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El concepto de explicación en la concepción estructuralista

Cadevall i Soler, Magí

Abstract

Cadevall i Soler, Magí

Full text

EL CONCEPTO DE EXPLICACIÓN EN LA CONCEPCI~N ESTRUCTURALISTA Magí CADEVALL El p esen e a ículo p e ende aplica la con- cepción es uc u alis a a la de inición o p eci- sión de la idea de explicación cien í ica. La noción de explicación es impo an e en epis emología po que exp esa el ca ác e sis e- má ico de la ciencia como es uc u a explica- i a. No es de ex aña que haya o iginado la gos deba es ilosó icos. Pe o la noción de explicación iene ambién un papel impo an e en la his o ia de la ciencia, p incipalmen e en los pe íodos e oluciona ios: Galileo, Da win, Eins ein, más que insis i en que la eo ía an- e io es aba equi ocada, p e endie on que la eo ía po ellos comba ida no explicaba eal- men e los enómenos conside ados. La noción de explicación ha sido la g an a ma polémica de las nue as ciencias con a las doc inas ob- sole as. El caso de Da win es cla ísimo. Pa a cons- ui la nue a ciencia biológica basada en la idea de e olución debe á comba i el ca as o- ismo inspi ado en Cu ie y el c eacionismo. Podemos comp oba que Da win puso muy poco empeño en demos a que el c eacio- nismo e a una opinión e ónea, y que, en cambio, insis e epe idamen e en que el c ea- cionismo no explica nada. Los c eacionis as, dice, ocul an su igno ancia bajo exp esiones como ((unidad de designio)) y ((plan de c ea- ción)), con lo que se limi an a epe i el enun- ciado de un hecho en ez de explica lo1. Fiel a la idea de e a causa p opugnada po He s- chel y ecogida en la geología de Lyell, Da win sos iene que los con inuos ca aclismos y los ac os sepa ados de c eación no son e ae causae que me ezcan un luga en la ciencia, ya que no ac úan en el momen o p esen e. El caso de Da win es pa icula men e cla o, pe o no singula . Pa a Eins ein, po ejemplo, la asime ía injus i icada de las leyes de la elec- odinámica exigía una nue a eo ía explica- i a an o o más u gen emen e que las anoma- lías expe imen ales2. 1 CH. DARWIN, L'o igen de les especies, Edicions 62, Ba celona 1982, p. 405. A. EINSTEIN, ((Sob e la elec odinámica de cue pos en mo imien o>>, A. EINSTEIN e al., La eo ía de la ela i- idad, Alianza Edi o ial, Mad id 1973, p. 62. LA CONCEPCI~N CLÁSICA Y SUS CRITICAS La noción de explicación es an impo an e como polémica. Hay g andes disc epancias en la mane a de en ende la. Segu amen e la con- cepción más di undida es el modelo de cobe - u a legal de Hempel. Explica un hecho es engloba 10 en una ley. En el caso más sencillo de las ciencias de e minis as enemos el pa ón nomológico-deduc i o: explica un hecho es da un a gumen o que enga como p emisas leyes y condiciones iniciales, y como conclu- sión el enunciado del hecho a explica . La doc ina de Hempel es lo bas an e conocida pa a excusa una exposición de allada, pe o pe mi idme algunas obse aciones. La eo ía de Hempel p esupone o al menos es compa- ible con la concepción de Hume de las leyes y la causalidad, en cuan o no ecu e a ningún pa ón esencialis a de explicación. En segundo luga es una ca ac e ización pu amen e (o al menos básicamen e) deduc i a, ya que una au én ica explicación equie e an e odo un a - gumen o co ec o. Es á basada en la sime ía explicación-p edicción. Podemos cons a a i- nalmen e que se a a de la concepción más ex endida y que segu amen e lo segui ía siendo aunque Hempel no hubie a esc i o una sola línea sob e el ema, pues a indisoluble- men e unida a la concepción hipo é ico- deduc i a de la ciencia. Así, po ejemplo, He schel en el siglo XIx o Poppe en el ac ual man ienen una noción de explicación muy p óxima a la de Hempel, po que igual que él ienen una concepción hipo é ico-deduc i a de la ciencia. Pe o aunque podamos llama clásica a la concepción de Hempel, en las úl imas décadas ha sido obje o de nume osas