El concepto de explicación en la concepción estructuralista
Abstract
Cadevall i Soler, Magí
Full text
EL CONCEPTO
DE
EXPLICACIÓN EN LA
CONCEPCI~N
ESTRUCTURALISTA
Magí
CADEVALL
El p esen e a ículo p e ende aplica la con-
cepción es uc u alis a a la de inición o p eci-
sión de la idea de explicación cien í ica.
La noción de explicación es impo an e en
epis emología po que exp esa el ca ác e sis e-
má ico de la ciencia como es uc u a explica-
i a. No es de ex aña que haya o iginado
la gos deba es ilosó icos. Pe o la noción de
explicación iene ambién un papel impo an e
en la his o ia de la ciencia, p incipalmen e en
los pe íodos e oluciona ios: Galileo, Da win,
Eins ein, más que insis i en que la eo ía an-
e io es aba equi ocada, p e endie on que la
eo ía po ellos comba ida no explicaba eal-
men e los enómenos conside ados. La noción
de explicación ha sido la g an a ma polémica
de las nue as ciencias con a las doc inas ob-
sole as.
El caso de Da win es cla ísimo. Pa a cons-
ui la nue a ciencia biológica basada en la
idea de e olución debe á comba i el ca as o-
ismo inspi ado en Cu ie y el c eacionismo.
Podemos comp oba que Da win puso muy
poco empeño en demos a que el c eacio-
nismo e a una opinión e ónea,
y
que, en
cambio, insis e epe idamen e en que el c ea-
cionismo no explica nada. Los c eacionis as,
dice, ocul an su igno ancia bajo exp esiones
como ((unidad de designio)) y ((plan de c ea-
ción)), con lo que se limi an a epe i el enun-
ciado de un hecho en ez de explica lo1. Fiel
a la idea de
e a causa
p opugnada po He s-
chel y ecogida en la geología de Lyell,
Da win sos iene que los con inuos ca aclismos
y
los ac os sepa ados de c eación no son
e ae
causae
que me ezcan un luga en la ciencia,
ya que no ac úan en el momen o p esen e.
El caso de Da win es pa icula men e cla o,
pe o no singula . Pa a Eins ein, po ejemplo,
la asime ía injus i icada de las leyes de la elec-
odinámica exigía una nue a eo ía explica-
i a an o o más u gen emen e que las anoma-
lías expe imen ales2.
1
CH.
DARWIN,
L'o igen de les especies,
Edicions 62,
Ba celona 1982,
p.
405.
A. EINSTEIN, ((Sob e la elec odinámica de cue pos
en mo imien o>>,
A.
EINSTEIN
e al., La eo ía de la ela i-
idad,
Alianza Edi o ial, Mad id 1973,
p.
62.
LA
CONCEPCI~N
CLÁSICA
Y
SUS CRITICAS
La noción de explicación es an impo an e
como polémica. Hay g andes disc epancias en
la mane a de en ende la. Segu amen e la con-
cepción más di undida es el modelo de cobe -
u a legal de Hempel. Explica un hecho es
engloba 10 en una ley. En el caso más sencillo
de las ciencias de e minis as enemos el pa ón
nomológico-deduc i o: explica un hecho es
da un a gumen o que enga como p emisas
leyes y condiciones iniciales,
y
como conclu-
sión el enunciado del hecho a explica . La
doc ina de Hempel es lo bas an e conocida
pa a excusa una exposición de allada, pe o
pe mi idme algunas obse aciones. La eo ía
de Hempel p esupone o al menos es compa-
ible con la concepción de Hume de las leyes
y la causalidad, en cuan o no ecu e a ningún
pa ón esencialis a de explicación. En segundo
luga es una ca ac e ización pu amen e (o al
menos básicamen e) deduc i a, ya que una
au én ica explicación equie e an e odo un a -
gumen o co ec o. Es á basada en la sime ía
explicación-p edicción. Podemos cons a a i-
nalmen e que se a a de la concepción más
ex endida y que segu amen e lo segui ía
siendo aunque Hempel no hubie a esc i o una
sola línea sob e el ema, pues a indisoluble-
men e unida a la concepción hipo é ico-
deduc i a de la ciencia. Así, po ejemplo,
He schel en el siglo
XIx
o Poppe en el ac ual
man ienen una noción de explicación muy
p óxima a la de Hempel, po que igual que él
ienen una concepción hipo é ico-deduc i a
de la ciencia.
