Full text
Orden social e imaginarios sociales (Una propuesta de investigación) Juan-Luis Pintos de Cea-Naharro Universidad de Santiago de Compostela. Facultad de Ciencias Políticas y Sociales Departamento de Socioloxia e Ciencia Política. 15701 Santiago de Compostela. Spain Resumen A partir de 10s problemas actuales para definir las situaciones globales que condicionan 10s sistemas sociales, se detecta una tendencia generalizada de sustitución de 10s mecanismos de argumentación racional por 10s de seducción propios del discurso mediático. La elaboración de 10s nuevos discursos hegemónicos y de resistencia a la dominación exige una doble reconstrucción de la teoria y del mCtodo. En el articulo se hace una propuesta compleja de investigación que parte de la vinculación entre las formas del orden social y 10s mecanismos de construcción (y desconstrucción) de 10s imaginarios sociales. $tos tendrian como función primaria la elaboración y distribución generalizada de instrumentos de percepción de la realidad social construida como realmente existente. Se incluyen en el texto algunos materiales de definición conceptual de 10s imaginarios, cuestiones de método y fuentes bibliográficas. Palabras clave: orden social, ideologia, hegemonia, imaginario, metodologia, realidad social. Abstract. Social order and social imaginaries This piece of research tries to define global situations which condition social systems. New hegemonic discourses, through mass media, and new resitance forms to domination are needed in order to construct and deconstruct social imaginaries. (Redaction) Key words: social order, ideology, hegemony, imaginary, methodology, social reality. --- Pertenece a nuestra experiencia cotidiana el asimilar 10 más rápida e impunemente posible 10s cambios que se producen en nuestro entorno social. Sin embargo, en 10s últimos tres afios han saltado todos 10s mecanismos que realizaban automáticamente este proceso. En primer lugar, porque ((nuestro entornos no s610 ha superado ya la dimensión individual, familiar o local a la que estábamos habituados, sino que inclusive 10s limites nacionales de 10s Estados y 10s internacionales establecidos o
102 Papers 45, 1995 Juan-Luis Pintos de Cea-Naharro en proyecto (NATO, CEE, Europa, UEO, etc.) se han vuelto excesivamente estrechos por efecto de 10s medios masivos de comunicación que nos proporcionan informaciones a nivel planetario. Después, fallaron 10s ccmetadiscursos)), 10s grandes paradigmas de interpretación del mundo y la sociedad, las teorias sociológicas y hasta las metodologia~ científicas largamente utilizadas. Las ccEscuelas)) particulares o bien se vuelven escépticas o caen en el dogmatismo fundamentalista. El resultado inmediato de estos fallos ha sido la crecienre desconjanza con respecto a las propuestas explicativas de 10 que sucede. Finalmente, el vaciamiento sistemático al que están sometidos 10s discursos de las ciencias sociales en su relación a 10s ciudadanos -vaciamiento producido por la tecnologia comunicacional h~mo~eneizadora y trivializadora de 10s sucesos, o por la dimisión de 10s intelectuales de su papel histórico de mediadores del conocimiento de la realidad-, ha contribuido a que 10s sucesos que están aconteciendo tengan una única lectura, la propia del discurso dominante. Desde una perspectiva contraria, aquella que busca la emancipación a través de la critica del presente y la memoria del pasado, se plantea, pues, la exi- ' gencia de realizar una serie de tareas que trataré de enunciar y definir en este escrito. I Reconstruir el concepto de ccsituación)) es una de las primeras, pues la principal arma de 10s dominantes siempre ha sido la separación cuantificadora de 10s elementos de 10s problemas sociolÓgicos, suprimiendo cualquier marco (teórico o práctico) que articulara 10s datos entre si y con un proyecto. Paralelamente, el discurso de las tecnologias informativas ha suprimido el momento del análisis sustituyéndolo por la mis evidente ideologia en modo mismo de referirse a 10s datos (p.ej. la utilización de porcentajes encubriendo 10s universos, la fiabilidaci, etc.), revistiéndola de un ropaje retórico (piénsese en la utilización del termino cchistórico)) como adjetivo para cualquier suceso o anécdota política o cultural) para producir un ccefecto de realidad)) transponiendo al acontecimiento 10s criterios de verosimilitud de 10 imaginari~. La situación, pues, en la que vivimos podemos metaforizarla en niveles que representan ámbitos diferenciados de la realidad social que tiende cada vez más rápidamente a presentarse como planetaria. El nivel más básico y generalizable es el económico, entendiendo por tal la base productiva de obtención de recursos necesarios para la vida y bienestar de una población determinada, y 10s consiguienres procesos de distribución y consumo. Del marxismo vulgarizado se ha tomado por el discurso dominante un primari0 economicismo que trata de convertir 10s procesos económicos no s610 en mecanismos automáticos, sino también en utopias cuasi-sacralizadas, por ejemplo a través de la absolutización del ccmercado)).
Orden soclai e Imaginarios soclaies Papers 45, 1995 103 ~ Un segundo nivel, claramerlte diferenciado del anterior aunque articulado con él, es el politico, que en principio tiene que ver con las decisiones que toman 10s gobernantes acerca de: la organización global de una sociedad y de las actividades que ejercen 10s ciudladanos de la misma cuando persiguen el interés público. En términos mis sxactos, el nivel politico es el campo del ejercicio del poder. Lo que resulta cada vez más problemático son 10s ámbitos concretos de ese ejercicio y la definición de 10s sujetos que 10 ejercen. Junto a estos dos niveles prá~cticamente reconocidos en todos 10s discursos te6ricos acerca de la sociedad se sitúa un tercer nivel todavía más problemático que 10s anteriores. Me refiero al ámbito denominado de la cccultura)). No voy a entrar ahora en una presentación de 10s diversos tratamientos que se han dado a este nivel, ni tampoc0 ;d tip0 de articulación con 10s dos anteriores, cuestiones que exceden 10s limites de este escrito. Me limitaré a definir este nivel como el nivel del conocimiento y de 10s imaginarios sociales. Tendriamos así que 10s dos campos principales en 10s que se concreta este nivel de una situación concreta son el campo de la ciencia (y la tecnologia de ella derivada) y el campo de los imaginarios que organizan y regulan nuestra vida cotidiana. I1 La búsqueda de una nueva hegemonia obliga a la reformulación del discurso de 10s dominantes, para conseguir, en las circunstancias carnbiantes, mantener firme la dominación. Frente a ello, se produce la necesidad de renovar, correlativamente, el fragmentari0 discurso de 10s dominados para seguir luchando contra el hecho de la dominacitin. La primera batalla se disputa siempre sobre cómo definir la situación presente. Y aquí comienza ya a manifestarse 10 que denunciábamos en el párrafo anterior: la posición dominante trata de imponer una única y simplificadora lectura de 10s hechos. ((Fracaso del comunisrno en todos 10s frentes y victoria sin precedentes del mercado libre y la democracia)), tales son en síntesis 10s titulares una y otra vez repetidos por 10s medios masivos. De esa definición de la situación se deducen lógicamente toda una serie de consecuencias: ccgenerosidad)) con 10s ccpobres)) vencidos que bastante tienen con haber sobrevivido a 10s terrores del infierno; hay que ccenseííarles)) a gobernarse ccdemocráticamente)) y a entrar en 10s paraisos del mercado libre que ellos están anhelando; se abren nuevos territorios al negocio capitalista de la ccmodernización)), mientras que algunos empecinados (Cuba, China, Vietnam) prefieren seguir anclados en el pasado y haciendo pasar hambre a sus poblaciones, atenazando sus voces de protesta con una férrea dictadura. De paso, en 10s paises del ccoccidente libren, se caricaturiza como totalitaria y atrasada cualquier propuesta de resistencia al sistema capitalista y a sus efectos perniciosos sobre 10s márgenes del sistema; el capitalisrno ya no se discute, pues es 10 Único que se mantiene de la anterior situación, y 10 que ahora importa es establecer un ccnuevo discurso del orden)) que legitime las nuevas formas de barbarie info-tecnológica. - PP I
