Nota a Plinio Naturalis Historia VII 2, 16-18
Abstract
Guzmán Arias, Carmen
Full text
NOTA A PLINIO NATURALIS HISTORIA VI1 2,16-18 Carmen Guzman Arias Universidad de Murcia ABSTRACT On the basis of a text from Pliny the Elder (N.H. VIZ2, 16-18), this article analyses the different spells related to the verb fascinare, as well as the amulets and other elements tofight against them. Finally, the authoress of thispaper indicates that the same name is used in order to denominate the enchantment and its remedy and she tries to just& this relation. Entre la amplisima y variada información que nos ofrece Plinio el Viejo en su Historia Natural me he detenido en un pasaje del libro séptimo en el que expone interesantes noticias sobre una clase especial de maleficio~. Dejados de lado otros tipos (hechizos, pócimas, conjuros), nos limitaremos al campo semántico del verbo fascinare, palabra latina con la misma raiz que la griega pao~aívw y que, segun el gramatico Cloacio Vero (cf. Au10 Gelio XVI, 12) deriva de ella. El fascinum designa -según la definición de G. Layafella particular iiifluencia perniciosa que una persona puede ejercer sobre todo 10 que le rodea sin recurrir a ninguna ceremonia, a ninguna fórmula mágica, incluso contra su voluntad (cf. Heliodoro, Etiópicas I11 8). Este daño causado a otrat's personas o cosas se produce por medio de la palabra Cfascinare lingua), aliento, saliva, sudor y, fundamentalmente, por la mirada2. Plinio comenzaba su libro describiendo las caracteristicas (físicas, psiquicas) de algunos pueblos: Gentium mirabilesfigurae. En VI1 2, 16 informa3, aduciendo testimonios de Isigono4 y Ninfodoro5, que, en Cf. DAREMBERG-SAGLIO, Dictiomaire des Antiquités, Graz, 1969, Vol. IV2, p. 983; FORCELLINI, Lexicon Totius Latinitatis, 1965 (=1864-1926), t. I1 p. 431. El castellano mantiene la acepción clásica: ccfascinan) (cf. Diccionari0 de la Real Academia, Madrid, 1984) indica en su primera acepción ctaojan); hacer mal de ojo, malograr una cosa. In eadem Africa familias quasdam effascinantium Isigonus et Nymphodorus, quorum laudatione intereant probata, arescant arbores, emoriantur infantes. Cf. PGR p. 162 Fr. 11. Cf. JACOBY, FHG 572, Fr. 13.
África, existen familias de hechiceros, encantadores (effascinantes6) que con alabanzas hacen perecer a 10s rebaños, secan 10s árboles y provocan la muerte de 10s niños. Au10 Gelio recoge 10 dicho por Plinio en Noches Áticas XI 4, 77, indicando que 10 habia leido además en textos griegos (de Aristeas*, Isigono de Niceag, CtesiasIo, Onesicrito", fil os té fan^'^, Hegesias13) y amplia al naturalista, pues emplea, en vez de laudatio, vox y lingua, resaltando que, si estas personas casualmente alaban en exceso (impensius) hermosos árboles, fértiles campos, agradables niños, excelentes caballos, saludables rebaños, perecen todos sin ninguna otra causa. Quizá 10 que quiere poner de manifiesto Plinio al relatar estos tcpoderes)) es que son patrimoni0 de todo un pueblo, pues era creencia popular que la alabanza en demasia, propia o ajena, de cualidades o la ostentación del número de riquezas acarreaba el peligro de encantamiento. Esta idea puede verse latente en Ovidio (Heroidas XVII); muy clara aparece en Catu10 V 1214 (con invidereI5) y, sobre todo, en VI1 10-1 l l6 a próposito del temor del poeta a que alguien pudiera conocer el número de besos de Lesbia y ctencantarlos)). Para prevenir o combatir el posible hechizo por la palabra puede empíearse, por ejemplo, el adverbi0 praefiscine (dpao~dv-rov) tai como aparece en Plauto (Asinaria, 49 1) usado por Leónidas antes de su autoalabanza. O, como indica Virgilio (Bucólicas, VI1 2717), puede uno ceñirse la frente con la planta denominada baccaris; esta planta, de agradable olor, impide el maleficio, según el comentari0 de ServioI8 a este pasaje, pero no esta identificada exactamente. Plinio habla de ella en XII 45 homologándola al nardo silvestre, pero en XXI 30 se contradice y afirma que éste no debe confundirse con la ttbácaris)). Además, las numerosas representaciones del dios del silencio, Harpócrates, avalan la necesidad de 10s romanos de protegerse contra el uso imprudente de las palabras. Compuesto defascinare empleando por Plinio el Viejo, Gelio y Simaco. ' ... deque diris et exitiosis effascinationibus ... Cf. JACOBY, FHG 725, Fr. 1. Cf. nota 4. 'O Cf. JACOBY FHG 688, Fr. 19. I' Cf. JACOBY FHG 134, Fr. 12. l2 Cf. C. MULLER, FHG 111, p. 28. l3 Cf. JACOBY, FHG 142, Fr. 9a. l4 ... aut ne quis malus inviderepossit //cum tantum sciat esse basiorum. IS Cf. CICER~N, Tusculanas, I11 20. l6 ...q uae nec pernumerare curiosi iipossint nec mala fascinare lingua. ... aut, si ultra placitum laudarit, baccare ji-ontem //. Cingite, ne vati noceant mala lingua futuro. Is Baccari genus herbere iucundijloris et odoris quae arceatfascinum.