Pe o aunque podamos llama clásica a la
concepción de Hempel, en las úl imas décadas
ha sido obje o de nume osas c í icas. Pues o
que sólo nos in e esan pa a cen a la apo a-
ción de la co ien e es uc u alis a, no amos
a de alla las c í icas de cada au o signi ica-
i o, sino que a a emos de ag upa las emá-
icamen e.
Una pos u a an in undada como ex endida
es la que pod íamos llama la de los ilóso os
sepa a is as. Pa a ellos el modelo de cobe u a
legal se pod ía aplica a lo sumo a las ciencias
ísicas, pe o no a las ciencias humanas ni a la
biología, que end ían un es a u o epis emoló-
gico dis in o, ue a del impe io de los pa ones
lógicos. No es que sos engan que la biología
es una ciencia dis in a de la ísica ( esis que
se ía una i ialidad innegable), sino que hay
un abismo in anqueable en e sus modos de
a gumen a . En la biología
y
en las ciencias
humanas sólo se ían admisibles (o posibles)
explicaciones gené icas, na a i as, uncio-
nales, e c.,, que se conciben como opacas al
análisis lógico.
O a pos u a c í ica la pod íamos cali ica
de an ilogicismo. Ya el sepa a ismo iene ma-
ices an ilógicos, pe o ci cunsc ibe la imposibi-
lidad de análisis lógico al dominio de la biolo-
gía y de las ciencias humanas. Toulmin piensa
que en las ciencias ísicas se usan pa ones
muy di e sos de explicación (g á icas, p o-
g amas de compu ado a, e c.) no analizables
18gicamen e y po an o no educibles al
modelo de cobe u a legal3. Una consecuencia
logica del an ilogicismo es el sociologismo (o
eli ismo, usando el exp esi o é mino de La-
ka os). Toulmin es consecuen e con la esis
de que no hay un pa ón lógico in e subje i o
al a i ma que p ima iamen e no son las cien-
clas las que explican, sino los cien í icos4. No
hay c i e ios pa a de ec a una buena explica-
aón, pe o puede habe los, aunque sean socio-
lógicos, pa a de ec a a los cien í icos de p es-
igio. Ideas pa ecidas pod íamos encon a en
Kuhn, que llega a sos ene que el éxi o p ag-
má ico (de la eo ía de New on) acaba ans-
o mándose po la ue za de la cos umb e en
capacidad explica i a5.
O os c í icos insis en en que no exis e la si-
nie ía explicación-p edicción exigida po Hem-
pel. La eo ía de la e olución con end ía expli-
caciones sin p edicción (con undiendo la
eo ía de la e olución con la ilogenia), mien-
as que pod ían exis i p edicciones sin
ningún alo explica i o o, usando la e mino-
logía de Hanson, esquemas locos de p edic-
ción. Así, po ejemplo, si he doblado en un
lib o un ángulo de las páginas que con engan
e a as
(y
sólo ellas), la p esencia de la es-
quina doblada me pe mi e p edeci la exis en-
cia de e a as, pe o di ícilmen e las explica.
Es e úl imo a gumen o me in e esa po que
3
Reconozco que no alcanzo a comp ende el p o undo
sen ido que pueda ene la idea de que las g áiicas no
son analizables lógicamen e, pe o sí las unciones que
las ep esen an.
4s.
ToULMIN,
La comp ensión humana,
Alianza Edi o-
ial, Mad id 1977, p. 167.
~TH.
S.
KUHN, ((Las nociones de causalidad en el de-
sa ollo de la ísica)), M. BUNGE
e al., Las eo ías de la
cuusalidad,
Ediciones Sígueme, Salamanca 1977, p. 21.
enlaza con la c í ica más sensa a que se ha
hecho a la concepción de Hem el: que la exis-
encia de una ley engloban e
?
co e ing law)
es
condición necesa ia de la explicación cien í ica,
pe o no condición su icien e. Tal c í ica esul a
incompa ible con un an ilogicismo adical: los
esquemas explica i os ienen o ma a gumen-
a i a y, al con a io de la acionalidad implí-
ci a y di usa de Toulmin, es posible en p inci-
pio analiza los lógicamen e. Lo que ocu e es
que no bas a la co ección del a gumen o
pa a ga an iza su ue za explica i a. La co-
ección lógica no e i a esquemas explica i os
dispa a ados. Tan o Kuhn como Hanson po-
d ían si ua se en es a línea, al menos pa a las
ciencias ísicas. Kuhn a i ma que ((una es uc-
u a deduc i a especi icada puede se necesa ia
pa a la adecuación de una explicación causal,
pe o no es una condición ~u icien e)~. En el
he moso ensayo pós umo de Hanson,
Obse -
ación y explicación,
podemos lee :
((cómo al-
canza el éxi o p edic i o sin explica nada,
es,
po an o, algo más que una pa odia de la po-
sición de Hempel. Más bien indica que al
isión no ha dicho lo su icien e sob e la expli-
cación
(y
sob e la eo ía cien í ica) como pa a
exclui a los
me os
mecanismos p edic i os
como se ios candida os a ales í ulos.
