Perspectivas antropológicas sobre Andalucía
Abstract
Luque Baena, Enrique
Full text
PERSPECTIVAS ANTROPOLOGICAS SOBRE ANDALUC A
En ique Luque Baena
(Uni e sidad Au dnoma de Mad id)
En un ecien e coloquio sob e la iden idad andaluza,' me hacía una
y
o a ez la siguien e p egun a: pe o 2qué puede apo a la an opologia
al conocimien o de nues a ie a? Mien as que o os pa icipan es expo-
nian sus bien documen adas dise aciones en o no a á eas lingüís icas o
egiones económicas andaluzas, o al o igen de 10 andaluz, una cosa al menos
se me iba haciendo cada ez más pa en e: desde una pe spec i a local, de
pueblo, es di ícil, po no deci imposible, habla del conjun o. Tal ez, a 10
mis, sospecha su complejidad o su he e ogeneidad.
1.
Jo nadas de iden idad andaluza, Se iila, no iemb e de
1979.
Ag adezco desde
aquí muy especialmen e a mi amigo Sal ado Rod íguez Bece a la in i ación pa a
asis i a las mismas, así como el que me
b inda ^
la opo unidad, siemp e g a a, de
isi a Se illa.
13
Pape s:
Rc~lis a
de
Sociologia
16
(1981)
Po supues o, en aquella ocasión pensaba, y pienso aho a, en 10s an o-
pólogos que han --que hemos- abajado en Andalucia a pa i de una
de e minada época y con unos de e minadoi supues os me odológicos
y
unas écnicas que, en g an medida, hacen casi ine i able la adopción de
una pe spec i a local Po sue e o po desg acia, es a es la Óp ica que ha
p edominado en nues a especialidad desde hace unos cincuen a años.
Y
con
ella se sigue con ando al inicia se 10s p ime os in en os de cons ui una
an opologia social compa ada de oda el á ea medi e ánea.2 P e endo
apa a con es e a iculo, ya que no una espues a de ini i a a la p egun a
inicial, al menos si una p ime a ap oximación a la compa ación c i ica de
10s abajos ealizados desde esa Óp ica. También p opo ciona , de es e
mudo, a o os especialis as en ciencias sociales un ma e ial menos ag-
men a i~ sob e Andalucia del que pueden o ece les las monog a ias an o-
pológicas.
Debe queda cla o, po 10 an es ci ado, que no oy a a a de hace aqui
ni ecuen o ni ca álogo de 10 que sob e Andalucia se ha hecho en el mismo
lapso desde o as pe spec i as, coincidan en mucho o en poc0 con las que
aqui end e p esen es3 Apa e de las azones que acabo
de
apun a , c eo
que mi selección puede jus i ica se a endiendo a o as dos. En p ime luga ,
en e a la ab umado a plu alidad de signi icados que encie a el é mino
an opologia, 10s abajos aqui examinados se mue en den o de 10s limi es
más conc e os de la an opologia social. En segundo luga , se a a de
es udios que ienen, al menos, dos no as en común: el con a con unos
2.
Muy conc e amen e Da is, 1971,
y
Boisse ain, 1979. Desde la pano ámica del
mundo u al eu opeo se ha e e ido ambién a es os p oblemas Susan
T.
F eeman
(1973).
3. La e is a
E hnica
ha dedicado a ios a ículos a p esen a una pano ámica de
la in es igación an opológica en España. Asi, P a (1977)
y,
conc e amen e sob e
Andalucía, Mo eno (1971).
<(Pape s*: Re is a de Sociologia
limi es isicos
y
sob e odo adminis a i os cla os (un pueblo o, mejo , un
municipio),
y
el habe sido ealizados en
una
época his ó ica conc e a. Po
unn
y
o a azón, la compa ación es posible; 10 cua1 no quie e deci , como
e emos, que sea ácil en modo alguno.
Paso a p esen a b e emen e 10s nomb es de 10s au o es que han p o-
ducido es as monog a ias, así como algunos asgos de las mismas, siguiendo
el o den c onológico de su publicación.
1954. Julian A. Pi -Ri e s, < The People o he Sie an
(las ci as las hago
de la segunda edición jnglesa; hay aducción española). El pueblo (de-
nominado Alcalá de la Sie a po su au o
y
<<desenmasca ado>> como
G azalema en la segunda edición) se encuen a en la Se anía de Ronda,
ce cano
a
es a úl ima población, pe o den o de la p o incia de Cádiz. Fue
es udiado po su au o a inales de 10s años cua en a y p ime os de 10s
cincuen a. En la época, la población e a de 2.045 hali an es; la ex ensión
del é mino, unas 12.000 Ha.
19
72.
Isido o Mo eno Na a o, c P opiedad, clnses sociales
y
he mandades
en la Baja Andalucil~. La es uc u a social de un pueblo del Alja a e,>.
Benca ón de 10s Condes (nomb e supues o como el del es udio an e io
y el de 10s siguien es, sal o el de Na a o) pe enece
a
la p o incia de
Se illa. El abajo de campo se ealizó en 10s úl imos años de
ia
&cada
de 10s sesen a. La población, en 1968, e a de 2.585 habi an es; no se nos
da la ex ensión o al del é mino, pe o si la de la ie a cul i able: 557 Ha.
1973. En ique Luque Baena, <(Es udio an opoldgico social de un pueblo
del Su ),.
El pueblo, Ja al de la Sie a, ce cano a G anada, es á si uado en
la c ien e sep en ional de Sie a Ne ada.
El
abajo de campo se hizo
en 1969
y
1970. La población en 1965 e a de 3.800 habi an es; la ex en-
sidn del é mino: 24.042 Ha.
1978.
Da id
D.
G ego y, <(La odisea andolzca. Una emig ación hacia Eu o-
pa>>.
(La ob a, aunque esc i a o igina iamen e en inglés, no habia sido pu-
blicada, que yo sepa. con an e io idad en ese idioma.) En el ex emo o ien-
al de la p o incia de Se illa,
La
Cepn ue es udiada, en di e sos pe iodos,
en e 10s años 1966-68. La poblaci6n alcanzaba 10s 9.262 habi an es;. la
ex ensicin del é mi .0: 18.738 Ha.
1979. Pio Ala a o Alcalá-Zamo a, eMccina (La cambian e es uc u a social
de
~72
pz ebio
dc
la
A:pzija a))>.
El pueblo (en es e caso el nomb e no es
supucs o, pe o queda a medias ocul o, ya que hay o os es en la misma
Pe spec i as an opológicas sob e Andalucia
ccma ca con el mismo nomb e, aunque con dis in os < apellidos>>) pe enece
3
la p o incia de G anada
y
es d si uado en la e ien e me idional de
Sie a Ne ada.
El
abajo de campo se lle ó a cabo en e 197'2-73. La
pobIación .en 1970 e a de 1.326 habi an es; la ex ensión del é mino:
4.259 Ha.
1980.
Da id
D
Gzlmo~e,
c<The
People
o
hc
Plbi z.
Class and
Communi y
in
Lowe
AndaZusia)>.
El pueblo, Fuenmayo de la Campiña, pe enece a la
.
.
!xo.u~ jcj:J
c!c
S:. illa
El
abajo de campo e ealizado p incipalmen e
cn c 1972-73. La población en 1970 e a de
8.1
11
habi an es; la ex ensión
o al del é mino no s da, pe o si la de la ie a cul i able: 12.616 Ha.4
Si nos a enemos a las ci as que he ci ado, enemos en o al poc0 más
de
27.000 pe sonas y algo menos de 725 Km" en e a 10s ce ca de
90.000 Km2 y a los, ap oximadamen e, 6.000 000 de habi an es que su-
pone Andalucia en cuan o a ex ensión
y
pcblaciói~.~ Igno o qué pensa-
án 10s es adis icos de la ep esen a i idad de es os es udios. Cla o que el
p clblew no ec a sólo a la an cpolcgia que e sa sob e Andalucia:
el p oblema es mayo aún po 10 que espec a a los es udios de pueblos
ealizados en España en elación al conjun 0 del país; Andalucia es la
egi6n que cucn a con
mis
mon~g a ias an opológicas de oda E~paña.~
Pc o a pa e, de las ocho p c incias andaluzab s610 es apa ecen ep e-
scn adas
cn
es :, mues a: Se illa, G anada
y
Cádiz; y p obablemen e s610
la p im~ a en algo de su di e sidad. Adcmás, es a pequeña mues a no
incluye cda ia nineiln ejemplo de población cos e a - u ís ica o pesque-
a-, ni indus ial (la cs udiada po G ego y cuen a con una cie a indus-
ia cesi de ipo
a esanal:
la dedicada a la elabo ación de man ecados pa a
las ies as na ideñas), ni plenamen e u bana. La an opologia andaluza es,
hoy po hoy, an opologia de zonas u ales. Tal ez esul en es as ap ecia-
ciones demasiado desco azonado as; pe o, nos gus en o no, esos da os son
cie os.
Sin emba go, pueden hace se o as conside aciones que apun en a un
mcde ado op imismc. En p ime luga , el c ecien e in e és de 10s an opó-
logos po Andalucia, del que son exponen e es os es udios: en e la publi-
4.
La aducción de las ci as li e ales de 10s lib os de Pi -Ei e s
y
Gil no e que
apa ecen en es e a iculo es mia.
