El léxico de grupos políticos en Veleyo Patérculo y Valerio Máximo
Abstract
Hinojo Andrés, Gregorio
Full text
Faventia, 811 (1986). 41-56 EL LEXICO DE GRUPOS POLÍTICOS EN VELEYO PATERCULO Y VALERI0 MÁXIMO Gregorio Hinojo Andrés En un articulo reciente, publicado también en esta revista', me he ocupado de 10s problemas metodológicos de 10s estudios sobre léxico politico en latin y de su analisis en algunos autores de la época final de la República. Las consideraciones metodológicas allí expuestas aconsejaban reducir el estudio a espacios de tiempo relativamente pequeños y a escritores o historiadores de un momento determinado2. Por el10 considero que las obras de Veleyo Patérculo y de Valerio Máxirno, aunque útiles para el conocimiento del léxico politico de 10s Últimos lustros de la República, no deben estudiarse y analizarse conjuntamente con las obras de Cicerón, César y Salustio, ya que han sido escritas en una época posterior y en un momento social y politico muy diferente, y por el10 reflejan un estadio de lengua distinto y evolucionado. En este breve trabajo se pretende analizar el uso y el valor de 10s terminos que designan grupos o partidos politicos en 10s dos G. HINOJO, KEI Iéxico de grupos politicos en latín: problemas y metodos,,, F('trventicr. 5, 2, 1983, pp. 47-58. G. HINOJO, (rrt. cit.. p. 49; la misma idea también en J. DUBOIS, Le uocnb~rlcrirr politiqrre et socicrl en Frcrnce de 1869 ir 1872. Pans 1962, p. 6; C. NICOLET, <<Lexicographie politique et histoire romaine: problemes de méthode et directions de recherchesa, Atti del Convegno srrll(r Lessicogrfitr politico e girrridicn nel ccrlnpo (IeIIe Scienzcr (te /'Antichitir. Tunn 1980, p. 32.
historiadores imperiales, especialmente cuando en su obra se refieren a la época republicana. La importancia y trascendencia de estos dos autores para el tema que nos ocupa es singular, ya que son 10s Únicos historiadores latinos que, sin ser contemporáneos, escribieron sobre la historia de la República en una época relativamente proxima a ella. Los restantes historiadores imperiales, cuya obra se nos conserva, o no se ocuparon de la historia de la República, o 10 hicieron en 10s siglos posteriores, cuando ya había cambiado notablemente el valor de 10s términos y la conciencia lingüística de 10s hablantes; por el10 no pueden ser utilizados como criteri0 para decidir y determinar el valor de 10s térrninos utilizados en 10s Últimos decenios de la época republicana. El interés e importancia de estos historiadores aumenta además porque son escritores ~coficialesu o propagandistas, como se reconoce con bastante frecuencia3, y su ideologia y concepcion politica puede ayudar a conocer la del Emperador y la de su entorno, especialmente su actitud ante 10s grupos politicos y sociales republicanos, ya en vias de extincion. Todavia hoy se discute sobre la posicion de Tiberio ante 10s populares o ante 10s homines novi. Es muy posible que el estudio y el análisis del léxico politico utilizado por estos historiadores nos ayude a precisar y determinar la ideologia de Tiberio y del Principado y su postura o su opinion sobre 10s grupos politicos del sistema anterior. La obra de 10s dos historiadores parece inspirada desde el poder y esta llena de elogios al sistema politico, a las instituciones y a Tiberio de forma especial. Como ha señalado con acierto H. Bardon, la historiografia de estos años lleva la impronta de un régimen totalitari0 que no admite un pensamiento politico si no es conformista4, por el10 nos trasmite la ideologia oficial. La brevedad de este trabajo nos impide detenernos en un análisis o estudio detallado de la obra de estos historiadores, de su valor y objetividad, de su genero y su finalidad, tarea por otra 3 H. BARDON, Les Empererrrs et les Lettres Lntines: D'Acrgrrste il Hndrien. Paris 1968, p. 168 y SS.; M.L. PALADINI, <<Rapporti tra Velleio Patercolo e Valerio Massimon, Lrrtomcrs. 16, 1957, p. 232 y SS.; J. HELLEGOUARC'H, <Les buts de I'oeuvre historique de Velleius Paterculus,,, Lntomc~s. 23, 1964, pp. 669-84; R. SYME, ~Mendacity in Velleius,,, A. J. Ph.. 99, 1978, pp. 45-65. H. BARWN, OP. cit.. p. 174.