Hay
(y
siemp e ha habido) mecanismos p edic i os
no explica i os en la his o ia de la ciencia
...
El pun o de is a de Hempel necesi a suple-
men ación, no e i~ión))~.
Es muy sencillo demos a que el mismo
Hempel es á implíci amen e de acue do con
las ideas c í icas de Hanson, ya que pa a
Hempel al menos una de las p emisas del a -
gumen o explica i o debe se una ley, es o
es, un enunciado nómico
(lawlike).
Con ello
p e ende e i a que los enunciados gene ales
del discu so explica i o sean me as gene aliza-
ciones acciden ales, lo que nos lle a ía a los
esquemas p edic i os locos de Hanson. El
mismo Hempel nos da como ejemplo de ge-
ne alización acciden al el enunciado (( odos
los cue pos de o o pu o ienen una masa de
menos de 100.000 Kg)). Pe o cuando p e ende
acla a el concep o de legalidad, acaba con e-
sando que un enunciado es nómico si
y
sólo
si si e de base pa a una explicación cien í ica.
~TH.
S.
KUHN,
op. ci .,
p. 14.
7
N.
R.
HANSON,
Obse ación
y
Explicación,
Alianza
Edi o ial, Mad id 1971, pp. 41-42.
Con ello incu e Hempel en la más desca ada
ci cula idad, ya que una Au én ica ley es la
que si e de p emisa pa a una explicación au-
én ica, mien as que una explicación es un a -
gumen o que iene una e dade a ley como
p emisa. Es a ci cula idad con i ma la opinión
de Hanson de que la concepción de Hempel
equie e complemen ación más que e isión8.
La cues ión es qué ipo de suplemen ación.
Pues la suplemen ación no es á exen a de pe-
lig os, conc e amen e el pelig o de una eg e-
sión a la época p ehumeana. Así, po ejemplo,
el suges i o apéndice
X
de
La lógica de la in-
es igación cien lca
pone como ejemplo de ge-
ne alización acciden al a e i a (( odas las
moas mue en an es de ene cincuen a años)),
donde supone que ningún ejempla de dicha
a e neozelandesa ya ex inguida i ió más de
cincuen a años, aunque enía capacidad bioló-
gica pa a i i más. Pa a ello in oduce el con-
cep o de necesidad ísica como é mino in e -
medio en e la necesidad lógica
y
la gene ali-
zación acciden al. Aunque la p opues a de
Poppe pa ece suges i a, co e el pelig o de
eins au a un concep o p ehumeano de causa-
lidad, p ecisamen e po pa e de un au o que
an o ha ei indicado en
La lógica de la in es i-
gación cien 8ca
las c í icas de Hume con a la
inducción.
C eo que el p opio Hempel o ece un
camino más p uden e pa a suplemen a su
análisis con la noción de apoyo eó ico: lo que
dis ingue a una ley cien í ica de una gene ali-
zación acciden al es que las leyes cien í icas
suelen ene apoyo eó ico, además de alguna
con i mación expe imen al. La idea es buena,
pe o imp ecisa. C eo que el es uc u alismo
pe mi e p ecisa es a noción.
8
Segu amen e el an ilogicismo, el eli ismo
y
el ela i-
ismo exigi án una e isión más a ondo de la concep-
ción de Hempel. No me ex ende é al c i ica los,
y
no
po que no exis an c í icas. Po ejemplo la de Laka os
que, si la buena ciencia es la que sus en an los cien í icos
de p es igio, el eli is a no iene mane a de sabe cuándo
debe cambia de camisa. Los a ículos de Eins ein de
1905 no se ían buena ciencia cuando los esc ibió, ya que
incluso uno de ellos ue echazado como esis doc o al
po esul a incomp ensible. ¿Tend íamos que espe a
has a el cong eso de Salzbu go de 1909, o oda ía más,
pa a cambia de camisa?
An es de examina las p opues as posi i as
hemos de cons a a que el es uc u alismo
exige un nue o ipo de c í ica a la concep-
ción de Hempel. Como señala ace adamen e
F.
Suppe9, la eo ía de Hempel depende de la
llamada
concepción he edada.