104 Papers 45,1995 Juan-Luis Pintos de Cea-Naharro Estas serian las lineas principales en la construcción del nuevo discurso dominante, que prácticamente cccabalga en solitario)), pues 10s discursos criticos no se han repuesto todavr'a de la sorpresa ante 10 sucedido. Habria que analizar detenidamente cómo se fueron perdiendo las batallas parciales, y cómo se produjo el desarme conceptual mis drástico en la historia del pensamiento por parte de las fuerzas de izquierda. Pero el10 supera nuestras intenciones y prioridades actuales. Hay que reconocer que en el último decenio se ha producido un viraje socialdemócrata en el discurso de algunos marxistas. Paradójicamente, este viraje era paralelo al desmante1:lmiento del principal instrumento politico de la socialdemocracia, el estado del bienestar. En nuestro país, en concreto, que caminaba hacia ese tip0 de orden económico y politico, nos hemos encontrado con que la izquierda se ha mantenido en el poder con una política económica y cultural claramente derechista. En otros paises europeos (casos de Alemania y Suecia) la socialdemocracia ha tenido que alejarse de las instancias de poder por el imperativo de unos ciudadanos cautivos del espejismo reaganiano del ((Minimal State)). En el caso de Espafia, la reordenación de 10s agentes económicos y politicos se ha encubierto bajo las anécdotas de 10s supuestos (y después reales) ccenfrentamientos personales)) entre lideres politicos y sindicales. Como este proceso de renovación de la hegemonia está aún en curso, no podemos establecer con claridad las principales articulaciones del discurso dominante. En parte porque nuestro instrumental analític0 es altamente deudor de las circunstancias del pasado y en parte también porque se ha descentrado la ubicación intelectual del discurso emancipador y critico. Pero el10 no puede impedir que apuntemos aquí unas lineas de fuerza que ya se adivinan. 1. Posición fuerte del determinismo de 10s procesos históricos y sociales, con la correspondiente supresión de 10s sujetos individuales y colectivos y de sus responsabilidades. 2. Restablecimiento de un ccdarwinismo socials (absoluta desprotección de 10s adébilesr de todo tipo), con una clara tendencia a presentar 10s procesos sociales como sometidos a ccleyes naturaless. 3. Ruptura y desagregación de las ámbitos ccpúblicon y ((privadon por el creciente sometimiento al mercado (omnipresente a través del discurso publicitario) de las relaciones personales y de la toma de decisiones politicas (procesos de monetarización y burocratización, según J.Habermas). 4. Tendencia global a la renovación de 10s Imaginarios Sociales. Sustitución de 10s mecanismos de argumentacidn por 10s de seducción. Supresión de cualquier referencia a ((fines)); discurso cerrado en 10s medios y la tecnologia. I11 Frente a esta situación se está empezando a recuperar algo de 10 que fue el papel critico de 10s intelectuales en 10s tiempos ya pasados. Todavia con tanteos
Orden social e imag~narios sociales Papers 45, 1995 105 y experimentos, con dudas y desconfianza, pero con intención clara de redefinición conceptual, van apareciendo obras en las que -mis allá de la perplejidad y el desencantose Iran plasmando corrientes de pensamiento que tratan de definir la situación actual y las tareas intelectuales de nuestro tiempo de un modo diferente, y en algunos casos contrapuesto, al del discurso dominante en formación. A modo de ejemplo, tendremos que referirnos a obras como la de Gilles Deleuze & Felix Guattari, Qu'ert-ce que kzphilosophie? (Paris, 1991), en la que, frente a la pretendida reduccilón de la filosofia a una reflexión de segundo grado, la recupera como actividad creadora de conceptos, distinta de la ciencia y de la lógica que operan por funciones, distinta también del arte que opera por percepciones y afectos. Un complemento acertado a esta reflexión filodfica serian 10s pensamientos producidos por un científic0 que ha sido capaz de enfrentarse a las tesis dominantes de 10s defensores de la ccInteligencia Artificial flertea, afirmando que ccdebe haber algo esencial que está ausente de cualquier imagen puramente computacional>), y ccpor encima de todos estos tecnicismos está el sentimiento de que es realmente "obvio" que la mente consciente no puede trabajar como un computador, incluso aunque mucho de 10 que esta realmente implicado en la actividad mental podria hacerlo)) (Roger Penrose (1 989). La nueva mente del emperador. Oxford). Desde una posición más claramente política, nos encontramos con una curiosa reescritura del Manz$ejto de Mam, actualizando sus lineas maestras y prolongándolas en una dirección socialdemócrata (Max Gallo (1 989). Man;JL;esto para un oscurojn de siglo. París), y una obra de síntesis de problemas, con multitud de datos actualizados y que voluntariamente se sitúa en la herencia intelectual de 10s planteamientos sesentayochistas (Ramón Tamames (199 1). Un nuevo orden mundial. Madrid). Esperemos que en 10s próximos aiios vean la luz más estudios e investigaciones que adopten esta perspectiva critica y emancipadora frente al caudaloso río de desinformación y encubrimiento que tenemos que soportar en 10s medios masivos de comunicación. Porque 10 que tenemos que hacer es definir ya una nueva estrategia teórica que sea capaz de generar estudios, investigaciones y programas politicos concretos desde la perspectiva en la que nos situamos. 1. Lo primer0 que tenemos que establecer es el ccterreno de juegoa. Ya sabemos que la lucha se ~roduce en todos 10s ámbitos en 10s que el sistema tiende a reproducirse como sistema de dorninación. Pues, mientras que 10s ideólogos de 10s grupos dominantes (léase Fuku~ama, Revel, etc.) tratan de mantener el juego en el terreno de las grandes generalizaciones, y 10s füncionarios de la comunicación mediática nos asedian con 10 empirico abstracto, de 10 que se trata realmente es de huir de toda discusión en la que esté implicada la teoria. 2. El segundo paso en nuestra estrategia teórica consiste precisamente en la imperiosa tarea de reconstruir la teoria. No como una nueva ccciencia unificada)), sino como un sistema complejo de conocimientos, saberes y prác-