parte ya suficientemente desarrollada5. Solo quiero señalar que se trata de las unicas obras historicas conservadas de este penodo y por el10 su interés y utilidad son excepcionales para el tema que nos ocupa y para el conocimiento de 10s primeros lustros del Imperio. Analisis del léxico Nuestro trabajo se va a ocupar del estudio, analisis y evolucion del significado de 10s siguientes términos: 1) Los que designan a grupos o partidos en general, como fnctio y partes. 2) Los que designan grupos o partidos concretos, como optitnírtes y poplrlcrres. 3) Los que designan al líder o jefe politico, como dux y princeps. 1) Léxico de grupos políticos Los dos términos mas utilizados, tanto en 10s autores de la epoca de la República como en 10s del Imperio, para designar 10s grupos políticos en latin son factio y partes. Aunque existian claras diferencias en el uso y significado de ambos términos6, la más irnportante, en nuestra opinión, era la distinta connotacion que ambos tenian. Factio era un término cargado de connotaciones peyorativas y negativas, mientras que partes era un témino sin connotaciones axiológicas. Nos parecen muy acertadas las Además de 10s trabajos citados en la nota 3, son de interés 10s siguientes: M.L. PALADINI, astudi in Velleio Patercolo,,, Acme, 6, 1953, pp. 447-78; I. MA, Velleio Patercolo o della propaganda, Tunn 1952; A.J. WOODMAN, questi ions of date, genre and style in Velieius: some literary answers,, C.Q., 25, 1975, pp. 272-306; J. HELLEGOUARC'H, Velleius Parerculus. Histoire Romaine, Pans 1982, pp. VII-LXX. J. HELLEGOUARC'H, Le vocabulaire latin des relations et des partis politiques sous la République, Pans 1963, p. 100; A. BARTOLE, aussi e valori del termine factio alla fine dell'eta repubblicana*, Boll. di stu. lat., 5, 1972, p. 5; G. HINOJO, art. cit., p. 52.
opiniones de R. Barthes: <<En la escritura política, ciertas nociones, fomalmente idénticas y que el vocabulario neutro' no designaria dos veces, están escindidas por el valor, y cada lado se une a una palabra distinta7 w. El ténnino factio designaba inicialmente un grupo mis reducido y con mayor cohesión y unidad que partes, probablemente de carácter aristocrático, pero al cargarse de connotaciones negativa y peyorativas se convirtió en un eslogan político y en una arma arrojadiza, que se utilizaba especialmente para designar el grup de los adversarios políticos. Es un término utilizado con frecuencia por Salustio y 10s populares, pero muy poc0 por Ciceron. Nuestros dos historiadores, como Cicerón, también 10 emplean muy poco, con valores claramente negativos y para designar a grupos violentos y armados, siempre del grupo de 10s populares. Como sus empleos no son muy numerosos, me parece Útil y conveniente ofrecer 10s distintos textos: P. Sulpicius, tribunus plebis, per emisarios ,factionis suae interfecit Q. Pompeii consulis filium. (Vell. 11, 18, 6). Numidius autem Metell~rs populari factione patria pulsus in Asiam secessit. (Val. Max. IV, 1, 13). Tiberium Gracchum cum scelerata factione quas merebatur poenas persolvere coegit. (Val. Max. 111, 2, 17). Zta et Nassica Tiberium Gracchum et G. Metellus Opimi factiones tristes trucidar~rnt. (Val. Max. 11, 8, 7). La palabra factio se aplica exclusivamente a miembros del grup de 10s populares, como a P. Sulpicio, Tiberio Graco y Opimio. Para que no haya ninguna duda en Valerio Máximo se califica con el adjetivo popularis. Para nosotros este es un dato importante y significativa, ya que por sus connotaciones negativas, claramente puestas de manifiesto en 10s pasajes citados, el término se aplicaba a 10s adversarios políticos o a 10s que no gozaban de la simpatia del historiador; por el10 el empleo de factio y su aplicacion exclusiva para 10s populares nos proporciona pistas innegables e inequívocas sobre la ideologia y posición política de estos historiadores y consecuentemente de la del Emperador y de su entomo. R. BARTHES, aLas escrituras políticas,*, Grcrdo cero de Ir esc.ritrrrn. Méjico 1973, PP. 30-31.
