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Perspectivas antropológicas sobre Andalucía

Luque Baena, Enrique

Abstract

Luque Baena, Enrique

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PERSPECTIVAS ANTROPOLOGICAS SOBRE ANDALUC A En ique Luque Baena (Uni e sidad Au dnoma de Mad id) En un ecien e coloquio sob e la iden idad andaluza,' me hacía una y o a ez la siguien e p egun a: pe o 2qué puede apo a la an opologia al conocimien o de nues a ie a? Mien as que o os pa icipan es expo- nian sus bien documen adas dise aciones en o no a á eas lingüís icas o egiones económicas andaluzas, o al o igen de 10 andaluz, una cosa al menos se me iba haciendo cada ez más pa en e: desde una pe spec i a local, de pueblo, es di ícil, po no deci imposible, habla del conjun o. Tal ez, a 10 mis, sospecha su complejidad o su he e ogeneidad. 1. Jo nadas de iden idad andaluza, Se iila, no iemb e de 1979. Ag adezco desde aquí muy especialmen e a mi amigo Sal ado Rod íguez Bece a la in i ación pa a asis i a las mismas, así como el que me b inda ^ la opo unidad, siemp e g a a, de isi a Se illa. 13 Pape s: Rc~lis a de Sociologia 16 (1981) Po supues o, en aquella ocasión pensaba, y pienso aho a, en 10s an o- pólogos que han --que hemos- abajado en Andalucia a pa i de una de e minada época y con unos de e minadoi supues os me odológicos y unas écnicas que, en g an medida, hacen casi ine i able la adopción de una pe spec i a local Po sue e o po desg acia, es a es la Óp ica que ha p edominado en nues a especialidad desde hace unos cincuen a años. Y con ella se sigue con ando al inicia se 10s p ime os in en os de cons ui una an opologia social compa ada de oda el á ea medi e ánea.2 P e endo apa a con es e a iculo, ya que no una espues a de ini i a a la p egun a inicial, al menos si una p ime a ap oximación a la compa ación c i ica de 10s abajos ealizados desde esa Óp ica. También p opo ciona , de es e mudo, a o os especialis as en ciencias sociales un ma e ial menos ag- men a i~ sob e Andalucia del que pueden o ece les las monog a ias an o- pológicas. Debe queda cla o, po 10 an es ci ado, que no oy a a a de hace aqui ni ecuen o ni ca álogo de 10 que sob e Andalucia se ha hecho en el mismo lapso desde o as pe spec i as, coincidan en mucho o en poc0 con las que aqui end e p esen es3 Apa e de las azones que acabo de apun a , c eo que mi selección puede jus i ica se a endiendo a o as dos. En p ime luga , en e a la ab umado a plu alidad de signi icados que encie a el é mino an opologia, 10s abajos aqui examinados se mue en den o de 10s limi es más conc e os de la an opologia social. En segundo luga , se a a de es udios que ienen, al menos, dos no as en común: el con a con unos 2. Muy conc e amen e Da is, 1971, y Boisse ain, 1979. Desde la pano ámica del mundo u al eu opeo se ha e e ido ambién a es os p oblemas Susan T. F eeman (1973). 3. La e is a E hnica ha dedicado a ios a ículos a p esen a una pano ámica de la in es igación an opológica en España. Asi, P a (1977) y, conc e amen e sob e Andalucía, Mo eno (1971). <(Pape s*: Re is a de Sociologia limi es isicos y sob e odo adminis a i os cla os (un pueblo o, mejo , un municipio), y el habe sido ealizados en una época his ó ica conc e a. Po unn y o a azón, la compa ación es posible; 10 cua1 no quie e deci , como e emos, que sea ácil en modo alguno. Paso a p esen a b e emen e 10s nomb es de 10s au o es que han p o- ducido es as monog a ias, así como algunos asgos de las mismas, siguiendo el o den c onológico de su publicación. 1954. Julian A. Pi -Ri e s, < The People o he Sie an (las ci as las hago de la segunda edición jnglesa; hay aducción española). El pueblo (de- nominado Alcalá de la Sie a po su au o y <<desenmasca ado>> como G azalema en la segunda edición) se encuen a en la Se anía de Ronda, ce cano a es a úl ima población, pe o den o de la p o incia de Cádiz. Fue es udiado po su au o a inales de 10s años cua en a y p ime os de 10s cincuen a. En la época, la población e a de 2.045 hali an es; la ex ensión del é mino, unas 12.000 Ha. 19 72. Isido o Mo eno Na a o, c P opiedad, clnses sociales y he mandades en la Baja Andalucil~. La es uc u a social de un pueblo del Alja a e,>. Benca ón de 10s Condes (nomb e supues o como el del es udio an e io y el de 10s siguien es, sal o el de Na a o) pe enece a la p o incia de Se illa. El abajo de campo se ealizó en 10s úl imos años de ia &cada de 10s sesen a. La población, en 1968, e a de 2.585 habi an es; no se nos da la ex ensión o al del é mino, pe o si la de la ie a cul i able: 557 Ha. 1973. En ique Luque Baena, <(Es udio an opoldgico social de un pueblo del Su ),. El pueblo, Ja al de la Sie a, ce cano a G anada, es á si uado en la c ien e sep en ional de Sie a Ne ada. El abajo de campo se hizo en 1969 y 1970. La población en 1965 e a de 3.800 habi an es; la ex en- sidn del é mino: 24.042 Ha. 1978. Da id D. G ego y, <(La odisea andolzca. Una emig ación hacia Eu o- pa>>. (La ob a, aunque esc i a o igina iamen e en inglés, no habia sido pu- blicada, que yo sepa. con an e io idad en ese idioma.) En el ex emo o ien- al de la p o incia de Se illa, La Cepn ue es udiada, en di e sos pe iodos, en e 10s años 1966-68. La poblaci6n alcanzaba 10s 9.262 habi an es;. la ex ensicin del é mi .0: 18.738 Ha. 1979. Pio Ala a o Alcalá-Zamo a, eMccina (La cambian e es uc u a social de ~72 pz ebio dc la A:pzija a))>. El pueblo (en es e caso el nomb e no es supucs o, pe o queda a medias ocul o, ya que hay o os es en la misma Pe spec i as an opológicas sob e Andalucia ccma ca con el mismo nomb e, aunque con dis in os < apellidos>>) pe enece 3 la p o incia de G anada y es d si uado en la e ien e me idional de Sie a Ne ada. El abajo de campo se lle ó a cabo en e 197'2-73. La pobIación .en 1970 e a de 1.326 habi an es; la ex ensión del é mino: 4.259 Ha. 1980. Da id D Gzlmo~e, c<The People o hc Plbi z. Class and Communi y in Lowe AndaZusia)>. El pueblo, Fuenmayo de la Campiña, pe enece a la . . !xo.u~ jcj:J c!c S:. illa El abajo de campo e ealizado p incipalmen e cn c 1972-73. La población en 1970 e a de 8.1 11 habi an es; la ex ensión o al del é mino no s da, pe o si la de la ie a cul i able: 12.616 Ha.4 Si nos a enemos a las ci as que he ci ado, enemos en o al poc0 más de 27.000 pe sonas y algo menos de 725 Km" en e a 10s ce ca de 90.000 Km2 y a los, ap oximadamen e, 6.000 000 de habi an es que su- pone Andalucia en cuan o a ex ensión y pcblaciói~.~ Igno o qué pensa- án 10s es adis icos de la ep esen a i idad de es os es udios. Cla o que el p clblew no ec a sólo a la an cpolcgia que e sa sob e Andalucia: el p oblema es mayo aún po 10 que espec a a los es udios de pueblos ealizados en España en elación al conjun 0 del país; Andalucia es la egi6n que cucn a con mis mon~g a ias an opológicas de oda E~paña.