106 Papers 45,1995 Juan-Luis Pintos de Cea-Naharro ticas sometido a una estrategia de atgumentación comunicativa y elaborado con una finalidad emancipadora que 10 provee de sentido y orientación. Tal teoria asume como procedimiento básico de construcción una metodologia empírica y una epistemologia materialista. 3. El tercer momento de la estrategia teórica que estamos disefiando 10 constituye precisamente la reconstrucción del método. No a través de una nueva ((disputa sobre el positivismon, sino mediante la producción de investigaciones concretas en 10s diversos ámbitos de la vida cotidiana, que, utilizando todas las técnicas cualitativas y cuantitativas apropiadas, lleguen a poner de manifiesto las vinculaciones del sistema social global con 10s fenómenos empiricos diarios. IV El objetivo principal, a largo plazo, seria la construcción de un marco teórico explicativo de 10s cambios sociales. Evidentemente, este objetivo dependerá de que este programa de investigación sea capaz de suscitar diferentes grupos de trabajo en diferentes paises que asuman sus planteamientos, especificamente su tratamiento interdisciplinari0 y una metodologia abierta y creativa. Pero ese objetivo principal s610 se vuelve posible por una serie de etapas intermedias, de las cuales la que aquí presentamos seria la primera: una investigación acerca de 10s imaginarios sociales en cuanto constructores del orden social1. La práctica de la investigación sociológica me ha llevado a la conclusión de que la mayor dificultad con que nos encontramos en el ejercicio de este oficio se podria resumir en una frase de larga tradición: ((Hacer visible la invisibilidad socialn. Porque, conforme avanzamos en el conocimiento de 10s procesos y mecanismos que dan forma a 10s diferentes sistemas de relaciones sociales, más nos damos cuenta de que existe una especie de contrafigura del sociólogo y su mania de clarificación de 10s procesos sociales, contrafigura que en otros tiempos se podia identificat con algo asi como ccsociedades secretas)), ccconspiradores)), ccsectas religiosas o satánicas)), ccagencias estatales de informacióna, etc., y que ya Marx denominaba ccpoder social extrafion, y sus formas de aparecer como la cccosificacións, el ccfetichismoz o la ccalienación)) (justamente criticadas en cuanto a sus conexiones con una metafísica implícita, pero que seria necesario volver a estudiar después de las últimas reelaboraciones teóricas de Habermas), contrafigura, digo, que encubre vinculos, difumina evidencias y obscurece diferencias hasta conseguir que vuelva a teinar el misteri0 allí donde ya se habian formulado clararnente 10s problemas, y se reinstaure el azar allí donde ya estaba establecida la norma. 1. Puede verse, en el apéndice I, un mapa conceptual de esta relación, con una breve nota explicativa. -
Orden social e imaginarios sociales Papers 45, 1995 107 La primera formulación de11 problema consistiria, pues, en preguntarse si no es 10 propio del sociólogo la tarea de descubrir elser-construidd de la realidad social, es decir, describir y hacer patentes 10s mecanismos y procedimientos de producción y reproducción de la realidad social denominada sociedad. Pero esta formulación seria excesivamente general y dificilmente diseñable como programa de investigación. Si tratamos de concretar un poc0 más el problema, podriamos preguntarnos: ccicómo es posible que la gente se crea las explicaciones que se suelen dar en las fuentes de información accesibles mayoritariamente sobre el por qué suceden las cosas que suceden, y qué cosas son realmente las que suceden?)) Aparentemente, la cuestión seria abordable desde una sociologia aplicada, la sociologia de la comunicación, pero el fondo de la cuestión va mucho más allá, pues no se trata de un problema de ccopinión pública)), ni de ccmanipulaciónv de las conductas o de las conciencias, sino de una cuestión esencial para el sistema social que rige nuestras sociedades capitalista. Los individuos tienen que jugar según unas reglas de juego públicas y conocidas, pero 10s árbitros sancionan las jugadas según un reglamente diferente que s610 ellos conocen. Se construye asi un referente Único para unos y otros al que se denomina orden social En torno a ese referente Único se producen las luchas múltiples por definir precisamente la relación entre el conocimiento y la realidad. Mientras que en épocas anteriores a la modernidad esta definición del orden social se establecia y justificaba desde 10s poderes religiosos establecidos (iglesias, sectas, etc.), y las gentes la asumian como única posible y verdadera, a partir principalmente de 10s pr~oblemas generados por las relaciones entre la Iglesia de Roma y el Imperio (((Sacro Romanon, ((Sacro Germana))), y con la mediación de 10s primeros intelectuales que pusieron su destreza lógica, escriturística y retórica al servicio del emperador, se produjeron 10s primeros intentos de problematizar la definición del orden social establecido como Único orden posible. Entramos asi en la segunda parte del problema: ((frente al orden establecido, jse podria pensar en un orden alternativa?)) Aquí es donde se va a abrir una variedad de planteamientos de esa posibilidad que van desde la ((racionals a la ((imaginativa)). Porque 10 que sucede en ese momento es que la organización de las relaciones sociales deia de entenderse vinculada a 10s poderes celestes para vincularse para siempre a 10s terrestres. Dicho de otra forma, el orden social deja de pertenecer a la teologia, o a la metafísica, para formar parte plenamente de la historia y de su relatividad espacio-temporal. La cuestión consiste, entonces, en especificar mis exactamente las conexiones entre (corden social)) y ccrealidad social)) o ccsociedad)). ¿Estamos necesariamente sometidos a las defitniciones de realidad de 10s que detentan actualmente el poder en el orden social existente? Después del fracaso histórico de determinadas utopias (el comunismo, el liberalisme, el anarquismo, etc.), jnos podemos permitir el lujo de plantear alternativas radicales al orden social existente? Cuestiones abiertas e importantes, pero que no forman parte
108 Papers 45,1995 Juan-Luis Pintos de Cea-Naharro de la linea argumental del presente escrito. Porque el problema que nos interesa es mucho mis limitado y susceptible de integrar varias lineas y ámbitos de investigación empírica. Reconocida la importancia de 10s elementos infraestructurales en la determinación concreta de un orden social dado, y reconocido el papel fundamental de mediación de la actividad política en la construcción de las sociedades modernas, nos interesan más bien 10s mecanismos por 10s que un determinado orden social llega a considerarse por la gente como algo natural y consiguientemente establece la dominación social como una coacción legitima, hegemónica y aceptada. De entre esos mecanismos (entre 10s cuales, por supuesto, se encuentran 10s diferentes tipos de violencia), varnos a seleccionar aquellos que se orientan a las creencias básicas de 10s individuos y que responden a un sistema complejo de racionalidades en conflicto (desde la razón instrumental a la racionalidad corporal, desde 10s sentimientos religiosos hasta 10s deseos más ocultos). Los imaginarios sociales serian precisamente aquellas representaciones colectivas que rigen 10s sistemas de identificación y de integración social, y que hacen visible la invisibilidad social. Tendriamos asi que el orden social que se estableció en Europa a partir de la Segunda Guerra Mundial y que ha permanecido intacto hasta finales de 10s aiíos ochenta gener6 una serie de imaginarios sociales que permitieron la dominación pacifica en dos sistemas de orden social diferenciado, 10s paises de sistema de democracia capitalista y 10s paises del denominado ccsocialismo real)) o cccapitalismo de Estado)), o cccomunismo)). Tendriamos asi una posible formulación del problema que constituye el punto de partida de nuestra investigación: ccjcómo se ha vinculado el orden social a determinados imaginarios sociales en 10s paises europeos en 10s últimos cincuenta aiios (1940-1990))), o expresado de otra manera, ccjcómo se han construido 10s imaginarios sociales que han permitido la permanencia del orden social imperante en Europa en 10s últimos cincuenta años?)). Podemos pasar asi a definir y delimitar 10s conceptos principales tal como 10s empleamos en esta investigación. Cuando Durkheim afirmaba al comienzo de Las Reglas.. .: Hay unas maneras de actuar, de pensar y de sentir que presentan la notable propiedad de que existen fuera de las conciencias individuales. Estos tipos de conducta o de pensamiento no s610 son exteriores al individuo, sino que están dotados de una potencia imperativa y coercitiva en virtud de la cua1 se imponen a aquél, quiéralo o no2, y un poc0 más adelante, He aquí un orden de hechos que presentan unas características muy especiales: consisten en unas maneras de actuar, de pensar y de sentir, exteriores al 2. E. Durkheim (1897), 4.
