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El papel asignado al viento en los relatos míticos de ámbito colonial

Fau Ramos, Maria Teresa

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Fau Ramos, Maria Teresa

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Faventia, 10 (1988), 37-40 EL PAPEL ASIGNADO AL VIENTO EN LOS RELATOS MITICOS DE ÁMBITO COLONIAL Maria Teresa Fau Ramos Al pasar revista a 10s múltiples factores que la tradición literaria griega relaciona con la expansión helena por el Mediterraneo y sus inmediaciones, se hace patente la existencia de ciertos elementos que, en un contexto mitico, actúan a manera de motivo recurrente. Entre dichos elementos destaca el viento, fenómeno atmosférico que aparece en diversas narraciones fundacionales, algunas de las cuales seran presentadas a continuación. ~strabón' refiere que la colonización de Sicilia fue posible gracias a la acción del viento. Durante mucho tiempo 10s griegos se habian mantenido alejados de la isla, pues sentian gran temor ante la pretendida crueldad de 10s indigenas. Pero, un buen dia, el vendaval arrastró hasta allí la nave del ateniense Teocles, quien se percató de la extrema debilidad de 10s pobladores y de la excelente calidad de la tierra. Ya de nuevo en Atenas, y falto del apoyo de sus compatriotas, organizó una expedición de caracter panhelénico, empresa que dio como resultado la fundación de Naxos y Mégara Hiblea, las dos primeras ciudades griegas de sicilia2. Mas lejos lievó el viento a otros personajes. Me estoy refiriendo a ' VI, 2. * Sobre otra acci611 fundacional, igualmente propiciada por el viento, en la isla, cf. D.H. Ant. Rom. I, 52. aquellos hombres que constituían la hueste de Tlepólemo ante 10s muros de Troya y que, en el camino de retorno al hogar, fueron desviados de su rumbo h' hbpov. El recorrido de 10s guerreros acabó definitivamente n~@ ta~ 'IPq~~xa5 wjooug, donde se establecieron3. En un contexto igualmente colonial cabe situar el episodio que, según ~eródoto~, protagonizara Coleo. Éste, a bordo de una nave samia, se dirigia a Egipto, pero quiso el azar --jo no fue el azar?- que se encontrara con Corobio, quien a la sazón estaba participando en una actividad fundacional5. La situación del colonizador era realmente precaria, por 10 cua1 Coleo y sus compañeros le proveyeron de abundantes recursos. Al reanudar la marcha, la embarcación samia fue arrastrada por un impetuoso viento del este, que no amaino hasta dejarla en ~arteso~, mas alla de las columnas de Heracles. Por aquel entonces, Tarteso era todavía un dpnó~~ov . . . dn.ileatov, cosa que hizo que Coleo y 10s suyos obtuvieran pingiies ganancias. Las tres narraciones que acabo de reseñar no han sido elegidas arbitrariamente, sino en atención a cierta característica --comun a la inmensa mayoria de relatos de colonizaciónque aquí se observa de forma particularmente ostensible y paradigmática. En efecto, en estas narraciones el viento aparece como una fuerza impulsora, incontrastable, que da origen a una situación radicalmente nueva y distinta: Sicilia, lugar inexplotado y habitado por seres bárbaros, conocera la acción civilizadora de 10s griegos, que sabran utilizar sus abundantes recursos. Los guerreros que habían luchado en Ilión a las Órdenes de Tlepólemo se asentaran n~~i zas 'I$qgina~ v.iloov~, en unos parajes considerados por 10s helenos como geograficamente extremos, diferentes, en definitiva. Y mas lejos todavia, en Tarteso, allende las columnas de Heracles, tendra lugar la apertura de un nuevo enclave comercial, tarea típicamente humana y humanizadora7 que, como acabamos de ver, sera realizada por Coleo y sus compañeros de navegación. Apollod. Epit, VI, 15b. IV, 152. Se trataba, en concreto, de establecer una colonia en Libia. Cf. Hdt. IV, 150-3. Acerca de esta población, cf. J. MALUQUER DE MOTES, Tartessos, la ciudad sin historia, Barcelona 1970. ' Sobre el comercio de ultramar como