La nue a concep-
ción exigi á un cambio en el concep o de ex-
plicación. Pe o mien as el ela i ismo, que
p o agonizó los deba es a pa i de los años se-
sen a, endió a in oduci elemen os socioló-
gicos, el es uc u alismo, inspi ado en los aná-
lisis de Suppes y Sneed, ha in oducido como
elemen o nue o el análisi's mac ológico.
Aplicando a la concepción de Hempel las
c í icas es uc u alis as a la iloso ía de la cien-
cia posi i is a, podemos deci que el de ec o
p incipal de la eo ía de la cobe u a legal es
que ealiza un análisis mic ológico ( elación
en e pa es de enunciados) y que oma como
c i e io una elación pu amen e deduc i a.
Al lee el ensayo de Hempel
Aspec os de la
explicación cien lcalo
esul a e iden e que el
modelo p ima io es la explicación de hechos.
Incluso di ía que el ejemplo de
explanandum
dado po Hempel, aunque cu ioso, es bas an e
insigni ican e: John Dewey obse ó al la a la
ajilla que al saca un aso de agua calien e
que con enía jabón y coloca lo in e ido
sob e una supe icie plana, se o iginó en el
bo de del aso una pompa de jabón, que p i-
me o se dila ó y luego se con ajo. La explica-
ción aislada de hechos singula es da una
isión de o mada de los obje i os de la cien-
cia, pe o pa ece que es el sen ido p ima io de
explicación en Hempel. Secunda iamen e pue-
de aplica se el modelo deduc i o a la explica-
ción de leyes.
Hay que in e i las p io idades de Hempel.
El sen ido p ima io de explicación es la expli-
cación de egula idades. Secunda iamen e las
leyes, jun o con las condiciones iniciales, pe -
mi en explica enómenos indi iduales. Sneed
p opo ciona los medios de análisis mac oló-
9
F. SUPPE,
The s Tuc u e o scien i ic heo ies,
Uni e si y
o Illinois P ess, U bana 1979, p. 618.
10
C.
G.
HEMPEL,
Aspec s o scien i ic explana ion,
The
F ee P ess, Nue a Yo k 1970, pp. 229-496.
gico, conside ando que la unidad básica no es
ya el concep o, como sos u o el p imi i o em-
pi ismo, ni el enunciado, como supone el
empi ismo lógico, sino la eo ía".
C eo que incluso se puede
i
más lejos a en-
diendo a las suge encias de
U.
Moulines sob e
el es udio de elaciones in e eó icasl2.
EL PROBLEMA DE LOS ENUNCIADOS
NÓMICOS
(LA
WLIKE)
A pesa de la in a que ha hecho co e la
discusión del p oblema de los enunciados nó-
micos
e sus
gene alizaciones acciden ales,
engo la sospecha de que se a a de un also
p oblema. Un p oblema que no iene solución
po que se ha plan eado en é minos inade-
cuados. En p ime luga un enunciado aislado
no puede se cali icado con demasiado sen ido
de gene alización acciden al ni de au én ica
1í:y. En el mejo de los casos, sólo espec o a
una de e minada eo ía puede un enunciado
se cali icado como al. Así, po ejemplo, el
enunciado (( odos los p esiden es de Es ados
LJnidos son de aza blanca)) pod ía no se una
ley biológica y se , en cambio, una ley socio-
l igica. El mismo ejemplo de Hempel del
cue po de o o pu o de
100.000
Kg de peso
pod ía no es a e ado po las leyes ísicas,
pe o su exis encia esul a muy imp obable,
dada nues a o ganización económica.
Es á mal o mulado, y és a es la azón p in-
cxpal, po que p esupone una alsa dico omía13
en e gene alización acciden al y ley cien í ica
(¿o gene alización esencial?). Hay que des-
p ende se de la concepción sus ancialis a, im-
11
Es as ul imas ases pa ecen más inspi adas en ((La
n¿i u alización de la epis emología)) de Quine, que en
Siieed. En ealidad el holismo de Quine no es incompa-
ible con el es uc u alismo. S egmülle ha dado una
ein e p e ación de las ideas de Quine. Pe o mien as
Quine se queda con o mulaciones agas, Sneed p opo -
ciona los ins umen os pa a p ecisa los concep os ma-
c ológicos.
l2
C.
U.
MOULINES,
Explo aciones ne acien icas,
Alian-
za Edi o ial, Mad id 1982, pp. 191
y
SS.
13
U.