Orden social e imaginarios soclales Papers 45, 1995 109 individuo y que están dotada de un poder de coacción en virtud del cual se le imponen.. . Constituyen una nueva especie, y es a ellos a 10s que debe darse y reservarse la calificación de sociules3, tales hechos son 10s que van a constituir el campo de observackn del sociólogo. Pero el mismo Durkheim reconoce en el Prefacio a la segunda edición de Las Reglas.. . que hay casos en 10s que el carácter de coacción no es fácilmente reconocible)) [...I, 10 que tiene de especial la coacción social es que es debida, no a la rigidez de aigunas disposiciones moleculares, sino ai prestigio del que estún dotada determinada~ representaciones4. La lectura que Parsons realiz6 en La estructura de la acción social de este concepto de representaciones colectivas, y que tanta influencia tuvo en la posterior elaboración de la teoria sotiológica de 10s aiíos cincuenta y sesenta, vendria a reducir el sentido de cclo colectivon a una cctenencia en común)), y a planteu el problema, supuestamente metafísico, de la separación entre la ccrealidad social)) y sus ccrepresentaciones o manifestacionesa: Las representaciones colectivas no son, ellas mismas, la realidad social. Son representaciones de ella. [...I Pero, ¿dÓnde está la tcrealidad)) correspondiente a la que se refieren las representaciones colectivas? S610 observamos sus ((manifestacionesn [...] pero no 01)servamos la ((cosa mismad. No varnos a entrar ahora en la polémica de las interpretaciones, pues nos llevaria demasiado lejos. Nuestro interés consiste en sefialar un punto de partida en la tradición de la teoria sociológica para enmarcar debidamente 10s conceptos que vamos a emplear en nuestra investigación, pensada y planteada desde la perspectiva de las discusiones actuales. Qué sea el orden social, o cómo sea posible es una cuestión permanente desde 10s clásicos hasta hoy, desde Hobbes hasta Luhmann. Una muestra representativa de la dispersión de respuestas nos la da el último párrafo del capitulo que Luhmann dedica a elaborar esta cuestión. Todo respuesta a la pregunta de cómo es posible el orden social debe ser distribuida entre diferentes teorias parciales. Se podria decir como respuesta: a través del sentido. Se podria decir, a través de la formación de sistemas sociales, que se pudieran rnantener estables dutante un tiempo en las fronteras frente a un hipercomplejo entorno. Se podria decir: a través de la evolución sociocultural. Con cada una de esas respuestas se han indicado posteriores tareas. A pesar de todo permankce como cuestión fundamental una única cues3. Ibidem, p. 5. I 4. Ibidem, p. xxi. 5. T. Parsons (1937), t. I, p. 452.
- 116 Papers 45, 1995 Juan-Luis Pintos de Cea-Naharro que establecen entre si 10s conceptos en 10s que se expresa una idea y 10s ámbitos gene- ~ rados por esas relaciones. En orden a clarificar las ideas expuestas en el texto vamos a sugerir como representación posible el esquema que antecede. El esquema está formado por dos figuras geométricas superpuestas. El fondo 10 constituye un eje de coordenadas que trata de representar la necesaria ubicación histórica de 10s imaginarios sociales. El eje horizontal definiria la inserción temporal, pero, contra 10 que es habitual, no establecemos un parámetro de medida con valores homogéneos continuos, sino un espacio de duración cualitativamente diferenciada que trata de superar la visión de ((momentos)) (discontinuos y simultáneamente existentes) que solemos significar con las denominaciones ((pasado)), ((presente)) y ahturos. La alternativa conceptual consiste en establecer una tensión entre dos polos que representan 10s limites de la duración en un arco que va del ((Ya no)) (dura) hasta el ((Todavia no)) (ha entrado en la duración histórica). El eje de la espacialización trata de recubrir la misma tensión pero bajo la caracterización de la existencia institucionalizah. Sobre ese fondo se construye una elipse cuya linea representa la totalización concreta generada desde 10s focos cuyos lugares son ocupados por el ((Orden social)) establecido y 10s imaginarios os sociales)) que legitiman ese orden. La figura resultante representa la diferenciación de cuatro ámbitos que vienen definidos por el establecimiento de un concepto central que se ha de entender en el horizonte de interpretación propio de cada uno de 10s cuatro campos. En nuestro caso consideramos que la actual totalizaci6n est6 construida sobre cuatro conceptos que son 10s de imagen, realiah!, relación y dominación. Cada uno de 10s cuatro cuadrantes trata de representar un ámbito de la problemática sociológica que liga el orden social con 10s imaginarios sociales en su propia dinámica interna y en sus concreciones históricas. Por ello, esos árnbitos vendrían marcados por diferentes conceptos que siempre tienden a comprenderse por la confrontación o el refuerzo de 10s que aparecen en 10s campos adyacentes o contrarios. Un amplio desarrollo de las relaciones y 10s procesos que asi se establecen está en trance de elaboración y esperamos poder10 ofrecer en breve. Apéndice 11. Textos de Raymond Ledrut sobre imaginarios sociales En 10 imaginario se pueden distinguir dos grandes categorias: la de las imágenes (o de 10s imaginados) y la de 10s imaginarios. Las imágenes son realidades ((fisicas)) y (cmentales)) que nos rodem por todas partes, sobre todo hoy: fotografias, carteles [...I. Tienen una significación: ((representan)). Su realidad ((física)) (por 10 tanto sensible y material, de materiales diversamente tratados) no haria de ellas (cimigenes)), si algunos sujetos no vieran ahi ccalgo)). [...I Las irnágenes no nacen solas: necesitan un productor-emisor y un receptor-espectador. [...I Entramos aquí en el terreno de 10 simbólico, en sentido estricto. [...] Con las imágenes tocamos por 10 tanto dos grandes dimensiones de la vida social y cultural: el arte y la religión. [...I Toda religión es ccrepresentaciónn (no es del orden de la racionalidad) y también puede uno atreverse a decir que toda representación es religión o religiosa. La sociehd real sólo es real, existe, mientras está tejih de imágenes que la hacen vivir. Pero las irnágenes no existen mk que por 10s imaginarios, que constituyen el segundo sector de 10 imaginario y que tienen, en cierto sentido, menos ccrealidad)) que las