La siguiente noticia que ofrece el libro VI1 2, 16 de lin nio'^, que cita nuevamente como fuente a Isigono, se refiere a otros pueblos (tríbalos e iliricos) que ((encantan)) y ctmatan)) con la ((mirada)) a 10s que contemplan largo tiempo, siendo mas efectivo este poder en 10s (jovenes)). Aiiade, como hecho notable, que estas personas tienen ((dos pupilas en cada ojo)) (cf. NH XI 54). En este pasaje indica las propiedades maléficas de la mirada, el medio mas común de malograr a personas o animales, como aparece reflejado en Virgilio (Bucolicas, I11 10320), Horacio (Epistolas, I 14, 1721) o en Ovidio (Metamorfosis, VI1 36622). Cierta variación supone que Plinio hable de puberes, frente a otros testimonio~ donde se indica aue el maleficio incide meferentemente en 10s niños, por su debilidad y por ser a 10s que mas se intentaba proteger contra ese mal. En tercer lugar, atribuye a estas gentes, tríbalos, el tener dos pupilas en cada ojo, noticia que encontramos en Ovidio (Amores, I 8, 15) referida a la hechicera Dip~as~~ y en otros autores y pueblos como 10s que Plinio comenta a continuación. Apoyandose en Ap01Ónides~~ y fil arc^^^, Plinio en VI1 2, 1726 transmite que hay mujeres con estos poderes y peculiaridades fisicas en Escitia, llamadas Bitias, y que en el Ponto existen tibios y otros pueblos de igual naturaleza, caracterizados por esta doble pupila en un ojo y una imagen de caballo en el otro; añade el naturalista que estas personas no pueden hundirse en el agua incluso cargadas de r~pa~~. l9 Esse eiusdem generis in Triballis <et illyris> adicit Isigonus qui visu quoque effascinent interimantque quos diutius intueantur, iratis praecipue oculis, quod eorum malum facilius sentirepuberes: notabilius esse quodpupillas binas in oculis singulis habeant. 20 Nescio quis teneros oculus mihi fascinat agnos. 2' ... non istic obliquo oculo meu commoda quisquam //limat ... 22Phoebeamque Rhodon et Ialysios Telchinas // quorum oculos ipso vitiantes omnia visu// Iuppiter exosus fraternis subdidit undis. 23 ... suspicor, et fama est, // oculis quoque pupula duplex //Fulminat et gemino lumen ab orbe micat. 24 Cf. A.P. IX 79 1. 25 Cf. JACOBY FHG 81 Fr. 79b. 26 Huius generis et feminas in Scythia, quae Bitiae vocantur, prodit Apollonides. Phylarchus et in Ponto Thibiorum genus multosque alios eiusdem naturae, quorum notas tradit in altero oculo geminam pupillam in altero equi efigiem; eosdem praeterea non posse mergi, ne veste quidem degravatos. 27 Esta puntualización creo que debe ponerse en relación con la noticia que Ovidio, 1.c. nota 22, nos transmite de 10s Telquines, que eran especialmente maléficos con la mirada (cf. Lactancio Placido en el Comentari0 a Estacio Tebaida, 2, 174) y,cuyo final, según el autor de la Metamorfosis, he que Júpiter, irritado, 10s hundió bajo las olas de su hermano. Cf. FRIEDLANDER, P, ctTelchinenn en ROSCHER, Lexicon der griechischen und Romischen mythologiae, 1965 (Leipzig, 1916-1924), vol. V p. 236-243.
