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Recensions

Montserrat i Torrents, Josep

Abstract

Carlos GARCIA GUAL, Epicuro.

Full text

barajaban en 10s núcleos científicos mis avanzados, en sorprendente alianza con multitud de explicaciones recogidas del bagaje de una gran formación clásica. De ha, a la que se otorga la máxima fiabilidad, se toman para el desarrolllo de la exposición gran aparato de citas de autores clásicos, tanto técnicos -como por ej . Catón, Vitrubio, Plinio el Viejo, Aristóteles o Estrabón-, como autores literarios -como Homero, Virgilio u Ovidio, ampliamente citado con referencias y fragmentos de las Metamorfosz". Cuantas cifras aparecen en el texto han sido enteramente localizadas v señaladas en las notas y referencias que se ofrecen a pie de página en la traducción con la colaboración en algunos casos del geógrafo profesor Horacio Caoel. En definitiva se trata de un trabajo de traducción y minuciosa localización de fuentes, laboriosa p comprometido sin duda, pero al que debemos rendir admiración por haber puesto un tema, que podria resultar en principio poc0 atractiva y árido, en un lenguaje elegante dentro de una traducción fiel. José Martinez Gázquez EPICURO EL LIBERADO CARLOS GARC~ GUAL Epicuro Madrid, Alianza Editorial, 1981, 272 pp. Si a finales del siglo IV hay cesura histórica y Alejandro es el partidor, que 10 diluciden 10s historiósofos. En todo caso, 10 que si hay es un corte historiográfico, conspicuo en el campo de la filosofia. Hasta Aristóteles quiere extenderse la filosofia griega aclásicas, con su atributo señero, la racionalidad. Después de Aristóteles se instala la filosofia ahelenbticas, con su gradual deslizamiento hacia la religión y 10 irracional. En el estudio del período clásico laboran, codo con codo, historiadores de la filosofia y clasicistas. A partir del aristotelisme 10s clasicistas acusan una cierta incomodidad y acaban desalojando el ámbito de la historiografia filosófica, como molestos por la invasión de ingredientes ebkbaross que caracteriza el pensamiento del mundo helenbtico hasta 10s neoplatónicos. Queda, sin embargo, un enclave clasicista: el epicurebmo. Mientras son escasísimos 10s helenistas que dedican atención al estoicismo, muchos son 10s que miran a Epicuro con simpatia, y no solamente por la elegancia de su estilo, sino por la racionalidad, todavía aclásicav, de su pensamiento. A Carlos Garcia Gual le atrae la figura de Epicuro, el aentusiasmo y cordura de la profesión hedonista,. Ya en 1970 publicó un articulo sobre el filósofo del Jardin en Estudios Clásicos. Luego, junto con Eduardo Acosta sac6 una valiosa edición, con traducción, introducción y comentarios, de 10s textos éticos de Epicuro (Barcelona, Barral, 1974). La introducción general de esta obra, a cargo de C. Garcia Gual llevaba un titulo de resonancias farringtonianas: aEpicuro el liberador*. Recientemente C. Garcia Gual ha publicado una obra de síntesis, de la que paso a realizar un breve examen. El autor declara que su estudio se halla en la línea de 10s de Rist, RodisLewis y Long, pero con 10s siguientes rasgos caracteristicos: atención a 10s textos, aal contexto histórico en que se inscribe esta filosofia hedonista*, y al acarácter sistemático y critico que el materialismo de Epicuro asume, (P 9). Vayamos al punto de 10s textos. Ni Rist ni Long, por distintos motivos, reproducen pasajes sustanciosos de Epicuro. C. Garcia Gual ofrece la versión integra y nueva de 10s más importantes (digo nueva porque su traducción de la Carta a Meneceo y de las Mimimas CapitaLes difiere de la de la edición de 1974). La versión de la Carta a Herodoto, cuyo texto griego constituye una crux de arriba a abajo, es definitiva. C. Garcia Gual logra dar en prosa castellana, fluida y comprensible, 10 que en el original son concisos y densos apuntes de ardua interpretación. En cuanto a la Carta a ~etzeceo observaria que en ocasiones el prejuicio de no recubrir la anterior traducción le hace h rescindir de excelentes hallazgos en la versi6.n castellana. Para inscribir al filósofo en su contexto, el autor no se limita a incluir las consabidas páginas de ambientación histórica. Además de un sustancioso capitulo dedicado a aEpicuro y Atenas* (pp. 13-53), el autor atiende a 10s condicionamientos históricos como tales, es decir, como determinantes e influyentes en las actitudes intelectuales que reseña (as1 con respecto al quehacer politico, al placer, a la religión.. .). Curiosamente, por más que en el prólogo nos haga saber su predilección por las anécdotas, en el cuerpo del trabajo las escamotes casi por completo. El carácter sistemático del epicureismo es sostenido por C. Garcia Gual sobre el fondo de la continuidad del pensamiento de Epicuro con la filosofia anterior y en particular con el aristotelismo esotérico. El trabajo se apoya en bibliografia recentisima, y ésta sea quizás su característica principal en el aspecto metodológico. El autor va ilustrando 10s diferentes temas con las referencias precisas a 10s modernos estudiosos de Epicuro, en detriment0 incluso de una síntesis personal cuyos ingredientes, sin embargo, están presentes. Y hago votos para que el vocablo afelicitariow (p. 210) entre sin más tardar en el Diccionari~ de la Academia. José Montserrat Torrents