Orden sociai e imaginarios sociaies Papers 45, 1995 117 -7imágenes, ya que no tienen realidad física. Ahora bien, las imágenes, cualesquiera que sean, deben su significación partiallar, e incluso su existencia, a 10s imaginarios que en cierto forma las modelan.[ ...I Las imágenes publicitarias nos revelan 10s imaginarios que utilizan, conscienternente o no, sus autores. Esos imaginarios son (carquetipos)) cuyo papel es fundamental en la vida social. Cada cultura tiene 10s suyos -que se pueden llarnar 10s irnaginarios dominantes-, pero existen también imaginarios que atraviesan las culturas. Esos irnaginarios no son representaciones, sino en cierta forma esquemas de representación. Estructuran en cada instante la experiencia social y engendran tanto cornportarnientos como imágenes (creales)). Su realidad es la de principios de organización que no son rnenols reales que otros principios de organización social cuya entera y cabal realidad se evoca con cornplacencia. Por 10 tanto, la Sociedad de lo Imaginari0 -la de las imágenes y de 10s imaginarioses la sociedad rnisma. Si se concentra uno en el térrnino de sociedad imaginaria, se ve muy pronto que esa sociedad no es irreal, sino que por el contrario forma un elemento constitutivo de la sociedad real. En efecto, entre 10s imaginarios y las irnágenes hay ccsocialesn, es decir que están unidos ellos mismos a la representación de la sociedad y de 10 social. Si puede haber un imaginario e irnágenes de la mujer o de la ciudad, igualmente 10s hay del mundo social como tal, de la cornunidad y de las comunidades particulares. Hay un irnaginario de la Nación y hay también un imaginario e imágenes de la nación alemana o de la nación francesa. Pero puede haber a veces, en un grupo, imaginarios rnás amplios, del tip0 del irnaginario de la Cristiandad o del imaginario de la Hurnanidad. Todos 10s imaginarios son 10s núcleos de grandes rnitos. [...I La sociedad imaginaria penetra a tal punto a la sociedad real que en cierta forma la irrealiza. [...I Hay que admitir que, en buena parte, 10s hornbres sueñan su existencia y sobre todo la existencia social. [...I Lo imaginario es ilusión y ensueño. Queda por definir el estatuto y quid la realidad de la ilusión y del epsuefio. No buscando una realidad social sólida que escaparia a 10 irnaginario, sino tratando de captar mejor la relación de 10 real y de 10 irreal. Esa relación s610 puede ser establecida a nivel de la verdad. El problema no es el de la realidad de la sociedad, sino el de la verdad de 10 que de ella se dice. 2Hay una verdad de 10 irreal y de la ilusión? ¿En qué consiste? [...] Incluso si hay un enlace estrecho de 10 imaginario social y de la realidad social hay que tener cuidado de no confundir10s. Sin duda 10 que es imaginario puede constituir una parte esencial de 10 real, pero hay que mantener, aunque sea relativizándola, la distinción de 10s niveles: 10 imaginario no es 10 real, pertenece a otro nivel. [...I Se puede al mismo tiempo admitir la continuidad y la discontinuidad en la relación de 10 real y de 10 irnaginario. [...I ¡Ni 10 real ni 10 imaginario tienen estatuto estable y definitiva! [...I son rnovientes y transitorios. Lo que es real puede en el mornento [...I siguiente volverse irnaginario. Recíprocamente, 10 imaginario puede convertirse en real, puede realizarse. Todo se realiza o se desrealiza, según las condiciones y el rnomento, según el Tiempo. [...I Lo imaginario es un modo de ser de una esencia que no ha llegado todavia a la existencia o que ha perdido la existencia. Lo real, en el sentido fuerte, es la existencia radical y sustancial. Es la unidad del interior y del exterior, su apariencia coincide con su estructura interna. Se nota enconces que 10 imaginario no ha alcanzado todavia esa plena y entera sustancialidad. Es, tal vez, una realidad que se está constituyendo, o en vias de deshacerse, una ((forma)) en parto o en decadencia, y si participa de la irrealidad, participa más o menos de la realidad. [...I Lo real es proceso y no estado. [...I Lo imaginario social, además de su funcionalidad bien real, puede ser algo real que todavia no es o que ya no es, algo superado [...I o posible [...I. Lo imaginario de 10 social (la sociedad imaginaria) es un rnodo de
118 Papers 45,1995 Juan-Luis Pintos de Cea-Naharro realidad de 10s posibles de la sociedad. Lo mismo que el estado es una dimensión de 10 real (y el estado de la realidad social), asimismo 10 posible es otra dimensión. El mundo de 10 imaginario es el de 10 que ya no es (Never more) o todavía no es. La sociedad imaginaria es pues efectivamente la doble dimensión temporal (histórica) de la sociedad real. [...I Si una dimensión de la realidad es la coacción, esta nunca es un dato en bruto, es tomada en un movimiento y un proceso. La coacción s610 aparece como tal según la libertad y 10 imaginario. Y podria decirse que la reciproca es también cierta: ninguna imagen y ningún imaginario puede evadirse completamente de la dimensión de coacción de 10 real. Existe pues una dialéctica cierta de 10 real y de 10 imaginario. La sociedad imaginaria asedia constantemente a la sociedad real (la del presente) que se hundiría si no fuese así. Y la sociedad real pesa sobre todos 10s desarrollos de 10 imaginario. Lo real pesa en 10 imaginario y 10 imaginario en 10 real. [...I Naturalmente, la realidad social puede cesar de ser histórica, puede detenerse y fijarse o caer en 10 inesencial. No es sin embargo su ley. Su ley es la de la autoconstitución de la realidad social. La sociedad real nunca es como tal dada definitivamente: 10 que en ella es dado no puede ser10 y parecerlo más que como transitori0 o transición. La sociedad real que no fuese transitoria dejaria de ser una sociedad humana, o sea una sociedad: una sociedad real. La sociedad imaginaria no puede situarse fuera de la sociedad real: participa por el contrario de su autoconstitución. Le es consustancial. Asi, 10 real engendra 10 imaginario y 10 imaginario engendra 10 real. La sociedad real porque se realiza necesita desrealizarse: 10s dos movimientos de realización y desrealización está íntimamente asociados. Hay que evitar por 10 tanto la idolatria ccmetafisican que quisiera poner 10s seres y el ser de una vez por todas. Lo imaginario pertenece al proceso de constitución de la realidad social. [...I Existir para una sociedad es inventarse en permanencia [...I. La invención social es debida profundamente y por una parte esencial al <<trubajo, de 10 imaginario colectivo. Una parte importante de las actividades (cimaginantes)) o imaginativas está dedicada a la búsqueda de soluciones a problemas de fines y de valores (no de medios: 10 cual es una ocupación intelectual). [...I Hay que ensayar las soluciones y no en la realidad todavía sino mucho antes en el sueño, en 10 imaginario. Las imdgenesy los imaginarios nuevos no son reglas de acción real, sino modelos de acciones posibles. Esosposibles serán, o no, experimentados o practicados. Con anterioridad son imaginados. [...I Lo imaginario es doble, dual o dúplice. Se sitúa en el terreno de 10 posible concreto. Expresa la realiddd de loposible. Pero esta realidad es paradójica, puesto que 10 posible no es 10 real por definición. La realidad de 10 posible no puede ser más que una manera de vivirlo, 10 que quiere decir que reside en la simulación. [...I Lo imaginario está situado entre 10 real y 10 irreal y más bien 10s junta, 10s une.[ ...I El mimetismo se parece a la simulación excepto en que es totalmente ((real)), mientras que todo 10 imaginario participa de 10 irreal: no copia ni imita 10 real mis que para desrealizarlo o irrealizarlo. Imaginar no es imitar. [...I QuiCrase o no 10 imaginario tiene que ver con la creencia y la fe. Acaba uno por amar apasionadamente 10 irreal como tal, es decir porque es irrealy en tanto que 10 es. [...I Si, en una sociedad, las imágenes y 10s imaginarios son tomados por 10 que son, es decir incitaciones a la invención de una sociedad ccrealn, no pueden ccengañar)) a nadie. Pero cuando 10 imaginario por el contrario no está desarrollado o realizado en la acción y en la vida no es mis que fantasma o fantasmas, irrealidad. [...I La génesis de una imagen o de un imaginario, no proporciona medio alguno de saber si es perfectamente ilusorio y condenado a la ccdegradaciónn religiosa por no poder dar nacimiento a una acción y a una realidad. C...]