5.
Que el es udio de Pi -Ri e s haga e e encia p obablemen e, aun sin mencio-
na lo, al censo de 1950
y
el es o se e ie a a las p oximidades del de 1970, no cam-
bia mucho la p opo ción en cuan o al núme o de habi an es. Si acaso, acen úa ;a des-
p opo ción, ya que en
1975
G azalema enia alin menos habi an es: 2.100 exac amen e
(Se in Pagán, 1980, 95).
6.
'V ase P a (1977).
c pape s),: Re is a de Sociologia
cación de la p ime a y de la segunda monog a ía anscu en casi ein e
eñcs; en cambio, en e la de és a y la de la úl ima hay an s610 ocho años
de di e encia. Más aún, las es úl imas salen al e iginoso i mo de una
po año. En segundo luga , la he e ogeneidad de
10
andaluz einpieza a
pone se de mani ies o a a és de es os es udios.
A
pequeña escala, si se
quie e; pe o su icien e pa a ma ca algunos con as es: isicos, socia!es y
al ez cul u ales. El delibe ado con apun o que Gilmo e, con el i ulo
de su monog a ía, g e ende es ablece con la de Pi -Ri e s es an 'e iden e
como pa a que de momen o sea necesa io esal a o os. Po úl imo, es os
con as es y las ine i ables polémicas que conlle an pueden se i de base
pa a ese in en o de es ablecc ccmpa aciones en an opologia que pe mi a
empeaa a explica
o
a in e p e a algo.
A
mi modo de e , la posibilidad
y
la
necesidad de compa a al ez sea 10 mis uc i e o que puede apo a
la ~n opologia
y
que podemos apo a 10s an opólogos pa a supe a , asu-
miéndolos, 10s muchas eces denos ados (pe o a a ez, si alguna, supe-
ados se iamen e) cces udios de comunidad >.
Compa ación, mk odos
y
écnicas
Posibilidad y necesidad de compa a , he indicado an es. Pe o, p imeso,
is :
h:i
compn ado ealmen e en las monog a ias ~n opoló~icas scb c An-
dalucia?;
y,
segundo, ~qué es 10 que compa amos o pcdemos compa a ?
In en a é esponde
a
zmbas p egun as.
A)
C eo que, al menos en un cie o sen ido, a las monog a ias aquí
analizadas no puede ep ochá seles 10 que a o as del á ea medi e ánea
o del mundo eu opeo: con excepciones (que
a
eces puede explica la igno-
ancia cuando
de
un ex anje o se a a, de que en español ambién se
publican cosas sob e el ema), los au o es suelen hace mención de 10s
abajos publicados sob e la egión en la que han ealizado el p opio
A
Pi -Ri e s cabe el hono de habe lle ado a cabo el p ime es udio de
una comunidad, con c i o ios an opológico-sociales, no s610 en Andalucia,
sino en oda el á ea en la que és a se incluye. De ahi que las e e encias
,
a su ob a sean no
ya
posibles, sino obligadas. Que la alo ación que se
haga de la misma sea más o menos posi i a o nega i a es o a cues ión,
de la que me ocupo mis adelan e. Po 10 que espec a
a
10s demás, la
si uación es muy o a. Ni Mo eno ni yo u l nos, al iempo de edac a
nues as monog a ias, más que no icia in o mal de 10 que uno y o o hac an;
la pcsibilidad de compa a y con ~n a 10s
espec i es
da os y pun os de
is a ue, po an o, p ác icamen e nula en su momen o. La echa de apa-
Pe spec i as an opológicas sob e Andalucia
ición del lib o de Na a o, en el o o ex emo, y su e iden e in e és po
u iliza en algunos pasajes el ma e ial o las in e p e aciones de o os colegas
hacen de su monog a ia un comple o es udio en es e o den de cosas.
Aho a bien, con
10
an e io no he dado oda ia una espues a a la
p ime a p egun a (¿se compa a?), si bien el ene en cuen a las apo a-
ciones de o os es un necesa io p ime paso si se quie e compa a . Pe o
compa a no es, cla o es á, simplemen e eso. Temo, dicho sea de paso,
que hayamos incu ido (y aquí el plu al debe en ende se más pa a españo-
les que pa a ex anje os) p ecisamen e en el e o de con undi compa a
con ci a . Po supues o, no an o a cólegas que hayan abajado en nues a
p opia egión, como a o os, incluso aunque su es e a de ac i idad se en-
cuen e muy alejada de la nue~ a.~ En iendo que pa a que la compa ación
sea al y además uc í e a, debe p opone se, cuando menos, una de es as
,
dos cosas: bien desa olla un de e minado ema p e iamen e in es igado
o apun ado po o o au o , bien eba i un de e minado plan eamien o
median e la apo ación de o o ma e ial que pe mi a pone de algún modo
en cues ión el p ime o. Ambas cosas, conjun a o sepa adamen e, pueden
hace p og esa un de e minado campo de conocimien o.
Como ejemplos de 10 que acabo de menciona , pe mi aseme señala an
s610 un pa de ellos. La e dad es que no hay muchos mis. Pa a empeza ,
el ema de 10s apodos. Pi -Ri e s dedica a ias páginas de su lib o a
mos a la impo ancia que és os ienen en Alcalá-G azalema, ealizando,
desde mi pun o de is a, un
aguda
análisis de 10s mismos y esal ando la
unción de con ol social que 10s mismos cumplen, sin exclui o as posi-
bles implicaciones. En mi monog a ia sob e Ja al de la Sie a desa ollo
p ecisamen e una de esas implicaciones que sugie e, de o ma si se quie e
un an o su il u oblicua, la lec u a de Pi -Ri e s: la con igu ación de unos
linajes ic icios que ienen que e muy di ec amen e con el mecanis no de
apoda o da mo es a la gen e. Na a o, po su pa e, en su es udio sob e
Mecina, ha desa ollado has a sus úl imos ex emos es a implicación,
y
emos a 10s alpuja e ios que él in es iga inme sos en una compleja ed de
linajes - eales, que no ya ic icios- a 10s que denomina < apodis icos*,
que cumplen unciones de an a impo ancia como man ene en elazados
a 10s dis in os sec o es de la población.
7.
Me e ie o al icio de ci a po ci a , an p opio de las esis doc o ales -de
las que p ecisamen e p oceden las monog a ias que comen - en nues o país; pe o
al que no son comple amen e ajenos 10s ex anje os. No hubie a enido mal segui el
consejo que dio E ans-P i cha d a Pi -Ri e s, una ez que el edi o condicionó la
publicación
de
su monog a ia a que elimina a la xnayo pa c de la c e udiciónu.
Según Pi -Ri e s, el en onces p o eso de Oxio d se mos ó de
cue d do
con el edi o ,
po en ende que la misma es
c maznly ei he mys y ng
o
edundan ),
(1971,
XI).
apape s)>: Re is a de Sociologia
O o ejemplo, ambién posi i o en p incipio, pe o de signo opues o
nos 10 p opo ciona la ecien e ob a de Gilmo e sob e Fuenmayo . En ea-
lidad, buena pa e de la ob a -a pa i del i ulo mismo, como he seiialado
an es- pa ece es a concebida como una espues a a la de Pi -Ri e s; si
bien, desde la in oducción, la monog a ia de Gilmo e p e ende se , desde
una pe spec i a mils amplia, una c i ica a oda una o ma de hace an o-
pologia
y
de elegi luga es pa a hace abajo de campo en sociedades com-
plejas como la española. Pe o 10 que me in e esa des aca aquí es cómo,
eba iéndolo, pe mi e p o undiza en emas c uciales plan eados en el lib o
de Pi -Ri e s: muy especialmen e, el ema de la igualdad
y
el de la ela-
ción pa onazgo-clien ela El deba e p ome e con inua , como 10 mues a la
ecien e in e ención de un e ce an opólogo dedicado al es udio de
Ronda.'
Me abs engo de calib a en es e epig a e el alo
de
es as compa acio-
nes. Insis o en que po si mismas suponen algo posi i o. Los ejcinplos
nega i os eque i ian al ez un a iculo comple o. Pe o ci a é al menos
uno. Dedico a ias páginas al inal de mi lib o a es udia 10 que denomino
una subyacen e ideologia de la igualdad, que pugna con las e iden es de-
sigualdades en el pueblo. Al ema de la igualdad p es 6 mucha a ención
Pi -Ri e s en su monog a ia
y,
sin emba go, yo no 10 menciono al abo da
ese pun o. Al lec o puede queda le la duda de en qué medida desa ollo
en mi monog a ia el plan eamien o de Pi -Ri e s o 10 pongo, de una u
o a o ma, en cues ión?
B)
Po 10 que espec a al segundo aspec o enunciado al p incipio de
es e epig a e (¿que se compa a o qué podemos compa a ?), en pa e,
y
po ia de ejemplo, puede el lec o hace se ya una idea po 10 expues o
en el pun o an e io ; en cuan o a la segunda pa e de la p egun a, dedico
en buena medida es e a iculo a a a de con es a la. No obs an e, al ez
no sob en en es e momen o unas muy b e es conside aciones de ip0 más
gene al. De en ada, pienso que es an escaso oda ia el ma e ial del que
disponemos desde pe spec i as an opológicas (insis o: no s610 en elación
con Andalucia) que, po p incipio, ningún da o me pa ece desdeñable a la
8.
