El discurso académico : ¿sexismo o androcentrismo?
Abstract
Moreno Sardà, Amparo
Full text
EL DISCURS0 ACADl2MICO: cSEXISMO O ANDROCENTRISMO? * Amparo Moreno Sard& (Pro fesora de Historia de la Comunicación Social. Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Aatónoma de Barcelona) <<Se aprende a mandar obedeciendo* ARIST~TELES. La Politica LAS MUJERES Y LA DEMOCMTIZACION DEL SABER ACADEMICO Una de las transformaciones mis notables experimentadas a 10 largo de 10s siglos XIX y xx es la que ha afectado a la relación entre personas analfabetas y personas alfabetizadas, hasta el punto de que recientemente se ha llegado a afirmar que la división social fundamental en la actualidad es la que resulta de las distintas posibilidades de acceso a la información. Ciertarnente, el conocimiento de las reglas de lectura y escritura fue, primero, patrimoni0 de las minorías dirigentes religiosas (recordemos que Carlomagno, considerado primer emperador de la Cristiandad europea occidental, era analfabeto); posteriormente, también de 10s funcionarios laicos y 10s mercaderes, padres fundacionales de la aristocracia, el funcionariado y la burguesía; y, a 10 largo de las dos últimas centurias, se ha difundido entre sectores de población cada vez mis amplios, de modo que en la actualidad se afirma que las personas analfabetas constituyen la minoria y la inmensa mayoria de la población sabe leer y escribir. * Parte del texto sirvi6 como ponencia presentada en la Primera Trobada de la Dona.
upapers,: Revista de Sociologia Esta afirmación, sin embargo, hy que matizarla si queremos evitar incurrir en graves errores. En primer lugar, hay que ubicarla en las coordenadas sociohist6ricas a las que corresponde, y atender al proceso histórico de configuración y difusión del sistema de conocimiento al que nos referimos, a su alcance en el espacio y en el tiempo. Asi, cabe notar que la ampliación del radio de influencia del saber alfabético ha sido un proceso conflictivo, que no ha afectado, y no afecta, a toda la población por igual: desde la resistencia de la Iglesia de Roma a aceptar, durante mucho tiempo, que cualquiera de sus fieles pudiera leer la Biblia, menos aún leerla se& su libre albedrío (un0 de 10s motivos de ruptura con quienes recibieron el nombre de <(protestantes)>), hasta las actuales reivindicaciones estudiantiles en contra de la selectividad, el acceso de sectores de población cada vez mis amplios a una forma de conocimiento propia de las minorías que se ocupan en el ejercicio del poder, ha tenido que vencer, una y otra vez, la resistencia de estas minorías a compartir 10 que consideran exclusivo. Además, esta transformación social hay que analizarla atendiendo ya no sólo a las actuales zonas centrales de la Cristiandad europea occidental, sino teniendo en cuenta también el proceso histórico mediante el cua1 estas zonas centrales se han delimitado como tales en relación con 10s propósitos expansivos que la orientan (recordemos: <tCreced y multiplicaos y poblad la tierras) y que exigen incrementar constantemente el número de quienes se dedican a imponer y perpetuar el dominio expansivo: guerreros y sacerdotes, funcionarios y mercaderes, asi como todos 10s seres humanos que hacen posible que estos colectivos se dediquen a semejantes menesteres y se beneficien de ell0 en mayor o menor medida. Hay que tener en cuenta que las minorias y las mayorías 10 son siempre respecto a un colectivo social más amplio; que la inversión de la relación entre minorias y mayorias alfabetizadas se ha producido en las zonas centrales de la civilización occidental, en la medida en que esta se ha expansionado y ha impuesto su hegemonia sobre territorios mis amplios, es decir, sobre otras mayorías; en fin, que la afirmación de que la mayoria de la población ha accedido al saber alfabético s610 es correcta si restringimos nuestra mirada a la población ubicada en 10s espacios sociales centrales dominados por la Cristiandad europea occidental, y nos olvidamos de las zonas de influencia; por tanto, se trata de una afirmación viciada por un etnocentrismo clasista. Ahora bien, si adoptamos una perspectiva abierta a las coordenadas espacio-temporales en las que se produce esta transformación, el acceso de sectores cada vez más amplios de la población al saber propio de las 44