Curiosamente el término factio se aplica a 10s grupos de carácter popular, pero solo a 10s de la época de 10s Graco y de Mario, no a 10s de 10s Últimos años de la República; en estos años 10s populares se identifican con 10s partidarios de César, Antonio y Octavio, y por el10 nuestros historiadores tienen cuidado de no desprestigiarlos ni denostarlos, ya que son 10s antecesores y predecesores del Emperador reinante. Es frecuente que esos historiadores, admiradores y apologistas de la organización política tradicional y de la ideologia de 10s optimates, se inclinen por las ideas y proyectos de César y de 10s populares de 10s Últimos años de la República. Su incoherencia les lleva a elogiar continuamente el sistema republicano y a censurar al mismo tiempo a 10s asesinos de César y partidarios de salvar la República. Hay también un segundo aspecto que se trasluce con claridad en 10s textos citados: factio designa en estos autores a un grupo armado y violento que intewiene en acciones criminales. El tennino ha evolucionado notablemente y se aproxima al valor y significado que tiene en Apuleyo y Tertuliano8, similar al de las lenguas románicas. Las palabras de Paulo Festo adquieren confirmación ya en nuestros autores: Factio et factiosus initio honesta vocabula erant, unde adhuc factiones histrionum et quadrigar~lm dicuntur, modo autem factionis, seditio et arma vocantur (36, 79). Frente a un empleo tan reducido del término factio, partes se utiliza mas de cuarenta veces. El empleo tan numeroso de partes se puede explicar por el retroceso de factio y por la evolución de su significado, mas adecuado para designar grupos violentos que estrictamente politicos. Partes se utiliza para nombrar a cualquier grupo politico, independientemente de su ideologia o de su programa, y asi se aplica al partido de Mario y Cina, de Sila, de Pompeyo, de César, de Bruto y de Antonio9, tanto en contextos positives como negativos. Se ha perdido la distinción y oposición entre factiolpartes que se obsewaba en 10s textos y autores de la época de la República. Distintos y complejos factores han podido Apul. Met. 111, 28; VII, 7; VIII, 1; Tert. Apol. 38. Se aplica al partido de Mario en Vell. 11, 20 y 22; Val. Max. IX, 2, 1; al de Sila en Vell. 11, 26 y 28; Val. Max. V, 2, 9; al de Pompeyo en Vell. 11, 48 y 52; Val. Max. 111, 2, 13; al de César en Vell. 11, 49 y 68; al de Antonio en Val. Max. 1, 7, 7; al de Bruto en Vell. 11, 72 y 73.
colaborar a borrar y anular la oposición, pero tal vez el más importante sea la desaparicion de la vida política libre y de la lucha electoral. La diferencia mis importante entre ambos términos era axiologica y de connotación, como entre otros muchos términos del léxico politico, y estas diferencias pierden su importancia y relevancia cuando se suprime la lucha política y las batallas electorales; en esas circunstancias el léxico politico se esclerotiza y muere. No solo desaparecen las diferencias de 10s vocables, sino que se pierde la sensibilidad y la conciencia para captar 10s distintos matices y connotaciones, propios de una sociedad políticamente libre. Tarnbién el término partes sufre una evolución importante. Su significado se amplia y llega a designar a grupos o partes enfrentadas en cualquier circunstancia de la vida, como en un proceso judicial, en una disputa filosófica o en una guerra, etc. La mayoria de 10s textos de estos autores nos presentan la palabra en un contexto militar y bélico, y no se puede decidir con facilidad si se refiere a 10s grupos politicos o a las causas o frentes militares, La mayoria de 10s enfrentamientos politicos y partidistas de la última etapa de la República terminaron en conflictos militares y en guerras civiles; por el10 resulta dificil diferenciar el valor politico o militar del término, cuando se utiliza para describir aquellos enfrentamientos y disputas, como se observa en 10s siguientes pasajes: Apud Actium, M: Antoni fractis opibus Caius Paemensis qui eius partes secutus fuerat ... (Val. Max. I, 7, 7). Metellus namque infeliciter defensis partibus C. Pompeii.. . (Val. Max. 111, 2, 13). Dispulsis postratisque inimicorum partibus, Sulla.. . (Val. Max. 111, 8, 5). Sulla memor partes suas exercitu patris adiuras esse (Val. Max. V, 2, 9). Tot talisque viros caesos pompeianarum portium (Veu. 11, 52) 'O. La confusion entre el grupo politico y el ejército que 10 apoya, la ampliación del valor de partes y la desaparicion de 10s grupos politicos en ese momento restan fuerza y expresividad al término 'O El mismo valor en Vell. I1 21; 11, 55 y en Val. Max. I, 8, 1.