~ Pc o a pa e, de las ocho p c incias andaluzab s610 es apa ecen ep e- scn adas cn es :, mues a: Se illa, G anada y Cádiz; y p obablemen e s610 la p im~ a en algo de su di e sidad. Adcmás, es a pequeña mues a no incluye cda ia nineiln ejemplo de población cos e a - u ís ica o pesque- a-, ni indus ial (la cs udiada po G ego y cuen a con una cie a indus- ia cesi de ipo a esanal: la dedicada a la elabo ación de man ecados pa a las ies as na ideñas), ni plenamen e u bana. La an opologia andaluza es, hoy po hoy, an opologia de zonas u ales. Tal ez esul en es as ap ecia- ciones demasiado desco azonado as; pe o, nos gus en o no, esos da os son cie os. Sin emba go, pueden hace se o as conside aciones que apun en a un mcde ado op imismc. En p ime luga , el c ecien e in e és de 10s an opó- logos po Andalucia, del que son exponen e es os es udios: en e la publi- 4. La aducción de las ci as li e ales de 10s lib os de Pi -Ei e s y Gil no e que apa ecen en es e a iculo es mia. 5. Que el es udio de Pi -Ri e s haga e e encia p obablemen e, aun sin mencio- na lo, al censo de 1950 y el es o se e ie a a las p oximidades del de 1970, no cam- bia mucho la p opo ción en cuan o al núme o de habi an es. Si acaso, acen úa ;a des- p opo ción, ya que en 1975 G azalema enia alin menos habi an es: 2.100 exac amen e (Se in Pagán, 1980, 95). 6. 'V ase P a (1977). c pape s),: Re is a de Sociologia cación de la p ime a y de la segunda monog a ía anscu en casi ein e eñcs; en cambio, en e la de és a y la de la úl ima hay an s610 ocho años de di e encia. Más aún, las es úl imas salen al e iginoso i mo de una po año. En segundo luga , la he e ogeneidad de 10 andaluz einpieza a pone se de mani ies o a a és de es os es udios. A pequeña escala, si se quie e; pe o su icien e pa a ma ca algunos con as es: isicos, socia!es y al ez cul u ales. El delibe ado con apun o que Gilmo e, con el i ulo de su monog a ía, g e ende es ablece con la de Pi -Ri e s es an 'e iden e como pa a que de momen o sea necesa io esal a o os. Po úl imo, es os con as es y las ine i ables polémicas que conlle an pueden se i de base pa a ese in en o de es ablecc ccmpa aciones en an opologia que pe mi a empeaa a explica o a in e p e a algo. A mi modo de e , la posibilidad y la necesidad de compa a al ez sea 10 mis uc i e o que puede apo a la ~n opologia y que podemos apo a 10s an opólogos pa a supe a , asu- miéndolos, 10s muchas eces denos ados (pe o a a ez, si alguna, supe- ados se iamen e) cces udios de comunidad >. Compa ación, mk odos y écnicas Posibilidad y necesidad de compa a , he indicado an es. Pe o, p imeso, is : h:i compn ado ealmen e en las monog a ias ~n opoló~icas scb c An- dalucia?; y, segundo, ~qué es 10 que compa amos o pcdemos compa a ? In en a é esponde a zmbas p egun as. A) C eo que, al menos en un cie o sen ido, a las monog a ias aquí analizadas no puede ep ochá seles 10 que a o as del á ea medi e ánea o del mundo eu opeo: con excepciones (que a eces puede explica la igno- ancia cuando de un ex anje o se a a, de que en español ambién se publican cosas sob e el ema), los au o es suelen hace mención de 10s abajos publicados sob e la egión en la que han ealizado el p opio A Pi -Ri e s cabe el hono de habe lle ado a cabo el p ime es udio de una comunidad, con c i o ios an opológico-sociales, no s610 en Andalucia, sino en oda el á ea en la que és a se incluye. De ahi que las e e encias , a su ob a sean no ya posibles, sino obligadas. Que la alo ación que se haga de la misma sea más o menos posi i a o nega i a es o a cues ión, de la que me ocupo mis adelan e. Po 10 que espec a a 10s demás, la si uación es muy o a. Ni Mo eno ni yo u l nos, al iempo de edac a nues as monog a ias, más que no icia in o mal de 10 que uno y o o hac an; la pcsibilidad de compa a y con ~n a 10s espec i es da os y pun os de is a ue, po an o, p ác icamen e nula en su momen o. La echa de apa- Pe spec i as an opológicas sob e Andalucia ición del lib o de Na a o, en el o o ex emo, y su e iden e in e és po u iliza en algunos pasajes el ma e ial o las in e p e aciones de o os colegas hacen de su monog a ia un comple o es udio en es e o den de cosas. Aho a bien, con 10 an e io no he dado oda ia una espues a a la p ime a p egun a (¿se compa a?), si bien el ene en cuen a las apo a- ciones de o os es un necesa io p ime paso si se quie e compa a . Pe o compa a no es, cla o es á, simplemen e eso. Temo, dicho sea de paso, que hayamos incu ido (y aquí el plu al debe en ende se más pa a españo- les que pa a ex anje os) p ecisamen e en el e o de con undi compa a con ci a . Po supues o, no an o a cólegas que hayan abajado en nues a p opia egión, como a o os, incluso aunque su es e a de ac i idad se en- cuen e muy alejada de la nue~ a.~ En iendo que pa a que la compa ación sea al y además uc í e a, debe p opone se, cuando menos, una de es as , dos cosas: bien desa olla un de e minado ema p e iamen e in es igado o apun ado po o o au o , bien eba i un de e minado plan eamien o median e la apo ación de o o ma e ial que pe mi a pone de algún modo en cues ión el p ime o. Ambas cosas, conjun a o sepa adamen e, pueden hace p og esa un de e minado campo de conocimien o. Como ejemplos de 10 que acabo de menciona , pe mi aseme señala an s610 un pa de ellos. La e dad es que no hay muchos mis. Pa a empeza , el ema de 10s apodos. Pi -Ri e s dedica a ias páginas de su lib o a mos a la impo ancia que és os ienen en Alcalá-G azalema, ealizando, desde mi pun o de is a, un aguda análisis de 10s mismos y esal ando la unción de con ol social que 10s mismos cumplen, sin exclui o as posi- bles implicaciones. En mi monog a ia sob e Ja al de la Sie a desa ollo p ecisamen e una de esas implicaciones que sugie e, de o ma si se quie e un an o su il u oblicua, la lec u a de Pi -Ri e s: la con igu ación de unos linajes ic icios que ienen que e muy di ec amen e con el mecanis no de apoda o da mo es a la gen e. Na a o, po su pa e, en su es udio sob e Mecina, ha desa ollado has a sus úl imos ex emos es a implicación, y emos a 10s alpuja e ios que él in es iga inme sos en una compleja ed de linajes - eales, que no ya ic icios- a 10s que denomina < apodis icos*, que cumplen unciones de an a impo ancia como man ene en elazados a 10s dis in os sec o es de la población. 7. Me e ie o al icio de ci a po ci a , an p opio de las esis doc o ales -de las que p ecisamen e p oceden las monog a ias que comen - en nues o país; pe o al que no son comple amen e ajenos 10s ex anje os. No hubie a enido mal segui el consejo que dio E ans-P i cha d a Pi -Ri e s, una ez que el edi o condicionó la publicación de su monog a ia a que elimina a la xnayo pa c de la c e udiciónu. Según Pi -Ri e s, el en onces p o eso de Oxio d se mos ó de cue d do con el edi o , po en ende que la misma es c maznly ei he mys y ng o edundan ), (1971, XI). apape s)>: Re is a de Sociologia O o ejemplo, ambién posi i o en p incipio, pe o de signo opues o nos 10 p opo ciona la ecien e ob a de Gilmo e sob e Fuenmayo . En ea- lidad, buena pa e de la ob a -a pa i del i ulo mismo, como he seiialado an es- pa ece es a concebida como una espues a a la de Pi -Ri e s; si bien, desde la in oducción, la monog a ia de Gilmo e p e ende se , desde una pe spec i a mils amplia, una c i ica a oda una o ma de hace an o- pologia y de elegi luga es pa a hace abajo de campo en sociedades com- plejas como la española. Pe o 10 que me in e esa des aca aquí es cómo, eba iéndolo, pe mi e p o undiza en emas c uciales plan eados en el lib o de Pi -Ri e s: muy especialmen e, el ema de la igualdad y el de la ela- ción pa onazgo-clien ela El deba e p ome e con inua , como 10 mues a la ecien e in e ención de un e ce an opólogo dedicado al es udio de Ronda.' Me abs engo de calib a en es e epig a e el alo de es as compa acio- nes. Insis o en que po si mismas suponen algo posi i o. Los ejcinplos nega i os eque i ian al ez un a iculo comple o. Pe o ci a é al menos uno. Dedico a ias páginas al inal de mi lib o a es udia 10 que denomino una subyacen e ideologia de la igualdad, que pugna con las e iden es de- sigualdades en el pueblo. Al ema de la igualdad p es 6 mucha a ención Pi -Ri e s en su monog a ia y, sin emba go, yo no 10 menciono al abo da ese pun o. Al lec o puede queda le la duda de en qué medida desa ollo en mi monog a ia el plan eamien o de Pi -Ri e s o 10 pongo, de una u o a o ma, en cues ión? B) Po 10 que espec a al segundo aspec o enunciado al p incipio de es e epig a e (¿que se compa a o qué podemos compa a ?), en pa e, y po ia de ejemplo, puede el lec o hace se ya una idea po 10 expues o en el pun o an e io ; en cuan o a la segunda pa e de la p egun a, dedico en buena medida es e a iculo a a a de con es a la. No obs an e, al ez no sob en en es e momen o unas muy b e es conside aciones de ip0 más gene al. De en ada, pienso que es an escaso oda ia el ma e ial del que disponemos desde pe spec i as an opológicas (insis o: no s610 en elación con Andalucia) que, po p incipio, ningún da o me pa ece desdeñable a la 8. J. Co bin (1979). 