actividad que define al hombre civilizado, cf. Hom. Od. IX, 125-9. El viento que coloca a 10s individuos de cara a 10 desconocido, convirtiéndolos en una suerte de pioneros, el viento que da paso a situaciones hasta entonces insospechadas, el viento que actua como un enérgico factor de cambio esta presente -como antes avanzabaen otros muchos relatos fundacionales8. Pero también 10 hallamos en narraciones de carácter muy distinto que poc0 -o nadatienen que ver con el fenómeno de la colonización. Y en ellas se comporta exactamente igual que en 10s tres pasajes que hemos tenido ocasión de examinar. Véase, por ejemplo, 10 que ocurre en la Historia Verdadera de Luciano: en esta obra, en la que el personaje-narrador vive experiencias extraordinarias y conoce 10s más insólitos parajes, el viento juega un papel muy importante. Y eso ya desde el comienzo de la aventura, cuando la nave del protagonista es sorprendida por un vendaval que la lleva a una isla ciertamente peculiar: poblada por enormes y numerosas vides, la surca un rio de vino cuyos peces embriagan a quien osa comerlos. En cuanto a la naturaleza de estas vides, hay que reconocer que no puede ser calificada de ccconvencionab: mujeres y vegetales a la vez, desean unirse íntimamente a sus visitantes, llegando incluso a convertir en plantas a 10s respectivos partenairesg. Los datos aportados revelan el caracter diferente, prodigioso, del lugar en cuestión. Pero si esta etapa del viaje resulta sorprendente, mas 10 es la que viene acto seguido, cuando la embarcación es nuevamente arrebatada por el viento, que, tras alzarla, la situa en un medio tan ajeno al hombre como es el aéreolO. Y en este ámbito extraño 10s tripulantes del navio vivirán peripecias fantasticas, entre las cuales se cuenta una visita a la lunall, un combate contra 10s habitantes del soll2 o una estancia en la Ciudad de las ~ám~arasl~. Y no es la nave del protagonista la Única que se ve proyectada por el viento hacia otra dimensión, puesto que, en un episodio que nuestro personaje vive en el vientre de una ballena14, se nos inforPara más datos al respecto, cf. nuestra tesis doctoral inédita, Aspectes mítics en les narracions gregues referides a la colonització, Barcelona 1985. I, 6-8. 'O Ibid, 9. l1 Ibid, 10-11. lZ Ibid, 13-18. l3 Ibid, 29. l4 I, 30-11, 2. ma de la triste suerte de dos chipriotas cuya intención era trasladarse a Italia, pero que, a causa de las violentas ráfagas que les hicieron naufragar, acabaron siendo engullidos por el m~nstruo'~. Ciertamente, de las costas de Italia al vientre de un cetáceo hay una distancia que no se puede medir en estadios. Y si, nuevamente en este caso, Luciano ha utilizado al viento como fuerza propulsora en un viaje no reducible a términos de longitud, podemos sospechar que no ha actuado asi por pur0 capricho, sino porque ha tenido muy en cuenta la tradición cultural griega. En efecto, el samosatense es un hombre profundamente marcado por el legado helénico -al fin y al cabo, por este motivo 10 hemos escogido para ilustrar nuestra explicación-, cosa que le lleva a servirse -si bien en clave de parodiade 10s modelos y elementos míticos que la tradición le suministra16. Entre estos elementos se halla el viento, que, al ser concebido por Luciano como la fuerza que introduce a 10s hombres en otra dimensión y que posibilita un cambio radical en sus actividades, nos lleva a pensar que es precisamente con esta característica como era contemplado en el ámbit0 cultural griego. Por el10 apuntamos que, cuando el viento aparece en un pasaje -no necesariamente enmarcable en un contexto de colonizacióndando entrada a una situación nueva o proyectando a unos individuos hacia un entorno distinto, 10 hace en total coherencia con el papel que le asigna la tradición helena. l5 I, 34. l6 Asi 10 declara explícitamente en el pasaje I, 2 de la obra que nos ocupa. Cf. J. BOMPAIRE, Lucien écrivain. Imitation et creation, París 1958.