Moulines ha comba ido agudamen e el abuso de
las dico omías en epis emología. La p esen e dico omía
es condenable, an o po que igno a una g adación como
po que incu e en una mezcla de c i e ios.
p egnada de ealismo ingenuo, que es á en la
base de al bipa ición. Todas las leyes cien í-
icas son en pa e a bi a ias y en pa e ienen
un sopo e eó ico. Es e ca ác e ambi alen e
de las leyes cien í icas, en pa e con encio-
nales pe o cumpliendo ambién unas exigen-
cias mínimas, ha sido econocido an o po i-
lóso os como po cien í icos c ea i os. Eins-
ein a i ma que <<la ciencia no es una me a
compilación de leyes, un ca álogo de hechos
desligados en e sí. Es una c eación de la
men e humana con sus ideas y concep os li-
b emen e in en ados. Las eo ías ísicas se
p oponen o ma una imagen de la ealidad
y
es ablece su elación con el as o mundo de
las imp esiones sensibles. Así nues as cons-
ucciones men ales se jus i ican en la medida
y en la mane a en que nues as eo ías
o man al lazo))l4.
En ealidad lo que exis e es un con inuo
en e los enunciados desc ip i os
y
los enun-
ciados de las ciencias a anzadas, y sólo con e-
lación a una eo ía se puede juzga el ca ác e
de un enunciado.
EL ABANDONO DEL ENFOQUE
NATURALISTA
En la cues ión de los enunciados nómicos y
en gene al de la explicación cien í ica hay que
e i a lo que Poppe llamó en oque na u a-
lis a, al a a del p oblema de la dema cación.
El en oque na u alis a p esupone in undada-
men e que la noción de enunciado nómico
y
explicación son en e amen e obje i os
y
es án
ahí espe ando se descubie os po el ilóso o,
que debe limi a se a con a lo que e.
Pe o la eo ía de la explicación, eo ía de se-
gundo ni el, igual que las eo ías cien í icas o
de p ime ni el, lo que iene que hace es in-
e p e a y p esen a p opues as plausibles
que sean ecundas pa a comp ende la ciencia
y su his o ia. Hay que econoce que explica
iene di e sos sen idos. Los más impo an es
son la explicación de sis emas de obje os
y
la
explicación de eo ías. Es oy con encido de
que el sen ido menos in e esan e de la exp e-
sión es el de explicación de enómenos indi i-
duales. El cien í ico eó ico se pa ece poco a
l4
A. EINSTEIN
y
L. INFELD,
L'e olució de la jisica,
Edi-
cions 62, Ba celona 1984, p. 234.
un She lock Holmes en la búsqueda de es-
ponsables de acon ecimien os indi iduales. Es
e dad que el mismo Eins ein ha usado la me-
á o a del de ec i e, po que an o el cien í i-
co como el de ec i e deben in en a hipó esis
que luego some e án a con as ación; ambos
usan el mé odo hipo é ico-deduc i o. La di e-
encia que p e endo señala es que mien as
el de ec i e busca la explicación de acon eci-
mien os indi iduales, el cien í ico eó ico bus-
ca la explicación de egula idades y, na u al-
men e, p ime o a a de encon a es as egu-
la idades en el caos de acon ecimien os. To-
memos una ob a cien í ica. Po ejemplo, en
El
o igen de las especies
no apa ecen hechos
singula es pa ecidos a la bu buja de Dewey,
sino egula idades a explica , ales como la a-
iación g adual de las especies de no e a su
en el con inen e sudame icano, o el pa en-
esco de especies en las islas oceánicas. No
quie o signi ica con ello que las no edades
inespe adas no hayan desempeñado un g an
papel en la c isis de eo ías an e io es
y
en la
apa ición de o as nue as. El caso de los
ayos
X
es quizá el más amoso. Pe o se a a
de enómenos epe ibles (el compo amien o
del ubo de ayos ca ódicos). 0, ol iendo a
la biología, la incómoda exis encia de ca ac-
e es no di ec amen e adap a i os, lle a a
Da win a o mula la eo ía de la selección
sexual. Los cien í icos, pues, no a an de ex-
plica enómenos indi iduales, sino egula i-
dades p esen adas po una desc ipción de
ni el eó ico in e io . La eo ía no p e ende
explica unos obje os neu os exis en es en el
mundo ex e io , sino las desc ipciones p esen-
adas po una eo ía an e io . Así los hechos a
explica po la eo ía de la e olución le son
suminis ados po la biogeog a ía, la paleon o-
logía, la axonomía, e c.