9. Dejo delibe adamen e ue a de las conside aciones que hago en es ? a iculo el p oblema de la u ilización y posible compa ación po pa e de sn ópologos de da os p oceden es de o os en oques (geogd icos, económicos, his ó icos, sociológicos, e c ), y sólo ha é alguna alusión a 10s mismos. Po supues o, no po que no 10s conside e impo an es ni nl os de in e ks pa a la an opologia, sino po que, dadns las ob ias limi aciones de espacio, p e ie o a a con mayo p o undidad es as apo acion s an- opológicas. Pe spec i as an opológicas sob e Andalucía ho a de es ablece compa aciones. Bien en endido, que ni 10 que acabo de señala ni 10 que he indicado an es implica necesa iamen e una concep- ción acumula i a de la an opologia. La compa ación, como hemos is o, puede lle a median e el deba e y la polémica a esul ados muy di e sos de 10 que la acumulación supone. Po supues o, 10s da os que cada au o es ime como dignos de menciona , y po an o de compa a , de o os au o es, di e i 6 en cadsl caso en i ud de muy di e sos ac o es (desde gus os pe sonales a, ambién pe sonal, eó ica o me odológica selección de cmas). Pe o hay algunos emas, po más dispa que sea la óp ica desde la que se abo den, en 10s que 10s au o es de monog a ias an opológicas pa ecen habe llegado a un cie o consenso. Me e ie o a 10s que pueden encon a se en el indice con encional de un lib o como 10s que comen o: ecologia, demog a ia, economia, amilia y pa en esco, es a iíicación social, polí ica, c eencias y i uales. En es e abajo, que p e ende se una ap oxi- mación solamen e a un es udio compa a i o, no pod é ene en cuen a odos eilos. Ni a odos ellos han p es ado la misma a ención 10s au o es de las monog a ias que examino. Los que incl lyo en 10s epig a es siguien es o ccen, p ecisamen e, la en aja de habe sido abo dados con cie a ex en- sión en odas es as monog a ias. Pa a conclui es e epig a e, me e e i é a 10 ela i o a mé odos y éc- nicas de in es igación. Tal ez no sea del odo ocioso hace una dis inción elemen al en e unos y o as. Po écnicas en iendo, undamen almen e, un modus ope andi, una o ma de hace el abajo de in es igación y de abo - da sus dis in as ases. Po mé odo, un conjun 0 de p esupues os eó icos ace ca de 10s enómenos que se p e ende in es iga , de sus elaciones in e - nas y ex e nas, asi como 10s ins umen os concep uales. Voy a p escindi de momen o de 10 ela i o a es os úl imos. Hay con- cep os an gené icos y acep ados no s610 po an opólogos sino en gene al po quienes se dedican a las ciencias sociales, que se ia di icil encon a en ellos el meno ma gen de a iabilidad. Rol puede se un ejemplo; s a us es nás dudoso. De o os como clase, es a o o amilia, me i é ocupando en pos e io es epig a es. En endida, pues, la me odologia en el sen ido que acabo de indica y po 10 que espec a a las monog a ias que examino aquí, puede analiza se a endiendo a dos ace as: una, 10 que 10s p opios au o es exponen explíci- amen e como al; o a, 10 que puede in e i se de la lec u a de sus ob as. No cabe espe a -ni espe emos- una necesa ia y pe ec a conco dancia en e una y o a. Además, dado que es an di ícil se o iginal en 10 que a eo ia se e ie e, 10 que apa ece son más bien in luencias eó icas sob e las monog a ias en cues ión, p ocedan de la an opologia o de las ciencias sociales en gene al. <Pape s,: Re is a de Sociologia An es de inicia el examen de es as dos ace as, quizá sea con enien e apun a un asgo común a odas las monog a ías aa opológicas sob e An- dalucia: su deuda, p óxima o emo a con 10s plan eamien os uncionalis as que comenza on a es a en boga en an opogia social a pa i de *Mali- nowski. Si alguien pone en duda es a a i mación, p uebe a sup imi men- almen e algunas de las ideas cen ales del uncionalismo e imagine qui clase de an opologia se pod ia habe hecho en Andalucía (o en cualquie o o luga de España o del plane a). Mejo o peo , ésa es o a cues ión; en cualquie caso, muy di e en e. Y, po supues o, no se hubie an lle ado a cabo las monog a ías que comen o en es e a iculo. Po dos azones: p ime a, po que 10s es udios de comunidad --de pueblo, en es e caso- no se ían siquie a imaginables sin la p econcepción de que 10s hechos que es udiamos ienen que se , al menos en eo ia, obse ables po pa e del in es igado ;1° segunda, po que esos hechos se supone que es án in e ela- cionados y que hay que mos a su abazón in e na, cosa cuya di icul ad de p oba se inc emen a a medida que se ensancha el ámbi o espacial ob- je 0 de la obse ación. Po supues o, hay o as ideas básicas del uncio- nalismo que se ia mucho más di ícil inclui aquí: pongo po caso la de la buena y a mónica in eg ación del conjun o, o la de que la obse ación debe ealiza se en el p esen e. Pe o cab ia p egun a se: ¿Cuándo el un- cionalismo más o odoxo ha lle ado a la p ác ica del abajo de campo esos supues os? ;IQué g upo humano, eal y no de ábula, es a mónico y sin con lic os? ¿Que es el p esen e de un g upo? ¿Es a acción de segundo que anscu e an es de que pueda obse a se la cosa mis nimia, un mes, un año o un siglo? Todo 10 más que pod ia deci se es que 10s an opólo- gos, abajen o no en Andalucía, se ap oximan más o menos a es os su- pues os; más o menos a sus opws os, p obablemen e an an asmagó icos como 10s p ime os. La impo ancia que a la his o ia se da en las monog a- ias de Gilmo e y de G ego y, po no ci a la mia misma, en compa ación con la muy escasa que le concedió Pi -Ri e s, puede mos a como hay a iedad en es e o den de cosas en e unas y o as. 0, po ci a s610 dos ex emos, el a amien o dado al con lic e social en el p ime 0 y en el Úl imo de 10s lib os de es a se ie c onológica (Pi -Ri e s, 1954; Gilmo e, 1980) p ueba que el paso del iempo y las modas in elec uales pueden hace e ealidades semejan es desde muy di e en es pe spec i as. . P ecisamen e po es as úl imas conside aciones es po 10 que nos in e- 10. Es a p eocupación apa ece explíci amen e en oda la ob a de Malinowski, pe o ambién en la de o o au o que nos a ec a de modo mis di ec o: R. Red ield, The Li le Co nmuni y. En e nosouos, Gilmo e se ha e e ido, ace adamen e, al peso que es e lib i o ha eje cido en 10s es udios monog á icos sob e pueblos, anda- luces y no andaluces (1976). Pe spec i as an opológicas sob e Andalucía mues an di e encias sensibles en es e e eno: modi icación de la es a i- icación social adicional (Mecina) o e o zamien o de la misma (La Cepa). Al ocupa me an es de 10s con as es medioambien ales y ecológicos pues os de elie e po las monog a ias, he aludido a 10s ac o es his ó i- cos como modi icado es de aquéllos. Igualmen e hab ia