J.
Co bin
(1979).
9.
Dejo delibe adamen e ue a de las conside aciones que hago en
es ?
a iculo
el
p oblema de la u ilización y posible compa ación po pa e de sn ópologos
de
da os
p oceden es de o os en oques (geogd icos, económicos, his ó icos, sociológicos, e c
),
y sólo ha é alguna alusión a 10s mismos. Po supues o, no po que no 10s conside e
impo an es ni nl os
de
in e ks pa a la an opologia, sino po que, dadns las ob ias
limi aciones de espacio, p e ie o a a con mayo p o undidad es as apo acion s an-
opológicas.
Pe spec i as an opológicas sob e Andalucía
ho a de es ablece compa aciones. Bien en endido, que ni 10 que acabo
de señala ni 10 que he indicado an es implica necesa iamen e una concep-
ción acumula i a de la an opologia. La compa ación, como hemos is o,
puede lle a median e el deba e
y
la polémica a esul ados muy di e sos
de 10 que la acumulación supone. Po supues o, 10s da os que cada au o
es ime como dignos de menciona , y po an o de compa a , de o os
au o es, di e i 6 en cadsl caso en i ud de muy di e sos ac o es (desde
gus os pe sonales a, ambién pe sonal, eó ica o me odológica selección de
cmas). Pe o hay algunos emas, po más dispa que sea
la
óp ica desde
la que se abo den, en 10s que 10s au o es de monog a ias an opológicas
pa ecen habe llegado a un cie o consenso. Me e ie o a 10s que pueden
encon a se en el indice con encional de un lib o como 10s que comen o:
ecologia, demog a ia, economia, amilia y pa en esco, es a iíicación social,
polí ica, c eencias y i uales. En es e abajo, que p e ende se una ap oxi-
mación solamen e a un es udio compa a i o, no pod é ene en cuen a odos
eilos. Ni a odos ellos han p es ado la misma a ención 10s au o es de las
monog a ias que examino. Los que incl lyo en 10s epig a es siguien es
o ccen, p ecisamen e, la en aja de habe sido abo dados con cie a ex en-
sión en odas es as monog a ias.
Pa a conclui es e epig a e, me e e i é a 10 ela i o a mé odos
y
éc-
nicas de in es igación. Tal ez no sea del odo ocioso hace una dis inción
elemen al en e unos y o as. Po écnicas en iendo, undamen almen e, un
modus
ope andi,
una o ma de hace el abajo de in es igación y de abo -
da sus dis in as ases. Po mé odo, un conjun 0 de p esupues os eó icos
ace ca de 10s enómenos que se p e ende in es iga , de sus elaciones in e -
nas y ex e nas, asi como 10s ins umen os concep uales.
Voy a p escindi de momen o de 10 ela i o a es os úl imos. Hay con-
cep os an gené icos
y
acep ados no s610 po an opólogos sino en gene al
po quienes se dedican a las ciencias sociales, que se ia di icil encon a en
ellos
el
meno ma gen de a iabilidad. Rol puede se un ejemplo; s a us
es nás dudoso. De o os como clase, es a o o amilia, me i é ocupando
en pos e io es epig a es.
En endida, pues, la me odologia en el sen ido que acabo de indica y
po 10 que espec a a las monog a ias que examino aquí, puede analiza se
a endiendo a dos ace as: una, 10 que 10s p opios au o es exponen explíci-
amen e como al; o a, 10 que puede in e i se de la lec u a de sus ob as.
No cabe espe a -ni espe emos- una necesa ia
y
pe ec a conco dancia
en e una
y
o a. Además, dado que es an di ícil se o iginal en 10 que a
eo ia se e ie e, 10 que apa ece son más bien in luencias eó icas sob e las
monog a ias
en
cues ión, p ocedan de la an opologia o de las ciencias
sociales en gene al.
<Pape s,: Re is a de Sociologia
An es de inicia el examen de es as dos ace as, quizá sea con enien e
apun a un asgo común a odas las monog a ías aa opológicas sob e An-
dalucia: su deuda, p óxima o emo a con 10s plan eamien os uncionalis as
que comenza on a es a en boga en an opogia social a pa i de *Mali-
nowski. Si alguien pone en duda es a a i mación, p uebe a sup imi men-
almen e algunas de las ideas cen ales del uncionalismo e imagine qui
clase de an opologia se pod ia habe hecho en Andalucía (o en cualquie
o o luga de España o del plane a). Mejo
o
peo , ésa es o a cues ión;
en cualquie caso, muy di e en e.
Y,
po supues o, no se hubie an lle ado
a cabo las monog a ías que comen o en es e a iculo. Po dos azones:
p ime a, po que 10s es udios de comunidad --de pueblo, en es e caso-
no se ían siquie a imaginables sin la p econcepción de que 10s hechos que
es udiamos ienen que se , al menos en eo ia, obse ables po pa e del
in es igado ;1° segunda, po que esos hechos se supone que es án in e ela-
cionados y que hay que mos a su abazón in e na, cosa cuya di icul ad
de p oba se inc emen a a medida que se ensancha el ámbi o espacial ob-
je 0 de la obse ación. Po supues o, hay o as ideas básicas del uncio-
nalismo que se ia mucho más di ícil inclui aquí: pongo po caso la de la
buena y a mónica in eg ación del conjun o, o la de que la obse ación
debe ealiza se en el p esen e. Pe o cab ia p egun a se: ¿Cuándo
el
un-
cionalismo más o odoxo ha lle ado a la p ác ica del abajo de campo
esos supues os? ;IQué g upo humano, eal y no de ábula, es a mónico y
sin con lic os? ¿Que es el p esen e de un g upo? ¿Es a acción de segundo
que anscu e an es de que pueda obse a se la cosa mis nimia, un mes,
un año o un siglo? Todo 10 más que pod ia deci se es que 10s an opólo-
gos, abajen o no en Andalucía, se ap oximan más o menos a es os su-
pues os; más o menos a sus opws os, p obablemen e an an asmagó icos
como 10s p ime os. La impo ancia que a la his o ia se da en las monog a-
ias de Gilmo e y de G ego y, po no ci a la mia misma, en compa ación
con la muy escasa que le concedió Pi -Ri e s, puede mos a como hay
a iedad en es e o den de cosas en e unas y o as.
0,
po ci a s610 dos
ex emos, el a amien o dado al
con lic e
social en el p ime 0 y en el
Úl imo de 10s lib os de es a se ie c onológica (Pi -Ri e s, 1954; Gilmo e,
1980) p ueba que el paso
del
iempo y las modas in elec uales pueden hace
e ealidades semejan es desde muy di e en es pe spec i as.
.
P ecisamen e po es as úl imas conside aciones es po 10 que nos in e-
10.
Es a p eocupación apa ece explíci amen e en oda la ob a de Malinowski,
pe o ambién en la de o o au o que nos a ec a de modo mis di ec o:
R.
Red ield,
The Li le Co nmuni y.
En e nosouos, Gilmo e se ha e e ido, ace adamen e, al
peso que es e lib i o ha eje cido en 10s es udios monog á icos sob e pueblos, anda-
luces
y
no andaluces
(1976).
Pe spec i as an opológicas sob e Andalucía
mues an di e encias sensibles en es e e eno: modi icación
de
la es a i-
icación social adicional (Mecina) o e o zamien o de la misma (La
Cepa).
Al ocupa me an es de 10s con as es medioambien ales y ecológicos
pues os de elie e po las monog a ias, he aludido a 10s ac o es his ó i-
cos como modi icado es de aquéllos. Igualmen e hab ia que ene los en
-
cuen a
al
hace aunque no sea más que una mínima e e encia a 10s sis-
cmas de p opiedad y enencia de la ie a analizados en 10s es udios que
ccmen amos. Resul a ia muy p olijo el emba ca nos aquí en una desc ip-
ción de esos sis emas ( epi o, amilia es en sus lineas gene ales a di e en-
es especialis as del ámbi o u al). Pe o sí es impo an e eco da algo,
que po o a pa e han pues o de elie e en más de una ocasión 10s his-
o iado es de Andalucía: en e a cualquie en ación <<de e minis a)> geo-
g á ica, explica i a de las peculia es condiciones de explo ación del ag o
andaluz, hay da os his ó icos bien documen ados que p ueban 10 con a-
io." Con independencia del peso que pudo ene en la con igu ación del
sis ema de p opiedad y enencia de la ie a el pasado islámico o cual-
quie o o más emo o e igno o, pa ece indudable que dos acon ecimien-
os his ó icos si han in luido espec i amen e en aquél: el p oceso de e-
población c is iana a aiz de las sucesi as conquis as de ie as andaluzas,
du an e 10s siglos
XIII
al
XVI,
y
el p oceso de Desamo ización, en el si-
glo
XIX.
