Recensiones
Abstract
Frederic MUNNÉ, Psicologías Sociales marginadas. La línea de Marx en la Psicología Social.
Full text
LIBROS Frederic Munné Psicologías sociales marginadas. La lhea de Marx en psicologia social Barcelona, Editorial Hispanoeuropea, 1982 En el pró10go'~ue dedica a este libro el profesor Pedro Ridruejo lo califica de «escrupuloso y documentado trabajo.: suscribimos plenamente estas palabras y añadiríamos sin duda los predicados *interesante y oportuno*. Interesante porque el autor, alejándose de los clichés convencionales, reconstruye la historia de una psicología social comúnmente ignorada, y no precisamente por casualidad. Por razones evidentes el enfoque marxista no ha encontrado en los manuales habituales de psicología social un eco comparable, ni de lejos, al que ha tenido en el campo de la sociología o de la economía. La aportación marxista no podía ser ignorada en todo lo referente al nivel macrosocial, pero podía ser fácil e interesadamente acallada en el terreno de los funcionamientos y de las realidades microsociales. El sesgo individualista, el reduccionismo psicologista, el hegemonismo experimentalista y el prevalente neopositivismo característicos de la psicología social norteamericana han reforzado ciertamente esta operación de marginación y preterición. La anamnesis histórico-crítica realizada por Frederic Munné contribuye sin duda a rescatar toda una dimensión, mayoritariamente desconocida, de la psicología social. pero contribuye sobre todo a arrojar una nueva luz. por contraste. sobre la psicología social «establecida.. Además de interesante el texto de Munné es ciertamente oportuno porque sobreviene en un momento de autocuestionamiento esp~cialmente intenso en la disciplina y puede ayudar a provocar los efectos catárticos que nos abran hacia una nueva psicología social. Por mi parte no entendería esta contribución ecatártican como un mero efecto de <<recuperación. de una aportación marxista cuya validez es cada día más cuestionable sino como una agudización del carácter radical de la presente crisis que no puede resolverse sin que sea asumida toda la historia «no dicha~ de la psicologia social. El autor analiza los impulsos y los frenos que la propia obra de Marx impone al desarrollo de una psicología social marxista, y después de una extensa y documentada exposición de la psicología social soviética y del marxismo francés pasa al examen de lo que constituye el núcleo principal de su obra: la aportación austro-alemana, más concretamente la Escuela de Francfurt y sus epígonos, y la fértil pero problemática conjunción Marx/Freud. El libro se termina con un apretado análisis de la psicología social en el revisionismo marxista fenomenológico (Sartre, Heller) y con unas reflexiones de las cuales entresacamos las siguientes líneas profundamente sugestivas: ....la línea de Marx plantea unos problemas diferentes, peculiares, de la psicología social. Son problemas vivos, que nos afectan en lo más hondo porque se refieren al hombre concreto, como un todo. También son acuciantes, porque están planteados en toda su fundamentalidad. Son, por todo ello, problemas que no puede obviar la psicología social*. Es obvio que una recensión (<crítica. no es necesariamente una buena recensión. Pero no es menos cierto que no hay buena recensión que no sea a la vez crítica. Para concluir esta breve reseña me limitaré por lo tanto a cumplir simplemente la condición necesaria. señalando el interés que hubiera presentado para este libro el incluir las aportaciones, algunas de ellas importantes, de los psicólogos sociales marxistas, althuserianos más precisamente, que han intentado en los años sesenta y setenta producir una psicología social que fuera a la vez rigurosa y marxista. Nombres como los de Michel Pecheux, Mi-
chel Plon, Jean-Pierre Poitou en Francia o Joachim Israel en Suecia, por citar algunos de estos investigadores, hubieran completado sin duda, de forma provechosa, la amplia y sugestiva panorámica ofrecida por Frederic Munné. Tomás Ibáñez Gracia Anotaciones sobre poder y libertad Tomás Ibáñez Poder y libertad Ed. Hora, 1983 Votar el cambio en España sugiere la posibilidad de introducir un giro en el actuar de las instancias que regulan la vida sociopolítica. Creemos en «el príncipe», en los principes capaces, en adecuado toque de timón, de orientar la nave hacia derroteros más humanos, más autónomos, más libres. ¿Y si el príncipe se mostrara totalmente incapaz de usar el timón? ¿Y si la nave estuviera propulsada según un programa autogenerado sobre el que no cabe la intervención del príncipe? (Es aún posible ejercer un poder exterior -coercitivo o nohecho de serena reflexión o de intereses creados? <Cabe soñar con el poder ejercido, coordinando el juego autónomo de los individuos? ¿Y si los individuos ya sólo son sujetos, sujetados libremente para dejar de ser autónomos? {Y si el poder ya no pudiera ejercerse, porque es constitutivo de toda relación social? El poder déspota ejercido contra la libertad del individuo puede ser sustituido por un ' poder más sibilino, más manipulador, que invade los entresijos del sujeto. No ya sólo por la vía de la conformación ideológica, cuanto por medio del control ecológico de los elementos físico-químicos y ambientales que condicionan materialmente el ejercicio de la libertad. El control ecológico del control climático (BRZEZINSKI. 1979)*, la telemática en su armonización del ordenador, el teléfono y la TV., la ingeniería genética y la consiguiente industria del gene, la psicotecnología del cerebro y la psicofarmacología, etc. son algunos de los dispositivos tecnológicos que materialmente controlan el ejercicio de la libertad, con un poder incisivo, irreversible, sistemático, que reintroduce el estado de Naturaleza en el seno del estado de Cultura. En este contexto, la Sociobiología de Wilson (1978) sólo aparece como la pretensión que cientifiza la lógica de un sistema colectivamente arropado desde las más diversas atalayas (BARRIGA. 1982). Dentro de este nuevo orden social la previsión de futuro no puede ser más descorazonadora al descartar la posibilidad de que la decisión humana sea capaz de reorientar el rumbo de la sociedad. Pues los «efectos del sisteman y «la tecnología autónoma)) son los auténticos dirigentes. La investigación de Tomás Ibáñez «Poder y libertad* (1983) expone y responde a los interrogantes antes señalados. Los trabajos de Foucault sobre las relaciones de poder, como constitutivas de lo social, los presupuestos teóricos de Clastre sobre el poder no coercitivo y los planteamientos del pensamiento libertario por los que el poder tiende a crecer hasta donde se le impongan límites, son las fuentes de su inspiración. Pero veamos algunos de sus planteamientos, así como las apostillas que los mismos me sugieren: 1) El tema del poder tradicionalmente ha sido pretendo hasta mediados del siglo XX. pese a las aportaciones originales de autores como Maquiavelo, Hobbes, Rousseau, Proudhon, Marx, Bakunin, Nietsche ... Weber . * Para las referencias bibliográficas nos remitimos a la bibliografía citada en la obra.