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Recensions

Rodà, Isabel

Abstract

A. GIL ALBARRACÍN, Construcciones romanas de Almería.

Full text

de cons ucciones sac as. Po o a pa - e, la esis encia de la legislación oma- na a admi i en e amien os in aciu- dadanos, a o ece el hacinamien o de sepulc os a la en ada de la ciudad. Roma sepa a su pasado de su u u o con una línea bien delimi ada. Pe o la ida exige ocios y 10s ci cos, ea os y an i ea os ma can o o de 10s asgos de la u be, que habi ualmen e se con o ma con pasea po 10s ja dines y pó icos; con pasa un a o en las e - mas y i i el ambien e a ís ic0 que p og esa con 10s años, y con ie e a Roma en ia en 10 que se á pa a noso- os un eno me y admi able museo. En e an o, a medida que la ciudad se desa olla siguiendo 10s cánones de la u be mí ica, canon i ien e de las u - bes, 10s ciudadanos i i án la con a- dicción de sen i se a aigados a su ba- io. También es a ans o mación del alma omana conlcon a su ciudad es obje o de es udio. El incendio de Ro- ma ma ca el in de 10 que ue la u be, pe o su de ini i o hundimien o 10 aca- ean las es au aciones. As1 pues las condiciones u banís i- cas, las plazas, la a qui ec u a eligiosa y une a ia, las sedes de espec áculos y de place , el a e iun al y las c isis y decadencia de la ciudad son emas que se desa ollan diac ónicamen e y se ex- ponen en o ma e lexi a y bien un- damen ada. Si bien no hay indicaciones al es- pec o, la bibliog a ia pa ece en ia , con algunas excepciones, a las publica- ciones de 10s úl imos años -en su ma- yo ía ancesas o publicadas en an- ces. En ascículo adjun o, la ob a añade una c onologia del u banismo oma- no, un Iéxico de é minos de a qui ec- u a y un índice de monumen os con e e encia a 10s pun os en que han sido comen ados. No hay índice de las uen es e e idas a pie de página, s610 una indicación de que se han omado de la CUF. Es en esumen un ex o in e esan e y ú il como ob a de consul a pa a la lec u a de ex os, inalidad al pa ece de la colección c Realia),. La ob a iene ecomendada po un b e e, pe o en u- sias a, p e aci0 de P. G imal. Ped o-Luis Cano Alonso A. GIL ALBARRAC~N Cons ucciones omanas de Alme h. Biblio eca de emas Alme ienses, se ie monog a ias 6, Alme ia, 1983, 182 pp. + 8 planos desplegables El lib o que aquí se nos p esen a cons i uye an e odo un mo i o de e- lexión sob e la posibilidad de conse - ación y u ilización de es os a qui ec- ónicos omanos en la ac ualidad. En e ec o, el au o p esen a es conjun os que dejan a óni o al lec o y obligan a eplan ea la cues ión de la omani a- ción del SE peninsula y de la con i- nuidad de sus in aes uc u as a lo la - go de 10s pe íodos subsiguien es, aun- que de sob a es sabida la di icul ad que en aña la si uación c onológica de es e ip0 de monumen os aislados sob e la base'de una p ospección; se e idencia la necesidad de una e isión en base a 10s da os apo ados po A. Gil que de una mane a u o a ab i án una polé nica sob e la exis encia de es- os es os en Alme ia que pa a o as zonas pod iamos ambién elaciona con épocas más ecien es. La ob a se di ide en es pa es bien di e enciadas que es udian consecu i- amen e 10s c(a1jibes omanos del Campo de Nija ), (pp. 23-54), las ~~cons ucciones omanas en Ablas (pp. 57-1 19) y c los acueduc os de la Rambla de Ca cauz, (pp. 123-182). Cada uno de 10s capi ulos a acompa- ñado de de allada in o mación g á ica y buenos planos, alzados y seccio ies elabo ados po el p opio au o . En el p ime apa ado se da a cono- ce undamen almen e el llamado alji- be Be mejo p opues o como nonu- men o his ó ico-a ís ic0 y la des uc- ción del simila aljibe del Jabone o. El p ime algibe, en so p enden e es ado de conse ación, una balsa con bó eda sos enida po a cos ajones, si e oda- ia de ocasional depósi o de agua; el au o no deja de señala que su c ono- logia ca ece oda ia de con ex o a - queológico pe o p opone una da ación den o del s. I d.C. subsiguien e cal ez a la e o ma augus ea. El segundo capi ulo, cen ado en o no al municipi0 de Abla, sob e el que se cuen a con una documen ación mis impo an e, se inaugu a con una e isión de las uen es li e a ias, his o- iog á icas y epig á icas en e las que se iden i ica el pedes al de L. Al eno A i iano (GIL I1 3401) con el exis en e en la pue a de la e mi a de San An- ón, hoy desg aciadamen e ilegible. Una b e e sín esis del papel de AL- ba > Abla en la o ganización admin~is- a i a omana da paso a la desc ipción po meno izada de 10s es os de la e - mi a de San Sebas ián, un edi ici0 de plan a cuad ada cubie o con bó eda de a is a