Pues bien, la pequeña mues a an opológica que u ilizamos en
es e a iculo es su icien e pa a ma ca impo an es di e encias en cuan o a
!as consecuencias de ambos acon ecimien os. En pueblos como Fuenmayo
y
La Cepa pueden obse a se oda ía an o las huellas de un epa o de
la ie a de in es eudales, a aiz de las conquis as de Fe nando
I11
el
San o, como las del ag a amien o de la desigualdad en la dis ibución de
la p opiedad a pa i de la Desa no ización del pasado siglo. En el o o
ex emo, Ja al y Mecina, epobladas en
d
siglo
XVI,
mues an ambién
las consecuencias de un epa o o igina i0 mucho mis iguali a io, asi como
a nbién la p obable inexis encia de indi iduos que poseye an g andes
capi ales a la ho a de la Desa no ización, capi ales pa a in e i en la
comp a de ie as p oceden es de aquélla, p obabIemen e ambién escasas
en es os luga es. La dis ibución de la p opiedad o ece, po an o, menos
sang an es con as es que en 10s pueblos de la Baja Andalucia.ls Me ocu-
17. Recien emen e han esal ado el peso de 10s ac o es his ó icos en la con igu-
ación del égimen de p opiedad de la ie a en Andalucía
A.
López On i e os (1979)
y
M. González Jiméncz (1980).
18. El caso de Bmca ón es di e en e a 10s de 10s o os pueblos de es a zona,
ya que, según Mo eno, la Desamo ización
si
bene ici6 a quienes ca ecían de ie as
o
enian pocas (1972, 112).
Al
lec o in e esado en conoce las consecuencias singu-
upape s,: Re is a de Sociologia
I
pa 6 de las consecuencias ac uales de esa dis ibución en el epig a e sob e
Se ha dicho epe idas eces que el ema que nos a a ocupa en es e
epíg a e iene a se algo asi como el ámbi o de dedicación p i ilegiada
de
10s an opólogos. Debido, sob e odo, a, una ieja idea y a una la ga
adición en i ud de las cuales se con inó al an opólogo a un ip0 de
sociedades (las denominadas ap imi i as)>) que se suponian egidas Fo
el ip0 de elaciones que se cen an, p ecisamen e, en la amilia y el pa-
en esco. Se desdibujan en g an medida las ba e as de la con inación y
cambian, en mucha mayo p opoyción, las coo denadas eó icas igen es
en o o iempo en e! análisis del pa en esco y en la concepción de su mis-
ma na u aleza. Pe o, sin emba go, sigue iéndose al an opólogo como a
un especialis a, sob e odo
y
an e odo en es os emas. Las seis monog a-
ias esponden plenamen e a es a imagen: odas (con una excepción: la
de G ego y que le dedica s610 pa e de un capi ulo) les dedican cuando
menos un capi ulo, y algunas más. Aunque, como luego e emos, se es én
e i iendo en algún caso a cosas que s610 <<de lejosn pa ecen pa en esco
(como las moscas de la enciclopedia china de que habla Bo ges).
Tal ez, no ue mal pun o de pa ida el que inicia a a Pi -Ri e s: con-
ence se después de un iempo de que sus conocimien os académicos
sob e modelos de linajes y p incipios de linealidad; elabo ados pa a pue-
blos niló icos, iban a se i le más bien de poc0 pa a en ende la es uc-
u a social de Andalucia
(1971,
15).
Pe o es cla o que en es o no se ha
seguido al pione 0 Pi -Ri e s.
Y
hoy con amos en Andalucía con alina-
jes al o ien e y con < mi ades ma ilineales, al occiden e, ambos enó-
menos basados ob iamen e en p incipios de linealidad. S610 el iempo, y,
po supues o, nue as in es igaciones di án cull de es as dos pos u as ex e-
mas p opo ciona un mejo conocimien o de la ealidad sociocul u al an-
daluza. Yo, po el momen o, p e ie o man ene me en una ac i ud de p u-
den e cau ela como indica é después.
~Qué se nos dice, pa a empeza , de la amilia en es as seis monog a-
ias sob e Andalucia?
En
é minos muy gene ales puede a i ma se que hay
un asgo común que esal an odos 10s lib os: la impo ancia de la ami-
lia nuclea o elemen al espec o a o as o mas de o ganización amilia .
la es que la Desamo izacMn u o en Ja al po
10
que se e ie e
a
bienes comunales,
emi o a
mi
lib o
(1974,
66-75).
Pe spec i as an opológicas sob e Andalucía
En
ealidad
en
es o -insis o,
en
sus lineas esenciales- no hay no ya
di e encias in e nas, pe o ampoc0 espec o a 10 que pa ece p opio del
es o de España; a excepción, cla o es á, de á eas no eñas an impo an-
es como el País Vasco, Galicia, el Pi ineo a agonés o zonas de Ca aluña."
Aho a bien,
al
ma gen de es o, en las monog a ias se nos o ecen una a-
iedad de ma ices e incluso unas ealidades bien di e si icadas que me
pa ece in e esan e comen a aquí.
Quienes nos mos amos más con unden es en el sen ido de conside-
a a la amilia nuclea como p ác icamen e el Único g upo de pa en esco
que cuen a ealmen e en la es uc u a social de 10s
espec i es
pueblos
somos Pi -Ri e s y yo mismo. El p ime 0 a i ma: <(Den o de una comu-
nidad que no conoce o o p incipio de ag upamien o, y donde o as ela-
ciones ienden a se ines ables y 10s lazos de pa en esco son débiles, la
ue za de la amilia se mues a en soli a i0 elie e,, y algo después: ala
inexis encia de nu uos de echos y obligaciones ue a de la amilia elemen-
al...>>
(1971, 103 y 106). En cum o a mi, puede bas a 10 siguien e: <(ni
po
10
que
n
la ex ensión se e ie e ni a la esidencia puede habla se en
Ja al de o o ip0 de amilia, que el de amilia nuclea , en su acepción
nás es ic a en la mayo ia de 10s casos>> (1974, 108). Na a o, po su pa e,
pese a considexa sumamen e impo an e e! papel de la amiIia nuclea
(au osu icien e en el e eno económico, o ganizado a de la di isión de o-
les complemen a ios po sexo y edad y ma co de la socialización (1979,
236-237), da ambién g an impo ancia a o os g upos que conside a, igual-
men e, pa en esco e ec i o (<(g up0 de ma amas,, <(linaies apodís icos)>)
(1979, 202-226). Gilmo e es ablece una dis inción básica en e <(casa)>
(como nomb e y -pe o no siemp e- luga exclusi o de esidencia de
la amilia nuclea ) y < amilia>> (las elaciones que ebasan la amilia nu-
clea , el pa en esco en gene al; la <(casa>> se iden i ica a eces ambién con
dos o nás amilias nuclea es unidas en e si po uno o más inculos de
pa en esco: es deci , una <c amilia ex ensa* (1980, 155-166). Po úl imo,
G ego y p e ie e habla de gg upo domés icon, al que iden i ica más con
una amilia ex ensa de dos o es gene aciones que con la amilia nuclea ,
si bien en iende que <En La Cepa, la es uc u a ideal a la que se es ue za
en ace ca se la o ganización del g upo domés ico es la amilia con~ugal,
nuclea , undada en una c ecien e p e e encia po la neolocalidad>> (1979,
240).m
19. Como ejemples de es udios ealizados po an opólogos
y
que e san sob e
es os emas, pueden e se 10s de Douglas (1973)
y
Lidn (1971).
20.
Es de lamen a que G ego y dedique en su monog a ia an poco espacio,
ela i amen e, a es e
ema
con encional en e an opólogos. Aunque sea explicable,
po el in e és del au o en un ema cen al. Pese a odo, se iene la imp esión as la
c Pape s~:
Re is a
de Sociologia
Pa ece, pues, que el enómeno amilia en la Andalucía u al es bas-
an e mis complejo de 10 que a p ime a is a pudie a pensa se. Pese a su
indudable impo ancia, la a nilia nuclea no es á sola. Su indudable peso
iene sancionado po las no mas ju ídicas codi icadas con espec o a la
he encia iguali a ia del pa imoni0 pa e n0 (lle adas a sus máximos ex-
emos en la p ác ica
ju idico-consue udina ia
de nues os pueblos); e-
o zada, además, en cie os casos po las condiciones ísicas del e eno
cul i able, que hace muy di ícil, po no deci imposible, las explo acio-
nes ag ícolas de cie a en idad (as1 sucede, de o ma pa en e, en Ja al, po
ejemplo, pe o no es en modo alguno el caso de o os pueblos). No obs-
an e, pese a sus a i maciones, el mismo Pi -Ri e s se e ie e a algunos
casos -mino i a ios- que desbo dan la amilia nuclea
y
que ep esen-
an un in en o de impedi la excesi a agmen ación de la p opiedad que
es a lle a consigo: po ejemplo, ma imonios en e p imos he manos
y
ma imonios en e pa es. de he manos y he manas (1971, 104-106). En
o o sen ido, yo p esen o en mi lib o o os dos enómenos que ambién
se si úan más allá de las on e as de la amilia nuclea : po una pa e,
esidencia empo al de 10s ecién casados en el domicilio de 10s pad es
del ma ido (en la mayo ia de 10s casos)
y
el hecho de que
al
inal de sus
idas 10s pad es iudos ayan a i i a casa de sus hijos casados (pe o,
sob e odo, en el caso del iudo a ón, haciendo un eco ido cíclico po
10s hoga es de 10s dis in os hijos); po o a pa e, 10 que llamo <clinajes
ic icios)> o a amilia ex ensa sui gene iss, exp esada a a és de 10s apo-
dos
--o
de apellidos que cumplen la misma unción-
y
mani es ada en
ocasiones i ualizadas: la ma anza anual del ce do
y
10s momen os que
siguen a la mue e de un amilia . En mi monog a ia a gumen o que ums
y o os enómenos ienen un ca ác e esidual con espec o al p edomini0
de la amilia nuclea ; es mis, que su e iden e ma ginalidad (en el caso de
las si uaciones empo ales de co esidencia) o su excepcionalidad (en el
scgundo) p ueban, pa a mi, que la amilia nuclea es p ác icamen e el
único gmpo de pa en esco e ec i o en Ja al de la Sie a (1974, 118-125 y
155-159).