que ene los en - cuen a al hace aunque no sea más que una mínima e e encia a 10s sis- cmas de p opiedad y enencia de la ie a analizados en 10s es udios que ccmen amos. Resul a ia muy p olijo el emba ca nos aquí en una desc ip- ción de esos sis emas ( epi o, amilia es en sus lineas gene ales a di e en- es especialis as del ámbi o u al). Pe o sí es impo an e eco da algo, que po o a pa e han pues o de elie e en más de una ocasión 10s his- o iado es de Andalucía: en e a cualquie en ación <<de e minis a)> geo- g á ica, explica i a de las peculia es condiciones de explo ación del ag o andaluz, hay da os his ó icos bien documen ados que p ueban 10 con a- io." Con independencia del peso que pudo ene en la con igu ación del sis ema de p opiedad y enencia de la ie a el pasado islámico o cual- quie o o más emo o e igno o, pa ece indudable que dos acon ecimien- os his ó icos si han in luido espec i amen e en aquél: el p oceso de e- población c is iana a aiz de las sucesi as conquis as de ie as andaluzas, du an e 10s siglos XIII al XVI, y el p oceso de Desamo ización, en el si- glo XIX. Pues bien, la pequeña mues a an opológica que u ilizamos en es e a iculo es su icien e pa a ma ca impo an es di e encias en cuan o a !as consecuencias de ambos acon ecimien os. En pueblos como Fuenmayo y La Cepa pueden obse a se oda ía an o las huellas de un epa o de la ie a de in es eudales, a aiz de las conquis as de Fe nando I11 el San o, como las del ag a amien o de la desigualdad en la dis ibución de la p opiedad a pa i de la Desa no ización del pasado siglo. En el o o ex emo, Ja al y Mecina, epobladas en d siglo XVI, mues an ambién las consecuencias de un epa o o igina i0 mucho mis iguali a io, asi como a nbién la p obable inexis encia de indi iduos que poseye an g andes capi ales a la ho a de la Desa no ización, capi ales pa a in e i en la comp a de ie as p oceden es de aquélla, p obabIemen e ambién escasas en es os luga es. La dis ibución de la p opiedad o ece, po an o, menos sang an es con as es que en 10s pueblos de la Baja Andalucia.ls Me ocu- 17. Recien emen e han esal ado el peso de 10s ac o es his ó icos en la con igu- ación del égimen de p opiedad de la ie a en Andalucía A. López On i e os (1979) y M. González Jiméncz (1980). 18. El caso de Bmca ón es di e en e a 10s de 10s o os pueblos de es a zona, ya que, según Mo eno, la Desamo ización si bene ici6 a quienes ca ecían de ie as o enian pocas (1972, 112). Al lec o in e esado en conoce las consecuencias singu- upape s,: Re is a de Sociologia I pa 6 de las consecuencias ac uales de esa dis ibución en el epig a e sob e Se ha dicho epe idas eces que el ema que nos a a ocupa en es e epíg a e iene a se algo asi como el ámbi o de dedicación p i ilegiada de 10s an opólogos. Debido, sob e odo, a, una ieja idea y a una la ga adición en i ud de las cuales se con inó al an opólogo a un ip0 de sociedades (las denominadas ap imi i as)>) que se suponian egidas Fo el ip0 de elaciones que se cen an, p ecisamen e, en la amilia y el pa- en esco. Se desdibujan en g an medida las ba e as de la con inación y cambian, en mucha mayo p opoyción, las coo denadas eó icas igen es en o o iempo en e! análisis del pa en esco y en la concepción de su mis- ma na u aleza. Pe o, sin emba go, sigue iéndose al an opólogo como a un especialis a, sob e odo y an e odo en es os emas. Las seis monog a- ias esponden plenamen e a es a imagen: odas (con una excepción: la de G ego y que le dedica s610 pa e de un capi ulo) les dedican cuando menos un capi ulo, y algunas más. Aunque, como luego e emos, se es én e i iendo en algún caso a cosas que s610 <<de lejosn pa ecen pa en esco (como las moscas de la enciclopedia china de que habla Bo ges). Tal ez, no ue mal pun o de pa ida el que inicia a a Pi -Ri e s: con- ence se después de un iempo de que sus conocimien os académicos sob e modelos de linajes y p incipios de linealidad; elabo ados pa a pue- blos niló icos, iban a se i le más bien de poc0 pa a en ende la es uc- u a social de Andalucia (1971, 15). Pe o es cla o que en es o no se ha seguido al pione 0 Pi -Ri e s. Y hoy con amos en Andalucía con alina- jes al o ien e y con < mi ades ma ilineales, al occiden e, ambos enó- menos basados ob iamen e en p incipios de linealidad. S610 el iempo, y, po supues o, nue as in es igaciones di án cull de es as dos pos u as ex e- mas p opo ciona un mejo conocimien o de la ealidad sociocul u al an- daluza. Yo, po el momen o, p e ie o man ene me en una ac i ud de p u- den e cau ela como indica é después. ~Qué se nos dice, pa a empeza , de la amilia en es as seis monog a- ias sob e Andalucia? En é minos muy gene ales puede a i ma se que hay un asgo común que esal an odos 10s lib os: la impo ancia de la ami- lia nuclea o elemen al espec o a o as o mas de o ganización amilia . la es que la Desamo izacMn u o en Ja al po 10 que se e ie e a bienes comunales, emi o a mi lib o (1974, 66-75). Pe spec i as an opológicas sob e Andalucía En ealidad en es o -insis o, en sus lineas esenciales- no hay no ya di e encias in e nas, pe o ampoc0 espec o a 10 que pa ece p opio del es o de España; a excepción, cla o es á, de á eas no eñas an impo an- es como el País Vasco, Galicia, el Pi ineo a agonés o zonas de Ca aluña." Aho a bien, al ma gen de es o, en las monog a ias se nos o ecen una a- iedad de ma ices e incluso unas ealidades bien di e si icadas que me pa ece in e esan e comen a aquí. Quienes nos mos amos más con unden es en el sen ido de conside- a a la amilia nuclea como p ác icamen e el Único g upo de pa en esco que cuen a ealmen e en la es uc u a social de 10s espec i es pueblos somos Pi -Ri e s y yo mismo. El p ime 0 a i ma: <(Den o de una comu- nidad que no conoce o o p incipio de ag upamien o, y donde o as ela- ciones ienden a se ines ables y 10s lazos de pa en esco son débiles, la ue za de la amilia se mues a en soli a i0 elie e,, y algo después: ala inexis encia de nu uos de echos y obligaciones ue a de la amilia elemen- al...>> (1971, 103 y 106). En cum o a mi, puede bas a 10 siguien e: <(ni po 10 que n la ex ensión se e ie e ni a la esidencia puede habla se en Ja al de o o ip0 de amilia, que el de amilia nuclea , en su acepción nás es ic a en la mayo ia de 10s casos>> (1974, 108). Na a o, po su pa e, pese a considexa sumamen e impo an e e! papel de la amiIia nuclea (au osu icien e en el e eno económico, o ganizado a de la di isión de o- les complemen a ios po sexo y edad y ma co de la socialización (1979, 236-237), da ambién g an impo ancia a o os g upos que conside a, igual- men e, pa en esco e ec i o (<(g up0 de ma amas,, <(linaies apodís icos)>) (1979, 202-226). Gilmo e es ablece una dis inción básica en e <(casa)> (como nomb e y -pe o no siemp e- luga exclusi o de esidencia de la amilia nuclea ) y < amilia>> (las elaciones que ebasan la amilia nu- clea , el pa en esco en gene al; la <(casa>> se iden i ica a eces ambién con dos o nás amilias nuclea es unidas en e si po uno o más inculos de pa en esco: es deci , una <c amilia ex ensa* (1980, 155-166). Po úl imo, G ego y p e ie e habla de gg upo domés icon, al que iden i ica más con una amilia ex ensa de dos o es gene aciones que con la amilia nuclea , si bien en iende que <En La Cepa, la es uc u a ideal a la que se es ue za en ace ca se la o ganización del g upo domés ico es la amilia con~ugal, nuclea , undada en una c ecien e p e e encia po la neolocalidad>> (1979, 240).m 19. Como ejemples de es udios ealizados po an opólogos y que e san sob e es os emas, pueden e se 10s de Douglas (1973) y Lidn (1971). 