo a la ps~cosociologla.
a)- El enfoque dualista o psicol6gico Por supuesto no se trata aquí del dualismo espfritu/materia, harto superado en el campo de las ciencias humanas. Pero es de creer que el esquema de pensamiento dualista está lo suficientg mente arraigado en la lógica del pensamiento humano, por lo menos en occidente (logica bi-valente) y en las mismas estructuras lingsisticas para que cuando se le elimina en un aspecto vuelva a resurgir en otro. El enfoque dualista consiste basicamente en considerar que es científicaniente 14cito escindir lo "humano" y lo "social" en enticlades distintas y en cierto grado independientes. Mds prc cissmente esta postura equivale a afirmar que los procesos psicológicos y los condicionantes sociales que les afectan pueden estudiarse,~ conceptualizarse por separado. El hecho de que estos procesos psíquicos se den y se manifiesten al nivel del individuo parece constituir una 'base suficiente para considerar que el origen y la conformación de esros procesos también deban situarse a nivel ip dividual. Utilizando una analogla, quizSs abusiva, con el modelo Chomsliiíino en lingüistica generativa, el enfoque dualista podría re presentarse de. ia siguiente forma: - En su manifestación cotidiana y o-& la conducta del individuo está determinada sin duda alguna por factores socia- , les. El hombre en su contexto de vida habitual obedece a una serie de determinaciones sociales. En el modelo de Chomshy esto corresponderla a la "estructura de superficie" en la que se dan unas infinidades de comportamientos manifiestos. - El contexto de vida real y los factores sociales que ep cierra conctiruirfñn las "reglas de transformacibn" del modelo de Chomshy. Estas reglas de transformación se aplican sobre unas enti dades pslquicas bdsicas, en número finito e incluso reducido, que oonstituyen la "estructura profunda" y son de orden individual. Es tas entidades pslquicas constituyen la base latente a partir de la cual se generan o engendran los mGltiples comportamientos humanos, observables en la estructura de superficie, por aplicacidn de varia bles ligadas a las situaciones sociales y a los contextos en que
se mueven los individuos. LO "social" no-engendra pués en el individuo fenbmenos que sean cualitativamgnte diferentes de los procesos pslquicos índividuales, simplemente-actúa como un modo de realización particular de unas caracterlsticas pslquicas que permanecen invariables en sus fundamentos. Es pues plenamente lícito estudiar por separado esas entidades pslquicas (la psicología del ser humano) y las determinaciones sociales que condicionan sus manifestaciones observables. b)- El enfoque monista o Lpsic~~ocio16gico. Este enfoque considera basicamente que el se humano es, en su misma naturaleza, un ser soci.al, inmerso desde el niism~ ini- - cio de su vida en un contexto de relaciones e interacciones sociales que van a imprimirse en 61 y a conformar su misma realidad de ser humano. LOS procesos que se dan en el individuo son psico-socialek indikoiubl&mente, a tal punto qYe se puede afirmar que el "invariatite de reproductibilidad" de la especie humana en su aspecto diferenciador es basicamente de origen social. (En el plan estrictamente genético el contenido de invariante de reproductibilidad es practicamente idéntico para un hombre y para una rata.). Volviendo a la analoqla con el modelo dechomshy se considera aquí. que las entidades basicas situadas en.la estructura profunda son en_ tidades que son sociales y que aunque tengan su "localización" en el individuo tienen un origen interindividual. Pretender pués estudiar por separado lo "social" y lo "humano" es un error epist6mico que conduce a estudiar un ente abstracto, inexistente fuera de la imaginaciBn de los psicblogos: el individuo en un "social vacuum" . El adoptar uno u otro enfoque implica una serie de consecuencias al nivel de la i,nvestigación de la realidad humana y, por ejemplo, se explica perfectamente que un enfoque monista privilegie la perspectiva cognoscitiva en detrimiento de la perspectiva conductista e incluso neo-conductista
(1) Conviene puntualizar que los hdbitos terminol6gicos constituyen en este caso una fuente de confusión: existen investigadores que bajo la denominaci6n de "psic6logos" comparten de hecho el enfoque monista, mientras que ciertos psicosoci6J.ogos se sikuan de hecho en el campo dualista. No se trata pués de un problema parroquial, si no realmente de un problema de orientaciones te6ricas.
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