En Mecina, sin emba go, pese a da se enómenos en cie o modo si-
mila es po 10 que al segundo aspec o se e ie e, las cosas no ocu en en
absolu 0 del mismo modo. Según Na a o, jun o a la amilia nuclea hay
o os dos g upos de pa en esco e ec i o, denominados po él ccg upo de
lec u a de su lib o de que es amos an e una magni ica in oducción a 10 que pod ia
habe sido una excelen e monog a ia an opológica en su sen ido mis habi ual. Con-
.c e amen e a es e ema dedica las páginas
240-250.
ma anza*
y
uhaje apodís icon. Es deci , que pa ece que es án sepam
dos 10s enómenos que yo incluyo en una mima ca ego ia al e na i a
(ali-
naje ic icio, o a amilia ex ensa)>).
EI
p ime 0 es á cons i uido po es
gene aciones: dos pa ejas de abuelos, 10s hijos casados con sus cuñados
y 10s nie os; es deci , que supone la unión de dos amilias ex ensas.
Tai
g upo se pone de mani ies o p incipalmen e, como en Ja al,
en
la
+oca
de la ma anza del ce do. Tampoco posee pa imonio com& ni compa e
Ia nisma esidencia. En cuan o
d
o o g upo, el c linaje apodís ico)>, se
a a de un g up0 de iliación que cuen a con un an epasado común
y
que
comp ende indj iduos de a ias gene aciones, unidos en e si an o po
10s ínculos del pa en esco pa ilineal como po un mismo apodo o ape-
lIido que ha enido-a se usado como al. Po supues o, ampoc0 iene
pa imonio en común ni co esidencia. Su unción p incipal es iba en
di-
idi la población en g upos de pa en esco exógamos (1979, 214-226
y
'
202-214).
La si uación en 10s o os pueblos di ie e oda ía más con espec o
a
cualquie a de 10s an e io es. Así, en Fuenmayo , jun o a la amilia nuclea
p opiamen e dicha, exis e la < amilia ex ensa*. Según Gilmo e, de 10s 1.570
hoga es de Fuenmayo , 429 (es deci , algo mis del 27
%)
cons i uyen a-
milias ex ensas; pe o, al pa ece la mayo ía de ellas (89
%)
es hn o -
madas bien po una sola pa eja conyugal y cola e ales sol e os, bien po
dos pa ejds co&yugales. *La unción p imo dial que la an ilia ex ensa cux
ple en Fuenmayo es económica
y
po eso a ec a Bnicamen e a un sec o
de la clase media baja (pequeños
maye es,
en exp esión ecogida po
Gil-
mo e) y a 10s jo ndle os, se& que
b
que se ln en e sea conse a el pa-
imoni~
indi iso median e la co esid ncia o soslaya el imposible desem-
bolso que supone la comp a de una nue a casa. Con odo, la comunidad
de pa imonio no pa ece que se man enga en es e úl imo caso, ya que
10s bienes domés icos p incipales se man ienen sepa ados (1980, 163-165).
Pe o el au én ico ex emo en es a escala
10
ep esen a sin duda La Cepa,
como ya he insinuado an es. Según G ego y, la amilia nuclea se da <<s610
empo almen e en e la clase ob e a en gene al y en e 10s emig an es en
pa icula )> (1978, 240-241). G ego y se e ie e a es ases del g upo de
més ico: una p ime a, que supone la sus i ución paula ina de 10s hijos
que se an casando po 10s ye nos que an yendo a i i a casa de sus
esposas; una segunda, ma cada po el nacimien o del segundo hijo de la
he mana más jo en, seguida po el e i o de 10s abuelos de la ida econó-
mica ac i a
y
culminada con la mue e del abuelo; y una e ce a que su-
pone la ' up u a del g upo domés ico po la e i ada de las he manas que
10
componen y consumada con la mue e de la abuela. Pa ece se que la
causa undamen al de la exis encia de es e c g upo domés ico)> - amilia
upape s,: Re is a de Sociologia
ex ensa, en de ini i a- adica en la escasez de i iendas mis que en cual-
guia o o ac o
(1978,
243-250).
Al
e mina es a b e e ojeada a las di e encias y semejanzas que la
es uc u a amilia o ece en la Andalucía es udiada en las monog a ías,
me
sal a
una
duda: (no p ocede án unas y o as de las Óp icas, pe sona-
les
y
concep uales, de 10s espec i os an opólogos que han es udiado
es-
os pueblos? Vol e é a plan ea p egun as como es a en el epíg a e si-
pien e. La espues a en ningún caso es ácil. De odas o mas pa ece e i-
den i una cosa: la amilia ex ensa (se caac esice po la exis encia de p o-
piedad o esidencia común o po ambas cosas) adquie e cie a ca a
de
na u aleza en pueblos de 10s denominados i ag o- owns>>, es deci , con una
economia local, amque p edominan e, no exclusi amen e ag ícola
y
con
una población ela i a nen e ele ada. En nues a mues a an opológica,
en cualquie caso, se a a de pueblos de la baja Andalucía (ya que 10
apun ado an es espec o a Alcalá-G azale na no queda demasiado cla o).
En es e sen ido la ob a de Mo eno a oja luz. Pese a no se equipa able
Bencmón (algo así como abo de -lizel? de la baja Andalucía) a Fuenmayo
o
a
La Cepa
ni
en cuan o a núme o de habi an es ni en cuan o a la exis-
encia de iue es desigualciades económicas, apun a Mo eno que en e
1-
mayo es p opie a ios se in en a e i a la agmea ación del pa imonio
que supone la he encia iguali a ia median e el man enimien o, du m e una
gene ación ai menos, de una explo ación común. Ade nás, 10s nue os ma-
imonios
-al
pa ece , ea
el
caso de 10s jo nde o$- siguen inculados en
pa e a sus espec i as amilias de o ien ación du an e el p ime
60,
yen-
do a alm~ za y a cena cada cónyuge a su an iguo hoga en odo esc:
pe-
ícdo
(1972, 280-281).2' Cla o que es o dí i no
es
emo amen e pa ecido
a
10 que he indicado an es *que ocu e en Ja al. Sin emba go, an o
en
Ja al como en las o as dos comunidades se anas, la amilia ex ensa se des-
c ibe como enómeno dudoso y en ods caso mino i a i0 -Alcalá-G a-
zalema-, nla ginal -Ja al- o inexis en e con las ca ac e is icas que apa-
ece
en
10s pueblos de ilanu a -Mecina, ya que el icg upo de ma anzas,
de Na a o no cuen a ni con pa imonio ni con esidencia comunes.
En cambio, en cua$o
al
ema de la impo ancia de 10s papeles asig-
nados al homb e y a
la
muje o al ma ido y a la esposa en la o ganiza-
ción amilia , no puede es ablece se exac amen e la misma dis inción que
acabo de hace en e pueblos de mon aña y pueblos de Ilanu a. Voy a se
21.
Mo eno ha ampliado, en o a publicación, 10s da os ace ca de la o ganiza-
cián amilia , con ab-mdan e ma e ial es adis ico. De eiios se sigue que aunque la
amilia nuclea es mayo i a ia
(49,7
%)
espec o a o as o mas domés icas conside-
adas singula men e, és as la supe an en conjun o. Po
10
que se e ie e a la
amilia
ex ensa, hay
en
Benca ón un
13,4
%
de das in eg adas
po
una pa eja conyugal,
I
I?e spec i as an opológicas sob e Andalucia
muy b e e en es e
pun ^.^
C eo que puede habb se, en lineas gene ales,
de un mayo peso de la muje , social y cul u al, en la Andalucia occiden..
ai que en la o ien al. Al menos, es o es 10 que puede in e i se de 10s
es-
udios an opológicos que han sido ealizados en una
y
o a zona. Asi,
Mo eno explica la ca ac e ís ica de ma ilineal de sus ccmi ades,, po la
in luencia que Ia muje iene en la amilia; más aún, llega a a i ma que
ala impo ancia cul u al de la muje es aún mayo que en o as subh eas
de la Baja Andalucía, (1972, 260). Pi -Ri e s habla, e i iéndolo a oda
Andalucia, de endencia a la ma ilocalidad
(
197
1,
101). G ego y u iliza
10s é minos < a ni!ia so o aln y << esidencia uxo ilocal)> pa a des aca las
csuac e ís icas cen ales del g upo domés ico de La Cepa. Po úl imo, Gil-
mo e, aunque en iende que las pau as que igen la o ganización de oles
domés icos o ecen g an a iación den o del pueblo (debido a su aguda
di isión en clases), a i ma: < A pesa de es a a iación, la mayo ia de las
amilias son clásicamen e ma i ocales y cohesionadas, si no ealn~en e
do-
minada~, po mad es y sueg as, (1980, 167).