y llega a significar el pueblo en su conjunto, el ejército romano o incluso dos naciones enfrentadasIt . Los valores tan amplios que adquiere partes le restan precision y difuminan su significado, y por el10 Q. Curcio prefiere utilizar ordines para designar 10s grupos politicos de Atenas en la época de Alejandro. El texto nos parece muy importante y digno de un breve comentario: Soli Athenienses non sui modo, sed etiam publici vindices, coll~4vionem ordin~rm hominumque aegre ferebant (Curt. X, 2, 6). El texto se refiere a la vuelta a las ciudades griegas, por un edicto de Alejandro, de todos 10s desterrados por razones politicas. El problema que plantea el texto es el valor de ordo y su incorrecta aplicación a la realidad social griega, ya que se trata de un término institucional de la organización romana. Para resolver el problema, algunos editores han introducido variantes textuales como sordidum u omnium en lugar de ordinumt2, pero queda sin resolver el problema del -que. Nos parece mis acertado aceptar la versión tradicional, como hacen H. Bardon y J.C. Rolfe entre otrost3. J.C. Rolfe traduce ordines por clases sociales y H. Bardon por grupos politicos, traducción esta que nos parece la mas acertada y la mas acorde con el contexto. No me gusta, sin embargo, la explicación o interpretación de este brillante traductor. No es necesario, en mi opinión, suponer que Q. Curcio ignoraba el valor de ordines y proyectaba categorias romanas sobre la realidad griega de la época de Alejandro, sino que ha utilizado el termino ordines porque no existia en la lengua de su epoca un término adecuado para designar 10s grupos o partidos politicos. En efecto, factio se habia desprestigiado por completo y designaba ya un grupo arrnado y violento, partes habia ampliado y generalizado su significado y su empleo hubiera sido equivoco y no hubiera Val. Max. I, 8, 1; 111, 8, ex. 2. l2 H.E. Foss, De Gestis Alexnndri Magni. Teubner, Lipsiae, 1869; E. COCCHIA, LCI storin di Alessnndro i1 Grnnde di Q.C. Rufo. Tunn 1923, p. 197, n. 6. l3 H. BARDON, Quinte-Curce. Histoires, Les Belles Lettres, 1961; J.C. ROLFE, Qlrinct~cs Curtius. Loeb Classical Library, 1962.
expresado con claridad el contenido politico que Q. Curcio queria designar; precisamente por el argumento de su obra, el historiador de Alejandro utiliza con mucha frecuencia partes con el valor de ejércitos enfrentados o de contendientes de una batalla. La ausencia en la lengua de su época de un término adecuado le ha impulsado a utilizar ordo, que ya en César (Bel. civ. I, 3, 1) se usa con un significado y un valor de grupo politico, como en otro lugar hemos intentado demostrar14. Como conclusion de este apartado, podemos afirmar que 10s dos términos han evolucionado y han transformado su significado, y por el10 se ha roto y ha desaparecido en 10s historiadores imperiales la oposicion factiolpartes, que habia sido tan productiva en 10s autores de la época de la República. Todavia en Fedro se halla una oposicion sintagmática de ambos términos, que merece un breve cornentario: Conspiratis pnrtibus factionum, arcem occupat Pysistratus (Fedr. I, 2). El carácter general del texto y la falta de un contexto politico nos impide definir con claridad el valor de cada término, pero parece innegable que hay alguna diferencia; partes denota un grupo más amplio y disperso, frente a factio, grupo reducido y cohesionado, con una utilizacion similar a la de 10s autores antigues. La utilizacion metaforica de la narracion y la ausencia de elementos concretos no nos permite descubrir las connotaciones de cada término, rasgo esencial del léxico politico y de estos términos especialmente, como ya hemos apuntado. Podemos afirmar, de todas formas, que en Fedro todavia existe conciencia de la oposicion de ambos términos y que no han adquirido 10s valores y significado de Veleyo y de Valerio Máximo. También parece evidente que, en el uso de estos términos, ambos autores siguen el modelo de Ciceron, que preferia el término partes, especialmente para designar grupos politicos romanes, y casi no utilizaba factio. Salustio y 10s escritores del grupo de 10s populares han empleado con mas frecuencia factio, aunque no con el valor de nuestros historiadores y siempre aplicado al grupo aristocrático y conservador. Si hay alguna 14 G. HINOJO, -Misso nd uesperlrm senntrr ..... Emeritcr. 46, 1978, p. 114.