El discurso acadimico: ~sexismo o androcentrismo? I minorías que se ocupan del ejercicio del poder se nos aparece como un fenómeno al mismo tiempo irrefrenable y conflictivo. Irrefrenable en la medida en que uno de 10s objetivos fundamentales y fundamentadores -acaso la razón de su existenciade estas minorías consiste en la constante y cada vez más sistemática expansión territorial, expansión que exige incrementar el número y cualificación de quienes se dedican a perpetuar y ampliar este dominio expansivo. conflictivo porque, no obstante, este fenómeno tropieza constantemente con la resistencia de las minorías a compartir 10s que considera sus privilegios, a ampliar el número de quienes participan en el reparto del botin obtenido mediante el dominio expansivo y, en consecuencia, a que puedan disminuir sus beneficios. Pero esa resistencia es vana, ya que el dominio expansivo, y su consolidación, su perduración en 10s nuevos espacios ocupados y explotados de forma cada vez más sistemática (mis económica), y su supervivencia a través de las sucesivas generaciones, requiere incrementar el número de quienes se ocupan de esta tarea: dejar de ser minoria y transformarse en una nueva.. . mayoria minoritaria que opera sobre un radio de acción mis amplio, que sitúa nuevos colectivos sociales bajo su hegemonia y establece nuevas demarcaciones entre mayorias y minorías. Este marco ayuda a comprender por qué la divulgación del saber alfabético se ha producido de forma discriminatoria; y, además, que esta transformación en la organización social y en la distribución social del conocimiento afecte, también, al propio sistema de conocimiento orientado al dominio expansivo, es decir, a las formas de saber vinculadas al ejercicio del poder. Por una parte, la divulgación del saber alfabético no ha afectado a roda la población por igual, sino de forma discriminatoria, y puede notarse la estrecha relación entre 10s distintos grupos sociales, 10s cuales responden a la articulación de las distintas divisiones sociales, y las diferentes posibilidades de acceso a un sistema de conocimiento que se ofrece a su vez ordenado en niveles jerarquizados (primario, secundaria.. . superior), al tiempo que este sistema discriminatorio repercute en las posibilidades de disfrutar de unas u otras condiciones de vida. Dicho de otra forma: si bien las distintas condiciones de vida, según el espacio patrimonial en que se nace (por tanto, según la raza y la clase), y según el sexo y la edad, repercuten en las distintas posibilidades de acceso al. saber, este, a su vez, influye también en las diferentes posibilidades de participación y disfrute patrimonial en 10s bienes que la expansión reporta. Pero, además, estas transformaciones sociales han incidido en el propio saber, en la medida en que el conocimiento de espacios sociales mis amplios y diversos, y 10s propósitos de conocerlos de forma cada vez rnás
upapers)>: Revista de Sociologia pormenorizada para establecer normas de actuaci6n estandarizadas cada vez mis minuciosas, requiere incrementar el universo simbólico a través del cua1 se expresa ese conocimiento, hacerlo mis complejo y, íinalmente, desarrollar nuevos procedimientos de economia simbólica que faciliten la operatividad de un sistema simbólico tan vasto y complejo. No en vano, la divulgación de la alfabetización se ha producido a la vez que la configuración de la cultura de masas y la sociedad de la información, que aparecen hoy como las nuevas formas de redefinir el sistema de valores y el universo mental de esas nuevas minorías mayoritarias organizadas, a su vez, jerárquicamente y de forma compleja. En esa dinámica histórica, a medida que una cantidad ya considerable de mujeres hemos accedido a 10s niveles superiores del saber alfabético y la información, en la segunda mitad del siglo xx nos hemos empezado a plantear hasta qué punto ese saber se halla viciado, al haber sido elaborad0 en las centurias anteriores exclusivamente por varones. Y esta preocupación ha dado lugar a numerosos trabajos feministas, 10s cuales se han ocupado de estudiar la realidad pasada y presente de las mujeres a íin de subsanar el silencio que 10s textos del saber académico suelen guardar, en sus distintas ramas y versiones, acerca de la realidad que afecta al menos a la mitad de la población. Se ha hablado, asi, del SEXISMO del saber académico . Sin embargo, dado que el saber académico no olvida s610 a las mujeres, ni siquiera a todas las mujeres por igual, cabe preguntarse no s610 por 10 que excluye y silencia, sino, en primer lugar, por 10 que incluye, por 10 que considera significativo: por ese HOMBRE que aparece como PROTAGONISTA DE LA HISTORIA, sujeto agente de la vida social pasada y presente, por ese HOMBRE que hemos aprendido a identificar con LO HUMANO, en sentido genérico y universal, y que, obviamente, condiciona todas nuestras explicaciones sobre la existencia humana. Esta manera de plantearnos el problema nos permite considerar el SEXISMO en relación con otros ingredientes que articulan un ORDEN SOCIAL JERÁRQUICO, CENTRALIZADO; en consecuencia, hablar de ANDROCENTRISMO. La palabra ANDROCENTRISMO est6 compuesta por un primer termino griego, ANER, ANDROS, que hace referencia al ser de sexo masculino, al hombre por oposición a la mujer, y por oposición a 10s dioses: al hombre de una determinada edad (es decir, que no es niño, ni adolescente, ni anciano), de un determinado estatus (marido) y de unas determinadas cualidades (honor, valentia ...) consideradas viriles. En sentido estricto, al HOMBRE HECHO que forma parte del ejército. Por tanto, no se refiere a cualquier ser humano de sexo masculino, sino al que ha asimilado un conjunt0 de valores viriles, en el sentido latino en que se habla de VIR, y en el que