20. Es de lamen a que G ego y dedique en su monog a ia an poco espacio, ela i amen e, a es e ema con encional en e an opólogos. Aunque sea explicable, po el in e és del au o en un ema cen al. Pese a odo, se iene la imp esión as la c Pape s~: Re is a de Sociologia Pa ece, pues, que el enómeno amilia en la Andalucía u al es bas- an e mis complejo de 10 que a p ime a is a pudie a pensa se. Pese a su indudable impo ancia, la a nilia nuclea no es á sola. Su indudable peso iene sancionado po las no mas ju ídicas codi icadas con espec o a la he encia iguali a ia del pa imoni0 pa e n0 (lle adas a sus máximos ex- emos en la p ác ica ju idico-consue udina ia de nues os pueblos); e- o zada, además, en cie os casos po las condiciones ísicas del e eno cul i able, que hace muy di ícil, po no deci imposible, las explo acio- nes ag ícolas de cie a en idad (as1 sucede, de o ma pa en e, en Ja al, po ejemplo, pe o no es en modo alguno el caso de o os pueblos). No obs- an e, pese a sus a i maciones, el mismo Pi -Ri e s se e ie e a algunos casos -mino i a ios- que desbo dan la amilia nuclea y que ep esen- an un in en o de impedi la excesi a agmen ación de la p opiedad que es a lle a consigo: po ejemplo, ma imonios en e p imos he manos y ma imonios en e pa es. de he manos y he manas (1971, 104-106). En o o sen ido, yo p esen o en mi lib o o os dos enómenos que ambién se si úan más allá de las on e as de la amilia nuclea : po una pa e, esidencia empo al de 10s ecién casados en el domicilio de 10s pad es del ma ido (en la mayo ia de 10s casos) y el hecho de que al inal de sus idas 10s pad es iudos ayan a i i a casa de sus hijos casados (pe o, sob e odo, en el caso del iudo a ón, haciendo un eco ido cíclico po 10s hoga es de 10s dis in os hijos); po o a pa e, 10 que llamo <clinajes ic icios)> o a amilia ex ensa sui gene iss, exp esada a a és de 10s apo- dos --o de apellidos que cumplen la misma unción- y mani es ada en ocasiones i ualizadas: la ma anza anual del ce do y 10s momen os que siguen a la mue e de un amilia . En mi monog a ia a gumen o que ums y o os enómenos ienen un ca ác e esidual con espec o al p edomini0 de la amilia nuclea ; es mis, que su e iden e ma ginalidad (en el caso de las si uaciones empo ales de co esidencia) o su excepcionalidad (en el scgundo) p ueban, pa a mi, que la amilia nuclea es p ác icamen e el único gmpo de pa en esco e ec i o en Ja al de la Sie a (1974, 118-125 y 155-159). En Mecina, sin emba go, pese a da se enómenos en cie o modo si- mila es po 10 que al segundo aspec o se e ie e, las cosas no ocu en en absolu 0 del mismo modo. Según Na a o, jun o a la amilia nuclea hay o os dos g upos de pa en esco e ec i o, denominados po él ccg upo de lec u a de su lib o de que es amos an e una magni ica in oducción a 10 que pod ia habe sido una excelen e monog a ia an opológica en su sen ido mis habi ual. Con- .c e amen e a es e ema dedica las páginas 240-250. ma anza* y uhaje apodís icon. Es deci , que pa ece que es án sepam dos 10s enómenos que yo incluyo en una mima ca ego ia al e na i a (ali- naje ic icio, o a amilia ex ensa)>). EI p ime 0 es á cons i uido po es gene aciones: dos pa ejas de abuelos, 10s hijos casados con sus cuñados y 10s nie os; es deci , que supone la unión de dos amilias ex ensas. Tai g upo se pone de mani ies o p incipalmen e, como en Ja al, en la +oca de la ma anza del ce do. Tampoco posee pa imonio com& ni compa e Ia nisma esidencia. En cuan o d o o g upo, el c linaje apodís ico)>, se a a de un g up0 de iliación que cuen a con un an epasado común y que comp ende indj iduos de a ias gene aciones, unidos en e si an o po 10s ínculos del pa en esco pa ilineal como po un mismo apodo o ape- lIido que ha enido-a se usado como al. Po supues o, ampoc0 iene pa imonio en común ni co esidencia. Su unción p incipal es iba en di- idi la población en g upos de pa en esco exógamos (1979, 214-226 y ' 202-214). La si uación en 10s o os pueblos di ie e oda ía más con espec o a cualquie a de 10s an e io es. Así, en Fuenmayo , jun o a la amilia nuclea p opiamen e dicha, exis e la < amilia ex ensa*. Según Gilmo e, de 10s 1.570 hoga es de Fuenmayo , 429 (es deci , algo mis del 27 %) cons i uyen a- milias ex ensas; pe o, al pa ece la mayo ía de ellas (89 %) es hn o - madas bien po una sola pa eja conyugal y cola e ales sol e os, bien po dos pa ejds co&yugales. *La unción p imo dial que la an ilia ex ensa cux ple en Fuenmayo es económica y po eso a ec a Bnicamen e a un sec o de la clase media baja (pequeños maye es, en exp esión ecogida po Gil- mo e) y a 10s jo ndle os, se& que b que se ln en e sea conse a el pa- imoni~ indi iso median e la co esid ncia o soslaya el imposible desem- bolso que supone la comp a de una nue a casa. Con odo, la comunidad de pa imonio no pa ece que se man enga en es e úl imo caso, ya que 10s bienes domés icos p incipales se man ienen sepa ados (1980, 163-165). Pe o el au én ico ex emo en es a escala 10 ep esen a sin duda La Cepa, como ya he insinuado an es. Según G ego y, la amilia nuclea se da <<s610 empo almen e en e la clase ob e a en gene al y en e 10s emig an es en pa icula )> (1978, 240-241). G ego y se e ie e a es ases del g upo de més ico: una p ime a, que supone la sus i ución paula ina de 10s hijos que se an casando po 10s ye nos que an yendo a i i a casa de sus esposas; una segunda, ma cada po el nacimien o del segundo hijo de la he mana más jo en, seguida po el e i o de 10s abuelos de la ida econó- mica ac i a y culminada con la mue e del abuelo; y una e ce a que su- pone la ' up u a del g upo domés ico po la e i ada de las he manas que 10 componen y consumada con la mue e de la abuela. Pa ece se que la causa undamen al de la exis encia de es e c g upo domés ico)> - amilia upape s,: Re is a de Sociologia ex ensa, en de ini i a- adica en la escasez de i iendas mis que en cual- guia o o ac o (1978, 243-250). Al e mina es a b e e ojeada a las di e encias y semejanzas que la es uc u a amilia o ece en la Andalucía es udiada en las monog a ías, me sal a una duda: (no p ocede án unas y o as de las Óp icas, pe sona- les y concep uales, de 10s espec i os an opólogos que han es udiado es- os pueblos? Vol e é a plan ea p egun as como es a en el epíg a e si- pien e. La espues a en ningún caso es ácil. De odas o mas pa ece e i- den i una cosa: la amilia ex ensa (se caac esice po la exis encia de p o- piedad o esidencia común o po ambas cosas) adquie e cie a ca a de na u aleza en pueblos de 10s denominados i ag o- owns>>, es deci , con una economia local, amque p edominan e, no exclusi amen e ag ícola y con una población ela i a nen e ele ada. En nues a mues a an opológica, en cualquie caso, se a a de pueblos de la baja Andalucía (ya que 10 apun ado an es espec o a Alcalá-G azale na no queda demasiado cla o). En es e sen ido la ob a de Mo eno a oja luz. Pese a no se equipa able Bencmón (algo así como abo de -lizel? de la baja Andalucía) a Fuenmayo o a La Cepa ni en cuan o a núme o de habi an es ni en cuan o a la exis- encia de iue es desigualciades económicas, apun a Mo eno que en e 1- mayo es p opie a ios se in en a e i a la agmea ación del pa imonio que supone la he encia iguali a ia median e el man enimien o, du m e una gene ación ai menos, de una explo ación común. Ade nás, 10s nue os ma- imonios -al pa ece , ea el caso de 10s jo nde o$- siguen inculados en pa e a sus espec i as amilias de o ien