relacion entre Salustio y Veleyo, como indica A.J. Woodmanls, no es en la utilizacion del léxico politico. 2) Léxico de grupos políticos concretos La existencia de dos grupos, intencionadamente no decimos partidos, con programas y pretensiones politicas diferentes aparece con claridad en diversos autores de la República y se reconoce casi unanimemente por 10s historiadores y filologos modernos; las dudas y discrepancias surgen a la hora de definirlos y de darles el estatuto de verdaderos partidos politi~os'~. Sin embargo, no hay acuerdo entre 10s autores antiguos a la hora de asignar un nombre a cada grupo; probablemente nunca tuvieron una denominacion aceptada por todos y conocida por la mayona de 10s hablantes. Con frecuencia se utiliza el nombre del jefe o del líder, y asi se habla de partes Sullae, Pompeii, Caesaris, etc. Los grupos políticos tuvieron en Roma una implantacion escasa y su historia fue breve y salpicada de vicisitudes sociales y politicas, por el10 no debe extrañar la ambigüedad e imprecision de sus designaciones. Por otra parte, algunos de 10s términos utilizados por 10s autores antiguos estan cargados de connotaciones axiologicas y por el10 no eran aceptados por todos 10s hablantes, especialmente por 10s del grupo contrario; eran designaciones partidistas. Este es el caso de optimares y populares. Los dos términos son utilizados por Ciceron para designar a 10s grupos de su época y son definidos con amplitud en el famoso texto del discurso Pro Sestio (45). No es este el momento de comentar y analizar el pasaje, pero queremos señalar que se trata de un texto propagandistico, como todo discurso politico, y las definiciones allí dadas no deben considerarse objetivas. Salustio reconoce tambien la existencia de estos dos grupos, define su actividad y su programa, pero rehusa aplicarles 10s l5 A.J. WOODMAN, ~Sallustian influence on Velleius Paterculus,,, Hommnges d Mrrrcc.1 Rencrrd. Bruselas 1968, pp. 785-99. l6 T. MOMMSEN, Histoirr Romcrine. Bruselas 1865, 4, p. 323; R. SYME, The Romon Revolrrtion. Oxford 1971, p. I1 y SS.; L.R. TAYLOR, Pnrty politics in the age r?f Caesrrr. Berkeley 1964, p. 12; J. HELLEGOUARC'H, LC ~ocnbulnire .... op. cit.. p. 100 y SS.; M. GELZER, Coesnr, der Politiker irnd Stontsmnn. Wiesbaden 1960, p. 24.
sino que refleja la ideologia y mentalidad de 10s que 10 emplean. Los dos historiadores se inscriben en la coniente aristocrática y conservadora de la época de la República, como se muestra en el uso y en 10s valores que dan a factio y optimates. Suscribimos por tanto las ideas de J. Helleg~uarc'h~~ y mantenemos que son hostiles al grupo de 10s populares, especialmente a 10s Gracos, a Mano y a sus colaboradores. Esta postura se cambia al llegar a Julio César, representante más o menos ortodoxo de 10s populares, porque 10s dos autores son apologistas y entusiastas de todo 10 que tenga relacion con el nuevo régimen. Si de la opinion de estos autores es licito deducir la del nuevo sistema'politico y la del Emperador correspondiente, es evidente que esta debia de ser hostil a 10s populares y a todos 10s movimientos sociales y reformistas de la época anterior; otra cuestion muy diferente es identificar a 10s populares con 10s homines novi, como parece indicar J. Helleg~uarc'h~~. En el uso y en el empleo que hacen del léxico politico ambos historiadores coinciden con Ciceron y se diferencian de Salustio y de César. Este mismo fenomeno se observa en 10s juicios y opiniones sobre 10s hermanos Graco, que son casi idénticas a las de Ciceron y formuladas en 10s mismos términos y con las misrnas palabras, como hemos puesto de manifiesto en otro l~gar~~. 32 J. HELLEGOUARC'H, Velleius.. . , op. cit., p. XLVIII; la misma idea también en M.L. PALADINI, aRapporti tra ... w, art. cit., p. 239, y en H. BARDON, Les Empereurs ..., op. cit., p. 174. 33 J. HELLEGOUARC'H, <<L'imperialisme romain d'apres I'oeuvre de Velleius Paterculus,, L'idéologie de I'impérialisme romain, Pans 1974, p. 80. 34 G. HINOJO, aJuicios de 10s historiadores imperiales sobre 10s Gracosw, Corollas Philologicas in honorem I. Guillen, Salamanca 1983, p. 306.