c í icas. Pues o que sólo nos in e esan pa a cen a la apo a- ción de la co ien e es uc u alis a, no amos a de alla las c í icas de cada au o signi ica- i o, sino que a a emos de ag upa las emá- icamen e. Una pos u a an in undada como ex endida es la que pod íamos llama la de los ilóso os sepa a is as. Pa a ellos el modelo de cobe u a legal se pod ía aplica a lo sumo a las ciencias ísicas, pe o no a las ciencias humanas ni a la biología, que end ían un es a u o epis emoló- gico dis in o, ue a del impe io de los pa ones lógicos. No es que sos engan que la biología es una ciencia dis in a de la ísica ( esis que se ía una i ialidad innegable), sino que hay un abismo in anqueable en e sus modos de a gumen a . En la biología y en las ciencias humanas sólo se ían admisibles (o posibles) explicaciones gené icas, na a i as, uncio- nales, e c.,, que se conciben como opacas al análisis lógico. O a pos u a c í ica la pod íamos cali ica de an ilogicismo. Ya el sepa a ismo iene ma- ices an ilógicos, pe o ci cunsc ibe la imposibi- lidad de análisis lógico al dominio de la biolo- gía y de las ciencias humanas. Toulmin piensa que en las ciencias ísicas se usan pa ones muy di e sos de explicación (g á icas, p o- g amas de compu ado a, e c.) no analizables 18gicamen e y po an o no educibles al modelo de cobe u a legal3. Una consecuencia logica del an ilogicismo es el sociologismo (o eli ismo, usando el exp esi o é mino de La- ka os). Toulmin es consecuen e con la esis de que no hay un pa ón lógico in e subje i o al a i ma que p ima iamen e no son las cien- clas las que explican, sino los cien í icos4. No hay c i e ios pa a de ec a una buena explica- aón, pe o puede habe los, aunque sean socio- lógicos, pa a de ec a a los cien í icos de p es- igio. Ideas pa ecidas pod íamos encon a en Kuhn, que llega a sos ene que el éxi o p ag- má ico (de la eo ía de New on) acaba ans- o mándose po la ue za de la cos umb e en capacidad explica i a5. O os c í icos insis en en que no exis e la si- nie ía explicación-p edicción exigida po Hem- pel. La eo ía de la e olución con end ía expli- caciones sin p edicción (con undiendo la eo ía de la e olución con la ilogenia), mien- as que pod ían exis i p edicciones sin ningún alo explica i o o, usando la e mino- logía de Hanson, esquemas locos de p edic- ción. Así, po ejemplo, si he doblado en un lib o un ángulo de las páginas que con engan e a as (y sólo ellas), la p esencia de la es- quina doblada me pe mi e p edeci la exis en- cia de e a as, pe o di ícilmen e las explica. Es e úl imo a gumen o me in e esa po que 3 Reconozco que no alcanzo a comp ende el p o undo sen ido que pueda ene la idea de que las g áiicas no son analizables lógicamen e, pe o sí las unciones que las ep esen an. 4s. ToULMIN, La comp ensión humana, Alianza Edi o- ial, Mad id 1977, p. 167. ~TH. S. KUHN, ((Las nociones de causalidad en el de- sa ollo de la ísica)), M. BUNGE e al., Las eo ías de la cuusalidad, Ediciones Sígueme, Salamanca 1977, p. 21. enlaza con la c í ica más sensa a que se ha hecho a la concepción de Hem el: que la exis- encia de una ley engloban e ? co e ing law) es condición necesa ia de la explicación cien í ica, pe o no condición su icien e. Tal c í ica esul a incompa ible con un an ilogicismo adical: los esquemas explica i os ienen o ma a gumen- a i a y, al con a io de la acionalidad implí- ci a y di usa de Toulmin, es posible en p inci- pio analiza los lógicamen e. Lo que ocu e es que no bas a la co ección del a gumen o pa a ga an iza su ue za explica i a. La co- ección lógica no e i a esquemas explica i os dispa a ados. Tan o Kuhn como Hanson po- d ían si ua se en es a línea, al menos pa a las ciencias ísicas. Kuhn a i ma que ((una es uc- u a deduc i a especi icada puede se necesa ia pa a la adecuación de una explicación causal, pe o no es una condición ~u icien e)~. En el he moso ensayo pós umo de Hanson, Obse - ación y explicación, podemos