Orden social e imaginarios sociales Papers 45, 1995 119 La hción equilibradora de 10 imaginario es según G.Durand triple: equilibraje biológico, equilibraje sociológico, equilibraje cósmico-religioso (estos términos son mios). Pero, además de que ese equilibraje es rnuy frecuentemente una racionaiización culturai de las relaciones de fuerzas en la sociedad real, es cierto que 10 imaginario puede ser tarnbién un factor de desequilihraje. [...I La función de desequilibraje de 10 imaginario es paradójicamente (y a través de su rnisma negatividad) una hción de realizacdn. Lo imaginari0 equilibrador por el contrario desrealiza en las imágenes justz~cadoras; fantasmagoriza y embellece. Raymond LEDRUT, ccsociété réelle et société imaginaire)), en Cahiers Internationaux de Sociologie, 82 (1 987) 4 1-52. Apéndice 111. Propuesta metoclol6gica La investigación que estarnos proponiendo, y que, en parte, ya hemos cornenzado a realizar, utiliza todo tip0 de rnétodos, 10 rnismo cualitativos que cuantitativos, para conseguir 10s objetivos planteados. Somos conscientes de que, también en este terreno de la metodologia, se está protitlciendo una enorme transformación de 10s conceptos, las teorias, 10s modelos y la3 aplicaciones operativas. El10 no obstante, nuestra práctica rnetodológica concreta trata de emplear todas las técnicas disponibles para conseguir 10s objetivos propuestos en cada caso. Unas breves lineas bastarán para describir el procedimiento de búsqueda que seguimos en las investigaciones particulares. El primer paso consiste en establecer las conexiones fundarnentales del objeto de investigación considerado como un sistema; consiste, por tanto, en definir la totalizacidn (de la que partimos (qui& se podria tarnbién denominar el ccdiscurso ideológico)) dorn~nante acerca del objeto de investigación). El segundo mornento es el analitico, y eljo en tres niveles: el temporal, el de la ternática y el de 10s indicadores o instrumental; dorrespondientemente a la terminologia anterior, Cste seria el rnomento de la n'estotaLización. El tercer rnomento, que es cuando se produciria, como resultado del proceso, un conocimiento suficientemente viiido y fiable del objeto de investigación, seria el de la nueva conceptualización cornpleja en la que se incluirian todos aquellos e1emenl:os ignorados por el tópico, desgastados por la ideologia, excluidos por la experiencia y la vivencia concreta; con el10 se produciria un tercer rnornento necesario para el conocimiento de retotalización. SISTBMICA r+ TOTALIZACI~N DESTOTALIZACI~N e Temática Instrumental NUEVO CONCEPTO RETOTALIZACI~N
120 Papers 45,1995 Juan-Luis Pintos de Cea-Naharro Comprendemos que la desnudez de este esquema no dejará de suscitar cuestiones al lector interesado en el tema. No podemos aquí ni siquiera iniciar un discurso rnetodológico que pueda dar cuenta de las nuevas técnicas y enfoques que la práctica de la investigación sociológica nos lleva a poner por obra. En una próxima publicación, en la que se exponddn 10s resultados de una de nuestras investigaciones empiricas, abordaremos rnás detenidamente esta cuesti6n14. Apéndice TV. Propuestas de ámbitos concretos de investigación O. Partimos para nuestras investigaciones de la relevancia de 10 cotidiano para captar, comprender y promover las transformaciones del orden social. Sin embargo, nuestra consideración de la vida cotidiana (10 mismo en el ámbito privado que en el ámbito público) no se desliga de sus relaciones al sistema social y de las rnediaciones que esa relación implica. [A] Desde esta perspectiva, tornarnos como ámbito mis obvio, en primer lugar, la vivienda y 10 que en ella acontece. Desde la rnaterialidad de la construcción, distribución de espacios, asignación y usos de 10s mismos, decoración, utillaje (muebles, sistemas energéticos, electrodomésticos, etc.), hasta las acciones que en ella tienen lugar: higiene, comidas, formas de trabajo y de descanso, secuencias ternporales individuales y comunes, individuos que viven establernente, visitantes (forrnas y tipos de visita), fórmula legal de asentamiento en la vivienda (propiedad, arrendamiento, etc.), y las variaciones que estos elementos han sufrido en 10s últimos cincuenta años. [B] Dando un paso más en nuestra búsqueda, nos encontrariamos con la ciudad (pueblo, aldea, batrio, metrÓpolis) como hábitat. Igualmente, nos interesan aquí 10s aspectos rnás materiales (diferenciaciones en 10s diversos tipos de agrupamiento de viviendas, zonas dedicadas a las distintas funciones sociales, vias de cornunicación y medios (distancias, tiempos, forrnas, etc.), análisis de la ciudad como cctexton (lectura semiótica) y, por supuesto, las acciones realizadas por 10s individuos, usos reales de 10s espacios, diferenciación de las secuencias horarias (jdónde está la gente? ja qué hora? iqué hace? jdurante cuanto tiernpo?, etc.), y las variaciones de todo ello. [C] La base material a partir de la cua1 son posibles las obse~aciones acerca de 10s humanos es, evidentemente, el cuerpo, la estructura corporal, la corporeidad o modo de existencia humano en el espacio y el tiempo. La historia humana encierra una enorme riqueza acerca de la cultura del cuerpo y la consideración del cuerpo en la cultura. En este terreno nos encontramos, por un lado, con una valoración positiva en el fenómeno del deporte modern0 y todo 10 que en torno a él se construye socialmente y, por otro, una valoración negativa en todo 10 que tiene que ver con el fenómeno de la locura y todos 10s elementos juridicos, institucionales y sociales que la definen como núcleo oculto de la articulación social. [D] Hay algunas actividades hurnanas que nos parecen específicamente interesantes para el objeto de nuestra investigación, y en las que es más patente la transformación que están sufriendo 10s irnaginarios sociales. La primera de ellas es la 14. Para una aproximación mis actualizada a las cuestiones metodológicas debe consultarse Pintos (1994a). Sociocibernética: marco sistémico y esquema conceptual.
Orden social e imaginarios soclales Papers 45, 1995 121 determinación de 10 que es trabajo, sus formas y sus sujetos. En paralelo con ello, hay que delimitar tambkn 10 que se considera ocio, o tiempo, o formas ajenas al trabajo, que aparece: también como un elemento muy significativo de cambio. [E] En este contexto hay que situar el ámbito de la fiesta y 10 festivo. No interesa tanto como algo sustantivo, sino en su relación a 10 cotidiano y las formas de ruptura del mismo, por eso tampoc0 se puede asimilar concretamente con la idea de oci0 o de vacatio, sino, sobre todo, con la idea de celebración (qué es el acontecimiento que se celebra, por qué [sentido de la celebración], formas privadas y públicas de hacer las fiestas, tipos distintos de fiestas). Y sus variaciones. [F] Una forma peculiar de comportamiento que conjuga el oci0 con 10 festivo es el ámbito del juego. Habria, por tanto, que investigar10 especificamente pues su complejidad ha crecido en 10s últimos decenios. Nos interesan 10s espacios, instrumentos, reglas, tipos, participantes. En concreto, seria esclarecedora una investigación que siguiera 10s pasos de las transformaciones de 10s juguetes. [GI El principal juego al que jugarnos, casi sin darnos cuenta, es el ccjuego de la vidas. Un elemento básico de ese juego es el que nos interesaria aquí, y es el que supone las forrnas de relación entrt: las personas. Asi como el desarrollo biológico, psiquico y mental de 10s individuos sigue unos determinados códigos de difícil exclusión, sus formas de relación con sus semejantes se construyen sobre códigos sociales, muchas veces ocultos y extremadamente rígidos, otras veces laxos e imprevisibles. Nos interesa conocer la configuración de esos códigos y sus diferenciaciones (noviazgos, matrimonios, familia, amistades, parentela, colegas, cofrades, camaradas, compañeros, etc.). [HI Hay unas formas especifica cIe códigos sociales que solemos denominar roles, y que representan el conjunt0 de conducta, actitudes e ideas que podemos esperar de determinados tipos de personas. Aquí nos interesaria investigar las variaciones en 10s roles atribuidos a 10s sdxos y a las etapas de la vida (infancia, juventud, vejez, etc.). Lo que interesa e!