ación du an e el p ime 60, yen- do a alm~ za y a cena cada cónyuge a su an iguo hoga en odo esc: pe- ícdo (1972, 280-281).2' Cla o que es o dí i no es emo amen e pa ecido a 10 que he indicado an es *que ocu e en Ja al. Sin emba go, an o en Ja al como en las o as dos comunidades se anas, la amilia ex ensa se des- c ibe como enómeno dudoso y en ods caso mino i a i0 -Alcalá-G a- zalema-, nla ginal -Ja al- o inexis en e con las ca ac e is icas que apa- ece en 10s pueblos de ilanu a -Mecina, ya que el icg upo de ma anzas, de Na a o no cuen a ni con pa imonio ni con esidencia comunes. En cambio, en cua$o al ema de la impo ancia de 10s papeles asig- nados al homb e y a la muje o al ma ido y a la esposa en la o ganiza- ción amilia , no puede es ablece se exac amen e la misma dis inción que acabo de hace en e pueblos de mon aña y pueblos de Ilanu a. Voy a se 21. Mo eno ha ampliado, en o a publicación, 10s da os ace ca de la o ganiza- cián amilia , con ab-mdan e ma e ial es adis ico. De eiios se sigue que aunque la amilia nuclea es mayo i a ia (49,7 %) espec o a o as o mas domés icas conside- adas singula men e, és as la supe an en conjun o. Po 10 que se e ie e a la amilia ex ensa, hay en Benca ón un 13,4 % de das in eg adas po una pa eja conyugal, I I?e spec i as an opológicas sob e Andalucia muy b e e en es e pun ^.^ C eo que puede habb se, en lineas gene ales, de un mayo peso de la muje , social y cul u al, en la Andalucia occiden.. ai que en la o ien al. Al menos, es o es 10 que puede in e i se de 10s es- udios an opológicos que han sido ealizados en una y o a zona. Asi, Mo eno explica la ca ac e ís ica de ma ilineal de sus ccmi ades,, po la in luencia que Ia muje iene en la amilia; más aún, llega a a i ma que ala impo ancia cul u al de la muje es aún mayo que en o as subh eas de la Baja Andalucía, (1972, 260). Pi -Ri e s habla, e i iéndolo a oda Andalucia, de endencia a la ma ilocalidad ( 197 1, 101). G ego y u iliza 10s é minos < a ni!ia so o aln y << esidencia uxo ilocal)> pa a des aca las csuac e ís icas cen ales del g upo domés ico de La Cepa. Po úl imo, Gil- mo e, aunque en iende que las pau as que igen la o ganización de oles domés icos o ecen g an a iación den o del pueblo (debido a su aguda di isión en clases), a i ma: < A pesa de es a a iación, la mayo ia de las amilias son clásicamen e ma i ocales y cohesionadas, si no ealn~en e do- minada~, po mad es y sueg as, (1980, 167). En cambio, an o Na a o como yo (únicos ep esen an es de Anda- lucía o ien al en es e conjun a), aunque da nos impo ancia al papel de la muje de una u o a o ma, hemos des acado ac o es en cie o modo opues os. Ya me he e e ido an es a cóm0 en Ja al si exis e alguna en- dencia cla a es hacia ia pa ilocalidad, po más ca ác e empo al que enga. Na a o, si Eiem conside a como excepcional odo ip0 de co esi- dencia ue a de la amilia nnclea , es aún mucho más o undo y habla de ccpa ia calismo)> en és a; más aún, a i ma: <(La p eponde ancia absolc a en oda la coma ca de 10s san os pa onos masculinos, en medio de una e- gi in ípicamen e ma iana como es Andalucia, puede se una consecuen- cia, y un e endo, de 10 que ocu e den o de la amilia nuclea con la si uación del pad e; pe o a ni eles esca ológicos, que dan más ue za a la si uación, (1979, 237). Tal ez sea asi en la Alpuja a; Ja al, en cambio, debe es a a medio camino en es e sen ido, aunque no isicamen e, en e és a y la o a Andalucia, ya que cuen a con un pa ono masculino (San Roque) y o o emenino (la Vi gen del Rosa io). Pa a conclui es e epig a e, quie o e e i me a la u iliZa~iÓn de dos ca- ego ia~ consag adas en la e nog a ia y an opologia del pa en esc0 que apa ecen en algunas de es as monog a ias y a las que ya he hecho menci6n: con o sin hijos que i en con uno de 10s pad es de la esposa o con ambos y un 3,9 % en que ocu e 10 con a io. Se con i ma, pues, una cie a endencia a la uxo ilocalidad, a la que me e ie o enseguida (Mo eno, 1973). 22. P epa o o o abajo sob e el ema, en elación sob e odo con el de la socia- liación, al como apa ece en es as pe spec i as an opológicas. C eo que iene la su- icien e en idad pa a se a ado po sepa ado. upape sw: Re is a de Sociologia < Iinajes, y c mi ades>>. En cuan o a 10s p ime os, Pi -Ri e s hace men- ción a elíos en el p ólogo a la segunda edición de su lib o (p ólogo que yo desconoda cuando e mini de edac a mi ionog a a en ese mismo a io, 1971). Sus palab as son las siguien es: <(Pa a la época en que yo ha- bla alcanzado la impo an e conclusión de que no exis e p incipio lineal que pueda encon a se en las dinas ias de apodos ... (1971, XV). Yo sí que encon é algún ip0 de p incipio de linealidad en la o ma como me es y apodos, o apellidos u ilizados como ales, si en pa a ag upa a un conjun 0 de pe sonas (10s descendien es del que ecibe el mo e y du an e a ias gene aciones, no malmen e po línea pa e na). No sé has a qué pun- o ue co ec o u iliza el e mino de elinajes ic iciosa pa a ca ac e iza es e enómeno, pe o con ello que ia des aca que 10s mismos no poseen --o al menos yo no pude descub i las- las ca ac e is icas habi ualmen e asignadas a 10s linajes. Na a o, sin emba go, si que e en eiios (10s <(li- najes apodis icos)> como 10s denomina) au én icos g upos de pa en esco e ec i o. De las ca ac e is icas que ci a como de inido as de es os g upos de iliación (descendencia de un an epasado común, posibilidad de demos- a e ec i o pa en esco, nomb e y exogamia) me pa ece que dos de eilas sí son de inido as exclusi as del elinaje apodis ico)> en Mecina (nomb e y exogamia); las o as pueden aplica se ambién a la amilia ex ensa, que pa a Na a d no cons i uye un g upo e ec i o de pa en esco a no se uni- do con o a ami ia ex ensa pa a o ma un <(g up0 de ma anzan. No dudo de que, -apa e del nomb e común, 10s c linajes apodís icos)> cumplan esa unch3 exogamica. Más bien, mi duda es la siguien e: ¿son su icien es dos ca ac e ís icas peculia es pa a denomina como linaje, en un sen ido gene al, a ese enómeno? El mismn Na a o mues a cik a cau ela: ape o hay que hace odo ip & sal edades y ese as al uso de es a palab a, y no ol ida nunca que es amos hablando de un municipio de la Alpuja a, que pe enece a España y es 6 en Eu opa occiden aln (1979, 202). Vayamos, po úl imo, al ema de las i mi ades ma ilineales)> en Ben- ca ón. Según Mo eno, dos son 10s p incip'os undamen ales de la es uc- l u a social del mencionado pueblo: la di ui6n en clases sociales y la di- isión en < mi ades ma ilineales>>. Es as úl imas suponen, en e a la di i- sión ho izon al que implican las clases, o a de ip0 e ical. Tales mi- ades se exp esan en Benca ón po medio de dos he mandades, bajo la ad ocación de dos í genes, !a de la Consolación y la del Rosa io. La ads- 23. Pienso que la di icul ad aumen a si uno, además de e e i se a Robin Fox, al que ci a exp esamen e Na a o, a iende a o a bibliog a ia especializada en el ema de 10s linajes y de sus ca ac e ís icas. 3 6 Pe spec i as an opológicas sob e Andalucia. c ipción a una o a o a no es olun a ia: odos 10s hijos, a ones o hem- b as, de cualquie amilia, pe enecen a alguna de las dos au omá icamen- e, según sea la pe enencia de la mad e y sea cua1 sea la he mandad a la que pe enezca el pad e. Pe o es os úl imos casos deben se 10s menos en Benca ón, po que aunque no se da o almen e la endogamia de mi ad, hay endencia a ella, y en 10s casos en que al cosa se us a su ge odo ip0 de con lic os den o de la amilia (1972, 195, 303, 196, 201, 202, 