lee : ((cómo al- canza el éxi o p edic i o sin explica nada, es, po an o, algo más que una pa odia de la po- sición de Hempel. Más bien indica que al isión no ha dicho lo su icien e sob e la expli- cación (y sob e la eo ía cien í ica) como pa a exclui a los me os mecanismos p edic i os como se ios candida os a ales í ulos. Hay (y siemp e ha habido) mecanismos p edic i os no explica i os en la his o ia de la ciencia ... El pun o de is a de Hempel necesi a suple- men ación, no e i~ión))~. Es muy sencillo demos a que el mismo Hempel es á implíci amen e de acue do con las ideas c í icas de Hanson, ya que pa a Hempel al menos una de las p emisas del a - gumen o explica i o debe se una ley, es o es, un enunciado nómico (lawlike). Con ello p e ende e i a que los enunciados gene ales del discu so explica i o sean me as gene aliza- ciones acciden ales, lo que nos lle a ía a los esquemas p edic i os locos de Hanson. El mismo Hempel nos da como ejemplo de ge- ne alización acciden al el enunciado (( odos los cue pos de o o pu o ienen una masa de menos de 100.000 Kg)). Pe o cuando p e ende acla a el concep o de legalidad, acaba con e- sando que un enunciado es nómico si y sólo si si e de base pa a una explicación cien í ica. ~TH. S. KUHN, op. ci ., p. 14. 7 N. R. HANSON, Obse ación y Explicación, Alianza Edi o ial, Mad id 1971, pp. 41-42. Con ello incu e Hempel en la más desca ada ci cula idad, ya que una Au én ica ley es la que si e de p emisa pa a una explicación au- én ica, mien as que una explicación es un a - gumen o que iene una e dade a ley como p emisa. Es a ci cula idad con i ma la opinión de Hanson de que la concepción de Hempel equie e complemen ación más que e isión8. La cues ión es qué ipo de suplemen ación. Pues la suplemen ación no es á exen a de pe- lig os, conc e amen e el pelig o de una eg e- sión a la época p ehumeana. Así, po ejemplo, el suges i o apéndice X de La lógica de la in- es igación cien lca pone como ejemplo de ge- ne alización acciden al a e i a (( odas las moas mue en an es de ene cincuen a años)), donde supone que ningún ejempla de dicha a e neozelandesa ya ex inguida i ió más de cincuen a años, aunque enía capacidad bioló- gica pa a i i más. Pa a ello in oduce el con- cep o de necesidad ísica como é mino in e - medio en e la necesidad lógica y la gene ali- zación acciden al. Aunque la p opues a de Poppe pa ece suges i a, co e el pelig o de eins au a un concep o p ehumeano de causa- lidad, p ecisamen e po pa e de un au o que an o ha ei indicado en La lógica de la in es i- gación cien 8ca las c í icas de Hume con a la inducción. C eo que el p opio Hempel o ece un camino más p uden e pa a suplemen a su análisis con la noción de apoyo eó ico: lo que dis ingue a una ley cien í ica de una gene ali- zación acciden al es que las leyes cien í icas suelen ene apoyo eó ico, además de alguna con i mación expe imen al. La idea es buena, pe o imp ecisa. C eo que el es uc u alismo pe mi e p ecisa es a noción. 8 Segu amen e el an ilogicismo, el eli ismo y el ela i- ismo exigi án una e isión más a ondo de la concep- ción de Hempel. No me ex ende é al c i ica los, y no po que no exis an c í icas. Po ejemplo la de Laka os que, si la buena ciencia es la que sus en an los cien í icos de p es igio, el eli is a no iene mane a de sabe cuándo debe cambia de camisa. Los a ículos de Eins ein de 1905 no se ían buena ciencia cuando los esc ibió, ya que incluso uno de ellos ue echazado como esis doc o al po esul a incomp ensible. ¿Tend íamos que espe a has a el cong eso de Salzbu go de 1909, o oda ía más, pa a cambia de camisa? An es de examina las p opues as posi i as hemos de cons a a que el es uc u alismo exige un nue o ipo de c í ica a la concep- ción de Hempel. Como señala ace adamen e F. Suppe9, la eo ía de Hempel depende de la llamada concepción he edada. La nue a concep- ción exigi á un cambio en el concep o de ex- plicación. Pe