$ delimitar dos cuestiones: la primera, las variaciones que las sociedades introducen en la definición de 10s roles; la segunda, las diferencias en la percepción e identificación de 10s individuos con esos roles. [I] Las relaciones de la vida coticliana con el sistema social vienen mediadas por 10s sistemas e instrumentos de comunicación. Establecer las variaciones y el sentido de las mismas en el uso de la comunicación entre las personas (cartas, teléfono, periódicos, tecnologias infornnáticas, etc.) seria necesario para definir con precisión cómo se sitúan 10s individuos en las redes comunicativas, su acceso a la mercancia información y su capacidad de intervención. U] La subordinación de las relaciones económicas y politicas a 10s aspectos comunicacionales, tal como progresivamente se está estableciendo en 10s paises occidentales, exige un cuidadoso análisis de 10s productos culturales. A través de ellos se trata de incidir en el mantenimientos, creación y destrucción de 10s imaginarios sociales. Por ello, es necesario establecer las líneas generales de la producción de imaginarios sociales previa a la consideración de la cultura como mercancia. Ello nos obligar& a tratar analiticanlente el proceso de producción y consumo de imaginarios religiosos y políticos, como la función primordial de instituciones como las Iglesias y 10s Estados. ' [K] Es precisamente el momento temporal del que arranca nuestra investigación (segunda guerra mundial), en el que se puede situar el punto de partida de la generación de 10s nuevos imaginarios. Generación que tiene como vehiculos prinI
122 Papers 45, 1995 Juan-Luis Pintos de Cea-Naharro cipaies el cine y la música. Pero eso habria hoy que generalizarlo a las formas literarias (novelas, poesia, teatro, best-sellers, etc.), a las formas audio-visuales (disco, vídeo, fotografia, infogafia, etc.), sin olvidar el amplio campo de 10s medios masivos de cornunicación, que tratan de asurnir las funciones eclesiisticas y politicas en la construcción del rnercado cultural. I Bibliografia ADORNO, T.W. (1 970). Teoria estética. Madrid: Taurus, 1971,479 p. BALANDIER, Georges (1985). Le ddtour. Pouvoir et modernité. París: Fayard, 1985,271 p. - (1 987). ((Irnages, irnages, imagesn, en Cahiers Internationaux de Sociologie, núm. 82 (1987) p. 7-22. BACZKO, Bronislaw (1 99 1). Los imaginarios sociales. Memorias y esperanzan colectivas, Buenos Aires: Nueva Visión, 199 1, 200 p. BARTHES, Roland (1964). Essais critiques, Paris: Seuil, 1981, 281 p. - (1982). Lo obvio y 10 obtuso. Imágenes, gestos, voces. Barcelona: Paidós, 1986, 381 p. - (1 986). El susurro del lenguaje. Más allá de la palabra de la escritura. Barcelona: Paidos, 1987, 357 p. BENIAMIN, Walter (1980). Gesammelte Schrzjen: I-WI, 17 vols. Frankfurt: Suhrkarnp, 1980-1989. BERGER, Peter L. & LUCKMANN, Thomas (1966). La construccidn social de la realidad. Buenos Aires: Amorrortu, 1976, 235 p. BERGSON, Henri (1896). Matihe et mémoire. Essai sur la relation du corps a' l'esprit. Paris: Félix Alcan, 1925,280 p. BLOCH, Ernst (1935). Erbschafidieser Zeit. Erweiterte Ausgabe. Frankfurt: Suhrkamp, 1992,415 p. - (1959). Das Prinzip Hofiung, (in drei Banden). Frankfurt. Suhrkarnp, 1969, 1657 p. (hay traducción al castellano: Madrid: Aguilar). - (1969). Philosophische Aufatze zur objektiven Phantasie. Frankfurt: Suhrkamp, 1985,634 p. BOURDIEU, Pierre (1980). El sentidoprdctico. Madrid: Taurus, 199 1, 453 p. BRONOWSKI, Jacob (1979). Los origenes del conocimiento y la imaginacidn, Barcelona: Gedisa, 1981, 152 p. CASTORIADIS, Cornelius (1975). L 'institution imaginaire de ka société. Paris: Seuil, 1975, 505 p. (traducción al castellano: 2 vols., Barcelona: Tusquets, 1989). CERTEAU, Michel de, (1974). La culture aupluriel. Paris: Union Générale d'editions, 1974,313 p. - (1,980). L'invention du quotidien I: Arts defaire. Paris: Gallirnard, 1990, 350 p. CHATEAU, Jean (1972). Les sources de l'imaginaire. Paris: Editions Universitaires, 1972, 320 p. CORBIN, Alain (1 982). Le miasme et la jonquille. L 'odorat et l'imaginaire socialXWIIXIXsi2cles. Paris: Flamrnarion, 1993, 336 p. - (1 988). Le territoire du vide. L 'Occident et le désir du rivage (1750-1840). Paris: Flarnmarion, 1990, 407 p. (hay traducci6n al castellano). DEBORD, Guy (1971). La sociedad del espectáculo. Madrid: Castellote, 1976, 155 p. DELEUZE, Gilles & GUATTARI, Felix (1980). Capitalisme etschizofienie. Mille Pkzteaux, Paris: Minuit, 1980, 645 p. (hay traducción al castellano). - (199 1). Qukst-ce que laphilosophie? Paris: Minuit, 1991, 208 p.
Orden social e imaginarios sociales Pa~ers45,1995 123 DELEUZE, Gilles (1983). Cinéma I. L'image-mouvement, Paris: Minuit, 1983, 298 p. - (1985). Cinéma 2. L'image-temps, Paris: Minuit, 1985, 379 p. - (1990). Pouparlers. Paris: Minuit, 1990, 250 p. DURAND, Gilbert (1960). Las estructuras antropoldgicas de lo imaginaria. Madrid: Taurus, 1981,454 p. - (1968). La imaginación simbóica. Buenos Aires: Amorrortu, 1971, 147 p. DURKHEIM. E., (1 895). Les r@es ddle la methode sociologique, Paris: PUF, 1968, 149 p. - (1 9 12). Lesformes élémentaires de la vie religime. Paris: PUF, 1968, 648 p. (hay traducci6n al castellano en varias editoriales: Akal, Alianza, etc.). DUVIGNAUD, Jean y otros (1976). Les imaginaires. Paris: Union Générale d'fiditons, 1976,446 p. FRANCASTEL, Pierre (1 965). La renlidadjgurativa: Iy II. Barcelona: Paidos, 1988, 253 y 573 p. GARAGALZA, Luis (1 990). La inte yretación de 10s símbolos. Hermenkutica y lenguaje en lajlosoj3a actual. Barcelona: Anthropos, 1990, 206 p. GODELIER, Maurice (1984). Lo idealy 10 material. Madrid: Taurus, 1989, 308 p. GOFFMAN, Erving (1 959). La presentación de la persona en la vida cotidiana. Buenos Aires: Amorrortu, 1971, 273 p. GOMEZ DE Lwo, Ignacio (1982). El idioma de la imaginación. Ensayos sobre la rnemoria, la imaginación y el tiempo. Madrid: Tecnos, 1992, 483 p. - (1 989). La mentira social. Imagenes, mitos y conducta. Madrid: Tecnos, 1989,269 p. GONZ~LEZ REQUENA, Jesús (1989). El espectámlo infomzativo o la amenaza de 10 real. Madrid: Akal, 1989. GUMBRECHT, H.U. & PFEIFFER, K.L. (Hrsg.) (1991). Paradoxien, Dissonanzen, Zusamenbriiche. Situationen offevzer Epistemologe. Frankfurt: Suhrkamp, 199 1,8 63 p. HABERMAS, Jiirgen (1 962). Historiu y crítica de la opinión pziblica. Barcelona: Gustavo Gili, 1981, 351 p. - (1963). Teoria y Praxis. Madrid: Tecnos, 1987,439 p. - (1 98 1 a). Teoría de la acción comunicativa: 1. Racionalidad de la acción instrumental. Madrid: Taurus, 1987, 5 17 p. - (1 98 1 b). Teoría de la acción comunicativa: 2. Crítica de la razón fincionalista. Madrid: Taurus, 1987,6 18 p. HEIDEGGER, Martin (1950). Holzwege. Frankfurt: Klostermann, 1950, 345 p. HUARTE DE SAN JUAN, Juan (157511 594). Examen de ingeniospara las ciencias. Madrid: Cátedra, 1989, 725 p. HUIZINGA, Johan (1938). Homo r'udens. Essai sur lafonction sociale du jeu. Paris: Gallimard, 1988, 341 p. HUSSERL, Edmund (1923). c<Eine Moglichkeit und Phantasie)). En Pbantasie, BiIdbewusstsein, Erinnerung, Hwserliana, BandXXIIl: The Hague: Martinus Nijhofí, 1980, p. 546-564. - (1936). c<Die Krisis der europiiischen Wissenschaften und die transcendentale Phanomenologie, (Husserliana, VI))). En Gesammelte Schriften, Bd. 8. Hamburg: Felix Meiner, 1992,276 p. IBÁÑEZ, Jesús (1 985). Del algoritme al sujeto. Perspectiuas de la investigación social. Madrid: Siglo XXI, 1985, 365 p. - (Ed.). (1990). Nuevos avances en la investigación social. La investigación social de segundo orden. Barcelona: Sup1e:mentos Anthropos, núm. 22, 1990,200 p. - (1 992a). El regreso del sujeto. La investigación social de segundo orden. Madrid: Siglo XXI, 1994,193 p.