que A. Gil iden i ica como un posible nonumen o une a i0 jun- o a la ia Cás ulo-Malaca, que pod ia pone se en elación con o os es os de nec ópolis s ~ñalados po Madoz. En 10 conce nien c: a la c onologia, el ho i- zon e p opo cionado po 10s hallazgos epig á icos ) o os a queológicos simi- la es, pe mi en al au o apun a una echa den o de la segunda mi ad del s. 11 d.C. y 1:~ hipó esis, suge en e aun- que a iesgada, de que es e mausoleo pudie a o -sponde a L. Al eno A i- iano. En el ec~n o del cas illo de Abla, den i ica A. Gil un aljibe como ecno- lógicamen e omano, alimen ado me- dian e un acueduc o, amo izado ya en época medie al, en o no al cual no son in ecuen es 10s hallazgos de sigi- /La a. En el inm-dia o Cas illejo de Ab u- cena se eco loce el azado de una ia es echa en 2a e exca ada en la mis- ma oca que el au o señala como una ia mili a omana que da acceso al Cas illejo u ~lizado como zona de en- si a en époc:~ musulmana, pe o ans- o mando elsmen os omanos p eexis- en es, de e l e 10s cuales el au o es- udia una cis e na ac ualmen e camu- lada bajo apa iencia de e ugio. El Úl imo apa ado del segundo ca- pi ulo se i ula excesi amen e <El em- plo omano de la iglesia pa oquial de Abla,>; en é1 el au o ap oxima una in- e esan e deco ación en lad illo del pa- amen o suc con la igu ación de un emplo comano sob e el que A. Gil se p egun a si pod ia esponde en eali- dad a un edijicio p eexis en e, in e o- gan e pa a (:I que oda espues a es p ema u a y ca en e po el momen o de bases en que cimen a la. En la úl inia pa e del lib o, dedica- da a 10s acueduc os de la ambla de Ca cauz, asis imos a la e elación de la conse~ación del azado de una ins a- lación hid áulica que con modi icacio- nes e i ine a ios al e na i es ha pe ma- necido en se icio has a p ác icamen e la ac ualidad; 10s p incipales desni e- les son so eados median e es puen- es, de ope a caemen zcia e ince a. El p ime 0 -el a co de 10s Poyos- sal a una p o unda aguada median e un a co de 10 m de luz sos enido po dos pila es de unos 4 m apoyados sob e la pa ed ocosa. El segundo quedó po e mina , de 10 cua1 se hizo eco el nomb e popula -el puen e apo e- ma a ,- y hab ia se ido pa a e i a un des io en la conducción; en el pla- no F el au o p opone una econs uc- ción como puen e de es ni eles con un o al de 24 a cadas. El e ce y úl i- mo puen e es el llamado de alos ein e ojos, a causa. de su núme o igual de anos, in e esan e sob e odo po la , disposición de sus a cos en 4 pisos. Es e acueduc o deposi a su caudal en una balsa de acumulación -balsa del Moline o-, depósi o descubie o a pa i del cua1 las cons ucciones ac- uales enmasca an las an iguas a las que sin emba go es Iógico deduci se supe ponen. La c onologia del conjun- o es e iden emen e di ícil de es able- ce , aunque pa ecen dis ingui se dos e apas de cons ucción; de odos mo- dos el au o p e ie e, p uden emen e, deja abie a la cues ión has a no dis- pone de más da os obje i os. En cam- bio 10 que sí pa ece p obable es su e- lación no con un niícleo u bano sino con una explo ación ag a ia (pilla de Casablanca? en Víca ) de egadío; con a án de exhaus i idad el au o esena b e emen e 10s da os publicados ace - ca de es encla es -la Algaida, Ca- b iles y Mu gis- en o no al campo de Dalias en la llanu a que se ex iende al su de la peña de Gbdo , cuya en idad y exac a iden i icación -sal o el en- cla amien o de Mu gi- es á no obs- an e oda ia pendien e y a la espe a de una explo ación sis emá ica. La conclusión más e iden e que puede deduci se de es e lib o, además de la necesidad de una comp o ación a queológica, es la posibilidad de as- ea el asen amien o omano en una zona poc0 conocida has a aho a; hay que pensa que nos hallamos an e una laguna bibliog á ica, con la sola excep- ción pa a cie os casos de las desc ip- ciones de Madoz y de algunos au o es con empo áneos, A. Gil ha empezado a llena es e acio desc ibiendo con de- alle unos es os de ec ados a aiz de p ospecciones pa a lle a a cabo un es- udio de la a qui ec u a popula de la zona. Es comp ensible po el10 que el en usiasmo, no exen o de asomb o, a as e en ocasiones al mismo au o a a anza den o del campo de las hipó- esis que plan ean sus descub imien os -cuyo p oceso se ela a en p ime a pe sona de mane a apasionada y apasionan e- y que ponen de mani- ies o la a ención que en el u u o se hab á de p es a a las es uc u as p eis- lámicas del sudes e español, en es e caso quizá compa ables en adap ación al clima y en en idad a las exis en es en el no e de A ica, como p o é ica- men e ya habia in uido A. Schul en.