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En la desaparición de un gran sociólogo: J. N. García Nieto

Miguelez Lobo, Faustino

Abstract

Miguelez Lobo, Faustino

Full text

Papers 44,1994 141-143 O bituario En la desaparición de un gran sociólogo: J.N. Garcia Nieto Faustino Miguélez Universitat Autbnoma de Barcelona. Departament de Sociologia 08193 Bellatera (Barcelona). Spain Juan Nepomuceno Garcia Nieto no era un estudioso académico de la realidad social, como somos la mayoria, sino un estudioso de un mundo al que queria contribuir a transformar no s610 con su reflexión, sino con una acción coherente con aquella. En cada ocasión que pude conversar con 61, de cada articulo y libro suyos que he leido se desprende un gran deseo de comprender, buscando enfoques teóricos adecuados, leyendo infatigablemente, abriéndose a nuevas ideas, y una rigurosidad a toda prueba. Pero Garcia Nieto tenia siempre un ((para qui)) en su actividad intelectual, salia del despacho y se sumergia en el contradictori0 mundo del Baix Llobregat que le rodeaba. Prueba de que no iba equivocado no son s610 10s numerosos recordatorios de su figura, sino sobre todo, la multitud de discipulos que ha dejado. Como después del paso de todos 10s momentos buenos de nuestra vida que no hemos sabido aprovechar a fondo, lamento no haberlo conocido más y haber tenido otro trabajo, tántas veces que hubiera podido coincidir con 41: soy alguien que echa de menos haberlo frecuentado poco, pero que cree que en este país le debemos algunas aportaciones para comprender mejor 10 que nos rodea. El estudio del trabajo Mi primer encuentro humano e intelectual con Garcia Nieto he en el Instituto de Estudios Laborales (IEL) de ESADE, estudiando las difíciles relaciones laborales de 10s aiíos sesenta y setenta. Su Instituto era como una isla de libertad y de pluralismo, pero también como una puerta por la que muchos lideres obreros entraban en 10 que hasta entonces no habia sido sino un coto reservado a 10s hijos de la burguesia catalana. Desde luego aquel Instituto era como una contradicción viviente para 10s futuros jóvenes empresarios y para muchos de sus profesores (y quizá por el10 acabó como acabó), pero en aquellos aiíos supuso una gran inyección intelectual para el movimiento obrero. Desde allí Garcia Nieto y su equipo desarrollaron y difundieron militantemente 10s primeros estudios serios en este país sobre la conflictividad laboral, sobre las posibles formas de negociación de entonces, sobre el sindicato vertical, sobre el nuevo movimiento obrero. 142 Papers 44, 1994 Fausrino Migukler Cada vez que 10 he leido, me ha dejado pasmado su Tiempos modernos y la enorme capacidad pedagógica que era capaz de desarrollar para explicar que debajo de una organización aparentemente técnica del trabajo habia algo mis. Este algo mis no s610 eran estrategias e intereses diversos, concepciones distintas del trabajo y de sus usos, ideas contrapuestas sobre la empresa. Esto era 10 que solian ver también otros académicos. Nepo también veia personas, algo que estorbaba a muchos que llegaban de las universidades europea con la cabeza llena de ccestructuras)), ((soportes)), ((formaciones sociales)). . . muy al uso en 10s primeros afios setenta. La formación de la conciencia obrera El estudio del trabajo llevó a Garcia Nieto (con Comin y otros) al estudio de una realidad mucho mis profunda, las clases. Pero tampoc0 en este caso se trató de una implicación intelectual sin consecuencias. Estudiar y comprender la estructura de clases era para Garcia Nieto comprenderlas desde dentro, en la vida cotidiana de las personas. Pero era también transformar una sociedad basada en la dominación y la desigualdad. Garcia Nieto vivia en Cornella porque queria comprender y porque queria transformar. Y desde allí estudi6 y escribió libros y artículos extraordinariamente vigorosos sobre la conciencia de dase, sobre 10s cambios en el trabajo, sobre el papel de la innovación tecnológica en la conformación de mejores condiciones de vida para todos. Me he preguntado mis de una vez por qué estaba tan convencido de 10s posibles buenos efectos de la innovación, él que no s610 leía mucho, sino que estaba inmerso en un contexto social de extraordinaria dureza, sobre todo en años en 10s que las reestructuraciones y 10s cierres de empresa depauperan a muchas familias del Baix Llobregat. Siempre he encontrado una sola respuesta convincente, que él hizo el lema del núcleo politico-intelectual que desarrolla en 10s últimos afios: la ((Utopia)). No es posible pensar en una sociedad más solidaria y justa si no se cree en la utopia. Garcia Nieto era un utópico, como mis de uno decia de él con Animo descalificador. Hemos llegado al extremo de que la utopia está refiida con la política, porque ésta se define casi exclusivamente como una ccgestión por objetivos)), de la que queda muy alejada la educación de la gente en el bien colectivo, la ética y todos esos valores que, para liquidarlos sin sangre, algunos llaman simplemente dogmatismo. La utopia era una lección más contra el pragmatismo ramplón y alicorto de la misma izquierda gobernante. S610 desde la potencialidad que da la utopia es posible pensar que tiene que llegar un dia en el que el progreso sea de verdad bienestar material y moral para todos. Porque s610 si piensa esto muchisima gente, se obrari en consecuencia para lograrlo. La dualización de la sociedad En sus últimos afios, Garcia Nieto dedicó un importante esfuerzo a estudiar 10s efectos marginadores de la crisis y de la reestructuración en nuestras ciu- En la desaparici6n de un gran soci6logo: J.N. Garcia Nieto Papers 44, 1994 143 dades. También aquí creo que habia captado uno de 10s fenómenos sociales mis importantes de nuestro tiempo: la marginación de amplias capas de la población que puede abrir la puerta a un riesgo real de dualización de la sociedad, con una mayoria ampliamente ccsatisfecha,, y una amplia minoria que sobrevive en condiciones muy alejadas de la primera. Hay bastante gente que ha escrit0 sobre la nueva pobreza, sobre la sociedad dual, sobre la nueva margi~nación: con frecuencia son escritos que dibujan teóricamente el problema y sus causas, pero que escasarnente se plantean soluciones, porque eso 10 dejan para 10s politicos. Y quizá tienen razón, no 10 niego. Pero Garcia Nieto no era asi: para él no tenia sentido describir y explicar sin sefialar dónde estaban llos problemas e indicar alguna posibilidad de resolverlos. Muchos podrán pensar que su opción intelectual era arriesgada, porque buscando soluciones a 10s desequilibrios y desigualdades que veia podia perder la distancia objetiva y la neutralidad valorativa necesaria para analizar la realidad. Supongo que Nepo les diria -se 10 oi alguna vezque la neutralidad valorativa de muchos estudiosos es la forma más militante de luchar para que las cosas no cambien. La historia nos dirá, si la dejan, quién tenia razón.