CONCEPTO MODELO-TEÓRICO DE
EXPLICACI~N
El es uc u alismo p opo ciona los ins u-
men os de análisis a ni el mac ológico, que
pe mi en supe a los incon enien es de un
pun o de is a que se limi e a la conside ación
de las elaciones en e pa es de enuncia-
dos. Tal como señala S egmülle 15, el enun-
15
W.
STEGMULLER,
Es uc u a
y
dinámica
de
eo ías,
A iel,
Ba celona
1983,
p.
149.
ciado de Ramsey-Sneed de una eo ía puede
oma se como p ecisión del é mino ((explica-
ción de algo po medio de una eo ía)).
Tomemos el enunciado de Ramsey de una
eo ía
que iene a deci que exis e un conjun o de
expansiones eó icas del conjun o de modelos
4,
que cumple con el p edicado undamen al
S de la eo ía y cumple con las condiciones de
ligadu a C
(E,
R,
p)
de las unciones eó icas.
Lo esencial del enunciado de Ramsey gene-
alizado de una eo ía es:
1)
P opone pa a la
eo ía una axioma ización in o mal pe o igu-
osa, po medio de la in oducción de un p e-
dicado conjun is a en el sen ido de P. Suppes.
2)
Dis ingue en e la eo ía y sus di e sas apli-
caciones.
3)
Usa el concep o de eo icidad de
Sneed.
4)
Los alo es de las unciones eó icas
en las dis in as aplicaciones es án elacionados.
Vemos que el
explanandum
no es un hecho
aislado, sino un conjun o de obje os do ados
de de e minadas unciones (o p opiedades en
el caso de las ciencias cuali a i as). Pa a la
concepción es uc u alis a el
explanandum
no
es la posición de la luna en un ins an e único,
sino el sis ema ie a-luna, el sis ema sola ,
un conjun o de pa ículas en mo imien o,
e c. Es o exige que el
explanans
sea el enun-
ciado cen al de la eo ía. Es deci , un ipo de
enómenos se explica al mos a que pueden
con e i se, con la ayuda de concep os eó-
icos, en modelo del p edicado undamen al
de la eo ía.
Todo ello puede pa ece demasiado écnico
pa a los que no simpa izan con 1a.concepción
es uc u alis a, pe o puede acla a se con
ejemplos po que en la base del es uc u alismo
hay unas ideas ilosó icas ela i amen e sim-
ples, aunque se use un apa a o lógico com-
plejo pa a p ecisa las adecuadamen e. En el
sen ido modelo- eó ico de explicación p o-
pues o po S egmülle podemos deci que la
eo ía de la e olución explica la biogeog a ía.
Pe o no se ía ap opiado deci que el enun-
ciado ({ odos los pája os mue en)) explica que
el cana io de mi ecino acaba de mo i .
Con ello se soluciona el p oblema mal plan-
eado de los enunciados nómicos
y
se o ece
la complemen ación eque ida po la eo ía
de la explicación de Hempel, pues o que se
e i an los esquemas p edic i os locos de
H.anson, ya que la eo ía en e a unciona
como una unidad. Pe o aun suponiendo que
podemos e i a los esquemas de p edicción
dispa a ados, el escép ico siemp e pod á en-
con a una g ie a: ¿cómo e i a las eo ías in-
sensa as?, ¿qué ga an ía enemos de que la
eo ía en e a no sea un a i icio p edic i o in-
sensa o? Es as p egun as ienen un sopo e
hs ó ico. La pugna no se p odujo sob e la le-
gi imidad explica i a de un a gumen o del c e-
ac:ionismo y uno de la eo ía de la e olución,
sino sob e la ue za explica i a del c eacio-
nismo y del e olucionismo como cue pos eó-
icos. Lo mismo pod íamos deci de las g an-
des e oluciones cien í icas.
LAS REDES EXPLICATIVAS
Si las úl imas e lexiones uesen una con-
dena de la idea que de iendo, al ez no
pueda ob ene el indul o de ini i o, pe o sí
qiie puedo log a un aplazamien o de la sen-
encia apelando a ins ancias supe io es. Exis-
en o os sen idos de explica : explicación de
leyes y explicación de eo ías.
La explicación de leyes ocupa un papel im-
po an e en la his o ia de la ciencia. Wallace,
e i 1855, al o mula la hipó esis de la e olu-
ción se con en ó con una gene alización empí-
ica de bajo ni el eó ico: cada especie apa e-
cida ha coincidido en el iempo y en el espacio
con o a especie p eexis en e muy elacionada
can ella. En cambio Da win no sólo de endió
una ley de e olución más ue e (lo que ex-
plica la elación de especies es la comunidad
de descendencia), sino que no conside ó que
su hipó esis de la e olución cons i uía una
eo ía cien í ica has a que log ó a su ez expli-
ca la median e la ley de selección na u al.