En cambio, an o Na a o como yo (únicos ep esen an es de Anda-
lucía o ien al en es e
conjun a),
aunque da nos impo ancia
al
papel de la
muje de una u o a o ma, hemos des acado ac o es
en
cie o modo
opues os. Ya me he e e ido an es a cóm0 en Ja al si exis e alguna en-
dencia cla a es hacia ia pa ilocalidad, po más ca ác e empo al que
enga. Na a o, si Eiem conside a como excepcional odo ip0
de
co esi-
dencia ue a de la amilia nnclea , es aún mucho más o undo y habla
de
ccpa ia calismo)> en és a; más aún, a i ma: <(La p eponde ancia absolc a en
oda
la coma ca
de
10s san os pa onos masculinos, en medio de una e-
gi in ípicamen e ma iana como es Andalucia, puede se una consecuen-
cia,
y
un e endo, de 10 que ocu e den o de la amilia nuclea con la
si uación del pad e; pe o a ni eles esca ológicos, que dan más ue za
a
la si uación, (1979, 237). Tal ez sea asi en la Alpuja a; Ja al, en cambio,
debe es a
a
medio camino en es e sen ido, aunque no isicamen e, en e
és a y la o a Andalucia, ya que cuen a con un pa ono masculino
(San
Roque)
y
o o emenino (la Vi gen del Rosa io).
Pa a
conclui es e epig a e, quie o e e i me a la u iliZa~iÓn de dos ca-
ego ia~ consag adas en la e nog a ia y an opologia del pa en esc0 que
apa ecen en algunas de es as monog a ias y a las que
ya
he hecho menci6n:
con o sin hijos que i en con uno de 10s pad es de la esposa o con ambos
y
un
3,9
%
en
que
ocu e
10
con a io. Se con i ma, pues, una cie a endencia
a
la
uxo ilocalidad,
a
la
que me e ie o enseguida (Mo eno,
1973).
22.
P epa o o o abajo sob e el ema, en elación sob e odo con el de la socia-
liación,
al
como apa ece en es as pe spec i as an opológicas. C eo que iene la su-
icien e en idad pa a se a ado po sepa ado.
upape sw: Re is a de Sociologia
< Iinajes, y c mi ades>>. En cuan o a 10s p ime os, Pi -Ri e s hace men-
ción a elíos en el p ólogo a la segunda edición de su lib o (p ólogo que
yo desconoda cuando e mini de edac a mi ionog a a en ese mismo
a io, 1971). Sus palab as son las siguien es: <(Pa a
la
época en que yo ha-
bla alcanzado la impo an e conclusión de que no exis e p incipio
lineal
que pueda encon a se en las dinas ias de apodos
...
(1971,
XV).
Yo
sí
que encon é algún ip0 de p incipio de linealidad en la o ma como me
es y apodos, o apellidos u ilizados como ales, si en pa a ag upa a un
conjun 0 de pe sonas (10s descendien es del que ecibe el mo e y du an e
a ias gene aciones, no malmen e po línea pa e na). No sé has a qué pun-
o ue co ec o u iliza el e mino de elinajes ic iciosa pa a ca ac e iza
es e enómeno, pe o con ello que ia des aca que 10s mismos no poseen
--o
al menos yo no pude descub i las- las ca ac e is icas habi ualmen e
asignadas a 10s linajes. Na a o, sin emba go, si que
e
en eiios (10s <(li-
najes apodis icos)> como 10s denomina) au én icos g upos de pa en esco
e ec i o. De las ca ac e is icas que ci a como de inido as de es os g upos
de iliación (descendencia de un an epasado común, posibilidad de demos-
a e ec i o pa en esco, nomb e y exogamia) me pa ece que dos de eilas
sí son de inido as exclusi as del elinaje apodis ico)> en Mecina (nomb e
y exogamia); las o as pueden aplica se ambién a la amilia ex ensa, que
pa a Na a d no cons i uye un g upo e ec i o de pa en esco
a
no se uni-
do con o a ami ia ex ensa pa a o ma un <(g up0 de ma anzan. No dudo
de que, -apa e del nomb e común, 10s c linajes apodís icos)> cumplan esa
unch3
exogamica. Más bien,
mi
duda es la siguien e: ¿son su icien es
dos ca ac e ís icas peculia es pa a denomina como
linaje,
en un sen ido
gene al, a ese enómeno? El mismn Na a o mues a cik a cau ela:
ape o hay que hace odo ip
&
sal edades y ese as al uso de es a
palab a, y no ol ida nunca que es amos hablando de
un
municipio de
la Alpuja a, que pe enece a España y es 6 en Eu opa occiden aln (1979,
202).
Vayamos, po úl imo, al ema de las i mi ades ma ilineales)> en Ben-
ca ón. Según Mo eno, dos son 10s p incip'os undamen ales de la es uc-
l
u a social del mencionado pueblo: la di ui6n en clases sociales
y
la di-
isión en < mi ades ma ilineales>>. Es as úl imas suponen, en e a la
di i-
sión ho izon al que implican las clases, o a de ip0 e ical. Tales mi-
ades se exp esan en Benca ón po medio de dos he mandades, bajo
la
ad ocación de dos í genes, !a de la Consolación y la del Rosa io. La ads-
23.
Pienso que la di icul ad aumen a si uno, además de e e i se a Robin Fox,
al que ci a exp esamen e Na a o, a iende a o a bibliog a ia especializada en el ema
de 10s linajes
y
de sus ca ac e ís icas.
3
6
Pe spec i as an opológicas sob e Andalucia.
c ipción a una o a o a no es olun a ia: odos 10s hijos, a ones o hem-
b as, de cualquie amilia, pe enecen a alguna de las dos au omá icamen-
e, según sea la pe enencia de la mad e y sea cua1 sea la he mandad a la
que pe enezca el pad e. Pe o es os úl imos casos deben se 10s menos en
Benca ón, po que aunque no se da o almen e la endogamia de mi ad,
hay endencia a ella,
y
en 10s casos en que al cosa se us a su ge odo
ip0 de con lic os den o de la amilia (1972, 195, 303,
196,
201, 202,
279 y 282-284). He esumido 10s asgos que es imo más des acados pa a
pode conside i a es as he mandades como enómenos de pa en esco. Más
cla amen e alin: c las he mandades no son asociaciones olun a ias, sino
unidades sociales de e minadas po consanguinidad, conc e amen e mi a-
des)> (1972, 258). Aho a bien, el p oblema que aquí se me plan ea p o-
iene, en p ime luga , de la p opia y úl ima explicación que da Mo eno
en la Conclusión de su monog a ia: la subcul u a andaluza, dice, se ca-
ac e iza po la oposición
indi idualismo/asociacionismo;
y la exis encia
de mi ades, ag upando a la gen e, iene a con apesa la endencia al pe-
lig oso indi idualismo andaluz. Pe o, ~puede iden i ica se
asociacionismo
-que implica algún g ado de olun a iedad- con
adsc ipción au omá ica,
que es 10 que suponen las mi ades? Ob iamen e, no. En segundo luga ,
en cuan o a la ca ac e ís ica de iliación ma ilineal ambién engo mis
dudas. Mo eno
a i ma
que si,
y
ecalca a ias eces la impo ancia del pa-
pel de la mad e en la o mación de los hijos, pe o no o ece,
a
mi modo
de e , más que una p ueba del hecho de la iliación: una copla popula
di igida a una da las i genes, de la que sub aya dos es o as en las que
se habla de que el ca iño que le iene el de o o 10 debe
a
su mad e y de
que le enseña on a que e a la Vi gen desde la cuna (1972, 202). CPueden
en ende se es os da os como a es iguado es de algún ip0 de iliación? Po
úl imo, Mo eno, que u iliza a Lé i-S auss pa a la de inición de mi ades,
en iende que 10s dos asgos p incipales que ca ac e izan a és as son la
ya mencionada adsc ipción au omá ica y la ecip ocidad; pe o po es a 61-
ima en iende undamen almen e hos ilidad, no p ecisamen e
la en e
(que
es como adje i a Lé i-S auss a la hos ilidad en esa de inición) sino mani-
ies a
y
ue emen e con lic i a en e ambas he mandades; y de es o úl-
im~ sí c eo que da su icien es p uebas Mo eno en su monog a ia. Me
p egun o: ¿no es es o c ecip ocidad nega i a)>, en el sen ido que da Sahlins
a es e e mino, si uada p ecisamen e
ue a
de las on e as del pa en es-
co? (Sahlins, 1972, 195-204). Mo eno a gumen a que la conside ación de
es os enómenos como pu amen e eligiosos o pu amen e polí icos
U
no
es sino el modelo conscien e que la gen e iene pa a explica la exis encia
24.
Conc e amen e, en o a publicación sob e el ema (Mo eno, 1974, 71-72).
<<Pape s*: Re is a
de
Sociologia
eal, e inconscien e, de las mi ades. En ese caso, me quedo más sa is echo
con la explicación de la gen e.
~Clases, es a os, ideologia?