279 y 282-284). He esumido 10s asgos que es imo más des acados pa a pode conside i a es as he mandades como enómenos de pa en esco. Más cla amen e alin: c las he mandades no son asociaciones olun a ias, sino unidades sociales de e minadas po consanguinidad, conc e amen e mi a- des)> (1972, 258). Aho a bien, el p oblema que aquí se me plan ea p o- iene, en p ime luga , de la p opia y úl ima explicación que da Mo eno en la Conclusión de su monog a ia: la subcul u a andaluza, dice, se ca- ac e iza po la oposición indi idualismo/asociacionismo; y la exis encia de mi ades, ag upando a la gen e, iene a con apesa la endencia al pe- lig oso indi idualismo andaluz. Pe o, ~puede iden i ica se asociacionismo -que implica algún g ado de olun a iedad- con adsc ipción au omá ica, que es 10 que suponen las mi ades? Ob iamen e, no. En segundo luga , en cuan o a la ca ac e ís ica de iliación ma ilineal ambién engo mis dudas. Mo eno a i ma que si, y ecalca a ias eces la impo ancia del pa- pel de la mad e en la o mación de los hijos, pe o no o ece, a mi modo de e , más que una p ueba del hecho de la iliación: una copla popula di igida a una da las i genes, de la que sub aya dos es o as en las que se habla de que el ca iño que le iene el de o o 10 debe a su mad e y de que le enseña on a que e a la Vi gen desde la cuna (1972, 202). CPueden en ende se es os da os como a es iguado es de algún ip0 de iliación? Po úl imo, Mo eno, que u iliza a Lé i-S auss pa a la de inición de mi ades, en iende que 10s dos asgos p incipales que ca ac e izan a és as son la ya mencionada adsc ipción au omá ica y la ecip ocidad; pe o po es a 61- ima en iende undamen almen e hos ilidad, no p ecisamen e la en e (que es como adje i a Lé i-S auss a la hos ilidad en esa de inición) sino mani- ies a y ue emen e con lic i a en e ambas he mandades; y de es o úl- im~ sí c eo que da su icien es p uebas Mo eno en su monog a ia. Me p egun o: ¿no es es o c ecip ocidad nega i a)>, en el sen ido que da Sahlins a es e e mino, si uada p ecisamen e ue a de las on e as del pa en es- co? (Sahlins, 1972, 195-204). Mo eno a gumen a que la conside ación de es os enómenos como pu amen e eligiosos o pu amen e polí icos U no es sino el modelo conscien e que la gen e iene pa a explica la exis encia 24. Conc e amen e, en o a publicación sob e el ema (Mo eno, 1974, 71-72). <<Pape s*: Re is a de Sociologia eal, e inconscien e, de las mi ades. En ese caso, me quedo más sa is echo con la explicación de la gen e. ~Clases, es a os, ideologia? Esc ibi de Andalucia, y más aún de la Andalucia u al, como en es e caso, supone e e i se a desigualdades de una u o a indole. Pe o la di- e sidad de 10 andaluz hace que el a amien o co npa a i o de es os as- pec os sea más di ícil, si cabe, que con espec o a 10s analizados bajo el epig a e an e io . C eo que las seis monog a ias examinadas e lejan cla a- men e es a di e sidad. Aho a bien, no me pa ece - ampoc0 en es e caso- que la misma sea u o exclusi amen e de la he e ogeneidad in e na de Andalucia. Hay pe spec i as di e en es en es as monog a ias como di e- en es han enido que se 10s p ocesos de socialización, las i encias pe - sonales de desigualdad y como, po supues o, di e en eg son las p e e en- cias ideológicas de 10s au o es que las han p oducido. Tal ez no end ia mal que es os lib os ue an acompañados de una biog a ia del an opólo- go. E i a ian al lec o elucub aciones y con usiones. Pe o como la única biog a ia que'- ealmen e- conozco es la mia y con ella no puedo com- pa a nada, dejo el p oblema s610 plan eado. En las dis in as monog a ias se usan es é minos .pa a e e i se a es os enómenos: <(dis inciones sociales)> (Pi -Ri e s), <ces a os sociales)> (Na a o, G ego y y yo mismo) y < clases sociales)> (Mo eno y Gilmo e). En ealidad, la di e encia es iba en e quienes op an po el é mino ecla- se socialn y quienes p e ie en o o é mino. Los segundos jus i icamos (Cp u i o anali ico?, ~decla ación e gonzan e?) la no u ilización de es e concep o. Veamos cómo: Pi -Riue s: <(Las p egun as, po an o, que deban hace se no son: "CCdles son las clases sociales en es a sociedad?" y "¿CÓmo se di e en- cian?", sino: "~Qué dis inciones sociales se econocen en es a sociedad? ", "¿En qué si uaciones son e iden es?" S610 encuad ando el p oblema de es e modo es posible e i a el p esumi de an emano 10 que uno in en a descub i ... s (1971, 34). Luque: <(Po azones de con ex o social he p ocu ado eludi el é mi- no clase a 10 la go de es as páginas y no se ia con enien e in oduci lo aho a ...* (1978, 178). G ego y: <<En con as e con el habi ual en oque de Ma x al análisis de la es a i icación social, el esquema de Webe es nás ap opiado pa a 3 8 Pe spec i as an opológicas sob e Andalucia Benca ón (1972, 116) Fue es p opie a ios, más de' 25 Ha. P opie a ios, en e 10 y 25 Ha. Ag icul o es au ónomos, en e 5 y 10 ia. Jo nale os p opie a ios, menos de 5 Ha. Jo nale os sin ie as, - Fuenmayo (1980, 62-6) Seño i os, más de 200 anegas (es deci , mis de 116 Ha). Maye es, de 8 a 200 anegas (de 4,6 a 116 Ha). Jo nale os, menos de 8 anegas (menos de 4,6 Ha) o sin ie as. Po supues o, en es as dos monog a ias ambién se a iende a ac o es sociales, no pu amen e económicos, como con igu ado es de la es a i ica- ción social (conciencia de clase -sob e odo Gilmo e- y c es ilos de ida),, como !uga y ipo de i ienda en e c os). Pe o hay una mayo insis encia en esal a aquéllos en las o as monog a ias. Con di e encias en e ellas. Asi, en p ime lusa , G ego y pa ece habe a endido al c i e i0 más con encional de di isión en es clases, aun a endiendo a las peculia- idades de La Cepa (c a is oc acia)>, c clase media), y c clase ob e a)>, con subdi isiones en las dos p ime as). En segundo luga , yo me he in e esado po 10s ni eles sociales que se han eccnccido como ales en el pueblo y que se acomcdan mal a una di isi611 ipa i a aunque se le ace can (c icos)>, c iquillos)> -¿al a?-, c media ajia>> y c mediane os)> -¿media?--, ajo - nale os, ((pas o es)> y ((peones)> -- baja? 23 G ego y, y en mucha meno medida yo, apo amos da os que pe mi en calib a la eno me incidencia de las desigualdades económicas en la es a i icación social; y muy conc e a- men c la i a~po ancia de la dis ibución de la p opiedad de la ie a. Po úl imo, la mcnog a ia de Na a o pod ia si ua se en e la de G e- go y y la mia, ya que o ece, g á icamen e incluso, una imagen de la es a- i icación social de Mecina donde se exp esan, sis emá icamen e, an o las ca ego ias lccales y con encionales como 10s ac o es obje i os. También 28. Insis o: me pa ece a bi a i0 usa , po 10 que espec a a Ja al, una di isión ipa i a, po mucho que se pie da en cuan o a poslbilidades compa a i as. Esa es a- i icación social en sie e es a os no es, po o a pa e, la mis ecien e. En la poca de mi abajo de campo habia pe dido -como indlco en mi lib o-- sus pe iles y, cu iosan~en e, a 10s dos es a os supe io es se 10s denominaba aclase media),. P oba- blemen ~, el mayo con ac o con calidades u banas a a és de la emig ación, hacia que la gen e ie a que la es a i icacibn social no acababa cn 10s limi es del pueblo *Pape s)): Re is a de Sociologia I ag upa 10s es a os locales en es c clasess (al a, media y baja). Es o úl imo y el se , jun o con Gilmo e, 10s dos únicos que dan una imagen cuan i a- i a de la es a i icación social -cosa que no ocu e en ninguno de 10s o os casos- me ha pe mi ido p esen a los jun amen e en la siguien e abla. En ella he u ilizado 