o mien as el ela i ismo, que p o agonizó los deba es a pa i de los años se- sen a, endió a in oduci elemen os socioló- gicos, el es uc u alismo, inspi ado en los aná- lisis de Suppes y Sneed, ha in oducido como elemen o nue o el análisi's mac ológico. Aplicando a la concepción de Hempel las c í icas es uc u alis as a la iloso ía de la cien- cia posi i is a, podemos deci que el de ec o p incipal de la eo ía de la cobe u a legal es que ealiza un análisis mic ológico ( elación en e pa es de enunciados) y que oma como c i e io una elación pu amen e deduc i a. Al lee el ensayo de Hempel Aspec os de la explicación cien lcalo esul a e iden e que el modelo p ima io es la explicación de hechos. Incluso di ía que el ejemplo de explanandum dado po Hempel, aunque cu ioso, es bas an e insigni ican e: John Dewey obse ó al la a la ajilla que al saca un aso de agua calien e que con enía jabón y coloca lo in e ido sob e una supe icie plana, se o iginó en el bo de del aso una pompa de jabón, que p i- me o se dila ó y luego se con ajo. La explica- ción aislada de hechos singula es da una isión de o mada de los obje i os de la cien- cia, pe o pa ece que es el sen ido p ima io de explicación en Hempel. Secunda iamen e pue- de aplica se el modelo deduc i o a la explica- ción de leyes. Hay que in e i las p io idades de Hempel. El sen ido p ima io de explicación es la expli- cación de egula idades. Secunda iamen e las leyes, jun o con las condiciones iniciales, pe - mi en explica enómenos indi iduales. Sneed p opo ciona los medios de análisis mac oló- 9 F. SUPPE, The s Tuc u e o scien i ic heo ies, Uni e si y o Illinois P ess, U bana 1979, p. 618. 10 C. G. HEMPEL, Aspec s o scien i ic explana ion, The F ee P ess, Nue a Yo k 1970, pp. 229-496. gico, conside ando que la unidad básica no es ya el concep o, como sos u o el p imi i o em- pi ismo, ni el enunciado, como supone el empi ismo lógico, sino la eo ía". C eo que incluso se puede i más lejos a en- diendo a las suge encias de U. Moulines sob e el es udio de elaciones in e eó icasl2. EL PROBLEMA DE LOS ENUNCIADOS NÓMICOS (LA WLIKE) A pesa de la in a que ha hecho co e la discusión del p oblema de los enunciados nó- micos e sus gene alizaciones acciden ales, engo la sospecha de que se a a de un also p oblema. Un p oblema que no iene solución po que se ha plan eado en é minos inade- cuados. En p ime luga un enunciado aislado no puede se cali icado con demasiado sen ido de gene alización acciden al ni de au én ica 1í:y. En el mejo de los casos, sólo espec o a una de e minada eo ía puede un enunciado se cali icado como al. Así, po ejemplo, el enunciado (( odos los p esiden es de Es ados LJnidos son de aza blanca)) pod ía no se una ley biológica y se , en cambio, una ley socio- l igica. El mismo ejemplo de Hempel del cue po de o o pu o de 100.000 Kg de peso pod ía no es a e ado po las leyes ísicas, pe o su exis encia esul a muy imp obable, dada nues a o ganización económica. Es á mal o mulado, y és a es la azón p in- cxpal, po que p esupone una alsa dico omía13 en e gene alización acciden al y ley cien í ica (¿o gene alización esencial?). Hay que des- p ende se de la concepción sus ancialis a, im- 11 Es as ul imas ases pa ecen más inspi adas en ((La n¿i u alización de la epis emología)) de Quine, que en Siieed. En ealidad el holismo de Quine no es incompa- ible con el es uc u alismo. S egmülle ha dado una ein e p e ación de las ideas de Quine. Pe o mien as Quine se queda con o mulaciones agas, Sneed p opo - ciona los ins umen os pa a p ecisa los concep os ma- c ológicos. l2 C. U. MOULINES, Explo aciones ne acien icas, Alian- za Edi o ial, Mad id 1982, pp. 191 y SS. 13 U. Moulines ha comba ido agudamen e el abuso de las dico omías en epis emología. La p esen e dico omía es condenable, an o po que igno a una g adación como po que incu e en una mezcla de c i e ios. p egnada de ealismo ingenuo, que es á en la base de