Esc ibi de Andalucia,
y
más aún de la Andalucia u al, como en es e
caso, supone e e i se a desigualdades de una u o a indole. Pe o la di-
e sidad de 10 andaluz hace que el a amien o co npa a i o de es os as-
pec os sea más di ícil, si cabe, que con espec o a 10s analizados bajo el
epig a e an e io . C eo que las seis monog a ias examinadas e lejan cla a-
men e es a di e sidad. Aho a bien, no me pa ece - ampoc0 en es e caso-
que la misma sea u o exclusi amen e de la he e ogeneidad in e na de
Andalucia. Hay pe spec i as di e en es en es as monog a ias como di e-
en es han enido que se 10s p ocesos de socialización, las i encias pe -
sonales de desigualdad y como, po supues o, di e en eg son las p e e en-
cias ideológicas de 10s au o es que las han p oducido. Tal ez no end ia
mal que es os lib os ue an acompañados de una biog a ia del an opólo-
go. E i a ian al lec o elucub aciones
y
con usiones. Pe o como la única
biog a ia que'- ealmen e- conozco es la mia
y
con ella no puedo com-
pa a nada, dejo el p oblema s610 plan eado.
En las dis in as monog a ias se usan es é minos .pa a e e i se a
es os enómenos: <(dis inciones sociales)> (Pi -Ri e s), <ces a os sociales)>
(Na a o, G ego y y yo mismo) y < clases sociales)> (Mo eno y Gilmo e).
En ealidad, la di e encia es iba en e quienes op an po el é mino ecla-
se socialn y quienes p e ie en o o é mino. Los segundos jus i icamos
(Cp u i o anali ico?, ~decla ación e gonzan e?)
la
no u ilización de es e
concep o. Veamos cómo:
Pi -Riue s: <(Las p egun as, po an o, que deban hace se no son:
"CCdles son las clases sociales en es a sociedad?" y "¿CÓmo se di e en-
cian?", sino: "~Qué dis inciones sociales se econocen en es a sociedad?
",
"¿En qué si uaciones son e iden es?" S610 encuad ando el p oblema de
es e modo es posible e i a el p esumi de an emano 10 que uno in en a
descub i
...
s
(1971,
34).
Luque: <(Po azones de con ex o social he p ocu ado eludi el é mi-
no clase a 10 la go de es as páginas
y
no se ia con enien e in oduci lo
aho a
...*
(1978, 178).
G ego y: <<En con as e con el habi ual en oque de Ma x al análisis
de la es a i icación social, el esquema de Webe es nás ap opiado pa a
3
8
Pe spec i as an opológicas sob e Andalucia
Benca ón (1972,
116)
Fue es p opie a ios, más de'
25
Ha.
P opie a ios, en e 10 y
25
Ha.
Ag icul o es au ónomos, en e
5
y 10
ia.
Jo nale os p opie a ios, menos de
5
Ha.
Jo nale os sin ie as,
-
Fuenmayo (1980,
62-6)
Seño i os, más de 200 anegas (es deci , mis de 116 Ha).
Maye es, de
8
a 200 anegas (de 4,6 a 116 Ha).
Jo nale os, menos de
8
anegas (menos de 4,6 Ha) o sin ie as.
Po supues o, en es as dos monog a ias ambién se a iende a ac o es
sociales, no pu amen e económicos, como con igu ado es de la es a i ica-
ción social (conciencia de clase -sob e odo Gilmo e- y c es ilos de
ida),, como !uga
y
ipo de i ienda en e c os). Pe o hay una mayo
insis encia en esal a aquéllos en las o as monog a ias. Con di e encias
en e ellas.
Asi,
en
p ime lusa , G ego y pa ece habe a endido al c i e i0
más con encional de di isión en es clases, aun a endiendo a las peculia-
idades de La Cepa (c a is oc acia)>, c clase media), y c clase ob e a)>, con
subdi isiones en las dos p ime as). En segundo luga , yo me he in e esado
po 10s ni eles sociales que se han eccnccido como ales en el pueblo y
que se acomcdan mal a una di isi611 ipa i a aunque se le ace can (c icos)>,
c iquillos)> -¿al a?-, c media ajia>>
y
c mediane os)> -¿media?--, ajo -
nale os, ((pas o es)> y ((peones)> -- baja?
23
G ego y, y en mucha meno
medida yo, apo amos da os que pe mi en calib a la eno me incidencia de
las desigualdades económicas en la es a i icación social; y muy conc e a-
men c
la
i a~po ancia de la dis ibución de la p opiedad de la ie a.
Po úl imo, la mcnog a ia de Na a o pod ia si ua se en e la de G e-
go y y la mia, ya que o ece, g á icamen e incluso, una imagen de la es a-
i icación social de Mecina donde se exp esan, sis emá icamen e, an o las
ca ego ias lccales y con encionales como 10s ac o es obje i os. También
28.
Insis o: me pa ece a bi a i0 usa , po 10 que espec a a Ja al, una di isión
ipa i a, po mucho que se pie da en cuan o a poslbilidades compa a i as. Esa es a-
i icación social en sie e es a os no es, po o a pa e, la mis ecien e.
En
la poca
de mi abajo de campo habia pe dido -como indlco en mi lib o-- sus pe iles
y,
cu iosan~en e, a 10s dos es a os supe io es se 10s denominaba aclase media),. P oba-
blemen ~, el mayo con ac o con calidades u banas
a
a és de la emig ación, hacia
que la gen e ie a que la es a i icacibn social no acababa
cn
10s limi es del pueblo
*Pape s)): Re is a
de
Sociologia
I
ag upa 10s es a os locales en es c clasess (al a, media
y
baja). Es o úl imo
y
el se , jun o con Gilmo e, 10s dos únicos que dan una imagen cuan i a-
i a de la es a i icación social -cosa que no ocu e en ninguno de 10s
o os casos- me ha pe mi ido p esen a los jun amen e en la siguien e
abla. En ella he u ilizado 10s es é minos con encionales empleados po
Na a o. También he ob enido
y
añadido los po cen ajes pa a mayo
cla idad. En el caso de Fuenmayo , apa ecen sumaclos, como hace Gilmo-
e, 10s p opie a ios de menos de
8
hec á eas con 10s <<jo nale os>> (282
y
685, espec i amen e) pa s inclui los en la ccclase baja)> (Gilmo e no usa
es e e mino, sino el de <cjo nale os)> pa a unos
y
o os). Po úl imo, las
ci as se e ie en, en ambos casos,
2
amilias, no a indi iduos. Pienso que
el habe se ealizado 10s espec l os abajos de campo en la n~isma época
hace que sus esul ados sean especialmen e adecuados a e ec os compa a-
i os. Con una sal edad: Gilmo e no incluye en su abla a diie encia de
Na a o, a quienes es án des inculados de la ag icul u a (sean p o esiona-
les, come cian es
o
maes os).
Es a i icación social
Nu'me o de amilias
Cluses Mecina Fuenmayo
Al a
13 21
(%I
(4,O)
(13)
Media 109
404
(%)
(33,9) (29,l)
Baja 200 967
94
169,4)
To al
322 1.393
Fuen es:
Na a o
(1979,
37);
Gilmo e
(1980,
63).
Realmen e, aunque ap eciables, las di e encias en e Mecina
y
Fuen-
mayo no son, según la
Tabla
2,
de an a magni ud como uno pudie a
imagina
dk
a ene se a la
Tabla
1:
algo nayo p opo ción de eclase media*
Pe spec i as an opológicas sob e Andalucia
y c al ae. neno de <(baia)> en el p ime 0 en elación con el segundo, donde
las p opo ciones se in ie en. Es o hace sospecha en una comunidad algo
más an agónica y con lic i a en el caso de Fuenmayo . Ye o si nos a ene-
mos a la -in e p e ación de la ealidad que dan 10s an opólogos que han
es udia+ uno y o o pueblo, las cosas no son an simples. Na a o se e ie e
a c un caso que en o o con ex o hubie a podido desemboca en una si ua-
ción ípica de con lic o social, pe o que no p odujo 10s eiec os no males
dadas las especiales ci cuns ancias locales; 10 que demues a la poca ue za
de la clase-en-si como sus en o exclusi o de la clase socials (1779, 294).
Gilmo e, po el con a io, desc ibe a Fuenmayo como pueblo ue emen e
con lic i o donde 10s ex emos (c seño i osa
y
ccjo nale os>>) se e i an mu-
uamen e pa a no c ea las condiciones del con l~c o de clase; o si se ela-
cionan
10
hacen de o ma an ex emadamen e ~ ua!izada que se pone de
mani ies o, a un iempo, la dis ancia y la je a quia ( al es el caso del agui-
naido al que se e ie e); pe o si po acaso en an en con ac o sin esos
amo iguado es sociales, el con lic o social se con ie e en lucha abie a
(como en un caso ocu ido du an e el ca na ol que cuen a Gilmo e) (1980,
98, 94-95 y 97, y 1975)
Mecina y Fuenmayo . ¿Dos Andalmias o dos n e p acio~es?
Y
a odo
es o, ~dónde queda la amosa igualdad, pese a las di e encias económicas,
de Pi -Ri e s? Pi -Ri e s esal a en su lib o, en más de una ocasión, que
la igualdad iene que e undamen almen e con 10s alo es que la gen e
sus en a y no con 10s bienes económicos que poseen. Pe o, ambién mis
de una ez, habla de igualdad como algo mis obje i o: no di e encias
apa en es (como imos an es), amilia idad en el a o en e desiguales po
azones económicas, ap eciados po 10s isi an es desde an iguo (1971,
65);
o sencillamen e, del c iguali a ismo del pueblo~ (1971, 203). Más especi i-
camen e, concibe la elación de pa onazgo
-
clien ela como un mecanismo
que hace posible una cie a amis ad e incluso co dialidad en e indi iduos
desiguales (1971, 140
y
203-204). Algo se dic? ambién del ema de
lz
igualdad en las o as monog a ias. Mo eno, po ejemplo,. se e ie e a <(la
c eencia, undamen al den o del sis ema de alo es,
en
la igualdad esen-
cia1 de odos 10s homb es
[.