10s es é minos con encionales empleados po Na a o. También he ob enido y añadido los po cen ajes pa a mayo cla idad. En el caso de Fuenmayo , apa ecen sumaclos, como hace Gilmo- e, 10s p opie a ios de menos de 8 hec á eas con 10s <<jo nale os>> (282 y 685, espec i amen e) pa s inclui los en la ccclase baja)> (Gilmo e no usa es e e mino, sino el de <cjo nale os)> pa a unos y o os). Po úl imo, las ci as se e ie en, en ambos casos, 2 amilias, no a indi iduos. Pienso que el habe se ealizado 10s espec l os abajos de campo en la n~isma época hace que sus esul ados sean especialmen e adecuados a e ec os compa a- i os. Con una sal edad: Gilmo e no incluye en su abla a diie encia de Na a o, a quienes es án des inculados de la ag icul u a (sean p o esiona- les, come cian es o maes os). Es a i icación social Nu'me o de amilias Cluses Mecina Fuenmayo Al a 13 21 (%I (4,O) (13) Media 109 404 (%) (33,9) (29,l) Baja 200 967 94 169,4) To al 322 1.393 Fuen es: Na a o (1979, 37); Gilmo e (1980, 63). Realmen e, aunque ap eciables, las di e encias en e Mecina y Fuen- mayo no son, según la Tabla 2, de an a magni ud como uno pudie a imagina dk a ene se a la Tabla 1: algo nayo p opo ción de eclase media* Pe spec i as an opológicas sob e Andalucia y c al ae. neno de <(baia)> en el p ime 0 en elación con el segundo, donde las p opo ciones se in ie en. Es o hace sospecha en una comunidad algo más an agónica y con lic i a en el caso de Fuenmayo . Ye o si nos a ene- mos a la -in e p e ación de la ealidad que dan 10s an opólogos que han es udia+ uno y o o pueblo, las cosas no son an simples. Na a o se e ie e a c un caso que en o o con ex o hubie a podido desemboca en una si ua- ción ípica de con lic o social, pe o que no p odujo 10s eiec os no males dadas las especiales ci cuns ancias locales; 10 que demues a la poca ue za de la clase-en-si como sus en o exclusi o de la clase socials (1779, 294). Gilmo e, po el con a io, desc ibe a Fuenmayo como pueblo ue emen e con lic i o donde 10s ex emos (c seño i osa y ccjo nale os>>) se e i an mu- uamen e pa a no c ea las condiciones del con l~c o de clase; o si se ela- cionan 10 hacen de o ma an ex emadamen e ~ ua!izada que se pone de mani ies o, a un iempo, la dis ancia y la je a quia ( al es el caso del agui- naido al que se e ie e); pe o si po acaso en an en con ac o sin esos amo iguado es sociales, el con lic o social se con ie e en lucha abie a (como en un caso ocu ido du an e el ca na ol que cuen a Gilmo e) (1980, 98, 94-95 y 97, y 1975) Mecina y Fuenmayo . ¿Dos Andalmias o dos n e p acio~es? Y a odo es o, ~dónde queda la amosa igualdad, pese a las di e encias económicas, de Pi -Ri e s? Pi -Ri e s esal a en su lib o, en más de una ocasión, que la igualdad iene que e undamen almen e con 10s alo es que la gen e sus en a y no con 10s bienes económicos que poseen. Pe o, ambién mis de una ez, habla de igualdad como algo mis obje i o: no di e encias apa en es (como imos an es), amilia idad en el a o en e desiguales po azones económicas, ap eciados po 10s isi an es desde an iguo (1971, 65); o sencillamen e, del c iguali a ismo del pueblo~ (1971, 203). Más especi i- camen e, concibe la elación de pa onazgo - clien ela como un mecanismo que hace posible una cie a amis ad e incluso co dialidad en e indi iduos desiguales (1971, 140 y 203-204). Algo se dic? ambién del ema de lz igualdad en las o as monog a ias. Mo eno, po ejemplo,. se e ie e a <(la c eencia, undamen al den o del sis ema de alo es, en la igualdad esen- cia1 de odos 10s homb es [. . .] iguali a ismo ideológico que no es com- pa ido po la clase al a), (1972, 167). También yo, y po ia del análisis del omance o al como se conoce o conoció en Ja al, insis o en la exis encia de alo es iguali a ios, de ideologia iguali a ia, c que al mismo iempo que hace pa en es di e encias une en un odo cohe en e Ics di e sos elemen os que la ealidad sepa a), (1974, 215). Cu iosamkn e, GiImo e, que an o insis e en la desigualdad sncio-económica y en la c í ica a la pe spec i a de Pi -Ki e s, se e ie e, en é minos pa ecidos a 10s de Mo eno, a es e ema. Según 61, 10s abajdo es c een en una igualdad ccna u aln en e 10s hom- apape s,,: Re is a de Sociologia ! b es y en que, po 10 mismo, odos debe ian se iguales, social y econÓmi= camen e hablando; y señala: i Mucha de la. i ulencia de las clases p o iene de la us ación de ese au en ico sis ema de alo es básico)> (1980, 104 y 105). En Ja al, an di e en e po an os o os concep os de Fuenmayo , se decia: <<¡Que bueno es sabe ! Pe o que odos supié amos 10 mismo, no unos mucho y o os nada.)> Al a a del ana quismo andaluz se ha esal ado en ocasiones (Gilmo e ucl c a hace lo) esa c ecncia en, o esa aspi ación del pueblo andaluz a, la igualdad más absolu a -la q al ni elación- como una de las posibles mo i aciones úl imas de.las peculia idades del enómeno. De o o pueblo se ano, en es e caso de Málaga, Ronald F ase deja habla a un ico p o- pie a i~ que niega que exis ie an en o o iempo di e encias en el pueblo, pese a las di e encias económicas: <(Noso os no i iamos en modo alguno de o ma di e en e a cualquie o a pe sona. En nues a casa comiamos 10 que come cualquie a en Andalucia.. . )>; y o o p opie a io, he mano de aquél, se ex aña de que du an e la gue a ci il 10s ana quis as quema an odos los muebles y alimen os que habia en las casas de 10s icos (1973, 44 y 46)." Igualdad: ¿ideologia o u opia andaluzas? Den o de la di e - sidad y he e ogeneidad de 10 andaluz, de la desigualdad in e n: de sus pue- blos, al ez sea es e enómeno cul u al uno de los'pocos que pe mi an en e algo común en el complejo conjun o. Conclusidn Soy conscien e, al conclui , de que quedan muchos emas ue a de es as e lexiones ace ca de Andalucia is a desde pe spec i as an opológicas. Ccnc c omen e, el ema poli ico (pe o 10 poli ico con emplado a pequeña escal a) mc ecc ~a nmicn o apa e" He p ocu ado da , en es e a iculo, una ide3 (1:' an cn npo -e! dz la :ln lcpclcgia andnluza- que s610 aho a em- pieza a cons i ui se. Las apo aciones que he examinado aqui ep esen an s610 el pun o de pa ida. De ec uoso y lleno de odo ip0 de ingenuidades. Pe o, c eo, en modo alguno desde iable..Lo que le siga, u ilice la cip ica local o c l ~lquic c a n~ds no dcsa o mis adicicnal aún, cnd 6 que adop a un comp cmiso mlnimo: supe a lo, si yuie e da nos un mejo y mis comple o conccin~icn o de las ealidades andaluzas. 29. M~ichos de 10s emas del lib o de F ese son 10s de una monog a ia an o- pológica como las que he comen ado aqui. §u delibe ada no in e p e nción ( al cz ' dewo de !a mixima obje i idad) de las en e is as que ll nan pdc icamen e el lib o, me ha lle ado a no i lclui lo en c aquéllas. I Pe spec i as an opológicas sob e Andalucía En pa e, al menos, pienso que he con es ado a la p egun a que plan- eaba al p incipio. Las apo aciones an opológicas localizadas y su análisis compa a i o y c i ico pueden p opo ciona un cie o con apun o a an as simplezas como han ci culado, ci culan y me emo que segui án ci culando sob e Andalucía. Poca cosa, quizá, pa a quienes necesi an ece as cla as y eslogans con unden es. Pe o ya se sabe que las dudas del in elec ual casan mal con unas y o as. REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS J. Boisse ain, aTowa ds a Social An h opology o he Medi e anean~, Cu en An h opology, ol. 20, núm. 1 (1979), 87-93. G. B enan, Al su de G anada (Mad id: Siglo XXI, 1974). J. 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