al bipa ición. Todas las leyes cien í- icas son en pa e a bi a ias y en pa e ienen un sopo e eó ico. Es e ca ác e ambi alen e de las leyes cien í icas, en pa e con encio- nales pe o cumpliendo ambién unas exigen- cias mínimas, ha sido econocido an o po i- lóso os como po cien í icos c ea i os. Eins- ein a i ma que <<la ciencia no es una me a compilación de leyes, un ca álogo de hechos desligados en e sí. Es una c eación de la men e humana con sus ideas y concep os li- b emen e in en ados. Las eo ías ísicas se p oponen o ma una imagen de la ealidad y es ablece su elación con el as o mundo de las imp esiones sensibles. Así nues as cons- ucciones men ales se jus i ican en la medida y en la mane a en que nues as eo ías o man al lazo))l4. En ealidad lo que exis e es un con inuo en e los enunciados desc ip i os y los enun- ciados de las ciencias a anzadas, y sólo con e- lación a una eo ía se puede juzga el ca ác e de un enunciado. EL ABANDONO DEL ENFOQUE NATURALISTA En la cues ión de los enunciados nómicos y en gene al de la explicación cien í ica hay que e i a lo que Poppe llamó en oque na u a- lis a, al a a del p oblema de la dema cación. El en oque na u alis a p esupone in undada- men e que la noción de enunciado nómico y explicación son en e amen e obje i os y es án ahí espe ando se descubie os po el ilóso o, que debe limi a se a con a lo que e. Pe o la eo ía de la explicación, eo ía de se- gundo ni el, igual que las eo ías cien í icas o de p ime ni el, lo que iene que hace es in- e p e a y p esen a p opues as plausibles que sean ecundas pa a comp ende la ciencia y su his o ia. Hay que econoce que explica iene di e sos sen idos. Los más impo an es son la explicación de sis emas de obje os y la explicación de eo ías. Es oy con encido de que el sen ido menos in e esan e de la exp e- sión es el de explicación de enómenos indi i- duales. El cien í ico eó ico se pa ece poco a l4 A. EINSTEIN y L. INFELD, L'e olució de la jisica, Edi- cions 62, Ba celona 1984, p. 234. un She lock Holmes en la búsqueda de es- ponsables de acon ecimien os indi iduales. Es e dad que el mismo Eins ein ha usado la me- á o a del de ec i e, po que an o el cien í i- co como el de ec i e deben in en a hipó esis que luego some e án a con as ación; ambos usan el mé odo hipo é ico-deduc i o. La di e- encia que p e endo señala es que mien as el de ec i e busca la explicación de acon eci- mien os indi iduales, el cien í ico eó ico bus- ca la explicación de egula idades y, na u al- men e, p ime o a a de encon a es as egu- la idades en el caos de acon ecimien os. To- memos una ob a cien í ica. Po ejemplo, en El o igen de las especies no apa ecen hechos singula es pa ecidos a la bu buja de Dewey, sino egula idades a explica , ales como la a- iación g adual de las especies de no e a su en el con inen e sudame icano, o el pa en- esco de especies en las islas oceánicas. No quie o signi ica con ello que las no edades inespe adas no hayan desempeñado un g an papel en la c isis de eo ías an e io es y en la apa ición de o as nue as. El caso de los ayos X es quizá el más amoso. Pe o se a a de enómenos epe ibles (el compo amien o del ubo de ayos ca ódicos). 0, ol iendo a la biología, la incómoda exis encia de ca ac- e es no di ec amen e adap a i os, lle a a Da win a o mula la eo ía de la selección sexual. Los cien í icos, pues, no a an de ex- plica enómenos indi iduales, sino egula i- dades p esen adas po una desc ipción de ni el eó ico in e io . La eo ía no p e ende explica unos obje os neu os exis en es en el mundo ex e io , sino las desc ipciones p esen- adas po una eo ía an e io . Así los hechos a explica po la eo ía de la e olución le son suminis ados po la biogeog a ía, la paleon o- logía, la axonomía, e c. CONCEPTO MODELO-TEÓRICO DE EXPLICACI~N El es uc u alismo p opo ciona los ins u- men os de análisis a ni el mac ológico, que pe mi en supe a los incon enien es de un pun o de is