.
.]
iguali a ismo ideológico que no es com-
pa ido po la clase al a), (1972, 167). También yo, y po ia del análisis
del omance o al como se conoce o conoció en Ja al, insis o en la exis encia
de alo es iguali a ios, de ideologia iguali a ia, c que al mismo iempo que
hace pa en es di e encias une en un odo cohe en e Ics di e sos elemen os
que la ealidad sepa a), (1974, 215). Cu iosamkn e, GiImo e, que an o
insis e en la desigualdad sncio-económica
y
en la c í ica a la pe spec i a
de
Pi -Ki e s, se e ie e, en é minos pa ecidos a 10s de Mo eno, a es e ema.
Según 61, 10s abajdo es c een en una igualdad ccna u aln en e
10s
hom-
apape s,,: Re is a de Sociologia
!
b es y en que, po 10 mismo, odos debe ian se iguales, social
y
econÓmi=
camen e hablando;
y
señala: i Mucha de la. i ulencia de las clases p o iene
de la us ación de ese au en ico sis ema de alo es básico)> (1980, 104
y
105).
En Ja al, an di e en e po an os o os concep os de Fuenmayo ,
se decia: <<¡Que bueno es sabe ! Pe o que odos supié amos 10 mismo, no
unos mucho y o os nada.)>
Al a a del ana quismo andaluz se ha esal ado en ocasiones (Gilmo e
ucl c a hace lo) esa c ecncia en, o esa aspi ación del pueblo andaluz a,
la igualdad más absolu a -la q al ni elación- como una de las posibles
mo i aciones úl imas de.las peculia idades del enómeno. De o o pueblo
se ano, en es e caso de Málaga, Ronald F ase deja habla a un ico p o-
pie a i~ que niega que exis ie an en o o iempo di e encias en
el
pueblo,
pese a las di e encias económicas: <(Noso os no i iamos en modo alguno
de o ma di e en e a cualquie o a pe sona. En nues a casa comiamos 10
que come cualquie a en Andalucia..
.
)>;
y o o p opie a io, he mano de
aquél, se ex aña de que du an e la gue a ci il 10s ana quis as quema an
odos los muebles
y
alimen os que habia en las casas de 10s icos (1973,
44 y
46)."
Igualdad: ¿ideologia o u opia andaluzas? Den o de la di e -
sidad y he e ogeneidad de 10 andaluz, de la desigualdad in e n: de sus pue-
blos, al ez sea es e enómeno cul u al uno de los'pocos que pe mi an
en e algo común en el complejo conjun o.
Conclusidn
Soy conscien e, al conclui , de que quedan muchos emas ue a de es as
e lexiones ace ca de Andalucia is a desde pe spec i as an opológicas.
Ccnc c omen e, el ema poli ico (pe o 10 poli ico con emplado a pequeña
escal
a)
mc ecc ~a nmicn o apa e" He p ocu ado da , en es e a iculo, una
ide3
(1:'
an
cn npo
-e!
dz
la
:ln lcpclcgia andnluza- que s610 aho a em-
pieza a cons i ui se. Las apo aciones que he examinado aqui ep esen an
s610 el pun o de pa ida. De ec uoso y lleno de odo ip0 de ingenuidades.
Pe o, c eo, en modo alguno desde iable..Lo que le siga, u ilice la cip ica
local
o
c l ~lquic c a n~ds no dcsa o mis adicicnal aún, cnd 6 que
adop a
un
comp cmiso mlnimo: supe a lo, si yuie e da nos un mejo y
mis comple o conccin~icn o
de
las ealidades andaluzas.
29.
M~ichos de 10s emas
del
lib o de F ese son 10s de una monog a ia an o-
pológica como las que he comen ado aqui. §u delibe ada no in e p e nción ( al
cz
'
dewo de
!a
mixima obje i idad)
de
las en e is as que ll nan pdc icamen e el lib o,
me ha lle ado
a
no i lclui lo en c aquéllas.
I
Pe spec i as an opológicas sob e Andalucía
En pa e, al menos, pienso que he con es ado a la p egun a que plan-
eaba al p incipio. Las apo aciones an opológicas localizadas y su análisis
compa a i o y c i ico pueden p opo ciona un cie o con apun o a an as
simplezas como han ci culado, ci culan y me emo que segui án ci culando
sob e Andalucía. Poca cosa, quizá, pa a quienes necesi an ece as cla as
y
eslogans con unden es. Pe o ya se sabe que las dudas del in elec ual casan
mal con unas y o as.
REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS
J.
Boisse ain, aTowa ds a Social An h opology o he Medi e anean~,
Cu en An h opology,
ol. 20, núm.
1
(1979), 87-93.
G.
B enan,
Al su de G anada
(Mad id: Siglo
XXI,
1974).
J.
Co bin, <(Social Class and Pa on
-
Clien age in Andalusia: Some P o-
blems o Compa ing E hnog aphies)>,
An h opological Qua e ly,
ol. 52,
núm.
2
(1979), 99-114.
J.
Da is,
People o he Medi e anean: an essay in compa a i e social an-
h opology
(Lond es: Rou ledge
&
Kegan Paul, 1977).
-
c The alue o e idencen,
Man.,
ol. 13, núm. 3 (1978), 471-473.
-
< The alue o e idence%,
Man.,
ol. 14, núm.
1
(1979), 161-163.
W.
A.
Douglas,
Mue e en Mu élaga. El con ex o de la mue e en el Pais
Vasco
(Ba celona: Ba al, 1973).
R. F ase ,
The Pueblo.
A
moun ain illage on he Cos a del Sol
(Lond es:
Allen Lane, 1973).
S.
T. F eeman, <& udies in Ru al Eu opean Social O ganiza ion,,
Ame i-
can An h opologis ,
ol. 75, núm. 3 (1973), 743-750.
G.
Gilmo e, da na al in Fuenmayd : Class Con lic and Social Cohesion
in an Andalusian Town)>,
Jou nal o An h opological Resea ch,
ol. 31,
núm.
4
(1975), 331-348.
-
aClass, Cul u e and Communi y Size in Spain: The Rele ance o
Mo-
dels,~
An h opological Qua e ly,
ol. 49, núm. 2 (1976), 89-106.
Pe spec i as an opológicas sob e Andalucíe
-
The People o he Plain. Class and Communi y in Lowe Andalusia
(Nue a Yo k: Columbia Uni eisi y P ess, 1980).
M. González Jiménez,
En o no a 10s o ígenes de Andalucia
(Publicaciones
de la Uni e sidad de Se illa, 1980).
D.
D.
G ego y,
La odisea andaluza. Una emig ación hacia Eu opa
(Mad id:
Tecnos, 1978).
C.
Lidn Tolosana,
An opologia cul u al de Galicia
(Mad id: Siglo XXI,
1971).
A.
López On i e os, <(Medi0 ísico e his o ia como co o mado es del la i-
undismo andaluz)>,
Ag icul u a y Sociedad,
9
(1978), 235-255.
E.
Luque Baena,
Es udio an opoldgico social de un pueblo del Su
(Ma-
d id: Tecnos, 1974).
I.
Mo eno Na a o, <(La an opologia en Andalucía. Desa ollo his ó ico
y
es ado ac ual de las in es igaciones*,
E hnica,
núm.
1
(1971), 107-144.
-
P opiedad, clases sociales
y
he mandades en la Baja Andalucía. La es-
uc u a social de un pueblo del Alja a e
(Mad id: Siglo XXI, 1972).
-
< Familia y es a i icación social en un pueblo de la Baja Andalucían,
Re is a de Es udios Sociales,
8 (1973), 223-250.
-
Las he mandades andaluzas. Una ap oximación desde la an opologia
(Publicaciones de la Uni e sidad de Se illa, 1974).
P. Na a o Alcalá-Zamo a,
Mecina. (La cambian e es uc u a social de un
pueblo de la Alpuja a)
(Mad id: Cen o de In es igaciones Sociológi-
cas, 1979).
J.
A.
Pi -Ri e s,
The People o he Sie a,
2a. ed. (Chicago y Lond es:
The Uni e si y o Chicago P ess, 1971).
-
< The alue o e idence),,
Mm.,
ol. 13, núm.
2
(1978), 319-322.
-
aThe alue o e idence)>,
Man.,
ol. 14, núm.
1
(1979), 161.
J. P a , <<Una ap oximación a la bibliog a ia an opológica sob e Españan,
E hnica,
núm. 13 (1977) 131-171.
R. Rel ield,
The li le Communi y
(Chicago, 1963).
G.
Se án Pagán, <(La ábula de Alcalá y la ealidad his ó ica de G azak-
ma: Replan eamien o del p ime es udio de an opologia social en Es-
paña,,
.Re is a de ln es igaciones Sociológicas,
9 (1980), 81-115.
M. Sahlins,
S one Age Economics
(Chicago: Aldine Publishing Company,.
1972).