124 Papers 45, 1995 Juan-Luis Pintos de Cea-Naharro - (1992b). (cResiduos imaginarios y simbólicos~~. En Archipielogo, núm. 10-1 1, 1992, p. 173-182. - (1993). ((El centro del Caos)). En Archipielogo, núm. 13, 1993, p. 14-26. - (1 994). Por una sociologá de la vida cotidiana. Madrid: Siglo XXI, 1994,305 p. IMBERT, Gérard (1 990). Los discursos del cambio. Imagenes e imaginarios sociales en la Espalia de la Transición. Madrid: Akal, 1990,204 p. JAMESON, Fredric (1991). Postmodernism or, the Cultural Logic of Late Capitalism. Londres: Verso, 1991,439 p. JUNG, Carl Gustav (1953). Arquetipos e inconsciente colectivo. Buenos Aires: Paidos, 1970, 182 p. KAMPER, Dietmar (1 98 1). Zur Geschichte der Einbildungskrafi. Reinbek: Rowohlt, 1990,302 p. KAMPER, Dietmar (1 986). Zur Soziologie der Imagznation. Munich: Carl Hanser, 1986, 216 p. KEANE, John (1984). Public life and late capitalism. Toward a socialist theoy of democracy. Cambridge: CUP, 1984,340 p. KEARNEY, Richard (1988). The Wake of Imagination. Ideas of creativiy in Western culture. Londres: Hutchinson, 1988,467 p. - (1 99 1). Poetics of Imagining. From Husserl to Lyotard. Londres: Harper Collins, 1991,234 p. KOGAN, Jacobo (1 986). Filosofia de la imaginación. Función de la imaginación en el arte, la religión y la3losoJ9d. Buenos Aires: Paidos, 1986, 270 p. LAPLANTINE, Fran~ois (1 974). Lar voces de la imaginación colectiva. Mesianismo, posesión y utopia. Barcelona: Gedisa, 1977, 216 p. LASH, Scott & FRIEDMAN, Jonathan (Eds.) (1992). Moderniy & Identity. Oxford: Blackwell, 1992, 380 p. LECHNER, Norbert (1986). La conflictiva y nunca acabada construcción delorden deseudo. Madrid: CISISiglo XXI, 1986, 179 p. LEDRUT, Raymond (1987). ccsociété rdelle et société imaginaire,). En Cahiers Internationaux de Sociologie, núm. 82 (1987) p. 41-52. LEFEBVRE, Henri (1980). Lapresencia y la ausencia. Contribución a la teoria de ka representaciones. Mixico: FCE, 1983, 279 p. LIPOVETSKY, Gilles (1983). La era del vacío. Ensayos sobre el individualisme contemporáneo. Barcelona: Anagrama, 1990,221 p. L~PEZ S~CHEZ, Pere (1993). Un verano con miljuliosy otr'a estaciones. Barcelona: de h Reforma Interior a la Revobcibn de Julio de 1909. Madrid: Siglo XXI, 1993,286 p. LOVENICH, Friedhelm (1990). Pardipenwechsel. Über die Dialektik der Aufkliirung in der revidierten Kritischen Theorie. Würzburg: Konigshausen, 1990, 290 p. LOWE, Donald M. (1 982). Historia de la percepción burguesa. México: FCE, 1986, 323 p. LUHMANN, Niklas (1 980, 198 1, 1989). Gesellschafistruktur uns Semantik. Studien zur ~issenssoziologie der~odernen ~isellschafi. Grankfurt: Suhrkamp, 3 vols., 1980, 1981, 1989,319,294 y 458 p. - (1984). Liebe als P'asion. Zur Codiemng von Intimitüt. Frankfurt: Suhrkamp, 1984, 231 p. - (1988). Erkenntnis als Konstruktion. Berna: Benteli, 1988, 74 p. - (1 991). Soziologie des Risikos. Berlin: Walter de Gruyter, 199 1, 252 p. (hay traducción al castellano). México: Universidad Iberoamericana/Universidad de Guadalajara, 1992, 285 p..)
Orden sociai e imaginarios sociaies Papers 45, 1995 125 - (1992). Beobachtungen der Moderne. Opladen: Westdeutscher, 3a ed., 1992, 220 p. LYOTARD, Jean-Fran~ois (1 979). La condition postmoderne. Rapport sur le savoir. Paris: Minuit, 1983, 109 p. (hay traducción al castellano). LLINARES, M. del Mar (1990). Mo~rros, ánimas, demonios. El imaginariopopulargallego. Madrid: Akal, 1990,207 p. MAFFESOLI, Michel (1976). Lógica de la dominación. Barcelona: Península, 1977, 244 p. - (1988). El tiempo de las tribus. El declive del individualisme en las sociedades de masas. Barcelona: Icaria, 1990, 284 p. - (1993). nThe Social Imaginary (Trend Report))). En Current Sociology, vol. 41, núm. 2 (otoño de 1993), p. 1107. MALRIEU, Philippe (1971). La covtstrucción de 10 imaginario. Madrid: Guadarrama, 1971,286 p. m~, Louis (1973). Utópicas: juegos de espacios. Madrid: Siglo XX, 1975, 313 p. M-O, Giacomo (1983). Poder y Secularización. Barcelona: Peninsula, 1989, 301 p. MARX, Karl (1 844). Manuscritos de Paris. Escritos de los c(Anuarios Francoalemanes, (1844) (OME-5). Barcelona: Critica, 1978, 468 p. - (1953). Die Friihschrifen, Stu1:tgart: Kroner, 1968, 588 p. MATE, M. Reyes (1991). La raziin de los vencidos. Barcelona: Anthropos, 1991, 238 p. MATTELART, A.; DELCOURT, X. & MATTELART, M. (1984). La culture contre la démocratie? L 'audiovisuel á l'heuse transnationale. Paris: La Découverte, 1984, 224 p. MERLEAU-PONTY, Maurice (1945). Phénoménologie de kzperception. Paris: Gallimard, 1963,531 D. MITRY, Jean (i984). Estética y p:iicologja del cine, 2 v. Madrid: Siglo XXI, 1989, 1002 D. - (1 990j. La semiologia en tela de juicio. Cine y lenguaje. Madrid: Akal, 1990, 166 p. MORIN, Edgar (1962). Léspritdu temps. Paris: Grasset, 1983, 288 p. - (1 973). El paradigma perdido, el paraiso olvidado. Ensayo de bioantropologia. Barcelona: Kairós, 1978, 266 p. - (1982). Ciencia con conscienci~z. Barcelona: Antbropos, 1984, 376 p. - (1 986). El método, III.. El conocimiento del conocimiento. Madrid: Cátedra, 1988, 263 p. - (1991). El método N;. Las ideas. Madrid: Cátedra, 1992, 267 p. MOUZELIS, Nicos P. (1 99 1). Bac,?: to Sociological Theory. The construction of Social Orders. Londres: MacMillan, 1991, 214 p. MUMFORD, Lewis (1961). La citéa trauers l'histoire. Paris: Seuil, 1964, 784 p. (edición original en inglés; hay traducci6n al castellano en Buenos Aires: Infinita). PARSONS, Talcott (1937). La estructura de la acción social. Madrid: Guadarrama, 1968, 2 vols., 982 p. PASSERON, J.-C. (1 990). L 'usagefaible des images, en XII CMS. Madrid: 1990,2 1 p. PBREZ-AGOTE, Alfonso (1989). Ln sociedady lo social. Ensayos de sociologia. Bilbao: Universidad País Vasco, 1989, 177 p. PINTOS, Xoan-Luis (1 98 1). ((Conflicte de racionalidadesn. En Agora, 1 (1 98 1) p. 65-83. - (1986). ((Saber y sentido (Lectura y metáfora de un tema escondido en la obra de