a que se limi e a la conside ación de las elaciones en e pa es de enuncia- dos. Tal como señala S egmülle 15, el enun- 15 W. STEGMULLER, Es uc u a y dinámica de eo ías, A iel, Ba celona 1983, p. 149. ciado de Ramsey-Sneed de una eo ía puede oma se como p ecisión del é mino ((explica- ción de algo po medio de una eo ía)). Tomemos el enunciado de Ramsey de una eo ía que iene a deci que exis e un conjun o de expansiones eó icas del conjun o de modelos 4, que cumple con el p edicado undamen al S de la eo ía y cumple con las condiciones de ligadu a C (E, R, p) de las unciones eó icas. Lo esencial del enunciado de Ramsey gene- alizado de una eo ía es: 1) P opone pa a la eo ía una axioma ización in o mal pe o igu- osa, po medio de la in oducción de un p e- dicado conjun is a en el sen ido de P. Suppes. 2) Dis ingue en e la eo ía y sus di e sas apli- caciones. 3) Usa el concep o de eo icidad de Sneed. 4) Los alo es de las unciones eó icas en las dis in as aplicaciones es án elacionados. Vemos que el explanandum no es un hecho aislado, sino un conjun o de obje os do ados de de e minadas unciones (o p opiedades en el caso de las ciencias cuali a i as). Pa a la concepción es uc u alis a el explanandum no es la posición de la luna en un ins an e único, sino el sis ema ie a-luna, el sis ema sola , un conjun o de pa ículas en mo imien o, e c. Es o exige que el explanans sea el enun- ciado cen al de la eo ía. Es deci , un ipo de enómenos se explica al mos a que pueden con e i se, con la ayuda de concep os eó- icos, en modelo del p edicado undamen al de la eo ía. Todo ello puede pa ece demasiado écnico pa a los que no simpa izan con 1a.concepción es uc u alis a, pe o puede acla a se con ejemplos po que en la base del es uc u alismo hay unas ideas ilosó icas ela i amen e sim- ples, aunque se use un apa a o lógico com- plejo pa a p ecisa las adecuadamen e. En el sen ido modelo- eó ico de explicación p o- pues o po S egmülle podemos deci que la eo ía de la e olución explica la biogeog a ía. Pe o no se ía ap opiado deci que el enun- ciado ({ odos los pája os mue en)) explica que el cana io de mi ecino acaba de mo i . Con ello se soluciona el p oblema mal plan- eado de los enunciados nómicos y se o ece la complemen ación eque ida po la eo ía de la explicación de Hempel, pues o que se e i an los esquemas p edic i os locos de H.anson, ya que la eo ía en e a unciona como una unidad. Pe o aun suponiendo que podemos e i a los esquemas de p edicción dispa a ados, el escép ico siemp e pod á en- con a una g ie a: ¿cómo e i a las eo ías in- sensa as?, ¿qué ga an ía enemos de que la eo ía en e a no sea un a i icio p edic i o in- sensa o? Es as p egun as ienen un sopo e hs ó ico. La pugna no se p odujo sob e la le- gi imidad explica i a de un a gumen o del c e- ac:ionismo y uno de la eo ía de la e olución, sino sob e la ue za explica i a del c eacio- nismo y del e olucionismo como cue pos eó- icos. Lo mismo pod íamos deci de las g an- des e oluciones cien í icas. LAS REDES EXPLICATIVAS Si las úl imas e lexiones uesen una con- dena de la idea que de iendo, al ez no pueda ob ene el indul o de ini i o, pe o sí qiie puedo log a un aplazamien o de la sen- encia apelando a ins ancias supe io es. Exis- en o os sen idos de explica : explicación de leyes y explicación de eo ías. La explicación de leyes ocupa un papel im- po an e en la his o ia de la ciencia. Wallace, e i 1855, al o mula la hipó esis de la e olu- ción se con en ó con una gene alización empí- ica de bajo ni el eó ico: cada especie apa e- cida ha coincidido en el iempo y en el espacio con o a especie p eexis en e muy elacionada can ella. En cambio Da win no sólo de endió una ley de e olución más ue e (lo que ex- plica la elación de especies es la comunidad de descendencia), sino que no conside ó que su hipó esis de la e olución cons i uía una eo ía cien í ica has a que log ó a su ez expli- ca la median e la ley