Podemos ene dos casos en la explicación
de leyes. En algún caso podemos de i a una
ley a pa i de o as leyes ya conocidas de la
eo ía. Con ello pasamos a conoce mejo
la es uc u a de la eo ía en cues ión, que
queda simpli icada. Axioma iza una eo ía es
p ecisamen e deduci (y en cie o sen ido ex-
plica ) las leyes conocidas de la eo ía a pa i
de unas pocas de ellas, que pasan a ocupa un
luga cen al. Pe o más que de explicación se
a a de ees uc u ación o nue a p esen ación
de una eo ía ya conocida.
Los casos más in e esan es de explicación de
leyes, como mues a el ejemplo de Da win,
no consis en en educi una ley a o as ya
conocidas, sino en amplia la eo ía con
nue as leyes o en c ea una nue a eo ía ex-
plica i a de la an e io , o en descub i enlaces
en e eo ías ya exis en es. Pa a odos es os
casos es ú il el análisis mac ológico po que el
análisis de la explicación de leyes se ans-
o ma en el es udio de la explicación de eo-
ías.
U.
Moulines, en e o os, ha es udiado las
elaciones in e eó icas, in oduciendo el ú il
concep o de edes eó icas16. Con ello se com-
plemen a el análisis mac ológico, que es á en
la base de la iloso ía de la ciencia de Sneed.
Cie o que
U.
Moulines no pa ece inclinado a
e ique a como explicación ninguna de las e-
laciones in e eó icas po él esbozadas,
y
am-
poco p e endo polemiza po una cues ión de
nomb es; incluso puede se ecomendable
que concep os dis in os (explicación de sis-
emas de obje os y explicación de eo ías) no
lle en el mismo nomb e. A pesa de odo,
dos pun os me pa ecen cla os:
1)
Que el es u-
dio de las edes eó icas es uno de los comple-
men os que necesi a la eo ía de la explicación
de Hempel.
2)
Que, al menos algunas eces,
la educción de eo ías y, sob e odo, la ela-
ción llamada eo ización, se enca na en
ejemplos his ó icos que son casos ípicos de
explicación de eo ías. Si la gené ica biológica
uese educible a la gené ica molecula , di í-
amos que queda explicada po ella. La mecá-
nica eo iza y explica la cinemá ica.
La concepción clásica de educción ha sido
expues a con de alle po Nagel. Una eo ía
queda explicada po o a si se educe a ella.
La educción consis e en de i a la eo ía e-
ducida (ciencia secunda ia) de la eo ía educ-
o a (ciencia p ima ia). Cuando las eo ías
ienen los mismos é minos no exis e p o-
blema especial. Más deba es ha o iginado la
educción en e eo ías he e ogéneas, que con-
ienen dis in os é minos. El ejemplo clásico
se ía la educción de la e modinámica a la
16
C.
U.
MOULINES,
op.
ci .
mecánica es adís ica. En al caso se exige que
la eo ía educida sea de i able de la eo ía e-
duc o a con la ayuda de unciones de educ-
ción o de iniciones coo dinado as.
Uno de los incon enien es de la concepción
clásica es que si se aplica igu osamen e, sub-
sis i ían muy pocos ejemplos de educción de
eo ías, ya que o no se dispone de de iniciones
coo dinado as o almen e sa is ac o ias o no
es posible una deducción o mal igu osa.
También en es e pun o ha hecho el es uc u-
alismo impo an es apo aciones. No sólo
po que ha p ecisado la noción de educción,
usada no malmen e de o ma ha o imp ecisa,
sino po que ambién ha debili ado en algunos
aspec os la noción de educción he edada del
empi ismo lógico. Algunos de es os aspec os
ya apa ecen en la de inición de educción ex-
pues a po Adams, comple ada po Sneed17
pa a adap a la a una noción más compleja de
eo ía. La elación en e las desc ipciones
de sis emas ísicos de la eo ía educida y la
eo ía educ o a es una elación uni-mul í oca.
Va ias desc ipciones de sis emas en la eo ía
educ o a pueden co esponde a una sola des-
c ipción de un sis ema en la eo ía educida.