El discurso acadernico: ~sexismo o androcentrismo? hoy se les dice a 10s jóvenes: <<ira's a la mili, y te harán un hombres. La palabra ANDROCENTRISMO está compuesta, además, por un segundo término que hace referencia a un situarse en el centro, esto es, en una porción del espacio social desde la que se reglamenta jerárquicamente la vida del colectivo; un situarse en el centro del que, en consecuencia, se deriva una perspectiva centralista. Mis indagaciones en torno al ORDEN ANDROCÉNTRICO DEL SABER ACADÉMICO me han conducido a propugnar nuevas perspectivas que prefiero definir como NO-ANDROC~NTRICAS, es decir, que se resisten a identificarse con cualquier perspectiva CENTRALISTA.' Cabe notar que mientras desde el CENTRO siempre se obtienen visiones muy similares, desde las márgenes pueden lograrse visiones muy diversas, que se complementan y enriquecen sin que ninguna de ellas tenga la pretensión de identificarse como la VERDADERA ni se proponga exclluir las aportaciones de 10s restantes puntos de vista. Por tanto, la pretensión de VERDAD excluyente aparece como un indicio claro de adopción de un punto de vista CENTRAL. EL ARQUETIP0 VIRIL, YO CONSCIENTE DEL DECIR Y EL HACER PUBLICOS La crítica al discurso académico, procurando no restringir mi análisis al SEXISMO, sino atender también a la articulación entre las diversas divisiones sociales y una organización social jerarquizada, me llevó a concluir la sospecha --o hipótesisde que ese HOMBRE que aparece como PROTAGONISTA DE LA HISTORIA y, en consecuencia, como SUJETO del discurso de las restantes ciencias sociales, no corresponde a cualquier ser humano, mujer u hombre de cualquier condición, sino a 10 que podemos definir como un ARQUETIPO VIRIL; me permitió notar que, aunque no suele explicitarse, 10s masculinos presuntamente genéricos no se refieren al conjunto de miembros de un colectivo social (asi, romanos, catalanes, franceses, españoles.. .), al conjunto de seres humanos, mujeres y hombres diversas y diversos, ni siquiera a 10s hombres, sino a 10s miembros de unos colectivos humanos bien delimitados, que constituyen 10 que podemos designar como COLECTIVOS VIRILES HEGEM~NICOS. Estos COLECTIVOS se han ubicado históricamente en una porción del espacio social que han delimitado 1. Los resultados de estas indagaciones pueden verse en El Arquetip0 Viril, protagonista de la historia, LaSal, Edicions de les Dones, Barcelona, 1986; y en La otva itPolitica, de Aristóteles, Icaria, Barcelona, 1988.
.aPapers)>: Revista de Sociologia y construido simbólicamente (arquitectónica, institucional, ritual y mitológicamente) como CENTRO, y desde el que se ocupan de reglamentar la vida social. Los miembros de estos COLECTIVOS VIRILES, para incorporarse a 10s espacios sociales desde 10s que se ejerce el poder, para integrarse como miembros del CENTRO HEGEM~NICO y para legitimarse en él y legitimarlo, SE AUTODEFINEN COMO SUPERIORES.. . a base de DEFINIR COMO INFERIORES a otras opciones de existencia humana que no implican VOLUNTAD DE PODER: producen y reproducen un sistemático juego de definiciones positivaslnegativas, de AFIRMACIONES QUE NIEGAN, y mediante el cua1 construyen un SISTEMA DE CLASIFICACI~N SOCIAL IMAGINARIO, de carácter jerárquico, que les permite, en primer lugar, AUTOCONVENCERSE de su falaz superioridad --dotarse de cohesión interna, de un consenso o sentir común-, y tratar de imponer esta convicción a otras y otros hombres y mujeres por medio de la coerción y la persuasión disuasoria. En definitiva, concluí que en nuestro paso por el sistema educativo itprendemos a conceptualizar LO HUMANO de acuerdo con un sistema de valores propio de una opción particular de existencia humana, que asumimos dogmáticamente a base de creerla OBJETIVA, RACIONAL: una noción de LO HUMANO que corresponde no a cualquier ser humano, ni siquiera a cualquier hombre, sino a un modelo concreto de comportamiento definido en términos masculinos; a un varón adulto que se dota de medios de poder y de saber (de HACER y de DECIR) para imponerse