El relato de Filarco 10 recoge también Plutarco (Moralia, V 7), donde so10 expresa que 10s tibios producen efectos funestos a 10s niños y ancianos con la mirada, el aliento o la palabra; además, ofrece el caso de Eutelidas, personaje que, incluso, se aoja a si mismo. Por el uso de otro medio, en este caso el sudor, se caracteriza un pueblo de Etiopia (farmaces). Plini~~~, que cita a Damon, aclara que sus componentes provocan la disolución de las personas al contacto con su sudor; esta noticia es comparable a la que ofrece J. Frazer (La Rama Dorada, 1974=1922, p. 69) sobre 10 que ocurre en Tanna (Nuevas Hébridas), donde, si se desea hacer mal a uno, se queman ropas suyas que hayan estado en contacto con el sudor de ese cuerpo y, al consumirse las cenizas, la víctima sucumbe. Sobre un cierto poder contrario, en este caso curativo, del sudor nos transmite algo Plinio -que duda de su existenciaen el libro XXVIII 30, referido a unos habitantes de Chipre denominados ofiógenos. Quizas como argumentum a persona, afirma Plinio (VI1 2, 18) que Cicerón dice que todas las mujeres con doble pupila hacen daño (nocere) con la mirada, noticia ésta no atestiguada en 10s textos que conservamos del arpinense. Plinio, pues, se erige en testigo de unas creencias populares en la existencia de personas de rasgos fisicos extraordinarios (con dos pupilas 29...) dotadas para hacer el ma130. En otros lugares de la Historia Natural se ofrecen algunos remedios31 a estos males. Además de diversos ritos de purificación o determinados gestos, como escupir tres veces32, podemos agrupar 10s antídotos en dos bloques: 1) Aquellos productos derivados de la naturaleza (plantas o minerales) que se emplean para contrarrestar estos maleficios. Ademb de la bácaris, citada ya por Virgilio, Plinio habla en XIII 9, 40 de ciertos frutos, de hueso largo y duro, de determinadas especies de palmeras, que una vez pulidos sirven contra fascinantes religione. En XXVI 96 recomienda unas raíces de satyrios orchis, pero el lugar esta compto y aparece entre cruces radice fascini. En el libro XXXVII 145, y a Haud dissimile his genus Pharmacum in Aethiopia Damon, quorum sudor tabem contactis corporibus ufferat. 29 Emplea indistintamente geminus, bini, duplex. 30 Esta creencia que ha perdurado a 10 largo de 10s tiempos (gafes, mal agüero ...) aparece muchas veces ligada a cierta desviacion en la vista de esas personas. 3' Cf. CH. MOREL (amuletum), Dicctionnaive des antiquités, T. 1, Graz, 1969, p. 252-258, donde se detallan todo tip0 de talismanes que preservan de enfermedades y supersticiones. 32 Cf. Historia Natural, XXVIII 39.
próposito de las cualidades del antipates apunta que 10s magos 10s emplean contra estos encantarnientos (effascinationes). 2) Objetos, imagenes y amuletos que protegen a 10s que 10s llevan. Estrabón (XVI 775), refiriéndose a las mujeres de 10s trogloditas, indicaba que se tiñen las cejas con antimoni0 y se colocan conchas en sus cuellos contra 10s hechizos (&vil ~aa~aviwv). Plinio (XIX 4, 50) comenta que ha visto en 10s jardines figuras de sátiros (saturica signa) como remedio contra el mal de ojo contra invidentium effascinationes. Ch. MoreP3 menciona que 10s preservatives mas usados fiente a 10s hechizos eran imágenes de la G~rgona~~ y representaciones de falos. El empleo de amuletos en forma de fa10 para combatir estos hechizos se utiliza comúnmente, bien como indica G. Lafaye (1.c.) por la creencia de que la mejor manera de evitar la mirada funesta era oponerle objetos indecente~~~ o ridículos, o bien, quizas mas propiamente, no tanto como prevención de algun mal fisico, sino como impedimento para que no se malogren cosechas, ganados, etc., al ponerse bajo la protección de una divinidad que representa la fertilidad y abundancia de bienes. Este amulet0 se denomina igual que el maleficio: fa~cinurn~~, e incluso en Plinio (XXVIII 39) aparece un dios Fascino que no so10 protege a 10s niños, sino que también su figura se utiliza como remedio del mal de ojo suspendiéndola del carro de 10s triunfadores para preservarlos. El falo, con su poder de alejar el mal de ojo de casas y bodegas o de asegurar buenos negocios a 10s comerciantes que 10s colocaban en sus tiendas, era asociado a las campanillas; asi, se han encontrado en Pompeya (Mus. Arq. Nápoles, Inv. 27835) diversos ejemplares de tintinnabula siendo el eje central de la decoración el miembro viril y a su alrededor las campanillas uniendo a la función magica una práctica. 33 1.c. p. 256. 34 Cf. Iliada, XI,32 s.: el escudo de Agamenón llevaba esta representación. 35 Cf. VARR. L.L. V 97. 36 M. DOLC (Catulo, Barcelona, 1963, p.54 n.3), defiende la relación etimológica del fascinum con 10s versus fescennini (poesias populares anónimas, licenciosas y satiricas que el poeta de Verona asocia a las bodas para alejar la envidia de 10s dioses por la felicidad de 10s esposos). A. ROSTAGNI (Storia della letteratura latina, Turin, 1964, p. 63) no considera acertada la relación del fascinum con cpaMÓs y su derivación a asimilar 10s fescennini con 10s cánticos fálicos griegos, prefiriendo la referencia a la ciudad de Fescenia, en la Etruria meridional.
La forma del fascinum explica que, con este término, se designe también el órgano ma~culino~~ en algunos autores: Horacio y petronio3*. La coincidencia en la denominación del maleficio y su remedio puede deberse al poder del lenguaje, al hecho de que, cuando se aprehende algo, pierde su poder mágico. 37 Cf. PIERRUGUES, P. Glossarium eroticum linguae latinnae. Amsterdam 1965 (=Paris, 1826) p. 21 1-212; ADAMS, J.N. The latin sexual vocabulary. Baltimore, 1982, p. 63-64. 38 HORACIO Epod., 8, 18 y PORPHIRJO ad. I.; PETR. Sat. 92.9 y 138.1; PRIAP. 28.3, 79.1 y 4; Catalept. XIII 20.