Además de cumpli con la exigencia in ui i a
de que la eo ía educ o a debe se más unda-
men al o más ina que la eo ía educida,
e i a el p oblema del cambio semán ico an
exage ado po el ela i ismol*. Ya no se
exige ningún ipo de sinonimia,
ni
siquie a
equi alencia ex ensional, en e los é minos
de ambas eo ías. En segundo luga no hay
que elaciona aisladamen e los é minos de
una eo ía con los de la o a; lo que se ela-
ciona son las desc ipciones de es ados. Final-
men e no hay que en ende la elación de de-
ducción como una de i ación en e amen e
o malizada: bas a que si X' es modelo de la
eo ía educ o a T', el sis ema elacionado X
sea modelo de la eo ía educida
T.
La educción no es la única o ma que
puede oma la explicación de eo ías. Con
ecuencia lo que se puede deduci no es la
17
J.
D.
SNEED,
The logical s uc u e o ma hema ical
physics,
Reidel
Publishing Company, Do d ech 1979,
pp. 216 y
SS.
18
C.
U.
MOULINES,
op.
ci ., p. 196.
eo ía o iginal, sino una eo ía co egida. Las
leyes de Mendel, po ejemplo, no pueden e-
duci se a la biología molecula po que, a
pesa de su impo ancia his ó ica, son alsas
en algunos aspec os. En el caso de las ciencias
cuan i a i as lo que con ecuencia se puede
de i a es una ap oximación de las leyes p e-
iamen e enunciadas po la eo ía educida.
Va ios au o es, como Poppe , usa on la no-
ción de ap oximación, pe o de o ma un
an o aga. El es uc u alismo ha p ecisado la
noción de ap oximación usando ins umen os
lógico-ma emá icos como el de conjun os
bo osos19.
Es o nos lle a a econoce que los lími es
en e la educción y subs i ución de eo ías
son segu amen e imp ecisos. Puede que exis-
an ac o es de ipo in ui i o, di íciles de p eci-
sa , que nos lle an a deci p e e en emen e
que la eo ía de la ela i idad desplazó a la
mecánica an e io , mien as que la gené ica mo-
lecula puede llega a explica la gené ica
mendeliana.
Si ya el modelo nomológico-deduc i o de
Hempel ha ecibido abundan es c í icas, es in-
negable que la explicación es adís ico-induc-
i a iene di icul ades suple o ias. Po ejemplo,
no podemos deci que una ley es adís ica ex-
plica un hecho si no le a ibuye una p obabili-
dad muy al a. En cambio, podemos a ibui
dis in os alo es de p obabilidad al mismo
hecho indi idual, que sea miemb o de dis-
in os colec i os, según el colec ho que o-
memos en conside ación.
El pun o de is a de endido en es e a ículo,
de adop a un análisis mac ológico y conside-
a más impo an e la explicación de egula i-
dades
y
la de eo ías que la de hechos indi i-
duales, iene la en aja de dilui las di e encias
en e las ciencias de e minis as y las es adís-
icas espec o a la noción de explicación. Así,
cuando Poppe sos iene que la hipó esis de la
e olución no es una ley uni e sal con as able
sino una hipó esis singula que no pe mi e
hace p edicciones, segu amen e es á con un-
diendo la eo ía de la e olución con la iloge-
19C.
U.
MOULINES,
op.
ci ., pp. 164 y SS.
nia y p esuponiendo que el obje i o de la
ciencia es la explicación de hechos indi i-
duales. Po el con a io, la explicación de una
ley es adís ica, como muy bien indicó
Elempel, puede se una explicación deduc i a.
Po ejemplo, la ley de Ha dy-Weinbe g sob e
la elación en e geno ipos, cuando no hay
p esión selec i a ni mu ación, puede deduci se
de la ecuencia de los apa eamien os en e
los dis in os ipos y de la ley de seg egación.
Es cie o que con es o no se soluciona el
p oblema de la con as ación de las leyes es a-
dís icas, sino que se lo sepa a del de la expli-
cación. Pues aunque odos los cien í icos
sabían que las hipó esis es adís icas son con-
as ables, no es ácil deci po qué, y quizá
ue Poppe el p ime o en explica lo.
En esumen, podemos deci que explica es
ascende po la ed de la es uc u a explica-
i a. Con ello conc e amos la idea de apoyo
eó ico, que hace al a pa a suplemen a la
concepción de Hempel y e i a los esquemas
p edic i os locos de Hanson. El escép ico
siemp e pod á suge i que quizá oda una ed
de eo ías y oda la ciencia empí ica no es
más que un esquema p edic i o loco; que la
au én ica explicación es más p o unda. De
odas o mas, si oda la ciencia uese un me o
esquema p edic i o, quizá no se ían desp e-
ciables los esquemas p edic i os.