de selección na u al. Podemos ene dos casos en la explicación de leyes. En algún caso podemos de i a una ley a pa i de o as leyes ya conocidas de la eo ía. Con ello pasamos a conoce mejo la es uc u a de la eo ía en cues ión, que queda simpli icada. Axioma iza una eo ía es p ecisamen e deduci (y en cie o sen ido ex- plica ) las leyes conocidas de la eo ía a pa i de unas pocas de ellas, que pasan a ocupa un luga cen al. Pe o más que de explicación se a a de ees uc u ación o nue a p esen ación de una eo ía ya conocida. Los casos más in e esan es de explicación de leyes, como mues a el ejemplo de Da win, no consis en en educi una ley a o as ya conocidas, sino en amplia la eo ía con nue as leyes o en c ea una nue a eo ía ex- plica i a de la an e io , o en descub i enlaces en e eo ías ya exis en es. Pa a odos es os casos es ú il el análisis mac ológico po que el análisis de la explicación de leyes se ans- o ma en el es udio de la explicación de eo- ías. U. Moulines, en e o os, ha es udiado las elaciones in e eó icas, in oduciendo el ú il concep o de edes eó icas16. Con ello se com- plemen a el análisis mac ológico, que es á en la base de la iloso ía de la ciencia de Sneed. Cie o que U. Moulines no pa ece inclinado a e ique a como explicación ninguna de las e- laciones in e eó icas po él esbozadas, y am- poco p e endo polemiza po una cues ión de nomb es; incluso puede se ecomendable que concep os dis in os (explicación de sis- emas de obje os y explicación de eo ías) no lle en el mismo nomb e. A pesa de odo, dos pun os me pa ecen cla os: 1) Que el es u- dio de las edes eó icas es uno de los comple- men os que necesi a la eo ía de la explicación de Hempel. 2) Que, al menos algunas eces, la educción de eo ías y, sob e odo, la ela- ción llamada eo ización, se enca na en ejemplos his ó icos que son casos ípicos de explicación de eo ías. Si la gené ica biológica uese educible a la gené ica molecula , di í- amos que queda explicada po ella. La mecá- nica eo iza y explica la cinemá ica. La concepción clásica de educción ha sido expues a con de alle po Nagel. Una eo ía queda explicada po o a si se educe a ella. La educción consis e en de i a la eo ía e- ducida (ciencia secunda ia) de la eo ía educ- o a (ciencia p ima ia). Cuando las eo ías ienen los mismos é minos no exis e p o- blema especial. Más deba es ha o iginado la educción en e eo ías he e ogéneas, que con- ienen dis in os é minos. El ejemplo clásico se ía la educción de la e modinámica a la 16 C. U. MOULINES, op. ci . mecánica es adís ica. En al caso se exige que la eo ía educida sea de i able de la eo ía e- duc o a con la ayuda de unciones de educ- ción o de iniciones coo dinado as. Uno de los incon enien es de la concepción clásica es que si se aplica igu osamen e, sub- sis i ían muy pocos ejemplos de educción de eo ías, ya que o no se dispone de de iniciones coo dinado as o almen e sa is ac o ias o no es posible una deducción o mal igu osa. También en es e pun o ha hecho el es uc u- alismo impo an es apo aciones. No sólo po que ha p ecisado la noción de educción, usada no malmen e de o ma ha o imp ecisa, sino po que ambién ha debili ado en algunos aspec os la noción de educción he edada del empi ismo lógico. Algunos de es os aspec os ya apa ecen en la de inición de educción ex- pues a po Adams, comple ada po Sneed17 pa a adap a la a una noción más compleja de eo ía. La elación en e las desc ipciones de sis emas ísicos de la eo ía educida y la eo ía educ o a es una elación uni-mul í oca. Va ias desc ipciones de sis emas en la eo ía educ o a pueden co esponde a una sola des- c ipción de un sis ema en la eo ía educida. Además de cumpli con la exigencia in ui i a de que la eo ía educ o a debe se más unda- men al o más ina que la eo ía educida, e i a el p oblema del cambio semán ico an exage ado po el ela i ismol*. Ya no se exige ningún ipo de sinonimia, ni siquie a equi alencia ex ensional, en