hegemónicamente sobre otras y otros mujeres y hombres cuya vida se empeña en reglamentar para poder, como decía Aristóteles, no s610 vivir, sino VIVIR BIEN, es decir, para vivir parasitariamente y dedicarse a perpetuar y a ser posible ampliar su hegemonia. Esta conceptualización de LO HUMANO a la medida de un ARQUETIPO VIRIL, que aparece insistentemente en el discurso histórico y en el de las restantes ciencias sociales, asi como en otras explicaciones públicas de carácter política, económico e informativo, como modelo de 10 NATURAL-SUPERIOR-HUMANO, es la que nos hemos habituado a asumir como YO CONSCIENTE, en tanto en cuanto somos profesionales de --o profesamos enesas formas de ese saber. En tanto que oficiantes de la PALABRA P~BLICA, no importan ya las características fisiológicas de sexo, raza... que nos sean propias. De ahi que considere necesario fundamentar nuestra CRÍTICA al saber propio del ejercicio del poder, en unos ejercicios de AUTOCRÍTICA de nuestros hábitos mentales que constriñen y gobiernan nuestras actuaciones y actitudes. Pues si la PALABRA P~BLICA es un DECIR para orientar el HACER (Aristóteles hablaba en este sentido del LWOS ARKHITEKTOS), nuestra critica no puede limitarse al DECIR. ES más, acaso s610 modiíicando 10s
El discurso académico: ~sexismo o androcenmsmo? hábitos de actuación asumidos en nuestro tránsito de la infancia a la adultez seamos capaces de formular explicaciones mis plenamente humanas. De hecho, el ARQUETIPO VIRIL es, fundamentalmente, un MODELO DE COMPORTAMIENTO P~BLICO: sus diversas versiones nos ofrecen otras tantas formas de actuación pertinentes para actuar en 10s escenarios públicos. Aqui radica la importancia del estudio del discurso histórico por parte de las jóvenes generaciones: persuade de que el funcionamiento de la sociedad es NATURAL-SUPERIOR; por tanto, disuade de que pueda modificarse so pena de incurrir en el amenazante Caos, en definitiva, genera un profundo CONSENSO entre quienes 10 asimilan. El sistema educativo aparece así como el RITUAL INICIÁTICO a que debemos someternos hoy mujeres y hombres que hemos de acceder a un CENTRO HEGEM~NICO amplio y diverso, complejo, estructurado a su vez como en estratos concétricos jerarquizados, y compuesto, en sus distintos niveles, por esa tercera parte de la humanidad que se vanagloria de participar en la sociedad del despilfarro aun a expensas de 10s dos tercios de la humanidad que pasan hambre, y gracias a haber desarrollado una formidable capacidad de autodestrucción. Esa tercera parte de la humanidad que no necesita mirar a 10 lejos -hacia un a menudo mitificado Surpara encontrarse con esos seres humanos a 10s que generosamente redimir: seguramente bastaria con que tomase conciencia de que en 10s propios espacios sociales en 10s que transcurre su vida cotidianamente se producen profundas discriminaciones, y de que la modernidad con que se ornamenta se produce a expensas de quienes quedan relegados a 10 que se ha dado en llamar BOLSAS DE MISERIA. Esto es precisamente 10 que encubre el saber formulado por y para el ejercicio del poder: el orden que gobierna el saber académico androchtricamente tamiza y hasta bloquea nuestra capacidad de pensamiento, la orienta de acuerdo con unos pre-supuestos dogmatizados que nos conducen una y otra vez a dar nueva racionalidad al mismo sistema. No en vano, la estructura mental propia del ARQUETIPO VIRIL, su univers0 mental y sistema de valores, resulta al mismo tiempo productora y producto de un YO COGNOSCENTE, el YO CONSCIENTE con el que se formula el saber vinculado al poder, y que puede no modificarse sustancialmente si nos limitamos a invertir su carácter SEXISTA, y al ANDROCENTRISMO replicamos simplemente con el GINECOCENTRISMO. Aquí radica el papel del sistema escolar como institución que mediatiza la comunicación social, como MEDIUM: transmite, entre las jóvenes generaciones, la versión legitimada como verídica acerca del legado histórico de las generaciones predecesoras que hay que conservar; y, al mismo tiempo,
~Papersu: Revista de Sociologia sirve para que 10s ya ADULTOS, en la medida en que han asimilado tal versión como verídica, participen así de una visión común de LO HUMANO, que les dota de cohesión interna. Sin embargo --o acaso por ell-, esta dimensión ADULTA de la PALABRA P~BLICA resulta ser uno de 10s aspectos mis encubiertos o, 10 que es 10 mismo, asimilado de forma más inconsciente. Y es que quizá, toda creencia en un YO que se afirma negando a otras y otros hombres y mujeres, s610 puede erigirse sobre la propia AUTONEGACI~N de quien se pretende SUPERIOR.. . por temor a sentirse similar a cualquier otra criatura humana, sin voluntad de poder ni de trascender.