e los é minos de ambas eo ías. En segundo luga no hay que elaciona aisladamen e los é minos de una eo ía con los de la o a; lo que se ela- ciona son las desc ipciones de es ados. Final- men e no hay que en ende la elación de de- ducción como una de i ación en e amen e o malizada: bas a que si X' es modelo de la eo ía educ o a T', el sis ema elacionado X sea modelo de la eo ía educida T. La educción no es la única o ma que puede oma la explicación de eo ías. Con ecuencia lo que se puede deduci no es la 17 J. D. SNEED, The logical s uc u e o ma hema ical physics, Reidel Publishing Company, Do d ech 1979, pp. 216 y SS. 18 C. U. MOULINES, op. ci ., p. 196. eo ía o iginal, sino una eo ía co egida. Las leyes de Mendel, po ejemplo, no pueden e- duci se a la biología molecula po que, a pesa de su impo ancia his ó ica, son alsas en algunos aspec os. En el caso de las ciencias cuan i a i as lo que con ecuencia se puede de i a es una ap oximación de las leyes p e- iamen e enunciadas po la eo ía educida. Va ios au o es, como Poppe , usa on la no- ción de ap oximación, pe o de o ma un an o aga. El es uc u alismo ha p ecisado la noción de ap oximación usando ins umen os lógico-ma emá icos como el de conjun os bo osos19. Es o nos lle a a econoce que los lími es en e la educción y subs i ución de eo ías son segu amen e imp ecisos. Puede que exis- an ac o es de ipo in ui i o, di íciles de p eci- sa , que nos lle an a deci p e e en emen e que la eo ía de la ela i idad desplazó a la mecánica an e io , mien as que la gené ica mo- lecula puede llega a explica la gené ica mendeliana. Si ya el modelo nomológico-deduc i o de Hempel ha ecibido abundan es c í icas, es in- negable que la explicación es adís ico-induc- i a iene di icul ades suple o ias. Po ejemplo, no podemos deci que una ley es adís ica ex- plica un hecho si no le a ibuye una p obabili- dad muy al a. En cambio, podemos a ibui dis in os alo es de p obabilidad al mismo hecho indi idual, que sea miemb o de dis- in os colec i os, según el colec ho que o- memos en conside ación. El pun o de is a de endido en es e a ículo, de adop a un análisis mac ológico y conside- a más impo an e la explicación de egula i- dades y la de eo ías que la de hechos indi i- duales, iene la en aja de dilui las di e encias en e las ciencias de e minis as y las es adís- icas espec o a la noción de explicación. Así, cuando Poppe sos iene que la hipó esis de la e olución no es una ley uni e sal con as able sino una hipó esis singula que no pe mi e hace p edicciones, segu amen e es á con un- diendo la eo ía de la e olución con la iloge- 19C. U. MOULINES, op. ci ., pp. 164 y SS. nia y p esuponiendo que el obje i o de la ciencia es la explicación de hechos indi i- duales. Po el con a io, la explicación de una ley es adís ica, como muy bien indicó Elempel, puede se una explicación deduc i a. Po ejemplo, la ley de Ha dy-Weinbe g sob e la elación en e geno ipos, cuando no hay p esión selec i a ni mu ación, puede deduci se de la ecuencia de los apa eamien os en e los dis in os ipos y de la ley de seg egación. Es cie o que con es o no se soluciona el p oblema de la con as ación de las leyes es a- dís icas, sino que se lo sepa a del de la expli- cación. Pues aunque odos los cien í icos sabían que las hipó esis es adís icas son con- as ables, no es ácil deci po qué, y quizá ue Poppe el p ime o en explica lo. En esumen, podemos deci que explica es ascende po la ed de la es uc u a explica- i a. Con ello conc e amos la idea de apoyo eó ico, que hace al a pa a suplemen a la concepción de Hempel y e i a los esquemas p edic i os locos de Hanson. El escép ico siemp e pod á suge i que quizá oda una ed de eo ías y oda la ciencia empí ica no es más que un esquema p edic i o loco; que la au én ica explicación es más p o unda. De odas o mas, si oda la ciencia uese un me o esquema p edic i o, quizá no se ían desp e- ciables los esquemas p edic i os.